THE BEACH BOYS. Capítulo 16 (1972-1973). Carl toma el poder. “Carl & The Passions: So tought” y “Holland”

Con Nick Grillo sustituido y con Jack Rieley como manager personal y “casi” miembro del grupo, los Beach Boys contratan a Stephen Love (hermano de Mike) como representante. La labor de Steve no era sencilla: Brian (o lo que quedaba de él) estaba prácticamente fuera de combate y Bruce se había ido… los escarceos de Dennis con todo tipo de sustancias y su alborotadísima vida sentimental tampoco ayudaban a fomentar la estabilidad que todo representante desearía. Quedaba el núcleo duro, o lo que es lo mismo, Carl, Mike y Alan. Este núcleo duro, junto a los nuevos miembros (Rickie y Blondie ) y Steve Love tienen la titánica tarea de hacer resurgir al grupo de sus cenizas e intentar mantener la recuperación comercial que había supuesto “Surf’s Up” de cara a su compañía de discos.

Brian, ajeno a todo esto, centró su interés musical en producir un disco para Spring, el grupo de Marilyn -su mujer- y Diane, hermana de ésta y… amante de Brian… Marilyn lo sabía y soportó la situación, ”prefería que estuviera con mi hermana que con otra…, ella no me iba a robar a mi marido”. En lo musical, el disco de Spring es una maravilla. Sin duda, la última gran labor como productor de Brian Wilson. Integrado por versiones, destacan los arreglos del ”Superstar” de Leon Russell o las delicadas versiones de los propios Beach Boys como ”Forever” o la esencial ”This whole world”. Un paréntesis para el arte entre hamburguesas, heroína, alcohol, cocaína y una veintena de cajetillas de tabaco diaria… Pero nada, ni la música, podía parar esas malditas voces: ”Vas a morir pronto…, y sufrirás Brian, será una muerte horrible”.

Marilyn, que hasta ahora había interpretado las excentricidades de su marido como “rarezas de genio”, empezaba a estar preocupada por los cada vez más frecuentes episodios de abierta locura de Brian. Fue por esta época cuando ella se comenzó a plantear seriamente solicitar ayuda psiquiátrica para su marido, pero el grupo –aparentemente convencido de que no eran más que las citadas “rarezas de genio”– se negó en redondo por la mala publicidad que supondría para la banda. Poco, o nada, quedaba ya del genio, del muchacho brillante, físicamente desmejorado y mentalmente destrozado…

ImagenBrian en 1972
     1962                                                                                                                                           1972

Pero, como diría aquel, “el show debía continuar” y, siguiendo con frases hechas, “a rey muerto, rey puesto”. Para enfado de Mike, que se había erigido en líder del grupo en las actuaciones en directo tras el retiro de Brian, Carl asume la batuta del grupo con mano férrea.

En un hábil movimiento para mantener el interés del público sobre el grupo, Carl sorprende al mundo anunciando en marzo de este 1972 que las cintas de “SMiLE” estás siendo revisadas para, tras retocar algunas partes, ser editadas a finales del otoño de ese mismo año. Por desgracia, eso nunca ocurrió y destinaron sus esfuerzos a un nuevo trabajo. Apasionado por el soul, y empujado por el nuevo empaque que la recién incorporada base rítmica había dado al grupo, el benjamín de los Wilson lidera un nuevo giro de tuerca de la banda.

”CARL AND THE PASSIONS: SO TOUGHT”
Editado en USA en mayo de 1972

Imagen

CARA A
1. You Need a Mess of Help to Stand Alone (B.Wilson-J.Rieley)
2. Here She Comes (R.Fataar-B.Chaplin)
3. He Come Down (A.Jardine-C.Wilson-M.Love)
4. Marcella (B.Wilson-T.Almer-J.Rieley)

CARA B
5. Hold On Dear Brother (R.Fataar-B.Chaplin)
6. Make It Good (D.Wilson-D.Dragon)
7. All This Is That (A.Jardine-C.Wilson-M.Love)
8. Cuddle Up (D.Wilson-D.Dragon)

El 72 fue un buen año. Los Stones sacaron uno de sus mejores discos, si no el mejor, de su carrera: el fabuloso “Exile on Main St”, Bowie se saca de la manga el inconmensurable “Ziggy Stardust“, Deep Purple incendian los escenarios desde su “Made in Japan”, Lou Reed se reinventa con “Transformer”, los Big Star se presentan al mundo… Y, ¿qué hacen unos Beach Boys que han recuperado parte del crédito perdido, pero que ya no tienen entre sus filas a su miembro principal?

