John Lennon. “Milk And Honey” (1984) (6/10)

I’m Stepping Out (Lennon)
Sleepless Night (Ono)
I Don’t Wanna Face It (Lennon)
Don’t Be Scared (Ono)
Nobody Told Me (Lennon)
O’ Sanity (Ono)

Borrowed Time (Lennon)
Your Hands (Ono)
(Forgive Me) My Little Flower Princess (Lennon)
Let Me Count The Ways (Ono)
Grow Old With Me (Lennon)
You’re The One (Ono)

“Tenemos hecho un disco; ya hay suficiente material para el segundo y canciones para un tercero. Queremos editar al menos un trabajo por año”, declaró Lennon a un grupo de periodistas tras el lanzamiento de “Double Fantasy”. La idea de los Lennon era intensificar su producción discográfica tras cinco años de silencio…, planificación que obviamente se vio truncada tras el trágico asesinato del músico en diciembre de 1980

Enero de 1984 contemplaría la primera edición de material inédito  tras su muerte, cuatro años antes.”Milk And Honey” recoge las canciones que John grabó durante las sesiones de “Double Fantasy” y que no fueron incluidas en dicho LP. El álbum repite el formato de disco compartido utilizado en “Double Fantasy” y se compone de seis canciones de John Lennon y otras tantas compuestas e interpretadas por Yoko . Los temas de Lennon, algunos a medio terminar, provienen de las sesiones de Double Fantasy mientras que el material de su viuda fue escrito por ella expresamente para este proyecto a lo largo de 1983.

Las canciones de John son bastante notables. “I’m Steeping Out“, fue una de las primeras canciones que John grabó tras su vuelta al estudio en 1980 y aunque estaba destinada a ser una de las canciones que compusiera “Double Fantasy” acabo siendo descartada en favor de otras. Suena fresca y, sin ser un prodigio de la composición, resulta muy disfrutable como ocurre “I Don’t Wanna Face It“, de línea similar a la anterior aunque con un marcado sustrato rockanrolero

Pero quizás sea “Nobody Told Me” (un canción que John había compuesto para que Ringo pudiera incluirla en su LP “Stop And Smell The Roses,”) el tema más recordado y conocido del disco. Buen corte que fue editado como single alcanzando los puestos 5 y 8 en UK y USA respectivamente. Una muy buena canción que hace patente que John Lennon estaba en una forma extraordinaria a principios de la década de los ochenta. Y eso que temas como el simpático reggae  “Borrowed Time”, muy al estilo de la época, dejan a las claras que se trata de trabajo a medio terminar. La perezosa voz de John más parece una pista de guía que una toma definitiva. No obstante se trata de una muy buena canción que fue editada como single alcanzando el número 32 en listas.

Por el contrario “(Forgive Me) My Little Flower Princess” -también inacabada- resulta sensiblemente inferior al resto de canciones de Lennon incluidas en este “Milk And Honey”. En mi opinión, lo mejor del disco es la preciosa demo de “Grow Old With Me“, de la que Yoko recuerda “Para John, “Grow Old With Me” era una canción que acabaría siendo un clásico, de la clase de canciones que seria tocada en las iglesias cada vez que una pareja se casara. Quería trompetas y arreglos de sinfonía. Pero estábamos trabajando con un tiempo límite -Navidad- para publicar “Double Fantasy”. Así que, finalmente, decidimos dejar la canción para otro disco posterior… “. Una canción hermosísima, realmente preciosa.

En cuanto a las canciones de Yoko, poco que decir. Algunas como “Don’t Be Scared” o “Let Me Count The Ways“ son bastante decentes pero en general  vuelven a provocar que el disco baje varios enteros…, una vez más.

El primer disco póstumo de material inédito de John Lennon fue bien recibido por la crítica musical, y alcanzaría el puesto #3 en Gran Bretaña y el #11 en los Estados Unidos.Yo siempre tuve una cinta de casette con las canciones de John incluidas en “Double Fantasy” más las que también Lennon aportara a este “Milk And Honey”, y, creedme ese “Double Honey” o “Milk And Fanstasy” o como demonios hubiéramos querido llamarlo, hubiera sido un disco fantástico.

