THE KINKS. “Muswell Hillbillies” (1971). (8,5/10)

01. 20th. Century man 02. Acute schizophrenia paranoia blues 03. Holiday 04. Skin and bone 05. Alcohol 06. Complicated life 07. Here come the people in grey 08. Have a cuppa tea 09. Holloway jail 10. Oklahoma, USA 11. Uncle son 12. Muswell hillbilly

Producido por Ray Davies, editado en noviembre de 1971

Quizás a causa de sus recientes visitas a los USA, el grupo aparece aquí muy influenciado por melodías, ritmos y estilos tradicionales profundamente americanos (blues, country), si bien la temática de las canciones sigue siendo básicamente la clase media británica. No en vano, el título del álbum hace honor al barrio del norte de Londres donde los Davies se criaron: Muswell Hill

El LP arranca fuerte con la espléndida 20th century man” (enlace), fantástico blues acústico con un gran trabajo de guitarras y una ácida letra de Ray sobre la sociedad intervenida por las tecnologías. El gran nivel se mantiene (si no aumenta) con la gran Acute Schizophrenia Paranoia Blues” (enlace), otro pedazo de blues.

“Holyday” (enlace), podría ser un clásico de los 40 sin problema. Inspirada melodía y teatral  y acertada interpretación de Ray… Comentarios que se pueden extender a “Alcohol” (enlace). “Complicated Life” (enlace) se adentra,  con un buen trabajo de slide guitar, en los territorios del country para que el grupo vuelva al blues-rock con “Here Come the People in Grey(enlace). El siguiente corte “Have a Cuppa Tea” (enlace) es muy representativa de lo que es el sonido de este disco, parece como si una banda americana de bluegrass estuviera revisitando a los Kinks.

“Holloway Jail” (enlace) nos devuelve a los Kinks roqueros, aunque sea de baja intensidad, antes de llegar al delicado intimismo de la deliciosa “Oklahoma U.S.A” (enlace). El disco afronta su parte final con la tediosa pieza country Uncle Son” (enlace) y la stoniana “Muswell Hillbilly” (enlace).

En resumen, un muy buen disco y un nuevo fracaso. Incomprendido por los fans tradicioneles de los Kinks por alejarse enormemente de su tradicional sonido (mucho más de lo que lo hizo el álbum “Lola”) y acercarse tanto al sonido americano… pero… su temática extremadamente británica hizo que los amantes de las sonoridades yanquis tampoco lo acogieran con pasión… Aún con todo consiguió un puesto 48 en el Billboard americano y recibió buenas críticas a ambos lados del Atlántico.

Sea como fuere, Muswell Hillbilles marca el final de la época dorada de los Kinks (muchos defiende que ese honor recae sobre “Lola”). A partir de ahora, todo será distinto y, por desgracia, menos brillante.

 

VALORACIÓN GUILLETEK´S: 8.5/10

THE KINKS. Capítulo 10. Los Kinks crepusculares II: “Schooldays in disgrace”, “Sleepwalker” y “Misfits”

En  agosto de 1975, y tras la gira de “Soap Opera”, los Kinks vuelven a los Konk studios dispuestos a grabar el que tendría que ser su quinto  disco con RCA, el último que tenían firmado por contrato. Para ello, retomarían el personaje de Mr.Flash (el “malo” de “Preservation”) en lo que sería una nueva obra conceptual sobre la infancia y el cómo se fraguó la maléfica personalidad de aquél en sus días escolares.

No obstante, y a pesar de su intención conceptual, el disco se alejaría del estilo Broadway de sus anteriores producciones y pretende volver al estilo “riffero” que les catapultó a la fama en los 60.

“Schooldays in disgrace”
Enero de 1976

01. Schooldays
02. Jack, the idiot dunce
03. Education
04. The first time we fall in love
05. I’m in disgrace
06. Headmaster
07. The hard way
08. The last assembly
09. No more looking back
10. Finale

El disco se editó en 1976 y, desde luego es su LP más rockero desde “Lola”. “Schooldays” (enlace) es una buena introducción sin ser gran cosa. “Jack, the idiot dunce” (enlace) es un intento –muy mediocre, todo sea dicho- de rock clásico y como ocurre con la eterna “Education” (enlace) no llama a segundas escuchas. Más interesante resulta la impostada balada “The first time we fall in love” (enlace).

 

Pero es en la cara B cuando el disco coge verdadero “peso”. “I’m in disgrace” (enlace) y sus vitaminadas guitarras nos pone de nuevo ante el gran combo de rock que fueron siempre los Kinks… no puede escucharse a bajo volumen ni con vecinos cerca… o ¡qué demonios!, ¡qué protesten! “Headmaster” (enlace), a pesar de su pausado inicio, va subiendo de intensidad con un buen trabajo de guitarras de Dave hasta convertirse en otra descarga de adrenalina que nos prepara para la fantástica “The Hard way” (enlace), que mucho críticos colocan como antesala del punk. Gozada.

The last assembly” (enlace) retoma los sonidos baladísticos con un aire muy “singalong”, mientras “No more looking back” (enlace) recupera un rollo más contemporáneo (a 1976)  antes de llegar a “Finale” ,  la canción que cierra el álbum.

Un nuevo trabajo que, alejado del nivel mostrado antaño, es más que digno y consiguió un número 45 en listas no le que les permitió no tener que sufrir mucho antes de firmar su nuevo contrato, esta vez con Arista Records.

