The Beatles. Capítulo 22 (2000-2004). La muerte de George, “Let It Be…Naked” y el último concierto de Paul en España.

El primer lanzamiento de los Beatles en el siglo XXI no pudo ser mejor, 13 de noviembre de 2000, Se edita “The Beatles 1“, un recopilatorio de las 27 canciones del grupo que alcanzaron el número 1 de las listas en Inglaterra y/o Estados Unidos. De esta forma, el CD, contenía “Love Me Do”, “From Me To You”, “She Loves You”, “I Want to Hold Your Hand”, “Can’t Buy Me Love”, “A Hard Day’s Night”, “I Feel Fine”, “Eight Days A Week”, “Ticket to ride”, “Help!”, “Yesterday”, “Day Tripper”, “We Can Work It Out”, “Paperback Writer”, “Yellow Submarine”, “Eleanor Rigby”, “Penny Lane”, “All You Need is Love”, “Hello, Goodbye”, “Lady Madonna”, “Hey Jude”, “Get Back”, “The Ballad of John and Yoko”, “Something”, “Come Together”, “Let It Be” y “The Long and Winding Road“. Las ventas del disco superan las mejores previsiones: debutó en el número uno en la lista de ventas de 35 países, batiendo todos los récords y conviertiéndose en el álbum con mejor debut de la historia, vendiendo 10 millones de ejemplares en un mes. En 2009 fue declarado el disco más exitoso de la década con más de 30 millones de copias vendidas.

Es un muy buen recopilatorio pero, al centrarse sólo en los singles megahits del grupo, quedan fuera grandes joyas. No hay temas de “Rubber Soul”, “Sgt. Pepper’s” ni del “Álbum Blanco” (no extrajeron singles) y quedan fuera joyas que aunque no fueron número 1, sí fueron muy populares: “All My Loving”, “And I Love Her”,  “Michelle”, “Drive My Car”, “Girl”, “Norwegian Wood”, “Here There And Everywhere”, “For No One”, “Taxman”, “Sgt Pepper´s”, “With A Little Help From My Friends”, “Lucy In The Sky With Diamonds”, “A Day In The Life”, “Magical Mystery Tour”, “I Am The Walrus”, “The Fool On The Hill”, “Strawberry Fields Forever”, “Penny Lane”, “Back In The USSR”, “Blackbird”,  “Here Comes The Sun”… En fin, que el “Rojo” y el “Azul” son recopilatorios mucho más completos, si bien este “One” es un excelente repaso por la faceta más comercial del grupo. Una delicia con un éxito grandioso.

A estas alturas Paul empezaba a dejarse ver con la modelo Heather Mills, conocida por su activismo tras perder una pierna tras ser atropellada por un motorista. Mills y Paul se conocieron durante un evento benéfico organizado por ella para conseguir fondos con la finalidad de ofrecer tratamientos de prótesis a personas necesitadas. McCartney quedó prendado de ella y a los pocos meses estaban saliendo juntos, para regocijo de la prensa del corazón británica. Los hijos de Paul no aceptaron bien a Heather y, especialmente, Stella -ya en esta época una famosa diseñadora de moda- veía en ella una cazafortunas que intentaba ocupar el puesto de su madre. No obstante, Paul persistió en su relación y empezó a dejarse ver acaramelado con Heather en varios “saraos” londinenses.

El 7 de mayo se edita el que probablemente sea el mejor recopilatorio de Paul: “Wingspan: Hits and History“. Si bien el doble CD sólo recoge el periodo 1970-1984, la selección es fabulosa y sirvió para que el disco, al que acompañó un documental para TV, alcanzará el segundo puesto en las listas de ventas. Allmusic escribe, “Ha estado minusvalurado. La discografía de McCartney en solitario es rica y meritoria, y si tienes que convertirte este álbum es la mejor forma de empezar”

El 11 de septiembre de 2001, el día de los atentados de las Torres Gemelas de Nueva York, Paul y Heather estaban en el aeropuerto de NY. McCartney pudo ver, desde los televisores de la terminal, el derrumbamiento de las Torres del WTC. De vuelta a su hotel “tenía que dejar salir todo los que estaba sintiendo, y lo más fácil para mí era componer una canción”. Paul reaccionó  y organizó junto al productor cinematográfico Harvey Weinstein The Concert for New York City, un macroconcierto que tuvo lugar en el Madison Square Garden el 20 de octubre y que contó con la colaboración de un gran número de artistas: Eric Clapton, Mick Jagger, Keith Richards, Elton John, James Taylor, Billy Joel, Bon Jovi, Sheryl Crow, The Who… y, por supuesto, Paul, quien , ataviado con una camiseta en tributo a los bomberos de Nueva York interpretó “I’m Down“, una conmovedora versión de  “Yesterday” sólo con cuerdas y “Let It Be” con todos los partcipantes del concierto sobre el escenario. No obstante, lo más destacado fue el estreno de esa canción que Paul había compuesto justo el día de los atentados: “Freedom“, una sencilla y emotiva canción que se convirtió en el himno oficioso post-atentados.

Un nuevo brío a causa de su nueva relación, Paul edita el 11 de noviembre de 2001 su nuevo álbum de estudio, el primero tras cuatro años de silencio desde la publicación del fabuloso “Flaming Pie” de 1997. Para “Driving Rain” (enlace a crítica en Guilletek’s), título del álbum, Paul reclutó una nueva banda, en un ejercicio muy similar al que hizo en 1989 con “Flowers In The Dirt”: quería editar un álbum para salir de gira.  Los elegidos fueron Rusty Anderson (guitarras y voces) y Abe Laboriel Jr. (batería y voces). McCartney también quiso dar a su música un aire más contemporáneo contando con los servicios del productor David Khane (The Strokes, Sugar Ray)… Pero el disco no tuvo éxito y no paso del puesto 26 en Estados Unidos y del 46 en Inglaterra.

Y es que, aunque el álbum tiene momentos brillantísimos como el inconmensurable “From A Lover To A Friend” en la que Paul parece pedir permiso a la fallecida Linda para empezar su nueva relación, la potente “About You“, el baladón “I Do” o el maravilloso pseudo instrumental “megabeatelero” “Heather“, dedicado como “Your Loving Flame” a su nuevo amor, el resto del disco es de agradable escucha pero considerablemente anodino

Entre tanto George recibió una pésima noticia, su cáncer se había reproducido. En ese momento George supo que iba a ser el fin y tomó una firme decisión: asegurarse de que su muerte causara el menor dolor posible a sus seres queridos, especialmente a Olivia y Dhani, su mujer y su hijo. Una persona cercana a Harrison afirmaba que planeó su muerte “como un faraón egipcio”.

Poco después del ataque que sufrió en su casa y que vimos en el anterior capítulo, se centró en finalizar un nuevo álbum de estudio en el que quería que Dhani, su hijo, participara. George recuperó algunas canciones que había grabado en la época de “Cloud Nine” y para el resto fue contando, además de con Dhani, con algunos músicos amigos como Jim Keltner y Jeff Lynne (que además se encargaría de la producción). No obstante, el estado de George fue empeorando y decidió trasladarse a Suiza donde se sometió a un un tratamiento a base de rayos de cobalto a cargo del famoso oncólogo Franco Cavalli. Durante su estancia en aquel país, él y Olivia se compraron una villa llamada Collina d’Oro, en la pintoresca Montagnola -al lado del lago Lugano- donde George pudo disfrutar de su enorme afición a la jardinería y desplazarse, a duras penas, a un estudio de grabación sin levantar el revuelo de la prensa. A estas alturas, George ya no podía andar y se desplazaba en silla de ruedas. Su hijo Dhani recuerda “Nunca sintió pena de si mismo ni se deprimió. Tomamos la actitud de “bueno, es lo que hay”. Él solía decir ‘oh, cuando me vaya vas a tener que terminar todas estas canciones’ y yo le decía ‘bueno, no si tú las terminas primero, así que levanta el culo… Discutíamos sobre las canciones tanto que me dejo con una buena idea de qué es lo que quería”

Pero, desgraciadamente, en torno a octubre el profesor Cavalli  reconoce que el tratamiento había fallado y que la situación de George no iba a mejorar. Harrison seguía teniendo esperanzas pero, de forma tranquila, quiso empezar a prepararse para lo peor y comenzó a comentarle a Olivia cómo quería que su vida terminara.

Los Harrison se trasladaron después a Nueva York para que George fuera tratado por otro especialista en cáncer, el  famoso Dr. Gil Lederman, que bombardeó el tumor de Harrison con radiación sin el menor resultado. La suerte estaba echada. Entre tratamientos, Harrison le dijo a Olivia que quería ver a todas las personas clave de su vida con las que le quedaban asuntos por resolver: Paul fue uno de los primeros. La relación con McCartney había mejorado sensiblemente tras los Anthology y la muerte de Linda (a cuyo funeral George asistió), pero durante casi 25 años había sido inexistente. Cuando se encontraron, ambos se fundieron en un abrazo y lloraron amargamente. El resentimiento ocasionado por las eternas batallas legales que tuvieron en los 70 tras la separación de los Beatles, fue enterrado definitivamente…, “Nada de eso importa ya”, dijo George a su viejo amigo.

Después Harrison se preocupó de los detalles finales. Tras lo sucedido con John Lennon, tenía claro que no quería el lugar de su muerte se convirtiera en un lugar de peregrinación para fans. La única manera segura de evitar que esto ocurriera era mantener el máximo secreto sobre su paradero. La relación de Paul y George se hizo muy fuerte en los últimos días de la vida de Harrison, así que Paul, sabedor de los deseos de George, le ofreció su recién comprada mansión de Beverly Hills (Heather Road 9536), como último destino. George, agradecido, aceptó y el jueves 22 de noviembre,  fue transportado en secreto en su jet privado a la casa de se amigo. Paul recuerda el momento y como le impresionó que George le cogiera la mano: “es gracioso, pero incluso cuando éramos muy amigos, siendo jóvenes, jamás nos dimos la mano. Estuve sentado junto a él durante horas mientras le aplicaban el tratamiento para el cáncer, le quedaban pocos días para morir. Hacíamos muchos chistes, cosas simplemente divertidas, locas. Estuvo bien. Era como si soñáramos”. Cuando Paul y Heather salieron de la casa, McCartney rompió a llorar, tenía claro que no volvería a ver a George.

Harrison pasó sus últimos días en cama. Pidió la presencia de dos devotos Krishna que se turnaban para cantar el “Hare Krishna” una y otra vez, un detalle muy importante para Harrison puesto que, según esta religión, cualquiera que oiga el nombre de Krishna en el momento preciso de su muerte irá directo hacia Dios. El día 29 de noviembre de 2001, George Harrison murió, tranquilo y en silencio.

Las reacciones de sus amigos no se hicieron esperar. Paul McCartney afirmó “Le echaremos en falta. Era un tipo grande, repleto de amor por el mundo y que tenía poca paciencia con las estupideces de la gente. Estoy hundido y muy triste… Era como mi hermano pequeño. Sabíamos que estaba enfermo desde hacía mucho tiempo. Era un tipo adorable y un hombre muy valiente, dotado de un fantástico sentido del humor”Yoko Ono, dijo que la vida de Harrison fue “mágica” y dio mucho con su música, su ingenio y su sabiduría. Gracias, George, fue grandioso conocerte”,. Ringo fue escueto, “era mi mejor amigo. Lo echaré en falta por su sentido del amor, de humor y  su sentido de la música”.

Como última broma y por insistencia de George, en el parte de defunción se puso que el lugar de su muerte había sido el 1971 de Coldwater Canyon, una dirección inexistente. Lo que George no midió es que cuando, inevitablemente, el engaño salió a la luz, un juez de Los Ángeles abrió un caso por falsificación de documentos haciendo que Olivia se enfrentara a una pena de hasta seis meses de prisión.  El tema no fue solucionado hasta el 16 de marzo de 2002, fecha en la que fue archivado.

A principios de Diciembre de 2001, la familia Harrison trasladó las cenizas desde Los Ángeles hacia un destino desconocido. Aparentemente iban a ser arrojadas en el jardín de su villa suiza, pero nadie ha podido confirmarlo, a día de hoy, no se sabe si el destino final de los restos de George fue el país alpino o la aguas del río Ganges en la India.

En abril de 2002, Paul completó su banda con el guitarrista/bajista Brian Ray y el teclista Wix Wickens, con el que ya había colaborado en sus giras de los 90. Brian y Wix se unieron a Paul, Rusty Anderson y Abe Laboriel Jr para comenzar “The Drivin USA Tour”, una gira de 27 fechas por Estados Unidos y Cánada que McCartney interrumpe en Junio de 2002 para casarse con Heather Mills.

Paul y Heather se casaron en un castillo emplazado en el condado de Monaghan -en la campiña Irlandesa- dándose el “sí quiero” al compás de “All You Need Is Love”. Entre los 300 invitados estaban Ringo y algunos amigos músicos como Eric Clapton o David Gilmour. Los tres hijos de Paul y Linda, Mary, Stella y James, que se opusieron frontalmente a su padre cuando les anunció su compromiso con Mills, finalmente decidieron asistir al evento, al igual que Heather -hijastra de Paul e hija de Linda.

Paul gastó 3 millones de dólares en la celebración de la boda, convirtiéndola en la segunda más cara de la historia tras la de Liza Minelli y el productor David Guest

Tras la resaca de la boda y cumplido el preceptivo viaje de novios, Paul vuelve a lo suyo y continúa la gira con 32 conciertos por Norte América y Asia, desde septiembre a noviembre de 2002. Fue una gira de gran nivel, con Paul en una excelente forma vocal y la banda sonando de forma muy convincente. McCartney versiona además algunas canciones de los Beatles que aún no había tocado nunca en directo (“Hello Goodbye” (enorme), “Getting Better“, “Mother Nature’s Son“, “You Never Give Me Your Money“. No obstante este “Back In The US Tour” será recordado por los sendos homenajes a sus fallecidos compañeros John y George: con “Here Today” Paul retoma la canción que, en 1982, dos años después de su asesinato, dedicó a John Lennon… y es demoledora oírla veinte años después. Tanto o más emotivo resulta el homenaje a George: Paul toma uno de los instrumentos preferidos de George, el ukelele, para realizar una soberbia versión de una de las mejores canciones que Harrison nunca compusiera, “Something“.

