THE BEATLES. Capítulo 13 (1968-1969). Sin dirección, el proyecto “Get Back”

Antes de que acabara 1968, y con el “Álbum Blanco” aún calentito, George y John editarían sus primeros trabajos al margen de los Beatles -Paul ya lo había hecho en 1967 con la banda sonora de The Family Way-.

George, como le había ocurrido a McCartney con la citada “The Family Way”, recibió el encargo de componer la banda sonora de la película “Wonderwall”. Así “Wonderwall Music“, que es como acabó llamándose un disco es un LP instrumental que tiene dos partes muy diferenciadas basadas en  dos estilos bien marcados, uno Oriental y otro Occidental.  La parte Oriental es música hindú grabada en Bombay por varios músicos locales bajo las ordenes de George, mientras que la otra, principalmente Rock, se grabó en Londres con músico como Eric Clapton y Ringo Starr.  Sorprende que Harrison, aunque compone todo, no toca ni una nota.

El disco tiene buenos momentos como “Wonderwall To Be Here” o la rockera “Ski-ing” pero, no nos engañemos, si no fuera porque fue el disco de un beatle hubiera pasado absolutamente desapercibido. Con todo, es un álbum digno y, a pesar de no entrar en las listas de éxitos británicas, “Wonderwall Music” alcanzó el puesto 49 en las listas estadounidenses a comienzos de 1969.

Más, mucho más controvertido resultaría el disco de John o…, mejor dicho, de John y YokoCon el “Álbum Blanco” recién editado, John y Yoko lanzan al mercado el que sería su primer disco: “Unfinished Music No.1: Two Virgins“. Básicamente se trata de la misma basura experimental con la que debutaron en “Revolution 9″ y no hubiera tenido la más mínima repercusión de no haber sido el trabajo de un beatle y, sobre todo, de haber tenido otra portada… John y Yoko aparecen en la cubierta del álbum luciendo un desnudo integral frontal, mientras en el reverso de la portada podemos contemplar sus posaderas.

EMI y Capitol se negaron a distribuir el disco -editado por Apple Records- y acabó siendo distribuido por Transatlantic Records en el Reino Unido y por Tetragrammaton Records en los Estados Unidos, eso sí, convenientemente enfundado en papel marrón que sólo permitía ver las caras de la pareja. Todos los Beatles intentaron impedir que John utilizara esta portada, pero John estaba decidido y nada ni nadie le iba a hacer cambiar de opinión. Finalmente, Paúl, que había sido uno de los grandes opositores tanto al disco como a la portada , acabó contribuyendo con una frase para la portada:  “Cuando dos grandes santos se reúnen, es una experiencia humilde. Las largas batallas para probar que era un Santo”.Ante toda la polémica, Lennon declaró: “No entiendo tanto follón, sólo somos ex-drogadictos un poco fuera de forma”.

De cualquier forma, lo importante es que el disco es infumable. Una inconexa colección de conversaciones, ruidos y sonidos guturales de Yoko a los que, de forma muy ocasional, John acompaña con algún fraseo de piano. Aunque parezca increíble, la portada es lo mejor del disco, de largo.

Entretanto, a comienzos de 1969, el grupo editó, seis meses después del estreno de la película, la banda sonora original de “Yellow Submarine”. El motivo del retraso fue que la banda quería dar prioridad absoluta al “Álbum Blanco” -editado dos meses antes- y no quería que otro lanzamiento del grupo interfiriera. Además, no olvidemos que los Beatles nunca estuvieron interesados en el proyecto “Yellow Submarine”

“YELLOW SUBMARINE”

“Yellow Submarine” (Lennon-McCartney)
“Only a Northern Song” (Harrison)
“All Together Now” (Lennon-McCartney)
“Hey Bulldog” (Lennon-McCartney)
“It’s All Too Much” (Harrison)
“All You Need is Love” (Lennon-McCartney)


“Pepperland” (Martin)
“Sea of Time” (Martin)
“Sea of Holes” (Martin)
“Sea of Monster” (Martin)
“March of the Meanies” (Martin)
“Pepperland Laid Waste” (Martin)
“Yellow Submarine in Pepperland” (Lennon-McCartney-Martin)

Seamos claros desde el principio. “Yellow Submarine” es, con mucha diferencia, el pero disco de la carrera del grupo. De hecho, es el único trabajo de los de Liverpool que no considero imprescindible. George Harrison ha llegado a decir que “este disco no vale nada” pero, si somos justos, no podemos dejar de obviar que, realmente, no es un disco propiamente dicho. La cara B no es original del grupo, sino que se trata de orquestaciones para la banda sonora del film de George Martin, y sólo encontramos cuatro nuevas canciones de los Beatles.

Ninguno de los miembros del grupo mostró ningún interés por la película y trabajaron sobre su banda sonora con absoluta dejadez. Recuperaron dos canciones que ya habían sido editadas (“Yellow Submarine” y “All You Need is Love”) y cedieron para la película canciones sobrantes de otros trabajos. La primera de las nuevas canciones es “Only a Northern Song” (enlace), una competente melodía de Harrison que fue grabada (y descartada) para “Sgt. Pepper’s”, hecho que explica su sonido psicodélico que los Beatles habían abandonado con el Álbum Blanco, editado apenas dos meses antes.

Paul realiza su única aportación original al álbum con “All Together Now” (enlace), un sencillo skiffle , que si bien resulta simpático y pegadizo, no puede considerarse demasiado en serio. Es la canción que suena en los apenas dos minutos en que los Beatles reales aparecen en la película. La aportación de John es “Hey Bulldog” (enlace) y es, de largo, lo mejor del disco. Buen rock basado en un marcado riff de piano que la banda grabó durante la sesión de “Lady Madonna”. Buen tema.

La última de las nuevas aportaciones es la interesante “It’s All Too Much” (enlace), de nuevo de Harrison, y de nuevo un resto psicodélico de los tiempos de Pepper’s. Buena canción de George cuya versión original superaba los ocho minutos de duración y que, aquí, aparece recortada aunque dura más de seis minutos.

En cuanto a la parte de Martin, es más que competente y funcional para la película. Desde la melódica y deliciosa “Pepperland” a la siniestra “March Of The Meanies” la música acompaña perfectamente las imágenes de una película que, a pesar de que los Beatles no quisieran tener mucho que ver con ella, es más que interesante. Resumiendo, un disco que no es imprescindible, pero que no está exento de buenos momentos y que consiguió un numero 3 en Inglaterra y el 2 en USA.

Concluidos todos los lanzamientos de comienzos de 1969, la banda se sentó a hablar de negocios. Habían fundado Apple apenas hace 6 meses y era el momento de saber cómo iban sus cuentas. La respuesta era sencilla: estaban al borde de la bancarrota. Sólo la división musical de la compañía, Apple Records, parecía funcionar.  Apple Press no había publicado un solo libro, ni Apple Films rodado ninguna película… Apple Retail, la división dedicada a moda, estaba al borde de la desaparición tras el cierre de la boutique que habían abierto en Baker Street. El caso es que Apple ya había consumido -en poco más de medio año- el millón de libras que John, Paul, George y Ringo habían invertido en su creación y, por si fuera poco, había perdido 400.000 libras más.

En esta situación, se hacía más que obvio que era necesario contratar a alguien que se hiciera cargo del aspecto financiero del grupo. John propuso a Allen Klein, el manager de los Rolling Stones al que había conocido durante el rodaje de The Rolling Stones Rock And Roll Circus, mientras Paul propuso a John Eastman, el hermano de su novia Linda. Los perfiles de Klein y Eastman eran muy diferentes, opuestos: Klein era un tiburón financiero que había hecho ganar un montón de dinero a los Rolling Stones y que era conocido en el showbiz por su falta de escrúpulos; por otro lado, Eastman era un reputado abogado de métodos mucho más profesionales pero, dicho sea todo, menos efectivos. En un primer momento, ambos, Klein y Eastman, empezaron a llevar los asuntos del grupo.

