Los Kinks habían sufrido un cambio en estos últimos tiempos, de su descarada imitación beatle inicial, habían pasado a terrenos más duros con «You really got me»… pero no se quedaron ahí, y Ray comenzó a desarrollar un peculiar sentido de la ironía al escribir así como un mordaz ojo crítico hacia la sociedad que le rodeaba. Los Kinks, musicalmente habían hecho esencialmente R&B y rock, pero los nuevos textos de Ray y las nuevas inquietudes de la banda. les hizo progresar poco a poco hacia un estilo mucho más personal a medio camino entre el boudeville, el rock, el pop y el music-hall…Bienvenidos a la edad dorada de los Kinks… La publicación de tres singles excelentes de forma consecutiva iba a poner las cosas en su sitio.
La edición de «Dedicated follower of fashion»/ «Sittin’ on my sofa» en febrero de 1966, supone un punto de inflexión en la carrera del grupo, era un estilo propio (aunque Herman Hermits hicieran cosas parecidas), original, muy entroncado en la tradición británica. Los Kinks habían encontrado su terreno y, en él, se iban a mover como pez en el agua. Con «Dedicated follower of fashion» (enlace) inaguran el que sería su estilo más carácterístico, con su aire boudeville y su ácida letra, criticando , en este caso, las modas de la época y la absurda costumbre de los jóvenes de seguirlas al pie de la letra. La cara B, «Sittin’ on my sofa» (enlace) nos devuelve a los antiguos y «gamberros» kinks en un buen tema. El single consiguió un nº4 en Inglaterra y en USA paso desapercibida , algo no de extrañar con una temática tan descaradamente británica.
Si con «Dedicated…» habían cambiado con «Sunny afternoon» / «I’m not like everybody else» dan un paso más. «Sunny Afternoon» (enlace) es una canción grandiosa, hipnótica, seguramente influenciada por el «Pet sounds» de los Beach boys (álbum que también influyó mucho en los Beatles). La interpretación es fabulosa tanto instrumental como vocalmente (los coros son geniales y la voz de Ray cumple dentro de sus limitaciones). La letra acompaña perfectamente a un melodía perezosa que invita a la relajación:
«El recaudador de impuestos se ha llevado todo mi dinero, y me dejó en esta mansión, holgazaneando en una tarde soleada.
Y no puedo navegar en mi yate, el se ha llevado todo lo que tengo, todo lo que tengo es esta tarde soleada. Sálvame, sálvame, sálvame de este aprieto.
Tengo una gran mamá gorda tratando de destrozarme.
Y amo vivir tan placenteramente, vivir esta vida de lujo, holgazaneando en una tarde soleada. En un verano En un verano En un verano Mi novia se ha ido con mi coche, y volvió con sus papás, contando historias de embriaguez y crueldad. Ahora estoy sentado aquí, tomando un sorbo de mi cerveza helada, holgazaneando en una tarde soleada.
Ayúdame, ayúdame, ayúdame a irme navegando,
dame dos buenas razones por las cuales debería quedarme. Porque amo vivir tan placenteramente, vivir esta vida de lujo, holgazaneando en una tarde soleada,
en un verano en un verano en un verano.»
La cara B, «I’m not like everybody else» es de nuevo un tema más «a la antigua», cantado por Dave que, siendo bastante bueno, queda ensombrecido por la fastuosa cara A. En esta ocasión, el single es nº1 en UK e incluso consigue un nº14 en USA.
Era obvio que Ray le había «cogido el punto» y ahora no era momento de parar, así que en noviembre del 66, lanzan un nuevo single, «Dead end street» / «Big black smoke«. La canción titular (enlace) es otro pedazo de tema con un toque boudeville muy kink. Consiguen un nº8 con el single.
El grupo ya era una banda consolidada, pero el mundo de la música había cambiado con la edición del excelso «Pet Sounds» de los Beach Boys y del enorme «Revolver» de los Beatles. Estamos en los albores de la era psicodélica…¿cómo se moveran los Kinks en este nuevo terreno? Los Rolling Stones habían editado su estupendo «Aftermath«, los Who habían comenzado su transformación con «A quick one«, los Beach Boys habían sorprendido al mundo con «Pet sounds» y lo más importante…los Beatles habían editado «Revolver», posoblemente el mejor álbum de música moderna hasta la fecha. El LP estaba comenzando a convertirse en el formato estrella, la psicodelia y la experimentación en estudio impregnaban las melodías de los músicos de medio mundo.