Desde “Lola”, y ya hacía seis años, el grupo no había conseguido un éxito y habrían de ser los norteamericanos Van Halen los que en su álbum de debut auparan una versión de “You Really Got Me” (enlace) a puestos de prestigio en las listas. Esto supuso un resurgir en el interés por el grupo que permitió a la banda (reconvertida de nuevo en quinteto) hacer una nueva gira esta vez mucho más exitosa y dedicarse al que sería su álbum de debut con la nueva compañía, esta vez sin ninguna pretensión ni conceptos argumentales. Volverían a hacer un disco de canciones. Un disco tradicional de rock.

“Sleepwalker”
Febrero de 1977

01. Life on the road
02. Mr. Big man
03. Sleepwalker
04. Brother
05. Jukebox music
06. Sleepless night
07. Stormy sky
08. Full moon
09. Life goes on

“Sleepwalker” es el primer intento de los Kinks , si exceptuamos su disco de debut,  de subirse a una moda comercial. Es un disco correcto, muy pegado a su tiempo, mucho más comercial de lo habitual… pero falto de genio. Estamos acostumbrados a que los Kinks suenen a ellos, ditintos al resto y, en este disco, tenemos ecos de Rolling Stones, T-Rex , Steve Miller Band… Tiene algunas canciones consistentes como “Life on the road” (enlace), “Sleepwalker” (enlace) o el  “Sleepless night” (enlace) de Dave, e incluso alguna más destacable como “Stormy sky” (enlace), pero es uno de esos discos que, si bien es disfrutable en primeras escuchas, es improbable que vuelvas a buscarlo en la estantería.

No obstante, este acercamiento a las tesis comerciales, funcionó y el grupo consiguió un número 21 en listas. Muy por encima de sus últimos trabajos. La gira de promoción también funcionó bien aunque para realizarla tuvieran que hacer algunos cambios en la formación. Durante la grabación de este LP, John Dalton, el bajista que había sustituido al original Peter Quaife, decide abandonar el grupo a pesar de que Ray intentó convencerlo hasta el final. Realmente Dalton llegó a grabar -y de forma brillante, por cierto- todas sus partes salvo la línea de bajo de “Mr.Big” que ya es obra del nuevo fichaje: Andy Pyle.

Poco después de la edición del disco, el nuevo bajista -Andy Pyle-, también se va y además se lleva consigo al excelente teclista del grupo, John Gosling, para empezar un nuevo proyecto juntos. Ray consigue convencer a Dalton de que vuelva y fichan al ex-Pretty Thing Gordon John Edwards

Sin tiempo que perder y con la intención de mantener el buen nivel comercial del grupo, Ray aprovecha los momentos muertos en la gira para componer y, cinco meses después de la edición de “Sleepwalker” se meten al estudio a trabajar sobre las canciones de su nuevo disco.

“Misfits”
Mayo de 1978

01. Misfits
02. Hay fever
03. Live life
04. A rock’n’roll fantasy
05. In a foreign land
06. Permanent waves
07. Black messiah
08. Out of the wardrobe
09. Trust your heart
10. Get up

“Misfits” pretende alargar el éxito de “Sleepwalker” y repite fórmula: rock setentero americanizado, comercial y muy pegado a su tiempo. El resultado es similar al del disco anterior, aunque en general está menos inspirado. Podrían destacarse el baladón “A rock’n’roll fantasy” (enlace), el reggae blanco “Black Messiah” (enlace) y la pasional “Trust your heart” (enlace) de Dave. El disco y el single derivado del mismo -“A rock’n’roll fantasy”- tuvieron muy buena acogida. Parece que habían encontrado la fórmula de mantenerse en el éxito.

Como se había convertido en tradición, después de la grabación del disco, el bajista (Dalton) y el teclista (Edwards) se marchan y son sustituidos por Jin Rodford y Ian Gibbons, ex-componentes de Argent y Life.

THE KINKS. Capítulo 9. Los Kinks crepusculares I: “Everybody’s in showbiz, everybody’s a star”, “Preservation” y “The Kinks Present a Soap Opera”

Tras un buen debut, en  lo artístico que no en lo comercial, con RCA y con la edición por parte de la antigua discográfica de un recopilatorio que sumaba éxitos y rarezas (el fantástico The Kinks Kronikles), el grupo comenzó a dar forma a su nuevo proyecto: la idea consistía en editar un disco doble que consistiría en un álbum de estudio y otro en directo. Así surge “Everybody’s in showbiz, everybody’s a star”

“Everybody’s in showbiz, everybody’s a star”
Agosto de 1972

DISCO DE ESTUDIO
01. Here comes yet another day
02. Maximum consumption
03. Unreal reality
04. Hot potatoes
05. Sitting in my hotel
06. Motorway
07. You don’t know my name (Dave Davies)
08. Supersonic rocket ship
09. Look a little on the sunny side
10. Celluloid heroes

DISCO EN DIRECTO
01. Top of the pops
02. Brainwashed
03. Mr. Wonderful (L. Holofcener-J.L. Block-G.D. Weiss)
04. Acute schizophrenia paranoia blues
05. Holiday
06. Muswell hillbilly
07. Alcohol
08. Banana boat song (L.Burgie-W.A. Attaway)
09. Skin and bone
10. Baby face (H.Akst-B. Davis)
11. Lola

El primer disco, el de estudio, es un buen trabajo. En absoluto está al nivel de sus mejores discos y parece estar compuesto más con idea de tener una “excusa” para salir de gira que como un esfuerzo serio de mantener el nivel exhibido en “Muswell Hillbilies”. No obstante, el LP tiene gemas del nivel de la estupenda Sitting in My Hotel Room” (enlace), “Supersonic Rocket Ship” (enlace), o la grandilocuente “Celluloid Heores” (enlace) que hacen que merezca la pena dedicarle una escucha detenida. Es uno de esos disco que tiene tantos grandes defensores como detractores. A mí, no me parece demasiado interesante pero no me parece malo en absoluto.

