GUILLETEK'S

Hay música que siempre merecerá ser recordada…

Blur. Capítulo 9 (2009-2010). De la apoteosis en “Hyde Park” a “Fool’s Day”.

El anunciado reencuentro de la banda fue recibido con alborozo por público y prensa especializada. Los ensayos entre los cuatro miembros del grupo se sucedieron a buen ritmo y, aunque en un principio a todos se les hizo un poco extraño, enseguida reinó la camaradería. “Ya no éramos un grupo, sino cuatro individuos que deciden estar juntos”, dijo Alex James. Todos habían madurado, habían cruzado la cuarentena, tenían familia y estaban juntos “porque nos apetecía, no por el dinero”, como dijo Damon. La situación más especial era la de Graham, el hijo pródigo, “la tensión desapareció tan pronto como empezamos a tocar…, sonó fantástico desde el principio. Incluso me dijeron que subiera más el volumen de mi ampli… ¡¡me pasé 13 años oyendo “baja eso”!!, fue genial”.

Coxon aún tuvo tiempo para dar las últimas pinceladas y editar su séptimo álbum es solitario en mayo de 2009: “The Spinning Top“. Un estupendo y relajante álbum de folk en el que Graham recupera algunos de los sonidos de su álbum de debut. Los ambientes acústicos dominan por completo un disco en el que Graham pretende narrar la “vida de un hombre desde su nacimiento a su muerte”. Está lleno de delicados  y deliciosos momentos como “Look Into The Light“, “This House“, la estupenda y paulsimonianaIn The Morning“, la dinámica “Sorrow’s Army“,”Brave The Storm” o la inconmensurable “Feel Alright“…, haciendo aparición las guitarras eléctricas en contados momentos como en la notable “If You Want Me” o la petetownshendianaCaspian Sea“. La crítica recibió el disco, de nuevo, con entusiasmo. No es para menos.

Y mientras, EMI, intentó sacar tajada comercial de la esperada reunión de la banda editando en junio de 2009 un nuevo recopilatorio del grupo, el segundo de su carrera.  “Midlife: A Beginner’s Guide To Blur“, es un sorprendente doble álbum que, a diferencia de lo que suele ocurrir en este tipo de compilaciones, no se centra en los grandes éxitos del grupo recopilatorio sino en los temas cruciales en la historia del grupo. Así, de su primer álbum incluyen unicamente “She’s So High” y la estupenda “Sing”, del frecuentemente olvidado y notabilísimo Modern Life Is Rubbish incluyen hasta cuatro canciones, “For Tomorrow”, “Blue Jeans”, “Chemical World”, “Advert”, además del single del 1993 “Popscene”. El exitoso Parklife está representado por “Girls & Boys”, “Parklife”, “Badhead” y “This Is A Low” y The Great Escape por “He Thought Of Cars”, “The Universal” y “Stereotypes”. La época “madura” del grupo es la más representada con cuatro canciones del álbum Blur “Beetlebum”, “Song 2”, “Death Of A Party” y “Strange News From Another Star”, otras cuatro de 13, “Coffee & TV”, “Bugman”, “Tender” y “Trimm Trabb” e incluso tres del polémico “Think Tank”, “Out Of Time”, “Good Song” y “Battery In Your Leg”. La verdad es que se echa de menos algún clásico del grupo como “Sunday Sunday”, “Star Shaped”, “Tracy Jacks”, “End Of A Century”, “To The End”, “London Loves”, “Charmless Man” o “No Distance Left to Run”, pero es un muy buen disco.

Y entonces empezaron los conciertos de la “Gira de Reunión”, primero fueron ocho shows “menores” en el East Anglian Railway Museum en Chapel, en el Rough Trade, el O2 Academy, el Goldsmith College de Londres, el Cliffs Pavilion de Southend, el Civic Hall de Wolverhampton, el  O2 Academy de Newcastle y el Manchester Evening News de Manchester. El 28 de junio de 2009 cerraron, aclamados por la multitud, el festival de Glastonbury con un show simplemente sobresaliente que, aún hoy en día es considerado el mejor concierto de la historia del celebre festival. Inolvidable concierto de poco más de una hora (enlace), con un setlist de auténtico lujo: “Girls & Boys”, Tracy Jacks”, “There’s No Other Way”, “Jubilee”, “Badhead”, “Beetlebum”, “Out Of Time”, “Tender”, “Country House”, “Sunday Sunday”, “Parklife”, “End Of A Century”, “Song 2”, “For Tomorrow” y  “The Universal”.

Y, entonces, llegó el gran día: el 2 de julio de 2009. Las 60.000 entradas a la venta se agotaron en dos minutos, por lo que Blur decidió hacer un segundo concierto el día siguiente…, los tickets volvieron a durar un visto y no visto. A las 20:30 horas, son el sol despidiéndose  de Londres tras un calurosísimo día, la banda apareció en el escenario con “The Debt Collector” sonando de fondo y Graham atacando sin piedad los riffs arpegiados de “She’s So High“, el primer single del grupo a principo de los 90. Todo un símbolo, su primer single ilustraba el retorno de una de las más importantes bandas británicas de la historia.

Nada había cambiado, ¿o sí? Damon es por el que más se notaba el paso de los años, aunque mantuvo su megadinámica forma de comportarse en un escenario. Alex estaba momificado, como hace 15 años. Dave, también notablemente envejecido seguía en su discreto segundo plano…, quizás el que más había evolucionado fuera Graham, visiblemente más participativo y -si cabe- más seguro con su sobresaliente guitarreo (parece que los conciertos en solitario le hicieron ganar aplomo sobre el escenario). El caso es que la música de Blur, como comentó el NME, apoyada por coristas, sección de viento y teclados parecía haber ganado aplomo con el paso del tiempo, y nada como escuchar el tema que les llevó, junto a su ilustre “Parklife” que ya cumplía quince años por aquel entonces, a la fama definitiva: “Girls & Boys“. Fue emocionantemente coreada por el público mientras Damon entraba definitivamente en calor. La maravillosa “Tracy Jacks” sonó simplemente arrebatadora con el respetable entregado, pero no menos que ese himno shoegaze que siempre fue “There’s No Other Way“… Damon empebaba a a desatarse y sus saltos nos hacían recordar tiempos pretéritos… y dorados. Y volvemos a “Parklife” con la dinámica “Jubilee” y la frecuentemente olvidada “Badhead“, joya del pop.

Con los primeras notas de la estratosférica “Beetlebum“, las 60.000 personas reunidas en Hyde Park se unieron en una sola voz consiguiendo un absoluto climax musical, con Graham literalmente desatado en la parte final.  Acojonante.  El guitarrista más emocional de todos los tiempos.

Resulta especialmente curioso escuchar “Out Of Time” con Graham, ya que no participó en la grabación original. Al parecer, fue el propio Coxon el que inistió en que se tocaran canciones de “Think Tank”, puesto que “es un disco de Blur, ¿no?”, en cualquier caso, suena fantástica. Llegó el momento de atacar “13”, primero con “Trimm Trabb” y luego con la excelente “Coffe & TV“, coreada apasionadamente por el gentío. Y así llegamos al momentazo de la noche: “Tender“, nueve minutos de deparrame emocional con el público entregado y cantando de forma catártica  “Oh My Baby/Oh My Baby/Oh Why/Oh My” . Brutal. “Supongo que esto es como el “Hey Jude” de Blur”, dijo Albarn, “es increíble lo especial que se ha hecho esta canción”. Impresionante.

Tras tanta transcendencia “Country House” y sus fantásticos metales devolvieron el aire festivo y permitieron a Damon demostrar el gran frontman que siempre fue. El público definitivamente en el bolsillo. Graham vuelve a salirse, por cierto.

La banda mira a sus orígenes atacando tres temas de su segundo álbum, “Modern Life Is Rubbish”. La primera de ellas “Oily Water“, tan buena como poco conocida suena calcada al disco, pero el público disfrutó mucho más la excelsa “Chemical World“, todo un monumento al pop británico, como “Sunday Sunday

El actor Phil Daniels (protagonista de la ópera rock de los Who ‘Quadrophenia’), como hiciera en la versión de estudio de 1994, tomó el micrófono para interpretar un eufórico y gozoso “Parklife” y dar paso a un nuevo set basado en el álbum homónimo. “End Of A Century“, para mí una canción de calibre histórico y probablemente el mejor tema de los años 90, provocó de nuevo la fusión de la banda y el público en una sola garganta y resultó sencillamente emocionante, y algo parecido ocurrió con la romántica “To The End“, fantástica. El maravilloso setlist concluyó con la excelsa “This Is A Low“, en la que tanto la guitarra de Graham como la voz de Damon demostraron un gran nivel. Enorme canción. Gran final para un gran concierto.

