Elliott Smith. Capítulo V. (1999-2000). “Figure 8” y el inicio del fin

Elliott continuaba con sus altibajos. Tan pronto se le podía viendo bailar alegremente en un concierto de los Blues Explosion -de los que era declarado fan- o charlando y bromeando con sus amigos, como sollozando atormentado por una idea que le atormentaba: nadie acudiría a su funeral cuando muriera. No obstante, no sería justo imaginar a un Elliott permanentemente atormentado por sus demonios. “Russell Simins, batería de Blues Explosion y amigo personal de Smith decía: Pese a estar sumido en un auténtico pozo, quería salir de él. No me gustaría imaginármelo mortificado las 24 horas del día, porque además no es así. En nuestros conciertos bailaba sin parar. Era muy buen chico, con mucho talento y además honesto. Cuando salíamos siempre era auténtico y divertido, no le importaba nada el hecho de ser una estrella. Era una persona con los pies en la tierra. Digamos tan sólo que él tenía sus demonios y sus propias formas de arreglárselas con esos demonios. Me gustaría que la gente supiera que aunque Elliott era una persona muy inteligente…, bueno..,. ¡pues que también era bastante memo! Tenía un increíble sentido del humor y le encantaba reír… yo lo echo mucho de menos”.

Intentando asimilar una popularidad que le incomodaba, Smith se propone volver  al estudio y, de nuevo, cuenta para ello con el staff de “XO”, es decir, Rob Schnapf y Tom Rothrock compartieron con Elliott las tareas de producción y músicos amigos como Sam Coomes, Joey Waronker, o Jon Brion colaboraron en las canciones en las que Smith no decidió tocarlo todo.

Con un buen puñado de canciones compuestas, Elliott grabó el disco a caballo entre los Sunset Sound Studios de Hollywood, los Sonora Studios en Los Angeles, los Capitol Studios de Hollywood y -cumpliendo un anhelado sueño del músico- en los Abbey Road Studios de Londres, el estudio de sus idolatrados Beatles.

01  Son Of Sam
02  Somebody That I Used To Know
03  Junk Bond Trader
04  Everything Reminds Me Of Her
05  Everything Means Nothing To Me
06  L.A.
07  In The Lost And Found (Honky Bach)/The Roost
08  Stupidity Tries
09  Easy Way Out
10  Wouldn’t Mama Be Proud
11  Color Bars
12  Happiness/The Gondola Man
13  Pretty Mary K
14  I Better Be Quiet Now
15  Can’t Make A Sound
16  Bye
Producido por Rob Schnapf, Tom Rothrock y Elliott Smith

Figure 8 salió  al mercado el 18 de abril del año 2000 mostrando, tanto en su portada como en  las fotos promocionales del álbum, a un Smith aseado y con buen aspecto. Elliott deja atrás su imagen de outsider en busca de una estética mucho más convencional… Y, en cierto modo, es lo mismo que le ocurre al disco, sin duda el más accesible de toda su carrera. Claramente enmarcable en lo mejor del power-pop, “Figure 8” pierde parte de de la melancolía y oscuridad que caracterizaban sus obras anteriores a cambio de ofrecernos  un “caleidoscopio de sonidos e instrumentos deliciosamente inteligente” tal y como dijo NME.

Smith estrenó algunas de las canciones que tenía compuestas para este nuevo álbum antes de grabarlas, tal es el caso de “Son Of Sam” o “Happiness“, quizás para conocer la reacción del público ante su nuevo sonido. Es verosímil pensar que Elliott temiera alejarse de sus fans habituales con este cambio sonoro. No obstante, la música de Smith es perfectamente reconocible en este álbum, más luminoso y menos triste, sí, pero igualmente emotivo y extraordinariamente sensible. Es su disco más ambicioso y también el más lujoso, quizás provocando que sea  menos personal, aunque igualmente brillante en lo artístico. Si lo comparamos con sus primeros trabajos, es mucho más ornamentado en lo instrumental y líricamente menos duro, menos directo y con un estilo poético mucho más impresionista

El álbum cosechó, en general, buenas críticas y alcanzó el puesto 99 en la lista de ventas. Elogiado por sus complejos arreglos, se dijo de él que “Es el mejor disco de Elliott Smith hasta el momento y eso es mucho decir” (NME) y “este disco representa la progresión de un gran músico” (Spin). No obstante también fue el primero de sus trabajos en recibir críticas no unánimemente favorables.  AllMusic escribió: “Aunque es un disco bastante impresionante, está lejos de ser la obra maestra que parece pretender ser”; Pitchfork opinó, “no es tan bueno como XO o Either/Or,  aunque este tipo aún merece la pena”.