En un simbólico giro la banda recupera, aunque sólo sea en el título, uno de los nombre que barajaron cuando formaron el grupo a principios de los años sesenta: Carl & The Passions. Bajo sus nuevos “alter ego” el grupo suena completamente distinto. Los Beach Boys apenas son reconocibles. Mucho más sólidos en lo rítmico (contribución de los nuevos fichajes), mas viscerales…, pero menos inspirados.

Los nuevos Beach Boys. Carl, Al, Ricky, Dennis, Blondie y Mike
Los nuevos Beach Boys. Carl, Al, Ricky, Dennis, Blondie y Mike

La discográfica, que rechazó el disco en primera instancia por su mediocridad, tomó la desgraciada decisión de editarlo en un disco doble junto a una reedición de “Pet Sounds” (de cuya adquisición de derechos querían sacar réditos). Obviamente, este “So tought” no soportaba la comparación. Casi ningún disco lo haría, estamos hablando de aguantar el envite de uno de los mejores LP’s de todos los tiempos. Sólo sirvió para que el público echara de menos a los viejos Beach Boys y, sobre todo, a Brian.

El LP no es, ni de lejos, una obra maestra, pero tampoco es tan malo como la historiografía del grupo se ha empeñado en destacar. Nunca he entendido cómo “Holland” (el disco que sigue a este “So Tought”) es tan elogiado y el que nos ocupa tan denostado. En mi opinión es un disco notable que adolece de singles y que sufre de la falta de cohesión del grupo. En la edad dorada del disco conceptual, el grupo se presenta dividido en cuatro grupúsculos: Brian por un lado, Dennis por otro, Carl, Al y Mike en el tercero, y Ricky y Blondie en el cuarto.

El disco se abre con la marchosa “You need a mess of help to stand alone” (enlace), una de las dos composiciones de Brian para el LP. En esta ocasión les dio la música y poco más ya que ni escribió un verso de la letra (a cargo del manager Jack Rieley). Carl y Brian produjeron juntos este tema que acabó siendo editado como single sin ninguna repercusión. La voz de Carl, como siempre, sobresaliente.

La pareja de nuevos miembros debutan con una composición propia, la fabulosa “Here she comes” (enlace), digna del mejor McCartney de los 70. Muy alejada del estilo clásico de los Beach Boys, demuestra que Ricky y Blondie eran mucho más que comparsas. De hecho, demuestran bastante más talento del que se destila de la composición del “nucleo duro” (Mike, Al y Carl) en la vulgar “He come down” (enlace). Otra canción dedicada al Maharishi, esta vez en tono pseudo-gospel… Muy floja.

La cara A de este breve LP (sólo 8 canciones) concluye con el que es el tema más comercial del disco y la segunda y última aportación de Brian: “Marcella” (enlace), la canción más recordada de este disco. Brian la compuso con su amigo Tandy Almer intentando imitar el estilo de los Rolling Stones (en la parte de las estrofas). Posteriormente, Jack Rieley le añadió una atrevida letra sobre una prostituta en un intento de alejar al grupo se su imagen mojigata. Queda lejos de las mejores obras de Brian, pero es infecciosamente pegadiza y es, técnicamente, perfecta. Mención especial merecen las guitarras en este otro fallido single del grupo.

Imagen

La cara B es inaugurada por el dúo Fataar-Chaplin con otra más que notable composición, la balada “Hold on dear brother” (enlace). Con un aire soul y de marcados arreglos country, vuelve a no tener nada que ver con el estilo beach boy y vuelve a ser una enorme canción. Ricky y Blondie componen bien, tocan fantásicamente y la voz del último es una joya.

Pero a pesar del buen hacer de los nuevos, y aún con los buenos temas de lo que queda del genio Brian Wilson, el beach boy más en forma en términos de creatividad en estos primeros setenta era el díscolo Dennis. Y desde luego que lo demuestra con la simpar “Make it good” (enlace). Orquestada por Daryl Dragon es un homenaje a la sensibilidad. Una barbaridad. La mejor canción del disco con sus apenas dos minutos de duración. Si aguantas sin emocionarte, no eres de los míos. Dennis Wilson era un genio, no se hable más.