Los Kinks, aunque solían ir por libre, no podían quedarse al margen de esta nueva situación y tendrían que echar toda la carne en el asador en su nuevo «disco grande»…, y lo hicieron…
«Face to face»
Noviembre de 1966
01. Party line
02. Rosy, won’t you please come home
03. Dandy
04. Too much on my mind
05. Session man
06. Rainy day in june
07. House in the country
08. Holiday in Waikiki
09. Most exclusive residence for sale
10. Fancy
11. Little miss queen of darkness
12. You’re looking fine
13. Sunny afternoon
14. I’ll remember
De nuevo producido por Shel Talmy, este disco es el primer «must have» de los Kinks, la evolución de Ray como creador de melodías y escritor de letras queda perfectamente plasmada en este trabajo. Poco o casi nada queda aquí del R&B de los primeros trabajos del grupo. Es una banda nueva, innovadora, pero a la vez arraigada en la tradición musical británica como ningún otro músico del momento.
La animada «Party Line» (enlace), da paso a la excelsa «Rosy won’t you please come home» (enlace), primer temazo del disco, que se ve engrandecido por un genial clavicordio que da buena muestra del nuevo estilo de los Kinks.
«Dandy» (enlace), otro de los clásicos del grupo, es otra de las muestras de Davies y su mordaz ojo crítico que, de nuevo, vuelve a «atacar» al mundillo de la moda. «Too much on my mind» (enlace) es una muy bonita canción de pop británico que da paso a la sardónica «Session man» (enlace) dedicada a Nicky Hopkins, pianista que colaboró en el disco así como en la mayoría de trabajos de los Stones y de los posteriores trabajos de Lennon en solitario.
La más oscura y ambiental «Rainy day in june» (enlace) precede a «House in the country» (enlace), otro retrato irónico de la sociedad británica y que está estrechamente relacionado a nivel lírico con el exitoso «Country house» de BLUR del año 1995. La simpática «Holiday in Waikiki» (enlace) no lleva a ningún sitio…, todo lo contrario que «Most exclusive residence for sale» (enlace) fabulosa e irónica a partes iguales. «Fancy» (enlace) introduce de forma muy acertada a Davies en los sonidos hindúes -popularizados en occidente por George Harrison- y la fantástica pieza de bodeville «Little miss queen of darkness» (enlace) y «el You’re looking fine» (enlace) de Dave sirven de preludio a la maravillosa y antes comentada «Sunny afternoon» que, a su vez, antecede al cierre del álbum, la poppie «I’ll remember» (enlace).
«Face to face», si somos objetivos, posiblemente no tenga el nivel del «Revolver» de los Beatles o el «Pet Sounds» de los chicos de Brian Wilson…, ni quizás el del «Aftermath» de los Stones, pero coloca a los Kinks en su sitio. No podrían competir con los Beatles ni en calidad ni en éxito, no podían convertirse en la alternativa «dura» a los de Liverpool porque ese sitio estaba ocupado por Jagger y sus muchachos…Pero podían ser una alternativa a todo, irían al margen de modas (aunque influídos por ellas), con un estilo propio, escribiendo historias fantásticas y creando una legión de aficionados fieles. El LP ocupa un nº8 en Inglaterra y se hunde en las listas yanquis.
Texto: Guillermo Mittelbrunn, 9 de agosto de 2012.
Una vez ganado el respeto de crítica y público, Ray tenía intención de busar su estilo personal. En una escena musical (y de listas de éxitos) donde los Beatles marcaban la pauta y el resto les seguían (incluidos los Stones), Ray Davies mantenía un estilo propio cada vez más mordaz que le llevaría a convertirse en un ácido cronista de la sociedad y de su generación.
Buscando ese «nuevo estilo» podemos encuadrar el siguiente single de la banda, «Tired of waiting for you«/»Come on now«, editado en enero de 1965. La canción titular era distinta a lo que se había visto en «The Kinks», más pausada, más original y -principalmente- menos Beatle. Los de Ray Davies van encontrando su estilo y, además con éxito, «Tired of waiting for you»(enlace) alcanza el nº1 en Inglaterra y un nº6 en USA. La cara B, «Come on now» es otra composición de Ray, pero en esta ocasión tiene más que ver con su estilo R&B anterior.
Las cosas comenzaban a marchar bien al comienzo de 1965, no obstante, los Kinks recibirían este año un importante revés…En este 1965, al grupo se le prohibió tocar en E.E.U.U. por un periodo de cuatro años. De los múltiples rumores que circulan sobre las causas, el más difundido, es que Ray le pegó un puñetazo al director de la federación de músicos americanos. Este incidente marcaría seriamente la carrera de la banda en este país y eso, en la época, era un serio problema.
Pero la banda, estaba ya lanzada y la discográfica quería aprovechar el tirón del grupo con el nuevo single. Se hacía urgente la grabación de un nuevo disco.
