THE BEATLES. “Yellow Submarine” (1969). ( 6 / 10)

“Yellow Submarine” (Lennon-McCartney)
“Only a Northern Song” (Harrison)
“All Together Now” (Lennon-McCartney)
“Hey Bulldog” (Lennon-McCartney)
“It’s All Too Much” (Harrison)
“All You Need is Love” (Lennon-McCartney)


“Pepperland” (Martin)
“Sea of Time” (Martin)
“Sea of Holes” (Martin)
“Sea of Monster” (Martin)
“March of the Meanies” (Martin)
“Pepperland Laid Waste” (Martin)
“Yellow Submarine in Pepperland” (Lennon-McCartney-Martin)

Producido por George Martin

Editado el 17 de enero de 1969

Seamos claros desde el principio. “Yellow Submarine” es, con mucha diferencia, el pero disco de la carrera del grupo. De hecho, es el único trabajo de los de Liverpool que no considero imprescindible. George Harrison ha llegado a decir que “este disco no vale nada” pero, si somos justos, no podemos dejar de obviar que, realmente, no es un disco propiamente dicho. La cara B no es original del grupo, sino que se trata de orquestaciones para la banda sonora del film de George Martin, y sólo encontramos cuatro nuevas canciones de los Beatles.

Ninguno de los miembros del grupo mostró ningún interés por la película y trabajaron sobre su banda sonora con absoluta dejadez. Recuperaron dos canciones que ya habían sido editadas (“Yellow Submarine” y “All You Need is Love”) y cedieron para la película canciones sobrantes de otros trabajos. La primera de las nuevas canciones es “Only a Northern Song” (enlace), una competente melodía de Harrison que fue grabada (y descartada) para “Sgt. Pepper’s”, hecho que explica su sonido psicodélico que los Beatles habían abandonado con el Álbum Blanco, editado apenas dos meses antes.

Paul realiza su única aportación original al álbum con “All Together Now” (enlace), un sencillo skiffle , que si bien resulta simpático y pegadizo, no puede considerarse demasiado en serio. Es la canción que suena en los apenas dos minutos en que los Beatles reales aparecen en la película. La aportación de John es “Hey Bulldog” (enlace) y es, de largo, lo mejor del disco. Buen rock basado en un marcado riff de piano que la banda grabó durante la sesión de “Lady Madonna”. Buen tema.

La última de las nuevas aportaciones es la interesante “It’s All Too Much” (enlace), de nuevo de Harrison, y de nuevo un resto psicodélico de los tiempos de Pepper’s. Buena canción de George cuya versión original superaba los ocho minutos de duración y que, aquí, aparece recortada aunque dura más de seis minutos.

En cuanto a la parte de Martin, es más que competente y funcional para la película. Desde la melódica y deliciosa “Pepperland” a la siniestra “March Of The Meanies” la música acompaña perfectamente las imágenes de una película que, a pesar de que los Beatles no quisieran tener mucho que ver con ella, es más que interesante. Resumiendo, un disco que no es imprescindible, pero que no está exento de buenos momentos y que consiguió un numero 3 en Inglaterra y el 2 en USA.

VALORACIÓN GUILLETEK: 6 / 10

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THE BEATLES. Capítulo 13 (1968-1969). Sin dirección, el proyecto “Get Back”

Antes de que acabara 1968, y con el “Álbum Blanco” aún calentito, George y John editarían sus primeros trabajos al margen de los Beatles -Paul ya lo había hecho en 1967 con la banda sonora de The Family Way-.

George, como le había ocurrido a McCartney con la citada “The Family Way”, recibió el encargo de componer la banda sonora de la película “Wonderwall”. Así “Wonderwall Music“, que es como acabó llamándose un disco es un LP instrumental que tiene dos partes muy diferenciadas basadas en  dos estilos bien marcados, uno Oriental y otro Occidental.  La parte Oriental es música hindú grabada en Bombay por varios músicos locales bajo las ordenes de George, mientras que la otra, principalmente Rock, se grabó en Londres con músico como Eric Clapton y Ringo Starr.  Sorprende que Harrison, aunque compone todo, no toca ni una nota.

El disco tiene buenos momentos como “Wonderwall To Be Here” o la rockera “Ski-ing” pero, no nos engañemos, si no fuera porque fue el disco de un beatle hubiera pasado absolutamente desapercibido. Con todo, es un álbum digno y, a pesar de no entrar en las listas de éxitos británicas, “Wonderwall Music” alcanzó el puesto 49 en las listas estadounidenses a comienzos de 1969.

Más, mucho más controvertido resultaría el disco de John o…, mejor dicho, de John y YokoCon el “Álbum Blanco” recién editado, John y Yoko lanzan al mercado el que sería su primer disco: “Unfinished Music No.1: Two Virgins“. Básicamente se trata de la misma basura experimental con la que debutaron en “Revolution 9″ y no hubiera tenido la más mínima repercusión de no haber sido el trabajo de un beatle y, sobre todo, de haber tenido otra portada… John y Yoko aparecen en la cubierta del álbum luciendo un desnudo integral frontal, mientras en el reverso de la portada podemos contemplar sus posaderas.

EMI y Capitol se negaron a distribuir el disco -editado por Apple Records- y acabó siendo distribuido por Transatlantic Records en el Reino Unido y por Tetragrammaton Records en los Estados Unidos, eso sí, convenientemente enfundado en papel marrón que sólo permitía ver las caras de la pareja. Todos los Beatles intentaron impedir que John utilizara esta portada, pero John estaba decidido y nada ni nadie le iba a hacer cambiar de opinión. Finalmente, Paúl, que había sido uno de los grandes opositores tanto al disco como a la portada , acabó contribuyendo con una frase para la portada:  “Cuando dos grandes santos se reúnen, es una experiencia humilde. Las largas batallas para probar que era un Santo”.Ante toda la polémica, Lennon declaró: “No entiendo tanto follón, sólo somos ex-drogadictos un poco fuera de forma”.

De cualquier forma, lo importante es que el disco es infumable. Una inconexa colección de conversaciones, ruidos y sonidos guturales de Yoko a los que, de forma muy ocasional, John acompaña con algún fraseo de piano. Aunque parezca increíble, la portada es lo mejor del disco, de largo.

Entretanto, a comienzos de 1969, el grupo editó, seis meses después del estreno de la película, la banda sonora original de “Yellow Submarine”. El motivo del retraso fue que la banda quería dar prioridad absoluta al “Álbum Blanco” -editado dos meses antes- y no quería que otro lanzamiento del grupo interfiriera. Además, no olvidemos que los Beatles nunca estuvieron interesados en el proyecto “Yellow Submarine”

“YELLOW SUBMARINE”

“Yellow Submarine” (Lennon-McCartney)
“Only a Northern Song” (Harrison)
“All Together Now” (Lennon-McCartney)
“Hey Bulldog” (Lennon-McCartney)
“It’s All Too Much” (Harrison)
“All You Need is Love” (Lennon-McCartney)


“Pepperland” (Martin)
“Sea of Time” (Martin)
“Sea of Holes” (Martin)
“Sea of Monster” (Martin)
“March of the Meanies” (Martin)
“Pepperland Laid Waste” (Martin)
“Yellow Submarine in Pepperland” (Lennon-McCartney-Martin)

Seamos claros desde el principio. “Yellow Submarine” es, con mucha diferencia, el pero disco de la carrera del grupo. De hecho, es el único trabajo de los de Liverpool que no considero imprescindible. George Harrison ha llegado a decir que “este disco no vale nada” pero, si somos justos, no podemos dejar de obviar que, realmente, no es un disco propiamente dicho. La cara B no es original del grupo, sino que se trata de orquestaciones para la banda sonora del film de George Martin, y sólo encontramos cuatro nuevas canciones de los Beatles.

Ninguno de los miembros del grupo mostró ningún interés por la película y trabajaron sobre su banda sonora con absoluta dejadez. Recuperaron dos canciones que ya habían sido editadas (“Yellow Submarine” y “All You Need is Love”) y cedieron para la película canciones sobrantes de otros trabajos. La primera de las nuevas canciones es “Only a Northern Song” (enlace), una competente melodía de Harrison que fue grabada (y descartada) para “Sgt. Pepper’s”, hecho que explica su sonido psicodélico que los Beatles habían abandonado con el Álbum Blanco, editado apenas dos meses antes.

Paul realiza su única aportación original al álbum con “All Together Now” (enlace), un sencillo skiffle , que si bien resulta simpático y pegadizo, no puede considerarse demasiado en serio. Es la canción que suena en los apenas dos minutos en que los Beatles reales aparecen en la película. La aportación de John es “Hey Bulldog” (enlace) y es, de largo, lo mejor del disco. Buen rock basado en un marcado riff de piano que la banda grabó durante la sesión de “Lady Madonna”. Buen tema.

La última de las nuevas aportaciones es la interesante “It’s All Too Much” (enlace), de nuevo de Harrison, y de nuevo un resto psicodélico de los tiempos de Pepper’s. Buena canción de George cuya versión original superaba los ocho minutos de duración y que, aquí, aparece recortada aunque dura más de seis minutos.

En cuanto a la parte de Martin, es más que competente y funcional para la película. Desde la melódica y deliciosa “Pepperland” a la siniestra “March Of The Meanies” la música acompaña perfectamente las imágenes de una película que, a pesar de que los Beatles no quisieran tener mucho que ver con ella, es más que interesante. Resumiendo, un disco que no es imprescindible, pero que no está exento de buenos momentos y que consiguió un numero 3 en Inglaterra y el 2 en USA.

Concluidos todos los lanzamientos de comienzos de 1969, la banda se sentó a hablar de negocios. Habían fundado Apple apenas hace 6 meses y era el momento de saber cómo iban sus cuentas. La respuesta era sencilla: estaban al borde de la bancarrota. Sólo la división musical de la compañía, Apple Records, parecía funcionar.  Apple Press no había publicado un solo libro, ni Apple Films rodado ninguna película… Apple Retail, la división dedicada a moda, estaba al borde de la desaparición tras el cierre de la boutique que habían abierto en Baker Street. El caso es que Apple ya había consumido -en poco más de medio año- el millón de libras que John, Paul, George y Ringo habían invertido en su creación y, por si fuera poco, había perdido 400.000 libras más.

En esta situación, se hacía más que obvio que era necesario contratar a alguien que se hiciera cargo del aspecto financiero del grupo. John propuso a Allen Klein, el manager de los Rolling Stones al que había conocido durante el rodaje de The Rolling Stones Rock And Roll Circus, mientras Paul propuso a John Eastman, el hermano de su novia Linda. Los perfiles de Klein y Eastman eran muy diferentes, opuestos: Klein era un tiburón financiero que había hecho ganar un montón de dinero a los Rolling Stones y que era conocido en el showbiz por su falta de escrúpulos; por otro lado, Eastman era un reputado abogado de métodos mucho más profesionales pero, dicho sea todo, menos efectivos. En un primer momento, ambos, Klein y Eastman, empezaron a llevar los asuntos del grupo.

Resueltos los temas burocráticos, era hora de volver al trabajo. Tenían un problema que resolver ya que United Artist les comunico que “una cinta de dibujos animados, en la que John, Paul, George y Ringo tan sólo aparecen realmente en el minuto final no puede considerarse una película de Los Beatles, por mucho que incluyera su música en una banda sonora que además aportaba escasas novedades“. De esa forma, la distribuidora reclamaba el contrato firmado por Brian Epstein en octubre de 1963 y que les obligaba a realizar tres filmes para la compañía.

Tras no pensarlo demasiado, decidieron que lo más fácil sería que un equipo de filmación grabara su trabajo diario a modo de documental y, además, aprovechar dichas sesiones para grabar un nuevo álbum que podrían editar un nuevo LP. Con la idea cogida por hilos, contrataron al productor productor del programa musical Ready, Steady, Go!, el neoyorquino Michael Lindsay-Hogg, como director. Adicionalmente, y a sugerencia de Paul se hicieron con los servicios de Glyn Johns (que hasta la fecha había producido a The Rolling Stones o Traffic) como supervisor del sonido. Las funciones de George Martin no quedaban muy claras ya que el grupo no quería un productor como tal , “me dijeron que querían llegar directamente al fondo, a lo elemental, no querían utilizar ningún tipo de doblaje, cantarían las canciones como les salieran“.

No querían artificios ni trucos de estudio, el plan era recuperar la frescura y la espontaneidad de los primeros años alternando canciones nuevas y viejas e incluso versionando algunos clásicos del rock’ n’ roll… Volverían a ser un grupo de dos guitarra, bajo y batería…Volverían al principio… El proyecto llevaría por título Get Back (vuelve), una  vuelta a los orígenes. El gran final sería una actuación en directo.

Para la portada del proyecto, John tuvo la idea de simbolizar su vuelta a los orígenes repitiendo la portada del que fuera su primer disco, “Please Please Me”, en la que los de Liverpool aparecían asomados desde las escaleras de las oficinas londinenses de EMI, en Manchester Square. Incluso llamaron al mismo fotógrafo: Angus McBean, para intentar reproducir la fotografía original seis años después.

La película estaría dividida en dos grandes partes, , la primera recogería los  ensayos y la segunda el concierto. El rodaje comenzó el 2 de enero de 1969 en los estudios  Twickenham. Las sesiones comenzaban sobre las 11 horas y permanecían tocando hasta las 13:00 aproximadamente, pero en seguida se comprobó que ni el horario ni el lugar eran los más adecuadas. El poco acogedor plató de Twickenham en pleno invierno británico y el horario matinal no favorecían en lo más mínimo la inspiración: “No lográbamos ponernos en situación”, recordaría John, “era espantoso, estar en los estudios Twickenham, siendo filmados constantemente. No se podía hacer música a las ocho de la mañana, o a las diez, o a la hora que fuera, con gente filmándonos y luces de colores”.A eso hay que añadirle que nadie se había preocupado por elegir un repertorio. Los Beatles acababan de agotar todo su repertorio con el “Álbum Blanco”, y sus nuevas canciones apenar era bocetos. Las cintas acabaron recogiendo más de un centenar de fragmentos de canciones, jam sessions y retazos musicales varios.

La tensión entre los miembros del grupo es brutal y el ambiente se corta con cuchillo. El grupo interpreta las canciones de modo mecánico y desapasionado y, en este entorno, Paul, el principal impulsor del proyecto, intentó tomar el mando. “Lo de Let It Be fue similar a Magical Mystery Tour”  —declararía John —. “A Paul se le ocurrió hacernos ensayar para hacer un nuevo disco. Terminamos unas cuantas canciones, pero sin ningún interés por parte de nadie. Él lo dispuso todo y comenzaron las discusiones sobre lo que había que hacer. Yo me limitaba a decir a todo que sí porque ya estaba con Yoko y el resto me importaba un pito. No movía un dedo y ni a mí ni a nadie le importaba lo más mínimo”. Los esfuerzos de McCartney por poner orden acaban exasperando a sus compañeros y aún empeoran la situación. El 6 de enero se produce una de las más agrias discusiones entre George y Paul: McCartney indica a Harrison cómo debe tocar la guitarra en “Two Of Us”, “…llevamos una hora haciendo lo mismo y no sonamos como un grupo…, no sé qué te pasa, tengo la impresión de que siempre te molesto y tan sólo intento ayudarte“. Un Harrison aburrido y hastiado de su compañero responde: “No importa. De acuerdo, tocaré cualquier cosa que quieras que toque. O no tocaré nada si así lo prefieres. Haré lo que quieras con tal de complacerte”.

Los buenos momentos durante esta primera parte fueron muy pocos, apenas la entusiasta y acelerada versión de “Two Of Us” con Paul y John cantando a un solo micrófono como en sus primeros tiempos (enlace).

La actuación en directo que debía servir de final  a la película también fue objeto de polémica. El más entusiasta era Paul, que no podía dejar de pensar que Los Beatles habían traicionado la responsabilidad que tenían con su público al abandonar los conciertos en directo. No paraba de insistir a los demás en que tenían que volver a la carretera con una nueva gira, pero se encontró frontalmente con George, quien no podía soportar la idea de resucitar en lo más mínimo el agobio que supuso la beatlemanía. Descartada la gira, decidieron que harían un único concierto que debería ser algo verdaderamente fuera de lo común y filmarse como espectacular culminación de la película. Se barajaron ideas como Gibraltar, el Coliseo de Roma, el desierto de Túnez, un transatlántico en alta mar, la sala principal del Parlamento Británico, un geríatrico… George fue descartando todas. Llegaron al consenso de hacerlo en un anfiteatro romano en  Trípoli, pero la idea se descartó cuando, el 10 de enero, a pocos días de ultimar los detalles del viaje, George Harrison anunció que abandonaba el grupo.

En un primer momento, pensaron en ofrecerle el puesto de Harrison a Eric Clapton, pero finalmente deciden continuar el trabajo en el estudio como si nada hubiera ocurrido. Cinco días después, y tras reconsiderar su decisión, George regresa a Londres y se reúne con John, Paul y Ringo durante casi ocho horas. Harrison pone como condición para regresar al grupo abandonar de inmediato los estudios Twickenham y trasladarse a los de Apple. Solicita además que las cámaras se limiten a filmar a Los Beatles grabando un disco con las nuevas canciones y olvidar la idea de hacer un concierto espectacular en un lugar imposible.

