Paul McCartney: “Flaming Pie” (9/10)

Imagen

The Song We Were Singing (McCartney)
The World Tonight (McCartney)
If You Wanna (McCartney)
Somedays (McCartney)
Young Boy (McCartney)
Calico Skies (McCartney)
Flaming Pie (McCartney)
Heaven On A Sunday (McCartney)
Used To Be Bad (Miller-McCartney)
Souvenir (McCartney)
Little Willow (McCartney)
Really Love You (McCartney-Starkey)
Beautiful Night (McCartney)
Great Day (McCartney)

“Cuando terminé Anthology sentí la necesidad de hacer música nueva (…) viendo Anthology me acordé de lo bien que lo pasábamos los Beatles grabando, y eso asentó las bases de lo que sería Flaming Pie. Anthology me recordó los patrones de The Beatles y los valores que alcanzamos con las canciones. Así que de algún modo me sirvió como curso que ahora se ve reflejado en este álbum”. Y es que Paul pasó unos cuatro años, desde 1992 a 1996, trabajando en el proyecto Anthology de los Beatles, un proyecto largamente madurado (es una idea de 1971) que consitía en los Beatles contaran su historia a través de una serie de documentales. Neil Aspinall -otrora road manager, asistente personal de los Beatles y director de Apple Corps-, pensó que sería una buena idea recopilar toda la información posible de los archivos del grupo (tanto en EMI como en Apple)  para realizar un documental sobre la historia del mismo. Las malas relaciones entre Paul y el resto del grupo a principios de  los 70 y la muerte de John en 1980 truncaron el proyecto, pero desde principios de los 90 Neil lo había recuperado. La idea no era otra que los miembros vivos del grupo, apoyados por horas de entrevistas a John (autorizadas por Yoko), contaran su historia a través de una serie de documentales. Dichas entrevistas se completarían con el vasto material videográfico y sonoro que Aspinall había recopilado a lo largo de todos estos años.

El caso es que Paul, inspirado por los recuerdos, comenzó a componer y en febrero de 1995 decide volver al estudio para grabar parte del material que habíaImagencompuesto mientras trabajaba en Anthology. Tenía claro que quería que las canciones fueran sencillas y directas (“me sorprendió, mientras trabajábamos en Anthology, darme cuenta de los sencillas y a la vez perfectas que eran muchas de aquellas primeras canciones de los Beatles”), pero Paul no quiso afrontar esta vuelta al estudio en solitario y pidió a su amigo Steve Miller (líder de la fabulosa Steve Miller Band) que le acompañara. Ambos músicos, que ya habían colaborado en la canción de Miller “My Dark Hour” en 1969 y en la que Paul toca todos los instrumentos, grabaron hasta siete canciones, algunas como “Country Girl” o “Soul Boy”, aún hoy inéditas.

La idea original de Paul era autoproducir su nuevo disco, pero tras trabajar con el Jeff Lynne (líder de la ELO) en los dos nuevos temas Beatle que se estrenaron con los Anthology -“Free As A Bird” y “Real Love“-, decidió poner su trabajo en manos de Lynne y juntos trabajaron en las canciones que Paul había grabado con Miller y nuevo material de McCartney. Las sesiones transcurrieron a buen ritmo hasta diciembre de 1995, fecha en la que a Linda se le diagnostica un cáncer, provocando un lógico cese en el trabajo de estudio.

El golpe para los McCartney, compañeros inseparables durante casi treinta años, fue durísimo pero ambos convinieron que lo mejor para la recuperación de Linda y para el estado mental de su marido es que éste volviera al trabajo. De esta forma, las sesiones se retomaron en febrero de 1996. Quién sabe si necesitado de la ayuda de sus amigos, Paul pidió a Ringo que participara en las grabaciones y el fiel baterista se incorporó al trabajo en mayo.

Las últimas sesiones de trabajo datan de febrero de 1997 con George Martin dirigiendo un arreglo orquestal. El disco se mezcló en marzo de 1997 y en mayo estaba en las tiendas, recibiendo las mejores críticas de un disco de McCartney desde el fabuloso “Tug Of War” de 1982 y una excelente respuesta del público, que respondió aupando el álbum hasta el puesto número 2 tanto en Estados Unidos como el Reino Unido. Y es que estamos ante un disco fantástico, de principio a fin. “Flaming Pie” es el álbum más beatlemaniaco de Paul McCartney en su etapa en solitario. Se puede decir que Macca rinde aquí tributo a su pasado sin rubores ni pretensiones. Desde el mismo título (John dijo que inventó el nombre de “Beatles” cuando un hombrecillo saliendo de un pastel en llamas -Flaming pie- les dijo: “os llamareis Beetles pero con “a”…), a la sonoridad del álbum, Paul recoge el testigo de su propio pasado y concluye un álbum fabuloso. No creo que sea su mejor disco, como muchos afirman, y estoy convencido de que se benefició de la renovada popularidad Beatle que supuso el estreno de los Anthology, pero sí es un muy buen trabajo que incluso mereció una nominación para el Álbum del Año en los Grammy de 1998, que ganó Bob Dylan por su álbum Time Out of Mind.

El disco arranca con la evocadora “The Song We Were Singing“, una fantástica canción con una gran interpretación vocal en la que Paul toca gran parte de los instrumentos y recuerda sus tiempos mozos. “Estaba una noche recordando los años sesenta, ya sabes, estábamos allí fumando cigarros, bebiendo vino… hablando acerca de la solución cósmica. Eso era lo que todos hacíamos… pero ¡Qué demonios! Es el periodo de tiempo en tu vida en el que tienes la oportunidad de todo eso”. El sonido íntimo y sosegado del tema inicial será la tónica general de un álbum tendente a la introspección y al sonido acústico y en el que hay pocas concesiones al rock. Si acaso la más contundente de dichas concesiones sea la estupenda “The World Tonight“, un sobresaliente rock en el que, como ocurre en la mayoría del disco, Paul (voz principal, coros, batería, bajo, guitarra eléctrica, guitarra acústica,  piano y percusión) y Jeff Lynne (coros, guitarra eléctrica, guitarra acústica y teclados) son los únicos interpretes.

El excelente tono inicial del disco se corta con “If You Wanna“, un corte normalito de esos que a McCartney se le caen de los bolsillos sin apenas esfuerzo y posiblemente uno de los puntos más bajo del álbum…, lo mejor del tema, la guitarra de Steve Miller y la producción tompettyniana de Lynne. No obstante, Paul recupera nuevamente el pulso con  “Somedays“, una soberbia balada “a lo beatle” con un arreglo escrito por el inefable George Martin. “Durante las sesiones de Anthology le pregunté a George Martin si podía escuchar Somedays ya que me gustaría que escribiera un arreglo con orquesta. Estaba nervioso viendo cómo reaccionaba al escucharla. pero cuando acabó me miró y me dijo “Veo que no pierdes tu toque”…, fue genial”. Un tema para el recuerdo. Sobresaliente. A la altura (o muy cerca) de sus mejores canciones con y sin los Beatles.

Con “Young Boy” llegamos al que fuera primer single del álbum. Steve Miller de nuevo está a la guitarra y Paul toca todo lo demás. Es una excelente lección de pop sencillo y directo que  Paul escribió en la cocina mientras Linda cocinaba el almuerzo. No tuvo un éxito rutilante como single (número 16), pero vuelve a dejar claro quien es el maestro absoluto en esto del pop. Fantástica guitarra de Miller, por cierto.

Los Beatles del White Album es su vertiente mccartiana resucitan con la estratosférica “Caliko Skies“, con George Martin tras la mesa de mezclas. Esta genial canción se grabó en 1992 y resulta simplemente perfecta en su composición y ejecución. Otra canción para la historia que muestra al fin a un McCartney liberado de complejos y que no tiene reparos en volver a los sonidos que él mismo creo antaño. Esa es la línea que también sigue “Flaming Pie“, otra beatlelada en forma de boggie basado en una fantástica línea de piano y una genial melodía. Una vez más Paul y Jeff Lyne se bastan y se sobran para tocar y cantar todo. Otro temazo, y ya llevamos unos cuantos en el disco.

…Y Paul sigue manteniendo el nivel con la tierna “Heaven On A Sunday“, una bonita balada en la que Paul comparte el solo de la canción con su hijo James. El hijo de Paul se encarga de la guitarra eléctrica con destreza mientras Macca se dedica a la acústica. Es un tema tranquilo y relajado con una preciosa melodía de aires perezosos… Todo lo contrario que ocurre con “Use To Be Bad“, un sencillo blues compuesto, más Steve Miller que por Paul, siguiendo los cánones de la vieja escuela y que poco o nada aporta al género, la verdad.

Mucho más estimulante resulta “Souvenir“, puro R&B. Una fantástica canción que no tiene desperdicio para la que se inspiró en los sonidos de Wilson Picket y en la que Paul toca y canta absolutamente todo lo que suena en el tema. Enorme. Tras esta maravillosa concesión al soul, McCartney retoma las sonoridades Beatle con “Little Willow“, una sobrecogedora canción  que dedicó a Maureen, la que fuera esposa de Ringo y fallecida en 1995. Sencillamente preciosa. La paz en la que nos sumerge “Little Willow” se ve interrumpida por la línea de bajo de “Really Love You“, un nuevo blues-rock escrito con el bueno de Ringo -el primer “McCartney-Starkey” de la historia- y que sin ser ninguna maravilla, es bastante disfrutable.

Y entonces llegamos a “Beautiful Night“, el tema fundamental del disco. Una maravillosa canción que data de 1987 y que McCartney recuperó poniéndola en manos de George Martin para que escribiera un arreglo orquestal. Genial. La parte final con Ringo haciendo coros y todos esos metales pone los pelos de punta. Absolutamente sobresaliente. El disco concluye con “Great Day“, un bonito tema acústico compuesto por Paul en 1970 que recuerda a las sonoridades de “Ram” y que supone un cierre perfecto para un álbum maravilloso.

En definitiva una joya auténtica que se editó en mayo del 97 y que, en mi opinión, no ha sido todo lo elogiado que debiera… Vale fue nº2 en USA e Inglaterra (tapado en ambos países por el debut de las Spice Girls, por cierto), pero es que estamos ante un disco histórico y uno de los mejores del mejor creador de melodías de todos los tiempos. Supongo que sera uno de esos álbums que mitificaremos cuando el bueno de Paul esté criando malvas.

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 9/10

The Beatles. Capítulo 21 (1996-1999). The Threetless Parte III. Cara (Anthology II y III) y Cruz (Linda y George).

Tras el shock del encuentro inicial, la relación entre los “Threetless” había mejorado mucho e incluso, con motivo de la serie de televisión “Anthology” llegaron a ser filmados tocando juntos en directo tanto en el estudio, como en una encantadora sesión campera al ukelele, en los jardines de Friar Park, la mansión de George. Fue entorno a febrero de 1995 que Paul, George y Ringo comezaron a trabajar sobre otra canción de John, también incluida en la cinta con demos de Lennon que Yoko les dio. El tema en cuestión era “Real Love”, una canción de la que John hizo varias demos entre 1977 y 1980 y que, en versión con guitarra acústica, ya había sido editada en la banda sonora del documental “Imagine: John Lennon” de 1988.

No obstante, para trabajar sobre ella, Yoko entregó una versión al piano datada en 1977. A diferencia de “Free As A Bird”, la canción estaba mucho más terminada por lo que la tarea fue mucho menos edificante para Paul, George y Ringo ya que se limitaron a ornamentar la demo de John. No obstante Paul recuerda que “lo mejor de todo era trabajar “con” John otra vez. Oyéndolo en los auriculares, era como si él estuviese al lado – “Rayos, estoy cantando en armonía con John”. Parece a un sueño imposible”.  De esta forma, Paul toca la guitarra acústica, bajo eléctrico. George toca la guitarra acústica y una guitarra Fender Stratocaster al final de la canción. Ringo contribuye con la batería. En cuanto a las voces, Paul graba una voz principal en semi-falsete casi inaudible para dar cuerpo a la de John (grabada, no olvidemos, de forma casera) y luego Paul y George añaden voces de apoyo y armonías. Los tres contribuyen con percusiones.