Resueltos los temas burocráticos, era hora de volver al trabajo. Tenían un problema que resolver ya que United Artist les comunico que “una cinta de dibujos animados, en la que John, Paul, George y Ringo tan sólo aparecen realmente en el minuto final no puede considerarse una película de Los Beatles, por mucho que incluyera su música en una banda sonora que además aportaba escasas novedades“. De esa forma, la distribuidora reclamaba el contrato firmado por Brian Epstein en octubre de 1963 y que les obligaba a realizar tres filmes para la compañía.

Tras no pensarlo demasiado, decidieron que lo más fácil sería que un equipo de filmación grabara su trabajo diario a modo de documental y, además, aprovechar dichas sesiones para grabar un nuevo álbum que podrían editar un nuevo LP. Con la idea cogida por hilos, contrataron al productor productor del programa musical Ready, Steady, Go!, el neoyorquino Michael Lindsay-Hogg, como director. Adicionalmente, y a sugerencia de Paul se hicieron con los servicios de Glyn Johns (que hasta la fecha había producido a The Rolling Stones o Traffic) como supervisor del sonido. Las funciones de George Martin no quedaban muy claras ya que el grupo no quería un productor como tal , “me dijeron que querían llegar directamente al fondo, a lo elemental, no querían utilizar ningún tipo de doblaje, cantarían las canciones como les salieran“.

No querían artificios ni trucos de estudio, el plan era recuperar la frescura y la espontaneidad de los primeros años alternando canciones nuevas y viejas e incluso versionando algunos clásicos del rock’ n’ roll… Volverían a ser un grupo de dos guitarra, bajo y batería…Volverían al principio… El proyecto llevaría por título Get Back (vuelve), una  vuelta a los orígenes. El gran final sería una actuación en directo.

Para la portada del proyecto, John tuvo la idea de simbolizar su vuelta a los orígenes repitiendo la portada del que fuera su primer disco, “Please Please Me”, en la que los de Liverpool aparecían asomados desde las escaleras de las oficinas londinenses de EMI, en Manchester Square. Incluso llamaron al mismo fotógrafo: Angus McBean, para intentar reproducir la fotografía original seis años después.

La película estaría dividida en dos grandes partes, , la primera recogería los  ensayos y la segunda el concierto. El rodaje comenzó el 2 de enero de 1969 en los estudios  Twickenham. Las sesiones comenzaban sobre las 11 horas y permanecían tocando hasta las 13:00 aproximadamente, pero en seguida se comprobó que ni el horario ni el lugar eran los más adecuadas. El poco acogedor plató de Twickenham en pleno invierno británico y el horario matinal no favorecían en lo más mínimo la inspiración: “No lográbamos ponernos en situación”, recordaría John, “era espantoso, estar en los estudios Twickenham, siendo filmados constantemente. No se podía hacer música a las ocho de la mañana, o a las diez, o a la hora que fuera, con gente filmándonos y luces de colores”.A eso hay que añadirle que nadie se había preocupado por elegir un repertorio. Los Beatles acababan de agotar todo su repertorio con el “Álbum Blanco”, y sus nuevas canciones apenar era bocetos. Las cintas acabaron recogiendo más de un centenar de fragmentos de canciones, jam sessions y retazos musicales varios.

La tensión entre los miembros del grupo es brutal y el ambiente se corta con cuchillo. El grupo interpreta las canciones de modo mecánico y desapasionado y, en este entorno, Paul, el principal impulsor del proyecto, intentó tomar el mando. “Lo de Let It Be fue similar a Magical Mystery Tour”  —declararía John —. “A Paul se le ocurrió hacernos ensayar para hacer un nuevo disco. Terminamos unas cuantas canciones, pero sin ningún interés por parte de nadie. Él lo dispuso todo y comenzaron las discusiones sobre lo que había que hacer. Yo me limitaba a decir a todo que sí porque ya estaba con Yoko y el resto me importaba un pito. No movía un dedo y ni a mí ni a nadie le importaba lo más mínimo”. Los esfuerzos de McCartney por poner orden acaban exasperando a sus compañeros y aún empeoran la situación. El 6 de enero se produce una de las más agrias discusiones entre George y Paul: McCartney indica a Harrison cómo debe tocar la guitarra en “Two Of Us”, “…llevamos una hora haciendo lo mismo y no sonamos como un grupo…, no sé qué te pasa, tengo la impresión de que siempre te molesto y tan sólo intento ayudarte“. Un Harrison aburrido y hastiado de su compañero responde: “No importa. De acuerdo, tocaré cualquier cosa que quieras que toque. O no tocaré nada si así lo prefieres. Haré lo que quieras con tal de complacerte”.

Los buenos momentos durante esta primera parte fueron muy pocos, apenas la entusiasta y acelerada versión de “Two Of Us” con Paul y John cantando a un solo micrófono como en sus primeros tiempos (enlace).

La actuación en directo que debía servir de final  a la película también fue objeto de polémica. El más entusiasta era Paul, que no podía dejar de pensar que Los Beatles habían traicionado la responsabilidad que tenían con su público al abandonar los conciertos en directo. No paraba de insistir a los demás en que tenían que volver a la carretera con una nueva gira, pero se encontró frontalmente con George, quien no podía soportar la idea de resucitar en lo más mínimo el agobio que supuso la beatlemanía. Descartada la gira, decidieron que harían un único concierto que debería ser algo verdaderamente fuera de lo común y filmarse como espectacular culminación de la película. Se barajaron ideas como Gibraltar, el Coliseo de Roma, el desierto de Túnez, un transatlántico en alta mar, la sala principal del Parlamento Británico, un geríatrico… George fue descartando todas. Llegaron al consenso de hacerlo en un anfiteatro romano en  Trípoli, pero la idea se descartó cuando, el 10 de enero, a pocos días de ultimar los detalles del viaje, George Harrison anunció que abandonaba el grupo.

En un primer momento, pensaron en ofrecerle el puesto de Harrison a Eric Clapton, pero finalmente deciden continuar el trabajo en el estudio como si nada hubiera ocurrido. Cinco días después, y tras reconsiderar su decisión, George regresa a Londres y se reúne con John, Paul y Ringo durante casi ocho horas. Harrison pone como condición para regresar al grupo abandonar de inmediato los estudios Twickenham y trasladarse a los de Apple. Solicita además que las cámaras se limiten a filmar a Los Beatles grabando un disco con las nuevas canciones y olvidar la idea de hacer un concierto espectacular en un lugar imposible.

Los Beatles llegan a Apple el 22 de enero. El primer día de trabajo en Apple debía haber sido el lunes 20 de enero, pero no se pudo empezar hasta el miércoles 22 debido a que el nuevo estudio no estaba terminado. De hecho, ni siquiera estaba construido. Alex Mardas (apodado “El Mágico”), amigo del grupo, les había prometido un maravilloso estudio dotado de los últimos adelantos técnicos y con una mesa de grabación de 72 pistas. Lo que los Beatles encontraron un montón de pequeños altavoces distribuidos por la sala y que no sólo que no había mesa de grabación de 72 pistas sino que no existía mesa de grabación alguna. Los Beatles tan sólo pudieron comenzar el trabajo después de  pedir prestada a EMI una mesa de grabación de ocho pistas.

George invitó a su amigo Billy Preston a la primera sesión en Apple y, como ocurriera cuando llevó a Eric Clapton a las sesiones de “Álbum Blanco”, la presencia de un quinto hizo que el ambiente mejorara sensiblemente, recuperando por momentos incluso el ambiente bromista de antaño. Preston no sólo hace un trabajo brillante a los teclados (“Get Back“), sino que su presencia hace que los Beatles se disciplinen y empiecen a trabajar en sesiones de siete horas diarias (de 10 a 17 horas) para, así, el 30 de enero de 1969, llegar al gran momento, el concierto.

