THE ROLLING STONES: “Out Of Our Heads” (1965) (7,5/10)

01. Mercy Mercy (Don Covay/Ronnie Miller)
02. Hitch Hike (Marvin Gaye/Clarence Paul/Mickey Stevenson)
03. The Last Time (Jagger/Richards)
04. That’s How Strong My Love Is (Roosevelt Jamison)
05. Good Times (Sam Cooke)
06. I’m All Right (Nanker Phelge)

07. (I Can’t Get No) Satisfaction (Jagger/Richards)
08. Cry To Me (Bert Russell)
09. The Under Assistant West Coast Promotion Man (Nanker Phelge)
10. Play With Fire (Nanker Phelge)
11. The Spider And The Fly (Jagger/Richards)
12. One More Try (Jagger/Richards)

Producido por Andrew Loog Oldham

Editado en USA el 30 de julio de 1965

 

A estas alturas Jagger y Richards habían demostrado que, sin duda, sabían escribir canciones. Oldham lo sabía y decidió que ningún single de los Stones volvería ser una versión (salvo rarísimas excepciones). La fuerza del dúo formado por Mick y Keith era un hecho y el grupo estaba fuerte y a gran nivel en lo musical…, tal y como se encargarían de demostrar con su siguiente e histórico single.

Al parecer, durante las sesiones de grabación que el grupo había concertado durante la que ya era su tercera gira por Estados Unidos., Keith llegó con un riff muy básico, muy en la línea del “Dancing In The Street” de Martha & The Vandellas… El resto es historia. Mick escribió una provocadora letra llena de simbolismos sexuales que pretendía críticar el mercantilismo salvaje que dominaba el mundo. “(I Can’t Get No) Satisfaction“, uno de los temas seminales del rock universal, empezó a grabarse en Chicago el 10 de mayo de 1965 siendo la versión definitiva la del día 13 del mismo mes.

Como no podía ser de otra forma, y a pesar de la inicial reticencia de Richards, la canción se editó como single y se convirtió en un número 1 mundial. El fuzz de Keith Richards (copiado hasta la saciedad), la insolente interpretación de Mick Jagger y, sobre todo, la excelsa calidad de la canción, colocaron a los Stones en la élite del rock mundial. El histórico tema fue acompañado en su cara B en Estados Unidos, por “The Under Assistant West Coast Promotion Man” y en Inglaterra por la estupenda “The Spider and the Fly“.

Enrachados y espoleados por su nuevo status de estrellas de las lista de ventas, el grupo no tardaría  ni un mes en editar su siguiente LP en Estados Unidos: El fantástico “Out Of Our Heads“. Partamos de que es, de largo,  su mejor trabajo hasta entonces. En realidad, el disco se eleva gracias a las fantásticas “(I Can’t Get No) Satisfaction“, “The Last time“, “The Spider and the Fly“, “The Under Assistant West Coast Promotion Man” … Todas ya editadas con anterioridad como single, pero son tan buenas que no importa que lo demás sean versiones y un poco más de lo mismo que hasta entonces.

El disco abre con una estupenda y bastante fiel versión del “Mercy Mercy” de Don Covay que en voz de Mick suena fantástica. Buen soul para arrancar, como ocurre con la interpretación que el grupo hace del  “Hitch Hike” de Marvin Gaye. Tras la fantástica “The Last Time“, sin duda el primer temazo Jagger-Richards. “That’s How Strong My Love Is” -originalmente popularizada por Otis Redding– nos muestra a los Stones más sensibles y deja bien claro que el grupo escuchaba mucho soul por aquel entonces, y más después de escuchar el cover del “Good Times” de Sam Cooke. La cara A se cierra con “I’m Alright“, firmada por todo el grupo bajo su habitual seudónimo Nanker Phelge.

