Paul McCartney: “Tug Of War” (1982) (9,5/10)

Tug Of War (McCartney)
Take It Away (McCartney)
Somebody Who Cares (McCartney)
What’s That You’re Doing (McCartney-Wonder)
Here Today (McCartney)
Ballroom Dancing (McCartney)
The Pound Is Sinking (McCartney)
Wanderlust (McCartney)
Get It (McCartney)
Be What You See (Link) (McCartney)
Dress Me Up As A Robber (McCartney)
Ebony And Ivory (McCartney)

Tras el escarceo en solitario que supuso “McCartney II” (1980), la idea de Paul era lanzar un nuevo álbum con sus Wings y volver a contar con el productor de los Beatles, George Martin: “llevaba sin trabajar con George desde que lo hicimos en “Live And Let Die” y, ya sabes, me gusta su trabajo como productor, así que lo llamé y a él también le apetecía…, tan simple como eso. La idea era que produjera el siguiente álbum de Wings”.

En julio de 1980 Paul y Linda estuvieron trabajando en el nuevo álbum de Ringo Starr “Stop And Smell The Roses” y, en Agosto del mismo año, Paul y Denny se encerraron en casa de los McCartney para grabar algunas demos. Muchas de ellas acabaron formando parte de este “Tug Of War” (“Ballroom Dancing”, “Take It Away”, “Dress Me Up As A Robber”, “The Pound Is Sinking”, “Dress Me Up As A Robber”, “Ebony And Ivory”, “Wanderlust”), otras se editaron tiempo después, (“Keep Under Cover“, “Average Person“,  “Sweetest Little Show” y “We All Stand Together“) y otras quedaron inéditas (“The Unbelievable Experience“,  “Give Us A Chord Roy“, “Seems Like Old Times” y  la divertida y notable “Take Her Back Jack“). Pero George aunque elogió parte del material, animó a McCartney a que compusiera más: “Me dijo, mira llevas siendo demasiado tiempo tu propio jefe, si vamos a trabajar juntos tienes que aceptar mis críticas, puede que no te guste pero, así, funcionará”.

Con nuevos temas, las sesiones comenzaron en diciembre de 1980 pero Laurence Juber y Steve Holly no llegaron a incorporarse tras anunciar que abandonaban el grupo. Paul, Denny y Linda estaban decididos a seguir juntos cuando en la mañana del 9 de diciembre de 1980, McCartney se despertó con la terrible noticia: John Lennon, su eterno compañero, había sido asesinado en Nueva York. La relación de Paul y John había pasado de su inquebrantable amistad en los 60 a su encarnizada enemistad de la primera mitad de los 70. Desde 1975 su relación se había normalizado y, aunque no era lo de antes, era cordial y amigable. John había muerto y a Paul no se le ocurrió nada mejor que irse a trabajar. Después de comer, en el estudio, llamó a Yoko para ofrecer sus condolencias, la esposa de Lennon le hizo saber el cariño que su difunto amigo aún sentía por él (John te quería, te quería mucho”…). Cuando dejó el estudio, bien avanzada la tarde, se encontró con decenas de periodistas. Sus primeras declaraciones fueron: “Estoy muy conmovido, ya sabes, es una noticia terrible… He pasado el día en el estudio escuchando nuevo material porque no tenía ganas de quedarme sentado en casa…”. Cuando le preguntaron por cuándo se enteró de la noticia, contestó: “Por la mañana, en algún momento”, y preguntó a los periodistas si todos lo sabían, a lo que contestaron que sí. McCartney dijo entonces: “Es un fastidio, ¿No es así?” (vídeo). Estas declaraciones fueron publicadas, y su  gesto fue muy criticado.  Cuando llegó a casa se sentó a ver las noticias  y lloró amargamante junto a su familia. . Pocos meses después, en una entrevista de televisión, Paul apenas puede contener las lágrimas al escuchar “Beautiful Boy” (vídeo).

Paul no volvió al estudio hasta el 14 de diciembre, pero las sesiones se pararon por las fiestas navideñas y no se retomaron hasta febrero de 1981. Dave Mattacks se incorporó en la batería junto a Linda, Paul y Denny pero, a sugerencia de George Martin, se decidió que era absurdo restringirse a los miembros de un grupo y que debería utilizar al músico que mejor pudiera interpretar la canción en su instrumento. De esta forma, se incorporaron los baterías Adrian Sheppard, Campbell Maloney, Steve Gadd, y el bajista Stanley Clarke. Poco después, Paul decidió que estaría bien invitar a algunos camaradas para que aparecieran como “estrellas invitadas” y, así, Ringo Starr, Stevie Wonder y Carl Perkins se unieron al plantel.

Obviamente este ya no era el disco de un grupo y, en abril de 1981, se anuncia la separación oficial de Wings y Denny abandona el estudio siendo sustituido por el 10cc Eric Stewart. Concluidas las sesiones, Paul tenía material para un disco doble, pero, bajo consejo de George Martin, decidió hacer una selección y editar un LP sencillo. Al final, el proyecto se conviertió en el cuarto trabajo de McCartney en solitario y, bajo el titulo definitivo de “Tug Of War”, se editó en abril de 1982 con un éxito en arrollador en todo el mundo (nº1 en USA e Inglaterra). La crítica aclamó el disco (Rolling Stone le dio 5 estrellas y habló de “la obra maestra quien siempre supimos que Paul McCartney podía grabar”) y las ventas fueron espectaculares. Y es que estamos ante un disco es sencillamente maravilloso, redondo, sin fisuras. Está muy trabajado y,al no tener que estar limitado a una pequeña banda y poder contar con músicos de sesión de gran nivel y,  el LP roza la exquisitez a nivel de arreglos e interpretación. Quizás se puede achacar que es un LP muy tranquilo y falto de algún tema un poco más brioso.

A nivel de composición, Paul está en una forma excelente y construye un buen puñado de melodías sobresalientes que brillan ya desde el principio con la fantástica canción que da título al LP.  “Tug Of War” es una balada con un grandilocuente fondo orquestal que la enriquece y hace destacar su excelsa melodía. Gran forma de arrancar…, pero es que, el genial pop de cadencias reggae que nos oferta “Take It Away” (con Ringo tras los tambores, por cierto), no hace sino confirmar las expectativas: estamos ante algo grande.

Pero, por si era poco, Macca nos chuta una sobredosis de melancolía con “Somebody Who Cares“, otra vez un sobresaliente corte de pop mccartiano arreglado con un gusto pasmoso, para después levantarnos de la silla con un funky escrito tête à tête con el maestro del género, Stevie Wonder, “What’s That You’re Doing?”. La verdad es que suena mucho más Wonder que a McCartney…, pero es una gozada.

Una cara A para el recuerdo concluye de la mejor forma posible con “Here Today“, el sentido homenaje de Paul a su amigo John tras su muerte. La letra es suficientemente explícita: “Y si dijera que yo realmente te conocía bien, ¿cual sería tu respuesta si estuvieras aquí hoy? / Pues, conociéndote, probablemente te reirías y dirías  que nosotros somos polos opuestos …si estuvieras aquí hoy… /  Pero, en lo que a mí respecta, aún recuerdo como era antes  y ya no puedo contener las lágrimas más… te quiero… / ¿Recuerdas cuando nos conocimos?, supongo que se podría decir que nos hacíamos los duros, no entendíamos nada, pero siempre podíamos cantar / ¿Recuerdas aquella noche en que lloramos porque ya no había ninguna razón para guardarlo todo dentro?  Nunca entendimos ni una palabra, pero siempre estabas allí con una sonrisa /  Y si dijera que realmente te quería y que me alegraría de que aparecieras, así, estarías hoy aquí , como estás en mi canción“… Sin palabras… Mucha gente ha querido ver en esta canción un “segundo Yesterday”, el tratamiento musical y el arreglo de Martin es, intencionalmente,  muy parecido.

Una de las pocas concesiones al rock del disco es la efectiva “Ballroom Dancing“, la canción más movida del disco. McCartney juega con su amplio registro vocal en un buen corte rock que refresca el tono hasta aquí maravillosamente melancólico del LP. No obstante el maravilloso aire tristón del disco vuelve con la soberbia “The Pound Is Sinking“, una genial canción-río de Paul que es pop en estado puro. Una buena línea de bajo -a cargo de Stanley Clarke- y una brillante guitarra eléctrica del propio Paul refuerzan este tema en el que McCartney se burla del mercado monetario.

El punto álgido del LP llega con la extraordinaria “Wanderlust“, incomprensiblemente no lanzada como single y una de las mejores canciones que McCartney ha escrito en su carrera… incluido su periodo Beatle. Un clásico nunca suficientemente ponderado. No conozco muchas canciones mejores, una obra maestra.  Con “Get It“,  volvemos a relajar el tono y escuchamos a Paul y a Carl Perkins  cantar un fantástico y desenfadado country-rock. Excelente.

Nos dirigimos hacia el final del disco a través de un pequeño e interesante puente  -“Be What You See“-  de apenas treinta segundos antes de llegar a “Dress Me Up As A Robber“, una extraña y rítmica canción que, sin duda,  es de lo más flojo de un disco sobresaliente…, aunque marca el camino de futuras sonoridades, ¿no, Jamiroquai?

El gran final llega con la archiconocida “Ebony and Ivory“,  un megaéxito planetario que Paul compuso y luego interpretó junto a a Stevie Wonder. Todos la hemos oído mil veces, es uno de los himnos anti racismo más populares que se han compuesto y un número uno mundial. Su exceso de popularidad y su aire radioformulero no pueden ocultar una notable melodía y un mítico dúo entre dos de los más grandes músicos sobre la faz de la Tierra.