Los Beatles llegan a Apple el 22 de enero. El primer día de trabajo en Apple debía haber sido el lunes 20 de enero, pero no se pudo empezar hasta el miércoles 22 debido a que el nuevo estudio no estaba terminado. De hecho, ni siquiera estaba construido. Alex Mardas (apodado “El Mágico”), amigo del grupo, les había prometido un maravilloso estudio dotado de los últimos adelantos técnicos y con una mesa de grabación de 72 pistas. Lo que los Beatles encontraron un montón de pequeños altavoces distribuidos por la sala y que no sólo que no había mesa de grabación de 72 pistas sino que no existía mesa de grabación alguna. Los Beatles tan sólo pudieron comenzar el trabajo después de  pedir prestada a EMI una mesa de grabación de ocho pistas.

George invitó a su amigo Billy Preston a la primera sesión en Apple y, como ocurriera cuando llevó a Eric Clapton a las sesiones de “Álbum Blanco”, la presencia de un quinto hizo que el ambiente mejorara sensiblemente, recuperando por momentos incluso el ambiente bromista de antaño. Preston no sólo hace un trabajo brillante a los teclados (“Get Back“), sino que su presencia hace que los Beatles se disciplinen y empiecen a trabajar en sesiones de siete horas diarias (de 10 a 17 horas) para, así, el 30 de enero de 1969, llegar al gran momento, el concierto.

Tras la negativa de George a plantearse siquiera algo más espectacular, Paul sugiere celebrar el concierto final en la azotea de Apple. Arturo Moreno Obregón en “El Cine Beatle – Todas las películas de John, Paul, George y Ringo” (2000) explica que “Para filmar la actuación, el equipo de rodaje dispuso cinco cámaras en la azotea y varias más en la calle. Se estudió la posibilidad de colocar una en un helicóptero para obtener planos aéreos, pero estaba prohibido que ese tipo de aparatos sobrevolase Londres. Tampoco hubo tiempo para obtener los permisos necesarios y alquilar un globo. El concierto comenzó alrededor de las 12:00 del mediodía, recordando los horarios matinales en que solían actuar en el Cavern de Liverpool, pero esta vez la actuación era en medio del frío invierno londinense, acentuado por un persistente viento que se volvía aún más gélido en lo alto de un edificio de oficinas”

Los Beatles comenzaron el concierto con una  trepidente versión de la canción de Paul “Get Back” (enlace) , para pasar a una brillante interpretación de John de su “Don’t Let Me Down” (enlace). La siguiente es la fantástica “I’ve Got A Feeling” (enlace) fruto de la colaboración entre Paul y John y en la que cada uno lleva la voz principal en la parte que ha aportado a la canción. El siguiente tema  es “The One After 909” (enlace), versión de una antiguo tema de John de 1963 que retomaron para la ocasión. “Dig a Pony” (enlace), una nueva canción de John, termina con un comentario de éste afirmando que “tengo las manos demasiado frías como para cambiar de acordes”. En este preciso momento, la policía irrumpe en el edificio, mientras los Beatles interpretan “God Save The Queen“. A continuación vuelven a interpretar “I’ve Got A Feeling” y “Don’t Let Me Down” para acabar con una nueva y más potente versión de “Get Back” (enlace), al comenzar el primer estribillo (0:30 del vídeo del enlace), Mal Evans les notifica la presencia de los agentes de policía, que acaban de hacer su aparición en la azotea, John y George paran de tocar (0:39), pero Paul y Ringo siguen y el resto deciden unirse si cabe con mayor brío (0:43). Al llegar al final, y  conocedor de la presencia de los agentes, Paul improvisa una estrofa en la que canta: “Has estado otra vez jugando en las azoteas y sabes que eso no le gusta a tu mamá! ¡Hará que te arresten!”, John añade: “Me gustaría daros las gracias en nombre del grupo y espero que hayamos pasado la prueba”. El show tuvo una duración de cuarenta y dos minutos, de los cuales tan sólo veintiuno aparecen al final de la película Let It Be. Esta sería la última vez que los cuatro miembros de los Beatles coincidirían jamás sobre un escenario.

“Get Back”, el documental, concluyó con noventa y seis horas de filmación. Paul, George y Ringo sugirieron eliminar numerosas escenas en las que aparecían John y Yoko aprovechando la ausencia de Lennon. Quedando el montaje final en torno a los ochenta y ocho minutos. Lennon se mostró muy dolido “La cámara estaba allí para Paul y no para los demás. Encima los montadores lo hicieron como si tuvieran en mente ‘Paul es Dios’ y nosotros estuviéramos allí de casualidad. Yo me sentía así y me enteré de que algunas escenas de Yoko conmigo habían sido arrancadas de la película… Me sacó de quicio. Después de haberme sentado durante sesenta sesiones con la gente más estirada y cabezota del mundo me insultaban simplemente por amar a alguien”. A nivel musical , da las más de 100 canciones (o fragmentos) que se interpretaron, en el montaje final aparecen Paul’s Piano Theme” , “Maxwell’s Silver Hammer“, “I Me Mine“, “Piano Boogie“,”Across The Universe“, “For You Blue“, “Bésame Mucho” / “Octopus’s Garden” , “You Really Got A Hold On Me”,”The Long And Winding Road“, “Shake Rattle And Roll – Kansas City – Miss Ann – Lawdy Miss Clawdy“,”Dig It“,”Two Of Us“, “Let It Be” más las canciones del concierto “Get Back“, “Don’t Let Me Down“, “The One After 909”  y “Dig a Pony“. Las cintas con música se dejaron en manos de Glynn Johns y George Martin para que prepararan un LP que debería editarse en agosto.

Mientras, el 12 de marzo de 1969, Paul aprovechó para casarse con Linda Eastman que ya estaba embarazada de la que sería la primera hija e ambos, Mary. Ningún Beatle acudió a la ceremonia: John y Yoko dijeron que estaban grabando un disco y no podían, Ringo y Maureen se quedaron en casa, George dijo que tenía cosas que hacer… Nada diferente a lo que pasó en la boda de John y Yoko, que se celebró apenas una semana después en Gibraltar, ni Paul,ni George, ni Ringo hicieron mención de acudir al enlace.

Fue precisamente durante el viaje de novios con Yoko, cuando John supo Dick James había vendido su parte de Northern Songs a ATV. En 1963  Dick James, Brian Epstein, John Lennon y Paul McCartney contituyeron la compañía editora “Northern Songs” para publicar las canciones compuestas por Lennon y McCartney, tras muerte de Epstein,  Lennon y McCartney se habían propuesto negociar con James pero no hubo oportunidad ya que, temiéndose la pronta disolución del grupo, vendió su parte.

Klein tomó cartas en el asunto y propuso realizar una contraoferta y, para conseguir el dinero, John y Paul deberían aportar sus acciones de Northern Songs como aval. Este fue el momento en que John y Paul hirieron de muerte su relación: en un principio Paul y John se repartían los derechos y las acciones de la editora al 50%, fruto de su acuerdo de firmar juntos sus canciones, pero cuando hicieron el recuento de acciones, se reveló que Paul tenía 751.000 acciones  y John 644.000… La reacción de John no se hizo esperar:

-¡Miserable!, ¿has estado comprando valores a nuestras espaldas?, ¡Eso es jodidamente ruin!

-Vaya, disculpad…, me pareció tener un poco de dinero y supongo que quise un poco más

Aunque la tensión del primer momento se disipó, John Y Paul nunca recuperaron la relación que habían tenido hasta entonces. Entre tanto Klein urdió una serie de estratagemas financieras y acabó recuperando Northern Songs para John y Paul.

A estas alturas Glynn Johns ya había terminado las mezclas de “Get Back”, el LP y entregó un acetato a la banda con las siguientes canciones:

  1. “One After 909”
  2. “Rocker”
  3. “Save the Last Dance for Me”
  4. “Don’t Let Me Down”
  5. “Dig a Pony”
  6. “I’ve Got a Feeling”
  7. “Get Back”
  1. “For You Blue”
  2. “Teddy Boy (canción)”
  3. “Two of Us”
  4. “Maggie Mae”
  5. “Dig It”
  6. “Let It Be”
  7. “The Long and Winding Road”
  8. “Get Back” (reprise)

La banda, no demasiado ilusionada con su nuevo trabajo, decide posponer la edición del disco hasta septiembre, fecha en la que estaba previsto estrenar la película. Entre tanto aprovecharon para editar un nuevo single.”Get Back” (enlace), extraída de las sesiones del documental, es un extraordinario tema de McCartney que muestra a los Beatles desnudos, sin artificios, y haciendo buen, muy buen, rock. El trabajo de Billy Preston es muy destacable así como el inteligente ritmo de la batería de Ringo. Un temazo que se acompañó en la cara B de la no menos estupenda “Don’t Let Me Down” (enlace), una desgarradora balada de Lennon con una soberbia interpretación instrumental (qué línea de bajo) y unas fantásticas armonías. Un single extraordinario que devolvió al grupo al número 1 en abril de 1969, y que demostró que , hasta peleados, los Beatles eran una apuesta segura.

Tras su triunfo con la negociación por Northern Songs y con el grupo desunido, Klein comenzó su asalto definitivo al poder. Su próximo plan era renegociar el contrato de los Beatles con EMI/Parlophone y, para ello, tenía que ser el representante legal del grupo… Paul era el problema… Peter Brown, empleado y biógrafo de los Beatles relata como  Klein apareció una tarde de mayo en el estudio, con un montón de papeles bajo el brazo. Los cuatro Beatles estaban dentro.

“Necesito esto firmado esta noche, debo teneros bajo contrato” -dijo Klein depositando los contratos bajo las narices de Paul.

“¿Un viernes por la tarde?, ¿por qué tanta prisa?” -dijo Paul- “¿dame los papeles, los miro y el lunes hablamos?”

“Otra vez lo mismo… deja de intentar ganar tiempo Paul, firma ya” -intervino John.

“¿Pero por qué tanta prisa?

Klein explicó que esa misma noche cogía un avión a Nueva York porque tenía una reunión durante el fin de semana, a lo que Paul contestó que no iba a firmar nada sin que lo leyera su abogado y no podía localizarlo hasta el lunes. Klein insistió en que no podía esperar y solicitó al grupo que sometieran la decisión a votación.

Paul respiró tranquilo, sabía que George estaría con John estaba convencido de que Ringo no lo dejaría solo.

“Nunca conseguirás convencer a Ringo”

Paul se volvió hacia el batería para hacerle un guiño pero sólo encontró la mirada apenada de Ringo.

-“Estoy con ellos, Paul”

Paul gritaba encolerizado. Pero esa noche, Klein cogió ese avión como manager de los Beatles, pero sin la firma de Paul. Poco después, Klein firmó un jugoso contrato para los Beatles que duraría hasta 1976, a razón de dos discos por año, y que prácticamente duplicaba sus beneficios por ventas, aunque para ello la banda tuvo que ceder y permitir que la compañía pudiera editar recopilatorios. Los Beatles ya no era un grupo, pero iban a ganar mucho dinero.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 2 de marzo de 2013

THE BEATLES. “Magical Mystery Tour” (LP) (1967). ( 9,5/10 )

MAGICAL MYSTERY TOUR (LP)

Editado en USA el 27 de Noviembre de 1967

Editado en Inglaterra el 19 de Noviembre de 1976

CARA A

“Magical Mystery Tour” (Lennon-McCartney)

“The Fool On The Hill” (Lennon-McCartney)

“Flying” (Harrison-Lennon-McCartney-Starkey)

“Blue Jay Way” (Harrison)

“Your Mother Should Know” (Lennon-McCartney)

“I Am the Walrus” (Lennon-McCartney)

CARA B

“Hello Goodbye” (Lennon-McCartney)

“Strawberry Fields Forever” (Lennon-McCartney)

“Penny Lane” (Lennon-McCartney)

“Baby You’re A Rich Man” (Lennon-McCartney)

“All You Need Is Love” (Lennon-McCartney)

Producido por George Martin

El 27 de agosto de 1967, el cadáver de Brian Epstein, manager de los Beatles, fue encontrado en su apartamento. Su muerte fue oficialmente dictaminada como accidental, causada por una intoxicación gradual con barbitúricos. La muerte de Brian Epstein marcó un antes y un después en la historia del grupo. Si bien es cierto que, en los últimos años y en especial con el cese de las giras, la influencia de Brian se había reducido, es indudable que ejercía una labor de punto de equilibrio en el seno del grupo y era el único capaz de regular los egos de los Beatles que, a partir de la muerte de su manager, se dispararon. Los Beatles sintieron la necesidad de mantenerse ocupados cuanto antes. “Es imposible que nadie sutituya a Brian”, repetía Paul para autoconvencerse de que no era necesario contratar a ningún manager. McCartney quería que el grupo tomara las riendas de su destino –“No perdamos un solo minuto, hagamos algo, no podemos dejar que nos vean estancados”, repetía- y, como muestra de ello, decidió contar al resto su nuevo proyecto, el primero de lo que debería ser la nueva etapa del grupo: los Beatles escribirían, protagonizarían y dirigirían una película, “Magical Mistery Tour”.

Como ocurriera con “Sgt. Pepper’s”, Paul tuvo la idea en un avión en el que estuvo leyendo “The Merry Prankster”, de Ken Kesey, sobre una troupe que viajaba en autobús por recónditos parajes californianos consumiendo un refresco llamado Kool-Aid en el que disolvían LSD. Dicho viaje inspiró a McCartney la idea de una serie de pequeños autocares que partían rumbo a “giras misteriosas” por diversas localizaciones de las costas británicas. A partir de ahí a Paul se le vinieron a la cabeza distintas imágenes de enanos y mujeres gordas, que iría anotando en una hoja de papel durante el vuelo. También se le ocurrió el título de Magical Mystery Tour e incluso escribió el primer verso de lo que acabaría siendo la canción titular… La BBC-1 estrenó, previo pago de veinte mil libras, la película el 26 de diciembre, en plenas fiestas navideñas y en blanco y negro, a pesar de haber sido filmada en color. Una audiencia millonaria vio como sus otrora sanotes muchachos protagonizaban un surrealista fábula psicodélica llena de situaciones incongruentes y personajes absurdos…, y en Navidad… La crítica fue tan agresiva que Paul se sintió en la necesidad de pedir disculpas en público, realmente fue el único fracaso comercial que sufrió el grupo en toda su carrera, eso es indudable y, desde un punto de vista estrictamente cinematográfico, no es de extrañar.

Pero no olvidemos que, como ocurría en todas la películas del grupo, lo realmente importante era la música… y aquí no fallaron… La banda sonora de Magical Mystery Tour se editó en Inglaterra el 8 de diciembre de 1967 en forma de EP doble, es decir, dos vinilos “tipo single” cada uno con dos canciones en la cara A y otra en la B, haciendo un total de seis, pero en Estados Unidos, donde el EP ya no funcionaba, se había editado unas semana antes como álbum (27 de noviembre de 1967), añadiendo una serie de singles que se habían editado durante el reto de año de 1967. Con el tiempo, el formato americano acabó imponíendose y es como ha llegado a nuestros días,  EMI editó la versión norteamericana en el Reino Unido el 19 de noviembre de 1976 y nuevamente en CD a principios de octubre de 1987. La versión norteamericana es actualmente la aceptada como definitiva y es el formato que a continuación comentaremos.

El resultado de este extraño híbrido de doble EP más singles resulta extraño…, pero brillante. No tiene la coherencia de “Sgt. Pepper’s” pero el nivel de las canciones es absolutamente estratosférico, a la altura de sus mejores trabajos. La canción titular, “Magical Mystery Tour” (enlace) abre tanto la película, como el Doble EP original y el híbrido americano. Arrebatadora y potente canción de Paul reforzada por la excelente grabación del bombo de la batería de Ringo, unas excelentes armonías y el gran trabajo de metales.  Tras el frenético inicio del álbum, nos encontramos con una de las mejores canciones del álbum, la inconmensurable “The Fool On The Hill” (enlace), una preciosa canción de Paul que fue compuesta en la época de “Sgt Pepper’s” y que  tiene una de las mejores letrasde McCartney. Destaca por su fabulosa secuencia de acordes y los acertados arreglos de flautas (la solista tocada por el propio McCartney).

Los cuatro Beatles firman lo que sería el primer instrumental editado del grupo, lo onírica “Flying” (enlace), muy disfrutable. Particularmente extraña resulta “Blue Jay Way” (enlace), la aportación de George a la banda sonora de la película. Escrita en el barrio del mismo nombre de Los Ángeles California mientras esperaba a un amigo, su costumbrista letra contrasta con su oscura y psicodélica sonoridad. Lo peor del disco.

La luz vuelve con la deliciosa “Your Mother Should Know” (enlace), una fabulosa melodía de Paul al servicio de una letra sencillamente estúpida y un fabuloso arreglo a lo años 20. Preciosa canción antes del plato fuerte, una de esas canciones que te transportan a otro momento con apenas escuchar dos notas, una de las obras maestras de John Lennon: “I Am The Walrus” (enlace). ¿Qué decir?, nacida de la fusión de tres proyectos de canción de John, la letra de la canción es digan de estudio y está llena de imágenes imposibles con el universo de Lewis Carroll como telón de fondo. En lo musical, la canción es una brutalidad de principio a fin, reforzada por los enormes arreglos de George Martin. Un monumento de canción, una obra maestra.

