The Who. Capítulo 10 (1984-2002). Contra viento y marea I. La muerte de John.

En Abril de 1983, y una vez se había anunciado la separación oficial del grupo, Pete lanza al mercado “Scoop“, un recopilatorio que mezcla demos de canciones que los Who editaron ejecutadas por el propio Townshend, con temas nuevos. Se trata de un disco excelente de principio a fin que merece repetidas y disfrutadas escuchas. Este LP muestra hasta qué punto Pete era un detallista compositor puesto que muchas de las versiones finales de las canciones aquí presentadas en forma de demos difieren en más bien poco de sus versiones finales. Así, el LP nos permite recrearnos con versiones primigenias de canciones que los Who acabaron grabando (“So Sad About Us“, “Circles“) o de versiones mucho más trabajadas que no hacen sino demostrar que los temas de los Who salían ya muy terminados de la mente de Pete y que no siempre mejoraban las versiones iniciales (“Squeeze Box“, “Bargain“, “Behind Blue Eyes“). Entre los inéditos también temas excelentes como “Zelda“, “Things Have Changed“, “Cookin“, “Politician“, “Mary” o “You Came Back“.

Como hemos dicho, tras el anuncio de Pete, la banda se consideró oficialmente separada por lo que “Who’s Last“, editado en 1984 como resumen de su gira de 1982, fue considerado su álbum de despedida. Se trata de un doble LP en directo no especialmente brillante. El grupo actúa de forma profesional pero sin rastro de la química que recorría el escenario apenas unos años antes

Entretanto, Roger se arranca con su quinto LP en solitario, “Parting Should Be Painless. El disco de Daltrey, publicado también en 1984, tiene muy poca repercusión comercial y apenas el single “Walking In My Sleep” sonó en las emisoras FM como representación de un disco que resulta vulgar y en el que Roger parece cantar absolutamente desganado.

Y así llegamos a julio de 1985, cuando, apenas un año después de anunciar oficialmente su separación, los cuatro miembros del grupo reformaron la banda para actuar en el concierto benéfico  Live Aid, organizado por Bob Geldof. Los Who empezaron fríos con un “My Generation” que millones de televidentes dejamos de ver por problemas técnicos en la señal, y fiueron calentándose con “Pinball Wizard” y un excelente “Love Reign O’er Me“, para terminar brillantemente con “Won’t Get Fooled Again“. Al final Pete se unió a David Bowie y Bob Geldof para interpretar junto a Paul McCartney “Let It Be“.

Pero, tras este sueño de una noche de verano, la separación de los Who siguió su curso y cada uno de sus miembros volvió a centrarse en su carrera en solitario. De esta forma, en septiembre de 1985 se publica el sexto LP de Roger, “Under a Raging Moon“. Un nuevo fracaso comercial (número 42) a pesar de incluir un single escrito por Pete, “After the Fire” (número 48 en listas) y el homenaje al fallecido Keith Moon “Under a Raging Moon“, en la que siete bateristas (el Pretender Martin Chambers, el Queen Roger Taylor, el Rainbow Cozy Powell, el Police Stewart Copeland, el hijo de Ringo Starr, Zak Starkey y el Big Country Mark Brzezicki) rinden homenaje al fallecido colega alternándose las baquetas.

También en 1985, Pete publica “Horse’s Neck”, su primer libro, una colección de pequeños relatos que escribió entre 1979 y 1984, sobre temas como la niñez, el estrellato y la espiritualidad. Gracias a su trabajo, Townshend entabló una gran amistad con el poeta y novelista Ted Hughes, relación que le llevaría años después a interpretar musicalmente su obra The Iron Man.

Sin acabar 1985, Pete ataca de nuevo con el ambicioso proyecto “White City: A Novel“. En este LP, Townshend vuelve a trabajar de forma conceptual narrando una historia de conflictos culturales y tensión racial en la Inglaterra de los años 60. No mantiene la coherencia conceptual de sus anteriores óperas rock, aunque es un disco muy a tener en cuenta si analizamos las canciones por separado y no como un todo. El álbum cuenta con el Pink Floyd David Gilmour como guitarrista en varias canciones

En temas como “Give Blood” (umero 5 en listas), “Face To Face” (número 3) o “Crashing By Design“, podemos ver hasta qué punto Pete ha mimetizado los nuevos sonidos de mediados de los 80 que quedan mucho más matizados con su tradición de pop clásico en la notable “Brilliant Blues“, la acústica “I Am Secure, la bluesy “Second Hand Love” o la potente “Come To Mama“. Mi favorita del disco, “White City Fighting“, escrita por Gilmour y Thonshend y el mejor resumen de un buen disco que, si bien no alcanza el nivel de sus trabajos anteriores, sigue demostrando que el talento de Pete distaba mucho de estar acabado.

