GUILLETEK'S

Hay música que siempre merecerá ser recordada…

John Lennon. “Milk And Honey” (1984) (6/10)

I’m Stepping Out (Lennon)
Sleepless Night (Ono)
I Don’t Wanna Face It (Lennon)
Don’t Be Scared (Ono)
Nobody Told Me (Lennon)
O’ Sanity (Ono)

Borrowed Time (Lennon)
Your Hands (Ono)
(Forgive Me) My Little Flower Princess (Lennon)
Let Me Count The Ways (Ono)
Grow Old With Me (Lennon)
You’re The One (Ono)

“Tenemos hecho un disco; ya hay suficiente material para el segundo y canciones para un tercero. Queremos editar al menos un trabajo por año”, declaró Lennon a un grupo de periodistas tras el lanzamiento de “Double Fantasy”. La idea de los Lennon era intensificar su producción discográfica tras cinco años de silencio…, planificación que obviamente se vio truncada tras el trágico asesinato del músico en diciembre de 1980

Enero de 1984 contemplaría la primera edición de material inédito  tras su muerte, cuatro años antes.”Milk And Honey” recoge las canciones que John grabó durante las sesiones de “Double Fantasy” y que no fueron incluidas en dicho LP. El álbum repite el formato de disco compartido utilizado en “Double Fantasy” y se compone de seis canciones de John Lennon y otras tantas compuestas e interpretadas por Yoko . Los temas de Lennon, algunos a medio terminar, provienen de las sesiones de Double Fantasy mientras que el material de su viuda fue escrito por ella expresamente para este proyecto a lo largo de 1983.

Las canciones de John son bastante notables. “I’m Steeping Out“, fue una de las primeras canciones que John grabó tras su vuelta al estudio en 1980 y aunque estaba destinada a ser una de las canciones que compusiera “Double Fantasy” acabo siendo descartada en favor de otras. Suena fresca y, sin ser un prodigio de la composición, resulta muy disfrutable como ocurre “I Don’t Wanna Face It“, de línea similar a la anterior aunque con un marcado sustrato rockanrolero

Pero quizás sea “Nobody Told Me” (un canción que John había compuesto para que Ringo pudiera incluirla en su LP “Stop And Smell The Roses,”) el tema más recordado y conocido del disco. Buen corte que fue editado como single alcanzando los puestos 5 y 8 en UK y USA respectivamente. Una muy buena canción que hace patente que John Lennon estaba en una forma extraordinaria a principios de la década de los ochenta. Y eso que temas como el simpático reggae  “Borrowed Time”, muy al estilo de la época, dejan a las claras que se trata de trabajo a medio terminar. La perezosa voz de John más parece una pista de guía que una toma definitiva. No obstante se trata de una muy buena canción que fue editada como single alcanzando el número 32 en listas.

Por el contrario “(Forgive Me) My Little Flower Princess” -también inacabada- resulta sensiblemente inferior al resto de canciones de Lennon incluidas en este “Milk And Honey”. En mi opinión, lo mejor del disco es la preciosa demo de “Grow Old With Me“, de la que Yoko recuerda “Para John, “Grow Old With Me” era una canción que acabaría siendo un clásico, de la clase de canciones que seria tocada en las iglesias cada vez que una pareja se casara. Quería trompetas y arreglos de sinfonía. Pero estábamos trabajando con un tiempo límite -Navidad- para publicar “Double Fantasy”. Así que, finalmente, decidimos dejar la canción para otro disco posterior… “. Una canción hermosísima, realmente preciosa.

En cuanto a las canciones de Yoko, poco que decir. Algunas como “Don’t Be Scared” o “Let Me Count The Ways“ son bastante decentes pero en general  vuelven a provocar que el disco baje varios enteros…, una vez más.

El primer disco póstumo de material inédito de John Lennon fue bien recibido por la crítica musical, y alcanzaría el puesto #3 en Gran Bretaña y el #11 en los Estados Unidos.Yo siempre tuve una cinta de casette con las canciones de John incluidas en “Double Fantasy” más las que también Lennon aportara a este “Milk And Honey”, y, creedme ese “Double Honey” o “Milk And Fanstasy” o como demonios hubiéramos querido llamarlo, hubiera sido un disco fantástico.

VALORACIÓN GUILLETEK: 6/10

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 21 de septiembre de 2014

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Este obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional

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John Lennon. “Double Fantasy” (1980), (7/10)

(Just Like) Starting Over (Lennon)
Kiss Kiss Kiss (Ono)
Cleanup Time (Lennon)
Give Me Something (Ono)
I’m Losing You (Lennon)
I’m Moving On (Ono)
Beautiful Boy (Darling Boy) (Lennon)

Watching The Wheels (Lennon)
I’m Your Angel (Ono)
Woman (Lennon)
Beautiful Boys (Ono)
Dear Yoko (Lennon)
Every Man Has A Woman Who Loves Him (Ono)
Hard Times Are Over (Ono)

“Básicamente lo hemos decidido, sin ningún gran drama, para estar con nuestro bebé tanto como nos sea posible…, hasta que sintamos que podemos tomarnos el tiempo libre para disfrutar de nosotros mismos trabajando en cosas fuera de la familia”, así explicaba John en una entrevista concedida en Tokio en 1977, cuando ya llevaba dos años retirado, su retirada del showbizz. “Rock & Roll” , de 1975, fue el último disco editado por Lennon pero era un disco de versiones por lo que, en 1980, el mundo llevaba 6 largos años -“Walls & Bridges” es de 1974- sin ninguna nueva canción del genial artista.

En enero de 1980, John anunciaron su vuelta al estudio. Al mes siguiente John y Yoko concedieron una jugosa entrevista a Playboy en la que John explicó las razones de su retiro: “He estado horneando pan y cuidando al bebé. Había estado bajo obligación o contrato desde que tenía 22 años y el rock ‘n’ roll dejó de ser divertido. No necesito sacar 20 discos ni ganar 100 discos de oro… Que se olviden de mí, que vayan tras Paul o Mick Jagger. Yo no estoy aquí para eso. Lo estoy diciendo en negro sobre blaco junto con todos los senos y los culos de la página 196. No me molesten. Vayan a jugar con los Rolling Wings”.

John afrontó también la preceptiva pregunta sobre un posible retorno de los Beatles?: “¿Quieres que regresemos a mis días de colegio? Cumpliré cuarenta cuando esta entrevista salga. Ya sabes, están felicitando a los Stones por estar juntos 112 años y preguntándose al mismo tiempo por qué siguen juntos. ¿Qué no pueden estar solos? ¿Tienen que estar rodeados de un grupo? Está bien a los 16, 17 ó 18 años tener compañeros. Es tribal y está bien. Pero cuando continúas haciéndolo a los cuarenta, significa que todavía tienes 16 años en la mente.  En resumen, The Beatles no existen y nunca más podrán existir. John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Richard Starkey podrían montar un concierto, pero nunca serían The Beatles. No podemos ser ellos de nuevo ni lo puede ser la gente que nos escucharía… Pero no me malinterpretes. Aún amo a esos tipos. The Beatles terminaron pero John, Paul, George y Ringo seguirán”.

El entrevistador preguntó, cómo no, a John sobre su relación con el resto de los miembros de los Beatles, haciendo especial hincapié en Paul. “No sigo su trabajo. No me interesa, no más de lo que estoy interesado en lo que están haciendo Elton John o Bob Dylan. No es insensibilidad, es sólo que estoy muy ocupado viviendo mi propia vida para estar siguiendo lo que la otra gente hace. Pero, para ser franco, siento cierta admiración por cómo Paul empezó de cero, formando una nueva banda y tocando en salones de baile pequeños porque eso es lo que quería hacer con The Beatles. Quería que regresáramos a los salones de baile y que experimentáramos eso de nuevo. Pero yo no lo hice. Admiro que se haya bajado de su pedestal, hizo lo que quería hacer. Eso está bien. Aunque, musicalmente, creo que “The Long And Winding Road” fue su última bocanada de aire.  No pienso lo que dije en “How Do You Sleep”, eso de que “todo lo que hiciste fue “Yesterday”/Ayer y ahora eres sólo “Another Day”/Uno más”…, no  lo pensaba. Pero usaba mi resentimiento en contra de Paul para crear una canción, pero sí pienso que, de alguna manera, a Paul se le murió la creatividad… Pero no hay problema con Paul, simplemente hace tiempo que no nos vemos y hablar con él es difícil. Ya sabes, el tiene como 25 hijos y como 20 millones de discos en el mercado, ¿cómo podría gastar su tiempo en hablar? Siempre está trabajando… Hubo una época en el que Paul venía constantemente con una guitarra. Lo dejaba entrar pero finalmente le dije: “Por favor, llámame antes de venir. Ya no estamos en 1856 y no puedes presentarte así. Sólo llámame antes”. Se molestó por mi comentario pero no se lo dije en mal plan. Lo que le quise decir es que me estaba encargando del bebé todo el día y tenía que lidiar con un tipo que aparecía en la puerta. Bueno, de todas formas, esa noche, él y Linda volvieron y yo estaba sentado viendo el “Saturday Night Live” y un tipo apareció ofreciendo $3,200 si íbamos y cantábamos tres canciones. Yo le dije a Paul que el estudio estaba cerca y Paul dijo: “Ja! ¿No sería divertido ir?”. Casi vamos al estudio, sólo como broma. Casi nos vamos en taxi para allá pero estábamos muy cansados y no fuimos… Pensándolo ahora, fue la última vez que vi a Paul”.

No echo de menos a Paul a la hora de hacer música. Nunca he sentido la pérdida. No quiero sonar negativo, como si no necesitara a Paul, porque cuando él estaba ahí obviamente funcionaba. Pero no puedo…  Pero lo cierto es que funcionábamos bien, hicimos muchas canciones cara a cara en el cuarto de hotel o en una camioneta. Paul estaba muy capacitado, tocaba muchos instrumentos. Decía: “¿Por qué no cambias eso? Has incluido esta nota 50 veces en la canción”. Ya sabes, yo enganchaba una nota y la repetía todo el tiempo. Por otra parte, yo era el que sabía hacia dónde ir con una canción, una historia que Paul había empezado. Yo siempre lo tuve más fácil con las letras, aunque Paul es un letrista muy capaz que no piensa que lo es. Así que no lo trabaja. Más que enfrentar el problema, lo evita. “Hey Jude” es un buen conjunto de versos. Yo no contribuí a la letra ahí. Y hay un par de líneas que  indican que es un buen letrista. En esos días, no nos preocupaba la letra siempre y cuando la canción tuviera un tema vago, “ella te ama, él lo ama, todos se aman”. Era el gancho, la línea y el sonido lo que buscábamos. Esa es aún mi actitud pero no puedo dejar las letras solas. Todavía tengo que hacer que tengan sentido al ser aisladas de las canciones”.

Poco a poco se fue haciendo público que John y Yoko volvían al mundo del espectáculo. En agosto de 1980 y tras unas vacaciones en las Bermudas, John, Yoko y el productor de Aerosmith -Jack Douglas- entran al estudio donde grabaron docenas de canciones. John había empezado a componer en serio desde principios de 1980. “Había material de John para un par de discos”, recuerda el productor pero la idea de John y Yoko era editar un álbum conjunto en el que cada uno interpretaría sus canciones, tal y como hicieron en el desastroso “Some Time in New York City”. La idea de Lennon era editar un primer Lp a finales de 1980 y otro en la primavera de 1981 cuando planeaba volver a los escenarios y realizar una gira mundial. Douglas recuerda : “John imaginaba una gran producción para su gira en la cual incluiria canciones de The Beatles con nuevos arreglos para algunas canciones que él decía que no habían sido bien grabadas como  ‘She Loves You’ y  ‘I Want To Hold Your Hand’.”

Durante la grabación del disco, el miércoles 13 de agosto y siempre según versión de Jack Douglas, Paul  llamó  al estudio para hablar con John y sugerirle una colaboración, pero Yoko decidió que no se informara a John. “Es una lástima y resulta irónico”, afirma el productor, “porque, por lo que yo escuche de John, él estaba con la idea de llamar a Paul para escribir algo juntos…”

El 9 de octubre, , coincidiendo con su cuarenta cumpleaños, John editó el single de adelanto “(Just Like) Starting Over“, una fantástica canción con aire de rock añejo, que alcanzó un número 8 en las listas  británicas y un número 3 en USA y preparaba el camino para la edición el 17 de noviembre de 1980 del álbum de regreso de John Lennon (y Yoko Ono): “Double Fantasy“. Compuesta de tres canciones inconclusas, “Starting Over” (“My Life” para la introducción, “Don’t Be Crazy” pare el middle 8 y “The Worst Is Over” para estrofas y estribillo)es una inmejorable forma de comenzar un LP de regreso. Su sonido cincuentero rinde tributo a los ídolos de adolescencia de Lennon y, en general, es simplemente una canción fantástica.

Cuando empezamos a hacernos ilusiones con una nueva obra maestra del genio Lennon, “Kiss Kiss Kiss” nos devuelve a la realidad. Y es que este es el principal problema de este “Double Fantasy”: es un disco compartido entre un genio y una persona de talento musical cuanto menos cuestionable. Si nos quedamos sólo con las canciones de John, el disco es soberbio. Si mediamos las canciones de Lennon con las que aporta Yoko, la puntuación debe bajar muchos puntos…, y así es como debería juzgarse, el LP tiene catorce canciones, siete son estupendas, otras siete no. Muy en línea, salvando las enormes distancias, de lo que estaba haciendo el grupo B-52 este rítmico corte no es de las peores aportaciones de Yoko al disco, pero dista mucho de ser una buena canción.

Cleanup Time” nos devuelve a John. Su sonido contemporáneo demuestra que John no había estado tan alejado del mundo musical (al menos como oyente) como afirmaba en la mayoría de las entrevistas. Quizás sea la menos conocidas de las canciones que Lennon aporta al disco y probablemente la menos inspirada. Buen tema, en cualquiera caso, que de nuevo tiene que sufrir la compañía de un nuevo despropósito “Made in Ono”, “Give Me Something” es el título en cuestión.

En esta continua montaña rusa de calidades musicales que es este álbum, la enorme “I’m Losing You” vuelve a poner el listón en lo más alto. John había compuesto “Stranger’s Room” en 1978 y sobre esa base concluyó esta espectacular canción durante sus vacaciones en Bermudas. Un tema enorme para cuya grabación el productor Jack Douglas quiso contar con los miembros de Cheap Tricks Rick Nielsen y Bun E Carlos, no obstante la versión quedó inédita y se utilizó para el disco la versión que todos conocemos . Una maravilla, sin más… Pero en este disco, ya se sabe, todo lo que sube baja y  el “I’m Moving On” de Yoko  vuelve a hundirnos en la miseria aunque he de reconocer que ésta no es tan floja como el resto e incluso puede llegar a disfrutarse.

Beautiful Boy (Darling Boy)” es la hermosísima canción que John dedica a su hijo Sean. Si la música es brillante, que lo es, la letra lo es tanto o más (con la inclusión de la eterna línea “la vida es aquello que te pasa mientras haces otros planes”). Paul McCartney dijo que era una de sus canciones preferidas. Preciosa. Una perfecta forma de cerrar la cara A del disco.

Darle la vuelta al vinilo y temer una nueva canción de Yoko era lo lógico, siguiendo el patrón del disco, pero “Watching The Wheels“, otra joya de Lennon, no sólo nos libra mal sino que nos regala un momento musical sobresaliente. Escrita como respuesta a las críticas que John recibió por dejar la industria musical, las ruedas del título hacen referencia en parte, de forma literal, a los vehículos que John veía desde la ventana de su sexto piso en los Dakota y también, y de forma mucho menos prosaica, al devenir del tiempo entendido como una rueda girando sin fin. Una canción inconmensurable, a la altura de su autor. Joya, que fue editada de forma póstuma como single con notable éxito (número 7 en Estados Unidos).

Tras un temazo Lennon, ya sabéis que toca, pestiño de Yoko, pero no. “I’m Your Angel“, la nueva y mejor aportación de Yoko al disco, es un pastiche de corte de los años treinta que sin ser una canción notable sí se escucha de forma agradable y supone, por qué no decirlo, una agradable sorpresa. Pero cuando John vuelve a tomar la batuta obviamente la calidad crece de forma exponencial y “Woman” no hace más que refrendar esta idea. Bonita balada que nos muestra al Lennon más azucarado y comercial y que llevó a John a conseguir (eso sí, tras su asesinato) un número 1 en Inglaterra y un segundo puesto en Estados Unidos. “Me sentí como si aún fuera parte de los jodidos Beatles mientras grababa esta canción, supongo que es como una versión madura de “Girl” o algo así “, declaraba John sobre el tema. Pop de altos quilates.

Beautiful Boys“, de Yoko, no es tan mala canción como la irritante voz de la japonesa la hace parecer. No obstante, la mejor aportación de Yoko es sin duda ser la receptora de “Dear Yoko“, la última canción que John aporta al disco. Divertido y animado tema para cuyos arreglos Lennon admitió haberse inspirado en el “Shame Shame Shame” de Shirley & Company dotando así de un aire disco a un tema que partió de una base mucho mas sencilla. Las inflexiones vocales de su  ídolo Buddy Holly también son una influencia obvia. Deliciosa.

La suerte que tuvimos al dsifrutar de dos canciones seguidas con de John con “Beautiful Boy” y “Watching The Wheels” se vuelve en nuestra contra al final del disco y  “Every Man Has A Woman Who Loves Him” y  “Hard Times Are Over“, ambas de Yoko, ponen punto final a un LP que fue recibido con mucho interés, pero cuyas ventas no respondieron. El álbum, editado por Geffen Records, debutó en el puesto 27 en las listas británicas, alcanzando la siguiente semana el puesto 14. En Estados Unidos no pasó del 11. Y es que aunque el material de John era maravilloso, las siete canciones de Yoko no están a la altura…, y un disco en el que la mitad de las canciones son bastante mediocres no puede considerarse un gran LP. Una verdadera lástima.

John firmando un autógrafo a su futuro asesino

Pero lo realmente triste es lo que ocurrió pocos días después del lanzamiento del LP (ver post “The Dream Is Over: El asesinato de John Lennon”, en Guilletek’s) . Semanas después de la edición de “Double Fantasy”, John declaró a unos periodistas: “Tenemos hecho un disco; ya hay suficiente material para el segundo y canciones para un tercero. Queremos editar al menos un trabajo por año”. La idea de los Lennon era intensificar su producción discográfica y, con ese plan, salieron de su casa a las 17h del 8 de diciembre de 1980  camino a los estudios Record Plant. Cuando se encaminaba a su coche Lennon fue abordado por unos fans. Uno de ellos, llegado de Texas -aunque oriundo de Hawaii- llamado Mark David Chapman le acercó un LP para que John lo firmara, y Lennon firmó.

Lennon, Ono y Douglas trabajaron sobre una canción de Yoko, “Walking On Ice”. John estaba entusiasmado con la grabación y le dijo a su mujer, “Acabas de terminar tu primer número uno”, parafraseando lo que George Martin le comentó a los Beatles nada más terminar la grabación de “Please Please Me”. Eran en torno a las 22h y, al salir del estudio, John y Yoko debatieron sobre ir a casa o cenar en algún restaurante. Es John quien decidió que lo mejor era ir a casa y así poder acostar a Sean.

De esta forma, a las 22:49h del 8 de diciembre de 1980, el coche de los Lennon aparcó frente a los apartamentos Dakota. Cuando estaban encaminándose al portal del edificio, John se giró cuando alguien dijo en mitad de la noche, “Mister Lennon“…

…fueron cinco disparos…

…dos entraron por la espalda y salieron por el pecho…

…dos le atravesaron su hombro izquierdo…

…uno apenas le tocó el cuello…

Llegaron las patrullas de policía. Chapman fue detenido. John aún estaba vivo y fue trasladado, sangrando abundantemente por la boca, al hospital Roosvelt…, pero llegó sin pulso. Intentaron reanimarl0 durante 20 minutos pero fue inútil. Eran las 23:15h del 8 de diciembre de 1980. John Lennon había muerto. Gran parte de la creatividad musical del mundo se fue con él.

VALORACIÓN GUILLETEK: 7/10

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 14 de septiembre de 2014

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Este obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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John Lennon. “Walls And Bridges” (1974). (8,5/10)

Going Down On Love (Lennon)
Whatever Gets You Thru The Night (Lennon)
Old Dirt Road (Lennon, Harry Nilsson)
What You Got (Lennon)
Bless You (Lennon)
Scared (Lennon)

#9 Dream (Lennon)
Surprise, Surprise (Sweet Bird Of Paradox) (Lennon)
Steel And Glass (Lennon)
Beef Jerky (Lennon)
Nobody Loves You (When You’re Down And Out) (Lennon)
Ya Ya (Morgan Robinson, Lee Dorsey, Clarence Lewis, Morris Levy)

 

En el verano de 1973, John Lennon y Yoko Ono  decidieron darse un tiempo en su relación. Según dijeron posteriormente, necesitaban “ver si lo suyo era lo suficientemente fuerte para querer volver a estar juntos”. Tras dieciséis meses de separación -periodo que es conocido en la historiografía Lennoniana como el “Lost Weekend”-, John y Yoko volvieron a unirse.

Al comienzo de aquel celebre “Fin de semana perdido”, John editó “Mind Games” pero es este “Walls And Bridges” el disco que se concibió, grabó y editó durante esta turbulenta época de su vida. Tras su separación de Yoko, John se refugia en los brazos  de May Pang, que había estado trabajando como secretaria de la pareja. Lo más sorprendente en que fue la propia Yoko la que propició la relación, prefiriendo que John estuviera con Pang, conocida, que con otras mujeres.