De esta forma concluye la cara A y lo que era el doble EP original. El resto del LP era una recopilación de singles que se habían editado durante 1967. La primera de estas canciones era “Hello, Goodbye” (enlace), que había acompañado a “I Am The Walrus” en su edición como single, si bien, y para enfado de Lennon, la poppie canción de Paul se hizó con la cara A, dejando a la gran obra de John relegada a la cara B. No obstante, dejando las comparaciones a un lado, “Hello Goodbye” es una fantástica canción pop con, de nuevo, una letra tontorrona, y unas armonías vocales maravillosas.

La cara B se ve reforzada, como todo el LP, con la inclusión de las maravillosas “Strawberry Fields Forever” (enlace) y “Penny Lane” (enlace), dos canciones  que, por sí solas, merecen la edición de un disco. la nunca suficientemente elogiada. “Strawberry Fields Forever”, una de las obras maestras de John Lennon, es uno de los momentos más altos de la historia de la música universal, como “Penny Lane”, en la que  Mccartney nos propone un bucólico viaje en autobús por Liverpool descibiendo sus gentes y lugares con un sonido  muy influenciado por las limpias grabaciones de “Pet sounds” de los Beach Boys.

Finalmente, Capitol incluyó el que había sido el último single de la banda: “All You Need Is Love” (enlace) / “Baby You’re a Rich Man” (enlace). Paul y John recibieron el encargo a mediados de mayo, la cadena pública británica BBC quería que los de Liverpool representaran al Reino Unido en lo que iba a ser la primera transmisión global de televisión vía satélite. El programa se llamaría “Our World” y sería emitido en 26 países con una audiencia estimada de 400.000.000 de personas y, a finales de dicho mes, John llegó al estudio con su propuesta. Era una canción que, aunque pegadiza, tenía una estructura muy compleja. La parte principal (el verso) está en el poco usual tiempo 7/4 que se mantiene durante dos compases, luego uno de 8/4 y luego regresa a 7/4 con los coros para llegar a un histórico 4/4 con la banda repetidamente cantando un estribillo inolvidable: “All You Need Is Love” . Enorme canción de John. Este era el mensaje de los Beatles al mundo: Todo lo que necesitas es amor. “Baby You’re a Rich Man” es una buena canción  compuesta al 50% por Paul y John y en la que destaca el extraordinario sonido del bajo de McCartney

El resultado del conjunto, a pesar del diverso origen de los temas, funciona. Obviamente, no tiene la coherencia que presentaban sus trabajos desde “Rubber Soul” y que alcanzó su cota más alta con “Sgt. Pepper’s”, pero funciona…, y muy bien. Lennon llegó a declarar: “Ahora, si lo pienso, “Magical Mystery Tour”, es uno de mis discos favoritos…, supongo que por lo extraño que es”. Uno de mis imprescindibles

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 9,5 / 10

THE BEATLES. Capítulo 10 (1967). All you need is a Magical Mystery Tour

Durante la grabación de “Sgt. Pepper’s”, el incansable productor Walter Shenson hace llegar al despacho de Brian Epstein una nueva propuesta para el rodaje de una película con el grupo como protagonista. El guión tenía como protagonista a John quien, aquejado de una extraña enfermedad, tenia cuatro personalidades: la propia y tres más que serían encarnadas por Paul, George y Ringo…, el título sería “Shades Of Personality” (Las Sombras De La Personalidad). La respuesta del nucleo duro, esto es, John y Paul fue clara: “Los Beatles no están interesados en hacer más cine y prefieren dedicar todos sus esfuerzos a componer y grabar nuevas canciones”. Con todo, y a pesar de la rotunda respuesta, aún recibieron una nueva propuesta, “Up Against It” (Al Ataque), que también fue rechazada. El problema es que tenían un contrato con United Artist por tres películas, y tenían que cumplir con su parte. Shenson, hastiado de las negativas del grupo, se presentó con un proyecto super ambicioso: Una versión de “El Señor de los Anillos” dirigida por Stanley Kubrick, que consiguió despertar el interés del grupo aunque no llegó a fructificar a causa de la negativa del genial director a encabezar el proyecto

En vista de la poca disposición de los Beatles, Brian Epstein pensó en un largometraje de dibujos animados como solución de compromiso para cumplir lo pactado con United Artists. Ellos tendrían su película y los Beatles se tendrían que limitar a darles un puñado de canciones…, de hecho, ni siquiera serían demasiadas puesto que la temática giraría en torno a la canción “Yellow Submarine” y al universo de “Sgt. Pepper’s”. Ambas partes aceptaron. Los Beatles dejaron que el proyecto fuera avanzando y se dedicaron a lo suyo. La música.

El grupo seguía disfrutando del enorme éxito en ventas y de la enorme repercusión social de “Sgt Pepper’s”, cuando recibieron una carta de la BBC. Era un encargo. La cadena pública británica quería que los de Liverpool representaran al Reino Unido en lo que iba a ser la primera transmisión global de televisión vía satélite. El programa se llamaría “Our World” y sería emitido en 26 países con una audiencia estimada de 400.000.000 de personas; cada país podía mostrar al mundo lo que quisiera durante algunos segundos. Los distintos países eligieron sus paisajes más representativos, monumentos, danzas…, y el Reino Unido eligió a los Beatles.

Paul y John recibieron el encargo a mediados de mayo y, a finales de dicho mes, John llegó al estudio con su propuesta. Era una canción que, aunque pegadiza, tenía una estructura muy compleja. La parte principal (el verso) está en el poco usual tiempo 7/4 que se mantiene durante dos compases, luego uno de 8/4 y luego regresa a 7/4 con los coros para llegar a un histórico 4/4 con la banda repetidamente cantando un estribillo inolvidable: “All You Need Is Love” (enlace). Enorme canción de John que provocó los comentarios de George sobre su particular forma de entender la rítmica, “…a John le pasa una cosa increíble con el ritmo: cambia de compás continuamente…, hace cosas super complejas, se salta un tiempo, te cambia el ritmo… es fantástico, pero cuando le preguntas que qué está haciendo, no lo sabe…, creo que le sale de forma natural…” Este era el mensaje de los Beatles al mundo: Todo lo que necesitas es amor.

Definitivamente, los Beatles habían cambiado. Poco queda de los aseados y siempretrajeados muchachos que conquistaron el mundo apenas cuatro años antes. La marihuana, el LSD, las flores en el pelo, las ropas multicolor…, el hippismo era the next big thing… y los Beatles estaban allí para liderarlo. De momento, con “All you Need is Love” le acababan de dar un himno al movimiento.

La canción, rutilante número 1 en todo el mundo, fue editada con “Baby You’re a Rich Man” (enlace) en la cara B, una buena canción  compuesta al 50% por Paul y John y en la que destaca el extraordinario sonido del bajo de McCartney. Fue la primera canción que compusieron para la película de dibujos animados que tenían en proyecto pero, como necesitaban una cara B para “All you Need is Love”, la utilizaron.

A estas alturas, los muchachos empiezan a mostrar cierto aburrimiento y no cesan en su intento de buscar nuevos horizontes bien sea con nuevas drogas, aventuras inversionistas (estuvieron a punto de de comprar una isla griega) o experiencias espirituales. Fue por esta necesidad de nuevas sensaciones que acudieron, a principios de agosto de 1967, a la conferencia que un gurú, el Maharishi Mahesh Yogui, daba en el Hotel Hilton. Paul, John y Ringo acudieron animados por George quien, a su vez, acompañaba a su novia Pattie que ya estaba aprendiendo misticismo y la meditación transcedental, disciplinas de las que el Maharishi era máxima autoridad. Los Beatles fliparon con el enjuto y místico personaje. Semanas después partían a Bangor, Gales para asistir a un curso de Meditación Trascendental impartido por Yogui.

Los Beatles y sus novias y esposas parecía disfrutar de unas jornadas tranquilas, retitrados de los focos y supuestamente encontrándose con su yo interior a través de la meditación transcendental. Todo estaba tranquilo hasta que Jane, la novia de Paul irrumpió en la habitación…“Paul ponte al teléfono…, es Peter Brown, dice que tiene malas noticias”. El 27 de agosto de 1967, el cadáver de Brian Epstein, manager de los Beatles, fue encontrado en su apartamento. Su muerte fue oficialmente dictaminada como accidental, causada por una intoxicación gradual con barbitúricos.

Como señala Diego A. Manrique, “Epstein reunía en su persona dos de las características habituales en algunos lanzadores de ídolos durante los años cincuenta y sesenta: en la industria británica y estadounidense, muchos cazatalentos eran judíos u homosexuales. Aparte de esas coincidencias, lo cierto es que Epstein no se parecía nada a esos depredadores, aptos en el usar y tirar carne fresca. Aquí nos encontramos con una criatura atormentada, desgarrada por su vocación de actor y por la presión de su próspera familia, que esperaba se hiciera cargo de algunos de sus negocios en Liverpool. Epstein no tenía grandes facultades pero tuvo el olfato de que un grupo de salvajes roqueros le aceptaran como manager  y asumieran sus reglas (uniformes, repertorio menos estridente). Disciplinó sus alborotados directos para aumentar su impacto; el ser tratados como profesionales –mientras sus competidores de Liverpool seguían en el amateurismo– hizo prodigios por su autoestima. (…) Perose evidencia que era un personaje hasta demasiado caballeroso para el negocio de la música: creía en la palabra dada. Cumplía sus compromisos: los Beatles hicieron actuaciones por un caché mínimo que se habían firmado cuando todavía no había comenzado el boom (en esos casos se suele renegociar el dinero o, si el manager tira hacia lo despiadado, se suspenden con un falso certificado de enfermedad). También puede afirmarse que la honestidad de Epstein y su insistencia con modos de “gentleman” le abrieron muchas puertas, especialmente en Estados Unido. Considerando las circunstancias, Epstein desarrolló una organización eficaz, que supo llevar al cuarteto por todo el mundo sin grandes contratiempos. Una organización que funcionaba aunque Brian desapareciera unos días, en medio de una gira, siguiendo algún impulso sexual. Una vez conquistado el mundo, los Beatles decidieron dejar de girar. Aunque algunos atribuyen a esa disminución de responsabilidades la posterior caída en picado de Epstein, lo cierto es que entonces tuvo la posibilidad de vivir a su gusto. Y lo hizo. A fondo. Se despertaba a la hora que quería y la toma de decisiones estaba a expensas de su nocturnidad. Se aficionó al juego y aumentó el abanico de drogas que consumía (marihuana y LSD, aparte de las de farmacia). Al margen de muchas aventuras, tuvo un noviazgo tormentoso con un chapero bisexual y rastrero que le proporcionó constantes disgustos. En realidad, Epstein fue la primera gran víctima de la era de permisividad que comenzó a mediados de los sesenta”.

El grupo se quedo estupefacto, mientras el Maharishi les daba una charla sobre lo pasajero de la vida material y lo eterno del espiritual… El caso es que, cuando la banda salió a atender a las decenas de periodistas que se desplazaron a su retiro, parecían en estado de shock (enlace). “Estamos superándolo gracias a la meditación”, dijo John, “Ha sido un golpe muy duro y estoy muy alterado”, dijo Paul mientras se metía en un coche…, “La muerte sólo existe en un sentido físico”, añadió un cada vez más místico Harrison.

La muerte de Brian Epstein marcó un antes y un después en la historia del grupo. Si bien es cierto que, en los últimos años y en especial con el cese de las giras, la influencia de Brian se había reducido, es indudable que ejercía una labor de punto de equilibrio en el seno del grupo y era el único capaz de regular los egos de los Beatles que, a partir de la muerte de su manager, se dispararon.

Los Beatles dejaron su retiro y sintieron la necesidad de mantenerse ocupados cuanto antes. “Es imposible que nadie sutituya a Brian”, repetía Paul para autoconvencerse de que no era necesario contratar a ningún manager. McCartney quería que el grupo tomara las riendas de su destino –“No perdamos un solo minuto, hagamos algo, no podemos dejar que nos vean estancados”, repetía- y, como muestra de ello, decidió contar al resto su nuevo proyecto, el primero de lo que debería ser la nueva etapa del grupo: los Beatles escribirían, protagonizarían y dirigirían una película, “Magical Mistery Tour”.

Como ocurriera con “Sgt. Pepper’s”, Paul tuvo la idea en un avión en el que estuvo leyendo “The Merry Prankster”, de Ken Kesey, sobre una troupe que viajaba en autobús por recónditos parajes californianos consumiendo un refresco llamado Kool-Aid en el que disolvían LSD. Dicho viaje inspiró a McCartney la idea de una serie de pequeños autocares que partían rumbo a “giras misteriosas” por diversas localizaciones de las costas británicas. A partir de ahí a Paul se le vinieron a la cabeza distintas imágenes de enanos y mujeres gordas, que iría anotando en una hoja de papel durante el vuelo. También se le ocurrió el título de Magical Mystery Tour e incluso escribió el primer verso de lo que acabaría siendo la canción titular.

Habían pasado sólo cuatro días desde la muerte de Epstein, y Paul se reunió con John, George y Ringo para mostrarles la hoja de papel donde  había esbozado lo que debía ser Magical Mystery Tour. Aparte del título, el folio no contenía más que el dibujo de un circulo dividido en ocho partes. Alrededor aparecían escritas anotaciones como “Primer Viaje”, “Sueños”, “Maratón”, “Comida” o “Canción Final”. Con estos cuatro alfileres, Paul consiguió convencer a sus compañeros, harían la película…, y la harían en un mes. Ringo se convirtió en el principal aliado de Paul a la hora de defender la idea, mientras George y, sobre todo, John, tenían sus reservas, “…yo no tenía ninguna duda sobre nuestra incapacidad para hacer cualquier otra cosa que no fuese música y pensé: ‘La hemos jodido’, ‘Mierda, yo nunca he hecho una película. ¿Qué quiere decir él con escribir un guión…’ George y yo refunfuñábamos pero también sentíamos que le debíamos al público hacer estas cosas”

El rodaje comenzó el 11 de septiembre de 1967, todos los actores y Paul se citaron junto a la estación de Baker Street dispuestos a subir a bordo del autocar azul y amarillo matrícula “URO 913 E”, decorado con chillones rótulos laterales en technicolor donde podía leerse “Magical Mystery Tour”. Luego, una vez fueron a buscar (ya subidos en el bus) a John, George y Ringo a sus casas, Paul anunció al pasaje que debían permanecer siempre en los mismos asientos y no cambiar su vestimenta, puesto que pensaba filmar numerosas escenas de interior…, y, dos semanas después habían acumulado unas diez horas de grabación que tuvieron que editar hasta conseguir acortar la duración del film a poco menos de una hora (duración que habían pactado con la BBC, donde se estrenaría la película).

Cincuenta y dos minutos de duración que costaron cien mil dólares. Lo que John llegaría a calificar como “la película casera más cara de la historia”, fue proyectada en público por vez primera el 17 de diciembre de 1967 durante una fiesta ofrecida por Los Beatles a las secretarias de sus clubs de fans británicos. Posteriormente organizaron otro pase privado para que sus amigos vieran el film… Al terminar la proyección, hubo quien intentó convencer a Paul de que no llegasen a comercializar la película, pero ya estaba decidido.

La BBC-1 estrenó, previo pago de veinte mil libras, la película el 26 de diciembre, día festivo, a las 20:35 horas, en plenas fiestas navideñas y en blanco y negro, a pesar de haber sido filmada en color. Una audiencia millonaria vio como sus otrora sanotes muchachos protagonizaban un surrealista fábula psicodélica llena de situaciones incongruentes y personajes absurdos…, y en Navidad… Al día siguiente (27 de diciembre de 1967), los periódicos atacaron con fiereza, la crítica del Daily Express la definió como: “La basura más espantosa nunca vista. Una película llena de tonterías de mal gust. Críticos y espectadores abuchean; Los Beatles fracasan por vez primera con la película de Pascuas”. La crítica fue tan agresiva que Paul se sintió en la necesidad e pedir disculpas en público y, un día después (28 de diciembre de 1967), en el Evening Standard decía: “Ha sido como recibir un golpe en la cara y la próxima vez no cometeremos el mismo error. Algunas personas se enojan porque nos metemos en profundidades sin saber realmente cómo son las cosas. Supongo que si se mira  Magical Mystery Tour desde la perspectiva de un entretenimiento de vacaciones, realmente hemos metido la pata”.

Las cadenas televisivas norteamericanas rechazaron emitir la película, pero se estrenó en las salas de cine estadounidenses en mayo del 68, cosechando sorprendentemente las únicas críticas favorables… Pero, ¿tan mala era?, ¿tiene razón Spielberg al decir que es una joya que supone la obra maestra de la psicodelia?, pues ni una cosa ni otra… Realmente fue el único fracaso comercial que sufrió el grupo en toda su carrera, eso es indudable y, desde un punto de vista estrictamente cinematográfico, no es de extrañar. Sin embargo, tampoco es injusto decir que tiene un puñado de buenas secuencias (Paul cantando “The Fool On The Hill“, la brillante escena de  “I Am The Walrus”, la escena de los spaguettis de John…) que hacen que la película tenga valor como reflejo de un momento concreto de la cultura rock siendo, bajo ese prisma, muy disfrutable.