Medio atontados por el golpeo emocional que supone el temazo de Dennis, asistimos a una nueva creación del trío Al, Mike y Carl, y una nueva canción dedicada a la meditación… ¿nos echamos a temblar?, pues, a pesar de los precedentes, no. “All this is that” (enlace) es un pedazo de canción, con maravillosos juegos vocales y una melodía muy inspirada. Fantástica canción en definitiva que da paso de nuevo a Dennis quien vuelve con otra buena canción, “Cuddle Up” (enlace), de preciosas estrofas (también muy mccartianas) e intrigante estribillo para poner fin al disco.

“Carl & The Passions: So tought” alcanzó un número 50 en listas y fue recibido de forma tibia por la crítica. Rolling Stone fue clara ”al menos han sido honestos al llamarse Carl & The Passions en lugar de Beach Boys, porque la diferencia es importante, se llama Brian Wilson”.

Mientras, en su lujosa casa californiana, Brian, por primera vez desde que tenía uso de razón, había dejado de escuchar música en su cabeza…, ni una nota, sólo esas voces. Era un hecho, estaba loco…

Jack Rieley, líder comercial de la banda en aquel 1972, tenía una idea: ”¡¡Vamos a Holanda a grabar una obra maestra!!”. Su ocurrencia consistía en intentar recuperar a Brian sacándolo de la enfermiza cueva en la que se había convertido su mansión californiana. Además, si el destino era un lugar tan favorable a la banda como Holanda, mejor que mejor. Desde “Pet Sounds”, los Beach Boys fueron mucho mejor recibidos en Europa que en su país natal.

Salir de su entorno habitual podría ser, en la estrategia trazada por Rieley, una especie de terapia de grupo. La banda está disgregada en cuatro partes (Brian por un lado, Dennis por otro, los surafricanos en un tercero y el núcleo duro en el último) y “llevarlos de excursión” podía servir para estrechar viejos lazos. El grupo recibió bien la idea. Conocían el destino, les gustaba, y veían con buenos ojos la idea de cambiar de aires durante un tiempo…, todos, menos Brian. El mayor de los Wilson se negó en redondo y el resto tuvo que utilizar todas sus capacidades de persuasión para convencerlo.

Brian seguía cayendo y, además, era consciente de ello. Su consumo de drogas obsesivo y la continua presencia de aquellas amenazadoras voces lo tenían al borde del precipicio. Con la banda preocupada esencialmente por su carrera musical y Marilyn ocupándose de las hijas del matrimonio, apenas unos pocos amigos se ocupaban de Brian. Uno de ellos era Van Dyke Parks, sí, el letrista del frustrado “SMiLE”. Parks amaba la música de Wilson y no perdía oportunidad de intentar sentar a su amigo al piano convencido de que, la música, era la única medicina que podía salvarlo. Así que cuando un día Brian, sabedor de que Parks practicaba sesiones de hipnosis, le pidió desesperadamente que lo hipnotizase para convencerlo de que no estaba loco, lo tuvo claro: ”Vale Brian, lo haré, pero quiero que compongas una buena canción para mí…, una buena”…

Entre tanto, el resto seguía preparando el desembarco holandés. En la primavera de 1972, los siete Beach Boys , otras treinta personas (equipo técnico y mujeres, novias e hijos de los miembros del grupo) y dos perros estaban citados en el aeropuerto de Los Ángeles para partir rumbo a Amsterdam. Trasladar a Brian no fue fácil, desapareció del aeropuerto un par de veces alegando que ”había olvidado cosas muy importantes”. Al final lograron subirlo en el avión a la fuerza, pero, en algún momento consiguió bajarse sin ser visto. Cuando llegaron a Amsterdam y no encontraron a Brian por ningún sitio, Marilyn llamó alarmada al aeropuerto de Los Ángeles… ”tranquila señora…, su marido está bien…, lo encontramos dormido en la sala de equipajes…” Finalmente Brian fue, otra vez a la fuerza.

El grupo no reparó en gastos, hasta 500.000 dólares en ocho meses de estancia. Alquilaron once casas y diez coches de lujo y además compraron una furgoneta y tres utilitarios. Lo pasaron bien pero llegado el momento de trabajar se encontraron con un problema: los estudios locales no eran lo que técnicamente necesitaba la banda. Nadie escuchó la sensata sugerencia de Brian de grabar en los estudios de los Beatles en la cercana Londres, y decidieron trasladar, pieza a pieza, el estudio de Brian hasta Amsterdam .

