GUILLETEK'S

Hay música que siempre merecerá ser recordada…

DAMON ALBARN, “Everyday Robots” (2014). (8/10)

01. Everyday Robots
02. Hostiles
03. Lonely Press Play
04. Mr. Tembo
05. Parakeet
06. The Selfish Giant
07. You & Me
08. Hollow Ponds
09. Seven High
10. Photographs (You Are Taking Now)
11. The History Of A Cheating Heart
12. Heavy Seas Of Love

Damon Albarn anunció en septiembre de 2011 su intención de editar un disco, el primero de música pop bajo su nombre. Tras haber publicado una decena de álbumes al margen de Blur (Gorillaz -4-, Mali Music, The Good The Bad And the Queen, Kinshasa One Two, Rocket Juice & the Moon, Democrazy), dos bandas sonoras (Ravenous y 101 Reykjavík), una ópera oriental (Monkey: Journey to the West) y el brillante y sorprendente disco operístico-conceptual “Dr Dee” de 2012, Albarn se decide a lanzar un disco bajo su nombre.

Y es que, hasta ahora y exceptuando el caso especial de “Dr. Dee”, siempre había usado formaciones bajo las que proteger su nombre a pesar haber sido el principal/único artífice de la música que aparecía en la mayoría de ellos. “Yo siempre he sido el autor de la música, ya sabes, en Blur, en Gorillaz…, la diferencia es que ahora pongo mi nombre y supongo que eso es como entrar en una nueva fase”

Así llegó abril de 2014, mes en el que se editó el esperado debut de Albarn en solitario. Estamos, en palabras de su autor, ante “una mezcla de folk y soul y, sin duda, el disco más personal de mi carrera”. Partiendo de unas sesenta canciones, Damon y Richard Russell –con el que ya colaboró en la producción del álbum de Bobby Womack “The Bravest Man in the Universe” (2012)-, realizaron una primera selección. Russell, brillante productor del disco, afirmó al respecto: “es definitivamente distinto a todo lo que ha hecho, ha escrito muchas canciones y ha trabajado muy duro en expresar sentimientos muy personales pero que, a la vez, pudieran resultar interesantes para quien escuche las canciones… Él ha querido crear sonidos muy atmosféricos y eso es lo que yo he intentado”.

El álbum se abre con el single, “Everyday Robots”, una estupenda canción sobre la deshumanización en la era digital. Cadenciosamente guiada por un siniestro sampler de violín y varios fragmentos de voz extraídos de la obra “The Gasser” (1960) que Lord Buckley grabara sobre la vida del conquistador Álvar Núñez Cabeza de Vaca, resulta sobrecogedoramente melancólica y una perfecta introducción a un disco muy alejado de los joviales sonidos de quien escribiera himnos juveniles como “Girls & Boys”. “We are everyday robots on our phones…”. Producción de otro mundo, melodía maravillosa…, un verdadero temazo que -además- sirvió de single de adelanto al disco.

El piano, predominante en la primera canción, da paso al sencillo y arquetípicamente albarniano arpegio de guitarra que acompaña la excelente “Hostiles”. Otra enorme canción de tonos ocres que se acerca a alguna de las sonoridades que Albarn explorara con The Good The Band And The Queen y posteriormente en “Dr.Dee”. Un precioso y tristón tema que, según Damon “tiene que ver con la forma en la que la gente ve películas en las que se aniquila a personas anónimas que parece que no tuvieran historia ni pasado. Mira en los videojuegos, se llama a los enemigos “hostiles”, no se les da una historia de fondo, no se les dota de humanidad”. Una de sus mejores interpretaciones vocales y otra canción sobresaliente.

Tiempo para el segundo single, “Lonely Press Play”. Ligeramente más animada (pero muy ligeramente) es un tema muy en la línea melódica de algunos cortes de Gorillaz. Pop de altos quilates que, a pesar de su excelente producción, ha perdido parte del encanto que tenía en las versiones acústicas que Damon presentó en directo durante la promoción previa del disco. Otra joyita, en cualquier caso.

