THE BEATLES. “Abbey Road” (1969) (10/10)

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“Come Together” (Lennon-McCartney)
“Something” (Harrison)
“Maxwell’s Silver Hammer” (Lennon-McCartney)
“Oh Darling” (Lennon-McCartney)
“Octopus’s Garden” (Starkey)
“I Want You (She’s So Heavy)” (Lennon-McCartney)

“Here Comes The Sun”(Harrison)
“Because” (Lennon-McCartney)
“You Never Give Me Your Money” (Lennon-McCartney)
“Sun King” (Lennon-McCartney)
“Mean Mr. Mustard” (Lennon-McCartney)
“Polythene Pam” (Lennon-McCartney)
“She Came In Through The Bathroom Window” (Lennon-McCartney)
“Golden Slumbers” (Lennon-McCartney)
“Carry That Weight” (Lennon-McCartney)
“The End” (Lennon-McCartney)

“Her Majesty” (Lennon-McCartney)

Producido por George Martin

Seamos claros, “Abbey Road”, el último disco que los Beatles grabaron, es una absoluta obra maestra. No tiene ni un sólo momento bajo y es, sin duda, su álbum más refinado y su cénit como banda, tanto a nivel instrumental como vocal. A pesar de que la banda en lo personal estaba absolutamente rota, es uno de los discos más coherentes del grupo y aparecen como un conjunto especialmente compenetrado. Es, de hecho, el disco con más fragmentos cantados en armonías de tres voces. No obstante esta cohesión es un espejismo cuidadosamente elaborado.  Fue Paul  el que llamó , con su incontenible entusiasmo por todo lo que tuviera que ver con los Beatles, a John, George y Ringo. Los cuatro sabían que el grupo estaba roto y los cuatro sabían que el proyecto “Get Back” (que acabaría conviertiéndose en “Let It Be”) no era un final a la altura del grupo. Paul explica que querían “terminar el trabajo de una forma honorable. El truco fue dejar todo a un lado, ponernos el mono de trabajo para hacer un álbum muy especial. De alguna manera, pensábamos que este sería nuestro último trabajo, así que… todavía podíamos mostrarnos a nosotros mismos de lo que eramos capaces de hacer, y tratamos de divertirnos mientras lo hacíamos”. Realmente los cuatro Beatles coincidieron en el estudio en pocas ocasiones (en parte debido al accidente de coche que sufrió Lennon el 1 de julio de 1969) y para evitar la tradicional guerra de egos entre John y Paul, se llegó a un acuerdo fundamental según el cual la cara “1” se haría a criterio de Lennon y la cara “2” (la suite) según McCartney.

John y Paul estaban para entonces en mundos separados y, como ocurriera en el “Álbum Blanco”, cada uno de ellos utilizaba al resto como músicos de apoyo. De hecho el disco, como he dicho antes, está claramente diferenciado en dos partes: la cara A, mucho más tradicional y la cara B en la que McCartney construye una suite, una especie de opereta-pop con varios fragmentos de canciones. Es esta cara B lo que hace al disco especial y único, haciendo avanzar al grupo hacia nuevas atmósferas sonoras e incluso lo acerca al rock progresivo. Sin embargo a John nunca le gustó esta parte, “Me gustaba la cara A, pero nunca me gustó esa especie de ópera pop que hay en la otra cara. Es chatarra, trozos de canciones que fuimos echando ahí y juntando. Fue un álbum competente, estaba conjuntado, pero carecía de vida”. De hecho, no es el mejor disco de Lennon en cuanto a aportaciones y, aunque demostró estar en forma extraordinaria con el “Álbum Blanco”, baja mucho enteros en este disco.

La idea era titular el disco “Everest” y tenían preparado un viaje al Himalaya para realizar la sesión de fotos para la portada, pero esta idea se abandonó y Paul hizo la sugerencia de salir fuera del estudio, hacer las fotos para la portada y conseguir una de las portadas más famosas de la historia.

“Shoot me” (“dispárame”) canta John, junto a una línea de bajo de Paul para la historia y unos acertados redobles de Ringo…, “Come Together” . Lennon compuso este sucio y glorioso rock poco después de su accidente de coche,  para una campaña electoral de su amigo Tim Leary, que éste no llegó a a utiliizar. Para su composición, Lennon tomó como base “You Can’t Catch Me” de Chuck Berry de la que de hecho mantiene el verso ‘Here comes old flat-top’ (Aquí llega el viejo portaaviones). Berry demandó a John por plagio y Lennon zanjó el asunto negando haber copiado la canción y aceptando grabar algunas de las canciones de Berry y compensarlo con los derechos de autor generados. Es un temazo, con John y Paul destacando a nivel instrumental de forma sobresaliente, John a la guitarra solista y Paul con el bajo y el piano eléctrico.

Los ánimos se sosiegan con la maravillosa e incomparable balada de George “Something” . Pattie, la mujer de George, inspira esta excepcional canción que mereció los elogios de sus compañeros de grupo y le hizo conseguir por primera vez la cara A de un single (junto a “Come Together). Es una canción sublime que, la gloriosa base rítmica -a cargo de Paul y Ringo- y el enorme arreglo orquestal de George Martin, elevan hasta los cielos.

La primera aparición de McCartney como compositor llega con la simpática “Maxwell’s Silver Hammer“, una siniestra historia sobre un estudiante que asesina a sus víctimas con un martillo de plata edulcorada por una melodía al más puro estilo boudeville. La canción tardó varias sesiones en grabarse -en gran medida por el uso del sintetizador Moog-, provocando la ira de Lennon. Melódicamente la canción es irreprochable y, como dice George, “es una de esas canciones que algunos odian y a otros les encanta”. A mí me resulta adorable.  McCartney vuelve a la carga y elimina el azúcar de la canción anterior con “Oh! Darling” , una desgarradora balada rock en la que Paul se deja la garganta. La sencilla, pero efectiva, instrumentación a lo años 50 sirve de contrapunto ideal a un McCartney con auténtico serrín en las cuerdas vocales. Gloriosa.

Tras su debut con “Don’t Pass Me By”, Ringo se consagra como compositor en este álbum con la deliciosa “Octopus’s Garden” . George ayudó (mucho) a Ringo a terminar esta adorable canción que el batería comenzó a componer en Cerdeña cuando abandonó a los Beatles en 1968). La intro de guitarra de George merece una tesis doctoral.

Lennon vuelve al mando con la hipnótica y fantástica “I Want You (She’s So Heavy)” , uno de los temas más heavy de la carrera de los Beatles tras la tremenda “Helter Skelter”. La voz de John recita una letra premeditadamente minimalista frente a un pesado manto de guitarras -que John y George doblaron una y otra vez- y una espectacular línea de bajo de McCartney. Es una de las canciones más largas de la banda y su seco final, que además da por concluida la cara A, uno de los más sorprendentes.

La cara B no puede empezar mejor, si George había demostrado con “Something” que podía acercarse mucho al nivel de Lennon y McCartney, con “Here Comes The Sun”  lo confirma de forma contundente. Uno de los temas definitivos del pop de todos los tiempos. Las guitarras acústicas de esta canción son un tratado de buen gusto. Maravillosa.

A pesar del ambiente enrarecido reinante en el seno del grupo, “Because”  es canción en la que los miembros del grupo más conjuntados parecen en toda la carrera de los Beatles. George, John y Paul cantan en armonía de forma absolutamente admirable esta canción que John compuso basándose en la Sonata del Claro de Luna de Beethoven. Los tres cantantes del grupo grabaron hasta nueve pistas de voz. Bellísima y realmente prodigiosa a nivel vocal.

Con la fastuosa “You Never Give Me Your Money”  de Paul McCartney, con la crisis financiera de Apple como temática, da comienzo la extraordinaria suite de más de 16 minutos (que recomiendo escuchar de un tirón) con la que los de Liverpool nos obsequian en éste su último disco juntos. De hecho, esta canción en sí ya es un medley, puesto que fusiona cuatro temas inacabados de Paul: arranca con la impresionante melodía al piano de “You Never Give Me Your Money” arreglada (¡qué bajo!) de forma magistral, para luego pasar a “That Magic Feeling” con un McCartney tan brillante como teatral al micrófono…, unas bellas armonías seguidas de un brillantísimo puente instrumental nos lleva a la parte “One Sweet Dream”, para acabar con el “one, two, three, four, five, six seven, all good children go to heaven”. Una obra de arte integral, absolutamente magistral…, cuando termina sólo oímos unos grillos… Grillos que, unidos a un bellísimo fraseo de guitarra reverberado muy influenciado según palabras del propio George Harrison por el ‘Albatross’ de Fleetwood Mac , nos llevan a la delicada “Sun King”  de John. Con fragmentos cantados en castellano, portugués e italiano utilizados de forma ininteligible, a pesar de su absurda letra y de ser, con mucho la peor canción del disco, es un tema formidable que nos da paso a otra composición de John, “Mean Mr Mustard” , compuesta en la India y con John y Paul cantando a dos voces como en los buenos tiempos. Sin pausa John ataca de nuevo con “Polytheme Pam”  la mejor de esta triada de canciones de John. Enormes George y Paul a las armonías y con John recuperando su brío de antaño. Muy buena…, aunque muy corta…pero… Seguimos sin pausa, un inspirado puente instrumental, alguien grita “Look Out!” (cuidado) y llega la sublime “She Came In Through The Bathroom Window“. ¡Qué canción! Paul compone y canta de forma magistral esta extraña canción sobre unas fans que se colaron en su casa. Instrumentalmente sublime (grandes Ringo y Paul a la base rítmica), fue compuesta originalmente para Joe Cocker, quien acabó cantándola un tiempo después.

Los Beatles nos dan una pausa de apenas un segundo antes de de suenen las primeras y dulces notas de la gran traca final el medley “Golden Slumbers“/”Carry That Weight” / “The End” . Extraordinario trío de canciones de Paul fusionadas de forma magistral. Arrancamos con la dulce “Golden Slumbers”  que Paul compuso basándose en un poema de Thomas Dekker del que tomó tres versos y sobre el que construyo el resto de la letra y compuso la música. Arreglada con un gusto exquisito, en su minuto y medio transmite una belleza no descriptible con palabras…, cuando, de repente, los timbales de Ringo nos despiertan del sueño en el que estábamos sumergidos para unirnos al coro de “Carry That Weight” . Cantada a cuatro voces, Paul compuso este tema sobre su sensación de llevar todo el peso de la unión del grupo. Musicalmente parece una prolongación de “You Never Give Me Your Money” (de la que incluye un fragment0) y nos prepara para el gran final. “The End” es la última canción del último disco que grabaron los Beatles, ¿cómo podría titularse de otra forma? De nuevo, Paul es el autor de esta joya en la que la banda despliega sus virtudes instrumentales. En primer lugar, Ringo hace su primer y único solo de batería que, sin ser un prodigio de complejidad, es muy efectivo. Luego tenemos un fantástico duelo de guitarras solistas en el que McCartney, Harrison y Lennon van turnándose, por este orden, tocando un compás cada uno. Acojonante. El gran y melódico final acaba con Paul al piano cantando un verso que John definió como “cósmico”: ‘The love you take is equal to love you make’ (El amor que recoges es igual al amor que das). ¿Se puede mejorar esto?

“Abbey Road” se editó el 26 de septiembre de 1969 y entró directamente en el nº 1 en ventas y permaneció en él 11 semanas; en diciembre volvió al nº 1 durante 6 semanas, permaneciendo en listas más de año y medio. Pero su éxito va mucho más lejos de lo comercial, en tanto en cuanto es la obra final, el canto del cisne, de la formación musical más prodigiosa de la historia del rock. Nunca tanto talento estuvo al servicio de un solo grupo musical, y ahí están los resultados: una colección de discos maravillosa, el 99% absolutamente imprescindibles, de la que este “Abbey Road” es el epílogo perfecto.

VALORACIÓN GUILLETEK: 10 / 10

THE BEATLES. Capítulo 14 (1969), El canto del Cisne. “Abbey Road”

A mediados de 1969, los Beatles eran poco más que una “marca”. Poco quedaba de la banda unida de antaño y cada uno de los miembros -especialmente George y John- hacía si vida. En este entorno, Harrison edita en mayo de 1969 su segundo LP en solitario: “Electronic Sound“. Compuesto sólo por dos largos temas, uno para cada cara, es un pretencioso álbum experimental que gira en torno a un sintetizador Moog “tocado” por el propio George. Absolutamente infumable. Ruido. Otra porquería al nivel de “Two Virgins”

John tampoco colaboró demasiado a prestigiar los lanzamientos en solitario de los miembros del grupo. John y Yoko editan, también en mayo de 1969, su segundo álbum conjunto: “Unfinished Music No. 2: Life with the Lions”. Otra basura integral que gira en torno al aborto que sufrió Yoko y en el que perdieron al que iba a ser el primer niño de la pareja. Es más audible que “Two Virgins” pero sigue sin merecer una sola escucha.

Pero John, a pesar de que sus lanzamientos en solitario se empeñasen en demostrar lo contrario, seguía siendo un músico maravilloso y apareció en el estudio con una nueva canción. La letra seguía siendo, como todo lo que hacía últimamente, sobre su relación con Yoko. Lennon quería grabarla con los Beatles, pero George no estaba y Ringo estaba desarrollando su carrera como actor rodando The Magic Christian con Peter Sellers. Sólo quedaba Paul. “The Ballad Of John And Yoko” (enlace) fue grabada por John (voz y guitarras) y Paul (voces, bajo, piano, batería y maracas) en uno de los últimos momentos se estrecha colaboración de los que otrora fueron inseparables amigos. Los asistentes a la sesión hablaron de un ambiente de verdadera camaradería entre ambos. En cuanto a la canción, es buena, pero quizás no tanto como para ser un single del grupo…, por lo que no sería de extrañar que su edición fuera un intento de contentar a John ante los últimos acontecimientos acaecidos. La canción, con todo, fue un éxito en Europa incluso a pesar del veto de la BBC por el verso “Cristo, sabes que no es fácil… tal como van las cosas, van a crucificarme”…, en Estados Unidos alcanzó “sólo” un número 8 por la actuación de Cinturón Bíblico en contra de la canción.

La cara B del single quedó para “Old Brown Shoe” (enlace), una buena canción de George con una frenética línea de bajo que, aunque los registros de grabación atribuyen a McCartney, Harrison siempre ha reclamado.

La actividad de John y Yoko era imparable y el 26 de mayo viajan a Montreal (Canadá) para comenzar su “encamada por la Paz”, su forma no violenta de protestar contra las guerras en general y en particular contra la de Vietnam. Consistía en quedarse en la cama, en una habitación de hotel decorada con carteles en pro de la paz y convocar a cuanta prensa fuera posible. Yoko y John llevaron a cabo dos encamadas de dos semanas de duración en pro de la paz, en Ámsterdam (durante su viaje de novios) y en Montreal. Un reportero le preguntó a John que qué intentaba hacer. Y John le contestó espontáneamente, todo lo que estamos diciendo es : “dale una oportunidad a la paz” (“Give Peace a Chance”), y tal como lo dijo, le gustó la frase y la preparó musicalmente para una canción.

El 1 de junio de 1969, alquiló una grabadora de 8 pistas en unos almacenes locales de música, volvió a la habitación del hotel y la grabó cantando junto a docenas de periodistas y varias celebridades, incluyendo a Timothy Leary, Rosemary Woodruff Leary, Petula Clark, Dick Gregory, Allen Ginsberg, Murray the K y Derek Taylor. “Give Peace a Chance” (enlace) se editó como single bajo el nombre de Plastic Ono Band alcanzando un número 2 en listas y, a pesar de que Paul no tuvo nada que ver, su composición aparece atribuida a Lennon y McCartney. Fue la forma de agradecer a Macca su participación en “The Ballad Of John And Yoko”. La cara B del single la ocupaba la composición de Yoko, “Remember Love” (enlace), quizás lo mejor de la artista japonesa.

Paul McCartney observaba en la distancia toda esta actividad de John y Yoko con cierta pasividad, pero entrado el verano de 1969, pensó que era momento de recuperar el timón de su carrera. El proyecto “Get Back” había sido muy doloroso, tenían que volver a trabajar como en los viejos tiempos. Lo primero que hizo fue telefonear a George Martin. “Paul me dijo: ‘Volvamos a empezar y grabemos como antes, ¿producirías un álbum como solíamos hacerlo?’. ‘Bueno, si me dejáis, sí’. Le dije. Y así lo hicimos. Aunque no fue realmente como en los buenos tiempos, porque seguían componiendo aparte y utilizaban a los demás como músicos de acompañamiento en vez de trabajar en equipo, pero fue fantástico, es mi álbum preferido de los Beatles”.

Fue Paul también el que llamó , con su incontenible entusiasmo por todo lo que tuviera que ver con los Beatles, a John, George y Ringo. Los cuatro sabían que el grupo estaba roto y los cuatro sabían que el proyecto “Get Back” no era un final a la altura del grupo. Paul explica que querían “terminar el trabajo de una forma honorable”. El truco fue dejar todo a un lado, ponernos el mono de trabajo para hacer un álbum muy especial. De alguna manera, pensábamos que este sería nuestro último trabajo, así que… todavía podíamos mostrarnos a nosotros mismos de lo que eramos capaces de hacer, y tratamos de divertirnos mientras lo hacíamos”. Geoff Emerick, el ingeniero de sonido, que había dejado al grupo durante las sesiones del “Álbum Blanco”, también se unió al proyecto trayendo a un joven ayudante…, un tal Alan Parsons.

“ABBEY ROAD

“Come Together” (Lennon-McCartney)
“Something” (Harrison)
“Maxwell’s Silver Hammer” (Lennon-McCartney)
“Oh Darling” (Lennon-McCartney)
“Octopus’s Garden” (Starkey)
“I Want You (She’s So Heavy)” (Lennon-McCartney)

“Here Comes The Sun”(Harrison)
“Because” (Lennon-McCartney)
“You Never Give Me Your Money” (Lennon-McCartney)
“Sun King” (Lennon-McCartney)
“Mean Mr. Mustard” (Lennon-McCartney)
“Polythene Pam” (Lennon-McCartney)
“She Came In Through The Bathroom Window” (Lennon-McCartney)
“Golden Slumbers” (Lennon-McCartney)
“Carry That Weight” (Lennon-McCartney)
“The End” (Lennon-McCartney)

“Her Majesty” (Lennon-McCartney)

Seamos claros, “Abbey Road”, el último disco que los Beatles grabaron, es una absoluta obra maestra. No tiene ni un sólo momento bajo y es, sin duda, su álbum más refinado y su cénit como banda, tanto a nivel instrumental como vocal. A pesar de que la banda en lo personal estaba absolutamente rota, es uno de los discos más coherentes del grupo y aparecen como un conjunto especialmente compenetrado. Es, de hecho, el disco con más fragmentos cantados en armonías de tres voces. No obstante esta cohesión es un espejismo cuidadosamente elaborado. Realmente los cuatro Beatles coincidieron en el estudio en pocas ocasiones (en parte debido al accidente de coche que sufrió Lennon el 1 de julio de 1969) y para evitar la tradicional guerra de egos entre John y Paul, se llegó a un acuerdo fundamental según el cual la cara “1” se haría a criterio de Lennon y la cara “2” (la suite) según McCartney.

John y Paul estaban para entonces en mundos separados y, como recuerda McCartney, “cuando hicimos Abbey Road, John y yo éramos abiertamente críticos con la música del otro, y me dio la sensación de que a John no le interesaba demasiado interpretar nada que no hubiera compuesto él mismo”. John por su parte acabó harto del perfeccionismo de Paul. Como ocurriera en el “Álbum Blanco”, cada uno de ellos utilizaba al resto como músicos de apoyo. De hecho el disco, como he dicho antes, está claramente diferenciado en dos partes: la cara A, mucho más tradicional y la cara B en la que McCartney construye una suite, una especie de opereta-pop con varios fragmentos de canciones, “tanto John como yo teníamos varias canciones que eran fantásticas tal cual estaban pero que nunca terminamos, así que pensé que podríamos juntarlas”. Es esta cara B lo que hace al disco especial y único, haciendo avanzar al grupo hacia nuevas atmósferas sonoras e incluso lo acerca al rock progresivo. Sin embargo a John nunca le gustó esta parte, “Me gustaba la cara A, pero nunca me gustó esa especie de ópera pop que hay en la otra cara. Es chatarra, trozos de canciones que fuimos echando ahí y juntando. Fue un álbum competente, estaba conjuntado, pero carecía de vida”. De hecho, no es el mejor disco de Lennon en cuanto a aportaciones. John que demostró estar en forma extraordinaria con el “Álbum Blanco” baja mucho enteros en este disco. Sin embargo Ringo se sale, George se confirma como un maestro de la composición y McCartney está de monumento.