Pero…, el ´publico no se movía y seguía cantanto… “Oh My Baby/Oh My Baby/Oh Why/Oh My”…, y,  ¿cómo no?, llegaron los bises y lo hicieron con una salvaje descarga de adrenalina encadenando las punkis “Popscene” y “Advert“, antes de incendiar el parque londinense con la mítica “Song 2” y de nuevo a camerinos…

El público quería más… “Oh My Baby/Oh My Baby/Oh Why/Oh My”… y aún hubo unos segundos bises. La fenomenal “Death of a Party” fue una de las grandes sopresas ya que no la habían tocado en directo desde la gira del álbum “Blur”. La fiesta se acababa definitivamente pero antes los asistentes pudieron disfrutar de  “For Tomorrow” y llegar al absoluto éxtasis comercial con la espectacular “The Universal“, la parte final con el público cantando es sencillamente orgásmica. Al día siguiente, todo se repitió. Un concierto histórico, al alcance de muy pocos…, si es que está al alcance de alguien.

Como podía preverse, semejante acontecimiento fue recogido en su correspondiente álbum en directo y “All The People Blur Live At Hyde Park” se editó en agosto de 2009, convirtiéndose en su primer disco en directo. Los fastos por la reunificación del grupo concluyeron con el estreno en cines de la película documental “No Distance Left To Run”, un fabuloso documental de 104 minutos que recoge la historia del grupo así como numerosas entrevistas con los miembros del grupo. Sin duda el mejor documento gráfico sobre la banda que  se ha editado hasta el momento. La versión doméstica, en DVD, se publicó en febrero de 2010 incluyendo un segundo DVD con la actuación en Hyde Park completa. Imprescindible para los fans del grupo.

Con todo el subidón del regreso, a muchos les pilló por sorpresa la salida al mercado de un nuevo  álbum de Gorillaz. Cierto es que nadie nunca dijo que Damon fuera a centrarse en Blur, es más, todos los miembros del grupo hablaron de esta reunión como un hecho concreto que podía o no extenderse en el tiempo.De hecho, en septiembre de 2008, casi un año antes de los conciertos de Hyde Park, Damon y Hewlet ya afirmaron “estar trabajando en un nuevo disco de Gorillaz”.

El caso es que “Plastic Beach“, el tercer disco de Gorillaz, fue editado el 8 de marzo de 2010, contando con importantes colaboraciones. El gran Lou Reed aparece en la notable “Some Kind Of Nature“, mientras los Clash Paul Simonon y Mick Jones participan en “Plastic Beach“, el rapero Snoop Dogg en “Welcome to the World of the Plastic Beach” y Bobby Womack lo hace por partida doble en la soul “Cloud of Unknowing” y el exitoso single “Stylo“.

Entre lo mejor del álbum sin duda estarían la exitosa “Superfast Jellyfish” (con De La Soul), la sosegada “Empire Ants“, la breve “Pirate Jet” y sobre todo la estupenda “On Melancholly Hill“, una joyita pop que Damon originalmente compuso para The Good, The Bad And The Queen y que demuestra una vez más que, aunque maneja varios estilos, Albarn es un verdadero maestro en esto de las melodías pop que se clavan en tu cerebro. Curiosamente la versión de estudio es probablemente la peor de todas las que se hicieron de la canción, basta con ver la actuación del grupo en el programa de Jools Hooland, o, sobre todo, la impresionante versión acústica que grabaron para la BBC. Producido por el propio Damon, es el trabajo más melódico de Gorillaz, mucho más cálido y orgánico que los anteriores. Fue un nuevo éxito alcanzando el número 2 tanto en Inglaterra como en Estados Unidos.

El álbum de Gorillaz dejó un buen gusto entre los fans y recibió críticas súper favorables pero, porqué no decirlo, supuso un pequeño bajón para los seguidores de Blur que veían como la reunificación del grupo parecía ser un bello sueño de una noche de verano…, hasta que llegó el 18 de abril de 2010, fecha en la que se editó, en vinilo y con una distribución limitada a 1.000 copias, el primer single de Blur desde 2003: la sobresaliente “Fool’s Day“. La canción es simplemente maravillosa, una absoluta joya, británica hasta la médula y, como se publicó, “heredera de todas las épocas de la banda, tiene un poco de cada una de ellas pero sigue siendo fresca y con un toque de magia que pocas bandas pueden conseguir”.  La crítica se deshizo en elogios y NME habló de una canción “jodidamente fantástica” mientras The Guardian habló de un “tema adorable”. Ante el éxito de la canción, el grupo decidió colgarla en su web para que quien quisiera pudiera descargarla de forma gratuita y así “evitar que la gente escuche copias de poca calidad”. Temazo, a la altura de muchas de sus mejores obras.

A partir de la edición de “Fool’s Day” los rumores de reunión definitiva se dispararon y la edición de un nuevo álbum de estudio empezó a ser una opción. Los miembros de la banda daban una de cal y otra de arena y tan pronto decían “bueno, lo estamos pasando bien y tenemos material nuevo, ¿por qué no?”, como decían “no creo, una cosa es tocar en unos escenarios y pasar un buen rato y otra es hacer un disco”.

Mientras, y antes de que concluyera 2010, el hiperactivo Damon decidió editar bajo el nombre de Gorillaz las canciones que había grabado en su iPad durante la gira que realizaron por América para promocionar “Plastic Beach”. El disco, al que tituló “The Fall“, se editó en formato digital el día de navidad y obtuvo muy buenas críticas a pesar de ser un disco mucho menos comercial y obviamente menos pulido que los anteriores. Muchas de las canciones son experimentos bastante oscuros como “Phoner To Arizona“, “Shy Town” o “Little Pink Plastic Bags“, pero también tiene momentos notables como “Revolving Doors” o la relajante “Amarillo“. A pesar de lo arriesgado del invento, el disco consiguió un número 12 en Inglaterra y un 24 en Estados Unidos. Era obvio, Gorillaz era un éxito y casi todo lo que tocaban se convertía en oro…, pero ¿y Blur?

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 25 de enero de 2014

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BLUR. “13” (1999). (7,5/10)

Imagen
01. Tender
02. Bugman
03. Coffee & TV
04. Swamp Song
05. 1992
06. B.L.U.R.E.M.I.
07. Battle
08. Mellow Song
09. Trailerpark
10. Caramel
11. Trimm Trabb
12. No Distance Left To Run
13. Optigan 1

Damon Albarn quedó muy afectado tras la ruptura con Justine y, como ya hiciera en otros tiempos, se refugió en la bebida. No obstante, también encontró una gran fuente de inspiración en su desazón y empezó a escribir canciones de forma compulsiva. Mientras la compañía de discos decide lanzar, en febrero de 1998, Bustin ‘+ Dronin’. El álbum, sólo editado en Japón, es en sí es una selección de temas del álbum “Blur” remezclados por varios productores, entre ellos  Thurston Moore , William Orbit y Moby. El grupo, especialmente Damon, quedó impresionado con el trabajo que Orbit había realizado con “Movin’ On” y quiso ponerse en contacto con el productor.

Albarn estaba cada vez más interesado en los nuevos sonidos y en dotar a sus nuevas canciones de atmósferas distintas que transmitiesen cómo se sentía. En su situación actual, no quería sonar alegre, todo lo que escribía era triste y pesaroso y creía que era necesario un cambio de sonido. Quería que Orbit fuera el productor del que debía ser el nuevo disco de Blur…, pero eso significaría abandonar al que ya era conocido como el “quinto Blur”, Stephen Street. El resto del grupo era reticente al cambio, no sólo por la excelente labor de producción que Street había desempeñado en sus discos anteriores, si no por los lazos de amistad que les unían. Coxon se mostró especialmente temeroso al respecto. 

Sea como fuere, y a pesar de las bajas, el grupo entró en junio de 1998 al estudio de grabación que Damon había alquilado en Ladbroke Grove, junto a su casa. Era un modesto y pequeño  estudio rotulado con el número “13” en el que la banda trabajó durante tres semanas en sesiones de siete horas antes de trasladarse a los Mayfair Studios de Londres donde pasaron otros 15 días.