Mr. Tembo” –esta sí- resulta mucho más animada. De aire muy rítmico, ukeleles y voces góspel, resultan un excelente acompañamiento a la sencilla y muy efectiva melodía de Albarn inspirada, según el autor, por una cría de elefante que vio en el Zoo. Un muy buen tema que acabó en el disco a pesar de que, en origen, era un regalo de Damon a su hija Missy y. Nunca fue pensada como una candidata a formar parte del álbum, pero incluso acabó siendo single en Estados Unidos . La única concesión al optimismo sonoro del disco.

The Selfish Giant”, precedida del brevísimo instrumental “Parakeet”, mantiene el excelente nivel y nos adentra de forma perezosa en un sugerente cuento para adultos con la heroína como transfondo y con la colaboración vocal de Natasha Kahn (Bat For Lashes). Su perezoso y acogedor sonido soul dotan al tema de un ambiente casi hipnótico aderezado por versos como “Es dífícil ser tu amante mientras la televisión está encendida y no hay nada en tus ojos”… Acojonante.

You And Me“, en la que Brian Eno colabora como co-productor y a los coros, es la fusión de dos canciones. “You”, la primera de ellas, un siniestro y estupendo tema con la heroína -a la que Albarn reconoció haber estado enganchado- como argumento principal, se acaba fundiendo en la mucho más melódica “Me”, basada en varios juegos vocales de contrapunto.

El carácter introspectivo del álbum alcanza su máxima expresión con “Hollow Ponds“, un tema en el que Damon repasa momentos fundamentales de su vida. El clarinete ejerce de excelente contrapunto a la deprimente línea melódica de la canción. No obstante, llegados a este punto el disco, aunque excelente en cuanto a lo artístico, se empieza a hacer patente su principal y único defecto: puede resultar monótono y hasta tedioso si no se está preparado. Las canciones funcionan fantásticamente de forma aislada, pero escucharlo de un tirón no es tarea sencilla dada su carga emocional y una casi total ausencia de temas alegres que aligeren la intensidad y el ambiente tristón que inunda el álbum.

Photographs (You are Taking Now)“, precedida del interludio instrumental Seven High“, es otro notable ejercicio de melancolía pop, como “The Story Of A Cheating Heart“, si bien esta última recuerda poderosamente a las sonoridades de los Blur de “Modern Life Is Rubbish” o incluso “13”. Muy bonita.

La voz de Brian Eno entonando el coreable estribillo de “Heavy Seas Of Love” nos introduce en la última canción del disco. De tono sensiblemente más optimista que su predecesoras, este notable ejercicio de gospel blanco es un muy apropiado cierre para un álbum que ha sido muy bien acogido por gran parte de la crítica británica (Uncut 8/10, Clash 8,5/10, The Independent 4,5/5, Q Magazine 4/5). Entre las reviews escritas encontramos frases como “es uno de los mejores trabajos de Albarn, muy sincero y personal, un glorioso lamento musical” (Q), “fantástica producción la de este álbum, íntimo y reflexivo” (Uncut), “muy bueno, una nueva muestra de su remarcable talento” (Clash Magazine’s), “Albarn cada vez recuerda más a Ray Davies, un gran álbum” (The Independent).

“Everyday Robots” es un gran disco. Un álbum a la altura del que, en mi opinión, es el mejor compositor de pop de los últimos veinte años. Es cierto que puede pecar de un exceso de introspección y no es un disco repleto de los excelsos estribillos a los que Albarn nos acostumbró en sus tiempos mozos. Pero está repleto de buenas canciones…, lentas y tristes, sí, pero extraordinariamente hermosas. Un placer volver a escucharle Mr. Albarn.

VALORACIÓN GUILLETEK’S: (8/10)

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DAMON ALBARN. “Dr. Dee” (2012). (7,5/10)

01. The Golden Dawn
02. Apple Carts
03. O Spirit, Animate Us
04. The Moon Exalted
05. A Man of England
06. Saturn
07. Coronation
08. The Marvelous Dream
09. A Prayer
10. Edward Kelley
11. Preparation
12. 9 Point Star
13. Temptation Comes in the Afterno
14. Watching the Fire That Waltzed
15. Moon (Interlude)
16. Cathedrals
17. Tree of Beauty
18. The Dancing King

En mayo de 2012, Damon Albarn sorprende a propios y extraños publicando “Dr. Dee: An English Opera”, una obra de extrañas formas operísticas basado en las andanzas de John Dee, matemático y consejero de la reina Isabel I en el siglo XVI que intentó fusionar los mundos de la ciencia y la magia.

