THE KINKS. “Sleepwalker” (1977) (7/10)

“Sleepwalker”
Febrero de 1977

516fascsgol

01. Life on the road
02. Mr. Big man
03. Sleepwalker
04. Brother
05. Jukebox music
06. Sleepless night
07. Stormy sky
08. Full moon
09. Life goes on

“Sleepwalker” es el primer intento de los Kinks , si exceptuamos su disco de debut,  de subirse a una moda comercial. Es un disco correcto, muy pegado a su tiempo, mucho más comercial de lo habitual… pero quizás algo falto del genio de antaño. El LP está dominado por ritmos básicos asentados en los cánones del rock, y funciona muy bien en este sentido. Pero estamos acostumbrados a que los Kinks suenen a ellos, distintos al resto y, en este disco, tenemos ecos de Rolling Stones, T-Rex , Steve Miller Band… Tiene, sin duda, algunas canciones consistentes, otras brillantes, pero es uno de esos discos que, es improbable que vuelvas muchas veces a buscarlo en la estantería; eso sí, cuando lo recuperas, es raro que te arrepientas.

Y eso que arranca de forma extraordinaria con el trío “Life on the road“-“Mr. Big man“- “Sleepwalker” a cual mejor, y aunque “Brother” y “Jukebox music” -la primera, uno de esos baladones setenteros, y la segunda un competente rock-, son más olvidables, mantienen el buen tono.

Sleepless night“, con Dave a la voz principal, penetra en ambientes cercanos al rock sinfónico y sale más que airosa, pero es con la fantástica “Stormy sky” donde alcanzan el mejor nivel de un disco que decae con la pomposa “Full moon” y la folkie “Life goes on“.

Este acercamiento a las tesis comerciales, funcionó y el grupo consiguió un número 21 en listas. Muy por encima de sus últimos trabajos y, aunque seguimos lejos del mejor nivel de sus discos de los 60…, demonios, los Kinks de los 70, molan.

VALORACIÓN GUILLETEK´S: 7/10

THE KINKS. “Schooldays in Disgrace” (1975) (7/10)

 

“Schooldays in disgrace”
Noviembre de 1975

01. Schooldays
02. Jack, the idiot dunce
03. Education
04. The first time we fall in love
05. I’m in disgrace
06. Headmaster
07. The hard way
08. The last assembly
09. No more looking back
10. Finale

En  agosto de 1975, y tras la gira de “Soap Opera”, los Kinks vuelven a los Konk studios dispuestos a grabar el que tendría que ser su quinto  disco con RCA, el último que tenían firmado por contrato. Para ello, retomarían el personaje de Mr.Flash (el “malo” de “Preservation”), en lo que sería una nueva obra conceptual sobre la infancia del susodicho y el cómo se fraguó la maléfica personalidad de aquél en sus días escolares.

No obstante, y a pesar de su intención conceptual, el disco se alejaría del estilo Broadway de sus anteriores producciones y pretende volver al estilo “riffero” que les catapultó a la fama en los 60. El disco se editó a finales de 1975 y, desde luego es -y de largo- su LP más rockero desde “Lola”.

Schooldays” es una muy buena introducción que, además, fija estilísticamente el disco: Es hora de recuperar la nostalgia. Y es que el disco está lleno de sonoridades de los 50 desde el duduá hasta el surf rock, empezando por la competente “Jack, the idiot dunce”. “Education”  se sale de esta coherencia estilística y es mucho mas “setentas” aunque sigue moviéndose con maestría en terrenos rockeros para que la impostada y balada “The first time we fall in love” nos devuelva a los inocentes 50.

Pero es en la cara B cuando el disco coge verdadero “peso”. “I’m in disgrace” y sus vitaminadas guitarras nos pone de nuevo ante el gran combo de rock que fueron siempre los Kinks… no puede escucharse a bajo volumen ni con vecinos cerca… o ¡qué demonios!, ¡qué protesten! “Headmaster”, a pesar de su pausado inicio, va subiendo de intensidad con un buen trabajo de guitarras de Dave hasta convertirse en otra descarga de adrenalina que nos prepara para la fantástica “The Hard way” , que mucho críticos colocan como antesala del punk y una de mis debilidades. Gozada.

The last assembly” retoma los sonidos baladísticos con un aire muy “singalong”, mientras “No more looking back”  recupera un rollo más mid-seventies  antes de llegar a “Finale” ,  la canción que cierra el álbum.

Un nuevo trabajo que, alejado del nivel mostrado antaño, es más que digno y consiguió un número 45 en listas.

VALORACIÓN GUILLETEK´S: 7/10

 

THE KINKS. “The Kinks present a Soap Opera” (1975) (7/10)

“Soap Opera”
Marzo de 1975

kinks soap

01. Everybody’s a star (Starmaker)
02. Ordinary people
03. Rush hour blues
04. Nine to five
05. When work is over
06. Have another drink
07. Underneath the neon sign
08. Holiday romance
09. You make it all worthwhile
10. Ducks on the wall
11. (A) face in the crowd
12. You can’t stop the music

Una vez más sin estar a la altura de sus grandes trabajos, “Soap Opera” es un muy buen disco. Sigue en la línea teatral de los trabajos pero quizás está mucho más inspirado a nivel melódico.

En esta ocasión el argumento versa sobre un estrella del rock que pasa del estrellato aluna anódina vida corriente con un trabajo de oficina de 9 a 17h. Ya desde la inicial “Everybody’s a star” vemos que estamos ante otra cosa, esto vuelve a ser rock, son de nuevo los Kinks…, buena canción. Más interesante resulta “Ordinary People” en la que Ray exhibe su teatralidad a través de una melodía muy inspirada. “Rush our blues”   vuelve a mostrar las capacidades actorales de Ray es un formato blues-rock bastante mediocre en lo musical, al contrario de lo que ocurre en la encantadora “Nine to five” con pasajes verdaderamente brillantes que recuerdan (y mucho)  a los Kinks de toda la vida. “When work is over” resulta tan simpática como disfrutable, como ocurre con la tabernera y contagiosa “Have another drink” , fantástica canción.

La cara B se abre con “Underneath the neon sign” , tema mucho menos brillante y, aunque “Holiday romance”  tampoco es gran cosa, “You make it all worthwhile”  hace que la espera merezca la pena… gran canción,  lo mejor del disco. “Ducks on the wall” , nos devuelve a la senda del rock sin ser nada destacable, como le ocurre a la tediosa “(A) face in the crowd” y a “You can’t stop the music”.