En la cara B las hostilidades se inician con la inmejorable “(I Can’t Get No) Satisfaction” de la que ya hemos hablado, antes de pasar a la versión del “Cry To Me” de Solomon Burke, más y más soul del bueno. “The Under Assistant West Coast Promotion Man“, otro tema Nanker Phelge, recupera el tono R&B. “Play With Fire“, que había sido la cara B de “The Last Time” en Inglaterra y  estaba inédita en los States, vuelve a estar firmada por todo el grupo, y es una estupenda canción que supone el momento más tranquilo e intimista del álbum. “The Spider and the Fly” es una fantástica y sencilla pieza de R&B que supone la tercera aportación del tándem Jagger-Richards al disco, aunque ya había sido editada como single con anterioridad en Inglaterra. Y es que, el disco básicamente se compone de grandes canciones ya editadas en versión single y versiones de  R&B, blues y soul de impecable factura. La única “nueva” canción 0riginal es el “One More Try” de Jagger y Richards, que, además sirve para cerrar el LP

Tres meses después editaron en Inglaterra la versión para su país del álbum. El tracklist fue bastante modificado y sólo seis canciones coinciden con su homónimo americano (“Mercy Mercy“, “Hitch Hike“, “That’s How Strong My Love Is“, “Good Times“, “Cry To Me” y “The Under Assistant West Coast Promotion Man“). El “Out Of Our Heads” británico no dispone del tirón de los singles estrella del grupo y, en general, tiene menos gancho. No obstante tiene algunas canciones de Jagger y Richards verdaderamente brillantes de las que no gozaba el americano. No hay más que oír temas como “Gotta Get Away“, “Heart of Stone” (que ya había sido editada en Usa en el LP anterior) o “I’m Free” para darse cuenta de que el tándem compositivo del grupo gozaba de excelente salud. Las versiones del “She Said Yeah” de Larry Williams, el “Talkin’ ‘Bout You” de Chuck Berry  y “Oh Baby (We Got A Good Thing Goin’)” de Barbara Lynn completan la oferta británica.

El disco consiguió el nº1 en USA, pero en Inglaterra no pudo con el excelso “Help!” de los Beatles y se paró en el segundo puesto de las listas.

VALORACIÓN GUILLETEK: 7,5/10

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 18 de febrero de 2015

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THE ROLLING STONES: “12 x 5″ (1964) (7/10)

“Around And Around” (Chuck Berry)
“Confessin’ The Blues” (Jay McShann/Walter Brown)
“Empty Heart” (Nanker Phelge)
“Time Is On My Side” (Norman Meade)
“Good Times, Bad Times” (Jagger-Richards)
“It’s All Over Now” (Bobby Womack/Shirley Womack)

“2120 South Michigan Avenue” (Nanker Phelge)
“Under The Boardwalk” (Arthur Resnick/Kenny Young)
“Congratulations” (Jagger-Richards)
“Grown Up Wrong” (Jagger-Richards)
“If You Need Me” (Wilson Pickett/Robert Bateman)
“Susie Q” Dale Hawkins/Stan Lewis/Eleanor Broadwater)

Producido por Andrew Loog Oldham
Editado en USA el 17 de octubre de 1964

Seguir la disc0grafía de los primeros Rolling Stones no siempre es fácil debido a la dispar y desordenada edición de sus LP’s en el mercado europeo y estadounidense.

Como era habitual en la época, y más en una banda que no componía su material, tardaron muy poco  en editar su segundo LP tras publicar su primer disco grande. Octubre de 1964 sería la fecha. Sin embargo, en esta ocasión, su nuevo álbum -titulado “12 x 5″- se editaría sólo en el mercado estadounidense ya que, en un hábil intento de Oldham de trasladar la dicotomía Stones-Beatles más allá del Atlántico (los Beatles tenían absolutamente dominado el mercado americano), decidieron atacar de frente el mercado yanqui en el que no les estaba yendo tan bien como esperaban.