John y May Pang, dejaron Nueva York a finales de 1973 para trasladarse a Los Ángeles. Una vez allí, John recibió por parte de su amigo Harry Nilsson, el encargo de producir el que iba a ser su nuevo disco (“Pussy Cats”). A John y May les pareció buena idea que los músicos vivieran bajo el mismo techo y tener el estudio instalado allí mismo. Así que Pang alquiló una casa de playa en Santa Mónica en marzo de 1974, instalaron un estudio de grabación, y  Ringo Starr, Harry Nilsson y Keith Moon se trasladaron allí.

Fue una época muy convulsa para Lennon. que se refugió en las drogas y en el alcohol para superar la depresión que le había ocasionado la separación de Yoko. May Pang, que fue fundamental para John durante este periodo, intentó que John afrontara sus problemas y se enfrentara a sus fantasmas, especialmente su familia y sus amigos. En primer lugar, hizo que John retomara su relación con Julian, su hijo, al que no veía desde hacía cuatro años. Pero quedaba un cabo suelto: Paul McCartney. Los McCartney decidieron visitar a John, sabedores de que éste estaba en Los Ángeles donde ellos se encontraban aquel 28 de marzo de 1974. Christopher Sandford, uno de los testigospresentes, describió la escena del reencuentro Lennon-McCartney de la siguiente manera: “La habitación se congeló cuando McCartney entró, y se quedó en absoluto silencio hasta que Lennon dijo: ‘Valiant Paul, supongo?’ McCartney respondió: ‘Señor Jasper Lennon, supongo? (Valiant Paul y Sir Jasper eran personajes interpretados por los dos, en un juego televisado de Navidad a inicios de la carrera de The Beatles). Extendió una mano McCartney, Lennon se la estrechó, y el ambiente era agradable, pero moderado, cordial, pero no especialmente cálido, por lo menos inicialmente”. Paul y John, prácticamente no se hablaban desde hacía cuatro años y el reencuentro fue no demasiado afectuoso en un principio. Poco a poco el ambiente se relajó y comenzaron a hablar sobre los viejos tiempos, especialmente sobre la época de Hamburgo. Los litros de alcohol y las drogas probablemente contribuyeron a rebajar la tensión, hasta el punto que Lennon y McCartney empezaron a mostrarse a gusto con la situación y empezó a respirarse una auténtico ambiente de camaradería.

Última foto de John y Paul juntos, marzo de 1974

Paul y Linda se quedaron en casa de John y May unos días. El 31 de marzo de 1974, Stevie Wonder y Harry Nilsson, en mitad de una juerga, convencieron a John y Paul de que estaría bien grabar algo de música… y ocurrió… La sesión no tuvo mucha calidad a causa de la borrachera que llevaban todos. La marihuana y la cocaína también contribuyeron. Tras esta sesión Paul y John se vieron en muchas ocasiones durante 1974. May Pang recuerda esos encuentros: “Un día, los McCartney nos hicieron una visita sorpresa. De hecho, después de ese encuentro, nos vimos bastante con los McCartney. John  estaba mucho más tranquilo y más abierto a sus viejos amigos y a su familia“. Podríamos decir que nunca existió una posibilidad tan real de que los miembros de los Beatles volvieran a trabajar juntos como a lo largo de este periodo de 1974.

Sea como fuere, el caso es que, tras unos meses de desenfreno, y sintiendo que su carrera profesional necesitaba un empujón, John volvió a Nueva York dispuesto a grabar las canciones que había escrito entre juerga y juerga. Solicitó que las drogas y el alcohol desaparecieran del estudio y se dispuso a trabajar en “las sesiones más profesionales en las que he participado”. Tras un par de días ensayando las canciones con su banda de acompañamiento (Nicky Hopkins y Ken Ascher a los teclados, Jesse Ed Davis, Eddie Mottauy en las guitarras, Klaus Voormann al bajo y Jim Keltner tras la batería), el disco se grabó en un periodo de dos meses entre julio y agosto de 1974.

El disco se editó el 26 de septiembre en Estados Unidos y un par de semanas después en Europa. Alcanzó un lustroso número 1 en Estados Unidos y fue bastante bien recibido en el resto del mundo. En Inglaterra, llegó al sexto puesto. Su portada, con un dibujo sobre un partido entre el Arsenal y el Newcastle  del propio John a los once años de edad, se acompañó de una curiosa contraportada en la que, gracias a un ingenioso troquelado, podía intercambiar parte de la cara de Lennon.

“Walls And Bridges” es un álbum notable, con cierta tendencia a la irregularidad y con un par de temas de relleno pero, en general, es un muy buen LP. En mi opinión, el mejor de su producción es solitario tras los excelsos “Plastic Ono Band” e “Imagine”. Cabe destacar también la labor de John Lennon como productor ya que, si bien en “Mind Games” (primer álbum que produjo) no estuvo demasiado fino, en este consigue un sonido fantástico.

Going Down On Love” , la canción que abre el disco, es un tema fantástico. Los aires orientales de la intro (la canción es un canto de amor a Yoko) dan paso a una canción de aires soul en la que los metales, el buen trabajo rítmico de la banda y la acertada voz de John redondean un corte de muchos kilates.

No obstante la canción más recordada del disco (junto a “#9 dream”) es la exitosa “Whatever Gets You Thru The Night“, editada como single supuso el primer y único número 1 estadounidense de Lennon es solitario. Un infeccioso tema que aunque a John no le gustaba mucho, aceptó a editar como single ante la insistencia de Elton John, que colabora en la grabación. Lennon era el único Beatle que no había conseguido un número 1 en Estados Unidos y Elton John estaba tan seguro del potencial del tema que le hizo prometer a Lennon, retirado de los escenarios por aquel entonces, que se subiría con él al escenario del Madison Square Garden de Nueva York… John cumplió pagó su apuesta su promesa el 28 de noviembre de 1974

En “Old Dirt Road“, John tampoco está solo. En esta ocasión es Harry Nilsson quien le acompaña a los coros y, a su vez coescribe este fantástico y sinuoso tema. Maravilloso piano del inefable Nicky Hopkins y excelente guitarra slide de Jesse Ed Davis. Muy buena. Tras este relajado tema, “What You Got” sube los índices de adrenalina de forma notable. A medio camino entre el funk y el rock, este brillante y vigoroso tema ha servido de más que obvia inspiración a músicos posteriores como Lenny Kravitz. Otra estupenda canción.

Bless You” rebaja de nuevo los ánimos. De nuevo con Yoko como protagonista era la canción preferida de Lennon entre las incluidas en este álbum. No comparto su criterio, pero sin duda es una muy buena canción.
Scared“, una de mis preferidas, cierra la cara A en un tono muy similar al estilo que John exhibiera en “Plastic Ono Band”. Fantástica y siniestra a partes iguales.

Tras una notable cara A, la cara B se abre de forma inmejorable con “#9 Dream“, un clásico en toda regla. Ya desde su sobresaliente introducción la canción te invita a disolverte en su onírica melodía. Una maravilla atemporal que se editó como single alcannzando un número 8 en Inglaterra y un número 9 en Estados Unidos. Genial.

Surprise, Surprise (Sweet Bird Of Paradox)” es otra estupenda canción de nuevo con Elton John como compañero de micrófono. Uno de los cortes más comerciales del disco. tan breve como extremadamente disfrutable. Mucho más densa, pero igual de fantástica, resulta “Steel And Glass“:  la canción con la que Lennon ajusta cuentas con Allen Klein, quien fuera manager y amigo de los Beatles tras la muerte de Brian Epstein. Otra canción fabulosa, y ya van unas cuantas…

Beef Jerky“, en cambio supone el primer bajón de este muy buen álbum, no por su ausencia de calidad (es un apreciable instrumental) si no por su status de canción de relleno. Prescindible, no como la preciosa y sensible “Nobody Loves You (When You’re Down And Out)” , una balada absolutamente sobresaliente que John imaginó “para que la cantara Frank Sinatra, hubiera hecho un trabajo fantástico, ¿no crees?”. Una canción frecuentemente olvidada a la hora de recordar al genio de Liverpool y que hubiera supuesto un final perfecto para el disco, de no ser por la inclusión de “Ya ya“, una versión bastante tontorrona del clásico de Lee Dorsey cuyo principal atractivo es escuchar a Julian Lennon aporrear la batería con 11 años.

La crítica recibió el disco de forma tibia si bien, como ha ocurrido tantas otras veces con trabajos de ex-beatles, con el tiempo han rectificado su postura. Lennon como le sucediera (y le sucede) a McCartney tuvo que soportar siempre la comparación con la estratosférica calidad de su material anterior. Es cierto, este disco no alcanza el nivel del material beatle de John Lennon…, también es verdad que probablemente está por debajo del de sus dos primeros discos…, pero si ese es el baremo para decidir si un álbum es bueno o no, señores músicos, cuelguen sus bártulos.

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 8,5/10

 

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 7 de septiembre de 2014

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Este obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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John Lennon. “Mind Games” (1973). (7/10)

Mind Games (Lennon)
Tight A$ (Lennon)
Aisumasen (I’m Sorry) (Lennon)
One Day (At A Time) (Lennon)
Bring On The Lucie (Freeda Peeple) (Lennon)
Nutopian International Anthem (Lennon-Ono)

Intuition (Lennon)
Out The Blue (Lennon)
Only People (Lennon)
I Know (I Know) (Lennon)
You Are Here (Lennon)
Meat City (Lennon)

 

John Lennon no aceptó bien el fiasco que supuso el muy flojo “Some Time In New York City”, su LP junto a Yoko Ono editado en 1972, y las enormes críticas que recibieron por parte de público y crítica. De hecho, se retiró del activismo político, especialmente tras ver cómo Nixon era reelegido presidente. Una vez se mudaron a los apartamentos Dakota de Nueva York, en la primavera del 73, la pareja  empezó a hacer vida por separado. Tras seis años sin apenas separarse para ir al baño, cada uno empezó a trabajar en proyectos por separado. Así, mientras Yoko trabajó sobre sus LP’s “Approximately Infinite Universe” y “Feeling The Space”, John empezó a trabajar sobre algunas demos que tenía a medio terminar.

No obstante, tal y como comentábamos, las críticas tras “Some Time In New York City” habían dejado huella en el genial músico. Su confianza estaba bajo mínimos y, aunque no era capaz de producir ningún material al nivel de inspiración que había mostrado durante toda su carrera hasta 1972, sí tenía un conjunto de canciones sólidas que bien tratadas podían componer un LP que hiciera olvidar el mal sabor de boca de su trabajo anterior.

Decidido a retomar su carrera, John decide producir él mismo su nuevo disco y en julio de 1973 entra en los estudios Record Plant de Nueva York. Entre los músicos encontramos a los guitarristas David Spinozza, Peter E Kleinow, el bajista Gordon Edwards, los bateristas  Jim Keltner y Rick Marotta y el teclista Ken Ascher.

A los pocos días de entrar al estudio, John y Yoko decidieron darse un tiempo en su relación. Según dijeron posteriormente, necesitaban ver si su relación era lo suficientemente fuerte para querer volver a estar juntos”. La siempre sorprendente Yoko, asignó a la asistente personal de la pareja, May Pang, que se convirtiera en la amante de Lennon para evitar que éste se fijara en otras mujeres. Tras dieciséis meses de separación -periodo que es conocido en la historiografía Lennoniana como el “Lost Weekend”-, John y Yoko volvieron a unirse.

No obstante, entretanto se grabó y se produjo este “Mind Games”. Editado en noviembre de 1973, es un disco irregular que mezcla grandes canciones con una buena cantidad de temas insustanciales. John vivía entre el dolor que le suponía la separación de Yoko y el gozo que le proporcionaba la libertad derivada de su nuevo estado de soltería, y este estado fluctuante se deja notar en el álbum.

Todo arranca maravillosamente con la estupenda “Mind Games“, titulada originalmente “Make Love Not War” y destinada a ser un nuevo himno pacifista en la línea de “Imagine”. Aunque el mensaje sigue siendo el mismo, John decidió cambiar el título porqueera un cliché  que estaba muy visto“, y se inspiró en el libro “Mind Games” de Robert Masters y Jean Houston. Es una canción fantástica. Un monumento pop que se editó como single y fue recibido de forma tibia (nº18 en USA y 26 en Reino Unido) por un público receloso del nuevo material de Lennon tras  “Some Time In New York City”. Una joyita… Desgraciadamente, salvo un par de excepciones, el disco ya no recupera el tono tras esta excelente canción.

Canciones como “Tight A$“, que el propio Lennon califica como “una canción de usar y tirar, algo sólo para mover el esqueleto”, distan mucho de ser malas, pero tampoco aportan demasiado a la carrera del genio británico. Con todo, es un buen ejercicio de estilo y suena convincente.

Mucho mejor es la melancólica “Aisumasen (I’m Sorry)“. Construida sobre la base de “Call My Name“, escrita en los tiempos de “Imagine”, es un bello y melódico canto de petición de disculpas hacia Yoko entonado por un Lennon que se sentía culpable por haber empezado una relación con May Pang. Buen tema, muy soul. Otro de los mejores momentos de un álbum tan irregular que puede alternar esta excelente canción con cortes mucho más intranscendentes como la juguetona “One Day (At A Time)“, en la que John luce falsetto, o la monótona “Bring On The Lucie (Freeda Peeple)“. Todas, insisto canciones con más luces que sombras, pero muy lejos del nivel exhibido en el pasado John Lennon.

La cara A se cierra con un corte de tres segundos de silencio titulado “Nutopian International Anthem”, el himno simbólico de una nación conceptual, Nutopia, que John y Yoko dieron por inaugurada en una rueda de prensa en abril de 1973 como protesta por sus problemas con el departamento de inmigración estadounidense.

Intuition“, la canción que abre la cara B, vuelve a ser un buen medio tiempo, bien construido, pero exento de brillantez… Pero John Lennon es John Lennon y la fantástica “Out The Blue” pone las cosas en su sitio. Preciosa canción de amor que, aunque John nunca apreció demasiado (“es sólo otra canción de amor, nada especial”), desde la primera escucha destaca sobre el resto del material del álbum y que, sin duda, hubiera podido ser un buen y probablemente exitoso single. Yoko es el el sujeto paciente de esta hermosa canción  cuyo único defecto es una cierta tendencia a la sobreproducción. Fabulosos los teclados de Ken Ascher.

No obstante, y este es el problema de este LP, tras una gran canción un tema como “Only People” hace que seamos conscientes que no estamos ante el mejor Lennon. Definida por él mismo años después como “una canción fallida”, es un nuevo intento de escribir un himno pacifista del corte de “Give Peace a Chance” o “Power To The People”. Una canción de agradable escucha, pero poco más.

Mejor resulta “I Know (I Know)” un tema que el propio John despreciaría como “un pedazo de nada”, pero que sin embargo tiene una buena melodía (especialmente apreciable cuando se la desprende del exceso de azúcar de la producción imperante en el LP) y una línea de bajo antológica. Lo curioso de esta canción es que, aunque aparentemente es una petición de disculpas, son muchos los allegados al entorno beatle que afirman que la letra está dedicada a Paul McCartney y supondría la reconciliación definitiva del genial dúo. ¿Quién sabe?

Seguro es, esta vez sí, que la exótica “You Are Here” está escrita para Yoko. Melosa, tierna, disfrutable y perfecto contrapunto al tema que cierra el álbum, la rockera “Meat City“. Y así concluye “Mind Games”, un LP con el que Lennon intentó reconciliarse con su público, objetivo que en gran medida consiguió. Se editó en noviembre de 1973 y, a pesar de un arranque comercial titubeante, acabó alcanzando el número 9 en Estados Unidos, muy lejos del número 48 de su anterior trabajo. Sin embargo en su país natal, Inglaterra, ni siquiera alcanzó el número 11 de “Some Time In New York City” y se quedó en un nº13.

La crítica, sin embargo, no fue mucho más benévola con este álbum. Rolling Stone habló de “lo peor que ha escrito hasta ahora” y en las revistas especializadas en general se repitieron términos como “autocomplacencia” y “falta de inspiración”. Pero, ¿es Mind Games un mal disco?, definitivamente, no. No es un John Lennon en plena forma, pero un John Lennon al 50% reúne más talento que decenas de otros músicos juntos. De hecho, se puede decir que muchos de los cortes incluidos no están a su altura, pero no dejan de ser buenas canciones. Estamos muy lejos del Lennon Beatle o el de “Plastic Ono Band” e “Imagine” pero un LP con “Mind Games”,  “Out The Blue” o “Aisumasen” merece una oportunidad…, no será un disco que haga volar tus sentidos, pero seguro que te hará pasar un rato agradable…, poco mérito para John Lennon, pero algo inalcanzable para gran parte del resto.

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 7/10

 

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 30 de agosto de 2014

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John Lennon. “Some Time In New York City” (1972). (4/10)

DISCO 1

Woman Is The Nigger Of The World (Lennon/Ono)
Sisters, O Sisters (Ono)
Attica State (Lennon/Ono)
Born In A Prison (Ono)
New York City (Lennon)

Sunday Bloody Sunday (Lennon/Ono)
The Luck Of The Irish (Lennon/Ono)
John Sinclair (Lennon)
Angela (Lennon/Ono)
We’re All Water (Ono)

DISCO 2

Cold Turkey -en directo- (Lennon)
Don’t Worry Kyoko  -en directo- (Ono)

Well (Baby Please Don’t Go) -en directo-(Ward)
Jamrag  -en directo- (Lennon/Ono)
Scumbag  -en directo- (Lennon/Ono/Zappa)
Aü  -en directo- (Lennon/Ono)

Lo dejo claro desde el principio ,”Some Time In New York City” me parece un mal disco, y no sólo en términos relativos teniendo en cuenta el enorme talento de su autor, sino que me parece un mal LP con todas las de la ley. Falto de inspiración, aburrido y, sobre todo, muy lastrado por las “aportaciones” de Yoko, los destellos son tan leves y escasos que no consiguen sacar a flote este tercer trabajo en solitario de Lennon (sexto si tenemos en cuenta los experimentales y deleznables “Two Virgins”, “Life with the lions” y “Wedding Album”).

Firmado por el propio Lennon y su esposa, Yoko Ono, el disco está inspirado en lo lírico por los movimientos de izquierdas de los primeros setenta y se apoya en la euforia de un John recién mudado a Nueva York. “Yo debería haber nacido aquí, en Nueva York. París era el lugar donde tenías que estar en el siglo XVIII, ahora es Nueva York…”, declaraba poco después de mudarse. No obstante, las autoridades norteamericanas no estaban tan satisfechas como John y mucho menos con su “cercanía a los líderes de la nueva izquierda radical” como  Abbie Hoffman y Jerry Rubin.  De hecho, la Administración Nixon lo vigiló muy de cerca, llegando a pinchar su teléfono, realizarle seguimientos e incluso recibir una carta de deportación. “Todos nuestros problemas con inmigración se deben a una falacia. Hubo una reunión con Jerry, Abbie, Allen Ginsberg, John Sinclair. Nos contaron que querían a ir a la convención republicana de San Diego... Cuando ellos contaron sus planes, nosotros dijimos que no nos gustaba la idea. No pasó nada pero parece que se filtró la historia de que íbamos a ir a San Diego y eso fue suficiente para que Inmigración la tomara con nosotros. Pero todo estaba basado en esta ilusión. Lunáticos de derechas o lunático de izquierdas. Están todos locos”.

A pesar de sus problemas con inmigración, John siguió empapándose de la libertad que supuraba la cultura neoyorquina y reclutó a una banda local, la Elephant’s Memory, para que fuera su grupo de apoyo en las diversas apariciones en directo que realizó en la época, principalmente en actos de izquierdas y con un set de canciones de marcado signo político.

Muy motivado y con un renovado espíritu, John llamó de nuevo a Phil Spector: quería grabar un nuevo disco para que el gran público pudiera saber lo que estaba ocurriendo en Nueva York. Así, en diciembre de 1971, comenzaron las sesiones en los estudios Record Plant. Lennon tenía un buen número de canciones escritas, la mayoría en un marcado tono acústico que decidió alterar uan vez empezó a contar con su nueva banda de apoyo, ahora renombrsa como Plastic Ono Elephant’s Memory Band.

El principal problema de este disco es que las canciones no están a la altura. Sólo dos cortes (“John Sinclair” y “New York City” ) están firmadas por Lennon en solitario, el resto o son de Yoko (“Sisters, O Sisters“, “Born In A Prison” y “We’re All Water“) aparecen acreditadas a la pareja. La frase de John “componer es tan simple como decir lo que quieres decir y poner un ritmo de fondo” tiene aquí más sentido que nunca, porque poco más se puede decir de las músicas que acompañan los dicursos ideológicos de la pareja.

Y eso que el disco no arranca mal. “Woman Is The Nigger Of The World” es una buena canción. Basada en una frase pronunciada por Yoko en una entrevista de 1969, tiene un marcado tono feminista y fue editada como single en abril de 1972  alcanzando únicamente un puesto 57 en las listas americanas. Es la mejor canción del disco y la única de  las presentadas en este LP que parece haber sobrevivido al paso del tiempo. Todo es peor a partir de aquí.

