THE WHO. Capítulo 3 (1967). Abrazando la psicodelia, “The Who Sell Out”

El relativo fracaso de su último disco, decidió a Townshend a liberarse, ya definitivamente, de los clichés mods que se había autoimpuesto por motivaciones meramente comerciales. Pete empezó a mamar los nuevos sonidos de venían desde Liverpool con el Revolver de los Beatles e incluso desde la costa oeste de los USA.

Ya su anterior single, “Happy Jack“, no sonaba a lo que el grupo había hecho hasta entonces. Su ritmo, casi cabaretero, su wilsoniana línea de bajo y sus bonitas armonías vocales alejan a la banda de su “gamberro” sonido anterior. Además obtuvo buenos réditos comerciales, consiguió un nº3 en Inglaterra y logró, al fin, entrar en listas yanquis.

Con el que sería su siguiente single, la fabulosa “Pictures of Lily“, los Who abrazan definitivamente el pop psicodélico. Con un polémica temática (habla sobre obsesión de un joven con la foto de una pin-up), no logró entrar en listas americanas, pero sí tuvo éxito en Inglaterra donde alcanzó un número 4. Sus armonías, la excelente melodía que Pete compuso, la perturbadora y acertada inclusión de un loco solo de cuerno inglés (tocado por John), hacen de este single, editado en la primavera de 1967, todo un clásico. Por si fuera poco, la cara B que lo acompaña “Doctor, Doctor“, es también un excelente tema -compuesto por John- que completa un single 10. Los Who siguen acercándose, quizás más que nunca, a los nuevos sonidos psicodélicos-pop.

La banda sufrió una importante transformación durante su gira de 1966-67. Pete comenzó a experimentar con drogas y Keith empezó a abusar tremendamente de las mismas, si a eso le añadimos la fervorosa afición de este último por la bebida tenemos el incendio montado…

Las estancias de Moon en los hoteles pasaban a convertirse en simulacros de holocausto nuclear en menos que canta un gallo. Se le prohibió la entrada en muchos hoteles gracias a la fama de lunático del genial Keith. Especialmente notoria fue su estancia en un hotel de la cadena  Holiday Inn en la localidad de Flint, Míchigan. Keith decidió celebrar su cumpleaños detonando un cartucho de dinamita en el baño para luego subirse en un Cadillac y conducirlo hasta introducirlo en piscina del hotel. 

El gran paso de la banda fue abordar una gira por Estados Unidos, plaza, hasta entonces, no hostil pero sí indiferente. Sus salvajes actuaciones les hiceron granjearse cierta popularidad que alcanzó su momento cumbre con la actuación del grupo en el programa Smothers Brothers Comedy Hour. El grupo estuvo simpático, desafiante y brillante en lo musical con una interpretación en directo  de “My Generation” tras la que Pete destrozó su amplificador y su guitarra…, pero quedaba el gran final: el bombo de la batería de Keith, cargado de explosivos, voló en mil pedazos, en uno de los grandes momentos de la historia del rock.

Su intervención en el Monterey Pop Festival fue su otro gran momento americano. El festival californiano, organizado por John Phillips de The Mamas & the Papas, el productor Alan Pariser, y el publicista de los Beatles y los Beach Boys Derek Taylor, se celebró del 16 al 18 de junio de 1967. Originalmente el festival tenía entre su listas de artistas anunciados, además de a The Who, a The Beatles, The Beach Boys, The Kinks, Cream, The Animals, Simon and Garfunkel, Jimi Hendrix (al que se le hizo un hueco ante la insistencia de Paul McCartney), Janis Joplin, Otis Redding, The Byrds, Jefferson Airplane, The Grateful Dead, The Rolling Stones, Buffalo Springfield, Ravi Shankar, Hugh Masekela, Lou Rawls, Laura Nyro, The Association,  Country Joe and The Fish, Moby Grape, Canned Heat, The Paul Butterfield Blues Band, The Steve Miller Band,  The Blues Project,  The Paupers, Beverly, Johnny Rivers, Al Kooper, The Electric Flag, Quicksilver Messenger Service, Booker T. & the M.G.s, Scott McKenzie, y The Mamas & the Papas. Sin duda iba a ser el festival más grande de la historia.