El resultado, de nuevo, es maravilloso: “Real Love“. La canción es mucho más pop y con una producción probablemente más compensada que la anterior (la batería menos alta y las voces mucho más prominentes) pero, en general, suena menos “beatle” que “Free As A Bird”. “Real Love” se editó como single el 5 de marzo de 1996 y alcanzó el n.º 4 y n.º 11 respectivamente en las listas de sencillos del Reino Unido y EE.UU. Sorprendentemente la BBC Radio decidió no emitirla creando una innecesaria polémica que se debatió en varios medios. Se rumoreaba en el entorno de la prensa, de que la BBC consideraba a Los Beatles, “demasiados viejos” para su estación. La corporación negó tales acusaciones pero eso no impidió que Paul realizara unas declaraciones al Daily Mirror:  “Los Beatles no necesitan que su nuevo single, “Real Love”, sea número uno. Nuestras carreras no dependen de eso. Si Radio One cree que debemos ser vetados ahora, esto no nos va a llevar a la ruina. No puedes poner un límite de edad a la buena música. Es muy alentador saber que, mientras los reyes del kindergarten de Radio One piensan que los Beatles somos demasiados viejos para salir a jugar, una gran cantidad de jóvenes británicos no parecen compartir esa opinión. Siempre estoy leyendo de cómo algunas bandas, como Oasis dan crédito a los Beatles como su inspiración y estoy feliz que pueda oír a los Beatles en la música actual. Cuando Ringo me contó todo esto, pensé, ¿Quién necesita a Radio One cuando se tiene a todas las otras estaciones independientes?”

Al margen de polémicas, “Real Love” fue un éxito que sirvió de empuje al lanzamiento de “Anthology 2“, un nuevo doble CD  editado el 18 de marzo de 1996, cuatro meses después de “Anhology I. El álbum arranca donde lo dejo el anterior y cubre el periodo entre febrero de 1965 y febrero de 1968, quizás la época más vanguardista e innovadora del grupo.  Al igual que su predecesor,  alcanzó un gran éxito comercial: debutó en el puesto nº 1 y en USA y en el Reino Unido.

El disco arranca con la segunda de las “nuevas” canciones del grupo tras “Free As A Bird”, “Real Love“. Una joyita que no hace más que recordarnos lo que hubieran podido hacer juntos estos tipos si el hijo de puta de Mark Chapman se hubiera quedado en casita. Como ocurriera con “Anthology I”, pasada la novedad de la primera canción, entramos de pleno en la parte de arqueología musical.

Arrancamos en febrero de 1965 escuchando una mezcla entre la primeriza toma 2 de “Yes It Is“, con John apenas murmurando la canción , y el arreglo final de la canción (toma 14); un gran ejemplo de cómo los Beatles trabajaban los. También de febrero son las tomas alternativas de “You’ve got to Hide Your Love Away” y las canciones inéditas “If You’ve Got Trouble” (un original “Lennon-McCartney” escrita para Ringo y descartada por no considerarse suficientemente buena) y “That Means a Lot“, un tema de Paul que acabaron dejando de lado y regalando a P.J.Proby.  Avanzando un poco más en el tiempo, llegamos a junio de 1965, con las primeras tomas de la potente “I’m Down“, la indispensable “Yesterday” (sin cuarteto de cuerda) e “It’s Only Love“.

Tiempo para la música en directo con, por un lado,”I Feel Fine“, “Ticket To Ride“, “Yesterday” y “Help!“, interpretadas en directo desde el ABC Theatre de Blackpool, Inglaterra, el 1 de agosto de 1965 para el programa de televisión Blackpool Night Out, y por otro, “Everybody’s Trying To Be My Baby” del famoso concierto en el Shea Stadium.

Ya en otoño de 1965 encontramos tomas preliminares de algunas de las canciones que acabarán en el gran LP “Rubber Soul”. Esos son los casos de la toma 1 de “Norwegian Wood (This Bird Has Flown)“, con mucho más sitar, y “I’m Looking Through You” en una versión sensiblemente diferente, sin estribillo, con una distinta percusión y más guitarra solista. También para “Rubber Soul” estaba pensado el descarte instrumental “12-Bar Original“.

Damos un salto hasta abril del 66 para adentrarnos en las sesiones del expléndido “Revolver”. La toma 1 de “Tomorrow Never Knows“, nos presenta una canción ya muy experimental pero aún muy distante de lo que acabaría siendo. Por otro lado, con la toma 5 de “Got To Get You Into My Life“, vemos lo diferente que era la canción en un principio; con órgano, guitarra, batería, la voz de Paul y unas buenas armonías de John y George, tenemos una canción mucho más pop y sin rastro de los sobresalientes metales y el estilo soul de la versión final.

Con “And Your Bird Can Sing” y su toma 2 vemos a los Beatles más cercanos. Paul y John partiéndose de risa en medio de la grabación de una pista de voces. No es difícil pensar que la marihuana tuvo algo que ver. Uno de los mejores momentos de estos Anthology, quizás el mejor. La versión de la canción es, por cierto, buenísima y bastante diferente a la que acabó figurando en “Revolver”. Mucho más similar a la que todos conocemos es la toma descartada de “Taxman“, con la única diferencia de los brillante coros de Paul y John (“anybody got a bit of money?”) de 1’28” a 1’49”.

En el caso de “Eleanor Rigby (strings only)” tenemos una mezcla del arreglo para cuarteto de cuerda compuesto por George Martin para la canción, mientras la toma alternativa de “I’m Only Sleeping” nos presenta la canción en una fase embrionaria y con la curiosidad de estar cantada a dos voces ocupándose, al contrario de lo que era habitual, Paul de la voz baja y John de la alta.

Turno una vez más para la música en directo. En esta ocasión con “Rock and Roll Music” y “She’s a Woman“, extraídas del concierto que el grupo ofreció en el el Nippon Budokan de Tokio (Japón) el 30 de junio de 1966. Mucho (muchísimo) más interesante resultan la siguiente triada de cortes, dedicados en exclusiva a la sublime “Strawberry Fields Forever”. Comenzamos con la estremecedora demo de la canción con John y una guitarra, sin más… una maravilla. A continuación, tenemos la también excelente Toma 1 de la canción, mucho menos experimental de lo que  acabaría siendo, y, por último, la Toma 7, de la que se tomó el primer minuto para la versión definitiva de la canción (el resto se tomó de otras tomas obligando a George Martin a realizar un complicadísimo trabajo de estudio para ensamblar las partes).  Ya en diciembre e 1966 podemos disfrutar de una toma alternativa de la enorme “Penny Lane” , en la que el solo de trompeta piccolo del puente es sustituido por trompas inglesas y trompetas. Estuvo a punto de ser la versión final.

Y llega el turno de abordar el excelso “Sgt. Pepper’s”. Con “A Day In The Life“, George Martin hace un trabajo muy especial. El diálogo inicial, el sonido del reloj, y el conteo “sugar plum fairy, sugar plum faiy” de John pertenecen a la toma 1 de la canción (enero de 1967), el resto básicamente pertenece a las tomas 2 (también de enero de 1967) y la toma 6 (febrero de 1967). Como curioidad, podemos escuchar a Mal Evans -el eterno roaddie del grupo- contar los 24 compases que separan las dos partes de la canción. Otro tema de “Pepper’s”, “Good Morning Good Morning“, toma aquí un nuevo brío. Esta Toma 8 es, en mi opinión, muy superior a la que acabó editándose (toma 11).

El resto de las canciones de “Sgt. Pepper’s” que se incluyen en Anthology 2 son “Being For The Benefit Of Mr. Kite!” (de la que encontrarnos, por un lado, la originaria toma 1, y la mucho más avanzada toma 7 ), “Lucy In The Sky With Diamonds, (una curiosa mezcla en la que Martin toma el acompañamiento básico de la toma 6, la tamboura de la toma 7 y las voces del estribillo de la toma 8), “Within Without You” (en versión instrumental), y la potente toma 5 de “Sgt. Peppers Lonely Hearts Lonely Hearts Club Band (Reprise)“. También de esta época -abril del 67-  es la toma 11 de  “Only a Northern Song” (en una versión mucho más limpia de efectos), aunque esta canción apareciera en “Sgt. Pepper’s” sino en el posterior “Yellow Submarine”

A junio de 1967 pertenecen las primeras tomas de “You Know My Name (Look Up The Number)“, una canción que los Beatles terminarían en 1969 y editarían como cara B de “Let It Be”. El tema es sí es un jugueteo estilístico y en esta versión se incluyen  varios fragmentos que no se incluirían en la que fue finalmente publicada.

Tiempo para las sesiones de grabación del doble EP “Magical Mystery Tour” en septiembre de 1967 empezando por la primordial “I Am The Walrus“, pudiendo disfruta aquí de la toma 16, que fue la que se tomó como base para después añadir todos los efectos que compusieron la versión final. En el caso de “The Fool On The Hill”, podemos escuchar la primorosa primera demo a cargo de Paul y su piano, así como la Toma 4 de la misma, con arreglos sensiblemente distintos. La toma presentada de “Hello Goodbye” ofrece pocas sorpresas puesto que es sobre la que se basa la versión definitiva, la única diferencia es la guitarra distorsionada que aparece durante toda la canción.

Estamos acabando este Anthology 2, y llegamos a febrero de 1968 con “Lady Madonna“, de nuevo estamos ante una mezcla de diferentes tomas, en este caso es la base de la toma 3 con el añadido de los saxos de la toma 4. El Cd concluye con una íntima versión de “Across The Universe” (toma 2), con apenas John y una guitarra con efecto flanger, que en mi opinión es -de largo- la mejor de las versiones editadas de esta extraordinaria canción.

“Anthology 2” fue un rotundo éxito comercial. Entre tanto, Linda McCartney fue sometida a una masectomía parcial con éxito…, pero el cáncer se había comenzado a expandir por el hígado y convertiría este 1996 en un año de quimioterapia que comenzó a minar el sempiterno espíritu jovial de Paul.

Octubre de 1996 era la fecha señalada para la edición del tercero y último de los “Anthology”. Tras la edición de “Free As a Bird” como inéditos de “Anthology 1” y “Real Love” de “Anthology 2”, era lógico pensar que con “Anthology 3” ocurriría algo similar, es decir, que Paul, George y Ringo trabajarían sobre algún tema inédito de John. Y, de hecho, así fue. El propio McCartney dijo: “Trabajamos dos canciones de John, “Free As A Bird” y “Real Love”, era muy emocionante. Y surgió la idea tener una tercera canción, otra canción que la teníamos delante de nuestros ojos, “Now And Then”, no obstante no la terminaron.  La maqueta de John es una preciosidad. “Now And Then” pudo haber sido una gran canción, pero estaba muy inacabada, con falta de estribillo y algunos defectos que terminaron por aburrir a George que se acabó cansando de la “operación nostalgia” en la que se había convertido el proyecto “Anthology”. Paul afirma: “Había una que no terminamos, era más conmovedora. Necesitaba un poco más de trabajo, pero tenía un verso hermoso y tenía a John cantándola. Pero George no quiso hacerla”. Desde entonces es un rumor recurrrente la posibilidad de que Paul y Ringo pudieran acabar el trabajo comenzado en 1996 y editar un nuevo single de The Beatles. Parece a un sueño imposible, por lo que tendremos que conformarnos con las versiones de fans, que, emulando el estilo de los Beatles de los 90, circulan por internet.

Finalmente se decidió que “Anthology 3” se editaría sin “nuevo” single, y así se hizo el 28 de octubre de 1996. En esta ocasión el doble CD cubre la etapa comprendida entre  Mayo de 1968 y la última sesión de los Beatles, el 3 de enero de 1970. Para la mayoría de fans, resulta el más interesante por la enorme cantidad de inéditos y tomas realmente alternativas que se presentan. A falta de nuevo single, se editó el inédito “A Beginning” un tema del productor George Martin que, en origen, debía servir de introducción al tema de Ringo “Don’t Pass Me By”. Bella composición orquestal que da muestra del enorme talento musical de su autor.