Y así concluye un disco sobresaliente, brillante en lo musical y estimulantemente melancólico. Una joya atemporal que, a pesar de su enorme éxito comercial en 1982, el tiempo no ha tratado con la justicia que merece negándole el sitio que merece entre los mejores álbumes de la historia.
VALORACIÓN GUILLETEK: 9,5/10

The Beatles. Capítulo 24 (2010- Actualidad). El final…por ahora…

La nueva década se inaugura en enero de 2010 con el álbum de Ringo “Y Not“. Por primera vez en su carrera Ringo ocupa el puesto de productor en este álbum que cuenta con la colaboración de Joe Walsh, Joss Stone, Van Dyke Parks, Ben Harper y Richard Marx. Paul aparece al bajo y los coros en  la estupenda “Walk With You“, escrita por el propio Ringo y el que fuera colaborador de Brian Wilson Van Dyke Parks, y en “Peace Dream“. El disco tuvo un paso discreto por las listas, aunque debutó en el puesto 58 de la lista estadounidense, lo que supone la posición más alta para un álbum de Ringo desde 1976.

El 2 de junio de 2010, Paul fue condecorado por el presidente estadounidense Barack Obama con el premio Gershwin por su contribución a la música popular.  McCartney confesó sentirse muy alagado por el galardón: “Para un niño británico que creció en Liverpool, la Casa Blanca es algo bastante especial… La verdad es que estoy un poco nervioso por tener que actuar a pocos metros de Obama. Soy un gran fan suyo. Es un gran tipo, así que déjenlo en paz. Está haciendo un gran trabajo”. Como parte del acto, McCartney ofreció un concierto en la Casa Blanca en el que interpretó “Got To Get You Into My Life“, luego el gran Stevie Wonder tocó una estupenda versión de “We Can Work It Out“, Jack White (White Stripes) “Mother Nature’s Son” fusionado con “That Would Be Something”, Faith Hill  destrozó “The Long And Winding Road“,  los Jonas Brothers defendieron con dignidad “Drive My Car“, Herbie Hancock y Corinne Bailey Rae revisaron de forma maravillosa “Blackbird” en formato jazz, Elvis Costello se sale con “Penny Lane“, Emmylou Harris interpretó “For No One” en clave country,  el pianista Lang Lang tocó la pieza clásica de Paul “Celebration“, Dave Grohl clavó “Band On The Run“. Finalmente Paul volvió al escenario con Stevie Wonder y juntos cantaron “Ebony And Ivory“. Una vez solo, Paul dedicó “Michelle” a Michelle Obama y luego se sacó de la manga “Eleanor Rigby“, “Let It Be” y un “Hey Jude” al que se unieron todos los participantes…, incluida la familia Obama que no dudó en subirse al escenario.

En Octubre 2010, se editan dos nuevos recopilatorios de John Lennon. El primero de ellos, “Gimme Some Truth“, es una caja recopilatoria de cuatro CD’s ordenados por temáticas. El primer disco -“Working Class Hero”- contiene canciones de temática socio-política, el segundo -“Woman”-, el tercero -“Borrowed Time”- sobre filosofía vital y experiencias, mientras el cuarto -“Roots”- es puro rock’n’roll. Mucho más comercial y sintético resulta el compilatorio “Power to the People: The Hits“, también editado en octubre de 2010. En realidad se trata de una recopilación de las mejores canciones incluidas en la caja “Gimme Some Truth” y no tuvo mucho predicamento en un mercado saturado de recopilatorios de John Lennon en los que apenas varía la selección de canciones.

A estas alturas Paul ya había formalizado a todos los efectos su relación con Nancy Shevell y comienzan a oírse los primeros rumores acerca de una posible boda. A diferencia de lo que ocurrió con Heather Mills, Nancy cuenta con el beneplácito de los hijos de Paul y de la prensa rosa del país. El 5 de diciembre de 2010, Nancy acompaña a Paul a un nuevo acto de homenaje a su legado musical. El Premio Kennedy (Kennedy Center Honors) es el más alto honor otorgado desde 1978 por el gobierno de Estados Unidos a artistas escénicos de diferentes disciplinas. Este galardón se otorga de forma anual y en 2010, Paul fue uno de los galardonados.

La ceremonia se celebró en  el Kennedy Center de Washington D. C. con la asistencia del presidente de Estados Unidos y contó con las actuaciones de No Doubt (“Hello, Goodbye”, “All My Loving” y “Penny Lane”), Dave Grohl y Norah Jones, (“Maybe I´m Amazed“) y Steven Tyler tocando la gloria con “She Came In Through the Bathroom Window” / “Golden Slumbers” / “Carry That Weight” / “The End”. La fiesta, con un McCartney visiblemente emocionado terminó con James Taylor, Mavis Staples todo el personal participante cantando “Let It Be” y “Hey Jude“. Genial homenaje.

Entretanto, Paul prepara su quinta incursión en el terreno de la música clásica. En esta ocasión se trata de música concebida para ballet, lo que supone la primera experiencia de McCartney en el mundo de la danza y para lo que contó con la colaboración del coreógrafo danés Peter Martins. “Ocean’s Kingdom, se estrenó en Nueva York el 22 de septiembre de 2011 con críticas mixtas y se editó en CD en octubre de 2011.

Finalmente, y tras mucha rumorología, Paul McCartney y Nacy Shevell se casaron el 9 octubre 2011 tras una íntima ceremonia civil  en el registro civil de de Marylebone en el barrio londinense de Westminster, a la que acudieron unos treinta invitados entre los que figuraban Ringo y su esposa así como los cinco hijos de Paul. Posteriormente, los novios celebraron junto a sus invitados una  discreta recepción en los jardines de la casa de Paul. Nada que ver con las estridencias de la anterior boda de McCartney con Heather Mills.

En octubre de 2011, poco después de la boda de Paul, se estrena “George Harrison: Living in the Material World“, un excelente documental dirigido por el gran Martin Scorsese sobre la vida y milagros de George. A lo largo de tres horas y media, se nos muestra el viaje musical y personal de George Harrison y su constante búsqueda de un equilibrio entre lo físico y lo espiritual. Además de las consabidas imágenes de archivo, incluye el testimonio de amigos y familiares sobre la vida del antiguo Beatle, incluidos Paul y Ringo, claro está.

Es una película extraordinaria, con multitud de fotos y música inédita, además de un importante componente emocional (el momento en que Ringo recuerda sus últimos momentos con George es impagable) que consigue arrojar algo de luz sobre una de las figuras más enigmáticas y cautivadoras de la historia del rock

A principios de 2012, concretamente en enero, Ringo vuelve a la carga con “Ringo 2012“. Tal y como hizo con “Y Not”, el batería vuelve a ejercer de productor de su propio álbum. El disco contiene seis canciones nuevas (entre las que destaca “Samba” firmada con Van Dyke Parks), un par de versiones y dos revisiones de canciones editadas en “Ringo” y “Ringo The 4Th”, “Step Lightly” y “Wings“. Una vez más, el trabajo de Ringo pasó absolutamente desapercibido en términos comerciales aunque recibió críticas bastante positivas si bien no exentas de cierta condescendencia.

Un mes después, en febrero de 2012, Paul sorprende a propios y extraños con el edición de “Kisses on the Bottom“. Tras varios álbumes en los que tocaba todos los intrumentos, McCartney se limita en este CD a ejercer de crooner e interpretar clásicos de jazz bajo la dirección musical de Diana Krall. Es un trabajo deliciosamente ligero que obtuvo un notable éxito (nº3 UK y 5 USA) y que permitió a Paul ganar un nuevo Grammy al “Mejor álbum de pop vocal tradicional”. Aunque la mayoría del disco son versiones del cancionero clásico americano (“I’m Gonna Sit Right Down and Write Myself a Letter“, “It’s Only a Paper Moon“, “We Three (My Echo, My Shadow and Me)“), contiene dos composiciones nuevas de McCartney: “My Valentine“, dedicada a Nancy y con Eric Clapton a la guitarra, y “Only Our Hearts“. “Quería hacer un álbum muy tierno, muy íntimo, para escuchar en casa tras el trabajo, con una copa de vino o de té”…, y lo hizo.

En mayo de 2012, se edita un curioso recopilatorio de George Harrison: “Early Takes: Volume 1“. En realidad es un álbum de tomas alternativas y demos de canciones de George Harrison, usadas en el documental de Martin Scorsese . A pesar de su apariencia de disco de rarezas, que lo es, es un disco sublime. La recopilación se centra en la primera etapa solista de George (el “Volume 1” del título hace pensar que la colección seguirá) y oír temas como “My Sweet Lord“, “The Light That Has Lighted the World” desprovistas de todo ornamento es sobrecogedor. Un disco maravilloso.