El incombustible Roger Daltrey volvió a intentarlo en junio de 1987 con “Can’t Wait to See the Movie” su ya séptimo trabajo en solitario. Una vez más, no tuvo la más mínima repercusión y sólo “The Price of Love“, utilizada en la BSO de la película protagonizada por Michael J Fox, “El Secreto de Mi Éxito” obtuvo cierta notoriedad

En julio de este mismo 1987, Pete edita el segundo volumen de sus recopilaciones de demos e inéditos, así este “Another Scoop” repite la fórmula del “Scoop” de 1983 con tan excelentes resultados como aquel. Encontramos excelentes termas inéditos como “Girl In A Suitcase“, “Brooklin Kids“, “Football Fugue” o “Never Ask Me” sobresalientes demos de clásicos Who como “Pinball Wizard” y hasta un versión del “Begin The Beguine” de Cole Porter

En febrero de 1988, The Who fue galardonado con el premio a toda la carrera musical por la Industria Discográfica Británica (BPI Awards) en una ceremonia que supuso una nueva reunion del grupo durante la que interpretaron “Who Are You”, “My Generation” y “Substitute“. Esta fue la última ocasión en la que Kenney Jones actuó con la banda. El paso de Jones por los Who no fue un camino de rosas. Su trabajo a las baquetas fue comparado tanto por público como por crítica con la genialidad de Moon y, obviamente eso no lo dejó nunca bien parado. Con todo Jones fue un excelente batería que, si bien, no podía compararse con Keith, sí hizo meritorias actuaciones en directo entre 1979 y 1988. Tampoco ayudó a su permanencia en la banda su mala relación con Roger, quien nunca lo aceptó como miembro de derecho de la banda.

El año 1988 concluyó con la edición del recopilatorio “Who’s Better, Who’s Best” que acabó alcanzando un numero 10 en las listas de ventas de la campaña navideña y devolvió al grupo a la actualidad.

1989 vería la edición de nuevo material inédito de Pete en solitario. En esta ocasión el inquieto Townshend nos sorprendería con “The Iron Man: The Musical by Pete Townshend“, un ambicioso musical con la novela juvenil de ciencia ficción de su amigo Ted Hughes, “The Iron Man: A Children’s Story in Five Nights” (1968), como trasfondo argumental. En el LP aparecen Roger Daltrey, John Entwistle, Deborah Conway, John Lee Hooker, y  Nina Simone.

El disco fue un fracaso comercial y, sobretodo, de crítica que lo consideró falto de inspiración y realmente pretencioso. Obviamente hay canciones salvables (“I Won’t Run Any More“, “Dig“, “A Friend Is A Friend“) pero Pete comienza a mostrar ciertos síntomas de agotamiento creativo y se pierde entre tediosas piezas de puro AOR .

1989 era también el año en el que los Who cumplían su 25 aniversario. Dicha efemérides y los graves problemas económicos de John, fueron excusa suficiente para una nueva reunión de la banda y la celebración de una nueva gira. 50 shows contemplaron el primer tour de los Who sin Kenney Jones, que fue sustituido por  el brillante Simon Phillips. La gira fue todo un éxito y la banda sonó revitalizada y con nuevo brío, en parte gracias a la sección de metales que reforzó al grupo. Así excelentes versiones de “Pinball Wizard“, “Who Are You“, “Baba O’Riley” etc, hicieron que el grupo se planteara editar un disco conmemorativo de la gira que, bajo el título de “Join Together” pasó sin pena ni gloria. La gira cocluyó con dos conciertos con Tommy  que se celebraron en  Nueva York y Los Ángeles, con invitados de lujo como Elton John, Phil Collins, Billy Idol, Patti LaBelle y Steve Winwood y momentazos como el “See Me Feel Me” final.

Y así llegamos a los años 90. En 1990, son inducidos en el Rock and Roll Hall Of Fame, con discurso de Bono, el líder de los irlandeses U2. Pero estos honores como banda no impiden que los miembros del grupo sigan con sus carreras como solistas y, como es habitual, el primero en abrir el fuego fue Roger con su octavo LP, “Rocks in the Head“. No obstante este trabajo de 1992 no hizo nada por remontar la pobre reputación como solista de Daltrey y fue un nuevo fracaso con la única excepción del infeccioso single “Days Of Light” que si obtuvo bastante notoriedad en Estados Unidos.

…Y detrás de Roger es Pete el que edita, en 1993, “Psychoderelict, un nuevo álbum conceptual o “una obra de teatro radiofónica intercalada con canciones”, tal y como definió el propio Townshend, en la que se critica como se manipula la verdad a través de  los medios de comunicación. El argumento gira en torno a Ray, un rockero en edad avanzada que lleva dos años encerrado en su habitación soñando con reproducir un viejo proyecto de los años setenta. Es más que obvio el carácter autobiográfico de la obra y las referencias al propio Pete y a su malograda obra The LifeHouse: Ray tiene un viejo sueño en forma de proyecto musical: Gridlife (algo así como red vital), un musical futurista sobre la realidad virtual. “Le di a Ray un auténtico sueño mío, Lifehouse”, explica Pete.

La crítica fusiló el trabajo de Pete por considerarlo “demasiado pretencioso hasta para él”, e incluso la segunda edición del LP en la que se quitaron los textos hablados dejando sólo canciones fue un sonoro fracaso comercial. Con todo, hay  material disfrutable en este álbum y “English Boy” o “Now And Them” son prueba de ello.