El ambiente durante la grabación no fue el mejor.  Graham bebía de forma desatada e iba mucho a su bola por aquel entonces. En agosto de 1998 editó su disco The Sky Is Too High, en el que había estado trabajando desde meses atrás. Curiosamente, se trata de un sencillo y disfrutable álbum en el que predominan los sonidos acústicos folk en lugar de los sonidos del lo-fi indie americano tan defendidos por el guitarrista, hasta el punto que recuerda más a los primeros trabajos de Elliott Smith que a los de Pavement.  Pero volviendo a Blur, a pesar de no disfrutar del mejor ambiente, la banda gozó del sistema de trabajo de Orbit basado en largas jam sessions y un ingente trabajo de edición posterior.

“13” el el álbum que Damon Albarn, alma creativa de Blur, utilizó para vomitar sus sentimientos tras su ruptura con Justine Frischmann. Los títulos que barajaron para el álbum dejaban a las claras y desde el principio la inspiración y el ambiente reinante en el mismo: “Blue” o “When You’re Walking Backwards To Hell, No One Can See You, Only God”, fueron algunos de los posibles títulos pensados, pero -afortunadamente- acabaron decidiéndose por “13” en referencia al estudio en el que se concibió la mayoría del álbum.

Lanzado en marzo del 99, es un disco especialmente experimental en el que se nota mucho, quizás demasiado, la mano del nuevo productor. Blur nunca quisieron repetirse y con “13” pensaban dar un paso más (o varios) de lo que hicieron en “Blur” y es posible que, en cierta medida, se les fuera la mano. La crítica recibió bien el disco en líneas generales si bien no dejaron pasar por alto los dos puntos débiles más marcados del disco: la producción (Allmusic afirmó que “la banda alcanza aquí alguno de sus picos creativos aunque la efectista producción de Orbit no está al servicio de las canciones”) y la excesiva duración del mismo (“le sobran al menos 15 minutos y se hace pesado…, y es una lástima porque Damon nunca cantó tan bien como aquí, Graham está brillante y hay canciones estupendas”, NME).

Y es que este “13” es definitivamente un buen álbum. Tiene algunos momentos sobresalientes -quizás de los mejores de su carrera- y mucho notables, pero, en algún momento de su minutaje da la sensación de no estar controlado. Es como si el afán amoroso-exorcizador de Damon por una parte, y las ganas de hacerse notar como productor de Orbit por otra, hubieran acabado fagocitando a Blur como entidad. El disco contiene pasajes instrumentales a raudales, tan brillantes algunos como tediosos otros, que colaboran a crear el ambiente pesaroso y tristón que inunda el disco dotándolo de una coherencia que hace que éste deba ser degustado en su totalidad, como unidad… Y esto no es fácil, debido a su más de una hora de duración. En mi opinión, Orbit se quedó corto en su trabajo de edición y debió conseguir mayor concreción en muchos de los temas que componen el LP.

Con una bonita pintura -obra de Graham Coxon- en la portada, el álbum alcanzó el número 1 en Inglaterra y volvió a ser un Top-100 en Estados Unidos empujado por su glorioso tema de apertura y primer sencillo del disco: la tremebunda “Tender“. ¿Qué decir? Una de las canciones más emotivas, emocionantes y radicalmente buenas de la historia. Un pelotazo que no consiguió el número 1 tapada por el “Baby One More Time” de Britney Spears y quedó en un tan honroso como injusto segundo puesto. Fruto de la colaboración de Damon y de Graham (que aportó la parte de “Ooh my Baby, oh my baby, Oh Why, Oh my”), la canción roza literalmente el cielo gracias a la intervención del London Community Gospel Choir y sus cuarenta épicas y portentosas voces que hicieron descartar la idea original de arreglar el tema con cuerdas. El NME la definió como “rock gospel espacial”, yo la defino como una canción sencillamente enorme, un triste canto a la esperanza tras el amor perdido que se convierte por derecho propio en uno de los mejores momentos de la carrera de Blur.

Tras el delicioso sosiego y la paz en la que nos acompaña “Tender”, “Bugman” nos devuelve a los Blur más noisy  y vuelve a ser un edificante ejercicio de guitarreo efectista. La producción de Orbit la dota de un ambiente opresivo que resulta interesante pero que le resta frescura al tema e impide disfrutar de algunos instrumentos (batería y bajo) que acaban devorados por la densa capa de efectos que cubren la canción, mucho mejor en directo. Buen tema en cualquier caso.

ImagenTras un tema de “gospel espacial” y otro de punk futurista, la soberbia “Coffe & TV” nos recuerda por qué Blur serán recordados como uno los mejores creadores de pop de la historia. Con reminiscencias britpoperas (recuerda a sus tiempos de “Modern Life Is Rubbish”), vuelve a ser -como Tender- un ejemplo de la colaboración Albarn+Coxon. Damon compuso la música, mucho más tranquila en origen y no terminaba de conseguir una letra, así que se la dio a Graham para que la escribiera. Al día siguiente, Coxon llegó con una letra sobre el café y la televisión -los dos elementos que le estaban ayudando a superar su adicción al alcohol-, modificó el ritmo de la canción y…, bueno, es la joya que todos conocemos. Damon recuerda: “Cuando la escribí era más lenta, un Country Blues calmado. Yo realmente no podía sentir más, estaba seco, por lo que no podía terminar la letra y se la pasé a Graham. Empezamos a tocarla y nadie entraba en ella. Graham lo intentó más rápido y consiguió el ritmo, él estaba oyendo mucho a Sonic Youth y lo intentamos un poco a su estilo . Entonces cogimos prestado el ritmo y funcionó. Después Graham la cantó y no lo hizo muy bien. Yo le dije: ‘Eso no es suficientemente bueno’. Días más tarde él la cantó de nuevo y yo canté para completar las armonías. Ahí estaba el tema final”. La canción es maravillosa en sí, pero acabó de redondearse merced al fabuloso videoclip que dirigieron Hammer & Tongs, sí el de los tetrabricks de leche… Maravilloso single que sólo alcanzó un puesto 11 en listas.

La caústica “Swamp Song” mantiene el buen tono y demuestra que las referencias a Pavement sobrevivieron a “Blur” y permanecen vivitas y coleando en este “13”. Las referencias a Justine y su adicción a la heroina se vuelven a hacer patentes, “Nunca he conocido el amor verdadero, incrústalo en mis venas”, grita Damon.

1992“, es una de las mejores canciones del disco. Muy emocional, su título hace referencia al annus horribilis del grupo, en el que estuvieron a punto de desaparecer, mientras que su letra vuelve a tratar el tema de la ruptura entre Damon y Justine (“Te gustaba mi cama, pero acabaste eligiendo la del otro…”). A nivel sonoro recuerda a las tristes melodías de las primeras baladas del grupo, si bien la mezcla final no termina de cuajar. Orbit dijo de Coxon que era “el mejor guitarrista que he oído, ese tío es capaz de hacerte llorar con su guitarra”, sin embargo en esta canción no le saca el partido que la sobresaliente interpretación de Graham merece…, sólo hace falta oirla en directo para apreciar la diferencia.

Tiempo para el siempre presente corte punk del disco, una cita ineludible en todos los discos de Blur. En esta ocasión, “B.L.U.R.E.M.I.“, no es de los mejores exponentes del particular catálogo del grupo y yo la hubiera sustituido por algunos de las buenas caras B que acompañaron a los singles del disco, como “All We Want” (cara B de Tender) o “So You” (cara B de “No Distance Left To Run”). Resulta entretenida pero poco más. Perfectamente prescindible si bien mejora muchísimo en directo donde, desprovista de los artificiosos efectos de Orbit, sí resulta edificantemente anfetamínica. Y es que, a estas alturas del disco, la producción de Orbit tiene más sombras que luces, el anterior productor de Blur, Stephen Street opinó al respecto del trabajo de su colega “Me gusta, pero no soy imparcial, yo soy un gran fan de Blur. Sin embargo, puedo imaginar que algunas personas pueden estar un poco desilusionadas con la dirección que ellos han tomado. La voz de Damon pesa mucho,  el bajo de Alex está demasiado reducido … No es como yo lo habría producido pero aún así creo que es un buen disco”.