El 27 de julio 2012, Paul McCartney actuó ante una audiencia televisiva de más de un billón de personas, con motivo de la ceremonia de aperutra de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. La Organización quiso rendir un homenaje a la esencia británica. El pebetero se encenció, cientos de fuegos atificiales iluminaron la noche londinense, y allí estaba él: el Beatle Paul. La mayor leyenda viva de la música moderna interpretó, con 70 años y visiblemente nervioso, un “Hey Jude” que levantó el estadio y el bello de los brazos a cualquiera con un mínimo de sensibilidad musical. A pesar de lo emotivo de la actuación, todo el mundo pudo ver como algo raro pasaba al principio y McCartney sonaba fuera de tiempo sobre una pista pre-grabada, luego Paul retomó el control pero fue algo realmente extraño que explicó después de la ceremonia: “Antes de la actuación, grabamos una toma en vivo por si acaso había un fallo general de sonido. Se suponía que debía esperar una señal. Pero esa maldita campana gigante me despistó. Fue ensordecedor. Y se me olvidó que tenía que esperar la señala, así que me lancé a cantar…,  alguien de la organización presionó la reproducción. Así que estaba mi voz de fondo y mi voz en directo sobre ella; dos de nosotros cantando. El baterista no me miraba porque estaba histérico y yo pensaba, ‘¿Qué he hecho?”. Al final acabó bien.

El 8 de septiembre de 2012 François Hollande nombra a McCartney Oficial de la Legión de Honor en una ceremonia que tiene lugar en una ceremonia celebrada en el Palacio del Elíseo en París. Los motivos de la concesión de la condecoración fueron “su carrera musical y la inspiración que ha proporcionado a otros artistas franceses. Así como sus compromiso en la defensa del medio ambiente, de los animales, contra las minas antipersona y a favor de la solución del conflicto israelo-palestino”

Continuando con su apretada agenda de finales de este 2012. El 12 de diciembre Paul actúa como invitado -junto The Who, Bruce Springsteen, Alicia Keys, Bon Jovi, Eric Clapton, Billy Joel, The Rolling Stones, Roger Waters, Chris Martin, Michael Stipe, y Eddie Vedder- en el concierto “12-12-12: The Concert for Sandy Relief“, un show benéfico celebrado en el Madison Square Garden de Nueva York en favor de las víctimas del huracán Sandy.

Paul montó un set eminentemente rockero que arrancó con “Helter Skelter“, “Let Me Roll It“, y una electrizante “Nineteen Hundred and Eighty-Five“. A continuación Paul invitó a Diana Krall al escenario y juntos interpretaron la tierna y jazzy “My Valentine” para posteriormente atacar “Blackbird“… y entonces ocurrió…, Paul agarró una extraña guitarra y dijó: “Hace poco, unos chicos me ofrecieron improvisar con ellos. Yo dije que sí. Cuando estábamos ensayando me dijeron que no habían tocado en años y de pronto me di cuenta que estaba en medio de la reunión de Nirvana”, y entonces los presentó “¡Mr. Dave Grohl!, ¡Krist Novoselic! y Pat Smear…” A prueba de incrédulos, el septuagenario Paul McCartney estaba haciendo de Kurt Cobain en una reunión de Nirvana. El extraño combo interpretó “Cut Me Some Slack“, un potente rock que surgió durante una jam session a la que Grohl invitó a McCartney durante el rodaje  de su documental “Sound City” y que, en palabras de Dave Grohl, “la escribimos, la ensayamos y la grabamos en tres horas… salió de la nada, como las mejores canciones hacen”. Acto seguido, la banda de Paul volvió al escenario para rematar con “I’ve Got a Feeling” y “Live And Let Die“.

Ringo comenzó a mediados de 2013 que comenzaría una nueva gira con una nueva All Star Band formada con ex-miembros de  Toto y Santana entre otros. Mientras, McCartney arranco su “Out There! Tour“, una nueva gira de 11 fechas que comenzó el 4 de mayo de 2013, en la que Paul tocó canciones que no había hecho hasta ahora en directo, como “Eight Days A Week”, “Junior’s Farm”, “Your Mother Should Know”, la lennoniana “Being for the Benefit of Mr. Kite!”, “All Together Now” y “Lovely Rita” y algunas que hacía muchos años que no retomaba como “Listen to What the Man Said”, “Hope of Deliverance”, “Another Day”, “And I Love Her”, “Mrs Vandebilt” o “Hi, Hi, Hi”.

Tras trece álbumes de estudio con los Beatles, siete con Wings y quince en solitario, Paul McCartney afrontó su lanzamiento discográfico de 2013 con el simbólico título de “New” (enlace a review en Guilletek’s). Cincuenta años después de que el primer álbum de los Beatles saliera al mercado, el septuagenario bajista demostró estar en un fenomenal estado de forma. “Perdón por no haber vuelto antes, he estado ocupado”, escribía McCartney en las notas interiores del disco tras seis años de silencio en cuanto a material original (cinco si consideramos el “Electric Arguments” de The Fireman parte de su discografía).

Compuestas las canciones que compondrían el disco, llegó la hora de platearse con qué productor trabajar y finalmente se decidió a trabajar con cuatro jóvenes y exitosos productores en busca de modernizar su sonido. Los elegidos fueron Mark Ronson (Amy Winehouse , Rufus Wainwright o Bruno Mars), Ethan Johns (Kings Of Leon, Kaiser Chiefs, Ryan Adams), Paul Epworth (Adele, Primal Scream, Robbie Williams) y Giles Martin, hijo de George Martin y  productor de  Hayley Westenra, Kula Shaker, Jeff Beck, Elvis Costello o Kate Bush. El 14 de octubre de 2013, y de nuevo bajo el sello Hear Music, se editó el disco que fue elogiado por la crítica mundial y obtuvo un notable éxito comercial (número 3 tanto en las listas británicas como norteamericanas), merced a excelentes canciones como “Save Us“, “On My Way To Work“, “Quennie Eye“, la evocadora y sobresaliente “Early Days“, “New“,  “Everybody Out There“, “I Can Bet” o “Looking At Her“. En resumen, un gran disco…, un gran disco creado por una de las dos más afinadas fábricas de crear melodías que ha conocido el mundo: Sir James Paul McCartney.

Apenas un mes después del lanzamiento del disco en solitario de Paul, 2l 11 de noviembre de 2013 se editó On Air – Live at the BBC Vol. 2, segunda parte del álbum “Live At The BBC”, editado en 1994. Como aquel, se trata de un doble CD en directo recogiendo las actuaciones de los Beatles en los programas musicales de la radio televisión pública británica y, la verdad sea dicha, poco aporta sobre lo que ya hizo su predecesor. Los Beatles suenan frescos espontáneos, simpáticos y brillantes, pero ya lo hicieron en la edición de 1994. Esta segunda recopilación parece más compuesta de los restos que no se utilizaron en el lanzamiento de 1994 y apenas la excelente versión del “Beautiful Dreamer” de Stephen Foster, pone el disco en valor para los no fanáticos. No obstante, y a pesar de ser un lanzamiento que parece sólo para apto para completistas, todo lo que tocan estos chicos se convierte en oro y el álbum alcanzó el número 3 en las listas de ventas, convirtiéndose en el trigésimo disco del grupo en conseguir al menos un Top-10.

Desde 1962, John, Paul, George y Ringo han escrito y reescrito los renglones más influyentes en la historia de la música moderna. Hoy en día no es raro escuchar a cualquiera de los músicos actuales citando a los Beatles como su principal influencia. Fueron transgresores y comerciales, vanguardistas y tradicionales, polémicos y amables… Batieron todos los récords imaginables como grupo (han vendido más de 1.000 millones de discos, conseguido 27 números uno) y como solistas (es el único grupo cuyos miembros han logrado todos llegar al número 1, Paul McCartney es oficialmente acreditado el compositor más exitoso de la historia). Son, sin mucho lugar para el debate, la banda más trascendente en la historia del rock. Su aparición modificó por completo la significación de la música popular en todas sus vertientes.

Es difícil que se vuelva a juntar dos escritores de canciones del nivel de John Lennon y Paul McCartney, pero lo que ya es imposible es que el tercero en discordia tenga la calidad que atesoró George Harrison. “A los doce años de edad yo estaba convencido de ser un genio, era cuestión de tiempo que el resto del mundo se diera cuenta”, dijo John Lennon… Y el mundo se dio cuenta. La influencia de Paul, John, George y Ringo fue, desde grupos contemporáneos (Rolling Stones, The Who, The Byrds, The Kinks, The Beach Boys) a bandas que surgieron  años después ( Queen,  XTC, U2, Elvis Costello, Bruce Springsteen, Aerosmith, Nirvana, Guns’N’Roses, Elliott Smith, Oasis, Blur, Coldplay, Travis… ).

Pero el gran mérito de estos jovencitos melenudos fue trascender los límites de la industria del divertimiento y convertirse en líderes de una revolución cultural, social y hasta política, que influyó decisivamente en la conformación y personalidad de las generaciones posteriores a su creación. Es difícil, para mí imposible, concebir un mundo sin Beatles…y…¿por qué hacerlo si sería definitivamente menos maravilloso?

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán, publicado 18 de Mayo de 2013. Editado por primera vez el 24 de noviembre de 2013

THE BEATLES. Capítulo 19 (1981-1989). The Threetless. Parte I

1981 amanece con John Lennon en el número 1 de las listas internacionales. Desgraciadamente lo que nunca se le concedió en vida, un número 1 en solitario en las listas de LP’s, le llegó al poco de su muerte. Una paradoja demasiado habitual, me temo.