A diferencia del anterior, el grupo compone casi la mitad de las canciones. El disco es mucho mejor que el anterior, las composiciones de Mick y Keith siguen sin ser maravillosas pero comienzan a apuntar maneras…, y muy buenas. Temas como la bluesyGood Times,Bad Times“, la balada “Congratulations” o “Grown Up Wrong” empiezan a dejar entrever el talento como creadores del támdem Jagger-Richards.

El disco incluye además del single “It’s All Over Now” varias canciones editadas bajo el formato EP  en el mercado británico. Versiones como de  “If You Need Me” de Wilson Picket, “Confessin’ The Blues” de Jay McShann & His BluesMen y el “Around and Around” de Chuck Berry, y las dos canciones originales de Nanker/Phelge: “Empty Heart” y  “2120 South Michigan Avenue“. Para rematar un par de canciones eternas como el “Under The Boardwalk” de los Drifters y “Susie Q” de Dale Hawkins ,y, ante todo una canción para la historia: la espectacular versión que el grupo grabó de “Time Is On My Side“,original del jazzer Jerry Ragoboy pero popularizada por la dama del soul Irma Thomas.

El disco supone un definitivo paso adelante para el grupo que, además, consiguió un meritorio nº3 en el difícil mercado americano.

VALORACIÓN GUILLETEK: 7/10

 

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 8 de diciembre de 2014

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THE ROLLING STONES: “The Rolling Stones” (1964) (6,5/10)

Imagen

1. Route 66 (Bobby Troup)
2. I Just Want To Make Love To You (Willie Dixon)
3. Honest I Do (Jimmy Reed)
4. (I Need You Baby) Mona (Ellas Mc Daniels)
5. Now I’ve Got A Witness (Like Uncle Phil And Uncle Gene) (Nanker/Phelge)
6. Little By Little (Nanker/Phelge/Phil Spector)

7. I’m A King Bee (James Moore)
8. Carol (Chuck Berry)
9. Tell Me (You’re Coming Back) (MJ/KR)
10. Can I Get A Witness (Brian Holland/Lamont Dozier/Eddie Holland)
11. You Can Make If You Try (Ted Jarret)
12. Walking The Dog (Rufus Thomas)

Producido por Andrew Loog Oldham
Editado en Inglaterra el 16 de abril de 1964

 

El 12 de julio de 1962 Mick Jagger (voz), Brian Jones (guitarra), Keith Richards (guitarra), Dick Taylor (bajo), Tony Chapman (batería) e Ian Stewart (piano) actuaron en el Marquee de Londres por primera vez bajo el nombre de The Rollin’ Stones. El nombre fue elegido como homenaje a una de las más célebre canciones de su ídolo, Muddy Waters.

Posteriormente, Taylor se uniría a los fabulosos Pretty Things y Chapman abandonaría  el grupo para que el bajista Bill Wyman  y el baterista Charlie Watts ocuparan su lugar. El sexteto fue acumulando fama entre el mundillo artístico londinense, en absoluta efervescencia con el estallido de la Beatlemania. Los Beatles, que acababan de aparecer, ocupaban todas las portadas y copaban todas las listas de éxitos y de ventas del país. El tremendo éxito de los de Liverpool provocó que un jovencísimo y avispado publicista, Andrew Oldham, propusiera a los Stones presentarse al mundo como la antítesis de los Beatles, la cara oculta del rock, su lado oscuro.