En cuanto al disco en directo, corresponde a grabaciones de sus actuaciones del 2 y 3 de marzo de 1972 en el Carnegie Hall de Nueva York y es muy disfrutable. Ray se muestra muy seguro y teatral al micrófono.

El disco funcionó razonablemente bien para la poca promoción de la que disfrutó y alcanzó un puesto 70 en listas americanas. En Inglaterra, “Supersonic Rocket Ship”, editada como single, sería su último Top-20 en muchos, pero muchos años.

LA CRISIS DE RAY DAVIES

Con los estudios Konk ya terminados, el grupo aborda lo que iba a ser su proyecto más ambicioso: la macro obra conceptual “Preservation” que pretendía convertir al grupo en una compañía musical de teatro que interpretara en directo un argumento derivado de The Village Green Preservation Society. “Preservation” se dividiría en dos discos independientes, siendo el segundo de ellos doble. Para acometer semejante proyecto y darle el empaque necesario en vivo, el grupo se completa con secciones de viento y vocalistas de apoyo.

No obstante, durante la concepción y preparación del disco, Ray se vio afectado por sus problemas conyugales y la posterior separación de su mujer, Rasa Dicpetri. La posterior depresión de Ray y su abusiva ingesta de pastillas, desembocó en una actitud errática del cantante.

La situación llegó a un momento extremadamente complicado en julio de 1973 cuando Ray tuvo que ser hospitalizado por una sobredosis de drogas tras haberse desplomado después de un concierto. La prensa musical llegó a especular con la muerte del mayor de los Davies y con su sustitución a favor de su hermano pequeño.

Finalmente, con Ray aparentemente recuperado, consiguieron terminar su ambicioso proyecto y “Preservation Act.1” se editó en Septiembre de 1973 y su segunda parte, “Preservation Act.2” en Junio de 1974.

Las críticas fueron desastrosas y, la verdad, no merecía otra cosa. Nada queda aquí del grupo que fue. Es un fútil intento de acercarse a sonoridades más propias de Broadway pero fracasa estrepitosamente. Del volumen I, pueden rescatarse “Sweet Lady Genevieve” (enlace), la rockera “One Of The Survivors” (enlace) y del segundo –bastante mejor en general- se pueden salvar , “When A Solution Comes” (enlace), “He’s Evil” (enlace) y “Flash’s Confession” (enlace). Son discos que tienen sus seguidores entre los que, por si no ha quedado claro, no me encuentro. Absolutamente olvidables.

Al parecer, es un proyecto que mejoraba mucho en directo gracias a la teatralidad de Ray y al buen trabajo de la ahora numerosa banda. Lo único positivo es que sirvió para que Ray volviera y superara la depresión aunque el bajista John Dalton afirma que “Ray nunca volvió a ser el mismo”. Gran “culpable” de la recuperación del músico es Yvonne Gunner con la que Ray comenzó una relación y con la que se casaría este mismo 1974.

 

No obstante, a pesar de las palabras de Dalton y en lo que atañe a lo musical, el siguiente trabajo del grupo es muy superior. Una vez más, como ocurrió con Arthur, todo parte de un proyecto de GRANADA TV titulado “Starmaker” que acabó convirtíendose en el aprovechable “The Kinks Present a Soap Opera” (que, traducido, vendría a ser “Los Kinks presentan un culebrón”).

“Soap Opera”
Marzo de 1975

01. Everybody’s a star (Starmaker)
02. Ordinary people
03. Rush hour blues
04. Nine to five
05. When work is over
06. Have another drink
07. Underneath the neon sign
08. Holiday romance
09. You make it all worthwhile
10. Ducks on the wall
11. (A) face in the crowd
12. You can’t stop the music

Una vez más sin estar a la altura de sus grandes trabajos, “Soap Opera” es un muy buen disco. Sigue en la línea teatral de los trabajos post-“Muswell Hillbillies”, pero está mucho más inspirado a nivel melódico.

En esta ocasión el argumento versa sobre un estrella del rock que pasa del estrellato al una anódina vida corriente con un trabajo de oficina de 9 a 17h. Ya desde la inicial “Everybody’s a star” (enlace) vemos que estamos ante otra cosa, ante rock, ante los Kinks…, buena canción. Más interesante resulta “Ordinary People” (enlace) en la que Ray exhibe su teatralidad a través de una melodía muy inspirada. “Rush our blues” (enlace)  vuelve a mostrar las capacidades actorales de Ray es un formato blues-rock bastante mediocre en lo musical…, al contrario de lo que ocurre en la encantadora “Nine to five” (enlace) con pasajes verdaderamente brillantes que recuerdan (y mucho)  a los Kinks de toda la vida. “When work is over” (enlace) resulta tan simpática como disfrutable, como ocurre con la tabernera y contagiosa “Have another drink” (enlace), fantástica canción.