Sisters O Sisters” es la primera de las canciones de Yoko. No es de lo peor de su repertorio y, a pesar de su poco agraciada voz, la defiende con dignidad. No obstante no hay nada destacable en esta canción en la que Ono pretende proclamar un canto a la solidaridad. “Attica State” no es mucho mejor, pero consigue elevar el nivel. Inspirada en las revueltas de la prisión de Attica, en la que murieron cuarenta personas, es, por lo menos, un rock resultón.

La mejor de las tres canciones que Yoko aporta al disco es “Born In a Prison” que, sin ser ninguna maravilla,  tiene un estribillo bastante decente. La cara A se cierra con “New York City“, el tributo de John a su ciudad adoptiva. Un buen rock, sin más, en el que la Elephant’s Memory realiza un buen trabajo en el acompañamiento mientras Lennon muestra su innato talento para cantar rock’n’roll e incluso nos dedica una palabras en castellano (“¿Qué pasa en New York?”).

La matanza de veintiséis civiles irlandeses durante una manifestación a manos del ejército británico en enero del 72 (el conocido “Domingo Sangriento”), inspiró a Lennon para escribir “Sunday Bloody Sunday“, la canción que abre la cara B. Tanto John como Paul McCartney, que por su parte escribió “Give Ireland Back To The Irish“, se habían declarado en varias ocasiones simpatizantes de la causa irlandesa. En cuanto a la canción, la causa lo merecía, las estrofas -muy en la línea de “Come Together”- son decentes, pero el estribillo es abominable. Otra producción Lennon-Ono… Bastante mejor resulta “The Luck Of The Irish“, otro tema sobre la causa irlandesa. Es una muy buena canción hasta que Yoko canta, pero hasta incluso entonces la melodía -de marcado aire de folk irlándes- es muy apreciable.

John Sinclair” es el mejor tema (o el único bueno) del disco junto a “Woman Is The Nigger Of The World”. Sinclair era un poeta de Detroit condenado en 1979 a diez años de cárcel tras regalar dos porros de marihuana a un par de agentes encubiertas de la policía, La razón real de su desproporcionada condena era ser el fundador de un grupo radical marxista autodenominados Panteras Blancas (White Panthers). John escribió la canción por encargo de sus nuevos amigos de la izquierda neoyorkina y aunque adimitió sentirse “identificado con el caso de Sinclair, no me gusta escribir este tipo de canciones, no lo haré más”. Buena canción en cualquier caso, cosa rara en este álbum.

Si “John Sinclair” era un tema dedicado a John Sinclair”, “Angela” está escrita en soporte de Angela Davis, miembro del grupo radical “Panteras Negras”. Músicalmente insípida salvo por la sección central, es otro ejercicio fallido de la colaboración musical entre John y Yoko. El disco termina con una nueva canción de Yoko, “We’re All Water“, bueno…, lo mejor que se puede decir es que supone el punto final del disco.

Buscando dotar de algo de espíritu comercial al disco, se decidió incluir un segundo LP titulado “Live Jam”· La cara A recogía el concierto que John y Yoko ofrecieron el 15 de diciembre de 1969 en el Lyceum Ballroom de Londres, con la colaboración de Eric Clapton, Billy Prestron, George Harrison y Keith Moon. La cara B  contenía grabaciones de la aparición sonre el escenario de Lennon y Ono durante el show de Frank Zappa & The Mothers of Invention,  en el Fillmore East de Manhattan en June 1971. Nada reseñable, si acaso la extensa versión de “Cold Turkey“.

Un LP olvidable en todos los sentidos. “Woman Is The Nigger Of The World” es una buena canción y “New York City”, “The Luck Of The Irish” y “John Sinclair” se pueden disfrutar si no se es demasiado crítico con la obra de uno de los mayores genios de la historia del rock…, pero poco más. El peor álbum de John Lennon y uno de los peores que nunca editara un ex-beatle. Lástima tras dos joyas como “Plastic Ono Band” e “Imagine”.

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 4/10

 

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 24 de agosto de 2014

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John Lennon. “Imagine” (1971). (9/10)

Imagine (Lennon)
Crippled Inside (Lennon)
Jealous Guy (Lennon)
It’s So Hard (Lennon)
I Don’t Want To Be A Soldier (Lennon)

Gimme Some Truth (Lennon)
Oh My Love (Lennon-Ono)
How Do You Sleep? (Lennon)
How? (Lennon)
Oh Yoko! (Lennon)

Productores: John Lennon, Yoko Ono, Phil Spector

Tras el aclamado por la crítica “Plastic Ono Band”, John parece querer acercarse con este álbum al mainstream que, en parte, le había dado la espalda con su anterior trabajo. Lennon, imbuido de los movimientos de izquierdas de principios de los 70, había continuado realizando proselitismo para dichas causas con la edición de los singles “Power To The People” y “God Save Oz“. No obstante, este “Imagine” es un disco mucho más pop y comercial, soberbio de principio a fin, pero sensiblemente más convencional. El propio Lennon declaró que era como “cubrir Plastic Ono Band con una capa de dulce chocolate”

Fue precisamente durante la grabación de uno de estos singles, “Power To The People”, cuando John habló con Phil Spector sobre la posibilidad de hacer un nuevo álbum juntos. Conseguido el productor, Lennon se propuso reclutar músicos e inmediatamente recurrió a Klaus Voorman y Ringo Starr, los músicos que trabajarón junto a él en su anterior LP. Pero, si bien el bajista aceptó sin rechistar, Starr no estaba disponible en las fechas en las que John le requería por lo que acudió al batería de Derek And The Dominos (la banda de Eric Clapton), Jim Gordon. La nómina de músicos colaboradores se extendió hasta llegar a juntar a siete guitarristas (el propio Lennon, el ex-beatle George Harrison, los Badfinger Joey Molland y Tom Evans y los músicos de sesión Rod Linton, Andy Davis y Ted Turner ), tres pianistas (Lennon, el inefable sessionman Nicky Hopkins y el Renaissance John Tout) y tres baterías (el citado Jim Gordon, Alan White y el fantástico Jim Keltner), a los que habría que añadir al bajista anteriormente mencionado, Klaus Voorman, los percusionistas Mike Pinder, Steve Brendell y John Barham y el saxofonista King Curtis. Dieciocho músicos, sin icluir al grupo The Flux Fiddlers que interpretaron los arreglos orquestales de cuerda. Toda una tropa.

De esta forma, a finales de mayo de 1971, John comenzó a grabar en los Ascot Sound Studios, las instalaciones que había ordenado construir en su mansión de Tittenhurst Park.  El trabajo fue muy fluido, en sesiones de 11 a 19, y en los primeros cinco días terminaron hasta ocho de las diez canciones que acabaron componiendo el álbum. Concluida la grabación y tras algunos retoque,s el trabajo se reanudó en julio, esta vez enImagine poster - John Lennon Nueva York, donde se añadieron los arreglos de cuerda y viento.

El disco salió al mercado el 7 de octubre de 1971 y un mes antes, en Septiembre, en Estados Unidos. Alcanzó rápidamente el número 1 en ambos países. Y es que, en este disco -insisto, fantástico-, Lennon se muestra mucho más accesible. No deja de lado su vertiente política (I Don’t Want To Be A Soldier o Gimme Some Truth lo atestiguan), ni la introspección de la que hizo gala en “Plastic Ono Band” (Crippled Inside, Jealous Guy, It’s So Hard,  How?), pero vuelve a escribir canciones de amor como “Oh Yoko” u “Oh My Love” y a tocar temas universales como en “Imagine”. Todo de una forma mucho más convencional desde un punto de vista pop, es improbable que John hubiera vencido a los demonios que parecían atormentarle en su LP anterior, pero si aprende a contenerlos y a presentarlos de una forma más amable. Es un álbum, brillante, prácticamente sin lagunas, que pone en valor las capacidades melódicas de Lennon y su intención de llegar al gran al público de la misma forma que lo hiciera en su época Beatle.

Imagine“, la canción titular, abre el disco. ¿Qué decir? Un himno. Posiblemente la canción más famosa de Lennon en solitario.Un canto a la paz, no exento de versos cargados de crítica, cuyo mensaje atemporal consigue mantenerla vigente por encima del paso de los años. El propio Lennon ironizaba sobre la popularidad conseguida por la canción, “Imagine es profundamente antireligiosa, antinacionalista y anticonvencional, pero como es bonita, la gente lo acepta. Ahora ya sé lo que hay que hacer. Suelta tu mensaje político pero ponle un poco de miel…”. Fue lanzada como single es Estados Unidos y alcanzó el número 3 en las listas. Una obra maestra.

El excelente piano honkytonk de Nicky Hopkins y el acertado toque de dobro de George Harrison engrandecen la rítmica “Cripple Inside“, dotándola de un encantador y simpático aire western que contrasta con la caústica letra de la canción,muy en la línea de los versos que dominaron “Plastic Ono Band”.

La nunca suficintemente ponderada “Jealous Guy” nos devuelve al John de 1968…, al Lennon Beatle. Fue en está época y en la India cuando compuso “Child Of Nature“, el embrión de lo que acabaría siendo esta sobresaliente canción. Todo en ella es perfecto: la melodía es espectacular, John canta con una ternura a prueba  de insensibles, una letra excelente, el piano de Hopkins es de otro mundo… Existe cierto debate sobre a quién iba dirigida la canción, ya que, aunque todo indica que es una carta disculpa a a su pareja, son varias las voces que afirman que podría estar dedicada a Paul McCartney. Una de las mejores canciones de la historia, en cualquier caso.

Las sonoridades de Plastic Ono Band vuelve con “It’s So Hard“, eso sí matizadas por el saxofón de King Curtis y el excelente arreglo de cuerdas de Torrie Zito. Gran blues que completa un gran y muy variado comienzo de álbum. Sin embargo la última canción de la cara A, “I Don’t Want To Be A Soldier“, supone un considerable bajón en lo que a calidad musical se refiere y, a pesar de la valía de su mensaje antibelicista. Aunque interesante, es el punto más bajo de un disco por otro lado excelso.

Tras una estupenda cara A, la cara B mantiene el nivel con la fantástica “Gimme Some Truth“, otra de los temas que John compuso en la India en 1968 durante su época Beatles. De hecho, incluso existen grabaciones realizadas por el cuarteto de Liverpool, durante las sesiones de “Let It Be”. La canción más pop del álbum y curiosamente la que más carga política contiene, alusiones a Nixon incluidas. Otras de las canciones que cuenta con la participación de George Harrison a la guitarra.

Tras la descarga de ira social que supone “Gimme Some Truth”, “Oh My Love” nos devuelve al Lennon romántico, que construye aquí una hermosísima balada al parecer con la asistencia lírica de Yoko Ono. George Harrison vuelve a intervenir como guitarrista y, de nuevo, se trata de una canción compuesta en la India en 1968. Una ernorme canción que supone el momento más elegante del álbum.

Y llegamos a la canción más polémica del disco: “How Do You Sleep?“, un furibundo ataque al que fue su compañero durante sus años Beatle: Paul McCartney. Pero hagamos un poco de historia. Los Beatles no terminaron bien, su separación fue muy dolorosa y las relaciones entre Paul y el resto del grupo, en especial con John, quedaron muy dañadas. La tensión entre ellos llegó al gran público cuando ambos músicos empezaron a lanzarse dardos desde sus canciones. En este aspecto fue Paul el primero en golpear  con su discoRAM (enlace a crítica en Guilletek’s), en cuya contraportada se pueden ver dos escarabajos –beetles- en actitud de darse por culo.  La primera de las canciones con mensaje es “Too Many People”. Paul arranca criticando la pose de John y Yoko (“Demasiada gente haciéndose el “underground” / Demasiada gente peleando por un trozo del pastel / Demasiada gente en un tira y afloja / Demasiada gente esperando un golpe de suerte”), luego recrimina a John no haber aprovechado la suerte de estar en los Beatles y renegar de ellos en los últimos dos años (“Ese fue tu primer fallo / cogiste tu golpe de suerte y lo partiste en dos / ¿qué puedo hacer por ti? / lo partiste en dos”). McCartney critica también la moralina de las canciones de John (“Demasiada gente predicando sermones / No les dejes que te digan lo que quieres ser / Demasiada gente haciéndolo /  es una locura, yo no lo hago”), para terminar dejando claro que ha cambiado de compañero, John por Linda (“Ese fue tu último fallo / yo encontré a mi amor / y ahora ¿Qué va a ser de ti / mi amor me espera”).

Paul reconoció que “Too Many People” estaba dedicada a John pero, además, Lennon entendió que en  “Dear Boy” también había referencias hacia él y Yoko. Según John, Paul le recriminaba que le hubiera  dejado para irse con Yoko (“Espero que nunca te des cuenta, querido chico, de lo que has encontrado / Espero que nunca te des cuenta de que es la cosa más dañina / Espero que nunca te des cuenta, querido chico / Espero que no tengas que darte cuenta de que el amor estaba aquí / y quizás con lo fastidiado que estás no recuperes el sentido común / espero que no lo recuperes, querido chico”), para luego dejarle claro que él sí había encontrado en Linda a la sustituta perfecta tras la separación del grupo (“Cuando salté estaba destrozado / pero ella y su amor aparecieron y me levantaron”). Paul siempre afirmó que esa canción iba dedicada al ex-marido de Linda.

El caso es que John era un hueso de roer… y vaya si contestó… En el interior de la funda del LP “Imagine” incluyó una foto de regalo que hacía referencia a la portada de “RAM” en la que sostenía a un cerdo por las orejas en posición similar a la de Paul en la cubierta de su LP. Pero con lo que se despachó a gusto fue con la canción que nos ocupa: “How Do You Sleep?” . John empieza atacando a la obra cumbre de Paul (“Incluso el Sargento Pepper te pilló por sorpresa, te veías bien a los ojos de esa mamaíta”) e incluso ironiza con la “histeria Paul is Dead (“Esos locos tenían razón cuando decían que estabas muerto,  tu gran problema es tu cerebro / ¿Cómo puedes dormir por las noches?”). En la siguiente estrofa (“Lo único que hiciste fue “Yesterday” y ahora eres “Another day”), John hace un buen juego de palabras diciéndole a Paul que lo único que hizo fue “Yesterday” (su mejor canción) y que ahora es “Another day” (que era el single de Paul que estaba en el mercado), por otro lado “Yesterday” es “ayer” y “another day” tiene la acepción de “día cualquiera”, con lo que viene a decir que Paul hizo su mejor trabajo en el pasado y ahora es un vulgar autor… Al final, John es especialmente duro (” Una bonita cara dura un año o dos, veremos que puedes hacer después / La música que hace es como música de ascensores (musak), ¿no has aprendido nada en estos años?, ¿Cómo duermes?).

Además, por si fuera poco, George participó también en la canción…Eso le dolió aún más a Paul.  Años después, el propio Harrison, habló de este tema: “Supongo que después de la ruptura, -aunque en el fondo todos la deseábamos- lo más fácil era encontrar un culpable dentro de nuestro pequeño circulo y por lo menos para John y para mí la culpa recayó directamente en Paul. Por eso y porque su canción también me gustaba y además porque tampoco me había agradado en absoluto la actitud de Paul conmigo durante las sesiones de Let it be, fue que acepté la invitación de John para grabar la guitarra slide en “How do you sleep?” Recuerdo que cuando escuchamos el tema terminado, sonreímos un poco, pero era una sonrisa un poco amarga o forzada, como la que se ofrece por compromiso cuando alguien cuenta un chiste de pésimo gusto. Con el tiempo he pensado que John se pasó un poco, sobre todo en líneas como “the sound you make is musak to my ears”. Parece que Ringo también estuvo invitado a la grabación pero se retiró al conocer la letra. Años después John declaró a mediados de los 70 no estar orgulloso de haber escrito esta canción (“la verdad es que lamento la intención de la canción, pero ya pasó. Lo importante es lo que él y yo sentimos al respecto, no lo que vosotros pensáis…., y Paul y yo estamos bien ahora”). A pesar de los pesares la canción, en lo musical, es soberbia.

Mucho más azucarada es la bonita “How?” con la que John vuelve de nuevo a la introspección a través de una deliciosa melodía que vuelve a mostrar la extrema calidad de Lennon como compositor. Y, así, llegamos al final con la infecciosa “Oh Yoko!“, un sencillo y adorable medio tiempo pop que John había compuesto en la India en 1968. El tema resulta tan extremadamente pegadizo que EMI propuso su edición como single ante la negativa de Lennon (“ya sabes, está bien y es una canción muy popular, pero me daba un poco de vergüenza…, no iba nada con mi rollo de roquero de lengua afilada…, todo el mundo la veía como single pero yo lo paré”). De nuevo, el trabajo de Hopkins al piano es sobresaliente.

Tras su edición, las críticas fueron menos elogiosas que las recibidas por su anterior trabajo “Plastic Ono Band” pero la respuesta del público fue muy superior. “Imagine” es un gran LP y contiene algunas de las mejores canciones (“Imagine”, “Jealous Guy”, “Gimme Some Truth”, “Oh My Love”, “How?” ) de su genial autor. Quizás no toque tanto la fibra como el crudo Plastic Ono Band y resulte mucho más convencional, pero no deja de ser un álbum excepcional en todos los sentidos y, sin duda, el más apropiado para iniciarse en la carrera de Lennon es solitario.

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 9/10

 

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 16 de agosto de 2014

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John Lennon. “Plastic Ono Band” (1970). (9,5/10)

Mother (John Lennon)
Hold On (John Lennon)
I Found Out (John Lennon)
Working Class Hero (John Lennon)
Isolation (John Lennon)

Remember (John Lennon)
Love (John Lennon)
Well Well Well (John Lennon)
Look At Me (John Lennon)
God (John Lennon)
My Mummy’s Dead (John Lennon)

Productor: John Lennon, Yoko Ono y Phil Spector

A mediados de 1969, John Lennon era un adicto a la heroína retirado junto a su inseparable Yoko en su finca de 72 acres en Ascot, Tittenhurst Park. Los Beatles habían comenzado a desintegrarse y tanto John como Yoko comenzaron un proceso de retorno a la vida pública que comenzó por el abandono de la heroína (hola, metadona), su participación en campañas pacifistas y algunas excursiones musicales.

Una de sus más conocidas campañas pacifistas se desarrolló, una vez la pareja contrajo matrimonio, en marzo de 1969. John y Yoko citaron a la prensa en la suite presidencial del Hotel Hilton de Amsterdam y , durante seis días sin salir de su cama, realizaron varias declaraciones en favor de la paz mundial. Una segunda “encamada” tuvo lugar en el Hotel Queen Elizabeth de Montreal y, en la misma, uno de los periodistas preguntó a John acerca de qué intentaba conseguir con toda aquella campaña. John contestó  de forma espontánea: “todo lo que estamos diciendo es : dadle una oportunidad a la paz”. A Lennon debió gustarle la frase puesto que, rápidamente y de forma casi improvisada, compuso un tema -“Give Peace a Chance”- en torno a la proclama. La grabó en una sencilla grabadora de ocho pistas alquilada en una tienda de música sita en las inmediaciones del hotel. El single que contenía “Give Peace A Chance” (enlace) se editó en julio de 1969 por primera vez bajo el nombre de Plastic Ono Band y con los créditos del tema aún a nombre de Lennon y  McCartney, puesto que los Beatles aun no se había separado y el acuerdo entre Paul y John para firmar las canciones aún seguía vigente.

Acto seguido John se enfrascó en la grabación del excelso “Abbey Road” de los Beatles. Desgraciadamente, a pesa del maravilloso nivel artístico del álbum, el grupo estaba absolutamente roto para estas fechas. Paul seguía siendo un Beatle hasta la médula, pero era el único. John seguía haciendo su vida y, de nuevo bajo el nombre de Plastic Ono Band, grabó una canción sobre la dura experiencia del mono que vivió en sus propias carnes. “Cold Turkey” (enlace), que era la canción en cuestión, fue grabada por John con Ringo Starr a la batería y Klaus Voorman (antiguo amigo de Hamburgo) al bajo, y es un sucio y descarnado rock que acabó editando en Octubre de 1969.

La canción no era gran cosa, pero tampoco justifica el descarnado y furibundo ataque de la crítica que recibió, si bien éste fue ocasionado más por la sórdida temática del tema que por su calidad musical. No obstante, ninguna de las críticas hizo que John frenara su particular proceso de independencia respecto al grupo. A principios de septiembre, aún durante la grabación de “Abbey Road”, John había recibido una invitación de los organizadores del festival Rock and Roll en Toronto. Lennon junto a Yoko, Eric Clapton, Klaur Voormann y Alan White (que acabaría siendo el batería de Yes), no sin antes advertir “no hemos tocado ni ensayado nunca juntos, así que tocaremos canciones que todos conocemos”, tocaron “Blue Suede Shoes“, “Money“, “Dizzy Miss Lizzy” (horriblemente mal, por cierto), “Yer Blues“, “Cold Turkey” (con Yoko haciendo el payaso), “Give Peace a Chance” y dos basuras integrales cantadas por Yoko como “Don’t Worry Kyoko” y John, John (Let’s Hope for Peace)“. La verdad es que fue un mal concierto pero sirvió para que John sintiera la emoción del directo y que fuera consciente de lo encerrado que se sentía dentro de los Beatles. Ni corto ni perezoso, Lennon llamó al manager del grupo, Allen Klein y se lo dejó claro: “Me voy de los Beatles, voy a montar un grupo con Eric Clapton y Klaus Voorman. Quiero anunciarlo a la prensa, prepáralo todo”. Klein consiguió disuadirle diciéndole que no anunciara nada hasta que hubiera terminado la negociación que estaba llevando con EMI para renovar su contrato.

