Paul McCartney: “Tug Of War” (1982) (9,5/10)

Tug Of War (McCartney)
Take It Away (McCartney)
Somebody Who Cares (McCartney)
What’s That You’re Doing (McCartney-Wonder)
Here Today (McCartney)
Ballroom Dancing (McCartney)
The Pound Is Sinking (McCartney)
Wanderlust (McCartney)
Get It (McCartney)
Be What You See (Link) (McCartney)
Dress Me Up As A Robber (McCartney)
Ebony And Ivory (McCartney)

Tras el escarceo en solitario que supuso “McCartney II” (1980), la idea de Paul era lanzar un nuevo álbum con sus Wings y volver a contar con el productor de los Beatles, George Martin: “llevaba sin trabajar con George desde que lo hicimos en “Live And Let Die” y, ya sabes, me gusta su trabajo como productor, así que lo llamé y a él también le apetecía…, tan simple como eso. La idea era que produjera el siguiente álbum de Wings”.

En julio de 1980 Paul y Linda estuvieron trabajando en el nuevo álbum de Ringo Starr “Stop And Smell The Roses” y, en Agosto del mismo año, Paul y Denny se encerraron en casa de los McCartney para grabar algunas demos. Muchas de ellas acabaron formando parte de este “Tug Of War” (“Ballroom Dancing”, “Take It Away”, “Dress Me Up As A Robber”, “The Pound Is Sinking”, “Dress Me Up As A Robber”, “Ebony And Ivory”, “Wanderlust”), otras se editaron tiempo después, (“Keep Under Cover“, “Average Person“,  “Sweetest Little Show” y “We All Stand Together“) y otras quedaron inéditas (“The Unbelievable Experience“,  “Give Us A Chord Roy“, “Seems Like Old Times” y  la divertida y notable “Take Her Back Jack“). Pero George aunque elogió parte del material, animó a McCartney a que compusiera más: “Me dijo, mira llevas siendo demasiado tiempo tu propio jefe, si vamos a trabajar juntos tienes que aceptar mis críticas, puede que no te guste pero, así, funcionará”.

Con nuevos temas, las sesiones comenzaron en diciembre de 1980 pero Laurence Juber y Steve Holly no llegaron a incorporarse tras anunciar que abandonaban el grupo. Paul, Denny y Linda estaban decididos a seguir juntos cuando en la mañana del 9 de diciembre de 1980, McCartney se despertó con la terrible noticia: John Lennon, su eterno compañero, había sido asesinado en Nueva York. La relación de Paul y John había pasado de su inquebrantable amistad en los 60 a su encarnizada enemistad de la primera mitad de los 70. Desde 1975 su relación se había normalizado y, aunque no era lo de antes, era cordial y amigable. John había muerto y a Paul no se le ocurrió nada mejor que irse a trabajar. Después de comer, en el estudio, llamó a Yoko para ofrecer sus condolencias, la esposa de Lennon le hizo saber el cariño que su difunto amigo aún sentía por él (John te quería, te quería mucho”…). Cuando dejó el estudio, bien avanzada la tarde, se encontró con decenas de periodistas. Sus primeras declaraciones fueron: “Estoy muy conmovido, ya sabes, es una noticia terrible… He pasado el día en el estudio escuchando nuevo material porque no tenía ganas de quedarme sentado en casa…”. Cuando le preguntaron por cuándo se enteró de la noticia, contestó: “Por la mañana, en algún momento”, y preguntó a los periodistas si todos lo sabían, a lo que contestaron que sí. McCartney dijo entonces: “Es un fastidio, ¿No es así?” (vídeo). Estas declaraciones fueron publicadas, y su  gesto fue muy criticado.  Cuando llegó a casa se sentó a ver las noticias  y lloró amargamante junto a su familia. . Pocos meses después, en una entrevista de televisión, Paul apenas puede contener las lágrimas al escuchar “Beautiful Boy” (vídeo).

Paul no volvió al estudio hasta el 14 de diciembre, pero las sesiones se pararon por las fiestas navideñas y no se retomaron hasta febrero de 1981. Dave Mattacks se incorporó en la batería junto a Linda, Paul y Denny pero, a sugerencia de George Martin, se decidió que era absurdo restringirse a los miembros de un grupo y que debería utilizar al músico que mejor pudiera interpretar la canción en su instrumento. De esta forma, se incorporaron los baterías Adrian Sheppard, Campbell Maloney, Steve Gadd, y el bajista Stanley Clarke. Poco después, Paul decidió que estaría bien invitar a algunos camaradas para que aparecieran como “estrellas invitadas” y, así, Ringo Starr, Stevie Wonder y Carl Perkins se unieron al plantel.