Paul, que ya era el líder musical de la banda (en parte por talento y en parte por dejadez del resto) de forma indiscutible, acrecentó dicho papel durante la grabación de este álbum. “En Abbey Road empecé a ocuparme demasiado de la producción, en opinión de todos. El productor era George Martin y yo me metía demasiado. George Harrison y Ringo se daban la vuelta y me decían: ‘Mira, ¡piérdete!. Ya somos mayorcitos y podemos arreglarnos perfectamente sin ti’. Para las personas que, como yo, no se dan cuenta de cuándo son demasiado arrogantes, que te digan eso te coge por sorpresa. Así que me cerré completamente y me retiré: ‘Vale, vale, tienen razón”. Así pasaron uno o dos días, hasta que la sesión empezó a decaer un poco y al final Ringo se giró hacia mí y me dijo: ‘Venga…¡produce!’. Una de dos. O yo hacía lo que había estado haciendo, lo cual, en honor a la verdad, no estaba tan mal, o me retiraba y también me volvía paranoico, que es lo que sucedió”.

bocetos de Paul

La idea era titular el disco “Everest” y tenían preparado un viaje al Himalaya para realizar la sesión de fotos para la portada, pero esta idea se abandonó y Paul hizo la sugerencia de salir fuera del estudio, hacer las fotos para la portada y llamar al álbum sencillamente “Abbey Road“. McCartney preparó los bocetos para que el fotógrafo Iain Mcmillan realizará el 8 de agosto de 1969 una de las portadas más famosas de la historia. La foto de la portada es, además, uno de los fetiches de los defensores de la conspiración “Paul is dead”, tal y como relata en su libro Wiliam J. Dowlding: “Se dijo que la portada representaba un cortejo fúnebre. Paul, por ser el cadáver, llevaba el paso cambiado con respecto a los demás Beatles. Por su indumentaria, John era el cura, Ringo el empresario de pompas fúnebres y George el enterrador. Asimismo, Paul va descalzo, y así entierran a sus muertos algunas sociedades. El actor que aparece en la portada no podía ser Paul porque sostenía el cigarrillo con la mano derecha; el Paul de verdad era zurdo, claro. Por otra parte, la matrícula del Volkswagen es “28IF”, supuestamente la edad de Paul si (“si”- condicional-, en inglés if) hubiera estado vivo.” Paul explicó años después la razón por la que aparece descalzo, “En Londres hacía calor aquel día, un día cálido y agradable… Buen tiempo, no me apetecía llevar zapatos. Así que me presenté en la sesión de fotos en sandalias… luego durante la sesión me las quité y en la foto elegida para la portada, aparezco descalzo, cosa que para la Mafia es un viejo signo de muerte o algo así”.

Fue el primer disco del grupo en hacer uso de una máquina de 8 pistas, aunque en el Álbum Blanco hicieron uso de dichos aparatos de forma ocasional. Esto permitió que este álbum fuera grabado más rápidamente que cualquier otro LP de los Beatles desde 1965.

“Shoot me” (“dispárame”) canta John, junto a una línea de bajo de Paul para la historia y unos acertados redobles de Ringo…, “Come Together” (enlace). Lennon compuso este sucio y glorioso rock poco después de su accidente de coche, “Tim Leary me pidió que compusiera una canción para su campaña para gobernador de California y ‘Come Together’ (Juntémonos) era una expresión que él utilizaba mucho… Lo intenté una y otra vez, sin lograrlo. Lo que sí compuse fue esto, ‘Come Together’, que a él no le servía: una canción de campaña electoral no puede ser así, ¿verdad?“. Para su composición, Lennon tomó como base “You Can’t Catch Me” de Chuck Berry de la que de hecho mantiene el verso ‘Here comes old flat-top’ (Aquí llega el viejo portaaviones). Berry demandó a John por plagio y Lennon zanjó el asunto negando haber copiado la canción y aceptando grabar algunas de las canciones de Berry y compensarlo con los derechos de autor generados (“You Can’t Catch Me” y “Sweet Little Sixteen“, aparecerían en su álbum en solitario “Rock ‘n’ Roll” de 1975). Es un temazo con John y Paul destacando a nivel instrumental de forma sobresaliente, John a la guitarra solista y Paul con el bajo y el piano eléctrico.

Los ánimos se sosiegan con la maravillosa e incomparable balada de George “Something” (enlace). Pattie, la mujer de George, inspira esta excepcional canción que mereció los elogios de sus compañeros de grupo, Lennon dijo: “yo creo que es la mejor pista del álbum, en serio”, mientras que McCartney mencionó: “Para mí, es la mejor canción que él haya escrito”. Con este tema George consigue por primera vez la cara A de un single (junto a “Come Together), “hasta entonces sólo se habían dignado a darme un par de caras “B”, pero era la primera vez que obtenía una cara “A”. ¡Ya ves!”, situación que, aunque dolorosa para Harrison, John explica de forma tan cruel como sincera: “Con ‘Something’, fue la primera vez que George logró una cara “A”, y es que de todas formas Paul y yo siempre componíamos las dos caras… No por que quisiéramos apartarle, sino, simplemente, porque su material no estaba a la altura”. Es una canción sublime que la gloriosa base rítmica -a cargo de Paul y Ringo- y el enorme arreglo orquestal de George Martin elevan hasta los cielos.

La primera aparición de McCartney como compositor llega con la simpática “Maxwell’s Silver Hammer” (enlace), una siniestra historia sobre un estudiante que asesina a sus víctimas con un martillo de plata edulcorada por una melodía al más puro estilo boudeville. La canción tardó varias sesiones en grabarse -en gran medida por el uso del sintetizador Moog-, provocando la ira de Lennon, “La odio. Sólo recordar la grabación… nos la hizo repetir cien mil veces. Hizo todo lo posible para que fuera un single, pero nunca lo fue y nunca hubiera podido serlo…, pero bueno mientras Paul vaya haciendo cancioncillas folk resultonas como ‘Maxwell’s Silver Hammer’ para las abuelitas, los Beatles podrán seguir llegando al gran público”. Melódicamente la canción es irreprochable y, como dice George, “es una de esas canciones que algunos odian y a otros les encanta”. A mí me resulta adorable.

McCartney vuelve a la carga y elimina el azúcar de la canción anterior con “Oh! Darling” (enlace), una desgarradora balada rock en la que Paul se deja la garganta. A John siempre le encantó este tema y deseó haberlo cantando, “‘Oh! Darling’ fue una gran canción de Paul que no cantó demasiado bien. Yo siempre pensé que podría haberlo hecho mejor, era más mi estilo que el suyo. Pero él la escribió y por norma general el que escribe la canción la canta, así que yo no la canté, qué le vamos a hacer“. La sencilla, pero efectiva, instrumentación a lo años 50 sirve de contrapunto ideal a un McCartney con auténtico serrín en las cuerdas vocales. Gloriosa.

Tras su debut con “Don’t Pass Me By”, Ringo se consagra como compositor en este álbum con la deliciosa “Octopus’s Garden” (enlace). George ayudó (mucho) a Ringo a terminar esta adorable canción que el batería comenzó a componer en Cerdeña (cuando abandonó a los Beatles en 1968) y no dudó en elogiarla: “‘Octopus’s Garden’ es una canción de Ringo. Fíjate que es sólo la segunda canción compuesta por él, y es deliciosa. A Ringo acaba aburriéndole tocar la batería todo el rato, así que en casa toca un poco el piano, aunque por desgracia sólo sabe unos tres acordes. Con la guitarra le pasa lo mismo. Sin embargo, esta canción te llega al alma por la paz que emana. Supongo que actualmente Ringo debe de estar componiendo canciones cósmicas sin darse cuenta”. La intro de guitarra de George merece una tesis doctoral.

Lennon vuelve al mando con la hipnótica y fantástica “I Want You (She’s So Heavy)” (enlace), uno de los temas más heavy de la carrera de los Beatles tras la tremenda “Helter Skelter”, “… Realmente es muy heavy. John toca la guitarra solista y canta, y no es más que un viejo riff de blues, pero también es una canción muy típica de John… Y una secuencia de acordes muy buena”, afirmaba George. La voz de John recita una letra premeditadamenete minimalista frente a un pesado manto de guitarras -que John y George doblaron una y otra vez- y una espectacular línea de bajo de McCartney. Es una de las canciones más largas de la banda y su seco final, que además da por concluida la cara A, uno de los más sorprendentes.

La cara B no puede empezar mejor, si George había demostrado con “Something” que podía acercarse mucho al nivel de Lennon y McCartney, con “Here Comes The Sun” (enlace) lo confirma de forma contundente. Uno de los temas definitivos del pop de todos los tiempos. “La escribí cuando ir a Apple era como ir al colegio (principios de 1969), cuando teníamos que hacer de hombres de negocios, firmar cuentas y ‘firmar esto’ y ‘firmar aquello’. En fin, como en Inglaterra parece que el invierno no acaba nunca, cuando llega la primavera es jauja. Así que un día decidí huir de Apple y me fui a casa de Eric Clapton. Caminaba por su jardín y el alivio de no tener que ver a todos aquellos estúpidos contables era maravilloso. Paseando por el jardín con una de las guitarras acústicas de Eric compuse ‘Here Comes The Sun'”. Las guitarras acústicas de esta canción son un tratado de buen gusto. Maravillosa

A pesar del ambiente enrarecido reinante en el seno del grupo, “Because” (enlace) es canción en la que los miembros del grupo más conjuntados parecen en toda la carrera de los Beatles. George, John y Paul cantan en armonía de forma absolutamente admirable esta canción que John compuso basándose en la Sonata del Claro de Luna de Beethoven. Los tres cantantes del grupo grabaron hasta nueve pistas de voz, tal y como explica el productor George Martin : “Una vez grabadas las bases, John, Paul y George cantaron la canción a tres voces. Entonces lo doblamos dos veces, convirtiéndola en una pieza global de nueve voces, es decir, tres voces grabadas tres veces”. Bellísima y realmente prodigiosa a nivel vocal.

Con la fastuosa “You Never Give Me Your Money” (enlace) de Paul McCartney, con la crisis financiera de Apple como temática, da comienzo la extraordinaria suite de más de 16 minutos (que recomiendo escuchar de un tirón) con la que los de Liverpool nos obsequian en éste su último disco juntos. De hecho, esta canción en sí ya es un medley puesto que fusiona cuatro temas inacabados de Paul: arranca con la impresionante melodía al piano de “You Never Give Me Your Money” arreglada (¡qué bajo!) de forma magistral, para luego pasar a “That Magic Feeling” con un McCartney tan brillante como teatral al micrófono…, unas bellas armonías seguidas de un brillantísimo puente instrumental nos lleva a la parte “One Sweet Dream”, para acabar con el “one, two, three, four, five, six seven, all good children go to heaven”. Una obra de arte integral, absolutamente magistral…, cuando termina sólo oímos unos grillos… Grillos que, unidos a un bellísimo fraseo de guitarra reverberado muy influenciado según palabras del propio George Harrison por el ‘Albatross’ de Fleetwood Mac , nos llevan a la delicada “Sun King” (enlace) de John. Con fragmentos cantados en castellano, portugués e italiano utilizados de forma ininteligible, a pesar de su absurda letra y de ser, con mucho la peor canción del disco, es un tema formidable que nos da paso a otra composición de John, “Mean Mr Mustard” (enlace), compuesta en la India y con John y Paul cantando a dos voces como en los buenos tiempos. Sin pausa John ataca de nuevo con “Polytheme Pam” (enlace) la mejor de esta triada de canciones de John. Enormes George y Paul a las armonías y con John recuperando su brío de antaño. Muy buena…, aunque muy corta…pero… Seguimos sin pausa, un inspirado puente instrumental, alguien grita “Look Out!” (cuidado) y llega la sublime “She Came In Through The Bathroom Window” (enlace). ¡Qué canción! Paul compone y canta de forma magistral esta extraña canción sobre unas fans que se colaron en su casa. Instrumentalmente sublime (grandes Ringo y Paul a la base rítmica), fue compuesta originalmente para Joe Cocker, quien acabó cantándola un tiempo después.

Los Beatles nos dan una pausa de apenas un segundo antes de de suenen las primeras y dulces notas de la gran traca final el medley “Golden Slumbers“/”Carry That Weight” / “The End” (enlace del medley completo). Extraordinario trío de canciones de Paul fusionadas de forma magistral. Arrancamos con la dulce “Golden Slumbers” (enlace) que Paul compuso basándose en un poema de Thomas Dekker del que tomó tres versos y sobre el que construyo el resto de la letra y compuso la música. Arreglada con un gusto exquisito, en su minuto y medio transmite una belleza no descriptible con palabras…, cuando, de repente, los timbales de Ringo nos despiertan del sueño en el que estábamos sumergidos para unirnos al coro de “Carry That Weight” (enlace). Cantada a cuatro voces, Paul compuso este tema sobre su sensación de llevar todo el peso de la unión del grupo. Musicalmente parece una prolongación de “You Never Give Me Your Money” (de la que incluye un fragment0) y nos prepara para el gran final. “The End” (enlace) es la última canción del último disco que grabaron los Beatles, ¿cómo podría titularse de otra forma? De nuevo, Paul es el autor de esta joya en la que la banda despliega sus virtudes instrumentales. En primer lugar, Ringo hace su primer y único solo de batería, Paul recuerda; “nunca logramos convencer a Ringo para que hiciera un solo. Únicamente logramos persuadirle de que hiciera los redobles en ‘The End’, de Abbey Road. ‘Odio los solos’, decía”, pero la interpretación de Starr, sin ser un prodigio de complejidad, es muy efectiva. Luego tenemos un fantástico duelo de guitarras solistas en el McCartney, Harrison y Lennon van turnándose, por este orden, tocando un compás cada uno. Acojonante. El gran y melódico final acaba con Paul al piano cantando un verso que John definió como “cósmico”: ‘The love you take is equal to love you make’ (El amor que recoges es igual al amor que das). ¿Se puede mejorar esto?

Aunque este debía ser el final del disco, si dejamos el CD sonar oiremos una breve y sencilla canción acústica de Paul, “Her Majesty” (enlace), que está allí fruto de la casualidad, tal y como explica el segundo ingeniero de grabación, John Kurlander: ” “Her Majesty” tenía que colocarse en medio del medley del álbum, entre “Mean Mr. Mustard” y “Polythene Pam”. Hicimos todas las mezclas y los fundidos para encadenar las canciones, Paul estaba presente y lo escuchamos juntos por primera vez. Dijo: ‘No me gusta “Her Majesty”, tírala’, así que la corté y la saqué. Me habían dicho que no tirase nunca nada, así que cuando se fue la recogí del suelo, le puse unos veinte segundos de cinta neutra y la pegué al final de la cinta de montaje. Al día siguiente, en Apple, Malcolm Davies hizo una copia de trabajo de toda la secuencia y, aunque yo había escrito en la caja que “Her Majesty” se había descartado, él también pensó: ‘No hay que tirar nada, así que la pondré al final’. No lo sé a ciencia cierta, pero cuando Paul escuchó la copia de trabajo, seguramente le gustó oír “Her Majesty” colocada al final… No volvimos a mezclar “Her Majesty”, así que aquella fue la mezcla que finalmente acabó en el LP“. Por esto “Her Majesty” no tiene acorde de guitarra final (que está aunque inaudible, al principio de “Polythene Pam”) y se explica el estridente acorde que marca el principio de “Her Majesty”, que pertenece en realidad al final del “Mean Mr. Mustard” original.

“Abbey Road” se editó el 26 de septiembre de 1969 y entró directamente en el nº 1 en ventas y permaneció en él 11 semanas; en diciembre volvió al nº 1 durante 6 semanas, permaneciendo en listas más de año y medio. Pero su éxito va mucho más lejos de lo comercial, en tanto en cuanto es la obra final, el canto del cisne, de la formación musical más prodigiosa de la historia del rock. Nunca tanto talento estuvo al servicio de un solo grupo musical, y ahí están los resultados: una colección de discos maravillosa, el 99% absolutamente imprescindibles, de la que este “Abbey Road” es el epílogo perfecto.

Desgraciadamente, a pesa del excelso nivel artístico exhibido en su último disco es grupo estaba absolutamente roto para estas fechas. Paul seguía siendo un Beatle hasta la médula, pero era el único. John seguía haciendo su vida y, tras pasar unos días desintoxicándose de su adicción a la heroína, grabó una canción sobre la dura experiencia del mono que vivió en sus propias carnes. “Cold Turkey” (enlace), que era la canción en cuestión, fue grabada por John con Ringo a la batería y Klaus Voorman (el de Hamburgo) al bajo, y es un sucio y descarnado rock que John incluso llegó a proponer a Paul como próximo single de los Beatles y que acabó editando en Octubre como trabajo de la Plastic Ono Band ante el rechazo inicial de McCartney.

La canción no era gran cosa, pero tampoco justifica el descarnado y furibundo ataque de la crítica que recibió, si bien éste fue ocasionado más por la sórdida temática del tema que por su calidad musical. No obstante, ninguna de las críticas hizo que John frenara su particular proceso de independencia respecto al grupo. A principios de septiembre, aún durante la grabación de “Abbey Road”, John había recibido una invitación de los organizadores del festival Rock and Roll en Toronto. Lennon junto a Yoko, Eric Clapton, Klaur Voormann y Alan White (que acabaría siendo el batería de Yes), no sin antes advertir “no hemos tocado ni ensayado nunca juntos, así que tocaremos canciones que todos conocemos”, tocaron “Blue Suede Shoes“, “Money“, “Dizzy Miss Lizzy” (horriblemente mal, por cierto), “Yer Blues“, “Cold Turkey” (con Yoko haciendo el payaso), “Give Peace a Chance” y dos basuras integrales cantadas por Yoko como “Don’t Worry Kyoko” y John, John (Let’s Hope for Peace)“. La verdad es que fue un mal concierto pero sirvió para que John sintiera la emoción del directo y que fuera consciente de lo encerrado que se sentía dentro de los Beatles. Ni corto ni perezoso, Lennon llamó al manager del grupo, Allen Klein y se lo dejó claro: “Me voy de los Beatles, voy a montar un grupo con Eric Clapton y Klaus Voorman. Quiero anunciarlo a la prensa, prepáralo todo”. Klein consiguió disuadirle diciéndole que no anunciara nada hasta que hubiera terminado la negociación que estaba llevando con EMI para renovar su contrato.

John aceptó no decírselo a la prensa, pero nada iba a privarle de decírselo al resto del grupo, y en especial a Paul. El 20 de septiembre de 1969, seis días antes de la edición de “Abbey Road”, John le dijo a Paul en medio de una fuerte discusión: “Ya no soy un Beatle. Quiero el divorcio, cómo lo hice de Cynthia, ¿cabe eso en tu jodida cabeza?”.

Era el final, y aunque Paul pensó que sólo era una de las rabietas de John, decidió darle tiempo mientras él se trasladaba con toda la familia a la granja que había comprado en Escocia decidido a grabar su primer disco en solitario. George y John lo habían hecho, ¿por qué él no?

Pero lo de John no era una rabieta, aunque aún quedaba para el final…, porque ninguna gran historia acaba sin una gran batalla …

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 9 de marzo de 2013

THE BEATLES. “Yellow Submarine” (1969). ( 6 / 10)

“Yellow Submarine” (Lennon-McCartney)
“Only a Northern Song” (Harrison)
“All Together Now” (Lennon-McCartney)
“Hey Bulldog” (Lennon-McCartney)
“It’s All Too Much” (Harrison)
“All You Need is Love” (Lennon-McCartney)


“Pepperland” (Martin)
“Sea of Time” (Martin)
“Sea of Holes” (Martin)
“Sea of Monster” (Martin)
“March of the Meanies” (Martin)
“Pepperland Laid Waste” (Martin)
“Yellow Submarine in Pepperland” (Lennon-McCartney-Martin)

Producido por George Martin

Editado el 17 de enero de 1969

Seamos claros desde el principio. “Yellow Submarine” es, con mucha diferencia, el peor disco de la carrera del grupo. De hecho, es el único trabajo de los de Liverpool que no considero imprescindible. George Harrison ha llegado a decir que “este disco no vale nada” pero, si somos justos, no podemos dejar de obviar que, realmente, no es un disco propiamente dicho. La cara B no es original del grupo, sino que se trata de orquestaciones para la banda sonora del film de George Martin, y sólo encontramos cuatro nuevas canciones de los Beatles.