John aceptó no decírselo a la prensa, pero nada iba a privarle de decírselo al resto del grupo, y en especial a Paul. El 20 de septiembre de 1969, seis días antes de la edición de “Abbey Road”, John le dijo a Paul en medio de una fuerte discusión: “Ya no soy un Beatle. Quiero el divorcio, cómo lo hice de Cynthia, ¿cabe eso en tu jodida cabeza?”.

Era el final, y aunque Paul pensó que sólo era una de las rabietas de John, decidió darle tiempo mientras él se trasladaba con toda la familia a la granja que había comprado en Escocia decidido a grabar su primer disco en solitario. George y John lo habían hecho, ¿por qué él no? Pero lo de John no era una rabieta, aunque aún quedaba para el final…, porque ningún gran relato acaba sin una gran batalla … Pero eso es otra historia que, podéis seguir en este mismo blog en la sección biografías de grupos.

John y Yoko seguían haciendo de las suyas y, en noviembre de 1969, editan “The Wedding Album, otra basura disfrazada de obra experimental. Incluye únicamente dos temas, uno en cada cara de la edición original de vinilo. “John & Yoko”, en la primera cara, es una grabación de John y Yoko llamándose entre sí con distintos rangos vocales; “Amsterdam”, en la segunda cara, está compuesto de entrevistas, conversaciones y sonidos registrados durante la conocida encamada por la paz de la pareja.

No fue hasta enero de 1970 cuando la producción en solitario de John comenzó a dar muestras de su verdadero e indudable talento. Entonces edita un nuevo single y esta vez, al fin, es un tema propio. John escribió “Instant Karma” (enlace) y ese mismo día la grabó junto a Billy Preston (teclados), Klaus Voormann  (bajo y  piano eléctrico), Alan White (batería), George Harrison (guitarra eléctrica) , y Yoko Ono y Mal Evans (coros). Buena canción de John que alcanzó el número 3 en lista y que fue producida por el archiconocido productor Phil Spector.

Tras la dolorosa separación del grupo en la primavera de 1970, John, animado por Yoko, se trasladó a Los Angeles para conocer al doctor Arthur Janov, un psicoanalista que había escrito “The Primal Scream, Primal Therapy: The Cure for Neurosis”, el libro de cabecera de Lennon por aquel entonces. El libro defendía la premisa basada en que las neurosisse basan en dolores reprimidos causados por traumas infantiles. John y Yoko estuvieron siguiendo una terapia diseñada por Jacov durante cuatro meses hasta que, como le ocurriera con el Maharishi, John acabó desencantándose de su nuevo gurú.

No obstante, John aprovechó su retiro para componer y, en septiembre de 1970 y ya en Inglaterra, John y Yoko llamaron a Ringo, Klaus Voorman, Billy Preston y el productor Phil Spector para trabajar en lo que sería su nuevo LP. La idea de Lennon era huir de artificios de estudio  -de los que acabó hastiado en su época Beatle- e intentar interpretar y producir el tema en su forma más básica, casi en directo. De esta forma,  trabajaba rápido dando instrucciones básicas a los músicos. Ringo recuerda al respecto que “era una especie de jam, se sentaba, nos cantaba la canción y empezábamos a tocar…, era genial. Creo que, además, la simplicidad de la instrumentación le permitió enfocarse en su voz y cantar con mucho más sentimiento”.

Las sesiones duraron aproximadamente un mes, bajo la supervisión y la producción de Phil Spector. No obstante el genial productor norteamericano faltó en muchas ocasiones y, en gran medida, fue el propio Lennon quien produjo la mayoría de las canciones de un disco que acabó publicándose el 11 de diciembre de 1970 y un par de semanas después en Estados Unidos. El público lo recibió de forma tibia en Reino Unido (número 11) y sensiblemente mejor en Estados Unidos (número 6), muy lejos de los resultados de los álbumes de debut McCartney y Harrison, números 1 y 2 respectivamente, e incluso por debajo del número 7 conseguido por Ringo.

No obstante, y a pesar de sus escasos réditos comerciales -que provocaron no pocos quebraderos de cabeza al propio Lennon-, el disco es sencillamente fantástico. De una sinceridad conmovedora, nos muestra a un Lennon desnudo, sin complejos y presentando al público sus traumas, miedos y frustraciones. La carrera de John en solitario alterna luces y sombras y resulta bastante irregular, pero quizás estamos ante la más pura y honesta muestra de música genuinamente lennoniana. “John Lennon/Plastic Ono Band” es un gran disco. Quizás no es muy accesible y puede resultar algo desasosegante para quien busque algo más ligero, pero tanto las melodías como los versos de John rayan a gran altura…, posiblemente en el mejor nivel que llegó a mostrar alejado de los Beatles.

Unas fúnebres campanadas sirven de preludio a la primera canción del disco: “Mother“, una verdadera joya con la que Lennon pone sus cartas sobre la mesa. Con sólo la compañía de un piano y el minimalista acompañamiento de Klaus Voorman al bajo y Ringo a la batería, John convierte en una sobresaliente canción las experiencias vividas bajo la terapia del doctor Janov, destinada a superar los traumas con los que convivía el músico tras la muerte de su madre, Julia. Con versos como “Madre, tu me tuviste, pero yo nunca te tuve”, queda poco que decir… La emocionante voz de Lennon, los dramáticos acordes (con el sustain por las nubes) y la fantástica melodía hacen el resto. Una maravilla. Únicamente al alcance de los grandes genios.

La optimista y esperanzadora letra de “Hold On” es una isla dentro en el océano de melancolía que empapa los versos del álbum. Sin ser un festival es, de lejos, la canción más alegre de un disco con el que Lennon parece querer poner punto y final a su jovial y gloriosa etapa juvenil para empezar una nueva fase vital junto a Yoko. De nuevo, una instrumentación minimalista para una muy disfrutable canción. Mucho más caustica resulta “I Found Out“,un agresivo tema en el que Lennon no deja títere con cabeza, desde Jesucristo hasta Paul McCartney pasando  por toda la colección de gurús que consideraba que le habían engañado años atrás. Todos reciben su ración. Es un rock sucio y muy eficaz merced a la distorsionada y acertada guitarra de John y la potente base rítmica de Ringo y Voorman.

Working Class Hero” nos devuelve al Lennon mas folkie. En esta ocasión, John deja de mirar en su interior para escribir una canción muy influenciada por las corrientes de izquierdas de la época. Buen corte acústico en el que la influencia de Dylan es evidente, a pesar de que John lo negara en su momento, (“no pienso que suene a Dylan… Pero claro,  siempre que toques un tema serio y lo hagas con una guitarra acústica, pueden decirte que suenas como Dylan. Puede haber influencia, supongo, al fin y al cabo nunca me gustaron Judy Collins y Báez y todas esas cosas. Así que la única música folk que conozco es sobre los mineros de Newcastle o la de Dylan… Pero no suena a Dylan”). A pesar de su aparente sencillez estructural, fue una de las canciones que más tiempo le costó grabar, llegando a repetirla docenas de veces. Un clásico. La cara A se cierra con la extraordinaria Isolation“, una fabulosa balada soul plena de sensibilidad en la que John estás especialmente brillante frente al micrófono. Instrumentación ultra sencilla, producción casi inexistente, una melodía gloriosa… Lennon en estado puro.

El vibrante piano de “Remember” abre la cara B. posiblemente el corte más pop del disco  y una canción que John grabó el día de su trigésimo cumpleaños.Es el único tema del disco en el que hay armonías de voces (realizadas por el propio Lennon en pistas diferentes) a las que John había sido tan aficionado pero que en este LP brillan por su ausencia. Otra muy buena canción.

Mejor aún resulta la  esencial “Love“, una de las baladas más delicadas de la historia del rock. Una obra maestra de la melodía que, sin duda, supone el momento más tierno del LP y es completamente ajena al espíritu deliciosamente amargo que rodea al disco. En esta ocasión John se encarga de la guitarra y Phil Spector del piano. Joya entre las joyas.

El John más rockero vuelve con “Well Well Well“,  de estructura y sonido muy similar a “I Found Out” pero mucho menos notable en todos los sentidos, quizás el tema menos brillante del disco. Un pequeño tachón que se ve completamente corregido por “Look At Me“, otra joyita. Se trata de una de las canciones que el Beatle John escribió durante su estancia con el resto del grupo en la India en 1968, pero que no llegó a acabar en su momento . De hecho, su estilo es muy similar al de “Dear Prudence” que acabó incluida en el “Album Blanco” del cuarteto de Liverpool, el LP que grabaron justo después de regresar de la India.

Palabras mayores.”God“.Una de las más enormes canciones que Lennon grabara nunca y por extensión uno de los mejores temas de la historia. Billy Preston aporta su pericia al piano para dar brillo al combo Lennon (piano), Starr (batería), Voorman (bajo). La voz de John es perfecta, la melodía es maravillosa pero la letra es aún más impresionante. John pone fin al sueño, punto final a los mágicos años 60 y a su glorioso pasado musical cuando, tras renegar de la religión (Jesuscristo, La Biblia, Buda, Gita), personajes históricos (Hitler, Kennedy), ídolos musicales (Elvis, Dylan) afirma “…no creo en los Beatles… sólo creo en mí, en Yoko y en mí. Esa es la realidad. ¿Qué Puedo Decir? El Sueño Termino. Ayer. Yo era el tejedor de sueños, pero ahora he vuelto a nacer. Yo era ea morsa, pero ahora soy sólo John. Así es, queridos amigos, tendrés que seguir adelante por vuestra cuenta. El sueño terminó”. Trágico y emocionante. Brutal. Una de las mejores canciones de todos los tiempos. Tras semejante descarga emocional, el disco concluye con “My Mummy’s Dead“, una sencilla grabación casera realizada mientras John sequía la terapia del doctor Janov.

La crítica recibió razonablemte bien el disco en su momento, pero su prestigio y fama incluso han crecido con el tiempo. Junto a “Imagine” es, sin lugar a dudas, el mejor trabajo de John Lennon en solitario. Si bien su ruda producción y su caustica temática pueden resultar duras a orejas acostumbradas a sonidos más radioformuleros, su honesta y brillante propuesta deberían ser suficientes para llegar a oídos sensibles. ARTE con mayúsculas. “Mother”, “Working Class Hero”, “Isolation”,  “Love” o la estratosférica “God” son prueba palpable de algo que -entiendo- nadie discute a estas alturas: John Lennon fue uno de los mejores creadores de canciones de toda la historia del rock.

VALORACIÓN GUILLETEK: 9,5/10

 

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 10 de agosto de 2014

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The Beatles. Capítulo 23 (2004-2009). Del Circo del Sol a la Gran Remasterización.

El 26 junio de 2004, Paul y su banda cerraron el prestigioso festival de Glastonbury, consiguiendo un absoluto éxito de crítica y público. Fue uno e esos momentos que, sin saber por qué, hacen que algo cambie. Las críticas (BBC, NME, Melody Maker etc. ) fueron absolutamente elogiosas: “McCartney da una lección”, “Parece que los Gallaguer tienen mucho que aprender de este abuelete de 62 años”. Una nueva generación de jóvenes impúberes alucina en colores con el desparrame de energía y calidad musical que llega desde el escenario, sólo hay que echarle un ojo a este “Helter Skelter” para comprobarlo. McCartney gozó de un gran prestigio en los 70, tras la separación de los Beatles, que perdió en los 80 y que empezó a recuperar desde mediados de los 90. En 2004 ya había recuperado definitivamente su sitio, y sabedor de ello, se disponía a grabar un álbum que lo confirmara.

Entretanto, en septiembre de 2004 y a instancias de Yoko, se edita “Acoustic. El álbum es una colección de grabaciones caseras, de estudio o en directo interpretadas por John sin más ayuda que su guitarra acústica. Como todo lo que ha salido de los archivos del inconmensurable talento de John, no está exento de calidad, pero este disco no mantiene el nivel y la crítica fue durísima tratándolo de “chaladura oportunista“. Como disco pirata hubiera sido válido, como lanzamiento comercial, no. El problema es que, salvo “Working Class Hero” (extraída del “Sometimes in NYC”) y las versiones acústicas en directo de “Luck of the irish”, “John Sinclair” e “Imagine”, lo demás son maquetas de John es su casa, con su grabador y su guitarra. Es música de estar por casa, con una interpretación instrumental y vocal muy floja.  En cualquier caso hay buenos momentos, como la bonita versión alternativa de “Dear Yoko“, pero se ven superados por momentos momentos anodinos o directamente mediocres (“Cold Turkey“).  Flaco favor se hace a la memoria de Lennon engordando su discografía con trabajos de este tipo. Alcanzó un puesto 31 en listas

Mientras seguía preparando su nuevo álbum de estudio, Paul colaboró con el DJ Hellraiser (que fue quien preparó la música que amenizaba el espectáculo previo a los conciertos de Macca durante la gira de 2004) en la edición de “Twin Freaks” en junio de 2005. Se trata de un disco de remezclas de canciones de Paul que no deja de ser una mera curiosidad, aunque fue bien acogido por la crítica y “Really Love You” se editó como single de 12″ con cierto predicamento dentro de la escena electrónica.

En el mismo mes de junio, Ringo edita “Choose Love“, un nuevo disco de estudio con el que el batería vuelve a recibir buenas reseñas en medios musicales y que, de nuevo, vuelve a fracasar comercialmente a pesar de tener temas muy valorables como la homónima “Choose Love” (con múltiples referencias a los Beatles), “Oh My Lord” o “Don’t Hung Up” (con la Pretender Chrissie Hynde).

No obstante, lo más reseñable de este 2005, llegaría en septiembre con la edición de “Chaos and Creation in the Backyard” (enlace a crítica en Guilletek’s), el mejor álbum del Paul McCartney post-Wings junto a los fabulosos “Tug Of War” y “Flaming Pie”. Para este disco, Paul prescinde de su banda y se propone grabar todos los instrumentos y hacer todas las voces, tal y como hieciera en 1970 con “McCartney I” y en 1980 con “McCartney II”. De hecho, en muchos sentidos, este disco podría haber sido un “McCartney III”.

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Paul reclutó para este disco al que fuera productor de Beck, Radiohead y Travis, Nigel Godrich y el resultado es excelso en cuanto a atmósfera y ambientes. Godrich tuvo los arrestos de criticar abiertamente el trabajo de Paul, no sin cierta dosis de miedo (“mi primera reacción fue de terror, no sólo porque era una persona muy importante a la que le estaba diciendo “oye, esto no me gusta”, sino también porque no estaba seguro de si él estaba dispuesto a trabajar con estas sucias manos”).

Las críticas fueron muy elogiosas de forma unánime y hablaron de “el mejor disco de McCartney en solitario”, “un renacer creativo del ex-Beatle” y recibió varias nominaciones a los Grammy, entre ellas la de mejor álbum. Es, en definitiva, un fabuloso álbum al que sólo se le puede achacar la falta de algún tema más rockero que corte la tendencia piano-acústica que sigue durante todo el disco. Temas como el single  “Fine Line“, la oscura “At The Mercy“, la excelsa “Jenny Wrenn” (“hija de “Blackbird” en palabras del propio Paul), el fabuloso pop de “Friends To Go” (dedicada a George Harrison) y  “Too Much Rain“, las beateleras “English Tea” y “Promise To You Girl“, la delicadeza de “A Certain Softness” o la genialidad romántica de “This Never Happened Before“, dejan a las claras que el McCartney del siglo XXI tiene mucho que decir a pesar de su ya avanzada edad. Un disco imprescindible que devolvió a McCartney a la senda del éxito (número 6 en USA y UK)

El éxito del álbum fue, además, una excelente excusa para que, en  septiembre de 2005 , Paul y su banda comenzaran una nueva gira americana: The US TOUR. Treinta y siete conciertos en dos meses y 60.000.000 de dólares de recaudación. A su repertorio habitual, McCartney añadió temas de su nuevo disco (“Fine Line“, “Jenny Wrenn“, “Follow Me” y “English Tea“), temas de su carrera en solitario que jamás había tocado en directo como “Too Many People” y nuevas perlas del repertorio de los Beatles que no había interpretado nunca en directo en solitario (“I’ll Get You“, “I Will“, “Till There Was You“, “For No One“, “Fixing a Hole“, “Please Please Me“).

En octubre de este 2005, se edita un nuevo recopilatorio de la carrera en solitario de John Lennon: “Working Class Hero: The Definitive Lennon“, una estupenda compilación de 2 cd’s que fue editada el día en que John hubiera compuesto 65 años y que posiblemente sea la más completa que se haya editado. Muchas de las canciones fueron remezcladas y remasterizadas para la ocasión mejorando sensiblemente su sonido. El disco obtuvo éxito comercial en Inglaterra (número 11) y fue un rotundo fracaso en Estados Unidos (135).

El matrimonio de Paul y Heather, a pesar de tener sólo 4 años de antigüedad y de haber tenido como resultado el nacimiento de la cuarta hija biológica de Paul -Beatrice-, no funcionaba. Mills y McCartney se separaron oficialmente en mayo de 2006, con un comunicado en el que ambos señalaban que la separación transcurriría de forma “amistosa”. Al mismo tiempo, se lamentaron de que no haya sido respetada su intimidad. “Cada vez nos resultó más difícil llevar adelante una relación normal cuando constantemente se estaba interfiriendo en nuestra vida privada. Para toda pareja una separación ya es lo suficientemente difícil. Pero para aquella que debe pasar por esto en público, con una hija pequeña, supone un enorme estrés”. Sin embargo, al poco tiempo, Heather comenzó a conceder entrevistas a los medios del corazón afirmando ser una víctima de Stela,  “la celosa y malvada hija de Paul que quiso separarnos”, que “Paul a menudo se emborrachaba y fuma muchos porros”, e incluso acusó a McCartney de maltrato físico y psicológico.

Pero Mills no midió con quien se estaba metiendo. Macca era, es y será una institución casi sagrada en Gran Bretaña, “el beatle-Paul”… Mills comenzó a recibir duras críticas “prostituta”, “busca fortunas”, “bruja”, “ladrona”, entre otras lindezas. Se avecinaba un divorcio movido…

Pero volvamos al tema, los Beatles estaban de actualidad en julio de 2006. En esta ocasión se trataba del estreno de un espectáculo del Circo del Sol con la música de los Beatles como tema principal: “Love”. El proyecto nace de la amistad de George con el fundador del circo canadiense, Guy Laliberte. Harrison, antes de morir, acordó con el resto de Los Beatles y  Yoko Ono, la posibilidad de montar un show que tuviera como banda sonora la música del grupo y como protagonistas principales a los personajes de las canciones. Apple y El Circo del Sol

Para realizar la banda sonora -fundamental para el espectáculo-, Apple y el Circo del Sol  contrataron a George Martin y su hijo Giles para que hicieran las mezclas del álbum. Y es que la banda sonora debería componerse  de forma que cada tema sería mezclado incorporando partes de otros temas en busca de ambientes o atmósferas especiales. Los Martin trabajaron casi dos años en el proyecto…, pero el resultado mereció la pena.

Paul, Ringo y su esposa Bárbara, y las viudas de George y John -Olivia y Yoko- acudieron a la premiere del espectáculo en Las Vegas. Tampoco la primera esposa de Lennon, Cynthia,  su hijo Julian, y el hijo de George -Dhani-, quisieron perdérselo.

Fue todo un éxito. Al finalizar la obra, McCartney subió al escenario y gritó “¡Esto va por John y George!”. Ringo, por su parte, dijo: “fue emotivo porque dos de nosotros no estaban aquí”. El show, cargado de acrobacias extremas, complicados trajes y efectos especiales, recibió buenas críticas. El diario británico “Daily Telegraph” calificó “Love” como un espectáculo “casi indecorosamente espectacular y muy emocionante”, mientras que el “Toronto Star” afirmó que se trataba de “el hasta ahora mejor show del Cirque du Soleil. Es inolvidable“. Hoy en día sigue representándose

Intentando abstraerse de todo el follón mediático de su separación, Paul se pone a trabajar en su nuevo trabajo de música clásica, “Ecce Cor Meum” que habría de editarse en septiembre de 2006. McCartney vuelve al formato de oratorio en este ya su cuarto álbum clásico y obtiene críticas muy favorables y un segundo puesto en la lista de discos de música clásica, como muestra podéis escuchar su angelical segundo movimiento “Gratia“.

El mismo mes en el que se editó “Ecce Cor Meum”, se estrena el documental “The U.S. vs. John Lennon sobre los problemas de John con la Administración Nixon a causa de su activismo político-pacifista. La película cómo la Casa Blanca usó la amenaza de deportación para tener controlado al incómodo Lennon e ilustra cómo escuchaban sus conversaciones por teléfono y era vigilado noche y día. Muy interesante y extremadamente inquietante, a partes iguales.

El documental se acompaño con la edición de un CD a modo de banda sonora que contenía las canciones de mensaje más polémico de la carrera de John.  A pesar de ser, sin duda, el menos comercial de todos los recopilatorios que se han editado sobre la trayectoria de John, obtuvo un notable puesto 19 en listas.

En noviembre  se edita la banda sonora del espectáculo de los Beatles y el Circo del Sol, “Love“, que se había estrenado en el verano de este mismo 2006. George Martín y su hijo mezclaron las canciones utilizando las cintas máster originales en colaboración con el Cirque du Soleil. “Tomamos todas las cintas originales del catálogo de The Beatles. Las de cuatro pistas, de ocho pistas y de dos pistas y utilizamos esta gama de sonidos y de la música para crear una base sonora. Es una nueva experiencia, un nuevo modo de volver a vivir a Los Beatles”.