Mientras, el grupo se había dedicado a sus juergas…, y a componer. Lo hicieron por separado: Al y Mike por un lado, Ricky y Blondie por otro, Dennis y Carl cada uno por su cuenta… ¿y Brian? Quería hacer una obra maestra. Rememorando su época de “SMiLE” comenzó a esbozar fragmentos sueltos –sus famosos feels-, apenas pequeños esbozos sobre los que quería narrar (no cantar) un cuento infantil sobre un transistor mágico…”Yo creía haber compuesto una obra maestra”, recuerda Brian, ”pero cuando se la toque a los chicos…, recuerdo la cara de Carl, parecía decir “¿qué mierda es ésta?”… yo quería que estuviera en el disco”. Por primera vez, en diez años, el grupo rechazaba una composición de Brian, la única que creó para este disco, “Mount Vernon and Fairway

Finalmente el grupo no grabó demasiado material en Holanda. Grabaron el cuerpo del disco pero coincidieron en que lo mejor sería terminarlo en casa. Y así lo hicieron. Pero no todos volvieron de Holanda, Rieley se quedó. La banda lo despidió oficialmente por no fomentar la unidad del grupo desde la distancia, la razón real en que Mike y Al no iban a admitir lo que habían descubierto de su otrora adorado y –como ellos- ultraconservador manager: era homosexual y se había instalado con su novio en una casa en Amsterdam.

Terminado el disco en California, estaban convencidos de que el LP era una joya, lo mejor que habían hecho… Lástima que los directivos de Warner no pensaran lo mismo y lo tacharan de ”blando, pretencioso y carente de singles”. El descontento de los ejecutivos llegó a tal grado (no olvidemos el pastizal que la discográfica había tenido que desembolsar por el capricho de la banda de grabar en Holanda) que se plantearon despedir al grupo. Conocedor de esto, Van Dyke Parks acudió al rescate y se reunió con Mo Ostin, el presidente de la compañía… ”Brian aún es capaz de componer cosas fantásticas…, escucha esto”. Ostin quedó impresionado al escuchar aquella canción que Brian había regalado a Parks a cambio de una sesión de hipnosis, la enorme ”Sail on sailor” (enlace). Tenemos single, tenemos disco. “Sail On Sailor“, sustituyó en el tracklist al “We got love” (enlace) de Blondie Chaplin, para enfado de éste.

”HOLLAND”
Editado en USA en enero de 1973

Imagen

CARA A
1. Sail on Sailor (B.Wilson-T.Almer-J.Rieley-V.D.Parks)
2. Steamboat (D.Wilson-J.Rieley)
3. California Saga: Big Sir (M.Love)
4. California Saga: The Beaks of Eagles (R.Jeffers-A.Jardine-L.Jardine)
5. California Saga: California (A.Jardine)

CARA B
6. The Trader (C.Wilson-J.Rieley)
7. Leaving This Town (R.Fataar-B.Chaplin-C.Wilson-M.Love)
8. Only with you (D.Wilson-M.Love)
9. Funky Pretty (B.Wilson-M.Love-J.Rieley)

El disco arranca con la poderosa ”Sail on sailor” (enlace), fabulosamante cantada por Blondie Chaplin. Para muchos es la última gran canción que Brian Wilson compuso para los Beach Boys. Sin embargo, ya ni siquiera participaba en las grabaciones: llamó a Blondie por teléfono para decirle cómo quería que cantara la canción y al resto para explicarles las armonías. Tampoco quiso participar en la producción y finalmente Carl fue quien tuvo que encargarse. En cualquier caso el resultado es excelente. Fuerte, potente y pegadiza, todo un single que se tuvo que conformar con un mísero nº49. La cosa pinta bien.

Steamboat” (enlace), es la primera aportación al disco de Dennis como compositor. Una joyita producida por Dennis y Carl. Dennis deja a su hermano menor cantar esta fenomenal melodía sobre un manto tejido con sonidos y texturas industriales. Como en Sail On Sailor, Rieley se ocupó de la letra. Otra muy buena canción.

Hasta ahora el disco mantiene un buen nivel. Con “California Saga” (enlace) llega la polémica. La idea era componerImagen una ambiciosa suite de tres movimientos que recorriera la geografía norteamericana. No tiene mala pinta, el problema es que los creadores son Al y Mike…¿nos echamos a temblar?, pues sí y no. Esta “California Saga” fue una de las principales razones por las que la dirección ejecutiva de Warner rechazó en primera instancia el disco, les pareció pretenciosa en lo lírico y mala en lo musical. Sin embargo, si bien es cierto que las partes de Al son bastante malas, Mike compone la mejor canción que ha escrito en su vida. “Big Sur” (enlace) es la excelente aportación de Mike a esta suite. De sosegado aire country rock y alejado de sus habituales histrionismos vocales, Love compone una fantástica canción que ridiculiza la pretenciosa “The Beak of Eagles” y la patética “California” (enlace).