El material Beatle comienza con las sesiones acústicas de mayo de 1968 en la casa de George Harrison en Esher. Regresados de la India, Paul, John y George se apresuraron a grabar tomas caseras de la gran cantidad de canciones que habían compuesto en aquel país . La primera canción correspondiente a esas sesiones es una versión primigenia de “Happiness is a Warm Gun“, con un fragmento sobre Yoko que no fue incluido en la versión final, y a falta de los cambios que caracterizan la monumental canción incluida en el “Álbum Blanco”. John y su guitarra nos deleitan con versiones demo acústicas de  “Mean Mr. Mustard“, “Polythene Pam” y “Glass Onion” . Las tres canciones fueron grabadas con John doblando su voz y su guitarra acústica (una voz-guitarra por canal). Por su parte Paul grabó en esta sesión su canción “Junk” -no editada como canción Beatle pero que McCartney recuperó para su primer disco en solitario- y una estupenda primera versión de “Honey Pie“. Por último, George incluye “Piggies“, a la que el sonido acústico le sienta como un guante.

Adentrándonos ya en las sesiones del “Álbum Blanco”, entramos en julio de 1968, con la toma 2 de “Helter Skelter“, acortada a menos de cinco minutos de sus más de doce minutos originales. Muchos fans llevaron a cabo una campaña para que se publicara la mítica versión de 27 minutos de esta canción que los Beatles grabaron, pero sus plegarias no fueron escuchadas. Una versión mucho más bluesy y menos heavy que la definitiva, pero igualmente fabulosa.

La versión editada de “Don’t Pass Me By“, dista poco de la original siendo la principal diferencia la ausencia de violín. Mucho más intersante es la toma alternativa de  “Ob-La-Di, Ob-La-Da, no es una toma falsa, sino una versión distinta de la canción que acabó siendo descartada en favor de la que hoy todos conocemos en una una decisión, por lo menos, discutible.

Un ensayo de Ringo se funde con la versión final (toma 34) en la versión de “Good Night” que George Martin preparó para este “Anthology 3”. Siguiendo con el “White Album”, encontramos la fantástica toma 1 de “Cry Baby Cry, la toma 4 de “Blackbird“, y la perezosa pero fantástica toma 6  de “Sexy Sadie“.

While My Guitar Gently Weeps” es simplemente acojonante. Demo de estudio de George, acompañado por Paul al órgano, que alcanza un nivel absolutamente estratosférico, una joya grabada el 25 de julio de 1968 en los EMI Studios de Londres, así como la despojada toma 2 de “Hey Jude“, mucho más sencilla pero sin dejar de ser el monumento melódico que siempre fue.

Not Guilty” es una gran canción de Harrison con cuya grabación el grupo nunca llegó a estar satisfecho, razón por la que fue desechada (aunque recuperada por George en solitario en 1979). No obstante, lo intentaron, de hecho, esta es la toma ¡¡102!! de la canción. Y siguiendo con las provechosas sesiones del “White Album” llegamos a la toma 2 de “Mother Nature’s Son” (sólo Paul y una guitarra), una versión sin cuerdas de “Glass Onion” (toma 33), y la encantadora la toma 8 de “Rocky Raccoon“.

What’s the New Mary Jane?” es sin duda la canción más veces pirateada del grupo. Inicialmente considerada para el Álbum Blanco (incluso candidata a ser editada en single), finalmente quedaría inédita hasta este “Anthology 3”. Desde luego no es una gran canción, pero no deja de ser curiosa. Otra de las curiosidades es “Step Inside Love / Los Paranoias“, la primera es un muy buen tema que Paul compuso para Cilla Black (con la que ella consiguió un número 8 en listas), el aire latino del tema hace que John comience a bromear y nombre a un ficticio grupo de acompañamiento llamado “Los Paranoias”, Paul se arranca a improvisar y rápidamente es seguido por el resto.

Y volvemos a las tomas “falsas” del “Album Blanco” con un mix de tomas de “I’m So Tired” (concretamente de la la 3, la 6 y la 9), la evocadora toma 1 de  “I Will” y una soberbia versión acústica de “Why Don’t We Do It In The Road?“. A continuación oímos a John grabar la sobresaliente pista de guitarra acústica de “Julia” pero llega un momento en el que se equivoca, es curioso oír a Paul desde la sala de mezclas animando a John a a volver a intentarlo ya que “la canción es realmente preciosa”.

El CD2, deja atrás el álbum blanco (al que “Anthology 3 dedica todo su primer CD) y se adentra en las sesiones para el malogrado proyecto “Get Back” (recordad que los Beatles desecharon las sesiones para grabar “Abbey Road” y posteriormente las cintas fueron entregadas a Phil Spector para que produjera lo que acabó siendo el álbum “Let It Be”, para enfado de Paul). La primera de las canciones pertenecientes a estas sesiones es “I’ve got a feeling“, una toma fallida grabada el 23 de enero de 1969 en los Apple Studios de Londres y ya con Billy Preston al piano eléctrico.

Especialmente curioso resulta escuchar la relentizada versión de “She Came In Through the Bathroom Window” sacada fuera del Medley de “Abbey Road” donde acabó incluyéndose meses después de esta toma primeriza de enero de 1969. “Dig A Pony” en cambio es muy similar a la canción que acabó apareciendo en “Let It Be”, eso sí, mucho mejor producida. No me cansaré de decirlo, Phil Spector -al que admiro-, no hizo un buen trabajo con “Let It Be” y esta versión es una prueba de que el que dominaba el sonido Beatle no era otro que George Martin. Algo parecido a lo que ocurre con “Two of Us“, si bien esta toma se acaba estropeando por algunos fallos de ejecución.

Siguiendo con las sesiones del proyecto “Get Back” encontramos tomas de “For You Blue“, “Teddy Boy” (inedita por los Beatles pero editada en el primer álbum en solitario de McCartney), el medley de clásicos del rock “Rip It Up” / “Shake, Rattle and Roll” / “Blue Suede Shoes” y una emocionante versión de “The Long And Winding Road“. Paul siempre repudió la versión que Spector remezcló para “Let It Be” y aquí, al fin, tenemos la canción tal y como la concibió McCartney, de hecho, es la misma toma que se usó para el disco pero sin el pomposo arreglo del productor americano. Las notas de “Anthology 3” referidas a esta canción lo dejan claro:  “La versión de la Antología es tal y como se concibió mientras que la versión de Let It Be fue adornada […] en ausencia del compositor Paul McCartney”

Aún en las sesiones de “Get Back”  encontramos una improvisada y festiva versión a dos voces de “Oh! Darling” que, como ocurría  con “She Came In Through the Bathroom Window”, acabó siendo incluida en “Abbey Road” en una versión muy distinta de la que aquí aparece, así como una toma primeriza de “All things Must Pass“, una gran canción de George que fue descartada por el resto y Harrison convirtió en tema central de su triple álbum en solitario. Siguiendo con las sorpresas llegamos a “Mailman, Bring Me no More Blues“, otra de las habituales en los piratas de la banda, buena versión del clásico de Buddy Holly.

La última canción del proyecto “Get Back” que aparece el “Anthology 3” no podía ser otra que la homónima. En esta ocasión se nos presenta la versión en directo de “Get Back” que los Beatles interpretaron en el tejado del edificio de Saville Row. Se convertiría en su última canción de su último concierto. La policía irrumpió en la azotea con la intención de parar el concierto y hay un determinado momento (primer estribillo) en el que alguien les dice que paren…, las guitarras dejan de oírse…, pero Paul y Ringo siguen…, George enseguida se suma al desafío… y luego John… La canción vuelve con mucha más intensidad…, Paul grita “Loretta has vuelto a jugar en las azoteas, la policía va a arrestarte”

Avanzamos a febrero de 1969 para escuchar la demo de “Old Brown Shoe“, en la que George toca todo, y la toma 2 de “Octopus’s Garden” con la que entramos en las sesiones de “Abbey Road” de las que se extraen la toma 5 de “Maxwell’s Silver Hammer“, la estupenda demo de “Something” y la toma 1 de “Come Together“.

Otro de los “inéditos” es “Come and Get It“, una fabulosa canción de Paul en la que tocó todos los instrumentos y voces y que acabó cediendo a la banda de Apple Badfinger. La ligera versión de “Ain’t She Sweet” que aparece a continuación tampoco había salido a la luz hasta ahora, la voz de John aparece aquí un poco castigada y contrasta con la exuberancia vocal que el propio Lennon, junto a McCartney y Harrison, exhiben en el siguiente corte: la alucinante versión a capella de “Because“. Brutal, 9 voces (3 tomas de 3 voces) .

Con la versión de “Let It Be” que aparece en este “Anthology 3” volvemos a retomar la polémica Spector Vs Martin. En mi opinión no hay comparación posible. Menos mal que, como veremos en el siguiente capítulo “Let It Be… Naked” acabaría haciendo justicia. Algo parecido ocurre con “I Me Mine“, mucho más auténtica y rockera sin todas esas impostadas orquestaciones, muy superior a la oficial.

Y llegamos al final: “The End“, remezclada de nuevo por George Martin y resaltando mucho más las guitarras (tocadas por turnos entre Paul, George y John). Y con esto termina el proyecto Anthology, un sueño hecho realidad para los fans del grupo: dos canciones nuevas, seis cd’s de rarezas, tomas falsas y canciones inéditas, un extensísimo documental que se editó en forma de 5 dvd’s y la edición de un libro espectacular. No obstante siendo todo esto fantástico, nada es comparable a ver a los que entonces eran los tres beatles vivos en una sala charlando sobre los viejos tiempos.

No obstante, una vez terminada la grabación de las nuevas canciones y concluida la selección de tomas para los Anthology, la relación entre Paul y George se enfría. Paul se vuelca en la enfermedad de Linda, pero intenta mantener el contacto con Harrison. No obstante, llega un punto en el que George deja de devolver las llamadas de McCartney.

Entretanto, Paul recibe una sorprendente noticia: su nombramiento como Caballero del Imperio Británico por la Reina Isabel II por “su contribución a la música”. Como Beatle, Paul, al igual que el resto del grupo, ya había sido nombrado “Miembro del Imperio Británico” (MBE), pero la distinción de Caballero es muy superior a aquella y le dotaba del título de “Sir”.

George, por su lado, había recibido una dura noticia. Fumador empedernido, George fue diagnosticado de cáncer de garganta en 1997. Ese mismo año se sometió a un intervención quirúrgica en la laringe en el hospital Princess Margaret, de Windsor  y el tumor fue extirpado. Desgraciadamente,  dos meses después, el cáncer se expandió al pulmón y George fue nuevamente intervenido en la  Clínica Mayo de Rochester (Estados Unidos). La operación fue exitosa y Harrison comenzó a recibir tratamiento de quimioterapia. El pronóstico era positivo.

No ocurría lo mismo con el pronóstico de Linda, cada vez más debilitada. A pesar de la dura situación que Paul estaba viviendo con la enfermedad de su mujer, no conocía mejor terapia para ambos que volver a la música. Impulsado por el revisionismo de “Anthology”, Paul se decide a retomar su pasado o, al menos, a no esconderlo. Paul reclutó a Jeff Lynne, productor de “Free As A bird” y “Real Love” y se dispuso a grabar su nuevo álbum, uno de los mejores de su carrera, “Flaming Pie” (enlace a review en Guilletek’s), editado en mayo de 1997.