VALORACIÓN GUILLETEK: 6/10

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 21 de septiembre de 2014

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John Lennon. “Double Fantasy” (1980), (7/10)

(Just Like) Starting Over (Lennon)
Kiss Kiss Kiss (Ono)
Cleanup Time (Lennon)
Give Me Something (Ono)
I’m Losing You (Lennon)
I’m Moving On (Ono)
Beautiful Boy (Darling Boy) (Lennon)

Watching The Wheels (Lennon)
I’m Your Angel (Ono)
Woman (Lennon)
Beautiful Boys (Ono)
Dear Yoko (Lennon)
Every Man Has A Woman Who Loves Him (Ono)
Hard Times Are Over (Ono)

“Básicamente lo hemos decidido, sin ningún gran drama, para estar con nuestro bebé tanto como nos sea posible…, hasta que sintamos que podemos tomarnos el tiempo libre para disfrutar de nosotros mismos trabajando en cosas fuera de la familia”, así explicaba John en una entrevista concedida en Tokio en 1977, cuando ya llevaba dos años retirado, su retirada del showbizz. “Rock & Roll” , de 1975, fue el último disco editado por Lennon pero era un disco de versiones por lo que, en 1980, el mundo llevaba 6 largos años -“Walls & Bridges” es de 1974- sin ninguna nueva canción del genial artista.

En enero de 1980, John anunciaron su vuelta al estudio. Al mes siguiente John y Yoko concedieron una jugosa entrevista a Playboy en la que John explicó las razones de su retiro: “He estado horneando pan y cuidando al bebé. Había estado bajo obligación o contrato desde que tenía 22 años y el rock ‘n’ roll dejó de ser divertido. No necesito sacar 20 discos ni ganar 100 discos de oro… Que se olviden de mí, que vayan tras Paul o Mick Jagger. Yo no estoy aquí para eso. Lo estoy diciendo en negro sobre blaco junto con todos los senos y los culos de la página 196. No me molesten. Vayan a jugar con los Rolling Wings”.

John afrontó también la preceptiva pregunta sobre un posible retorno de los Beatles?: “¿Quieres que regresemos a mis días de colegio? Cumpliré cuarenta cuando esta entrevista salga. Ya sabes, están felicitando a los Stones por estar juntos 112 años y preguntándose al mismo tiempo por qué siguen juntos. ¿Qué no pueden estar solos? ¿Tienen que estar rodeados de un grupo? Está bien a los 16, 17 ó 18 años tener compañeros. Es tribal y está bien. Pero cuando continúas haciéndolo a los cuarenta, significa que todavía tienes 16 años en la mente.  En resumen, The Beatles no existen y nunca más podrán existir. John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Richard Starkey podrían montar un concierto, pero nunca serían The Beatles. No podemos ser ellos de nuevo ni lo puede ser la gente que nos escucharía… Pero no me malinterpretes. Aún amo a esos tipos. The Beatles terminaron pero John, Paul, George y Ringo seguirán”.