Smith vuleve a hacerse cargo de todos los intrumentos y todas las voces en la mayoría de los temas del álbum, si bien, en esta ocasión cuenta con la colaboración de sus amigos Sam Coomes y Jon Brion, así como el reputado batería de sesión (Elvis Costello, Tom Waits) Pete Thomas.

El disco arranca con la prodigiosa “Son of Sam“, un tema simplemente perfecto que, desde su sobresaliente intro (con el piano que Paul McCartney para “Penny Lanne” en 1967) a su emotivo pasaje instrumental intermedio nos traslada a un mundo en el que la melodía es la reina indiscutible. Una brillante canción que, en contra de lo que se dijo , no está dedicada al asesino en serie David Berkowitz (conocido como “El Hijo de Sam” y que mató a seis personas entre 1976 y 1977). Smith explicó, “No es sobre él, de hecho no sé sobre que trata la canción exactamente porque la idea era transmitir la sensación de estar contándole un sueño a alguien. Es una idea impresionista sobre la destrucción  (por eso  he usado la figura de Berkowitz) y sobre la creatividad”. El tema fue promocionado en prestigiosos programas de televisión y editado como single, acompañado de su correspondiente videoclip, pero no tuvo demasiada repercusión.

“Te vi lidiar con un día agonizante y tirar el pasado vivido lejos. Así que puedes estar segura de que tienes todo controlado, no eres más que alguien a quien yo solía conocer” canta Elliott en “Somebody That I Used To Know“, un tema heredero de los Beatles del White Album y mucho más cercano al tradicional sonido de Smith. Una canción fabulosa de principio a fin. “Junk Bond Trader” es otro fantástico tema que cuenta con el habitual batería de Elvis Costello, Pete Thomas, y con versos como “Tu mundo no es más ancho que el odio que le tienes a él. Investigando una pequeña realidad aburrida, como una droga que tomas con demasiada frecuencia”, que  muestran que el nivel lírico de Smith está a la misma estatura que su estratosférico talento musical.

Con “Everything Reminds Me Of Her” volvemos al bucólico sonido acústico tradicional del de Portland, con una canción impregnada de la melancolía por la pérdida del amor perdido y que sirve de perfecto preparatorio para la sublime “Everything Means Nothing To Me“, uno de los momentos álgidos del disco. Sus primorosos arreglos de cuerdas, su deliciosa construcción musical y su alto grado de emotividad la convierten en uno de esos temas a los que recurrentemente volver cuando se necesita una dosis de belleza. Mención aparte merece su letra de la que me niego a tocar un solo verso: ” Alguien encontró al futuro como una estatua en una fuente, firme como un soldado, mirando hacia atrás a un charco de agua que desea que un pájaro cantor azul, melancólico, se mantenga en su hombro cantando sobre todas las cosas. Todo significa nada para mí. Escogí la canción y encontré mi retrato en el papel y su reflejo en el agua mostraba un hombre de hierro aún intentando saludar a la gente de una época en la que él era todo lo que debía ser. Todo significa nada para mí”. Inconmensurable canción en la que vuelve a tener mucho protagonismo el piano Beatle de 1967.

L.A.” nos devuelve al nuevo Elliott eléctrico cantando sobre su nueva ciudad de residencia, mientras en “In The Lost And Found (Honky Bach)/The Roost” vuelve a hacer uso del piano de McCartney para volver a regalarnos otro temazo que supura influencias de los 4-fab por los cuatro costados y acaba fusionándose con la evocadora “The Roost”.

Tiempo para otro de los momentazos de disco, “Stupidity Tries“, una enorme canción en la que Elliott se disfraza del Lennon de principios de los 70 para construir un monumento al gusto. Decir que es una buena canción es quedarse muy corto, es una obra de arte sólo al alcance de un auténtico genio…, un genio que también puede escribir preciosidades minimalistas como “Easy Way Out” que definitivamente, y tras nueve canciones, nos deja a las claras que estamos ante un disco estupendo

Wouldn’t Mama Be Proud” es una versión eléctrica de un tema que Elliott ya tocaba en versión acústica en sus conciertos hacía un año. Otra buena canción, aunque no tanto como Color Bars“, otra joyita oculta interpretada y arreglada la exquisitez exhibida a lo largo de todo el disco.