Ninguno de los miembros del grupo mostró ningún interés por la película y trabajaron sobre su banda sonora con absoluta dejadez. Recuperaron dos canciones que ya habían sido editadas (“Yellow Submarine” y “All You Need is Love”) y cedieron para la película canciones sobrantes de otros trabajos. La primera de las nuevas canciones es “Only a Northern Song” , una competente melodía de Harrison que fue grabada (y descartada) para “Sgt. Pepper’s”, hecho que explica su sonido psicodélico que los Beatles habían abandonado con el Álbum Blanco, editado apenas dos meses antes.

Paul realiza su única aportación original al álbum con “All Together Now” , un sencillo skiffle , que si bien resulta simpático y pegadizo, no puede considerarse demasiado en serio. Es la canción que suena en los apenas dos minutos en que los Beatles reales aparecen en la película. La aportación de John es “Hey Bulldog”  y es, de largo, lo mejor del disco. Buen rock basado en un marcado riff de piano que la banda grabó durante la sesión de “Lady Madonna”. Buen tema.

La última de las nuevas aportaciones es la interesante “It’s All Too Much” , de nuevo de Harrison, y de nuevo un resto psicodélico de los tiempos de Pepper’s. Buena canción de George cuya versión original superaba los ocho minutos de duración y que, aquí, aparece recortada aunque dura más de seis minutos.

En cuanto a la parte de Martin, es más que competente y funcional para la película. Desde la melódica y deliciosa “Pepperland” a la siniestra “March Of The Meanies” la música acompaña perfectamente las imágenes de una película que, a pesar de que los Beatles no quisieran tener mucho que ver con ella, es más que interesante. Resumiendo, un disco que no es imprescindible, pero que no está exento de buenos momentos y que consiguió un numero 3 en Inglaterra y el 2 en USA.

VALORACIÓN GUILLETEK: 6 / 10

THE BEATLES. Capítulo 13 (1968-1969). Sin dirección, el proyecto “Get Back”

Antes de que acabara 1968, y con el “Álbum Blanco” aún calentito, George y John editarían sus primeros trabajos al margen de los Beatles -Paul ya lo había hecho en 1967 con la banda sonora de The Family Way-.

George, como le había ocurrido a McCartney con la citada “The Family Way”, recibió el encargo de componer la banda sonora de la película “Wonderwall”. Así “Wonderwall Music“, que es como acabó llamándose un disco es un LP instrumental que tiene dos partes muy diferenciadas basadas en  dos estilos bien marcados, uno Oriental y otro Occidental.  La parte Oriental es música hindú grabada en Bombay por varios músicos locales bajo las ordenes de George, mientras que la otra, principalmente Rock, se grabó en Londres con músico como Eric Clapton y Ringo Starr.  Sorprende que Harrison, aunque compone todo, no toca ni una nota.

El disco tiene buenos momentos como “Wonderwall To Be Here” o la rockera “Ski-ing” pero, no nos engañemos, si no fuera porque fue el disco de un beatle hubiera pasado absolutamente desapercibido. Con todo, es un álbum digno y, a pesar de no entrar en las listas de éxitos británicas, “Wonderwall Music” alcanzó el puesto 49 en las listas estadounidenses a comienzos de 1969.

Más, mucho más controvertido resultaría el disco de John o…, mejor dicho, de John y YokoCon el “Álbum Blanco” recién editado, John y Yoko lanzan al mercado el que sería su primer disco: “Unfinished Music No.1: Two Virgins“. Básicamente se trata de la misma basura experimental con la que debutaron en “Revolution 9″ y no hubiera tenido la más mínima repercusión de no haber sido el trabajo de un beatle y, sobre todo, de haber tenido otra portada… John y Yoko aparecen en la cubierta del álbum luciendo un desnudo integral frontal, mientras en el reverso de la portada podemos contemplar sus posaderas.

EMI y Capitol se negaron a distribuir el disco -editado por Apple Records- y acabó siendo distribuido por Transatlantic Records en el Reino Unido y por Tetragrammaton Records en los Estados Unidos, eso sí, convenientemente enfundado en papel marrón que sólo permitía ver las caras de la pareja. Todos los Beatles intentaron impedir que John utilizara esta portada, pero John estaba decidido y nada ni nadie le iba a hacer cambiar de opinión. Finalmente, Paúl, que había sido uno de los grandes opositores tanto al disco como a la portada , acabó contribuyendo con una frase para la portada:  “Cuando dos grandes santos se reúnen, es una experiencia humilde. Las largas batallas para probar que era un Santo”.Ante toda la polémica, Lennon declaró: “No entiendo tanto follón, sólo somos ex-drogadictos un poco fuera de forma”.

De cualquier forma, lo importante es que el disco es infumable. Una inconexa colección de conversaciones, ruidos y sonidos guturales de Yoko a los que, de forma muy ocasional, John acompaña con algún fraseo de piano. Aunque parezca increíble, la portada es lo mejor del disco, de largo.

Entretanto, a comienzos de 1969, el grupo editó, seis meses después del estreno de la película, la banda sonora original de “Yellow Submarine”. El motivo del retraso fue que la banda quería dar prioridad absoluta al “Álbum Blanco” -editado dos meses antes- y no quería que otro lanzamiento del grupo interfiriera. Además, no olvidemos que los Beatles nunca estuvieron interesados en el proyecto “Yellow Submarine”

“YELLOW SUBMARINE”

“Yellow Submarine” (Lennon-McCartney)
“Only a Northern Song” (Harrison)
“All Together Now” (Lennon-McCartney)
“Hey Bulldog” (Lennon-McCartney)
“It’s All Too Much” (Harrison)
“All You Need is Love” (Lennon-McCartney)


“Pepperland” (Martin)
“Sea of Time” (Martin)
“Sea of Holes” (Martin)
“Sea of Monster” (Martin)
“March of the Meanies” (Martin)
“Pepperland Laid Waste” (Martin)
“Yellow Submarine in Pepperland” (Lennon-McCartney-Martin)

Seamos claros desde el principio. “Yellow Submarine” es, con mucha diferencia, el pero disco de la carrera del grupo. De hecho, es el único trabajo de los de Liverpool que no considero imprescindible. George Harrison ha llegado a decir que “este disco no vale nada” pero, si somos justos, no podemos dejar de obviar que, realmente, no es un disco propiamente dicho. La cara B no es original del grupo, sino que se trata de orquestaciones para la banda sonora del film de George Martin, y sólo encontramos cuatro nuevas canciones de los Beatles.

Ninguno de los miembros del grupo mostró ningún interés por la película y trabajaron sobre su banda sonora con absoluta dejadez. Recuperaron dos canciones que ya habían sido editadas (“Yellow Submarine” y “All You Need is Love”) y cedieron para la película canciones sobrantes de otros trabajos. La primera de las nuevas canciones es “Only a Northern Song” (enlace), una competente melodía de Harrison que fue grabada (y descartada) para “Sgt. Pepper’s”, hecho que explica su sonido psicodélico que los Beatles habían abandonado con el Álbum Blanco, editado apenas dos meses antes.

Paul realiza su única aportación original al álbum con “All Together Now” (enlace), un sencillo skiffle , que si bien resulta simpático y pegadizo, no puede considerarse demasiado en serio. Es la canción que suena en los apenas dos minutos en que los Beatles reales aparecen en la película. La aportación de John es “Hey Bulldog” (enlace) y es, de largo, lo mejor del disco. Buen rock basado en un marcado riff de piano que la banda grabó durante la sesión de “Lady Madonna”. Buen tema.

La última de las nuevas aportaciones es la interesante “It’s All Too Much” (enlace), de nuevo de Harrison, y de nuevo un resto psicodélico de los tiempos de Pepper’s. Buena canción de George cuya versión original superaba los ocho minutos de duración y que, aquí, aparece recortada aunque dura más de seis minutos.

En cuanto a la parte de Martin, es más que competente y funcional para la película. Desde la melódica y deliciosa “Pepperland” a la siniestra “March Of The Meanies” la música acompaña perfectamente las imágenes de una película que, a pesar de que los Beatles no quisieran tener mucho que ver con ella, es más que interesante. Resumiendo, un disco que no es imprescindible, pero que no está exento de buenos momentos y que consiguió un numero 3 en Inglaterra y el 2 en USA.

Concluidos todos los lanzamientos de comienzos de 1969, la banda se sentó a hablar de negocios. Habían fundado Apple apenas hace 6 meses y era el momento de saber cómo iban sus cuentas. La respuesta era sencilla: estaban al borde de la bancarrota. Sólo la división musical de la compañía, Apple Records, parecía funcionar.  Apple Press no había publicado un solo libro, ni Apple Films rodado ninguna película… Apple Retail, la división dedicada a moda, estaba al borde de la desaparición tras el cierre de la boutique que habían abierto en Baker Street. El caso es que Apple ya había consumido -en poco más de medio año- el millón de libras que John, Paul, George y Ringo habían invertido en su creación y, por si fuera poco, había perdido 400.000 libras más.

En esta situación, se hacía más que obvio que era necesario contratar a alguien que se hiciera cargo del aspecto financiero del grupo. John propuso a Allen Klein, el manager de los Rolling Stones al que había conocido durante el rodaje de The Rolling Stones Rock And Roll Circus, mientras Paul propuso a John Eastman, el hermano de su novia Linda. Los perfiles de Klein y Eastman eran muy diferentes, opuestos: Klein era un tiburón financiero que había hecho ganar un montón de dinero a los Rolling Stones y que era conocido en el showbiz por su falta de escrúpulos; por otro lado, Eastman era un reputado abogado de métodos mucho más profesionales pero, dicho sea todo, menos efectivos. En un primer momento, ambos, Klein y Eastman, empezaron a llevar los asuntos del grupo.

Resueltos los temas burocráticos, era hora de volver al trabajo. Tenían un problema que resolver ya que United Artist les comunico que “una cinta de dibujos animados, en la que John, Paul, George y Ringo tan sólo aparecen realmente en el minuto final no puede considerarse una película de Los Beatles, por mucho que incluyera su música en una banda sonora que además aportaba escasas novedades“. De esa forma, la distribuidora reclamaba el contrato firmado por Brian Epstein en octubre de 1963 y que les obligaba a realizar tres filmes para la compañía.

Tras no pensarlo demasiado, decidieron que lo más fácil sería que un equipo de filmación grabara su trabajo diario a modo de documental y, además, aprovechar dichas sesiones para grabar un nuevo álbum que podrían editar un nuevo LP. Con la idea cogida por hilos, contrataron al productor productor del programa musical Ready, Steady, Go!, el neoyorquino Michael Lindsay-Hogg, como director. Adicionalmente, y a sugerencia de Paul se hicieron con los servicios de Glyn Johns (que hasta la fecha había producido a The Rolling Stones o Traffic) como supervisor del sonido. Las funciones de George Martin no quedaban muy claras ya que el grupo no quería un productor como tal , “me dijeron que querían llegar directamente al fondo, a lo elemental, no querían utilizar ningún tipo de doblaje, cantarían las canciones como les salieran“.

No querían artificios ni trucos de estudio, el plan era recuperar la frescura y la espontaneidad de los primeros años alternando canciones nuevas y viejas e incluso versionando algunos clásicos del rock’ n’ roll… Volverían a ser un grupo de dos guitarra, bajo y batería…Volverían al principio… El proyecto llevaría por título Get Back (vuelve), una  vuelta a los orígenes. El gran final sería una actuación en directo.

Para la portada del proyecto, John tuvo la idea de simbolizar su vuelta a los orígenes repitiendo la portada del que fuera su primer disco, “Please Please Me”, en la que los de Liverpool aparecían asomados desde las escaleras de las oficinas londinenses de EMI, en Manchester Square. Incluso llamaron al mismo fotógrafo: Angus McBean, para intentar reproducir la fotografía original seis años después.

La película estaría dividida en dos grandes partes, , la primera recogería los  ensayos y la segunda el concierto. El rodaje comenzó el 2 de enero de 1969 en los estudios  Twickenham. Las sesiones comenzaban sobre las 11 horas y permanecían tocando hasta las 13:00 aproximadamente, pero en seguida se comprobó que ni el horario ni el lugar eran los más adecuadas. El poco acogedor plató de Twickenham en pleno invierno británico y el horario matinal no favorecían en lo más mínimo la inspiración: “No lográbamos ponernos en situación”, recordaría John, “era espantoso, estar en los estudios Twickenham, siendo filmados constantemente. No se podía hacer música a las ocho de la mañana, o a las diez, o a la hora que fuera, con gente filmándonos y luces de colores”.A eso hay que añadirle que nadie se había preocupado por elegir un repertorio. Los Beatles acababan de agotar todo su repertorio con el “Álbum Blanco”, y sus nuevas canciones apenar era bocetos. Las cintas acabaron recogiendo más de un centenar de fragmentos de canciones, jam sessions y retazos musicales varios.

La tensión entre los miembros del grupo es brutal y el ambiente se corta con cuchillo. El grupo interpreta las canciones de modo mecánico y desapasionado y, en este entorno, Paul, el principal impulsor del proyecto, intentó tomar el mando. “Lo de Let It Be fue similar a Magical Mystery Tour”  —declararía John —. “A Paul se le ocurrió hacernos ensayar para hacer un nuevo disco. Terminamos unas cuantas canciones, pero sin ningún interés por parte de nadie. Él lo dispuso todo y comenzaron las discusiones sobre lo que había que hacer. Yo me limitaba a decir a todo que sí porque ya estaba con Yoko y el resto me importaba un pito. No movía un dedo y ni a mí ni a nadie le importaba lo más mínimo”. Los esfuerzos de McCartney por poner orden acaban exasperando a sus compañeros y aún empeoran la situación. El 6 de enero se produce una de las más agrias discusiones entre George y Paul: McCartney indica a Harrison cómo debe tocar la guitarra en “Two Of Us”, “…llevamos una hora haciendo lo mismo y no sonamos como un grupo…, no sé qué te pasa, tengo la impresión de que siempre te molesto y tan sólo intento ayudarte“. Un Harrison aburrido y hastiado de su compañero responde: “No importa. De acuerdo, tocaré cualquier cosa que quieras que toque. O no tocaré nada si así lo prefieres. Haré lo que quieras con tal de complacerte”.

Los buenos momentos durante esta primera parte fueron muy pocos, apenas la entusiasta y acelerada versión de “Two Of Us” con Paul y John cantando a un solo micrófono como en sus primeros tiempos (enlace).

La actuación en directo que debía servir de final  a la película también fue objeto de polémica. El más entusiasta era Paul, que no podía dejar de pensar que Los Beatles habían traicionado la responsabilidad que tenían con su público al abandonar los conciertos en directo. No paraba de insistir a los demás en que tenían que volver a la carretera con una nueva gira, pero se encontró frontalmente con George, quien no podía soportar la idea de resucitar en lo más mínimo el agobio que supuso la beatlemanía. Descartada la gira, decidieron que harían un único concierto que debería ser algo verdaderamente fuera de lo común y filmarse como espectacular culminación de la película. Se barajaron ideas como Gibraltar, el Coliseo de Roma, el desierto de Túnez, un transatlántico en alta mar, la sala principal del Parlamento Británico, un geríatrico… George fue descartando todas. Llegaron al consenso de hacerlo en un anfiteatro romano en  Trípoli, pero la idea se descartó cuando, el 10 de enero, a pocos días de ultimar los detalles del viaje, George Harrison anunció que abandonaba el grupo.

En un primer momento, pensaron en ofrecerle el puesto de Harrison a Eric Clapton, pero finalmente deciden continuar el trabajo en el estudio como si nada hubiera ocurrido. Cinco días después, y tras reconsiderar su decisión, George regresa a Londres y se reúne con John, Paul y Ringo durante casi ocho horas. Harrison pone como condición para regresar al grupo abandonar de inmediato los estudios Twickenham y trasladarse a los de Apple. Solicita además que las cámaras se limiten a filmar a Los Beatles grabando un disco con las nuevas canciones y olvidar la idea de hacer un concierto espectacular en un lugar imposible.

Los Beatles llegan a Apple el 22 de enero. El primer día de trabajo en Apple debía haber sido el lunes 20 de enero, pero no se pudo empezar hasta el miércoles 22 debido a que el nuevo estudio no estaba terminado. De hecho, ni siquiera estaba construido. Alex Mardas (apodado “El Mágico”), amigo del grupo, les había prometido un maravilloso estudio dotado de los últimos adelantos técnicos y con una mesa de grabación de 72 pistas. Lo que los Beatles encontraron un montón de pequeños altavoces distribuidos por la sala y que no sólo que no había mesa de grabación de 72 pistas sino que no existía mesa de grabación alguna. Los Beatles tan sólo pudieron comenzar el trabajo después de  pedir prestada a EMI una mesa de grabación de ocho pistas.

George invitó a su amigo Billy Preston a la primera sesión en Apple y, como ocurriera cuando llevó a Eric Clapton a las sesiones de “Álbum Blanco”, la presencia de un quinto hizo que el ambiente mejorara sensiblemente, recuperando por momentos incluso el ambiente bromista de antaño. Preston no sólo hace un trabajo brillante a los teclados (“Get Back“), sino que su presencia hace que los Beatles se disciplinen y empiecen a trabajar en sesiones de siete horas diarias (de 10 a 17 horas) para, así, el 30 de enero de 1969, llegar al gran momento, el concierto.

Tras la negativa de George a plantearse siquiera algo más espectacular, Paul sugiere celebrar el concierto final en la azotea de Apple. Arturo Moreno Obregón en “El Cine Beatle – Todas las películas de John, Paul, George y Ringo” (2000) explica que “Para filmar la actuación, el equipo de rodaje dispuso cinco cámaras en la azotea y varias más en la calle. Se estudió la posibilidad de colocar una en un helicóptero para obtener planos aéreos, pero estaba prohibido que ese tipo de aparatos sobrevolase Londres. Tampoco hubo tiempo para obtener los permisos necesarios y alquilar un globo. El concierto comenzó alrededor de las 12:00 del mediodía, recordando los horarios matinales en que solían actuar en el Cavern de Liverpool, pero esta vez la actuación era en medio del frío invierno londinense, acentuado por un persistente viento que se volvía aún más gélido en lo alto de un edificio de oficinas”

Los Beatles comenzaron el concierto con una  trepidente versión de la canción de Paul “Get Back” (enlace) , para pasar a una brillante interpretación de John de su “Don’t Let Me Down” (enlace). La siguiente es la fantástica “I’ve Got A Feeling” (enlace) fruto de la colaboración entre Paul y John y en la que cada uno lleva la voz principal en la parte que ha aportado a la canción. El siguiente tema  es “The One After 909” (enlace), versión de una antiguo tema de John de 1963 que retomaron para la ocasión. “Dig a Pony” (enlace), una nueva canción de John, termina con un comentario de éste afirmando que “tengo las manos demasiado frías como para cambiar de acordes”. En este preciso momento, la policía irrumpe en el edificio, mientras los Beatles interpretan “God Save The Queen“. A continuación vuelven a interpretar “I’ve Got A Feeling” y “Don’t Let Me Down” para acabar con una nueva y más potente versión de “Get Back” (enlace), al comenzar el primer estribillo (0:30 del vídeo del enlace), Mal Evans les notifica la presencia de los agentes de policía, que acaban de hacer su aparición en la azotea, John y George paran de tocar (0:39), pero Paul y Ringo siguen y el resto deciden unirse si cabe con mayor brío (0:43). Al llegar al final, y  conocedor de la presencia de los agentes, Paul improvisa una estrofa en la que canta: “Has estado otra vez jugando en las azoteas y sabes que eso no le gusta a tu mamá! ¡Hará que te arresten!”, John añade: “Me gustaría daros las gracias en nombre del grupo y espero que hayamos pasado la prueba”. El show tuvo una duración de cuarenta y dos minutos, de los cuales tan sólo veintiuno aparecen al final de la película Let It Be. Esta sería la última vez que los cuatro miembros de los Beatles coincidirían jamás sobre un escenario.