El entrevistador preguntó, cómo no, a John sobre su relación con el resto de los miembros de los Beatles, haciendo especial hincapié en Paul. “No sigo su trabajo. No me interesa, no más de lo que estoy interesado en lo que están haciendo Elton John o Bob Dylan. No es insensibilidad, es sólo que estoy muy ocupado viviendo mi propia vida para estar siguiendo lo que la otra gente hace. Pero, para ser franco, siento cierta admiración por cómo Paul empezó de cero, formando una nueva banda y tocando en salones de baile pequeños porque eso es lo que quería hacer con The Beatles. Quería que regresáramos a los salones de baile y que experimentáramos eso de nuevo. Pero yo no lo hice. Admiro que se haya bajado de su pedestal, hizo lo que quería hacer. Eso está bien. Aunque, musicalmente, creo que “The Long And Winding Road” fue su última bocanada de aire.  No pienso lo que dije en “How Do You Sleep”, eso de que “todo lo que hiciste fue “Yesterday”/Ayer y ahora eres sólo “Another Day”/Uno más”…, no  lo pensaba. Pero usaba mi resentimiento en contra de Paul para crear una canción, pero sí pienso que, de alguna manera, a Paul se le murió la creatividad… Pero no hay problema con Paul, simplemente hace tiempo que no nos vemos y hablar con él es difícil. Ya sabes, el tiene como 25 hijos y como 20 millones de discos en el mercado, ¿cómo podría gastar su tiempo en hablar? Siempre está trabajando… Hubo una época en el que Paul venía constantemente con una guitarra. Lo dejaba entrar pero finalmente le dije: “Por favor, llámame antes de venir. Ya no estamos en 1856 y no puedes presentarte así. Sólo llámame antes”. Se molestó por mi comentario pero no se lo dije en mal plan. Lo que le quise decir es que me estaba encargando del bebé todo el día y tenía que lidiar con un tipo que aparecía en la puerta. Bueno, de todas formas, esa noche, él y Linda volvieron y yo estaba sentado viendo el “Saturday Night Live” y un tipo apareció ofreciendo $3,200 si íbamos y cantábamos tres canciones. Yo le dije a Paul que el estudio estaba cerca y Paul dijo: “Ja! ¿No sería divertido ir?”. Casi vamos al estudio, sólo como broma. Casi nos vamos en taxi para allá pero estábamos muy cansados y no fuimos… Pensándolo ahora, fue la última vez que vi a Paul”.

No echo de menos a Paul a la hora de hacer música. Nunca he sentido la pérdida. No quiero sonar negativo, como si no necesitara a Paul, porque cuando él estaba ahí obviamente funcionaba. Pero no puedo…  Pero lo cierto es que funcionábamos bien, hicimos muchas canciones cara a cara en el cuarto de hotel o en una camioneta. Paul estaba muy capacitado, tocaba muchos instrumentos. Decía: “¿Por qué no cambias eso? Has incluido esta nota 50 veces en la canción”. Ya sabes, yo enganchaba una nota y la repetía todo el tiempo. Por otra parte, yo era el que sabía hacia dónde ir con una canción, una historia que Paul había empezado. Yo siempre lo tuve más fácil con las letras, aunque Paul es un letrista muy capaz que no piensa que lo es. Así que no lo trabaja. Más que enfrentar el problema, lo evita. “Hey Jude” es un buen conjunto de versos. Yo no contribuí a la letra ahí. Y hay un par de líneas que  indican que es un buen letrista. En esos días, no nos preocupaba la letra siempre y cuando la canción tuviera un tema vago, “ella te ama, él lo ama, todos se aman”. Era el gancho, la línea y el sonido lo que buscábamos. Esa es aún mi actitud pero no puedo dejar las letras solas. Todavía tengo que hacer que tengan sentido al ser aisladas de las canciones”.

Poco a poco se fue haciendo público que John y Yoko volvían al mundo del espectáculo. En agosto de 1980 y tras unas vacaciones en las Bermudas, John, Yoko y el productor de Aerosmith -Jack Douglas- entran al estudio donde grabaron docenas de canciones. John había empezado a componer en serio desde principios de 1980. “Había material de John para un par de discos”, recuerda el productor pero la idea de John y Yoko era editar un álbum conjunto en el que cada uno interpretaría sus canciones, tal y como hicieron en el desastroso “Some Time in New York City”. La idea de Lennon era editar un primer Lp a finales de 1980 y otro en la primavera de 1981 cuando planeaba volver a los escenarios y realizar una gira mundial. Douglas recuerda : “John imaginaba una gran producción para su gira en la cual incluiria canciones de The Beatles con nuevos arreglos para algunas canciones que él decía que no habían sido bien grabadas como  ‘She Loves You’ y  ‘I Want To Hold Your Hand’.”