Un buen disco. No es un clásico, ni merece serlo, pero demuestra que al Ray Davies de 1974 le seguía quedando talento que ofrecer al mundo.

VALORACIÓN GUILLETEK´S: 7/10

THE KINKS. “Preservation Act I” (1973) + “Preservation Act II” (1974) (6,5/10)

Con los estudios Konk ya terminados, el grupo aborda lo que iba a ser su proyecto más ambicioso: la macro obra conceptual “Preservation”, que pretendía convertir al grupo en una compañía musical de teatro que interpretara en directo un argumento derivado de The Village Green Preservation Society.  Para acometer semejante proyecto y darle el empaque necesario en vivo, el grupo se completa con secciones de viento y vocalistas de apoyo.

No obstante, durante la concepción y preparación del disco, Ray se vio afectado por sus problemas conyugales y la definitiva separación de su mujer, Rasa Dicpetri. La posterior depresión de Ray y su abusiva ingesta de pastillas, desembocó en una actitud errática del cantante. La situación llegó a un momento extremadamente complicado en julio de 1973 cuando Ray tuvo que ser hospitalizado por una sobredosis de drogas tras haberse desplomado después de un concierto. La prensa musical llegó a especular con la muerte del mayor de los Davies.

Finalmente, con Ray aparentemente recuperado, consiguieron terminar su ambicioso proyecto y “Preservation Act.1” se editó en Septiembre de 1973 y su segunda parte, “Preservation Act.2” en Junio de 1974.

Las críticas fueron desastrosas pero… ¿merecía otra cosa?. Lo que parece bastante obvio es que nada queda aquí del grupo que fue. El disco es más un atrevido intento de acercarse a sonoridades más propias del musical Broadway que del entorno del pop-rock y, para gran parte de la crítica especializada, fracasa estrepitosamente. Pero vamos por partes.

preservation act.1

Morning Song
Daylight
Sweet Lady Genevieve
There’s A Change In The Weather
Where Are They Now?
One Of The Survivors
Cricket
Money & Corruption; I Am Your Man
Here Comes Flash
Sitting In The Midday Sun
Demolition

El volumen -o acto- I de este trabajo, arranca con la teatral e impostada “Morning Song“. Un buen comienzo que no se ve acompañado por la irregular “Daylight“. No hay problema, “Sweet Lady Genevieve“, un excelente medio tiempo pop vuelve a poner las cosas en su sitio.

There’s A Change In The Weather” resulta un corte confuso probablemente a causa de su incontenible variedad estilística, pero no por ello deja de tener pasajes brillantes. Y es que este Preservation es un riesgo artístico continuo, no en vano el crítico Peter Doggett afirmó que se trata, de hecho, del “proyecto más ambicioso concebido por un artista de rock hasta entonces”. No sé si llegaría a decir tanto, la verdad, pero la variedad estilística que exhiben temas como “Where Are They Now?” o el brillante rock “One Of The Survivors” (¡qué metales!) no se puede dejar de apreciar como algo extremadamente meritorio.

Cricket” nos devuelve a los Kinks del 66/67 y su facilidad para el music-hall, una concesión a la nostalgia. Todo lo contrario que “Money & Corruption; I Am Your Man“, tan compleja como disfrutable sobre todo en su exquisita parte final.

La traca final arranca con “Here Comes Flash“, otra nueva y loca muestra del eclecticismo estilístico de Ray Davies, para dar paso a la mucho más tradicional “Sitting In The Midday Sun” y permitir que “Demolition” y sus imaginativas guitarras y sorprendentes arreglos vocales pongan punto final (o aparte, según se mire) a este “Preservation Act I”.

preservation act 2

Disco 1:

Announcement 1
Introduction To Solution
When A Solution Comes
Money Talks
Announcement 2
Shepherds Of The Nation
Scum Of The Earth
Second-Hand Car Spiv
He’s Evil
Mirror Of Love
Announcement 3

Disco: 2:

Nobody Gives
Oh Where Oh Where Is Love
Flash’s Dream (The Final Elbow)
Flash’s Confession
Nothing Lasts Forever
Announcement 4
Artificial Man
Scrapheap City
Announcement 5
Salvation Road

“Preservation Act II”, editado un año después, es un doble LP en el que desarrolla con mucha mayor fuerza la trama argumental apenas planteada en Act I. De hecho, varios cortes (“Announcement 1”, “Announcement 2”, “Announcement 3”, “Flash’s Dream (The Final Elbow)”, “Announcement 4”, “Announcement 5”), son pasajes narrativos que sirven para centrar y situar una historia que básicamente filosofa sobre la manipulación del individuo y del peligro corruptor y totalitario de cualquier poder.

La música, cuando arranca, lo hace brillantemente con las excelentes “Introduction To Solution” y “When A Solution Comes“. Más genérica -bastante más- resulta “Money Talks” en la que los Kinks se parecen más a los Stones que a ellos mismos.

Pero no nos confundamos, si “Money Talks” resulta genérica “Shepherds Of The Nation” es todo lo contrario, más bien resulta maravillosamente incalificable. Algo parecido a lo que ocurre con “Scum Of The Earth“, más melódica pero igualmente sinuosa en su variedad estilística, o la bizarra “Second-Hand Car Spiv“.

He’s Evil” sería algo así como el hit del disco, por ser la más tradicional de las composiciones del LP. El grupo resulta aquí mucho más reconocible. “Mirror Of Love” mantiene el tono para cerrar un primer LP irregular.

El segundo comienza bien con la oscura “Nobody Gives“, el bonito dueto “Oh Where Oh Where Is Love” y “Flash’s Confession”, pero la excesiva presencia de cortes narrativos y otros menos inspirados como “Nothing Lasts Forever” o “Scrapheap City” hacen que acabe siendo un poco aburridote. Eso no es impedimento para encontrar muy buenos pasajes en canciones como “Artificial Man” o “Salvation Road

En mi opinión,  Preservation Act I no termina de cuajar. Es ambicioso, atrevido y sin duda brillante por momentos, pero a pesar de su coherencia argumental resulta quizás demasiado confuso y, por qué no decirlo, exigente para el oído no educado. Eso sí, queda extremadamente lejos de ser un mal disco. ¿Y qué decir de Act. 2?, según dicen, se acercaba más a la idea que Ray tenía en un principio, si bien para las gustos actuales puede resultar aún más complejo y espeso que la primera entrega. Los pasajes narrativos no juegan a favor de hacerlo más llevadero, y es comprensible que para muchos resulte un álbum “pesadote”. En resumen, no soy de los que consideran estos discos uno de los mejores trabajos de los Kinks, más bien lo contrario…, pero es una locura decir que son malos… ¿y buenos?