Tras la negativa de George a plantearse siquiera algo más espectacular, Paul sugiere celebrar el concierto final en la azotea de Apple. Arturo Moreno Obregón en “El Cine Beatle – Todas las películas de John, Paul, George y Ringo” (2000) explica que “Para filmar la actuación, el equipo de rodaje dispuso cinco cámaras en la azotea y varias más en la calle. Se estudió la posibilidad de colocar una en un helicóptero para obtener planos aéreos, pero estaba prohibido que ese tipo de aparatos sobrevolase Londres. Tampoco hubo tiempo para obtener los permisos necesarios y alquilar un globo. El concierto comenzó alrededor de las 12:00 del mediodía, recordando los horarios matinales en que solían actuar en el Cavern de Liverpool, pero esta vez la actuación era en medio del frío invierno londinense, acentuado por un persistente viento que se volvía aún más gélido en lo alto de un edificio de oficinas”

Los Beatles comenzaron el concierto con una  trepidente versión de la canción de Paul “Get Back” (enlace) , para pasar a una brillante interpretación de John de su “Don’t Let Me Down” (enlace). La siguiente es la fantástica “I’ve Got A Feeling” (enlace) fruto de la colaboración entre Paul y John y en la que cada uno lleva la voz principal en la parte que ha aportado a la canción. El siguiente tema  es “The One After 909” (enlace), versión de una antiguo tema de John de 1963 que retomaron para la ocasión. “Dig a Pony” (enlace), una nueva canción de John, termina con un comentario de éste afirmando que “tengo las manos demasiado frías como para cambiar de acordes”. En este preciso momento, la policía irrumpe en el edificio, mientras los Beatles interpretan “God Save The Queen“. A continuación vuelven a interpretar “I’ve Got A Feeling” y “Don’t Let Me Down” para acabar con una nueva y más potente versión de “Get Back” (enlace), al comenzar el primer estribillo (0:30 del vídeo del enlace), Mal Evans les notifica la presencia de los agentes de policía, que acaban de hacer su aparición en la azotea, John y George paran de tocar (0:39), pero Paul y Ringo siguen y el resto deciden unirse si cabe con mayor brío (0:43). Al llegar al final, y  conocedor de la presencia de los agentes, Paul improvisa una estrofa en la que canta: “Has estado otra vez jugando en las azoteas y sabes que eso no le gusta a tu mamá! ¡Hará que te arresten!”, John añade: “Me gustaría daros las gracias en nombre del grupo y espero que hayamos pasado la prueba”. El show tuvo una duración de cuarenta y dos minutos, de los cuales tan sólo veintiuno aparecen al final de la película Let It Be. Esta sería la última vez que los cuatro miembros de los Beatles coincidirían jamás sobre un escenario.

“Get Back”, el documental, concluyó con noventa y seis horas de filmación. Paul, George y Ringo sugirieron eliminar numerosas escenas en las que aparecían John y Yoko aprovechando la ausencia de Lennon. Quedando el montaje final en torno a los ochenta y ocho minutos. Lennon se mostró muy dolido “La cámara estaba allí para Paul y no para los demás. Encima los montadores lo hicieron como si tuvieran en mente ‘Paul es Dios’ y nosotros estuviéramos allí de casualidad. Yo me sentía así y me enteré de que algunas escenas de Yoko conmigo habían sido arrancadas de la película… Me sacó de quicio. Después de haberme sentado durante sesenta sesiones con la gente más estirada y cabezota del mundo me insultaban simplemente por amar a alguien”. A nivel musical , da las más de 100 canciones (o fragmentos) que se interpretaron, en el montaje final aparecen Paul’s Piano Theme” , “Maxwell’s Silver Hammer“, “I Me Mine“, “Piano Boogie“,”Across The Universe“, “For You Blue“, “Bésame Mucho” / “Octopus’s Garden” , “You Really Got A Hold On Me”,”The Long And Winding Road“, “Shake Rattle And Roll – Kansas City – Miss Ann – Lawdy Miss Clawdy“,”Dig It“,”Two Of Us“, “Let It Be” más las canciones del concierto “Get Back“, “Don’t Let Me Down“, “The One After 909”  y “Dig a Pony“. Las cintas con música se dejaron en manos de Glynn Johns y George Martin para que prepararan un LP que debería editarse en agosto.

Mientras, el 12 de marzo de 1969, Paul aprovechó para casarse con Linda Eastman que ya estaba embarazada de la que sería la primera hija e ambos, Mary. Ningún Beatle acudió a la ceremonia: John y Yoko dijeron que estaban grabando un disco y no podían, Ringo y Maureen se quedaron en casa, George dijo que tenía cosas que hacer… Nada diferente a lo que pasó en la boda de John y Yoko, que se celebró apenas una semana después en Gibraltar, ni Paul,ni George, ni Ringo hicieron mención de acudir al enlace.

Fue precisamente durante el viaje de novios con Yoko, cuando John supo Dick James había vendido su parte de Northern Songs a ATV. En 1963  Dick James, Brian Epstein, John Lennon y Paul McCartney contituyeron la compañía editora “Northern Songs” para publicar las canciones compuestas por Lennon y McCartney, tras muerte de Epstein,  Lennon y McCartney se habían propuesto negociar con James pero no hubo oportunidad ya que, temiéndose la pronta disolución del grupo, vendió su parte.

Klein tomó cartas en el asunto y propuso realizar una contraoferta y, para conseguir el dinero, John y Paul deberían aportar sus acciones de Northern Songs como aval. Este fue el momento en que John y Paul hirieron de muerte su relación: en un principio Paul y John se repartían los derechos y las acciones de la editora al 50%, fruto de su acuerdo de firmar juntos sus canciones, pero cuando hicieron el recuento de acciones, se reveló que Paul tenía 751.000 acciones  y John 644.000… La reacción de John no se hizo esperar:

-¡Miserable!, ¿has estado comprando valores a nuestras espaldas?, ¡Eso es jodidamente ruin!

-Vaya, disculpad…, me pareció tener un poco de dinero y supongo que quise un poco más

Aunque la tensión del primer momento se disipó, John Y Paul nunca recuperaron la relación que habían tenido hasta entonces. Entre tanto Klein urdió una serie de estratagemas financieras y acabó recuperando Northern Songs para John y Paul.

A estas alturas Glynn Johns ya había terminado las mezclas de “Get Back”, el LP y entregó un acetato a la banda con las siguientes canciones:

  1. “One After 909”
  2. “Rocker”
  3. “Save the Last Dance for Me”
  4. “Don’t Let Me Down”
  5. “Dig a Pony”
  6. “I’ve Got a Feeling”
  7. “Get Back”
  1. “For You Blue”
  2. “Teddy Boy (canción)”
  3. “Two of Us”
  4. “Maggie Mae”
  5. “Dig It”
  6. “Let It Be”
  7. “The Long and Winding Road”
  8. “Get Back” (reprise)

La banda, no demasiado ilusionada con su nuevo trabajo, decide posponer la edición del disco hasta septiembre, fecha en la que estaba previsto estrenar la película. Entre tanto aprovecharon para editar un nuevo single.”Get Back” (enlace), extraída de las sesiones del documental, es un extraordinario tema de McCartney que muestra a los Beatles desnudos, sin artificios, y haciendo buen, muy buen, rock. El trabajo de Billy Preston es muy destacable así como el inteligente ritmo de la batería de Ringo. Un temazo que se acompañó en la cara B de la no menos estupenda “Don’t Let Me Down” (enlace), una desgarradora balada de Lennon con una soberbia interpretación instrumental (qué línea de bajo) y unas fantásticas armonías. Un single extraordinario que devolvió al grupo al número 1 en abril de 1969, y que demostró que , hasta peleados, los Beatles eran una apuesta segura.