Oldham, personaje clave en la historia de la banda, había sido parte del gabinete de prensa de los Beatles y sabía qué hace para conseguir convertirlos en un producto de éxito. Se convirtió en manager del grupo y realizó varios cambios en la imagen de la banda. Su primera y polémica decisión fue deshacerse de Stewart quien, a pesar de su competencia musical, no daba la imagen de “pretty, thin, long-haired boy” que quería para el grupo. Por otro lado añadió una “g” al Rollin’ del nombre del grupo y le quitó un “s” al apellido de Keith porque “sonaba más pop”. Señoras, señores, saluden a The Rolling Stones…

Tras un par de sencillos bastante decentes: el primero con el  “Come On” de Chuck Berry en la Cara A y “I Want To Be Loved” de Willie Dixon en la B (puesto 21 en listas) y el segundo con el “I Wanna Be Your Man” de Lennon y McCartney (número 12). El grupo alcanzó la popularidad que tanto buscaron con su tercer single, “Not Fade Away”, una excelente versión del clásico de Buddy Holly, en la que la banda da rienda suelta a su sonido de r&b canallesco tan característico de sus primeras grabaciones. “Little By Little“, el primer tema propio del grupo, en este caso obra de todo el grupo (que decidió firmar sus composiciones corales bajo el seudónimo de Nanker/Phelge), ocupó la cara B .

Oldham, manager y agresivo publicista tenía claro que la mejor y más rápida forma de llegar al éxito era subirse al imparable carro de los Beatles. Su idea se basaba en presentar al grupo como el contrapunto a aquellos. De esta forma comenzó una campaña presentando a la banda como los “chicos malos del rock” y buscando atraer con esa estrategia de lo “atractivo de lo prohibido” al mayor número de jóvenes posible. Puro marketing. Lemas como “¿dejaría a su hija salir con un Rolling Stone?” ideados y promovidos por el astuto Oldham hicieron el resto

Pero, aunque en 1964 aún estamos en la época en la que el single era el formato rey,  como a todo grupo  les llegó el momento de grabar el primer disco. Su primer álbum, homónimo, se editó el 16 de abril de 1964. Aunque hoy en día es algo relativamente habitual, por aquel entonces no era demasiado frecuente que los grupos compusieran su material. Normalmente tenía tres o cuatro singles propios (que era lo importante) y rellenaban el LP con versiones. Los Beatles fueron los primeros en romper con esa tónica y componían la mayoría de su material hasta que, en 1964, editaron “A hard day’s night” convirtiéndose en la primera banda que esitaba un LP completo con canciones propias.

Los Stones, aún lejos de su mejor nivel, editan un disco de debut con buenas versiones de R&B y pocos temas propios: el no excesivamente meritorio tema de Jagger/Richards: “Tell Me” y “Now I’ve Got A Witness” (instrumental) y “Little By Little” firmadas por Nanker/Phelge. Por lo demás muchas versiones: el “Route 66” de Bobby Troup y que previamente había popularizado Chuck Berry, el “I Just Want to Make Love to You“, original de Willie Dixon y llevada a la fama por Muddy Waters, “Honest I Do” de Jimmy Reed, “Mona” de  Bo Didley, “I’m a King Bee” de Slim Harpo, “Carol” de su adorado Chuck Berry, “You Can Make If You Try” que popularizó Gene Allison y el “Walking The Dog” de Rufus Thomas. conforman una excelente selección de blues , soul y R&B que, una vez pasadas por la patina rollingstoniana resulta tremendamente atractiva

El disco, absolutamente liderado en lo musical por Brian Jones, no es una joya pero les valió para llegar al nº1. Bien es cierto que habían pactado con los Beatles la fecha de lanzamiento para no coincidir en el tiempo y tener que pelear en las listas. Fue bien recibido por la crítica y supone un más que aceptable debut en el que destaca la calidad como intérpretes del grupo y la enorme fuerza que transmiten. Esta pretendida intensidad buscaba reproducir el espíritu de los conciertos del grupo y se grabó prácticamente en directo en sesiones desarrolladas a lo largo de cinco días entre enero y febrero de 1964.