Realmente nunca se pensó que “Love” acabara siendo un disco. En realidad, los Martin se dedicaron a “jugar” con canciones y fragmentos de éstas intentando (y logrando) crear sugerentes ambientes sonoros-beatle.  El resultado satisfizo tanto a los productores como a McCartney, Ringo y las viudas de George y John. Estaba claro que de ahí tenía que salir un disco, “La música fue originalmente diseñada para el show ‘Love’ en Las Vegas. Pero al hacer esto hemos creado un nuevo álbum de The Beatles“, dijo Martin. “The Beatles siempre buscaron otros modos de expresión de ellos mismos y esto es otro paso adelante”, señaló.

El disco arranca con “Because“, versión “a capella” (con el sugerente acompañamiento de unos lejanos trinos de aves) de la que posiblemente sea la mejor interpretación vocal de los de Liverpool cantando a voces. Desnuda y encantadora. De repente el acorde inicial de “A Hard Day’s Night” da paso al solo de batería (y parte del solo de guitarra) de “Carry That Weight” e introduce una mejoradísima versión (a nivel de sonido) de “Get Back / Glass Onion“, fusión de ambas canciones (con toques de “Hello Goodbye”) a modo de puente para llegar a una excelsa versión de “Eleanor Rigby” que, básicamente, cambia el orden de estrofas y estribillos y se funde en una limpísima y breve versión de “Julia”.

Las versiones de “I Am The Walrus” y  “I Want To Hold Your Hand” son menos sorprendentes sino fuera por el inmejorable sonido, en especial, de la segunda. Las verdaderas sorpresas llegan con “Drive My Car” / “The Word” / “What You’re Doing” que se funde con una naturalidad absoluta -y con el solo de “Taxman” por en medio- con “What You’re Doing” para desembocar en “The Word”. Simplemente acojonante.

Gnik Nus“, es, como su propio nombre indica, “Sun King” al revés apoyada sobre los sitares de “Getting Better” y sirve de entrada a una sobrecogedora “Something” que descansa sobre un discreto fondo orquestal hasta fundirse con un fragmento de “Blue Jay Way” con elementos de “Nowhere Man”. Con “Being for the Benefit of Mr. Kite!” / “I Want You (She`s So Heavy)” / “Helter Skelter” llegamos a otro momentazo, el clásico de Sgt Pepper’s se funde con “I Want You” y los gritos de McCartney en “Helter Skelter”.

“Help!”, suena simplemente perfecta y abre el debate de si sería un crimen o no remezclar de nuevo las cintas originales en lugar de sólo remasterizarlas; yo abogo por lo primero tras escuchar este disco. “Blackbird” / “Yesterday“, fusiona la intro de la canción de 1968 con el clásico de los clásicos beatle a la que Martin retoca brevemente el arreglo de cuerda. Mucho más curiosa resulta “Strawberry Fields Forever” y como describe la evolución de uno de los grandes clásicos de la historia. Pasa del encanto acústico de la “Toma 1” original, se funde con la mítica (para fans) “Toma 7” (la de los coros) para acabar llegando a la versión definitiva que todos conocemos y que suena mejor que nunca. Luego se introducen nada más y nada menos que las trompetas de “Sgt pepper’s”, el solo de trompeta de “Penny Lane”, el de clavicordio de “Piggies”, el de “In my life” y el final de “Hello Goodbye”. Casi nada…

Within You Without You“, nos ofrece el tema hindú de George con la batería e introducción de “Tomorrow Never Knows”, mientras en la remezcla de “Lucy In The Sky With Diamonds” vemos como se introduce el misterioso instrumento hindú que aparecía en “Baby You’re a Richman” en el estribillo. Algunos platos al revés y diversos efectos dan fin a la canción. En “Octopus’ Garden” los primeros versos cuajan con el fondo musical de “Goodnight”, luego, el clásico de Ringo suena brillantísimo. Acaba con el elegante instrumental introductorio de Sun King.

Lady Madonna” arranca con la entrada de batería de “Why Don’t We Do It In The Road” da paso al solo de saxo de “Lady Madonna” y de ahí, arranca la canción como la conocemos (pero con qué sonido). Al llegar al solo aparece una siniestra “Hey Bulldog” mezclada con el órgano de Billy Preston en “I Want You (She’s So Heavy)” y el punteo de Clapton en “While My Guitar Gently Weeps”. Brillante, como “Here Comes the Sun” / “The Inner Light“, a George le hubiera encantado, “Here Comes The Sun” con la percusión “a la hindú” de “Within You Without You” para que al final  aparezca un fragmento la hipnótica “The Inner Light” con los coros de “Oh Darling” de fondo.

Come Together” / “Dear Prudence” / “Cry Baby Cry” es otra genialidad. El clásico de Lennon se funde con pasmosa facilidad con el instrumental final de “Dear Prudence” y desemboca en un fragmento de “Cry Baby Cry”, previo paso por la misteriosa e inacabada “Can You Take Me Back” de Macca. Menos sorprendentes son las estándares versiones de “Revolution” y “Back In The USSR” aunque su extraordinario sonido deja a las claras que estos muchachos merecen una “remezclaremasterización” de su catálogo.

Dos de los momentos cumbres llegna con “While My Guitar Gently Weeps“, en la que George Martin escribe un nuevo arreglo de cuerdas para la maqueta original que George grabó en su casa, y “A Day In The Life“, que empieza con la toma 1 de la canción, luego se funde con la original pero la voz de Lennon sigue siendo la de esta primera toma.

Llegamos a la traca final arrancando con “Hey Jude“. La mejor canción de todos los tiempos suena brillante. Reduce la duración original y adelanta los clásicos “Na na na na… Hey Jude”. Deja una parte con voz, bajo y batería, muy propia para un concierto que nunca tendrá lugar. El final comienza a introducir “Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band (Reprise)“, que suena simplemente brutal, y acabamos con el himno “All You Need Is Love“, el colofón a la fiesta. El final incorpora “Baby You’re A Richman”, “Rain”, “Sgt.Pepper’s”, “Goodnight”…

“Love”, el disco, recibió las máximas calificaciones en todos los medio críticos, ganó un Grammy y tuvo un enorme éxito (4 USA, 3 UK y número 1 en una decena de países alrededor del mundo). Lo habían vuelto a hacer.

También en noviembre de 2006, Paul edita su nuevo DVD en directo “The Space Within Us”, recogiendo los mejores momentos de su última gira americana. A nivel de factura cinematográfica y de sonido, es el mejor DVD de McCartney. Lástima que la voz del Sir, a sus entonces 64 años, ya no alcance el nivel de sus años mozos. Con todo es una compra muy recomendable, merced a interpretaciones como “Got To Get You Into My Life“, “Too Many People” / “She Came in Through the Bathroom Window” o “Helter Skelter“. No obstante, el momento cumbre del DVD -y la razón de su título-  es la conexión en directo que Paul realizó durante su concierto en Anaheim, California, con la Estación Espacial Internacional y durante la cual interpretó “Good Day Sunshine” y “English Tea” para los astronautas Valeri Tokarev y Bill McArthur.

En medio de el torbellino mediático que seguían suponiendo los pormenores de su separación, Paul rompe con su discográfica de toda la vida EMI “cansado de que pudieran tantas trabas a todo y fueran tan lentos” para fichar por el nuevo sellos discográfico Hear Music -propiedad de la cadena Starbucks- en donde, en junio de 2007, lanza su nuevo disco: “Memory Almost Full” (enlace a review en Guilletek’s).

El propio Paul recuerda sobre este álbum, “Comencé las canciones de este disco antes de “Chaos and Creation in the Backyard”. Cuando estaba finalizando todo lo relacionado con Chaos, me di cuenta de que tenía este álbum sobre el que volver. De modo que lo escuché de nuevo, preguntándome si lo disfrutaría, todo lo que hice fue escuchar un par de cosas y luego comencé a pensar: “Bien, me gusta ese tema, ¿qué hay de malo en él?”, así que decidí acabarlo”. La crítica le otorgó altísimas calificaciones situándolo a la par de “Flaming Pie” (1997) y el reciente “Chaos” (2005). El público también respondió, elevando el disco al número 3 en USA y al 5 en UK.

Es un muy buen álbum que, aunque para mí no llega al nivel de “Chaos” o “Flaming Pie”, demuestra que Paul tiene aún cosas que decir. McCartney vuelve a tocar y cantar todo y hay un puñado de canciones de gran nivel como los singles “Dance Tonight” y “Ever Present Past“, “See Your Sunshine“, “Only Mama Knows“, la preciosista “You Tell Me“, “Vintage Clothes“, el excelente rock de “That Was Me“, “House Of Wax“…, además tenemos dos muy buenas canciones con “mensaje” a Heather: la brillante “Mr. Bellamy” y la soulera “Gratitude“. Buen disco de Paul.

Un par de meses después, en  agosto de 2007, Ringo lanza su recopilatorio “Photograph: The Very Best of Ringo“, sin duda, el recopilatorio definitivo de la carrera en solitario de Ringo Starr y un disco muy recomendable que el baterista edita en su vuelta a la discográfica EMI/Capitol. Todas las mejores canciones de Ringo entre 1970 y 2007 están en este disco que alcanzó un meritorio puesto 26, su mejor resultado en años.

En septiembre de 2007 se estrena la película “Across the Universe“, un musical dirigido por Julie Taymor, Algunas estrellas como Bono (Dr. Robert), Eddie Izzard (Sr. Kite), Joe Cocker o  Salma Hayek, participan  en esta historia en la que Jude (Jim Sturgess), un joven trabajador, deja Liverpool para buscar a su padre en Estados Unidos. Allí, Jude conoce a múltiples personajes del movimiento anti-bélico que sirven de prefecto trasfondo a las más de 30 versiones de temas de los Beatles que componen la banda sonora.

En noviembre del mismo año, Paul edita “The McCartney Years” un triple DVD con vídeos musicales, interpretaciones en directo y material inédito de su carrera en solitario de Paul McCartney entre 1970 y 2005. Los primeros dos discos contienen videos promocionales, desde “Maybe I’m Amazed”, de 1970, hasta “Fine Line”, de 2005.  El tercer y último disco incluye siete canciones del largometraje de 1980 Rockshow, interpretadas durante su etapa con Wings, una nueva edición de la aparición de McCartney en MTV Unplugged y once temas del concierto ofrecido por McCartney en el Festival de Glastonbury en 2004, como parte de su gira ’04 Summer Tour.

La actividad de Ringo continuó con la edición, en enero de 2008, de su nuevo álbum de estudio, “Liverpool 8“. Producido por el habitual productor de Ringo  Mark Hudson y el Eurythmic Dave Stewart, el CD es más de lo mismo: nostalgia inofensiva, producción y ejecución musical impecables y, seamos claros, mucha mediocridad. La primera vez que escuchas el disco resulta agradable y canciones como “Liverpool 8” hacen asomar una sonrisa a tu cara, pero conforme el disco termina, es probable que no recuerdes una sola canción. Ringo lleva varios años repitiendo fórmula y comienza a estar agotada

En marzo de 2008, se resolvió finalmente el divorcio de Paul y Heather. Fue un proceso muy mediático, seguido tanto por la prensa “seria” como por la prensa rosa británcia. En un principio ella pidió 125.000.000 de libras ante los 16.000.000 que ofrecía el abogado de McCartney. En la sentencia el juez Hugh Bennett calificó los testimonios de Mills como “faltos de realidad, inconsistentes, inexactos y poco menos que cándidos”. La modelo, que decidió representarse a sí misma durante los seis días que duró el juicio, fue calificada en dicha sentencia como “la peor enemiga de sí misma, con un carácter voluble y explosivo”, en oposición, el juez calificó a McCartney como una persona “consistente, exacta y honesta”. Finalmente se resolvió con 24.300.000 de libras más una paga de 35.000 libras anuales para los cuidados y educación de la hija de ambos, Beatrice. Paul declaró:  “Se acabó, ya no más caos, ya no más Heather…, tendré paz al fin. Heather fue un error, pero siempre hay un lado positivo, me ha dado una hija maravillosa”.

A pesar de la turbulencia del divorcio con Heather, la vida sentimental de McCartney gozaba de buena salud, puesto que, desde hacía aproximadamente un año (principios de 2007) había comenzado una relación con la empresaria norteamericana Nancy Shevell, a la que ya conocía puesto que era una de las mejores amigas de Linda

Cerrado el capítulo Mills, McCartney, llamó a su otra “mitad electrónica” para editar, en noviembre de 2008, el tercer trabajo del proyecto The Fireman, “Electric Arguments” (enlace a review en Guilletek’s). Por primera vez los nombres de McCartney y Youth aparecen en la portada y su trabajo tiene una orientación más comercial que experimental. De hecho, es el primer disco del Bombero en el que encontramos voces (de Paul, claro) en unas canciones que McCartney escribió en su totalidad y Youth arregló de forma contemporánea. La crítica recogió el álbum con alborozo, BBC Radio, calificó el álbum de “brillante”, Uncut lo nombró disco del mes y habló de “una asombrosa colección de aventuras eternas que toca los mejores aspectos del sonido actual”, el Daily Telegraph definió el álbum como “un placer puramente escuchable con un gran sentido de la espontaneidad y de la imaginación musical”. Recibió un mínimo de 4 estrellas sobre cinco en la mayoría de las publicaciones musicales y es que “Electric Arguments” es tan bueno como sorprendente. “Nothing Too Much Just Out of Sight“, la brillante “Two Magpies“, “Travelling Light“, el single “Sing The Changes“, la tremenda “Highway“. Un disco soberbio.

El 4 de abril de 2009, Paul acudió como invitado al festival benéfico “Change Begins Within”, organizado por el cineasta David Lynch (enlace al show) en Nueva York. Paul arrancó su set  tocando “Drive My Car”, a la que sucedieron “Jet”, “Got To Get You Into My Life”, “Let It Be”, dedicó “Here Today” a John Lennon, atacó “Band On The Run” y entonces llegó el momento y Paul dijo “en este momento me gustaría presentaros a alguien que seguro conocéis: ¡¡Billy Shears!!”. Ringo subió al escenario y cantó “With a Little Help from My Friends” en un momento absolutamente histórico. El público respondió con una larga ovación, pero no había terminado, Ringo cogió las baquetas y tocó junto a Paul “Cosmically Conscious” y “I Saw Her Standing There” como fin de fiesta.

Pocos meses después, Ringo y Paul volvieron a coincidir  en un escenario en junio de 2009, durante la celebración del E3, el más importante festival de entretenimiento electrónico del mundo. Starr y McCartney acudieron invitados, junto a Yoko y Olivia Harrison, para promocionar el videojuego The Beatles: Rock Band. El juego en sí es un interesante producto beatle, no sólo por las excelentes cinemáticas con el grupo como protagonista (sobre todo la de apertura y la que aparece al final del juego), ni por las excelentes recreaciones de los músicos, ni siquiera por ser un juego extremadamente divertido…, sino por el excelente trabajo de remezcla y remasterización que realizó Giles Martin. Excelentes remezclas  y gran juego.

También en junio se edita “Let It Roll: Songs by George Harrison“, un estupendo recopilatorio de la carrera de Harrison como solista y aunque, como siempre cuando hablamos de los grandes, se echan de menos algunas canciones, es sin duda el mejor recopilatorio de George. Alcanzó un puesto número 4 en listas.

El inagotable Paul vuelve a la carretera en julio de 2009 con una gira de 10 fechas por Norteamérica.

Pero la gran noticia Beatle de la primera década del siglo XXI llegaría el 9 del 9 del 9, el nueve de septiembre del año 2009: la remasterización de toda la discografía de los Beatles. Desde la grabación de los discos, la única revisión de la discografía del grupo se produjo en ¡¡1987!!

Los Beatles suenan como nunca en esta nueva remasterización en la que cada disco se acompaña de un pequeño documental sobre la grabación del álbum en cuestión. Se reeditan los 13 discos del grupo (usando la versión americana de “Magical Mystery Tour”), más la recopilación de singles que no aparecían en ningún LP “Past Masters”.

Editados en una caja con todo lujo de detalles, los CD’s intentan replicar el formato de los vinilos originales y se publican en dos formatos: estéreo y mono. Especialmente interesante resulta la versión mono de la discografía que es, no lo olvidemos, tal y como los Beatles concebían su música hasta “Abbey Road”, al punto que John Lennon llegó a decir “no has escuchado Sgt. Pepper’s si no lo has hecho en mono”…, y algo -o mucho- hay de cierto en ello. Especialmente en la etapa 1963-1967, el grupo suena mucho más potente y compacto en las versiones mono que en las estéreo.

Pero hay muchas más diferencias que la mera distribución del sonido, la diferencia técnica, a grandes rasgos entre mono y estéreo es que mientras el sistema mono utiliza un solo canal de información el estéreo utiliza dos, el izquierdo y el derecho. Que algo suene por dos altavoces  hace que lo que suene sea estéreo, para serlo cada canal debe tener información-sonidos distintos.

En el caso de los Beatles, tenemos que, a diferencia de lo que pasa hoy en día, en que el estéreo es lo habitual (y se hace compatible con equipos mono -TV, Radio FM etc.), en su época el estándar era el mono y el estéreo era un artículo de lujo que sólo tenía predicamento en Estados Unidos. La mezcla estéreo es hacía por cumplir con Capitol USA sin poner demasiado empeño en el asunto, el mismo George Martin confesaba poco interés por ellas. A este respecto, el ingeniero de sonido Geoff Emerick dijo, “las mezclas mono eran la prioridad número uno, al estéreo le costó establecerse en Inglaterra. La mejor copia de Sgt. Pepper es la versión mono porque nos pasamos tres semanas mezclándola y la versión estéreo fue mezclada en dos días y medio. Nadie se da cuenta de que todo el esfuerzo se ponía en la mezcla mono porque nunca monitoreábamos en estéreo. Todo salía por un altavoz. Así era que lo escuchábamos”. A esto tenemos que sumarle que las sesiones de las versiones mono y estéreo se hacían con lapsos de varios meses entre ambas y la ausencia de informatización… Las diferencias entre mezclas eran lógicas a todos los efectos.

Hay algunas canciones con curiosas diferencias entre ambas versiones, por ejemplo en “Help!”, las voces de la versión mono y  estéreo son distintas y hasta hay una diferencia en la letra: en la versión mono John dice “AND now these days are gone” y en la estéreoBUT now these days are gone”. Tampoco hay pandereta en la versión mono. En “Lucy In The Sky With Diamonds”, vemos que la mezcla mono presenta diferencias de velocidad, pitch (es un poco más lenta) y, consecuentemente, de timbre (un tercio de semitono más bajo) y que las voces tiene efecto flanging (el antecesor del flanger). En la mezcla estéreo no se hizo ninguna de estas dos cosas, por lo que suena un poco más rápida, un tercio de semitono más arriba y sin el flanging.  En “She’s Leaving Home”, la máquina de reproducción corría con el sincro a 53 ciclos por segundo en la versión mono resultando, además de bastante más rápida, un semitono entero más alta que la edición estéreo.

Elegir entre una versión y otra acaba siendo una cuestión de gustos. Estos vídeos son una buena muestra de las diferencias entre ambas versiones: vídeo 1, vídeo 2.

En noviembre de 2009, McCartney edita “Good Evening New York City“, un nuevo álbum y DVD en directo recogiendo su gira veraniega de ese mismo año. Entre el repertorio Beatle, además de sus habituales, añade “I’m Down“, “Day Tripper” un bonito homenaje a John con “A Day in the Life/Give Peace a Chance” y una versión de “I Saw Her Standing There” con la colaboración de Billy Joel. De sus canciones en solitario cabe destacar la  inclusión de los clásicos de Wings “Mrs. Vanderbilt” y “My Love“, así como la interpretación en directo de dos temas de su grupo paralelo The Fireman, “Sing The Changes” y “Highway“.

La primera década del siglo XXI acaba con un Beatle de 67 años, llamado Paul McCartney, volviendo a la carretera con su nueva gira “The Good Evening Europe Tour”

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 11 de mayo de 2013.

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THE BEATLES. Capítulo 17 (1974-1980). Ex-Beatles, los restos del naufragio. Parte II

Con los rumores de reunión más vivos que nunca y, a diferencia de otras veces, con fundamento real, los miembros del grupo prosiguen con su carrera en solitario. En octubre de 1974, John edita “Walls and Bridges” (enlace a crítica en Guilletek’s). Grabado en Nueva York y autoproducido por el propio John, sigue siendo un disco muy melancólico y con la separación de Yoko muy presente. Es un gran trabajo, y el genio musical de John se deja ver en canciones como la imprescindible “#9 Dream“, “Nobody Loves You (When You’re And Out)“, “What You Got” (por la que Lenny Kravitz debería pagar royalties) y “Whatever Gets You Thru The Night“. Precisamente esta última canción, en la que John es acompañado al piano y en la parte vocal por Elton John , fue el primer número 1 que John conseguiría como solista. Elton estaba convencido que la canción iba a ser un éxito pero Lennon no lo pensaba, el debate llegó a un punto en el que el pianista desafío a John con una apuesta: si la canción era un éxito como single, John debería actuar en directo con él. Como hemos dicho, la canción, al igual que el LP, fue número 1.