“Anthology me recordó como hacíamos las cosas en The Beatles y los valores que alcanzamos con las canciones. Así que de algún modo me sirvió de guía para este álbum”. Paul quería hacer algo sencillo, pero de gran calidad. McCartney, además de Jeff Lynne, contó con la colaboración de  Steve Miller, George Martin y Ringo Starr. El resultado cumple con las expectativas y las críticas musicales fueron muy favorables, las mejores desde “Tug of War”, de 1982. Además fue también un gran éxito comercial, debutando en el puesto #2 tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos. Y no es para menos, es un disco fabuloso con canciones como “Flaming Pie“, “Great Day“, “Young Boy“, “Somedays” (producida por George Martin), “Heaven On A Sunday” (con su hijo James a la guitarra eléctrica), la inconmensurable “Caliko Skies“, “The World Tonight“, “Souvenir” o “Little Willow“, dedicada a los hijos de Ringo y Maureen tras la muerte de la que fuera primera esposa del batería. Pero posiblemente la canción más recordada sea la fantástica “Beautiful Night” con Ringo a los tambores y George Martin tras los controles y un final glorioso con Paul y Ringo cantando juntos. Extraordinario final para un álbum 10.

Ringo vuelve a la carga meses después, en agosto de este mismo 1997 con “Ringo Starr and His third All-Starr Band: Volume 1“. En esta ocasión es una edición limitada muy modesta que se vendía a precio reducido en los videoclubs de la compañía Blockbuster y que recogía el concierto de la tercera formación de la All-Starr Band ofrecido en el Nippon Budōkan de Tokio, Japón. La banda estaba compuesta por Ringo Starr (batería, percusión y voz), su hijo Zak Starkey (batería y percusión), Billy Preston (teclados, armonio y voz), el Who John Entwistle (bajo y voz), Felix Cavaliere (teclados y voz), Randy Bachman (guitarra y voz), Mark Farner (guitarra y voz) y Mark Rivera (saxofón y coros). Nada que reseñar.

Paul sigue con su actividad frenética, y en septiembre -apenas cuatro meses después de “Flaming Pie”, edita un nuevo álbum. En esta ocasión se trata de su segunda incursión en la música clásica: “Standing Stone“. La obra, una pieza instrumental, fue estrenada en el Royal Albert Hall de Londres el 14 de octubre de 1997. A diferencia de lo que ocurrió con “Liverpool Oratorio” que dividió a la crítica, “Standing Stone” recibió críticas muy favorables y alcanzó el primer puesto en los álbumes de música clásica. Me quedo con la pieza final: “Celebration“.

Paul vivía un momento dulce a nivel profesional, pero a nivel personal todo se torcía cada vez más…, hasta que no hubo remedio… En febrero de 1998 Paul, Linda y todos sus hijos excepto Heather viajan a Arizona, a un rancho que compraron años atrás. Era un lugar que Linda adoraba, caballos, colinas, espectaculares atardeceres. La mañana del 17 de abril de 1998 los ojos de Linda amanecieron sin luz, Paul lo tenía claro, llamó a sus hijos y rodearon la cama de su esposa, McCartney se acercó a su oído y dijo: “Estás montada sobre un hermoso caballo, es un precioso día de primavera y estamos cabalgando por el bosque…, los jacintos crecen y el cielo está completamente azul…”, Linda cerró los ojos y murió. El funeral se celebró en St. Martin-in-the-Fields, en Londres, con la asietencia de George Harrison, George Martin y Ringo Starr.

Paul y Linda McCartney se casaron en 1969, y en estos casi 30 años, sólo pasaron 10 noches separados, las que Paul pasó en una celda en Tokio en 1980 tras ser detenido por posesión de drogas, ni una más. No es de extrañar que McCartney quedará completamente destrozado tras la muerte de su inseparable compañera. Estaba absolutamente perdido, al punto que sus hijos decidieron hacer turnos para acompañarle en su día a día temerosos de que entrara en una depresión.

Paul abandonó la música y se encerró en su casa, levantándose de la cama sólo para dar unas pinceladas a sus cuadros. No podía pensar en música, muchas de sus obras estaban dedicadas a Linda y el sólo recuerdo de las mismas le hacían hundirse más aún en un pozo del que veía difícil salir. Se limitó a pintar y a escribir tristes versos como “La tristeza no es tristeza sino felicidad vestida de negro. La muerte no es muerte sino la vida lanzándose al precipicio. Las lágrimas no son lágrimas sino carcajadas saladas”.

Con John fallecido, George convaleciente y Paul sumido en la tristeza, Ringo queda como único Beatle activo. En junio de 1998 edita “Vertical Man“, su mayor éxito de desde 1975. Es un buen disco en el que Ringo con celebridades como  Tom Petty, Brian Wilson, Ozzy Osbourne, Alanis Morissette, Joe Walsh, Steven Tyler y Timothy B. Schmit, entre otros. Grabado en la época de “Anthology”, George toca la guitarra y hace coros en “King Of Broken Hearts” y  “I’ll Be Fine Anywhere“, mientras Paul toca el bajo y hace coros en “What in the… World“, armoniza junto a Alanis Morissette y  Steven Tyler  en “I Was Walking“. Paul también participa en la jovial y muy valorable “La De Da“, el single del disco.

En septiembre de 1998, The Fireman, el grupo electrónico anónimo compuesto por Paul y el DJ Youth edita su segundo trabajo. Paul seguía retirado y sus contribuciones al disco fueron recogidas antes de la muerte de Linda. Fuera como fuere el CD recibe críticas elogiosas por su sonido ambiental cercano al trance. No es mi terreno, así que no me mojo. Me gusta mucho más que el anterior trabajo de The Fireman, eso seguro. Si tuviera que destacar una “canción”, sería  probablemente”Watercolour Guitars“.

Ringo, muy activo, participa en el programa de televisión Storytellers de la cadena VH1. El programa consistía en un concierto en un entorno íntimo, con intermedios en los que el arista explicaba el origen de las canciones que va a interpretar. En el caso de Ringo el concierto se llevó a cabo en el Bottom Line Club de Nueva York el 13 de mayo de 1998, un mes después de la publicación del álbum Vertical Man. Un muy buen álbum en directo con fantásticas interpretaciones de sus clásicos como “Photograph.

Mientras Paul sigue hundido…, hasta que un buen día, a principios de 1999,  decidió volver a coger la guitarra. Lo primero que vino a su cabeza fue el rock de sus raíces y entonces lo vio claro. Tras contactar con el productor Chris Tomas, que trabajó en el álbum de Wings “Back to the Egg”, McCartney reservó tiempo en los estudios Abbey Road a comienzos de marzo para grabar su nuevo álbum del que poco o nada se sabía salvo que sería un disco de covers de rock de los 50 y que era probable que McCartney incluyera alguna  nueva composición propia.

Mientras Paul prepara su nuevo disco en abril de 1999, primer aniversario de la muerte de Linda, organiza The Concert For Linda, un concierto en el Royal Albert Hall en el que participaron The Pretenders, Elvis Costello, Tom Jones, George Michael , Sinead O’Connor, Johnny Marr (Smiths), Neil Finn (Crowded House), Marianne Faithfull y como gran final, Paul, en lo que significaba su vuelta a los escenarios. Un emocionado Paul interpretó la que era una de las canciones preferidas de Linda, el “Lonesome Town” de Ricky Nelson, así como una emotiva versión de “All My Loving

En septiembre de 1999, United Artist y Apple Films lanzan en DVD la película de animación de los Beatles “Yellow Submarine” y acompañando al mismo se edita Yellow Submarine Songtrack“, un CD que recoge todas las canciones de los Beatles que aparecen en la película. De esta forma desaparece el score de George Martin y se incluyen los temas que, aunque no aparecieron en la banda sonora original de 1969, sí que lo hicieron en la película, es decir, añade “Eleanor Rigby”, “Love You To”, “Lucy in the Sky with Diamonds”, “Think for Yourself”, “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”, “With a Little Help from My Friends”, “Baby You’re a Rich Man”, “When I’m Sixty-Four” y “Nowhere Man”  a los “Yellow Submarine”,”Hey Bulldog”, “All Together Now”, “Only a Northern Song”, “All You Need Is Love” y “It’s All Too Much”. El disco en sí, no aporta nuevo salvo que es la primera ocasión en el que las canciones de los Beatles se remezclan, con buen resultado, por cierto. Los resultados comerciales fueron decentes, pero no extraordinarios (número 8).

En octubre se edita el nuevo disco de Paul McCartney. Como hemos dicho antes, Paul tenía la necesidad de regresar a sus raíces musicales e interpretar temas que solía escuchar cuando era joven y quería grabarlo en tomas, sin trucos, a la antigua usanza…, así que llamó al guitarrista de Pink Floyd  -David Gilmour-,  al batería de Deep Purple -Ian Paice- y al Housemartin Pete Wingfield para los teclados. Paul se encargaría del bajo y la voz… Y eso es “Run Devil Run“, un fantástico disco de versiones de rock’n’roll editado en octubre de 1999 con un sonido sencillamente arrollador. McCartney y su banda realizan trepidantes versiones de “All Shock Up“, “She Said Yeah“, “Shake A Hand” o “Party” e incluyó tres nuevas composiciones propias ciertamente buenas como “Run Devil Run“, “Try Not To Cry” o la fantástica “What It Is“, una de las composiciones que Paul tocaba a Linda en su enfermedad para animarla. Un gran disco que además, el 14 de diciembre de 1999, sirvió de excusa a McCartney para retornar al Cavern Club -donde los Beatles empezaron- para presentar el disco en directo y permitirse una versión inolvidable de “I Saw Her Standing There“. Un concierto imprescindible. Run Devil Run” recibió críticas entusiastas por parte de la prensa especializada. Paul había vuelto.

El mismo mes, octubre de 1999, Ringo edita un disco de villancicos de cara la campaña de navidad: “I Wanna Be Santa Claus“. Fue un fiasco comercial que hizo que su compañía discográfica rescindiera su contrato.

Un mes después, en noviembre, Paul edita un nuevo CD, el tercero de su línea “clásica”: “Working Classical“. Publicado apenas un mes después del álbum “Run Devil Run” se trata realmente de uan recopliación de canciones de McCartney arregladas al estilo sinfónico por Richard Rodney Bennett y Jonathan Tunick. Así, encontramos bonitos arreglos para canciones como “My Love“, “Junk“, “Golden Earth Girl” o “Maybe I’m Amazed“, aunque McCartney también compuso algunas piezas instrumentales para el disco: “A Leaf“, “Haymakers“, “Midwife“, “Spiral” y “Tuesday“. La crítica lo recibió bien, pero tuvo mucho menos repercusión que sus anteriores obras clásicas. Para mí, su mejor obra clásica, de largo.

1999 ya llegaba a su fin, pero junto antes de acabar el año, apenas un día antes, el 30 de diciembre de 1999, el universo Beatle sufriría una gran conmoción. Alrededor de las 3:30 de la madrugada del 30 de diciembre de 1999, Michael Abram, un enfermo mental nacido en 1966 en Liverpool que estaba convencido de que los Beatles eran una influencia satánica, entró en la mansión de George a través de una de las ventanas. Los ruidos despertaron a Olivia y George bajó al piso de abajo para ver qué ocurría. George se encontró con el intruso, armado con un cuchillo, al que intentó tranquilizar sin éxito. Abram se abalanzó sobre George asestándole varias puñaladas en el pecho. Afortunadamente, Olivia logro reducir al atacante golpeándolo en la cabeza con el pie de una lámpara. La policía llegó alertada por la alarma de la mansión y terminó de reducir al intruso de quien posteriormente se supo que estaba obsesionado con Los Beatles y solía deambular por locales nocturnos afirmando que eran brujos. La policía confirmó a su vez que el agresor había sido detenido el año pasado tras haber destruido un póster del grupo en un local comercial.

Harrison  fue internado en el Royal Berkshire Hospital de Reading. Según los médicos, Harrison sufrió un colapso del lóbulo derecho del pulmón. De haber sido más profundo, el pinchazo podría haber sido mortal. El entorno Beatle reaccionó con miedo, Ringo declaró: “Tanto Barbara como yo estamos profundamente shockeados de que haya ocurrido esto. Le enviamos a George y a Olivia todo nuestro amor y el deseo de que George se recupere rápidamente“, mientras Paul afirmó: ““Gracias a Dios tanto George como Olivia están bien. Les envío todo mi amor“. Tras el suceso, Harrison quedó traumatizado y limitó aún más sus ya de por sí escasas apariciones públicas.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 28 de abril de 2013

THE BEATLES. Capítulo 19 (1981-1989). The Threetless. Parte I

1981 amanece con John Lennon en el número 1 de las listas internacionales. Desgraciadamente lo que nunca se le concedió en vida, un número 1 en solitario en las listas de LP’s, le llegó al poco de su muerte. Una paradoja demasiado habitual, me temo.