La cara B se abre con “Underneath the neon sign” (enlace), tema mucho menos brillante y, aunque “Holiday romance” (enlace) tampoco es gran cosa, “You make it all worthwhile” (enlace) hace que la espera merezca la pena… gran canción,  lo mejor del disco. “Ducks on the wall” (enlace), nos devuelve a la senda del rock sin ser nada destacable, como le ocurre a la tediosa “(A) face in the crowd” (enlace) y a “You can’t stop the music” (enlace).

Un buen disco. No es un clásico, ni merece serlo, pero demuestra que al Ray Davies de 1974 le seguía quedando talento que ofrecer al mundo.

Texto: Guillermo Mittelbrunn. 15 de agosto de 2012.

THE KINKS. Capítulo 8. El fin de una época. “Percy” y “Muswell Hillbillies”

El director cinematográfico Ralph Thomas tenía pensado llevar a la gran pantalla la novela de Raymond Hitchcock “Percy”. Es la sorprendente historia de cómo un tímido y poco exitoso muchacho sufre un sorprendente accidente: un hombre desnudo le cae encima desde un rascacielos con tan mala suerte que, con el candelabro que llevaba en la mano, le mutila el pene. Los médicos deciden trasplantar el pene del hombre que se precipitó desde el rascacielos en el mutilado joven. La novela versa sobre las aventuras del joven y su nuevo pene con las múltiples amantes que tenía el accidentado.

Thomas quería una banda sonora pop para el disco y rápidamente se le vinieron los Kinks a la cabeza. De esta forma, Ray Davies se dispone a escribir las canciones para tan bizarro argumento.

“Percy”
Marzo de 1971

01.God’s children
02. Lola -instrumental-
03. The way love used to be
04. Completely
05. Running round town
06. Moments
07. Animals in the zoo
08. Just friends
09. Whip lady
10. Dreams
11. Helga
12. Willesden green
13. God’s children-end

El disco es una correcta (sin más) banda sonora que no tiene un dos o tres momentos sobresalientes, como la fantástica “Moments” (enlace), “Dreams” (enlace) o la instrumental de aires españoles “Helga” (enlace). Otras canciones reconocibles del álbum son la correcta “God’s Children” (enlace) y la más interesante “The way love used to be” (enlace)  con Ray, un piano y un cuarteto de cuerda atacando una sencilla melodía que recuerda a alguna de las baladas de los Stones. El resto son mayoritariamente instrumentales de limitada inspiración.

El disco no es bueno y, sinceramente, si no fuera porque un grupo mítico está detrás del mismo, no creo que hoy fuera recordado (si lo es). De hecho, la crítica británica vapuleó el LP y Reprise, la filial de Pye que editaba los discos del grupo en USA, se negó a editarlo. Esto enfadó mucho al grupo y, unido al hecho que “Percy” completaba el número de discos por los que la banda había fichado por Pye/Reprise, hizo que la banda no renovara su contrató y decidiera fichar por RCA.

Los Kinks ficharon por RCA, pero -salvo honrosas y brillantes excepciones- ya nunca volvieron al nivel demostrado durante los 60, continuaron mostrando destellos de calidad y casi todos sus discos tienen temas reseñables. La década de los 70 transcurre entre lpeleas con la casa de discos, algunos buenos discos, y muuuuchos cambios en el panorama musical… Pero los Kinks seguían por libre.

Con parte de los ingresos por las millonarias ventas del single “Lola” y el adelanto de un millón de dólares que recibieron de RCA, decidieron cumplir uno de sus sueños y construyeron su propio estudio de grabación junto a su barrio natal en Muswell Hill, Konk Studios. No obstante, RCA necesitaba un disco cuanto antes y no podía esperar a que el grupo terminara las obras así que, en agosto de 1971, volvieron a los estudios para trabajar en el que sería su nuevo álbum, el primero para RCA. Para muchos, su último gran disco.

“Muswell Hillbilies”
Noviembre de 1971

01. 20th. Century man
02. Acute schizophrenia paranoia blues
03. Holiday
04. Skin and bone
05. Alcohol
06. Complicated life
07. Here come the people in grey
08. Have a cuppa tea
09. Holloway jail
10. Oklahoma, USA
11. Uncle son
12. Muswell hillbilly

Quizás a causa de sus recientes visitas a los USA, el grupo aparece aquí muy influenciado por melodías, ritmos y estilos tradicionales profundamente americanos (blues, country), si bien la temática de las canciones sigue siendo básicamente la clase media británica. No en vano, el título del álbum hace honor al barrio del norte de Londres donde los Davies se criaron: Muswell Hill

El LP arranca fuerte con la espléndida 20th century man” (enlace), fantástico blues acústico con un gran trabajo de guitarras y una ácida letra de Ray sobre la sociedad intervenida por las tecnologías. El gran nivel se mantiene (si no aumenta) con la gran “Acute Schizophrenia Paranoia Blues” (enlace), otro pedazo de blues.

“Holyday” (enlace), podría ser un clásico de los 40 sin problema. Inspirada melodía y teatral  y acertada interpretación de Ray… Comentarios que se pueden extender a “Alcohol” (enlace). “Complicated Life” (enlace) se adentra,  con un buen trabajo de slide guitar, en los territorios del country para que el grupo vuelva al blues-rock con “Here Come the People in Grey” (enlace). El siguiente corte “Have a Cuppa Tea” (enlace) es muy representativa de lo que es el sonido de este disco, parece como si una banda americana de bluegrass estuviera revisitando a los Kinks.