Un mes después, en mayo, el LP se editó en USA con el epígrafe “England’s Newest Hitmakers” y, buscando conseguir un mayor impacto comercial, sustituyeron “Mona” por “Not Fade Away” que había sido editada como single en Inglaterra. El debut de los Stones en Estados Unidos fue respaldado por una gira del grupo por el país que tuvo más sombras que luces. La extremadamente conservadora sociedad americana no estaba preparada para las provocativas actitudes del grupo, los sexuales movimientos de Jagger y su desaliñada presencia. Con todo, el disco alcanzó el numero 11 en las listas.

Llegarían tiempos mejores. Comienza la leyenda

 

VALORACIÓN GUILLETEK: 6,5/10

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 8 de octubre de 2014

Fotografías y música propiedad de sus respectivos autores

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THE ROLLING STONES. Capítulo 1 (1943-1964): Orígenes, “The Rolling Stones”

Michael Philip Jagger (Kent, 1943), aún siendo hijo de la persona que introdujo el baloncesto en Inglaterra, Basil Jagger, no tuvo en el deporte uno de sus fuertes. A pesar de no ser propio de los tópicos del rock, el bueno de Mick, hijo y nieto de profesores fue un excelente estudiante.

En 1960, en uno de sus frecuentes viajes en tren Londres-Kent, Mick se encontró con un viejo conocido de sus tiempos infantiles, un antiguo compañero de escuela: Keith Richards (Kent, 1943), al que conocío cuando ambos tenían siete años en la Wentworth Primary School. El viaje se les hizo cortísimo a ambos, embarcados en una apasionante charla sobre su idolatrada música negra yanqui y, sobre todo, sobre sus ídolos: Chuck Berry y Little Richard.

El reencuentro hizo que ambos trabaran una profunda amistad que fue a más cuando los dos estuvieron definitivamente afincados en Londres al comenzar Richards sus estudios de Arte. Allí, y junto a su amigo Dick Taylor, formaron su primer grupo: Little Boy Blue & The Blue Boys. Sin embargo, el trío no tuvo demasiado éxito (tampoco eran demasiado brillantes) y no tardó en disolverse.

En 1961, cuando ambos cumplietron los dieciocho se mudaron a un piso en Edith Grove, en el barrio de Chelsea, junto a otro joven al que habían conocido: Brian Jones (Cheltenham, 1943) quien, a tan pronta edad (18 años), ya era un competente multinstrumentista. Hijo de padres músicos y aficionado al jazz, Jones ya había debutado como clarinetista en la Dean Close Junior Public School con tan solo 14 años y a principios de los 60 ya tocaba en un grupo razonablemente consolidado, los Blues Incorporated, y propuso a sus compañeros de piso que se unieran él. Jagger, que  había podido acceder a una beca merced a su brillante expediente y había comenzado sus estudios económicos en la London University, tuvo algunas dudas pero acabó compaginando sus actividades académicas con las musicales.

La nueva banda fue ganando y perdiendo miembros y nombres continuamente hasta que el 12 de julio de 1962 actuaron en el Marquee de Londres por primera vez bajo el nombre de The Rollin’ Stones. El nombre, sugerido por Brian, es un homenaje a Muddy Waters siendo el título de una de sus más célebres canciones.

Aquellos Rollin’ Stones fueron Mick Jagger (voz), Brian Jones (guitarra), Keith Richards (guitarra), Dick Taylor (bajo), Tony Chapman (batería) e Ian Stewart (piano). Aunque la actuación, y muchas de las posteriores, tuvieron bastante éxito, el grupo seguía teniendo bajas: Taylor se uniría a los fabulosos Pretty Things y Chapman abandonó el grupo. No obstante, la banda tenía buen nombre en la escena musical londinense y no les costó encontrar dos sustitutos para bajo y batería. Bill Wyman (Plumstead, 1936) y Charlie Watts (Islington, 1941) fueron los elegidos.