George, Paul y Ringo cambiaron su forma de relacionarse con el mundo desde ese momento y los tres suspendieron sus actuaciones en directo hasta nueva orden. 1980 no vio lanzamiento discográfico de ningún ex-miembro de la banda. Hubo que esperar hasta mayo de 1981 para escuchar  algo nuevo de algún ex-beatle. Precisamente fue un h0menaje a John Lennon escrito por George, y que contó con la ayuda de Paul -a los coros- y Ringo a la batería (The Threetless, juego de palabras entre Beatles y “los tres que quedan”, con el que se empezó a conocer a Paul, George y Ringo). La canción fue la fabulosa “All Those Years Ago” que alcanzó un número 2 en listas y en la que Harrison realiza un sentido homenaje a su admirado y querido amigo fallecido: (“Estoy hablando a todo el mundo sobre el amor y sin embargo a ti te trataron como un perro, cuando tú fuiste el único que habló claro de todo esto, hace todos estos años. / Hablo de cómo compartir, aunque ellos no actúan con honestidad, pero tú fuiste quien puso los puntos sobre las íes cuando dijiste “Todo lo que necesitas es amor”. / En los buenos y en los malos momentos, siempre te admiré, ahora nos quedamos fríos y tristes pero sé que ahora el demonio tiene un mejor amigo, alguien que fue capaz de tocar las narices a todos. / Estamos viviendo un mal sueño, la gente ha dejado de lado la humanidad y tú fuiste al que pusieron en el paredón  hace todos estos años, tú fuiste el que imaginaste todo hace todos estos años. / Tú dijiste todo pero pocos te escucharon, hace todos estos años. Tú tenías control sobre nuestra risa y nuestro llanto  hace todos estos años”).

El LP que contenía “All those years ago”, “Somewhere In England” era bastante bueno. El homenaje a John destacaba especialmente, pero había temas como “Life Itself“, “Blood From A Clone“, “Teardrops“, y “Save The World“, que resultan notables.  Se editó en junio de 1981 y tuvo un discreto paso por las listas de éxitos a nivel de singles aunque consiguió un nº11 como LP en Estados Unidos (13 en UK). No obstante, George, tuvo que rehacer el disco antes de editarlo después de que su discográfica lo rechazara por resultar “deprimente”, punto éste que desencantó a George que cada vez estaba más alejado de la industria discográfica y sus manejos.

Dos meses después, en agosto del  81, se resuelve el juicio contra Mark David Chapman por el asesinato de John Lennon. El maldito cabrón fue encerrado en la prisión de  Attica con una sentencia fue de veinte años a cadena perpetua sobres sus hombros. Los veinte años se cumplieron en el año 2.000; pero allí permanece puesto que le ha sido denegada la libertad condicional en seis ocasiones.

Ringo fue el segundo en editar un nuevo disco. Fue en noviembre de 1981 con “Stop and Smell the Roses”. Pare este disco, Ringo había vuelto a pedir ayuda a sus compañeros beatle. Paul cede a Ringo dos canciones (“Private property” y “Attention“) y  George también colabora con “Wrack my brain“. El batería había pedido, en noviembre de 1980, a John alguna canción, y éste le había preparado tres (“I’m steeping out“, “Life begins at forty” y “Nobody told me“), que Ringo iba a grabar puesto que la fecha de edición del disco estaba prevista para enero del 81. Sin embargo el asesinato de John hizo que Ringo, destrozado, anulara la salida del LP y decidiera no grabar las canciones de John (que luego salieron en discos póstumos de Lennon). Aunque el LP era bastante decente, sólo alcanzó un nº91 en listas… Ringo no levantaba cabeza en lo musical, aunque su vida personal había mejorado tras comenzar su relación con la actriz Barbara Bach, a la que había conocido en el rodaje de “Cavernícola” y con la que se había casado en abril de 1981. Paul y George, junto a sus familias, acudieron a la boda y se tomó la primera foto con los miembros del grupo juntos…, tristemente ya nunca podrían estar todos

Hasta marzo de 1982, el panorama beatle estuvo paralizado. Es esta fecha se editó un nuevo recopilarorio del grupo: “Reel Music“. La excusa que justificaba este nuevo lanzamiento era compilar las canciones que aparecieron en alguna de las cinco películas del grupo (“A hard day’s night”, “Help!”, “Magical Mystery Tour”, “Yellow Submarine” y “Let It Be”). El LP -con las canciones A Hard Day’s Night,  I Should Have Known Better, Can’t Buy Me Love, And I Love Her, Help!, You’ve Got To Hide Your Love Away, Ticket To Ride, Magical Mystery Tour, I Am The Walrus, Yellow Submarine, All You Need Is Love, Let It Be, Get Back y The Long And Winding Road– se vendió razonablemente bien y alcanzó un  número 19. El lanzamiento del disco se vio apoyado por la edición de un single con un medley con algunas de las canciones del disco. “The Beatles Movie Medley” se editóel 15 de marzo de 1982 en USA y alcanzó un número 12. En Inglaterra, Parlophone se negó en primera instancia por considerarlo “de mal gusto”, pero tuvo que acabar cediendo ante su hermana americana y alcanzó el número 10 en listas.

No obstante, tras la muerte de John, el disco más esperado en el mundillo musical era el nuevo trabajo de McCartney. Desde su separación de los Beatles (1970) a la muerte de Lennon (1980), Paul había editado 10 LP’s con un notable éxito (6 números 1). Muerto Lennon, Paul quedaba como único referente del famoso tándem de compositores y, además, existía un punto morboso entre los fans por saber si habría referencias a John entre las letras del disco. “Tug Of War” (review del disco en Guilletek’s) se editó en abril de 1982 y fue un rotundo éxito de crítica y público (número 1 a ambos lados del Atlántico). Recuperándose del golpe que supuso la muerte de Lennon, Paul entra en el estudio, para retomar un trabajo que había empezado a finales de 1980. Tras la austeridad de “McCartney II”, Paul pretende recuperar su sofisticación de antaño y, para ello, recurre al sempiterno productor de los Beatles, George Martin. No será el único invitado: Denny Laine (el de Wings), Carl Perkins, Stevie Wonder, Eric Stewart y un tal… Ringo Starr.

Es un LP maravilloso, redondo, uno de los mejores de su carrera en solitario. Por buscarle un defecto, quizás se le puede achacar que es un disco muy tranquilo, carente de temas rockeros. No tener que estar limitado a una pequeña banda, permite a Macca contar con músicos de sesión de gran nivel y, musicalmente, el LP roza la exquisitez. La crítica puso el álbum por las nubes (Rollingstone habló de “obra maestra con remembranzas de Abbey Road. El disco que sabíamos que algún día Paul McCartney sería capaz de hacer”) y el caso es que canciones como la homónima “Tug Of War“, “Somebody Who Cares” o las enormes “The Pound Is Sinking” o “Wanderlust” no merecen menos. Además el disco tenía singles potentísimos como “Take It Away” o el megahit “Ebony And Ivory” (número 1 mundial). Pero es que todo el disco es fabuloso (“Get It“, “Ballroom Dancing“) y, además, incluye el más hermoso homenaje que Paul pudo componer en memoria de John: “Here Today” (“Y si dijera que yo realmente te conocía bien, ¿cual sería tu respuesta si estuvieras aquí hoy? / Pues, conociéndote, probablemente te reirías y dirías  que nosotros somos polos opuestos …si estuvieras aquí hoy… /  Pero, en lo que a mí respecta, aún recuerdo como era antes  y ya no puedo contener las lágrimas más… te quiero… / ¿Recuerdas cuando nos conocimos?, supongo que se podría decir que nos hacíamos los duros, no entendíamos nada, pero siempre podíamos cantar / ¿Recuerdas aquella noche en que lloramos porque ya no había ninguna razón para guardarnoslo todo dentro?  Nunca entendimos ni una palabra, pero siempre estabas allí con una sonrisa /  Y si dijera que realmente te quería y que me alegraría de que aparecieras, así, estarías hoy aquí , como estás en mi canción“).

Paul edita también en estas fechas un single de éxito (número 2) con Michael Jackson que, bajo el título de “The Girl Is Mine” estaba incluido en el afamado y exitoso álbum “Thriller” del artista estadounidense.

En octubre de 1982, el incontenible ánimo de lucro de EMI/Capitol pone en el mercado el noveno álbum recopilatorio desde la separación de la banda (casi uno por año). En esta ocasión “20 Greatest Hits” compila los 20 números uno del grupo tanto en Estados Unidos como el Reino Unido y, dada la diferencia de resultados en ambos países, se editaron dos ediciones. La británica contenía “Love Me Do”,”From Me to You”,”She Loves You”, “I Want to Hold Your Hand”,”Can’t Buy Me Love”,”A Hard Day’s Night”,”I Feel Fine”,”Ticket to Ride”,”Help!”,”Day Tripper”,”We Can Work It Out”,”Paperback Writer”,”Yellow Submarine”,”Eleanor Rigby”,”All You Need Is Love”,”Hello, Goodbye”,”Lady Madonna”,”Hey Jude”,”Get Back” y “The Ballad of John and Yoko”. Por su lado, la estadounidense no contenía “From Me To You”, “Yellow Submarine”  ni “Day Tripper” y las sustituía por “Eight Days a Week”, “Penny Lane”, “Come Together”, “Let It Be” y “The Long and Winding Road”. El recopilatorio obtuvo un honroso puesto número 20 en Inglaterra y un discreto top 50 en USA.

A diferencia de lo que ocurre hoy en día, que se edita el recopilatorio del artista fallecido mientras se está depositando el cuerpo en la tumba, hasta pasados dos años de su muerte no se publicó ningún disco de John Lennon.  “The John Lennon Collection”, salió al mercado en noviembre de 1982 con las siguientes canciones: “Give Peace a Chance”,”Instant Karma”,”Power to the People”,”Whatever Gets You Thru the Night”, “#9 Dream”, “Mind Games”,”Love”,”Happy Xmas (War Is Over)”, Imagine”, “Jealous Guy”,”Stand by Me”, “(Just Like) Starting Over”, “Woman”, “I’m Losing You”,”Beautiful Boy (Darling Boy)” ,”Watching the Wheels”, “Dear Yoko” y “Cold Turkey”, y alcanzó el numero 1 en Inglaterra. En Estados Unidos se quedó en un número 33  y contenía dos canciones menos (“Happy Xmas” y “Stand By Me”).

Antes de acabar 1982, en noviembre, George Harrison edita “Gone Troppo” (algo así como “volverse loco” en jerga australiana), el peor disco de toda su carrera. Desde principios de los 80, George se mostraba hastiado con la industria musical y poco interesado en pertenecer a un mundillo del que no se sentía parte y al que no quería pertenecer. De esta forma, Harrison entra al estudio más motivado por temas contractuales que por inquietudes estéticas. Con todo el disco tiene momentos salvables como la notable “Wake Up My Love“, la fabulosa “That’s The Way It Goes” o “Dream Away“, banda sonora de la película “Time Bandits”, producida por el propio George. El resto del disco es absolutamente olvidable…, comercialmente fue un fracaso sin precedentes. George decidió, por el momento, dedicarse a otra cosa y dar la espalda a la industria.

Con John fallecido y George semi-retirado, 1983 contempla sólo a dos Beatles en activo: Ringo y Paul. El primero en alzar la voz cantante fue, en junio, el batería. “Old Wave“, como se llamaba el disco, fue producido por el ex-Eagle Joe Walsh y paso completamente desapercibido en listas. Ringo volvió a rodearse de célebres amigos como Gary Brooker, John Entwistle, Ray Cooper y Eric Clapton, pero no consiguió que el disco no siquiera se distribuyera en Estados Unidos ni Inglaterra. No es un mal disco, pero no aporta nada importante…, con todo, canciones como “In My Car” o “Hopeless” bien merecen una escucha. Parece que los tiempos de éxito de Ringo como solista estaban definitivamente muy lejanos.

