THE BEATLES. “Yellow Submarine” (1969). ( 6 / 10)

“Yellow Submarine” (Lennon-McCartney)
“Only a Northern Song” (Harrison)
“All Together Now” (Lennon-McCartney)
“Hey Bulldog” (Lennon-McCartney)
“It’s All Too Much” (Harrison)
“All You Need is Love” (Lennon-McCartney)


“Pepperland” (Martin)
“Sea of Time” (Martin)
“Sea of Holes” (Martin)
“Sea of Monster” (Martin)
“March of the Meanies” (Martin)
“Pepperland Laid Waste” (Martin)
“Yellow Submarine in Pepperland” (Lennon-McCartney-Martin)

Producido por George Martin

Editado el 17 de enero de 1969

Seamos claros desde el principio. “Yellow Submarine” es, con mucha diferencia, el peor disco de la carrera del grupo. De hecho, es el único trabajo de los de Liverpool que no considero imprescindible. George Harrison ha llegado a decir que “este disco no vale nada” pero, si somos justos, no podemos dejar de obviar que, realmente, no es un disco propiamente dicho. La cara B no es original del grupo, sino que se trata de orquestaciones para la banda sonora del film de George Martin, y sólo encontramos cuatro nuevas canciones de los Beatles.

Ninguno de los miembros del grupo mostró ningún interés por la película y trabajaron sobre su banda sonora con absoluta dejadez. Recuperaron dos canciones que ya habían sido editadas (“Yellow Submarine” y “All You Need is Love”) y cedieron para la película canciones sobrantes de otros trabajos. La primera de las nuevas canciones es “Only a Northern Song” , una competente melodía de Harrison que fue grabada (y descartada) para “Sgt. Pepper’s”, hecho que explica su sonido psicodélico que los Beatles habían abandonado con el Álbum Blanco, editado apenas dos meses antes.

Paul realiza su única aportación original al álbum con “All Together Now” , un sencillo skiffle , que si bien resulta simpático y pegadizo, no puede considerarse demasiado en serio. Es la canción que suena en los apenas dos minutos en que los Beatles reales aparecen en la película. La aportación de John es “Hey Bulldog”  y es, de largo, lo mejor del disco. Buen rock basado en un marcado riff de piano que la banda grabó durante la sesión de “Lady Madonna”. Buen tema.

La última de las nuevas aportaciones es la interesante “It’s All Too Much” , de nuevo de Harrison, y de nuevo un resto psicodélico de los tiempos de Pepper’s. Buena canción de George cuya versión original superaba los ocho minutos de duración y que, aquí, aparece recortada aunque dura más de seis minutos.

En cuanto a la parte de Martin, es más que competente y funcional para la película. Desde la melódica y deliciosa “Pepperland” a la siniestra “March Of The Meanies” la música acompaña perfectamente las imágenes de una película que, a pesar de que los Beatles no quisieran tener mucho que ver con ella, es más que interesante. Resumiendo, un disco que no es imprescindible, pero que no está exento de buenos momentos y que consiguió un numero 3 en Inglaterra y el 2 en USA.

VALORACIÓN GUILLETEK: 6 / 10

THE BEATLES. Capítulo 11 (1968). Fundido a Blanco Parte I: De “Lady Madonna” a “Hey Jude” en Submarino Amarillo

Tras el fracaso cimematográfico, que no musical, que supuso “Magical Mystery Tour” el grupo retomó la actividad y, el 3 de febrero de 1968, vuelven al estudio para trabajar sobre una nueva canción que Paul había compuesto. La soberbia “Lady Madonna” (enlace) sería el siguiente single del grupo. Marcada por una fantástica frase de piano de intenso soniod boogie, “Lady Madonna” marca un punto de inflexión y supone una vuelta a las raíces del rock. Nada queda de la psicodelia de los tres últimos LP’S (“Revolver”, “Sgt. Pepper’s” y “Magical Mystery Tour”), vuelve el combo de bajo, guitarras y batería (completado con un excelente trabajo de piano y un brutal arreglo de saxos) y desaparecen los overdubs y los efectos. Quien sabe si los Beatles se cansaron de la psicodelia, pero el caso es que “Magical Mystery Tour” fue el último trabajo de ambientación psicodélica del grupo. A partir de “Lady Madonna” el grupo tiende más a sonidos básicos, mucho menos arreglados y de carácter, en general, más rockero.

La cara B del single, la composición de George “The Inner Light” (enlace), no sigue sin emabargo esta tendecia de vuelta a sonidos rockeros e insiste en recrear ambientes hindúes con estilo occidental. A diferencia de lo que ocurría con la tediosa y pretenciosa “Within You Without You”, esta “The Inner Light” es una maravilla y consigue como ninguna la fusión de ambos mundos bajo una canción pop. La canción gustó tanto a John y, sobre todo, a Paul que permitieron que una canción de Harrison ocupara por primera vez la cara de un single que, como era costumbre, alcanzó el número 1.

Y es que la figura de Harrison estaba empezando a crecer tanto en lo musical como en lo personal. El dúo fantástico había controlado (y lo seguiría haciendo) los destinos musicales del grupo, el liderazgo había sido de Lennon hasta 1966 pero a partir de ahí el “monstruo de cuatro cabezas” comenzó a desintegrase…, los Beatles empezaron a ser cuatro individuos con inquietudes distintas y con una vida fuera del grupo; Paul y su novia Jane disfrutaban de la sofisticada noche londinense, Ringo y Maureen llevaban una vida familiara, John comenzaba a frecuentar la compañía -por el momento sólo de forma intelectual- de una misteriosa japonesa llamada Yoko…, y George estaba muy metido en el mundo de la Meditación Transcendental (MT) como un ferviente seguidor del Maharishi. De esta forma, el cada vez más influyente George, que ya fue el principal instigador del breve retiro al campamento del Maharishi en Gales, sugiere que el grupo se traslade a la India para avanzar en la MT y ampliar horizontes.