La cara B se abre con la maravillosa “The Trader” (enlace), la mejor canción que Carl Wilson compuso en su vida. Una fantástica canción dividida en dos partes, a cual mejor. La primera de aires soul y la segunda, más melódica, de una belleza arrebatadora. Cantada de forma sublime y producida con una clase al alcance de muy pocos, estamos ante uno de los puntos álgidos de la música de los 70. Imprescindible.

Imagen

El dúo surafricano formado por Rocky y Blondie, toman el relevo con una efectiva balada “Leaving this town” (enlace) que, aunque es una muy buena canción, vuelve a estar (demasiado) alejada del estilo del grupo y más cercana a los sonidos imperantes en el momento. Sería la última canción de la talentosa pareja para los chicos de la playa.Imagen

Dennis vuelve con su segunda y brillante composición “Only with you” (enlace). Lo sorprendente es que lo hace con Mike como letrista, con quien nunca se llevó bien y con quien, por aquel entonces, apenas se hablaba. Mike fue el principal impedimento para que Dennis introdujera más canciones en los discos de la banda, le parecían muy rockeras unas veces, muy tristes otras… Además Love jamás aprobó el alocado estilo de vida de Dennis quien, sabedor de esto, hacía las locuras más inverosímiles en presencia de su primo en un infantil intento de provocar su ira. Sea como fuere, es una canción enorme que pretende beber del mismo sentimiento romántico que “Forever” y, aunque no llega a su nivel, lo hace con excelente resultado. Baladón cantado una vez más de forma sublime por Carl Wilson, que da paso a la la irregular “Funky Pretty” (enlace) de Brian en la que lo que más destaca es el avanzado uso de los sintetizadores. No es una mala canción ni mucho menos pero tampoco es nada destacable.

Carl al final cedió a los deseos de su hermano mayor y permitió que Brian editara su bizarro cuento “Mount Vernon and Fairway”, eso sí fuera del disco, se regalaría junto al LP en un EP de 7”. Carl ayudó a su hermano con la producción y Jack Rieley hace de narrador en esta sorprendente historia que, aún con todo, tiene pasajes musicales realmente brillantes.

El LP no tuvo demasiado éxito (nº 37), pero fue recibido con alborozo por la crítica. Rollingstone, que fue siempre tan dura con el grupo, lo eleva al disco del año en 1973. “Holland” es un buen disco pero elevarlo a esa categoría en un año que se editaron por ejemplo “The Dark side of the Moon” (Pink Floyd), “Berlin” (Lou Reed), “Quadrophenia” (The Who), “Band on the run” (Paul McCartney & Wings), es poco menos que una majadería. Ni tanto ni tan calvo.

Buen disco y con apenas ayuda de Brian quien, definitivamente, estaba fuera de órbita, y aún tendría que recibir otro golpe: el 4 de junio de 1973, Marilyn recibió una llamada de teléfono, era Audree Wilson… “Brian, era tu madre…, es, por tu padre…, Murry ha muerto”. Wilson quedó paralizado e inmediatamente rompió a llorar gritando a garganta viva “¡Papá!”. Ni Dennis, ni Brian acudieron al funeral de Murry Wilson, fallecido por infarto de miocardio. Brian volvió a casa, no saldría de ella en los próximos tres años en los que apenas pasó por la ducha por un patológico miedo a que no saliera agua, ”¿te imaginas que abro el grifo y no sale agua?, ¡sería terrible!, ¡no podría soportarlo!”. Marilyn volvió a insistir en la necesidad de recurrir a ayuda psiquiátrica, pero se encontró con la negativa del grupo que no quería arriesgar su recién recuperada reputación.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn. 11 de septiembre de 2012

THE BEACH BOYS. Capítulo 5 (1964.1965). Golpe de Estado. “All Summer Long”

John Sebastian (fundador de los Lovin’ Spoonful) y Felix Pappalardi (que acabó siendo productor de Cream) estaban escuchando la radio cuando sonó por primera vez “I get around”. Ambos, de formación clásica en lo musical, se miraron y dijeron: “¡¡joder!!, ¡¡Bach!!”