Durante 1994, se produjeron insistentes rumores acerca de una nueva reunión de la banda y una posterior  gira conmemorativa del trigésimo aniversario de la formación de The Who que no llegaron a fraguar. Aunque no hubo gira si se llegó a ver a los tres Who supervivientes sobre un escenario, fue durante la celebración del cincuenta cumpleaños de Roger, quien decidió “regalarse” dos conciertos en el Carnegie Hall bajo el título de A Celebration: The Music of Pete Townshend and The Who. Roger contó con una orquesta de apoyo en un escenario al que fueron invitados John Entwistle (que se unió a Roger en una espectaculares “The Real Me” y “Behind Blue Eyes“) y Pete Townshend (“Who Are You”), quienes al final del concierto, junto a otros músicos (Eddie Vedder, Sinéad O’Connor, Lou Reed, David Sanborn, Alice Cooper, Linda Perry, The Chieftains), interpretando “Join Together”. Roger, John y el hijo de Ringo Starr, Zak Starkey, salieron de gira juntos el verano de 1994.

Tras un largo periodo de inactividad discográfica, John editó en enero de 1996 “The Rock“, su sexto LP en solitario. El disco realmente se grabó 10 años antes, en 1985, pero el poco interés comercial que habían despertado los últimos trabajos de John hizo que su discográfica lo tuviera en el armario durante dos lustros.  John Entwistle  no canta en este álbum sino que cede el micro al canadiense Henry Small. Además sólo es el compositor de cuatro temas. No hay nada destacable en este disco salvo la excelente conjunción de John y Zak Starkey, lo más parecido a Keith Moon que se había oído hasta el momento.

En el mismo 1996, Pete, además de editar un grandes éxitos de su carrera en solitario bajo el sorprendente título de “The Best Of Pete Townshend: Coolwalkingsmoothtalkingstraightsmokingfirestoking“, fue invitado a unirse  a un macroconcierto en el Hyde Park de Londres. Laidea original de Townshend era interpretar Quadrophenia en una sola pieza acústica, pero tras contactar con Entwistle y Daltrey, decidieron hacerlo como grupo. Reclutaron a Zak Starkey en la batería, Rabbit en los teclados y Simon Townshend y Geoff Whitehorn en la guitarra. El concierto, que fue narrado por Phil Daniels en el papel de Jimmy y contó con artistas invitados (David Gilmour, Gary Glitter), supuso un enorme éxito.

Tras el éxito cosechado repitieron fórmula llegando a colgar el cartel de “no hay billetes” durante seis noches en el Madison Square Garden de Nueva York, y llevaron a cabo una gran gira europea y estadounidense… Y no fue la última vez, volvieron a repetir ya con repertorio adicional a “Quadrophenia” en 1997…, y en 1999…, el combo Pete, John, Roger y Zak funcionaba perfectamente en directo y la banda realizó algunos de sus mejores conciertos en años. Temas como “Substitute“, “Anyway, Anyhow, Anywhere” o “My Generation” sonaron frescas y revitalizadas y “Won’t Get Fooled Again“, “Baba O’Riley” o “5:15” sencillamente espectaculares.

Ya en el siglo XXI, en enero de 2000, John sorprende con el álbum de debut de su nueva banda, The John Entwistle Band, “Music From Van-Pires“. El grupo, formado por el propio John al bajo, Alan St. Jon a los teclados. Godfrey Townsend a la guitarra y el batería Steve Luongo, firma un álbum en el que Entwistle y Luongo se encargan en este disco de poner banda sonora a una serie de dibujos animados generados por ordenador de ciencia ficción tituladaVan-Pires” y hay poco que reseñar en él… Muy aburrido… Lo único destacable es la inclusión del tema “Bogey Man“, una canción que John compuso en 1978 para los Who y fue descartada en su momento . La banda rechazó la canción por por considerarla demasiado humorística, pero Entwistle llegó a grabar una demo con Keith Moon y la pista de batería se mantiene en esta nueva versión.

El éxito de la gira de 1999 dio pie a una nueva gira estadounidense y británica en el año 2000. El último concierto, celebrado en noviembre en el Royal Albert Hall de Londres en apoyo de la organización Teenage Cancer Trust, fue editado en CD y DVD bajo el título “The Who Live at the Royal Albert Hall“, un concierto sencillamente sublime (enlace a concierto completo) que contó con varias estrellas invitadas (Bryan Adams, Noel Gallagher, Eddie Vedder) y obtuvo unánimes críticas elogiosas y que hizo que los tres miembros de The Who se plantearan seriamente la posibilidad de grabar un nuevo trabajo.

También en 2000, el sueño “Lifehouse” de Townshend se hizo realidad cuando BBC Radio le ofreció hacer un “teatro” radiofónico basado en su frustrada obra. Además, se incorporarían al desarrollo del argumento canciones escritas para el proyecto. Tras la transmisión del programa de dos horas en la BBC, Pete lanzó un box set de 6 discos titulado The Lifehouse Chronicles como culminación final del proyecto: los dos primeros discos incluyen demos de canciones que Townshend iba a incluir en Lifehouse, algunos de los cuales nunca fueron grabados por The Who; el tercer disco incluye varias composiciones en sintetizador de Townshend, grabaciones en vivo de canciones de Lifehouse y algunas canciones nuevas escritas para el box set; el cuarto disco contiene piezas de música clásica que fueron usadas en el radioteatro, incluyendo tanto composiciones de Townshend como de otros compositores mientras el quinto y sexto disco incluyen el radioteatro de Lifehouse entero.