Pero antes de emprender el viaje, el grupo tenía que dejar sus cuentas en orden. Muerto Brian, hasta entonces administrador de sus finanzas, el grupo pretendía ser consciente de sus situación financiera y la situación estaba lejos de ser ideal. La banda estaba acostumbrada a gastar sin criterio, pedían dinero y simplemente se les daba, pagaban un 96% en concepto de impuestos, EMI les debía 1.000.000 de libras en concepto de derechos de autor… Tras acudir a expertos financieros en busca de consejo llegaron a la conclusión que la mejor idea para revalorizar sus ingentes ingresos era expandirse, invertir, convertirse en hombres de negocios…

La sola idea de convertirse en “hombres de negocios” les horrorizaba. Pero empezaron a preguntarse ¿por qué ha de ser serio un negocio?, ¿por qué no puede ser divertido?, ¿por qué no puede ser distinto?, ¿por qué no puede tener un nombre simpático como “manzana”? Así nació Apple Corps. , la empresa de los Beatles, cuyas actividades irían desde la producción y edición musical, el cine, la tecnología e incluso la gestión de una boutique.

Con la empresa recién inagurada y cogida con hilos, el 16 de febrero de 1968, la banda llega al ashram del Maharishi Mahesh Yogi en Rishikesh (India) junto a sus esposas y novias, sus ayudantes, y un nutrido grupo de sesenta estudiantes de MT entre los que se encontraban celebridades como Donovan, Mike Love de los Beach Boys o la actriz Mia Farrow.

El Maharishi recibió la visita de los Beatles con alborozo y se encargó de que fuera bien conocida por tantos periodistas como fuera posible. La fama de este personaje surge de inventar la Meditación Trascendental y hacerla una marca registrada. Tal meditación se basa en repetir un “mantra”, esto es, una serie de silabas o palabras que se repiten una y otra vez para entrar en estado meditativo. El “negocio” es que el gurú quien debe darte tu mantra personal e intransferible…, y negocio era, porque los Beatles no se encontraron el espartano campamento que esperaban sino un conjunto de equipados bungalows junto a un moderno edificio en el que se alojaba el Maharishi que, entre otras cosas, disponía de su propio helipuerto.

El “Ojo Cósmico“, como se hacía llamar el Maharishi, pretendía abrir las mentes de los Beatles a través de largas charlas, comida vegetariana y sesiones de meditación, pero, entre charlas y sesiones los Beatles tenían mucho (pero mucho) tiempo libre, sobre todo por las noches. Tiempo que usaron para componer una ingente cantidad de canciones, la mayoría de una inmensa calidad. Lejos del alcohol, las drogas y el ruido del showbussines, el reinante ambiente de camaradería hizo que las musas no se separaran del grupo.

Pero, en poco tiempo se fueron cansando del campamento de verano del gurú y, a los diez días, Ringo y Maureen anunciaron que regresaban a Inglaterra. Ringo no soportaba la comida india y Maureen no soportaba los insectos… Paul aguantó poco más de un mes después de que Ringo marchara. McCartney no creía en aquello, echaba de menos -como Jane- su sofisticada vida en la ciudad y, además, estaba ansioso de ver cómo funcionaba Apple Corps.

Así que sólo quedaban George y John. No obstante, las sospechas de que las prácticas del Maharishi tenían más que ver con aspectos financieros que espirituales. Descubrieron que el gurú tenía un contable, cuentas en suiza y que “sugería” a sus estudiantes famosos que hicieran “donaciones” para que la verdad pudiera llegar a todos los hombres.

La gota que pareció colmar el vaso fue enterarse -estamos ya en mayo- de que el casto santón estaba haciendo insinuaciones sexuales a varias de las estudiantes del ashram. Al día siguiente, cuando George y John anunciaron que se marchaban y el Maharishi preguntó afligido por la razón de tan imprevista huída, John se limitó a contestar:

Tú eres el cósmico, deberías saberlo.

John estaba muy afectado, de verdad había llegado a creer en ese tipo…, y había sufrido un nuevo desengaño. Tan pronto como subió al avión en Delhi comenzó a pedir whisky y decidió pagar su frustración con su esposa, Cynthia, a la que decidió relatar las cientos de infedilidades con las que John había salpicado su matrimonio. De vuelta a Londres, ninguno hizo declaraciones sobre lo ocurrido, para John, Paul y Ringo el Maharishi y la MT eran historia, pero George siguió siendo un ferviente creyente.

Paul y John viajaron a Nueva York para anunciar oficialmente el nacimiento de Apple Corps. a la que definieron como “una especie de comunismo occidental, queremos ayudar a otras personas con sus proyectos …ya ven, por primera vez el patrón no busca ganancias, si usted tiene un sueño yo le diré, “venga , hagámoslo” … y que no tengan que pedir a nadie de rodillas”.

Ya de nuevo en Londres, John aprovechó un viaje de Cynthia para llamar a Yoko e invitarla a casa… “Tomamos LSD, grabamos música e hicimos el amor al amanecer”. El disco acabó siendo “Two Virgins”, un extraño e insoportable disco de música experimental que editarían meses después, pero lo realmente importante es que Yoko estaba allí para quedarse…, de forma definitiva. Cuando Cynthia volvió de su viaje se encontró a Yoko y a John desayunando en la cocina.