Tristemente, muchos de los grandes cayeron del cartel: The Beatles no acudieron demasiado ocupados concluyendo su obra magna “Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band”, The Beach Boys estaban en una total crisis interna con Brian Wilson completamente ido, The Kinks no consiguieron el visado para tocar en los USA y The Rolling Stones declinaron la invitación y Cream no acudió porque su manager pensó que no era un escaparate adecuado para la banda.

Los artistas tocaron de forma gratuita y la totalidad de los ingresos fueron donados a la caridad.  Más de 200.000 personas asistieron al festival y contemplaron a los Who, el 18 de Junio, actuar tras Scott McKenzie y preceder a Jimi Hendrix. Al parecer los de Townshend y el brillante guitarrista de Seattle discutieron con los organizadores sobre quién tocaba primero. Ninguno quería salir después del otro, por miedo a quedar opacado. Finalmente se tiró una moneda al aire y The Who fueron los que vencieron y decidieron tocar primero. Los ingleses estuvieron brillantes, arrancando con una incendiaria “Substitute” con Keith y Pete a un nivel brutal y con un público anodado ante tal demostración de energía. Pero era sólo el principio, la versión del “Summertime Blues” de Eddie Cochran fue, si cabe, aún más espectacular con rotura de caja por parte de Keith incluíada; “Pictures of Lily” fue otro derroche de energía y una demostración de la capacidad de Moon, quien tocó toda la canción sin caja en su batería. “A Quick One, While He’s Away“, con caja nueva para Keith, fue uno de los momentos álgidos en una interpretación absolutamente brillante. “Happy Jack” también estuvo a buen nivel pero el trofeo quedó para una espectacular performance de “My Generation“… La gente flipaba viendo a Pete destrozar su guitarra y a Keith patear su batería… Hendrix, que no perdía detalle tras el telón, tomó buena nota y se propuso superar la incendiaria actuación de los británicos. A pesar de su origen americano, Jimi vivía en Londres y apenas era conocido en Estados Unidos y utilizó todas sus armas para superar a los Who e impactar en el público yanqui, tocando acordes con los dientes, con la guitarra sobre su espalda, y ofreciendo su guitarra en ritual al final del concierto, incendiándola y arrojando sus restos a la multitud. Inolvidable. Pete abrió el camino y Hendrix lo perfeccionó.

De vuelta de su exitosa gira americana, Pete estaba cada vez más ensimismado en su música y no paraba de darle vueltas a aquella bizarra historia de un joven llamado Tommy… Como muchos en la época, empezó a interarse por otras culturas y a frecuentar al Gurú Meher Baba. No obstante, siguió produciendo canciones a buen ritmo y el resultado sería sin duda su mejor disco hasta le fecha y, posiblemente, uno de los mejores de toda su carrera.

THE WHO SELL OUT

“Armenia City in the Sky” (Keen)/ “Heinz Baked Beans” (Entwistle)
“Mary-Anne with the Shaky Hands” (Townshend)
“Odorono” (Townshend)
“Tattoo” (Townshend)
“Our Love Was” (Townshend)
“I Can See For Miles” (Townshend)

“I Can’t Reach You” (Townshend)
“Medac” (Entwistle)
“Relax” (Townshend)
“Silas Stingy” (Entwistle)
“Sunrise” (Townshend)
“Rael 1 & 2” (Townshend)

El disco, muy pop, es fabuloso de principio a fin. Bajo el hilo conductor de un homenaje del grupo a la radio pirata “Radio London” (que les promocionó mucho en sus inicios), el disco se acerca mucho al manido término de “conceptual” y pretende (y consigue) crear la sensación de estar escuchando una emisora musical a través de las inserción de jingles radiofónicos entre las canciones -algunos reales y otros compuestos e interpretados por Entwistle y Moon-.