El nuevo álbum: «Kinda Kinks» (1965)
01. Look for me baby
02. Got my feet on the ground
03. Naggin’ woman (Lazy Lester)
04. Nothin’ in this world can stop me worryin’ ‘bout that girl
05. Wonder where my baby is
06. Tired of waiting for you
07. Dancing in the street (Stevenson-Gay)
08. Don’t ever change
09. Come on now
10. So long
11. You shouldn’t be sad
12. Something better beginning
Ray acapara ya casi todo el repertorio del disco, excepto «Naggin’ woman«, donde interpreta un blues de forma genial, y un clásico de la Motown, «Dancing in the street«, en una versión bastante mala (todo hay que decirlo). No obstante, el álbum, resulta decepcionante. No es malo ni mucho menos, pero es un disco de blues y R&B y no continúa la progresión que anunciaba «Tired of waiting for you». Aún así, consigió un meritorio nº3 en Inglaterra y un desastroso 69 en USA (estaban prohibidos).
El talento de Ray se deja sobre todo en «Tired of waiting for you«, pero hay otros temas muy interesante como «Nothin’ in this world can stop me worryin’ ‘bout that girl» (enlace), la íntima «So long» o la poppie «Don’t ever change» (enlace). Se puede esperar mucho más de los Davies y compañía…y no tardarán en demostrarlo, los siguientes singles de los Kinks supondrían el espaladarazo definitivo a la banda y el de Ray como compositor de canciones… Eso sí, la asignatura del álbum seguiría pendiente.
La edición de «Set me free»/»I need you», en Mayo de 1965, supondría una vuelta a la línea marcada por «Tired of waiting for you». «Set me free» (enlace) va más allá y comienza a definir su estilo claramente, a pesar del marcado toque «beat» de su estribillo. La cara B, «I need you» (enlace) es una especie de reescritura de «You really got me», es decir, beat supervitaminado con potentes guitarras. Fue nº8 en Inglaterra y nº23 en USA.
El grupo seguiría encadenando excelentes singles con la edición, en noviembre de 1965, de «Till the end of the day»/»Where have all the good times gone«. Con «Till the end of the day» (enlace) vuelven los Kinks «cañeros» a través de otro temazo de «power-pop», pero que, sin embargo, cada vez muestra mayor número de matices. Es una muy buena canción así como su cara B «Where have all the good times gone» (enlace) que empieza también a dejar ver el nuevo estilo de Ray como letrista. Nº6 en Uk y 50 en USA.
Deberían pasar la reválida del LP, y es que, Los Kinks se encontraban a finales de 1965 con el reto de grabar, ahora sí, un buen álbum. El concepto de LP como «trabajo secundario» de las bandas de rock había cambiado con el lanzamiento del «Rubber Soul» de los Beatles, mucho más elaborado y destinado a ser un disco en sí mismo, no una recopilación de singles.
Los Kinks entran de nuevo en el estudio, otra vez a las órdenes de Shel Talmy, y el resultado es su primer disco «en serio».
«The Kink Kontroversy»
Febrero de 1966
01. Milk cow blues (J.Estes)
02. Ring the bells
03. Gotta get the first plane home
04. When I see that girl of mine
05. I am free
06. Till the end of the day
07. The world keeps going round
08. I’m on an island
09. Where have all the good times gone?
10. I’ts too late
11. What’s in store for me
12. You can’t win
Sin poder considerarse una obra maestra (ni mucho menos), este álbum sí hace justicia al talento de Ray. Compone todas las canciones salvo «Milk cow blues» del bluesman Sleepy John Estes y «I am free«, escrita en una línea muy dylaniana por Dave en su debú como compositor.
Las letras son muy superiores a la de sus anteriores trabajos, y la música comienza a llenarse de matices ajenos al R&B de sus primeros trabajos. Se pueden encontrar toques soul en temas como «The world keeps goin’ round» o de sugar-pop en»When I see that girl of mine«, incluso juguetean con ritmos calypso en «I’m on an island«.
Se muestran más sosegados en general y su música, aunque aún muy juvenil, resulta más madura. Buena prueba de ello es la balada «Ring the bells«. Aún con todo, los temas más representativos seguían siendo sus singles y «Till the end of the day» y «Where have all the good times gone» destacan sobre el resto.
Este no era el grupo que había empezado dos años atrás, y lo iban a demostrar con sus siguientes trabajos… Bienvenidos a la época dorada de los Kinks!
TRACKLIST: 1. Beautiful Delilah (Chuck Berry) 2. So Mystifying (Covay-Abramson) 3. Just Can’t Go To Sleep 4. Long Tall Shorty 5. I Took My Baby Home 6. I’m A Lover Not A Fighter (Miller) 7. You Really Got Me 8. Cadillac (Bo Didley) 9. Bald Headed Woman (Shel Talmy) 10. Revenge 11. Too Much Monkey Business (Chuck Berry) 12. I’ve Been Driving On Bald Mountain (Shel Talmy) 13. Stop Your Sobbing 14. Got Love If You Want It (Moore)
Productor: Shel Talmy. Editado en el Reino Unido en octubre de 1964 por Pye (Pye NPL 18096). Número 4 en listas.