Tras su triunfo con la negociación por Northern Songs y con el grupo desunido, Klein comenzó su asalto definitivo al poder. Su próximo plan era renegociar el contrato de los Beatles con EMI/Parlophone y, para ello, tenía que ser el representante legal del grupo… Paul era el problema… Peter Brown, empleado y biógrafo de los Beatles relata como  Klein apareció una tarde de mayo en el estudio, con un montón de papeles bajo el brazo. Los cuatro Beatles estaban dentro.

“Necesito esto firmado esta noche, debo teneros bajo contrato” -dijo Klein depositando los contratos bajo las narices de Paul.

“¿Un viernes por la tarde?, ¿por qué tanta prisa?” -dijo Paul- “¿dame los papeles, los miro y el lunes hablamos?”

“Otra vez lo mismo… deja de intentar ganar tiempo Paul, firma ya” -intervino John.

“¿Pero por qué tanta prisa?

Klein explicó que esa misma noche cogía un avión a Nueva York porque tenía una reunión durante el fin de semana, a lo que Paul contestó que no iba a firmar nada sin que lo leyera su abogado y no podía localizarlo hasta el lunes. Klein insistió en que no podía esperar y solicitó al grupo que sometieran la decisión a votación.

Paul respiró tranquilo, sabía que George estaría con John estaba convencido de que Ringo no lo dejaría solo.

“Nunca conseguirás convencer a Ringo”

Paul se volvió hacia el batería para hacerle un guiño pero sólo encontró la mirada apenada de Ringo.

-“Estoy con ellos, Paul”

Paul gritaba encolerizado. Pero esa noche, Klein cogió ese avión como manager de los Beatles, pero sin la firma de Paul. Poco después, Klein firmó un jugoso contrato para los Beatles que duraría hasta 1976, a razón de dos discos por año, y que prácticamente duplicaba sus beneficios por ventas, aunque para ello la banda tuvo que ceder y permitir que la compañía pudiera editar recopilatorios. Los Beatles ya no era un grupo, pero iban a ganar mucho dinero.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 2 de marzo de 2013

THE BEATLES. Capítulo 12 (1968). Fundido a Blanco Parte II. “The Beatles” (The White Album)

Apple Corps., a pesar de los cuantiosos ingresos derivados de las ventas de “Hey Jude”, no era en absoluto una empresa rentable. La mayoría de las divisiones de de la compañía eran deficitarias y apenas el departamento de edición musical -Apple Records- mantenía al resto. Durante esta época los Beatles descubrieron a un buen número de talentosos artistas que, unos con más éxito que otros, engrosaron el catálogo de Apple. Así Paul, muy activo en este aspecto, trabajó mucho con Badfinger, a los que cedió una de sus composiciones -la exitosa “Come On and Get It” (enlace)-, pero que fueron capaces de crear por sí solos canciones enormes como “Rock Of All Ages“, “No Matter What” o la estupenda “Without You” que alcanzaría éxito mundial con la versión de Harry Nilsson; Mary Hopkin (a la que Paul también cedió unas de sus canciones, “Goodbye“, y que triunfó con “Those Where The Days“, versión de una tema tradicional ruso que Paul escuchó en un club de Londres); aunque quizás su mayor “descubrimiento” fuera el enorme James Taylor del que Apple editó su álbum de debut. George también fue muy activo, y trajo a Jackie Lomax, al que le cedió su canciónSour Milk Sea“, con un joven Eric Clapton haciendo de guitarrista principal; Ravi Shankar, o Billy Preston al que produjo la soberbia “That’s The Way God Planned It“.

Pero todos tenían claro que si había que conseguir que Apple funcionara, el mejor producto que tenían eran ellos mismos: The Beatles. Des mayo de 1968 llevaban trabajando en un álbum basado, esencialmente, en las canciones que habían compuesto en la India. Un disco en el que encontramos a un nuevo grupo, que poco o nada tenía que ver con los alegres melenudos de los primeros tiempos…, ni con los psicodélicos  vanguardistas de apenas un año atrás, un disco que acertadamente titularon a modo de rebautismo como “THE BEATLES”

THE BEATLES

LP 1

CARA A

“Back In The U.S.S.R.” (Lennon-McCartney)
“Dear Prudence” (Lennon-McCartney)
“Glass Onion” (Lennon-McCartney)
“Ob-La-Di, Ob-La-Da” (Lennon-McCartney)
“Wild Honey Pie” (Lennon-McCartney)
“The Continuing Story Of Bungalow Bill” (Lennon-McCartney)
“While My Guitar Gently Wheeps” (Harrison)
“Happiness Is A Warm Gun” (Lennon-McCartney)

CARA B

“Martha My Dear” (Lennon-McCartney)
“I’m So Tired” (Lennon-McCartney)
“Blackbird” (Lennon-McCartney)
“Piggies” (Harrison)
“Rocky Raccoon” ((Lennon-McCartney)
“Don’t Pass Me By” (Starkey)
“Why Don’t We Do It In The Road” (Lennon-McCartney)
“I Will” (Lennon-McCartney)
“Julia” (Lennon-McCartney)

LP 2

CARA A

“Birthday” (Lennon-McCartney)
“Yer Blues” (Lennon-McCartney)
“Mother Nature’s Son” (Lennon-McCartney)
“Everybody’s Got Something To Hide Except Me And My Monkey” (Lennon-McCartney)
“Sexy Sadie” (Lennon-McCartney)
“Helter Skelter” (Lennon-McCartney)
“Long, Long, Long” (Harrison)

CARA B

“Revolution 1” (Lennon-McCartney)
“Honey Pie” (Lennon-McCartney)
“Savoy Truffle” (Harrison)
“Cry Baby Cry” (Lennon-McCartney)
“Revolution 9” (Lennon-McCartney)
“Good Night” (Lennon-McCartney)

Más conocido como “El Álbum Blanco” (The White Album) por su sorprendente portada completamente blanca (obra del artista pop Richard Hamilton), este disco es en palabras de John Lennon “Yo tocando mi canción con los demás como músicos de acompañamiento, Paul con su canción con los demás como músicos de acompañamiento, George con su canción y los demás como músicos de acompañamiento…”. El estudioso de loe Beatles William J.Dowlding coincide “son básicamente Lennon, McCartney y Harrison grabando sus propias canciones por turnos y utilizando a los demás como músicos de acompañamiento“. Definitivamente “The Beatles” no es el disco de un grupo, sino de la suma de la obra sus miembros, y tanto Lennon como McCartney fijarían en este álbum el origen de las desavenencias que acabaron con la banda. Marca el instante en que los Beatles dejaron de funcionar como un todo, el punto de partida hacia la separación consumada apenas dos años más tarde.

Musicalmente, el álbum abarca un enorme e insual abanico de estilos, desde el country al heavy metal, pasando por el reggae, el folk, el surf, el swing y por supuesto el pop y el rock. Dicha eclecticidad se debe en gran medida al anteriormente mencionado hecho de que cada uno de los Beatles trabajaba por separado, dando rienda suelta a sus inquietudes individuales y sin contar demasiado con la opinión de los demás. En lo que sí coinciden  es en abandonar en gran medida la vocación experimental característica de trabajos anteriores y apostar por grabaciones más naturales, más descarnadas, más propias del rock en estado primitivo y son pocos los trucos de estudio y efectos que aparecen en las canciones. Pero, de cualquier forma, gran parte del trabajo de las canciones fue realizado por cada miembro en solitario mientras los demás trabajaban en otros estudios del edificio de Abbey Road, hecho que fue posible porque este fue el primer álbum que los Beatles grabaron con máquinas de ocho pistas.