Wyman había sido un músico precoz y, a los 14 años, ya dominaba varios instrumentos. Tras contraer matrimonio a los 23 años, empezó a tocar el bajo en la banda The Cliftons en 1961. Ingresó en los Stones en 1962 a pesar de las reticencias iniciales del resto de la banda a los que les echaba para atrás la importante (6 años) diferencia de edad. Por otro lado, Charlie Watts, ya había tocado con Brian Jones en Blues Incorporated y, tras abandonar la música para dedicarse a trabajar, fue reclutado por los nuevos Rollin’ Stones en 1963.

Pronto la banda consiguió un contrato para actuar  cada domingo en el Crawdaddy Club de Richmond,El sexteto fue acumulando fama entre el mundillo artístico londinense, en absoluta efervescencia con el estallido de la Beatlemania. Los Beatles, que acababan de aparecer, ocupaban todas las portadas y copaban todas las listas de éxitos y de ventas del país. El tremendo éxito de los de Liverpool provocó que un jovencísimo y avispado publicista, Andrew Oldham, propusiera a los Stones presentarse al mundo como la antítesis de los Beatles, la cara oculta del rock, su lado oscuro.

Oldham, personaje clave en la historia de la banda, había sido parte del gabinete de prensa de los Beatles y sabía qué hace para conseguir convertirlos en un producto de éxito. Se convirtió en manager del grupo y realizó varios cambios en la imagen de la banda. Su primera y polémica decisión fue deshacerse de Stewart quien, a pesar de su competencia musical, no daba la imagen de “pretty, thin, long-haired boy” que quería para el grupo (se nota que el caballero se basaba en criterios publicitarios). Por otro lado añadió una “g” al Rollin’ del nombre del grupo y le quitó un “s” al apellido de Keith porque “sonaba más pop”. Señoras, señores, saluden a The Rolling Stones…

A pesar de la leyenda, Stones y Beatles no sólo no eran enemigos sino que se llevaban francamente bien. Sus edades, intereses y gustos musicales eran muy similares. De hecho, fue George Harrison quien aconsejó al dueño de DECCA (compañía que había rechazado a los Beatles el año anterior) que fichara al entonces ya quinteto. En esta época los Stones prácticamente no componían temas propios. Sus conciertos se basaban en interpretar de forma abrasiva versiones de la música negra norteamericana.

Siguiendo esta máxima grabaron su primer single con “Come On” de Chuck Berry en la Cara A y “I Want To Be Loved” de Willie Dixon en la B. Andrew Oldham no se conformó con ser el manager del grupo y se convirtió también en su productor musical. El single tuvo un éxito relativo y les aupó al puesto 21 de las listas. El disco no es gran cosa, aunque deja entrever las buenas maneras del grupo con el R&B. Sin embargo, Oldham tenía pensado un futuro mucho más ambicioso para sus chicos. El agresivo publicista tenía claro que la mejor y más rápida forma de llegar al éxito era subirse al imparable carro de los Beatles. Su idea se basaba en presentar al grupo como el contrapunto a aquellos. De esta forma comenzó una campaña presentando a la banda como los “chicos malos del rock” y buscando atraer con esa estrategia de lo “atractivo de lo prohibido” al mayor número de jóvenes posible. Puro marketing. Lemas como “¿dejaría a su hija salir con un Rolling Stone?” ideados y promovidos por el astuto Oldham hicieron el resto

No obstante, como os he dicho, la relación entre ambos grupos era excelente. Hasta tal punto que el segundo disco de la banda de Londres fue “I Wanna Be Your Man” un tema compuesto por unos tales Lennon y McCartney que además también incluyeron dicha canción en su segundo LP “With The Beatles”. La cara B fue ocupada por una nueva versión, el “Money” que popularizara Barret Strong y que, curiosamente, también grabarían los Beatles. Con la canción de sus “rivales” llegaron al 12, puesto que mejorarían y mucho,  (alcanzaron un muy meritorio nº3) con su siguiente sencillo: “Not Fade Away”, una excelente versión del clásico de Buddy Holly, en la que la banda da rienda suelta a su sonido de r&b canallesco tan característico de sus primeras grabaciones. “Little By Little” ocupó la cara B , tratándose del primer tema propio del grupo, en este caso obra de la banda al completo, aunque decidieron acreditarla bajo los seudónimos Nanker/Phelge. “Fue idea de Brian” -recuerda Bill Wyman- “sugirió que cuando la canción fuera fruto de la colaboración de todos estaría bien acreditarla bajo seudónimo y compartir los royalties”.