Cuando hablamos de ”I get around” (enlace), hablamos de palabras mayores. Es uno de los clásicos de los años 60 y, por extensión, de la Historia del Rock. Es extremadamente comercial siendo profundamente extraña. Desde sus estrofas sincopadas a ese rarísimo riff que las une, desde las fantásticas armonías al falsetto “bachiano” de Brian en el estribillo. Una maravilla que llevó al grupo al número 1 que, hasta entonces, se les había negado.

Con la fabulosa “Don’t worry baby” en la cara B, estamos ante uno de los mejores sencillos que nunca se han editado. Sorprende que el grupo en la portada, por primera vez,  deja de estar uniformado. Es posible que algo tenga que ver en esto la desaparición de Murry como manager. Se editó el 11 de mayo de 1964 y alcanzó el número 1 el 4 de julio, curiosamente sustituyendo a ”A world without Love” (enlace), canción intepretada por Peter & Gordon, pero compuesta por unos viejos conocidos… John Lennon y Paul McCartney… El single alcanzó un meritorio número 7 en Inglaterra al parecer impulsada por Mick Jagger que no paró de promocionarlo tras quedar hechizado por la canción titular.

Con “I get around” el grupo alcanza sus más altas cotas de popularidad y se convierte en uno de los estándares de sus actuaciones en directo. Momento para un nuevo disco…

ALL SUMMER LONG
Editado en USA en julio de 1964

Imagen

CARA A

1. I get around (B.Wilson-M.Love)
2. All summer long (B.Wilson- M.Love)
3. Hushabye (D.Pomus-M.Shuman)
4. Little Honda (B.Wilson-M.Love)
5. We’ll run away (B.Wilson-G.Usher)
6. Carl’s big chance (B.Wilson-C.Wilson)

CARA B

1. Wendy (B.Wilson-M.Love)
2. Do you remember (B.Wilson-M.Love)
3. Girls on the beach (B.Wilson)
4. Drive in (B.Wilson-M.Love)
5. Our Favorite Recording Sessions (diálogos)
6. Don’t back down (B.Wilson-M.Love)

Los Beatles seguían arrasando. “The Beatles Second Album” (fusión de las canciones del “With the Beatles” británico con algunos temas aparecidos en EPs y singles) alcanzó el número 1 en abril del 64 sustituyendo a “Meet The Beatles” y  la versión americana de “A hard day’s night” llega al número 1 en junio.

Brian tenía que reaccionar. Liberado de su padre (que, tras divorciarse de la madre de los chicos, y en un patético movimiento, convenció a David Marks de que montara un grupo –David and The Marksmen-y grabaran sus canciones- para hacer la competencia a sus hijos), se hizo el amo del estudio. De hecho, como sucedería en sus trabajos hasta 1967, este “All Summer Long”, es casi más un trabajo en solitario de Brian que un disco del grupo: Los Beach Boys, salvo Brian, ya no tocan en el disco; músicos de estudio interpretan nota a nota todos los arreglos que Brian había compuesto. Carl, Mike, Dennis y Al interpretan sílaba a sílaba las melodías que Brian ha escrito y ejecutan sus complejos arreglos vocales. Para rematar, Brian produce también el disco.

El resultado es maravilloso. El disco se abre con la nunca suficientemente elogiada “I get around”, para dar paso a una joya titulada ”All summer long” (enlace), con su inteligente uso del xilófono (que tanto aprovecharían los Stones en su “Aftermath”) y su sorprendente solo de flauta…, su capacidad de evocación es inigualable, ¿no sois capaces de oler el mar al oírla? Con ”Hushabye” (enlace) (versión de un clásico popularizado por The Mystics a finales de los 50) Brian luce falsetto para locura de sus fans. Con ”Little Honda” (enlace), Brian usa el efecto fuzz en el bajo un año antes de que Paul McCartney lo utilizara en el fantástico “Think for yourself” de George Harrison. ”We’ll run away” (enlace) es una maravilla melódica con la mejor interpretación vocal de Brian hasta el momento. La cara A se cierra con “Carl’s big chance” (enlace), un instrumental que se acerca más al beat británico que a sus antiguas canciones surf…, y es que, como habéis visto, ni rastro de “surf”, “surfin”, “surfers”…

La cara B se abre con ”Wendy” (enlace) con su sorprendente instrumentación –ese solo de teclados- y su inusual progresión de acordes.  ”Do you remember” (enlace) está muy en la línea de los clásicos de Chuck Berry y ”The girls on the beach” (enlace), aunque es preciosa, no deja de ser una especie de reescritura de “Surfer Girl”. El rock vuelve con ”Drive in” (enlace) con Mike llevando la voz cantante, al igual que la fantástica ”Don’t back down” (enlace) donde las armonías vuelven a brillar con luz propia. “Our Favorite Recording Sessions” es un relleno en forma de diálogos de estudio entre los miembros del grupo. Un disco IMPRESCINDIBLE es una discoteca seria.