La primera víctima de esta forma individualista de proceder en el estudio fue Ringo. Con mucho menos talento para la composición que sus compañeros, Ringo se sentía aislado, como un mero músico de sesión y decidió abandonar el grupo alegando que ya no existía esa complicidad que le hacía disfrutar de ser miembro de un grupo . Peter Brown, describe la situación: “La mayor parte del tiempo que Ringo pasaba en el estudio, se sentaba en una esquina y jugaba a las cartas con Neil Aspinall y Mal Evans. Era un secreto a voces entre los íntimos de los Beatles que, cuando Ringo abandonaba los estudios, Paul añadía pistas de batería tocadas por él mismo. Cuando Ringo volvía al estudio al día siguiente, hacía ver que no se daba cuenta de que no era él quien tocaba”, y el propio Ringo añade, “… Mi forma de tocar me parecía una mierda. Y aquellos tres se metían conmigo. Tenía la sensación de que nadie me quería; me sentía fatal. Así que me dije: ‘¿Qué hago aquí?. Esos tres se llevan perfectamente y yo ni siquiera estoy tocando bien’… Aquello era una locura, así que me fui de vacaciones para aclararme. No sé, quizá me cogió la paranoia. Para tocar en un grupo hay que confiar unos en otros”. Eligió como destino Cerdeña.

Pasados unos días, la reacción de sus compañeros no se hizo esperar, mientras Paul McCartney le mandaba un telegrama que decía: “Eres el mejor batería del mundo, de verdad”, George Harrison adornaba con flores el estudio para su vuelta. Cuando Ringo volvió todo pareció regresar a su sitio

No obstante los conflictos continuaron, casi siempre ocasionados  por dos motivos: por un lado la presencia de Yoko, y por otro la actitud dominante de McCartney en el estudio. Yoko seguía allí, estaba presente en todas las sesiones de grabación a las que asistía Lennon, hasta el punto que la japonesa trasladó su cama al estudio. Pete Shotton, amigo del grupo recuerda “En el mejor de los casos, la presencia de Yoko tendía a inhibir a los otros Beatles y a reprimir la extraordinaria relación que habían tenido hasta entonces; en el peor de los casos, Paul o George dejaban aflorar su resentimiento, John se ponía a la defensiva y las tensiones se exacerbaban aún más… A lo largo de mis numerosas visitas a Abbey Road durante el verano y el otoño de 1968, las bromas, las risas y la camaradería de siempre brillaron por su ausencia. Las sesiones de grabación de los Beatles se habían convertido en procesos serios y llenos de acritud, a años luz del ambiente festivo que impregnó la creación de Sgt. Pepper”.

Por otro lado, el profesional McCartney, empezó a liderar las sesiones y su exceso de perfeccionismo y de celo en la grabación especialmente de sus canciones, llegó a exasperar al resto. Ringo recuerda condescendiente, “Paul es fantástico, es el mejor bajista del mundo. Pero también es de ideas fijas; sigue y sigue para ver si puede salirse con la suya. Aunque esto por supuesto, pueda ser una virtud, hacía que de vez en cuando surgieran desavenencias” y Harrison es mucho más irónico al respecto, “Paul siempre estaba dispuesto a ayudar… después de haber hecho sus diez canciones. Entonces venía a hacer una de las mías, entonces ayudaba. Era ridículo, y muy egoísta por su parte”.

No obstante, a pesar de las tensiones, tenían muy buen material. A finales de mayo, recién regresados de la India y con las canciones que habían compuesto allí en la cabeza,  el grupo se reunió en la casa de Harrison en Esher para hacer una maqueta de trabajo con veintitrés temas. Once de Lennon: “Cry Baby Cry“, “Child Of Nature“, “The Continuing Story Of Bungalow Bill“, “I’m So Tired“, “Yer Blues“, “Everybody’s Got Something To Hide Except Me And My Monkey“, “What’s The New Mary Jane“, “Revolution 1“, “Julia“, “Dear Prudence” y “Sexy Sadie” — siete de McCartney: “Blackbird“, “Rocky Racoon“, “Back In The USSR“, “Honey Pie“, “Mother Nature’s Son“, “Ob-La-Di, Ob-La-Da” y “Junk” — y cinco de Harrison: “While My Guitar Gently Weeps“, “Circles“, “Sour Milk Sea“, “Not Guilty” y “Piggies“. De todas estas canciones, la mayoría (17) acabarían formando parte del nuevo LP, otras (2),  “What’s The New Mary Jane” y “Not Guilty“, llegaron a ser  grabadas durante las sesiones para este álbum, pero no llegaron a incluirse en la edición final, otras (3) no fueron grabadas por los Beatles pero fueron recuperadas por éstos años después (“Child Of Nature”, fue editada por Lennon en solitario como “Jealous Guy” en 1971, McCartney grabó “Junk” en 1970 para su primer disco en solitario  y George cedió Sour Milk Seaa Jackie Lomax); sólo una canción, “Circles”, quedaría abandonada al olvido.

Con semejante cantidad de temas, más otros 18 que o ya tenían o surgieron durante los días de trabajo en estudio (“Mean Mr. Mustard”, “Polythene Pam”, “Across The Universe”,Brian Epstein Blues“, “Glass Onion”, “Hapiness is a Warm Gun” “Revolution 9”, de Lennon, “Can You Take Me Back“, The Way you Look Tonight, “Wild Honey Pie”, “Martha My Dear”, “Why Don’t We Do It In The Road?”, “I Will”, “Birthday” y “Helter Skelter” de McCartney, “Long Long Long” y “Savoy Turffle”de Harrison y hasta una, “Don´t Pass Me By“, de Ringo), George Martin sugirió hacer una selección de 14 canciones y editar un LP de gran nivel.

La idea de Martin, no era descabellada y el disco resultante hubiera tenido un nivel extraordinario, “Intenté razonar con ellos para que fueran selectivos e hicieran un álbum sencillo realmente bueno, pero no me hicieron caso”. George Harrison compartía la idea del productor e incluso años después declaraba, “Creo que fue un error hacer cuatro caras, porque es demasiado largo para que la gente conecte realmente… Escucho sobre todo la cara uno, que me gusta mucho”. Pero la lucha de egos estaba en su punto más alto y ninguno estaba dispuesto a permitir que ninguna de sus canciones quedaran fuera. Con esto decidido, la única solución era editar un álbum doble al que iban a titular originalmente “A Doll’s House” hasta que supieron que la banda  de rock progresivo Family ya había publicado un disco titulado Music in a Doll’s House a principios de 1968. Realizaron una selección, de la que que cayeron “Mean Mr. Mustard”, “Polythene Pam” (incluidas luego en “Abbey Road”), “Across The Universe” (recuperada para “Let it Be”), “Brian Epstein Blues” y “The Way you Look Tonight” (que quedaron inéditas).

El álbum acabó titulándose “The Beatles” y es, una vez más, una maravilla. Es probable que, de haber seguido el consejo de Martin y haber seleccionado los mejores temas, hubiera sido un LP simple de altísimo nivel, pero no tendríamos la variedad estilística, lírica y musical que destila el disco. Probablemente este “The Beatles” no tenga el nivel de canciones de “Revolver” o “Sgt.Pepper’s”, pero es sin duda el disco más cautivador que grabaron los de Liverpool, lo que hace que para muchos sea su mejor obra. Pasen y vean.