Con todo, Orbit también produjo con maestría temas como “Tender” o  “Coffee And TV”, pero en temas como la excelente “Battle” se le fue la mano. Quizás es el tema que mejor ilustra el cambio sonoro que estaba afrontando el grupo y sería mucho mejor de lo que ya es si redujera a poco más de la mitad su excesivo minutaje (7’44”). Sus mejores momentos -que son brillantísimos- acaban diluyéndose en un desarrollo excesivamente largo. Orbit consigue una atmósfera genial, pero necesita de mayor concreción.

Con “Mellow Song” llega otros de los momentos más inspirados del disco, sus sorprendentes aires psicodélico-arábigos en la segunda parte de la canción ejercen de excelente contrapunto a la encantadora y perezosa primera mitad del tema. Muy, muy buena.  “Trailerpark, aunque podría haberse desarrollado un poco más, es otro corte muy disfrutable que nos devuelve a los Blur más influenciados por los sonidos de su admirado Beck y por la electrónica.

Caramel” es otro acto de incontinencia de Orbit, o de Damon, o de ambos…, la tercera canción, tras “Tender” y “Battle”, que supera los siete minutos…, y de nuevo le sobra la mitad. Es muy, pero que muy buena, pero se hace tediosa a causa de su artificial y excesiva duración. Es una lástima, porque tiene momentos soberbios. De hecho, en la gira que el grupo realizó en 2013, 14 años después del lanzamiento del disco, volvieron a tocar este tema reduciendo su duración a poco más de cuatro minutos con excelentes resultados.

A estas alturas el disco ya se hace largo y llegamos justos de fuerzas, pero es el momento de no desfallecer porque parte de lo mejor que nos ofrece este “13” está al final.  La cadenciosa y más que notable “Trimm Trabb” da comienzo al fin de fiesta, una fija de sus conciertos a partir de entonces y un excelente tema que nos prepara para una de las obras maestras de la carrear del grupo y quizás la más emocionante canción de desamor que se haya escrito con permiso del “Layla” de Eric Clapton, estoy hablando de la estratosférica “No Distance Left To Run“.  “Se acabó, no tienes que decírmelo. Espero que esta noche la pases con alguien que te haga sentir segura mientras duermes, no me mataré intentando permanecer en tu vida, no me queda camino que recorrer” canta con voz quejumbrosa Damon mientras Graham hace arte con la guitarra. Una maravillosa balada con una letra demoledora  y una melodía extremadamente triste que acompaña perfectamente. Coxon, muy en su mundo interior y enormemente distanciado de Albarn en esta época, se enteró de los problemas de la pareja al escuchar la letra del tema, “Me quedó muy claro cuando escuchamos la letra. En cierto modo fue una forma de darme cuenta de que Damon no era un maníaco ambicioso y despiadado sin sentimientos. Era de carne y hueso y estaba sufriendo. Ese tipo de cosas me hacen quererlo de nuevo. Pensé: ‘Vaya, es como yo, sólo que lo hace de otra forma’, me gustó ver que era capaz de sentir de esa forma”. La canción se editó como single y alcanzó un puesto 14 en listas.

Un gran final para un disco (si bien la experimental e instrumental “Optigan 1” ejerce de cierre real) que, siendo muy bueno, podría haber sido mucho mejor con una mayor contención en la duración de las canciones (de los tres cortes que superan los siete minutos “Tender”, “Battle” y “Caramel”, sólo la duración del primero parece justificada) y con una producción menos atmosférica o, por lo menos, no tan exclusivamente atmosférica. Las baterías y los líneas de bajo se pierden habitualmente entre los mantos de efectos propuestos por Orbit restando muchos matices a las canciones. Es un álbum es el que se nos presenta a unos Blur muy distintos -no hay ni un solo tema medianamente alegre (si acaso la nostágica “Coffee & TV”) y tanto sonidos como versos se vuelven mucho más introspectivos y reflexivos-, pero de nuevo demostrando un desbordante y arriesgado talento.

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 7,5/10

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Paul McCartney: “Memory Almost Full” (2007) (8/10)

1. Dance Tonight (McCartney)
2. Ever Present Past (McCartney)
3. See Your Sunshine (McCartney)
4. Only Mama Knows (McCartney)
5. You Tell Me (McCartney)
6. Mister Bellamy (McCartney)
7. Gratitude (McCartney)
8. Vintage Clothes (McCartney)
9. That Was Me (McCartney)
10. Feet In The Clouds (McCartney)
11. House Of Wax (McCartney)
12. End of the End (McCartney)
13. Nod Your Head (McCartney)

Para entender este “Memory Almost Full” deberíamos aclarar que, a pesar de haber sido editado el 4 de junio de 2007, fue concebido y en su mayoría grabado en 2003. De hecho, habría que situarlo en el periodo entre sus dos anteriores trabajos, “Driving Rain” y el fabuloso “Chaos and Creation in the Backyard”.

McCartney, terminado “Driving Rain” (2001), inició una larga gira mundial durante la que tuvo tiempo suficiente para centrarse en componer. Terminada la gira, grabó varias demos de sus nuevas canciones con la banda que le había acompañado durante el tour (Paul ‘Wix’ Wickens, Rusty Anderson, Brian Ray y Abe Laboriel Jr.) en su estudio casero y, cuando tuvo que pensar en un productor con el que grabar el álbum que tenía en mente, la primera opción siempre fue volver a contar con David Khane (Sugar Ray, The Strokes)  ya que Macca había quedado muy satisfecho con su trabajo en “Driving rain”. No obstante, en 2003 y con el trabajo muy avanzado, Paul abandonó el proyecto atraído por la idea de grabar un disco entero él solo (tocando todos los instrumentos) a las órdenes del productor de moda Nigel Godrich (Radiohead, Travis)…, y así nació “Chaos and Creation in the Backyard”.

El proyecto con David Khane quedó en el olvido hasta que en la primavera 2006, Paul decidió recuperarlo. “Fue cuando todo lo que envolvió a “Chaos” se fue apagando, justo después de las nominsaciones a los Grammy. Me acordé de que tenía ese álbum esperando ser terminado, así que volví al estudio dispuesto a escuchar de nuevo las canciones… La verdad, ya no me acordaba bien de si me gustaban o no, así que las puse y pensé, “oye, me gusta…, quizás habría que retocar alguna cosilla pero está bien” . De esta forma, McCartney y Khane retomaron el trabajo donde lo habían dejado, rematando los temas que dejaron a medio terminar y trabajando sobre otras canciones nuevas como “Mr Bellamy”, “Ever Present Past”, “Gratitude”, “Nod Your Head” y “See Your Sunshine”.

Esta mezcla de material “antiguo” y nuevo hace que sea, en palabras del propio McCartney, ”un disco retrospectivo”. El anacronismo musical llega también al terreno lírico puesto que hay algunas canciones de amor dedicadas a Heather Mills cuando el disco fue editado después de que la ex-modelo y el músico protagonizaran un amargo divorcio. “See Your Sunshine”  es  una canción de amor redomado hacia Heather. Gran parte del disco fue hecho antes, durante y después de nuestra separación. No volví atrás y eliminé las canciones que hice para ella”, aclaró en una entrevista el propio Paul.

Es por todo esto que el disco no sigue la senda intimista del excelso “Chaos and Creation”, que tan elogiada fue por la crítica y apuesta por una línea mucho más pop y moderna, si bien también menos inspirada. En cualquier caso la crítica recibió bien el álbum. La web musical Allmusic publicó: “Desde la muerte de Linda en 1998, ha estado bailando en torno al tema, salpicando Flaming Pie de nostalgia  y llegando a acuerdos con su estátus de vieja guardia en el cuidadamente reflexivo Chaos and Creation in the Backyard. Pero si el disco anterior era preciso, llevando los distintivos del productor Nigel Godrich, Memory Almost Full es asombrosamente brillante y lleno de vida, un álbum que comprende un regalo infalible de McCartney a la melodía”. Entertainment Weekly lo encumbró como “el mejor disco de McCartney desde Flowers in the Dirt”; The Observer lo calificó como “armonioso y mezclado con armonías de alta gama”. Por su parte, Rolling Stone situó el álbum en la lista de los mejores discos de 2007.