La irrupción de Yoko en la vida de John no afectó sólo a su vida conyugal, sino a todo el universo Beatle. Yoko iba con John a todos sitios, estaba pegada a él. Incluso cruzó la frontera del estudio de grabación, rompiendo una regla de oro del grupo: no hay invitados cuando los Beatles están trabajando. Al principio, los otros tres intentaron llevar la situación con naturalidad por miedo a que John reaccionara mal. Pero Yoko no se limitaba a asistir a las sesiones, sino que se limitaba opinar y hacer comentarios sobre la música que hacían provocando la ira de todos, salvo John, y sobre todo de Paul.

Todos estaban convencidos que Yoko sería una moda pasajera. John era muy caprichoso y simplemete Yoko era su “sabor japonés del mes” como decía George. La prensa también comenzó a criticar a Yoko… ¿quién es esa siniestra mmujer? ¿dónde está la esposa de John, Cynthia?. ¿qué ha sido de su hijo, Julian? Por primera vez en mucho tiempo, John se veía criticado por sus compañeros y por la prensa que siempre le había idolatrado. Pero, lejos de asustarse ante las consecuencias, John se afianzó más en su decisión. En poco tiempo, Cynthia recibió un carta en la que John solicitaba el divorcio.

La relación de Paul también tocaba a su fin. El tradicional McCartney quería fundar una familia y Jane, sofisticada y siempre de viaje con su carrera de modelo, no parecía la candidata ideal y eso estaba minando su relación, no obstante ninguno de los dos había mostrado interés en poner fin a la relación… Hasta que Jane pilló a Paul con otra… Paul había tenido una aventura con la fotógrafa norteamericana Linda Eastman, pero no fue con Linda a quién soprendió Jane de vuelta de uno de sus viajes, sino con una joven acriz llamada Francie. Jane abandonó a Paul quien no tardó en llamar a esa joven americana que no podía quitar de su cabeza. El día anterior al que Linda entró en casa de Paul en 1968 fue el último que pasarían separados en treinta años.

Pero aún tenían un proyecto colgado… ¿os acordáis del largometraje de dibujos animados en torno a la canción “Yellow Submarine” y el universo de “Sgt. Pepper’s” que Brian Epstein había negociado con United Artist? Con un presupuesto total de 250.000 libras, se puso en marcha Yellow Submarine contratando como director al canadiense George Dunnin, con una sólida reputación como realizador de dibujos animados no sólo en su país, sino también en Estados Unidos y Gran Bretaña. En la primavera de 1967, George Dunning incluyó en el proyecto al checo Heinz Edelmann cuyos llamativos carteles publicitarios le hacía parecer el artista más idóneo para crear un diseño gráfico innovador. Los Beatles se desentendieron de la película, sólo John se implicó mínimammente cuando una noche, a las tres de la mañana, telefoneó al productor, Al Brodax para sugerirle que “sería genial ver en la película a Ringo seguido por la calle por un submarino amarillo”, la escena acabo apareciendo al principio del film.

El equipo de realización llevó a cabo una exhaustiva labor de documentación en la que estudiaron al detalle la personalidad de cada uno de los miembros del grupo para crear su caricatur, así, John aparecía como el ingenioso e inteligente, Paul educado y amable, George era el místico aficionado a los coches deportivos y Ringo volvía a ser el más tierno y sentimental de todos. El brillante guión, lleno de agudos juegos de palabras, enfrentaba a la Banda de Corazones Solitarios del Sargento Pimienta con los “Malvadillos Azules” (“Blue Meanies”), unos amargados seres que odiaban la música y habían invadido “Pimientalandia” (“Pepperland”). En cuanto a los actores que doblaron a Los Beatles, John Clive puso voz a John, Geoff Hugues a Paul, Peter Batten a George y Paul Angelis a Ringo… “Érase una vez (o quizás dos) un paraíso situado a dieciocho mil leguas bajo el mar, llamado Pepperland…”, así comienza la película…, una maravillosa fantasía animada que es, sin lugar a dudas, la mejor obra cinematográfica del grupo. Ver película.

Los Beatles no se “mataron” a la hora de dotar de música a la película, de hecho, la mayoría de las canciones que aparecían en el film, pertenecían a discos antiguos del grupo. Así, “Nowhere Man” y “Think For Yourself” pertenecen a “Rubber Soul” de 1965; “Yellow Submarine”, “Eleanor Rigby” y “Love You To” a “Revolver” de 1966, “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”,”With a Little Help from My Friends”, “Lucy in the Sky with Diamonds”,”A Day in the Life”, y “When I’m Sixty-Four” a “Sgt Pepper’s” de 1967; y “All You Need Is Love” y “Baby, You’re a Rich Man” eran singles editados en 1967. Ante la insitencia de los productores, el grupo cedió los descartes del disco que estaban preparando en ese momento (el celebérrimo Álbum Blanco), entre los que estaban “Hey Bulldog” (enlace), “All Together Now” (enlace); y un par de descartes de “Sgt Pepper’s”  (“Only a Nothern Song” (enlace)) y “Magical Mystery Tour” (“It’s All Too Much” (enlace)). Ninguno de estos temas están al mejor nivel de la producción del grupo, pero ya tendremos tiempo de comentarlos a la ghora de abordar el disco con la banda sonora de la película que se editaría a principios de 1969.

La película se estrenó en Londres, el 17 de julio de 1968 y, como siempre, en el London Pavilion, suponiendo l debut público de un producto cinematográfico bajo el sello “Apple”. 10.000 fans colapsaron los alrededores de Picadilly Circus esperando la llegada de Los Beatles, haciendo necesaria la intervención de la policía.