El lejano sonido de un reactor comienza a colarse en el ambiente…, “Back In The U.S.S.R” (enlace), ¡¡qué forma de arrancar!! Extraordinario rock’n’roll de Paul inspirado por el de “Back In The USA” de Chuk Berry e influenciado por la música de los Beach Boys, “la compuse como una especie de parodia de los Beach Boys. Además, había una canción de Chuck Berry que se titulaba ‘Back In The USA’, así que la saqué un poco de ahí. Me gustaba la idea de chicas de Georgia y hablar de Ucrania como si fuera California”.  Esta canción se grabó en ausencia de Ringo, que había abandonado el grupo y Paul se ocupó, además de la voz principal, de toda la instrumentación:  batería, piano, bajo (que pasó a ser un Fender en lugar de los clásicos Hofner y Rickenbaker), guitarra rítmica y solista. Posteriormente, George y John añadieron, además de los excelentes coros a lo Beach Boy de los estribillos, pistas adicionales de guitarra, bajo y batería para completarla.

Lennon hace su primera aparición con la excelsa “Dear Prudence” (enlace), un maravilloso tema que John dedicó a Prudence Farrow, hermana de la acriz Mia Farrow, con las que coincidieron en su viaje a la India, y en el que John hace gala de la técnica de fingerpicking aprendida del cantante Donovan con el que también convivieron en Rishikesh. “La escribí en la India. Es una canción sobre la hermana de Mia Farrow, que pareció volverse un poco loca, ya que meditaba demasiado y no salía de la pequeña cabaña en que vivíamos”, recordaba Lennon. De nuevo Ringo no está detrás de los tambores y de nuevo Paul ocupa su puesto.

John es también el autor de la siguiente canción, “Glass Onion” (enlace). John estaba harto de que los fans interpretaran las letras de las canciones y con ésta intentó aumentar la confusión citando hasta cinco canciones anteriores del grupo (“Strawberry Fields Forever”, “I Am the Walrus”, “Lady Madonna”, “The Fool on the Hill”, y “Fixing a Hole”). “Con ‘Glass Onion’ sólo me estaba divirtiendo, por las muchas tonterías que se habían escrito sobre Sgt. Pepper. La gente decía: ‘Si pones el disco hacia atrás mientras haces el pino, oirás un mensaje secreto, etc.’. Mira, el otro día vi a Mel Torme en la tele diciendo que varias canciones mías las había escrito para incitar al consumo de drogas, pero eso no es cierto. Así que ésta era mi forma de decir: ‘¡Sois todos unos gilipollas!”. Especialmente irónico es el verso “the walrus was Paul (la morsa era Paul)”, con el que John, según sus propias palabras intentaba “premiar” a McCartney, “Lo puse en parte porque me sentía culpable de estar con Yoko y dejando a Paul. Fue una broma.  Intentaba… no sé. Era una forma muy personal de decirle a Paul: ‘Mira, aquí tienes este regalo porque yo me voy con ella“. No es de las mejores canciones del disco, pero mantiene un buen nivel.

Paul retoma la batuta con “Ob-La-Di Ob-La-Da” (enlace), una de las canciones más comerciales del disco. Paul se basó en una frase del músico nigeriano Jimmy Scott, amigo suyo, y cuyo significado era “la vida sigue” (life goes on), para intentar componer un tema reggae. Se puede considerar el primer reggae blanco de la historia, tal y como reconoce el batería de The Police Stewart Copelan, compositor y batería de Police, hablando de cómo los baterías tienen que tocar en consonancia con el cantante: “La articulación de las palabras es la que debería determinar el toque global del tema… ‘Ob-la-di’ va acentuado, ‘ob-la-da’ va acentuado, ‘life goes on…’, todo esto te mete en el feeling del ska. En esta letra hay una clara escansión, lo cual probablemente les llevó a tocarla con ritmo ska. De hecho, es uno de los primeros ejemplos de reggae blanco”. Es una canción infecciosamente pegadiza y Paul quería editarla como single, pero George y John la vetaron por parecerles excesivamente trivial. De hecho Lennon la odiaba profundamente calificándola de “mierda para viejas”.

Wild Honey Pie” (enlace) es un breve divertimento experimental de McCartney en el que toca todos los instrumentos. No estaba pensada para ser incluida en el álbum, pero acabaron editándola por lo mucho que le gustaba a Pattie, la mujer de George. El primer bajón del disco llega con “The Continuing Story Of Bungalow Bill” (enlace) que , a pesar de contar con unas buenas estrofas, tiene un estribillo muy flojo y pierde aún más puntos con la nefasta intervención vocal de Yoko. Olvidable.

No obstante, volvemos al nivel estratosférico con la excelente “While My Guitar Gently Weeps” (enlace), una de las obras maestras de su autor, George Harrison. Emocionalmente intensísima, la canción se beneficia del excelente trabajo con la guitarra solista de Eric Clapton -gran amigo de George- que realmente consigue que la guitarra “llore”. El propio Harrison relata como pidió a Clapton que participase en la grabación, “Trabajé en esta canción con John, Paul y Ringo un día, y no terminaba de cuajar. Yo sabía que era una buena canción. Al día siguiente estaba con Eric Clapton y, de camino a la sesión, le dije: ‘Vamos a hacer esta canción. Ven a tocarla’. El dijo: ‘Huy, no, no puedo. Nadie toca en un disco de los Beatles’. Yo le dije: ‘Mira, es mi canción y quiero que la toques’. Así que vino Eric y los otros tres estaban como la seda por su presencia.  Eric la tocó y lo que hizo me pareció realmente bueno”.

Con la sensacional “Happiness Is A Warm Gun” (enlace), John recupera todo el crédito que hubiera podido perder con “Bungallow Bill”. Una canción enorme dividida en tres partes muy diferenciadas basadas en diferentes estilos de rock. “Había una revista de armas por ahí, y en la portada había una pistola humeante. El título del artículo, que nunca leí, era ‘Happiness Is A Warm Gun’ (La felicidad es una pistola caliente). Pensé: ‘Qué cosa tan fantástica, tan demencial’. Una pistola caliente significa que acabas de dispararle a algo… La considero una de mis mejores. Es una hermosa canción, y realmente me gusta todo lo que sucede en ella”. Nunca incluida en recopilatorios del grupo, este tema es uno de los mejores (y eso es mucho decir) de John Lennon. Su riqueza rítmica (empieza en 4/4  cambia a 3/4 en tiempo triple para el solo de guitarra y la sección de I need a fix…., luego va  a compases alternos en 9/8 y 10/8 en Mother Superior…, para regresar por último al 4/4 para la sección final en estilo doo wop), su variedad estilística, su enrevesada letra y su maravillosa interpretación tanto vocal como instrumental hacen de esta canción uno de los pilares del álbum tal y como siempre han reconocido Paul (“Creo que es mi canción favorita del álbum”) y George. La influencia del tema ha llegado se ha prolongado en el tiempo al punto que el grupo británico Radiohead reconocen su influencia en la fabulosa “Paranoid Android” de su aclamando álbum de 1997 (“OK Computer”).

La Cara B del primer disco de los dos que componen “The Beatles” se abre con “Martha My Dear” (enlace). Compuesta por Paul, único Beatle que interviene en la grabación ocupándose de voz, bajo, guitarra solista, piano y batería, se suele decir que está dedicada a la perra pastora de McCartney aunque parece que sólo tomó el nombre de su mascota. De marcado aire jazzy-music hall, es una bonita canción  que muestra una vez más la facilidad de Paul para la melodía cristalina.

John vuelve con otro temazo titulado “I’m So Tired” (enlace), una excelente canción sobre el insomnio en la que John, siempre e incomprensiblemente crítico con su voz, estaba especialmente contento con su interpretación vocal. El siguiente turno es para McCartney que nos obsequia con otro de los platos fuertes del disco, la inconmensurable “Blackbird” (enlace). Extraordinaria en su minimalismo (guitarra, voz, sonidos de pájaros y un metrónomo sonando de fondo), McCartney se inspiró en una noticia de prensa sobre tumultos raciales en Estados Unidos, a mediados de 1968, y compuso la canción como una metáfora de la lucha de los negros por sus derechos civiles. Una maravillosa canción que eleva la música acústica a lo más alto.