Obviamente este ya no era el disco de un grupo y, en abril de 1981, se anuncia la separación oficial de Wings y Denny abandona el estudio siendo sustituido por el 10cc Eric Stewart. Concluidas las sesiones, Paul tenía material para un disco doble, pero, bajo consejo de George Martin, decidió hacer una selección y editar un LP sencillo. Al final, el proyecto se conviertió en el cuarto trabajo de McCartney en solitario y, bajo el titulo definitivo de “Tug Of War”, se editó en abril de 1982 con un éxito en arrollador en todo el mundo (nº1 en USA e Inglaterra). La crítica aclamó el disco (Rolling Stone le dio 5 estrellas y habló de “la obra maestra quien siempre supimos que Paul McCartney podía grabar”) y las ventas fueron espectaculares. Y es que estamos ante un disco es sencillamente maravilloso, redondo, sin fisuras. Está muy trabajado y,al no tener que estar limitado a una pequeña banda y poder contar con músicos de sesión de gran nivel y,  el LP roza la exquisitez a nivel de arreglos e interpretación. Quizás se puede achacar que es un LP muy tranquilo y falto de algún tema un poco más brioso.

A nivel de composición, Paul está en una forma excelente y construye un buen puñado de melodías sobresalientes que brillan ya desde el principio con la fantástica canción que da título al LP.  “Tug Of War” es una balada con un grandilocuente fondo orquestal que la enriquece y hace destacar su excelsa melodía. Gran forma de arrancar…, pero es que, el genial pop de cadencias reggae que nos oferta “Take It Away” (con Ringo tras los tambores, por cierto), no hace sino confirmar las expectativas: estamos ante algo grande.

Pero, por si era poco, Macca nos chuta una sobredosis de melancolía con “Somebody Who Cares“, otra vez un sobresaliente corte de pop mccartiano arreglado con un gusto pasmoso, para después levantarnos de la silla con un funky escrito tête à tête con el maestro del género, Stevie Wonder, “What’s That You’re Doing?”. La verdad es que suena mucho más Wonder que a McCartney…, pero es una gozada.

Una cara A para el recuerdo concluye de la mejor forma posible con “Here Today“, el sentido homenaje de Paul a su amigo John tras su muerte. La letra es suficientemente explícita: “Y si dijera que yo realmente te conocía bien, ¿cual sería tu respuesta si estuvieras aquí hoy? / Pues, conociéndote, probablemente te reirías y dirías  que nosotros somos polos opuestos …si estuvieras aquí hoy… /  Pero, en lo que a mí respecta, aún recuerdo como era antes  y ya no puedo contener las lágrimas más… te quiero… / ¿Recuerdas cuando nos conocimos?, supongo que se podría decir que nos hacíamos los duros, no entendíamos nada, pero siempre podíamos cantar / ¿Recuerdas aquella noche en que lloramos porque ya no había ninguna razón para guardarlo todo dentro?  Nunca entendimos ni una palabra, pero siempre estabas allí con una sonrisa /  Y si dijera que realmente te quería y que me alegraría de que aparecieras, así, estarías hoy aquí , como estás en mi canción“… Sin palabras… Mucha gente ha querido ver en esta canción un “segundo Yesterday”, el tratamiento musical y el arreglo de Martin es, intencionalmente,  muy parecido.

Una de las pocas concesiones al rock del disco es la efectiva “Ballroom Dancing“, la canción más movida del disco. McCartney juega con su amplio registro vocal en un buen corte rock que refresca el tono hasta aquí maravillosamente melancólico del LP. No obstante el maravilloso aire tristón del disco vuelve con la soberbia “The Pound Is Sinking“, una genial canción-río de Paul que es pop en estado puro. Una buena línea de bajo -a cargo de Stanley Clarke- y una brillante guitarra eléctrica del propio Paul refuerzan este tema en el que McCartney se burla del mercado monetario.

El punto álgido del LP llega con la extraordinaria “Wanderlust“, incomprensiblemente no lanzada como single y una de las mejores canciones que McCartney ha escrito en su carrera… incluido su periodo Beatle. Un clásico nunca suficientemente ponderado. No conozco muchas canciones mejores, una obra maestra.  Con “Get It“,  volvemos a relajar el tono y escuchamos a Paul y a Carl Perkins  cantar un fantástico y desenfadado country-rock. Excelente.

