Nothing Too Much Just Outta Sight (McCartney)
Two Magpies (McCartney)
Sing the Changes (McCartney)
Travelling Light (McCartney)
Highway (McCartney)
Light From Your Lighthouse (McCartney)
Sun is Shining (McCartney)
Dance Til We’re High (McCartney)
Lifelong Passion (McCartney)
Is This Love (McCartney)
Lovers In a Dream (McCartney)
Universal Here, Everlasting Now (McCartney)
Don’t Stop Running (McCartney)
Bonus Track: Road Trip (McCartney)
En 1993, Paul McCartney y el ex-bajista de Killing Joke y ahora productor Martin Glover -conocido artísticamente como Youth-, decidieron crear el proyecto The Fireman o, lo que es lo mismo, una especie de banda virtual de música electrónica. Ninguno de ellos utilizaría su nombre en los dos primeros álbumes de la banda «Strawberries Oceans Ships Forest» (1993) y «Rushes» (1998), absolutamente instrumentales y de carácter eminentemente experimental. Ambos obtuvieron excelentes críticas.
No obstante, para su tercer trabajo querían hacer algo diferente. McCartney y Youth llegaron al estudio sin planes específicos y sólo tenían una cosa clara: esta vez el bombero cantaría. Pronto decidieron que era momento de dejar las pesadas cadencias electrónicas y ondas “ambient dance” para adaptarse más a un estilo más clásico y mucho más cercanos al rock y el disco se fue «haciendo en el estudio, llegué sin una sola canción escrita y las canciones fueron surgiendo…, fue como caminar en una cuerda floja: emocionante y aterrador a la vez», según declaró el ex-Beatle.
De esta forma, Paul acabó componiendo en el estudio trece canciones que se grabaron en otros trece días y en los que la labor de su compañero Youth como productor fue fundamental. El resultado es un disco desinhibido, sin clichés y en el que se respira un absoluto aire de libertad a la hora de crear. Son canciones razonablemente sencillas en su concepción, muy frescas y que la diestra mano de Youth tras la mesa de mezclas convierte en un interesantísimo collage sonoro a medio camino entre el pop, el rock la psicodelia y la electrónica.
Asumiendo que ya era absurdo ocultar sus identidades una vez que, tras dos álbumes editados, todo el mundo sabía que detrás de The Fireman se escondían McCartney y Youth, ambos músicos decidieron que, por primera vez, sus nombres aparecieran en la portada del álbum (pintada por el propio Paul) cuando éste se editó en noviembre de 2008. Electric Arguments, se distribuyó a través de pequeños sellos independientes y debutó en el puesto 79 en las listas británicas y en el 67 en la americana. Por su parte la crítica se deshizo en elogios. La BBC calificó el álbum como «brillante», Uncut lo nombró
«álbum del mes», el Daily Telegraph habló de «un placer puramente escuchable con un gran sentido de la espontaneidad y de la imaginación musical», The Times definió su sonido como: «algo genial, como si Arcade Fire conociera a Led Zeppelín» y Rolling Stone destacó que era «La música más cerebral de un exBeatle en años».
El disco se abre con la monumental «Nothing Too Much Just Out of Sight«, o como algún crítico publicó, «lo más cercano a Helter Skelter que Macca ha escrito». Un potentísimo tema de raigambre ledzeppeliana en el que McCartney se desgañita con maestría en torno a un muy buen riff. Una fantástica concesión al rock y una clara declaración de intenciones: digamos adiós al antiguo sonido de The Fireman.
Pero, como es una constante en este álbum, los cambios de tercio son absolutamente radical y si «Two Magpies» nos introduce en un folk minimalista en la mejor tradición mccartiana merced a ese magistral uso del fingerpicking que alumbró obras maestras como «Blackbird» o la más reciente «Jenny Wren», «Sing The Changes» nos regala el mejor pop de estadio con sonoridades cercanas U2. Dos excelentes canciones que despejan cualquier duda acerca del álbum.
El siguiente corte «Travelling Light«, es muy ambiental y resulta muy evocadora. El inusualmente grave tono de la voz de McCartney y la cadencia del tema transmiten una sensación de paz que se ve absolutamente enturbiada por la sensacional «Highway«, otro muy buen rock de riff acompañado de un pegadizo estribillo. No hubiera desentonado como single.
La optimista «Light From Your Lighthouse» es un fantástico folk en el que un McCartney, de nuevo en tesituras graves, muestra un contagiosos optimismo. Un tema francamente interesante y que, a pesar de su clasicismo en la base tde algunas composiciones de su compañero
George Harrison. Más plana aunque muy agradable resulta «Sun Is Shining«. Paul declaró que, para conseguir que las canciones de este disco fueran frescas e inmediatas, quiso que su estructura contuviera los mínimos acordes posibles y, aunque en la mayoría del álbum la fórmula funciona, algunos temas como éste parecen necesitar un poco más de desarrollo. Eso sí, gran línea de bajo.