George, Paul y Ringo cambiaron su forma de relacionarse con el mundo desde ese momento y los tres suspendieron sus actuaciones en directo hasta nueva orden. 1980 no vio lanzamiento discográfico de ningún ex-miembro de la banda. Hubo que esperar hasta mayo de 1981 para escuchar  algo nuevo de algún ex-beatle. Precisamente fue un h0menaje a John Lennon escrito por George, y que contó con la ayuda de Paul -a los coros- y Ringo a la batería (The Threetless, juego de palabras entre Beatles y “los tres que quedan”, con el que se empezó a conocer a Paul, George y Ringo). La canción fue la fabulosa “All Those Years Ago” que alcanzó un número 2 en listas y en la que Harrison realiza un sentido homenaje a su admirado y querido amigo fallecido: (“Estoy hablando a todo el mundo sobre el amor y sin embargo a ti te trataron como un perro, cuando tú fuiste el único que habló claro de todo esto, hace todos estos años. / Hablo de cómo compartir, aunque ellos no actúan con honestidad, pero tú fuiste quien puso los puntos sobre las íes cuando dijiste “Todo lo que necesitas es amor”. / En los buenos y en los malos momentos, siempre te admiré, ahora nos quedamos fríos y tristes pero sé que ahora el demonio tiene un mejor amigo, alguien que fue capaz de tocar las narices a todos. / Estamos viviendo un mal sueño, la gente ha dejado de lado la humanidad y tú fuiste al que pusieron en el paredón  hace todos estos años, tú fuiste el que imaginaste todo hace todos estos años. / Tú dijiste todo pero pocos te escucharon, hace todos estos años. Tú tenías control sobre nuestra risa y nuestro llanto  hace todos estos años”).

El LP que contenía “All those years ago”, “Somewhere In England” era bastante bueno. El homenaje a John destacaba especialmente, pero había temas como “Life Itself“, “Blood From A Clone“, “Teardrops“, y “Save The World“, que resultan notables.  Se editó en junio de 1981 y tuvo un discreto paso por las listas de éxitos a nivel de singles aunque consiguió un nº11 como LP en Estados Unidos (13 en UK). No obstante, George, tuvo que rehacer el disco antes de editarlo después de que su discográfica lo rechazara por resultar “deprimente”, punto éste que desencantó a George que cada vez estaba más alejado de la industria discográfica y sus manejos.

Dos meses después, en agosto del  81, se resuelve el juicio contra Mark David Chapman por el asesinato de John Lennon. El maldito cabrón fue encerrado en la prisión de  Attica con una sentencia fue de veinte años a cadena perpetua sobres sus hombros. Los veinte años se cumplieron en el año 2.000; pero allí permanece puesto que le ha sido denegada la libertad condicional en seis ocasiones.

Ringo fue el segundo en editar un nuevo disco. Fue en noviembre de 1981 con “Stop and Smell the Roses”. Pare este disco, Ringo había vuelto a pedir ayuda a sus compañeros beatle. Paul cede a Ringo dos canciones (“Private property” y “Attention“) y  George también colabora con “Wrack my brain“. El batería había pedido, en noviembre de 1980, a John alguna canción, y éste le había preparado tres (“I’m steeping out“, “Life begins at forty” y “Nobody told me“), que Ringo iba a grabar puesto que la fecha de edición del disco estaba prevista para enero del 81. Sin embargo el asesinato de John hizo que Ringo, destrozado, anulara la salida del LP y decidiera no grabar las canciones de John (que luego salieron en discos póstumos de Lennon). Aunque el LP era bastante decente, sólo alcanzó un nº91 en listas… Ringo no levantaba cabeza en lo musical, aunque su vida personal había mejorado tras comenzar su relación con la actriz Barbara Bach, a la que había conocido en el rodaje de “Cavernícola” y con la que se había casado en abril de 1981. Paul y George, junto a sus familias, acudieron a la boda y se tomó la primera foto con los miembros del grupo juntos…, tristemente ya nunca podrían estar todos

Hasta marzo de 1982, el panorama beatle estuvo paralizado. Es esta fecha se editó un nuevo recopilarorio del grupo: “Reel Music“. La excusa que justificaba este nuevo lanzamiento era compilar las canciones que aparecieron en alguna de las cinco películas del grupo (“A hard day’s night”, “Help!”, “Magical Mystery Tour”, “Yellow Submarine” y “Let It Be”). El LP -con las canciones A Hard Day’s Night,  I Should Have Known Better, Can’t Buy Me Love, And I Love Her, Help!, You’ve Got To Hide Your Love Away, Ticket To Ride, Magical Mystery Tour, I Am The Walrus, Yellow Submarine, All You Need Is Love, Let It Be, Get Back y The Long And Winding Road– se vendió razonablemente bien y alcanzó un  número 19. El lanzamiento del disco se vio apoyado por la edición de un single con un medley con algunas de las canciones del disco. “The Beatles Movie Medley” se editóel 15 de marzo de 1982 en USA y alcanzó un número 12. En Inglaterra, Parlophone se negó en primera instancia por considerarlo “de mal gusto”, pero tuvo que acabar cediendo ante su hermana americana y alcanzó el número 10 en listas.

No obstante, tras la muerte de John, el disco más esperado en el mundillo musical era el nuevo trabajo de McCartney. Desde su separación de los Beatles (1970) a la muerte de Lennon (1980), Paul había editado 10 LP’s con un notable éxito (6 números 1). Muerto Lennon, Paul quedaba como único referente del famoso tándem de compositores y, además, existía un punto morboso entre los fans por saber si habría referencias a John entre las letras del disco. “Tug Of War” (review del disco en Guilletek’s) se editó en abril de 1982 y fue un rotundo éxito de crítica y público (número 1 a ambos lados del Atlántico). Recuperándose del golpe que supuso la muerte de Lennon, Paul entra en el estudio, para retomar un trabajo que había empezado a finales de 1980. Tras la austeridad de “McCartney II”, Paul pretende recuperar su sofisticación de antaño y, para ello, recurre al sempiterno productor de los Beatles, George Martin. No será el único invitado: Denny Laine (el de Wings), Carl Perkins, Stevie Wonder, Eric Stewart y un tal… Ringo Starr.

Es un LP maravilloso, redondo, uno de los mejores de su carrera en solitario. Por buscarle un defecto, quizás se le puede achacar que es un disco muy tranquilo, carente de temas rockeros. No tener que estar limitado a una pequeña banda, permite a Macca contar con músicos de sesión de gran nivel y, musicalmente, el LP roza la exquisitez. La crítica puso el álbum por las nubes (Rollingstone habló de “obra maestra con remembranzas de Abbey Road. El disco que sabíamos que algún día Paul McCartney sería capaz de hacer”) y el caso es que canciones como la homónima “Tug Of War“, “Somebody Who Cares” o las enormes “The Pound Is Sinking” o “Wanderlust” no merecen menos. Además el disco tenía singles potentísimos como “Take It Away” o el megahit “Ebony And Ivory” (número 1 mundial). Pero es que todo el disco es fabuloso (“Get It“, “Ballroom Dancing“) y, además, incluye el más hermoso homenaje que Paul pudo componer en memoria de John: “Here Today” (“Y si dijera que yo realmente te conocía bien, ¿cual sería tu respuesta si estuvieras aquí hoy? / Pues, conociéndote, probablemente te reirías y dirías  que nosotros somos polos opuestos …si estuvieras aquí hoy… /  Pero, en lo que a mí respecta, aún recuerdo como era antes  y ya no puedo contener las lágrimas más… te quiero… / ¿Recuerdas cuando nos conocimos?, supongo que se podría decir que nos hacíamos los duros, no entendíamos nada, pero siempre podíamos cantar / ¿Recuerdas aquella noche en que lloramos porque ya no había ninguna razón para guardarnoslo todo dentro?  Nunca entendimos ni una palabra, pero siempre estabas allí con una sonrisa /  Y si dijera que realmente te quería y que me alegraría de que aparecieras, así, estarías hoy aquí , como estás en mi canción“).

Paul edita también en estas fechas un single de éxito (número 2) con Michael Jackson que, bajo el título de “The Girl Is Mine” estaba incluido en el afamado y exitoso álbum “Thriller” del artista estadounidense.

En octubre de 1982, el incontenible ánimo de lucro de EMI/Capitol pone en el mercado el noveno álbum recopilatorio desde la separación de la banda (casi uno por año). En esta ocasión “20 Greatest Hits” compila los 20 números uno del grupo tanto en Estados Unidos como el Reino Unido y, dada la diferencia de resultados en ambos países, se editaron dos ediciones. La británica contenía “Love Me Do”,”From Me to You”,”She Loves You”, “I Want to Hold Your Hand”,”Can’t Buy Me Love”,”A Hard Day’s Night”,”I Feel Fine”,”Ticket to Ride”,”Help!”,”Day Tripper”,”We Can Work It Out”,”Paperback Writer”,”Yellow Submarine”,”Eleanor Rigby”,”All You Need Is Love”,”Hello, Goodbye”,”Lady Madonna”,”Hey Jude”,”Get Back” y “The Ballad of John and Yoko”. Por su lado, la estadounidense no contenía “From Me To You”, “Yellow Submarine”  ni “Day Tripper” y las sustituía por “Eight Days a Week”, “Penny Lane”, “Come Together”, “Let It Be” y “The Long and Winding Road”. El recopilatorio obtuvo un honroso puesto número 20 en Inglaterra y un discreto top 50 en USA.

A diferencia de lo que ocurre hoy en día, que se edita el recopilatorio del artista fallecido mientras se está depositando el cuerpo en la tumba, hasta pasados dos años de su muerte no se publicó ningún disco de John Lennon.  “The John Lennon Collection”, salió al mercado en noviembre de 1982 con las siguientes canciones: “Give Peace a Chance”,”Instant Karma”,”Power to the People”,”Whatever Gets You Thru the Night”, “#9 Dream”, “Mind Games”,”Love”,”Happy Xmas (War Is Over)”, Imagine”, “Jealous Guy”,”Stand by Me”, “(Just Like) Starting Over”, “Woman”, “I’m Losing You”,”Beautiful Boy (Darling Boy)” ,”Watching the Wheels”, “Dear Yoko” y “Cold Turkey”, y alcanzó el numero 1 en Inglaterra. En Estados Unidos se quedó en un número 33  y contenía dos canciones menos (“Happy Xmas” y “Stand By Me”).