Piggies” (enlace) es la segunda canción de las cuatro que George incluiría en el LP. No es una gran canción y lo que más destaca es su ácida letra sobre los políticos y la clase media británica y el conseguido efecto de “gruñido de cerdo” del bajo de Paul.

Tras un rock, un reggae, un número de music hall y una balada acústica, Paul sigue dando muestra de su versatilidad estilística con un country western como “Rocky Racoon” (enlace), de maravillosa melodía y arrebatadora sencillez. Paul recuerda haberla compuesto en la India “sentado en el tejado del Maharishi” y haber recibido ayuda de Donovan a la hora de escribir la letra.

Don’t Pass Me By” (enlace) supone el debut de Ringo como compositor. Por primera vez, aunque ya había realizado algunos intentos, Ringo cuela una canción de su cosecha en la selección final de un álbum. Realmente esta canción proviene de 1963 pero ya entonces el resto la descartó. No es una maravilla pero tiene una buena melodía que demuestra que Ringo (como quedaría patente al año siguiente) es capaz de escribir buena música. De marcados arreglos country sólo Ringo y Paul participaron en la grabación.

Paul continúa empeñado en tocar todos los estilos posibles y, tras mecernos con la suavidad de “Blackbird” nos espabila a base de bien con la potentísima “Why Don’t We Do It In The Road” (enlace). Gran rock de McCartney que siempre encantó a John (“La escribió Paul… una de sus mejores canciones”, recordaba) y que generó una discusión en el seno del grupo ya que a John le apetecía mucho participar en esta canción y se encontró con que Ringo (batería) y el propio Paul (voz, bajo, guitarra y piano) ya la habían acabado. Lennon recuerda al respecto, “Paul es así. La grabó a solas en otra sala. Entonces, las cosas iban así. Llegábamos y ya lo había grabado todo. Él tocando la batería, él tocando el piano, él cantando… No puedo hablar por George, pero a mí siempre me dolía cuando Paul terminaba algo sin contar con nosotros. Pero así eran las cosas por aquel entonces”, a lo que Paul responde “Sólo hay un incidente que yo recuerde en que John mencionara públicamente que se había sentido dolido. Fue cuando cogí a Ringo e hicimos ‘Why Don’t We Do It In The Road?” No fue deliberado. John y George estaban ocupados acabando algo y Ringo y yo no teníamos nada que hacer, así que le dije a Ringo: ‘Ven, vamos a hacer esto’ …Posteriormente le oí cantarla a John. La canción le gustaba y supongo que hubiese querido hacerla conmigo. La verdad es que la canción era muy del estilo de John, y supongo que por eso le gustaba. Era muy de John, la idea, no era mi estilo. La compuse como de rebote a John… De todas las formas, él hizo lo mismo con ‘Revolution 9’. La hizo sin mí. Y eso nadie lo dice. Ahora, John es el bueno y yo el cabrón”.

Y continuando con el carrusel estilístico McCartiano llegamos a “I Will” (enlace), una joya melódica muy en la línea de otro tema de Paul como “I’ll Follow The Sun”. Preciosista balada acústica en la que destaca el fantástico bajo vocal del propio McCartney y la acertada percusión a cargo de John. La primera canción que Paul dedicó a su nueva musa, Linda Eastman.

La cara B y el disco 1, se despiden con “Julia” (enlace), una insipiradísima canción que John dedica a su madre, fallecida en 1958. Lennon vuelve a sacar provecho de la técnica del fingerpicking para construir una hermosa y evocadora melodía. Yoko colaboró en parte de la letra y también como fuente de inspiración ya que John afirmó que “la canción es una combinación de Yoko y mi madre en un solo ser. La compuse en la India mientras recordaba a ambas“. De hecho el verso “oceanchild, calls me” (La criatura del océano me llama) se refiere a Yoko; en japonés, Yoko significa “criatura del océano”. Sólo John participó en la grabación.

El segundo disco arranca con un vibrante redoble de Ringo y el infeccioso riff de “Birthday” (enlace), un nuevo rock de Paul McCartney. Chris Thomas, productor de la sesión en ausencia de George Martin que se había cogido unos días de vacaciones, describe el nacimiento de la canción: “… Paul fue el primero en llegar y empezó a tocar el riff de ‘Birthday’. Cuando llegaron los demás, Paul había compuesto literalmente la canción, ahí mismo, en el estudio. Luego John le ayudó a terminarla“. Un buen número de rock en el que Paul toca el piano, Ringo la batería, John la solista, George el bajo y Yoko y Pattie Harrison ayudaron en los coros.

Los decibelios siguen a buena altura con la excelente “Yer Blues” (enlace) de Lennon. Compuesta en parte como parodia a la moda de blueseros británicos que florecieron en Inglaterra a finales de los 60, muestra el alto grado de competencia instrumental al que había llegado el grupo. John grabó una versión de esta canción junto a Keith Richards (al bajo), Eric Clapton y Mitch Mitchel bajo el nombre de The Dirty Mac para una escena de la película The Rolling Stones Rock’N’Roll Circus. La letra es muy dura y John asegura que la compuso “en la India… subido a la parra intentando alcanzar a Dios y con ganas de suicidarme“.

Mucho más bucólica resulta la preciosista “Mother Nature’s Son” (enlace), una nueva melodía perfecta de Paul que, según John, compuso tras “una conferencia del Maharishi en la que habló de la naturaleza,  yo también compuse un tema llamado ‘I’m Just A Child Of Nature’, que se convirtió en ‘Jealous Guy’ años después. Ambos temas se inspiraron en la misma conferencia del Maharishi“. McCartney vuelve a asumir el control y toca todos los instrumentos excepto los arreglos de viento.

Yoko Ono fue objetivo de los ataques de la prensa británica desde que se conoció su relación con John. Al parecer, la frenética “Everybody’s Got Something To Hide Except Me And My Monkey” (enlace) de John, nació como respuesta a una caricatura que había aparecido publicada en la que Yoko aparecía como un mono sentada en el hombro de John. “El título no era más que una frase bonita que convertí en canción. Era sobre Yoko y yo. Todo el mundo parecía paranoico excepto nosotros dos, que estábamos ardientemente enamorados”. En esta época John consumía heroína y esto originó muchas habladurías sobre los posibles significados del título. En cualquier caso, se trata de una fantástica canción cuyo anfetamínico ritmo, al que colabora enormemente la campana tocada por George, se logró grabándola un poco más lenta y luego acelerándola.

Lennon se desquita con el Maharishi con la extraordinaria “Sexy Sadie” (enlace). “Fue inspirada por el Maharishi. La escribí cuando nos íbamos. Esa fue la última canción que escribí antes de abandonar India. Solo escribí una canción expresando lo que sentía. Me despedí del Maharishi con un mal sabor de boca. Ya sabes, parece que mis apuestas no son siempre ganadoras“. La letra original era muy explícita (“Maharishi, ¿Qué has hecho? /  Le tomaste a todo el mundo el pelo / Maharishi, rompiste las reglas / Lo dejaste claro para que todos lo vieran / Maharishi, pequeño cabrón / ¿Quién coño te crees que eres?/ ¿Quién coño te crees que eres? / Oh cabrón”)y John acabó suavizándola para evitar problemas legales y cambio el nombre de Maharishi por “Sexy Sadie” por insistencia del aún creyente George. La canción es una absoluta joya. Maravillosa.