McCartney puso fin a esta exitosa gira, con casi 130.000.000 de dólares recaudados, editando -sólo en Japón y Estados Unidos- el brillante doble CD y DVD en directo “Back In The US“. A pesar de ser el sexto álbum en directo de Paul, consiguió un buen rédito comercial alcanzando el puesto número 8 en listas. Aunque, sobre todo, y a pesar de su indudable calidad musical, este álbum será recordado porque McCartney -como hiciera en 1976 con “Wings Over America”-  alternó el nombre de los apellidos de la dupla “Lennon-McCartney” en la firma de las canciones de los Beatles. Así, las canciones de los Beatles que Paul interpretó en esta gira aparecen firmadas como “McCartney-Lennon”… Pero, ¿por qué hizo esto Paul?. En primer lugar, recordemos que Paul y John llegaron al acuerdo de firmar juntos todas las canciones que cualquiera de los dos compusiera, así Paul aparece en los créditos de “Help!” o “Strawberry Fields Forever” cuando es una canción e John y de igual forma Lennon aparece en los de “Yesterday” o “Hey Jude” cuando no aportó nada a las mismas. Paul y John acordaron que el orden fuera Lennon-McCartney aunque acordaron que los créditos podían invertirse si alguno de ellos quería en cualquier versión futura (de hecho Paul, en vida de John, lo hizo en  en 1976 con “Wings Over America” y Lennon dijo públicamente “no hay problema con eso”). A principios de los 90, Paul llamó a Yoko para solicitarl el cambio de orden en “Yesterday”, pero Ono se negó.

McCartney respetó el orden clásico en en 1976 en sus anteriores trabajos en directo: “Tripping the Live Fantastic” (1990), “Unplugged” (1991) y “Paul is Live” (1993), pero decidió cambiarlo tras comprobar que Yoko había quitado su nombre de “Give Peace a Chance” en la edición del recopilatorio “Lennon Legend: The Very Best of John Lennon” en 1997. Es cierto que Paul no escribió ni una letra ni aportó una nota a “Give Peace a Chance“, y eso es lo que Yoko justificó para quitar su nombre de los créditos, pero John en su momento firmó la canción como “Lennon-McCartney” puesto que la editó siendo un Beatle (1969). Paul, de forma un poco infantil, respondió a la “ofensa” alternando el orden de los nombre en los créditos y provocando declaraciones púbicas altisonantes de Yoko Ono acusándole de no respetar la memoria de su compañero. Paul no volvería a hacerlo.

El 18 de noviembre de 2002, un años después de su muerte, se edita “Brainwashed“, el disco en el que George Harrison estuvo trabajando durante los últimos meses de su vida. En realidad Harrison llevaba trabajando sobre este álbum desde mucho tiempo atrás y algunas canciones -como la fabulosa “Any Road“- datan de 1988, pero fue a partir de 1999 cuando se puso a trabajar en serio sobre el mismo. Lamentablemente, George falleció sin terminarlo y fueron su eterno amigo y productor Jeff Lynne y su hijo Dhani Harrison quienes lo terminaron. No obstante Lynne afirma que, “George había dejado todo bastante claro, sólo hicimos algunos retoques. Él quería un disco muy honesto y no quería grandes producciones, solía decirme “Jeff, no quiero que suene pijo”, así que Dhani y yo no tuvimos que hacer mucho”. El álbum fue extraordinariamente acogido por la crítica y no es para menos. Es un gran disco, de lo mejor de Harrison en solitario, merced a grandes canciones como “P2 Vatican Blues (Last Saturday Night)“, “Pisces Fish“, “Looking For My Life“,  “Stuck Inside a Cloud“, “Rising Sun” o la maravillosa versión del clásico del jazz “Between the Devil and the Deep Blue Sea” en la que George se luce al ukelele. A pesar de las buenas críticas, el disco no tuvo un excesivo éxito, si bien alcanzó un puesto 18 en las listas de éxitos estadounidenses y al el 29 en el Reino Unido.

Apenas 10 días de editarse el disco, tiene lugar, en el Royal Albert Hall de Londres  “The Concert for George“, un tributo musical organizado por  la viuda de Harrison, Olivia, su hijo Dhani y su inseparable amigo Eric Clapton. El tributo, delicioso de principio a fin, arrancó con una sección de música india encabezada por Anoushka Shankar, hija del maestro de sitar de George, Ravi Shankar. Tras la sección de música india, aparecieron los grandes amigos de George Monty Python  cantando “Sit On My Face” y “The Lumberjack Song” (que cuenta con la colaboración de Tom Hanks).

Posteriormente grandes astros musicales interpretaron canciones de George con y sin los Beatles. Así, Jeff Lynne interpreta “The Inner Light“, “I Want to Tell You” y “Give Me Love (Give Me Peace on Earth)Eric Clapton se arranca con “If I Needed Someone” y “Beware Of Darkness“,  el Procol Harum Gary Brooker canta “Old Brown Shoe“, Joe Brown versiona “Here Comes the Sun” y “That’s The Way It Goes“, mientras Tom Petty y sus Heartbreakers tocan “Taxman“, “I Need You” y “Handle With Care” y Billy Preston junto a Eric Clapton se encargan de “Isn’t It A Pity“… Y entonces llega el plato fuerte de la noche: Ringo sube al escenario en medio de una gran ovación para interpretar “Photograph” y “Honey Don’t“…, para posteriormente decir  “Gracias, gracias, gracias… es un gran placer para mí presentaros a otro amigo de George… ¡¡Paul McCartney!!“, el Royal Albert Hall se viene abajo y Ringo se dirige a la batería mientras Paul sube al estrado, dos Beatles en un escenario, no ocurría desde 1970… Paul canta “For You Blue” y coge el ukelele para tocar “Something” junto a Eric Clapton en una versión espectacular que pone la carne de gallina de principio a fin y levanta al público de sus asientos. McCartney sigue siendo el protagonista  en “All Things Must Pass“, tras la cual se retira al piano para hacer los coros en la versión de “While My Guitar Gently Weeps” que canta Eric Clapton. Para el gran final, todos tocan “My Sweet Lord” y “Wah-Wah” (con la curiosidad de tener a Paul tocando en una canción que George compuso criticándole).

La presencia sobre el escenario de Dhani, calcado físicamente a su padre cuando tenía su edad,  resulta absolutamente evocadora. Dhani al final agradece a todos los amigos de su padre dsu presencia en el acto: “Sois los mejores amigos de mi padre. Él os quería y esto que hemos hecho es lo más bonito que podríamos hacer por él…, muchas gracias por todo Eric…, gracias a todos. Qué Dios os bendiga. Pasad un buen día”. En ese momento, Paul se acerca improvisadamente al micrófono y dice “con Dhani en el escenario parece que George se hubiera mantenido joven y el resto fuéramos viejos”, el úblico rompe en risas mientras Joe Brown pone el final a la gala tocando una de las canciones preferidas de George “See you in my dreams“, cómo no, al ukelele.

En marzo de 2003, Paul vuelve a la carretera con 33 fechas en Europa destacando el concierto que el 24 de mayo ofreció en la plaza roja de Moscú  y del que se editó el DVD “Paul McCartney in Red Squareque tuvo un gran éxito de ventas. Concluida la gira, edita el doble cd “Back in the World“, que se diferencia del anteriormente editado (sólo en USA y Japón) “Back In The US” en el reemplazo de “Vanilla Sky” (banda sonora de la película de Tom Cruise), “C Moon” y “Freedom” por “Calico Skies“, “Michelle”, “Let ‘Em In” y “She’s Leaving Home“, y que obtuvo un notable éxito comercial alcanzando el número 5.

Ese mismo mes, Ringo edita “Ringo Rama” con su nueva compañía discográfica, Koch Records. El álbum es bueno y recibió críticas elogiosas -Allmusic dijo: «Ringo Rama es un disco bueno y agradable. No tanto como “Time Takes Time” o “Vertical Man”, pero es bueno”-, aunque sólo llegó al puesto 113 en listas. No obstante siempre será recordado por la inclusión del tema Never Without You“, que cuenta con Eric Clapton a la guitarra y  que Ringo compuso poco después de la muerte de George dedicándolo a su memoria: “Éramos jóvenes, fue divertido y no podíamos perder / Fuimos noticia de primera plana, días y noches de locura, limusinas y focos, fuimos hermanos a pesar de todo  /  Y tu canción seguirá sonando sin ti, y este mundo no te olvidará. Cada parte de ti está en tu canción, ahora vamos a seguir adelante, nunca sin ti…”.

En cuanto a los Beatles como grupo, lo más destacable de este principio de siglo sería, sin duda, la edición, en noviembre de 2003, de “Let it Be… Naked“. Paul -cuya quinta hija, Beatrice, fruto del matrimonio con Heather Mills, había nacido un mes antes, en septiembre de 2003-, nunca estuvo satisfecho con el trabajo de Phil Spector, a instancias de John, había hecho con el LP de 1970 “Let it Be”, el que fuera último álbum del grupo. McCartney siempre había mostrado su desagrado con la forma en la que el productor americano había producido “Let it Be”, y muy especialmente su canción “The Long and Winding Road” y quería mostrar cómo hubiera sido el álbum original sin la intervención de Spector.

De esta forma, el álbum es una revisión del último LP de los Beatles, eliminando toda las post-producción orquestal a cargo de Phil Spector, resultando un disco grabado en directo en el estudio. No hay trucos. McCartney encargó a los ingenieros de sonido de Abbey Road, Paul Hicks, Guy Massey y Allan Rouse que buscasen en los archivos y ensamblasen las distintas canciones con los 30 rollos de cinta grabados durante las sesiones del proyecto “Get Back” de enero de 1969. Los ingenieros realizaron un profundo trabajo, limpiando digitalmente cada pista de cada canción antes de remezclarla. El sonido se ha limpiado de tal forma que te parece que los cuatro Beatles están tocando a tres metros de ti. Es un resultado espectacular.

El álbum arranza con “Get Back“, tomando como base la versión que se utilizó para el single y con un sonido muy mejorado. Se ha editado la extensión final y resulta corta pero muy intensa. En este caso me quedo con la versión de 1969, no como en el caso de “Dig A Pony” o “For You Blue” que, aunque en poco o nada cambian respecto a la versión original, lucen fantásticas con la remasterización de sonido.

Con “The Long And Winding Road” llegamos al tema de la discordia. Suena muy distinta. No es ni siquiera la versión original sin orquesta, sino que es la toma 19, la que aparece en la película “Let It Be”. A mí me gusta más la versión de Anthology 3 (la del LP original sin orquesta) pero, desde luego, esta es mucho mejor que la de Spector. ¿El sonido? Espectacular. Ringo quedó impresionado con la versión cruda de la canción: “No hay nada malo con los arreglos de Phil Spector, es sólo que uno adopta una actitud diferente al oírla. Han pasado treinta años y he flipado”. Por su parte el propio Phil Spector declaró: “McCartney es un hipócrita. No tuvo ningún problema recibiendo el Óscar por el álbum Let It Be, y lleva tocando la jodida canción durante 25 años… Si Paul quiere entrar a un concurso de meadas sobre esto, se equivoca conmigo. A mme confunde con alguien quien no le importa una mierda”.

El álbum continua con “Two Of Us”  que suena maravillosa, y con una remezcla de “I’ve Got A Feeling” que fusiona las dos versiones en directo que los Beatles tocaron en el celebre concierto de la azotea con un resultado  brillante. Muy dinámica y muy potente, mejor que la original, lo mismo que le ocurre a “One After 909“, la limpieza de sonido se luce mucho en este rock clásico.

Don’t Let Me Down” es la otra gran novedad del álbum. En el LP original no estaba y sólo fue editada como single. Es la fabulosa y acelerada versión del concierto en la azotea …¡Qué buenos eran los Beatles del 69 en directo! Por su parte, “I Me Mine” y “Across the Universe“, aparecen sin la orquestación de Spector y con un sonido muy mejorado. Fabulosas.

Y para el final, “Let It be“, con un sonido enorme, muy mejorado. Escuchad esos coros…, parece que cantan a tu lado… El disco se acompaña de un segundo CD, “Fly On The Wall” con diálogos y fragmentos musicales de los ensayos del álbum. El álbum recibió críticas divididas de la prensa musical, la mayoría lo acogió con regocijo, pero no faltó quien acusó a Paul de no respetar el legado del grupo y actuar a espaldas de sus ex. No obstante, el proyecto contó con el visto bueno de Ringo, Yoko y Olivia.

“Si hubiésemos tenido la tecnología de hoy en ese momento sonaría así de esta forma, porque este es el ruido que nosotros hacíamos en el estudio”, comentó Paul McCartney. “Es exactamente lo que se vivió en el estudio, es como si estuvieras ahí”.

El día de su salida al mercado, el disco vendió cinco millones de copias, alcanzando un puesto número 5 en Estados Unidos y el 7 en Inglaterra.

Un mes después de la edición de “Let It Be… Naked”m en noviembre de 2003, EMI edita un doble CD y DVD recogiendo el maravilloso “Concert For George” en homenaje a la memoria de George Harrison que se había celebrado un año antes. Excelente documento de un evento inolvidable. Imprescindible.

Poco después, en febrero 2004, el fallecido George volvió a la actualidad con la edición de  “The Dark Horse Years 1976-1992“, un box set de George Harrison con todo su catálogo que Harrison publicó bajo su sello propio, Dark Horse Records. De esta forma la caja contiene Thirty Three & 1/3″, “George Harrison”, “Somewhere In England”, “Gone Troppo” , “Cloud Nine” y “Live In Japan”.

Y el que no había dejado de estar de actualidad era Paul McCartney quien, en mayo 2004, se embarca en una nueva gira: The ’04 Summer, una gira europea de dos meses y 14 conciertos que lo trajo por dos veces a España: Gijón y Madrid, y en ese segundo concierto, el de Madrid, estuvo un servidor.