Antes de acabar 1982, en noviembre, George Harrison edita “Gone Troppo” (algo así como “volverse loco” en jerga australiana), el peor disco de toda su carrera. Desde principios de los 80, George se mostraba hastiado con la industria musical y poco interesado en pertenecer a un mundillo del que no se sentía parte y al que no quería pertenecer. De esta forma, Harrison entra al estudio más motivado por temas contractuales que por inquietudes estéticas. Con todo el disco tiene momentos salvables como la notable “Wake Up My Love“, la fabulosa “That’s The Way It Goes” o “Dream Away“, banda sonora de la película “Time Bandits”, producida por el propio George. El resto del disco es absolutamente olvidable…, comercialmente fue un fracaso sin precedentes. George decidió, por el momento, dedicarse a otra cosa y dar la espalda a la industria.

Con John fallecido y George semi-retirado, 1983 contempla sólo a dos Beatles en activo: Ringo y Paul. El primero en alzar la voz cantante fue, en junio, el batería. “Old Wave“, como se llamaba el disco, fue producido por el ex-Eagle Joe Walsh y paso completamente desapercibido en listas. Ringo volvió a rodearse de célebres amigos como Gary Brooker, John Entwistle, Ray Cooper y Eric Clapton, pero no consiguió que el disco no siquiera se distribuyera en Estados Unidos ni Inglaterra. No es un mal disco, pero no aporta nada importante…, con todo, canciones como “In My Car” o “Hopeless” bien merecen una escucha. Parece que los tiempos de éxito de Ringo como solista estaban definitivamente muy lejanos.

Sin embargo, tras el enorme éxito de “Tug Of War”, crítica y público esperaban ansiosos el nuevo disco de Paul McCartney. De hecho, el nuevo disco de Paul -“Pipes Of Peace” (enlace a review en Guilletek’s)-, era en realidad una continuación de “Tug Of War” y gran parte de las canciones de este nuevo LP fueron grabadas -también bajo la producción de George Martin- durante las sesiones de 1981 que dieron lugar al anterior. No obstante, parece que Paul dejó lo mejor para el fabuloso LP de 1982 y aquí se quedaron los restos. No es mal disco, ni de lejos, pero queda a mucha distancia de su predecesor. La preciosa canción titular, “Pipes Of Peace,” es un tema fabuloso, fantástico (acompañado de un videoclip aún mejor) y supuso un gran éxito, como la melosa “So Bad” (con Ringo a los tambores). “Through Of Our Love” también es una muy buena canción …, pero ya hay poco más. Lo más recordado del disco es la llena pistas “Say Say Say“, en la que Paul cuenta con la colaboración de Michael Jackson, y que supuso un pelotazo mundial. El disco tuvo un éxito moderado, más bien bajo para lo que había sido la carrera de McCartney hasta el momento. Número 2 en Inglaterra y 15 en Estados Unidos. ¿Empezaba Paul a perder fuelle? Desde luego él no lo pensaba así y sorprende a propios y extraños anunciando que iba a escribir y protagonizar un largometraje que dirigiría Peter Webb y se estrenaría en la segunda mitad de 1984

Enero de 1984 contemplaría la primera edición de material inédito de John Lennon tras su muerte, cuatro años antes.”Milk And Honey” (enlace a review en Guilletek’s) recoge las canciones que John grabó durante las sesiones de “Double Fantasy” y que no fueron incluídas en dicho LP. Por su parte, Yoko, añadió nuevas composiciones propias para completar el disco (algunas como “Don’t Be Scared” o “Let Me Count The Ways“, bastante decentes). Las canciones de John son buenas, “I’m Steeping Out“, “I Don’t Wanna Face It“, “Borrowed Time” y “Nobody Told Me” son notables, mientras “(Forgive Me) My Little Flower Princess” -inacabada- resulta sensiblemente inferior. No obstante, lo mejor del disco es la preciosa demo deGrow Old Along With Me“, de la que Yoko recuerda “Para John, “Grow Old With Me” era una canción que acabaría siendo un clásico, de la clase de canciones que seria tocada en las iglesias cada vez que una pareja se casara. Quería trompetas y arreglos de sinfonía. Pero estábamos trabajando con un tiempo límite -Navidad- para publicar “Double Fantasy”. Así que, finalmente, decidimos dejar la canción para otro disco posterior… “. Una canción hermosísima. El disco póstumo de John fue bien recibido por la crítica musical, y alcanzaría el puesto #3 en Gran Bretaña y el #11 en los Estados Unidos.

En octubre se estrena la película de Paul bajo el título de “Give My Regards To Broad Street“. El film pretende seguir la estela de “A Hard Day’s Night” y narrar un día en la vida de un músico, en este caso de McCartney, que se interpreta a sí mismo. La crítica fue bastante unánime: “la música es maravillosa y la película todo lo contrario”. La verdad es que tenemos la sensación de asistir a un videoclip de 110 minutos. La historia narra como las grabaciones originales del nuevo álbum de McCartney son supuestamente robadas por un empleado con un turbio pasado y las vicisitudes de Paul y su banda (con Ringo entre los miembros) para recuperarlas.

En el film hay buenos momentos -todos musicales-, como las revisiones de “Ballroom Dancing” (1982) y “So Bad” (1983) y las inspiradas versiones de los clásicos beatle “For No One” y “Eleanor Rigby“, con un excelente epílogo orquestal. Muy destacable es el estratosférico “Medley” entre los temas beatle “Yesterday” y “Here There And Everywhere” con la nunca suficientemente ponderada canción de Paul en solitario “Wanderlust”. McCartney compuso tres nuevos temas para la película, las competentes “Not Such A Bad Boy” y “No Values” por un lado y, por otro, la sobresaliente “No More Lonely Nights“, una de las mejores baladas de todos los tiempos…, excelsa canción con el Pink Floyd David Gilmour en la guitarra solista.

La película fue un fracaso, pero no su banda sonora (enlace a review en Guilletek’s) que llevó a Paul, de nuevo al número 1.

Simultáneamente al estreno de la película, McCartney publicó un single  infantil con vista a la inminente campaña del mercado navideño. “We All Stand Together” -la famosa canción de las ranitas- es un maravilloso ejercicio melódico que tuvo mucho éxito en el Reino, donde alcanzó el puesto 3 en las listas, pero que hizo que Paul se ganara una injusta fama de blando de la que le costaría mucho huir. Es un tema fantástico a nivel musical, pero de innegable e intencionado carácter infantil y familiar. No todo el mundo lo entendió

Como parte de la promoción del disco y la película, Paul concede una extensa entrevista a Playboy, siguiendo un formato muy similar a la que John concedió a la misma publicación 4 años antes. La entrevista se publicó a finales de 1984.

Paul, hace casi 4 años del asesinato de John y tú realmente no has hablado seriamente del tema…
Uff…es muy difícil, no sé… no sé si me apetece hablar del tema o no… Podría hablar durante 5 días o no abrir la boca… Creo que a George y a Ringo les sucede lo mismo… Recuerdo el día, me llamó mi manager. Me quedé bloqueado, no me lo creía…  Aún no lo asimilo. No quiero hacerlo.

Tus primeras declaraciones cuando te preguntaron por lo sucedido fueron…“es un rollo”

Ya… lo que pasó es que me preguntaron cuando acababa de conocer la noticia, estaba en estado de shock… Sólo quería estar ocupado… No quería quedarme en casa, estaba conmocionado, tenía que mantenerme ocupado… Así que me fui al estudio y allí esperaba un periodista…me preguntó y …sí…dije eso…  y supongo que verlo impreso es un poco fuerte. En estas situaciones me quedo bloqueado. Me pasó cuando murió mi madre, sólo pregunté “¿Qué vamos a hacer sin su dinero?”. No fue una buena contestación. Luego llegué a casa y me senté con Linda y los niños a ver las noticias… Lloré toda la noche… Aún lo hago cuando escucho su música . ¿Qué se podía decir?, ¿qué se puede decir en estas situaciones?

¿Recuerdas vuestra última conversación?

Sí, …en los últimos meses habíamos retomado nuestra relación y hablábamos mucho por teléfono… Hablamos de nuestras familias… Estaba muy feliz con el lanzamiento de “Double Fantasy”

Hablanos de vuestra “Guerra” en los 70…

Fuimos muy buenos amigos, hasta que los Beatles comenzaron a separarse y Yoko apareció. Él se enamoró. Podíamos aceptarlo, pero eso no disminuía el sufrimiento que sentíamos por que se nos estaba marginando. Más tarde recuerdo que yo decía: ‘Despeja todo, dale más tiempo con Yoko’ Yo quería que tuviera su hijo y se mudara a Nueva York para que hiciera todo lo que él quería hacer, aprender japonés, expandirse a sí mismo. En cuanto a esa “guerra” de la que hablas, es cierto que en RAM le solté alguna pequeña puya…Pero ellos lo sacaron de quicio y contestaron con fuerza…

John decía que no echaba de menos a los Beatles, ¿Le creías?