Los Kinks en la época en que se grabó el disco

“Holloway Jail” (enlace) nos devuelve a los Kinks roqueros, aunque sea de baja intensidad, antes de llegar al delicado intimismo de la deliciosa “Oklahoma U.S.A” (enlace). El disco afronta su parte final con la tediosa pieza country “Uncle Son” (enlace) y la stoniana “Muswell Hillbilly” (enlace).

En resumen, un muy buen disco y un nuevo fracaso. Incomprendido por los fans tradicioneles de los Kinks por alejarse enormemente de su tradicional sonido (mucho más de lo que lo hizo el álbum “Lola”) y acercarse tanto al sonido americano… pero… su temática extremadamente británica hizo que los amantes de las sonoridades yanquis tampoco lo acogieran con pasión… Aún con todo consiguió un puesto 48 en el Billboard americano y recibió buenas críticas a ambos lados del Atlántico.

Sea como fuere, Muswell Hillbilles marca el final de la época dorada de los Kinks (muchos defiende que ese honor recae sobre “Lola”). A partir de ahora, todo será distinto y, por desgracia, menos brillante.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn. 14 de agosto de 2012

THE KINKS. “Lola versus Powerman and the Moneygoround. Part One”. 1970. (8,5/10)

 

TRACKLIST: 01. The contenders, 02. Strangers (Dave Davies), 03. Denmark street, 04. Get back in line, 05. Lola, 06. Top of the pops, 07. The money goround, 08. This time tomorrow, 09. A long way from home, 10. Rats (Dave Davies), 11. Apeman, 12. Powerman (Ray Davies y Dave Davies),13. Got to be free

 

  • Producido por Ray Davies
  • Editado en Inglaterra el 27 de Noviembre de 1970. Pye. No entra en listas
  • Editado en Estados Unidos el 27 de Noviembre de 1970. Reprise. Número 35.

Producido de nuevo por Ray, este álbum es sin duda el más completo del grupo a nivel estilístico. La banda suena mejor que nunca, Ray y Dave cantan como no la habían hecho y el nuevo sonido del disco -menos british y mucho más americanizado- los acerca a los sonidos de moda en la época. La crítica lo recibió bien y ha pasado a la historia como un clásico del rock de todos los tiempos.

El álbum se abre con “The contenders” (enlace), una canción que comienza con banjo y aires country para evolucionar hacia el rock con un buen riff y una interpretación intachable a todos los niveles. Luego nos encontramos con la bonita y acústica “Strangers” (enlace), escrita por Dave. Una nueva muestra del talento del menor de los Davies.

“Denmark street” (enlace) supone una vuelta a los aires de music-hall si bien en una línea mucho más rockera y menos british. El primer plato fuerte del disco llega con la genial “Get back in a line” (enlace), no concibo que a nadie que le guste la buena música pueda dejar de disfrutar con este tema. Es genial, la melodía es preciosa y está producida con maestría suena muy bien. Una canción 10.

Justo después, nos encontramos con “Lola”…¿qué decir?,…uno de los clásicos de todos los tiempos. La potente y buenísima “Top of the pops” (enlace) sirve para que Ray emita su opinión (recelosa) acerca del showbiz.

“The Moneygoround” (enlace), apacigua los ánimos y es un buen número de “Kinkmusichall”, muy en su línea del 67-68. Pronto nos encontramos con otro temazo con aires de clásico…“This time tomorrow” (enlace). Gran canción.

“A long way from home” (enlace) vuelve a los terrenos de balada acústica y sirve de acertado preparativo para el siguiente subidón de adrenalina: la potentísima canción de Dave “Rats” (enlace), en la que el benjamín vuelve a demuestra maneras a la guitarra y a nivel vocal.

“Apeman” (enlace) es otro de los clásico del grupo pero no deja de ser más un ejercicio cómico que una verdadera canción, a pesar de su interesante aire pseudo-tropical. Nunca fue una de mis favoritas, pero el hecho es que tuvo éxito como single. Mucho mejor es “Powerman” (enlace), otro temazo de rock sin desperdicio coescrita por los hermanos Davies.

El disco se cierra con el country-rock de “Got to be free” (enlace), muy en la línea del tema que abre el LP favoreciendo la coherencia sonora del álbum.

En resumen un señor disco que posiblemente no tenga ni la magia de “Something Else”, ni la inmediatez de “Village green”, ni la coherencia argumental de “Arthur”, pero que sin duda es uno de sus mejores trabajos.
¿Los resultados en listas?…pues, como casi siempre, …desapercibido…

 

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 8,5/10.

THE KINKS. Capítulo 7. El hit. “Lola Versus Powerman and the Moneygoround, Part One”

A pesar de toda la ilusión que habían puesto en ella, la gira americana fue un solemne fracaso con salas a medio llenar y un público muy poco receptivo. De vuelta a casa, el grupo se replanteó su futuro y, antes de volver al estudio, decidieron incorporar al grupo al teclista John Gosling con la intención de dotar a sus actuaciones en directo de mayor vigor.

 

 

 

De hecho, el debut de Gosling no pudo ser más afortunado, la primera vez que entró en un estudio con los Kinks fue para grabar una canción histórica, sólo con mencionar su título la melodía inunda tus sentidos: “Lola” (enlace)

Con “Lola” los Kinks consiguen su primer éxito en mucho tiempo (nº2 en Inglaterra y 9 en USA), la canción es un clásico de todos los tiempos con el que Ray encuentra de nuevo la senda del éxito. Tiene todo para ser un megahit, un buen estribillo, una buena melodía y un sonido moderno… Si a eso añadimos su atrevida letra, el resultado es explosivo. Al parecer, los Kinks habían “sufrido” un par de incidentes con la confusión generada por los travestis y la noche y esa fue la inspiración a la que acudió Ray.