John cumplió su parte de la apuesta y, el 28 de noviembre de 1974, apareció para alborozo de los presentes en el escenario junto a Elton John. El Madison Square Garden contempló a ambos artista interpretar “Whatever Gets You Thru The Night” así como un par de temas de los Beatles: “Lucy In The Sky With Diamnons“, y la mccartiana “I Saw Her Standing There” que John presentó con las siguientes palabras: “Me gustaría dar las gracias a Elton y los chicos por invitarme esta noche. Pensamos en una canción para terminar y con la que pueda salir de aquí,… y creímos que sería mejor hacer una canción de un viejo, y alejado novio mío, llamado Paul. Esta es una que nunca canté, es una antigua canción de los Beatles, y creo que casi todos la conocen”. John seguía acercando posturas.

La relación entre Lennon y McCartney gozaba de una excelente salud, de hecho, según palabras de May Pang, en estas fechas, Paul y John estaban haciendo “planes para trabajar juntos en 1975, se iban a trasladar a Nueva Orleans para hacer algo de música”. Sin la influencia de Yoko y espoleado por Pang, John empezó a plantearse seriamente recuperar su vida de rock’n’roll star. Es paradójico que fuera McCartney, para nada afín a Ono, quien propiciara el acercamiento entre John y Yoko. Fue Paul quien le dijo a John al que recientemente había visto a Yoko y le había dicho que le gustaría volver a verle. Tras el concierto en el Madison Square Garden, una pequeña japonesa se acercó al camerino de John…

Pero las relaciones entre los miembros del grupo siguen dándose en el estudio. El nuevo álbum de Ringo, el continuista “Goodnight Viena“, cuenta, de nuevo, con una canción de John: “(It’s All Da-Da Down To) Goodnight Vienna“. El resto del disco pretende repetir, sin demasiado atino, las fórmulas de “Ringo”. El LP, editado en noviembre de 1974, se reitera los clichés del anterior pero ya sin su frescura, suena a más de lo mismo. Con todo, consiguió un meritorio octavo puesto en USA pero sólo un nº30 en Inglaterra.

Antes de que acabara este 1974, George también editaría un disco. Harrison tuvo un año movido, especialmente propiciado por su atribulada vida amorosa. El matrimonio Harrison no era feliz… No habían tenido hijos y George sufría por eso. Fueron a especialistas y Harrison le dijo a todo el mundo que él era estéril. Sólo quería proteger a Pattie (luego George tuvo hijos y Pattie aún no ha sido madre), pero, por otro lado, George continuaba siendo infiel muy frecuentemente…y Pattie comenzaba a coquetear (nada más) con un amigo de George, que siempre había estado enamorado de ella: Eric Clapton .

Un día, en el que el matrimonio Harrison cenaba con Ringo y Maureen (su mujer), de repente, George se levantó y dijo que estaba enamorado de Maureen. Ringo le echó de casa., pero, a los pocos días, Pattie se los encontró en la cama. Esto hartó a Pattie que, sin divociarse de George, comenzó a abrirse a nuevas relaciones. Eric Clapton que había caído en las redes de la heroína a causa de estar enamorado de la mujer de su mejor amigo (para la que compuso cuantro años atrás la monumental “Layla“, si acaso la canción de amor más descarnada que se haya escrito), dejó las drogas ilusionado con la nueva situación… Al poco tiempo comenzaron una relación a espaldas de George.

En lo musical, su disco de 1974, “Dark Horse“, es realmente flojo, tiene algún buen momento (el tema “Dark Horse” es bueno y “So Sad“, “Maya Love” y “Far East Man” estaban en buena línea) pero es aburrido y pretencioso. George sigue empecinado en su historia hindú y aburre al más pintado. La gira fue igualmente desastrosa, George estaba más preocupado por la religión que por la música y convertía sus conciertos en interminables letanías religiosas con fondo de música hindú. Incluso se escucharon pitos en algunas actuaciones. La gira y el disco tuvieron críticas muy desfavorables, alegando que George estaba cantando muy mal, que la banda era amateur y que las canciones eran aburridas. Aún con todo el disco llegó al nº4 (al fin y al cabo era un beatle).

1975 era un año señalado en el calendario beatle, puesto que era el año en el que expiraba su contrato con EMI. Los miembros de la banda serían libres para renegociar sus contratos discográficos a partir de 1976. En enero de 1975, poco después de co-escribir con David Bowie el número 1 “Fame“, John y Yoko se reconciliaron formalmente. John anuló sus planes de trabajo con Paul y editó un álbum de versiones de clásicos de los 50, “Rock’n’Roll“. Lennon intentó dar su enfoque a algunos clásicos del rock pero no consiguió un disco redondo y apenas la excelente versión de “Stand By Me” merece reseña. El disco obtuvo, sin embargo, un notable éxito alcanzando un número 6 en febrero de 1975. Sería la última edición discográfica de John Lennon en cinco años, poco después Yoko anunciaría que estaba embarazada y John decidió retirarse para cuidar a su mujer y a su futuro hijo, Sean. El niño ganó un padre y el mundo perdió un genio. El 18 de abril el público asistió a su última actuación en directo durante el especial de la ATV “A Salute to Lew Grade”. El programa fue grabado en abril y televisado en junio. Lennon interpretó dos canciones de “Rock ‘n’ Roll “, “Slippin ‘and Slidin’” y “Stand By Me” (esta última fue excluida de la transmisión televisiva), seguidas de “Imagine“.

Aunque John decidiera no acompañarle, Paul continuó con su plan de viajar a Nueva Orleans para grabar un nuevo disco. Paul quería volver a la carretera, pero quería hacerlo con un disco debajo del brazo…, pero, antes de nada necesitaba una banda. “Band On The Run” había sido obra de Paul, Linda y Denny Laine, repartiéndose el trabajo en el estudio. Paul inició un casting y tras un breve paso de Geoff Britton por la batería, los elegidos fueron Joe English (batería) y Jimmy McCulloch (guitarra). Habemus nuevos Wings.

El nuevo disco de Wings se titularía “Venus And Mars” (enlace a crítica en Guilletek’s). Aunque las grabaciones comenzaron en Londres (Abbey Road), acabaron el disco en Nueva Orleans durante la época de carnaval. El LP es tan brillante como “Band on the run”, pero es muy sólido. Realmente parece concebido como “excusa” para lanzar una gira, con temas muy “de directo”, potentes y alejados de trucos de estudio. Canciones brillantes como “Venus And Mars / Rockshow“, “Letting Go“, “Call Me Back Again“, “You Gave Me The Answer” dan buena muestra de la calidad de un álbum que además tenía un megahit planetario como “Listen To What The Man Said” (número 1 absoluto). El nuevo disco de Wings obtuvo buena críticas y alcanzó el número 1 en Estados Unidos e Inglaterra. Espoleado por el éxito, Paul lanza una gira, Wings Over the World Tour, en Reino Unido, con paradas en Australia (enlace al concierto), Estados Unidos y Canadá durante los siguientes meses y con una gran parte del álbum Venus and Mars en el setlist. McCartney, como ya habían hecho antes John y George, se atreve a tocar algunas canciones de los Beatles durante esta gira, así “I’ve Just Seen A Face“, “Blackbird“, “Lady Madonna“, “The Long And Winding Road” y “Yesterday” hicieron las delicias de los asistentes.

El gran éxito de Wings y la reconciliación de John y Yoko anularon las posibilidades de reunión que se habían abierto durante 1974. Con todo, la relación entre John y Paul había mejorado mucho y eso ya no habría de cambiar.

En una entrevista de mayo de 1975 para la revista Rolling Stone, John Lennon habla sobre su reconciliación con Yoko (“hemos vuelto porque nos queremos, nada más”) y se refiere al tiempo que han pasado separados como su “fin de semana perdido”. También hay tiempo para los Beatles, “todo está bien ahora con los chicos, hablamos habitualmente” y para Paul, “Band On the Run es un álbum fantástico…, creo que los Wings son un grupo conceptual, como lo fue la Plastic Ono Band, no es un grupo real, es Paul, es la música de Paul, y es buena”

George intenta redimirse del fiasco que supuso su anterior trabajo con “Extra Texture (Read All About It)“. Editado en octubre de 1975, este L.P tenía mejor calidad y una marcada influencia de soul, probablemente generada por la gran afición que George sentía por Smokie Robinson. La crítica lo trató un poco mejor, y de él se destaca el single “You“, que, aunque tuvo un moderado éxito en listas, es un tema arrebatador. No es un gran disco -George lo considera el peor de su carrera- pero mejora al LP anterior y tiene temas muy disfrutables como la citada “You” o la sentida “Ooh Baby (You Know That I Love You)” que le ayudaron a conseguir un nº8 en listas americanas y un 16 en las británicas. Tras la edición de este disco, y expirado el contrato con EMI, George comienza a negociar con la compañía discográfica “A&M”, con la que acabará firmando .

1975 no acabaría sin el disco del Beatle que faltaba. Ringo publica en diciembre de 1975 “Blast from Your Past”, un recopilatorio de la carrera en solitario del batería sin demasiado que comentar. Ringo no estaba muy centrado en la música ya que acababa de divorciarse de Maureen (recordad su infidelidad con George) y la edición de este Lp tiene más que ver con la necesidad de mantener el ritmo de edición que solcitaba la compañía que por un criterio artístico. Ringo decide trasladar su residencia a Montecarlo para evitar impuestos. También vencido su contrato con EMI, firma con Polydor Records.

1976 arranca con Paul y sus Wings girando por medio mundo. La banda había comenzado en septiembre de 1975 actuando en Europa y Oceanía y en marzo había llegado la hora de “atacar” el estratégico mercado americano. La gira había tenido un tuvo un éxito arrollador, pero Paul se sentía un poco corto de repertorio para afrontar la gira americana (más exigente y comercialmente más interesante), así que fue aprovechando los descansos entre ciudades para grabar los temas que había ido componiendo en sus viajes…El álbum resultante se llamaría “Wings At The Speed Of Sound” –enlace a crítica en Guilletek’s– (Wings a la velocidad del sonido). Grabado en poco más de un mes y editado en marzo de 1976 es un disco concebido para tocar en directo y supone un futil intento de democratizar Wings y demostrar a la crítica que no eran “sólo” la banda de Paul McCartney (McCulloch compone y canta un tema, Laine compone uno y canta tres, English canta otro e incluso Linda canta un tema en solitario). Es un álbum notablemente inferior a sus dos trabajos anteriores a pesar de contener dos hits planetarios como la comercial “Silly Love Songs” o la destacable “Let’Em In“, pero no está exento de buenos momentos como “She’s My Baby“, la excelente “The Note You Never Wrote” (escrita por Paul aunque cantada por Denny Laine), “San Ferry Anne” o la canción de Laine “Time To Hide“. El disco fue de nuevo un enorme éxito comercial (nº1 en Usa y 2 en UK) y, aunque la crítica no lo recibió con el alborozo de los discos anteriores, fue la excusa perfecta para arrancar con fuerza la gira americana.

Durante su gira americana, Paul aprovechó su paso por Nueva York para visitar a John. McCartney, acompañado de Linda, apareció en los apartamentos Dakota con la guitarra al hombro y pilló desprevenido a John que no dudó en decirle: “Paul, esto no es Liverpool, no puedes aparecer cuando quieras y sin avisar… tengo una familia, no hagas esto”. Paul y Linda se marcharon pero volvieron al día siguiente y cenaron con John y Yoko. Después de cenar, Paul y John se quedaron viendo la tele y presenciaron como en el “Saturday Night Live”, el presentador ofreció un cheque de 3,000 dólares a los Beatles si se reunían y tocaban 3 canciones durante el programa…, por un momento pensaron en tomar un taxi para recorrer las pocas calles entre el apartamento de los Ono-Lennon y el estudio. John, en una entrevista publicada en 1980, recordaba la escena: “un día Paul apareció por aquí con la guitarra al hombro, como solía hacer en los viejos tiempos. Yo le eché y le dije “Paul, esto no es Liverpool”…Pero, por la noche, Linda y él se acercaron y estuvimos aquí comiendo algo, viendo la tele y recordando viejos tiempos. Un tipo ofrecía un montón de pasta por tocar en su programa y Paul y yo estuvimos viéndolo… , estuvimos a punto de ir al estudio. Más como una broma que como otra cosa…”

Pero no ocurrió…, no hubo reunión beatle. Lo que sí tuvimos fue un nuevo disco. En Junio 1976 se publica “Rock ‘n’ Roll Music” un nuevo disco doble con los temas (propios y versiones) más rockeros de la discografía del grupo. George Martin hizo una remezcla de las canciones que aparecen en el disco para la ocasión. Disco 1: Twist And Shout, I Saw Her Standing There, You Can’t Do That, I Wanna Be Your Man, I Call Your Name, Boys, Long Tall Sally, Rock And Roll Music, Slow Down, Medley (Kansas City – Hey, Hey, Hey, Hey), Money (That’s What I Want), Bad Boy, Matchbox, Roll Over Beethoven. Disco 2: Dizzy Miss Lizzy, Any Time At All, Drive My Car, Everybody’s Trying To Be My Baby, The Night Before, I’m Down, Revolution, Back In The U.S.S.R., Helter Skelter, Taxman, Got To Get You Into My Life, Hey Bulldog, Birthday, Get Back (With Billy Preston). Alcanzó un número 2 en Estados Unidos y un número 11 en Inglaterra.

En septiembre de 1976, Ringo debuta con su nueva discográfica con el LP “Ringo’s Rotogravure“. Intentando repetir el éxito de su disco de 1973, “Ringo”, el batería vuelve a echar mano de sus ex-compañeros. De esta forma, Paul le cede “Pure gold“, John “Cooking in the kitchen of love” y George “I’ll still love you“…, todas canciones más que dignas…, pero el disco naufraga. Ni la crítica, ni el público respaldaron el nuevo trabajo de Starr, quedándose en un nº28…Ringo se desinflaba peligrosamente.

La carrera de Ringo empezaba a demostrar síntomas de desgaste y algo parecido le estaba ocurriendo a la de George. Decidido a recuperar el prestigio perdido e ilusionado con su nuevo contrato discográfico con A&M, Harrison se pone a trabajar en su nuevo disco. Desgraciadamente, contrae una hepatitis que le impide terminar el LP para la fecha pactada (el 25 de junio) y, en un gesto sorprendente, A&M le rescinde su contrato. Una vez terminada la grabación, George le ofrece el disco a Warner Records y llegan a un acuerdo. “Thirty Three & 1/3” se edita en noviembre de 1976 y cosecha las mejores críticas desde “All Things Must Pass”. El álbum es definitivamente superior a todos sus trabajos post-All Things Must Pass gracias a canciones como “Beautiful Girl“, “True Love“, el single “Crackerbox Palace” o el excelente soul de “This Song” en la que George ironiza sobre sus problemas legales con “My sweet lord”. Harrison promocionó el disco con la grabación de videoclips (los podéis ver en los enlaces de las canciones, merecen mucho la pena) y con una aparición en TV junto a Paul Simon en la que interpretaron “Here Comes The Sun” y la canción de Simon “Homeward Bound“. Las cosas comenzaban a marchar mejor para George quien, a pesar de no conseguir un enorme éxito (nº11) recuperó gran parte de su prestigio.

En lo personal, el matrimonio Harrison estaba ya finiquitado y deciden divorciarse. George había comenzado una relación con Olivia, una empleada de la Warner (su casa de discos), a la que además había dejado embarazada, y Pattie estaba liada con Eric Clapton. Cuando la pareja decidió informar a George de su relación su respuesta fue: “Bueno, espero que me inviteis a la boda”… Harrison y Clapton nunca dejaron de ser amigos.

En noviembre de 1976, se edita en Inglaterra la versión americana de “Magical Mystery Tour”. La banda sonora de Magical Mystery Tour se editó en Inglaterra el 8 de diciembre de 1967 en forma de EP doble, es decir, dos vinilos “tipo single” cada uno con dos canciones en la cara A y otra en la B, haciendo un total de seis, pero en Estados Unidos, donde el EP ya no funcionaba, se había editado unas semana antes como álbum, añadiendo una serie de singles que se habían editado durante el reto de año de 1967. Con el tiempo, el formato americano acabó imponíendose y es como ha llegado a nuestros días, EMI editó la versión norteamericana en el Reino Unido el 19 de noviembre de 1976.

A finales de 1976, Paul edita un triple disco resumiendo la gira mundial de Wings. Originalmente iba a ser un disco doble pero la exitosa edición de algunos discos piratas que incluían el show completo hizo que Paul decidiera editar un triple disco y, así, poder incluir el setlist completo. “Wings Over America“, editado en diciembre de 1976, es un trabajo brutal en el que la banda suena de forma extraordinaria y que resulta un excelente resumen de la breve carrera de Wings. Hay momentos realmente espectaculares como la intro con “Venus And Mars”/”Rockshow” /”Jet” enlazadas, “Let Me Roll It“, un “Maybe I’m Amazed” de otro planeta, “Letting Go“, “Beware My Love“, el “Go Now” de Denny… Todo el (triple) disco está a una altura soberbia y no tiene ni un momento bajo. Como no podía ser de otra forma, los momentos álgidos de los conciertos llegaba cuando la banda interpretaba alguno de los cinco temas de los Beatles que Paul seleccionó para la gira: “Lady Madonna“, “The Long And Winding Road“, “I’ve Just Seen A Face“, “Blackbird” y “Yesterday“. En los créditos de las canciones de los Beatles, Paul decidió alternar el orden de los apellidos y el “Lennon-McCartney” se convirtió en “McCartney-Lennon”, provocando las públicas y airadas protestas públicas de Yoko…, John no dijo nada. El triple LP alcanzó el número 1 en Estados Unidos y el 8 en Inglaterra. Uno de los mejores trabajos de Wings.

Ya en 1977, en abril concretamente, se edita un nuevo disco de los Beatles, el polémico Live! at the Star-Club in Hamburg, Germany“. El grupo fue grabado con un aparato casero en la última de sus vistas a a Hamburgo en 1962 (ya con Ringo), antes de que estallara la beatlemanía. El propietario de las cintas ya intentó vendérselas a Brian Epstein en la década de los 60, oferta que el manager rechazó sin dudarlo por la pésima calidad de la grabación. Paul Murphy, director de Buk Records, compró las cintas en 1977 y formó una nueva compañía, Lingasong Records, específicamente para editar el disco. Las cintas fueron sometidas a un tratamiento de ampliación de audio para mejorar el sonido y fueron remezcladas. John, Paul, George y Ringo intentaron frenar su lanzamiento, pero ya era tarde: se editó el 8 de abril de 1977…, y fracasó. La calidad de la grabación en horrible pero no deja de ser un buen testimonio del sonido del grupo en sus salvajes inicios (“Long Tall Sally“, “The Hippy Hippy Shake“, “Twist & Shout“).

Ya que se había editado este directo no-oficial (que no pirata), EMI decidió editar un directo oficial del grupo. “The Beatles at the Hollywood Bowl“, se editó en mayo de 1977, y contiene una selección grabada en directo en los conciertos ofrecidos por los Beatles en el Hollywood Bowl de Los Ángeles el 23 de agosto de 1964 y el 29 de agosto de 1965. George Martin y el ingeniero de sonido Geoff Emerick tuvieron que trabajar duro para aislar la música del griterío de las fans…, pero el resultado mereció la pena. A pesar de la deficiencia del sonido, el disco consigue hacerse eco de la energía que transmitían los Beatles en directo. El propio Martin recuerda como tuvo que pedir permiso a los miembros del grupo para su edición: “Tuve que pedir el permiso de todos los ex- Beatles. Llamé a John y le conté lo del disco. Le dije que un principio estaba un poco escéptico con cómo pudiera salir, pero que luego quedé entusiasmado porque consideraba que el álbum iba a ser una pieza histórica. Le dije a John “Quiero que lo oigas y si no te gusta dame un grito”. Hable con él al día siguiente y estaba encantado con el álbum”. Paul dio su aprobación, al igual que George y Ringo, aunque estos últimos no estaban demasiado entusiasmados con el proyecto.

La verdad es que, a pesar de su sonido no demasiado claro, es el mejor testimonio grabado que tenemos de los Beatles en directo en plena beatlemanía y, como tal, es una maravilla llena de energía y vitalidad. Los Beatles eran una gran banda en directo y este álbum lo atestigua. Arranca, como era habitual en esta época, con una potente y recortada versión de “Twist And Shout” coreada por histéricos gritos de las fans. “She’s A Woman“, nos presenta a un McCartney en plenitud vocal en 1964, rockeando de forma fantástica, al igual que Lennon en el siguiente corte del disco “Dizzy Miss Lizzy“. La versión en directo de “Ticket To Ride” es simplemente fantástica, como la de “Can’t Buy Me Love“. “Things We Said Today” echa de menos sus características guitarras acústicas y apenas sobrevive al intento. Mucho mejor es la versión de “Roll Over Beethoven“, incluso superior a la de estudio con George cantando de forma mucho más agresiva.

La cara B del disco se abre con Ringo cantando “Boys” en una, de nuevo, gran versión que queda por encima de la versión de estudio. “A Hard Day’s Night” suena fantástica, como le pasa a “Help!“, ambas mucho más rítmicas que sus versiones pulidas en estudio. Un “All My Loving” acelerado y con Paul ligeramente desafinado da paso al gran final, con un “She Loves You” fantástico y sobre todo un enorme “Long Tall Sally” en el que Paul se deja la garganta.

En resumen, un disco muy interesante para los fans del grupo. No es un imprescindible, pero es un buen disco en directo (teniendo en cuenta los medios que se tenían en 1964/1965), y un excelente testimonio de la Beatlemanía. El sábado 4 de junio de 1977 el álbum The Beatles At The Hollywood Bowl llegó al número 1 en Inglaterra, en Estados Unidos se quedó en el 2.