“Get Back”, el documental, concluyó con noventa y seis horas de filmación. Paul, George y Ringo sugirieron eliminar numerosas escenas en las que aparecían John y Yoko aprovechando la ausencia de Lennon. Quedando el montaje final en torno a los ochenta y ocho minutos. Lennon se mostró muy dolido “La cámara estaba allí para Paul y no para los demás. Encima los montadores lo hicieron como si tuvieran en mente ‘Paul es Dios’ y nosotros estuviéramos allí de casualidad. Yo me sentía así y me enteré de que algunas escenas de Yoko conmigo habían sido arrancadas de la película… Me sacó de quicio. Después de haberme sentado durante sesenta sesiones con la gente más estirada y cabezota del mundo me insultaban simplemente por amar a alguien”. A nivel musical , da las más de 100 canciones (o fragmentos) que se interpretaron, en el montaje final aparecen Paul’s Piano Theme” , “Maxwell’s Silver Hammer“, “I Me Mine“, “Piano Boogie“,”Across The Universe“, “For You Blue“, “Bésame Mucho” / “Octopus’s Garden” , “You Really Got A Hold On Me”,”The Long And Winding Road“, “Shake Rattle And Roll – Kansas City – Miss Ann – Lawdy Miss Clawdy“,”Dig It“,”Two Of Us“, “Let It Be” más las canciones del concierto “Get Back“, “Don’t Let Me Down“, “The One After 909”  y “Dig a Pony“. Las cintas con música se dejaron en manos de Glynn Johns y George Martin para que prepararan un LP que debería editarse en agosto.

Mientras, el 12 de marzo de 1969, Paul aprovechó para casarse con Linda Eastman que ya estaba embarazada de la que sería la primera hija e ambos, Mary. Ningún Beatle acudió a la ceremonia: John y Yoko dijeron que estaban grabando un disco y no podían, Ringo y Maureen se quedaron en casa, George dijo que tenía cosas que hacer… Nada diferente a lo que pasó en la boda de John y Yoko, que se celebró apenas una semana después en Gibraltar, ni Paul,ni George, ni Ringo hicieron mención de acudir al enlace.

Fue precisamente durante el viaje de novios con Yoko, cuando John supo Dick James había vendido su parte de Northern Songs a ATV. En 1963  Dick James, Brian Epstein, John Lennon y Paul McCartney contituyeron la compañía editora “Northern Songs” para publicar las canciones compuestas por Lennon y McCartney, tras muerte de Epstein,  Lennon y McCartney se habían propuesto negociar con James pero no hubo oportunidad ya que, temiéndose la pronta disolución del grupo, vendió su parte.

Klein tomó cartas en el asunto y propuso realizar una contraoferta y, para conseguir el dinero, John y Paul deberían aportar sus acciones de Northern Songs como aval. Este fue el momento en que John y Paul hirieron de muerte su relación: en un principio Paul y John se repartían los derechos y las acciones de la editora al 50%, fruto de su acuerdo de firmar juntos sus canciones, pero cuando hicieron el recuento de acciones, se reveló que Paul tenía 751.000 acciones  y John 644.000… La reacción de John no se hizo esperar:

-¡Miserable!, ¿has estado comprando valores a nuestras espaldas?, ¡Eso es jodidamente ruin!

-Vaya, disculpad…, me pareció tener un poco de dinero y supongo que quise un poco más

Aunque la tensión del primer momento se disipó, John Y Paul nunca recuperaron la relación que habían tenido hasta entonces. Entre tanto Klein urdió una serie de estratagemas financieras y acabó recuperando Northern Songs para John y Paul.

A estas alturas Glynn Johns ya había terminado las mezclas de “Get Back”, el LP y entregó un acetato a la banda con las siguientes canciones:

  1. “One After 909”
  2. “Rocker”
  3. “Save the Last Dance for Me”
  4. “Don’t Let Me Down”
  5. “Dig a Pony”
  6. “I’ve Got a Feeling”
  7. “Get Back”
  1. “For You Blue”
  2. “Teddy Boy (canción)”
  3. “Two of Us”
  4. “Maggie Mae”
  5. “Dig It”
  6. “Let It Be”
  7. “The Long and Winding Road”
  8. “Get Back” (reprise)

La banda, no demasiado ilusionada con su nuevo trabajo, decide posponer la edición del disco hasta septiembre, fecha en la que estaba previsto estrenar la película. Entre tanto aprovecharon para editar un nuevo single.”Get Back” (enlace), extraída de las sesiones del documental, es un extraordinario tema de McCartney que muestra a los Beatles desnudos, sin artificios, y haciendo buen, muy buen, rock. El trabajo de Billy Preston es muy destacable así como el inteligente ritmo de la batería de Ringo. Un temazo que se acompañó en la cara B de la no menos estupenda “Don’t Let Me Down” (enlace), una desgarradora balada de Lennon con una soberbia interpretación instrumental (qué línea de bajo) y unas fantásticas armonías. Un single extraordinario que devolvió al grupo al número 1 en abril de 1969, y que demostró que , hasta peleados, los Beatles eran una apuesta segura.

Tras su triunfo con la negociación por Northern Songs y con el grupo desunido, Klein comenzó su asalto definitivo al poder. Su próximo plan era renegociar el contrato de los Beatles con EMI/Parlophone y, para ello, tenía que ser el representante legal del grupo… Paul era el problema… Peter Brown, empleado y biógrafo de los Beatles relata como  Klein apareció una tarde de mayo en el estudio, con un montón de papeles bajo el brazo. Los cuatro Beatles estaban dentro.

“Necesito esto firmado esta noche, debo teneros bajo contrato” -dijo Klein depositando los contratos bajo las narices de Paul.

“¿Un viernes por la tarde?, ¿por qué tanta prisa?” -dijo Paul- “¿dame los papeles, los miro y el lunes hablamos?”

“Otra vez lo mismo… deja de intentar ganar tiempo Paul, firma ya” -intervino John.

“¿Pero por qué tanta prisa?

Klein explicó que esa misma noche cogía un avión a Nueva York porque tenía una reunión durante el fin de semana, a lo que Paul contestó que no iba a firmar nada sin que lo leyera su abogado y no podía localizarlo hasta el lunes. Klein insistió en que no podía esperar y solicitó al grupo que sometieran la decisión a votación.

Paul respiró tranquilo, sabía que George estaría con John estaba convencido de que Ringo no lo dejaría solo.

“Nunca conseguirás convencer a Ringo”

Paul se volvió hacia el batería para hacerle un guiño pero sólo encontró la mirada apenada de Ringo.

-“Estoy con ellos, Paul”

Paul gritaba encolerizado. Pero esa noche, Klein cogió ese avión como manager de los Beatles, pero sin la firma de Paul. Poco después, Klein firmó un jugoso contrato para los Beatles que duraría hasta 1976, a razón de dos discos por año, y que prácticamente duplicaba sus beneficios por ventas, aunque para ello la banda tuvo que ceder y permitir que la compañía pudiera editar recopilatorios. Los Beatles ya no era un grupo, pero iban a ganar mucho dinero.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 2 de marzo de 2013

THE BEATLES. Capítulo 11 (1968). Fundido a Blanco Parte I: De “Lady Madonna” a “Hey Jude” en Submarino Amarillo

Tras el fracaso cimematográfico, que no musical, que supuso “Magical Mystery Tour” el grupo retomó la actividad y, el 3 de febrero de 1968, vuelven al estudio para trabajar sobre una nueva canción que Paul había compuesto. La soberbia “Lady Madonna” (enlace) sería el siguiente single del grupo. Marcada por una fantástica frase de piano de intenso soniod boogie, “Lady Madonna” marca un punto de inflexión y supone una vuelta a las raíces del rock. Nada queda de la psicodelia de los tres últimos LP’S (“Revolver”, “Sgt. Pepper’s” y “Magical Mystery Tour”), vuelve el combo de bajo, guitarras y batería (completado con un excelente trabajo de piano y un brutal arreglo de saxos) y desaparecen los overdubs y los efectos. Quien sabe si los Beatles se cansaron de la psicodelia, pero el caso es que “Magical Mystery Tour” fue el último trabajo de ambientación psicodélica del grupo. A partir de “Lady Madonna” el grupo tiende más a sonidos básicos, mucho menos arreglados y de carácter, en general, más rockero.

La cara B del single, la composición de George “The Inner Light” (enlace), no sigue sin emabargo esta tendecia de vuelta a sonidos rockeros e insiste en recrear ambientes hindúes con estilo occidental. A diferencia de lo que ocurría con la tediosa y pretenciosa “Within You Without You”, esta “The Inner Light” es una maravilla y consigue como ninguna la fusión de ambos mundos bajo una canción pop. La canción gustó tanto a John y, sobre todo, a Paul que permitieron que una canción de Harrison ocupara por primera vez la cara de un single que, como era costumbre, alcanzó el número 1.

Y es que la figura de Harrison estaba empezando a crecer tanto en lo musical como en lo personal. El dúo fantástico había controlado (y lo seguiría haciendo) los destinos musicales del grupo, el liderazgo había sido de Lennon hasta 1966 pero a partir de ahí el “monstruo de cuatro cabezas” comenzó a desintegrase…, los Beatles empezaron a ser cuatro individuos con inquietudes distintas y con una vida fuera del grupo; Paul y su novia Jane disfrutaban de la sofisticada noche londinense, Ringo y Maureen llevaban una vida familiara, John comenzaba a frecuentar la compañía -por el momento sólo de forma intelectual- de una misteriosa japonesa llamada Yoko…, y George estaba muy metido en el mundo de la Meditación Transcendental (MT) como un ferviente seguidor del Maharishi. De esta forma, el cada vez más influyente George, que ya fue el principal instigador del breve retiro al campamento del Maharishi en Gales, sugiere que el grupo se traslade a la India para avanzar en la MT y ampliar horizontes.

Pero antes de emprender el viaje, el grupo tenía que dejar sus cuentas en orden. Muerto Brian, hasta entonces administrador de sus finanzas, el grupo pretendía ser consciente de sus situación financiera y la situación estaba lejos de ser ideal. La banda estaba acostumbrada a gastar sin criterio, pedían dinero y simplemente se les daba, pagaban un 96% en concepto de impuestos, EMI les debía 1.000.000 de libras en concepto de derechos de autor… Tras acudir a expertos financieros en busca de consejo llegaron a la conclusión que la mejor idea para revalorizar sus ingentes ingresos era expandirse, invertir, convertirse en hombres de negocios…

La sola idea de convertirse en “hombres de negocios” les horrorizaba. Pero empezaron a preguntarse ¿por qué ha de ser serio un negocio?, ¿por qué no puede ser divertido?, ¿por qué no puede ser distinto?, ¿por qué no puede tener un nombre simpático como “manzana”? Así nació Apple Corps. , la empresa de los Beatles, cuyas actividades irían desde la producción y edición musical, el cine, la tecnología e incluso la gestión de una boutique.

Con la empresa recién inagurada y cogida con hilos, el 16 de febrero de 1968, la banda llega al ashram del Maharishi Mahesh Yogi en Rishikesh (India) junto a sus esposas y novias, sus ayudantes, y un nutrido grupo de sesenta estudiantes de MT entre los que se encontraban celebridades como Donovan, Mike Love de los Beach Boys o la actriz Mia Farrow.

El Maharishi recibió la visita de los Beatles con alborozo y se encargó de que fuera bien conocida por tantos periodistas como fuera posible. La fama de este personaje surge de inventar la Meditación Trascendental y hacerla una marca registrada. Tal meditación se basa en repetir un “mantra”, esto es, una serie de silabas o palabras que se repiten una y otra vez para entrar en estado meditativo. El “negocio” es que el gurú quien debe darte tu mantra personal e intransferible…, y negocio era, porque los Beatles no se encontraron el espartano campamento que esperaban sino un conjunto de equipados bungalows junto a un moderno edificio en el que se alojaba el Maharishi que, entre otras cosas, disponía de su propio helipuerto.

El “Ojo Cósmico“, como se hacía llamar el Maharishi, pretendía abrir las mentes de los Beatles a través de largas charlas, comida vegetariana y sesiones de meditación, pero, entre charlas y sesiones los Beatles tenían mucho (pero mucho) tiempo libre, sobre todo por las noches. Tiempo que usaron para componer una ingente cantidad de canciones, la mayoría de una inmensa calidad. Lejos del alcohol, las drogas y el ruido del showbussines, el reinante ambiente de camaradería hizo que las musas no se separaran del grupo.

Pero, en poco tiempo se fueron cansando del campamento de verano del gurú y, a los diez días, Ringo y Maureen anunciaron que regresaban a Inglaterra. Ringo no soportaba la comida india y Maureen no soportaba los insectos… Paul aguantó poco más de un mes después de que Ringo marchara. McCartney no creía en aquello, echaba de menos -como Jane- su sofisticada vida en la ciudad y, además, estaba ansioso de ver cómo funcionaba Apple Corps.

Así que sólo quedaban George y John. No obstante, las sospechas de que las prácticas del Maharishi tenían más que ver con aspectos financieros que espirituales. Descubrieron que el gurú tenía un contable, cuentas en suiza y que “sugería” a sus estudiantes famosos que hicieran “donaciones” para que la verdad pudiera llegar a todos los hombres.

La gota que pareció colmar el vaso fue enterarse -estamos ya en mayo- de que el casto santón estaba haciendo insinuaciones sexuales a varias de las estudiantes del ashram. Al día siguiente, cuando George y John anunciaron que se marchaban y el Maharishi preguntó afligido por la razón de tan imprevista huída, John se limitó a contestar:

Tú eres el cósmico, deberías saberlo.

John estaba muy afectado, de verdad había llegado a creer en ese tipo…, y había sufrido un nuevo desengaño. Tan pronto como subió al avión en Delhi comenzó a pedir whisky y decidió pagar su frustración con su esposa, Cynthia, a la que decidió relatar las cientos de infedilidades con las que John había salpicado su matrimonio. De vuelta a Londres, ninguno hizo declaraciones sobre lo ocurrido, para John, Paul y Ringo el Maharishi y la MT eran historia, pero George siguió siendo un ferviente creyente.

Paul y John viajaron a Nueva York para anunciar oficialmente el nacimiento de Apple Corps. a la que definieron como “una especie de comunismo occidental, queremos ayudar a otras personas con sus proyectos …ya ven, por primera vez el patrón no busca ganancias, si usted tiene un sueño yo le diré, “venga , hagámoslo” … y que no tengan que pedir a nadie de rodillas”.

Ya de nuevo en Londres, John aprovechó un viaje de Cynthia para llamar a Yoko e invitarla a casa… “Tomamos LSD, grabamos música e hicimos el amor al amanecer”. El disco acabó siendo “Two Virgins”, un extraño e insoportable disco de música experimental que editarían meses después, pero lo realmente importante es que Yoko estaba allí para quedarse…, de forma definitiva. Cuando Cynthia volvió de su viaje se encontró a Yoko y a John desayunando en la cocina.

La irrupción de Yoko en la vida de John no afectó sólo a su vida conyugal, sino a todo el universo Beatle. Yoko iba con John a todos sitios, estaba pegada a él. Incluso cruzó la frontera del estudio de grabación, rompiendo una regla de oro del grupo: no hay invitados cuando los Beatles están trabajando. Al principio, los otros tres intentaron llevar la situación con naturalidad por miedo a que John reaccionara mal. Pero Yoko no se limitaba a asistir a las sesiones, sino que se limitaba opinar y hacer comentarios sobre la música que hacían provocando la ira de todos, salvo John, y sobre todo de Paul.

Todos estaban convencidos que Yoko sería una moda pasajera. John era muy caprichoso y simplemete Yoko era su “sabor japonés del mes” como decía George. La prensa también comenzó a criticar a Yoko… ¿quién es esa siniestra mmujer? ¿dónde está la esposa de John, Cynthia?. ¿qué ha sido de su hijo, Julian? Por primera vez en mucho tiempo, John se veía criticado por sus compañeros y por la prensa que siempre le había idolatrado. Pero, lejos de asustarse ante las consecuencias, John se afianzó más en su decisión. En poco tiempo, Cynthia recibió un carta en la que John solicitaba el divorcio.

La relación de Paul también tocaba a su fin. El tradicional McCartney quería fundar una familia y Jane, sofisticada y siempre de viaje con su carrera de modelo, no parecía la candidata ideal y eso estaba minando su relación, no obstante ninguno de los dos había mostrado interés en poner fin a la relación… Hasta que Jane pilló a Paul con otra… Paul había tenido una aventura con la fotógrafa norteamericana Linda Eastman, pero no fue con Linda a quién soprendió Jane de vuelta de uno de sus viajes, sino con una joven acriz llamada Francie. Jane abandonó a Paul quien no tardó en llamar a esa joven americana que no podía quitar de su cabeza. El día anterior al que Linda entró en casa de Paul en 1968 fue el último que pasarían separados en treinta años.

Pero aún tenían un proyecto colgado… ¿os acordáis del largometraje de dibujos animados en torno a la canción “Yellow Submarine” y el universo de “Sgt. Pepper’s” que Brian Epstein había negociado con United Artist? Con un presupuesto total de 250.000 libras, se puso en marcha Yellow Submarine contratando como director al canadiense George Dunnin, con una sólida reputación como realizador de dibujos animados no sólo en su país, sino también en Estados Unidos y Gran Bretaña. En la primavera de 1967, George Dunning incluyó en el proyecto al checo Heinz Edelmann cuyos llamativos carteles publicitarios le hacía parecer el artista más idóneo para crear un diseño gráfico innovador. Los Beatles se desentendieron de la película, sólo John se implicó mínimammente cuando una noche, a las tres de la mañana, telefoneó al productor, Al Brodax para sugerirle que “sería genial ver en la película a Ringo seguido por la calle por un submarino amarillo”, la escena acabo apareciendo al principio del film.

El equipo de realización llevó a cabo una exhaustiva labor de documentación en la que estudiaron al detalle la personalidad de cada uno de los miembros del grupo para crear su caricatur, así, John aparecía como el ingenioso e inteligente, Paul educado y amable, George era el místico aficionado a los coches deportivos y Ringo volvía a ser el más tierno y sentimental de todos. El brillante guión, lleno de agudos juegos de palabras, enfrentaba a la Banda de Corazones Solitarios del Sargento Pimienta con los “Malvadillos Azules” (“Blue Meanies”), unos amargados seres que odiaban la música y habían invadido “Pimientalandia” (“Pepperland”). En cuanto a los actores que doblaron a Los Beatles, John Clive puso voz a John, Geoff Hugues a Paul, Peter Batten a George y Paul Angelis a Ringo… “Érase una vez (o quizás dos) un paraíso situado a dieciocho mil leguas bajo el mar, llamado Pepperland…”, así comienza la película…, una maravillosa fantasía animada que es, sin lugar a dudas, la mejor obra cinematográfica del grupo. Ver película.

Los Beatles no se “mataron” a la hora de dotar de música a la película, de hecho, la mayoría de las canciones que aparecían en el film, pertenecían a discos antiguos del grupo. Así, “Nowhere Man” y “Think For Yourself” pertenecen a “Rubber Soul” de 1965; “Yellow Submarine”, “Eleanor Rigby” y “Love You To” a “Revolver” de 1966, “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”,”With a Little Help from My Friends”, “Lucy in the Sky with Diamonds”,”A Day in the Life”, y “When I’m Sixty-Four” a “Sgt Pepper’s” de 1967; y “All You Need Is Love” y “Baby, You’re a Rich Man” eran singles editados en 1967. Ante la insitencia de los productores, el grupo cedió los descartes del disco que estaban preparando en ese momento (el celebérrimo Álbum Blanco), entre los que estaban “Hey Bulldog” (enlace), “All Together Now” (enlace); y un par de descartes de “Sgt Pepper’s”  (“Only a Nothern Song” (enlace)) y “Magical Mystery Tour” (“It’s All Too Much” (enlace)). Ninguno de estos temas están al mejor nivel de la producción del grupo, pero ya tendremos tiempo de comentarlos a la ghora de abordar el disco con la banda sonora de la película que se editaría a principios de 1969.