He de decir, que no comparto el desmesurado entusiasmo de algunas críticas y este “Memory Almost Full”, aunque tiene momentos sobresalientes, me parece que debería situarse por debajo de “Chaos And Creation” y en un nivel similar  a “Driving Rain”. Es, quede claro, un excelente álbum que mejora con las escuchas y que comercialmente obtuvo, además, excelentes resultados. Tras 45 años editando discos con EMI-Parlophone, McCartney consiguió que este su primer álbum con el sello Hear Music (propiedad de la cadena de cafeterías Starbucks), se hiciera con el tercer puesto en la listas de ventas norteamericanas y con el quinto en las británicas. Gran éxito.

Y eso que el veterano de 65 años arranca el álbum con una sencillísima tonadilla. En “Dance Tonight“, con apenas un bombo y una bandurria, Macca construye una encantadora canción que, disfrazada de insustancialidad, resulta absolutamente catártica. Qué facilidad tiene este hombre para construir melodías que martillean los sentidos. Os reto a no tararearla como posesos tras un par de escuchas. Como hiciera en su anterior álbum “Chaos And Creation In The Backyard”, McCartney toca la mayoría de los instrumentos del disco habiendo canciones, como esta que nos ocupa, en la que fue el único músico en el estudio

El pop, fresco y rutilante, de “Ever Present Past” vuelve a presentarnos a un McCartney que toca y canta todo. No es una súper canción pero resulta efectiva, muy agradable y, como es habitual, su factura es impecable. Mucho más sofisticada resulta “See Your Sunshine“. El trabajo instrumental de Paul -de nuevo toca todo- en esta canción es sencillamente sobresaliente, especialmente su soberbia línea de bajo, y eso contribuye a elevar una elegante pieza de pop preciosista que alcanza la gloria en sus partes sincopadas. Muy buen tema.

La primera aparición de la banda completa se produce con la fantástica “Only Mama Knows“, un muy buen rock que recuerda poderosamente al sonido Wings de mediados de los 70 y en el que incluso la voz de McCartney parece rejuvenecer. El sonido Wings también se deja notar en “You Tell Me” en la que nos encontramos a Paul haciendo de Paul: acústica en ristre, construye una melodía impecable, la arregla maravillosamente y se marca una preciosa canción muy en su estilo de balada de toda la vida. Una joyita.

Y tras este momento revival, la incalificable y bizarra “Mr. Bellamy” se erige ante nosotros como un pedazo de canción que se convierte en el momento más sorprendente y brillante del disco. Art-pop puro para el goce extremo de quienes busquen experiencias diferentes. Y del vanguardismo pasamos al clasicismo de un R&B de toda la vida como el que nos ofrece “Gratitude“, otra estupenda canción en la que McCartney vuelve a hacerse cargo de toda la instrumentación y en la que, además, su voz luce más que en la mayoría de sus últimos trabajos. Un tema realmente destacable y fácil de disfrutar para cualquier tímpano mínimamente educado en el buen gusto.

Vintage Clothes” nos devuelve a la línea pop en la que el de Liverpool siempre se ha movido como pez en el agua. Buena melodía para otra porción de pop mccartiano, en esta ocasión aderezada con unos ligeros toques de psicodelia. Una buena canción que, además inicia el medley de cinco canciones que nos llevará hasta el final del disco. “La idea del medley a lo Abbey Road es algo que quería volver a visitar porque nadie lo había hecho en mucho tiempo”, declaró el propio McCartney. El medley en sí guarda además cierta coherencia argumental y, si bien no puede considerarse una de esas operetas rock de las que Pete Townshend es amo y señor, sí resulta muy cohesionada. De esta forma la citada “Vintage Clothes” es una vuelta atrás en el tiempo y en el siguiente tema, la sobresaliente “That Was Me“, McCartney recuerda sus “días de escuela y profesores”. Musicalmente, “That Was Me” es una joya, un pop-rocker acústico que se va endureciendo conforme avanza (fabulosa la parte del solo) y que adquiere dimensiones de monumento musical en sus versiones en directo.

El tercer tema del medley, “Feet In The Clouds” sigue con la temática escolar/juvenil y resulta mucho más reposada. Tiene unos arreglos muy inteligentes que la hacen muy interesante (brillante el canon de voces), sin ser ninguna súper canción. La cuarta canción es la siniestra  y oscura “House Of Wax“. La intro suena a los primeros Wings pero luego desemboca en un enorme baladón a veces demasiado ampuloso, aunque de indudable y muy destacable valor melódico, en el que McCartney reflexiona sobre la fama. El medley concluyte con la delicada “End Of The End“…, tras cantar sobre sus días de escuela y la fama es el turno de escribir sobre la madurez y el final de los días. De nuevo una balada que no está entre las mejores de McCartney, maestro en estas lides, pero que resulta un más que apropiado final para el medley merced, sobre todo, a sus acertados versos.

Y cuando nos habíamos quedado con el corazón en un puño  “Nod Your Head“, una especie de híbrido entre los White Stripes, los Pixies y el letrista de lascanciones de Barrio Sésamo, turba nuestra paz. Puedes odiarla o amarla, pero estoy convencido que si la hubiera escrito alguna luminaria indie actual se aclamaría su “intenso minimalismo” o alguna mandanga similar. No es de mis favoritas, en cualquier caso.

“Memory Almost Full” es un muy buen álbum. Necesita escuchas, y corre el riesgo de perder en la comparación con el excelso “Chaos And Creation” que le precede en el tiempo, pero resulta fresco, innovador, estimulante y confirma la recuperación de McCartney tras una década de los 80 muy irregular y tras la edición de cinco trabajos -“Flowers In The Dirt” (1989), “Off The Ground” (1993), “Flaming Pie” (1997), “Driving Rain” (2001) y “Chaos And Creation In The Backyard” (2005)- más que notables. Definitivamente el Maestro sigue mandando.


VALORACIÓN GUILLETEK: 8/10

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Paul McCartney: “Press To Play” (1986). (6/10)


Stranglehold (McCartney-Stewart)
Good Times Coming / Feel The Sun (McCartney)
Talk More Talk (McCartney)
Footprints (McCartney-Stewart)
Only Love Remains (McCartney)

Press (McCartney)
Pretty Little Head (McCartney-Stewart)
Move Over Busker (McCartney-Stewart)
Angry (McCartney-Stewart)
However Absurd (McCartney-Stewart)

Creo que esta es la crítica de un disco de McCartney que me resulta más difícil. Entre los seguidores del ex-Beatle está extendida la idea de que este álbum es el punto más bajo de la carrera del genio zurdo y, en mi clasificación particular, si no ha sido último si ha ocupado siempre los puestos menos favorecidos. Su sonido siempre me ha resultado artificioso y artificial y nunca he sido un defensor de los sonidos ochenteros que, aquí, predominan… Pero de cara a escribir estas líneas, he vuelto a escucharlo y me he llevado más de una agradable sorpresa al redescubrir canciones que había juzgado más por su producción (que me sigue sonando horrible) que por su calidad musical, gran error, amigos.

Tras el fiasco que supuso el largometraje “Give My Regards to Broad Street” en 1984, McCartney decidió reinventarse y contrató al productor de moda, Hugh Padgham (Peter Gabriel, Genesis, XTC, Phil Collins, The Police). Paul quería sonar contemporáneo y tapar la boca a todos los críticos que recurrentemente le acusaban de vivir de las glorias del pasado. Paul, que parecía desesperado por encontrar un compañero de composición tras la muerte de Lennon y tras haber trabajado con Stevie Wonder y Michael Jackson en los LP’s anteriores, cuenta con la ayuda del 10cc Eric Stewart en más de la mitad de las canciones del álbum. Stewart ya había trabajado con Paul en los dos LP’s anteriores, pero como músico de sesión.