Nos dirigimos hacia el final del disco a través de un pequeño e interesante puente  -“Be What You See“-  de apenas treinta segundos antes de llegar a “Dress Me Up As A Robber“, una extraña y rítmica canción que, sin duda,  es de lo más flojo de un disco sobresaliente…, aunque marca el camino de futuras sonoridades, ¿no, Jamiroquai?

El gran final llega con la archiconocida “Ebony and Ivory“,  un megaéxito planetario que Paul compuso y luego interpretó junto a a Stevie Wonder. Todos la hemos oído mil veces, es uno de los himnos anti racismo más populares que se han compuesto y un número uno mundial. Su exceso de popularidad y su aire radioformulero no pueden ocultar una notable melodía y un mítico dúo entre dos de los más grandes músicos sobre la faz de la Tierra.

Y así concluye un disco sobresaliente, brillante en lo musical y estimulantemente melancólico. Una joya atemporal que, a pesar de su enorme éxito comercial en 1982, el tiempo no ha tratado con la justicia que merece negándole el sitio que merece entre los mejores álbumes de la historia.
VALORACIÓN GUILLETEK: 9,5/10

THE BEACH BOYS. Capítulo 19 (1981-1985). Ni Dennis pudo evitarlo. “The Beach Boys’ 85”

Si no mirabas al escenario seguías oyendo aquellos fantásticos “oldies” como “California Girls” o “Good Vibrations”, pero si mirabas a los músicos algo llamaba poderosamente la atención. Entre aquella multitud de instrumentistas (unos doce), no quedaba un solo Wilson. Dennis había sido expulsado de nuevo, Brian estaba otra vez fatal y Carl se quería centrar en su carrera en solitario.

El primer trabajo en solitario de Carl –“Carl Wilson” se edita en febrero de 1981. Es un disco grabado con prisas y, aunque está maravillosamente cantado, acaba haciéndose aburrido. La crítica no lo recibió mal y temas como “Heaven” (enlace), tuvieron cierta repercusión. Si tuviera que quedarme con un tema sería sin duda con “Hold Me” (enlace)… ¡qué forma de cantar!

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Como comentamos en el capítulo anterior, Carl hace coincidir su debut en solitario con el abandono de la banda ”hasta que 1981 signifique tanto como 1961″. El más joven de los Wilson estaba muy insatisfecho con el proceder artístico de la banda y fue una forma muy simbólica de demostrarlo, aprovechando el vigésimo aniversario del grupo. Carl se embarca en una corta gira de clubs en solitario para promocionar su álbum, empezando en Chicago y acabando en San Francisco.

Con el grupo disgregado y con la compañía de discos (CBS) desquiciada, es otra vez Capitol la que decide sacar, una vez más, tajada de una fórmula cuyo éxito ya comprobaron con “Endless Summer“: BEACH BOYS + NOSTALGIA=ÉXITO. En 1981 se había puesto muy de moda el medley (conocido en España como “popurrí”), fenómeno consistente en fusionar los fragmentos más reconocibles de grandes éxitos conformando, así, una especie de collage musical. Grupos como Stars on 45, tuvieron mucha popularidad con medleys de The Beatles. En este entorno, Capitol edita un Medley de los Beach Boys con “Good Vibrations”, “Help me Rhonda”, “I get around”, “Shut down”, “Surfin Safari”, “Barbara Ann”, “Surfin USA” y “Fun fun fun”. Fue un gran éxito popular y llegó al número 12 en listas provocando un nuevo repunte en la popularidad del grupo.

Con Carl aún ausente y con Dennis readmitido, el grupo vuelve a los escenarios y, para cubrir la baja de Carl, convencen de nuevo a Brian para que les acompañe. De esta forma, el 5 de julio de 1981, en Long Beach, los Beach Boys completan el peor concierto que darían en su larga carrera con un totalmente incapacitado Brian llevando el peso de muchas de las voces principales y haciendo el más absoluto de los ridículos con patéticas interpretaciones de “Surfer Girl“, “Don’t worry baby” o Good Vibrations”…, muy duro de ver (y oír)…, apenas una correcta versión de God Only Knows” nos recuerda que este hombre alguna vez canto como los ángeles.