Eran poco más de las dos de la tarde del 30 de mayo de 2004 cuando, aún con la comida en la boca, nos metimos en el coche camino a Madrid (desde Zaragoza). Lo único que sonó durante el viaje fue música de Paul y de los Beatles. En torno a las seis de la tarde nos plantamos en el Estadio de la Peineta y se nos cayó el alma a los piés: teníamos una cantidad ingente de gente delante de nosotros…, pero entonces comenzó la magia: casi pegado a la puerta de entrada vi una melena que me resultaba familiar y cuando se dio la vuelta… ¡¡era mi hermano!!! Yo sabía que iba a ir al concierto y pensaba llamarle una vez dentro del recinto pero no imaginaba que fuera a ir 5 o 6 horas antes a coger sitio. Automáticamente nos colocamos en las primeras filas.

19H, apertura de puertas. Si algún ojeador me hubiera visto driblar a seguratas a la entrada del estadio, hoy sería extremo titular del Barça o el Real Madrid. Pulvericé todas las marcas mundiales de velocidad y me coloqué en una honrosa quinta fila ( a unos 8/10 metros de Macca). Había conseguido lo más difícil, ahora todo sería disfrutar… tres horas de pié…

A las 22H comenzó el espectáculo previo al concierto: bailarinas, hombres zancudos, equilibristas. Todo aderezado con remezclas dance de algunos temas de Macca y , entonces, llegó el momento. Las luces se encendieron y la banda apareció en el escenario al son de los primeros acordes de “Jet”.

Paul comenzó espectante, contenido, pero cuando llegó el estribillo de la canción se dio cuenta (y su banda también) de que iba a ser una noche especial.30.000 gargantas cantaron el estribillo al unísono dando botes y palmas.  Sin mediar palabra, atacaron “Got To Get You Into My Life”, fuerte, potente, revitalizada. La gente seguía gritando (más que cantando) los estribillos, y comenzaron a verse las primeras lágrimas.

La banda asistía a lo que está ocurriendo con cierta incredulidad. La ovación final tras sólo dos canciones sonó atronadora y se comienzó a corear el nombre de Paul. Macca dice, “Creo que lo vamos a pasar bien esta noche” y hace gestos de complicidad con el resto de la banda. “Hola Madrid… Viva España..”, chapurreó Macca.

Acto seguido sonó “Flaming Pie”, la gente bailoteó pero la repuesta fue fría, quizás se estaban reservando para el “All My Loving”, enorme. Paul presentó la canción en castellano diciendo “Intentaré hablar en español, aunque sé pocas palabras“, luego volvió al inglés, “me parece que lo vamos a pasar bien esta noche”. Paul se mostraba incrédulo ante la respuesta del público y comenzó a entrar en calor. La audiencia estaba absolutamente entregada. Enlace a la comentado hasta ahora, primera parte del concierto: aquí.

Paul elevó su Hofner al cielo antes de dejarlo y coger por primera vez la guitarra. “Let Me Roll It”, perfecta, sin fisuras, la gente coreando… y la banda se improvisó un fragmento del “Foxy Lady” de Hendrix.  McCartney volvió a pedir la palabra y mitad inglés. mitad castellano dijo: “A veces compones una canción, la grabas, y te olvidas de ella. Esta canción sólo la toqué cuando la grabamos en los 60. No he vuelto a cantarla hasta esta gira así que, para vosotros, la primera vez que toco esta canción”.  La canción era “You Won’t See Me”. Suena fresca, como recién sacada del horno, nadie diría que llevaba en formol desde 1965.

Paul se quitó la chaqueta y volvió a coger su Hofner y dijo en castellano, “Muchas gracias señores, señoras, señoritas…, esta es otra canción que toco por primera vez“. Turno para “She’s A Woman”, ¿qué decir? Gloria bendita. La gente se volvía loca y, al final, de nuevo el bajo al cielo. El público volvió a corear el nombre de Paul. “Esta siendo una tarde preciosa, ¿verdad?”. Era el momento de empezar las presentaciones, y Paul lo hizo en castellano: “me gustaría presentaros a nuestro fantástico guitarrista: Rusty Anderson”. Rusty toma la palabra -“Hola qué tal, Madrid, solamente sé seis palabras en español y ya se me acabaron todas”- para luego elogiar al público. Enlace a la segunda parte del concierto aquí.

Paul se sentó al piano, con la primera nota de “Maybe I’m Amazed” el estadio se cae, surgen los primeros mecheros. Gran versión. Paul sabedor de que tiene al público en el bolsillo, ataca directo a la yugular: “The Long And Winding Road”. Sin palabras, las pantallas de fondo mostraban imágenes carreteras vacías, los pelos como escarpias mientras toda la banda excepto Paul abandonaba el escenario. Gritos de “Oe Oe Oe oeee” entre el público. “Siempre me hacen esto, me dejan solo con vosotros… y me encanta“. Las luces se apagan, un haz de luz ilumina a Macca y a su guitarra. Estaba a punto de producirse uno de los momentos mágicos de la noche. “Antes de que existieran los Beatles, George, John y yo juntamos cinco libras para grabar una maqueta. Esto es lo que hicimos, cantad conmigo” , Macca explicó al público el coro y comenzó a tocar “In Spite Of All The Danger” , una rareza pre-beatle, y el público hizo los coros perfectos, incluso los que Paul no había explicado. Paul estaba flipado, todo el mundo se sabía la canción gracias a “Anthology”…, le entró la risa varias veces durante el tema, era mágico. “Cantáis muy bien, ¿Por qué no grabamos un disco juntos?”. 

Paul explicó como compuso “Blackbird”  y el trasfondo ideológico de la canción (anti racista). Maravillosa interpretación. Luego se arrancó (seguía solo en el escenario) con “We Can Work It Out”, el publico cantó al unísono. Volvieron los gritos de “Pauuuul, Pauuuuul…”, pero nadie esperaba lo que llegaría después. “A veces en la vida no llegas a decir todo lo que te gustaría haberle dicho a una persona, no tienes la oportunidad , quizás porque te da vergüenza o por lo que fuera…, pero es muy triste que esa persona muera y te quedes con la sensación de no haberle dicho lo que te hubiera gustado decirle. Escribí esta canción después de la muerte de mi querido amigo John”, el público rompe a aplaudir, “¡aplaudid a John!”, ovación cerrada y coros “Joooohn, Joooohnnn…“, Paul repitió ahora en español, “escribí esto tras la muerte de mi amigo John” y comenzó a tocar “Here Today”. Cuando llegó a la parte central y repitió “I love you” hasta tres veces  visiblemente emocionado, el público rompió en aplausos a mitad de la canción. Cuando acabó se coreó el nombre de John y Paul señaló al cielo.

Paul estaba encantado, alguien gritó a voz en grito “I LOVE YOU PAUL” y resonó en el estadio…Él, crecido, contestó gritando desgarrado “I LOVE YOU TOO!!”, la gente acogió la broma con risas. Otro momentazo estaba al caer: “Esto lo quiero hacer en memoria de mi amigo George”, Paul comenzó a tocar la única canción que no fue compuesta por él entre todas las del repertorio, el fabuloso “All Things Must Pass” de George. Genial. Otra gran ovación y el nombre de George un nuestras gargantas. La gente, para compensar, comenzó a gritar “RINGO RINGO”, y Paul siguió la broma con unas estrofas de “Yellow Submarine”. Enlace a la cuarta parte del concierto aquí.

Los ánimos se tranquilizaron con “I’ll Follow The Sun”, en la que Macca repitió el final una y otra vez a modo de broma. Más aplausos. “Gracias Madrid, me gustaría presentaros a nuestro gran pianista: Paul “Wix” Wickens“, Wix tomó la palabra y elogió la actitud del público y nuestra buena voz (“estais locos pero cantáis muy bien”). Tras esto McCartney se volvió a sentar al piano y tocó una maravillosa versión de “For No One”. ¿Cómo puede alguien haber compuesto tantas canciones perfectas?. Siguiendo con la broma, volvió a acabar con el final de”I’ll Follow The Sun”. Todos reímos la gracia. Nos tiene en el bolsillo y se recrea haciéndonos corear de nuevo “In Spite Of All The Danger”. El set acústico concluye con unas geniales interpretaciones de  “Caliko Skies”, “I’ve Just Seen A Face” y “Eleanor Rigby”. Enlace a la quinta parte del concierto aquí.

A partir de ahora no hay tregua. Vuelve a  coger el Hofner. Con “Drive My Car” se desató la locura con la gente cantando la canción de cabo a rabo. “Penny Lane” supuso un pequeño descanso después de tanto meneo. Preciosa. Pero nada comparado con lo que pasó con “Get Back”. La gente se volvió loca. Hubo un momento en que la banda también se contagió de esa locura, se miraban entre ellos como diciendo “esto no es normal” y animaban a la gente dando saltos en el escenario. Brutal catarsis colectiva.  “Ahora os presento a un músico extraordinario…¿comprendéis mi español?…, ok, ¡¡Brian Ray!!“, Brian dijo unas palabras y, recuperadas las fuerzas, comenzó “Band On The Run” que se recibió con algarabía. Y, ahora sí, Paul se propone derrumbar el estadio… un ruido de un avión despegando y …”Back In The USSR” … Increible, las agujetas me duraron una semana.

“Y aquí está nuestro fabuloso batería: Abe Laboriel Junior”.  Abe (el batería) tomó la palabra y en castellano dijo: “¡¡Hola Madrid!!, ¿Cómo estáis?, ¿Estáis listos para el rock?, ¿sí?… Pero más importante, ¿Estáis listos para el fuego?… Aquí tenéis a Pablo McCartney”.”Live And Let Die” comenzó a sonar y cuando llegó el estribillo surgieron grandes columnas de llamas del escenario, decenas de fuegos artificiales invadieron el cielo… luces a mil por hora… más saltos,  más gritos,  más palmas… No podíamos con nuestra alma. Más “Oeeee Oeeee Oeeee” y entonces, una brutal “I’ve Got A Feeling” con Rusty y Abe haciendo las veces de John con el “Everybody’s has a wet dream…” Aún no me he recuperado del sock de escuchar esta canción en vivo.

“Muchas gracias… Yo estudié español en la escuela cuando tenía ocho años en Liverpool y sólo me enseñaros esto: “tres conejos en un árbol tocando el tambor, que sí, que no, que sí los he visto yo”… así está la educación en Inglaterra”. Risas. El final se acercaba y nadie quería que esto se acabara y Paul volvió a animar las gargantas con “Lady Madonna”. Enlace a la séptima parte del concierto aquí.

“Ahora amigos, amigas, muchachos, muchachas, señores, señoras…, cantad conmigo”. Era el final… y, ¡cómo no!, fue con “HEY JUDE”. Paul (y el resto de las 30.000 almas presentes) cantaron la mejor canción de la historia y cuando llegó el celebre “Na na na na Hey Jude”, Macca rindió un homenaje a su publico, las cámaras se giraron hacia la audiencia. Las pantallas gigantes (las más grandes de la historia), comenzaron a reflejar primeros planos de los presentes… Chicas jóvenes llorando, cincuentones dando palmas, un loco gritando detrás de una pancarta (yo). Emocionante.

La banda se abraza y saluda agradecida, se van del escenario, pero el público seguía cantando…“Na na na na Hey Jude”. Paul vuelve al escenario, pero no le dejan cantar…“Na na na na Hey Jude”… Paul se ve obligado a acompañar con la guitarra y ruega que paremos, al primer silencio se arranca con “Yesterday”. Aquí contribuí con unas lágrimas al ambiente de emoción general… Enlace a la octava parte del concierto aquí.

La banda vuelve…”Let It Be”…Los mecheros vuelven a escena… Paul coge de nuevo el Hofner, “¿Queréis más?”, “¡¡¡¡¡ Sííííííííí !!!!!”, respondemos , “Vale en ese caso… One, Two, Three, Fourrrrrr….”, “I saw her Standing There”. Acojonante. La banda abrazada, agradece la entrega y se va…

“Na na na na na HEY JUDE”
“Na na na na na HEY JUDE”
“Na na na na na HEY JUDE”

Paul sale corriendo con una enorme bandera española. Enlace a la novena parte del concierto aquí.

“Así que aún queréis más… Ok… vamos a darle al rock”. La banda vuelve, estamos agotados, pero nadie se quiere ir… Saben que nos tienen que dar la estocada final… Y sólo hay una canción que puede ser definitiva. “HELTER SKELTER”. Demoledor, brutal, salvaje…me quedo mudo… “Oh Madrid, sois un gran público, ¡gracias! pero os tenemos que dejar, nos tenemos que ir a casa, mañana tenéis que trabajar… Gracias a todos, sois geniales. Quiero dar las gracias a mi fantástica banda, pero sobre todo a vosotros”. Enlace a la décima parte del concierto aquí.

No podemos más y es la hora de rematarnos… “Sgt. Pepper’s” fusionado con el medley final de “Abbey Road” servirá de puntilla. Paul eleva su guitarra, la banda une sus manos y hace reverencias de agradecimiento. “Muchas gracias Madrid, muchas gracias España, ¡¡hasta pronto!!”. Enlace a la parte final del concierto aquí.  Llegué a casa (Zaragoza) a las cinco de la mañana. A las 7 estaba en pié para ir al curro. No dormí, pero pasé toda la noche soñando. Gracias Paul.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 4 de mayo de 2013

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THE BEATLES. Capítulo 17 (1974-1980). Ex-Beatles, los restos del naufragio. Parte II

Con los rumores de reunión más vivos que nunca y, a diferencia de otras veces, con fundamento real, los miembros del grupo prosiguen con su carrera en solitario. En octubre de 1974, John edita “Walls and Bridges” (enlace a crítica en Guilletek’s). Grabado en Nueva York y autoproducido por el propio John, sigue siendo un disco muy melancólico y con la separación de Yoko muy presente. Es un gran trabajo, y el genio musical de John se deja ver en canciones como la imprescindible “#9 Dream“, “Nobody Loves You (When You’re And Out)“, “What You Got” (por la que Lenny Kravitz debería pagar royalties) y “Whatever Gets You Thru The Night“. Precisamente esta última canción, en la que John es acompañado al piano y en la parte vocal por Elton John , fue el primer número 1 que John conseguiría como solista. Elton estaba convencido que la canción iba a ser un éxito pero Lennon no lo pensaba, el debate llegó a un punto en el que el pianista desafío a John con una apuesta: si la canción era un éxito como single, John debería actuar en directo con él. Como hemos dicho, la canción, al igual que el LP, fue número 1.