Pero no olvidemos que, como ocurría en todas la películas del grupo, lo realmente importante era la música… y aquí no fallaron… La banda sonora de Magical Mystery Tour se editó en Inglaterra el 8 de diciembre de 1967 en forma de EP doble, es decir, dos vinilos “tipo single” cada uno con dos canciones en la cara A y otra en la B, haciendo un total de seis. El doble EP incluía un libro interior con un cómic y fotos de la película.

De esta forma el doble EP, quedaba así:

DISCO 1

CARA A

“Magical Mystery Tour” (Lennon-McCartney)

“Your Mother Should Know” (Lennon-McCartney)

CARA B

“I Am The Walrus” (Lennon-McCartney)

DISCO 2

CARA A

“The Fool On The Hill” (Lennon-McCartney)

“Flying” (Harrison-Lennon-McCartney-Starkey)

CARA B

“Blue Jay Way” (Harrison)

En Estados Unidos, donde el EP ya no funcionaba, se había editado unas semana antes como álbum (27 de noviembre de 1976), añadiendo una serie de singles que se habían editado durante el reto de año de 1967, a saber, “Hello, Goodbye”, “Strawberry Fields Forever”, “Penny Lane”, “All You Need Is Love” y “Baby, You’re A Rich Man” Con el tiempo, el formato americano acabó imponíendose y es como ha llegado a nuestros días,  EMI editó la versión norteamericana en el Reino Unido el 19 de noviembre de 1976 y nuevamente en CD a principios de octubre de 1987. La versión norteamericana es actualmente la aceptada como definitiva y es el formato que a continuación comentaremos.

MAGICAL MYSTERY TOUR (LP)

Editado en USA el 27 de Noviembre de 1967

Editado en Inglaterra el 19 de Noviembre de 1976

CARA A

“Magical Mystery Tour” (Lennon-McCartney)

“The Fool On The Hill” (Lennon-McCartney)

“Flying” (Harrison-Lennon-McCartney-Starkey)

“Blue Jay Way” (Harrison)

“Your Mother Should Know” (Lennon-McCartney)

“I Am the Walrus” (Lennon-McCartney)

CARA B

“Hello Goodbye” (Lennon-McCartney)

“Strawberry Fields Forever” (Lennon-McCartney)

“Penny Lane” (Lennon-McCartney)

“Baby You’re A Rich Man” (Lennon-McCartney)

“All You Need Is Love” (Lennon-McCartney)

Producido por George Martin

El resultado de este extraño híbrido de doble EP más singles resulta extraño…, pero brillante. No tiene la coherencia de “Sgt. Pepper’s” pero el nivel de las canciones es absolutamente estratosférico, a la altura de sus mejores trabajos.

La canción titular, “Magical Mystery Tour” (enlace) abre tanto la película, como el Doble EP original y el híbrido americano. Arrebatadora y potente canción de Paul reforzada por la excelente grabación del bombo de la batería de Ringo, unas excelentes armonías y el gran trabajo de metales. Según William J Dowlding, “Paul se sentó al piano, tocó los primeros compases y dijo en voz alta “flash, flash”, para indicar que la canción tenía que sonar como un anuncio televisivo. McCartney dijo que quería una fanfarria de trompetas y le dijo a Mal Evans que escribiera los primeros acordes de la música (Re-La-Mi). A continuación, los Beatles grabaron una pista base, con piano, dos guitarras y batería, que terminaron en un par de horas”. Tras el frenético inicio del álbum, nos encontramos con una de las mejores canciones del álbum, la inconmensurable “The Fool On The Hill” (enlace), una preciosa canción de Paul que fue compuesta en la época e “Sgt Pepper’s” y que  tiene una de las mejores letras de McCartney. Destaca por su fabulosa secuencia de acordes y los acertados arreglos de flautas (la solista tocada por el propio McCartney).

Los cuatro Beatles firma lo que sería el primer instrumental editado del grupo, lo onírica “Flying” (enlace), muy disfrutable. Particularmente extraña resulta “Blue Jay Way” (enlace), la aportación de George a la banda sonora de la película. Escrita en el barrio del mismo nombre de Los Ángeles California mientras esperaba a un amigo, su costumbrista letra contrasta con su oscura y psicodélica sonoridad. Lo peor del disco.

La luz vuelve con la deliciosa “Your Mother Should Know” (enlace), una fabulosa melodía de Paul al servicio de una letra sencillamente estúpida y un fabuloso arreglo a lo años 20. Preciosa canción antes del plato fuerte, una de esas canciones que te transportan a otro momento con apenas escuchar dos notas, una de las obras maestras de John Lennon: “I Am The Walrus” (enlace). ¿Qué decir?, nacida de la fusión de tres proyectos de canción de John, la letra de la canción es digan de estudio y está llena de imágenes imposibles con el universo de Lewis Carroll como telón de fondo; “El primer verso lo escribí en un viaje de ácido un fin de semana. El segundo verso lo escribí en el siguiente viaje de ácido el siguiente fin de semana, y acabé el tema después de conocer a Yoko… La morsa salió de ‘La morsa y el jardinero’, Alicia en el país de las maravillas. Para mí era un poema muy hermoso… Más tarde me di cuenta de que la morsa era la mala y el carpintero el bueno. Pensé: ‘Oh, mierda, he cogido al tío equivocado. Tendría que haber dicho: ‘Yo soy el carpintero’. Pero no hubiera sido lo mismo, ¿verdad?”. Según Peter Shotton, amigo de la infacia de John, la canción nació “cuando John y yo leimos la carta de un fan que estudiaba en nuestro antiguo colegio, el Quarry Bank. John carcajeaba al leer que en clase de literatura analizaban las letras de las canciones de los Beatles. Esto les hizo recordar una canción que solían cantar cuando iban al colegio: “Yellow matter custard, green slop pie / All mixed together with a dead dog’s eye…” (Natilla de sustancia amarillenta, pastel de lodo verde / Todo mezclado con el ojo de un perro muerto).  Lennon garabateó el verso “Yellow matter custard dripping from a dead dog’s eye” (Natilla amarillenta, goteando del ojo de un perro muerto). Y luego empezó a sacar las imágenes más absurdas que podía: “semolina” (un puré insípido) y “pilchard” (una sardina que suele darse a los gatos), que acabó siendo “Semolina Pilchard climbing up the Eiffel tower…” (Sardinas de sémola subiendo a la torre Eiffel). Su intención era confundir a los profesores de su vieja escuela, una especie de venganza”. En lo musical, la canción es una brutalidad de principio a fin, reforzada por los enormes arreglos de George Martin. Un monumento de canción, una obra maestra.

De esta forma concluye la cara A y lo que era el doble EP original. El resto del LP era una recopilación de singles que se habían editado durante 1967. La primera de estas canciones era “Hello, Goodbye” (enlace), que había acompañado a “I Am The Walrus” en su edición como single, si bien, y para enfado de Lennon, la poppie canción de Paul se hizó con la cara A, dejando a la gran obra de John relegada a la cara B. No obstante, dejando las comparaciones a un lado, “Hello Goodbye” es una fantástica canción pop con, de nuevo, una letra tontorrona, y unas armonías vocales maravillosas.

La cara B se ve reforzada, como todo el LP, con la inclusión de las maravillosas “Strawberry Fields Forever” (enlace) y “Penny Lane” (enlace), dos canciones que ya comentamos y que, por sí solas, merecen la edición de un disco. Finalmente, Capitol incluyó el que había sido el último single de la banda: “All You Need Is Love” (enlace) / “Baby You’re a Rich Man” (enlace).

El resultado del conjunto, a pesar del diverso origen de los temas, funciona. Obviamente, no tiene la coherencia que presentaban sus trabajos desde “Rubber Soul” y que alcanzó su cota más alta con “Sgt. Pepper’s”, pero funciona…, y muy bien. Lennon llegó a declarar: “Ahora, si lo pienso, “Magical Mystery Tour”, es uno de mis discos favoritos…, supongo que por lo extraño que es”. Uno de mis favoritos.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn. Domingo 10 de febrero de 2013

THE BEATLES. Capítulo 8 (1966). De motos, “Revólveres”, Jesucristos y Vibraciones

Tras la promoción de “Rubber Soul” el grupo guardó una inusual actividad de ¡¡tres meses!!, el tiempo que tardaron en volver al estudio para trabajar en las canciones de lo  que sería su nuevo disco. No obstante, antes de la edición de lo que acabaría siendo el magnífico “Revolver” pasarían muchas cosas. Entre otras cosas que Paul tuvo un peligroso accidente al estrellar su motocicleta contra el pavimento y salir disparado contra el pavimento. Los daños fueron mínimos: su labio fue profundamente cortado, un buen corte en un ojo y una fractura dental. Un doctor local tuvo que ser despertado a esas altas horas de la madrugada para efectuar las curas ya que no se llamó a ningún hospital ni a la policía ya que pensaron que la historia podría haber sido utilizada por la prensa sensacionalista  y quisieron evitar cualquier escándalo posible. Este accidente daría mucho que hablar en el futuro ya que, años después, el 17 de septiembre de 1969, el periódico de la Universidad de Drake en Des Moines (Iowa),  publicó un reportaje firmado por Tim Harper y titulado ¿Está muerto el Beatle Paul McCartney? Cuando el rumor se extendió, Harper logró protagonismo en los medios y concedió entrevistas hablando sobre el asunto: “Era sólo una broma. Cuando escribí la historia sabía que no era cierta“. Poco después, el 23 de septiembre, en el periódico del campus de la Universidad del Norte de Illinios, Northern Star, Barv Ulvilden amplió este rumor en el artículo “Pistas apuntan a la posible muerte de un Beatle”. Básicamente la noticia apuntaba a que Paul había muerto y había sido sustituido por un doble, William Campbell. A partir de entonces, fans con mucho tiempo e imaginación empezaron a buscar en portadas y canciones pistas que demostraran que Paul estaban muerto y había sido sustituido, dando forma a la teoría “Paul is dead”. Lo iremos comentando.

En lo musical, antes en Estados Unidos (mayo de 1966) que en su Inglaterra natal (junio), la banda editaría un nuevo y excelente single “Paperback Writer” (enlace). La canción, compuesta y cantada por Paul, está muy marcada por la presencia del nuevo bajo de McCartney (Rickembaker 4000), un nuevo sonido para una nueva época. Geoff Emerick, quien sustituyó por aquel entonces a Norman Smith como ingeniero de sonido del grupo, afirma “fue la priemra vez que el sonido de un bajo se oía en todo su esplendor”.  Es un tema que empieza a dejar ver un nuevo sonido que se acentúa, aún mas, en la cara B del single, “Rain” (enlace), tema de John con guitarras grabadas al revés y varios efectos inéditos en la época. “Volví del estudio con un ciego de mariguana de la leche y me puse lo que habíamos grabado ese día…, no sé qué hice pero lo reproduje al revés y ¡guau!, al día siguiente cuando llegué al estudio le dije , ¡tenemos que hacer esto!”. Muy buena canción en la que, además, Ringo toca la batería con una maestría digna de admiración. El single  fue nº1 en USA e Inglaterra.

Es obvio que los avances sonoros y líricos anunciados en “Rubber Soul”, se cofirman con este single. Estamos ante un nuevo grupo al que aún  quedaba otra cosa por inventar: el videoclip. En 1966 los Beatles grabaron los dos primeros videoclips de la historia concebidos cono promoción. Cansados de viajar contínuamente, se decidieron a grabar sendos clips promocionales con los dos temas de su último single, “Paperback Writer / Rain” en los que, por cierto, se puede apreciar la fractura en el diente de Paul como consecuencia del accidente del que antes hablamos.

Los Beatles eran los reyes indiscutibles, nadie podía toserles. En mayo de 1966, mientras se encontraban en las sesiones de grabación de lo que acabaría siendo “Revolver”, al otro lado del Atlántico se cuece algo grande…

ImagenComo vimos en el capítulo anterior, “Rubber Soul” asombró al genial Brian Wilson, líder y cerebro de los Beach Boys, “un disco lleno de canciones buenas, sin relleno..., yo también puedo hacerlo…Voy a grabar el mejor disco de todos los tiempo” repetía de forma obsesiva  a su entorno. El disco se llamaría “Pet Sounds” (enlace a post sobre grabación del disco en GUILLETEK’S), un LP histórico, basado en una concepción sinfónica del pop y construido a base de sonidos hasta entonces nunca oídos en un disco de rock. Contamos hasta más de treinta instrumentos diferentes (acordeón, armónicas, bajo eléctrico, bajo sexto, batería, chelo, clarinete, clavecín, clavicémbalo, clavicordio , cuerno inglés, electroremín, flauta, glokenspiel, guitarras, instrumentos de percusión (cascabeles, maracas, panderetas, timbales, marimbas…), mandolina, mandolina de 12 cuerdas, órgano, piano, saxofón, timpani, trombón, trompetas, ukelele, vibráfono, viola, violines) tocados por más de cuarenta músicos distintos. Todo el álbum es brillante pero momentos como “Wouldn’t it be nice” (enlace) y, sobre todo, “God Only Knows” (enlace), lo elevan a lo más alto. Uno de los discos más hermosos de la historia, sin duda uno de los más influyentes y, seguramente, uno de los mejores.

No obstante, y a pesar de las excelentes críticas, “Pet Sounds” no se vendió bien y fue vapuleado por los Beatles con su nuevo LP americano: “Yesterday And Today“. Estamos ante otro remedo yanqui que, esta vez, fusiona temas de “Help” (“Yesterday”, “Act Naturally”), “Rubber Soul” (“Drive My Car”, “Nowhere Man”, “If I Needed Someone” y “What Goes On”), dos singles (“Day Tripper” y “We Can Work It Out”) y, lo que más enfadó al grupo, tres canciones que acababan de grabar y que estaban destinadas a “Revolver” (“I’m Only Sleeping”, “Doctor Robert” y “And Your Bird Can Sing”).  La banda ya no concebía los LP’s como colecciones de canciones sino como entes propios, así, meditaban el orden de las canciones, la portada etc. La versión amerciana de “Rubber Soul” poco tenía que ver con la inglesa y, la utilización de tres canciones de lo que iba a ser su próximo disco  en este “Yesterday And Today” evicenciaba que “Revolver” correría la misma suerte.

Probablemente por venganza por el poco respeto hacia su obra, cuando Capitol les pidió una portada para “Yesterday And Today”, se les ocurrió enviar la famosa “portada de los carniceros” en la que los de Liverpool aparecen con batas de carnicero y unos muñecos descuartizados. Como no podía ser de otra forma, la portada fue censurada y rápidamente sustituida por una de corte mucho más tradicional que hizo que la irreverente portada original se convirtiera en una valiosísisma pieza de coleccionismo.

Polémicas al margen, “Yesterday And Today” fue un rotundo éxito, otro número 1, en junio de 1966 que antecedió a una nueva gira mundial del grupo que en un principio les llevó del 24 al 26 de junio a Alemania.

Tras un gran éxito en tierras germanas, las cosas comenzaron a torcerse en Japón. El problema fue la mala elección del lugar para celebrar el concierto,  el Budokan de Tokio (lugar “sagrado” de las artes marciales). El concierto fue un éxito (enlace al concierto) pero hubo muchas manifestaciones anti-beatle por parte del sector japonés más conservador.

Pero todo podía empeorar, el 4 de julio de 1966 los Beatles aterrizan en Filipinas, y ese mismo día, el London Evening Standard publica una entrevista de John Lennon con la periodista Maureen Cleave en la que, probablemente influido por la lectura de la controvertida obra The Passover Plot en la que Hugh Schonfield desacredita a Jesucristo, el músico afirmó: “El cristianismo pasará. Disminuirá y desaparecerá. Ahora nosotros somos más populares que Jesucristo. No sé qué se irá primero, si el rock’n’roll o el cristianismo. Jesús estaba bien, pero su disciplina era dura y ordinaria”. La publicación de estas declaraciones pasó desapercebida en Inglaterra, no así en Estados Unidos, como veremos después.

Mientras, los Beatles seguían en Filipinas y, al día siguiente de sus dos exitosos conciertos en el Rizal Memorial Football Stadium de Manila, reciben la invitación de Imelda Marcos, esposa del dictador de aquel país. El grupo, a través de Brian Epstein, rechaza la invitación. Imelda salió en la televisión nacional afirmando que los Beatles la habían insultado rechazando su invitación y les retira la escolta policial…, la situación generó disturbios en la calle y obligó a los músicos a escapar del país tras haber sido despojados del cheque que habían cobrado por los conciertos. John, Paul, George  y Ringo empezaban a estar hartos de todo esto.

Tras esto, la banda regresa a casa para apoyar el lanzamiento de su nuevo disco, “Revolver“, que se editará el 5 de agosto de 1966.