Sin embargo, tras el enorme éxito de “Tug Of War”, crítica y público esperaban ansiosos el nuevo disco de Paul McCartney. De hecho, el nuevo disco de Paul -“Pipes Of Peace” (enlace a review en Guilletek’s)-, era en realidad una continuación de “Tug Of War” y gran parte de las canciones de este nuevo LP fueron grabadas -también bajo la producción de George Martin- durante las sesiones de 1981 que dieron lugar al anterior. No obstante, parece que Paul dejó lo mejor para el fabuloso LP de 1982 y aquí se quedaron los restos. No es mal disco, ni de lejos, pero queda a mucha distancia de su predecesor. La preciosa canción titular, “Pipes Of Peace,” es un tema fabuloso, fantástico (acompañado de un videoclip aún mejor) y supuso un gran éxito, como la melosa “So Bad” (con Ringo a los tambores). “Through Of Our Love” también es una muy buena canción …, pero ya hay poco más. Lo más recordado del disco es la llena pistas “Say Say Say“, en la que Paul cuenta con la colaboración de Michael Jackson, y que supuso un pelotazo mundial. El disco tuvo un éxito moderado, más bien bajo para lo que había sido la carrera de McCartney hasta el momento. Número 2 en Inglaterra y 15 en Estados Unidos. ¿Empezaba Paul a perder fuelle? Desde luego él no lo pensaba así y sorprende a propios y extraños anunciando que iba a escribir y protagonizar un largometraje que dirigiría Peter Webb y se estrenaría en la segunda mitad de 1984

Enero de 1984 contemplaría la primera edición de material inédito de John Lennon tras su muerte, cuatro años antes.”Milk And Honey” (enlace a review en Guilletek’s) recoge las canciones que John grabó durante las sesiones de “Double Fantasy” y que no fueron incluídas en dicho LP. Por su parte, Yoko, añadió nuevas composiciones propias para completar el disco (algunas como “Don’t Be Scared” o “Let Me Count The Ways“, bastante decentes). Las canciones de John son buenas, “I’m Steeping Out“, “I Don’t Wanna Face It“, “Borrowed Time” y “Nobody Told Me” son notables, mientras “(Forgive Me) My Little Flower Princess” -inacabada- resulta sensiblemente inferior. No obstante, lo mejor del disco es la preciosa demo deGrow Old Along With Me“, de la que Yoko recuerda “Para John, “Grow Old With Me” era una canción que acabaría siendo un clásico, de la clase de canciones que seria tocada en las iglesias cada vez que una pareja se casara. Quería trompetas y arreglos de sinfonía. Pero estábamos trabajando con un tiempo límite -Navidad- para publicar “Double Fantasy”. Así que, finalmente, decidimos dejar la canción para otro disco posterior… “. Una canción hermosísima. El disco póstumo de John fue bien recibido por la crítica musical, y alcanzaría el puesto #3 en Gran Bretaña y el #11 en los Estados Unidos.

En octubre se estrena la película de Paul bajo el título de “Give My Regards To Broad Street“. El film pretende seguir la estela de “A Hard Day’s Night” y narrar un día en la vida de un músico, en este caso de McCartney, que se interpreta a sí mismo. La crítica fue bastante unánime: “la música es maravillosa y la película todo lo contrario”. La verdad es que tenemos la sensación de asistir a un videoclip de 110 minutos. La historia narra como las grabaciones originales del nuevo álbum de McCartney son supuestamente robadas por un empleado con un turbio pasado y las vicisitudes de Paul y su banda (con Ringo entre los miembros) para recuperarlas.

En el film hay buenos momentos -todos musicales-, como las revisiones de “Ballroom Dancing” (1982) y “So Bad” (1983) y las inspiradas versiones de los clásicos beatle “For No One” y “Eleanor Rigby“, con un excelente epílogo orquestal. Muy destacable es el estratosférico “Medley” entre los temas beatle “Yesterday” y “Here There And Everywhere” con la nunca suficientemente ponderada canción de Paul en solitario “Wanderlust”. McCartney compuso tres nuevos temas para la película, las competentes “Not Such A Bad Boy” y “No Values” por un lado y, por otro, la sobresaliente “No More Lonely Nights“, una de las mejores baladas de todos los tiempos…, excelsa canción con el Pink Floyd David Gilmour en la guitarra solista.

La película fue un fracaso, pero no su banda sonora (enlace a review en Guilletek’s) que llevó a Paul, de nuevo al número 1.

Simultáneamente al estreno de la película, McCartney publicó un single  infantil con vista a la inminente campaña del mercado navideño. “We All Stand Together” -la famosa canción de las ranitas- es un maravilloso ejercicio melódico que tuvo mucho éxito en el Reino, donde alcanzó el puesto 3 en las listas, pero que hizo que Paul se ganara una injusta fama de blando de la que le costaría mucho huir. Es un tema fantástico a nivel musical, pero de innegable e intencionado carácter infantil y familiar. No todo el mundo lo entendió

Como parte de la promoción del disco y la película, Paul concede una extensa entrevista a Playboy, siguiendo un formato muy similar a la que John concedió a la misma publicación 4 años antes. La entrevista se publicó a finales de 1984.

Paul, hace casi 4 años del asesinato de John y tú realmente no has hablado seriamente del tema…
Uff…es muy difícil, no sé… no sé si me apetece hablar del tema o no… Podría hablar durante 5 días o no abrir la boca… Creo que a George y a Ringo les sucede lo mismo… Recuerdo el día, me llamó mi manager. Me quedé bloqueado, no me lo creía…  Aún no lo asimilo. No quiero hacerlo.

Tus primeras declaraciones cuando te preguntaron por lo sucedido fueron…“es un rollo”

Ya… lo que pasó es que me preguntaron cuando acababa de conocer la noticia, estaba en estado de shock… Sólo quería estar ocupado… No quería quedarme en casa, estaba conmocionado, tenía que mantenerme ocupado… Así que me fui al estudio y allí esperaba un periodista…me preguntó y …sí…dije eso…  y supongo que verlo impreso es un poco fuerte. En estas situaciones me quedo bloqueado. Me pasó cuando murió mi madre, sólo pregunté “¿Qué vamos a hacer sin su dinero?”. No fue una buena contestación. Luego llegué a casa y me senté con Linda y los niños a ver las noticias… Lloré toda la noche… Aún lo hago cuando escucho su música . ¿Qué se podía decir?, ¿qué se puede decir en estas situaciones?

¿Recuerdas vuestra última conversación?

Sí, …en los últimos meses habíamos retomado nuestra relación y hablábamos mucho por teléfono… Hablamos de nuestras familias… Estaba muy feliz con el lanzamiento de “Double Fantasy”

Hablanos de vuestra “Guerra” en los 70…

Fuimos muy buenos amigos, hasta que los Beatles comenzaron a separarse y Yoko apareció. Él se enamoró. Podíamos aceptarlo, pero eso no disminuía el sufrimiento que sentíamos por que se nos estaba marginando. Más tarde recuerdo que yo decía: ‘Despeja todo, dale más tiempo con Yoko’ Yo quería que tuviera su hijo y se mudara a Nueva York para que hiciera todo lo que él quería hacer, aprender japonés, expandirse a sí mismo. En cuanto a esa “guerra” de la que hablas, es cierto que en RAM le solté alguna pequeña puya…Pero ellos lo sacaron de quicio y contestaron con fuerza…

John decía que no echaba de menos a los Beatles, ¿Le creías?

Puede ser. A John le gustaba cerrar etapa. Acabó su etapa beatle y empezó su etapa “Yoko”. Lo que no me gustó es que me criticara tanto en público. Siempre he creído que había algo especial entre nosotros, pero cuando ves y lees tantas mofas sobre mí por su parte, la fe decae… Aunque sé que no lo pensaba, sólo era John el fanfarrón, era así…, aunque me hacía mucho daño.

¿Teneis relación Linda y tú con Yoko?

Poca. Cuando John murió, hablamos mucho por teléfono.  La verdad es que yo nunca me llevé bien con Yoko. Era John quien se llevaba bien con ella. Yo sólo comencé a conocerla después de la muerte de John. Le ofrecí mi ayuda. Al principio, su actitud era de ‘no quiero ser la viuda del año’  y me alejé, pero luego pensé, ‘espera un minuto, vamos, ella vive la tragedia de toda una vida en este momento, y estoy siendo un loco e insensible’ Creo que comencé a conocerla, a entender por lo que ella estaba atravesando en lugar de estar pendiente sólo de mi punto de vista. Supongo que esto es madurar. Pienso que entonces fui capaz de encontrar muchas cosas en común con Yoko.

Tras la muerte de John, lo que más me ayudó, fue hablar con Yoko sobre ello. Ella me dijo que él me quería. Dijo eso una o dos veces. Me contó que ellos se sentaban a escuchar mis discos y que el decía: ‘ahí estás, eso es, eso es muy Paul’ y le explicaba cosas acerca de mis canciones . Fue muy importante para mí. Para mí el reconocimiento de John siempre fue muy importante, aunque no me lo diera mucho…

Hablanos de tu relación con John

Era único… Recuerdo un día que estábamos escuchando lo que habíamos grabado, era para “Rubber Soul” o “Revolver” creo…, había tres canciones suyas y tres mías… Él miró alrededor para comprobar que no había nadie y me dijo “Oh, creo que me gustan más tus canciones que las mías”… Fue el mayor reconocomiento que nunca me dio. Eso era mucho para mí. Yo siempre le admiré, todos los hacíamos. Éramos fans de John… Por eso nos gustaba mucho que alagara nuestro trabajo. En “Come together” quería un piano especial y yo lo toqué, le gustó mucho…Recuerdo que también le gustaba cuando yo cantaba canciones rockeras, ya sabes, en plan Little Richards… siempre me animaba, “Venga tío, tú puedes hacerlo mejor…”

¿Recuerdas cuando os conocieteis?

Sí…un amigo me llevó a ver a su grupo… Allí estaba John inventándose la letra de las canciones. Tenía buena pinta. Luego en el backstage nos presentaron. Toque un poco, me pidió que entrara, y el resto…

¿Envidiabas la inteligencia de John a la hora de escribir letras?

No, realmente no eramos tan distintos. Siempre se ha dicho que yo era el sentimental y él el sarcástico. Pero, por ejemplo, yo también podía escribir “Helter Skelter” y el cosas como “Goodnight” . Nadie sabe realmente cómo éramos, salvo nosotros, El otro día leí que George había aportado poco a los Beatles…¡y ellos qué sabrán!, ¡qué saben de lo que pudo aportar o no!, ¿estaban allí?,  ¡no se puede desacreditar a George así como así!. ¿Y Ringo?, La verdad de esta clase de pregunta depende de hacia donde tú estás mirando: en la superficie, o debajo de la superficie. En la superficie, Ringo era solo un baterista. Pero hay muchísimo más que eso de él.

La mayoría de los artistas quieren demostrar que su trabajo en solitario es igual de bueno que su trabajo con sus bandas…

Cuando los cuatro nos poníamos, eramos mucho mejores de lo que somos individualmente…

En cierto modo, cuando John y tú no erais tan famosos…¿deciais vamos a “componer una casa” o “vamos a componer un coche”?

Sí…vamos a componer una piscina…

Sin embargo, ahora eres multimillonario…, ¿qué te hace seguir componiendo?

Quizás el orgullo, no sé. Picasso tampoco pasaba hambre y seguía pintando. No creo en esa teoría que dice que hay que estar jodido para hacer arte . Hay quien dice que la vida doméstica mata el arte, no lo creo. Creo que lo que a mí me falta para ser tan bueno como antes es John, Ringo y George. Tener otros tres grandes talentos alrededor.

¿Te hubiera gustado que los Beatles continuaran?