John cumplió su parte de la apuesta y, el 28 de noviembre de 1974, apareció para alborozo de los presentes en el escenario junto a Elton John. El Madison Square Garden contempló a ambos artista interpretar “Whatever Gets You Thru The Night” así como un par de temas de los Beatles: “Lucy In The Sky With Diamnons“, y la mccartiana “I Saw Her Standing There” que John presentó con las siguientes palabras: “Me gustaría dar las gracias a Elton y los chicos por invitarme esta noche. Pensamos en una canción para terminar y con la que pueda salir de aquí,… y creímos que sería mejor hacer una canción de un viejo, y alejado novio mío, llamado Paul. Esta es una que nunca canté, es una antigua canción de los Beatles, y creo que casi todos la conocen”. John seguía acercando posturas.

La relación entre Lennon y McCartney gozaba de una excelente salud, de hecho, según palabras de May Pang, en estas fechas, Paul y John estaban haciendo “planes para trabajar juntos en 1975, se iban a trasladar a Nueva Orleans para hacer algo de música”. Sin la influencia de Yoko y espoleado por Pang, John empezó a plantearse seriamente recuperar su vida de rock’n’roll star. Es paradójico que fuera McCartney, para nada afín a Ono, quien propiciara el acercamiento entre John y Yoko. Fue Paul quien le dijo a John al que recientemente había visto a Yoko y le había dicho que le gustaría volver a verle. Tras el concierto en el Madison Square Garden, una pequeña japonesa se acercó al camerino de John…

Pero las relaciones entre los miembros del grupo siguen dándose en el estudio. El nuevo álbum de Ringo, el continuista “Goodnight Viena“, cuenta, de nuevo, con una canción de John: “(It’s All Da-Da Down To) Goodnight Vienna“. El resto del disco pretende repetir, sin demasiado atino, las fórmulas de “Ringo”. El LP, editado en noviembre de 1974, se reitera los clichés del anterior pero ya sin su frescura, suena a más de lo mismo. Con todo, consiguió un meritorio octavo puesto en USA pero sólo un nº30 en Inglaterra.

Antes de que acabara este 1974, George también editaría un disco. Harrison tuvo un año movido, especialmente propiciado por su atribulada vida amorosa. El matrimonio Harrison no era feliz… No habían tenido hijos y George sufría por eso. Fueron a especialistas y Harrison le dijo a todo el mundo que él era estéril. Sólo quería proteger a Pattie (luego George tuvo hijos y Pattie aún no ha sido madre), pero, por otro lado, George continuaba siendo infiel muy frecuentemente…y Pattie comenzaba a coquetear (nada más) con un amigo de George, que siempre había estado enamorado de ella: Eric Clapton .

Un día, en el que el matrimonio Harrison cenaba con Ringo y Maureen (su mujer), de repente, George se levantó y dijo que estaba enamorado de Maureen. Ringo le echó de casa., pero, a los pocos días, Pattie se los encontró en la cama. Esto hartó a Pattie que, sin divociarse de George, comenzó a abrirse a nuevas relaciones. Eric Clapton que había caído en las redes de la heroína a causa de estar enamorado de la mujer de su mejor amigo (para la que compuso cuantro años atrás la monumental “Layla“, si acaso la canción de amor más descarnada que se haya escrito), dejó las drogas ilusionado con la nueva situación… Al poco tiempo comenzaron una relación a espaldas de George.

En lo musical, su disco de 1974, “Dark Horse“, es realmente flojo, tiene algún buen momento (el tema “Dark Horse” es bueno y “So Sad“, “Maya Love” y “Far East Man” estaban en buena línea) pero es aburrido y pretencioso. George sigue empecinado en su historia hindú y aburre al más pintado. La gira fue igualmente desastrosa, George estaba más preocupado por la religión que por la música y convertía sus conciertos en interminables letanías religiosas con fondo de música hindú. Incluso se escucharon pitos en algunas actuaciones. La gira y el disco tuvieron críticas muy desfavorables, alegando que George estaba cantando muy mal, que la banda era amateur y que las canciones eran aburridas. Aún con todo el disco llegó al nº4 (al fin y al cabo era un beatle).

1975 era un año señalado en el calendario beatle, puesto que era el año en el que expiraba su contrato con EMI. Los miembros de la banda serían libres para renegociar sus contratos discográficos a partir de 1976. En enero de 1975, poco después de co-escribir con David Bowie el número 1 “Fame“, John y Yoko se reconciliaron formalmente. John anuló sus planes de trabajo con Paul y editó un álbum de versiones de clásicos de los 50, “Rock’n’Roll“. Lennon intentó dar su enfoque a algunos clásicos del rock pero no consiguió un disco redondo y apenas la excelente versión de “Stand By Me” merece reseña. El disco obtuvo, sin embargo, un notable éxito alcanzando un número 6 en febrero de 1975. Sería la última edición discográfica de John Lennon en cinco años, poco después Yoko anunciaría que estaba embarazada y John decidió retirarse para cuidar a su mujer y a su futuro hijo, Sean. El niño ganó un padre y el mundo perdió un genio. El 18 de abril el público asistió a su última actuación en directo durante el especial de la ATV “A Salute to Lew Grade”. El programa fue grabado en abril y televisado en junio. Lennon interpretó dos canciones de “Rock ‘n’ Roll “, “Slippin ‘and Slidin’” y “Stand By Me” (esta última fue excluida de la transmisión televisiva), seguidas de “Imagine“.

Aunque John decidiera no acompañarle, Paul continuó con su plan de viajar a Nueva Orleans para grabar un nuevo disco. Paul quería volver a la carretera, pero quería hacerlo con un disco debajo del brazo…, pero, antes de nada necesitaba una banda. “Band On The Run” había sido obra de Paul, Linda y Denny Laine, repartiéndose el trabajo en el estudio. Paul inició un casting y tras un breve paso de Geoff Britton por la batería, los elegidos fueron Joe English (batería) y Jimmy McCulloch (guitarra). Habemus nuevos Wings.

El nuevo disco de Wings se titularía “Venus And Mars” (enlace a crítica en Guilletek’s). Aunque las grabaciones comenzaron en Londres (Abbey Road), acabaron el disco en Nueva Orleans durante la época de carnaval. El LP es tan brillante como “Band on the run”, pero es muy sólido. Realmente parece concebido como “excusa” para lanzar una gira, con temas muy “de directo”, potentes y alejados de trucos de estudio. Canciones brillantes como “Venus And Mars / Rockshow“, “Letting Go“, “Call Me Back Again“, “You Gave Me The Answer” dan buena muestra de la calidad de un álbum que además tenía un megahit planetario como “Listen To What The Man Said” (número 1 absoluto). El nuevo disco de Wings obtuvo buena críticas y alcanzó el número 1 en Estados Unidos e Inglaterra. Espoleado por el éxito, Paul lanza una gira, Wings Over the World Tour, en Reino Unido, con paradas en Australia (enlace al concierto), Estados Unidos y Canadá durante los siguientes meses y con una gran parte del álbum Venus and Mars en el setlist. McCartney, como ya habían hecho antes John y George, se atreve a tocar algunas canciones de los Beatles durante esta gira, así “I’ve Just Seen A Face“, “Blackbird“, “Lady Madonna“, “The Long And Winding Road” y “Yesterday” hicieron las delicias de los asistentes.

El gran éxito de Wings y la reconciliación de John y Yoko anularon las posibilidades de reunión que se habían abierto durante 1974. Con todo, la relación entre John y Paul había mejorado mucho y eso ya no habría de cambiar.

En una entrevista de mayo de 1975 para la revista Rolling Stone, John Lennon habla sobre su reconciliación con Yoko (“hemos vuelto porque nos queremos, nada más”) y se refiere al tiempo que han pasado separados como su “fin de semana perdido”. También hay tiempo para los Beatles, “todo está bien ahora con los chicos, hablamos habitualmente” y para Paul, “Band On the Run es un álbum fantástico…, creo que los Wings son un grupo conceptual, como lo fue la Plastic Ono Band, no es un grupo real, es Paul, es la música de Paul, y es buena”

George intenta redimirse del fiasco que supuso su anterior trabajo con “Extra Texture (Read All About It)“. Editado en octubre de 1975, este L.P tenía mejor calidad y una marcada influencia de soul, probablemente generada por la gran afición que George sentía por Smokie Robinson. La crítica lo trató un poco mejor, y de él se destaca el single “You“, que, aunque tuvo un moderado éxito en listas, es un tema arrebatador. No es un gran disco -George lo considera el peor de su carrera- pero mejora al LP anterior y tiene temas muy disfrutables como la citada “You” o la sentida “Ooh Baby (You Know That I Love You)” que le ayudaron a conseguir un nº8 en listas americanas y un 16 en las británicas. Tras la edición de este disco, y expirado el contrato con EMI, George comienza a negociar con la compañía discográfica “A&M”, con la que acabará firmando .

1975 no acabaría sin el disco del Beatle que faltaba. Ringo publica en diciembre de 1975 “Blast from Your Past”, un recopilatorio de la carrera en solitario del batería sin demasiado que comentar. Ringo no estaba muy centrado en la música ya que acababa de divorciarse de Maureen (recordad su infidelidad con George) y la edición de este Lp tiene más que ver con la necesidad de mantener el ritmo de edición que solcitaba la compañía que por un criterio artístico. Ringo decide trasladar su residencia a Montecarlo para evitar impuestos. También vencido su contrato con EMI, firma con Polydor Records.

1976 arranca con Paul y sus Wings girando por medio mundo. La banda había comenzado en septiembre de 1975 actuando en Europa y Oceanía y en marzo había llegado la hora de “atacar” el estratégico mercado americano. La gira había tenido un tuvo un éxito arrollador, pero Paul se sentía un poco corto de repertorio para afrontar la gira americana (más exigente y comercialmente más interesante), así que fue aprovechando los descansos entre ciudades para grabar los temas que había ido componiendo en sus viajes…El álbum resultante se llamaría “Wings At The Speed Of Sound” –enlace a crítica en Guilletek’s– (Wings a la velocidad del sonido). Grabado en poco más de un mes y editado en marzo de 1976 es un disco concebido para tocar en directo y supone un futil intento de democratizar Wings y demostrar a la crítica que no eran “sólo” la banda de Paul McCartney (McCulloch compone y canta un tema, Laine compone uno y canta tres, English canta otro e incluso Linda canta un tema en solitario). Es un álbum notablemente inferior a sus dos trabajos anteriores a pesar de contener dos hits planetarios como la comercial “Silly Love Songs” o la destacable “Let’Em In“, pero no está exento de buenos momentos como “She’s My Baby“, la excelente “The Note You Never Wrote” (escrita por Paul aunque cantada por Denny Laine), “San Ferry Anne” o la canción de Laine “Time To Hide“. El disco fue de nuevo un enorme éxito comercial (nº1 en Usa y 2 en UK) y, aunque la crítica no lo recibió con el alborozo de los discos anteriores, fue la excusa perfecta para arrancar con fuerza la gira americana.

Durante su gira americana, Paul aprovechó su paso por Nueva York para visitar a John. McCartney, acompañado de Linda, apareció en los apartamentos Dakota con la guitarra al hombro y pilló desprevenido a John que no dudó en decirle: “Paul, esto no es Liverpool, no puedes aparecer cuando quieras y sin avisar… tengo una familia, no hagas esto”. Paul y Linda se marcharon pero volvieron al día siguiente y cenaron con John y Yoko. Después de cenar, Paul y John se quedaron viendo la tele y presenciaron como en el “Saturday Night Live”, el presentador ofreció un cheque de 3,000 dólares a los Beatles si se reunían y tocaban 3 canciones durante el programa…, por un momento pensaron en tomar un taxi para recorrer las pocas calles entre el apartamento de los Ono-Lennon y el estudio. John, en una entrevista publicada en 1980, recordaba la escena: “un día Paul apareció por aquí con la guitarra al hombro, como solía hacer en los viejos tiempos. Yo le eché y le dije “Paul, esto no es Liverpool”…Pero, por la noche, Linda y él se acercaron y estuvimos aquí comiendo algo, viendo la tele y recordando viejos tiempos. Un tipo ofrecía un montón de pasta por tocar en su programa y Paul y yo estuvimos viéndolo… , estuvimos a punto de ir al estudio. Más como una broma que como otra cosa…”

Pero no ocurrió…, no hubo reunión beatle. Lo que sí tuvimos fue un nuevo disco. En Junio 1976 se publica “Rock ‘n’ Roll Music” un nuevo disco doble con los temas (propios y versiones) más rockeros de la discografía del grupo. George Martin hizo una remezcla de las canciones que aparecen en el disco para la ocasión. Disco 1: Twist And Shout, I Saw Her Standing There, You Can’t Do That, I Wanna Be Your Man, I Call Your Name, Boys, Long Tall Sally, Rock And Roll Music, Slow Down, Medley (Kansas City – Hey, Hey, Hey, Hey), Money (That’s What I Want), Bad Boy, Matchbox, Roll Over Beethoven. Disco 2: Dizzy Miss Lizzy, Any Time At All, Drive My Car, Everybody’s Trying To Be My Baby, The Night Before, I’m Down, Revolution, Back In The U.S.S.R., Helter Skelter, Taxman, Got To Get You Into My Life, Hey Bulldog, Birthday, Get Back (With Billy Preston). Alcanzó un número 2 en Estados Unidos y un número 11 en Inglaterra.