Durante la grabación del disco, el miércoles 13 de agosto y siempre según versión de Jack Douglas, Paul  llamó  al estudio para hablar con John y sugerirle una colaboración, pero Yoko decidió que no se informara a John. “Es una lástima y resulta irónico”, afirma el productor, “porque, por lo que yo escuche de John, él estaba con la idea de llamar a Paul para escribir algo juntos…”

El 9 de octubre, , coincidiendo con su cuarenta cumpleaños, John editó el single de adelanto “(Just Like) Starting Over“, una fantástica canción con aire de rock añejo, que alcanzó un número 8 en las listas  británicas y un número 3 en USA y preparaba el camino para la edición el 17 de noviembre de 1980 del álbum de regreso de John Lennon (y Yoko Ono): “Double Fantasy“. Compuesta de tres canciones inconclusas, “Starting Over” (“My Life” para la introducción, “Don’t Be Crazy” pare el middle 8 y “The Worst Is Over” para estrofas y estribillo)es una inmejorable forma de comenzar un LP de regreso. Su sonido cincuentero rinde tributo a los ídolos de adolescencia de Lennon y, en general, es simplemente una canción fantástica.

Cuando empezamos a hacernos ilusiones con una nueva obra maestra del genio Lennon, “Kiss Kiss Kiss” nos devuelve a la realidad. Y es que este es el principal problema de este “Double Fantasy”: es un disco compartido entre un genio y una persona de talento musical cuanto menos cuestionable. Si nos quedamos sólo con las canciones de John, el disco es soberbio. Si mediamos las canciones de Lennon con las que aporta Yoko, la puntuación debe bajar muchos puntos…, y así es como debería juzgarse, el LP tiene catorce canciones, siete son estupendas, otras siete no. Muy en línea, salvando las enormes distancias, de lo que estaba haciendo el grupo B-52 este rítmico corte no es de las peores aportaciones de Yoko al disco, pero dista mucho de ser una buena canción.

Cleanup Time” nos devuelve a John. Su sonido contemporáneo demuestra que John no había estado tan alejado del mundo musical (al menos como oyente) como afirmaba en la mayoría de las entrevistas. Quizás sea la menos conocidas de las canciones que Lennon aporta al disco y probablemente la menos inspirada. Buen tema, en cualquiera caso, que de nuevo tiene que sufrir la compañía de un nuevo despropósito “Made in Ono”, “Give Me Something” es el título en cuestión.

En esta continua montaña rusa de calidades musicales que es este álbum, la enorme “I’m Losing You” vuelve a poner el listón en lo más alto. John había compuesto “Stranger’s Room” en 1978 y sobre esa base concluyó esta espectacular canción durante sus vacaciones en Bermudas. Un tema enorme para cuya grabación el productor Jack Douglas quiso contar con los miembros de Cheap Tricks Rick Nielsen y Bun E Carlos, no obstante la versión quedó inédita y se utilizó para el disco la versión que todos conocemos . Una maravilla, sin más… Pero en este disco, ya se sabe, todo lo que sube baja y  el “I’m Moving On” de Yoko  vuelve a hundirnos en la miseria aunque he de reconocer que ésta no es tan floja como el resto e incluso puede llegar a disfrutarse.

Beautiful Boy (Darling Boy)” es la hermosísima canción que John dedica a su hijo Sean. Si la música es brillante, que lo es, la letra lo es tanto o más (con la inclusión de la eterna línea “la vida es aquello que te pasa mientras haces otros planes”). Paul McCartney dijo que era una de sus canciones preferidas. Preciosa. Una perfecta forma de cerrar la cara A del disco.

Darle la vuelta al vinilo y temer una nueva canción de Yoko era lo lógico, siguiendo el patrón del disco, pero “Watching The Wheels“, otra joya de Lennon, no sólo nos libra mal sino que nos regala un momento musical sobresaliente. Escrita como respuesta a las críticas que John recibió por dejar la industria musical, las ruedas del título hacen referencia en parte, de forma literal, a los vehículos que John veía desde la ventana de su sexto piso en los Dakota y también, y de forma mucho menos prosaica, al devenir del tiempo entendido como una rueda girando sin fin. Una canción inconmensurable, a la altura de su autor. Joya, que fue editada de forma póstuma como single con notable éxito (número 7 en Estados Unidos).