El disco se edita el 13 de julio de 1964 y es muy bien acogido por crítica y público, ascendiendo hasta el número 4 en la primera semana y con posibilidades de ascenso en listas pero Capitol, en un ejercicio absurdo de canibalismo, edita “Something new by The Beatles” una semana después y alcanza el número 2, perjudicando los intereses de sus dos grupos estrella. Los Beatles habían vuelto a ganar, pero Brian había demostrado estar en gran forma para duelos venideros. No obstante, eran, sin duda, la banda americana del momento y su popularidad va en aumento.

Aprovechando el tirón, Capitol edita en octubre un disco en directo, The Beach Boys Concert que, por fin, les permite alcanzar el número 1 en ventas con un LP… Y, ppor si fuera poco, dos meses después, en diciembre, el disco navideño…

A finales de 1964, Brian recibió 280.000 dólares (de 1964) en concepto de derechos de autor. La mitad fue para Murry que, no contento con semejante suma, no paró de llamar a su primogénito hasta que consiguió (a golpe de chantaje emocional) que le cediera la totalidad de los derechos de sus canciones. Pero, con todo, Brian se siente feliz, como él dijo ”Un Cassius del rock”, invencible. La gira que comenzaron después del disco fue un éxito, actuaron en varios programas de TV…

Imagen

Mientras los chicos disfrutaban con las giras (las orgías y las grandes juergas se sucedían día tras día), Brian se sentía aislado y sólo encontraba refugio en la música… y en la marihuana que había comenzado a consumir con cierta asiduidad. Estando de gira no podía centrarse en la música…, y necesitaba hacerlo, tras uno de sus conciertos le presentaron a Brian Epstein, el manager de los Beatles que le comentó que los británicos preparaban un disco “definitivo” para 1965… los nervios de Wilson se dispararon… Además, Capitol quería otro disco para marzo de 1965. Necesitaba componer, necesitaba tiempo. Tenía que organizar su vida, tenía que tomar decisiones.

De vuelta a casa, decide dar un paso importante para el chico tímido que siempre fue y, el 7 de diciembre, se casa con Marilyn Rowell. Poco después tenían que salir de gira, y así lo hicieron…

El 23 de diciembre, al subir en un avión en Texas, Brian sufre un colapso nervioso. No daba más de sí. Se había roto. El chico de oro y su grupo habían editado ocho LP’s de los cuales, Brian había producido seis…, a esto hay que añadir que el 90% del material son composiciones suyas, giras, singles etc. Con los nervios destrozados, volvió a casa. Pero la maquinaria de los Beach Boys debía continuar…, Glen Campbell lo sustituiría el resto de la gira. Nada volvería a ser igual para Brian Wilson.

Carl y Glen Campbell, Beach Boy de emergencia

Terminada la gira, el  grupo volvió al estudio para trabajar en el que sería su nuevo LP para marzo de 1965. El grupo estaba en pleno proceso de grabación. Por ello, a nadie le extrañó que Brian les citara por la noche en el estudio. Creían que querría enseñarles una nueva canción, o quizás grabarla:

-“No voy a tocar más en directo”, es lo que dijo Brian cuando todos hubieron llegado. ”Me dedicaré a componer, a grabar mi parte en los discos y a producir”

Se quedaron estupefactos, Al se echó a llorar convencido de que era el final del grupo, Dennis dio un golpe a la pared y salió de la habitación. Mike fue el único que reaccionó:

-“Eres un marica Brian, te da miedo el público, eso es lo que te pasa… ¡Puedes componer estando de gira!”
”No, no puedo, no como yo quiero…, la decisión está tomada… Yo trabajaré en el estudio y vosotros en los escenarios… Funcionará…”, Brian sonrió y se puso a tocar el piano.

Poco después sonó el teléfono del estudio. Chuck Britz, el ingeniero de sonido, le pasó el teléfono a Brian, ”Es tu padre”. Murry, al que algún miembro del grupo le había contado lo ocurrido, llamó a su hijo traidor, perdedor, cobarde…, pero, a diferencia de otras veces, Brian no pensaba ceder.

