Tras un buen debut, en  lo artístico que no en lo comercial, con RCA y con la edición por parte de la antigua discográfica de un recopilatorio que sumaba éxitos y rarezas (el fantástico The Kinks Kronikles), el grupo comenzó a dar forma a su nuevo proyecto: la idea consistía en editar un disco doble que consistiría en un álbum de estudio y otro en directo. Así surge “Everybody’s in showbiz, everybody’s a star”

“Everybody’s in showbiz, everybody’s a star”
Agosto de 1972

DISCO DE ESTUDIO
01. Here comes yet another day
02. Maximum consumption
03. Unreal reality
04. Hot potatoes
05. Sitting in my hotel
06. Motorway
07. You don’t know my name (Dave Davies)
08. Supersonic rocket ship
09. Look a little on the sunny side
10. Celluloid heroes

DISCO EN DIRECTO
01. Top of the pops
02. Brainwashed
03. Mr. Wonderful (L. Holofcener-J.L. Block-G.D. Weiss)
04. Acute schizophrenia paranoia blues
05. Holiday
06. Muswell hillbilly
07. Alcohol
08. Banana boat song (L.Burgie-W.A. Attaway)
09. Skin and bone
10. Baby face (H.Akst-B. Davis)
11. Lola

El primer disco, el de estudio, es un buen trabajo. En absoluto está al nivel de sus mejores discos y parece estar compuesto más con idea de tener una “excusa” para salir de gira que como un esfuerzo serio de mantener el nivel exhibido en “Muswell Hillbilies”. No obstante, el LP tiene gemas del nivel de la estupenda Sitting in My Hotel Room” (enlace), “Supersonic Rocket Ship” (enlace), o la grandilocuente “Celluloid Heores” (enlace) que hacen que merezca la pena dedicarle una escucha detenida. Es uno de esos disco que tiene tantos grandes defensores como detractores. A mí, no me parece demasiado interesante pero no me parece malo en absoluto.

En cuanto al disco en directo, corresponde a grabaciones de sus actuaciones del 2 y 3 de marzo de 1972 en el Carnegie Hall de Nueva York y es muy disfrutable. Ray se muestra muy seguro y teatral al micrófono.

El disco funcionó razonablemente bien para la poca promoción de la que disfrutó y alcanzó un puesto 70 en listas americanas. En Inglaterra, “Supersonic Rocket Ship”, editada como single, sería su último Top-20 en muchos, pero muchos años.

LA CRISIS DE RAY DAVIES

Con los estudios Konk ya terminados, el grupo aborda lo que iba a ser su proyecto más ambicioso: la macro obra conceptual “Preservation” que pretendía convertir al grupo en una compañía musical de teatro que interpretara en directo un argumento derivado de The Village Green Preservation Society. “Preservation” se dividiría en dos discos independientes, siendo el segundo de ellos doble. Para acometer semejante proyecto y darle el empaque necesario en vivo, el grupo se completa con secciones de viento y vocalistas de apoyo.

No obstante, durante la concepción y preparación del disco, Ray se vio afectado por sus problemas conyugales y la posterior separación de su mujer, Rasa Dicpetri. La posterior depresión de Ray y su abusiva ingesta de pastillas, desembocó en una actitud errática del cantante.

La situación llegó a un momento extremadamente complicado en julio de 1973 cuando Ray tuvo que ser hospitalizado por una sobredosis de drogas tras haberse desplomado después de un concierto. La prensa musical llegó a especular con la muerte del mayor de los Davies y con su sustitución a favor de su hermano pequeño.

Finalmente, con Ray aparentemente recuperado, consiguieron terminar su ambicioso proyecto y “Preservation Act.1” se editó en Septiembre de 1973 y su segunda parte, “Preservation Act.2” en Junio de 1974.

Las críticas fueron desastrosas y, la verdad, no merecía otra cosa. Nada queda aquí del grupo que fue. Es un fútil intento de acercarse a sonoridades más propias de Broadway pero fracasa estrepitosamente. Del volumen I, pueden rescatarse “Sweet Lady Genevieve” (enlace), la rockera “One Of The Survivors” (enlace) y del segundo –bastante mejor en general- se pueden salvar , “When A Solution Comes” (enlace), “He’s Evil” (enlace) y “Flash’s Confession” (enlace). Son discos que tienen sus seguidores entre los que, por si no ha quedado claro, no me encuentro. Absolutamente olvidables.

Al parecer, es un proyecto que mejoraba mucho en directo gracias a la teatralidad de Ray y al buen trabajo de la ahora numerosa banda. Lo único positivo es que sirvió para que Ray volviera y superara la depresión aunque el bajista John Dalton afirma que “Ray nunca volvió a ser el mismo”. Gran “culpable” de la recuperación del músico es Yvonne Gunner con la que Ray comenzó una relación y con la que se casaría este mismo 1974.

 

No obstante, a pesar de las palabras de Dalton y en lo que atañe a lo musical, el siguiente trabajo del grupo es muy superior. Una vez más, como ocurrió con Arthur, todo parte de un proyecto de GRANADA TV titulado “Starmaker” que acabó convirtíendose en el aprovechable “The Kinks Present a Soap Opera” (que, traducido, vendría a ser “Los Kinks presentan un culebrón”).

“Soap Opera”
Marzo de 1975

01. Everybody’s a star (Starmaker)
02. Ordinary people
03. Rush hour blues
04. Nine to five
05. When work is over
06. Have another drink
07. Underneath the neon sign
08. Holiday romance
09. You make it all worthwhile
10. Ducks on the wall
11. (A) face in the crowd
12. You can’t stop the music

Una vez más sin estar a la altura de sus grandes trabajos, “Soap Opera” es un muy buen disco. Sigue en la línea teatral de los trabajos post-“Muswell Hillbillies”, pero está mucho más inspirado a nivel melódico.

En esta ocasión el argumento versa sobre un estrella del rock que pasa del estrellato al una anódina vida corriente con un trabajo de oficina de 9 a 17h. Ya desde la inicial “Everybody’s a star” (enlace) vemos que estamos ante otra cosa, ante rock, ante los Kinks…, buena canción. Más interesante resulta “Ordinary People” (enlace) en la que Ray exhibe su teatralidad a través de una melodía muy inspirada. “Rush our blues” (enlace)  vuelve a mostrar las capacidades actorales de Ray es un formato blues-rock bastante mediocre en lo musical…, al contrario de lo que ocurre en la encantadora “Nine to five” (enlace) con pasajes verdaderamente brillantes que recuerdan (y mucho)  a los Kinks de toda la vida. “When work is over” (enlace) resulta tan simpática como disfrutable, como ocurre con la tabernera y contagiosa “Have another drink” (enlace), fantástica canción.

La cara B se abre con “Underneath the neon sign” (enlace), tema mucho menos brillante y, aunque “Holiday romance” (enlace) tampoco es gran cosa, “You make it all worthwhile” (enlace) hace que la espera merezca la pena… gran canción,  lo mejor del disco. “Ducks on the wall” (enlace), nos devuelve a la senda del rock sin ser nada destacable, como le ocurre a la tediosa “(A) face in the crowd” (enlace) y a “You can’t stop the music” (enlace).

Un buen disco. No es un clásico, ni merece serlo, pero demuestra que al Ray Davies de 1974 le seguía quedando talento que ofrecer al mundo.

Texto: Guillermo Mittelbrunn. 15 de agosto de 2012.

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