Tras un temazo Lennon, ya sabéis que toca, pestiño de Yoko, pero no. “I’m Your Angel“, la nueva y mejor aportación de Yoko al disco, es un pastiche de corte de los años treinta que sin ser una canción notable sí se escucha de forma agradable y supone, por qué no decirlo, una agradable sorpresa. Pero cuando John vuelve a tomar la batuta obviamente la calidad crece de forma exponencial y “Woman” no hace más que refrendar esta idea. Bonita balada que nos muestra al Lennon más azucarado y comercial y que llevó a John a conseguir (eso sí, tras su asesinato) un número 1 en Inglaterra y un segundo puesto en Estados Unidos. “Me sentí como si aún fuera parte de los jodidos Beatles mientras grababa esta canción, supongo que es como una versión madura de “Girl” o algo así “, declaraba John sobre el tema. Pop de altos quilates.

Beautiful Boys“, de Yoko, no es tan mala canción como la irritante voz de la japonesa la hace parecer. No obstante, la mejor aportación de Yoko es sin duda ser la receptora de “Dear Yoko“, la última canción que John aporta al disco. Divertido y animado tema para cuyos arreglos Lennon admitió haberse inspirado en el “Shame Shame Shame” de Shirley & Company dotando así de un aire disco a un tema que partió de una base mucho mas sencilla. Las inflexiones vocales de su  ídolo Buddy Holly también son una influencia obvia. Deliciosa.

La suerte que tuvimos al dsifrutar de dos canciones seguidas con de John con “Beautiful Boy” y “Watching The Wheels” se vuelve en nuestra contra al final del disco y  “Every Man Has A Woman Who Loves Him” y  “Hard Times Are Over“, ambas de Yoko, ponen punto final a un LP que fue recibido con mucho interés, pero cuyas ventas no respondieron. El álbum, editado por Geffen Records, debutó en el puesto 27 en las listas británicas, alcanzando la siguiente semana el puesto 14. En Estados Unidos no pasó del 11. Y es que aunque el material de John era maravilloso, las siete canciones de Yoko no están a la altura…, y un disco en el que la mitad de las canciones son bastante mediocres no puede considerarse un gran LP. Una verdadera lástima.

John firmando un autógrafo a su futuro asesino

Pero lo realmente triste es lo que ocurrió pocos días después del lanzamiento del LP (ver post “The Dream Is Over: El asesinato de John Lennon”, en Guilletek’s) . Semanas después de la edición de “Double Fantasy”, John declaró a unos periodistas: “Tenemos hecho un disco; ya hay suficiente material para el segundo y canciones para un tercero. Queremos editar al menos un trabajo por año”. La idea de los Lennon era intensificar su producción discográfica y, con ese plan, salieron de su casa a las 17h del 8 de diciembre de 1980  camino a los estudios Record Plant. Cuando se encaminaba a su coche Lennon fue abordado por unos fans. Uno de ellos, llegado de Texas -aunque oriundo de Hawaii- llamado Mark David Chapman le acercó un LP para que John lo firmara, y Lennon firmó.

Lennon, Ono y Douglas trabajaron sobre una canción de Yoko, “Walking On Ice”. John estaba entusiasmado con la grabación y le dijo a su mujer, “Acabas de terminar tu primer número uno”, parafraseando lo que George Martin le comentó a los Beatles nada más terminar la grabación de “Please Please Me”. Eran en torno a las 22h y, al salir del estudio, John y Yoko debatieron sobre ir a casa o cenar en algún restaurante. Es John quien decidió que lo mejor era ir a casa y así poder acostar a Sean.

De esta forma, a las 22:49h del 8 de diciembre de 1980, el coche de los Lennon aparcó frente a los apartamentos Dakota. Cuando estaban encaminándose al portal del edificio, John se giró cuando alguien dijo en mitad de la noche, “Mister Lennon“…

…fueron cinco disparos…

…dos entraron por la espalda y salieron por el pecho…

…dos le atravesaron su hombro izquierdo…

…uno apenas le tocó el cuello…

Llegaron las patrullas de policía. Chapman fue detenido. John aún estaba vivo y fue trasladado, sangrando abundantemente por la boca, al hospital Roosvelt…, pero llegó sin pulso. Intentaron reanimarl0 durante 20 minutos pero fue inútil. Eran las 23:15h del 8 de diciembre de 1980. John Lennon había muerto. Gran parte de la creatividad musical del mundo se fue con él.