Editado en Estados Unidos en noviembre de 1964 por Reprise (Reprise R-6143), bajo el título de “You really got me and fewer tracks” . Sin repercusión.
El primer disco de los chicos de Ray Davies supuso un debut más que aceptable. Contenía cinco versiones, dos canciones compuestas por el productor del álbum (Shel Talmy) y seis temas de Ray. Inglaterra estaba absolutamente absorta con el “A hard day’s night” de los Beatles, en el que Lennon y McCartney compusieron todos sus temas, pero media docena de canciones propias en un primer álbum, era un buen número para una época en la que el LP era un formato secundario en favor de los singles de 45 rpm.
El grupo, a través de este primer disco, rinde tributo a sus ídolos, que van desde Chuck Berry hasta Bo Didley. No obstante, el mayor de los hermanos Davies deja marcados destellos de su buena mano con las melodías en canciones como “Just can’t go to sleep”, un pedazo de tema cuyo principal «pecado» es que resulta extremadamente beatle, muy bueno pero totalmente falto de originalidad… Emular a un grupo contemporáneo nunca fue bien visto y menos cuando es el nº1, pero, aún con todo, es un pedazo de canción.
No obstante, el tema principal, sobre el que gira todo el álbum es la inconmensurable “You really got me”, para muchos el verdadero origen del Heavy metal. Un clásico cuyo revolucionario sonido distorsionado fue, como tantas otras históricas genialidades, fruto de la casualidad: Ray tenía compuesta «You really got me» y, cuando iban a ensayarla, Dave, que estaba manipulando el amplificador con una aguja, rompió involuntariamente algo… Y surgió ese sonido… Acabó siendo la primera canción de la historia en grabarse con un amplificador distorsionado… Estamos en 1964. La canción es genial, potente, fresca y se convirtió en un éxito planetario (nº1 en Inglaterra y nº7 en Estados Unidos). Un clásico del rock de todos los tiempos, el solo de Dave está considerado como uno de los mejores de la historia. Es increíble que aún hoy, suena tan «cañera».
La otra canción de Ray destacable es “Stop you sobbing”. Otra vez los Kinks disfrazados de Beatles… Perp, ¡lo hacían tan bien!, otra muy buena canción.
En resumen, Ray comienza a demostrar lo que lleva dentro, “You really got me”, “Just can’t go to sleep” y “Stop you sobbing” dan buena muestra de ello.
Que no se me olvide la anécdota del disco… un joven guitarrista de sesión ayudo al inexperto grupo con las guitarras. Su nombre quizás os suene: Jimmy Page. No obstante, aunque se ha dicho en ocasiones lo contrario, Page no toca en “You really got me”.
La historia comienza en el año 1964, justo cuando el sonido «Merseybeat» -Mersey es el río que pasa por Liverpool- se encuentra en su máximo apogeo. Los Beatles ocupan los primeros puestos de las listas británicas y ya están preparados para la conquista de América. En el resto de ciudades inglesas cunde el ejemplo y comienzan a proliferar las bandas de Beat o de Rhythm&blues, que tienen sus influencias en la música negra americana, como Chuck Berry o Willie Dixon. Pero en Londres se va a
vivir una revolución cultural sin precedentes, que le va a colocar a la vanguardia mundial de la música. Las escuelas de arte constituirían el terreno abonado para esta revolución, y precisamente de una de ellas saldría un joven Ray Davies.
Nacido en Londres en junio de 1944, Raymond Douglas Davies, empezó a interesarse por la música desde muy temprana edad. A los 16 años ya comenzó a «juguetear» con la música en distintas formaciones…Ray tenía la suerte de contar con un importante aliado en su interés por la música…su propio hermano Dave.
Dave Douglas Davies era tres años menor que su hermano (30-2-47) y demostró también un prematuro interés por el rock y el R&B americano. Con trece años era un guitarrista de rock bastante competente.
En 1962, bajo el nombre de The Ray Davies Quartet, los dos hermanos debutan en Londres. Les acompañan Pete Quaife (bajo) y John Start (batería). No obstante, en 1963 empiezan a actuar como THE RAVENS y sustituyen al batería John Start por Mick Avory, quien meses antes estaba tocando con otro par de muchachos londinenses… Mick Jagger y Keith Richards… Los Rolling Stones…
En Diciembre de 1963 ya comienzan a actuar como The Kinks. A principio de 1964 firman con PYE RECORDS. Ray tenía 19 años, Dave tan sólo 16 pero, en febrero de 1964, aparece el primer sencillo del grupo; «Long tall Sally», una versión de un rock and roll de Little Richard que también versionaron los Beatles. Curiosamente, la versión de los Kinks es mucho más «beatle» que la de los de Liverpool (más rockera). Mucho más interesante es la cara B del single, «I took my baby home» (enlace), la primera canción de Ray Davies editada. Es un swing con buen ritmo beat, no es una maravilla pero comienza a apuntar maneras. El single es un rotundo fracaso y no tiene ningún éxito.