“REVOLVER”

Editado en Inglaterra el 5 de agosto de 1966 y en EEUU el 8 de agosto de 1966

CARA A

Taxman (Harrison)
Eleanor Rigby (Lennon-McCartney)
I’m Only Sleeping (Lennon-McCartney)
 Love You To (Harrison)
Here, There and Everywhere (Lennon-McCartney)
Yellow Submarine (Lennon-McCartney)
She Said She Said (Lennon-McCartney)

Good Day Sunshine (Lennon-McCartney)
And Your Bird Can Sing (Lennon-McCartney)
For No One (Lennon-McCartney)
Doctor Robert (Lennon-McCartney)
I Want To Tell You (Harrison)
Got To Get You Into My Life (Lennon-McCartney)
Tomorrow Never Knows (Lennon-McCartney)

El 100% de la crítica coincide en considerar este álbum como uno de los mejores del rock y la mayoría de los historiadores del grupo afirma de igual forma es el LP que más destaca en cuanto a la calidad individual de las canciones. Es un álbum perfecto de principio a fin, con unos Beatles que se alejan definitivamente del grupo que tres años y medio ante había editado el inocente “Love Me Do”.

A estas alturas, dejaron en la futura interpretación en directo de las canciones a la hora de componer y eso les dio una enorme libertad en el estudio a la hora de experimentar con nuevas sonoridades e introducirse de lleno en la psicodelia. El LP iba a presenciar la creciente complicación en las grabaciones de los Beatles, situación que se vió apoyada por la inestimable labor de Geoff Emerick quien -como hemos comentado al hablar de “Paperback Writer”- era el nuevo ingeniero de sonido del grupo es sustitución de Norman Smith. A nivel técnico, los Beatles estrenan con este disco el sistema ADT (Artificial Double Tracking) -Doblaje artificial- para grabar las voces. Hasta entonces, lo hacían grabando dos veces la misma pista siendo mucho más engorroso.

La estupenda portada, obra del antiguo amigo de los tiempos de Liverpool Klaus Voorman, pone la guinda a este estupendo LP que antes de recibir el título por el que pasaría a la historia, recibiría el nombre de “Abracadabra”, “Beatles On Safari”, “Bubble and Squeak”, “Free Wheelin’ Beatles” y “Magic Circles”. Respecto a la portada, los defensores de la conspiración “Paul is dead” afirman que William Campbell (el falso Paul) es el único que está de perfil diferenciándose de los “verdaderos” Beatles. En fin…

La diversión comienza con “Taxman” (enlace), un temazo de George Harrison con una ácida letra sobre el sietema impositivo británico, con alusiones incluidas al primer ministro Harold Wilson (ah, ahh, Mr Wilson) y al jefe de la oposición Edward Heath (ah, ahh, Mr Heath). Basada en un insitente riff (que años después The Jam y su “Start” tomarían prestado), el tema introduce al grupo en sonoridades nuevas de aire definitivamente pre-psicodélico.Cabe destacar la labor de Paul, no sólo al bajo (la parte de If you drive a car, I’ll tax the street es brutal) sino ocupándose de la guitarra solista de forma magistral a petición del propio Harrison, “me encantó como tocó Paul en Taxman…, si te fijas lo hizo sonar un poco hindú por mí…”

Arrancamos fuerte, pero queda mucho tomate. “Eleanor Rigby” (enlace), es, sin mucho lugar para el debate, uno de las mejores canciones de todos los tiempos. Compuesta por Paul, aunque con cierta ayuda de Lennon en la letra, hay que destacar la contribución del productor George Martin con su estratosférico arreglo de cuerda para dos chelos (a cargo de Derek Simpson y Norman Jones), dos violines (Tony Gilbert, Sidney Sax, John Sharpe y Jurgen Hess) y dos violas (Stephen Shingles y John Underwood). Ningún Beatle, salvo Paul , que se dobla las voces, intervino en la grabación. Respecto a la excelente letra sobre la soledad, Paul comenta: “Fui jugando con las palabras. Originalmente la protagonista se llamaba  ‘Miss Daisy Hawkins’, al principio pensé que era una chica joven, un poco como ‘Annabel Lee’, pero no tan sexy, aunque luego me di cuenta de que había dicho que estaba recogiendo arroz en una iglesia, así que tenía que ser una especie de señora de la limpieza; se había perdido la boda y de pronto se sentía sola. De hecho, se lo había perdido todo: era como una solterona… Pero realmente no me gustaba ‘Daisy Hawkins’, quería un nombre que fuera más real…  Saqué el nombre de Rigby de una tienda y creo que Eleanor venía de Eleanor Bron, la actriz con la que trabajamos en la película “Help!”. Sencillamente me gustaba el nombre. Buscaba un nombre que sonara natural. Eleanor Rigby sonaba natural… Ya lo tenía, así que fui a casa de John para cantársela… Lo siguiente fue Father McKenzie. Iba a ser Father McCartney, pero luego pensé que eso era hacerle una faena a mi padre, metiéndole en una canción tan solitaria. Así que nos pusimos a buscar en listín de teléfonos  y allí estaba…, a John le gustaba más como sonaba McCartney pero acabó siendo Father McKenzie, y era justo como lo había imaginado: solitario, zurciéndose los calcetines”. Una barbaridad de canción. Imprescindible.

Tras una canción de George y otra de Paul, John hace su primera aparición como compositor y cantante principal con la soberbia  “I’m Only Sleeping” (enlace). Además de la estupenda melodía, los acertados coros y la curiosa letra sobre la pereza (a John le encantaba pasar horas y horas en la cama), la canción destaca por las guitarras de George grabadas al revés. A este respecto el productor George Martin recuerda “Para grabar la guitarra hacia atrás en un tema como ‘I’m Only Sleeping’, defines la secuencia de acordes y luego escribes los acordes en sentido contrario para reconocerlos. Luego hay que aprender a ir manipulando esta secuencia de acordes, pero no se sabe cómo va a sonar hasta que vuelve a salir. Es a cara o cruz, de eso no hay duda, pero lo haces unas cuantas veces y, cuando te gusta lo que oyes, pues ya está”

George ataca de nuevo con “Love You To” (enlace), la primera de sus incursiones en la música india, “fue una de las primeras melodías que compuse para sitar. ‘Norwegian Wood’ fue accidental en cuanto al sitar, pero ésta fue la primera canción en que conscientemente probé el sitar y la tabla en la pista base. Las guitarras y la voz las añadí más tarde”. No es una de las mejores canciones de su autor, ni mucho menos del grupo, pero resulta interesante  por lo novedoso de su concepción.

Mucho más clásica es la maravillosa “Here There y Everywhere” (enlace). Soberbia melodía compuesta por Paul muy influenciado por el “Pet Sounds” de los Beach Boys y en especial por la inconmensurable “God Only Knows“. “La compuse un día en casa de John, junto a la psicina…, quería hacer algo así del tipo de los Beach Boys, con esos “uuuuuuuh” y todos esos coros fantásticos”. Paul ya había quedado prendado por aquel entonces de la obra maestra de Brian Wilson, igual que el californiano había quedado prendado de su “Rubber Soul”. Una prodigiosa canción que siempre fue una de las favoritas de John Lennon, “esa sí que es buena, gran canción de Paul, una de mis favoritas de los Beatles”.

Yellow Submarine” (enlace) pasa para muchos por ser una canción que “sobra” en el disco. Obviamente no es una de las mejores pero está muy lejos de ser un mal tema. En todo momento fue concebida por Paul, su autor, como una canción infantil que acabaría sirviendo para que Ringo tuviera su momento de gloria en el disco. Todas las sesiones estuvieron presididas de un tono de diversión y experimentación que se traduce en el jocoso resultado final.

Un tono más bien ligero antes de llegar a la psicodélica y transcendental “She Said She Said” (enlace). John compuso esta canción utilzando una surrealista expresión del actor Peter Fonda durante un viaje de LSD que ambos, junto a George Harrison y otros amigos, compartieron. “La escribí después de un viaje de ácido en Los Angeles, durante un descanso en la gira de los Beatles, donde nos estábamos divirtiendo con los Byrds y muchas chicas… Peter Fonda llegó cuando estábamos “viajando” y constantemente se acercaba a mí, se sentaba a mi lado y susurraba ‘I know what it’s like to be dead’ (Sé lo que es estar muerto). Estaba describiendo un viaje de ácido que había tenido”. Al margen de su origen, la canción destaca por sus sólidas guitarras y sus sorprendentes cambios de compás. Una gran canción para terminar una fastuosa cara A.

La tradición en la época era concentrar los grandes temas en la cara A y dejar los temas menos brillantes para la cara B. No obstante, como ya anunciaron con “Rubber Soul”, los Beatles estaban empezando a concebir los discos como un todo completo y “Revolver ” no iba a ser menos. La cara B también estaría muy cuidada como demuestra la excelente canción que la abre: el “Good Day Sunshine” (enlace) de Paul. Fantástico tema que recibió apasionados elogios del propio Leonard Bernstein y que Paul compuso muy influenciado por los Lovin’ Spoonful. Gran trabajo de George Martin al piano engrandeciendo una ya de por si enorme melodía.

And your Bird Can Sing” (enlace) es un tema estupendo que sin embargo su autor, John, odiaba, “un horror, otra de mis porquerías”. A pesar de la opinión de John, la melodía es fantástica y muy efectiva, y el trabajo de guitarras es maravilloso. La canción fue cambiando bastante durante su grabación y, en un principio, cantaban todo el tema a varias voces como se puede apreciar en la hilarante toma 2 que se editó en The Beatles Anthology 2. Pop de muy alto nivel.

Con “For No One” (enlace) el nivel del disco se eleva varias alturas. Paul compone un clásico, una de las mejores que escribió nunca el que pueda ser el mejor creador de melodías de la historia del rock. McCartney la compuso al piano en Suiza, y George Martin le escribió un soberbio arreglo de trompa (tocada por Alan Civil). Una maravilla histórica que siempre estuvo entre las preferidas de John.

Dr. Robert” (enlace) es un tema que Lennon dedicó al  Doctor Charles Roberts, un excéntrico médico que recetaba de manera desenfadada anfetaminas y toda clase de píldoras a sus amigos y pacientes, entre los que se encontraba John. Según Paul es “como un chiste… sobre aquel tío que curaba a todo el mundo de todos los males con pastillas y tranquilizantes, con inyecciones para esto y aquello; mantenía a Nueva York con un buen punto. De eso habla ‘Doctor Robert’: un médico de pastillas que te hace una buena visita. Era un chiste entre nosotros”.

Aún queda disco y nos encontramos con la ¡¡tercera!! canción de George en el disco, “I Want To Tell You” (enlace). La canción versa sobre “las avalanchas de pensamientos, tan difíciles de escribir, de decir o de transmitir”, según su autor. Es uno de los momentos menos memorables del LP sin ser, no de lejos, una mala canción. Mucho mejor resulta la excelsa “Got To Get You Into My Life” (enlace) de McCartney, muy influenciada por la Motown y con un sensacional combo de metales (trompetas y saxo tenor) a su servicio.Un tema absolutamente sobresaliente antes de llegar al final del disco.

El magnífico LP concluye con “Tomorow Never Knows” (enlace). El debut definitivo e inequívoco del grupo en el mundo de la psicodelia. John compuso la canción bajo los efectos del LSD y, según George Martin, “John quería sonar como un Dalai Lama cantando en lo alto de una colina. De hecho me dijo: ‘Ese es el tipo de sonido que necesito’. Su idea era colgarse del techo y cantar dando vueltas sobre un micrófono…no funcionó, así que pasé su voz por altavoz Leslie giratorio. Realmente salió como esa especie de grito reprimido procedente de la colina“. La canción, extraordinaria, está llena de efectos sobre el incesante ritmo de Ringo y el bajo monocorde de Paul.

Y así concluye “Revolver”, sin duda el mejor disco que los Beatles habían grabado hasta 1966 (para muchos el mejor de su carrera). Una joya histórica que casi roza la perfección y que permaneció dos meses en el número 1.

En Estados Unidos, como era costumbre, modificaron el tracklist eliminando “I’m Only Sleeping”, “And Your Bird Can Sing” y “Doctor Robert”, siendo ésta la última ocasión en la que Capitol modificaria la versión original de los discos del grupo. El LP se editó el 8 de agosto de 1966, dos días después de su homólogo británico y cuatro días antes de que la banda aterrizara en Chicago para iniciar una nueva gira americana que les tendría 18 días en tierras americanas viajando de Chicago a  San Francisco, pasando por Detroit, Cleveland, Washington DC, Philadelphia, Toronto, Boston, Memphis, Cincinnati, San Louis, Nueva York, Seattle y Los Ángeles

Poco después de aterrizar en tierra yanqui, los Beatles se encuentran con la furibunda reacción de los grupos cristianos americanos, especialmente los del sur del país que se encargaron de organizar incluso quemas públicas de discos. Todo provocado por aquellas declaraciones de John, publicadas meses atrás en las que afirmaba que “Ahora nosotros somos más populares que Jesucristo”. La polémica y la inagotable estupidez del catolicismo oficial llegó a tal nivel que incluso el Vaticano llegó a a formular una protesta formal.

La situación se calentó tanto que Brian Epstein tuvo que convocar una rueda de prensa en Chicago en la que un contrariado John pidió disculpas por sus palabras (enlace): “…si hubiera dicho que éramos más populares que la TV no hubiera pasado nada…, utilicé la palabra Beatles como algo abstracto, como la gente nos ve. Dije que la influencia que ejercemos sobre la juventud era mayor incluso que la de Jesucristo…, pero me expresé mal. Mi comentario hacía referencia a Inglaterra y dije que allí éramos más importantes para los jóvenes que la religión. No quería ofender a nadie, pero es un hecho y es cierto, más en Inglaterra que aquí. No nos comparo con Jesucristo como persona, ni como dios, ni como ser, ni lo que sea. Malinterpretaron mis palabras y mirad lo que ha pasado…”. En fin… No obstante, si jugamos a ser demagógicos, el término “popular” (del latín popularis), en ningún caso es un concepto que tenga que ver con una escala de valor, jerarquía o  poder, no es un asunto de mejor o peor, simplemente de “más conocido”. Hoy en día, encontramos que internet, con los motores de búsqueda, nos puede revelar  cifras muy concretas de lo que la gente busca o le interesa en la web, El diario británico Daily Telegraph hizo, en 2009,  un experimento con la herramienta  Google Trends para comparar las palabras más tecleadas en el mayor buscador de  la Web, oponiendo los términos “Beatles” y “Jesús” y el resultado favoreció, por mucho, a los de Liverpool…

El caso es que este desagradable episodio, unido a los acaecido en Japón y Filipinas, no hizo más que aumentar el descontento del grupo en lo que se refiere a las giras. Los intereses artísticos del grupo eran cada vez más sofisticados y el continuo griterío de las fans les impedía desarrollar sus canciones en directo. Además, sus nuevas composiciones no eran reproducibles en directo con los medios de 1966 y se veían a repetir una y otra vez sus antiguos temas.

Llevaban cuatro años sin parar, y decidieron que, terminada la gira americana, se tomarían un descanso. Un descanso de las fans, de los conciertos, de los viajes, de los propios Beatles…

De esta forma, el concierto que los  Beatles dieron  el 29 de agosto de 1966 en el Candlestick Park de San Francisco,  marcó el final de un período de más 1.400 apariciones en conciertos a nivel internacional. Aquel concierto fue el penúltimo que John, Paul, George y Ringo darían juntos, el último “oficial” antes de las famosa aparición en la azotea de 1969.

Los cuatro habían abandonado si vida privada y estaban agotados de “ser Beatles”. Según algunos biógrafos, llegaron a pensar seriamente en la separación definitiva pero, en lugar de eso, decidieron tomare un tiempo en le que cada uno se dedicaría a lo que le viniera en gana, a sus proyectos personales.

De esta forma, John viajó a España para rodar en Almería “Como gané la guerra” bajo la dirección de Richard Lester, un film de trasfondo antibelicista en el que Lennon interpreta a un soldado.

George desaparece en la India durante dos meses, dedicándose a estudiar el sitar con Ravi Shankar y a profundizar su interés por el misticismo hindú. Harrison ya había mostrado su interés por la cultura hindú y, tras este viaje, se convertiría en uno de los mejores embajadores de aquella cultura en occidente.

Ringo se dedicará a su familia volcándose en su vida privada, junto a su mujer y a su hijo.

Paul se fue de vacaciones a África y, a su vuelta, se dedicó a componer la banda sonora de la película “The Family Way”, una trama cómica de una pareja de clase trabajadora recién casada, interpretada por Hayley Mills y  Hywel Bennett, quienes al casarse viven con los padres de él y por vivir en una casa pequeña no pueden consumar el matrimonio, en medio de chismes y tensiones provocadas por esta situación. La película acabaría estrenándose en 1967 y Paul obtuvo el premio Ivor Novello de la Academia Británica de cantautores, compositores  y actores en 1967.

Los Beatles seguían de vacaciones cuando escucharon el nuevo single de esos americanos que habían editado “Pet Sounds”, ese maravilloso disco que tanto les sorprendió meses atrás: “Good Vibrations” (enlace) de los Beach Boys dejó literalmente boquiabiertos a los liverpulienses . El single, con “Let’s go away for Awhile” en la cara B, alcanzó el número 1 el 10 de noviembre. Los medios británicos nombraron a los Beach Boys “mejor grupo del año”, tras votación de sus lectores, por delante de los Beatles. Nadie había conseguido “tocar” a los de Liverpool desde 1962 (cierto es que los americanos ganaron por apenas cien votos entre cientos de miles). Los Beatles estaban tan alucinados con “Good Vibrations” que Paul McCartney y John Lennon le enviaron a Brian Wilson una carta de felicitación por tan buen trabajo.