El resultado es maravilloso, desde las inéditas “Teenage Wasteland” (la base de “Baba O’Riley”), “Time Is Passing“, “Greyhound Girl“, “Mary” o “New Song” hasta las demos de temas conocidos como “Going Mobile“, “Baba O’Riley“, “Love Ain’t for Keeping“, “Bargain“, “Too Much of Anything“, “Music Must Change“, “Behind Blue Eyes“, “Sister Disco“, “I Don’t Even Know Myself“, “Put the Money Down“, “Pure And Easy“, “Getting In Tune“, “Let’s See Action“, “Slip Kid“, “Relay“, “Who Are You“, “Join Together“, “Won’t Get Fooled Again” o “Song Is Over“, todo es absolutamente sobresaliente. Una absoluta maravilla que no hace más que poner de relieve lo desgraciado del hecho de que “Lifehouse” no pudiera llevarse a buen puerto en su momento, hubiera sido brutal.

Tras los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York del 11 de septiembre de 2001, Paul McCartney organizó  The Concert for New York City. El ex-Beatle, que siempre mantuvo una excelente relación con el grupo, invitó a los Who que realizaron una soberbia actuación de poco menos de media hora que incluyó “Who Are You”, “Baba O’Riley”, “Behind Blue Eyes” y “Won’t Get Fooled Again”, sobresalientes. Roger y Pete se unieron a Paul en un coral “Let It Be” que sirvió de cierre al festival.

También en 2001,  Pete editó el tecer volumen de su serie recopilatoria de demos e inéditos “Scoop”. Bajo el título de “Scoop 3“, Townshend nos vuelve a dejar boquiabiertos con la enorme calidad de su material inédito (“Dirty Water-Commonwelth Boys“, “I Like It The Way It Is“, “How Can You Do It Alone“, “Maxims For Lunch“, “Lonely Words“) pero sobretodo con las sobresalientes demos de los temas que acabarían grabando los Who (“Can You See The Real Me“, “Sea And Sand“, “Eminence Front“).

Los Who estaban viviendo, 37 años después, su enésima juventud por lo que a nadie le extraño que se anunciaran una nueva gira. En las vísperas del primer concierto de su gira por los Estados Unidos, el 27 de junio de 2002,  John Entwistle fue encontrado muerto en la habitación 658 del Hard Rock Hotel de Las Vegas. El cuerpo fue encontrado por Alycen Rowse, stripper y groupie, con la que John, a sus 57 años, había pasado un noche de desenfreno. El motivo: ataque al corazón por una sobredosis de cocaína.  Una muerte muy propia de un amante del exceso, “John murió como le hubiera gustado”, declaró Pete al respecto.

El que fuera sin duda el más virtuoso bajista del rock, conocido bajo los sobrenombres de “The Ox” (“el buey”, por su impasible pose en el escenario) o “Thunderfingers” (“dedos de trueno” por su impresionante velocidad digital) se fue como vivió: siempre al límite. Dejó un legado de interpretaciones al bajo intachables y un estilo absolutamente inimitable que no será fácilmente superado…, hasta la fecha nadie se ha acercado siquiera a su nivel. Pero sería injusto considerar a John Entwistle sólo un prodigioso bajista, también fue un notable compositor que colaboró y mucho al legado de los Who con sus canciones.

“El Buey nos ha dejado. Hemos perdido a otro gran amigo. Gracias por todo vuestro apoyo y vuestro amor”, escribieron Pete y Roger en su nota oficial. El bajista de los Rolling Stones, Bill Wyman, dijo “estar destrozado” y habló de su amistad con John, a quien describió como “único e irreemplazable”. Ray Manzarek, de The Doors, declaró su admiración por el bajista y lo calificó “como uno de los más grandes de todos los tiempos. Un auténtico genio”.

Para sorpresa de todo el mundo, Roger y Pete anunciaron que no suspendería la gira. Al día siguiente de la muerte de John, Pete subió una declaración a su página web: “Vamos a seguir. Primer show: Hollywood Bowl. Reza por nosotros, John, donde quiera que estés”. Así, tras unas semanas, la nueva gira sin John comenzó en Los Ángeles, con Pino Palladino en sustitución del insustituible Entwistle.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 8 de septiembre de 2013

THE WHO: “It’s Hard” (1982). (4/10)

“Athena” (Townshend)
“It’s Your Turn” (Entwistle)
“Cooks County” (Townshend)
“It’s Hard” (Townshend)
“Dangerous” (Entwistle)
“Eminence Front” (Townshend)
“I’ve Known No War” (Townshend)
“One Life’s Enough” (Townshend)
“One at a Time” (Entwistle)
“Why Did I Fall for That” (Townshend)
“A Man Is a Man” (Townshend)
“Cry If You Want” (Townshend)

Tras sus escarceos en solitario, la banda volvió a reunirse en el estudio en junio de 1982 con el objeto de grabar un nuevo disco como The Who. No obstante, la grabación de este nuevo LP se debería más a compromisos contractuales que a a motivaciones artísticas. Pete estaba en horas bajas a nivel personal y muy centrado en su carrera en solitario en términos creativos. Con todo esto, la mezcla era peligrosa y el resultado previsible: por primera vez en su carrera los Who editarían un disco realmente malo, “It’s Hard“.

Editado en septiembre de 1982, es el crudo testimonio de la descomposición de un grupo que fue genial. No hay por donde cogerlo. Aburrido hasta el sopor, insoportablemente falto de inspiración y con un indecente tufo a AOR puro, es realmente difícil encontrar algo que comentar en términos positivos. “Face Dances” ya dio muestras claras de agotamiento pero está a años luz de este “It´s Hard”. Ninguna canción es horrible ni nada parecido pero no es un LP digno de una banda de este calibre.