Editado en diciembre de 1967, toca muchos palos del pop, desde las acústicas “Mary Anne With The Shaky Hands” o “Tatoo” (¡qué arpegios!) a la psicodelia sesentera de “I Can See For Miles”. Desde la barroca “Silas Stingy” a la romántica “Our Love Was”. El LP es una maravilla y un imprescidible de todos los tiempos, sin embargo, no tuvo éxito y, de hecho, se vendió mucho peor que sus anteriores trabajos. The Who había abandonado definitivamente el sonido Mod y sus fans no se lo perdonaron…

La portada y la contraportada del disco presenta a los miembros del grupo en burdas y humorísticas poses publicitarias (Pete anuncia un desodorante, Roger judías enlatadas, Keith una crema para el acné y John un vigorizador) que componen, junto a los jingles, una irónica parodia del mundo publicitario.

El disco arranca con “Armenia City in the Sky” que, curiosamente, no es una canción escrita por el grupo sino por el amigo de Pete, John Keen, que la compuso especialmente para el LP. Psicodelia pura, Syd Barret y el arrollador “Sgt. Pepper’s” habían calado en el sonido del grupo y esta excelente canción lo demuestra como ninguna. Gran comienzo, al que sigue la primera de las parodias publicitarias, el cómico instrumental “Heinz Baked Beans“, escrita por John Entwistle pero en la que destaca sobremanera la percusión de Moon.

La primera canción de Pete llega con el delicioso pop acústico de reminiscencias latinas de “Mary Anne With The Shaky Hand“. Una gran canción que destaca, no sólo por su atrevida letra (sobre la masturbación, “What they’ve done to a man, those shaky hands”), sino por su excelente melodía y su tratamiento de las armonías vocales. Fantástica, al igual que la irónica “Odorono“, una nueva canción-anuncio escrita y cantada por Pete, sobre los problemas de una señorita con su desodorante.

La ironía es también la nota imperante en la sublime “Tattoo” en la que una pareja de hermanos adolescentes deciden que un tatuaje es la mejor forma de pasar a la edad adulta. La canción es una maravilla de principio a fin y la confirmación de que Pete Townshend es un excelso compositor. En esta canción Pete también comienza a demostrar su destreza con la guitarra acústica (habilidad que llevará al extremo en “Tommy”). Gran melodía, gran letra, gran voz de Roger, grandes coros del resto, fabulosos arreglos. Canción 10.

En “Our Love Was” Pete vuelve a tomar la voz cantante. Extraña canción que parece un conglomerado de atmóferas que se alternan convirtiendo la canción en una montaña rusa de estilos e intensidades en la que destaca un espectacular Keith Moon.

Esta fantástica cara A concluye con la extrodinaria “I Can See For Miles“, uno de los hitos de los Who como grupo y de su compositor, Pete Townshend, como creador de canciones. Estamos ante uno de los mejores cortes de la psicodelia sesentera que, editado como single, alcanzó el Top-10 tanto en Inglaterra como Estados Unidos. Intensa y vanguardista pero sin dejar de ser melódica, fue en su momento comentada como la canción “mas heavy, potente y ruidosa jamás escrita“, hecho que incitó a Paul McCartney a componer su excelso “Helter Skelter“. Estamos, sin duda, ante uno de los singles más completos jamás editados. Un auténtico temazo.

La cara B se abre con otra gran canción pop de Pete, “I Can´t Reach You“, en una línea similar a “Tattoo” pero sin alcanzar la excelencia de aquella. Un buen tema que da paso a otro irónico jingle sobre una crema anti-acné compuesto por Entwistle: “Medac

Relax“, el siguiente corte, vuelve a las sonoridades psicodélicas a través de un fantástico entramado melódico compuesto por Townshend y fantásticamente interpretado por la banda. Hasta el momento, el disco es un monólogo artístico de Townshend al que sólo Entwistle da la réplica con pequeños y no demasiado valiosos jingles, pero el talentoso bajista demuestra su calidad como compositor con la barroca “Silas Stingy“, un fabuloso y extrañísimo tema.