Puede ser. A John le gustaba cerrar etapa. Acabó su etapa beatle y empezó su etapa “Yoko”. Lo que no me gustó es que me criticara tanto en público. Siempre he creído que había algo especial entre nosotros, pero cuando ves y lees tantas mofas sobre mí por su parte, la fe decae… Aunque sé que no lo pensaba, sólo era John el fanfarrón, era así…, aunque me hacía mucho daño.

¿Teneis relación Linda y tú con Yoko?

Poca. Cuando John murió, hablamos mucho por teléfono.  La verdad es que yo nunca me llevé bien con Yoko. Era John quien se llevaba bien con ella. Yo sólo comencé a conocerla después de la muerte de John. Le ofrecí mi ayuda. Al principio, su actitud era de ‘no quiero ser la viuda del año’  y me alejé, pero luego pensé, ‘espera un minuto, vamos, ella vive la tragedia de toda una vida en este momento, y estoy siendo un loco e insensible’ Creo que comencé a conocerla, a entender por lo que ella estaba atravesando en lugar de estar pendiente sólo de mi punto de vista. Supongo que esto es madurar. Pienso que entonces fui capaz de encontrar muchas cosas en común con Yoko.

Tras la muerte de John, lo que más me ayudó, fue hablar con Yoko sobre ello. Ella me dijo que él me quería. Dijo eso una o dos veces. Me contó que ellos se sentaban a escuchar mis discos y que el decía: ‘ahí estás, eso es, eso es muy Paul’ y le explicaba cosas acerca de mis canciones . Fue muy importante para mí. Para mí el reconocimiento de John siempre fue muy importante, aunque no me lo diera mucho…

Hablanos de tu relación con John

Era único… Recuerdo un día que estábamos escuchando lo que habíamos grabado, era para “Rubber Soul” o “Revolver” creo…, había tres canciones suyas y tres mías… Él miró alrededor para comprobar que no había nadie y me dijo “Oh, creo que me gustan más tus canciones que las mías”… Fue el mayor reconocomiento que nunca me dio. Eso era mucho para mí. Yo siempre le admiré, todos los hacíamos. Éramos fans de John… Por eso nos gustaba mucho que alagara nuestro trabajo. En “Come together” quería un piano especial y yo lo toqué, le gustó mucho…Recuerdo que también le gustaba cuando yo cantaba canciones rockeras, ya sabes, en plan Little Richards… siempre me animaba, “Venga tío, tú puedes hacerlo mejor…”

¿Recuerdas cuando os conocieteis?

Sí…un amigo me llevó a ver a su grupo… Allí estaba John inventándose la letra de las canciones. Tenía buena pinta. Luego en el backstage nos presentaron. Toque un poco, me pidió que entrara, y el resto…

¿Envidiabas la inteligencia de John a la hora de escribir letras?

No, realmente no eramos tan distintos. Siempre se ha dicho que yo era el sentimental y él el sarcástico. Pero, por ejemplo, yo también podía escribir “Helter Skelter” y el cosas como “Goodnight” . Nadie sabe realmente cómo éramos, salvo nosotros, El otro día leí que George había aportado poco a los Beatles…¡y ellos qué sabrán!, ¡qué saben de lo que pudo aportar o no!, ¿estaban allí?,  ¡no se puede desacreditar a George así como así!. ¿Y Ringo?, La verdad de esta clase de pregunta depende de hacia donde tú estás mirando: en la superficie, o debajo de la superficie. En la superficie, Ringo era solo un baterista. Pero hay muchísimo más que eso de él.

La mayoría de los artistas quieren demostrar que su trabajo en solitario es igual de bueno que su trabajo con sus bandas…

Cuando los cuatro nos poníamos, eramos mucho mejores de lo que somos individualmente…

En cierto modo, cuando John y tú no erais tan famosos…¿deciais vamos a “componer una casa” o “vamos a componer un coche”?

Sí…vamos a componer una piscina…

Sin embargo, ahora eres multimillonario…, ¿qué te hace seguir componiendo?

Quizás el orgullo, no sé. Picasso tampoco pasaba hambre y seguía pintando. No creo en esa teoría que dice que hay que estar jodido para hacer arte . Hay quien dice que la vida doméstica mata el arte, no lo creo. Creo que lo que a mí me falta para ser tan bueno como antes es John, Ringo y George. Tener otros tres grandes talentos alrededor.

¿Te hubiera gustado que los Beatles continuaran?

Sí, me hubiera gustado volver a hacer giras, pero John no quiso. Cuando hice esa sugerencia John dijo “¿Estas tonto?, no quería decirlo aún pero os dejo, me voy”.  Klein le dijo a John que no dijera nada para no perjudicar nuestra renovación de contrato.

¿Fue por eso que decidiste comunicarlo tú? ¿fue una forma de vengarte?

Habían pasado dos o tres meses…Yo iba a lanzar “McCartney”, mi primer álbum en solitario, sabía que todo el mundo me iba a preguntar sobre The Beatles, ya sabes, estábamos sacando discos en solitario… ¡Y John ya nos había dicho que se iba! Así que decidí incluir una entrevista en la que dejaba todo claro. Creo que eso molestó a John. Supongo que John preferiría haberlo dicho primero. Quizás fue un poco estúpido por mi parte hacerlo así, pero creía que alguno de nosotros debía decir algo, no me gusta tener engañada a la gente.

¿Cómo te afectó la ruptura?

Me costó superarlo. Recuerdo cuando Neil Aspinall, tenía que leer el parte oficial de la disolución de la sociedad. Supuestamente, tenía que decirlo en vivo a todos nosotros en una voz muy seria y no pudo hacerlo. Se le quebró la voz. Y todos nosotros, de repente nos dimos cuenta, de la clase de consecuencia física que produciría lo que había estado ocurriendo. Yo pensé, ‘Oh, Dios, verdaderamente hemos acabado con Los Beatles. Qué mierda’. Me sentía como un parado. Me sentía inútil…, sí, tenía mucho dinero, pero me sentía basura. Drogas, alcohol… Nunca pensé en suicidarme ni nada de eso, pero fue un muy mal momento. Realmente yo me hundí por primera vez en mi vida. Hasta ese momento, yo realmente era una especie de engreído. Era la primera vez que la confianza en mi mismo sufría tal impacto. Fue muy malo para Linda. Ella tuvo que lidiar con este tipo que casi no salía de la cama, y si lo hacía, quería regresar a ella lo más pronto posible. Quería beber cada día, más y más temprano, no veía razón para afeitarse, porque, ¿para donde iba a ir? Y toma en cuenta que yo era generalmente muy morboso

¿Qué te hizo fundar Wings?

Llevaba 15 años en un grupo, pensé ¿qué hago con mis canciones si no tengo un grupo?… cuando te quedas sin trabajo la primera reacción es encontrar otro

¿Qué piensas ahora del material de Wings retrospectivamente? ¿Estás orgulloso de él?

Durante un tiempo pensé que era material de “segunda categoría” comparado con mi trabajo con los Beatles, pero me encuentro a muchos fans que me dicen que “My love”, “Band on the run” o “Mull of Kinture” son sus temas preferidos. Creo que hicimos cosas muy buenas

Se criticó mucho la presencia de Linda en el grupo…

Sí, sobre todo al principio, pero poco a poco se ganó al público. En cierto modo entiendo las críticas, la gente quería unos nuevos Beatles y yo estaba con mi mujer en el escenario…

¿Hablamos de drogas?

No me gusta hacerlo, ya sabes, tengo cuatro hijos. No obstante no podemos hablar de la Marihuana igual que de la heroina. Yo he tomado Cocaína pero no me gusta. Creo que el “valium” es mucho más peligroso que la marihuana… No sé… Hay mucha hipocresía con este tema…

En 1980 fuiste arrestado en Japón por posesión de drogas

Fue un infierno. Nueve días en una prisión japonesa. Los presos me pedían que les cantara cosas. Me aterraba la idea de ser violado y dormía con el culo pegado a la pared…

En la entrevista con John de hace cuatro años, repasamos algunas de vuestras canciones, me gustaría hacer lo mismo contigo…Empecemos con “love me do”

La primera canción que grabamos. John tenía que cantar pero al final canté yo porque el tenia que tocar la armónica. Estaba histérico.

All my loving

Yo la escribí. Es la primera vez que hice la letra antes que la música

I wanna be your man

Nos encontramos a Mick jagger y a Keith Richards y nos preguntaron si teníamos algo para ellos, y se la prestamos. Nosotros, bueno, George, les ayudó a conseguir su contrato con DECCA. Eramos amigos

“Not a second time”

John la escribió influenciado por Smokey Robinson

“I should have known better”

Deberías haber estudiado antes de venir, esa también es de John

And I love her

Es una canción de amor, no va dirigida a nadie en general pero me pareció original dirigirla a alguien en tercera persona. Es muy bonita, aún me gusta

Can’t buy me love

Me hace sentir orgulloso la versión que hizo Ella Fitzeralll

You’ve got to hide your love away

Esta es de John muy influenciado por Dylan

In my life

John tenía la letra, era como un poema. Yo le añadí la música, aunque por lo que he oído el niega que la música fuese mía…

Taxman

Es de George. Yo toqué la guitarra eléctrica

Yesterday…

Me levanté con la melodía en la cabeza. Me senté al piano y saqué los acordes. La soñé ¿Cómo podía ser tan fácil? Ese día se la toqué a todo el mundo porque no me podía creer que fuera una canción nueva, pensaba que la habría oído por ahí y que me había venido a la cabeza durante el sueño. Fue algo mágico

Good day sunshine

La escribí influenciado por Lovin’ Spoonful

Sgt Pepper’s

Tuve la idea en un avión… Pensé que estaría bien que perdiésemos nuestras identidades y creásemos una banda ficticia… Pensé que un nombre a la moda de la época, ya sabes, uno de esos nombres largos y estúpidos tipo “Dr. Hook & the medicine show and travelling circus”. Así surgió

Getting Better

La escribí en mi casa. Cuando se la canté a John yo estaba con el estribillo, ya sabes “cada vez va mejor, mejor, mejor” y entonces John hizo el famoso cor “no podía ir peor”… muy de John. Era genial

When i’m 64

Compuse la melodía cuando tenía 15 años, años después añadí la letra. Era un tipo de cabaret.