VALORACIÓN GUILLETEK´S: 6.5/10 (los valoro los dos juntos porque no dejan de ser una obra conceptual)

THE KINKS. “Everybody’s in showbiz, everybody’s a star” (1972). (7,5/10)

“Everybody’s in showbiz, everybody’s a star”
Agosto de 1972

DISCO DE ESTUDIO
01. Here comes yet another day
02. Maximum consumption
03. Unreal reality
04. Hot potatoes
05. Sitting in my hotel
06. Motorway
07. You don’t know my name (Dave Davies)
08. Supersonic rocket ship
09. Look a little on the sunny side
10. Celluloid heroes

DISCO EN DIRECTO
01. Top of the pops
02. Brainwashed
03. Mr. Wonderful (L. Holofcener-J.L. Block-G.D. Weiss)
04. Acute schizophrenia paranoia blues
05. Holiday
06. Muswell hillbilly
07. Alcohol
08. Banana boat song (L.Burgie-W.A. Attaway)
09. Skin and bone
10. Baby face (H.Akst-B. Davis)
11. Lola

El primer disco, el de estudio, es un buen trabajo. En absoluto está al nivel de sus mejores discos y parece estar compuesto más con idea de tener una “excusa” para salir de gira que como un esfuerzo serio de mantener el nivel exhibido en “Muswell Hillbilies”. No obstante, el LP tiene gemas del nivel de la estupenda Sitting in My Hotel Room”“Supersonic Rocket Ship”, o la grandilocuente “Celluloid Heores”  que hacen que merezca la pena dedicarle una escucha detenida, pero es uno de esos disco que tiene tantos grandes defensores como detractores.

Indudablemente arranca bien, “Here Comes Yet Another Day” es un enérgico y muy disfrutable rock que sirve de perfecto preludio a es estupendo boogie-blues titulado “Maximum Consumption“, marcado -como la anterior- con los característicos metales del nuevo sonido Kink. Muy en el mismo tono sigue “Unreal Reality“. Sin duda estos Kinks parecen acercarse más a Nueva Orleans que al Swinging London. Otra estupenda canción.

El buen tono se mantiene con “Hot potatoes” en la que la voz de Dave aparece de forma mucho más audible, antes de llegar a uno de los puntos álgidos del disco: el baladón “Sitting in my hotel” y su gloriosa trompeta piccolo.

Motorway” es un buen ejercicio estilístico en favor del country rock de raíces sureñas, pero quizás es una de las piezas más olvidables del álbum -como “You don’t know my name” la aportación de Dave como compositor- sobre todo cuando preceden a la teatral “Supersonic rocket ship“, mucho más disfrutable. La tabernera “Look a little on the sunny side” sirve de preludio al fantástico final que protagoniza “Celluloid heroes“, sin duda, el tema estrella del álbum.”

En cuanto al disco en directo, corresponde a grabaciones de sus actuaciones del 2 y 3 de marzo de 1972 en el Carnegie Hall de Nueva York y, en general, es un muy buen directo. Ray se muestra muy seguro y teatral al micrófono.

El disco funcionó razonablemente bien para la poca promoción de la que disfrutó y alcanzó un puesto 70 en listas americanas. En Inglaterra, “Supersonic Rocket Ship”, editada como single, sería su último Top-20 en muchos, pero muchos años.

VALORACIÓN GUILLETEK´S: 7.5/10

SMITH, Elliott: “New Moon” (2007) (8/10)

a0043536424_16

Angel In The Snow        

Talking To Mary              

High Times        

New Monkey   

Looking Over My Shoulder        

Going Nowhere              

Riot Coming      

All Cleaned Out               

First Timer         

Go By   

Miss Misery (Early Version)       

Thirteen             

Georgia, Georgia            

Whatever (Folk Song In C)         

Big Decision      

Placeholder      

New Disaster   

Seen How Things Are Hard        

Fear City             

Either/Or           

Pretty Mary K (Other Version) 

Almost Over     

See You Later   

Half Right

Tras la muerte de Elliott, los conciertos de homenaje se sucedieron en varias ciudades de Estados Unidos e Inglaterra y varios artistas le han dedicado, desde su muerte, canciones-tributo: Rilo Kiley (“Ripchord“), Blazing Scapelands (“Elliott, you’re alive!“), Mary Lorson(“Lonely Boy” ),  o la fantástica “Late” de Ben Folds. Otros, como Beck, incluyeron canciones de Elliott en su repertorio a modo de homenaje (“Clementine“, “Alameda“, “Ballad Of Big Nothing“). También se editaron varios discos de homenaje.

No obstante, nada pudo llenar el vacío que la desaparición de Elliott dejó entre sus fans. Necesitábamos su música, sus letras, su voz… Por eso fue tan bien recibida, el 8 de mayo de 2007, la publicación de “New Moon“. Un doble álbum con 24 canciones que Elliott grabó entre 1994 y 1997, durante el periodo en el que colaboró con la discográfica independiente Kill Rock Stars  ya antes de fichar por la multinacional Dreamworks. Se trata de una recopilación de temas inéditos, demos, tomas alternativas y algunas canciones a medio terminar.

Es un disco fabuloso y, a pesar de no dejar de ser un álbum de rarezas, su nivel de calidad es estremecedor. De hecho debutó alcanzando la posición 24 de las listas americanas, vendiendo 24.000 copias en su primera semana. Compuesto es su totalidad por canciones del periodo en el que Elliott grabó “Elliott Smith” y “Either/Or”, se trata del segundo trabajo póstumo de su autor y arranca con “Angel In The Snow, un fabuloso descarte del segundo disco de Smith, “Elliott Smith”, que sorprende por su calidad y nos hace preguntarnos qué le hizo no incluirla en el disco. “Talking to Mary“, “High Times“,”Riot Coming“, “Georgia, Georgia“, “Whatever (Folk Song in C)” y “Big Decision” son otros inéditos de las sesiones de “Elliott Smith” y, aunque son buenas canciones, no mejoran a ninguna de las que finalmente conformaron el disco de 1995.