Sin desanimarse por la poca resonancia de su música, Ray, ataca esta vez con dos canciones propias para lanzar su segundo single en apenas un mes. «You still want me» y «You do something to me» (enlace) son dos muy buenas canciones…pero su principal virtud -estar al nivel de algunos temas Beatle de la época-, se convirtió en su principal defecto: se parecían demasiado a los Beatles…y para Beatles…están los Beatles. Fue un rotundo fracaso de nuevo y Ray, dolido, decidió dar un giro a su estilo. Con esta idea, y de casualidad, iba a dar el campanazo.
Ray tenía compuesta una nueva canción que quería grabar y cuando iban a ensayarla, Dave estaba manipulando el amplificador con una aguja… Involuntariamente rompió algo y el sonido salió distorsionado. Esta canción acabó siendo la primera de la historia en grabarse con un amplificador distorsionado: estamos en agosto 1964 y la canción se titula «You really got me» (enlace). Todo lo que se diga es poco, la canción es genial, potente, fresca. Un clásico del rock de todos los tiempos, el solo de Dave está considerado como uno de los mejores de la historia. Aún hoy suena cañera. Ahora sí, habían triunfado, fue nº1 en Inglaterra y nº7 en Estados Unidos, pero había que confirmarse.
Y para confirmarse decidieron reaforma su nuevo estilo con «All day and all of the night» (enlace), de nuevo otro fantástico tema machacón y extremadamente adictivo basado en un potente riff. Un temazo que alcanza el nº2 en UK y el 7 en USA. Habemus grupazo, era momento de grabar un disco.
A principios de los 60, el mercado musical se movía por singles, no por LP’s. De hecho, hasta 1965/66, cuando los Beatles comenzaron con sus «Rubber Soul» o «Revolver», el LP tenía más de recopilación de singles que de trabajo coherente y con unidad. No obstante era un trámite que todos debían pasar, y los Kinks no iban a ser menos. Había que grabar un disco.
The Kinks
1. Beautiful Delilah (Chuck Berry)
2. So Mystifying (Covay-Abramson)
3. Just Can’t Go To Sleep
4. Long Tall Shorty
5. I Took My Baby Home
6. I’m A Lover Not A Fighter *(Miller)
7. You Really Got Me
8. Cadillac (Bo Didley)
9. Bald Headed Woman (Shel Talmy)
10. Revenge
11. Too Much Monkey Business (Chuck Berry)
12. I’ve Been Driving On Bald Mountain (Shel Talmy)
13. Stop Your Sobbing
14. Got Love If You Want It (Moore)
«The Kinks» se editó en Octubre del 64 en Inglaterra, y un mes después en USA donde fue rebautizado como «You really got me and fewer tracks» para aprovechar el tirón de su canción principal. En Inglaterra tuvo bastante éxito y consiguió un nº 4 (el 1 era imposible con los Beatles) pero en USA no tuvo ninguna repercusión (nº29).
El disco era un debut más que aceptable, contenía cinco versiones, dos canciones compuestas por el productor del álbum (Shel Talmy) y seis temas de Ray. Inglaterra estaba absolutamente absorta con el «A hard day’s night» de los Beatles, en el que Lennon y McCartney compusieron todos sus temas, pero media docena de canciones propias en un primer álbum era un buen número para la época.
–«So mistifying«, es puro R&B pero a la inglesa. Recuerda mucho a los primeros Rolling Stones (mismas influencias). Buena canción pero no pasa de allí.
–«Just can’t go to sleep» (enlace), pedazo de tema. El problema es que es extremadamente beatle, es muy buena pero totalmente falta de originalidad. Emular a un grupo contemporáneo nunca fue bien visto y menos cuando es el nº1, aún con todo es un pedazo de canción.
–«I took my baby home», más R&B. Es difícil no bailar oyéndola.
–«You really got me», yo creo que ya está todo dicho. Para muchos es el verdadero origen del Heavy metal. Un clásico.
–«Revenge», anodino instrumental con mucho ritmo.
–«Stop you sobbing», otra vez los Kinks disfrazados de Beatles. Pero, ¡lo hacían tan bien!, otra muy buena canción.
En resumen, Ray comienza a demostrar lo que lleva dentro, «You really got me», «Just can’t go to sleep» y «Stop you sobbing» dan buena muestra de ello.