Con los Beatles de nuevo en el candelero, el incansable Ringo vuelve a la carga con “Ringo The 4th” En esta ocasión, ni Paul, ni George, ni John participan…El disco es completamente prescindible e introduce a Ringo en la música disco con desastroso resultado… Se edita en septiembre del 77 y se queda en el nº162 en listas. Era un disco muy malo.

EMI/Capitol vuelve a intentar exprimir la gallina de los huevos de oro con la edición, en octubre, de un nuevo recopilatorio. Si un año antes habían recopliado las canciones más rockeras del grupo con “Rock’n’Roll Music“, esta vez compilan en un doble LP una selección de las canciones de amor del grupo bajo el título de “Love Songs“. Así, el disco 1 contiene “Yesterday”, “I’ll Follow the Sun”, “I Need You”, “Girl”, “In My Life”, “Words of Love”, “Here, There and Everywhere”, “Something”, “And I Love Her”, “If I Fell”, “I’ll Be Back”, “Tell Me What You See” y “Yes It Is“. El disco 2 contiene: “Michelle”, “It´’s Only Love”, “You’re Gonna Lose That Girl”, “Every Little Thing”, “For No One”, “She’s Leaving Home”, “The Long and Winding Road”, “This Boy”, “Norwegian Wood”, “You’ve Got to Hide Your Love Away”, “I Will” y “P.S. I Love You”. El doble LP tuvo un éxito moderado (no hacía ni tres meses que habían editado The Beatles At The Hollywood Bowl) y se quedó en un número 24.

Mientras  Paul y sus Wings, hinchados de éxito, vuelven al estudio con la idea de grabar un nuevo álbum y alargar el momento de popularidad del grupo. Con su cuarto hijo recién nacido (septiembre de 1977) Paul tuvo la idea de meter un estudio de grabación en un barco y grabar durante unas vacaciones. Tenían muy buen material y grabaron varios temas pero al poco tiempo comenzaron a surgir las desavenencias. Jimmy McCulloch era un tipo problemático, estaba colgado de drogas hasta las cejas y era muy joven comparado con el resto del grupo (tenía 21 años y Paul 34)…Necesitaba más marcha de la que los Wings le daban y dejó el grupo …Desgraciadamente, murió a los pocos años de sobredosis… Joe English, el batería, tampoco estaba cómodo…el dijo, “tocar en un grupo en el que unos son millonarios (Paul) y otro no (él mismo) es un problema…una vez nos propusieron tocar con Stevie Wonder y Paul no quiso…¡¡nos pagaban una fortuna!!” . Por lo que Paul se había quedado sin banda, otra vez. Sólo le quedaban sus inseparables Linda y Denny Laine. Aparcaron el proyecto del nuevo LP y prepararon un nuevo single. “Mull of Kintyre“, como se título el nuevo sencillo de Wings, fue el single más vendido de la historia en Inglaterra (el record se mantuvo hasta finales de los 90). La canción es un genial vals escocés que Paul, con la ayuda de Laine, compuso a la península escocesa donde compró una casa en 1966. Se editó en noviembre de 1977 y fue nº1 en Inglaterra durante varios meses.

No obstante, Paul, junto a Linda y Denny siguió con el proyecto del nuevo disco que acabó titulándose “London Town(enlace a crítica en Guilletek’s). El disco es en general mucho más tranquilo que los últimos LP’s de Wings. Está muy bien acabado y su exquisitez choca de pleno con el incipiente sonido punk que comenzaba a tomar las radiofórmulas de medio mundo, estamos en marzo de 1978. Con todo, el disco tiene grandes canciones como la homónima “London Town“, la impresionante “I’m Carrying” (que recibió los elogios de George Harrison), “Don’t Let It Bring You Down” o el buen rock de “I’ve Had Enough“; además el single del disco, la azucarada “With A Little Luck“, fue un rutilante número 1. El disco fue generalmente bien recibido por la prensa especializada y obtuvo un notable éxito comercial, puesto 4 en las listas británicas y la segunda posición en la lista yanqui. Como curiosidad, el álbum incluye la canción “Girlfriend“, versionada en 1979 por Michael Jackson en su exitoso LP “Off the Wall”

Siete meses después del fracaso de “Ringo The 4th”, Ringo vuelve a intentarlos con “Bad Boy“, editado en abril del 78. Sin embargo obtuvo aún peores resultados comerciales y de crítica que su predecesor. A pesar de la promoción del álbum con la retransmisión de un especial de televisión titulado Ringo: With a Litle Help From My Friends, Bad Boy alcanzó el puesto 129. No obstante, el disco es mucho mejor que el anterior y, a pesar de sonar completamente fuera de onda (recuerdo que estamos en plena era punk), canciones como “Lipstick Traces (On A Cigarette)” o “Heart Of My Sleeve” bien merecen una escucha.

1978, el año de menos actividad beatle de los años 70, concluye con la edición de “The Beatles Collection“, una caja recopilatoria de discos de vinilo conteniendo el catálogo oficial de The Beatles en estéreo. Es una colección bastante incompleta puesto que no incluye una serie de grabaciones del grupo como las correspondientes al EP “Magical Mystery Tour” (que, como hemos dicho, se había editado como LP en Inglaterra apenas dos años antes, en 1976) , ni los sencillos que habían sido previamente publicado en los recopilatorios Rojo y Azul (editados en 1973). La caja se completaba con un nuevo álbum recopilatorio llamado “Rarities con una selección de canciones editadas por el grupo que no aparecieron en los LP’s. Éste recopilatorio fue luego lanzado por separado (al mes siguiente) con las siguientes canciones: “Across The Universe (la versión original)”, “Yes It Is”, “This Boy”, “The Inner Light”, “I’ll Get You”, “Thank You Girl”, “Komm, Gib Mir Deine Hand”, “You Know My Name (Look Up The Number)”, “Sie Liebt Dich”, “Rain”, “She’s A Woman”, “Matchbox”, “I Call Your Name”, “Bad Boy”, “Slow Down”, “I’m Down” y “Long Tall Sally”. En resumen, si es 1978 querías tener todo el material beatle debías comprar esta caja, el “Rojo”, el “Azul” y la edición de 1976 del LP “magical Mystery Tour”.

Mientras Harrison, que había permanecido inactivo musicalmente durante los últimos tres años, última la edición de su siguiente disco. George había quedado tocado con el tema del juicio por plagio y por las críticas que estaban recibiendo sus trabajos y decidió alejarse un poco de la música para dedicarse a otras dos de sus pasiones: la Fórmula 1 (siempre había sido muy aficionado a los coches y, poco a poco, estrechó lazos con algunos de los pilotos más destacados del Circuito) y el cine. En cuanto a lo cinematográfico, George fundó HandMade Films, una productora cinematográfica. El año anterior, 1978, había llegado a empeñar su mansión para financiar a un prometedor grupo de cómicos británicos con los que había entablado amistad, ¿su nombre?, Monty Phyton. George leyó el guión de una disparatada parodia de la vida de Jesucristo y lo tuvo claro, “quiero ver esta película”, y decidió producirla. Como dijo Terry Gillian, miembro de Monty Phyton, “fue la entrada de cine más cara de la historia”. De esta forma en 1979 se estrena la maravillosa “La Vida de Brian“, producida por George Harrison y en la que incluso hace un pequeño cameo (es el del turbante rojo en este vídeo).

En lo personal, George se había casado con Olivia tras divorciarse de Pattie y Dhani, el primer hijo de la pareja, ya había nacido. Con nuevas fuerzas y nueva familia, George entra de nuevo al estudio y graba un nuevo disco. “George Harrison“, que se editaría en febrero de 1979. Posiblemente sea su mejor trabajo desde 1970. Lleno de suaves y cálidas melodías, contenía la mejor pieza escrita por George en casi nueve años, “Blow Away” (¡qué guitarras!). También destacan “Love Comes To Everyone” (con una traviesa introducción de guitarra a cargo de Eric Clapton), “Here Comes The Moon“, “Dark Sweet Lady”, y sobre todo “Not Guilty“, un tema escrito para el álbum blanco de Los Beatles, que había sido rechazado por el grupo. El disco fue bien acogido alcanzando un nº14.

En mayo de 1979, la ex mujer de George, Pattie, se casó con Eric Clapton. Entre los invitados había celebridades musicales como David Bowie, Elton John, Mick Jagger, Bill Wyman, Jack Bruce, Ginger Baker, Ringo, Paul McCartney y el propio George Harrison. John Lennon declinó la invitación debido a que vivía en Nueva York y la boda se celebró en Inglaterra. La negativa de John fue una lástima puesto que Paul, George y Ringo acabaron improvisando junto a Eric Clapton varias canciones, entre ellas “Sgt. Pepper’s”. Pattie recuerda en su autobiografía que John la llamó para felicitarla por su matrimonio pasados unos días y, cuando le contó lo que había pasado, John dijo: “¿En serio?, ¡joder!, de haberlo sabido hubiera estado allí”. Una nueva oportunidad perdida de ver a los cuatro juntos.

Por su parte Paul estaba ocupado intentando refundar Wings tras la marcha de McCulloch y English. El primero en ingresar en los nuevos Wings es el guitarrista Laurence Juber y luego entró el batería Steve Holly. ya tenía grupo y la idea era grabar un nuevo LP y comenzar una nueva gira mundial. En 1979 el punk es la onda musical imperante, sin embargo, la nueva formación de Wings sale al mercado con un single muy apartado de este nuevo estilo, “Goodnight Tonight“, una canción escandalosamente comercial que fue un éxito pero, en mi opinión, es insoportable. Mal empezamos.

Sin embargo el disco, titulado “Back To The Egg” (enlace a crítica en Guilletek’s) y editado en junio de 1979, es un claro intento de los Wings por acercarse a sonidos más guitarreros. La nueva banda es buena, la producción del álbum es excelente (a cargo de Paul y Chris Thomas) y, aunque no gustó demasiado a la crítica, a mí me parece un gran trabajo. Tiene buenos temas, “Getting Closer“, la anfetamínica “Spit It On“, “Old Siam Sir“, “Arrow Thorugh Me” o la excelente canción de Laine “Again and Again And Again“, pero lo más espectacular del álbum es el instrumental “Rockestra Theme” en el que Paul juega a gigante del rock…y lo consigue… La idea era formar una gran orquesta sinfónica pero con instrumentos de rock, para ello, echó mano de músicos amigos. La banda resultante fue la siguiente: Baterías (Steve Holly de los Wings, John Bonham de Led Zeppelin y Kenney Jones de los Who), Guitarras (Denny Laine de los Wings, Laurence Juber de los Wings, Dave Gilmour de Pink Floyd, Hank Marvin de los Shadows, Pete Townshend de los Who), Bajos (Paul McCartney, John Paul Jones de Led Zeppelin, Ronnie Lane de los Small Faces, Bruce Thomas de la banda de Elvis Costello), Teclados (Paul McCartney, Linda McCartney de los Wings, Gary Brooker de Procul Harum). “So Glad To See You Here” también está grabada con esta súper-formación. Las críticas al disco no fueron tan favorables como en trabajos anteriores y se acusó a Paul de estar “falto de inspiración”. Con todo, en plena era punk, fue nº8 en USA y 10 en Inglaterra.

Paul y los Wings, con el disco bajo el brazo, iniciaron una gira mundial que empezó con 20 conciertos en el Reino Unido. La parte británica de la gira concluye el 29 de Diciembre con la celebración en el Hammersmith Odeon de Londres del “Concierto para la gente de Kampuchea“. A fines de los 70’s, el terror del régimen de Pol Pot, en Camboya (Kampuchea), atrajo la preocupación de las Naciones Unidas y de la Unicef. McCartney se puso en contacto con la ONU con la idea de hacer una serie de conciertos benéficos y conseguido el beneplácito de Naciones Unidas, se pone en contacto con varios músicos amigos para organizar el mejor cartel posible. Así habla con Pete Townshend, y consigue a The Who, habla con Freddie Mercury, y consigue a Queen, y así susesivamente se invita a The Clash, Elvis Costello y los Atraccions, The Pretenders, Robert Plant, Billy Conolly… Serían 4 noches sería de conciertos (del 26 al 29 de Diciembre). La actuación de Wings incluyó algunos temas de los Beatles como una excelente interpretación de “Got To Get You Into My Life” “Yesterday” o “The Fool On The Hill” pero lo más impresionante fue la aparición de la banda de Rockestra (a los que se unió el líder de Led Zepelin, Robert Plant) al completo interpretando “Rockestra Theme“, “Lucille” de Little Richard y un emocionante “Let It Be“.

A las dos semanas de los coniertos de Kampuchea, los Wings viajan a Japón como primera escala de su gira mundial. A su llegada al aeropuerto internacional de Narita, los agentes de la aduana descubrieron 219 gramos de marihuana, escondidos en la maleta de Paul que fue arrestado, esposado e interrogado durante una hora por los agentes de control de narcóticos. Paul pasó encarcelado 10 días en una celda de 2 por 2’5 metros en la prisión de Tokio, atado a la pared con una cuerda atada al cuello.Las únicas noches que había pasado separado de Linda desde 1969. Paul describe estos días como los peores de su vida: “estaba aterrado. Creía que me iban a violar y dormía todas las noches con el culo pegado a la pared… Era como en “Puente sobre el río Kwai”, gritaban ¡¡22!! -que era mi número- y yo contestaba “¡¡PRESENTE!!” .A pesar de que la pena para este tipo de delitos era de siete años de trabajos forzados, Paul sale de la cárcel y es deportado a Gran Bretaña. La gira es anulada y Paul decide dar un giro a su carrera: Los Wings habían llegado a su fin.

Cuando Paul dejó los Beatles, se encerró en su casa con un cuatro pistas y grabó “McCartney”, el tocaba todo… Cuando Paul dejó los Wings, se encerró en su casa con un dieciseis pistas y grabó “McCartney II” (enlace a crítica en Guilletek’s), él tocó todo… Paul se volvió a encargarse de todos los instrumentos, las voces, la composición de los temas y la producción del álbum. Es el disco más experimetal de Paul hasta la fecha, haciendo un uso intensivo de sintetizadores (bastante primitivos en 1980). El disco presentaba a un nuevo Paul, más tranquilo, menos rockero, más “artesano”. El LP se publicó en mayo de 1980 y fue un gran éxito (nº1 en Inglaterra y 3 en USA) a pesar de un recibimiento dispar por parte de la crítica. En su momento fue un disco avanzado (canciones como “Check My Machine” son parecido a lo que hoy en día hacen grupos como Gorillaz, sólo que 20 años antes), pero hoy puede sonar desfasado. No obstante contiene algunas grandes canciones como la evocadora “Waterfalls“, “One Of These Days“o “Summer’s Day Song“. La canción más recordada del disco es el single “Coming Up” (elogiada por John Lennon, “es buena, me ha gustado mucho”) y su excelente videoclip.

No obstante, lo más importante de este principio de 1980 aún estaba por llegar: en agosto John Lennon, tras cinco años de retiro, volvía al estudio

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 30 de marzo de 2013

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THE BEATLES. Capítulo 14 (1969), El canto del Cisne. “Abbey Road”

A mediados de 1969, los Beatles eran poco más que una “marca”. Poco quedaba de la banda unida de antaño y cada uno de los miembros -especialmente George y John- hacía si vida. En este entorno, Harrison edita en mayo de 1969 su segundo LP en solitario: “Electronic Sound“. Compuesto sólo por dos largos temas, uno para cada cara, es un pretencioso álbum experimental que gira en torno a un sintetizador Moog “tocado” por el propio George. Absolutamente infumable. Ruido. Otra porquería al nivel de “Two Virgins”

John tampoco colaboró demasiado a prestigiar los lanzamientos en solitario de los miembros del grupo. John y Yoko editan, también en mayo de 1969, su segundo álbum conjunto: “Unfinished Music No. 2: Life with the Lions”. Otra basura integral que gira en torno al aborto que sufrió Yoko y en el que perdieron al que iba a ser el primer niño de la pareja. Es más audible que “Two Virgins” pero sigue sin merecer una sola escucha.

Pero John, a pesar de que sus lanzamientos en solitario se empeñasen en demostrar lo contrario, seguía siendo un músico maravilloso y apareció en el estudio con una nueva canción. La letra seguía siendo, como todo lo que hacía últimamente, sobre su relación con Yoko. Lennon quería grabarla con los Beatles, pero George no estaba y Ringo estaba desarrollando su carrera como actor rodando The Magic Christian con Peter Sellers. Sólo quedaba Paul. “The Ballad Of John And Yoko” (enlace) fue grabada por John (voz y guitarras) y Paul (voces, bajo, piano, batería y maracas) en uno de los últimos momentos se estrecha colaboración de los que otrora fueron inseparables amigos. Los asistentes a la sesión hablaron de un ambiente de verdadera camaradería entre ambos. En cuanto a la canción, es buena, pero quizás no tanto como para ser un single del grupo…, por lo que no sería de extrañar que su edición fuera un intento de contentar a John ante los últimos acontecimientos acaecidos. La canción, con todo, fue un éxito en Europa incluso a pesar del veto de la BBC por el verso “Cristo, sabes que no es fácil… tal como van las cosas, van a crucificarme”…, en Estados Unidos alcanzó “sólo” un número 8 por la actuación de Cinturón Bíblico en contra de la canción.

La cara B del single quedó para “Old Brown Shoe” (enlace), una buena canción de George con una frenética línea de bajo que, aunque los registros de grabación atribuyen a McCartney, Harrison siempre ha reclamado.

La actividad de John y Yoko era imparable y el 26 de mayo viajan a Montreal (Canadá) para comenzar su “encamada por la Paz”, su forma no violenta de protestar contra las guerras en general y en particular contra la de Vietnam. Consistía en quedarse en la cama, en una habitación de hotel decorada con carteles en pro de la paz y convocar a cuanta prensa fuera posible. Yoko y John llevaron a cabo dos encamadas de dos semanas de duración en pro de la paz, en Ámsterdam (durante su viaje de novios) y en Montreal. Un reportero le preguntó a John que qué intentaba hacer. Y John le contestó espontáneamente, todo lo que estamos diciendo es : “dale una oportunidad a la paz” (“Give Peace a Chance”), y tal como lo dijo, le gustó la frase y la preparó musicalmente para una canción.

El 1 de junio de 1969, alquiló una grabadora de 8 pistas en unos almacenes locales de música, volvió a la habitación del hotel y la grabó cantando junto a docenas de periodistas y varias celebridades, incluyendo a Timothy Leary, Rosemary Woodruff Leary, Petula Clark, Dick Gregory, Allen Ginsberg, Murray the K y Derek Taylor. “Give Peace a Chance” (enlace) se editó como single bajo el nombre de Plastic Ono Band alcanzando un número 2 en listas y, a pesar de que Paul no tuvo nada que ver, su composición aparece atribuida a Lennon y McCartney. Fue la forma de agradecer a Macca su participación en “The Ballad Of John And Yoko”. La cara B del single la ocupaba la composición de Yoko, “Remember Love” (enlace), quizás lo mejor de la artista japonesa.

Paul McCartney observaba en la distancia toda esta actividad de John y Yoko con cierta pasividad, pero entrado el verano de 1969, pensó que era momento de recuperar el timón de su carrera. El proyecto “Get Back” había sido muy doloroso, tenían que volver a trabajar como en los viejos tiempos. Lo primero que hizo fue telefonear a George Martin. “Paul me dijo: ‘Volvamos a empezar y grabemos como antes, ¿producirías un álbum como solíamos hacerlo?’. ‘Bueno, si me dejáis, sí’. Le dije. Y así lo hicimos. Aunque no fue realmente como en los buenos tiempos, porque seguían componiendo aparte y utilizaban a los demás como músicos de acompañamiento en vez de trabajar en equipo, pero fue fantástico, es mi álbum preferido de los Beatles”.

Fue Paul también el que llamó , con su incontenible entusiasmo por todo lo que tuviera que ver con los Beatles, a John, George y Ringo. Los cuatro sabían que el grupo estaba roto y los cuatro sabían que el proyecto “Get Back” no era un final a la altura del grupo. Paul explica que querían “terminar el trabajo de una forma honorable”. El truco fue dejar todo a un lado, ponernos el mono de trabajo para hacer un álbum muy especial. De alguna manera, pensábamos que este sería nuestro último trabajo, así que… todavía podíamos mostrarnos a nosotros mismos de lo que eramos capaces de hacer, y tratamos de divertirnos mientras lo hacíamos”. Geoff Emerick, el ingeniero de sonido, que había dejado al grupo durante las sesiones del “Álbum Blanco”, también se unió al proyecto trayendo a un joven ayudante…, un tal Alan Parsons.

“ABBEY ROAD

“Come Together” (Lennon-McCartney)
“Something” (Harrison)
“Maxwell’s Silver Hammer” (Lennon-McCartney)
“Oh Darling” (Lennon-McCartney)
“Octopus’s Garden” (Starkey)
“I Want You (She’s So Heavy)” (Lennon-McCartney)

“Here Comes The Sun”(Harrison)
“Because” (Lennon-McCartney)
“You Never Give Me Your Money” (Lennon-McCartney)
“Sun King” (Lennon-McCartney)
“Mean Mr. Mustard” (Lennon-McCartney)
“Polythene Pam” (Lennon-McCartney)
“She Came In Through The Bathroom Window” (Lennon-McCartney)
“Golden Slumbers” (Lennon-McCartney)
“Carry That Weight” (Lennon-McCartney)
“The End” (Lennon-McCartney)

“Her Majesty” (Lennon-McCartney)

Seamos claros, “Abbey Road”, el último disco que los Beatles grabaron, es una absoluta obra maestra. No tiene ni un sólo momento bajo y es, sin duda, su álbum más refinado y su cénit como banda, tanto a nivel instrumental como vocal. A pesar de que la banda en lo personal estaba absolutamente rota, es uno de los discos más coherentes del grupo y aparecen como un conjunto especialmente compenetrado. Es, de hecho, el disco con más fragmentos cantados en armonías de tres voces. No obstante esta cohesión es un espejismo cuidadosamente elaborado. Realmente los cuatro Beatles coincidieron en el estudio en pocas ocasiones (en parte debido al accidente de coche que sufrió Lennon el 1 de julio de 1969) y para evitar la tradicional guerra de egos entre John y Paul, se llegó a un acuerdo fundamental según el cual la cara “1” se haría a criterio de Lennon y la cara “2” (la suite) según McCartney.