En septiembre de 1976, Ringo debuta con su nueva discográfica con el LP “Ringo’s Rotogravure“. Intentando repetir el éxito de su disco de 1973, “Ringo”, el batería vuelve a echar mano de sus ex-compañeros. De esta forma, Paul le cede “Pure gold“, John “Cooking in the kitchen of love” y George “I’ll still love you“…, todas canciones más que dignas…, pero el disco naufraga. Ni la crítica, ni el público respaldaron el nuevo trabajo de Starr, quedándose en un nº28…Ringo se desinflaba peligrosamente.

La carrera de Ringo empezaba a demostrar síntomas de desgaste y algo parecido le estaba ocurriendo a la de George. Decidido a recuperar el prestigio perdido e ilusionado con su nuevo contrato discográfico con A&M, Harrison se pone a trabajar en su nuevo disco. Desgraciadamente, contrae una hepatitis que le impide terminar el LP para la fecha pactada (el 25 de junio) y, en un gesto sorprendente, A&M le rescinde su contrato. Una vez terminada la grabación, George le ofrece el disco a Warner Records y llegan a un acuerdo. “Thirty Three & 1/3” se edita en noviembre de 1976 y cosecha las mejores críticas desde “All Things Must Pass”. El álbum es definitivamente superior a todos sus trabajos post-All Things Must Pass gracias a canciones como “Beautiful Girl“, “True Love“, el single “Crackerbox Palace” o el excelente soul de “This Song” en la que George ironiza sobre sus problemas legales con “My sweet lord”. Harrison promocionó el disco con la grabación de videoclips (los podéis ver en los enlaces de las canciones, merecen mucho la pena) y con una aparición en TV junto a Paul Simon en la que interpretaron “Here Comes The Sun” y la canción de Simon “Homeward Bound“. Las cosas comenzaban a marchar mejor para George quien, a pesar de no conseguir un enorme éxito (nº11) recuperó gran parte de su prestigio.

En lo personal, el matrimonio Harrison estaba ya finiquitado y deciden divorciarse. George había comenzado una relación con Olivia, una empleada de la Warner (su casa de discos), a la que además había dejado embarazada, y Pattie estaba liada con Eric Clapton. Cuando la pareja decidió informar a George de su relación su respuesta fue: “Bueno, espero que me inviteis a la boda”… Harrison y Clapton nunca dejaron de ser amigos.

En noviembre de 1976, se edita en Inglaterra la versión americana de “Magical Mystery Tour”. La banda sonora de Magical Mystery Tour se editó en Inglaterra el 8 de diciembre de 1967 en forma de EP doble, es decir, dos vinilos “tipo single” cada uno con dos canciones en la cara A y otra en la B, haciendo un total de seis, pero en Estados Unidos, donde el EP ya no funcionaba, se había editado unas semana antes como álbum, añadiendo una serie de singles que se habían editado durante el reto de año de 1967. Con el tiempo, el formato americano acabó imponíendose y es como ha llegado a nuestros días, EMI editó la versión norteamericana en el Reino Unido el 19 de noviembre de 1976.

A finales de 1976, Paul edita un triple disco resumiendo la gira mundial de Wings. Originalmente iba a ser un disco doble pero la exitosa edición de algunos discos piratas que incluían el show completo hizo que Paul decidiera editar un triple disco y, así, poder incluir el setlist completo. “Wings Over America“, editado en diciembre de 1976, es un trabajo brutal en el que la banda suena de forma extraordinaria y que resulta un excelente resumen de la breve carrera de Wings. Hay momentos realmente espectaculares como la intro con “Venus And Mars”/”Rockshow” /”Jet” enlazadas, “Let Me Roll It“, un “Maybe I’m Amazed” de otro planeta, “Letting Go“, “Beware My Love“, el “Go Now” de Denny… Todo el (triple) disco está a una altura soberbia y no tiene ni un momento bajo. Como no podía ser de otra forma, los momentos álgidos de los conciertos llegaba cuando la banda interpretaba alguno de los cinco temas de los Beatles que Paul seleccionó para la gira: “Lady Madonna“, “The Long And Winding Road“, “I’ve Just Seen A Face“, “Blackbird” y “Yesterday“. En los créditos de las canciones de los Beatles, Paul decidió alternar el orden de los apellidos y el “Lennon-McCartney” se convirtió en “McCartney-Lennon”, provocando las públicas y airadas protestas públicas de Yoko…, John no dijo nada. El triple LP alcanzó el número 1 en Estados Unidos y el 8 en Inglaterra. Uno de los mejores trabajos de Wings.

Ya en 1977, en abril concretamente, se edita un nuevo disco de los Beatles, el polémico Live! at the Star-Club in Hamburg, Germany“. El grupo fue grabado con un aparato casero en la última de sus vistas a a Hamburgo en 1962 (ya con Ringo), antes de que estallara la beatlemanía. El propietario de las cintas ya intentó vendérselas a Brian Epstein en la década de los 60, oferta que el manager rechazó sin dudarlo por la pésima calidad de la grabación. Paul Murphy, director de Buk Records, compró las cintas en 1977 y formó una nueva compañía, Lingasong Records, específicamente para editar el disco. Las cintas fueron sometidas a un tratamiento de ampliación de audio para mejorar el sonido y fueron remezcladas. John, Paul, George y Ringo intentaron frenar su lanzamiento, pero ya era tarde: se editó el 8 de abril de 1977…, y fracasó. La calidad de la grabación en horrible pero no deja de ser un buen testimonio del sonido del grupo en sus salvajes inicios (“Long Tall Sally“, “The Hippy Hippy Shake“, “Twist & Shout“).

Ya que se había editado este directo no-oficial (que no pirata), EMI decidió editar un directo oficial del grupo. “The Beatles at the Hollywood Bowl“, se editó en mayo de 1977, y contiene una selección grabada en directo en los conciertos ofrecidos por los Beatles en el Hollywood Bowl de Los Ángeles el 23 de agosto de 1964 y el 29 de agosto de 1965. George Martin y el ingeniero de sonido Geoff Emerick tuvieron que trabajar duro para aislar la música del griterío de las fans…, pero el resultado mereció la pena. A pesar de la deficiencia del sonido, el disco consigue hacerse eco de la energía que transmitían los Beatles en directo. El propio Martin recuerda como tuvo que pedir permiso a los miembros del grupo para su edición: “Tuve que pedir el permiso de todos los ex- Beatles. Llamé a John y le conté lo del disco. Le dije que un principio estaba un poco escéptico con cómo pudiera salir, pero que luego quedé entusiasmado porque consideraba que el álbum iba a ser una pieza histórica. Le dije a John “Quiero que lo oigas y si no te gusta dame un grito”. Hable con él al día siguiente y estaba encantado con el álbum”. Paul dio su aprobación, al igual que George y Ringo, aunque estos últimos no estaban demasiado entusiasmados con el proyecto.

La verdad es que, a pesar de su sonido no demasiado claro, es el mejor testimonio grabado que tenemos de los Beatles en directo en plena beatlemanía y, como tal, es una maravilla llena de energía y vitalidad. Los Beatles eran una gran banda en directo y este álbum lo atestigua. Arranca, como era habitual en esta época, con una potente y recortada versión de “Twist And Shout” coreada por histéricos gritos de las fans. “She’s A Woman“, nos presenta a un McCartney en plenitud vocal en 1964, rockeando de forma fantástica, al igual que Lennon en el siguiente corte del disco “Dizzy Miss Lizzy“. La versión en directo de “Ticket To Ride” es simplemente fantástica, como la de “Can’t Buy Me Love“. “Things We Said Today” echa de menos sus características guitarras acústicas y apenas sobrevive al intento. Mucho mejor es la versión de “Roll Over Beethoven“, incluso superior a la de estudio con George cantando de forma mucho más agresiva.

La cara B del disco se abre con Ringo cantando “Boys” en una, de nuevo, gran versión que queda por encima de la versión de estudio. “A Hard Day’s Night” suena fantástica, como le pasa a “Help!“, ambas mucho más rítmicas que sus versiones pulidas en estudio. Un “All My Loving” acelerado y con Paul ligeramente desafinado da paso al gran final, con un “She Loves You” fantástico y sobre todo un enorme “Long Tall Sally” en el que Paul se deja la garganta.

En resumen, un disco muy interesante para los fans del grupo. No es un imprescindible, pero es un buen disco en directo (teniendo en cuenta los medios que se tenían en 1964/1965), y un excelente testimonio de la Beatlemanía. El sábado 4 de junio de 1977 el álbum The Beatles At The Hollywood Bowl llegó al número 1 en Inglaterra, en Estados Unidos se quedó en el 2.

Con los Beatles de nuevo en el candelero, el incansable Ringo vuelve a la carga con “Ringo The 4th” En esta ocasión, ni Paul, ni George, ni John participan…El disco es completamente prescindible e introduce a Ringo en la música disco con desastroso resultado… Se edita en septiembre del 77 y se queda en el nº162 en listas. Era un disco muy malo.

EMI/Capitol vuelve a intentar exprimir la gallina de los huevos de oro con la edición, en octubre, de un nuevo recopilatorio. Si un año antes habían recopliado las canciones más rockeras del grupo con “Rock’n’Roll Music“, esta vez compilan en un doble LP una selección de las canciones de amor del grupo bajo el título de “Love Songs“. Así, el disco 1 contiene “Yesterday”, “I’ll Follow the Sun”, “I Need You”, “Girl”, “In My Life”, “Words of Love”, “Here, There and Everywhere”, “Something”, “And I Love Her”, “If I Fell”, “I’ll Be Back”, “Tell Me What You See” y “Yes It Is“. El disco 2 contiene: “Michelle”, “It´’s Only Love”, “You’re Gonna Lose That Girl”, “Every Little Thing”, “For No One”, “She’s Leaving Home”, “The Long and Winding Road”, “This Boy”, “Norwegian Wood”, “You’ve Got to Hide Your Love Away”, “I Will” y “P.S. I Love You”. El doble LP tuvo un éxito moderado (no hacía ni tres meses que habían editado The Beatles At The Hollywood Bowl) y se quedó en un número 24.

Mientras  Paul y sus Wings, hinchados de éxito, vuelven al estudio con la idea de grabar un nuevo álbum y alargar el momento de popularidad del grupo. Con su cuarto hijo recién nacido (septiembre de 1977) Paul tuvo la idea de meter un estudio de grabación en un barco y grabar durante unas vacaciones. Tenían muy buen material y grabaron varios temas pero al poco tiempo comenzaron a surgir las desavenencias. Jimmy McCulloch era un tipo problemático, estaba colgado de drogas hasta las cejas y era muy joven comparado con el resto del grupo (tenía 21 años y Paul 34)…Necesitaba más marcha de la que los Wings le daban y dejó el grupo …Desgraciadamente, murió a los pocos años de sobredosis… Joe English, el batería, tampoco estaba cómodo…el dijo, “tocar en un grupo en el que unos son millonarios (Paul) y otro no (él mismo) es un problema…una vez nos propusieron tocar con Stevie Wonder y Paul no quiso…¡¡nos pagaban una fortuna!!” . Por lo que Paul se había quedado sin banda, otra vez. Sólo le quedaban sus inseparables Linda y Denny Laine. Aparcaron el proyecto del nuevo LP y prepararon un nuevo single. “Mull of Kintyre“, como se título el nuevo sencillo de Wings, fue el single más vendido de la historia en Inglaterra (el record se mantuvo hasta finales de los 90). La canción es un genial vals escocés que Paul, con la ayuda de Laine, compuso a la península escocesa donde compró una casa en 1966. Se editó en noviembre de 1977 y fue nº1 en Inglaterra durante varios meses.

No obstante, Paul, junto a Linda y Denny siguió con el proyecto del nuevo disco que acabó titulándose “London Town(enlace a crítica en Guilletek’s). El disco es en general mucho más tranquilo que los últimos LP’s de Wings. Está muy bien acabado y su exquisitez choca de pleno con el incipiente sonido punk que comenzaba a tomar las radiofórmulas de medio mundo, estamos en marzo de 1978. Con todo, el disco tiene grandes canciones como la homónima “London Town“, la impresionante “I’m Carrying” (que recibió los elogios de George Harrison), “Don’t Let It Bring You Down” o el buen rock de “I’ve Had Enough“; además el single del disco, la azucarada “With A Little Luck“, fue un rutilante número 1. El disco fue generalmente bien recibido por la prensa especializada y obtuvo un notable éxito comercial, puesto 4 en las listas británicas y la segunda posición en la lista yanqui. Como curiosidad, el álbum incluye la canción “Girlfriend“, versionada en 1979 por Michael Jackson en su exitoso LP “Off the Wall”

Siete meses después del fracaso de “Ringo The 4th”, Ringo vuelve a intentarlos con “Bad Boy“, editado en abril del 78. Sin embargo obtuvo aún peores resultados comerciales y de crítica que su predecesor. A pesar de la promoción del álbum con la retransmisión de un especial de televisión titulado Ringo: With a Litle Help From My Friends, Bad Boy alcanzó el puesto 129. No obstante, el disco es mucho mejor que el anterior y, a pesar de sonar completamente fuera de onda (recuerdo que estamos en plena era punk), canciones como “Lipstick Traces (On A Cigarette)” o “Heart Of My Sleeve” bien merecen una escucha.

1978, el año de menos actividad beatle de los años 70, concluye con la edición de “The Beatles Collection“, una caja recopilatoria de discos de vinilo conteniendo el catálogo oficial de The Beatles en estéreo. Es una colección bastante incompleta puesto que no incluye una serie de grabaciones del grupo como las correspondientes al EP “Magical Mystery Tour” (que, como hemos dicho, se había editado como LP en Inglaterra apenas dos años antes, en 1976) , ni los sencillos que habían sido previamente publicado en los recopilatorios Rojo y Azul (editados en 1973). La caja se completaba con un nuevo álbum recopilatorio llamado “Rarities con una selección de canciones editadas por el grupo que no aparecieron en los LP’s. Éste recopilatorio fue luego lanzado por separado (al mes siguiente) con las siguientes canciones: “Across The Universe (la versión original)”, “Yes It Is”, “This Boy”, “The Inner Light”, “I’ll Get You”, “Thank You Girl”, “Komm, Gib Mir Deine Hand”, “You Know My Name (Look Up The Number)”, “Sie Liebt Dich”, “Rain”, “She’s A Woman”, “Matchbox”, “I Call Your Name”, “Bad Boy”, “Slow Down”, “I’m Down” y “Long Tall Sally”. En resumen, si es 1978 querías tener todo el material beatle debías comprar esta caja, el “Rojo”, el “Azul” y la edición de 1976 del LP “magical Mystery Tour”.