Happiness/The Gondola Man” es otro de los highlights del disco. Un tema pop absolutamente redondo que fue editado como single y que cuenta con Jon Brion a los coros. Otra maravilla…, y van 12.

La recta final arranca con  otros dos temazos: “Pretty Mary Ky la preciosa e impresionanteI Better Be Quiet Nowy concluye con “Can’t Make A Sound” (“Me he convertido en una película muda y el héroe asesinó al payaso sin poder hacer un sólo sonido. Nadie sabe lo que él anda haciendo, sigue desperdiciando el tiempo sin poder hacer un sólo sonido”) y el minimalismo instrumental de “Bye“.

Y así concluye el disco más accesible de la carrera de Smith. Independientemente de su potencial comercial, es un disco extraordinariamente bueno y que, tras “Either/Or” y “XO”, suponen la absoluta confirmación de Elliott Smith como uno de los mejores creadores de canciones de los últimos tiempos.

El mismo día del lanzamiento del disco, Elliott fue invitado por su amigo Jon Brion para rodar un piloto para un programa de la cadena musical VH1 . Durante dicho espacio, Elliot  interpretó de forma magistral versiones de “Independence Day” (con Elliott sólo cantando, Jon Brion al órgano y Brad Mehldau al piano), “Bottle Up and Explode!” (Elliott a la guitarra y voz, Jon Brion al órgano, Brad Mehldau al piano y Dan McCarroll a la percusión), “Son of Sam” (con Elliott a la guitarra y voz  John Brion al piano), “Everything Means Nothing to Me” (con Elliott al piano y voz y Brion al órgano), “Happiness” (con Elliott a la guitarra y voz y Brion al Xilófono), la inédita “See You Later” e incluso un fallido y cómico intento de “Say Yes“, aparte de tres covers: “Jealous Guy” de John Lennon, “Waterloo Sunset” de The Kinks y “Nighttime” de Big Star. The Jon Brion Show, que debió ser el nombre del programa, tristemente nunca llegó a emitirse puesto que el piloto no resultó del interés de los ejecutivos de la cadena. Posiblemente la mejor aparición televisiva que Smith haría en toda su carrera.

Smith y su banda de acompañamiento comenzaron a girar por Europa (incluida Barcelona, en España) y Estados Unidos desde marzo a diciembre de 2000, con algunos conciertos memorables, como el del Bumbershoot Festival de Seattle en septiembre (no os perdáis el enlace).

No obstante, a pesar de la excelente salud de su carrera musical, los fantasmas de Elliott seguían presentes y acabó la gira completamente enganchado a la heroína. Hasta ese momento y, según palabras de la que fuera su novia y después amiga, Joana Bolme, “Él siempre fue un gran bebedor, pero contrariamente a la creencia popular, él no usó drogas realmente hasta alrededor de 1999. En lo que concierne a ese punto, aunque el usó muchas referencias de drogas en sus canciones, fueron casi siempre metafóricas. No se volvieron literales hasta mucho tiempo después”, el uso de las drogas por parte de Smith era esporádico pero todo cambio a finales de 2000. Empezó a mostrar un comportamiento errático y claramente paranoico. Solía decir a sus allegados que su compañía discográfica, Dreamworks, trataba de robarle su arte y quería destruirle (¿no os recuerda a Brian Wilson?). Apenas comía y subsistía a base de helados. Pasaba días enteros sin dormir que recuperaba durmiendo durante una jornada completa…

Entretanto, Smith había siguiendo componiendo y volvió al estudio junto al productor de sus últimos discos, Rob Schnapf, a principios de 2001. Debía ser una continuación a la vía abierta con “Figure 8” y la posible confirmación de Elliott en el statement musical estadounidense. No obstante Elliott abandonó el proyecto y contactó con su amigo Jon Brion con la idea de grabar un álbum junto a él. Estaba muy desilusionado con la falta de apoyo de la compañía respecto a lo que él consideraba su gran obra, “Figure 8” y quería probar un nuevo camino. El talento de Elliott Smith estaba intacto, pero el Elliot Smith persona caía en picado…, y el fondo estaba muy abajo…

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 8 de junio de 2013.