Y entonces llegó la locura, el primer tema heavy de la historia (un año anterior a Led Zeppelin), la nunca suficientemente ponderada “Helter Skelter” (enlace). Su autor Paul McCartney ha pasado a la historia como el baladista del grupo, “Yesterday”, “Michelle, “Hey Jude”, “Let it be” y otras han hecho mucho por crear esta sensación, pero no es menos cierto que la mayoría de los temas más duros del grupo salieron también de la cabeza de Paul (“I’m Down”, “She’s a Woman”, “Sgt. Pepper’s”, “Back in The USSR”, “Why Don’t We Do It In The Road”, “Birthday”…). Según el propio McCartney, “leí una entrevista a Pete Townshend en Melody Maker que decía que los Who habían grabado el rock ‘n’ roll más estridente y más sucio que habían hecho nunca. Eso me hizo pensar: ‘Vale. Pues hay que hacerlo’. Me gusta ese tipo de descontrol. Así que decidimos hacer el tema de rock más fuerte y mugriento que pudiéramos. Eso fue ‘Helter Skelter‘”. La versión original duraba más de 27 minutos y decidieron recortarla para poder introducirla en el disco. Es un tema potentísimo que está inspirado en  un tipo de tobogán en espiral -llamado precisamente helter skelter– que se puede encontrar en los parques británicos, pero el psicópata Chrales Manson interpretó esta canción y otras del álbum blanco de forma muy distinta, ” la raza negra va a levantarse en armas contra nosotros, los blancos, iniciando el Apocalipsis tal como los Beatles “afirman” en Blackbird (”has esperado el momento de alzar el vuelo, vuela pájaro negro hacia la luz de la oscura noche”). ¡¡Los negros nos acuchillarán como a Cerdos!!, lo dicen los Beatles en “Piggies”. Ellos (los Beatles) son

Sharon Tate

los cuatro Ángeles de las Revelaciones, yo soy el quinto…quieren que vaya con ellos, en “Honey Pie” me están llamando (“ven a enseñarme la magia de tu espectáculo de Hollywood, cruza el Atlántico para estar en el lugar al que perteneces”). El Helter Skelter es el Apocalipsis”… El 9 de agosto de 1969, la empleada de la limpieza del director de cine Roman Polansky encontró en su mansión de Cielo Drive cinco cadáveres acuchillados y molidos a golpes, entre ellos el de la mujer del cineasta, Sharon Tate, embarazada de ocho meses que apareció colgada del techo con claros síntomas de tortura. En la puerta de entrada, los miembros de la Familia asesinos escribieron con sangre “Pig”… El 10 de agosto, un día después, el matrimonio LaBianca (propietarios de una boutique), aparecieron muertos en su casa tras recibir varias incisiones con tenedores. En la nevera sólo ponía “Helter Skelter”… Rock del bueno, “I got blisters on my fingers!” (¡Tengo los dedos llenos de ampollas!), grita Ringo al final de la canción.

Mucho más sosegada resulta la tercera composición de George, la mística “Long, Long, Long” (enlace), que servirá como final de la cara A de este segundo disco. El místico Harrison dedica esta canción a Dios a través de una secuencia de acordes basada en el ‘Sad Eyed Lady Of The Lowlands’ de Bob Dylan. Uno de los temas más infravalorados de la carrera del grupo, es fantástica.

Revolution 1” (enlace), la siguiente canción, es la versión acústica del tema que habían editado ya como single (cara B de “Hey Jude). Realmente esta es la versión original  primigenia tal y como la concibio John Lennon, fue acelerada y distorsionada a sugerencia de Paul y George para hacerla más propia de un single. Los Beatles hacen por primera vez una declaración política en una de sus canciones, hecho que tenía contrariado a McCartney, apolístico hasta la médula.

Toca canción de Paul y, cómo no, cambio de estilo. En esta ocasión con “Honey Pie” (enlace) nos traslada con maestría a los años 20 gracias, entre otras cosas, a un maravilloso arreglo orquestal de George Martin. Es deliciosa de principio a fin, pero no era del gusto de Lennon, que siempre despreció el estillo boudevillero de Paul aunque, en esta ocasión, colaboró con un brillante solo de guitarra tal y como recuerda George, “John hizo un solo fantástico en ‘Honey Pie’… parecía Django Reinhardt o algo así. Era uno de esos en que cierras los ojos y no fallas ni una nota, era como un pequeño solo de jazz”.

George ataca con el último de sus cuatro temas. El british-soul “Savoy Truffle” (enlace) que, según sus propias palabras “es una broma, por aquel entonces veía a menudo a Eric Clapton, que tenía muchas caries y necesitaba ir al dentista. Siempre le dolían las muelas pero no paraba de comer bombones: era superior a sus fuerzas y cuando veía una caja se los tenía que comer todos. Un día vino a casa y encima de la mesa había una caja de bombones ‘Good News’ y escribí la canción a partir de los nombres que salían en la tapa. En la caja aparecen los nombres creme tangerine, montelimart, ginger sling, pineapple heart, coffee dessert, savoy truffle…” Es una muy buena canción en la que destaca, por novedoso, el sonido de los vientos distorsionados. Años después Harrison utilizaría profusamente esta técnica es sus grabaciones en solitario.

Nos acercamos al final y lo hacemos con tres temas de Lennon. El primero de ellos “Cry Baby Cry” (enlace), ha sido calificado por su autor, John, como “una porquería“. No es para tanto y, de hecho, es una buena canción, aunque da la sensación de estar inacabada y no termina de llegar a ningún sitio. Al final se escucha a Paul cantar un fragmento de la inacabada “Can’t You Take Me Back”.

Hasta aquí el disco es fantástico pero “Revolution 9” (enlace), una mierda integral firmada por Lennon y McCartney pero realmente “creada” por John y Yoko, pone en riesgo el LP. Los demás Beatles y George Martin intentaron excluirla del álbum pero John fue inflexible, “esta es la música del futuro“, proclamó. A McCartney le desagradaba especialmente,  él ya había hecho cosas de este tipo mucho antes (“Carnival Of Light”) y prefirió que quedaran en privado y no publicarlas en un disco de los Beatles, algo que para Paul era “sagrado”. Es una soberana basura sin ningún tipo de mérito artístico. Desechable.

Tras el desastre total, John se redime con la melódica nana “Good Night” (enlace). Ringo canta esta bonita nana infantil que John compuso para su hijo Julian. Es una melodía muy sencilla -aunque muy efectiva- que se ve elevada por un fastuoso arreglo propio del mejor Walt Disney a cargo de George Martin. “‘Good Night’ fue compuesta para Julian, pero se la di a Ringo y posiblemente sea demasiado melosa. Sólo le dije a George Martin: ‘Arréglala como si fuera Hollywood. Eso es, cursi'”. 

Y con esta dosis de azúcar concluye el celebérrimo “Álbum Blanco”. La crítica reaccionó de forma dispar y, por primera vez, no se deshizo en elogios ante un lanzamiento musical del grupo. Nick Cohn del New York Times habló de fracaso artístico y dijo que era “aburridísimo“, aunque la mayoría de la prensa especializada valoró el disco positivamente. Las ventas, sin embargo, no cambiaron y se convirtió en el álbum más vendido del grupo.

El paso del tiempo ha hecho que el disco crezca, que su leyenda aumente. Es el disco en el que los Beatles dejaron de ser Beatles para ser John, Paul, George y Ringo… Es fascinante en su eclecticidad aunque también puede ser caótico…, tiene temas brillantes pero también hay “relleno” y una basura como “Revolution 9″…, es rockero y blandengue… Es incalificable, y eso lo hace tan especial. Para mucha gente es el mejor disco del grupo. Yo no lo creo pero, como ya he dicho antes, sin duda es el más fascinante.

Texto: GUILLERMO MITTELBRUNN BELTRÁN. 24 de febrero de 2013