Mientras Harrison, que había permanecido inactivo musicalmente durante los últimos tres años, última la edición de su siguiente disco. George había quedado tocado con el tema del juicio por plagio y por las críticas que estaban recibiendo sus trabajos y decidió alejarse un poco de la música para dedicarse a otras dos de sus pasiones: la Fórmula 1 (siempre había sido muy aficionado a los coches y, poco a poco, estrechó lazos con algunos de los pilotos más destacados del Circuito) y el cine. En cuanto a lo cinematográfico, George fundó HandMade Films, una productora cinematográfica. El año anterior, 1978, había llegado a empeñar su mansión para financiar a un prometedor grupo de cómicos británicos con los que había entablado amistad, ¿su nombre?, Monty Phyton. George leyó el guión de una disparatada parodia de la vida de Jesucristo y lo tuvo claro, “quiero ver esta película”, y decidió producirla. Como dijo Terry Gillian, miembro de Monty Phyton, “fue la entrada de cine más cara de la historia”. De esta forma en 1979 se estrena la maravillosa “La Vida de Brian“, producida por George Harrison y en la que incluso hace un pequeño cameo (es el del turbante rojo en este vídeo).

En lo personal, George se había casado con Olivia tras divorciarse de Pattie y Dhani, el primer hijo de la pareja, ya había nacido. Con nuevas fuerzas y nueva familia, George entra de nuevo al estudio y graba un nuevo disco. “George Harrison“, que se editaría en febrero de 1979. Posiblemente sea su mejor trabajo desde 1970. Lleno de suaves y cálidas melodías, contenía la mejor pieza escrita por George en casi nueve años, “Blow Away” (¡qué guitarras!). También destacan “Love Comes To Everyone” (con una traviesa introducción de guitarra a cargo de Eric Clapton), “Here Comes The Moon“, “Dark Sweet Lady”, y sobre todo “Not Guilty“, un tema escrito para el álbum blanco de Los Beatles, que había sido rechazado por el grupo. El disco fue bien acogido alcanzando un nº14.

En mayo de 1979, la ex mujer de George, Pattie, se casó con Eric Clapton. Entre los invitados había celebridades musicales como David Bowie, Elton John, Mick Jagger, Bill Wyman, Jack Bruce, Ginger Baker, Ringo, Paul McCartney y el propio George Harrison. John Lennon declinó la invitación debido a que vivía en Nueva York y la boda se celebró en Inglaterra. La negativa de John fue una lástima puesto que Paul, George y Ringo acabaron improvisando junto a Eric Clapton varias canciones, entre ellas “Sgt. Pepper’s”. Pattie recuerda en su autobiografía que John la llamó para felicitarla por su matrimonio pasados unos días y, cuando le contó lo que había pasado, John dijo: “¿En serio?, ¡joder!, de haberlo sabido hubiera estado allí”. Una nueva oportunidad perdida de ver a los cuatro juntos.

Por su parte Paul estaba ocupado intentando refundar Wings tras la marcha de McCulloch y English. El primero en ingresar en los nuevos Wings es el guitarrista Laurence Juber y luego entró el batería Steve Holly. ya tenía grupo y la idea era grabar un nuevo LP y comenzar una nueva gira mundial. En 1979 el punk es la onda musical imperante, sin embargo, la nueva formación de Wings sale al mercado con un single muy apartado de este nuevo estilo, “Goodnight Tonight“, una canción escandalosamente comercial que fue un éxito pero, en mi opinión, es insoportable. Mal empezamos.

Sin embargo el disco, titulado “Back To The Egg” (enlace a crítica en Guilletek’s) y editado en junio de 1979, es un claro intento de los Wings por acercarse a sonidos más guitarreros. La nueva banda es buena, la producción del álbum es excelente (a cargo de Paul y Chris Thomas) y, aunque no gustó demasiado a la crítica, a mí me parece un gran trabajo. Tiene buenos temas, “Getting Closer“, la anfetamínica “Spit It On“, “Old Siam Sir“, “Arrow Thorugh Me” o la excelente canción de Laine “Again and Again And Again“, pero lo más espectacular del álbum es el instrumental “Rockestra Theme” en el que Paul juega a gigante del rock…y lo consigue… La idea era formar una gran orquesta sinfónica pero con instrumentos de rock, para ello, echó mano de músicos amigos. La banda resultante fue la siguiente: Baterías (Steve Holly de los Wings, John Bonham de Led Zeppelin y Kenney Jones de los Who), Guitarras (Denny Laine de los Wings, Laurence Juber de los Wings, Dave Gilmour de Pink Floyd, Hank Marvin de los Shadows, Pete Townshend de los Who), Bajos (Paul McCartney, John Paul Jones de Led Zeppelin, Ronnie Lane de los Small Faces, Bruce Thomas de la banda de Elvis Costello), Teclados (Paul McCartney, Linda McCartney de los Wings, Gary Brooker de Procul Harum). “So Glad To See You Here” también está grabada con esta súper-formación. Las críticas al disco no fueron tan favorables como en trabajos anteriores y se acusó a Paul de estar “falto de inspiración”. Con todo, en plena era punk, fue nº8 en USA y 10 en Inglaterra.

Paul y los Wings, con el disco bajo el brazo, iniciaron una gira mundial que empezó con 20 conciertos en el Reino Unido. La parte británica de la gira concluye el 29 de Diciembre con la celebración en el Hammersmith Odeon de Londres del “Concierto para la gente de Kampuchea“. A fines de los 70’s, el terror del régimen de Pol Pot, en Camboya (Kampuchea), atrajo la preocupación de las Naciones Unidas y de la Unicef. McCartney se puso en contacto con la ONU con la idea de hacer una serie de conciertos benéficos y conseguido el beneplácito de Naciones Unidas, se pone en contacto con varios músicos amigos para organizar el mejor cartel posible. Así habla con Pete Townshend, y consigue a The Who, habla con Freddie Mercury, y consigue a Queen, y así susesivamente se invita a The Clash, Elvis Costello y los Atraccions, The Pretenders, Robert Plant, Billy Conolly… Serían 4 noches sería de conciertos (del 26 al 29 de Diciembre). La actuación de Wings incluyó algunos temas de los Beatles como una excelente interpretación de “Got To Get You Into My Life” “Yesterday” o “The Fool On The Hill” pero lo más impresionante fue la aparición de la banda de Rockestra (a los que se unió el líder de Led Zepelin, Robert Plant) al completo interpretando “Rockestra Theme“, “Lucille” de Little Richard y un emocionante “Let It Be“.

A las dos semanas de los coniertos de Kampuchea, los Wings viajan a Japón como primera escala de su gira mundial. A su llegada al aeropuerto internacional de Narita, los agentes de la aduana descubrieron 219 gramos de marihuana, escondidos en la maleta de Paul que fue arrestado, esposado e interrogado durante una hora por los agentes de control de narcóticos. Paul pasó encarcelado 10 días en una celda de 2 por 2’5 metros en la prisión de Tokio, atado a la pared con una cuerda atada al cuello.Las únicas noches que había pasado separado de Linda desde 1969. Paul describe estos días como los peores de su vida: “estaba aterrado. Creía que me iban a violar y dormía todas las noches con el culo pegado a la pared… Era como en “Puente sobre el río Kwai”, gritaban ¡¡22!! -que era mi número- y yo contestaba “¡¡PRESENTE!!” .A pesar de que la pena para este tipo de delitos era de siete años de trabajos forzados, Paul sale de la cárcel y es deportado a Gran Bretaña. La gira es anulada y Paul decide dar un giro a su carrera: Los Wings habían llegado a su fin.

Cuando Paul dejó los Beatles, se encerró en su casa con un cuatro pistas y grabó “McCartney”, el tocaba todo… Cuando Paul dejó los Wings, se encerró en su casa con un dieciseis pistas y grabó “McCartney II” (enlace a crítica en Guilletek’s), él tocó todo… Paul se volvió a encargarse de todos los instrumentos, las voces, la composición de los temas y la producción del álbum. Es el disco más experimetal de Paul hasta la fecha, haciendo un uso intensivo de sintetizadores (bastante primitivos en 1980). El disco presentaba a un nuevo Paul, más tranquilo, menos rockero, más “artesano”. El LP se publicó en mayo de 1980 y fue un gran éxito (nº1 en Inglaterra y 3 en USA) a pesar de un recibimiento dispar por parte de la crítica. En su momento fue un disco avanzado (canciones como “Check My Machine” son parecido a lo que hoy en día hacen grupos como Gorillaz, sólo que 20 años antes), pero hoy puede sonar desfasado. No obstante contiene algunas grandes canciones como la evocadora “Waterfalls“, “One Of These Days“o “Summer’s Day Song“. La canción más recordada del disco es el single “Coming Up” (elogiada por John Lennon, “es buena, me ha gustado mucho”) y su excelente videoclip.

No obstante, lo más importante de este principio de 1980 aún estaba por llegar: en agosto John Lennon, tras cinco años de retiro, volvía al estudio

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 30 de marzo de 2013

THE BEATLES. Capítulo 14 (1969), El canto del Cisne. “Abbey Road”

A mediados de 1969, los Beatles eran poco más que una “marca”. Poco quedaba de la banda unida de antaño y cada uno de los miembros -especialmente George y John- hacía si vida. En este entorno, Harrison edita en mayo de 1969 su segundo LP en solitario: “Electronic Sound“. Compuesto sólo por dos largos temas, uno para cada cara, es un pretencioso álbum experimental que gira en torno a un sintetizador Moog “tocado” por el propio George. Absolutamente infumable. Ruido. Otra porquería al nivel de “Two Virgins”

John tampoco colaboró demasiado a prestigiar los lanzamientos en solitario de los miembros del grupo. John y Yoko editan, también en mayo de 1969, su segundo álbum conjunto: “Unfinished Music No. 2: Life with the Lions”. Otra basura integral que gira en torno al aborto que sufrió Yoko y en el que perdieron al que iba a ser el primer niño de la pareja. Es más audible que “Two Virgins” pero sigue sin merecer una sola escucha.

Pero John, a pesar de que sus lanzamientos en solitario se empeñasen en demostrar lo contrario, seguía siendo un músico maravilloso y apareció en el estudio con una nueva canción. La letra seguía siendo, como todo lo que hacía últimamente, sobre su relación con Yoko. Lennon quería grabarla con los Beatles, pero George no estaba y Ringo estaba desarrollando su carrera como actor rodando The Magic Christian con Peter Sellers. Sólo quedaba Paul. “The Ballad Of John And Yoko” (enlace) fue grabada por John (voz y guitarras) y Paul (voces, bajo, piano, batería y maracas) en uno de los últimos momentos se estrecha colaboración de los que otrora fueron inseparables amigos. Los asistentes a la sesión hablaron de un ambiente de verdadera camaradería entre ambos. En cuanto a la canción, es buena, pero quizás no tanto como para ser un single del grupo…, por lo que no sería de extrañar que su edición fuera un intento de contentar a John ante los últimos acontecimientos acaecidos. La canción, con todo, fue un éxito en Europa incluso a pesar del veto de la BBC por el verso “Cristo, sabes que no es fácil… tal como van las cosas, van a crucificarme”…, en Estados Unidos alcanzó “sólo” un número 8 por la actuación de Cinturón Bíblico en contra de la canción.

La cara B del single quedó para “Old Brown Shoe” (enlace), una buena canción de George con una frenética línea de bajo que, aunque los registros de grabación atribuyen a McCartney, Harrison siempre ha reclamado.

La actividad de John y Yoko era imparable y el 26 de mayo viajan a Montreal (Canadá) para comenzar su “encamada por la Paz”, su forma no violenta de protestar contra las guerras en general y en particular contra la de Vietnam. Consistía en quedarse en la cama, en una habitación de hotel decorada con carteles en pro de la paz y convocar a cuanta prensa fuera posible. Yoko y John llevaron a cabo dos encamadas de dos semanas de duración en pro de la paz, en Ámsterdam (durante su viaje de novios) y en Montreal. Un reportero le preguntó a John que qué intentaba hacer. Y John le contestó espontáneamente, todo lo que estamos diciendo es : “dale una oportunidad a la paz” (“Give Peace a Chance”), y tal como lo dijo, le gustó la frase y la preparó musicalmente para una canción.

El 1 de junio de 1969, alquiló una grabadora de 8 pistas en unos almacenes locales de música, volvió a la habitación del hotel y la grabó cantando junto a docenas de periodistas y varias celebridades, incluyendo a Timothy Leary, Rosemary Woodruff Leary, Petula Clark, Dick Gregory, Allen Ginsberg, Murray the K y Derek Taylor. “Give Peace a Chance” (enlace) se editó como single bajo el nombre de Plastic Ono Band alcanzando un número 2 en listas y, a pesar de que Paul no tuvo nada que ver, su composición aparece atribuida a Lennon y McCartney. Fue la forma de agradecer a Macca su participación en “The Ballad Of John And Yoko”. La cara B del single la ocupaba la composición de Yoko, “Remember Love” (enlace), quizás lo mejor de la artista japonesa.

Paul McCartney observaba en la distancia toda esta actividad de John y Yoko con cierta pasividad, pero entrado el verano de 1969, pensó que era momento de recuperar el timón de su carrera. El proyecto “Get Back” había sido muy doloroso, tenían que volver a trabajar como en los viejos tiempos. Lo primero que hizo fue telefonear a George Martin. “Paul me dijo: ‘Volvamos a empezar y grabemos como antes, ¿producirías un álbum como solíamos hacerlo?’. ‘Bueno, si me dejáis, sí’. Le dije. Y así lo hicimos. Aunque no fue realmente como en los buenos tiempos, porque seguían componiendo aparte y utilizaban a los demás como músicos de acompañamiento en vez de trabajar en equipo, pero fue fantástico, es mi álbum preferido de los Beatles”.