La canción que abre el álbum “Athena“, editada con relativo éxito como single (número 28), aunque ñoña a más no poder, es salvable, así como “It’s Hard” o la balada “One Life’s Enough” pero ni los planos rocks de John (“It’s Your Turn“, “Dangerous“, “One At A Time“) o los futiles intentos de Pete de volver a hacer temas intensos (“Cooks County“, “I’ve Known No War“, “Why Did I Fall for That“, “Cry If You Want“) consigen levantar el disco del pozo de la intrascendencia.  No obstante, Pete fue, es y será un genio y los Who un pedazo de banda por lo que, no es de extrañar que, escondida entre tanto aburrimiento encontremos una joyita como “Eminence Front” que, muy en la línea de los trabajos en solitario de Townshend, nos devuelve las mejores sensaciones. Una gran canción en un mal disco que, sin embargo tuvo éxito (8 en USA y 11 en UK)

 

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 4/10

THE WHO: “Face Dances” (1981). (6/10)

“You Better You Bet” (Townshend)
“Don’t Let Go the Coat” (Townshend)
“Cache Cache” (Townshend)
“The Quiet One” (Entwistle)
“Did You Steal My Money” (Townshend)

“How Can You Do It Alone” (Townshend)
“Daily Records” (Townshend)
“You” (Entwistle)
“Another Tricky Day” (Townshend)

Con Keith fallecido, John dedicado a sus vicios, Pete centrado en su carrera en solitario y Roger muy asentado en su faceta cinematográfica, todo parecía anunciar la inminente separación de la banda. Sobre todo  si tenemos en cuenta que el grupo daba importante muestras de cansancio creativo y sus lanzamientos desde el ya lejano “Quadrophenia” (1973) no hacían sino demostrarlo. Pero Los Who fimaron con Warner Records un contrato millonario por tres álbumes de estudio. Esto provocó que, una vez terminado su LP, Pete se dispusiera a escribir nuevos temas sobre los que la banda trabajó en el estudio entre julio y diciembre de 1980. El primer disco sin Keith, el primer disco de un grupo de cuarentones en los “modernos” años 80… Somos muchos los que pensamos que los Who debieron dejarlo tras la muerte de Moon, no sólo por la desaparición de un miembro fundamental, sino porque ya en “Who Are You” demostraron ser un grupo alejado de su mejor momento.

Sea como fuere, Pete, Roger, John y K…enney asumieron el reto de editar un nuevo disco de estudio: “Face Dances“. Editado en marzo de 1981, “Face Dances” es un disco mediocre. No es malo, pero es intrascendente. Puede disfrutarse porque no hay en él nada desagradable, pero resulta falto de ingenio, radioformulero y peligrosamente cercano al AOR. Decir que el disco es una basura insoportable, como he llegado a leer y oír, es una estupidez porque las canciones no son malas y están perfectamente ejecutadas…, eso sí, convierte a un grupo fabulosamente arriesgado -e incluso temerario en lo creativo-, en una banda de maduros complacientes jugando a rockeros.

Y eso que la cosa comienza bien con la infecciosa “You Better You Bet“, un muy buen tema dotado además de un tremendo punch comercial que le hizo alcanzar el número 1 en USA y un noveno puesto en las listas británicas. No merece un puesto entre los clásicos del grupo, pero se queda cerca y es una fija de todos sus recopilatorios. No obstante, con las primeras notas de “Don’t Let Go The Coat” nos damos cuenta de que algo no va bien. ¿Estos son lo Who? Si no fuera por la voz de Roger y el inconfundible toque de bajo de John, es difícil concebir que esta pieza de pop-tropical pudiera acabar en un disco del grupo que firmó “Live At Leeds”

El correcto e intrascendente rock de “Cache Cache” nos lleva a la potente “The Quiet One” la primera de las aportaciones de John y uno de los temas más interesantes del disco, antes de llegar a la new wave anodina de “Did You Steal My Money“.

La cara B se abre con “How Can You Do It Alone“, otro de los temas salvables del disco, sin ser nada del otro mundo. “Daily Records” es más pop de agradable escucha pero de difícil encaje en un grupo como los Who, mientras “You“, la segunda aportación de John, vuelve a elevar el nivel con su efectivo rock de riff y coreable estribillo hardrockero.

Another Tricky Day“, el tema que cierra el disco es el mejor corte del disco junto a “You Better You Bet”. No es nada sobresaliente, un buen riff, buenas voces en armonía… rock radioformulero, pero no exento de calidad. AL fin y al cabo es un perfecto resumen de lo que es este “Face Dances”, todo muy correcto pero falto de genialidad. Sería injusto calificarlo de mal disco, de hecho, no me parece en absoluto inferior a “Who Are You” si no fuera por la presencia del monumental tema titular.

El LP obtuvo críticas bastante favorables y tuvo mucho éxito, alcanzando un número 2 y 4 en Reino Unido y Estados Unidos respectivamente. Lo más duro de este disco es ver a los Who convertidos en productos de FM y haciendo música que coquetea con el AOR. Están lejos del vomitivo sonido de pop chungo que podía ofrecer gente como Phil Collins, pero, por primera vez en su carrera, resultan completamente intrascendentes. Lo mejor, la portada, diseñada por Peter Blake, el autor de la del “Sgt. Pepper’s” de los Beatles.