La película se estrenó en Londres, el 17 de julio de 1968 y, como siempre, en el London Pavilion, suponiendo l debut público de un producto cinematográfico bajo el sello “Apple”. 10.000 fans colapsaron los alrededores de Picadilly Circus esperando la llegada de Los Beatles, haciendo necesaria la intervención de la policía.

Fue un éxito absoluto, el público despidió la película con un larga ovación que sorprendió a los propios Beatles que reconocieron arrepentirse de haberla subestimado. Años después, todos han reconocido haberse equivocado; George declaró “Aún me parece una maravilla la escena en que mi personaje aparece por vez primera. Me veo y efectivamente soy yo, meditando en lo alto de esa montaña de la que creo que nunca bajé”, por su parte Paul reconoce “la primera vez que oímos hablar de ella sonaba como una bonita historia para niños, ya sabes, ir debajo del agua, ver todas aquellas cosas y conocer a toda esa gente, vivir allí… Pero de forma repentina nos vimos inmersos en un ambiente psicodélico que nos sorprendió a todos. Hoy la veo y me parece muy interesante”

Las críticas fueron predominantemente favorables, el Daily Telegraph, la calificó de “la película con mayor encanto desde Blancanieves y los siete enanitos de Disney”, el Daily Mirror, alabó “el derroche de imaginación en la primera parte del film, sus impresionantes técnicas en el uso del color y el inevitable magnetismo de la música de Los Beatles”. En el Evening Standard, Alexander Walker escribió: “Es la película de la era beatle y simboliza un viaje a través de la mitología contemporánea”. No obstante, en lo comercial, no funcionó, y en poco más de un mes comenzó a ser retirada de las salas.

Volviendo a la música, Apple Records, filial musical de Apple Corps. aún no había editado ningún disco de los Beatles y el debut iba a ser inmejorable. “Hey Jude” (enlace) es una obra maestra de Paul McCartney, una de esas canciones que justifican por sí solas la existencia de la especie humana, un himno. La historia de la canción es igualmente conmovedora: Paul tenía una estrecha relación con Julian, el hijo de John y Cynthia, hasta el punto que el propio Julian reconoce hoy en día que “Paul y yo solíamos estar juntos mucho más tiempo del que estábamos mi padre y yo juntos. Tengo más fotos de Paul jugando conmigo que las que tengo con mi padre” . El caso es que, apenado por lo que podría estar pasando el niño tras el divorcio de sus padres, fue a visitarlo. Cynthia recuerda “Me sorprendí totalmente cuando, una tarde, Paul llegó por su cuenta. Estaba conmovida por su preocupación acerca de nuestro bienestar […] En el camino hacia aquí compuso ‘Hey Jude’ en el automóvil. Nunca olvidaré el detalle de Paul de preocuparse por venir a vernos”. El propio McCartney recuerda como compuso la canción, “comencé con la idea de ‘Hey Jules’, que era Julian, don’t make it bad, take a sad song and make it better (no lo estropees, toma una canción triste y mejórala). ¡Hey, trata de lidiar con esa terrible situación! Sabía que no iba a ser fácil para él. Siempre me sentí triste por los niños en los divorcios… Para cuando llegué ya tenía la idea para la canción. Lo cambié a ‘Jude’ porque pensé que sonaba mejor

El caso es que la canción es absolutamente sobresaliente tanto en lo lírico -el propio Lennon ha elogiado siempre la letra de esta canción-, como en lo musical. Desde la elegancia de las estrofas, a los melódicos estribillos, y concluyendo en la catártica coda final, sus 7 minutos 11 segundos la convirtieron en el single más largo de la historia…, y su mayor éxito hasta el momento. Una canción para el recuerdo.

La grabación de este tema dejó patente que las tensiones entre los miembros del grupo eran cada vez más evidentes. George y Paul tuvieron una agria discusión que Paul, aún hoy, recuerda:  “Recuerdo que, en ‘Hey Jude’, le dije a George que no tocara la guitarra. El quería responder a los riffs después de las frases vocales, pero yo no pensé que fuera adecuado. Yo no lo veía así, y fue un poco difícil para mí tener que atreverme a decirle a George Harrison – que es uno de los grandes que no tocara. Fue como un insulto. Pero así es como hacíamos muchas de nuestra cosas. La norma era que el autor de la canción decía cómo había que hacer el arreglo. Esto le puso furioso…”. Por otro lado, la presencia de Yoko tampoco ayudaba a relajar el ambiente.

Otro de los motivos de tensión fue la pelea que “Hey Jude” y la que acabaría siendo la cara B del single, “Revolution”, mantuvieron por ser la canción titular del single. “Revolution” (enlace),  es una nueva versión acelerada de un tema que la banda ya había grabado y que iba a incluir en el que iba a ser su nuevo LP. Lennon, su autor, quería que esta canción fuera la cara A del single y que sirviera como declaración ideológica de la la banda. Animado por Yoko, John quería posicionarse (“Quise decir lo que pensaba de la revolución. Sentí que era hora de hablar, era hora de por fin responder a las preguntas sobre la guerra de Vietnam“). Ni a Paul ni a George les hacía gracia mezclar la política y la música y, sentirse sólo en su pelea por el puesto titular en el single, hizo que John aún se empecinara más…, aunque, finalmente, el propio Lennon reconoció que Hey Jude “era mucho mejor”.

Todo este tiempo, estamos ya a finales de agosto de 1968, el grupo seguía trabajando en su nuevo LP, compuesto en su mayoría por temas compuestos en la India… Un LP que Paul calificó como “el disco de la tensión”…, un LP maravilloso…, un LP que marcó el principio del fin del grupo más grande de todos los tiempos: El Álbum Blanco…

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 17 de febrero de 2013

THE BEATLES. “Magical Mystery Tour” (LP) (1967). ( 9,5/10 )

MAGICAL MYSTERY TOUR (LP)

Editado en USA el 27 de Noviembre de 1967

Editado en Inglaterra el 19 de Noviembre de 1976

CARA A

“Magical Mystery Tour” (Lennon-McCartney)

“The Fool On The Hill” (Lennon-McCartney)

“Flying” (Harrison-Lennon-McCartney-Starkey)

“Blue Jay Way” (Harrison)

“Your Mother Should Know” (Lennon-McCartney)

“I Am the Walrus” (Lennon-McCartney)

CARA B

“Hello Goodbye” (Lennon-McCartney)

“Strawberry Fields Forever” (Lennon-McCartney)

“Penny Lane” (Lennon-McCartney)

“Baby You’re A Rich Man” (Lennon-McCartney)

“All You Need Is Love” (Lennon-McCartney)

Producido por George Martin

El 27 de agosto de 1967, el cadáver de Brian Epstein, manager de los Beatles, fue encontrado en su apartamento. Su muerte fue oficialmente dictaminada como accidental, causada por una intoxicación gradual con barbitúricos. La muerte de Brian Epstein marcó un antes y un después en la historia del grupo. Si bien es cierto que, en los últimos años y en especial con el cese de las giras, la influencia de Brian se había reducido, es indudable que ejercía una labor de punto de equilibrio en el seno del grupo y era el único capaz de regular los egos de los Beatles que, a partir de la muerte de su manager, se dispararon. Los Beatles sintieron la necesidad de mantenerse ocupados cuanto antes. “Es imposible que nadie sutituya a Brian”, repetía Paul para autoconvencerse de que no era necesario contratar a ningún manager. McCartney quería que el grupo tomara las riendas de su destino –“No perdamos un solo minuto, hagamos algo, no podemos dejar que nos vean estancados”, repetía- y, como muestra de ello, decidió contar al resto su nuevo proyecto, el primero de lo que debería ser la nueva etapa del grupo: los Beatles escribirían, protagonizarían y dirigirían una película, “Magical Mistery Tour”.

Como ocurriera con “Sgt. Pepper’s”, Paul tuvo la idea en un avión en el que estuvo leyendo “The Merry Prankster”, de Ken Kesey, sobre una troupe que viajaba en autobús por recónditos parajes californianos consumiendo un refresco llamado Kool-Aid en el que disolvían LSD. Dicho viaje inspiró a McCartney la idea de una serie de pequeños autocares que partían rumbo a “giras misteriosas” por diversas localizaciones de las costas británicas. A partir de ahí a Paul se le vinieron a la cabeza distintas imágenes de enanos y mujeres gordas, que iría anotando en una hoja de papel durante el vuelo. También se le ocurrió el título de Magical Mystery Tour e incluso escribió el primer verso de lo que acabaría siendo la canción titular… La BBC-1 estrenó, previo pago de veinte mil libras, la película el 26 de diciembre, en plenas fiestas navideñas y en blanco y negro, a pesar de haber sido filmada en color. Una audiencia millonaria vio como sus otrora sanotes muchachos protagonizaban un surrealista fábula psicodélica llena de situaciones incongruentes y personajes absurdos…, y en Navidad… La crítica fue tan agresiva que Paul se sintió en la necesidad de pedir disculpas en público, realmente fue el único fracaso comercial que sufrió el grupo en toda su carrera, eso es indudable y, desde un punto de vista estrictamente cinematográfico, no es de extrañar.

Pero no olvidemos que, como ocurría en todas la películas del grupo, lo realmente importante era la música… y aquí no fallaron… La banda sonora de Magical Mystery Tour se editó en Inglaterra el 8 de diciembre de 1967 en forma de EP doble, es decir, dos vinilos “tipo single” cada uno con dos canciones en la cara A y otra en la B, haciendo un total de seis, pero en Estados Unidos, donde el EP ya no funcionaba, se había editado unas semana antes como álbum (27 de noviembre de 1967), añadiendo una serie de singles que se habían editado durante el reto de año de 1967. Con el tiempo, el formato americano acabó imponíendose y es como ha llegado a nuestros días,  EMI editó la versión norteamericana en el Reino Unido el 19 de noviembre de 1976 y nuevamente en CD a principios de octubre de 1987. La versión norteamericana es actualmente la aceptada como definitiva y es el formato que a continuación comentaremos.

El resultado de este extraño híbrido de doble EP más singles resulta extraño…, pero brillante. No tiene la coherencia de “Sgt. Pepper’s” pero el nivel de las canciones es absolutamente estratosférico, a la altura de sus mejores trabajos. La canción titular, “Magical Mystery Tour”  abre tanto la película, como el Doble EP original y el híbrido americano. Arrebatadora y potente canción de Paul reforzada por la excelente grabación del bombo de la batería de Ringo, unas excelentes armonías y el gran trabajo de metales.  Tras el frenético inicio del álbum, nos encontramos con una de las mejores canciones del álbum, la inconmensurable “The Fool On The Hill” , una preciosa canción de Paul que fue compuesta en la época de “Sgt Pepper’s” y que  tiene una de las mejores letrasde McCartney. Destaca por su fabulosa secuencia de acordes y los acertados arreglos de flautas (la solista tocada por el propio McCartney).

Los cuatro Beatles firman lo que sería el primer instrumental editado del grupo, lo onírica “Flying” , muy disfrutable. Particularmente extraña resulta “Blue Jay Way“, la aportación de George a la banda sonora de la película. Escrita en el barrio del mismo nombre de Los Ángeles California mientras esperaba a un amigo, su costumbrista letra contrasta con su oscura y psicodélica sonoridad. Lo peor del disco.

La luz vuelve con la deliciosa “Your Mother Should Know” , una fabulosa melodía de Paul al servicio de una letra sencillamente estúpida y un fabuloso arreglo a lo años 20. Preciosa canción antes del plato fuerte, una de esas canciones que te transportan a otro momento con apenas escuchar dos notas, una de las obras maestras de John Lennon: “I Am The Walrus” . ¿Qué decir?, nacida de la fusión de tres proyectos de canción de John, la letra de la canción es digan de estudio y está llena de imágenes imposibles con el universo de Lewis Carroll como telón de fondo. En lo musical, la canción es una brutalidad de principio a fin, reforzada por los enormes arreglos de George Martin. Un monumento de canción, una obra maestra.

De esta forma concluye la cara A y lo que era el doble EP original. El resto del LP era una recopilación de singles que se habían editado durante 1967. La primera de estas canciones era “Hello, Goodbye” , que había acompañado a “I Am The Walrus” en su edición como single, si bien, y para enfado de Lennon, la poppie canción de Paul se hizó con la cara A, dejando a la gran obra de John relegada a la cara B. No obstante, dejando las comparaciones a un lado, “Hello Goodbye” es una fantástica canción pop con, de nuevo, una letra tontorrona, y unas armonías vocales maravillosas.

La cara B se ve reforzada, como todo el LP, con la inclusión de las maravillosas “Strawberry Fields Forever”  y “Penny Lane“, dos canciones  que, por sí solas, merecen la edición de un disco. la nunca suficientemente elogiada. “Strawberry Fields Forever”, una de las obras maestras de John Lennon, es uno de los momentos más altos de la historia de la música universal, como “Penny Lane”, en la que  Mccartney nos propone un bucólico viaje en autobús por Liverpool descibiendo sus gentes y lugares con un sonido  muy influenciado por las limpias grabaciones de “Pet sounds” de los Beach Boys.

Finalmente, Capitol incluyó el que había sido el último single de la banda: “All You Need Is Love”  / “Baby You’re a Rich Man” . Paul y John recibieron el encargo a mediados de mayo, la cadena pública británica BBC quería que los de Liverpool representaran al Reino Unido en lo que iba a ser la primera transmisión global de televisión vía satélite. El programa se llamaría “Our World” y sería emitido en 26 países con una audiencia estimada de 400.000.000 de personas y, a finales de dicho mes, John llegó al estudio con su propuesta. Era una canción que, aunque pegadiza, tenía una estructura muy compleja. La parte principal (el verso) está en el poco usual tiempo 7/4 que se mantiene durante dos compases, luego uno de 8/4 y luego regresa a 7/4 con los coros para llegar a un histórico 4/4 con la banda repetidamente cantando un estribillo inolvidable: “All You Need Is Love” . Enorme canción de John. Este era el mensaje de los Beatles al mundo: Todo lo que necesitas es amor. “Baby You’re a Rich Man” es una buena canción  compuesta al 50% por Paul y John y en la que destaca el extraordinario sonido del bajo de McCartney

El resultado del conjunto, a pesar del diverso origen de los temas, funciona. Obviamente, no tiene la coherencia que presentaban sus trabajos desde “Rubber Soul” y que alcanzó su cota más alta con “Sgt. Pepper’s”, pero funciona…, y muy bien. Lennon llegó a declarar: “Ahora, si lo pienso, “Magical Mystery Tour”, es uno de mis discos favoritos…, supongo que por lo extraño que es”. Uno de mis imprescindibles

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 9,5 / 10

THE BEATLES: “Revolver” (1966). ( 10/10 )

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CARA A

Taxman (Harrison)
Eleanor Rigby (Lennon-McCartney)
I’m Only Sleeping (Lennon-McCartney)
Love You To (Harrison)
Here, There and Everywhere (Lennon-McCartney)
Yellow Submarine (Lennon-McCartney)
She Said She Said (Lennon-McCartney)

Good Day Sunshine (Lennon-McCartney)
And Your Bird Can Sing (Lennon-McCartney)
For No One (Lennon-McCartney)
Doctor Robert (Lennon-McCartney)
I Want To Tell You (Harrison)
Got To Get You Into My Life (Lennon-McCartney)
Tomorrow Never Knows (Lennon-McCartney)

Producido por George Martin

Editado en Inglaterra el 5 de agosto de 1966 y en EEUU el 8 de agosto de 1966

El 100% de la crítica especializada coincide en considerar este álbum como uno de los mejores del rock, y la mayoría de los historiadores del grupo afirman que es el LP que más destaca en cuanto a la calidad individual de las canciones. Es un álbum perfecto de principio a fin, que resume el estado artístico de unos Beatles que se alejan definitivamente del grupo que tres años y medio antes había editado el inocente “Love Me Do”.

A estas alturas, dejaron en la futura interpretación en directo de las canciones a la hora de componer y eso les dotó de una enorme libertad en el estudio a la hora de experimentar con nuevas sonoridades e introducirse de lleno en la psicodelia. El LP iba a presenciar la creciente complicación en las grabaciones de los Beatles, situación que se vio apoyada por la inestimable labor de Geoff Emerick, el nuevo ingeniero de sonido del grupo es sustitución de Norman Smith.

La estupenda portada, obra del antiguo amigo de los tiempos de Liverpool Klaus Voorman, pone la guinda a este estupendo LP que antes de recibir el título por el que pasaría a la historia, recibiría el nombre de “Abracadabra”, “Beatles On Safari”, “Bubble and Squeak”, “Free Wheelin’ Beatles” y “Magic Circles”.

La diversión comienza con “Taxman“, un temazo de George Harrison con una ácida letra sobre el sistema impositivo británico, con alusiones incluidas al primer ministro Harold Wilson (ah, ahh, Mr Wilson) y al jefe de la oposición Edward Heath (ah, ahh, Mr Heath). Basada en un insistente riff (que años después The Jam y su “Start” tomarían prestado), el tema introduce al grupo en sonoridades nuevas de aire definitivamente pre-psicodélico. Cabe destacar la labor de Paul, no sólo al bajo, sino ocupándose de la guitarra solista de forma magistral.

Arrancamos fuerte, pero queda mucho tomate. “Eleanor Rigby“, es, sin mucho lugar para el debate, uno de las mejores canciones de todos los tiempos. Compuesta por Paul,  hay que destacar la contribución del productor George Martin con su estratosférico arreglo de cuerdas. Una barbaridad de canción. Imprescindible.

Tras una canción de George y otra de Paul, John hace su primera aparición como compositor y cantante principal con la soberbia  “I’m Only Sleeping“. Además de la estupenda melodía, los acertados coros y la curiosa letra sobre la pereza (a John le encantaba pasar horas y horas en la cama), la canción destaca por las guitarras de George grabadas al revés. Harrison ataca de nuevo con “Love You To” , la primera de sus incursiones en la música india. No es una de las mejores canciones de su autor, ni mucho menos del grupo, pero resulta interesante  por lo novedoso de su concepción.

Mucho más clásica es la maravillosa “Here There y Everywhere“. Soberbia melodía compuesta por Paul muy influenciado por el “Pet Sounds” de los Beach Boys y en especial por la inconmensurable “God Only Knows“. Paul ya había quedado prendado por aquel entonces de la obra maestra de Brian Wilson, igual que el californiano había quedado prendado de su “Rubber Soul”. Una prodigiosa canción que siempre fue una de las favoritas de John Lennon.

Yellow Submarine” pasa para muchos por ser una canción que “sobra” en el disco. Obviamente no es una de las mejores pero está muy lejos de ser un mal tema. En todo momento fue concebida por Paul, su autor, como una canción infantil que acabaría sirviendo para que Ringo tuviera su momento de gloria en el disco. Todas las sesiones estuvieron presididas de un tono de diversión y experimentación que se traduce en el jocoso resultado final… Un tono más bien ligero antes de llegar a la psicodélica y transcendental “She Said She Said“. John compuso esta canción utilzando una surrealista expresión del actor Peter Fonda durante un viaje de LSD.  Al margen de su origen, la canción destaca por sus sólidas guitarras y sus sorprendentes cambios de compás. Una gran canción para terminar una fastuosa cara A.

La tradición en la época era concentrar los grandes temas en la cara A y dejar los temas menos brillantes para la cara B. No obstante, como ya anunciaron con “Rubber Soul”, los Beatles estaban empezando a concebir los discos como un todo completo y “Revolver ” no iba a ser menos. La cara B también estaría muy cuidada como demuestra la excelente canción que la abre: el “Good Day Sunshine” de Paul. Fantástico tema que recibió apasionados elogios del propio Leonard Bernstein y que Paul compuso muy influenciado por los Lovin’ Spoonful. Gran trabajo de George Martin al piano engrandeciendo una ya de por si enorme melodía.