Fue un éxito absoluto, el público despidió la película con un larga ovación que sorprendió a los propios Beatles que reconocieron arrepentirse de haberla subestimado. Años después, todos han reconocido haberse equivocado; George declaró “Aún me parece una maravilla la escena en que mi personaje aparece por vez primera. Me veo y efectivamente soy yo, meditando en lo alto de esa montaña de la que creo que nunca bajé”, por su parte Paul reconoce “la primera vez que oímos hablar de ella sonaba como una bonita historia para niños, ya sabes, ir debajo del agua, ver todas aquellas cosas y conocer a toda esa gente, vivir allí… Pero de forma repentina nos vimos inmersos en un ambiente psicodélico que nos sorprendió a todos. Hoy la veo y me parece muy interesante”

Las críticas fueron predominantemente favorables, el Daily Telegraph, la calificó de “la película con mayor encanto desde Blancanieves y los siete enanitos de Disney”, el Daily Mirror, alabó “el derroche de imaginación en la primera parte del film, sus impresionantes técnicas en el uso del color y el inevitable magnetismo de la música de Los Beatles”. En el Evening Standard, Alexander Walker escribió: “Es la película de la era beatle y simboliza un viaje a través de la mitología contemporánea”. No obstante, en lo comercial, no funcionó, y en poco más de un mes comenzó a ser retirada de las salas.

Volviendo a la música, Apple Records, filial musical de Apple Corps. aún no había editado ningún disco de los Beatles y el debut iba a ser inmejorable. “Hey Jude” (enlace) es una obra maestra de Paul McCartney, una de esas canciones que justifican por sí solas la existencia de la especie humana, un himno. La historia de la canción es igualmente conmovedora: Paul tenía una estrecha relación con Julian, el hijo de John y Cynthia, hasta el punto que el propio Julian reconoce hoy en día que “Paul y yo solíamos estar juntos mucho más tiempo del que estábamos mi padre y yo juntos. Tengo más fotos de Paul jugando conmigo que las que tengo con mi padre” . El caso es que, apenado por lo que podría estar pasando el niño tras el divorcio de sus padres, fue a visitarlo. Cynthia recuerda “Me sorprendí totalmente cuando, una tarde, Paul llegó por su cuenta. Estaba conmovida por su preocupación acerca de nuestro bienestar […] En el camino hacia aquí compuso ‘Hey Jude’ en el automóvil. Nunca olvidaré el detalle de Paul de preocuparse por venir a vernos”. El propio McCartney recuerda como compuso la canción, “comencé con la idea de ‘Hey Jules’, que era Julian, don’t make it bad, take a sad song and make it better (no lo estropees, toma una canción triste y mejórala). ¡Hey, trata de lidiar con esa terrible situación! Sabía que no iba a ser fácil para él. Siempre me sentí triste por los niños en los divorcios… Para cuando llegué ya tenía la idea para la canción. Lo cambié a ‘Jude’ porque pensé que sonaba mejor

El caso es que la canción es absolutamente sobresaliente tanto en lo lírico -el propio Lennon ha elogiado siempre la letra de esta canción-, como en lo musical. Desde la elegancia de las estrofas, a los melódicos estribillos, y concluyendo en la catártica coda final, sus 7 minutos 11 segundos la convirtieron en el single más largo de la historia…, y su mayor éxito hasta el momento. Una canción para el recuerdo.

La grabación de este tema dejó patente que las tensiones entre los miembros del grupo eran cada vez más evidentes. George y Paul tuvieron una agria discusión que Paul, aún hoy, recuerda:  “Recuerdo que, en ‘Hey Jude’, le dije a George que no tocara la guitarra. El quería responder a los riffs después de las frases vocales, pero yo no pensé que fuera adecuado. Yo no lo veía así, y fue un poco difícil para mí tener que atreverme a decirle a George Harrison – que es uno de los grandes que no tocara. Fue como un insulto. Pero así es como hacíamos muchas de nuestra cosas. La norma era que el autor de la canción decía cómo había que hacer el arreglo. Esto le puso furioso…”. Por otro lado, la presencia de Yoko tampoco ayudaba a relajar el ambiente.

Otro de los motivos de tensión fue la pelea que “Hey Jude” y la que acabaría siendo la cara B del single, “Revolution”, mantuvieron por ser la canción titular del single. “Revolution” (enlace),  es una nueva versión acelerada de un tema que la banda ya había grabado y que iba a incluir en el que iba a ser su nuevo LP. Lennon, su autor, quería que esta canción fuera la cara A del single y que sirviera como declaración ideológica de la la banda. Animado por Yoko, John quería posicionarse (“Quise decir lo que pensaba de la revolución. Sentí que era hora de hablar, era hora de por fin responder a las preguntas sobre la guerra de Vietnam“). Ni a Paul ni a George les hacía gracia mezclar la política y la música y, sentirse sólo en su pelea por el puesto titular en el single, hizo que John aún se empecinara más…, aunque, finalmente, el propio Lennon reconoció que Hey Jude “era mucho mejor”.