Las sesiones de grabación comenzaron en marzo de 1985 y en ellas participaron artistas invitados, como Pete Townshend (The Who), Phil Collins (Genesis) y el propio Eric Stewart. El disco se editó definitivamente  el 22 de agosto de 1986 en Estados Unidos y el 1 de septiembre  en Inglaterra y, aunque recibió críticas entusiastas en un primer momento, fue el mayor fracaso de su carrera musical hasta aquella fecha (número 8 en Inglaterra y 30 en USA)…

El disco arranca en una línea más bien clásica con “Strangehold“, un rock más que correcto y la primera de las composiciones McCartney-Stewart. No es una joya, pero es una fantástica forma de empezar un disco, tiene gancho. No obstante, el cambio de tercio es más que radical cuando escuchamos las primeras notas de “Good Times Coming / Feel The Sun” ¿qué coño es esto?, esa gélida batería electrónica ese loco juego de pan…, pero olvidémonos del sonido, al carajo con esa producción artificiosa y no prestemos atención a sus absurdos y tediosos pasajes instrumentales (tan propios de la época)…, ese estribillo es fantástico, su línea de bajo, su infecciosa cadencia…, y entonces entra la segunda parte -“Feel The Sun”- mucho más tradicional y  bastante disfrutable. No tengo claro si esta canción me gusta por el respeto que le tengo a McCartney o por que realmente es buena, el caso es que me gusta.

Los sonidos electrónicos siguen predominado en “Talk More Talk“, una baratija ornamentada con ruidillos de estudio y una gruesa capa electrónica. Olvidable. Las cosas mejoran y mucho con otra de las composiciones del tándem McCartney-Stewart, la misteriosa y comúnmente olvidada “Footprints“, una hermosa balada cuya belleza se sobrepone a una producción que pretende tomar demasiado protagonismo.

La cara A concluye con el baladón del disco, la notable “Only Love Remains“, un romántico y elegante tema marca de la casa que tuvo poco éxito (número 34) tras ser editada como single. Buena canción aunque queda muy lejos de las grandes baladas de Paul tanto en su etapa Beatle como en solitario.

La cara B arranca con el single principal del LP y sin duda su tema más comercial, “Press“. Un sencillo y agradable tema pop rebozado de sonidos electrónicos para adaptarlo a los nuevos tiempos. El resultado no es malo y, aunque resulta un poco forzado, sorprende su mal resultado en listas (número 30), teniendo en cuenta que el gran éxito de los anteriores singles de McCartney. Quizás sonaba demasiado modernos para sus seguidores clásicos y demasiado antiguo para los nuevos oyentes.

Pretty Little Head“, la siguiente canción, significó otro fracasó en su edición como single (número 38), y supone un claro avance en busca de actualizar su sonido penetrando en ambientes cercanos al dance. La canción fue calificada por la crítica como “salvaje, de alta experimentación y computerizada” y también la destacaron como un “sueño abstracto de sonido espacial y batería explosiva”. Con el paso del tiempo, ha quedado más como una curiosidad que como otra cosa.

En “Move Over Busker” Paul parece haberse tragado al David Bowie de “Scary Monsters”. El sonido Bowie se completa con la presencia de  Carlos Alomar y el resultado es un buen tema que, como le pasa a la mayoría del LP, dista mucho de ser sobresaliente, pero también está muy lejos de ser malo. Me gusta.

La recta final del álbum llega con la vibrante “Angry“, en la que Paul une su bajo a la guitarra de Pete Townshend y la batería de Phil Collins en un buen número de rock que es uno de los mejores momentos del LP, antes de llegar al último tema: “However Absurd“. Una curiosa balada que alterna momentos de melodía casi infatiloide con otros realmente brillantes. Un más que digno final para un disco que no merece suspender, pero tampoco buena nota. Sus detractores probablemente no lo serían tanto si la producción fuera otra, menos computerizada y más orgánica…, por otro lado, sus defensores no están juzgando a Macca con la misma dureza que hicieron con otros dinosaurios de los 60 que, en general, tan mal lo pasaron en los años 80.

En resumen, me he estado preguntando durante mucho tiempo si este disco me gustaría si no fuera de Paul McCartney, cuando realmente me debería haber preguntado de si el hecho de saber que es un disco de Paul McCartney me ha impedido juzgar justamente un álbum que viniendo de un menos mítico compositor hubiera disfrutado con menos prejuicios. Probablemente no sea un buen disco de Paul McCartney, pero quizás sea un buen disco a secas.

VALORACIÓN GUILLETEK: 6/10

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Paul McCartney: “Pipes Of Peace” (1983) (6,5/10)

Pipes Of Peace (McCartney)
Say Say Say (McCartney-Jackson)
The Other Me (McCartney)
Keep Under Cover (McCartney)
So Bad (McCartney)

The Man (McCartney-Jackson)
Sweetest Little Show (McCartney)
Average Person (McCartney)
Hey Hey (McCartney-Clarke)
Tug Of Peace (McCartney)
Through Our Love (McCartney)

En un principio “Tug Of War”, el fabuloso disco que McCartney editó en 1982, estaba destinado a ser un doble LP. El concepto era enfrentar canciones de tono melancólico a otras más alegres y contraponerlas. Finalmente, se decidió que “Tug Of War” fuera un disco simple con lo que Paul se encontró con mucho material excedente que no quiso desaprovechar, por lo que, más la mitad de de las canciones incluidas en este “Pipes Of  Peace”, provienen de las sesiones del álbum de 1982.

El elenco de músicos que aparecen en el LP es básicamente el mismo que el que grabó “Tug Of War” -Ringo Starr incluido- y George Martin vuelve a estar al mando de la mesa de mezclas, sin embargo el Imagensonido es mucho más contemporáneo y menos exquisito que el del LP anterior. En ello tuvo mucho que ver el guitarrista y líder de 10cc Eric Stewart y sobre, todo, la colaboración de Michael Jackson.

Jackson, por entonces la estrella más rutilante del momento tras la edición de “Thriller” ya había colaborado previamente con McCartney en la ñoña “The Girl Is Mine” (incluida en el citado “Thriller”) y había incluido una versión del “Girlfriend” de Paul en su LP “Off The Wall”. Paul solicitó su colaboración y, juntos, compusieron un par de canciones que se incluirían finalmente en este “Pipes Of Peace”. Ambos músicos tuvieron una excelente relación hasta 1985, cuando su amistad se truncó abruptamente una vez  Jackson compró los derechos de edición las canciones de los Beatles

ATV propietaria de los derechos había decidido vender los derechos de edición de las canciones de Lennon y McCartney, y se pusieron en contacto con McCartney al que le ofrecieron el catálogo por 20 millones de dólares. Paul aceptó la oferta pero dijo que iba a llamar a Yoko Ono para comprarlo a medias, como condescendencia con la viuda del coautor del catálogo, John.  Yoko aceptó pero dijo que intentaría renegociar el precio y McCartney creyó que merecería la pena que lo intentara.

Entre tanto, un día hablando, Paul recomendó a Jackson que debería introducirse en el mundo de la edición musical (Paul era todo un experto y ya había comprado el catálogo de gente como Buddy Holly)… Michael Jackson, millonario absoluto por las ventas de “Thriller”, ofreció sin previo aviso más de 47 millones de dólares por toda la empresa ATV, incluyendo el catálogo de The Beatles…, al día siguiente Michael llamó a McCartney: “He comprado tus canciones” Desgraciadamente, Jackson enseguida empezó a hacer un uso dudoso de los derechos: en 1984 Nike lanzó una campaña de zapatillas con “Revolution” como melodía…Una canción que resumía el sentimiento rebelde de una época, era un vehículo mercantil en los 80… Paul nunca volvió a hablar a Michael Jacson y le criticó en múltiples entrevistas.

Sea como fuere, la colaboración entre ambos músicos generó un fantástico single de adelanto para el LP: la funky “Say, Say, Say“. La canción fue un megahit mundial en  octubre de 1983 (número 2 en Inglaterra y 1 en USA), apoyado por un muy difundido videoclip. Un clásico, que ayudó mucho al posterior lanzamiento del LP

Finalmente el decimosegundio Lp de estudio post-Beatle de Paul McCartney (quinto bajo su nombre en solitario) vio la luz en octubre de 1983. La crítica lo recibió de forma tibia y tuvo un éxito relativo, ya que fue número 4 en Inglaterra pero sólo número 15 en Estados Unidos, marcando el comienzo del declive comercial en Estados Unidos de McCartney. La comparación con el excelso “Tug Of War” no favoreció a un LP que, aunque tiene muy buenos momentos, dista mucho de ser brillante. En absoluto se trata de un mal álbum, pero, a pesar de la excelencia de sus singles, resulta anodino y en pocos aspectos memorable.

Y eso que el arranque es sobresaliente con la fabulosa “Pipes Of Peace“, una extraordinaria canción pop de aires reggae con mensaje pacifista. Esta fantástica canción fue editada con enorme éxito como single en Inglaterra en diciembre de 1983 apoyada por un no menos genial videoclip rememorando la famosa tregua del Día de Navidad de 1914 entre las tropas inglesas y alemanas. Simplemente maravillosa. Un número 1 en toda regla.