El otro gran bloque de grabaciones que aparecen en “New Moon” es el correspondiente a las sesiones para la grabación de “Either/Or”, el enorme álbum que Smith editó en 1997. Es difícil tocar algo en un disco tan absolutamente perfecto como “Either/Or”, y sólo asumiendo la extraordinaria calidad del mismo se entiende que canciones como “New Monkey“, la excelente “Looking Over My Shoulder“, “Going Nowhere“, “Placeholder“, “New Disaster“, “Seen How Things Are Hard“, “Fear City“, “Either/Or“, “Almost Over“,  o “First Timer“, quedasen fuera…., aunque, en este punto, declaro mi debilidad por “Go By” y “All Cleaned Out“, habría que haberles hecho sitio. Especialmente curiosa es la aparición de una hermosa canción titulada “Pretty Mary K“, que, a pesar de titularse igual queuno de los cortes contenidos en “Figure 8”, no tiene nada que ver.

El disco también contiene una estupenda versión del “Thirteen” de Big Star y una gloriosa versión preliminar en formato acústico de su celebérrima “Miss Misery“, lo más parecido que Elliott tuvo a un hit en toda su carrera. Incluso queda tiempo para que Smith recuerde a su antiguo grupo Heatmiser con “See You Later” (en una versión mucho más folkie que la original) y, con el mejor corte del disco, la extraordinaria “Half Right“, que si ya era un temazo en su versión original, en esta versión acústica resulta simplemente monumental.

A pesar de ser un disco de rarezas, el disco presenta una sorprendente coherencia interna y, no hubiera desentonado si hubiera sido editado entre “Elliott Smith” y “Either/Or”.  En una especie de suerte de Cid Campeador musical, Elliott Smith vuelve a editar otro estupendo -y van dos- álbum póstumo.

VALORACIÓN GUILLETEK: 8/10

BLUR: “The Magic Whip” (2015) (8,5/10)

  1. “Lonesome Street”
    2. “New World Towers”
    3. “Go Out”
    4. “Ice Cream Man”
    5. “Thought I Was a Spaceman”
    6. “I Broadcast”
    7. “My Terracotta Heart”
    8. “There are Too Many of Us”
    9. “Ghost Ship”
    10. “Pyongyang”
    11. “Ong Ong”
    12. “Mirror Ball”

Tras la edición del disco en solitario de Damon, los rumores de un nuevo disco de la banda se acrecentaron, si bien Damon se encargó de enfriar el ambiente declarando que era una “remota posibilidad”. Lo cierto es que, en la primavera de 2013 y a causa de la suspensión de unos conciertos de su gira asiática, el grupo alquiló durante cinco días los estudios Avon de Kowloon en Hong Kong y grabaron bastante material. Fueron sesiones sin presión, muy libres, una especie de macro jam-session en la que el grupo trabajo sobre el material que el incansable Albarn tenía compuesto a medio terminar.

Fueron sesiones “relajadas y divertidas”, si bien en primera instancia el grupo no consideró de forma seria hacer nada con las canciones allí grabadas. “Creo que debido a que ya habíamos hecho algunos conciertos juntos y nos acostumbramos a tocar juntos de nuevo no había esa sensación de presión de tener que ir al estudio un día concreto con tal productor u otro para intentar componer tu single de regreso. En realidad fue ‘¡vamos al estudio y nos ponemos a tocar! Siendo honesto, realmente no había nada más que hacer después de haber estado de compras”, bromeaba Alex James al respecto. De hecho, concluida la gira, cada miembro del grupo continuó con su vida.

Fue Graham quien tuvo claro que entre ese material “había más que suficiente para un muy buen disco” y, ni corto ni perezoso, decidió llamar al inefable Stephen Street, el que fuera productor de la época dorada del grupo y con quien no trabajaban como banda desde el fantástico “Blur” de 1997.

Coxon y Street trabajaron intensamente sobre el material grabado en aquellos cinco días y, una vez vieron que el resultado comenzaba a tener buena pinta, llamaron a Albarn que acababa de terminar su gira de presentación de “Everyday Robots”, su disco en solitario. Damon no tardó en contagiarse del entusiasmo de Graham…, tan pronto como escuchó los aún esbozos de las canciones. Albarn se puso a escribir letras, terminar melodías, añadir partes vocales. “Cada vez estaba más entusiasmado por cómo sonaba”, recuerda el propio músico.

Mientras, el resto del mundo permanecía ajeno a todas estas maquinaciones, hasta que en febrero de 2015, de forma absolutamente sorpresiva el grupo anunció la publicación de su nuevo disco el día 27 de abril del mismo año. Su título sería “The Magic Whip”. “Hemos hecho un nuevo álbum”, dijo Albarn en la rueda de prensa en la que el grupo presentó su nuevo trabajo, “es un álbum muy urbano. Es muy, muy bonito tener algo en nuestras manos de lo que podemos estar orgullosos”.

Blur había vuelto, ya era oficial. Las primeras críticas fueron unánimemente favorables. El Telegraph lo puntuó con cinco estrellas en una crítica que tituló “Un retorno triunfante”; RollingStone se quedó en las cuatro estrellas y afirmaba que “Blur ha vuelto y tienen inspiración para repartir…”. La nota media del disco extraida de Metacritic es 8,1… Y es que nada más poner el disco en el reproductor, las sensaciones no pueden ser mejores. “Lonesome Street” suena a los mejores Blur, quizás no tiene el nivel de sus singles históricos, pero desde luego no hubiera desentonado en ninguno de sus mejores trabajos. Una estupenda guitarra marca de la factoría Coxon, una maravillosamente saltarina melodía, sonido genuinamente britpopero y unos fabulosos y bizarros arreglos. Puro Blur.

Sin embargo esta es la única concesión a su brillante pasado como líderes del sonido británico de los 90. La siguiente canción, la melancólica y sobresaliente “New World Towers” suena mucho más al trabajo es solitario de Damon que a los propios Blur. Un fantástico y cadencioso tema que, junto a la canción que la precede, ilustra perfectamente lo que va a ser la dinámica general del disco: alternar el pop más tradicional y festivo propio de llamemos la “época dorada del grupo”, con unos nuevos Blur mucho más tranquilos, innovadores y reflexivos. Gran canción, quizás demasiado larga.