And your Bird Can Sing” es un tema estupendo que sin embargo su autor, John, odiaba, “un horror, otra de mis porquerías”. A pesar de la opinión de John, la melodía es fantástica y muy efectiva, y el trabajo de guitarras es maravilloso. Pop de muy alto nivel que nos prepara para la enorme, “For No One” , con la que el nivel del disco se eleva varias alturas. Paul compone un clásico, una de las mejores que escribió nunca el que puede ser el mejor creador de melodías de la historia del rock. McCartney la compuso al piano en Suiza, y George Martin le escribió un soberbio arreglo de trompa. Una maravilla histórica que siempre estuvo entre las preferidas de John.

Dr. Robert” es un tema que Lennon dedicó al  Doctor Charles Roberts, un excéntrico médico que recetaba de manera desenfadada anfetaminas y toda clase de píldoras a sus amigos y pacientes, entre los que se encontraba John… Así llegamos a la ¡¡tercera!! canción de George en el disco, “I Want To Tell You” , uno de los momentos menos memorables del LP sin ser, ni de lejos, una mala canción.

Mucho mejor resulta la excelsa “Got To Get You Into My Life” de McCartney, muy influenciada por la Motown y con un sensacional combo de metales (trompetas y saxo tenor) a su servicio. Un tema absolutamente sobresaliente antes de llegar al final del disco con “Tomorow Never Knows” . El debut definitivo e inequívoco del grupo en el mundo de la psicodelia. John compuso la canción bajo los efectos del LSD. La canción, extraordinaria, está llena de efectos sobre el incesante ritmo de Ringo y el bajo monocorde de Paul.

Y así concluye “Revolver”, sin duda el mejor disco que los Beatles habían grabado hasta 1966 (para muchos el mejor de su carrera). Una joya histórica que casi roza la perfección y que permaneció dos meses en el número 1.

VALORACIÓN GUILLETEK: 10 / 10

THE BEATLES. Capítulo 8 (1966). De motos, “Revólveres”, Jesucristos y Vibraciones

Tras la promoción de “Rubber Soul” el grupo guardó una inusual actividad de ¡¡tres meses!!, el tiempo que tardaron en volver al estudio para trabajar en las canciones de lo  que sería su nuevo disco. No obstante, antes de la edición de lo que acabaría siendo el magnífico “Revolver” pasarían muchas cosas. Entre otras cosas que Paul tuvo un peligroso accidente al estrellar su motocicleta contra el pavimento y salir disparado contra el pavimento. Los daños fueron mínimos: su labio fue profundamente cortado, un buen corte en un ojo y una fractura dental. Un doctor local tuvo que ser despertado a esas altas horas de la madrugada para efectuar las curas ya que no se llamó a ningún hospital ni a la policía ya que pensaron que la historia podría haber sido utilizada por la prensa sensacionalista  y quisieron evitar cualquier escándalo posible. Este accidente daría mucho que hablar en el futuro ya que, años después, el 17 de septiembre de 1969, el periódico de la Universidad de Drake en Des Moines (Iowa),  publicó un reportaje firmado por Tim Harper y titulado ¿Está muerto el Beatle Paul McCartney? Cuando el rumor se extendió, Harper logró protagonismo en los medios y concedió entrevistas hablando sobre el asunto: “Era sólo una broma. Cuando escribí la historia sabía que no era cierta“. Poco después, el 23 de septiembre, en el periódico del campus de la Universidad del Norte de Illinios, Northern Star, Barv Ulvilden amplió este rumor en el artículo “Pistas apuntan a la posible muerte de un Beatle”. Básicamente la noticia apuntaba a que Paul había muerto y había sido sustituido por un doble, William Campbell. A partir de entonces, fans con mucho tiempo e imaginación empezaron a buscar en portadas y canciones pistas que demostraran que Paul estaban muerto y había sido sustituido, dando forma a la teoría “Paul is dead”. Lo iremos comentando.

En lo musical, antes en Estados Unidos (mayo de 1966) que en su Inglaterra natal (junio), la banda editaría un nuevo y excelente single “Paperback Writer” (enlace). La canción, compuesta y cantada por Paul, está muy marcada por la presencia del nuevo bajo de McCartney (Rickembaker 4000), un nuevo sonido para una nueva época. Geoff Emerick, quien sustituyó por aquel entonces a Norman Smith como ingeniero de sonido del grupo, afirma “fue la priemra vez que el sonido de un bajo se oía en todo su esplendor”.  Es un tema que empieza a dejar ver un nuevo sonido que se acentúa, aún mas, en la cara B del single, “Rain” (enlace), tema de John con guitarras grabadas al revés y varios efectos inéditos en la época. “Volví del estudio con un ciego de mariguana de la leche y me puse lo que habíamos grabado ese día…, no sé qué hice pero lo reproduje al revés y ¡guau!, al día siguiente cuando llegué al estudio le dije , ¡tenemos que hacer esto!”. Muy buena canción en la que, además, Ringo toca la batería con una maestría digna de admiración. El single  fue nº1 en USA e Inglaterra.

Es obvio que los avances sonoros y líricos anunciados en “Rubber Soul”, se cofirman con este single. Estamos ante un nuevo grupo al que aún  quedaba otra cosa por inventar: el videoclip. En 1966 los Beatles grabaron los dos primeros videoclips de la historia concebidos cono promoción. Cansados de viajar contínuamente, se decidieron a grabar sendos clips promocionales con los dos temas de su último single, “Paperback Writer / Rain” en los que, por cierto, se puede apreciar la fractura en el diente de Paul como consecuencia del accidente del que antes hablamos.

Los Beatles eran los reyes indiscutibles, nadie podía toserles. En mayo de 1966, mientras se encontraban en las sesiones de grabación de lo que acabaría siendo “Revolver”, al otro lado del Atlántico se cuece algo grande…

ImagenComo vimos en el capítulo anterior, “Rubber Soul” asombró al genial Brian Wilson, líder y cerebro de los Beach Boys, “un disco lleno de canciones buenas, sin relleno..., yo también puedo hacerlo…Voy a grabar el mejor disco de todos los tiempo” repetía de forma obsesiva  a su entorno. El disco se llamaría “Pet Sounds” (enlace a post sobre grabación del disco en GUILLETEK’S), un LP histórico, basado en una concepción sinfónica del pop y construido a base de sonidos hasta entonces nunca oídos en un disco de rock. Contamos hasta más de treinta instrumentos diferentes (acordeón, armónicas, bajo eléctrico, bajo sexto, batería, chelo, clarinete, clavecín, clavicémbalo, clavicordio , cuerno inglés, electroremín, flauta, glokenspiel, guitarras, instrumentos de percusión (cascabeles, maracas, panderetas, timbales, marimbas…), mandolina, mandolina de 12 cuerdas, órgano, piano, saxofón, timpani, trombón, trompetas, ukelele, vibráfono, viola, violines) tocados por más de cuarenta músicos distintos. Todo el álbum es brillante pero momentos como “Wouldn’t it be nice” (enlace) y, sobre todo, “God Only Knows” (enlace), lo elevan a lo más alto. Uno de los discos más hermosos de la historia, sin duda uno de los más influyentes y, seguramente, uno de los mejores.

No obstante, y a pesar de las excelentes críticas, “Pet Sounds” no se vendió bien y fue vapuleado por los Beatles con su nuevo LP americano: “Yesterday And Today“. Estamos ante otro remedo yanqui que, esta vez, fusiona temas de “Help” (“Yesterday”, “Act Naturally”), “Rubber Soul” (“Drive My Car”, “Nowhere Man”, “If I Needed Someone” y “What Goes On”), dos singles (“Day Tripper” y “We Can Work It Out”) y, lo que más enfadó al grupo, tres canciones que acababan de grabar y que estaban destinadas a “Revolver” (“I’m Only Sleeping”, “Doctor Robert” y “And Your Bird Can Sing”).  La banda ya no concebía los LP’s como colecciones de canciones sino como entes propios, así, meditaban el orden de las canciones, la portada etc. La versión amerciana de “Rubber Soul” poco tenía que ver con la inglesa y, la utilización de tres canciones de lo que iba a ser su próximo disco  en este “Yesterday And Today” evicenciaba que “Revolver” correría la misma suerte.

Probablemente por venganza por el poco respeto hacia su obra, cuando Capitol les pidió una portada para “Yesterday And Today”, se les ocurrió enviar la famosa “portada de los carniceros” en la que los de Liverpool aparecen con batas de carnicero y unos muñecos descuartizados. Como no podía ser de otra forma, la portada fue censurada y rápidamente sustituida por una de corte mucho más tradicional que hizo que la irreverente portada original se convirtiera en una valiosísisma pieza de coleccionismo.

Polémicas al margen, “Yesterday And Today” fue un rotundo éxito, otro número 1, en junio de 1966 que antecedió a una nueva gira mundial del grupo que en un principio les llevó del 24 al 26 de junio a Alemania.

Tras un gran éxito en tierras germanas, las cosas comenzaron a torcerse en Japón. El problema fue la mala elección del lugar para celebrar el concierto,  el Budokan de Tokio (lugar “sagrado” de las artes marciales). El concierto fue un éxito (enlace al concierto) pero hubo muchas manifestaciones anti-beatle por parte del sector japonés más conservador.

Pero todo podía empeorar, el 4 de julio de 1966 los Beatles aterrizan en Filipinas, y ese mismo día, el London Evening Standard publica una entrevista de John Lennon con la periodista Maureen Cleave en la que, probablemente influido por la lectura de la controvertida obra The Passover Plot en la que Hugh Schonfield desacredita a Jesucristo, el músico afirmó: “El cristianismo pasará. Disminuirá y desaparecerá. Ahora nosotros somos más populares que Jesucristo. No sé qué se irá primero, si el rock’n’roll o el cristianismo. Jesús estaba bien, pero su disciplina era dura y ordinaria”. La publicación de estas declaraciones pasó desapercebida en Inglaterra, no así en Estados Unidos, como veremos después.

Mientras, los Beatles seguían en Filipinas y, al día siguiente de sus dos exitosos conciertos en el Rizal Memorial Football Stadium de Manila, reciben la invitación de Imelda Marcos, esposa del dictador de aquel país. El grupo, a través de Brian Epstein, rechaza la invitación. Imelda salió en la televisión nacional afirmando que los Beatles la habían insultado rechazando su invitación y les retira la escolta policial…, la situación generó disturbios en la calle y obligó a los músicos a escapar del país tras haber sido despojados del cheque que habían cobrado por los conciertos. John, Paul, George  y Ringo empezaban a estar hartos de todo esto.

Tras esto, la banda regresa a casa para apoyar el lanzamiento de su nuevo disco, “Revolver“, que se editará el 5 de agosto de 1966.

“REVOLVER”

Editado en Inglaterra el 5 de agosto de 1966 y en EEUU el 8 de agosto de 1966

CARA A

Taxman (Harrison)
Eleanor Rigby (Lennon-McCartney)
I’m Only Sleeping (Lennon-McCartney)
 Love You To (Harrison)
Here, There and Everywhere (Lennon-McCartney)
Yellow Submarine (Lennon-McCartney)
She Said She Said (Lennon-McCartney)

Good Day Sunshine (Lennon-McCartney)
And Your Bird Can Sing (Lennon-McCartney)
For No One (Lennon-McCartney)
Doctor Robert (Lennon-McCartney)
I Want To Tell You (Harrison)
Got To Get You Into My Life (Lennon-McCartney)
Tomorrow Never Knows (Lennon-McCartney)

El 100% de la crítica coincide en considerar este álbum como uno de los mejores del rock y la mayoría de los historiadores del grupo afirma de igual forma es el LP que más destaca en cuanto a la calidad individual de las canciones. Es un álbum perfecto de principio a fin, con unos Beatles que se alejan definitivamente del grupo que tres años y medio ante había editado el inocente “Love Me Do”.

A estas alturas, dejaron en la futura interpretación en directo de las canciones a la hora de componer y eso les dio una enorme libertad en el estudio a la hora de experimentar con nuevas sonoridades e introducirse de lleno en la psicodelia. El LP iba a presenciar la creciente complicación en las grabaciones de los Beatles, situación que se vió apoyada por la inestimable labor de Geoff Emerick quien -como hemos comentado al hablar de “Paperback Writer”- era el nuevo ingeniero de sonido del grupo es sustitución de Norman Smith. A nivel técnico, los Beatles estrenan con este disco el sistema ADT (Artificial Double Tracking) -Doblaje artificial- para grabar las voces. Hasta entonces, lo hacían grabando dos veces la misma pista siendo mucho más engorroso.

La estupenda portada, obra del antiguo amigo de los tiempos de Liverpool Klaus Voorman, pone la guinda a este estupendo LP que antes de recibir el título por el que pasaría a la historia, recibiría el nombre de “Abracadabra”, “Beatles On Safari”, “Bubble and Squeak”, “Free Wheelin’ Beatles” y “Magic Circles”. Respecto a la portada, los defensores de la conspiración “Paul is dead” afirman que William Campbell (el falso Paul) es el único que está de perfil diferenciándose de los “verdaderos” Beatles. En fin…

La diversión comienza con “Taxman” (enlace), un temazo de George Harrison con una ácida letra sobre el sietema impositivo británico, con alusiones incluidas al primer ministro Harold Wilson (ah, ahh, Mr Wilson) y al jefe de la oposición Edward Heath (ah, ahh, Mr Heath). Basada en un insitente riff (que años después The Jam y su “Start” tomarían prestado), el tema introduce al grupo en sonoridades nuevas de aire definitivamente pre-psicodélico.Cabe destacar la labor de Paul, no sólo al bajo (la parte de If you drive a car, I’ll tax the street es brutal) sino ocupándose de la guitarra solista de forma magistral a petición del propio Harrison, “me encantó como tocó Paul en Taxman…, si te fijas lo hizo sonar un poco hindú por mí…”

Arrancamos fuerte, pero queda mucho tomate. “Eleanor Rigby” (enlace), es, sin mucho lugar para el debate, uno de las mejores canciones de todos los tiempos. Compuesta por Paul, aunque con cierta ayuda de Lennon en la letra, hay que destacar la contribución del productor George Martin con su estratosférico arreglo de cuerda para dos chelos (a cargo de Derek Simpson y Norman Jones), dos violines (Tony Gilbert, Sidney Sax, John Sharpe y Jurgen Hess) y dos violas (Stephen Shingles y John Underwood). Ningún Beatle, salvo Paul , que se dobla las voces, intervino en la grabación. Respecto a la excelente letra sobre la soledad, Paul comenta: “Fui jugando con las palabras. Originalmente la protagonista se llamaba  ‘Miss Daisy Hawkins’, al principio pensé que era una chica joven, un poco como ‘Annabel Lee’, pero no tan sexy, aunque luego me di cuenta de que había dicho que estaba recogiendo arroz en una iglesia, así que tenía que ser una especie de señora de la limpieza; se había perdido la boda y de pronto se sentía sola. De hecho, se lo había perdido todo: era como una solterona… Pero realmente no me gustaba ‘Daisy Hawkins’, quería un nombre que fuera más real…  Saqué el nombre de Rigby de una tienda y creo que Eleanor venía de Eleanor Bron, la actriz con la que trabajamos en la película “Help!”. Sencillamente me gustaba el nombre. Buscaba un nombre que sonara natural. Eleanor Rigby sonaba natural… Ya lo tenía, así que fui a casa de John para cantársela… Lo siguiente fue Father McKenzie. Iba a ser Father McCartney, pero luego pensé que eso era hacerle una faena a mi padre, metiéndole en una canción tan solitaria. Así que nos pusimos a buscar en listín de teléfonos  y allí estaba…, a John le gustaba más como sonaba McCartney pero acabó siendo Father McKenzie, y era justo como lo había imaginado: solitario, zurciéndose los calcetines”. Una barbaridad de canción. Imprescindible.

Tras una canción de George y otra de Paul, John hace su primera aparición como compositor y cantante principal con la soberbia  “I’m Only Sleeping” (enlace). Además de la estupenda melodía, los acertados coros y la curiosa letra sobre la pereza (a John le encantaba pasar horas y horas en la cama), la canción destaca por las guitarras de George grabadas al revés. A este respecto el productor George Martin recuerda “Para grabar la guitarra hacia atrás en un tema como ‘I’m Only Sleeping’, defines la secuencia de acordes y luego escribes los acordes en sentido contrario para reconocerlos. Luego hay que aprender a ir manipulando esta secuencia de acordes, pero no se sabe cómo va a sonar hasta que vuelve a salir. Es a cara o cruz, de eso no hay duda, pero lo haces unas cuantas veces y, cuando te gusta lo que oyes, pues ya está”

George ataca de nuevo con “Love You To” (enlace), la primera de sus incursiones en la música india, “fue una de las primeras melodías que compuse para sitar. ‘Norwegian Wood’ fue accidental en cuanto al sitar, pero ésta fue la primera canción en que conscientemente probé el sitar y la tabla en la pista base. Las guitarras y la voz las añadí más tarde”. No es una de las mejores canciones de su autor, ni mucho menos del grupo, pero resulta interesante  por lo novedoso de su concepción.

Mucho más clásica es la maravillosa “Here There y Everywhere” (enlace). Soberbia melodía compuesta por Paul muy influenciado por el “Pet Sounds” de los Beach Boys y en especial por la inconmensurable “God Only Knows“. “La compuse un día en casa de John, junto a la psicina…, quería hacer algo así del tipo de los Beach Boys, con esos “uuuuuuuh” y todos esos coros fantásticos”. Paul ya había quedado prendado por aquel entonces de la obra maestra de Brian Wilson, igual que el californiano había quedado prendado de su “Rubber Soul”. Una prodigiosa canción que siempre fue una de las favoritas de John Lennon, “esa sí que es buena, gran canción de Paul, una de mis favoritas de los Beatles”.

Yellow Submarine” (enlace) pasa para muchos por ser una canción que “sobra” en el disco. Obviamente no es una de las mejores pero está muy lejos de ser un mal tema. En todo momento fue concebida por Paul, su autor, como una canción infantil que acabaría sirviendo para que Ringo tuviera su momento de gloria en el disco. Todas las sesiones estuvieron presididas de un tono de diversión y experimentación que se traduce en el jocoso resultado final.

Un tono más bien ligero antes de llegar a la psicodélica y transcendental “She Said She Said” (enlace). John compuso esta canción utilzando una surrealista expresión del actor Peter Fonda durante un viaje de LSD que ambos, junto a George Harrison y otros amigos, compartieron. “La escribí después de un viaje de ácido en Los Angeles, durante un descanso en la gira de los Beatles, donde nos estábamos divirtiendo con los Byrds y muchas chicas… Peter Fonda llegó cuando estábamos “viajando” y constantemente se acercaba a mí, se sentaba a mi lado y susurraba ‘I know what it’s like to be dead’ (Sé lo que es estar muerto). Estaba describiendo un viaje de ácido que había tenido”. Al margen de su origen, la canción destaca por sus sólidas guitarras y sus sorprendentes cambios de compás. Una gran canción para terminar una fastuosa cara A.

La tradición en la época era concentrar los grandes temas en la cara A y dejar los temas menos brillantes para la cara B. No obstante, como ya anunciaron con “Rubber Soul”, los Beatles estaban empezando a concebir los discos como un todo completo y “Revolver ” no iba a ser menos. La cara B también estaría muy cuidada como demuestra la excelente canción que la abre: el “Good Day Sunshine” (enlace) de Paul. Fantástico tema que recibió apasionados elogios del propio Leonard Bernstein y que Paul compuso muy influenciado por los Lovin’ Spoonful. Gran trabajo de George Martin al piano engrandeciendo una ya de por si enorme melodía.

And your Bird Can Sing” (enlace) es un tema estupendo que sin embargo su autor, John, odiaba, “un horror, otra de mis porquerías”. A pesar de la opinión de John, la melodía es fantástica y muy efectiva, y el trabajo de guitarras es maravilloso. La canción fue cambiando bastante durante su grabación y, en un principio, cantaban todo el tema a varias voces como se puede apreciar en la hilarante toma 2 que se editó en The Beatles Anthology 2. Pop de muy alto nivel.

Con “For No One” (enlace) el nivel del disco se eleva varias alturas. Paul compone un clásico, una de las mejores que escribió nunca el que pueda ser el mejor creador de melodías de la historia del rock. McCartney la compuso al piano en Suiza, y George Martin le escribió un soberbio arreglo de trompa (tocada por Alan Civil). Una maravilla histórica que siempre estuvo entre las preferidas de John.