“La conocí en un club del viejo Soho,
donde bebes Champagne y te sabe a Coca-cola
see-oh-el-aye cola.

Se acercó a mí y me preguntó si quería bailar,
le pregunté su nombre y con voz grave me dijo Lola
el-oh-el-aye ola la-la-la-la Lola.

Bueno, no soy el tipo más fuerte del mundo,
pero cuando me abrazó casi me rompe la columna.
oh mi Lola, la-la-la-la Lola.

Bueno, no soy imbécil, pero no puedo
entender porqué habla como un hombre
y anda como una mujer
oh mi Lola, la-la-la-la Lola, la-la-la-la Lola.

Bien, bebimos Champagne y bailamos toda la noche bajo la luz artificial
me tomó y me sentó en sus rodillas y dijo:
“¿quieres venir a casa conmigo, cariño?”
Bueno, no soy el tipo más apasionado del mundo,
pero cuando miré a sus ojos,
casi caí por mi Lola la-la-la-la Lola la-la-la-la Lola.

La empujé,
me dirigí hacia la puerta,
caí al suelo,
me puse de rodillas
Luego la miré y ella me miró a mí.

Bueno, esa es la manera de la que quiero estar
y siempre lo he querido de esa forma para mi Lola,
la-la-la-la Lola
Las chicas serán chicos y los chicos chicas,
es una turbia y confusa mezcla en el mundo,
excepto para Lola
la-la-la-la Lola.

Bien, dejé mi casa hace una semana
y nunca antes había besado a una mujer,
pero Lola sonrió y me tomó la mano y me dijo
“¡querido, te voy a hacer un hombre!”

Bueno, no soy el hombre más masculino del mundo
pero sé lo que soy, estoy satisfecho de ser un hombre y también Lola,
la-la-la-la Lola la-la-la-la Lola
Lola la-la-la-la Lola la-la-la-la Lola”

Esta fue una del las canciones que más influyó en la mala relación entre Ray y Dave ya que el primero se atribuye la autoría de música y letra y el segundo afirma que la música es suya…, la canción pasaría a la historia sólo acreditada a Ray aunque hasta hoy en día Dave la sigue reclamando.

Como curiosidad, en la versión single, eliminaron -debido a presiones comerciales- la alusión a la Coca-Cola y cantan “Cherry-Cola”. Así pues, hay dos versiones una con “Coca-Cola” y otra con “Cherry-Cola”.

Al fin habían recuperado el éxito. Habían demostrado al mundo y a la industria que no estaban acabados y, una vez, conseguido esto era momento de airear los trapos sucios. El siguiente disco del grupo, “Lola Versus Powerman and the Moneygoround, Part One” se convertiría en una ácida crítica del negocio musical. No dejan títere con cabeza: editores (“Denmark Street”),  sindicatos de artistas(“Get Back in Line”), la prensa y la los medios radioformuleros (“Top of the Pops”), directivos (“The Moneygoround”) etc.

Con las nuevas incorporaciones, la banda había ganado mucho en consistencia. Los nuevos Kinks sonaban más compactos. De igual forma, Ray parecía haber encontrado su estilo vocal y estaba haciendo cada vez mejores interpretaciones. Con estas buenas condiciones, los londinenses entran de nuevo al estudio a grabar un disco que, para algunos, acabó siendo su obra cumbre…

“Lola versus Powerman and the Moneygoround”

Noviembre de 1970

01. The contenders
02. Strangers (Dave Davies)
03. Denmark street
04. Get back in line
05. Lola
06. Top of the pops
07. The money goround
08. This time tomorrow
09. A long way from home
10. Rats (Dave Davies)
11. Apeman
12. Powerman (Ray y Dave Davies)
13. Got to be free

Producido de nuevo por Ray, este álbum es sin duda el más completo del grupo a nivel estilístico. La banda suena mejor que nunca, Ray y Dave cantan como no la habían hecho y el nuevo sonido del disco -menos british y mucho más americanizado- los acerca a los sonidos de moda en la época. La crítica lo recibió bien y ha pasado a la historia como un clásico del rock de todos los tiempos.

El álbum se abre con “The contenders” (enlace), una canción que comienza con banjo y aires country para evolucionar hacia el rock con un buen riff y una interpretación intachable a todos los niveles. Luego nos encontramos con la bonita y acústica “Strangers” (enlace), escrita por Dave. Una nueva muestra del talento del menor de los Davies.

“Denmark street” (enlace) supone una vuelta a los aires de music-hall si bien en una línea mucho más rockera y menos british. El primer plato fuerte del disco llega con la genial “Get back in a line” (enlace), no concibo que a nadie que le guste la buena música pueda dejar de disfrutar con este tema. Es genial, la melodía es preciosa y está producida con maestría suena muy bien. Una canción 10.