Todo este tiempo, estamos ya a finales de agosto de 1968, el grupo seguía trabajando en su nuevo LP, compuesto en su mayoría por temas compuestos en la India… Un LP que Paul calificó como “el disco de la tensión”…, un LP maravilloso…, un LP que marcó el principio del fin del grupo más grande de todos los tiempos: El Álbum Blanco…

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 17 de febrero de 2013

THE BEATLES. Capítulo 10 (1967). All you need is a Magical Mystery Tour

Durante la grabación de “Sgt. Pepper’s”, el incansable productor Walter Shenson hace llegar al despacho de Brian Epstein una nueva propuesta para el rodaje de una película con el grupo como protagonista. El guión tenía como protagonista a John quien, aquejado de una extraña enfermedad, tenia cuatro personalidades: la propia y tres más que serían encarnadas por Paul, George y Ringo…, el título sería “Shades Of Personality” (Las Sombras De La Personalidad). La respuesta del nucleo duro, esto es, John y Paul fue clara: “Los Beatles no están interesados en hacer más cine y prefieren dedicar todos sus esfuerzos a componer y grabar nuevas canciones”. Con todo, y a pesar de la rotunda respuesta, aún recibieron una nueva propuesta, “Up Against It” (Al Ataque), que también fue rechazada. El problema es que tenían un contrato con United Artist por tres películas, y tenían que cumplir con su parte. Shenson, hastiado de las negativas del grupo, se presentó con un proyecto super ambicioso: Una versión de “El Señor de los Anillos” dirigida por Stanley Kubrick, que consiguió despertar el interés del grupo aunque no llegó a fructificar a causa de la negativa del genial director a encabezar el proyecto

En vista de la poca disposición de los Beatles, Brian Epstein pensó en un largometraje de dibujos animados como solución de compromiso para cumplir lo pactado con United Artists. Ellos tendrían su película y los Beatles se tendrían que limitar a darles un puñado de canciones…, de hecho, ni siquiera serían demasiadas puesto que la temática giraría en torno a la canción “Yellow Submarine” y al universo de “Sgt. Pepper’s”. Ambas partes aceptaron. Los Beatles dejaron que el proyecto fuera avanzando y se dedicaron a lo suyo. La música.

El grupo seguía disfrutando del enorme éxito en ventas y de la enorme repercusión social de “Sgt Pepper’s”, cuando recibieron una carta de la BBC. Era un encargo. La cadena pública británica quería que los de Liverpool representaran al Reino Unido en lo que iba a ser la primera transmisión global de televisión vía satélite. El programa se llamaría “Our World” y sería emitido en 26 países con una audiencia estimada de 400.000.000 de personas; cada país podía mostrar al mundo lo que quisiera durante algunos segundos. Los distintos países eligieron sus paisajes más representativos, monumentos, danzas…, y el Reino Unido eligió a los Beatles.

Paul y John recibieron el encargo a mediados de mayo y, a finales de dicho mes, John llegó al estudio con su propuesta. Era una canción que, aunque pegadiza, tenía una estructura muy compleja. La parte principal (el verso) está en el poco usual tiempo 7/4 que se mantiene durante dos compases, luego uno de 8/4 y luego regresa a 7/4 con los coros para llegar a un histórico 4/4 con la banda repetidamente cantando un estribillo inolvidable: “All You Need Is Love” (enlace). Enorme canción de John que provocó los comentarios de George sobre su particular forma de entender la rítmica, “…a John le pasa una cosa increíble con el ritmo: cambia de compás continuamente…, hace cosas super complejas, se salta un tiempo, te cambia el ritmo… es fantástico, pero cuando le preguntas que qué está haciendo, no lo sabe…, creo que le sale de forma natural…” Este era el mensaje de los Beatles al mundo: Todo lo que necesitas es amor.

Definitivamente, los Beatles habían cambiado. Poco queda de los aseados y siempretrajeados muchachos que conquistaron el mundo apenas cuatro años antes. La marihuana, el LSD, las flores en el pelo, las ropas multicolor…, el hippismo era the next big thing… y los Beatles estaban allí para liderarlo. De momento, con “All you Need is Love” le acababan de dar un himno al movimiento.

La canción, rutilante número 1 en todo el mundo, fue editada con “Baby You’re a Rich Man” (enlace) en la cara B, una buena canción  compuesta al 50% por Paul y John y en la que destaca el extraordinario sonido del bajo de McCartney. Fue la primera canción que compusieron para la película de dibujos animados que tenían en proyecto pero, como necesitaban una cara B para “All you Need is Love”, la utilizaron.

A estas alturas, los muchachos empiezan a mostrar cierto aburrimiento y no cesan en su intento de buscar nuevos horizontes bien sea con nuevas drogas, aventuras inversionistas (estuvieron a punto de de comprar una isla griega) o experiencias espirituales. Fue por esta necesidad de nuevas sensaciones que acudieron, a principios de agosto de 1967, a la conferencia que un gurú, el Maharishi Mahesh Yogui, daba en el Hotel Hilton. Paul, John y Ringo acudieron animados por George quien, a su vez, acompañaba a su novia Pattie que ya estaba aprendiendo misticismo y la meditación transcedental, disciplinas de las que el Maharishi era máxima autoridad. Los Beatles fliparon con el enjuto y místico personaje. Semanas después partían a Bangor, Gales para asistir a un curso de Meditación Trascendental impartido por Yogui.

Los Beatles y sus novias y esposas parecía disfrutar de unas jornadas tranquilas, retitrados de los focos y supuestamente encontrándose con su yo interior a través de la meditación transcendental. Todo estaba tranquilo hasta que Jane, la novia de Paul irrumpió en la habitación…“Paul ponte al teléfono…, es Peter Brown, dice que tiene malas noticias”. El 27 de agosto de 1967, el cadáver de Brian Epstein, manager de los Beatles, fue encontrado en su apartamento. Su muerte fue oficialmente dictaminada como accidental, causada por una intoxicación gradual con barbitúricos.