Por aquel de entonces, los Rolling Stones era una banda conocida y asentada, Jagger y su provocadora imagen hacían estragos entre las jovencitas de la pérfida Albión y los medios empezaron a centrarse en el descarado frontman de la banda. Esto provocó los celos de Brian, quien se sabía el líder absoluto del grupo a nivel musical. Esto provocó los primeros conflictos internos en el seno de un grupo que caminaba imparablemente hacia el estrellato.

Pero, aunque en 1964 aún estamos en la época en la que el single era el formato rey,  como a todo grupo  les llegó el momento de grabar el Imagenprimer disco. Su primer álbum, homónimo, se editó el 16 de abril de 1964. Aunque hoy en día es algo relativamente habitual, por aquel entonces no era demasiado frecuente que los grupos compusieran su material. Normalmente tenía tres o cuatro singles propios (que era lo importante) y rellenaban el LP con versiones. Los Beatles fueron los primeros en romper con esa tónica y componían la mayoría de su material hasta que, en 1964, editaron “A hard day’s night” convirtiéndose en la primera banda que esitaba un LP completo con canciones propias.

Los Stones, aún lejos de su mejor nivel, editan un disco de debut con buenas versiones de R&B y pocos temas propios: el no excesivamente meritorio tema de Jagger/Richards: “Tell Me” y “Now I’ve Got A Witness” (instrumental) y “Little By Little” firmadas por Nanker/Phelge que, recordamos, es como el grupo acreditaba sus composiciones corales. Por lo demás muchas versiones: el “Route 66” de Bobby Troup y que previamente había popularizado Chuck Berry, el “I Just Want to Make Love to You“, original de Willie Dixon y llevada a la fama por Muddy Waters, “Honest I Do” de Jimmy Reed, “Mona” de  Bo Didley, “I’m a King Bee” de Slim Harpo, “Carol” de su adorado Chuck Berry, “You Can Make If You Try” que popularizó Gene Allison y el “Walking The Dog” de Rufus Thomas. conforman una excelente selección de blues , soul y R&B que, una vez pasadas por la patina rollingstoniana resulta tremendamente atractiva

El disco, absolutamente liderado en lo musical por Brian Jones, no es una joya pero les valió para llegar al nº1. Bien es cierto que habían pactado con los Beatles la fecha de lanzamiento para no coincidir en el tiempo y tener que pelear en las listas. Fue bien recibido por la crítica y supone un más que aceptable debut en el que destaca la calidad como intérpretes del grupo y la enorme fuerza que transmiten. Esta pretendida intensidad buscaba reproducir el espíritu de los conciertos del grupo y se grabó prácticamente en directo en sesiones desarrolladas a lo largo de cinco días entre enero y febrero de 1964.

Un mes después, en mayo, el LP se editó en USA con el epígrafe “England’s Newest Hitmakers” y, buscando conseguir un mayor impacto comercial, sustituyeron “Mona” por “Not Fade Away” que había sido editada como single en Inglaterra. El debut de los Stones en Estados Unidos fue respaldado por una gira del grupo por el país que tuvo más sombras que luces. La extremadamente conservadora sociedad americana no estaba preparada para las provocativas actitudes del grupo, los sexuales movimientos de Jagger y su desaliñada presencia. Con todo, el disco alcanzó el numero 11 en las listas.

Llegarían tiempos mejores. Comienza la leyenda

 

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 4 de octubre de 2014

Fotografías y música propiedad de sus respectivos autores

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