Pero la banda aún era capaz de echarse más mierda encima. Esta vez es Mike quien, envidioso de la carrera en solitario que habían empezado Dennis y Carl, decide grabar un LP que titula “Looking back with Love”. Una crítica llegó a hablar del ”peor disco de la historia” para referirse al álbum…, y no es para menos, la canción de da título al disco es horrible, pero no menos que One more reason” o la terrorífica versión de Be My Baby” que, para más inri, está (mal) producida por Brian…¡Qué Cruz!

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Desde luego, 1981, no fue un buen año para el grupo que era poco más de una caricatura de lo que fue. Dennis era una sombra del sex simbol masculino que representaba apenas tres o cuatro años antes, desdentado como resultado de peleas callejeras y con el pelo grasiento se arrastraba por la noche Californiana gritando ”¡soy el batería de los jodidos Beach Boys!”, borracho y aturdido por las drogas. Menos escandaloso, pero igualmente drogado, permanecía el loco Brian del que cada día era más difícil reconocer alguna parte de la persona que era.

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Las cosas parecen arreglarse un poco en mayo de 1982, cuando Carl anuncia que vuelve a los Beach Boys. Al fin y al cabo y a pesar de todo, seguía siendo la mejor voz del grupo y era el único que podía ejercer de nexo de unión entre los distintos miembros de la banda. Pero la situación es poco menos que insostenible, especialmente desde que Dennis comenzó una relación con Shawn Love. hija bastarda de Mike y a la que éste se vio obligado a reconocer. Pero aún sería peor cuando, en septiembre de este año, nace la hija de Shawn y Dennis. De esta forma Mike se convierte en el abuelo del hijo de su odiado primo… Dicen que Dennis disfrutaba especialmente cuando la gente le decía a Mike que el bebé se le parecía, ”yo no tendría un nieto de un drogadicto…, es imposible”, decía Mike.

ImagenVolviendo al grupo, Carl, tras su retorno, vuelve a coger las riendas y su primera decisión fue intentar recuperar a Brian, que por aquel entonces había vuelto a su retiro hogareño acompañado de su enfermera –Carolyn Williams- y la familia de ésta.
Al, Mike y Carl consideraban que Carolyn estaban ejerciendo una influencia negativa en Brian y que lo estaba alejando de sus inquietudes artísticas con la única intención de apoderarse de su fortuna… Cierto o no, el caso es que Carl, junto a los abogados de Brian, urden una compleja trama que pasaba por despedir oficial y legalmente a Brian de Brother Records (la sociedad de los Beach Boys). Posteriormente, los abogados de Brian comunican a su cliente que está arruinado…

La banda le propone una solución, puede volver, pero siempre y cuando se ponga en manos de un especialista que le ayude a recuperarse: el elegido era, otra vez, Eugene Landy… Como recordaréis, Brian acabó mal (a golpes) su anterior etapa junto al psicólogo por lo que en primera instancia se negó en rotundo. Pero la resistencia del mayor de los Wilson no duró mucho, con más de 150 kilos, drogado y sin acceso a sus cuentas, acabó accediendo. El 2 de enero de 1983, bajo prescripción de Landy, Brian es internado en el Hospital Cedars-Sinai de Los Angeles, para una inspección física… El siniestro psicólogo declaró que su paciente ”estaba hecho una mierda…, sólo mantiene el 40% de su capacidad pulmonar y prácticamente no le queda hígado, vamos a someterlo a un tratamiento biomédico intravenoso de desintoxicación aguda”. Tras esto, el músico es trasladado a Kona, Hawaii.

Carl aprovecha el forzado descanso del grupo para publicar su segundo álbum “Youngblood” que, sin ser tampoco una joya, es sensiblemente mejor que el primero y en el que destaca su single “What do you to me” (enlace).

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Durante todo este tiempo, no se permite que Carolyn se comunique con Brian. A los pocos días, los abogados del grupo ordenan que se cancelen los contratos de agua y luz de la casa de Brian, con lo que Carolyn se queda sin suministro. La enfermera, convoca una rueda de prensa en la que exhibe un telegrama de Brian: ”Cariño, no quiero estar aquí, quiero volver a casa contigo y los niños”… Ante el revuelo que provocó la comparecencia de Carolyn, un Brian Wilson hasta las trancas de valium, ausente y obviamente forzado a hablar, aparece ante la prensa desde Hawai balbuceando ”eh…, estoy…, ya sabes, quiero…, romper con Carolyn Williams”. La enfermera desapareció del mapa, comienza el reinado de Eugene Landy.