El buen tono se mantiene con el hit “Say, Say, Say“, el mejor fruto de la colaboración McCartney-Jackson, y hace imaginar un disco de gran altura pero “The Other Me” empieza a poner las cosas en su sitio. ¿Se trata de una mala canción?, en absoluto, es agradable, melódica, impecablemente interpretada…, pero hablamos de Paul McCartney, si acaso el más importante creador de melodías de la historia del rock. Sabe a poco. Algo parecido ocurre con “Keep Under Cover“, en la que McCartney parece ser abducido por la ELO en un correcto pop que tampoco parece llegar a ningún sitio y al que parece sentarle mejor una producción menos recargada (tal y como puede escucharse en algunas demos de estudio).

La cara A se cierra con la elegante y azucaradísisma balada “So Bad“, ñoña a más no poder pero con una excelente melodía. Fue la canción elegida como segundo single en Estados Unidos, en lugra de “Pipes Of Peace” y fracasó comercialmente apenas alcanzando un Top-30. Una bonita canción con una memorable línea de bajo.

La cara B se abre con “The Man” un nuevo dueto con Michael Jackson que, aunque no es ninguna joya, suena “muy de 1983” y debió ser editada como single para aprovechar su tirón comercial…, ¿como canción?, olvidable.

Sweetest Little Show” es una de esas canciones que a Paul se le caen de los bolsillos. McCartney es frecuentemente indulgente con su producción y este tipo de canciones lo demuestran, el fragmento acústico instrumental a mitad del tema es lo mejor de una canción que tiene tantos aspectos destacables como criticables: ninguno. Igual de ligera resulta “Average Person“, insisto, ninguna canción de este disco es mala, pero tampoco ninguna -exceptuando cuatro canciones- están a la altura de su autor.

Afrontamos la recta final con el disfrutable instrumental “Hey Hey” obra de McCartney y el excelente bajista Stanley Clarke, antes de llegar a la experimental “Tug Of Peace” en un estilo muy afro-funk y en la que Paul juega con fragmentos de “Tug Of War” adelantando técnicas propias del tecno-rap.

El honor de cerra el Lp corresponde a la pomposa pero notable “Through Our Love“, quizás ligeramente sobreproducida pero de indudable calidad. Y este es el punto final a un Lp que te deja sensaciones encontradas: tienes la sensación de haber escuchado grandes canciones (“Pipes Of Peace”, “Say Say Say” y, en menor medida, “So Bad” y “Through Our Love”), pero también tienes cierta sensación de aburrimiento…, no puedes afirmar que tal o cual canción es mala…, pero pasadas unas semanas tampoco vas a recordar la mayoría…

Siempre he pensado que este era un “disco de trabajo”, con el que Paul quiso aprovechar el material sobrante del sobresaliente “Tug Of War” y ganar tiempo mientras preparaba su gran proyecto en esta primera mitad de los 80: su debut cinematográfico con “Give My Regards To Broad Street”

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 6,5/10

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Paul McCartney: “Tug Of War” (1982) (9,5/10)

Tug Of War (McCartney)
Take It Away (McCartney)
Somebody Who Cares (McCartney)
What’s That You’re Doing (McCartney-Wonder)
Here Today (McCartney)
Ballroom Dancing (McCartney)
The Pound Is Sinking (McCartney)
Wanderlust (McCartney)
Get It (McCartney)
Be What You See (Link) (McCartney)
Dress Me Up As A Robber (McCartney)
Ebony And Ivory (McCartney)

Tras el escarceo en solitario que supuso “McCartney II” (1980), la idea de Paul era lanzar un nuevo álbum con sus Wings y volver a contar con el productor de los Beatles, George Martin: “llevaba sin trabajar con George desde que lo hicimos en “Live And Let Die” y, ya sabes, me gusta su trabajo como productor, así que lo llamé y a él también le apetecía…, tan simple como eso. La idea era que produjera el siguiente álbum de Wings”.

En julio de 1980 Paul y Linda estuvieron trabajando en el nuevo álbum de Ringo Starr “Stop And Smell The Roses” y, en Agosto del mismo año, Paul y Denny se encerraron en casa de los McCartney para grabar algunas demos. Muchas de ellas acabaron formando parte de este “Tug Of War” (“Ballroom Dancing”, “Take It Away”, “Dress Me Up As A Robber”, “The Pound Is Sinking”, “Dress Me Up As A Robber”, “Ebony And Ivory”, “Wanderlust”), otras se editaron tiempo después, (“Keep Under Cover“, “Average Person“,  “Sweetest Little Show” y “We All Stand Together“) y otras quedaron inéditas (“The Unbelievable Experience“,  “Give Us A Chord Roy“, “Seems Like Old Times” y  la divertida y notable “Take Her Back Jack“). Pero George aunque elogió parte del material, animó a McCartney a que compusiera más: “Me dijo, mira llevas siendo demasiado tiempo tu propio jefe, si vamos a trabajar juntos tienes que aceptar mis críticas, puede que no te guste pero, así, funcionará”.

Con nuevos temas, las sesiones comenzaron en diciembre de 1980 pero Laurence Juber y Steve Holly no llegaron a incorporarse tras anunciar que abandonaban el grupo. Paul, Denny y Linda estaban decididos a seguir juntos cuando en la mañana del 9 de diciembre de 1980, McCartney se despertó con la terrible noticia: John Lennon, su eterno compañero, había sido asesinado en Nueva York. La relación de Paul y John había pasado de su inquebrantable amistad en los 60 a su encarnizada enemistad de la primera mitad de los 70. Desde 1975 su relación se había normalizado y, aunque no era lo de antes, era cordial y amigable. John había muerto y a Paul no se le ocurrió nada mejor que irse a trabajar. Después de comer, en el estudio, llamó a Yoko para ofrecer sus condolencias, la esposa de Lennon le hizo saber el cariño que su difunto amigo aún sentía por él (John te quería, te quería mucho”…). Cuando dejó el estudio, bien avanzada la tarde, se encontró con decenas de periodistas. Sus primeras declaraciones fueron: “Estoy muy conmovido, ya sabes, es una noticia terrible… He pasado el día en el estudio escuchando nuevo material porque no tenía ganas de quedarme sentado en casa…”. Cuando le preguntaron por cuándo se enteró de la noticia, contestó: “Por la mañana, en algún momento”, y preguntó a los periodistas si todos lo sabían, a lo que contestaron que sí. McCartney dijo entonces: “Es un fastidio, ¿No es así?” (vídeo). Estas declaraciones fueron publicadas, y su  gesto fue muy criticado.  Cuando llegó a casa se sentó a ver las noticias  y lloró amargamante junto a su familia. . Pocos meses después, en una entrevista de televisión, Paul apenas puede contener las lágrimas al escuchar “Beautiful Boy” (vídeo).

Paul no volvió al estudio hasta el 14 de diciembre, pero las sesiones se pararon por las fiestas navideñas y no se retomaron hasta febrero de 1981. Dave Mattacks se incorporó en la batería junto a Linda, Paul y Denny pero, a sugerencia de George Martin, se decidió que era absurdo restringirse a los miembros de un grupo y que debería utilizar al músico que mejor pudiera interpretar la canción en su instrumento. De esta forma, se incorporaron los baterías Adrian Sheppard, Campbell Maloney, Steve Gadd, y el bajista Stanley Clarke. Poco después, Paul decidió que estaría bien invitar a algunos camaradas para que aparecieran como “estrellas invitadas” y, así, Ringo Starr, Stevie Wonder y Carl Perkins se unieron al plantel.

Obviamente este ya no era el disco de un grupo y, en abril de 1981, se anuncia la separación oficial de Wings y Denny abandona el estudio siendo sustituido por el 10cc Eric Stewart. Concluidas las sesiones, Paul tenía material para un disco doble, pero, bajo consejo de George Martin, decidió hacer una selección y editar un LP sencillo. Al final, el proyecto se conviertió en el cuarto trabajo de McCartney en solitario y, bajo el titulo definitivo de “Tug Of War”, se editó en abril de 1982 con un éxito en arrollador en todo el mundo (nº1 en USA e Inglaterra). La crítica aclamó el disco (Rolling Stone le dio 5 estrellas y habló de “la obra maestra quien siempre supimos que Paul McCartney podía grabar”) y las ventas fueron espectaculares. Y es que estamos ante un disco es sencillamente maravilloso, redondo, sin fisuras. Está muy trabajado y,al no tener que estar limitado a una pequeña banda y poder contar con músicos de sesión de gran nivel y,  el LP roza la exquisitez a nivel de arreglos e interpretación. Quizás se puede achacar que es un LP muy tranquilo y falto de algún tema un poco más brioso.