Pete vuelve a dejarnos con la boca abierta con “Sunrise” una excelente composición en la que sólo escuchamos al guitarrista dedicar esta hermosísima canción a su madre, Betty. Townshend se encarga de todo, acústica (soberbia, por cierto) y voz. Una joya oculta rara vez reseñada pero de enorme calidad, una íntima canción que contrasta con la ambiciosa “Rael 1 & 2“, la mueva mini-opera-rock del grupo. Tras “A Quick One While He Is Away”, Pete repite formando narrando la historia de un capitán de barco que debe hacer frente al amotinamiento de su tripulación. La música es imaginativa y tiene grandes pasajes (algunos de ellos serán reciclados por Townshend para su siguiente disco, el maravilloso “Tommy”).

Y así concluye un estupendo LP, sin lugar a dudas el mejor trabajo del grupo hasta ese momento. Sin embargo “The Who Sell Out” fue un fracaso comercial (número 13 en UK y 48 en USA) y no fue capaz de destacar entre la batería de obras de arte que se editaron en 1967 (“Sgt Pepper’s” de los Beatles, “Flowers” y “Between the Buttons” de los Rolling Stones, “Wild Honey” de los Beach Boys, “Something Else” de los Kinks, “Forever Changes” de Love, “Axis: Bold As Love” de Jimi Hendrix, “Strange Days” de los Doors…) y quedó ensombrecido por trabajos posteriores del grupo. Eso no significa que el disco no merezca un puesto de honor en la historia, que lo merece como la maravilla que es.

No obstante, Pete había emprendido un camino y no pensaba abandonarlo. A finales de 1967, abandonó las drogas y se introdujo en profundidad en las filosofías orientales que su maestro, Meher Baba, enseñaba. Townshend se convirtió en una persona profundamente filosófica.

Una de las primeras consecuencias fue escribir, de una vez por todas, una historia que hacía tiempo le rondaba por la cabeza…, una historia acerca de un muchacho, Tommy, que -tras quedar sordo, ciego y mudo- se ensimisma de tal forma que alcanza la total espiritualidad y casi la divinidad…, pero, eso, será otra historia…

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 13 de julio de 2013

THE WHO. Capítulo 2 (1966). Adiós a los mods. “A Quick One (While He’s Away)”

Los Who se habían convertido en un grupo de moda. Eran la referencia mod y sus admiradores aumentaban día a día. No obstante, no nos engañemos, los Who se habían subido al carro de una moda (en este caso el movimiento mod) por conveniencia comercial y, ese tipo de “jugadas”, suelen producir un éxito tan inmediato como efímero.

Townshend y sus muchachos no querían ser “flor de un día”, sin embargo, el grupo tenía serios problemas internos: desde los comienzos quedó claro que era un grupo formado por las muy fuertes personalidades de sus componentes.La presión sobre ellos aumentó y fueron obligados a realizar duras giras que soportaron a base de anfetaminas. Sin embargo, el uso de estupefacientes se reflejó en sus shows en directo que empezaron a ser erráticos al punto que Daltrey, harto, dejó el escenario a mitad de un concierto en Copenhague, se dirigió al camerino y tiró todas las anfetaminas por el retrete. Cuando Moon se dio cuenta acabaron llegando a las manos y Roger fue expulsado de la banda…, y readmitido a las cuatro semanas… En cualquier caso, muy pronto se escucharon rumores de que Daltrey dejaría el conjunto e iniciaría una carrera en solitario, Pete Townshend comentó la posibilidad de seguir como trío. Pete, Moon y Entwistle, conspiraban con formar un nuevo grupo al que llamarían Led Zeppelin… aunque, al final, la sangre no llegó al río y las aguas se calmaron.