Como señala Diego A. Manrique, “Epstein reunía en su persona dos de las características habituales en algunos lanzadores de ídolos durante los años cincuenta y sesenta: en la industria británica y estadounidense, muchos cazatalentos eran judíos u homosexuales. Aparte de esas coincidencias, lo cierto es que Epstein no se parecía nada a esos depredadores, aptos en el usar y tirar carne fresca. Aquí nos encontramos con una criatura atormentada, desgarrada por su vocación de actor y por la presión de su próspera familia, que esperaba se hiciera cargo de algunos de sus negocios en Liverpool. Epstein no tenía grandes facultades pero tuvo el olfato de que un grupo de salvajes roqueros le aceptaran como manager  y asumieran sus reglas (uniformes, repertorio menos estridente). Disciplinó sus alborotados directos para aumentar su impacto; el ser tratados como profesionales –mientras sus competidores de Liverpool seguían en el amateurismo– hizo prodigios por su autoestima. (…) Perose evidencia que era un personaje hasta demasiado caballeroso para el negocio de la música: creía en la palabra dada. Cumplía sus compromisos: los Beatles hicieron actuaciones por un caché mínimo que se habían firmado cuando todavía no había comenzado el boom (en esos casos se suele renegociar el dinero o, si el manager tira hacia lo despiadado, se suspenden con un falso certificado de enfermedad). También puede afirmarse que la honestidad de Epstein y su insistencia con modos de “gentleman” le abrieron muchas puertas, especialmente en Estados Unido. Considerando las circunstancias, Epstein desarrolló una organización eficaz, que supo llevar al cuarteto por todo el mundo sin grandes contratiempos. Una organización que funcionaba aunque Brian desapareciera unos días, en medio de una gira, siguiendo algún impulso sexual. Una vez conquistado el mundo, los Beatles decidieron dejar de girar. Aunque algunos atribuyen a esa disminución de responsabilidades la posterior caída en picado de Epstein, lo cierto es que entonces tuvo la posibilidad de vivir a su gusto. Y lo hizo. A fondo. Se despertaba a la hora que quería y la toma de decisiones estaba a expensas de su nocturnidad. Se aficionó al juego y aumentó el abanico de drogas que consumía (marihuana y LSD, aparte de las de farmacia). Al margen de muchas aventuras, tuvo un noviazgo tormentoso con un chapero bisexual y rastrero que le proporcionó constantes disgustos. En realidad, Epstein fue la primera gran víctima de la era de permisividad que comenzó a mediados de los sesenta”.

El grupo se quedo estupefacto, mientras el Maharishi les daba una charla sobre lo pasajero de la vida material y lo eterno del espiritual… El caso es que, cuando la banda salió a atender a las decenas de periodistas que se desplazaron a su retiro, parecían en estado de shock (enlace). “Estamos superándolo gracias a la meditación”, dijo John, “Ha sido un golpe muy duro y estoy muy alterado”, dijo Paul mientras se metía en un coche…, “La muerte sólo existe en un sentido físico”, añadió un cada vez más místico Harrison.

La muerte de Brian Epstein marcó un antes y un después en la historia del grupo. Si bien es cierto que, en los últimos años y en especial con el cese de las giras, la influencia de Brian se había reducido, es indudable que ejercía una labor de punto de equilibrio en el seno del grupo y era el único capaz de regular los egos de los Beatles que, a partir de la muerte de su manager, se dispararon.

Los Beatles dejaron su retiro y sintieron la necesidad de mantenerse ocupados cuanto antes. “Es imposible que nadie sutituya a Brian”, repetía Paul para autoconvencerse de que no era necesario contratar a ningún manager. McCartney quería que el grupo tomara las riendas de su destino –“No perdamos un solo minuto, hagamos algo, no podemos dejar que nos vean estancados”, repetía- y, como muestra de ello, decidió contar al resto su nuevo proyecto, el primero de lo que debería ser la nueva etapa del grupo: los Beatles escribirían, protagonizarían y dirigirían una película, “Magical Mistery Tour”.

Como ocurriera con “Sgt. Pepper’s”, Paul tuvo la idea en un avión en el que estuvo leyendo “The Merry Prankster”, de Ken Kesey, sobre una troupe que viajaba en autobús por recónditos parajes californianos consumiendo un refresco llamado Kool-Aid en el que disolvían LSD. Dicho viaje inspiró a McCartney la idea de una serie de pequeños autocares que partían rumbo a “giras misteriosas” por diversas localizaciones de las costas británicas. A partir de ahí a Paul se le vinieron a la cabeza distintas imágenes de enanos y mujeres gordas, que iría anotando en una hoja de papel durante el vuelo. También se le ocurrió el título de Magical Mystery Tour e incluso escribió el primer verso de lo que acabaría siendo la canción titular.

Habían pasado sólo cuatro días desde la muerte de Epstein, y Paul se reunió con John, George y Ringo para mostrarles la hoja de papel donde  había esbozado lo que debía ser Magical Mystery Tour. Aparte del título, el folio no contenía más que el dibujo de un circulo dividido en ocho partes. Alrededor aparecían escritas anotaciones como “Primer Viaje”, “Sueños”, “Maratón”, “Comida” o “Canción Final”. Con estos cuatro alfileres, Paul consiguió convencer a sus compañeros, harían la película…, y la harían en un mes. Ringo se convirtió en el principal aliado de Paul a la hora de defender la idea, mientras George y, sobre todo, John, tenían sus reservas, “…yo no tenía ninguna duda sobre nuestra incapacidad para hacer cualquier otra cosa que no fuese música y pensé: ‘La hemos jodido’, ‘Mierda, yo nunca he hecho una película. ¿Qué quiere decir él con escribir un guión…’ George y yo refunfuñábamos pero también sentíamos que le debíamos al público hacer estas cosas”

El rodaje comenzó el 11 de septiembre de 1967, todos los actores y Paul se citaron junto a la estación de Baker Street dispuestos a subir a bordo del autocar azul y amarillo matrícula “URO 913 E”, decorado con chillones rótulos laterales en technicolor donde podía leerse “Magical Mystery Tour”. Luego, una vez fueron a buscar (ya subidos en el bus) a John, George y Ringo a sus casas, Paul anunció al pasaje que debían permanecer siempre en los mismos asientos y no cambiar su vestimenta, puesto que pensaba filmar numerosas escenas de interior…, y, dos semanas después habían acumulado unas diez horas de grabación que tuvieron que editar hasta conseguir acortar la duración del film a poco menos de una hora (duración que habían pactado con la BBC, donde se estrenaría la película).