John y Paul estaban para entonces en mundos separados y, como recuerda McCartney, “cuando hicimos Abbey Road, John y yo éramos abiertamente críticos con la música del otro, y me dio la sensación de que a John no le interesaba demasiado interpretar nada que no hubiera compuesto él mismo”. John por su parte acabó harto del perfeccionismo de Paul. Como ocurriera en el “Álbum Blanco”, cada uno de ellos utilizaba al resto como músicos de apoyo. De hecho el disco, como he dicho antes, está claramente diferenciado en dos partes: la cara A, mucho más tradicional y la cara B en la que McCartney construye una suite, una especie de opereta-pop con varios fragmentos de canciones, “tanto John como yo teníamos varias canciones que eran fantásticas tal cual estaban pero que nunca terminamos, así que pensé que podríamos juntarlas”. Es esta cara B lo que hace al disco especial y único, haciendo avanzar al grupo hacia nuevas atmósferas sonoras e incluso lo acerca al rock progresivo. Sin embargo a John nunca le gustó esta parte, “Me gustaba la cara A, pero nunca me gustó esa especie de ópera pop que hay en la otra cara. Es chatarra, trozos de canciones que fuimos echando ahí y juntando. Fue un álbum competente, estaba conjuntado, pero carecía de vida”. De hecho, no es el mejor disco de Lennon en cuanto a aportaciones. John que demostró estar en forma extraordinaria con el “Álbum Blanco” baja mucho enteros en este disco. Sin embargo Ringo se sale, George se confirma como un maestro de la composición y McCartney está de monumento.

Paul, que ya era el líder musical de la banda (en parte por talento y en parte por dejadez del resto) de forma indiscutible, acrecentó dicho papel durante la grabación de este álbum. “En Abbey Road empecé a ocuparme demasiado de la producción, en opinión de todos. El productor era George Martin y yo me metía demasiado. George Harrison y Ringo se daban la vuelta y me decían: ‘Mira, ¡piérdete!. Ya somos mayorcitos y podemos arreglarnos perfectamente sin ti’. Para las personas que, como yo, no se dan cuenta de cuándo son demasiado arrogantes, que te digan eso te coge por sorpresa. Así que me cerré completamente y me retiré: ‘Vale, vale, tienen razón”. Así pasaron uno o dos días, hasta que la sesión empezó a decaer un poco y al final Ringo se giró hacia mí y me dijo: ‘Venga…¡produce!’. Una de dos. O yo hacía lo que había estado haciendo, lo cual, en honor a la verdad, no estaba tan mal, o me retiraba y también me volvía paranoico, que es lo que sucedió”.

bocetos de Paul

La idea era titular el disco “Everest” y tenían preparado un viaje al Himalaya para realizar la sesión de fotos para la portada, pero esta idea se abandonó y Paul hizo la sugerencia de salir fuera del estudio, hacer las fotos para la portada y llamar al álbum sencillamente “Abbey Road“. McCartney preparó los bocetos para que el fotógrafo Iain Mcmillan realizará el 8 de agosto de 1969 una de las portadas más famosas de la historia. La foto de la portada es, además, uno de los fetiches de los defensores de la conspiración “Paul is dead”, tal y como relata en su libro Wiliam J. Dowlding: “Se dijo que la portada representaba un cortejo fúnebre. Paul, por ser el cadáver, llevaba el paso cambiado con respecto a los demás Beatles. Por su indumentaria, John era el cura, Ringo el empresario de pompas fúnebres y George el enterrador. Asimismo, Paul va descalzo, y así entierran a sus muertos algunas sociedades. El actor que aparece en la portada no podía ser Paul porque sostenía el cigarrillo con la mano derecha; el Paul de verdad era zurdo, claro. Por otra parte, la matrícula del Volkswagen es “28IF”, supuestamente la edad de Paul si (“si”- condicional-, en inglés if) hubiera estado vivo.” Paul explicó años después la razón por la que aparece descalzo, “En Londres hacía calor aquel día, un día cálido y agradable… Buen tiempo, no me apetecía llevar zapatos. Así que me presenté en la sesión de fotos en sandalias… luego durante la sesión me las quité y en la foto elegida para la portada, aparezco descalzo, cosa que para la Mafia es un viejo signo de muerte o algo así”.

Fue el primer disco del grupo en hacer uso de una máquina de 8 pistas, aunque en el Álbum Blanco hicieron uso de dichos aparatos de forma ocasional. Esto permitió que este álbum fuera grabado más rápidamente que cualquier otro LP de los Beatles desde 1965.

“Shoot me” (“dispárame”) canta John, junto a una línea de bajo de Paul para la historia y unos acertados redobles de Ringo…, “Come Together” (enlace). Lennon compuso este sucio y glorioso rock poco después de su accidente de coche, “Tim Leary me pidió que compusiera una canción para su campaña para gobernador de California y ‘Come Together’ (Juntémonos) era una expresión que él utilizaba mucho… Lo intenté una y otra vez, sin lograrlo. Lo que sí compuse fue esto, ‘Come Together’, que a él no le servía: una canción de campaña electoral no puede ser así, ¿verdad?“. Para su composición, Lennon tomó como base “You Can’t Catch Me” de Chuck Berry de la que de hecho mantiene el verso ‘Here comes old flat-top’ (Aquí llega el viejo portaaviones). Berry demandó a John por plagio y Lennon zanjó el asunto negando haber copiado la canción y aceptando grabar algunas de las canciones de Berry y compensarlo con los derechos de autor generados (“You Can’t Catch Me” y “Sweet Little Sixteen“, aparecerían en su álbum en solitario “Rock ‘n’ Roll” de 1975). Es un temazo con John y Paul destacando a nivel instrumental de forma sobresaliente, John a la guitarra solista y Paul con el bajo y el piano eléctrico.

Los ánimos se sosiegan con la maravillosa e incomparable balada de George “Something” (enlace). Pattie, la mujer de George, inspira esta excepcional canción que mereció los elogios de sus compañeros de grupo, Lennon dijo: “yo creo que es la mejor pista del álbum, en serio”, mientras que McCartney mencionó: “Para mí, es la mejor canción que él haya escrito”. Con este tema George consigue por primera vez la cara A de un single (junto a “Come Together), “hasta entonces sólo se habían dignado a darme un par de caras “B”, pero era la primera vez que obtenía una cara “A”. ¡Ya ves!”, situación que, aunque dolorosa para Harrison, John explica de forma tan cruel como sincera: “Con ‘Something’, fue la primera vez que George logró una cara “A”, y es que de todas formas Paul y yo siempre componíamos las dos caras… No por que quisiéramos apartarle, sino, simplemente, porque su material no estaba a la altura”. Es una canción sublime que la gloriosa base rítmica -a cargo de Paul y Ringo- y el enorme arreglo orquestal de George Martin elevan hasta los cielos.

La primera aparición de McCartney como compositor llega con la simpática “Maxwell’s Silver Hammer” (enlace), una siniestra historia sobre un estudiante que asesina a sus víctimas con un martillo de plata edulcorada por una melodía al más puro estilo boudeville. La canción tardó varias sesiones en grabarse -en gran medida por el uso del sintetizador Moog-, provocando la ira de Lennon, “La odio. Sólo recordar la grabación… nos la hizo repetir cien mil veces. Hizo todo lo posible para que fuera un single, pero nunca lo fue y nunca hubiera podido serlo…, pero bueno mientras Paul vaya haciendo cancioncillas folk resultonas como ‘Maxwell’s Silver Hammer’ para las abuelitas, los Beatles podrán seguir llegando al gran público”. Melódicamente la canción es irreprochable y, como dice George, “es una de esas canciones que algunos odian y a otros les encanta”. A mí me resulta adorable.

McCartney vuelve a la carga y elimina el azúcar de la canción anterior con “Oh! Darling” (enlace), una desgarradora balada rock en la que Paul se deja la garganta. A John siempre le encantó este tema y deseó haberlo cantando, “‘Oh! Darling’ fue una gran canción de Paul que no cantó demasiado bien. Yo siempre pensé que podría haberlo hecho mejor, era más mi estilo que el suyo. Pero él la escribió y por norma general el que escribe la canción la canta, así que yo no la canté, qué le vamos a hacer“. La sencilla, pero efectiva, instrumentación a lo años 50 sirve de contrapunto ideal a un McCartney con auténtico serrín en las cuerdas vocales. Gloriosa.

Tras su debut con “Don’t Pass Me By”, Ringo se consagra como compositor en este álbum con la deliciosa “Octopus’s Garden” (enlace). George ayudó (mucho) a Ringo a terminar esta adorable canción que el batería comenzó a componer en Cerdeña (cuando abandonó a los Beatles en 1968) y no dudó en elogiarla: “‘Octopus’s Garden’ es una canción de Ringo. Fíjate que es sólo la segunda canción compuesta por él, y es deliciosa. A Ringo acaba aburriéndole tocar la batería todo el rato, así que en casa toca un poco el piano, aunque por desgracia sólo sabe unos tres acordes. Con la guitarra le pasa lo mismo. Sin embargo, esta canción te llega al alma por la paz que emana. Supongo que actualmente Ringo debe de estar componiendo canciones cósmicas sin darse cuenta”. La intro de guitarra de George merece una tesis doctoral.

Lennon vuelve al mando con la hipnótica y fantástica “I Want You (She’s So Heavy)” (enlace), uno de los temas más heavy de la carrera de los Beatles tras la tremenda “Helter Skelter”, “… Realmente es muy heavy. John toca la guitarra solista y canta, y no es más que un viejo riff de blues, pero también es una canción muy típica de John… Y una secuencia de acordes muy buena”, afirmaba George. La voz de John recita una letra premeditadamenete minimalista frente a un pesado manto de guitarras -que John y George doblaron una y otra vez- y una espectacular línea de bajo de McCartney. Es una de las canciones más largas de la banda y su seco final, que además da por concluida la cara A, uno de los más sorprendentes.

La cara B no puede empezar mejor, si George había demostrado con “Something” que podía acercarse mucho al nivel de Lennon y McCartney, con “Here Comes The Sun” (enlace) lo confirma de forma contundente. Uno de los temas definitivos del pop de todos los tiempos. “La escribí cuando ir a Apple era como ir al colegio (principios de 1969), cuando teníamos que hacer de hombres de negocios, firmar cuentas y ‘firmar esto’ y ‘firmar aquello’. En fin, como en Inglaterra parece que el invierno no acaba nunca, cuando llega la primavera es jauja. Así que un día decidí huir de Apple y me fui a casa de Eric Clapton. Caminaba por su jardín y el alivio de no tener que ver a todos aquellos estúpidos contables era maravilloso. Paseando por el jardín con una de las guitarras acústicas de Eric compuse ‘Here Comes The Sun'”. Las guitarras acústicas de esta canción son un tratado de buen gusto. Maravillosa

A pesar del ambiente enrarecido reinante en el seno del grupo, “Because” (enlace) es canción en la que los miembros del grupo más conjuntados parecen en toda la carrera de los Beatles. George, John y Paul cantan en armonía de forma absolutamente admirable esta canción que John compuso basándose en la Sonata del Claro de Luna de Beethoven. Los tres cantantes del grupo grabaron hasta nueve pistas de voz, tal y como explica el productor George Martin : “Una vez grabadas las bases, John, Paul y George cantaron la canción a tres voces. Entonces lo doblamos dos veces, convirtiéndola en una pieza global de nueve voces, es decir, tres voces grabadas tres veces”. Bellísima y realmente prodigiosa a nivel vocal.

Con la fastuosa “You Never Give Me Your Money” (enlace) de Paul McCartney, con la crisis financiera de Apple como temática, da comienzo la extraordinaria suite de más de 16 minutos (que recomiendo escuchar de un tirón) con la que los de Liverpool nos obsequian en éste su último disco juntos. De hecho, esta canción en sí ya es un medley puesto que fusiona cuatro temas inacabados de Paul: arranca con la impresionante melodía al piano de “You Never Give Me Your Money” arreglada (¡qué bajo!) de forma magistral, para luego pasar a “That Magic Feeling” con un McCartney tan brillante como teatral al micrófono…, unas bellas armonías seguidas de un brillantísimo puente instrumental nos lleva a la parte “One Sweet Dream”, para acabar con el “one, two, three, four, five, six seven, all good children go to heaven”. Una obra de arte integral, absolutamente magistral…, cuando termina sólo oímos unos grillos… Grillos que, unidos a un bellísimo fraseo de guitarra reverberado muy influenciado según palabras del propio George Harrison por el ‘Albatross’ de Fleetwood Mac , nos llevan a la delicada “Sun King” (enlace) de John. Con fragmentos cantados en castellano, portugués e italiano utilizados de forma ininteligible, a pesar de su absurda letra y de ser, con mucho la peor canción del disco, es un tema formidable que nos da paso a otra composición de John, “Mean Mr Mustard” (enlace), compuesta en la India y con John y Paul cantando a dos voces como en los buenos tiempos. Sin pausa John ataca de nuevo con “Polytheme Pam” (enlace) la mejor de esta triada de canciones de John. Enormes George y Paul a las armonías y con John recuperando su brío de antaño. Muy buena…, aunque muy corta…pero… Seguimos sin pausa, un inspirado puente instrumental, alguien grita “Look Out!” (cuidado) y llega la sublime “She Came In Through The Bathroom Window” (enlace). ¡Qué canción! Paul compone y canta de forma magistral esta extraña canción sobre unas fans que se colaron en su casa. Instrumentalmente sublime (grandes Ringo y Paul a la base rítmica), fue compuesta originalmente para Joe Cocker, quien acabó cantándola un tiempo después.

Los Beatles nos dan una pausa de apenas un segundo antes de de suenen las primeras y dulces notas de la gran traca final el medley “Golden Slumbers“/”Carry That Weight” / “The End” (enlace del medley completo). Extraordinario trío de canciones de Paul fusionadas de forma magistral. Arrancamos con la dulce “Golden Slumbers” (enlace) que Paul compuso basándose en un poema de Thomas Dekker del que tomó tres versos y sobre el que construyo el resto de la letra y compuso la música. Arreglada con un gusto exquisito, en su minuto y medio transmite una belleza no descriptible con palabras…, cuando, de repente, los timbales de Ringo nos despiertan del sueño en el que estábamos sumergidos para unirnos al coro de “Carry That Weight” (enlace). Cantada a cuatro voces, Paul compuso este tema sobre su sensación de llevar todo el peso de la unión del grupo. Musicalmente parece una prolongación de “You Never Give Me Your Money” (de la que incluye un fragment0) y nos prepara para el gran final. “The End” (enlace) es la última canción del último disco que grabaron los Beatles, ¿cómo podría titularse de otra forma? De nuevo, Paul es el autor de esta joya en la que la banda despliega sus virtudes instrumentales. En primer lugar, Ringo hace su primer y único solo de batería, Paul recuerda; “nunca logramos convencer a Ringo para que hiciera un solo. Únicamente logramos persuadirle de que hiciera los redobles en ‘The End’, de Abbey Road. ‘Odio los solos’, decía”, pero la interpretación de Starr, sin ser un prodigio de complejidad, es muy efectiva. Luego tenemos un fantástico duelo de guitarras solistas en el McCartney, Harrison y Lennon van turnándose, por este orden, tocando un compás cada uno. Acojonante. El gran y melódico final acaba con Paul al piano cantando un verso que John definió como “cósmico”: ‘The love you take is equal to love you make’ (El amor que recoges es igual al amor que das). ¿Se puede mejorar esto?

Aunque este debía ser el final del disco, si dejamos el CD sonar oiremos una breve y sencilla canción acústica de Paul, “Her Majesty” (enlace), que está allí fruto de la casualidad, tal y como explica el segundo ingeniero de grabación, John Kurlander: ” “Her Majesty” tenía que colocarse en medio del medley del álbum, entre “Mean Mr. Mustard” y “Polythene Pam”. Hicimos todas las mezclas y los fundidos para encadenar las canciones, Paul estaba presente y lo escuchamos juntos por primera vez. Dijo: ‘No me gusta “Her Majesty”, tírala’, así que la corté y la saqué. Me habían dicho que no tirase nunca nada, así que cuando se fue la recogí del suelo, le puse unos veinte segundos de cinta neutra y la pegué al final de la cinta de montaje. Al día siguiente, en Apple, Malcolm Davies hizo una copia de trabajo de toda la secuencia y, aunque yo había escrito en la caja que “Her Majesty” se había descartado, él también pensó: ‘No hay que tirar nada, así que la pondré al final’. No lo sé a ciencia cierta, pero cuando Paul escuchó la copia de trabajo, seguramente le gustó oír “Her Majesty” colocada al final… No volvimos a mezclar “Her Majesty”, así que aquella fue la mezcla que finalmente acabó en el LP“. Por esto “Her Majesty” no tiene acorde de guitarra final (que está aunque inaudible, al principio de “Polythene Pam”) y se explica el estridente acorde que marca el principio de “Her Majesty”, que pertenece en realidad al final del “Mean Mr. Mustard” original.

“Abbey Road” se editó el 26 de septiembre de 1969 y entró directamente en el nº 1 en ventas y permaneció en él 11 semanas; en diciembre volvió al nº 1 durante 6 semanas, permaneciendo en listas más de año y medio. Pero su éxito va mucho más lejos de lo comercial, en tanto en cuanto es la obra final, el canto del cisne, de la formación musical más prodigiosa de la historia del rock. Nunca tanto talento estuvo al servicio de un solo grupo musical, y ahí están los resultados: una colección de discos maravillosa, el 99% absolutamente imprescindibles, de la que este “Abbey Road” es el epílogo perfecto.

Desgraciadamente, a pesa del excelso nivel artístico exhibido en su último disco es grupo estaba absolutamente roto para estas fechas. Paul seguía siendo un Beatle hasta la médula, pero era el único. John seguía haciendo su vida y, tras pasar unos días desintoxicándose de su adicción a la heroína, grabó una canción sobre la dura experiencia del mono que vivió en sus propias carnes. “Cold Turkey” (enlace), que era la canción en cuestión, fue grabada por John con Ringo a la batería y Klaus Voorman (el de Hamburgo) al bajo, y es un sucio y descarnado rock que John incluso llegó a proponer a Paul como próximo single de los Beatles y que acabó editando en Octubre como trabajo de la Plastic Ono Band ante el rechazo inicial de McCartney.

La canción no era gran cosa, pero tampoco justifica el descarnado y furibundo ataque de la crítica que recibió, si bien éste fue ocasionado más por la sórdida temática del tema que por su calidad musical. No obstante, ninguna de las críticas hizo que John frenara su particular proceso de independencia respecto al grupo. A principios de septiembre, aún durante la grabación de “Abbey Road”, John había recibido una invitación de los organizadores del festival Rock and Roll en Toronto. Lennon junto a Yoko, Eric Clapton, Klaur Voormann y Alan White (que acabaría siendo el batería de Yes), no sin antes advertir “no hemos tocado ni ensayado nunca juntos, así que tocaremos canciones que todos conocemos”, tocaron “Blue Suede Shoes“, “Money“, “Dizzy Miss Lizzy” (horriblemente mal, por cierto), “Yer Blues“, “Cold Turkey” (con Yoko haciendo el payaso), “Give Peace a Chance” y dos basuras integrales cantadas por Yoko como “Don’t Worry Kyoko” y John, John (Let’s Hope for Peace)“. La verdad es que fue un mal concierto pero sirvió para que John sintiera la emoción del directo y que fuera consciente de lo encerrado que se sentía dentro de los Beatles. Ni corto ni perezoso, Lennon llamó al manager del grupo, Allen Klein y se lo dejó claro: “Me voy de los Beatles, voy a montar un grupo con Eric Clapton y Klaus Voorman. Quiero anunciarlo a la prensa, prepáralo todo”. Klein consiguió disuadirle diciéndole que no anunciara nada hasta que hubiera terminado la negociación que estaba llevando con EMI para renovar su contrato.

John aceptó no decírselo a la prensa, pero nada iba a privarle de decírselo al resto del grupo, y en especial a Paul. El 20 de septiembre de 1969, seis días antes de la edición de “Abbey Road”, John le dijo a Paul en medio de una fuerte discusión: “Ya no soy un Beatle. Quiero el divorcio, cómo lo hice de Cynthia, ¿cabe eso en tu jodida cabeza?”.

Era el final, y aunque Paul pensó que sólo era una de las rabietas de John, decidió darle tiempo mientras él se trasladaba con toda la familia a la granja que había comprado en Escocia decidido a grabar su primer disco en solitario. George y John lo habían hecho, ¿por qué él no?

Pero lo de John no era una rabieta, aunque aún quedaba para el final…, porque ninguna gran historia acaba sin una gran batalla …

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 9 de marzo de 2013

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