THE KINKS. Capítulo 4. “Something Else”, un disco para la historia

Los Kinks habían encontrado su sitio en el complicado mundo del pop-rock de la época y sólo quedaba desarrollarlo y llevar su estilo a las últimas consecuencias. No obstante, no todo era color de rosa en el grupo. El control artístico de Ray sobre la banda era absoluto, tanto, que comenzó a tener problemas con el resto del grupo. El mayor de los Davies era tremendamente dominante en las grabaciones y no permitía que el resto de Kinks aportaran demasiado puesto que podían “desviarle del sonido que había concebido para la canción”. Esto generó tensiones especialmente con su hermano Dave, de talento destacable, que se veía “castrado” en su intento de desarrollarse como compositor y cantante.

Las peleas en el seno del grupo por este motivo fueron cada vez más frecuentes. El propio Peter Quaife (bajista) declaró “…tanto los Rolling Stones como los Kinks, éramos conscientes de que no habría forma de superar a los Beatles ya que estaban a otro nivel, pero nosotros podíamos haber sido más famosos que los Stones si hubiésemos colaborado más, en lugar de pelearnos constantemente”.

Pero Ray estaba lanzado y, a pesar de los contratiempos internos, seguía componiendo canciones cada vez mejores… Y con la publicación de “Waterloo sunset”/”Act nice and gentle” en Mayo de 1967, el mayor de los Davies alcanza uno de sus cimas artísticas. Con “Waterloo Sunset” (enlace) estamos ante una de las cumbres del pop de los 60 y uno de los grandes clásicos de todos los tiempos. La canción tiene una melodía sencilla y encantadora a partes iguales. Esta arreglada con gran delicadeza y tiene un lirismo que, de bucólico, resulta arrebatador. Es una preciosidad de canción que, además, está producida (por primera vez) por el propio Ray. La excelente letra versa, según el propio Davies, una fantasía sobre mi hermana yéndose con su novio a un nuevo mundo, iban a emigrar a otro país”

“Viejo y sucio río, que debes seguir discurriendo, fluyendo en la noche.
La gente tan ocupada me aturde, las luces de los taxis lucen tan brillantes.

Pero no necesito amigos,
mientras contemplo la puesta de sol en Waterloo,
estoy en el paraíso.

Cada día miro al mundo desde mi ventana,
el frío más gélido del atardecer,
el ocaso en Waterloo es hermoso.

Terry se encuentra con Julie, estación de Waterloo, cada viernes por la noche,
pero yo estoy perezoso, no quiero vagar, me quedo en casa de noche.
Pero no me siento preocupado, mientras contemplo la puesta de sol en Waterloo, estoy en el paraíso.

Cada día miro al mundo desde mi ventana, el frío más gélido del atardecer,
el ocaso en Waterloo es hermoso.

Montones de gente, como enjambres
alrededor del metro de Waterloo.
Terry y Julie cruzan el río, donde se sienten seguros y sanos.

pero no necesitan amigos,
mientras contemplan la puesta de sol en Waterloo,
están en el paraíso.

Cada día miro al mundo desde mi ventana,
el frío más gélido del atardecer,
el ocaso en Waterloo es hermoso”.

Portada británica del single

La canción consiguió un nº2 en Inglaterra y pasó desapercibida en USA. La crítica británica la puso por las nubes llegando incluso a mencionarla como “la mejor canción escrita en lengua inglesa” o “la más bella melodía de la era rock”.

Otro single perfecto que la banda aprovecha para tomarse un descanso discográfico editando el entretenido “Live at the Kelvin hall”, disco en directo que no tuvo repercusión alguna… Seguían sin triunfar en formato lp.

A estas alturas de 1967, los Beatles ya habían editado “Sgt. Pepper’s lonely hearts club band“, el álbum que cambió para siempre la música moderna y la forma de entender la misma. La edición de este disco supuso un terremoto en la industria musical, no sólo por sus ventas, sino porque supuso una revolución en la concepción del rock. La música popular pasaba de “entretenimiento” a “arte”. El rock se hizo adulto en 1967.

Pero esto no fue cosa de un día, los Beatles lo anunciaron con “Revolver”, los Beach Boys con “Pet sounds” y los Who con “The who sell out”…pero…¿y los Kinks? Quién sabe si espoleado por sus coetáneos, Ray y compañía entran al estudio decididos a hacer algo grande, algo enorme.