John dijo que nunca habría podido escribir algo así…la detestaba

¿Quién conoce los gustos de John?, a John le gustaba una cosa y a los 5 minutos la odiaba, dependía de su estado de ánimo… No lo sé, no me importa… A mí me gusta

Fixing a hole

Me gusta. También es mía. Esta tiene anécdota: el día que la íbamos a grabar llegó un tío a mi casa y me dijo “Hola, soy Jesucristo”, yo pensé que era un chalado pero no quería arriesgar…(risas) así que me lo llevé al estudio y se lo presenté a los chicos. Nunca volvimos a verlo

Back in the USSR

La escribí como un homenaje a los Beach boys. Me gusta

Hablanos de tus colaboradores post-John

Me gustó trabajar con Denny, Stevie Wonder y Michael Jackson, me gustan sus voces…Michael me llamó y escribimos un par de canciones pero nunca colaboramos realmente, nunca fuimos un equipo

Admiras a Jackson como compositor?

No, aún no ha hecho casi nada. Admiro a Stevie Wonder

¿aún sigues buscando un compañero?

No lo busco, tampoco busqué a John, simplemente ocurrió y fue genial. No creo que encuentre alguien con el que pueda trabajar igual que con él, más que nada porque no hay nadie como él. No era malo el muchachito…

Ya en 1985, se inagura, en el Central Park de Nueva York el John Lennon Memorial, conocido popularmente como “Strawberry Field”. Se trata de un gran mosaico circular situado justo en una de las entradas situadas cerca del edificio Dakota donde vivía el propio John. La palabra “Imagine” -justo en el centro del mosaico-  es la única inscripción..

En 1985 Paul vería como  Michael Jackson, al que le unía una reciente amistad desde 1981, había seguido uno de sus consejos…, uno del que se arrepentiría toda la vida. Un día, hablando sobre el negocio del espectáculo, Paul recomendó a Jackson que debería introducirse en el mundo de la edición musical (Paul era todo un experto y ya había comprado el catálogo de gente como Buddy Holly). Tiempo después recibió una llamada de Jackson: “He comprado tus canciones”.

Recapitulemos, en primer lugar, ¿qué es la edición musical? Un editor es la persona física o jurídica, titular de los derechos de reproducción, distribución y comunicación pública sobre una obra musical, como consecuencia de su adquisición al propio autor de la obra, o a sus derechos. Los músicos que empiezan (sin dinero y habitualmente sin los conocimientos necesarios) suele recurrir a un editor, quien -por un porcentaje de las ganancias, publica el tema y, si los músicos carecen de formación académica, también lo registra a nombre de ellos (el derecho de autor es inajenable, otra cosa es la cesión de los beneficios que pueda generar la canción que sí que pueden cederse en un porcentaje o totalmente). De esta forma, Paul y John crearon en 1962 una empresa -“Northern Songs”-con el editor Dick James. James sería el poseedor del 50%, Paul un 25%, John un 25% y Brian Epstein un 10%.

Al crearse una canción, se reparte dinero de la venta de cada disco entre el autor, el músico que la toca, el editor y la compañía discográfica. Sobre las grabaciones originales la ganancia del editor es menor, pero en el caso de las versiones posteriores sobre el mismo tema, la cosa cambia: sólo se pueden hacer solo si el editor lo permite…, ergo, hay que pasar por caja. Así que el editor gana dinero cada vez que se tocan las versiones originales, y cada vez que alguien las versiona, reproduce, imprime su letra, etc. (aunque sean los mismos autores). En pocas palabras, el editor es el dueño de la canción. Como os conté, a finales de los 60s, Dick James le vendió sus acciones a Sir Lew Grade, dueño de ATV y de EMI, la compañía discográfica de los Beatles.  Así, ATV pasó a poseer más de 260 canciones del catálogo de los Beatles y , de esta forma, cada vez que John y Paul tocasen sus propias canciones, deberían pagar a ATV.

Pues bien, A finales de los 80s, Sir Lew Grade decide deshacerse del catálogo. Grade llamó a McCartney y le ofreció el catálogo por 20 millones de dólares. Paul aceptó la oferta pero dijo que iba a llamar a Yoko Ono para comprarlo a medias, como condescendencia con la viuda del coautor del catálogo, John.  Yoko aceptó pero dijo que intentaría renegociar el precio y McCartney creyó que merecería que lo intentara. Entre tanto tuvo esa conversación con Michael de la que os hablaba en la que le aconsejaba introducirse en el mundo de la edición musical. Michael Jackson se enteró de la oferta de Sir Lew y se adelantó. Michael, millonario absoluto por las ventas de “Thriller”, ofreció más de 47 millones de dólares por toda la empresa ATV, incluyendo el catálogo de The Beatles. Su amistad con Paul se truncó para siempre.

Mientras, antes de que acabe este 1985, McCartney edita “Spies Like Us” canción principal de la película del mismo título protagonizada con Chevy Chase y Dan Aykroyd, y consiguiendo un Top-10 en la lista de éxitos yanqui.

Ya en 1986, se edita un nuevo trabajo póstumo de Lennon. En esta ocasión se trata de la edición en LP del concierto que John dio en el Madison Square Garden en el 30 de agosto 1972. “Live In New York City“. No fue un gran concierto y, por lo tanto, el disco no es gran cosa…, pero no deja de ser una nueva oportunidad del disfrutar al enorme John. El LP fracasó comercialmente, no pasando del puesto 40.

Durante el verano del mismo año, agosto de 1986, el incansable Paul edita un nuevo LP: “Press To Play” (enlace a review en Guilletek’s), su peor trabajo de la década y uno de los más flojos de su carrera. McCartney quería dar un cambio en su carrera musical y buscar un sonido contemporáneo. Para ello reclutó a Hugh Padgham, productor musical de Peter Gabriel, Genesis, Phil Collins, The Police o XTC.

Músicos como Eric Stewart (10 C.C), Pete Townshend o  Phil Collins, Eddie Rayner colaboraron en un disco no demasiado inspirado. El frío sonido ochentero de Padgham tampoco hizo demasiado en su favor. Las críticas fueron muy favorables, las mejores desde “Tug Of War,  pero las ventas fueron las peores de la carrera de Paul. El LP tiene temas rescatables, como la briosa “Stranglehold“, el single “Press“, la romántica “Only Love Remains” o la notable “Footprints“, pero poco más.

El prestigio de McCartney había caído sensiblemente tras “Tug Of War”. Los fracasos de la película “Give My Regards To Broad Street” (1984) y del LP “Press To Play” (1986) habían dañado su imagen entre los críticos y el público. Si a eso le unimos que la figura de John había crecido artificialmente tras su muerte, comenzamos  a tener el caldo de cultivo del mito que decía que el verdadero genio de los Beatles era John. Paul no entendió nunca dicha dicotomía y comenzó a afectarle seriamente. Le habían herido en el orgullo al dudar de su importancia en los Beatles y acusándole de blando e inofensivo. Era hora de tomar medidas: Desde 1980, Paul no había vuelto a un escenario. El asesinato de John había cambiado su forma de entender la música y, durante 7 largos años había permanecido alejado de los escenarios por miedo a un atentado. Esto cambió en 1986  y  Paul participó en el PRINCE TRUST de dicho año, con una banda compuesta por Eric Clapton, Dire Straits, Tina Turner, Elton John, Brian Adams, Phil Collins etc… Tocó tres temas, todos de los Beatles, una versión – “Long Tall Sally“, y dos de sus temas de los Beatles -intencionadamente rockeros-, “I Saw Her Standing There” y “Get Back“. No parece el setlist de un blando… McCartney comienza a reivindicar su puesto en la historia del rock. Paul y John eran igual de importantes en los Beatles, y si alguien no se había dado cuenta, era hora de demostrárselo. Paul forma una nueva banda con Hamish Stuart (Average White Band),  Robbie McIntosh (The Pretenders), Chris Whitten y Paul “Wix” Wickens. Era hora de componer y ensayar con el nuevo grupo.

El año 1986, no acabaría sin la edición de (otro) disco póstumo de John. “Menlove Ave“, cuyo título proviene de la calle donde John vivió en su infacia, es una mezcla de descartes del álbum “Rock And Roll” (1975) y de ensayos de “Wall And Bridges” (1974) y, desde luego, no funciona como LP más allá de fans acérrimos y completistas. Eso sí, tiene dos temazos ocultos de John: “Here We Go Again” y “Rock And Roll People” (que John había cedido a Johnny Winter en 1974). El disco fue un absoluto fracaso y en Inglaterra ni siquiera llegó a entrar en listas.