Quizás la mayor curiosidad que se puede contar acerca del álbum es que un joven músico de sesión les ayudó con algunas guitarras, su nombre quizás os suene… Jimmy Page…, no obstante, aunque se ha dicho en ocasiones lo contrario, Page no toca en «You really got me».
Texto: Guillermo Mittelbrunn, 5 de noviembre de 2011
James Paul McCartney (18-6-42) y John Winston Lennon (9-10-40) se conocieron durante un concierto que The Quarrymen -banda que John lideraba en su adolescencia- ofrecieron durante la feria de Woolton. Paul tenía 15 años, John 17. Terminado el concierto, Paul acudió al escenario a saludar a John y felicitarle por la actuación. Allí había una guitarra y el joven McCartney se atrevió a tocar ”Twenty Flight Rock”, tema que apenas un año antes Eddie Cochran había llevado a lo más alto de las listas. John Lennon quedó impresionado y le ofreció ingresar en el grupo. ¿Las razones?, según declaró años después «sabía tocar la guitarra y se parecía a Elvis».
De esta forma, junto a John Lennon (guitarra y voz), Rod Davis (banjo), Bill Smith (bajo), Eric Griffits (guitarra) y Pete Shotton (tabla de lavar), Paul ingresó en The Quarrymen como guitarrista y cantante. The Quarrymen era básicamente un grupo de música skiffle, género que mezclaba folk, jazz y blues y que estaba muy de moda en los últimos 50 en Inglaterra, especialmente gracias a Lonnie Donegan. Era un estilo muy accesible puesto que era habitual la utilización de instrumentos caseros como peines, tablas de lavar, papeles, etc
George Harrison
George Harrison (28-2-43) iba al mismo colegio que Paul McCartney. Subía al autobús dos paradas más tarde que George y frecuentemente se sentaba a su lado. A pesar de que el joven Harrison (de 14 años) le parecía un crío al «adulto» McCartney (15 años), su común afición por la música les hizo entablar una buena amistad.
Paul quería a George en el grupo (era mucho mejor que él como guitarra solista), e intentó convencer a sus compañeros. Lennon se negó, había aceptado a McCartney que tenía dos años menos, pero no quería a un chavalín de 14 años. Paul se puso pesado e insistió en que John oyera a George. El descarado Harrison llegó ante el chavalón de 17 años, sacó la guitarra y tocó «Raunchy« (ni McCartney, ni Lennon hubieran sabido tocar por aquel entonces ni tres notas de esa canción). Paul miró sonriente a George y luego a John. El líder Lennon, con el ceño fruncido, se dio la vuelta y dijo: «vale chaval, estás dentro».
En julio de 1958, en el Percy Phillips’ Studio de Liverpool, The Quarrymen con Paul, John y George a las guitarras y los nuevos miembros Colin Hanton (batería) y John «Duff» Lowe (piano) grabaron su primera maqueta. Esta primera grabación incluía el clásico de Buddy Holly ”That’ll be the day” -con John a la voz principal y Paul a los coros- y una primera composición de Paul, ”In spite of all the danger”.
Gracias a esta histórica grabación, la banda comenzó a tocar habitualmente en garitos de Liverpool. Desgraciadamente, John no pudo disfrutar demasiado de este “éxito” ya que, días después, su madre –Julia– fue atropellada por un policía borracho, hecho que le atormentaría toda la vida.
Stuart Sutcliffe John empezó a estudiar Arte. En el Art College no sólo conoció a su primer gran amor, Cynthia Powell, sino que se encontró con un personaje que habría de ser muy importante en el futuro de la banda: Stuart Sutcliffe (23-6-40). Stu era un joven escocés que también estudiaba en la escuela de arte de Liverpool. John quedó impresionado por su «buena pinta» y, aunque no sabía tocar ningún instrumento, Lennon le invitó a formar parte del grupo… «Necesitábamos un bajista», les dijo a Paul y George. John convenció a Stuart de que vendiera alguno de sus cuadros (era un muy prometedor pintor) y comprara un bajo. Gastó todos sus ahorros en comprar uno
En busca de un nombre
A Paul y a John les gustaban Buddy Holly and The Crickets, les gustaba su música, y su nombre. Stuart y John, pensando y pensando en un nuevo nombre (The Quarrymen les parecía una porquería) sugirieron «The Beetles» (los escarabajos) y así empezaron a ser «Long John and the Silver Beetles«. La moda de los nombres largos fue pasajera y, un mes o dos después, pasaron a ser The Beetles.. Un buen día, John y Stuart volvieron a darle vueltas al tema y se les ocurrió hacer un juego de palabras entre «BEAT» (ritmo) y «BEETLES» (escarabajos) y así surgió BEATLES, que suena como beetles y, a la vez, hace referencia a la música beat. No obstante, les acabó pareciendo demasiado corto y pasaron a ser The Silver Beatles.