“Something else”
Octubre de 1967

01. David Watts
02. Death of a clown (R.Davies & D.Davies)
03. Two sisters
04. No return
05. Harry Rag
06. Tin soldier man
07. Situation vacant
08. Love me till the sun shines (Dave Davies)
09. Lazy old sun
10. Afternoon tea
11. Funny face (Dave Davies)
12. End of the season
13. Waterloo sunset

Ya desde la portada, de estética victoriana, el grupo parece otro, más serio, más maduro. El disco vuelve a estar producido (por última vez) por Shel Talmy, excepto la antes comentada “Waterloo sunset”, producida por el propio Ray.

El LP es fabuloso, todo amante de la música en cualquiera de sus expresiones, debería tenerlo en su discoteca. Un imprescindible en toda regla en el que los Kinks despliegan todo su abanico estilístico. “Bienvenido a Davieslandia”, reza la introducción de la contraportada, ¡ y qué acertado comentario!, entramos en el mágico universo de los Kinks…

“David Watts” (enlace), es un muy buen tema pop, el más animado y comercial del disco, y una excelente introducción al fantástico LP que tenemos por delante. Se trata de una de las primeras canciones del mainstream en tratar el tema de la homosexualidad con total naturalidad y es que David Watts era una persona real que había demostrado interés romántico por Dave Davies. Siguiendo con el disco,  “Death of a clown” (enlace) es la primera colaboración de los dos hermanos Davies en la composición y el resultado es fabuloso tanto a nivel lírico como musical

“Mi maquillaje se ha secado y se resquebraja en mi mejilla,
ahogo mis penas en whisky y ginebra.
El látigo del domador de leones no se agita ya más,
los leones no lucharán y los tigres no rugirán.

Así que bebamos por la muerte del payaso.
Me ayudará alguien a disolver esta multitud,
bebamos todos por la muerte del payaso.

La vieja pitonisa yace muerta en el suelo,
ya nadie necesita que le adivinen el futuro.
El amaestrador de insectos está postrado de rodillas,
buscando en vano pulgas fugadas.

Así que bebamos por la muerte del payaso.
Me ayudará alguien a disolver esta multitud,
bebamos todos por la muerte del payaso.”

La canción fue editada como un single en solitario de Dave Davies y consiguió un meritorio número 3 en listas, suponiendo una gran satisfacción para el menor de los Davies si bien aumentó el malestar de éste respecto al caciquismo musical de su hermano mayor. El nivel sigue altísimo con “Two sisters” (enlace) y su irónica historia sobre las, a menudo complicadas, relaciones entre herman@s

“Sylvilla se miraba en el espejo,
Percilla miraba en la lavadora y en las duras tareas que comporta el matrimonio.
Estaba muy celosa de su hermana
y de su libertad, y de sus jóvenes amigos.

Estaba muy celosa de su hermana.

Sylvilla miraba en el armario,
Percilla miraba a la sartén
y a los huevos con bacon
y al desayuno preparado.
Estaba muy celosa de su hermana
y de su modo de vida,
y de su lujoso apartamento.
Estaba muy celosa de su hermana.

Lanzó lejos los platos sucios para ser libre de nuevo,
sus revistas del corazón para ser libre de nuevo,
y llevó a los niños a la guardería para ser libre de nuevo.
Percilla vió a sus pequeños y decidió
entonces que estaba mucho mejor
que la chica inconformista y rebelde que su hermana había sido.

No más celos de su hermana.

Así que corrió alrededor de la casa
con los rulos puestos.
No más celos de su hermana.”

Ray entra en terrenos latinos con la interesante “No return” (enlace), a la que sucede la tabernera e infecciosa “Harry rag” (enlace), “Tin soldier man”, y la más convencional “Situation vacant” (enlace). Aunque, hasta aquí, mantiene un excelente nivel, el disco se eleva a las alturas con otra composición de Dave, “Love me till the sun shines” (enlace) y la extrañísima y fabulosa canción de Ray “Lazy old sun” (enlace). “Afternoon tea” (enlace) es una joya del pop en la línea de “waterloo sunset” y “sunny afternoon” que da paso a animada  “Funny face” (enlace) cerrando, así, la excelente aportación de Dave al LP. “End of a season” (enlace) sirve de bucólico y melodioso preámbulo perfecto a la excelsa “Waterloo sunset” que cierra el disco.
El LP fue un fracaso sin paliativos en ventas a ambos lados del Atlántico. Una maravilla que no se vendió bien. No pasó del 35 en Inglaterra y no entró siquiera en listas USA.
Aún siendo difícil de entender, su mejor disco fue su mayor fracaso hasta el momento. Esto sirvió para que Ray se radicalizara en su estilo. Los Davies ya no mirarán a las listas. La batalla con los Beatles y los Stones es inútil. Serían ellos pesara a quien pesara.