Lo que era un hecho es que Townshend, principal motor creativo del grupo, estaba cada vez menos interesado en los clichés del movimiento mod y comenzaba a componer cosas distintas. Fruto de estás nuevas inquietudes, surge su nuevo single: “Substitute“. Publicado en marzo del 66, supone un punto de inflexión en la carrera de la banda. Con este tema Townshend da un descarado paso hacia delante a nivel lírico gracias a su irónica letra, y, en lo musical crea otro riff clásico basado en un obsesivo y genial uso del acorde de RE. La canción es todo un clásico que Townshend compuso influenciado por la fuerza del riff de “Satisfaction” de los Rolling Stones, y que Entwistle eleva hasta la estratosfera con una mítica línea de bajo. El propio Pete produce un tema que, acompañado de “Instant Party/Circles” en la cara B, alcanzó el nº5 en las listas británicas.

Como hemos dicho, Pete Townshend estaba cada vez menos interesado por los mods y comenzó a obsesionarle la idea de escribir de utilizar el formato de la ópera para aplicarlo a la música rock. Quería contar historias y establecer diálogos dentro de las letras de las canciones sin abandonar su sonido característico. De esta forma, Pete empezó a escribir un boceto de una ópera-rock que, bajo el título de “Quads”, narraría una historia enmarcada en un futuro en el que los padres podrían elegir el sexo de sus futuros hijos. La idea fue descartada, pero el tema principal del proyecto acabó siendo el siguiente single del grupo: “I’m a boy“. Editada en agosto del 66, la letra de la canción versa sobre el lamento de un niño que quiere ser niña en una familia con tres hermanas. A pesar de lo delicado del tema, consigue un honroso nº2, sólo frenada por el “All or nothing” de los Small Faces. Es un tema 100% WHO, las guitarras, la incendiaria batería, las armonías… Otro clásico.

En diciembre de 1966, el día 3 concretamente, editan un nuevo y exitoso single que les lleva al número 3 de las listas británicas y a conseguir su primer Top-40 en Estados Unidos (#24). La canción en concreto es la brillante “Happy Jack“. Con una línea de bajo made in Entwistle, Pete compone esta fabulosa y minimalista canción que sigue avanzando en un marco estilístico muy alejado de sus raíces mod.

Los Who eran, a finales de 1966, un grupo consolidado en el panorama británico. Su celebridad se veía apoyada por sus excelentes actuaciones en vivo (para ejemplo tenéis este “I Can’t Explain“) en las que la figura del maravilloso loco Keith Moon crecía cada vez más enteros. Se habían convertido en un grupo de éxitos, un grupo de singles que se habían convertido en unos habituales del Top-10 de las listas de  singles. No obstante, Pete, no se encontraba cómodo en esa situación y la idea de llevar sus canciones en una nueva dirección le llevaba tiempo rondando por la cabeza. Seguía dándole vueltas a cómo fusionar un libreto operístico con la música rock…, en esta época empezó a fraguar una historia acerca de un joven sordo, mudo y ciego de nombre…, de momento, tenía poco más que el nombre del protagonista: Tommy…

Intentando huir de si imagen de “grupo de singles”, el grupo aborda la grabación de su nuevo LP. Las nuevas inquietudes de Townshend comenzarán a verse claramente en su siguiente “disco grande”

A QUICK ONE
Run, Run, Run (Townshend)
Boris the Spider (Entwistle)
I Need You (Moon)
Whiskey Man (Entwistle)
  Heat Wave (Brian Holland/Lamont Dozier/Edward Holland)
Cobwebs and Strange (Moon)
  Don’t Look Away (Townshend)
See My Way (Daltrey)
So Sad About Us (Townshend)
A Quick One While He’s Away (Townshend)

Editado a mediado del 66, el LP tuvo una fría acogida entre la crítica. Su principal lacra es su falta de punch comercial, ya que, a nivel artístico, supone un gran paso adelante para el grupo. El problema es que el álbum  se mueve en varias direcciones sin terminar de llegar a ningún sitio. Refleja el estado de Townshend, a medio camino entre su reciente pasado de éxito mod y la nueva senda que quiere emprender y que queda plasmada en la genial “A quick one”.