Era hora de volver al trabajo. El 24 de noviembre de 1966 los Beatles entran el estudio para cambiar la historia del rock para siempre.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn, 1 de diciembre de 2012

THE BEATLES. Capítulo 7 (1965). Rompiendo las barreras, “Rubber Soul”

FotoTras la edición de “Help!” el grupo comienza una nueva gira que, en esta ocasión, los traería por primera vez a España. La llegada de los Beatles a España tuvo en Francisco Bermúdez -manager de Raphael- a su principal artífice. Bermúdez tuvo que esforzarse en convencer a los empleados del régimen franquista que veían a la banda como cuatro melenudos cuya influencia podía ser muy dañina para la sana, cristiana y ejemplar juventud patria.

El concierto de Madrid, en las Ventas, fue un relativo fracaso a causa del excesivo precio de las entradas y de la intensísima presencia policial que provocó que gran parte de los fans prefirieran no acercarse demasiado a los grises.

Sensiblemente mejor fue el de la monumental de Barcelona aunque, en cualquier caso, no fue España el país en el que mejor fue recibido el grupo. Tras las fechas europeas, el grupo comenzó una nueva gira norteamericana. Un Tour de  de quince días con 11 conciertos  en 10 ciudades distintasunidense. La gira comenzó el 15 de agosto en Nueva York con un show que se convertiría en histórico: el concierto del Shea Stadium.

Fue la primera vez que se realizaba un concierto en un estadio al aire libre, Sid Bernstein, el promotor afirmó “…más de 55.000 personas vieron a Los Beatles en el Shea Stadium. Ganamos 304,000 dólares, la mayor en cifras brutas nunca antes vistas en la historia de las empresas de espectáculo“. No obstante, los equipos de la época no estaban preparados para un auditorio de esas dimensiones y tuvieron que amplificarlos a través de la megafonía del estadio produciendo un sonido que Lennon calificó de “salvaje”. El setlist, muy corto por razones de seguridad, fue el que mantuvieron durante toda la gira

  1. Twist and Shout
  2. Baby’s in Black
  3. She’s a Woman
  4. I Feel Fine
  5. Dizzy Miss Lizzy
  6. Ticket to Ride
  7. Everybody’s Trying to Be My Baby
  8. Can’t Buy Me Love
  9. Act Naturally” que fue sustituida en algunos conciertos por  “I Wanna Be Your Man
  10. A Hard Day’s Night
  11. Help!
  12. I’m Down

El resto de la gira les llevó por Toronto, Atlanta, Houston, Chicago, Bloogminton, Portland, San Diego, Los Angeles (2 conciertos) y San Francisco. Especialmente destacables fueron los conciertos de Los Ángeles celebrados en el Hollywood Bowl, concretamente el segundo que sería grabado y editado años después como LP. Antes de que terminara la exitosa gira americana, el 27 de agosto, John, Paul, George y Ringo se encontraron con el que sin duda había sido su ídolo, por encima de cualquier otro, el Rey, Elvis Presley…

El encuentro fue arreglado por los managers de ambos, Brian Epstein y el Coronel Parker. Los músicos se encontrarían en Perugia Way nº 565, Bel Air, la casa de Elvis en California. Los Beatles llegaron poco después de las 22h y permanecieron allí entre tres y cuatro horas. Aunque hay múltiples versiones del encuentro, las más creíbles y concordantes son las del agente de prensa de Los Beatles, Tony Barrow, y el amigo de Elvis, Larry Geller.

Elvis recibió a los Beatles en la puerta y los británicos alucinaron con la casa, “parecía un club nocturno, había mesas de billar, ruletas…“, recordó John. Fliparon con el televisor en color y, oh magia, su mando de control remoto.

Según los testigos, “los Beatles estaban sin habla y a Elvis también se le notaba nervioso“. Elvis sirvió unas copas para todos, incluida su novia, Priscilla, también presente…, pero todos estaban demasiado temerosos de romper el hielo y permanecieron callados con las copas en la mano. Entonces Elvis dijo su famoso “Chicos, si me vais a estar mirando fijamente toda la noche, me iré a acostar”… todos comenzaron a reir y se destensó el ambiente, momento que aprovechó para acercarse a la jukebox y poner algo de música, sobre todo pinchó el “Mohair Sam” de Charlie Rich, y después les sugirió improvisar algo. Trajo su propio bajo y consiguió tres guitarras para John, Paul y George. A falta de púas usaron unos trozos de tenedores  de plástico, Ringo habilitó una silla a modo de batería. Poco a poco el ambiente se distendió y conversaron sobre música, las giras, la fama, las ventas de sus discos… Al despedirse, los Beatles invitaron a Elvis a visitarles si viajaba a Europa.

Volviendo a la música, los Beatles regresan a Londres con el encargo de editar un single y un nuevo LP para las navidades de 1965…, es decir, tenían en tres meses. Teniendo en cuenta las fechas, el encargo era “sencillo”: tenían que componer y grabar las canciones en cuatro semanas, el resto del plazo se usaría para mezclar, editar y promocionar el LP. El problema es que tenían muy poco material, apenas descartes de “Help” como “That means a lot” que acabaron cediendo a P.J Proby por no considerarla de suficiente calidad.

Tenían entre sí una tarea realmente titánica y John y Paul se pusieron a ello con empeño. La situación provocó que cada uno trabajara cada vez más por su lado y que apenas pusieran las ideas en común como habían hecho hasta la fecha. De hecho, es a partir de esta época cuando los estilos de Paul y John comienzan a diferenciarse claramente e incluso cuando, según su ingeniero de sonido, Norman Smith, surgen “las primeras desavenencias entre ellos”. Una de las primeras discusiones surgió a la hora de elegir lo que sería el single para las navidades de 1965. John era el compositor principal de la sublime “Day Tripper” y Paul era el autor principal de la no menos excelente “We Can Work It Out”

Lennon quería su canción como cara A del single, pero el resto del grupo -encabezados por McCartney- consideraba que “We can work it out” tenía mayor punch comercial y no podía quedar como cara B… Al final llegaron a una salomónica y soprendente, por novedosa, decisión: lo editaría como doble cara A, convirtiéndose en el primer single editado de esta forma en la historia del rock.

Y es que la ocasión bien lo merecía. “Day Tripper” (enlace) es un clásico del rock de todos los tiempos, uno de los riffs quintaesenciales de la música  moderna. John es el autor principal aunque Paul ayudó con la composición de las estrofas. “Los daytrippers (viajeros de un solo día) son gente que hace excursiones de un día, ya sabes…, en un ferry o algo así…, pero aquí me refería más a esos hippies de fin de semana…, son hippies a tiempo parcial, se ponen sus camisas a flores y todo eso para excuchar música ácida…” , recordó John.

Un tema inolvidable, como no lo es menos la fantástica “We Can Work It Out” (enlace). Optimista canción de Paul a la que John aporta los compensadores ocho compases centrales, “Paul hizo la primera parte y yo el middle eight. Tienes a Paul que escribe “Podemos solucionarlo, podemos solucionarlo”, muy optimista y yo impaciente: “La vida es demasiado corta y no hay tiempo para discusiones y luchas, amigo mío”.  Yo siempre era así. Era así antes y después de los Beatles. Siempre me he preguntado por qué la gente hacía cosas y por qué la sociedad era como era. No aceptaba las cosas por su apariencia”, recuerda Lennon.  Destaca la innovadora métrica y el acertado uso del armonio por parte de John. Una joya del pop para la historia

El single, de doble cara A, se lanzó el 3 de diciembre en Inglaterra y el 6 en Estados Unidos, alcanzando el número 1 a ambos lados del Atlántico. En esas mismas fechas editaron el que sería su sexto LP, compuesto y grabado enteramente en cuatro semanas…, uno de los mejores discos de la historia, el magnífico “Rubber Soul“.

RUBBER SOUL

Editado en Inglaterra el 3 de diciembre de 1965

1. Drive My Car (Lennon-McCartney)
2. Norwegian Wood (This Bird Has Flown) (Lennon-McCartney)
3. You Won’t See Me (Lennon-McCartney)
4. Nowhere Man (Lennon-McCartney)
5. Think For Yourself (Harrison)
6. The Word (Lennon-McCartney)
7. Michelle (Lennon-McCartney)

8. What Goes On (Lennon-McCartney-Starkey)
9. Girl (Lennon-McCartney)
10. I’m Looking Through You (Lennon-McCartney)
11. In My Life (Lennon-McCartney)
12. Wait (Lennon-McCartney)
13. If I Needed Someone (Harrison)
14. Run For Your Life (Lennon-McCartney)

Para gran mayoría de la crítica, estamos ante uno de los mejores álbumes de los Beatles. Lo que es indudable es que marca un antes y un después en la carrera de la banda. Estamos ante un nuevo grupo, a este respecto John afirmó “nos estábamos volviendo mejores, técnica y musicalmente, eso era todo. Por fin fuimos capaces de dominar el estudio. Al principio, hacíamos lo que se nos decía: ni siquiera sabíamos cómo subir el bajo. Aprendimos las técnicas en Rubber Soul. Fuimos más precisos sobre cómo grabar un disco. Y lo controlamos todo, hasta la portada”… Pero no era sólo eso, eran un grupo distinto, influenciados por Dylan y mucho más maduros a la hora de componer. “Realmente, creo que Rubber Soul fue el primer álbum de The Beatles que presentaba unos nuevos Beatles al mundo. Hasta entonces, los álbumes eran más bien recopilaciones de sencillos. Ahora estábamos empezando a pensar en los álbumes como unidades artísticas propias. Y Rubber Soul fue el primero de esta nueva etapa”, recordaba George Martin, su productor.

 Ya la misma portada, muestra a un grupo distinto. Sus pelos ya no estaban tan arreglados, los trajes y las corbatas habían pasado a la historia. Los Beatles habían dejado de ser un maravilloso grupo juvenil para convertirse en una banda adulta.El singular efecto de caras alargadas fue, por cierto y tal como cuenta Paul, fruto de la casualidad,  “Robert Freeman, nuestro fotógrafo nos había tomado algunas fotos en los alrededores de la casa de John en Weybridge y quiso enseñárnoslas proyectándolas en una cartulina, para simular cómo quedaría en una portada de un álbum. En ese momento, parte de la cartulina se inclinó hacia atrás, haciendo que la imagen se deformase y alargase…. y dijimos…¡Ey! ¿Podemos dejarla así?” . Sea como fuere es un disco fantástico, su mejor trabajo sin duda hasta ese momento, lleno de enormes melodías, con una variedad estilística pasmosa y un alto nivel lírico. Las personalidades y los estilos de John y Paul empiezan a separarse aquí de forma clara, y si a eso le añadimos las fantásticas aportaciones de George, llegamos a la situación que hizo de los Beatles una banda sin parangón en la historia del pop y del rock: tres compositores de alto nivel al servicio del mismo grupo…, los Kinks tenían a Ray Davies, los Beach Boys a Brian Wilson, los Who a Pete Townshend… pero ¡¡tres!!

También fue el álbum en el que comenzaron las primeras desavenencias en el seno del grupo. Ya no eran el monstruo-beatle de cuatro cabezas, ahora los Beatles eran la suma de John, Paul, George y Ringo…, y eso es muy enriquecedor a nivel artístico, pero también provoca roces. A este respecto, el ingeniero del grupo, Norman Smith, recuerda “aquí empezaron las tensiones entre John y Paul… Había sido el grupo de John y Paul estaba empezando a tomar el mando…, no hay duda de que es el que mayor capacidad musical tenía de los cuatro, y también en lo referente a producción. Su problema es que no sabía solfeo, si no hubiera podido hacer muchas cosas sin George Martin. Aunque también era un maniático redomado y empezó a tocarle mucho las narices a George (Harrison), George hacía varias tomas perfectas y luego llegaba Paul, sacaba algún pequeño defecto y acababa tocando él el solo… con el tiempo supe que George empezó a cogerle mucha manía por eso…, de todas formas, hay que reconocer que la mayoría de las ideas eran de Paul”.

Un disco fundamental. El efecto de la Marihuana empezaba a notarse en la música del grupo, sus letras eran mucho más profundas (se acabo el “te quiero nena”), y, lo que es más importantes, se propusieron empezar a experimentar con la música… En esta época ya gozaban de aparatos de cuatro pistas (esto significa que se puede grabar en cuatro tomas superponiendo sonidos en la grabación) y empezaron a introducir muchos más instrumentos (pianos, sitares, clavicordios…). También cambiaron parte de sus sempiternos insrumentos, George empezó a acompañarse de una Fender Stratocaster y Paul le puso los cuernos a su clásico Hofner con su nuevo Rickenbaker. En resumen, una de esas maravillas que dan luz cuando se encuentran en una colección de discos…, o que hacen que no merezca tal nombre de estar ausente. Allá vamos:

La cara A arranca con “Drive My Car” (enlace), un potente chute de soul británico. Es un tema fundamentalmente de Paul en el que John y George hicieron importantes contribuciones. La contribución de Lennon es fundamentalmente lírica, Paul se atascó con la letra del estribillo que originalmente rezaba “I can give you golden rings, I can give you anything, Baby I love you” (puedo darte anillos de oro, te lo puedo dar todo, baby te quiero)… John lo tuvo claro, “Paul, esto es una mierda”. Trabajaron juntos y consiguieron una letra llena de coches y agudos dobles sentidos, según Paul, “la idea de que la tía era una zorra no cambiaba, pero los versos eran mejores”. La contribución de George tiene que ver con el riff de la canción, “la verdad es que Paul era bastante testarudo con sus canciones, llegaba al estudio y te decía ‘haz esto’, era difícil que nos dejara aportar algo, pero con ‘Drive my Car’ me dejó aportar el riff… muy basado en el de ‘Respect” de Ottis Redding al que yo solía escuchar mucho por esa época… A Paul le gustó mucho y así se quedó“, recordaba. Harrison se encargó de la guitarra solista y del bajo ya que  McCartney también le dió a la solista y se tuvo que encargar del piano. Enorme canción y gran trabajo de voces de Paul y John.

Con “Norwegian Wood” (enlace), ocurre al contrario, John, muy influenciado por Bob Dylan,  compuso la canción y Paul le ayudó significativamente con la letra siendo quien sugiere el pirómano final del tema. Es una canción fantástica y muy vanguardista. A pesar de su tradicional melodía de aires folk, el sitar de George (la primeras grabaciones que existe de este instrumento en un disco de rock) le da un aire pre-psicodélico que resultaría muy influyente en los músicos venideros. Más estándar resulta “You Won’t See Me” (enlace). Paul compuso este extraordinario pop al que los coros (Uuuh-la-la-la) de John y George elevan varios kilómetros. Gran trabajo instrumental (muy destacable Ringo al charles) y vocal en otro memorable ejemplo de pop.

Nowhere Man” (enlace) eleva aún más si cabe el nivel del LP que raya a una altura extraordinaria. John la compuso y George, Paul y él mismo ejecutan una de las mejoreses armonías vocales de la carrera del grupo. Lennon, además de crear una maravillosa melodía, está muy inspirado con una fantástica letra llena de juegos de palabras, “me había pasado cinco horas aquella mañana intentando componer una canción llena de sentido, que fuera buena, hasta que lo dejé y me tumbé. Y al tumbarme me vino ‘Nowhere Man’, letra y música, absolutamente todo”, recordaba Lennon.

Hasta aquí, Paul y John se alternan en la composición con dos temas cada uno. “Think For Yourself” (enlace) es la primera de las dos canciones de Harrison que aparecen en el disco. Sin dejar de ser una buena canción es, probablemente, uno de los temas menos brillantes del LP y su principal virtud es la aparición del efecto de distorsión que introdujeron en el bajo de Paul…, lo que hoy conocemos como “fuzz” y es tan popular en grabaciones actuales. Sensiblemente mejor resulta “The Word” (enlace, tema que John y Paul compusieron juntos intentando construir una oda al amor en términos no románticos sino pre-psicodélicos. “Escribimos ‘The Word’ juntos. La letra habla de (…) volverse inteligente. Es la época de la marihuana. Es el amor, todo aquello de amor y paz. La palabra (‘The Word’) es ‘amor’ ¿no?“, afirmó Lennon. Musicalmente resultan muy interesantes el piano de McCartney, el marcado riff de las estrofas, las compenetradas armonías de Paul, John y George así como la premeditada escasez de acordes y cambios en la estructura de la canción, según Paul “A John y a mí nos gustaba hacer canciones con una sola nota como en «Long Tall Sally». Lo hicimos en ‘The Word’. Gran canción

La inconmensurable cara A se cierra con un nuevo clásico, “Michelle” (enlace)… ¿quién no la conoce?  Paul compuso, con ayuda de John en la letra, esta delicada balada acústica con la que, en un principio, pretendía parodiar las canciones románticas francesas. Fue John quien la animó a terminarla y a escribir unas líneas en francés para lo que pidieron ayuda a una profesora de francés casada con uno de sus amigos. Paul hace un gran trabajo con la guitarra acústica influenciado por el estilo de Chet Atkins. Un clásico, un mes después de haberse lanzado, existían 20 versiones editadas por otros artistas de la canción.