Cincuenta y dos minutos de duración que costaron cien mil dólares. Lo que John llegaría a calificar como “la película casera más cara de la historia”, fue proyectada en público por vez primera el 17 de diciembre de 1967 durante una fiesta ofrecida por Los Beatles a las secretarias de sus clubs de fans británicos. Posteriormente organizaron otro pase privado para que sus amigos vieran el film… Al terminar la proyección, hubo quien intentó convencer a Paul de que no llegasen a comercializar la película, pero ya estaba decidido.

La BBC-1 estrenó, previo pago de veinte mil libras, la película el 26 de diciembre, día festivo, a las 20:35 horas, en plenas fiestas navideñas y en blanco y negro, a pesar de haber sido filmada en color. Una audiencia millonaria vio como sus otrora sanotes muchachos protagonizaban un surrealista fábula psicodélica llena de situaciones incongruentes y personajes absurdos…, y en Navidad… Al día siguiente (27 de diciembre de 1967), los periódicos atacaron con fiereza, la crítica del Daily Express la definió como: “La basura más espantosa nunca vista. Una película llena de tonterías de mal gust. Críticos y espectadores abuchean; Los Beatles fracasan por vez primera con la película de Pascuas”. La crítica fue tan agresiva que Paul se sintió en la necesidad e pedir disculpas en público y, un día después (28 de diciembre de 1967), en el Evening Standard decía: “Ha sido como recibir un golpe en la cara y la próxima vez no cometeremos el mismo error. Algunas personas se enojan porque nos metemos en profundidades sin saber realmente cómo son las cosas. Supongo que si se mira  Magical Mystery Tour desde la perspectiva de un entretenimiento de vacaciones, realmente hemos metido la pata”.

Las cadenas televisivas norteamericanas rechazaron emitir la película, pero se estrenó en las salas de cine estadounidenses en mayo del 68, cosechando sorprendentemente las únicas críticas favorables… Pero, ¿tan mala era?, ¿tiene razón Spielberg al decir que es una joya que supone la obra maestra de la psicodelia?, pues ni una cosa ni otra… Realmente fue el único fracaso comercial que sufrió el grupo en toda su carrera, eso es indudable y, desde un punto de vista estrictamente cinematográfico, no es de extrañar. Sin embargo, tampoco es injusto decir que tiene un puñado de buenas secuencias (Paul cantando “The Fool On The Hill“, la brillante escena de  “I Am The Walrus”, la escena de los spaguettis de John…) que hacen que la película tenga valor como reflejo de un momento concreto de la cultura rock siendo, bajo ese prisma, muy disfrutable.

Pero no olvidemos que, como ocurría en todas la películas del grupo, lo realmente importante era la música… y aquí no fallaron… La banda sonora de Magical Mystery Tour se editó en Inglaterra el 8 de diciembre de 1967 en forma de EP doble, es decir, dos vinilos “tipo single” cada uno con dos canciones en la cara A y otra en la B, haciendo un total de seis. El doble EP incluía un libro interior con un cómic y fotos de la película.

De esta forma el doble EP, quedaba así:

DISCO 1

CARA A

“Magical Mystery Tour” (Lennon-McCartney)

“Your Mother Should Know” (Lennon-McCartney)

CARA B

“I Am The Walrus” (Lennon-McCartney)

DISCO 2

CARA A

“The Fool On The Hill” (Lennon-McCartney)

“Flying” (Harrison-Lennon-McCartney-Starkey)

CARA B

“Blue Jay Way” (Harrison)

En Estados Unidos, donde el EP ya no funcionaba, se había editado unas semana antes como álbum (27 de noviembre de 1976), añadiendo una serie de singles que se habían editado durante el reto de año de 1967, a saber, “Hello, Goodbye”, “Strawberry Fields Forever”, “Penny Lane”, “All You Need Is Love” y “Baby, You’re A Rich Man” Con el tiempo, el formato americano acabó imponíendose y es como ha llegado a nuestros días,  EMI editó la versión norteamericana en el Reino Unido el 19 de noviembre de 1976 y nuevamente en CD a principios de octubre de 1987. La versión norteamericana es actualmente la aceptada como definitiva y es el formato que a continuación comentaremos.

MAGICAL MYSTERY TOUR (LP)

Editado en USA el 27 de Noviembre de 1967

Editado en Inglaterra el 19 de Noviembre de 1976

CARA A

“Magical Mystery Tour” (Lennon-McCartney)

“The Fool On The Hill” (Lennon-McCartney)

“Flying” (Harrison-Lennon-McCartney-Starkey)

“Blue Jay Way” (Harrison)

“Your Mother Should Know” (Lennon-McCartney)

“I Am the Walrus” (Lennon-McCartney)

CARA B

“Hello Goodbye” (Lennon-McCartney)

“Strawberry Fields Forever” (Lennon-McCartney)

“Penny Lane” (Lennon-McCartney)

“Baby You’re A Rich Man” (Lennon-McCartney)

“All You Need Is Love” (Lennon-McCartney)

Producido por George Martin

El resultado de este extraño híbrido de doble EP más singles resulta extraño…, pero brillante. No tiene la coherencia de “Sgt. Pepper’s” pero el nivel de las canciones es absolutamente estratosférico, a la altura de sus mejores trabajos.