Con nuevo nombre y otra vez sin batería, The Silver Beatles –John, Paul, George y Stuart- se reunieron en casa de McCartney en el número 20 de Forthlin Road y, en una vieja Grundig, grabaron una maqueta amateur que contenía el tema instrumental de Paul ”Cayenne”, la paródica composición Lennon-McCartney «You’ll be mine« y clásicos como «Hallelujah, I love her so«, todas con Macca a la voz principal y con un lamentable Stuart al bajo. Ya lo dijo George, ”es mejor tener un bajista que no sabe tocar, que no tener bajista…”
Los muchachos tenían claro que había que dar un paso adelante y comenzaron a acudir a castings destinados a reclutar bandas de acompañamiento para algunas estrellas teen de la época. Los Silver Beatles se presentaron al casting. Para la ocasión contrataron al batería Tommy Moore y cambiaron sus nombres ( John sería Long John Silver, Paul pasó a ser Paul Ramone -sí, Los Ramones tomaron el nombre de esta anécdota-, George se puso Carl Harrison , y Sutcliffe Stuart de Stael), pero no consiguieron pasar la prueba… No obstante, al organizador del casting -Larry Parnes- le gustaron y les propuso para una gira por Escocia con Johnny Gentle que, por supuesto, aceptaron.
Los Silver Beatles durante el casting
Una vez probaron lo que es vivir de la música, ya no contemplaron la posibilidad de volver atrás. En esa época, muchos grupos ingleses iban a tocar a Alemania donde seguía habiendo mucha colonia yanqui después de la 2ª GM a los que les gustaban los grupos de rock. Larry Parnes habló a Alan Williams (un promotor musical de Liverpool) de los Silver Beatles, necesitaba un grupo y, aunque aún eran unos aficionados, les propuso lo siguiente: «encontrar un batería y os vais a Hamburgo».
Pete Best
Pete Best (1941) era hijo de Mona Best, dueña de THE CASBAH CLUB (un club de rock de Liverpool). Paul, John, George y Stuart habían tocado alguna vez THE CASBAH y sabían que el hijo de la dueña tenía una batería. No era amigo suyo, no tocaba muy bien…, pero tenía una batería. Le propusieron unirse al grupo y Pete aceptó. El 13 de agosto de 1960, y tras cambiar el nombre del grupo por The Beatles´, Paul, John, George, Stuart y Pete zarpaban hacia Hamburgo.
Hamburgo
Los Beatles llegaron a Hamburgo y no tenían alojamiento. Bruno Koschmider los alojó en el altillo de un pequeño cine –el bambi Kino-, junto a los lavabos. Sin ventanas, ni calefacción. Bruno les propuso tocar en el INDRA (local situado en el Reeperbahn, barrio de putas de Hamburgo). Cogieron la sífilis varias veces y las inyecciones de penicilina eran rutina casi diaria, pero seis horas diarias de actuación les permitieron comenzar a bregarse como banda en directo.
Estuvieron tocando en el Indra hasta Octubre de 1960. Durante este tiempo alternaron habitualmente con otra banda de Liverpool, Rory Storm and the Hurricanes, e hicieron muy buenas migas con su batería, un tal Ringo Starr. Rory y su banda tocaban en el Kaiserlkeller que, para los Beatles de 1960, era como el Madison Square Garden, de ahí, que, cuando consiguieron un contrato con dicho local, lo considerasen un gran avance
Un día después de su enésimo concierto, una pareja se acercó al grupo. Eran Klaus Voorman y Astrid Kirchherr, dos jovenes alemanes con jerseys de cuello alto y el flequillo para delante. Aunque Astrid era pareja de Klaus, los Beatles quedaron fascinados por la joven alemana, pero ella se encaprichó de Stuart y, a las pocas semanas, estaban liados.
Astrid y Klaus pertenecían a una especie de tribu urbana-cultural muy de moda en la Alemania de principios de los 60. Los Exis (de existencialistas), eran jóvenes vanguardistas con amplias inquietudes intelectuales y artísticas. Estéticamente vestían de oscuro, llevaban jerseys de cuello alto y el pelo largo y con flequillo. Era cuestión de tiempo que el enamoradísimo Stuart cayera en manos (y tijeras) de la influyente Astrid.
Los siete estaban siempre juntos (Paul, John, George, Pete, Stu. Astrid y Klaus) hasta que Stuart empezó a desinteresarse por la música y faltó a varias actuaciones. Esto provocaba que Paul tuviera que encargarse del bajo habitualmente. Paul y Stuart nunca se llevaron bien, McCartney se veía desplazado por Stu en su relación con John (ellos dos eran mayores) y -además- el perfeccionista Paul no soportaba lo mal que tocaba Stuart.