En esa línea que mira más al pasado tendríamos a “Go Out”, la siguiente canción que además sirvió como primer single del disco. Es efectiva, suena fantásticamente bien y, en general, está a buen nivel…, pero no por ello deja de ser el peor primer single que el grupo ha editado en su carrera. Cierto es que estamos hablando de un grupo cuyos primeros singles han sido siempre canciones que han entrado en el Olimpo de la música desde el primer momento: “She’s So High”, “For Tomorrow“, “Girls & Boys“, “Country House“,”Beetlebum“, “Tender“, “Out of Time“… Pues eso, es una buena canción pero no resiste la comparación con el pasado del grupo.

Mucho más interesante resulta “Ice Cream Man” con un sinuoso y electrónico comienzo al que la guitarra acústica de Graham enseguida dota de calor orgánico. Una canción estupenda en el que tanto el sonido pop tradicional del grupo como las cadencias más melancólicas de algunos de los proyectos paralelos de Albarn están perfectamente representados. Sin duda una de mis preferidas del álbum. Fantástica. Los arreglos de guitarra de Coxon, como siempre, merecen mención aparte.

Tiempo ahora para los “nuevos” Blur con “Thought I Was a Spaceman“. Aunque mejor deberíamos decir los nuevos Blur fusionados con el viejo Bowie, pues la influencia del Duque Blanco es más que evidente en este fantástico y atmosférico tema que va subiendo poco a poco de intensidad. Muy buena canción.

Retornamos al pasado del grupo, en esta ocasión a sus tradicioneles arrebatos punkrockeros, con “I Broadcast“. Un estilo en el que Blur se mueve como pez en el agua y tantas veces lo ha demostrado “Advert”, “Popscene”, “Bank Holiday”, “Song 2″… A estas alturas ya podemos afirmar que el retorno de Blur está mereciendo, y mucho, la pena.

My Terracotta Heart“, un extraordinario y melancólico medio tiempo de aires pseudo-latinos, nos devuelve a los Blur más reflexivos. Damon canta con extraordinaria sensibilidad una canción primorosamente producida y arreglada de forma preciosista. Evocadora y relajante, uno de los momentos más mágicos de un disco cuyo momento más brillante quizás llegue con la sobresaliente “There are Too Many of Us“, un auténtico temazo que, en mi opinión, debería haber sido el primer single. Una canción a la altura de lo mejor del grupo y cuya intensidad deja sin habla desde la primera escucha. Todo en ella es perfecto y, en lo melódico, recuerda a la amarga y maravillosa melancolía  que transmitían muchas de las canciones de “Modern Life Is Rubbish”, el brillante segundo disco del grupo. Sobresaliente.

Tras semejante descarga emocional los suaves ritmos pop de “Ghost Ship” se agradecen. Una canción mucho más lidera y con una bonita melodía. Graham, como es habitual, se sale del mapa con una guitarra que engrandece un tema que da paso a otros de los más brillantes (y van varios) momentos del disco: la fabulosa “Pyongyang“, una maravilla de aires orientales que vuelve a recordar al mejor Bowie y que queda a la altura de las mejores e intensas baladas de la banda como “This Is A Low”. Una canción tremenda que termina de poner la guinda a un álbum que, ahora sí, ya podemos decir está a la altura del grupo y supone uno de los mejores “disco de retorno” que mi memoria puede recordar. Brillante.

Y eso que aún nos quedan un par de canciones. La premeditadamente tontorrona “Ong Ong” supone un ligero e infeccioso contrapunto a la transcendentalidad de”Pyongyang” y con la notable balada “Mirror Ball“, una ampulosa canción que parece combinar con acierto los ambientes Western con sonidos orientaloides, pone el punto final a un disco fantástico. Blur ha vuelto.

VALORACIÓN GUILLETEK: 8,5/10

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 3 de mayo de 2015

Fotografías y música propiedad de sus respectivos autores

Licencia Creative Commons

Este obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

BRIAN WILSON: “No Pier Pressure” (2015) (6,5/10)

1. “This Beautiful Day”  (Wilson-Thomas)
2. “Runaway Dancer” (Wilson-Thomas)
3. “What Ever Happened”  (Wilson-Thomas)
4. “On The Island” (Wilson-Thomas)
5. “Our Special Love”  (Wilson-Thomas)
6. “The Right Time”  (Wilson-Thomas)
7. “Guess You Had To Be There”  (Wilson-Thomas)
8. “Tell Me Why”  (Wilson-Thomas)
9. “Sail Away” (Wilson-Thomas)
10. “One Kind Of Love” (Wilson-Thomas)
11. “Saturday Night” (Wilson-Thomas)

12. “Half Moon Bay” (Wilson-Thomas)
13. “The Last Song” (Wilson-Thomas)

Quede claro que Brian Wilson me parece uno de los mayores genios que ha dado la historia de la música. Probablemente, junto a Lennon, McCartney, Townshend y Davies represente la quintaesencia de la melodía sesentera. Discos como “Today”, “Pet Sounds” o “Sunflower” deberían servir de prueba suficiente de semejante afirmación.

Desgraciadamente, en gran medida lastrado por sus problemas mentales, la carrera en solitario del genial músico ha quedado lejos de sus trabajos con los Chicos de la Playa. No obstante ha firmado algunos buenos trabajos como “Brian Wilson” (1998) o el más reciente “That Lucky Old Sun” de 2008. La extraordinaria reconstrucción de “Smile” que llevó a cabo en 2004,  los notables álbumes de versiones de Gershwin  (“Brian Wilson Reimagines Gershwin” de 2010) y de películas Disney (“In the Key of Disney” de 2011), así como su destacable aportación al más que decente disco de reunión de los Beach Boys “That’s Why God Made the Radio” de 2012, hacían pensar que el septuagenario Wilson se encontraba en un buen estado de forma musical. Entonces, ¿es “No Pier Pressure”, que así se titula el álbum, un disco a la altura de su creador?. Veremos.

Por ponernos en situación. Como era de esperar, teniendo en cuenta los precedentes, la gira de reunión de los míticos Beach Boys no terminó del todo bien. El disco fue un éxito (número 3 en las listas Billboard), así como la recepción de los conciertos, pero las tensiones entre Mike Love y Wilson terminaron con un nuevo alejamiento de posturas. Mike seguiría girando con unos nuevos Beach Boys y Brian volvería a su retiro, aunque su página web enseguida anunció que estaba grabando y produciendo un nuevo trabajo en solitario que contaría con la participación del brillante guitarrista británico Jeff Beck, y sus ex-compañeros de The Beach Boys Al Jardine, David Marks y Blondie Chaplin.