La canción titular, “Magical Mystery Tour” (enlace) abre tanto la película, como el Doble EP original y el híbrido americano. Arrebatadora y potente canción de Paul reforzada por la excelente grabación del bombo de la batería de Ringo, unas excelentes armonías y el gran trabajo de metales. Según William J Dowlding, “Paul se sentó al piano, tocó los primeros compases y dijo en voz alta “flash, flash”, para indicar que la canción tenía que sonar como un anuncio televisivo. McCartney dijo que quería una fanfarria de trompetas y le dijo a Mal Evans que escribiera los primeros acordes de la música (Re-La-Mi). A continuación, los Beatles grabaron una pista base, con piano, dos guitarras y batería, que terminaron en un par de horas”. Tras el frenético inicio del álbum, nos encontramos con una de las mejores canciones del álbum, la inconmensurable “The Fool On The Hill” (enlace), una preciosa canción de Paul que fue compuesta en la época e “Sgt Pepper’s” y que  tiene una de las mejores letras de McCartney. Destaca por su fabulosa secuencia de acordes y los acertados arreglos de flautas (la solista tocada por el propio McCartney).

Los cuatro Beatles firma lo que sería el primer instrumental editado del grupo, lo onírica “Flying” (enlace), muy disfrutable. Particularmente extraña resulta “Blue Jay Way” (enlace), la aportación de George a la banda sonora de la película. Escrita en el barrio del mismo nombre de Los Ángeles California mientras esperaba a un amigo, su costumbrista letra contrasta con su oscura y psicodélica sonoridad. Lo peor del disco.

La luz vuelve con la deliciosa “Your Mother Should Know” (enlace), una fabulosa melodía de Paul al servicio de una letra sencillamente estúpida y un fabuloso arreglo a lo años 20. Preciosa canción antes del plato fuerte, una de esas canciones que te transportan a otro momento con apenas escuchar dos notas, una de las obras maestras de John Lennon: “I Am The Walrus” (enlace). ¿Qué decir?, nacida de la fusión de tres proyectos de canción de John, la letra de la canción es digan de estudio y está llena de imágenes imposibles con el universo de Lewis Carroll como telón de fondo; “El primer verso lo escribí en un viaje de ácido un fin de semana. El segundo verso lo escribí en el siguiente viaje de ácido el siguiente fin de semana, y acabé el tema después de conocer a Yoko… La morsa salió de ‘La morsa y el jardinero’, Alicia en el país de las maravillas. Para mí era un poema muy hermoso… Más tarde me di cuenta de que la morsa era la mala y el carpintero el bueno. Pensé: ‘Oh, mierda, he cogido al tío equivocado. Tendría que haber dicho: ‘Yo soy el carpintero’. Pero no hubiera sido lo mismo, ¿verdad?”. Según Peter Shotton, amigo de la infacia de John, la canción nació “cuando John y yo leimos la carta de un fan que estudiaba en nuestro antiguo colegio, el Quarry Bank. John carcajeaba al leer que en clase de literatura analizaban las letras de las canciones de los Beatles. Esto les hizo recordar una canción que solían cantar cuando iban al colegio: “Yellow matter custard, green slop pie / All mixed together with a dead dog’s eye…” (Natilla de sustancia amarillenta, pastel de lodo verde / Todo mezclado con el ojo de un perro muerto).  Lennon garabateó el verso “Yellow matter custard dripping from a dead dog’s eye” (Natilla amarillenta, goteando del ojo de un perro muerto). Y luego empezó a sacar las imágenes más absurdas que podía: “semolina” (un puré insípido) y “pilchard” (una sardina que suele darse a los gatos), que acabó siendo “Semolina Pilchard climbing up the Eiffel tower…” (Sardinas de sémola subiendo a la torre Eiffel). Su intención era confundir a los profesores de su vieja escuela, una especie de venganza”. En lo musical, la canción es una brutalidad de principio a fin, reforzada por los enormes arreglos de George Martin. Un monumento de canción, una obra maestra.

De esta forma concluye la cara A y lo que era el doble EP original. El resto del LP era una recopilación de singles que se habían editado durante 1967. La primera de estas canciones era “Hello, Goodbye” (enlace), que había acompañado a “I Am The Walrus” en su edición como single, si bien, y para enfado de Lennon, la poppie canción de Paul se hizó con la cara A, dejando a la gran obra de John relegada a la cara B. No obstante, dejando las comparaciones a un lado, “Hello Goodbye” es una fantástica canción pop con, de nuevo, una letra tontorrona, y unas armonías vocales maravillosas.

La cara B se ve reforzada, como todo el LP, con la inclusión de las maravillosas “Strawberry Fields Forever” (enlace) y “Penny Lane” (enlace), dos canciones que ya comentamos y que, por sí solas, merecen la edición de un disco. Finalmente, Capitol incluyó el que había sido el último single de la banda: “All You Need Is Love” (enlace) / “Baby You’re a Rich Man” (enlace).

El resultado del conjunto, a pesar del diverso origen de los temas, funciona. Obviamente, no tiene la coherencia que presentaban sus trabajos desde “Rubber Soul” y que alcanzó su cota más alta con “Sgt. Pepper’s”, pero funciona…, y muy bien. Lennon llegó a declarar: “Ahora, si lo pienso, “Magical Mystery Tour”, es uno de mis discos favoritos…, supongo que por lo extraño que es”. Uno de mis favoritos.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn. Domingo 10 de febrero de 2013