Tirando de wikipedia, podemos saber que el señor Dee “fue un notorio matemático, astrónomo, astrólogo, ocultista y navegante, que dedicó gran parte de su vida al estudio de la alquimia, la adivinación y la filosofía hermética. Dee fue un ardiente promotor de las matemáticas, así como un destacado experto en navegación, habiendo adiestrado a muchos de aquellos que llevarían a cabo los viajes de descubrimiento ingleses. En uno de los numerosos tratados que Dee escribió en los años 1580 alentando las expediciones exploratorias británicas en busca del Paso del Noroeste, parece haber acuñado (o al menos introducido en imprenta) el término “Imperio británico”. Simultáneamente a estos esfuerzos, Dee se sumergió en los mundos de la magia, la astrología y la filosofía hermética. Dedicó mucho tiempo y esfuerzo en los últimos treinta años de su vida a tratar de comunicarse con los ángeles a fin de aprender el lenguaje universal de la creación y lograr la unidad de preapocalíptica de la humanidad.

Previamente a su edición en disco, la ópera fue estrenada en Manchester, con considerable éxito, en julio de 2011. Dr. Dee se acabó editando como disco en mayo de 2012, con la orquesta filarmónica de la BBC como apoyo instrumental. Se trata de un proyecto muy arriesgado que podría antojarse excesivamente complejo y heterogéneo. Fusiona música renacentista, pop, sorprendentes momentos orientaloides y hasta elementos triphoperos… No obstante, una vez vencido el impacto inicial es un trabajo más que aconsejable. La crítica se movió entre elogios emocionados y acusaciones de presuntuosidad, lo habitual con este tipo de trabajos.

Particularmente, a pesar de sus defectos, me parece un disco notable, incluso sobresaliente por momentos. Y es que es difícil resistirse a la belleza de campiña inglesa que emana de la espectacular “Apple Carts“, el  maravilloso tema que abre el disco tras la intro titulada “The Golden Dawn“. Una joya de principio a fin.

El disco sigue ofreciendo momentos excelsos como la angelical  “O Spirit, Animate Us“, un perfecto ejercicio de elegancia que evoca a la perfección los ambientes del XVI en la pérfida Albión. Mejor aún resulta la barroca y hermosísima “The Moon Exalted“, mi preferida del disco. Dividida en tres secciones, arranca con una prodigiosa voz femenina que acaricia una melodía de aires medievales antes de dar paso a una breve sección cantada por Damon que precede a la tercera de las secciones, introducida por una guitarra española que te pone los pelos como obeliscos egipcios antes de dejar a Damon una de las melodías más hermosamente tristes que he escuchado en mi vida. Una de las canciones que más me ha emocionado en los últimos veinte años.

Hasta aquí el disco se mueve en unas cotas de calidad brutales. Pero los momentos púramente operísticos, liderados por voces líricas como “Man Of England“, “Coronation”, “A Prayer“, “Edward Kelly“, “Temptation Comes in the Afternoon” o “Tree Of Beauty” pueden hacerse más duros para los no iniciados en este tipo de sonidos y también hay algunos cortes que, aunque están lejos de ser malos, se hacen pesadotes como “Saturn

Los sonidos de Blur vuelven con la excelente “The Marvelous Dream”, que no hubiera desencajado en “Modern Life Is Rubbish”, para recordarnos que este tipo es un mago del pop. Categoría que termina de reclamar con los aires bucólicos de “Cathedrals”, o la maravillosa canción que cierra el disco, “The Dancing King“.

Un gran disco, quizás no para todos los públicos, pero un gran disco en cualquier caso. No es fácil renunciar a legado de Blur y Gorillaz y salir airoso. Un día que hayáis dado un día libre a vuestros prejuicios musicales y podáis dedicar un rato en soledad a escuchar música, dadle una oportunidad. Una caja de sorpresas el señor Albarn.

VALORACIÓN GUILLETEK: 7,5/10

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