Por razones aún no detalladas por ninguna de las partes, el material producido durante esas sesiones decidió desecharse y Wilson siguió trabajando en el estudio hasta que en el invierno de 2014 anunció que el disco estaba terminado. La idea era contar con varias voces colaboradoras y armar un disco de “duets”. El título del álbum sería “No Pier Pressure” y se editaría en la primavera de 2015.

La primera mala noticia, al tener el álbum entre las manos, es comprobar que el disco estaba producido de nuevo por Joe Thomas, uno de los más recalcitrantes representantes del más puro sonido AOR. Amante del demoníaco Autotune y arquitecto de pulcros y fríos sonidos. Thomas ya colaboró con Wilson en la producción y la composición de los temas del último disco de los Beach Boys “Why God Made The Radio” y en algunos de sus trabajos en solitario, como el insípido “Imagination” de 1998.

No obstante, la cosas empiezan muy bien con la breve y preciosista “This Beautiful Day“, una bonita, serena y sobresaliente balada con una melosa melodía que a pesar de sus azucarados arreglos  funciona de forma fantástica como arranque del disco. Excelente comienzo que hace que empecemos a albergar unas esperanzas que se tambalean con “Runaway Dancer“, una extraña suerte de electro-pop con dueto con el miembro de Capital Cities Sebu Simonian. No es que sea una mala canción, simplemente descoloca.

La excelente bien conservada voz de su es-compañero de The Beach Boys, Al Jardine, es la protagonista de “Whatever Happened“, una evocadora balada que roza la ñoñería. Resulta agradable, está bien construida pero es tan blandita y autocomplaciente resulta absolutamente inofensiva. Es cierto que Wilson nunca ha sido muy amigo de decibelios y estridencias, pero su música siempre ha tenido un algo que aquí se pierde entre azucarados mantos de armonías autotuneadas. Está muy lejos de ser una mala canción, en cualquier caso. “On The Island“, la siguiente canción, cuenta con la colaboración del dúo de indie folk estadounidense She & Him, y se trata de una agradable canción de aromas hawaianos en la que destaca la acertada interpretación de  Zooey Deschanel. Buen tema.

 El comienzo y el final  de “Our Special Love” nos recuerdan al mejor Wilson, pero enseguida penetra en ambientes de “radio-fórmula madura” bastante prescindible. Una lástima porque esta canción apuntaba maneras. El joven cantante Peter Hollens colabora en el tema. También tiene muy buenos momentos “The Right Time” en la que el ex-Beach Boy Al Jardine vuelve a tomar la voz cantante en las estrofas mientras Brian luce falsetto en los estribillos. Muy agradable, muy blandita también, pero da gusto escucharla.

La joven estrella country Kacey Musgraves es la voz principal en “Guess You Had To Be There“, un pegadizo medio tiempo de country-pop  que es de lo mejor del disco pero en la que es difícil reconocer el estilo de Brian Wilson como compositor. Algo más reconocible resulta “Tell Me Why“, pero, de nuevo, lo mismo AOR puro, límpidos arreglos y un sonido demasiado empalagoso… Y cuando ya estamos a punto de rendirnos llega “Sail Away” con dos ex-Beach Boys, Blondie Chaplin y Al Jardine, compartiendo estudio con Brian y, sin ser ninguna joya, nos anima a seguir un poco más, y la espera merece la pena, pues, “One Kind Of Love” es, junto a “This Beautiful Day”, lo mejor del disco. Ahora, sí, muy Brian Wilson…, lejos de su mejor material, pero muy reconocible. Muy buena canción y grandes arreglos vocales.

Hay esperanza, pero la soporífera “Saturday Night“, con el joven Nate Ruess al micro, nos devuelve a la radio-fórmula menos edificante. Lo peor del disco, una canción muy floja que no debería estar en el catálogo de semejante genio… Y es que no podemos olvidar que Brian Wilson ha sido uno de los grandes. Sus problemas mentales, el abuso de drogas y las influencias maliciosas de su entorno acabaron por apagar, hace ya mucho, una de las estrellas más brillantes del firmamento musical… Aún así, a veces, como si se escapara por una rendija de su torturado cerebro, su talento nos deja joyitas como “Half Moon Bay“, el maravilloso instrumental que encontramos a continuación y, para rematarlo, “The Last Song” con sus hermosos arreglos vocales y su maravillosa melodía deja el disco a una altura que ni siquiera los pomposos arreglos de la parte final de la canción consiguen estropear.

VALORACIÓN GUILLETEK: 6,5/10

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 26 de abril de 2015

Fotografías y música propiedad de sus respectivos autores

Licencia Creative Commons

Este obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

THE ROLLING STONES: “Their Satanic Majesties Request” (1967) (6,5/10)

1. Sing This All Together (Jagger/Richards)
2. Citadel (Jagger/Richards)
3. In Another Land (Wyman)
4. 2000 Man (Jagger/Richards)
5. Sing This All Together (See What Happens) (Jagger/Richards)

6. She’s a Rainbow (Jagger/Richards)
7. The Lantern (Jagger/Richards)
8. Gomper (Jagger/Richards)
9. 2000 Light Years from Home (Jagger/Richards)
10. On with the Show (Jagger/Richards)

Producido por The Rolling Stones
Editado en Inglaterra el 8 de diciembre de 1967

La detención de Mick, Keith y Brian por posesión de drogas supuso la gota que colmó el vaso de la paciencia del que fue su manager, productor y prácticamente sexto miembro del grupo, Andrew Loog Oldham. La ausencia de una cabeza pensante, hizo que las ya de  por sí relajadas maneras de los miembros del grupo se agudizaran aún más. Sabían que tenían que volver al estudio, y lo hicieron…, pero no de la mejor forma. “Cada día era una lotería. Nadie sabía qué podía pasar y cuánta gente podría venir a la sesión. Un día Keith podía traer a diez personas, Brian a media docena y Mick a otras tantas… Eran novias, ligues, colegas… Fue un poco una locura”, llegó a comentar Bill Wyman.

Bajo esta premisa de total y caótica libertad, el grupo tomó la decisión de no contratar a un productor tras la marcha de Oldham: ellos mismos producirían el álbum en el que estaban trabajando, cuyo título provisional era “Cosmic Christmas”.