Los Beach Boys tuvieron un repunte de popularidad cuando James Watt, Secretario de Interior de Estados Unidos, vetó su participación en las celebraciones del 4 de Julio (Día de la Independencia) por considerarlos un grupo inapropiado y de influencia peligrosa para la juventud norteamericana. Esto hizo que, los otrora vistos como representantes del conservadurismo, fueran considerados un grupo “cool”. Nada más lejos de la realidad, de hecho el presidente Ronald Reagan, reaccionario hasta la médula y fan de la la banda, desautorizó a Watt e invitó a la banda a una recepción en la Casa Blanca para disfrute de Mike y Al y disgusto de Brian y Dennis a quienes no les agradaba que se les relacionara con ninguna opción política. En cualquier caso, sirvió para que el grupo mejorara sus índices de popularidad.

Entre tanto, Brian comenzó su tratamiento con Landy quien exigió absoluto control sobre el enfermo. La banda, necesitada de su líder para volver al candelero, cedió a las pretensiones de Landy y le permitió comenzar su “terapia de 24h” que incluía control absoluto sobre su dieta, horarios y actividad diaria. Landy, con la intención de que obtener resultados visibles en el corto plazo y poder exhibir sus éxitos, impuso a Brian una rígida dieta y un exigente programa de ejercicio físico. De la misma forma, prohibió cualquier uso de drogas si bien atiborró al músico de medicación…, podemos decir que Brian dejó las drogas ilegales y se enganchó a las legales. Landy, de verbo ágil, no tardó en embaucar a Wilson con largas charlas a las que el pelele de más de 150 kilos asistía embobado. ”Es mi amo”, decía, ”y me gusta que así sea”.

Landy no quería perder el control sobre Brian ni un solo segundo, por lo que, para cubrir sus ausencias, contrató a una red de matones-asistentes que lo vigilaban día y noche. Lo cierto es que los resultados fueron visibles enseguida, Brian mejoró mucho su aspecto físico y, aunque aún lejos de ser quien fue, volvió a hablar de forma inteligible y a sentarse al piano.

Todo parecía ir mejor…, hasta que recibieron la noticia: el 28 de diciembre de 1983, los Guardacostas recuperaron el cuerpo de Dennis Wilson. El equipo forense detectó un alto nivel de alcohol en sangre así como restos de Valium y cocaína en los tejidos. Dennis había estado buceando a pelo, como a él le gustaba, intentando recuperar objetos personales que, durante sus habituales ataques de rabia, había arrojado al mar…, parece que lo último que consiguió recuperar fue una foto suya junto a Karem Lamm, la mujer de su vida, con la que se casó dos veces y se divorció otras tantas.

Dennis había empezado ya años atrás una carrera de autodestrucción que lo había llevado a perder todo su patrimonio (fue embargado por sus deudas) y a alcanzar un estado físico y mental muy preocupante. Temblores matutinos que apaciguaba con dos latas de cerveza, un edema pulmonar a causa de sus tres cajetillas de tabaco diarias… El día de su funeral, el cuerpo de Dennis fue arrojado al mar al son de su canción Farewell my friend”, privilegio reservado a miembros de la Marina, por lo que el presidente Reagan tuvo que firmar un servicio especial… Había sido idea de Karem que había recordado las palabras que in día Dennis le había dicho.

”El día que muera quiero que me tiren al mar,
Necesito saber que, cada vez que mires al océano, pensarás en mí…”

Pocos días después la banda convocó una rueda de prensa. Carl, muy tocado, agradeció a los fans el apoyo que siempre le brindaron a Dennis y luego pasó la palabra a Brian…, mejoradísimo en lo físico, pero visiblemente afectado…, a mitad de una de sus primeras frases se recostó en la silla y, con ojos llorosos, fafulló ”no quiero estar aquí, no quiero seguir hablando más”… En mi opinión, este día, junto a Dennis, murieron los Beach Boys…

…Pero CBS no era de la misma opinión y, ante la recuperación de Brian y con la esperanza de que volviera a ser quien fue, volvieron a la carga, querían un nuevo LP. Y es que Brian, daba visibles muestras de recuperación a finales de 1984. Pasó de 150 a 95 kilos y mostraba un aspecto mucho más saludable.