La cara B se inagura con “What Goes On” (enlace), una canción de John de finales de los 50 que Paul y ¡Ringo! terminaron añadiéndole los ocho compases centrales. No es una gran canción y es el punto más bajo del LP sin lugar a dudas, pero los Beatles tuvieron que rescatarla para completar el disco. De paso le dieron a Ringo “su” canción (en todos los LP’s canta al menos un tema). Lo más destacable son las voces de Paul y John y la extraordinaria guitarra country de George.  Y así llegamos a la evocadora “Girl” (enlace), cantada y compuesta por John y con George y Paul a los coros diciendo contínuamente “tit-tit-tit” (“teta-teta-teta”) a sugerencia del propio Lennon. Resulta característico el sonido de la respiración de John que algunos identifican como una broma que simularía el sonido propio de la calada a un porro, y otros con la imitación del suspiro de un enamorado…, queda a interpretación del oyente. Lo que no soporta interpretación es que es una canción maravillosa que concluye con unos compases de inspiración mediterránea que dan nuevas muestras del creciente eclepticismo del grupo.

I’m Looking Through You” (enlace), compuesta y cantada con maestría por Paul continúa elevando el nivel del álbum con otro ejercicio de pop-country-rock sin fisuras en el que Ringo hace un sencillo pero efectivo uso del órgano hammond. Con la fantástica “In My Life” (enlace), tenemos lugar para la polémica. Paul y John coninciden en que la letra es de Lennon pero mientras John dice “es mía, letra y música…, aunque puede que Paul me ayudara un poco con la música, especialmente en los ocho compases centrales”, Paul afirma “…yo compuse la música sobre una letra que me pasó John…, era como un poema, me la dejó y la compuse en media hora en un melotrón”. Fuera como fuese es una canción preciosa que ambos cantan y que puede presumir de una letra muy inspirada. La parte del solo se dejó en blanco para que George Martin metiera a posteriori su característico piano barroco, el problema es que lo que los Beatles querían era demasiado rápido para el bueno de Martin por lo que decidió bajarlo un tono y grabarlo más despacio para que luego, al acelerarlo, se equiparara al tono de la canción. Brillante.

Wait” (enlace) es un tema que Paul y John compusieron juntos para “Help!” pero que finalmente descartaron. Añadieron algunas pistas de guitarra y la utilizaron para “Rubber Soul”. Es un tema interesante que encaja como un guante en el disco y en el que destaca especialmente su middle eight.

Casi al final del disco, George nos presenta su segundo tema, la estupenda “If I Needed Someone” (enlace). El propio Harrison reconoce haberse inspirado en canciones de los Byrds como “The Bells of Rhymney” también basada en el acorde de Re, “es otra entre miles de canciones compuestas alrededor del acorde de Re. Co sólo mover un dedo se obtienen varias melodías. Es increíble que se sigan encontrando nuevas combinaciones de las mismas notas”. Y así llegamos al final, “Run For Your Life” (enlace) de John…, aunque, según sus declaraciones, nunca deseara haberla escrito, “es una mierda“. La canción que, para nada es mala sino bastante apreciable, fue siempre una de las preferidas de George.

Un LP espectacular, quizás su primera obra de arte, una verdadera joya del pop y el punto de partida de la etapa madura del grupo. Estamos ante su primer disco “de una pieza”, los discos ya no serían meras colecciones de canciones. Es un nuevo grupo (el nombre de la banda, por primera vez, no aparece en la portada) enfocado a objetivos mucho más altos que los que habían tenido hasta la fecha.

La repercusión del álbum fue tremenda, la crítica lo recibió con alborozo y fue aupado al número 1 durante ocho semanas (42 en listas) tras vender más de 3.000.000 de copias.

En Estados Unidos volvieron a realizar una de sus habituales carnicerías, si bien esta vez molestó especialmente al grupo. Como era habitual , redujeron el número de canciones de 14 a 12  sacando del disco “Drive My Car”, “Nowhere Man”, “What Goes On” y “If I Needed Someone” y sustituyéndolas por “I’ve Just Seen a Face” y “It’s Only Love” del británico “Help!” que Capitol no había utilizado en la versión americana del mismo. El resultado es un disco mucho más folkie y que pierde gran parte de su identidad…, los Beatles comenzaron a expresar abiertamente su descontento por los cambios que Capitol realizaba en las ediciones americanas de sus discos.

Sentado en su sofá de Los Ángeles un joven músico californiano estaba fumando un porro con unos amigos, cuando alguien entro con “Rubber Soul” debajo del brazo… ”desde que escuché los primeros acordes, me enamoré de este disco, la primera vez que escuché “Michelle” me quede flipado…¡qué maravilla!, y “Girl”, ¡qué canción tan increíble!, me volvió loco la forma de cantar de Lennon, sonaba fantástico (…). Mi favorita es “Norwegian Wood” y su misteriosa letra, tampoco puedo olvidar el sonido del sitar, nadie lo había usado antes…, esta exótica instrumentación me inspiró mucho. ¡Cuántas canciones fantásticas!, “You won’t see me” es genial y “Think for yourself”… esa es de George, ¿no?, es buenísima… “The Word”… Pero la mejor, para mí, es “In my life”… Es increíble, nadie había hecho un disco en que todas las canciones fueran tan buenas, y esas letras tan increíbles… Es el mejor disco de todos los tiempos, me dije, tengo que intentar superarlo… y me puse a trabajar en mi nuevo disco…”, ese joven se llamaba Brian Wilson y su disco resultaría ser el inconmensurable “Pet Sounds” de The Beach Boys.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn. 9 de noviembre de 2012

THE BEATLES. Capítulo 7 (1965). Asomándose a una nueva etapa. “Help!”

En febrero de 1965, la revista Playboy, publica una jugosa entrevista con la banda que había tenido lugar unos meses antes, octubre del 64, durante la última visita del grupo a los USA

Bueno, aquí estamos, ¿por qué no empezamos por…
JOHN: ¡ interpretar a Hamlet !
RINGO: ¡Sí!, eso estaría bien…

Estaría bien, pero mejor hacemos una entrevista…
GEORGE: Buena idea, ojalá se me hubiera ocurrido a mí
PAUL: ¿Sobre qué quieres que te entrevistemos?
RINGO: ¿Sobre esas “chicas-conejo”?

Mejor os entrevisto yo. Ringo, tú entraste el último en la banda…
RINGO: Sí

Cuando te uniste al grupo aún no eran tan famosos…
RINGO: Eran lo mejor de Liverpool, que para mí ya era mucho…

¿Cuándo os disteis cuenta de que érais un gran éxito?
JOHN: Nos pasamos un montón de tiempo mendigando por los pubs de Liverpool para que nos dejaran tocar…Nos fuimos a Hamburgo, y cuando volvemos…¡Guau!…La mayoría de la gente creía que éramos alemanes y triunfamos…
PAUL: En los carteles ponía “Desde Hamburgo, The Beatles
JOHN: La gente decía “¡Joder!, ¡qué bien hablan inglés!”

¿Cuénto ganábais entonces?
JOHN: 20 $ la noche…

Para cada uno…
JOHN: ¡Para el grupo!
PAUL: Antes cobrábamos 4 $ la noche
RINGO: A eso hay que añadirle lo que bebíamos…Y bebíamos mucho…

¿Sois músicos o Showmans?
JOHN: Somos máquinas de hacer dinero.
RINGO: No, somos artistas.
PAUL: Sería estúpido decir que no nos interesa el dinero…Pero la realidad es que la clave está en que disfrutamos haciéndolo
JOHN: Así es.

De los suburbios de Liverpool a las portadas de las revistas…

PAUL: No venimos de los suburbios…Eso es parte de nuestra “leyenda”, siempre tuvimos lo necesario, así que el cambio no es tan grande
JOHN: Eso se lo inventaron las revistas…
GEORGE: Nunca mendigamos…ni siquiera Ringo.
RINGO: Ni siquiera yo…

En América “mola” odiar a tus padres, vosotros no pareceis hacerlo…
PAUL: Muchos americanos están desequilibrados

Supongo que, a veces, os levantareis por la mañana y direis…¡Dios!, ¡Soy un Beatle!
PAUL: No, la verdad es que…no.
JOHN: En realidad, sólo lo hacemos en compañía, nunca solos.
RINGO: A veces vamos en el coche, veo a John y le digo: “Tío, eres un jodido fenómeno” y nos echamos unas risas.

El tema es que no pareceis gente real…sois…ya sabes…Los Beatles…
PAUL: Lo sé, …es gracioso…
GEORGE: Todo es marketing…
PAUL: Somos gente normal, lo que pasa es que la gente se acostumbra a vernos en la prensa, en la tele, en el cine…y luego cuando nos ve por la calle se queda extrañada

¿Vais por la calle?, ¿podéis ir de compras por ahí?
JOHN: Intentamos evitarlo
PAUL: En este caso, la montaña viena a Mahoma…
GEORGE: Normalmente la tienda viene a nosotros…pero a veces nos gusta escabullirnos

Eso puede causar problemas…
PAUL: Somos muy rápidos y sigilosos…

Fuera de los escenarios…¿Pasais tiempo juntos?
JOHN: Somos buenos amigos y salimos juntos
GEORGE: ¿Qué quieres decir con eso John?
JOHN: Es amor platónico, tranquilo…
PAUL: Depende de la situación, no siempre vamos juntos a todos lados… Antes, cuando llegamos a Londres, íbamos juntos a todos lados porque no conocíamos a nadie…Pero ahora cada uno tiene su novia y aprovechamos los días libres para estar con ellas…Excepto John, que está casado

¿Y el resto? ¿Pensais casaros?
PAUL: Yo no tengo planes
GEORGE: Ringo y Yo sí vamos a casarnos

¿Con quién?
GEORGE: Entre nosotros
RINGO: No se lo digas a nadie…
GEORGE: No digas nada porque la gente pensará que somos maricas (RISAS)

El otro día una chica se subió al escenario…
JOHN: ¿desnuda?

Desafortunadamente no…Se subió y dijo…
GEORGE: …It’s been a hard day’s night…

No …se quedó mirando a George y gritó “¡UN BEATLE!” y vosotros dijisteis “Es George”…Ellla contestó “NO, ES UN BEATLE”
JOHN: Y yo dije…“El dormitorio está por aquí”

No, …dijisteis “¿Quieres que te lo presentemos?”
JOHN: Era mejor lo del dormitorio…

El caso es que la gente no os ve como individualidades sino como beatles…
JOHN: Tienen razón…

El otro día, en la prensa, os comparaban con HITLER por el poder que tenéis sobre las masas…
PAUL: Son cosas distintas…La gente viene a vernos porque le gustamos…No me gustó ese artículo…Llamé a la chica que lo escribió…Pero dijo que no quería hablar conmigo
GEORGE: ¡¡Fascista bastarda!!

Ringo…
RINGO: Dígame, Sr. Playboy.

¿Cómo es tu relación con la prensa?
RINGO: Hoy os odio más que ayer

Hablando de otras cosas…,vivimos tiempos difíciles…¿Creeis que habrá una nueva guerra?
GEORGE: Creo que habrá una el viernes que viene
RINGO: Esperemos que no, por lo menos hasta que hayamos recuperado el dinero que nos han quitado en impuestos
JOHN: EL problema es que igual nos hacen ir…

¿Quién iría entes a la guerra, vosotros o los Rolling Stones?
PAUL: Supongo que como estaríamos tranquilamente todos por Londres, moriríamos bombardeados

¿Hay alguna celebridad a la que os hubiera gustado conocer?
PAUL: Adolf Hitler

¿Qué pensais de la monarquía?
PAUL: Sabemos muchos chistes sobre ella…
GEORGE: Pues…¿qué vamos a pensar?, es una estupidez…

Sois muy reverentes…por lo menos ireis a la iglesia ¿no?
TODOS: No
PAUL: No somos antirreligiosos, pero ninguno de nosotros cree en Dios
JOHN: Realmente somos más agnósticos que ateos…

¿Hablas de ti o del grupo?
JOHN: Del grupo.
GEORGE: John es nuestro portavoz religioso
PAUL: ¡Sí!, Somos agnósticos
JOHN: Lo que no aguantamos de la religión es su lado hipócrita…No aguanto a esos clérigos ricos pidiendo para los pobres
PAUL: Creo que han puesto una nueva y lujosa puerta nueva en el Vaticano…Es un poco hipócrita…Pero en cualquier caso, no somos “anticristos”
RINGO: Sólo anti-Papa y anti-cristianismo
PAUL: Sé que esto no gustará en America porque sois un poco fanáticos con el tema…

¿Qué pensais del problema de la homosexualidad?
GEORGE: ¿problema? nosotros somos homosexuales
RINGO: Sí, somos unas mariconas
PAUL: Pero no lo vayas pregonando…(RISAS)

En serio…¿Hay mucha homosexualidad en Inglaterra?
JOHN: ¿Más que en América?

¿Qué pensais de los Club Playboy?
RINGO: Son para sucios viejos, no para nosotros que somos sucios jóvenes…
GEORGE: No veo nada divertido en una cola de conejo…

¿Leeis nuestra revista?
JOHN: sí
GEORGE: sí
RINGO: Tetas…

¿Os cansais de la entrevista?
JOHN: No
PAUL: Pidamos algo…¿Whisky con Coca Cola?
JOHN; Preferiría un chocolate
GEORGE: Paul, pide Whisky para nosotros y un chocolate para el “beatle adolescente”
JOHN: ¡El Whisky es malo para los riñones?
PAUL: Ringo ¿Quieres algo o prefieres seguir escuchando tonterías?
RINGO: Una Coca cola
JOHN: ¿Y tú, PLAYBOY?, ¿Quieres algo?, ¿Por cierto, eres chico o chica?

Déjalo…¿Qué es más importante en vuestro éxito, la apariencia o los discos?
JOHN: Los discos. A la gente le gustaba nuestra música antes de saber cómo éramos…

¿Cómo os sentís al ver que vuestra imagen está por todos sitios? Antes veíamos imágenes de Marilyn Monroe o Jayne Mansfield…y ahora estais vosotros…
PAUL: La única diferencia es que ellas tenían las tetas más grandes
GEORGE: Paul por favor, si sigues usando ese lenguaje yo me voy a dormir…

Bueno, es suficiente…acabad esos Whiskies y a dormir…
JOHN: Buenas noches, Playboy

En Marzo del 1965, sCapitol edita en Estados Unidos, y sin realizar consulta ninguna a la banda, “The Early Beatles“, la versión USA del que fuera primer disco del grupo (“Please Please Me”) en el ya lejano 1963 y que la Capitol rechazó en su momento. El grupo había evolucionado mucho y su pñublico con él, de ahí que el LP alcance un modesto puesto número 43. A estas alturas, los Beatles, ya estaban muy molestos con las ediciones americanas de sus LP’s…, cambios de portadas, títulos, recortes, mezclas de canciones correspondientes a distintos discos…, pero, tenían cosas más importantes de las que ocuparse en ese momento, iban a rodar otra película.

 Desde mediados de 1964 y tras el éxito de “A Hard Day’s Night”, el teléfono de Brian Epstein no paraba de sonar con distintas ofertas de guionistas para lo que debería ser su segunda película. Algunas de ellas eran disparatadas y otras deplorables, finalmente Marc Behm y Charles Wood se llevaron el gato al agua con una disparatada comedia que parodiaba los largometrajes de James Bond. La película, con un presupuesto tres veces superior a su antreior película, se filmaría esta vez en color y sería dirigida de nuevo por Richard Lester.

Lejos del realismo pseudo-documental de la anterior, la nueva película sería pura ficción y el título que se usó desde el principio fue “Eight arms to hold you”, de nuevo una de las expresiones de Ringo. Finalmente acabaron desechando el título ante las dificultades de John y Paul para componer una canción con ese nombre…, y es que, de nuevo, mientras se estaba rodando la película, el grupo iba componiendo y grabando los temas que aparecerían en la misma… un auténtico tour de force. Según Lester, “La película no se iba a llamar Help!, lo que pasó fue que tuvimos problemas legales. El título original era ‘Help, Help’ pero los abogados nos dijeron que ya estaba registrado y no podíamos utilizarlo. Finalmente, Los Beatles dijeron ‘¿Qué ocurriría si pasásemos de abogados?’; y todos respondieron ‘¡Oh, no!’. Pregunté entonces si Help, Help llevaba signo de exclamación y resultó que no. De modo que dije: Si pongo una exclamación cambio el título, ¿no?’. Respondieron ‘Sí’. Increíblemente, veinticinco minutos más tarde, Lennon y McCartney habían compuesto una canción que encajaba con el título recién inventado”.