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 6/10

THE WHO. Capítulo 8 (1977-1980). “Who Are You” y la muerte del alma de un grupo, Keith Moon.

La dolencia auditiva de Pete (tinnitus) provocó que la banda abandonara temporalmente las giras. A esto hay que añadir la ruptura definitiva entre el grupo y sus managers de toda la vida (Kit Lambert y Chris Stamp), lo que provocó que Pete se sumiera en una profunda depresión que no hizo sino aumentar sus adicciones y abocó a la banda a casi dos años de silencio. Los miembros del grupo se dedicaron a diversas tareas alejados de los focos que siempre apuntaban a los Who.

Así,  John se dedicó a sus juergas de cocaína, alcohol y sexo a raudales aprovechando las ganancias de la última gira que, de paso, también le sirvieron para renovar su ya ingente vestuario. Keith no le fue a la zaga en cuanto a orgías y consumos abusivos de todo tipo de sustancias, si bien al batería le dio tiempo a grabar una versión del “When I’m Sixty Four” de los Beatles para la banda sonora de la película All This and World War II.

Por su parte Roger aprovechó para grabar y editar en Mayo de 1977 su tercer disco en solitario, One of the Boys“, un valorable LP en el que Roger co-escribe tres canciones y en el que interpreta temas de músicos como Andy Pratt (“Avenging Annie“) o Murray Head (“Say It Ain’t So, Joe“) . Paul McCartney cedió a Roger un tema inédito, “Giddy“, para el disco. A pesar de contar con importantes medios técnicos, músicos de lujo (con el propio John Entwitle, Eric Clapton, el Wing  Jimmy McCulloch, el Zombie Rod Argent,Hank B. Marvin (The Shadows) o  Alvin Lee de Ten Years After), ni el LP, ni los singles extraídos del mismo (“Written on the Wind” y “One of the Boys“)  tuvieron demasiada repercusión.

También Pete editó, acompañado del bajista de los Small Faces  Ronnie Lane, un LP que titularon “Rough Mix“. Originalmente, Pete iba a producir el disco en solitario de Lane, pero acabó siendo un trabajo de colaboración y lo editaron como dúo. Trabajaron sobre estilos muy alejados del sonido de sus bandas de procedencia, acercándose más al folk-rock (“Keep Me Turning“, “Misunderstood“, “Street In The City“, “Heart To Hang Onto“), aunque también hubo tiempo para el buen rock (“My Baby Gives It Away“). A pesar del buen nivel general, el nombre de ambos y de contar con la colaboración de estrellas como Eric Clapton, John Entwistle, Ian Stewart y Charlie Watts, el disco no consiguió notoriedad y apenas alcanzó un Top-50 tanto en Estados Unidos como en el Reino Unido.

En Octubre de 1977 Pete, John, Keith y Roger volvieron a reunirse en el estudio con la intención de trabajar en el nuevo repertorio que Pete había compuesto. Pero las cosas no empezaron bien.  Cuando volvieron a encontrarse Keith Moon era difícil de reconocer, convertido en un borracho integral y muy pasado de peso, parecía tener diez años más de su edad real (30). Absolutamente alcoholizado y convertido en un adicto a todo tipo de drogas, Moon era apenas una sombra del muchacho que conocieron apenas doce años atrás.

Las facultades musicales del batería también se vieron muy mermadas por los abusos, ante lo que Keith, consciente de la situación, intentó vencer su adicción al alcohol a base de una medicación que, si bien era eficaz en su lucha contra el alcoholismo, también afectaba a sus reflejos y su coordinación tras los tambores. A este respecto Pete recuerda como “era duro verlo intentar sus frenéticos redobles y perder el compás…, se le veía frustrado y, cuando le mirábamos de forma condescendiente, se levantaba de su taburete y gritaba: ¡Joder!, ¡qué nadie tenga duda de que soy el mejor jodido batería del mundo, ¡puedo hacerlo!” .

Poco a poco la tolerancia de Keith a las pastillas fue mejorando y reduciéndose sus perniciosos efectos secundarios y, como consecuencia, las sesiones de trabajo en el estudio se normalizaron. No obstante la delicada situación de Moon hizo que el nuevo disco del grupo no pudiera terminarse hasta abril de 1978.

“New Song” (Townshend)
“Had Enough” (Entwistle)
“905” (Entwistle)
“Sister Disco” (Townshend)
“Music Must Change” (Townshend)

“Trick Of The Light” (Entwistle)
“Guitar And Pen” (Townshend)
“Love Is Coming Down” (Townshend)
“Who Are You” (Townshend)

Lo dejo claro desde el principio: con “Who Are You”, los de Townshend editan su primer disco absolutamente intrascendente y, desde mi punto de vista, ciertamente prescindible. En un futil intento de fusionar las sonoridades de las dos corrientes estilísticas imperantes en el momento (el punk y el rock progresivo), los Who recuperan el uso masivo de sintetizadores y las composiciones más elaboradas tras el clasicismo de “By Numbers”. El problema es que las canciones, en su mayoría, no son buenas: baladas radioformuleras, rocks con sonoridades repetitivas respecto a sus anteriores trabajos y melodías olvidables.