Unos días después, con la noticia aún fresca, Murry apareció borracho en el estudio. El grupo estaba grabando una toma primeriza de “Help me Rhonda” cuando el padre de los Wilson entró en la sala, las cintas de grabación siguieron grabando. Este es un resumen de los 42 minutos que quedaron recogidos en esta histórica conversación:

-“Sé que no me queréis aquí, pero estoy borracho así que me da igual”, dijo Murry al llegar.
-“No deberías beber”- contestó Mike medio en broma.
-“Al, eso que cantas está mal. Tiene que ser más sincopado: da da dee du da da… ¿Lo coges?”, continuó Murry dirigiéndose a Al JArdine que estaba grabando la línea de voz principal.
-“La letra no es así, Murry” -contestó con sorna Al.
-“Vale papá, enséñale cómo cantarla, pero sólo una vez, ¿ok?” –dijo Brian desde la cabina de control con aire condescendiente.
-“Si quieres, me marcho”, contestó Murry ofendido.
-“Sólo quiero que dejes cantar a Al”.
-“Mirad, Brian, chicos, tenéis que dejar de gritar y cantar desde el corazón. Sois estrellas pero tenéis que seguir luchando. Tenéis agallas, sacadlas. Os tengo que decir unas tres mil palabras
-“Pues debes llevar unas 85…”, contestó Brian mofándose.
-“Como equipo somos imbatibles…”, añadió Murry poco antes de que Brian diera la orden de que empezaran a grabar las armonías vocales. Al poco de empezar cortaron la toma porque no era buena.
-“Carl, canta tu parte creo que está mal”, dijo Murry.
-“No le hagas caso Carl”, contestó Brian.
-“¿Pero qué te pasa Brian?, ¿has ganado demasiado dinero?, crees que lo sabes todo pero te equivocas… tendrías que recuperar la imagen honesta que teníais…
-“¿Qué quieres?, ¿El sonido de 409 para Help me Rhonda?
-“No queréis escuchar a un hombre inteligente, llevo 22 años protegiéndoos, pero se acabó. No queréis luchar por el éxito
-“¿Te marchas ya?”, dijo Brian aburrido.
-”Sólo si quieres
-“Yo sólo quiero saberlo, ¿te quedas o te vas?
-“Lo que quieras, si quieres luchar por el éxito me quedo. ¿Quieres?
-“No, no quiero
-“Creeis que lo tenéis todo…
-“Sólo quiero grabar en un ambiente tranquilo y tú no contribuyes a ello
-“Ok, Brian, mira… Te quiero, pero debes saber que el éxito no es fácil…, en fin, olvidadlo, no volveremos nunca al estudio. No podéis competir con las mentes que quieren haceros daño. Tenéis que cantar desde el corazón…, Brian tú sí lo haces, pero los demás no…
-“¿A quién te refieres, papá?
-“Olvida tu imagen como productor Brian, puedes vivir 200 años si creces…
-“No te entiendo
-“Olvídalo. Me voy

Una vez se quedaron solos. La banda terminó de grabar “Help me Rhonda” (enlace), que sería su segundo número 1. Al igual que ocurrió con “I get around”, una bronca con Murry precedió a un hit. Brian tenía el control, había cogido el mando, en el 63 se plantó ante Capitol exigiendo control sobre su obra, en el 64 ante su padre despidiéndolo como manager, y ahora lo hacía ante el grupo al decidir quedarse en el estudio y abandonar las giras. Brian es el jefe, las cosas se iban a hacer a su manera…

No podían hacer otra cosa que aceptar la decisión de Brian, al fin y al cabo, como decía Dennis, ellos no eran más que los mensajeros, Brian era el grupo. No obstante, si había que prescindir de un miembro tan importante para los directos, necesitaban un sustituto de nivel. Glenn Campbell era un buen músico (guitarrista de sesión de Frank Sinatra) pero no se sentía a gusto y además, según él mismo dice, ”la cagaba continuamente, no me hacía con esos agudísimos falsettos de Brian”.

No era una decisión fácil de tomar ya que Brian no era sólo un extraordinario cantante sino que era el líder de la banda. Tras mucho buscar se decidieron por Bruce Johnston, miembro del dúo Bruce &Terry. Brian agradeció a Glenn Campbell los servicios prestados regalándole la canción ”Guess I’m dumb” (enlace). A partir de aquí, y hasta muchos años después, Brian no volvería a las giras, limitándose sus apariciones a actuaciones para la televisión.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn. 26 de agosto de 2012