Sí, me hubiera gustado volver a hacer giras, pero John no quiso. Cuando hice esa sugerencia John dijo “¿Estas tonto?, no quería decirlo aún pero os dejo, me voy”.  Klein le dijo a John que no dijera nada para no perjudicar nuestra renovación de contrato.

¿Fue por eso que decidiste comunicarlo tú? ¿fue una forma de vengarte?

Habían pasado dos o tres meses…Yo iba a lanzar “McCartney”, mi primer álbum en solitario, sabía que todo el mundo me iba a preguntar sobre The Beatles, ya sabes, estábamos sacando discos en solitario… ¡Y John ya nos había dicho que se iba! Así que decidí incluir una entrevista en la que dejaba todo claro. Creo que eso molestó a John. Supongo que John preferiría haberlo dicho primero. Quizás fue un poco estúpido por mi parte hacerlo así, pero creía que alguno de nosotros debía decir algo, no me gusta tener engañada a la gente.

¿Cómo te afectó la ruptura?

Me costó superarlo. Recuerdo cuando Neil Aspinall, tenía que leer el parte oficial de la disolución de la sociedad. Supuestamente, tenía que decirlo en vivo a todos nosotros en una voz muy seria y no pudo hacerlo. Se le quebró la voz. Y todos nosotros, de repente nos dimos cuenta, de la clase de consecuencia física que produciría lo que había estado ocurriendo. Yo pensé, ‘Oh, Dios, verdaderamente hemos acabado con Los Beatles. Qué mierda’. Me sentía como un parado. Me sentía inútil…, sí, tenía mucho dinero, pero me sentía basura. Drogas, alcohol… Nunca pensé en suicidarme ni nada de eso, pero fue un muy mal momento. Realmente yo me hundí por primera vez en mi vida. Hasta ese momento, yo realmente era una especie de engreído. Era la primera vez que la confianza en mi mismo sufría tal impacto. Fue muy malo para Linda. Ella tuvo que lidiar con este tipo que casi no salía de la cama, y si lo hacía, quería regresar a ella lo más pronto posible. Quería beber cada día, más y más temprano, no veía razón para afeitarse, porque, ¿para donde iba a ir? Y toma en cuenta que yo era generalmente muy morboso

¿Qué te hizo fundar Wings?

Llevaba 15 años en un grupo, pensé ¿qué hago con mis canciones si no tengo un grupo?… cuando te quedas sin trabajo la primera reacción es encontrar otro

¿Qué piensas ahora del material de Wings retrospectivamente? ¿Estás orgulloso de él?

Durante un tiempo pensé que era material de “segunda categoría” comparado con mi trabajo con los Beatles, pero me encuentro a muchos fans que me dicen que “My love”, “Band on the run” o “Mull of Kinture” son sus temas preferidos. Creo que hicimos cosas muy buenas

Se criticó mucho la presencia de Linda en el grupo…

Sí, sobre todo al principio, pero poco a poco se ganó al público. En cierto modo entiendo las críticas, la gente quería unos nuevos Beatles y yo estaba con mi mujer en el escenario…

¿Hablamos de drogas?

No me gusta hacerlo, ya sabes, tengo cuatro hijos. No obstante no podemos hablar de la Marihuana igual que de la heroina. Yo he tomado Cocaína pero no me gusta. Creo que el “valium” es mucho más peligroso que la marihuana… No sé… Hay mucha hipocresía con este tema…

En 1980 fuiste arrestado en Japón por posesión de drogas

Fue un infierno. Nueve días en una prisión japonesa. Los presos me pedían que les cantara cosas. Me aterraba la idea de ser violado y dormía con el culo pegado a la pared…

En la entrevista con John de hace cuatro años, repasamos algunas de vuestras canciones, me gustaría hacer lo mismo contigo…Empecemos con “love me do”

La primera canción que grabamos. John tenía que cantar pero al final canté yo porque el tenia que tocar la armónica. Estaba histérico.

All my loving

Yo la escribí. Es la primera vez que hice la letra antes que la música

I wanna be your man

Nos encontramos a Mick jagger y a Keith Richards y nos preguntaron si teníamos algo para ellos, y se la prestamos. Nosotros, bueno, George, les ayudó a conseguir su contrato con DECCA. Eramos amigos

“Not a second time”

John la escribió influenciado por Smokey Robinson

“I should have known better”

Deberías haber estudiado antes de venir, esa también es de John

And I love her

Es una canción de amor, no va dirigida a nadie en general pero me pareció original dirigirla a alguien en tercera persona. Es muy bonita, aún me gusta

Can’t buy me love

Me hace sentir orgulloso la versión que hizo Ella Fitzeralll

You’ve got to hide your love away

Esta es de John muy influenciado por Dylan

In my life

John tenía la letra, era como un poema. Yo le añadí la música, aunque por lo que he oído el niega que la música fuese mía…

Taxman

Es de George. Yo toqué la guitarra eléctrica

Yesterday…

Me levanté con la melodía en la cabeza. Me senté al piano y saqué los acordes. La soñé ¿Cómo podía ser tan fácil? Ese día se la toqué a todo el mundo porque no me podía creer que fuera una canción nueva, pensaba que la habría oído por ahí y que me había venido a la cabeza durante el sueño. Fue algo mágico

Good day sunshine

La escribí influenciado por Lovin’ Spoonful

Sgt Pepper’s

Tuve la idea en un avión… Pensé que estaría bien que perdiésemos nuestras identidades y creásemos una banda ficticia… Pensé que un nombre a la moda de la época, ya sabes, uno de esos nombres largos y estúpidos tipo “Dr. Hook & the medicine show and travelling circus”. Así surgió

Getting Better

La escribí en mi casa. Cuando se la canté a John yo estaba con el estribillo, ya sabes “cada vez va mejor, mejor, mejor” y entonces John hizo el famoso cor “no podía ir peor”… muy de John. Era genial

When i’m 64

Compuse la melodía cuando tenía 15 años, años después añadí la letra. Era un tipo de cabaret.

John dijo que nunca habría podido escribir algo así…la detestaba

¿Quién conoce los gustos de John?, a John le gustaba una cosa y a los 5 minutos la odiaba, dependía de su estado de ánimo… No lo sé, no me importa… A mí me gusta

Fixing a hole

Me gusta. También es mía. Esta tiene anécdota: el día que la íbamos a grabar llegó un tío a mi casa y me dijo “Hola, soy Jesucristo”, yo pensé que era un chalado pero no quería arriesgar…(risas) así que me lo llevé al estudio y se lo presenté a los chicos. Nunca volvimos a verlo

Back in the USSR

La escribí como un homenaje a los Beach boys. Me gusta

Hablanos de tus colaboradores post-John

Me gustó trabajar con Denny, Stevie Wonder y Michael Jackson, me gustan sus voces…Michael me llamó y escribimos un par de canciones pero nunca colaboramos realmente, nunca fuimos un equipo

Admiras a Jackson como compositor?

No, aún no ha hecho casi nada. Admiro a Stevie Wonder

¿aún sigues buscando un compañero?

No lo busco, tampoco busqué a John, simplemente ocurrió y fue genial. No creo que encuentre alguien con el que pueda trabajar igual que con él, más que nada porque no hay nadie como él. No era malo el muchachito…

Ya en 1985, se inagura, en el Central Park de Nueva York el John Lennon Memorial, conocido popularmente como “Strawberry Field”. Se trata de un gran mosaico circular situado justo en una de las entradas situadas cerca del edificio Dakota donde vivía el propio John. La palabra “Imagine” -justo en el centro del mosaico-  es la única inscripción..

En 1985 Paul vería como  Michael Jackson, al que le unía una reciente amistad desde 1981, había seguido uno de sus consejos…, uno del que se arrepentiría toda la vida. Un día, hablando sobre el negocio del espectáculo, Paul recomendó a Jackson que debería introducirse en el mundo de la edición musical (Paul era todo un experto y ya había comprado el catálogo de gente como Buddy Holly). Tiempo después recibió una llamada de Jackson: “He comprado tus canciones”.

Recapitulemos, en primer lugar, ¿qué es la edición musical? Un editor es la persona física o jurídica, titular de los derechos de reproducción, distribución y comunicación pública sobre una obra musical, como consecuencia de su adquisición al propio autor de la obra, o a sus derechos. Los músicos que empiezan (sin dinero y habitualmente sin los conocimientos necesarios) suele recurrir a un editor, quien -por un porcentaje de las ganancias, publica el tema y, si los músicos carecen de formación académica, también lo registra a nombre de ellos (el derecho de autor es inajenable, otra cosa es la cesión de los beneficios que pueda generar la canción que sí que pueden cederse en un porcentaje o totalmente). De esta forma, Paul y John crearon en 1962 una empresa -“Northern Songs”-con el editor Dick James. James sería el poseedor del 50%, Paul un 25%, John un 25% y Brian Epstein un 10%.

Al crearse una canción, se reparte dinero de la venta de cada disco entre el autor, el músico que la toca, el editor y la compañía discográfica. Sobre las grabaciones originales la ganancia del editor es menor, pero en el caso de las versiones posteriores sobre el mismo tema, la cosa cambia: sólo se pueden hacer solo si el editor lo permite…, ergo, hay que pasar por caja. Así que el editor gana dinero cada vez que se tocan las versiones originales, y cada vez que alguien las versiona, reproduce, imprime su letra, etc. (aunque sean los mismos autores). En pocas palabras, el editor es el dueño de la canción. Como os conté, a finales de los 60s, Dick James le vendió sus acciones a Sir Lew Grade, dueño de ATV y de EMI, la compañía discográfica de los Beatles.  Así, ATV pasó a poseer más de 260 canciones del catálogo de los Beatles y , de esta forma, cada vez que John y Paul tocasen sus propias canciones, deberían pagar a ATV.

Pues bien, A finales de los 80s, Sir Lew Grade decide deshacerse del catálogo. Grade llamó a McCartney y le ofreció el catálogo por 20 millones de dólares. Paul aceptó la oferta pero dijo que iba a llamar a Yoko Ono para comprarlo a medias, como condescendencia con la viuda del coautor del catálogo, John.  Yoko aceptó pero dijo que intentaría renegociar el precio y McCartney creyó que merecería que lo intentara. Entre tanto tuvo esa conversación con Michael de la que os hablaba en la que le aconsejaba introducirse en el mundo de la edición musical. Michael Jackson se enteró de la oferta de Sir Lew y se adelantó. Michael, millonario absoluto por las ventas de “Thriller”, ofreció más de 47 millones de dólares por toda la empresa ATV, incluyendo el catálogo de The Beatles. Su amistad con Paul se truncó para siempre.

Mientras, antes de que acabe este 1985, McCartney edita “Spies Like Us” canción principal de la película del mismo título protagonizada con Chevy Chase y Dan Aykroyd, y consiguiendo un Top-10 en la lista de éxitos yanqui.

Ya en 1986, se edita un nuevo trabajo póstumo de Lennon. En esta ocasión se trata de la edición en LP del concierto que John dio en el Madison Square Garden en el 30 de agosto 1972. “Live In New York City“. No fue un gran concierto y, por lo tanto, el disco no es gran cosa…, pero no deja de ser una nueva oportunidad del disfrutar al enorme John. El LP fracasó comercialmente, no pasando del puesto 40.

Durante el verano del mismo año, agosto de 1986, el incansable Paul edita un nuevo LP: “Press To Play” (enlace a review en Guilletek’s), su peor trabajo de la década y uno de los más flojos de su carrera. McCartney quería dar un cambio en su carrera musical y buscar un sonido contemporáneo. Para ello reclutó a Hugh Padgham, productor musical de Peter Gabriel, Genesis, Phil Collins, The Police o XTC.

Músicos como Eric Stewart (10 C.C), Pete Townshend o  Phil Collins, Eddie Rayner colaboraron en un disco no demasiado inspirado. El frío sonido ochentero de Padgham tampoco hizo demasiado en su favor. Las críticas fueron muy favorables, las mejores desde “Tug Of War,  pero las ventas fueron las peores de la carrera de Paul. El LP tiene temas rescatables, como la briosa “Stranglehold“, el single “Press“, la romántica “Only Love Remains” o la notable “Footprints“, pero poco más.