Justo después, nos encontramos con “Lola”…¿qué decir?,…uno de los clásicos de todos los tiempos. La potente y buenísima “Top of the pops” (enlace) sirve para que Ray emita su opinión (recelosa) acerca del showbiz…

Sí, es un número uno, está en lo alto de las listas…

Entré en el número veinticinco,
estoy feliz, tan contento de estar vivo.
Todo el mundo dice que va a llegar muy alto.
La vida es fácil cuando tu disco está en las listas.
Voy a decírselo a mamá y a mi hermana también, a plancharme los pantalones y cepillarme los zapatos, debería quedar como un dios del rock and roll,
puede que acabe siendo un trabajo fijo.
Y mi agente me dijo: “hijo mío, ya te lo decía yo”.

Ahora mi disco es número once en la BBC,
pero número siete en la N.M.E.,
ahora la revista Melody maker quiere hacerme una entrevista,
y me pregunta mi opinión sobre política y religión.

Ahora mi disco sube al número tres,
y una mujer me reconoció y empezó a chillar.
Todo esto parece un sueño loco.
He sido invitado a una cena
con una prominente reina,
y ahora tengo amigos que nunca había tenido antes.

Es extraño como la gente te quiere
cuando tu disco está alto,
porque cuando baja todo el mundo te da de lado.
Ahora llama mi agente por teléfono y me dice:
“Tu disco ha llegado al número uno.

¿Y sabes lo que eso significa?
significa que puedes ganar dinero de verdad”.

“The Moneygoround” (enlace), apacigua los ánimos y es un buen número de “Kinkmusichall”, muy en su línea del 67-68. Pronto nos encontramos con otro temazo con aires de clásico…“This time tomorrow” (enlace). Gran canción.

“A long way from home” (enlace) vuelve a los terrenos de balada acústica y sirve de acertado preparativo para el siguiente subidón de adrenalina: la potentísima canción de Dave “Rats” (enlace), en la que el benjamín vuelve a demuestra maneras a la guitarra y a nivel vocal.

“Apeman” (enlace) es otro de los clásico del grupo pero no deja de ser más un ejercicio cómico que una verdadera canción, a pesar de su interesante aire pseudo-tropical. Nunca fue una de mis favoritas, pero el hecho es que tuvo éxito como single. Mucho mejor es “Powerman” (enlace), otro temazo de rock sin desperdicio coescrita por los hermanos Davies.

El disco se cierra con el country-rock de “Got to be free” (enlace), muy en la línea del tema que abre el LP favoreciendo la coherencia sonora del álbum.

En resumen un señor disco que posiblemente no tenga ni la magia de “Something Else”, ni la inmediatez de “Village green”, ni la coherencia argumental de “Arthur”, pero que sin duda es uno de sus mejores trabajos.

¿Los resultados en listas?…pues, como casi siempre, …desapercibido…

Texto: Guillermo Mittebrunn. 13 de agosto de 2012.

THE KINKS. Capítulo 6. Ascenso y caída. “Arthur or the decline and fall of the British Empire”

Siendo conocedores de su recién revitalizado prestigio al otro lado del Atlántico, Ray Davies se desplaza a negociar con el sindicato de músicos con la idea de intentar levantar el veto que les impedía actuar en tierras norteamericana desde 1964. Las negociaciones tienen final feliz y el grupo organiza un tour americano que empezaría en octubre de 1969. Quedaba mucho tiempo para aquello, casi un año, en el que la banda no iba a estar parada.

Lo primero sería reclutar a un nuevo bajista que sustituyera a Peter Quaife. El elegido sería John Dalton quien ya había sustituido a Peter en algún concierto.

Entretanto, el prestigio de Ray como compositor musical y, especialmente, como narrador de historias cotidianas, provocó que GRANADA TV le ofreciera la posibilidad de musicalizar su nuevo proyecto televisivo. La historia giraría en torno a un “pobre hombre” llamado Arthur -en honor al hijo de la Reina Victoria- que vivía en una casa (llamada “Sangri-La”) en una zona residencial que ve cómo sus hijos emigran a Australia dejándole solo. Ray colaboró con el novelista Julian Mitchell en la escritura de la historia… Una historia cotidiana que encajaba perfectamente en la irónica forma de escribir de Ray.

Así que Ray, Dave, Mick y el nuevo fichaje, John, entraron en mayo de 1969 al estudio de grabación dispuestos a dar forma a las canciones que Ray estaba componiendo para el proyecto televisivo. El resultado de estas primeras sesiones fue el single “Drivin’” / “Mindless child of motherhood” que, si bien no estaba destinado a serlo, sirvió para mantener al grupo en el candelero y se editó en junio. “Drivin’” (enlace) podría ser calificada de típica canción Kink  y aunque, como será habitual a partir de ahora, está mucho más pulida tanto a nivel vocal como instrumental no tiene pegada en absoluto y es perfectamente olvidable. Mucho más destacable es la excelsa composición de Dave “Mindless child of motherhood” (enlace) incomprensiblemente relegada a cara B cuando es de un nivel infinitamente superior a su cara A. La pasión que transmite Dave al cantarla es tan contagiosa como sus afiladas guitarras. Un chute de rock del bueno. El single fue el mayor fracaso del grupo hasta la fecha y ni siquiera entró en listas.

Mientras, Ray seguía colaborando con el proyecto televisivo, cuyos responsables ya lo habían anunciado a los medios fijando la fecha tanto del lanzamiento del disco como del estreno de la serie. La idea era lanzar el disco (que ya estaba terminado) en julio y que la serie se estrenada en septiembre… Ray estaba entusiasmado con el proyecto pues iba a ser el primer disco que versara sobre una historia única, sobre un argumento cerrado “una especie de ópera”.