Las sesiones de trabajon resultaron bastante caóticas. El ambiente no era el mejor tampoco con Jones y Richards sin dirigirse la palabra tras que éste se fugara con la novia de aquel. Brian Jones reconoció que “faltaba un mes para que empezara la grabación del disco y no teníamos nada”. Las jornadas de grabación eran absolútamente infructíferas y se prolongaron desde febrero a octubre de 1967. “Teníamos trocitos de cosas”, recordaba Jones, “un poco de editing por aquí, un poco por allá…Nada concreto”. Jagger también ha tenido palabras para aquellos días: “demasiadas drogas, demasiada gente pululando por el estudio…, ningún productor poniendo orden”.

Entretanto sus apreciados rivales, los Beatles editaron su excelso “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band“, recibiendo miles de elogios y vendiendo millones de discos con un LP que ponía a la psicodelia al servicio del pueblo. Una de la sobras capitales (si es que no es LA obra capital) de la historia del rock.

Se cuenta que los Stones quedaron con los Beatles en intento de ponerse al día de las nuevas tendencias (los londinenses tenían en ese momento un sonido mucho más clásico). Durante la fiesta los de Jagger tuvieron acceso a la grabación del “Sgt. Peppers”, y quedaron absolutamente impresionados. Algunas versiones afirman que se se propusieron superarlo, otras afirman que, conscientes de no poder alcanzar semejante nivel decidieron grabar un disco a modo de broma sobre el movimiento hippie y la psicodelia.

El caso es que los Stones también habían empezado su propio camino de experimentación en el estudio, pero el trabajo de los de Liverpool no hizo sino animarles a ir más allá. De esta forma, decenas de instrumentos -algunos exóticos- se unieron al tradicional combo de guitarras, bajo y batería. Órgano, mellotrón, flautas, dúlcimer eléctrico, harpas, sarod, clavicordios… No tuvo un mal debut en listas y alcanzó el número 3 en el Reino Unido y el segundo puesto en las listas americanas, si bien perdió posiciones rápidamente.

Sing This All Together“, con su fantasmagórica intro y tono festivo, recuerda a las grabaciones más locas de los Kinks y resulta interesante como intoducción a este surrealista collage sonoro. No obstante, lo más destacable del tema, y por lo que será recordado, es porque  Paul McCartney  y John Lennon vuelven a estar a los coros.

La siguiente canción del disco, “Citadel“, tiene una estructura mucho más clásica a pesar de su hipersaturada grabación. Es una de las tres canciones del disco que Keith Richards salvó de la quema en los comentarios que años después haría sobre este controvertido álbum. Uno de los temas más rockeros del disco. Mucho más pop resulta “In Another Land“, la primera incursión en la composición del bajista Bill Wyman. Se trata de una estupenda canción que Wyman grabó durante un receso de la grabación del LP acompañado de Charlie Watts, Brian Jones y los miembros de Small Faces Steve Marriott y Ronnie Lane. Posteriormente enseñaron el resultado a Mick y Keith, quienes tras elogiar la canción añadieron coros y propusieron no sólo su inclusión en el álbum sino su adición como single.

Las cosas mejoran, y mucho, con “2000 Man“, una joya acústica que acaba evolucionando en una suerte de rock psicodélico que fue versionado con excelencia por Kiss en 1979. Sin lugar a dudas una de las mejores canciones de un disco cuya cara A concluye de forma bastante desafortunada con “Sing This All Together (See What Happens)“, una locura de relleno en la que ruidos y sonidos varios se entremezclan con algunos fragmentos musicales basados en la canción que abre el álbum.

Sin embargo la cara B se abre de forma inmejorable. “She´s A Rainbow“, una de las mejores (si no la mejor) canciones que Jagger y Richards escribirían durante los años 60. Desde el excelente piano de la introducción -ejecutado por el omnipresente session man Nicky Hopkins- al excelente arreglo de cuerdas escrito por el que acabaría siendo bajista de Led Zeppelin John Paul Jones, todo en ella es perfecto. Una canción para la historia que, a pesar de su sobresaliente calidad, no tuvo demasiada suerte en su edición como single.

El buen tono de la sobresaliente “She’s a RAinbow” se mantiene con la notable “The Lantern“. Una estupenda canción guiada por el tembloroso y vibrante piano del inefable Hopkins que es habitualmente olvidada en las reseñas  sobre la banda y que realmente tiene un gran nivel. Lástima que el anodino experimento pseudo oriental que supone “Gomper” estropee lo que hubiera sido una excelente cara B  en la que la psicodélica “2000 Light Years From Home” brilla con luz propia y a la que “On With the Show” supone un divertido remate.

Este “Satanic Majesties” dista mucho de ser un mal LP. Es cierto que, si pretendía ser un rival para “Sgt. Pepper’s”, no duró ni un asalto ante la enormidad de la obra de los Beatles. Pero un disco en el que encontramos canciones como “Citadel“, “In Another Land“, “2000 Man“, “She´s A Rainbow“, “The Lantern” o “2000 Light Years From Home” no puede ser tratado como un mal disco. No es menos cierto que el resto de los temas son bastante flojos, pero el resultado final aguanta el envite. No es uno de los mejores discos del grupo, eso es obvio.

VALORACIÓN GUILLETEK: 6,5/10

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 25 de abril de 2015

Fotografías y música propiedad de sus respectivos autores

Licencia Creative Commons

Este obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

THE ROLLING STONES: “Between The Buttons” (1967) (8,5/10)

1. Yesterday Papers (Jagger-Richards)
2. “My Obsession” (Jagger-Richards)
3. “Back Street Girl” (Jagger-Richards)
4. “Connection” (Jagger-Richards)
5. “She Smiled Sweetly” (Jagger-Richards)
6. “Cool,Calm And Collected” (Jagger-Richards)

7. “All Sold Out” (Jagger-Richards)
8. “Please Go Home” (Jagger-Richards)
9. “Who’s Been Sleeping Here” (Jagger-Richards)
10. “Complicated” (Jagger-Richards)
11. “Miss Amanda Jones” (Jagger-Richards)
12. “Something Happened To Me Yesterday” (Jagger-Richards)

Producido por Andrew Loog Oldham
Editado en Inglaterra en enero de 1967

 

Los Stones seguían creciendo musicalmente, sin embargo sus relaciones personales comenzaban a complicarse. Brian estaba (muy) metido en las drogas. Como sabréis, fue una época en la que las drogas estaban estrechísimamente relacionadas con la creación musical (estamos ya casi en 1967), pero Brian fue un paso más allá de lo que era común en el mundillo.