El prestigio de McCartney había caído sensiblemente tras “Tug Of War”. Los fracasos de la película “Give My Regards To Broad Street” (1984) y del LP “Press To Play” (1986) habían dañado su imagen entre los críticos y el público. Si a eso le unimos que la figura de John había crecido artificialmente tras su muerte, comenzamos  a tener el caldo de cultivo del mito que decía que el verdadero genio de los Beatles era John. Paul no entendió nunca dicha dicotomía y comenzó a afectarle seriamente. Le habían herido en el orgullo al dudar de su importancia en los Beatles y acusándole de blando e inofensivo. Era hora de tomar medidas: Desde 1980, Paul no había vuelto a un escenario. El asesinato de John había cambiado su forma de entender la música y, durante 7 largos años había permanecido alejado de los escenarios por miedo a un atentado. Esto cambió en 1986  y  Paul participó en el PRINCE TRUST de dicho año, con una banda compuesta por Eric Clapton, Dire Straits, Tina Turner, Elton John, Brian Adams, Phil Collins etc… Tocó tres temas, todos de los Beatles, una versión – “Long Tall Sally“, y dos de sus temas de los Beatles -intencionadamente rockeros-, “I Saw Her Standing There” y “Get Back“. No parece el setlist de un blando… McCartney comienza a reivindicar su puesto en la historia del rock. Paul y John eran igual de importantes en los Beatles, y si alguien no se había dado cuenta, era hora de demostrárselo. Paul forma una nueva banda con Hamish Stuart (Average White Band),  Robbie McIntosh (The Pretenders), Chris Whitten y Paul “Wix” Wickens. Era hora de componer y ensayar con el nuevo grupo.

El año 1986, no acabaría sin la edición de (otro) disco póstumo de John. “Menlove Ave“, cuyo título proviene de la calle donde John vivió en su infacia, es una mezcla de descartes del álbum “Rock And Roll” (1975) y de ensayos de “Wall And Bridges” (1974) y, desde luego, no funciona como LP más allá de fans acérrimos y completistas. Eso sí, tiene dos temazos ocultos de John: “Here We Go Again” y “Rock And Roll People” (que John había cedido a Johnny Winter en 1974). El disco fue un absoluto fracaso y en Inglaterra ni siquiera llegó a entrar en listas.

Desde finales de 1982, comenzaron a comercializarse discos en un nuevo soporte: el disco compacto (CD). En 1987 ya comenzaba a ser el soporte mayoritario y era lógico que los Beatles tuvieran su edición en dicho soporte.Para la reedición de la discografía de los Beatles en CD y con la idea de recipilar todos los singles no publicados en los LP’s originales, se prescindió del recopilatorio “A Collection of Beatles Oldies”, publicado originalmente en 1966, y se sustituyó en por los CD recopilatorios “Past Masters – Volume One y “Past Masters – Volume Two. Esta reedición incluía también el álbum norteamericano “Magical Mystery Tour”, que en su origen era un EP doble en el Reino Unido y que en Estados Unidos se había convertido en álbum al habérsele añadido los sencillos que se habían publicado en 1967.

Paul, que había empezado a grabar su nuevo disco de estudio en septiembre, edita en noviembre de 1987 el segundo recopilatorio de su carrera “All The Best!“, recogiendo temas de su carrera en solitario (9), con Wings (9) y un tema inédito, la notable “Once Upon A Long Ago“. La selección se centra demasiado en los megahits comerciales de Paul y deja de lado algunas de sus mejores canciones. Con todo, tuvo un gran éxito comercial, alcanzando el puesto número 2.

No obstante, la mejor noticia de 1987 fue, sin duda, el regreso discográfico de George Harrison tras cinco años de silencio. Harrison había descansado de la industria discográfica, sabía que tenía buen material -compuesto a lo largo de estos cinco años- y que era el momento perfecto para volver. Con la idea de calentar el ambiente para su vuelta, George, siguiendo la misma estrategia de Paul McCartney el año anterior, reaparece sobre los escenarios en el Prince Trust de 1987 junto a Ringo. Como hiciera Paul, elige una canción de los Beatles para reaparecer: “While My Guitar Gently Weeps

Para producir su nuevo disco y decidido a buscar un sonido mucho más contemporáneo, Harrison eligió al líder de la Electric Light Orchestra, Jeff Lynne. Otras luminarias de la talla de Jim Keltner, Ringo Starr, Eric Clapton, Gary Wright y Elton John se unieron a la grabación. En octubre de 1987 y como adelanto al disco edita el single  “Got My Mind Set On You” (versión de un tema original de Rudy Clark y que Harrison intentó grabar con los Beatles en la primera época del grupo), consiguiendo un número 1 en las listas de éxitos estadounidenses y el #2 en las británicas. En noviembre de edita el esperadísimo “Cloud Nine“, sin duda su mejor disco desde All Things Must Pass. La crítica eleva el disco a clásico y lo resultados comerciales son bastante decentes (#10 en el Reino Unido y el #8 en Estados Unidos). Y es que estamos ante un gran disco, compuesto de canciones fabulosas como la homónima “Cloud 9“, “That’s What It Takes“, la genial “Fish on the Sand“, la maravillosa “This Is Love“. Incluso hay tiempo para un tributo a sus ex-compañeros Beatles con “When We Was Fab” , en cuyo videoclip podemos ver a Ringo y a un zurdo disfrazado de morsa tocando un bajo Rickenbaker…, pero no era Paul, aunque fue invitado y no pudo acudir.

La casa de discos quería una cara B comercial para el tercer single del álbum -“This Is Love”-, por lo que Harrison se puso manos a la obra y compuso la fantástica “Handle with care”. George llamó de nuevo a Jeff Lynne para que la produjera, pero Jeff estaba con Tom Petty y Roy Orbison trabajando en el disco de éste, así que decidió invitarlos a la sesión de grabación con George que, por cierto, se iba a producir en los estudios de Bob Dylan (que también rondaba por allí)… En una de las más maravillosas casualidades de la historia del rock, todos los músico participaron en la grabación. Cuando George llevó el single “Handle With Care” a Warner Music, los jefazos quedaron mnaravillados con la canción y no la aceptaron como cara B…Querían un disco de este supergrupo.  A George y Jeff les gustó la idea y decidieron inventarse una historia acerca de cinco músicos ambulantes de una misma familia (hijos del “ilustre” Charlie T Wilbury). Habían nacido The Traveling Wilburys

El primer disco del supergrupo se edita en octubre de 1988 bajo el título de Traveling Wilburys Vol. 1. Aclamado unánimemente por la crítica, tuvo un notable éxito que se vio ensombrecido por la muerte de Roy Orbison tras un infarto, sólo dos meses después de su edición. Es un disco genial, suena a otra época, pero es fantástico… La conjunción de astros de la música da un gran resultado y el alejamiento de cualquier pretensión comercial hace que el disco esté “pasado de moda” pero que, a la vez, suene fresco y atemporal. Los temas más destacables son las composiciones de Harrison, “Handle with care” y “Heading for the light“, sin perder de vista la coral “End Of The Line“, el tema de Roy Orbison de “Not Alone Anymore” ni la dylaniana “Tweete And The Monkey Man“.

Octubre de 1988 es también la fecha elegida para el estreno del documental “Imagine: John Lennon“, sobre la vida y obra de John desde su nacimiento hasta su trágico asesinato. La película fue acompañada de un disco doble a modo de banda sonora con el mismo título. El disco incluye canciones de John con los Beatles (9) y de su carrera en solitario (11). Como recopilatorio de la obra de John con los Beatles se queda muy corto y, en cuanto a su carrera como solista, se centra demasiado en los temas más tranquilos. Lo mejor, sin duda, resulta la inclusión de un tema inédito maravilloso: “Real Love“, del que en el siguiente capítulo hablaremos detenidamente. El disco fue un fracaso total (#31 en USA y #64 en Inglaterra). En cambio, el documental, de impecable factura, fue muy bien recibido por la crítica.

También en octubre de 1988 y mientras sigue grabando su disco de estudio, Paul edita “Снова в СССР” (traducción en cirílico de “Back in the USSR”).  Un ejercicio de estilo publicado sólo en la Unión Soviética y que fue grabado en dos días a base de versiones de clásicos del rock’n’roll. Encontramos buenas versiones de “Twenty Flight Rock“, “Summertime“, “Lawdy Miss Clawdy” y “Lucille” entre otras. Paul pretendió que este disco fuera un regalo a sus seguidores soviéticos, que no podían adquirir grabaciones legales de rock occidental en el mercado soviético. No deja de ser una curiosidad, aunque disfrutable, que, en 1991, acabó editándose en todo el mundo.

La década tocaba a su fin y en 1989 Ringo, tras seis años de silencio discográfico, edita un nuevo trabajo: el recopilatorio “Starr Struck: Best of Ringo Starr, Vol. 2″. Ringo había estado retirado aquejado de un importante problema de adicción al alcohol que superó a comienzos de 1989 tras un proceso de rehabilitación a comienzos de 1989. El recopilatorio recoge canciones del periodo 1973-1983 y no tuvo la más mínima repercusión comercial.

Y en Junio de 1989, al fin, se edita “Flowers in the Dirt” (enlace a review en Guilletek’s), el disco en el que Paul había estado trabajando desde 1987. La crítica calificó el disco con las más altas notas, las mejores que había recibido en años. Fue número 1 en toda Europa (en USA no pasó del 20) y supuso una total recuperación artística de McCartney. ¿Qué hizo para conseguirlo? En primer lugar comienza a colaborar con un nuevo compañero -Elvis Costello- con el que co-escribe cuatro canciones del disco y, en segundo plano, la colaboración de varios productores que le dan al disco un sonido contemporáneo pero sin abandonar la esencia clásica de McCartney. Un ejemplo de dicha conjunción de clasicismo y modernidad son los fabuloso singles My Brave Face“, “Put It There” y “This One” de marcada impronta (y nivel) beatle pero no exentas de sonidos propios de finales de los 80. El disco está lleno de temazos como “We Got Married“, la adictiva “Figure Of Eight” o la delicada “Distractions“. Un disco maravilloso que devuelve a Paul al candelero.

Pero el gran paso aún estaba por dar, Paul McCartney estaba decidido a recuperar su prestigio y en septiembre de 1989 comienza una gira de más de un centenar de conciertos que le llevó por todo el mundo hasta Julio de 1990. Durante esta gira mundial -denominada The Paul McCartney World Tour- y con cierto cariz reivindicativo Paul interpreta un buen número de canciones que compuso mientras formaba parte de los Beatles, hasta un total de 16:  “Got to Get You into My Life“, “The Long and Winding Road“, “The Fool on the Hill“, “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”, “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (reprise)”, “Good Day Sunshine“, “Can’t Buy Me Love“, “Things We Said Today“, “Back in the U.S.S.R.“, “Eleanor Rigby“, “I Saw Her Standing There“, “Let It Be“, “Hey Jude“, “Yesterday“, “Get Back” y el medley de Abbey Road “Golden Slumbers” / “Carry That Weight” / “The End”. Paul estaba decidido a recuperar su posición en la historia de los Beatles: “sé que hay mucha gente a la que no le caigo simpático y que creen que John hizo todo… John era muy bueno pero yo no soy tan malo… Si ves cualquier recopilatorio de los Beatles verás que la mayoría de las canciones son mías”. La gira fue un éxito sin precedentes, los conciertos eran espectaculares… pero el cenit llegó en Río: Paul tocó en Maracaná ante 184 mil espectadores. Aún hoy en día, es el concierto más grande que se ha dado en recinto cerrado. Otro concierto memorable fue el de Liverpool…allí Paul realizó un bonito homenaje a John cantando “Help”, “Strawberry fields” y “Give peace a Chance”…

Semejante gira se merecía una película del evento (“Get Back” fue el título ) y un fantástico álbum: “Tripping The Live Fantastic“, un memorable triple disco en directo en el que Macca repasa sus mejores temas en solitario, con Wings y -cómo no-  con los Beatles.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 14 de abril de 2013