Pero llego julio y la serie ni siquiera había comenzado a planificarse, por lo que se retrasó el lanzamiento del disco intentando que hubiera cierto sincronismo entre serie y LP… y llegó septiembre y seguíamos igual. Finalmente el disco se editó en octubre y la serie televisiva se suspendió en diciembre.

“Arthur or the decline and fall of the British Empire”

Octubre de 1969

01. Victoria
02. Yes sir, no sir
03. Some mother’s son
04. Drivin’
05. Brainwashed
06. Australia
07. Shangri-La 08. Mr. Churchill says
09. She’s bought a hat like princess Marina
10. Young and innocent days
11. Nothing to say
12. Arthur

“Village green…” ya apuntaba a disco conceptual, pero este es la primera grabación de los Kinks que merece ese nombre. Aunque de haberse editado cuando estuvo grabado el proyecto de los Kinks hubiera sido absolutamente pionero, la publicación del fastuoso “Tommy” de los Who unos meses antes hizo que el público recibiera “Arthur” como una “copia” del trabajo de los de Pete Townshend.

Es un disco fantástico, muy completo, bien producido y con el grupo rayando a gran altura a niveles interpretativos. La soberbia “Victoria”(enlace) es una gran apertura para el disco. Pop-rock del bueno con un gran trabajo vocal por parte de Ray que por alguna extraña razón imita al impostado McCartney de “Back in the USSR” con gran maestría. Con “Yes sir, no sir” (enlace), en cambio, sus limitaciones vocales quedan patentes y estropean una canción que, por otro lado, presenta una interesante estructura con múltiples cambios y que va creciendo conforme avanza antes de dar paso a “Some mother son” (enlace), preciosa balada que eleva el nivel melódico y supone unos de los puntos álgidos del LP a través de su emotiva letra.

“El hijo de alguna madre se encuentra en un campo de batalla
Alguien ha matado al hijo de alguna madre hoy
el arma de algún soldado le ha volado la cabeza
Mientras todas las madres esperan,
verán que su hijo no viene a casa hoy
el hijo de alguna madre no tiene ninguna tumba

Dos soldados luchando en una trinchera
Un soldado mira a ver el sol
Y sueña con los juegos a los que jugaba cuando era joven
Y luego llama a su amigo por su nombre
Se detiene su sueńo y cuando gira la cabeza
Ve que, un segundo después, su amigo está muerto

El hijo de alguna madre se encuentra en un campo de batalla
De vuelta a casa se puso su foto en un marco
Sin embargo, todos los soldados muertos tienen el mismo aspecto
Mientras todos los padres esperan a que sus hijos lleguen del colegio
Para a que hacer frente a sus hijos que volvían a casa desde la escuela
el hijo de alguna madre está muerto

En algún lugar alguien está llorando
Alguien está tratando de ser tan valiente
Pero aún así el mundo sigue girando
A pesar de que todos los niños se han ido

El hijo de alguna madre se encuentra en un campo de batalla
Pero a los ojos de su madre sigue igual
que en el día en que se fue

Ponen su foto en la pared
Ellos pusieron flores en el marco
Perp siguen en las memorias de sus madres

 

La insulsa “Drivin’”, que ya hemos comentado, precede a la espectacular “Brainwashed” (enlace). Llena de cambios imposibles, suena muy moderna para su época -de nuevo en un estilo vocal muy Macca- y demuestra hasta qué punto grupos como Blur se han basado en el material de los Kinks.

La ambiciosa “Australia” (enlace), -fresca, simpática, vanguardista y melódica a partes iguales- introduce la canción principal del álbum: la magnífica “Sangri-La”(enlace). Una vez más, Ray Davies muestra su talento para crear imaginativas suites pop llenas de distintos ambientes. La canción temazo en toda regla, una maravilla en todos los sentidos. Desde el acústico inicio con sus maravillosos arreglos de viento, clavicordio y sus acertadas armonías, a su efectivo estribillo, pasando por su rompedora parte central, la canción es un monumento en toda regla.

“Mr Churchill says” (enlace) sufre el hecho de estar situada detrás de “Sangri-La” pero es una buena canción, al igual que la juguetona “She bought a hat like princess Marina” (enlace). El álbum recupera el gran nivel con la preciosa “Young and inocent days” (enlace), una hermosísima canción con un excelente trabajo de guitarras que pone de manifiesto el enorme talento de Ray para la melodía.

La traca final se inicia con la potente y de nuevo mccartiana “Nothing to say” (enlace), de nuevo una canción que, como le pasa a la mayoría de las composiciones de este disco, mejora conforme avanza. El disco se cierra con “Arthur” (enlace) que tiene toda la pinta de estar concebida como la canción que estaría destinada a convertirse en la cabecera de la serie televisiva por la que, no olvidemos, fue creado este disco.

Gran disco… que, de nuevo, fue un gran fracaso comercial. Dos factores fueron claves, la cancelación de la serie y la edición del “Tommy” de los Who. Ni siquiera la calurosísima acogida del álbum por parte de la crítica consiguió que se vendiera. “Obra maestra”, “Lo mejor de Davies”, “El mejor disco británico del año” fueron sólo algunos de los calificativos recibidos, si bien la mayoría en Estados Unidos… Y es que “Arthur” se convirtió en la balsa que permitió a los Kinks cruzar el Atlántico. Llegó la deseada gira americana.

Texto: Guillermo Mittelbrunn. 12 de agosto de 2012