No obstante, creativamente, Brian estaba en un momento brillante, como prueba la excelente “Ruby Tuesday” que, aunque escrita por Brian y Keith, fue firmada por Jagger y Richards para mantener la idea  del dúo fantástico en su confrontación con el Lennon-McCartney Beatles. Estamos ante otro de los temas capitales del rock, una canción histórica. Por si fuera poco, esta maravillosa canción, una de las gemas del pop de los 60 fue la cara B de otra canción enorme: la vibrante y descaradamente sexy “Let’s Spend The Night Together“, componiendo entre ambas unos de los mejores sencillos que jamás ha editado ninguna banda de rock.

La canción titular del single (en la que a pesar de su sonido rock, Jagger comienza a introducir algunos sonidos de sus admirados Beach Boys) fue censurada en medio mundo debido a su clara temática sexual siendo especialmente celebre el momento en el que el grupo se vio obligado a cambiar la letra por “Let’s spend SOME TIME together” durante su actuación en el show de Ed Sullivan, impagable el vídeo de dicha actuación con los Stones cediendo en lo lírico pero mostrando la versión más procaz de Jagger.

Durante los escasos descansos de los que disfrutaron en su periplo yanqui, durante una semana de agosto de 1966, la banda aprovechó para encerrarse en los RCA Studios de Los Ángeles  y comenzar a grabar los temas que deberían componer su nuevo álbum. En noviembre, y ya en Londres, el grupo dedicó la práctica totalidad del mes a terminar la grabación del que sería uno de sus mejores (y más injustamente olvidados) discos: “Between The Buttons“.

El LP se editó en el Reino Unido en enero del gran 1967, quizás el año más creativo de la historia del rock, y en él se observa cómo la constante búsqueda de nuevos sonidos que el grupo había inagurado con “Aftermath”  comienza a cristalizar.  Jagger y Richards compusieron todas las canciones integrantes del álbum, cuya multitud de arreglos y de instrumentos, pusieron a prueba las viejas máquinas de cuatro pistas. Estos, ahora aparentemente primitivos sistemas de grabación ya habían sido llevados al límite con trabajos como “Revolver” de los Beatles o el fabuloso “Pet Sounds” de los Beach Boys, de los que, dicho sea todo, Jagger era un ferviente admirador y cuya influencia en este álbum es bastante patente.

La limitaciones en cuanto pistas provocó que Oldham, productor del disco, tuviera que realizar continuos volcados (pasar el sonido de tres de las pistas a una cuarta, volviendo a liberar dichas pistas para nuevas grabaciones). Esta delicadísima tarea, llevada a cabo con absoluta brillantez por gente como George Martin o Brian Wilson, se le atragantó a Oldham y el sonido general no es tan lustroso como debiera.

Como hemos dicho, el disco se editó en Inglaterra el 20 de enero de 1967, y casi un mes después en USA (cambiando el orden del tracklist e incluyendo dos canciones que se habían editado en UK como singles “Let’s Spend The Night Together” y “Ruby Tuesday” en lugar de “Back Street Girl” y “Please Go Home”). El álbum “sólo” alcanzó el nº3 a pesar de ser una auténtica maravilla, sobre todo en su versión americana. No obstante, en primera instancia, fue muy criticado por sus fans de siempre, así como por la crítica especializada por su distanciamiento del R&B y su acercamiento a los modernos ecos beatelianos y kinkfómanos. El tiempo ha acabado haciendo justicia y hoy en día es considerado uno de sus álbums más eclécticos y completos.

La versión británica arranca con la  psicodélica “Yesterday’s Papers” en la que el vibráfono de Jones y los beachboyanos  coros de Richards se llevan gran parte del protagonismo. Una buena canción pero lejos de resultar un arranque tan arrebatador como el de la versión americana con la arrebatadora Let’s Spend The Night Together” desatando las hostilidades.
El disco continua brillando con la atípica “My Obsession” y sus peculiares juegos rítmico-vocales presenciados (y quién sabe si inspirados) por el líder de los Beach Boys, Brian Wilson, que fue invitado a las sesiones de mezcla por el propio Mick Jagger. Mejor aún resulta la sobresaliente “Back Street Girl“, eliminada en la versión americana por la más comercial “Lets Spend The Night Together” (en USA, a diferencia de lo que solía estilarse en Inglaterra, los singles se incluían en los LP’s). Una estupenda canción que se encuentra entre las preferidas del propio Jagger quien, sorprendentemente dada la calidad del álbum, siempre ha criticado este LP considerando esta “Back Street Girl” la única canción “realmente buena”.
Connection” nos devuelve a los Stones más rítmicos con una animada melodía cantada a dos voces por Mick y Keith y una machacona batería de Watts. Una de mis canciones preferidas de los primeros Stones. La estupenda y delicada “She Smiled Sweetly” mantiene el excelente nivel de un LP que cierra su cara A (en la versión británica) con la saltarina “Cool,Calm And Collected” muy en la línea de sus contemporáneos The Kinks.
All Sold Out” , es la canción encargada de abrir la cara B. Notable tema lleno de juegos vocales, nueva muestra de la reconocida influencia de los Beach Boys especialmente en Jagger en aquella época.”Please Go Home“, la siguiente canción, fue la sacrificada en la versión estadounidense para incluir la superlativa “Ruby Tuesday” y se trata de una especie de ritmo a lo Bo Didley pasado por un filtro psicodélico.
Los ánimos vuelven a sosegarse con la fantástica “Who’s Been Sleeping Here“, en cierto modo anunciadora de los sonidos de la banda apenas unos años después. Una gran canción frecuentemente olvidada que sirve de perfecto contrapunto a Complicated, otra excelente muestra de talento stoniano, rítmica, directa y enérgica como la rockera “Miss Amanda Jones“. La influencia de Ray Davies y sus Kinks se deja ver más que nunca en la boudevilleraSomething Happened To Me Yesterday” con Mick y Keith alternando la voz principal

Un muy buen disco compuesto en definitiva por grandísimas canciones y que demostraba que el grupo se encontraba en una excelente forma musical. Otra cosa era el aspecto personal, en el que 1967 fue un año cuanto menos complicado. Mick y Keith fueron detenidos al poco tiempo de editarse “Between The Buttons” por consumo y posesión de LSD. Pasadas unas pocas semanas, Brian también fue detenido en esta ocasión por posesión de cocaína y metanfetaminas. Pero, eso, es otra historia.

 

VALORACIÓN GUILLETEK: 8,5/10

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 5 de abril de 2015

Fotografías y música propiedad de sus respectivos autores

Licencia Creative Commons

Este obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.