Desde finales de 1982, comenzaron a comercializarse discos en un nuevo soporte: el disco compacto (CD). En 1987 ya comenzaba a ser el soporte mayoritario y era lógico que los Beatles tuvieran su edición en dicho soporte.Para la reedición de la discografía de los Beatles en CD y con la idea de recipilar todos los singles no publicados en los LP’s originales, se prescindió del recopilatorio “A Collection of Beatles Oldies”, publicado originalmente en 1966, y se sustituyó en por los CD recopilatorios “Past Masters – Volume One y “Past Masters – Volume Two. Esta reedición incluía también el álbum norteamericano “Magical Mystery Tour”, que en su origen era un EP doble en el Reino Unido y que en Estados Unidos se había convertido en álbum al habérsele añadido los sencillos que se habían publicado en 1967.

Paul, que había empezado a grabar su nuevo disco de estudio en septiembre, edita en noviembre de 1987 el segundo recopilatorio de su carrera “All The Best!“, recogiendo temas de su carrera en solitario (9), con Wings (9) y un tema inédito, la notable “Once Upon A Long Ago“. La selección se centra demasiado en los megahits comerciales de Paul y deja de lado algunas de sus mejores canciones. Con todo, tuvo un gran éxito comercial, alcanzando el puesto número 2.

No obstante, la mejor noticia de 1987 fue, sin duda, el regreso discográfico de George Harrison tras cinco años de silencio. Harrison había descansado de la industria discográfica, sabía que tenía buen material -compuesto a lo largo de estos cinco años- y que era el momento perfecto para volver. Con la idea de calentar el ambiente para su vuelta, George, siguiendo la misma estrategia de Paul McCartney el año anterior, reaparece sobre los escenarios en el Prince Trust de 1987 junto a Ringo. Como hiciera Paul, elige una canción de los Beatles para reaparecer: “While My Guitar Gently Weeps

Para producir su nuevo disco y decidido a buscar un sonido mucho más contemporáneo, Harrison eligió al líder de la Electric Light Orchestra, Jeff Lynne. Otras luminarias de la talla de Jim Keltner, Ringo Starr, Eric Clapton, Gary Wright y Elton John se unieron a la grabación. En octubre de 1987 y como adelanto al disco edita el single  “Got My Mind Set On You” (versión de un tema original de Rudy Clark y que Harrison intentó grabar con los Beatles en la primera época del grupo), consiguiendo un número 1 en las listas de éxitos estadounidenses y el #2 en las británicas. En noviembre de edita el esperadísimo “Cloud Nine“, sin duda su mejor disco desde All Things Must Pass. La crítica eleva el disco a clásico y lo resultados comerciales son bastante decentes (#10 en el Reino Unido y el #8 en Estados Unidos). Y es que estamos ante un gran disco, compuesto de canciones fabulosas como la homónima “Cloud 9“, “That’s What It Takes“, la genial “Fish on the Sand“, la maravillosa “This Is Love“. Incluso hay tiempo para un tributo a sus ex-compañeros Beatles con “When We Was Fab” , en cuyo videoclip podemos ver a Ringo y a un zurdo disfrazado de morsa tocando un bajo Rickenbaker…, pero no era Paul, aunque fue invitado y no pudo acudir.

La casa de discos quería una cara B comercial para el tercer single del álbum -“This Is Love”-, por lo que Harrison se puso manos a la obra y compuso la fantástica “Handle with care”. George llamó de nuevo a Jeff Lynne para que la produjera, pero Jeff estaba con Tom Petty y Roy Orbison trabajando en el disco de éste, así que decidió invitarlos a la sesión de grabación con George que, por cierto, se iba a producir en los estudios de Bob Dylan (que también rondaba por allí)… En una de las más maravillosas casualidades de la historia del rock, todos los músico participaron en la grabación. Cuando George llevó el single “Handle With Care” a Warner Music, los jefazos quedaron mnaravillados con la canción y no la aceptaron como cara B…Querían un disco de este supergrupo.  A George y Jeff les gustó la idea y decidieron inventarse una historia acerca de cinco músicos ambulantes de una misma familia (hijos del “ilustre” Charlie T Wilbury). Habían nacido The Traveling Wilburys

El primer disco del supergrupo se edita en octubre de 1988 bajo el título de Traveling Wilburys Vol. 1. Aclamado unánimemente por la crítica, tuvo un notable éxito que se vio ensombrecido por la muerte de Roy Orbison tras un infarto, sólo dos meses después de su edición. Es un disco genial, suena a otra época, pero es fantástico… La conjunción de astros de la música da un gran resultado y el alejamiento de cualquier pretensión comercial hace que el disco esté “pasado de moda” pero que, a la vez, suene fresco y atemporal. Los temas más destacables son las composiciones de Harrison, “Handle with care” y “Heading for the light“, sin perder de vista la coral “End Of The Line“, el tema de Roy Orbison de “Not Alone Anymore” ni la dylaniana “Tweete And The Monkey Man“.

Octubre de 1988 es también la fecha elegida para el estreno del documental “Imagine: John Lennon“, sobre la vida y obra de John desde su nacimiento hasta su trágico asesinato. La película fue acompañada de un disco doble a modo de banda sonora con el mismo título. El disco incluye canciones de John con los Beatles (9) y de su carrera en solitario (11). Como recopilatorio de la obra de John con los Beatles se queda muy corto y, en cuanto a su carrera como solista, se centra demasiado en los temas más tranquilos. Lo mejor, sin duda, resulta la inclusión de un tema inédito maravilloso: “Real Love“, del que en el siguiente capítulo hablaremos detenidamente. El disco fue un fracaso total (#31 en USA y #64 en Inglaterra). En cambio, el documental, de impecable factura, fue muy bien recibido por la crítica.

También en octubre de 1988 y mientras sigue grabando su disco de estudio, Paul edita “Снова в СССР” (traducción en cirílico de “Back in the USSR”).  Un ejercicio de estilo publicado sólo en la Unión Soviética y que fue grabado en dos días a base de versiones de clásicos del rock’n’roll. Encontramos buenas versiones de “Twenty Flight Rock“, “Summertime“, “Lawdy Miss Clawdy” y “Lucille” entre otras. Paul pretendió que este disco fuera un regalo a sus seguidores soviéticos, que no podían adquirir grabaciones legales de rock occidental en el mercado soviético. No deja de ser una curiosidad, aunque disfrutable, que, en 1991, acabó editándose en todo el mundo.

La década tocaba a su fin y en 1989 Ringo, tras seis años de silencio discográfico, edita un nuevo trabajo: el recopilatorio “Starr Struck: Best of Ringo Starr, Vol. 2″. Ringo había estado retirado aquejado de un importante problema de adicción al alcohol que superó a comienzos de 1989 tras un proceso de rehabilitación a comienzos de 1989. El recopilatorio recoge canciones del periodo 1973-1983 y no tuvo la más mínima repercusión comercial.

Y en Junio de 1989, al fin, se edita “Flowers in the Dirt” (enlace a review en Guilletek’s), el disco en el que Paul había estado trabajando desde 1987. La crítica calificó el disco con las más altas notas, las mejores que había recibido en años. Fue número 1 en toda Europa (en USA no pasó del 20) y supuso una total recuperación artística de McCartney. ¿Qué hizo para conseguirlo? En primer lugar comienza a colaborar con un nuevo compañero -Elvis Costello- con el que co-escribe cuatro canciones del disco y, en segundo plano, la colaboración de varios productores que le dan al disco un sonido contemporáneo pero sin abandonar la esencia clásica de McCartney. Un ejemplo de dicha conjunción de clasicismo y modernidad son los fabuloso singles My Brave Face“, “Put It There” y “This One” de marcada impronta (y nivel) beatle pero no exentas de sonidos propios de finales de los 80. El disco está lleno de temazos como “We Got Married“, la adictiva “Figure Of Eight” o la delicada “Distractions“. Un disco maravilloso que devuelve a Paul al candelero.

Pero el gran paso aún estaba por dar, Paul McCartney estaba decidido a recuperar su prestigio y en septiembre de 1989 comienza una gira de más de un centenar de conciertos que le llevó por todo el mundo hasta Julio de 1990. Durante esta gira mundial -denominada The Paul McCartney World Tour- y con cierto cariz reivindicativo Paul interpreta un buen número de canciones que compuso mientras formaba parte de los Beatles, hasta un total de 16:  “Got to Get You into My Life“, “The Long and Winding Road“, “The Fool on the Hill“, “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”, “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (reprise)”, “Good Day Sunshine“, “Can’t Buy Me Love“, “Things We Said Today“, “Back in the U.S.S.R.“, “Eleanor Rigby“, “I Saw Her Standing There“, “Let It Be“, “Hey Jude“, “Yesterday“, “Get Back” y el medley de Abbey Road “Golden Slumbers” / “Carry That Weight” / “The End”. Paul estaba decidido a recuperar su posición en la historia de los Beatles: “sé que hay mucha gente a la que no le caigo simpático y que creen que John hizo todo… John era muy bueno pero yo no soy tan malo… Si ves cualquier recopilatorio de los Beatles verás que la mayoría de las canciones son mías”. La gira fue un éxito sin precedentes, los conciertos eran espectaculares… pero el cenit llegó en Río: Paul tocó en Maracaná ante 184 mil espectadores. Aún hoy en día, es el concierto más grande que se ha dado en recinto cerrado. Otro concierto memorable fue el de Liverpool…allí Paul realizó un bonito homenaje a John cantando “Help”, “Strawberry fields” y “Give peace a Chance”…

Semejante gira se merecía una película del evento (“Get Back” fue el título ) y un fantástico álbum: “Tripping The Live Fantastic“, un memorable triple disco en directo en el que Macca repasa sus mejores temas en solitario, con Wings y -cómo no-  con los Beatles.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 14 de abril de 2013