Dr. Robert” (enlace) es un tema que Lennon dedicó al  Doctor Charles Roberts, un excéntrico médico que recetaba de manera desenfadada anfetaminas y toda clase de píldoras a sus amigos y pacientes, entre los que se encontraba John. Según Paul es “como un chiste… sobre aquel tío que curaba a todo el mundo de todos los males con pastillas y tranquilizantes, con inyecciones para esto y aquello; mantenía a Nueva York con un buen punto. De eso habla ‘Doctor Robert’: un médico de pastillas que te hace una buena visita. Era un chiste entre nosotros”.

Aún queda disco y nos encontramos con la ¡¡tercera!! canción de George en el disco, “I Want To Tell You” (enlace). La canción versa sobre “las avalanchas de pensamientos, tan difíciles de escribir, de decir o de transmitir”, según su autor. Es uno de los momentos menos memorables del LP sin ser, no de lejos, una mala canción. Mucho mejor resulta la excelsa “Got To Get You Into My Life” (enlace) de McCartney, muy influenciada por la Motown y con un sensacional combo de metales (trompetas y saxo tenor) a su servicio.Un tema absolutamente sobresaliente antes de llegar al final del disco.

El magnífico LP concluye con “Tomorow Never Knows” (enlace). El debut definitivo e inequívoco del grupo en el mundo de la psicodelia. John compuso la canción bajo los efectos del LSD y, según George Martin, “John quería sonar como un Dalai Lama cantando en lo alto de una colina. De hecho me dijo: ‘Ese es el tipo de sonido que necesito’. Su idea era colgarse del techo y cantar dando vueltas sobre un micrófono…no funcionó, así que pasé su voz por altavoz Leslie giratorio. Realmente salió como esa especie de grito reprimido procedente de la colina“. La canción, extraordinaria, está llena de efectos sobre el incesante ritmo de Ringo y el bajo monocorde de Paul.

Y así concluye “Revolver”, sin duda el mejor disco que los Beatles habían grabado hasta 1966 (para muchos el mejor de su carrera). Una joya histórica que casi roza la perfección y que permaneció dos meses en el número 1.

En Estados Unidos, como era costumbre, modificaron el tracklist eliminando “I’m Only Sleeping”, “And Your Bird Can Sing” y “Doctor Robert”, siendo ésta la última ocasión en la que Capitol modificaria la versión original de los discos del grupo. El LP se editó el 8 de agosto de 1966, dos días después de su homólogo británico y cuatro días antes de que la banda aterrizara en Chicago para iniciar una nueva gira americana que les tendría 18 días en tierras americanas viajando de Chicago a  San Francisco, pasando por Detroit, Cleveland, Washington DC, Philadelphia, Toronto, Boston, Memphis, Cincinnati, San Louis, Nueva York, Seattle y Los Ángeles

Poco después de aterrizar en tierra yanqui, los Beatles se encuentran con la furibunda reacción de los grupos cristianos americanos, especialmente los del sur del país que se encargaron de organizar incluso quemas públicas de discos. Todo provocado por aquellas declaraciones de John, publicadas meses atrás en las que afirmaba que “Ahora nosotros somos más populares que Jesucristo”. La polémica y la inagotable estupidez del catolicismo oficial llegó a tal nivel que incluso el Vaticano llegó a a formular una protesta formal.

La situación se calentó tanto que Brian Epstein tuvo que convocar una rueda de prensa en Chicago en la que un contrariado John pidió disculpas por sus palabras (enlace): “…si hubiera dicho que éramos más populares que la TV no hubiera pasado nada…, utilicé la palabra Beatles como algo abstracto, como la gente nos ve. Dije que la influencia que ejercemos sobre la juventud era mayor incluso que la de Jesucristo…, pero me expresé mal. Mi comentario hacía referencia a Inglaterra y dije que allí éramos más importantes para los jóvenes que la religión. No quería ofender a nadie, pero es un hecho y es cierto, más en Inglaterra que aquí. No nos comparo con Jesucristo como persona, ni como dios, ni como ser, ni lo que sea. Malinterpretaron mis palabras y mirad lo que ha pasado…”. En fin… No obstante, si jugamos a ser demagógicos, el término “popular” (del latín popularis), en ningún caso es un concepto que tenga que ver con una escala de valor, jerarquía o  poder, no es un asunto de mejor o peor, simplemente de “más conocido”. Hoy en día, encontramos que internet, con los motores de búsqueda, nos puede revelar  cifras muy concretas de lo que la gente busca o le interesa en la web, El diario británico Daily Telegraph hizo, en 2009,  un experimento con la herramienta  Google Trends para comparar las palabras más tecleadas en el mayor buscador de  la Web, oponiendo los términos “Beatles” y “Jesús” y el resultado favoreció, por mucho, a los de Liverpool…

El caso es que este desagradable episodio, unido a los acaecido en Japón y Filipinas, no hizo más que aumentar el descontento del grupo en lo que se refiere a las giras. Los intereses artísticos del grupo eran cada vez más sofisticados y el continuo griterío de las fans les impedía desarrollar sus canciones en directo. Además, sus nuevas composiciones no eran reproducibles en directo con los medios de 1966 y se veían a repetir una y otra vez sus antiguos temas.

Llevaban cuatro años sin parar, y decidieron que, terminada la gira americana, se tomarían un descanso. Un descanso de las fans, de los conciertos, de los viajes, de los propios Beatles…

De esta forma, el concierto que los  Beatles dieron  el 29 de agosto de 1966 en el Candlestick Park de San Francisco,  marcó el final de un período de más 1.400 apariciones en conciertos a nivel internacional. Aquel concierto fue el penúltimo que John, Paul, George y Ringo darían juntos, el último “oficial” antes de las famosa aparición en la azotea de 1969.

Los cuatro habían abandonado si vida privada y estaban agotados de “ser Beatles”. Según algunos biógrafos, llegaron a pensar seriamente en la separación definitiva pero, en lugar de eso, decidieron tomare un tiempo en le que cada uno se dedicaría a lo que le viniera en gana, a sus proyectos personales.

De esta forma, John viajó a España para rodar en Almería “Como gané la guerra” bajo la dirección de Richard Lester, un film de trasfondo antibelicista en el que Lennon interpreta a un soldado.

George desaparece en la India durante dos meses, dedicándose a estudiar el sitar con Ravi Shankar y a profundizar su interés por el misticismo hindú. Harrison ya había mostrado su interés por la cultura hindú y, tras este viaje, se convertiría en uno de los mejores embajadores de aquella cultura en occidente.

Ringo se dedicará a su familia volcándose en su vida privada, junto a su mujer y a su hijo.

Paul se fue de vacaciones a África y, a su vuelta, se dedicó a componer la banda sonora de la película “The Family Way”, una trama cómica de una pareja de clase trabajadora recién casada, interpretada por Hayley Mills y  Hywel Bennett, quienes al casarse viven con los padres de él y por vivir en una casa pequeña no pueden consumar el matrimonio, en medio de chismes y tensiones provocadas por esta situación. La película acabaría estrenándose en 1967 y Paul obtuvo el premio Ivor Novello de la Academia Británica de cantautores, compositores  y actores en 1967.

Los Beatles seguían de vacaciones cuando escucharon el nuevo single de esos americanos que habían editado “Pet Sounds”, ese maravilloso disco que tanto les sorprendió meses atrás: “Good Vibrations” (enlace) de los Beach Boys dejó literalmente boquiabiertos a los liverpulienses . El single, con “Let’s go away for Awhile” en la cara B, alcanzó el número 1 el 10 de noviembre. Los medios británicos nombraron a los Beach Boys “mejor grupo del año”, tras votación de sus lectores, por delante de los Beatles. Nadie había conseguido “tocar” a los de Liverpool desde 1962 (cierto es que los americanos ganaron por apenas cien votos entre cientos de miles). Los Beatles estaban tan alucinados con “Good Vibrations” que Paul McCartney y John Lennon le enviaron a Brian Wilson una carta de felicitación por tan buen trabajo.

Era hora de volver al trabajo. El 24 de noviembre de 1966 los Beatles entran el estudio para cambiar la historia del rock para siempre.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn, 1 de diciembre de 2012

THE BEATLES. “Rubber Soul” (1965). ( 10/10 )

1. Drive My Car (Lennon-McCartney)
2. Norwegian Wood (This Bird Has Flown) (Lennon-McCartney)
3. You Won’t See Me (Lennon-McCartney)
4. Nowhere Man (Lennon-McCartney)
5. Think For Yourself (Harrison)
6. The Word (Lennon-McCartney)
7. Michelle (Lennon-McCartney)

8. What Goes On (Lennon-McCartney-Starkey)
9. Girl (Lennon-McCartney)
10. I’m Looking Through You (Lennon-McCartney)
11. In My Life (Lennon-McCartney)
12. Wait (Lennon-McCartney)
13. If I Needed Someone (Harrison)
14. Run For Your Life (Lennon-McCartney)

Producido por George Martin

Editado en Inglaterra el 3 de diciembre de 1965, número 1

Editado en USA el 6 de diciembre de 1965, número 1

Para gran mayoría de la crítica, estamos ante uno de los mejores álbumes de los Beatles. Lo que es indudable es que marca un antes y un después en la carrera de la banda, a este respecto John afirmó, “nos estábamos volviendo mejores, técnica y musicalmente, eso era todo. Por fin fuimos capaces de dominar el estudio. Al principio, hacíamos lo que se nos decía: ni siquiera sabíamos cómo subir el bajo. Aprendimos las técnicas en Rubber Soul. Fuimos más precisos sobre cómo grabar un disco. Y lo controlamos todo, hasta la portada”. Pero no era sólo eso, eran un grupo distinto, influenciados por Dylan y mucho más maduros a la hora de componer. “Realmente, creo que Rubber Soul fue el primer álbum de The Beatles que presentaba unos nuevos Beatles al mundo. Hasta entonces, los álbumes eran más bien recopilaciones de sencillos. Ahora estábamos empezando a pensar en los álbumes como unidades artísticas propias. Y Rubber Soul fue el primero de esta nueva etapa”, recordaba George Martin, su productor.

Ya la misma portada, muestra a un grupo distinto. Sus pelos ya no estaban tan arreglados, el nombre “The Beatles” no aparece por ningún sitio, los trajes y las corbatas habían pasado a la historia. Los Beatles habían dejado de ser un maravilloso grupo juvenil para convertirse en una banda adulta. Un disco fantástico, su mejor trabajo sin duda hasta ese momento, lleno de enormes melodías, con una variedad estilística pasmosa y un alto nivel lírico. Las personalidades y los estilos de John y Paul empiezan a separarse aquí de forma clara, y si a eso le añadimos las fantásticas aportaciones de George, llegamos a la situación que hizo de los Beatles una banda sin parangón en la historia del pop y del rock: tres compositores de alto nivel al servicio del mismo grupo. Los Kinks tenían a Ray Davies, los Beach Boys a Brian Wilson, los Who a Pete Townshend… pero ¿¡tres!?

Un disco fundamental. El efecto de la Marihuana empezaba a notarse en la música del grupo, sus letras eran mucho más profundas (se acabo el “te quiero nena”), y, lo que es más importantes, se propusieron empezar a experimentar con la música… En esta época ya gozaban de aparatos de cuatro pistas (esto significa que se puede grabar en cuatro tomas superponiendo sonidos en la grabación) y empezaron a introducir muchos más sonoridades (pianos, sitares, clavicordios…). También cambiaron parte de sus sempiternos instrumentos, George empezó a acompañarse de una Fender Stratocaster y Paul le puso los cuernos a su clásico Hofner con su nuevo Rickenbaker. En resumen, una de esas maravillas que iluminan cualquier colección de discos.

La cara A arranca con “Drive My Car“, un potente chute de soul británico. Es un tema fundamentalmente de Paul en el que John y George hicieron importantes contribuciones. La contribución de Lennon es fundamentalmente lírica, Paul se atascó con la letra del estribillo que originalmente rezaba “I can give you golden rings, I can give you anything, Baby I love you” (puedo darte anillos de oro, te lo puedo dar todo, baby te quiero)… John lo tuvo claro, “Paul, esto es una mierda”. Trabajaron juntos y consiguieron una letra llena de coches y agudos dobles sentidos, según Paul, “la idea de que la tía era una zorra no cambiaba, pero los versos eran mejores”. La contribución de George tiene que ver con el riff de la canción, basado en el “Respect” de Ottis Redding. Harrison se encargó de la guitarra solista y del bajo ya que  McCartney también le dió a la solista y se tuvo que encargar del piano. Enorme canción y gran trabajo de voces de Paul y John.

Con “Norwegian Wood“, ocurre al contrario, John, muy influenciado por Bob Dylan,  compuso la canción y Paul le ayudó significativamente con la letra siendo quien sugiere el pirómano final del tema. Es una canción fantástica y muy vanguardista. A pesar de su tradicional melodía de aires folk, el sitar de George (la primera grabación que existe de este instrumento en un disco de rock) le da un aire pre-psicodélico que resultaría muy influyente en los músicos venideros. Más estándar resulta “You Won’t See Me“. Paul compuso este extraordinario pop al que los coros (Uuuh-la-la-la), probablemente deudores de los Beach Boys y a cargo de John y George, elevan varios kilómetros. Gran trabajo instrumental (muy destacable Ringo al charles) y vocal en otro memorable ejemplo de pop.

Nowhere Man” aúpa aún más si cabe el nivel del LP que raya a una altura extraordinaria. John la compuso y George, Paul y él mismo ejecutan una de las mejores armonías vocales de la carrera del grupo. Lennon, además de crear una maravillosa melodía, está muy inspirado con una fantástica letra llena de juegos de palabras.

Hasta aquí, Paul y John se alternan en la composición con dos temas cada uno. “Think For Yourself”  es la primera de las dos canciones de Harrison que aparecen en el disco. Sin dejar de ser una buena canción es, probablemente, uno de los temas menos brillantes del LP y su principal virtud es la aparición del efecto de distorsión que introdujeron en el bajo de Paul…, lo que hoy conocemos como “fuzz” y es tan popular en grabaciones actuales. Sensiblemente mejor resulta “The Word”, tema que John y Paul compusieron juntos intentando construir una oda al amor en términos no románticos sino pre-psicodélicos. Musicalmente resultan muy interesantes el piano de McCartney, el marcado riff de las estrofas, las compenetradas armonías de Paul, John y George así como la premeditada escasez de acordes y cambios en la estructura de la canción, según Paul “A John y a mí nos gustaba hacer canciones con una sola nota como en «Long Tall Sally». Lo hicimos en ‘The Word’. Gran canción

La inconmensurable cara A se cierra con un nuevo clásico, “Michelle“… ¿quién no la conoce?  Paul compuso, con ayuda de John en la letra, esta delicada balada acústica con la que, en un principio, pretendía parodiar las canciones románticas francesas. Paul hace un gran trabajo con la guitarra acústica influenciado por el estilo de Chet Atkins. Un clásico, un mes después de haberse lanzado, existían 20 versiones editadas por otros artistas de la canción.

La cara B se inagura con “What Goes On“, una canción de John de finales de los 50 que Paul y ¡Ringo! terminaron añadiéndole los ocho compases centrales. No es una gran canción y es el punto más bajo del LP sin lugar a dudas, pero los Beatles tuvieron que rescatarla para completar el disco. De paso le dieron a Ringo “su” canción (en todos los LP’s canta al menos un tema). Y así llegamos a la evocadora “Girl” , cantada y compuesta por John, y con George y Paul a los coros diciendo continuamente “tit-tit-tit” (“teta-teta-teta”) a sugerencia del propio Lennon. Resulta característico el sonido de la respiración de John que algunos identifican como una broma que simularía el sonido propio de la calada a un porro, y otros con la imitación del suspiro de un enamorado…, queda a interpretación del oyente. Lo que no soporta interpretación es que es una canción maravillosa que concluye con unos compases de inspiración mediterránea que dan nuevas muestras del creciente eclecticismo del grupo.

I’m Looking Through You“, compuesta y cantada con maestría por Paul continúa elevando el nivel del álbum con otro ejercicio de pop-country-rock sin fisuras en el que Ringo hace un sencillo pero efectivo uso del órgano hammond. Con la fantástica “In My Life”, tenemos lugar para la polémica. Paul y John coninciden en que la letra es de Lennon pero mientras John dice “es mía, letra y música…, aunque puede que Paul me ayudara un poco con la música, especialmente en los ocho compases centrales”, Paul afirma “…yo compuse la música sobre una letra que me pasó John…, era como un poema, me la dejó y la compuse en media hora en un melotrón”. Fuera como fuese es una canción preciosa que ambos cantan y que puede presumir de una letra muy inspirada. La parte del solo se dejó en blanco para que George Martin metiera a posteriori su característico piano barroco, el problema es que lo que los Beatles querían era demasiado rápido para el bueno de Martin por lo que decidió bajarlo un tono y grabarlo más despacio para que luego, al acelerarlo, se equiparara al tono de la canción. Brillante.

Wait” es un tema que Paul y John compusieron juntos para “Help!” pero que finalmente descartaron. Añadieron algunas pistas de guitarra y la utilizaron para “Rubber Soul”. Es un tema interesante que encaja como un guante en el disco y en el que destaca especialmente su middle eight. Casi al final del disco, George nos presenta su segundo tema, la estupenda “If I Needed Someone” . El propio Harrison reconoce haberse inspirado en canciones de los Byrds como “The Bells of Rhymney” también basada en el acorde de Re. Y así llegamos al final, “Run For Your Life” de John…, aunque, según sus declaraciones, nunca deseara haberla escrito. La canción que, para nada es mala sino bastante apreciable, fue siempre una de las preferidas de George.

Un LP espectacular, quizás su primera obra de arte, una verdadera joya del pop y el punto de partida de la etapa madura del grupo. Estamos ante su primer disco “de una pieza”, los discos ya no serían meras colecciones de canciones. Es un nuevo grupo (el nombre de la banda, por primera vez, no aparece en la portada) enfocado a objetivos mucho más altos que los que habían tenido hasta la fecha.

La repercusión del álbum fue tremenda, la crítica lo recibió con alborozo y fue aupado al número 1 durante ocho semanas (42 en listas) tras vender más de 3.000.000 de copias.

 

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 10 / 10

THE BEATLES. Capítulo 7 (1965). Rompiendo las barreras, “Rubber Soul”

FotoTras la edición de “Help!” el grupo comienza una nueva gira que, en esta ocasión, los traería por primera vez a España. La llegada de los Beatles a España tuvo en Francisco Bermúdez -manager de Raphael- a su principal artífice. Bermúdez tuvo que esforzarse en convencer a los empleados del régimen franquista que veían a la banda como cuatro melenudos cuya influencia podía ser muy dañina para la sana, cristiana y ejemplar juventud patria.

El concierto de Madrid, en las Ventas, fue un relativo fracaso a causa del excesivo precio de las entradas y de la intensísima presencia policial que provocó que gran parte de los fans prefirieran no acercarse demasiado a los grises.

Sensiblemente mejor fue el de la monumental de Barcelona aunque, en cualquier caso, no fue España el país en el que mejor fue recibido el grupo. Tras las fechas europeas, el grupo comenzó una nueva gira norteamericana. Un Tour de  de quince días con 11 conciertos  en 10 ciudades distintasunidense. La gira comenzó el 15 de agosto en Nueva York con un show que se convertiría en histórico: el concierto del Shea Stadium.