VALORACIÓN GUILLETEK: 7/10

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 14 de septiembre de 2014

Licencia Creative Commons

Este obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

John Lennon. “Mind Games” (1973). (7/10)

Mind Games (Lennon)
Tight A$ (Lennon)
Aisumasen (I’m Sorry) (Lennon)
One Day (At A Time) (Lennon)
Bring On The Lucie (Freeda Peeple) (Lennon)
Nutopian International Anthem (Lennon-Ono)

Intuition (Lennon)
Out The Blue (Lennon)
Only People (Lennon)
I Know (I Know) (Lennon)
You Are Here (Lennon)
Meat City (Lennon)

 

John Lennon no aceptó bien el fiasco que supuso el muy flojo “Some Time In New York City”, su LP junto a Yoko Ono editado en 1972, y las enormes críticas que recibieron por parte de público y crítica. De hecho, se retiró del activismo político, especialmente tras ver cómo Nixon era reelegido presidente. Una vez se mudaron a los apartamentos Dakota de Nueva York, en la primavera del 73, la pareja  empezó a hacer vida por separado. Tras seis años sin apenas separarse para ir al baño, cada uno empezó a trabajar en proyectos por separado. Así, mientras Yoko trabajó sobre sus LP’s “Approximately Infinite Universe” y “Feeling The Space”, John empezó a trabajar sobre algunas demos que tenía a medio terminar.

No obstante, tal y como comentábamos, las críticas tras “Some Time In New York City” habían dejado huella en el genial músico. Su confianza estaba bajo mínimos y, aunque no era capaz de producir ningún material al nivel de inspiración que había mostrado durante toda su carrera hasta 1972, sí tenía un conjunto de canciones sólidas que bien tratadas podían componer un LP que hiciera olvidar el mal sabor de boca de su trabajo anterior.

Decidido a retomar su carrera, John decide producir él mismo su nuevo disco y en julio de 1973 entra en los estudios Record Plant de Nueva York. Entre los músicos encontramos a los guitarristas David Spinozza, Peter E Kleinow, el bajista Gordon Edwards, los bateristas  Jim Keltner y Rick Marotta y el teclista Ken Ascher.

A los pocos días de entrar al estudio, John y Yoko decidieron darse un tiempo en su relación. Según dijeron posteriormente, necesitaban ver si su relación era lo suficientemente fuerte para querer volver a estar juntos”. La siempre sorprendente Yoko, asignó a la asistente personal de la pareja, May Pang, que se convirtiera en la amante de Lennon para evitar que éste se fijara en otras mujeres. Tras dieciséis meses de separación -periodo que es conocido en la historiografía Lennoniana como el “Lost Weekend”-, John y Yoko volvieron a unirse.

No obstante, entretanto se grabó y se produjo este “Mind Games”. Editado en noviembre de 1973, es un disco irregular que mezcla grandes canciones con una buena cantidad de temas insustanciales. John vivía entre el dolor que le suponía la separación de Yoko y el gozo que le proporcionaba la libertad derivada de su nuevo estado de soltería, y este estado fluctuante se deja notar en el álbum.

Todo arranca maravillosamente con la estupenda “Mind Games“, titulada originalmente “Make Love Not War” y destinada a ser un nuevo himno pacifista en la línea de “Imagine”. Aunque el mensaje sigue siendo el mismo, John decidió cambiar el título porqueera un cliché  que estaba muy visto“, y se inspiró en el libro “Mind Games” de Robert Masters y Jean Houston. Es una canción fantástica. Un monumento pop que se editó como single y fue recibido de forma tibia (nº18 en USA y 26 en Reino Unido) por un público receloso del nuevo material de Lennon tras  “Some Time In New York City”. Una joyita… Desgraciadamente, salvo un par de excepciones, el disco ya no recupera el tono tras esta excelente canción.

Canciones como “Tight A$“, que el propio Lennon califica como “una canción de usar y tirar, algo sólo para mover el esqueleto”, distan mucho de ser malas, pero tampoco aportan demasiado a la carrera del genio británico. Con todo, es un buen ejercicio de estilo y suena convincente.