«Dance Til We’re High» es una especie de villancico philspectoriano con un gran estribillo. Es una lástima que las estrofas no estén al excelso nivel del coro, podría haber sido una canción mucho más grande de lo que es. Una nueva demostración de la aparentemente inagotable capacidad de McCartney para crear grandes melodías.
A partir de aquí, el álbum se torna notablemente más atmosférico, empezando por la psicodélica «Lifelong Passion«, de notable influencia harrisoniana, o la densa y tediosa «Is This Love«. El disco pierde varios enteros en estas últimas canciones y, ni la electrónica «Lovers In a Dream» -la canción que más recuerda al antiguo sonido de The Fireman- ni la quasi-instrumental y muy experimental «Universal Here, Everlasting Now«, consiguen que levante el vuelo. Afortunadamente la lisérgica «Don’t Stop Running» cierra el disco con un muy buen sabor de boca merced a sus atmósferas y cambios rítmicos. Como regalo final, el álbum incluye un bonus track meramente experimental bajo el título de «Road Trip«, poniendo la guinda a un muy buen álbum, tan meritorio como sorprendente. Otro notable para Macca.
VALORACIÓN GUILLETEK: 7/10



Para entender este “Memory Almost Full” deberíamos aclarar que, a pesar de haber sido editado el 4 de junio de 2007, fue concebido y en su mayoría grabado en 2003. De hecho, habría que situarlo en el periodo entre sus dos anteriores trabajos, “Driving Rain” y el fabuloso “Chaos and Creation in the Backyard».
«oye, me gusta…, quizás habría que retocar alguna cosilla pero está bien» . De esta forma, McCartney y Khane retomaron el trabajo donde lo habían dejado, rematando los temas que dejaron a medio terminar y trabajando sobre otras canciones nuevas como «Mr Bellamy», «Ever Present Past», «Gratitude», «Nod Your Head» y «See Your Sunshine».
Y eso que el veterano de 65 años arranca el álbum con una sencillísima tonadilla. En «
puro para el goce extremo de quienes busquen experiencias diferentes. Y del vanguardismo pasamos al clasicismo de un R&B de toda la vida como el que nos ofrece «
tiempo», declaró el propio McCartney. El medley en sí guarda además cierta coherencia argumental y, si bien no puede considerarse una de esas operetas rock de las que Pete Townshend es amo y señor, sí resulta muy cohesionada. De esta forma la citada «Vintage Clothes» es una vuelta atrás en el tiempo y en el siguiente tema, la sobresaliente «
canciones de Barrio Sésamo, turba nuestra paz. Puedes odiarla o amarla, pero estoy convencido que si la hubiera escrito alguna luminaria indie actual se aclamaría su «intenso minimalismo» o alguna mandanga similar. No es de mis favoritas, en cualquier caso.
era conocido por su brillantísimo trabajo con Beck, Travis, R.E.M y, sobre todo, con los excelentes Radiohead. «Mi primera reacción fue de terror, no solo porque era una persona muy importante, sino también porque no estaba seguro de si él estaba dispuesto a trabajar con estas sucias manos», comentó el joven productor que había adquirido fama mundial tras firmar el estratosférico «Ok Computer» de Radiohead.
con su banda dispuesto a grabar perfectamente rodada tras una larga gira mundial y un exitoso y comentado concierto en el festival de
beatle-Paul practicando con la guitarra en el patio del hogar familiar merced una fotografía tomada por Mike (el menor de los hermanos McCartney) en 1962 , el veterano músico parece decirnos: «el que tuvo retuvo».
la imprescindible «
minutaje (maravillosos esos coros a lo Beach Boys hacia el final). El estilo en general ciertamente recuerda a Harrison pero también a Dylan. Buen trabajo instrumental de McCartney que consigue sonar realmente como una banda siendo él quien toca todos los instrumentos
como si te cepillarás el dolor/ Haz un promesa/ para que no vuelva a sucederte/ No está bien en una vida/ Demasiada lluvia»). Una excelente canción para la que Paul dice haberse inspirado en el tema «
seis cuerdas. Simplemente genial.
Es cierto que el Paul McCartney crepuscular no es cool... Su parecido cada vez más acusado con Angela Lansbury (la Sra Fletcher), su imagen de «abuelete molón», su a veces patético postureo o sus videoclips de dibujos animados llenos de ranitas, no juegan en su favor. Pero es de necios o simplemente de sordos no reconocer la enormidad artística de su obra, con y sin los Beatles. Su carrera en solitario contempla varios discos flojos, algunos directamente malos, pero está salpicada de discos fabulosos y de canciones absolutamente sobresalientes que, de haber sido editados por otros artistas menos brillantes pero más «molones,» hubieran sido elevados a los altares, No tengo ninguna duda de que si Neil Young hubiera escrito «From A Lover To A Friend» se consideraría la quintaesencia de la madurez musical, si Clapton se hubiera marcado «Back In The Sunshine Again» se valoraría su autenticidad, o que si Keith Richards se hubiera atrevido con algo parecido a «Rinse The Raindrops» se hubiera elogiado su temeridad pro-rockera… Pero es el siempre sonriente McCartney el que se atreve a estas cosas…, y Paul no mola…
merced a unos acertados efectos de estudio. Mucho más clásica, aunque también mucho menos estimulante es la anodina «
sonoro que viaja desde el clásico crooning inicial a sonidos muy pegados a la actualidad. Un curioso y meritorio corte que supone el debut de la pareja de compositores McCartney-McCartney…, Paul y su hijo James.