Fue Paul también el que llamó , con su incontenible entusiasmo por todo lo que tuviera que ver con los Beatles, a John, George y Ringo. Los cuatro sabían que el grupo estaba roto y los cuatro sabían que el proyecto “Get Back” no era un final a la altura del grupo. Paul explica que querían “terminar el trabajo de una forma honorable”. El truco fue dejar todo a un lado, ponernos el mono de trabajo para hacer un álbum muy especial. De alguna manera, pensábamos que este sería nuestro último trabajo, así que… todavía podíamos mostrarnos a nosotros mismos de lo que eramos capaces de hacer, y tratamos de divertirnos mientras lo hacíamos”. Geoff Emerick, el ingeniero de sonido, que había dejado al grupo durante las sesiones del “Álbum Blanco”, también se unió al proyecto trayendo a un joven ayudante…, un tal Alan Parsons.

“ABBEY ROAD

“Come Together” (Lennon-McCartney)
“Something” (Harrison)
“Maxwell’s Silver Hammer” (Lennon-McCartney)
“Oh Darling” (Lennon-McCartney)
“Octopus’s Garden” (Starkey)
“I Want You (She’s So Heavy)” (Lennon-McCartney)

“Here Comes The Sun”(Harrison)
“Because” (Lennon-McCartney)
“You Never Give Me Your Money” (Lennon-McCartney)
“Sun King” (Lennon-McCartney)
“Mean Mr. Mustard” (Lennon-McCartney)
“Polythene Pam” (Lennon-McCartney)
“She Came In Through The Bathroom Window” (Lennon-McCartney)
“Golden Slumbers” (Lennon-McCartney)
“Carry That Weight” (Lennon-McCartney)
“The End” (Lennon-McCartney)

“Her Majesty” (Lennon-McCartney)

Seamos claros, “Abbey Road”, el último disco que los Beatles grabaron, es una absoluta obra maestra. No tiene ni un sólo momento bajo y es, sin duda, su álbum más refinado y su cénit como banda, tanto a nivel instrumental como vocal. A pesar de que la banda en lo personal estaba absolutamente rota, es uno de los discos más coherentes del grupo y aparecen como un conjunto especialmente compenetrado. Es, de hecho, el disco con más fragmentos cantados en armonías de tres voces. No obstante esta cohesión es un espejismo cuidadosamente elaborado. Realmente los cuatro Beatles coincidieron en el estudio en pocas ocasiones (en parte debido al accidente de coche que sufrió Lennon el 1 de julio de 1969) y para evitar la tradicional guerra de egos entre John y Paul, se llegó a un acuerdo fundamental según el cual la cara “1” se haría a criterio de Lennon y la cara “2” (la suite) según McCartney.

John y Paul estaban para entonces en mundos separados y, como recuerda McCartney, “cuando hicimos Abbey Road, John y yo éramos abiertamente críticos con la música del otro, y me dio la sensación de que a John no le interesaba demasiado interpretar nada que no hubiera compuesto él mismo”. John por su parte acabó harto del perfeccionismo de Paul. Como ocurriera en el “Álbum Blanco”, cada uno de ellos utilizaba al resto como músicos de apoyo. De hecho el disco, como he dicho antes, está claramente diferenciado en dos partes: la cara A, mucho más tradicional y la cara B en la que McCartney construye una suite, una especie de opereta-pop con varios fragmentos de canciones, “tanto John como yo teníamos varias canciones que eran fantásticas tal cual estaban pero que nunca terminamos, así que pensé que podríamos juntarlas”. Es esta cara B lo que hace al disco especial y único, haciendo avanzar al grupo hacia nuevas atmósferas sonoras e incluso lo acerca al rock progresivo. Sin embargo a John nunca le gustó esta parte, “Me gustaba la cara A, pero nunca me gustó esa especie de ópera pop que hay en la otra cara. Es chatarra, trozos de canciones que fuimos echando ahí y juntando. Fue un álbum competente, estaba conjuntado, pero carecía de vida”. De hecho, no es el mejor disco de Lennon en cuanto a aportaciones. John que demostró estar en forma extraordinaria con el “Álbum Blanco” baja mucho enteros en este disco. Sin embargo Ringo se sale, George se confirma como un maestro de la composición y McCartney está de monumento.

Paul, que ya era el líder musical de la banda (en parte por talento y en parte por dejadez del resto) de forma indiscutible, acrecentó dicho papel durante la grabación de este álbum. “En Abbey Road empecé a ocuparme demasiado de la producción, en opinión de todos. El productor era George Martin y yo me metía demasiado. George Harrison y Ringo se daban la vuelta y me decían: ‘Mira, ¡piérdete!. Ya somos mayorcitos y podemos arreglarnos perfectamente sin ti’. Para las personas que, como yo, no se dan cuenta de cuándo son demasiado arrogantes, que te digan eso te coge por sorpresa. Así que me cerré completamente y me retiré: ‘Vale, vale, tienen razón”. Así pasaron uno o dos días, hasta que la sesión empezó a decaer un poco y al final Ringo se giró hacia mí y me dijo: ‘Venga…¡produce!’. Una de dos. O yo hacía lo que había estado haciendo, lo cual, en honor a la verdad, no estaba tan mal, o me retiraba y también me volvía paranoico, que es lo que sucedió”.

bocetos de Paul

La idea era titular el disco “Everest” y tenían preparado un viaje al Himalaya para realizar la sesión de fotos para la portada, pero esta idea se abandonó y Paul hizo la sugerencia de salir fuera del estudio, hacer las fotos para la portada y llamar al álbum sencillamente “Abbey Road“. McCartney preparó los bocetos para que el fotógrafo Iain Mcmillan realizará el 8 de agosto de 1969 una de las portadas más famosas de la historia. La foto de la portada es, además, uno de los fetiches de los defensores de la conspiración “Paul is dead”, tal y como relata en su libro Wiliam J. Dowlding: “Se dijo que la portada representaba un cortejo fúnebre. Paul, por ser el cadáver, llevaba el paso cambiado con respecto a los demás Beatles. Por su indumentaria, John era el cura, Ringo el empresario de pompas fúnebres y George el enterrador. Asimismo, Paul va descalzo, y así entierran a sus muertos algunas sociedades. El actor que aparece en la portada no podía ser Paul porque sostenía el cigarrillo con la mano derecha; el Paul de verdad era zurdo, claro. Por otra parte, la matrícula del Volkswagen es “28IF”, supuestamente la edad de Paul si (“si”- condicional-, en inglés if) hubiera estado vivo.” Paul explicó años después la razón por la que aparece descalzo, “En Londres hacía calor aquel día, un día cálido y agradable… Buen tiempo, no me apetecía llevar zapatos. Así que me presenté en la sesión de fotos en sandalias… luego durante la sesión me las quité y en la foto elegida para la portada, aparezco descalzo, cosa que para la Mafia es un viejo signo de muerte o algo así”.

Fue el primer disco del grupo en hacer uso de una máquina de 8 pistas, aunque en el Álbum Blanco hicieron uso de dichos aparatos de forma ocasional. Esto permitió que este álbum fuera grabado más rápidamente que cualquier otro LP de los Beatles desde 1965.

“Shoot me” (“dispárame”) canta John, junto a una línea de bajo de Paul para la historia y unos acertados redobles de Ringo…, “Come Together” (enlace). Lennon compuso este sucio y glorioso rock poco después de su accidente de coche, “Tim Leary me pidió que compusiera una canción para su campaña para gobernador de California y ‘Come Together’ (Juntémonos) era una expresión que él utilizaba mucho… Lo intenté una y otra vez, sin lograrlo. Lo que sí compuse fue esto, ‘Come Together’, que a él no le servía: una canción de campaña electoral no puede ser así, ¿verdad?“. Para su composición, Lennon tomó como base “You Can’t Catch Me” de Chuck Berry de la que de hecho mantiene el verso ‘Here comes old flat-top’ (Aquí llega el viejo portaaviones). Berry demandó a John por plagio y Lennon zanjó el asunto negando haber copiado la canción y aceptando grabar algunas de las canciones de Berry y compensarlo con los derechos de autor generados (“You Can’t Catch Me” y “Sweet Little Sixteen“, aparecerían en su álbum en solitario “Rock ‘n’ Roll” de 1975). Es un temazo con John y Paul destacando a nivel instrumental de forma sobresaliente, John a la guitarra solista y Paul con el bajo y el piano eléctrico.

Los ánimos se sosiegan con la maravillosa e incomparable balada de George “Something” (enlace). Pattie, la mujer de George, inspira esta excepcional canción que mereció los elogios de sus compañeros de grupo, Lennon dijo: “yo creo que es la mejor pista del álbum, en serio”, mientras que McCartney mencionó: “Para mí, es la mejor canción que él haya escrito”. Con este tema George consigue por primera vez la cara A de un single (junto a “Come Together), “hasta entonces sólo se habían dignado a darme un par de caras “B”, pero era la primera vez que obtenía una cara “A”. ¡Ya ves!”, situación que, aunque dolorosa para Harrison, John explica de forma tan cruel como sincera: “Con ‘Something’, fue la primera vez que George logró una cara “A”, y es que de todas formas Paul y yo siempre componíamos las dos caras… No por que quisiéramos apartarle, sino, simplemente, porque su material no estaba a la altura”. Es una canción sublime que la gloriosa base rítmica -a cargo de Paul y Ringo- y el enorme arreglo orquestal de George Martin elevan hasta los cielos.

La primera aparición de McCartney como compositor llega con la simpática “Maxwell’s Silver Hammer” (enlace), una siniestra historia sobre un estudiante que asesina a sus víctimas con un martillo de plata edulcorada por una melodía al más puro estilo boudeville. La canción tardó varias sesiones en grabarse -en gran medida por el uso del sintetizador Moog-, provocando la ira de Lennon, “La odio. Sólo recordar la grabación… nos la hizo repetir cien mil veces. Hizo todo lo posible para que fuera un single, pero nunca lo fue y nunca hubiera podido serlo…, pero bueno mientras Paul vaya haciendo cancioncillas folk resultonas como ‘Maxwell’s Silver Hammer’ para las abuelitas, los Beatles podrán seguir llegando al gran público”. Melódicamente la canción es irreprochable y, como dice George, “es una de esas canciones que algunos odian y a otros les encanta”. A mí me resulta adorable.

McCartney vuelve a la carga y elimina el azúcar de la canción anterior con “Oh! Darling” (enlace), una desgarradora balada rock en la que Paul se deja la garganta. A John siempre le encantó este tema y deseó haberlo cantando, “‘Oh! Darling’ fue una gran canción de Paul que no cantó demasiado bien. Yo siempre pensé que podría haberlo hecho mejor, era más mi estilo que el suyo. Pero él la escribió y por norma general el que escribe la canción la canta, así que yo no la canté, qué le vamos a hacer“. La sencilla, pero efectiva, instrumentación a lo años 50 sirve de contrapunto ideal a un McCartney con auténtico serrín en las cuerdas vocales. Gloriosa.

Tras su debut con “Don’t Pass Me By”, Ringo se consagra como compositor en este álbum con la deliciosa “Octopus’s Garden” (enlace). George ayudó (mucho) a Ringo a terminar esta adorable canción que el batería comenzó a componer en Cerdeña (cuando abandonó a los Beatles en 1968) y no dudó en elogiarla: “‘Octopus’s Garden’ es una canción de Ringo. Fíjate que es sólo la segunda canción compuesta por él, y es deliciosa. A Ringo acaba aburriéndole tocar la batería todo el rato, así que en casa toca un poco el piano, aunque por desgracia sólo sabe unos tres acordes. Con la guitarra le pasa lo mismo. Sin embargo, esta canción te llega al alma por la paz que emana. Supongo que actualmente Ringo debe de estar componiendo canciones cósmicas sin darse cuenta”. La intro de guitarra de George merece una tesis doctoral.

Lennon vuelve al mando con la hipnótica y fantástica “I Want You (She’s So Heavy)” (enlace), uno de los temas más heavy de la carrera de los Beatles tras la tremenda “Helter Skelter”, “… Realmente es muy heavy. John toca la guitarra solista y canta, y no es más que un viejo riff de blues, pero también es una canción muy típica de John… Y una secuencia de acordes muy buena”, afirmaba George. La voz de John recita una letra premeditadamenete minimalista frente a un pesado manto de guitarras -que John y George doblaron una y otra vez- y una espectacular línea de bajo de McCartney. Es una de las canciones más largas de la banda y su seco final, que además da por concluida la cara A, uno de los más sorprendentes.

La cara B no puede empezar mejor, si George había demostrado con “Something” que podía acercarse mucho al nivel de Lennon y McCartney, con “Here Comes The Sun” (enlace) lo confirma de forma contundente. Uno de los temas definitivos del pop de todos los tiempos. “La escribí cuando ir a Apple era como ir al colegio (principios de 1969), cuando teníamos que hacer de hombres de negocios, firmar cuentas y ‘firmar esto’ y ‘firmar aquello’. En fin, como en Inglaterra parece que el invierno no acaba nunca, cuando llega la primavera es jauja. Así que un día decidí huir de Apple y me fui a casa de Eric Clapton. Caminaba por su jardín y el alivio de no tener que ver a todos aquellos estúpidos contables era maravilloso. Paseando por el jardín con una de las guitarras acústicas de Eric compuse ‘Here Comes The Sun'”. Las guitarras acústicas de esta canción son un tratado de buen gusto. Maravillosa

A pesar del ambiente enrarecido reinante en el seno del grupo, “Because” (enlace) es canción en la que los miembros del grupo más conjuntados parecen en toda la carrera de los Beatles. George, John y Paul cantan en armonía de forma absolutamente admirable esta canción que John compuso basándose en la Sonata del Claro de Luna de Beethoven. Los tres cantantes del grupo grabaron hasta nueve pistas de voz, tal y como explica el productor George Martin : “Una vez grabadas las bases, John, Paul y George cantaron la canción a tres voces. Entonces lo doblamos dos veces, convirtiéndola en una pieza global de nueve voces, es decir, tres voces grabadas tres veces”. Bellísima y realmente prodigiosa a nivel vocal.