Mucho mejor es la melancólica “Aisumasen (I’m Sorry)“. Construida sobre la base de “Call My Name“, escrita en los tiempos de “Imagine”, es un bello y melódico canto de petición de disculpas hacia Yoko entonado por un Lennon que se sentía culpable por haber empezado una relación con May Pang. Buen tema, muy soul. Otro de los mejores momentos de un álbum tan irregular que puede alternar esta excelente canción con cortes mucho más intranscendentes como la juguetona “One Day (At A Time)“, en la que John luce falsetto, o la monótona “Bring On The Lucie (Freeda Peeple)“. Todas, insisto canciones con más luces que sombras, pero muy lejos del nivel exhibido en el pasado John Lennon.

La cara A se cierra con un corte de tres segundos de silencio titulado “Nutopian International Anthem”, el himno simbólico de una nación conceptual, Nutopia, que John y Yoko dieron por inaugurada en una rueda de prensa en abril de 1973 como protesta por sus problemas con el departamento de inmigración estadounidense.

Intuition“, la canción que abre la cara B, vuelve a ser un buen medio tiempo, bien construido, pero exento de brillantez… Pero John Lennon es John Lennon y la fantástica “Out The Blue” pone las cosas en su sitio. Preciosa canción de amor que, aunque John nunca apreció demasiado (“es sólo otra canción de amor, nada especial”), desde la primera escucha destaca sobre el resto del material del álbum y que, sin duda, hubiera podido ser un buen y probablemente exitoso single. Yoko es el el sujeto paciente de esta hermosa canción  cuyo único defecto es una cierta tendencia a la sobreproducción. Fabulosos los teclados de Ken Ascher.

No obstante, y este es el problema de este LP, tras una gran canción un tema como “Only People” hace que seamos conscientes que no estamos ante el mejor Lennon. Definida por él mismo años después como “una canción fallida”, es un nuevo intento de escribir un himno pacifista del corte de “Give Peace a Chance” o “Power To The People”. Una canción de agradable escucha, pero poco más.

Mejor resulta “I Know (I Know)” un tema que el propio John despreciaría como “un pedazo de nada”, pero que sin embargo tiene una buena melodía (especialmente apreciable cuando se la desprende del exceso de azúcar de la producción imperante en el LP) y una línea de bajo antológica. Lo curioso de esta canción es que, aunque aparentemente es una petición de disculpas, son muchos los allegados al entorno beatle que afirman que la letra está dedicada a Paul McCartney y supondría la reconciliación definitiva del genial dúo. ¿Quién sabe?

Seguro es, esta vez sí, que la exótica “You Are Here” está escrita para Yoko. Melosa, tierna, disfrutable y perfecto contrapunto al tema que cierra el álbum, la rockera “Meat City“. Y así concluye “Mind Games”, un LP con el que Lennon intentó reconciliarse con su público, objetivo que en gran medida consiguió. Se editó en noviembre de 1973 y, a pesar de un arranque comercial titubeante, acabó alcanzando el número 9 en Estados Unidos, muy lejos del número 48 de su anterior trabajo. Sin embargo en su país natal, Inglaterra, ni siquiera alcanzó el número 11 de “Some Time In New York City” y se quedó en un nº13.

La crítica, sin embargo, no fue mucho más benévola con este álbum. Rolling Stone habló de “lo peor que ha escrito hasta ahora” y en las revistas especializadas en general se repitieron términos como “autocomplacencia” y “falta de inspiración”. Pero, ¿es Mind Games un mal disco?, definitivamente, no. No es un John Lennon en plena forma, pero un John Lennon al 50% reúne más talento que decenas de otros músicos juntos. De hecho, se puede decir que muchos de los cortes incluidos no están a su altura, pero no dejan de ser buenas canciones. Estamos muy lejos del Lennon Beatle o el de “Plastic Ono Band” e “Imagine” pero un LP con “Mind Games”,  “Out The Blue” o “Aisumasen” merece una oportunidad…, no será un disco que haga volar tus sentidos, pero seguro que te hará pasar un rato agradable…, poco mérito para John Lennon, pero algo inalcanzable para gran parte del resto.

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 7/10

 

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 30 de agosto de 2014

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