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De esta forma, los Beach Boys volvían al estudio sin Dennis pero con Brian, con el “nuevo” Brian. La banda volvía al negocio y lo harían sin demasiados escrúpulos…, empezaron a actuar en bermudas y camisas hawaianas, hicieron de coristas para Julio Iglesias…(ver video). Es muy doloroso, pero los Beach Boys se merecen la (mala) fama que tienen. Fueron uno de los mejores grupos de la historia, unos grandes innovadores, pero llevan tanto tiempo defecando sobre su legado… Se convirtieron en un grupo fósil, vivieron de rentas y durante mucho tiempo no volvieron a demostrar ni un pequeño destello de talento. Con esta premisa entramos en el análisis del trabajo que los californianos editaron en 1985, “The Beach Boys

”THE BEACH BOYS”
Editado en USA en junio de 1985

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1. Getcha back (M.Love-T.Melcher)
2. It’s Gettin’ Late (C.Wilson-M.Smith-R.White)
3. Crack at Your Love (B.Wilson-A.Jardine)
4. Maybe I Don’t Know (C.Wilson-M.Smith-S.Levine)
5. She Believes in Love Again (B.Johnston)
6. California Calling (A.Jardine-B.Wilson)
7. Passing Friend (G.O’Down-R.Hay)
8. I’m So Lonely (B.Wilson-E.Landy)
9. Where I Belong (C.Wilson -R.White)
10. I Do Love You (S.Wonder)
11. It’s Just a Matter of Time (B.Wilson-E.Landy)
12. Male Ego (B.Wilson-M.Love-E.Landy)

El disco es un tostón. Blandengue y falto de inspiración, es el primer trabajo del grupo en ser grabado con tecnología digital y editado directamente en CD. Cuenta con estrellas invitadas (los Culture Club del andrógino Boy George y Stevie Wonder ceden e interpretan sendas composiciones, y Gary Moore y Ringo Starr aparecen como músicos), pero no consiguen salvar al disco del naufragio.

El álbum, como muchos productos comerciales de mediados de los ochenta, está falto de calidez y basa demasiado su peso en las por entonces novedosas técnicas de grabación. De sonido cristalino e impoluto apenas tiene un par de buenos momentos, que el productor de los pachangueros Culture Club –Steve Lavine-, se encarga de camuflar entre horribles artificios de feria.

El disco se abre con “Getcha Back” (enlace), escrita por Mike, pretende rememorar el antiguo sonido surf de la banda. Absolutamente olvidable si no fuera por volver a escuchar el recuperado falsetto de Brian en el estribillo, no obstante alcanzó un meritorio número 37 en listas. Más interesante resulta el “It’s gettin late” (enlace) de Carl que, a pesar de su megaochentera producción, es una buena canción. La primera composición de Brian, “Crack at your love” (enlace), tampoco es especialmente destacable, como le ocurre al “Maybe I don’t know” (enlace) de Carl a pesar de los guitarreos de Gary Moore. Bruce eleva bastante el disco con “She believes in love again” (enlace) en la que demuestra su habitual gusto melódico… Cosa que no hace Al firmando la tontorrona “California calling” (en la que interviene Ringo Starr).

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Boy George y sus Culture Club ceden e interpretan “Passing Friend“…, pero ¿qué coño les pasaba por la cabeza para editar esto? Justo cuando la esperanza estaba perdida, Brian, aunque vagamente, nos recuerda que el talento no se va así como así y firma la mejor canción del disco “I’m so lonely” (enlace), eso sí, junto a su dueño y señor el Doctor Eugene Landy… un destello de luz en la oscuridad cuyo brillo apenas sobrevive en la mediocre “Where I belong” de Carl. Stevie Wonder aporta su “I do love you” en un nuevo y prescindible cameo. Bastante mejor resulta “It’s just a matter of time” (enlace), otra composición de Brian bastante destacable, al igual que “Male Ego” (enlace), que sirve para cerrar el disco.

En resumen, si no fuera un disco de los Beach Boys, nadie le hubiera prestado atención. Muy flojo. Se salvan de la quema (y tampoco demasiado) “It’s Gettin’ Late”, “I’m so lonely”, “It’s just a matter of time”, “Male Ego” y poco más. El disco alcanza el puesto 52, su mejor resultado desde 1976, con el también infumable “15 Big Ones”.

No obstante, el año 1985 acaba bien para el grupo con una notable actuación en el Live Aid, festival benéfico pro-áfrica organizado por Bob Geldof, en la que destaca el excelente estado físico de Brian… Landy estaba triunfando…, se lo cobraría…

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn. 14 de septiembre de 2012