Con la fastuosa “You Never Give Me Your Money” (enlace) de Paul McCartney, con la crisis financiera de Apple como temática, da comienzo la extraordinaria suite de más de 16 minutos (que recomiendo escuchar de un tirón) con la que los de Liverpool nos obsequian en éste su último disco juntos. De hecho, esta canción en sí ya es un medley puesto que fusiona cuatro temas inacabados de Paul: arranca con la impresionante melodía al piano de “You Never Give Me Your Money” arreglada (¡qué bajo!) de forma magistral, para luego pasar a “That Magic Feeling” con un McCartney tan brillante como teatral al micrófono…, unas bellas armonías seguidas de un brillantísimo puente instrumental nos lleva a la parte “One Sweet Dream”, para acabar con el “one, two, three, four, five, six seven, all good children go to heaven”. Una obra de arte integral, absolutamente magistral…, cuando termina sólo oímos unos grillos… Grillos que, unidos a un bellísimo fraseo de guitarra reverberado muy influenciado según palabras del propio George Harrison por el ‘Albatross’ de Fleetwood Mac , nos llevan a la delicada “Sun King” (enlace) de John. Con fragmentos cantados en castellano, portugués e italiano utilizados de forma ininteligible, a pesar de su absurda letra y de ser, con mucho la peor canción del disco, es un tema formidable que nos da paso a otra composición de John, “Mean Mr Mustard” (enlace), compuesta en la India y con John y Paul cantando a dos voces como en los buenos tiempos. Sin pausa John ataca de nuevo con “Polytheme Pam” (enlace) la mejor de esta triada de canciones de John. Enormes George y Paul a las armonías y con John recuperando su brío de antaño. Muy buena…, aunque muy corta…pero… Seguimos sin pausa, un inspirado puente instrumental, alguien grita “Look Out!” (cuidado) y llega la sublime “She Came In Through The Bathroom Window” (enlace). ¡Qué canción! Paul compone y canta de forma magistral esta extraña canción sobre unas fans que se colaron en su casa. Instrumentalmente sublime (grandes Ringo y Paul a la base rítmica), fue compuesta originalmente para Joe Cocker, quien acabó cantándola un tiempo después.

Los Beatles nos dan una pausa de apenas un segundo antes de de suenen las primeras y dulces notas de la gran traca final el medley “Golden Slumbers“/”Carry That Weight” / “The End” (enlace del medley completo). Extraordinario trío de canciones de Paul fusionadas de forma magistral. Arrancamos con la dulce “Golden Slumbers” (enlace) que Paul compuso basándose en un poema de Thomas Dekker del que tomó tres versos y sobre el que construyo el resto de la letra y compuso la música. Arreglada con un gusto exquisito, en su minuto y medio transmite una belleza no descriptible con palabras…, cuando, de repente, los timbales de Ringo nos despiertan del sueño en el que estábamos sumergidos para unirnos al coro de “Carry That Weight” (enlace). Cantada a cuatro voces, Paul compuso este tema sobre su sensación de llevar todo el peso de la unión del grupo. Musicalmente parece una prolongación de “You Never Give Me Your Money” (de la que incluye un fragment0) y nos prepara para el gran final. “The End” (enlace) es la última canción del último disco que grabaron los Beatles, ¿cómo podría titularse de otra forma? De nuevo, Paul es el autor de esta joya en la que la banda despliega sus virtudes instrumentales. En primer lugar, Ringo hace su primer y único solo de batería, Paul recuerda; “nunca logramos convencer a Ringo para que hiciera un solo. Únicamente logramos persuadirle de que hiciera los redobles en ‘The End’, de Abbey Road. ‘Odio los solos’, decía”, pero la interpretación de Starr, sin ser un prodigio de complejidad, es muy efectiva. Luego tenemos un fantástico duelo de guitarras solistas en el McCartney, Harrison y Lennon van turnándose, por este orden, tocando un compás cada uno. Acojonante. El gran y melódico final acaba con Paul al piano cantando un verso que John definió como “cósmico”: ‘The love you take is equal to love you make’ (El amor que recoges es igual al amor que das). ¿Se puede mejorar esto?

Aunque este debía ser el final del disco, si dejamos el CD sonar oiremos una breve y sencilla canción acústica de Paul, “Her Majesty” (enlace), que está allí fruto de la casualidad, tal y como explica el segundo ingeniero de grabación, John Kurlander: ” “Her Majesty” tenía que colocarse en medio del medley del álbum, entre “Mean Mr. Mustard” y “Polythene Pam”. Hicimos todas las mezclas y los fundidos para encadenar las canciones, Paul estaba presente y lo escuchamos juntos por primera vez. Dijo: ‘No me gusta “Her Majesty”, tírala’, así que la corté y la saqué. Me habían dicho que no tirase nunca nada, así que cuando se fue la recogí del suelo, le puse unos veinte segundos de cinta neutra y la pegué al final de la cinta de montaje. Al día siguiente, en Apple, Malcolm Davies hizo una copia de trabajo de toda la secuencia y, aunque yo había escrito en la caja que “Her Majesty” se había descartado, él también pensó: ‘No hay que tirar nada, así que la pondré al final’. No lo sé a ciencia cierta, pero cuando Paul escuchó la copia de trabajo, seguramente le gustó oír “Her Majesty” colocada al final… No volvimos a mezclar “Her Majesty”, así que aquella fue la mezcla que finalmente acabó en el LP“. Por esto “Her Majesty” no tiene acorde de guitarra final (que está aunque inaudible, al principio de “Polythene Pam”) y se explica el estridente acorde que marca el principio de “Her Majesty”, que pertenece en realidad al final del “Mean Mr. Mustard” original.

“Abbey Road” se editó el 26 de septiembre de 1969 y entró directamente en el nº 1 en ventas y permaneció en él 11 semanas; en diciembre volvió al nº 1 durante 6 semanas, permaneciendo en listas más de año y medio. Pero su éxito va mucho más lejos de lo comercial, en tanto en cuanto es la obra final, el canto del cisne, de la formación musical más prodigiosa de la historia del rock. Nunca tanto talento estuvo al servicio de un solo grupo musical, y ahí están los resultados: una colección de discos maravillosa, el 99% absolutamente imprescindibles, de la que este “Abbey Road” es el epílogo perfecto.

Desgraciadamente, a pesa del excelso nivel artístico exhibido en su último disco es grupo estaba absolutamente roto para estas fechas. Paul seguía siendo un Beatle hasta la médula, pero era el único. John seguía haciendo su vida y, tras pasar unos días desintoxicándose de su adicción a la heroína, grabó una canción sobre la dura experiencia del mono que vivió en sus propias carnes. “Cold Turkey” (enlace), que era la canción en cuestión, fue grabada por John con Ringo a la batería y Klaus Voorman (el de Hamburgo) al bajo, y es un sucio y descarnado rock que John incluso llegó a proponer a Paul como próximo single de los Beatles y que acabó editando en Octubre como trabajo de la Plastic Ono Band ante el rechazo inicial de McCartney.

La canción no era gran cosa, pero tampoco justifica el descarnado y furibundo ataque de la crítica que recibió, si bien éste fue ocasionado más por la sórdida temática del tema que por su calidad musical. No obstante, ninguna de las críticas hizo que John frenara su particular proceso de independencia respecto al grupo. A principios de septiembre, aún durante la grabación de “Abbey Road”, John había recibido una invitación de los organizadores del festival Rock and Roll en Toronto. Lennon junto a Yoko, Eric Clapton, Klaur Voormann y Alan White (que acabaría siendo el batería de Yes), no sin antes advertir “no hemos tocado ni ensayado nunca juntos, así que tocaremos canciones que todos conocemos”, tocaron “Blue Suede Shoes“, “Money“, “Dizzy Miss Lizzy” (horriblemente mal, por cierto), “Yer Blues“, “Cold Turkey” (con Yoko haciendo el payaso), “Give Peace a Chance” y dos basuras integrales cantadas por Yoko como “Don’t Worry Kyoko” y John, John (Let’s Hope for Peace)“. La verdad es que fue un mal concierto pero sirvió para que John sintiera la emoción del directo y que fuera consciente de lo encerrado que se sentía dentro de los Beatles. Ni corto ni perezoso, Lennon llamó al manager del grupo, Allen Klein y se lo dejó claro: “Me voy de los Beatles, voy a montar un grupo con Eric Clapton y Klaus Voorman. Quiero anunciarlo a la prensa, prepáralo todo”. Klein consiguió disuadirle diciéndole que no anunciara nada hasta que hubiera terminado la negociación que estaba llevando con EMI para renovar su contrato.

John aceptó no decírselo a la prensa, pero nada iba a privarle de decírselo al resto del grupo, y en especial a Paul. El 20 de septiembre de 1969, seis días antes de la edición de “Abbey Road”, John le dijo a Paul en medio de una fuerte discusión: “Ya no soy un Beatle. Quiero el divorcio, cómo lo hice de Cynthia, ¿cabe eso en tu jodida cabeza?”.

Era el final, y aunque Paul pensó que sólo era una de las rabietas de John, decidió darle tiempo mientras él se trasladaba con toda la familia a la granja que había comprado en Escocia decidido a grabar su primer disco en solitario. George y John lo habían hecho, ¿por qué él no?

Pero lo de John no era una rabieta, aunque aún quedaba para el final…, porque ninguna gran historia acaba sin una gran batalla …

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 9 de marzo de 2013

BRIAN WILSON. “Gettin’ in over my head” (2004). ( 6 / 10 )

“How Could We Still Be Dancin’?” (B.Wilson, J.Thomas), con Elton John

“Soul Searchin'” (B.Wilson, A.Paley) con Carl Wilson.

“You’ve Touched Me” (B.Wilson, S.Kalinich)

“Gettin’ in Over My Head” (B.Wilson, A.Paley)

“City Blues” (B.Wilson, S.Bennett) con Eric Clapton

“Desert Drive” (B.Wilson, A.Paley)

“A Friend Like You” (B.Wilson, S.Kalinich) con Paul McCartney

“Make a Wish” (B.Wilson)

“Rainbow Eyes” (B.Wilson)

“Saturday Morning In The City” (B.Wilson, A.Paley)

“Fairy Tale” (B.Wilson, D.Foster)

“Don’t Let Her Know She’s an Angel” (B.Wilson)

“The Waltz” (B.Wilson, V.D. Parks)

Producido por Brian Wilson

Junio de 2004

 

En realidad estamos ante una especie de recopilatorio de rarezas no editadas. De hecho de las 13 canciones del disco, cuatro (“Gettin’ in Over My Head”, “Make a Wish”, “Saturday Morning In The City” y “Don’t Let Her Know She’s an Angel”) son regrabaciones y reescrituras de temas que pertenecen al frustrado “Sweet Insanity” que la discográfica rechazó en 1991 por su baja calidad y las denunciables letras del Dr.Landy contra la familia Wilson. Otras dos (“Soul Searchin'” y “Desert Drive” ) pertenecen a las sesiones con Andy Paley de 1995/96… y hasta encontramos “The Waltz” , una antigua colaboración con el inefable Van Dyke Parks y “City Blues” que Brian compuso en los 70. A esto Brian añade seis nuevas canciones y la colaboración de estrellas amigas como Paul McCartney, Elton John o Eric Clapton.

El resultado es muy irregular, sonidos dispares, muchos de ellos muy fuera de onda y composiciones de desigual nivel. El caso es que empieza bien, con la vibrante “How Could We Still Be Dancin’?” (enlace) y Elton John realizando un gran trabajo vocal junto a Brian, y continua mejor con la excelsa “Soul Searchin’ ” con el añorado Carl a  la voz principal en un grabación de 1996. Con “You’ve touched me” (enlace) nos regala una de esas cancioncillas inofensivas irrepochables en lo melódico pero fácilmente olvidables.

Mucho mejor es la estupenda “Gettin’ over my head” (enlace), atmosférica canción de hipnótica melodía que me hubiera encantado oir grabada por los Beach Boys al completo…, y hasta aquí… “City Blues“, con Eric Clapton, naufraga y desmerece de las maquetas caseras de Brian (enlace), casí me quedo con la versión del tema que hizo el guitarrista de Bon Jovi, Richie Sambora. “Desert Drive” (enlace) parece una reescritura de “409” y resulta embarazosa para un señor de 62 años.

A friend like you” (enlace) supone un nuevo destello. Es una carta abierta de amor fraterno de Brian hacia su amigo Paul McCartney, quien interviene en la canción. No es ninguna maravilla en lo musical pero resulta muy tierna y tiene buenos momentos, sobre todo hacia el final. “Make a wish” es otra canción proveniente de “Sweet insanity” (enlace), como “Rainbow eyes“, y  mantienen el tipo aunque son olvidables. “Saturday Morning In The City” hubiera encajado en “SMiLE” como “feel” y con una duración de 20 segundo, pero como canción resulta ridícula. “Fairy Tale” (enlace) tampoco mejora mucho (algo sí) las cosas, algo parecido a lo que ocurre con “Don’t Let Her Know She’s an Angel“, otro de los temas provenientes de “Sweet Insanity”. El disco termina con la extraña y destacable “The Waltz” (enlace) co-escrita con Van Dyke Parks

Las críticas fueron bastante favorables pero el público le dio la espalda: alcanza el número 100 en Norteamérica y el 53 en el Reino Unido. Desaparace de ambas listas después de una semana. En esta ocasión estoy más con el público que con la crítica. Olvidable.

 

Una curiosidad, la horrible portada fue diseñada por Peter Blake, el artista que concibió la maravillosa portada de “Sgt. Pepper’s”

 

VALORACIÓN GUILLETEK: 6 / 10