Es el disco más democrático del grupo y eso se nota, para mal, en el resultado final. Las capacidades musicales a la hora de componer de Townshend están muy por encima de las del resto de la banda, si acaso John Entwistle puede acercarse, pero desde luego Daltrey y Moon quedan muy lejos. Sin embargo, en este disco, de las diez canciones, sólo cuatro son de Pete, el resto se reparten entre John (2), Moon (2) y Daltrey (1) y una versión del “Heat Wave” de Martha & The Vandelas.

El LP se abre con una canción de Pete Townshend, “Run Run Run“, muy en la línea de su primer álbum, uno de los últimos escarceos del grupo con las sonoridades mod. No obstante, a pesar de su raigambre clásica, presenta varias novedades como el tratamiento de la guitarra o la producción pre-psicodélica. Un gran tema que, junto a la siniestra “Boris The Spider” -obra de John Entwistle-, dota al LP de un notable arranque.

I Need You“, resulta una agradable sorpresa. Compuesta e interpretada por Keith Moon, es un buen tema pop y supone la demostración de que la batería puede ser el instrumento principal de una canción…, sencillamente brillante a los tambores. Entwistle vuelve a la carga con “Whiskey Man”, otro siniestro e interesante tema, antes de llegar al cover de “Heat Wave“, original de Martha & The Vandelas. La cara B se cierra con el circense y bizarro instrumental “Cobwebs and Strange“, compuesto de nuevo por Keith Moon y en el que, como no podría ser de otra forma, destaca sobremanera la espectacular forma de tocar la batería de su autor.

Don’t Look Away“, es la segunda composición de Pete Townshend que aparece en el disco, un extraño tema pop que adelanta estilos venideros pero que no destaca como canción. Floja también, mucho más de hecho, es “See My Way“, la aportación de Roger Daltrey como compositor.

La cara B camina en terreno de nadie hasta que suenan las primeras notas de “So Sad About Us“, una fantástica canción de Pete. Buena melodía, buenas voces y una pista de batería para la historia. Directa, sencilla y fantástica.

El disco termina con la materialización de la idea que Pete llevaba rondando hacía un tiempo. “A quick one (while he’s away)” es la primera “ópera rock” de la historia. Cierto es que sólo es una canción (realmente es la unión de seis), pero la forma que tiene de contar la historia, los diálogos de los personajes y los cambios de la música al servicio de la historia eran algo nuevo. Sus 9 minutos de duración narran la historia de una mujer cuya pareja  se ha ido de casa.  Comienza con un fragmento de 20 segundos a capella en el que el narrador sitúa la historia  (“Su marido se fue hace un año…”); posteriormente Roger toma la voz hasta el minuto 2 aproximandamente describiendo la penosa situación de la mujer alejada de su amor; Pete y Roger cantan la tercera parte de la canción -“We have a remedy…”- en la que los amigos de la mujer le anuncian que tienen una solución para su problema: Ivor el Camionero, papel que protagoniza la cuarta parte de la canción “consolando” a la solitaria mujer. En la quinta parte, minuto 5, el marido anuncia su llegada se encuentra con todo el pastel pero acaba perdonando a su enamorada esposa en la sexta y última parte del tema, la brillante “You are forgiven”. Resulta especialmente brillante la versión que de esta canción realizó el grupo en 1968 para la malograda película de los Rolling Stones “Rock & Roll Circus”. La actuación de los de Townshend fue tan brillante que Jagger y Richards decidieron cancelar el estreno de la película en la BBC -como estaba prevista- porque consideraban que su actuación quedaba en ridículo comparada con la de los Who.

El LP ya sólo merecería la pena por esta joya final. Carece de la frescura del anterior y de la brillantez de los posteriores siendo posiblemente su peor trabajo de los 60…, pero dista mucho de ser un mal disco. En Inglaterra obtuvo un número 4 y en Estados Unidos fue un sonoro fracaso a pesar de que. allí, se incluyó el exitoso single “Happy Jack” e incluso se título el disco con el nombre de la misma canción en un futil intento de hacerlo más comercial y, de paso, de evitar las connotaciones sexuales del título británico.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 7 de julio de 2013