Obviamente, hay excepciones en forma de buenas canciones, como el tema titular y algunos de los temas rescatados de retales del malogrado proyecto “Lifehouse” pero, sin duda, estamos ante el peor disco del grupo hasta ese momento de su carrera (desgraciadamente, empeorarían aún más). El escaso uso de guitarras en favor de la masiva utilización de los sintetizadores y la patente baja forma de Keith (llegó a exigir aparecer en la portada sentado sobre una silla con el respaldo hacia delante para ocultar su barriga) , hacen que la sonoridad del grupo cambie mucho, pero no a mejor..

Who Are You“, la canción que da título al disco, es un tema brillante. Los sintetizadores son fantásticos y muy imaginativos, Keith realiza una labor a la batería sobresaliente y el resto está igualmente a un nivel altísimo tanto en lo instrumental como en lo vocal…, probablemente la última canción memorable que el genial Pete Townshend escribiría para su grupo de toda la vida y todo un clásico del rock de todos los tiempos. La pena es que sea lo único del LP que está al nivel de la leyenda del grupo que lo edita.

Hay canciones destacables como “Sister Disco” o, especialmente “Music Must Change“, un fantástico tema proveniente de “Lifehouse” en el que la batería de Keith -incapaz de seguir un compás 6/8 a causa de su mal estado de salud- tuvo que ser sustituida por una pista de percusión. Pero el resto está muy por debajo del nivel del grupo hasta ese momento. Las canciones de John, “Had Enough“, ” y especialmente “905“, tienen buenas melodías pero resultan irrelevantes, y el resto de las de Pete (la teatral “Guitar And Pen” y la ampulosa “Love Is Coming Down“) tampoco son nada del otro mundo.

Editado en agosto de 1978, “Who Are You” no es un disco desastroso, tiene buenos momentos y el nivel general es digno, pero no está a la altura de los Who. En cambio tuvo una gran respuesta entre el público y obtuvo un gran éxito comercial, alcanzando el puesto 2 en las listas británicas y americanas (frenado por la rompepistas banda sonora de la película Grease).

La banda aprovechó el periodo entre octubre del 77 y agosto del 78 para, además de grabar este disco, preparar el material para una película  documental sobre su historia como grupo. Tras el éxito de la película “Tommy”, la banda decidió fundar su propia productora de cine -“The Who Films”-, bajo el que editarían sus posteriores producciones cinematográficas…, y ¿qué mejor forma de inaugurar el sello que con una película sobre sus socios fundadores?

El documental, a petición del director Jeff Stein, debía incluir además de un gran minutaje de material de archivo, imágenes nuevas del grupo. Así, en los Shepperton Studios, rodaron una versión del “Barbara Ann” que popularizaron los Beach Boys y dos espectaculares interpretaciones en directo de “Baba O’Riley” y, sobre todo, un “Won’t Get Fooled Again” irrepetible.

El disco llevaba 20 días en la calle y la película se encontraba en fase de montaje de sonido cuando llegó la noticia. El 7 de septiembre de 1978 Keith Moon apareció muerto en el Nº 12 de Curzon Place, en Londres, en la casa que Harry Nilson les cedió a Keith y su novia, Annette Walter-Lax.

Keith había quedado con Paul McCartney la noche anterior. Paul invitó a Moon y a su novia al estreno de la película The Buddy Holly Story, producida por el ex-beatle. Los tres cenaron, junto a Linda McCartney, y concluida la cena Keith y su chica se fueron a casa. Como hemos comentado antes al hablar sobre la grabación de “Who Are You”, Keith estaba tomando medicación para superar el síndrome de abstinencia tras estar intentando abandonar el alcohol, concretamente  Clometiazol.

En su momento, el Dr. Geoffrey Dymond, recetó al batería el fármaco y le marcó una posología: una pastilla cada vez que tuviera deseos de beber, con un límite de tres al día. Keith se levantó a la mañana siguiente con ganas de beber, decidió tomar sus pastillas y volverse a la cama…, nunca despertó. Cuando realizaron la autopsia encontraron 32 pastillas en el estómago de Keith. Estaba desesperado por desengancharse, pero su naturaleza era vivir en el exceso, incluso cuando se trataba de luchar contra sus adicciones.Keith Moon fue incinerado ese mismo mes en Londres, en el Golders Green Crematorium, donde se colocó una placa conmemorativa con la frase “There is no substitute”, parafraseando el histórico tema del grupo.

Y así se nos fue una de las leyendas del rock, uno de los mejores (si no el mejor) baterías de la historia y, sin duda, el más carismático. Fue fundamental en el sonido de los Who y uno de los máximos culpables de que se convirtieran en una apisonadora sonora. Especialmente reveladoras son las palabras de Roger a este respecto: “Recuerdo el día en que Keith llegó al grupo. Vino a vernos y nos dijo: “yo puedo tocar mucho mejor que vuestro batería”. Parecía un niño, tan pequeño y con esos enormes ojos de cachorro. El caso es que pensamos que no pasaba nada por intentarlo, así que nos pusimos a tocar, yo le di la espalda para ir hacia el micrófono y… ¡joder!, ¡qué era eso!, era como un jodido motor a reacción detrás mío. Pete, John y yo nos mirábamos y no podíamos creerlo…¡Eso era el sonido que queríamos para los Who!”