Texto: Guillermo Mittelbrunn, 10 de agosto de 2012

THE KINKS. “Something Else”. 1967. (9/10)

 

TRACKLIST: 01. David Watts, 02. Death of a clown (R.Davies & D.Davies), 03. Two sisters, 04. No return, 05. Harry Rag, 06. Tin soldier man, 07. Situation vacant, 08. Love me till the sun shines (Dave Davies), 09. Lazy old sun, 10. Afternoon tea, 11. Funny face (Dave Davies), 12. End of the season, 13. Waterloo sunset

  • Productor: Shel Talmy y Ray Davies. Editado en el Reino Unido en septiembre de 1967 por Pye. Número 35 en listas.
  • Editado en Estados Unidos en noviembre de 1967 por Reprise. Sin repercusión.

Siguiendo con el buen sabor de boca que dejó “Face to face”, los muchachos de Ray Davies siguen cuidando sus lanzamientos en disco de larga duración.  Ya desde la portada, de estética victoriana, el grupo parece otro, más serio, más maduro. El disco vuelve a estar producido (por última vez) por Shel Talmy, excepto la excelsa “Waterloo sunset”, producida por el propio Ray.

El LP es fabuloso, todo amante de la música en cualquiera de sus expresiones, debería tenerlo en su discoteca. Un imprescindible en toda regla en el que los Kinks despliegan todo su abanico estilístico. “Bienvenido a Davieslandia”, reza la introducción de la contraportada, ¡y qué acertado comentario!, entramos en el mágico universo de los Kinks…

“David Watts” (enlace), es un muy buen tema pop, el más animado y comercial del disco, y una excelente introducción al fantástico LP que tenemos por delante. Se trata de una de las primeras canciones del mainstream en tratar el tema de la homosexualidad con total naturalidad y es que David Watts era una persona real que había demostrado interés romántico por Dave Davies. Siguiendo con el disco,  “Death of a clown” (enlace) es la primera colaboración de los dos hermanos Davies en la composición y el resultado es fabuloso tanto a nivel lírico como musical. La canción fue editada como un single en solitario de Dave Davies y consiguió un meritorio número 3 en listas, suponiendo una gran satisfacción para el menor de los Davies si bien aumentó el malestar de éste respecto al caciquismo musical de su hermano mayor que, a estas alturas de la historia de la banda, estaba causando no pocas tensiones en el seno de la banda. El nivel sigue altísimo con “Two sisters” (enlace) y su irónica historia sobre las, a menudo complicadas, relaciones entre herman@s

Ray entra en terrenos latinos con la interesante “No return” (enlace), a la que sucede la tabernera e infecciosa “Harry rag” (enlace), “Tin soldier man”, y la más convencional “Situation vacant” (enlace). Aunque, hasta aquí, mantiene un excelente nivel, el disco se eleva a las alturas con otra composición de Dave, “Love me till the sun shines” (enlace) y la extrañísima y fabulosa canción de Ray “Lazy old sun” (enlace). “Afternoon tea” (enlace) es una joya del pop en la línea de “waterloo sunset” y “sunny afternoon” que da paso a animada  “Funny face” (enlace) cerrando, así, la excelente aportación de Dave al LP. “End of a season” (enlace) sirve de bucólico y melodioso preámbulo perfecto a la excelsa “Waterloo sunset” (enlace) que cierra el disco.

El LP fue un fracaso sin paliativos en ventas a ambos lados del Atlántico. Una maravilla que no se vendió bien. No pasó del 35 en Inglaterra y no entró siquiera en listas USA. Aún siendo difícil de entender, su mejor disco fue su mayor fracaso hasta el momento.

CALIFICACIÓN DE GUILLETEK’S: 9/10

 

Texto: Guillermo Mittelbrunn. 10 de agosto de 2012