Paul y el resto del grupo a principios de los 70 y la muerte de John en 1980 truncaron el proyecto, pero desde principios de los 90 Neil lo había recuperado. La idea no era otra que los miembros vivos del grupo, apoyados por horas de entrevistas a John (autorizadas por Yoko), contaran su historia a través de una serie de documentales. Dichas entrevistas se completarían con el vasto material videográfico y sonoro que Aspinall había recopilado a lo largo de todos estos años.
El disco arranca con la evocadora «
reaccionaba al escucharla. pero cuando acabó me miró y me dijo «Veo que no pierdes tu toque»…, fue genial». Un tema para el recuerdo. Sobresaliente. A la altura (o muy cerca) de sus mejores canciones con y sin los Beatles.
todo lo que suena en el tema. Enorme. Tras esta maravillosa concesión al soul, McCartney retoma las sonoridades Beatle con «
Tras editar «Tripping The Life Fantastic», un prodigioso triple disco en directo que recogía su gira de 1989-1990, «Unplugged», un LP acústico para un programa de MTV, y «Liverpool Oratorio», su soprendente incursión en la música clásica, este «Off The Ground» supone el primer disco de McCartney en la década de los 90 y tiene la difícil misión de suceder al sobresaliente «Flowers in the Dirt», con el que guarda varias similitudes.
todo ese material en vivo que estábamos produciendo. Le dije a todos que se tomaran un día libre y experimenté con una cancioncilla folk llamada Off The Ground». Es un tema agradable y pegadizo no exento de calidad al que no termina de favorecer el exceso de azúcar en su estribillo. Buen arranque.
Mucho mejor resulta «

Las sesiones comenzaron en diciembre de 1987 con los productores Trevor Horn y Steve Lipson a los mandos. No obstante no fueron los únicos productores presentes en la grabación, Neil Dorfsman, Mitchell Froom, David Foster, Ross Cullum, Elvis Costello y el propio McCartney también aportaron su granito de arena a la producción de alguno o varios temas del disco.

en el que McCartney vuelve a hacer gala de su maestría con las melodías. Una barbaridad de canción. Si no te gusta esto, la calidad no es lo tuyo, amigo.
más grande que se ha dado en recinto cerrado.
Las sesiones de grabación comenzaron en marzo de 1985 y en ellas participaron artistas invitados, como Pete Townshend (The Who), Phil Collins (Genesis) y el propio Eric Stewart. El disco se editó definitivamente el 22 de agosto de 1986 en Estados Unidos y el 1 de septiembre en Inglaterra y, aunque recibió críticas entusiastas en un primer momento, fue el mayor fracaso de su carrera musical hasta aquella fecha (número 8 en Inglaterra y 30 en USA)…



Paul McCartney quería probar suerte de nuevo en el cine. Barajó varias ideas y, en un principio, iba a ser un rockodocumental al modo de «Get Back/Let It Be» en el que Paul y sus músicos de acompañamiento interpretarían nuevos temas y clásicos de los Beatles, de WIngs y de la carrera de Macca en solitario. La idea se arrojó a la papelera y Paul encargó al guionista Willy Russell que escribiera un argumento…, que tampoco fue del gusto de McCartney. Poco después contrató a otro guionista, Tom Stoppard, pero tampoco hubo suerte.
escenas dramáticas y las trece siguientes para los números musicales. Peter Webb sería el encargado del la dirección. La película no es más que un entrelazado de videoclips musicales unidos por un finísimo (y débil) hilo argumental.
«Tug Of War» de 1982. A diferencia de lo que ocurría en «Good Day Sunshine», las nuevas versiones difieren en mucho de las originales merced al nuevo arreglo de viento que George Martin escribió para ambas. En cuanto a «Wanderlust», con Ringo a los tambores, también estrena una partitura del siempre acertado Martin.
También a «Revolver» pertenecía la versión primigenia de «
sonido es mucho más contemporáneo y menos exquisito que el del LP anterior. En ello tuvo mucho que ver el guitarrista y líder de 10cc Eric Stewart y sobre, todo, la colaboración de Michael Jackson.
(número 2 en Inglaterra y 1 en USA), apoyado por un muy difundido videoclip. Un clásico, que ayudó mucho al posterior lanzamiento del LP
fue editada con enorme éxito como single en Inglaterra en diciembre de 1983 apoyada por un no menos genial videoclip rememorando la famosa tregua del Día de Navidad de 1914 entre las tropas inglesas y alemanas. Simplemente maravillosa. Un número 1 en toda regla.
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