Pete realizó un comunicado: “Hemos perdido a nuestro gran comediante, al supremo intérprete del melodrama, al hombre que, además de ser el batería más imprevisible y espontáneo del rock, se habría prendido fuego si hubiera pensado que eso haría reír o saltar al público de sus butacas… Estamos más dispuestos que nunca a seguir y queremos que el espíritu de grupo, al cual Keith contribuyó en gran manera, continúe. Pero nadie podrá ocupar su puesto.”

En este comunicado, Pete dejaba clara la intención de continuar del grupo, Finalmente el elegido fue Kenney Jones, ex batería de los Small Faces y que ya había colaborado con el grupo en la banda sonora de la película Tommy.

La primera actuación de la banda con su nuevo batería fue en mayo de 1979 May en el Rainbow Theatre de Londres. Los Who aparecieron como una banda de cinco miembros, puesto que decidieron reclutar al teclista John Rabbit Bundrick para las actuaciones en directo. El grupo sonaba bien, Kenney era un excelente batería, pero ni él ni nadie podía competir con la personalidad, el carisma y la incendiaria forma de tocar del que siempre será el batería y alma de los Who: Keith Moon.

En junio de 1979, durante el Festival de Cannes, se estrenó la película documental sobre la que el grupo había trabajado mientras grababan “Who Are You”, The Kids Are Alright“, la primera película producida por The Who Films. Dirigida por Jeff Stein, realiza un repaso por apariciones televisivas y actuaciones en directo del grupo, desde sus orígenes hasta 1978. Durante más de dos años, el director recolectó grabaciones -profesionales y de aficionados- a lo largo de Estados Unidos, Inglaterra, Suecia, Alemania, Francia, Australia, Noruega y Finlandia.

No es un documental lineal. Así, arranca en 1967 – con la mítica explosión del bombo de la batería de Keith en la TV yanqui-.  y va avanzando hacia delante y hacia atrás en el tiempo motivado más por aspectos emocionales que cronológicos.

La consiguiente  banda sonora del documental fue lanzada en junio de 1979, y  alcanzó el puesto número 2 en el Reino Unido, al igual que en Estados Unidos.

La segunda incursión como productores de los de Townshend en la industria del cine sería la adaptación a la gran pantalla de la segunda ópera rock del grupo, Quadrophenia. Estrenada en noviembre de 1979 y dirigida por el director debutante Franc Roddam, es un estupenda película que, si bien hace una interpretación muy libre del argumento de la ópera de Townshend, supone un excelente retrato de la juventud de la Inglaterra de mediados de los 60. La película nos presenta a un Jimmy, un joven mod interpretado de forma sobresaliente por Phil Daniels, que viaja a Brighton donde va a enfrentarse con sus rivales, los rockers. Allí encuentra el sentido a su existencia: vence a sus enemigos, hace el amor con la chica que le gusta y acaba preso con uno de los líderes del movimiento mod, Ace (interpretado por Sting). Ha llegado ha su zénit.

Ya de vuelta a casa, todo empieza a empeorar: sus padres le echan de la casa tras encontrar drogas bajo su cama, su chica  se lía con su mejor amigo, se pelea con sus colegas y un un camión de correos destruye su preciada Lambretta. Así que, intentando recuperar la gloria perdida, vuelve a Brighton… pero no encuentra más que una apacible ciudad costera en la que el líder mod, Ace, trabaja como un simple botones en un hotel. Jimmy, tras descubrir que nada queda del mundo que amó, roba la moto del que fuera su modelo a seguir (Ace) y  decide suicidarse… ¿o no? Al final de la cinta se ve la moto estrellándose contra las rocas. Esto ha originado el debate de si Jimmy se suicidó o sólo arrojó la moto de Ace al vacío en un simbólico gesto de ruptura con el mundo mod. Es una discusión absurda puesto que hay una fugaz imagen en la que se ve a  Jimmy en lo alto del acantilado viendo caer la scooter al vacío (minuto 3,11 de este vídeo). Así, toda la película es por tanto una analepsis cuyo final es la primera escena de la película, en la que vemos a Jimmy contemplando el mar desde el acantilado (escena).

Una  buena película que ha resistido muy bien el paso del tiempo merced al apropiado retrato de las crisis propias de la adolescencia, la extraordinaria banda sonora y a unas competentes interpretaciones. No es una obra maestra, pero no se me ocurren muchas películas mejores basadas en un LP.

A mí particularmente me hubiera gustado que se ciñera más al argumento original y hubiera desarrollado el tema de la cuádruple personalidad del protagonista, punto que pasa desapercibido en la cinta de Roddam. La crítica acogió mal la película, acusándola de demasiado violenta y explícita, y el público no respondió mucho mejor. Sólo el boca a boca y el tiempo han conseguido que se convirtiera en una especie de película de culto

Entretanto, el grupo seguía de gira con un considerable éxito y el Tour se extendería a lo largo de 80 conciertos hasta julio de 1980, con un parón entre enero y febrero. No obstante, la primera parte de la gira acabó de la peor forma posible:  en diciembre de 1979, once espectadores murieron aplastados por la multitud en el concierto que la banda ofreció en Cincinnati. Hecho que no hizo sino alimentar una sensación que hacía tiempo que Pete tenía: estaba cansado de ser un Who.

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán, 24 de agosto de 2013.