Bautizada definitivamente como “Help!, la película es una comedia absurda basada en las películas de espías, muy en la línea de las parodias posteriores de géneros cinematográficos como “Aterriza como puedas”, “Top Secret” etc. La historia trata de que Ringo se pone un anillo de sacrificio de Kaili, una divinidad adorada por una cultura oriental. El problema es que quien lleve ese anillo deberá de ser sacrificado. Ringo intenta quitárselo pero, ante su sorpresa, el anillo se ha quedado . A partir de ahí se desarrolla el resto de la historia, en el que los Beatles son perseguidos por todo el mundo por Kaili y un par de científicos locos, para recuperar la joya. Es una majadería continua, pero tiene momentos muy graciosos. El asunto es que no encaja con los Beatles, y, salvo Ringo, su presencia poco o nada aportan a la trama.

El rodaje de la cinta estuvo rodeado de cierta indulgencia, según recordaría Paul años después, los propios Beatles participaron directamente en el intrascendente guión y lo hicieron básicamente dando rienda suelta a sus caprichos. Así, encargaron escribir la secuencia de la nieve en Los Alpes porque les apetecía ir allí. Del mismo modo sugirieron las playas de Las Bahamas porque les pareció un buen lugar para pasar unos días. El propio McCartney añade: “Ni siquiera eché un vistazo al guión hasta el primer día. Pero nos lo pasamos muy bien. Había un montón de chicas estupendas. En “Another Girl” llevo una en brazos y, básicamente lo que intentaba era llevármela a la cama. Eso era lo que intentábamos, continuar con nuestras vidas al mismo tiempo que hacíamos la película”. El ambiente de locura se incrementó por el hecho de que los Beatles dedicaron los tiempos muertos a disfrutar de su nueva afición: la marihuana. Durante la práctica totalidad del rodaje sus pupilas dilatadas eran tan frecuentes como sus dificultades para contener la risa. Según John: “El mejor material rodado en Help! se quedó en el suelo de la sala de montaje, con nosotros entrando violentamente en escena y cayéndonos por todas partes a causa de los efectos de la yerba”.

En esta época, las drogas ya comienzan a estar bastante instaladas en el día a día del grupo. La marihuana es parte de su cotidianeidad y comienzan a experimentar con algunas sustancias nuevas. Parece que, en torno a a abril de 1965, Lennon y Harrison probaron por primera vez el L.S.D. por “invitación” de su dentista, el doctor Robert, que les echó una dosis en el café sin que los músicos lo supieran. Después de esa noche, John, George y posteriormente Ringo, experimentaron profusamente con la que acabaría convirtiéndose en la droga psicodélica por excelencia. Paul fue reacio a probarla en un principio pero acabó cediendo, “…la verdad es que me daba miedo que me pudiera joder el cerebro o algo así…, ya sabes…, pero los otros lo tomaban y yo me sentía apartado así que al final me uní al club…” 

El sábado 12 de junio de 1965, un mes después de concluir el rodaje, se publica la concesión a Los Beatles de la medalla que les convierte en Miembros del Imperio Británico (M.B.E), hecho que hará correr ríos de tinta en los tabloides británicos. Galardón que John Lennon devolvería años después “como protesta contra el involucramiento de Inglaterra en el asunto Nigeria-Biafra, contra nuestro apoyo a Estados Unidos en Vietnam y por el bajón de ‘Cold Turkey’ (su single del momento) en las carteleras”. Más tarde el propio Lennon diría “Mucha gente se quejó porque nosotros habíamos recibido la medalla. Después se las dieron otros por su heroísmo en la guerra. Se las dieron por matar gente y nosotros la merecimos por no matar gente. De alguna manera fue un acto de hipocresía de mi parte el aceptarla, pero me alegra haberlo hecho porque más tarde me sirvió para poder enviarles un mensaje de protesta”.

Antes de que acabara este junio de 1965, Capitol edita en Estados Unidos otro de sus LP’s a lo Frankestein (con retales de distintos álbumes). Así, “Beatles VI“, sería el sexto disco de los Beatles en el mercado americano. Es esta ocasión el collage se compone de las seis canciones del británico “Beatles For Sale” que Capitol no usó para “Beatles’ 65” (“Kansas City”, “Eight Days A Week”, “I Don’t Want To Spoil The Party”, “Words of Love”, “What You’re Doing” y “Every Little Thing”), dos canciones que se editarían dos meses después en el “Help!” británico (“You Like Me Too Much” y “Tell Me What You See”), la que se ditaría como cara B de “Ticket to Ride” (“Yes It Is”) y, por primera vez, dos canciones que fueron expresamente grabadas para el mercado yanqui: “Bad Boy” y “Dizzy Miss Lizzy”, ambas versiones del rockero Larry Williams. “Bad Boy” (enlace) es un estupendo y potente corte con John en plan estelar a la voz principal que añade varios kilates de rock al original de 1959. De “Dizzy Miss Lizzy”, hablaremos después puesto que fue incluído en el álbum “Help” británico.

Una vez terminado, durante el mes de junio, el trabajo de post producción, la premiere de Help! tuvo lugar en el London Pavilion de Londres, el 29 de julio de 1965, de nuevo con asistencia de la princesa Margarita y su marido, Lord Snowdon. La aglomeración de fans en el lugar del estreno desde doce horas antes hizo necesaria la intervención de ambulancias para atender a numerosas chicas que sufrieron mareos y desmayos.

Las críticas fueron razonablemente buenas, pero muy lejos del entusiasmo que produjo “A hard day’s night”. La críticas más desfavorables afirmaban que los de Liverpool eran meras comparsas y que “más que una película de los Beatles era una película en la que salían los Beatles”. Sin embargo, su director, Richard Lester la prefiere a “A hard day’s night” (también suya) y sigue defendiéndola “Para hacer una película sobre la vida real de Los Beatles habría que volver a contar su trabajo, los conciertos, las actuaciones de televisión. Tampoco podíamos meternos en sus intimidades y mostrarlos bebiendo o fumando marihuana. Eso era impensable. No puedes hacer un documental en color acerca de cuatro personas cuando no puedes hablar de su trabajo o sus vidas privadas ¿Qué se podía hacer? Tampoco podrías esperar que Ringo hiciese de D’Artagnan. Ellos no iban a interpretar papeles, al menos no durante la “Beatlemanía”, por eso tuvimos que crear esa fantasía barroca. Estoy muy orgulloso de Help! porque funciona tan bien como A Hard Day’s Night en cuanto a que presenta a los cuatro ante el público de una manera enormemente atractiva. Hemos olvidado lo que fueron los años 64 y 65. Era posible reír, concentrar todas las energías en crear maravillosas y positivas imágenes de exuberancia. Y Los Beatles eran parte de todo aquello”.

No obstante, lo relamente vital para el grupo era la música y, como no podía ser de otra forma, los Beatles dan una gran importancia a la que sería la banda sonora del film. Una vez más es un disco compuesto por canciones propias (sólo hay dos versiones) y comienza a verse el cambio de estilo de los Beatles. Los arreglos son mucho más complicados, las melodías alcanzan una calidad pasmosa y las letras evolucionan a velocidad de vértigo (se nota la influencia de Dylan).

“HELP!”

Editado en Inglaterra el 6 de agosto de 1965

1. Help! (Lennon-McCartney)
2. The Night Before (Lennon-McCartney)
3. You’ve Got To Hide Your Love Away (Lennon-McCartney)
4. I Need You (Harrison)
5. Another Girl (Lennon-McCartney)
6. You’re Gonna To Lose That Girl (Lennon-McCartney)
7. Ticket To Ride (Lennon-McCartney)

8. Act Naturally (Russell)
9. It’s Only Love (Lennon-McCartney)
10. You Like Me Too Much (Harrison)
11. Tell Me What You See (Lennon-McCartney)
12. I’ve Just See A Face (Lennon-McCartney)
13. Yesterday (Lennon-McCartney)
14. Dizzy Miss Lizzy (Williams)

Es un disco fantástico, el mejor hasta la fecha y vuelven a recuperar el nivel de “A hard day’s night”. Las fuerzas se equilibran entre John y Paul y George emerge como un más que prometedor compositor. Los Beatles repiten la fórmula utilizada en su primera película, la cara A contendría los siete temas que aparecerían en el film y completaron la cara B con otras siete canciones (cinco propias y dos versiones).

El LP supone un gran avance en la carrera del grupo. Las sonoridades acústicas cobran mucha importancia y empiezan a alejarse con decisión de su clásico sonido beat. Pero son muchas más las novedades: los teclados empiezan a aparecer de forma profusa, introducen flautas, cuartetos de cuerda, usan nuevos efectos como el pedal de volumen… En resumen, la banda, ya consolidada en el éxito, comienza a investigar nuevos escenarios de sonido, comenzando una fase de experimentación que alcanzaría sus cotas más altas unos años después. En varios sentidos, este “Help!” es un disco bisagra entre la primera época del grupo y la llamada “etapa de madurez” que comezará a partir de su siguiente álbum: el excelso “Rubber Soul“.

Esta joya del pop arranca con una canción histórica, la fabulosa “Help!” (enlace), uno de los mejores temas que compondría John Lennon. “Aquella era la época en que estaba tan gordo como Elvis, y no había más que ver la película para darse cuenta de que estaba muy inseguro y completamente perdido. Pidiendo auxilio a gritos desde la misma cima del éxito“, reconocería el autor quien, en un principio, había pensado en esta canción como en una balada y acabó acelerándola en un intento de hacerla más comercial. Una de las cimas del pop del siglo XX. Gran letra, hermosa melodía y una interpretación intachable, que se editó como single con el incomensurable rock de Paul “I’m Down” (enlace) y se convirtió en un rutilante número 1.

The Night Before” (enlace) es la primera canción de Paul en aparecer y, aunque no es uno de sus temas más conocidos, es un tema fantástico en el que la excelente pista vocal del propio McCartney y el acertado piano eléctrico de Lennon son los puntos más destacados. Eso sí, a nivel lírico, la distancia con el anterior tema de John es enorme.

Esta distancia se acrecenta en las letras se acrecenta con la lennoniana “You’ve Got To Hide Your Love Away” (enlace), en la que John “intentaba ser Bob Dylan”. Hermosísima pieza acústica (con guitarras tocadas al unísono por George, John y… Paul) que tiene la peculiaridad de ser la primera canción de los Beatles, tras la primigenia “Love Me Do“, en la que toca un músico de estudio (Johnie Scott y su flauta).

La fantástica “I Need You” (enlace) de George Harrison es la primera composición del benjamín del grupo tras el “Don’t Bother Me” aparecido en “With The Beatles“. Bonito medio tiempo dedicado a Patty Boyd, su novia, en el que destaca el uso del pedal de volumen en las guitarras. Paul vuelve a tomar el mando con “Another Girl” (enlace), otro dinámico tema que, si bien es uno de sus composiciones menos destacables, nos muestra otra de sus facetas como músico: es quien toca el punteo de guitarra solista final de la canción.

You’re Gonna To Lose That Girl” (enlace) de John Lennon, es un sentido homenaje del grupo a las bandas corales yanquis tipo Shirelles, Chiffons o Ronettes de los que los Beatles se habían declarado absolutos fans. Las voces son fabulosas e, instrumentalmente, destaca el piano de Paul, los bongos de Ringo y los acertados arreglos de George a mando de su Fender Stratocaster. Fantástica canción de infecciosa melodía que da paso a otro de los puntos álgidos del álbum, de la discografía de los Beatles y, por ende, de la historia de la música: la simpar “Ticket To Ride” (enlace). Enorme canción de John en la que Paul aportó mucho con su riff de guitarra (sí, Paul es el guitarra solista) y “diseñando” el peculiar toque de batería de Ringo. John siempre afirmó que era “un precedente del heavy metal”. Un tema inconmensurable. Un clásico que se editó como single con la bonita balada lenmoniana “Yes It Is” (enlace) como cara B, y sirve para finalizar una fantástica cara A.

Como ocurriera en el caso de la primera película de los Beatles, “A Hard Day’s Night“, la versión americana del álbum sólo contenía las canciones revisadas hasta ahora, es decir, la cara A de la edición británica. Las canciones de los Beatles se entrelazaban con versiones instrumentales de “From Me To You“, “You Can’t Do That” o “A Hard Day’s Night” y composiciones incidentales de Ken Thorne interpretadas por una orquesta dirigida por George Martin (“In The Tyrol”, “The Chase” y “The Bitter End“). Este álbum sería el primero de la historia en ser Disco de Oro debido a pedidos anticipados de un millón de copias.

La cara B se abre con la primera de las dos versiones que aparecen en el disco, el country rock “Act Naturally” (enlace) en el que Ringo realiza una solvente versión del original interpretado por Buck Owens. “It’s Only Love” (enlace) es una canción de John sobre la que el propio Lennon comenta “es la única canción mía que realmente odio, la letra es una verdadera mierda”, incluso Paul afirmó “la letra era mala, pero la canción está bien, ya sabes, es rock’n’roll, no poesía…”, la verdad es que la letra es floja, llena de tópicos y con alguna rima ridícula, pero musicalmente es bastante buena.

George Harrison toma el mando de la composición por segunda vez en el disco con “You Like Me Too Much” (enlace). En “Help!” John y Paul permiten a George introducir por primera vez dos canciones, y el benjamín no decepciona con este melódico country pop arreglado con tres pianos a cargo de John, Paul y George Martin. En sonoridades muy parecidas (la influencia del country en este disco es más que obvia) encontramos la canción de Paul “Tell Me What You See” (enlace) que originalmente estaba concebida para entrar en la película pero finalmente no fue incluida.

Si hasta ahora hemos visto influencias del country, la fantástica “I’ve just seen a face” (enlace) de Paul ya no es que esté influenciada por aquel estilo, sino que es un modelo del estilo. Extraordinaria canción en la que McCartney realiza todas las voces en distintas pistas. Una joya que da paso al plato fuerte del disco, una de las canciones más perfectas que jamás se han editado, hablo de “Yesterday” (enlace)…¿Qué decir?, la canción que más veces se emite en la radio mundial (una vez cada siete segundos), el tema con más versiones editadas por otros artistas (1.600), dos minutos y siete segundos de absoluta perfección y su autor, Paul McCartney, afirma que… la soñó. “Me levanté con la melodía entera en la cabeza, me senté al piano y allí estaba… Durante cerca de un mes fui a ver gente del negocio de la música, preguntándoles si conocían esa melodía. Fue como si hubiera encontrado algo que debía entregar a la policía. Pensé que si en unas semanas nadie la reclamaba entonces sería mía…” Cuando Paul se convenció de que la canción era suya y se dedicó a la letra (hasta entonces era “Scrambled Eggs” -huevos revueltos-), según John, “Paul tenía la canción, hicimos varias versiones de la letra, pero un día llegó con la letra terminada y… guau…era buena... La verdad es que he recibido muchas felicitaciones por ‘Yesterday’ pero yo no hice nada, es la canción de Paul… y es fantástica, buena de verdad… preciosa”. Es la primera grabación del grupo en la que sólo interviene uno de sus miembros, Paul es el único Beatle… toca la guitarra y canta junto a un fantástico cuarteto de cuerda orquestado por George Martin, de hecho, se planteó la idea de editarlo como un single en solitario de Paul tal y como recuerda el propio productor del grupo, “No era en realidad una grabación de The Beatles y yo discutía eso con Brian Epstein: ‘Ya sabes, esa es una canción de Paul… ¿la acreditamos únicamente a Paul McCartney?’ Él dijo ‘No, sea lo que sea nosotros no dividiremos a The Beatles’…”, pero al final no se editó como single al parecer porque al grupo le parecía que se alejaba mucho del estilo tradicional de la banda. En definitiva, una de las canciones capitales de la música moderna, al margen de estilos y prejuicios.

Aletargados por la contagiosa melancolía de “Yesterday“, la segunda versión del LP nos despierta antes de cerrar el disco. “Dizzy Miss Lizzy” (enlace), un potente rock de Larry Williams con John como intérprete principal que sirve de broche final.

Un gran LP que iluminó el verano de 1965 y se aupó directamente al número uno. “Help!” fue el comienzo de una nueva manera de trabajar para el grupo. Antes grababan los discos en pocas semanas: componían, ensayaban y repetían hasta conseguir una toma buena, a partir de aquí, los Beatles empezaron a grabar los ensayos y, escuchando los resultados, les permitía mejorar, descartar o trabajar sobre lo grabado. Comienza la época de la experimentación y la búsqueda de nuevas sonoridades.

El grupo seguía en lo más alto en materia musical, pero habían quedado ligeramente decepcionados por su última experiencia cinematográfica por lo que deciden deja apartada esta faceta por el momento y, de cara a futuro, ser mucho más selectivos con los proyectos que le presenten. De hecho, antes de que acabe el año rechazan por inapropiado el guión de lo que iba a ser su tercer largometraje  “A Talent For Loving” (Facilidad Para Amar), un “western” escrito por Richard Condon en el que Los Beatles interpretaban a cuatro cowboys en busca de una hermosa muchacha. También rechazaron el guión de una comedia, escrita por Max Wilk y que se titulaba “Here Come The British” (Aquí Llegan Los Ingleses). Los Beatles continuarían rechazando otras ofertas de Shenson. Proyectos que iban desde una descabellada versión de “Los Tres Mosqueteros”, pasando por un proyecto de una película en España que reuniría a Los Beatles y el Cordobés.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn, 27 de octubre de 2012