De esta forma Astrid y Stu iban por su lado, Paul, John, George y Pete por otro, pero, ,¿y Klaus?, el joven estaba fascinado por el rock de los de Liverpool “Era diferente. Ya había escuchado algunos discos de rock and roll de Chuck Berry y Elvis Presley pero no había escuchado nada parecido antes. Su sonido era muy crudo” . Con el tiempo, Klaus, además de acabar convirtiéndose en uno de los bajistas más solicitados de los 60-70 (tocó con Manfred Mann, Carly Simon, BB King, Harry Nilsson, Dr John, Randy Newman, Lou Reed, The Band, Peter Frampton, Leon Russell, Ry Cooder, George Harrison, John Lennon…), destacaría por su faceta como diseñador de portadas.
¡Deportados!
Paul y Pete, como el resto, pasaban muchas horas muertas entre actuaciones. Un día, tuvieron la maravillosa idea de pegar condones con chicle en la pared y ver como ardían… Los Beatles fueron detenidos por intentar incendiar el Bambi Kino. El problema fue que, al solicitar la Policia los permisos de trabajo, pudieron comprobar que George era menor de edad (17) y fueron inmediatamente deportados.
De vuelta en Liverpool y sin Stu, que había decidido quedarse en Hamburgo con Astrid, los Beatles tuvieron que esperar a que George cumpliera la mayoría de edad para volver a Alemania. Cuando volvieron, Stu ya vivía definitivamente con Astrid y quería dejar el grupo pero, ante el fastidio de Paul, John no se lo permitió. Los Beatles eran por entonces muy populares en Hamburgo y tocaban en el mejor local de la ciudad, el TOP TEN. Un día después de un concierto, los Beatles se metieron en una pelea callejera, Stuart llevó la peor parte. Desde entonces tuvo continuos dolores de cabeza.
Tony Sheridan, un cantante solista del momento que también estaba por Hamburgo, había oído hablar de ellos y les propuso ser sus músicos en la grabación de su nuevo disco. Los Beatles grababan su primer single «My Bonnie is over the ocean« como acompañantes de Sheridan y bajo el nombre de The Beat Brothers. Stu no tocó, Paul estaba al bajo. Stuart nunca quiso estar en Los Beatles, era un gran pintor y pensaba dedicarse a ello, pero John le acabó convenciendo. Habló seriamente con su amigo y se lo dejó claro «John, dejo el grupo, me voy a vivir con Astrid«
The Cavern
Los Beatles (ahora John, Paul, George y Pete) volvieron a Liverpool a principios de 1961. El grupo, para entonces y con Paul al bajo, eran ya una realidad. La gente creía que eran alemanes (llevaban dos años en Hamburgo) y se sorprendían de lo bien que hablaban inglés. Tocaban en THE CAVERN y el local siempre estaba lleno. Un día, BRIAN EPSTEIN, un importante empresario local, fue al Cavern a verlos porque mucha gente entraba a su tienda pidiendo el disco que habían grabado en Alemania con Tony Sheridan. Quedó alucinado. Eran cuatro locos vestidos de cuero hasta las cejas, bebían y fumaban en el escenario, contaban chistes verdes… pero eran muy buenos. Se convirtió en su manager.
Brian consiguió que grabaran una maqueta para DECCA records que contenía los temas «Like Dreamers Do», «Till There was you», «The Sheik of Araby», «To Know Her Is to Love Her», «Take Good Care of My Baby», «Memphis», «Sure to Fall (In Love With You)», «Hello Little Girl», «Three Cool Cats», «Crying, Waiting, Hoping», «Love of the Loved», «September in the Rain», «Bésame Mucho«, «Searchin’» , «I Saw Her Standing There», «One After 909» y «Catswalk».
La audición fue de gran calidad y, pasado el tiempo, tiene el mérito de contener algunas de las primerísimas composiciones del grupo como las mccartianas «Like dreamers do», «Love of the loved» o «I saw her standing there» y las lennonianas «Hello little girl» o «One after 909». No obstante, el dueño de la compañía los rechazó porque creía que «los grupos de guitarras eléctricas habían pasado de moda». Años más tarde, este tío sí hizo caso a los Beatles y admitió a un grupo que éstos (más concretamente George) le había recomendado; se llamaban The Rolling Stones.
Los Beatles decepcionados con el rechazo de DECCA, volvieron a Hamburgo para hacer una mini gira por Alemania. Cuando llegaron no se lo podían creer: Stuart había muerto, Se dice que aquella pelea que os comenté antes tuvo mucho que ver.
Texto: Guillermo Mittelbrunn, 5 de noviembre de 2011