Fue la primera vez que se realizaba un concierto en un estadio al aire libre, Sid Bernstein, el promotor afirmó “…más de 55.000 personas vieron a Los Beatles en el Shea Stadium. Ganamos 304,000 dólares, la mayor en cifras brutas nunca antes vistas en la historia de las empresas de espectáculo“. No obstante, los equipos de la época no estaban preparados para un auditorio de esas dimensiones y tuvieron que amplificarlos a través de la megafonía del estadio produciendo un sonido que Lennon calificó de “salvaje”. El setlist, muy corto por razones de seguridad, fue el que mantuvieron durante toda la gira

  1. Twist and Shout
  2. Baby’s in Black
  3. She’s a Woman
  4. I Feel Fine
  5. Dizzy Miss Lizzy
  6. Ticket to Ride
  7. Everybody’s Trying to Be My Baby
  8. Can’t Buy Me Love
  9. Act Naturally” que fue sustituida en algunos conciertos por  “I Wanna Be Your Man
  10. A Hard Day’s Night
  11. Help!
  12. I’m Down

El resto de la gira les llevó por Toronto, Atlanta, Houston, Chicago, Bloogminton, Portland, San Diego, Los Angeles (2 conciertos) y San Francisco. Especialmente destacables fueron los conciertos de Los Ángeles celebrados en el Hollywood Bowl, concretamente el segundo que sería grabado y editado años después como LP. Antes de que terminara la exitosa gira americana, el 27 de agosto, John, Paul, George y Ringo se encontraron con el que sin duda había sido su ídolo, por encima de cualquier otro, el Rey, Elvis Presley…

El encuentro fue arreglado por los managers de ambos, Brian Epstein y el Coronel Parker. Los músicos se encontrarían en Perugia Way nº 565, Bel Air, la casa de Elvis en California. Los Beatles llegaron poco después de las 22h y permanecieron allí entre tres y cuatro horas. Aunque hay múltiples versiones del encuentro, las más creíbles y concordantes son las del agente de prensa de Los Beatles, Tony Barrow, y el amigo de Elvis, Larry Geller.

Elvis recibió a los Beatles en la puerta y los británicos alucinaron con la casa, “parecía un club nocturno, había mesas de billar, ruletas…“, recordó John. Fliparon con el televisor en color y, oh magia, su mando de control remoto.

Según los testigos, “los Beatles estaban sin habla y a Elvis también se le notaba nervioso“. Elvis sirvió unas copas para todos, incluida su novia, Priscilla, también presente…, pero todos estaban demasiado temerosos de romper el hielo y permanecieron callados con las copas en la mano. Entonces Elvis dijo su famoso “Chicos, si me vais a estar mirando fijamente toda la noche, me iré a acostar”… todos comenzaron a reir y se destensó el ambiente, momento que aprovechó para acercarse a la jukebox y poner algo de música, sobre todo pinchó el “Mohair Sam” de Charlie Rich, y después les sugirió improvisar algo. Trajo su propio bajo y consiguió tres guitarras para John, Paul y George. A falta de púas usaron unos trozos de tenedores  de plástico, Ringo habilitó una silla a modo de batería. Poco a poco el ambiente se distendió y conversaron sobre música, las giras, la fama, las ventas de sus discos… Al despedirse, los Beatles invitaron a Elvis a visitarles si viajaba a Europa.

Volviendo a la música, los Beatles regresan a Londres con el encargo de editar un single y un nuevo LP para las navidades de 1965…, es decir, tenían en tres meses. Teniendo en cuenta las fechas, el encargo era “sencillo”: tenían que componer y grabar las canciones en cuatro semanas, el resto del plazo se usaría para mezclar, editar y promocionar el LP. El problema es que tenían muy poco material, apenas descartes de “Help” como “That means a lot” que acabaron cediendo a P.J Proby por no considerarla de suficiente calidad.

Tenían entre sí una tarea realmente titánica y John y Paul se pusieron a ello con empeño. La situación provocó que cada uno trabajara cada vez más por su lado y que apenas pusieran las ideas en común como habían hecho hasta la fecha. De hecho, es a partir de esta época cuando los estilos de Paul y John comienzan a diferenciarse claramente e incluso cuando, según su ingeniero de sonido, Norman Smith, surgen “las primeras desavenencias entre ellos”. Una de las primeras discusiones surgió a la hora de elegir lo que sería el single para las navidades de 1965. John era el compositor principal de la sublime “Day Tripper” y Paul era el autor principal de la no menos excelente “We Can Work It Out”

Lennon quería su canción como cara A del single, pero el resto del grupo -encabezados por McCartney- consideraba que “We can work it out” tenía mayor punch comercial y no podía quedar como cara B… Al final llegaron a una salomónica y soprendente, por novedosa, decisión: lo editaría como doble cara A, convirtiéndose en el primer single editado de esta forma en la historia del rock.

Y es que la ocasión bien lo merecía. “Day Tripper” (enlace) es un clásico del rock de todos los tiempos, uno de los riffs quintaesenciales de la música  moderna. John es el autor principal aunque Paul ayudó con la composición de las estrofas. “Los daytrippers (viajeros de un solo día) son gente que hace excursiones de un día, ya sabes…, en un ferry o algo así…, pero aquí me refería más a esos hippies de fin de semana…, son hippies a tiempo parcial, se ponen sus camisas a flores y todo eso para excuchar música ácida…” , recordó John.

Un tema inolvidable, como no lo es menos la fantástica “We Can Work It Out” (enlace). Optimista canción de Paul a la que John aporta los compensadores ocho compases centrales, “Paul hizo la primera parte y yo el middle eight. Tienes a Paul que escribe “Podemos solucionarlo, podemos solucionarlo”, muy optimista y yo impaciente: “La vida es demasiado corta y no hay tiempo para discusiones y luchas, amigo mío”.  Yo siempre era así. Era así antes y después de los Beatles. Siempre me he preguntado por qué la gente hacía cosas y por qué la sociedad era como era. No aceptaba las cosas por su apariencia”, recuerda Lennon.  Destaca la innovadora métrica y el acertado uso del armonio por parte de John. Una joya del pop para la historia

El single, de doble cara A, se lanzó el 3 de diciembre en Inglaterra y el 6 en Estados Unidos, alcanzando el número 1 a ambos lados del Atlántico. En esas mismas fechas editaron el que sería su sexto LP, compuesto y grabado enteramente en cuatro semanas…, uno de los mejores discos de la historia, el magnífico “Rubber Soul“.

RUBBER SOUL

Editado en Inglaterra el 3 de diciembre de 1965

1. Drive My Car (Lennon-McCartney)
2. Norwegian Wood (This Bird Has Flown) (Lennon-McCartney)
3. You Won’t See Me (Lennon-McCartney)
4. Nowhere Man (Lennon-McCartney)
5. Think For Yourself (Harrison)
6. The Word (Lennon-McCartney)
7. Michelle (Lennon-McCartney)

8. What Goes On (Lennon-McCartney-Starkey)
9. Girl (Lennon-McCartney)
10. I’m Looking Through You (Lennon-McCartney)
11. In My Life (Lennon-McCartney)
12. Wait (Lennon-McCartney)
13. If I Needed Someone (Harrison)
14. Run For Your Life (Lennon-McCartney)

Para gran mayoría de la crítica, estamos ante uno de los mejores álbumes de los Beatles. Lo que es indudable es que marca un antes y un después en la carrera de la banda. Estamos ante un nuevo grupo, a este respecto John afirmó “nos estábamos volviendo mejores, técnica y musicalmente, eso era todo. Por fin fuimos capaces de dominar el estudio. Al principio, hacíamos lo que se nos decía: ni siquiera sabíamos cómo subir el bajo. Aprendimos las técnicas en Rubber Soul. Fuimos más precisos sobre cómo grabar un disco. Y lo controlamos todo, hasta la portada”… Pero no era sólo eso, eran un grupo distinto, influenciados por Dylan y mucho más maduros a la hora de componer. “Realmente, creo que Rubber Soul fue el primer álbum de The Beatles que presentaba unos nuevos Beatles al mundo. Hasta entonces, los álbumes eran más bien recopilaciones de sencillos. Ahora estábamos empezando a pensar en los álbumes como unidades artísticas propias. Y Rubber Soul fue el primero de esta nueva etapa”, recordaba George Martin, su productor.

 Ya la misma portada, muestra a un grupo distinto. Sus pelos ya no estaban tan arreglados, los trajes y las corbatas habían pasado a la historia. Los Beatles habían dejado de ser un maravilloso grupo juvenil para convertirse en una banda adulta.El singular efecto de caras alargadas fue, por cierto y tal como cuenta Paul, fruto de la casualidad,  “Robert Freeman, nuestro fotógrafo nos había tomado algunas fotos en los alrededores de la casa de John en Weybridge y quiso enseñárnoslas proyectándolas en una cartulina, para simular cómo quedaría en una portada de un álbum. En ese momento, parte de la cartulina se inclinó hacia atrás, haciendo que la imagen se deformase y alargase…. y dijimos…¡Ey! ¿Podemos dejarla así?” . Sea como fuere es un disco fantástico, su mejor trabajo sin duda hasta ese momento, lleno de enormes melodías, con una variedad estilística pasmosa y un alto nivel lírico. Las personalidades y los estilos de John y Paul empiezan a separarse aquí de forma clara, y si a eso le añadimos las fantásticas aportaciones de George, llegamos a la situación que hizo de los Beatles una banda sin parangón en la historia del pop y del rock: tres compositores de alto nivel al servicio del mismo grupo…, los Kinks tenían a Ray Davies, los Beach Boys a Brian Wilson, los Who a Pete Townshend… pero ¡¡tres!!

También fue el álbum en el que comenzaron las primeras desavenencias en el seno del grupo. Ya no eran el monstruo-beatle de cuatro cabezas, ahora los Beatles eran la suma de John, Paul, George y Ringo…, y eso es muy enriquecedor a nivel artístico, pero también provoca roces. A este respecto, el ingeniero del grupo, Norman Smith, recuerda “aquí empezaron las tensiones entre John y Paul… Había sido el grupo de John y Paul estaba empezando a tomar el mando…, no hay duda de que es el que mayor capacidad musical tenía de los cuatro, y también en lo referente a producción. Su problema es que no sabía solfeo, si no hubiera podido hacer muchas cosas sin George Martin. Aunque también era un maniático redomado y empezó a tocarle mucho las narices a George (Harrison), George hacía varias tomas perfectas y luego llegaba Paul, sacaba algún pequeño defecto y acababa tocando él el solo… con el tiempo supe que George empezó a cogerle mucha manía por eso…, de todas formas, hay que reconocer que la mayoría de las ideas eran de Paul”.

Un disco fundamental. El efecto de la Marihuana empezaba a notarse en la música del grupo, sus letras eran mucho más profundas (se acabo el “te quiero nena”), y, lo que es más importantes, se propusieron empezar a experimentar con la música… En esta época ya gozaban de aparatos de cuatro pistas (esto significa que se puede grabar en cuatro tomas superponiendo sonidos en la grabación) y empezaron a introducir muchos más instrumentos (pianos, sitares, clavicordios…). También cambiaron parte de sus sempiternos insrumentos, George empezó a acompañarse de una Fender Stratocaster y Paul le puso los cuernos a su clásico Hofner con su nuevo Rickenbaker. En resumen, una de esas maravillas que dan luz cuando se encuentran en una colección de discos…, o que hacen que no merezca tal nombre de estar ausente. Allá vamos:

La cara A arranca con “Drive My Car” (enlace), un potente chute de soul británico. Es un tema fundamentalmente de Paul en el que John y George hicieron importantes contribuciones. La contribución de Lennon es fundamentalmente lírica, Paul se atascó con la letra del estribillo que originalmente rezaba “I can give you golden rings, I can give you anything, Baby I love you” (puedo darte anillos de oro, te lo puedo dar todo, baby te quiero)… John lo tuvo claro, “Paul, esto es una mierda”. Trabajaron juntos y consiguieron una letra llena de coches y agudos dobles sentidos, según Paul, “la idea de que la tía era una zorra no cambiaba, pero los versos eran mejores”. La contribución de George tiene que ver con el riff de la canción, “la verdad es que Paul era bastante testarudo con sus canciones, llegaba al estudio y te decía ‘haz esto’, era difícil que nos dejara aportar algo, pero con ‘Drive my Car’ me dejó aportar el riff… muy basado en el de ‘Respect” de Ottis Redding al que yo solía escuchar mucho por esa época… A Paul le gustó mucho y así se quedó“, recordaba. Harrison se encargó de la guitarra solista y del bajo ya que  McCartney también le dió a la solista y se tuvo que encargar del piano. Enorme canción y gran trabajo de voces de Paul y John.

Con “Norwegian Wood” (enlace), ocurre al contrario, John, muy influenciado por Bob Dylan,  compuso la canción y Paul le ayudó significativamente con la letra siendo quien sugiere el pirómano final del tema. Es una canción fantástica y muy vanguardista. A pesar de su tradicional melodía de aires folk, el sitar de George (la primeras grabaciones que existe de este instrumento en un disco de rock) le da un aire pre-psicodélico que resultaría muy influyente en los músicos venideros. Más estándar resulta “You Won’t See Me” (enlace). Paul compuso este extraordinario pop al que los coros (Uuuh-la-la-la) de John y George elevan varios kilómetros. Gran trabajo instrumental (muy destacable Ringo al charles) y vocal en otro memorable ejemplo de pop.

Nowhere Man” (enlace) eleva aún más si cabe el nivel del LP que raya a una altura extraordinaria. John la compuso y George, Paul y él mismo ejecutan una de las mejoreses armonías vocales de la carrera del grupo. Lennon, además de crear una maravillosa melodía, está muy inspirado con una fantástica letra llena de juegos de palabras, “me había pasado cinco horas aquella mañana intentando componer una canción llena de sentido, que fuera buena, hasta que lo dejé y me tumbé. Y al tumbarme me vino ‘Nowhere Man’, letra y música, absolutamente todo”, recordaba Lennon.

Hasta aquí, Paul y John se alternan en la composición con dos temas cada uno. “Think For Yourself” (enlace) es la primera de las dos canciones de Harrison que aparecen en el disco. Sin dejar de ser una buena canción es, probablemente, uno de los temas menos brillantes del LP y su principal virtud es la aparición del efecto de distorsión que introdujeron en el bajo de Paul…, lo que hoy conocemos como “fuzz” y es tan popular en grabaciones actuales. Sensiblemente mejor resulta “The Word” (enlace, tema que John y Paul compusieron juntos intentando construir una oda al amor en términos no románticos sino pre-psicodélicos. “Escribimos ‘The Word’ juntos. La letra habla de (…) volverse inteligente. Es la época de la marihuana. Es el amor, todo aquello de amor y paz. La palabra (‘The Word’) es ‘amor’ ¿no?“, afirmó Lennon. Musicalmente resultan muy interesantes el piano de McCartney, el marcado riff de las estrofas, las compenetradas armonías de Paul, John y George así como la premeditada escasez de acordes y cambios en la estructura de la canción, según Paul “A John y a mí nos gustaba hacer canciones con una sola nota como en «Long Tall Sally». Lo hicimos en ‘The Word’. Gran canción

La inconmensurable cara A se cierra con un nuevo clásico, “Michelle” (enlace)… ¿quién no la conoce?  Paul compuso, con ayuda de John en la letra, esta delicada balada acústica con la que, en un principio, pretendía parodiar las canciones románticas francesas. Fue John quien la animó a terminarla y a escribir unas líneas en francés para lo que pidieron ayuda a una profesora de francés casada con uno de sus amigos. Paul hace un gran trabajo con la guitarra acústica influenciado por el estilo de Chet Atkins. Un clásico, un mes después de haberse lanzado, existían 20 versiones editadas por otros artistas de la canción.

La cara B se inagura con “What Goes On” (enlace), una canción de John de finales de los 50 que Paul y ¡Ringo! terminaron añadiéndole los ocho compases centrales. No es una gran canción y es el punto más bajo del LP sin lugar a dudas, pero los Beatles tuvieron que rescatarla para completar el disco. De paso le dieron a Ringo “su” canción (en todos los LP’s canta al menos un tema). Lo más destacable son las voces de Paul y John y la extraordinaria guitarra country de George.  Y así llegamos a la evocadora “Girl” (enlace), cantada y compuesta por John y con George y Paul a los coros diciendo contínuamente “tit-tit-tit” (“teta-teta-teta”) a sugerencia del propio Lennon. Resulta característico el sonido de la respiración de John que algunos identifican como una broma que simularía el sonido propio de la calada a un porro, y otros con la imitación del suspiro de un enamorado…, queda a interpretación del oyente. Lo que no soporta interpretación es que es una canción maravillosa que concluye con unos compases de inspiración mediterránea que dan nuevas muestras del creciente eclepticismo del grupo.

I’m Looking Through You” (enlace), compuesta y cantada con maestría por Paul continúa elevando el nivel del álbum con otro ejercicio de pop-country-rock sin fisuras en el que Ringo hace un sencillo pero efectivo uso del órgano hammond. Con la fantástica “In My Life” (enlace), tenemos lugar para la polémica. Paul y John coninciden en que la letra es de Lennon pero mientras John dice “es mía, letra y música…, aunque puede que Paul me ayudara un poco con la música, especialmente en los ocho compases centrales”, Paul afirma “…yo compuse la música sobre una letra que me pasó John…, era como un poema, me la dejó y la compuse en media hora en un melotrón”. Fuera como fuese es una canción preciosa que ambos cantan y que puede presumir de una letra muy inspirada. La parte del solo se dejó en blanco para que George Martin metiera a posteriori su característico piano barroco, el problema es que lo que los Beatles querían era demasiado rápido para el bueno de Martin por lo que decidió bajarlo un tono y grabarlo más despacio para que luego, al acelerarlo, se equiparara al tono de la canción. Brillante.

Wait” (enlace) es un tema que Paul y John compusieron juntos para “Help!” pero que finalmente descartaron. Añadieron algunas pistas de guitarra y la utilizaron para “Rubber Soul”. Es un tema interesante que encaja como un guante en el disco y en el que destaca especialmente su middle eight.

Casi al final del disco, George nos presenta su segundo tema, la estupenda “If I Needed Someone” (enlace). El propio Harrison reconoce haberse inspirado en canciones de los Byrds como “The Bells of Rhymney” también basada en el acorde de Re, “es otra entre miles de canciones compuestas alrededor del acorde de Re. Co sólo mover un dedo se obtienen varias melodías. Es increíble que se sigan encontrando nuevas combinaciones de las mismas notas”. Y así llegamos al final, “Run For Your Life” (enlace) de John…, aunque, según sus declaraciones, nunca deseara haberla escrito, “es una mierda“. La canción que, para nada es mala sino bastante apreciable, fue siempre una de las preferidas de George.

Un LP espectacular, quizás su primera obra de arte, una verdadera joya del pop y el punto de partida de la etapa madura del grupo. Estamos ante su primer disco “de una pieza”, los discos ya no serían meras colecciones de canciones. Es un nuevo grupo (el nombre de la banda, por primera vez, no aparece en la portada) enfocado a objetivos mucho más altos que los que habían tenido hasta la fecha.

La repercusión del álbum fue tremenda, la crítica lo recibió con alborozo y fue aupado al número 1 durante ocho semanas (42 en listas) tras vender más de 3.000.000 de copias.

En Estados Unidos volvieron a realizar una de sus habituales carnicerías, si bien esta vez molestó especialmente al grupo. Como era habitual , redujeron el número de canciones de 14 a 12  sacando del disco “Drive My Car”, “Nowhere Man”, “What Goes On” y “If I Needed Someone” y sustituyéndolas por “I’ve Just Seen a Face” y “It’s Only Love” del británico “Help!” que Capitol no había utilizado en la versión americana del mismo. El resultado es un disco mucho más folkie y que pierde gran parte de su identidad…, los Beatles comenzaron a expresar abiertamente su descontento por los cambios que Capitol realizaba en las ediciones americanas de sus discos.

Sentado en su sofá de Los Ángeles un joven músico californiano estaba fumando un porro con unos amigos, cuando alguien entro con “Rubber Soul” debajo del brazo… ”desde que escuché los primeros acordes, me enamoré de este disco, la primera vez que escuché “Michelle” me quede flipado…¡qué maravilla!, y “Girl”, ¡qué canción tan increíble!, me volvió loco la forma de cantar de Lennon, sonaba fantástico (…). Mi favorita es “Norwegian Wood” y su misteriosa letra, tampoco puedo olvidar el sonido del sitar, nadie lo había usado antes…, esta exótica instrumentación me inspiró mucho. ¡Cuántas canciones fantásticas!, “You won’t see me” es genial y “Think for yourself”… esa es de George, ¿no?, es buenísima… “The Word”… Pero la mejor, para mí, es “In my life”… Es increíble, nadie había hecho un disco en que todas las canciones fueran tan buenas, y esas letras tan increíbles… Es el mejor disco de todos los tiempos, me dije, tengo que intentar superarlo… y me puse a trabajar en mi nuevo disco…”, ese joven se llamaba Brian Wilson y su disco resultaría ser el inconmensurable “Pet Sounds” de The Beach Boys.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn. 9 de noviembre de 2012