A nivel de composición, Paul está en una forma excelente y construye un buen puñado de melodías sobresalientes que brillan ya desde el principio con la fantástica canción que da título al LP.  “Tug Of War” es una balada con un grandilocuente fondo orquestal que la enriquece y hace destacar su excelsa melodía. Gran forma de arrancar…, pero es que, el genial pop de cadencias reggae que nos oferta “Take It Away” (con Ringo tras los tambores, por cierto), no hace sino confirmar las expectativas: estamos ante algo grande.

Pero, por si era poco, Macca nos chuta una sobredosis de melancolía con “Somebody Who Cares“, otra vez un sobresaliente corte de pop mccartiano arreglado con un gusto pasmoso, para después levantarnos de la silla con un funky escrito tête à tête con el maestro del género, Stevie Wonder, “What’s That You’re Doing?”. La verdad es que suena mucho más Wonder que a McCartney…, pero es una gozada.

Una cara A para el recuerdo concluye de la mejor forma posible con “Here Today“, el sentido homenaje de Paul a su amigo John tras su muerte. La letra es suficientemente explícita: “Y si dijera que yo realmente te conocía bien, ¿cual sería tu respuesta si estuvieras aquí hoy? / Pues, conociéndote, probablemente te reirías y dirías  que nosotros somos polos opuestos …si estuvieras aquí hoy… /  Pero, en lo que a mí respecta, aún recuerdo como era antes  y ya no puedo contener las lágrimas más… te quiero… / ¿Recuerdas cuando nos conocimos?, supongo que se podría decir que nos hacíamos los duros, no entendíamos nada, pero siempre podíamos cantar / ¿Recuerdas aquella noche en que lloramos porque ya no había ninguna razón para guardarlo todo dentro?  Nunca entendimos ni una palabra, pero siempre estabas allí con una sonrisa /  Y si dijera que realmente te quería y que me alegraría de que aparecieras, así, estarías hoy aquí , como estás en mi canción“… Sin palabras… Mucha gente ha querido ver en esta canción un “segundo Yesterday”, el tratamiento musical y el arreglo de Martin es, intencionalmente,  muy parecido.

Una de las pocas concesiones al rock del disco es la efectiva “Ballroom Dancing“, la canción más movida del disco. McCartney juega con su amplio registro vocal en un buen corte rock que refresca el tono hasta aquí maravillosamente melancólico del LP. No obstante el maravilloso aire tristón del disco vuelve con la soberbia “The Pound Is Sinking“, una genial canción-río de Paul que es pop en estado puro. Una buena línea de bajo -a cargo de Stanley Clarke- y una brillante guitarra eléctrica del propio Paul refuerzan este tema en el que McCartney se burla del mercado monetario.

El punto álgido del LP llega con la extraordinaria “Wanderlust“, incomprensiblemente no lanzada como single y una de las mejores canciones que McCartney ha escrito en su carrera… incluido su periodo Beatle. Un clásico nunca suficientemente ponderado. No conozco muchas canciones mejores, una obra maestra.  Con “Get It“,  volvemos a relajar el tono y escuchamos a Paul y a Carl Perkins  cantar un fantástico y desenfadado country-rock. Excelente.

Nos dirigimos hacia el final del disco a través de un pequeño e interesante puente  -“Be What You See“-  de apenas treinta segundos antes de llegar a “Dress Me Up As A Robber“, una extraña y rítmica canción que, sin duda,  es de lo más flojo de un disco sobresaliente…, aunque marca el camino de futuras sonoridades, ¿no, Jamiroquai?

El gran final llega con la archiconocida “Ebony and Ivory“,  un megaéxito planetario que Paul compuso y luego interpretó junto a a Stevie Wonder. Todos la hemos oído mil veces, es uno de los himnos anti racismo más populares que se han compuesto y un número uno mundial. Su exceso de popularidad y su aire radioformulero no pueden ocultar una notable melodía y un mítico dúo entre dos de los más grandes músicos sobre la faz de la Tierra.

Y así concluye un disco sobresaliente, brillante en lo musical y estimulantemente melancólico. Una joya atemporal que, a pesar de su enorme éxito comercial en 1982, el tiempo no ha tratado con la justicia que merece negándole el sitio que merece entre los mejores álbumes de la historia.
VALORACIÓN GUILLETEK: 9,5/10
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The Beatles. Capítulo 22 (2000-2004). La muerte de George, “Let It Be…Naked” y el último concierto de Paul en España.

El primer lanzamiento de los Beatles en el siglo XXI no pudo ser mejor, 13 de noviembre de 2000, Se edita “The Beatles 1“, un recopilatorio de las 27 canciones del grupo que alcanzaron el número 1 de las listas en Inglaterra y/o Estados Unidos. De esta forma, el CD, contenía “Love Me Do”, “From Me To You”, “She Loves You”, “I Want to Hold Your Hand”, “Can’t Buy Me Love”, “A Hard Day’s Night”, “I Feel Fine”, “Eight Days A Week”, “Ticket to ride”, “Help!”, “Yesterday”, “Day Tripper”, “We Can Work It Out”, “Paperback Writer”, “Yellow Submarine”, “Eleanor Rigby”, “Penny Lane”, “All You Need is Love”, “Hello, Goodbye”, “Lady Madonna”, “Hey Jude”, “Get Back”, “The Ballad of John and Yoko”, “Something”, “Come Together”, “Let It Be” y “The Long and Winding Road“. Las ventas del disco superan las mejores previsiones: debutó en el número uno en la lista de ventas de 35 países, batiendo todos los récords y conviertiéndose en el álbum con mejor debut de la historia, vendiendo 10 millones de ejemplares en un mes. En 2009 fue declarado el disco más exitoso de la década con más de 30 millones de copias vendidas.

Es un muy buen recopilatorio pero, al centrarse sólo en los singles megahits del grupo, quedan fuera grandes joyas. No hay temas de “Rubber Soul”, “Sgt. Pepper’s” ni del “Álbum Blanco” (no extrajeron singles) y quedan fuera joyas que aunque no fueron número 1, sí fueron muy populares: “All My Loving”, “And I Love Her”,  “Michelle”, “Drive My Car”, “Girl”, “Norwegian Wood”, “Here There And Everywhere”, “For No One”, “Taxman”, “Sgt Pepper´s”, “With A Little Help From My Friends”, “Lucy In The Sky With Diamonds”, “A Day In The Life”, “Magical Mystery Tour”, “I Am The Walrus”, “The Fool On The Hill”, “Strawberry Fields Forever”, “Penny Lane”, “Back In The USSR”, “Blackbird”,  “Here Comes The Sun”… En fin, que el “Rojo” y el “Azul” son recopilatorios mucho más completos, si bien este “One” es un excelente repaso por la faceta más comercial del grupo. Una delicia con un éxito grandioso.

A estas alturas Paul empezaba a dejarse ver con la modelo Heather Mills, conocida por su activismo tras perder una pierna tras ser atropellada por un motorista. Mills y Paul se conocieron durante un evento benéfico organizado por ella para conseguir fondos con la finalidad de ofrecer tratamientos de prótesis a personas necesitadas. McCartney quedó prendado de ella y a los pocos meses estaban saliendo juntos, para regocijo de la prensa del corazón británica. Los hijos de Paul no aceptaron bien a Heather y, especialmente, Stella -ya en esta época una famosa diseñadora de moda- veía en ella una cazafortunas que intentaba ocupar el puesto de su madre. No obstante, Paul persistió en su relación y empezó a dejarse ver acaramelado con Heather en varios “saraos” londinenses.

El 7 de mayo se edita el que probablemente sea el mejor recopilatorio de Paul: “Wingspan: Hits and History“. Si bien el doble CD sólo recoge el periodo 1970-1984, la selección es fabulosa y sirvió para que el disco, al que acompañó un documental para TV, alcanzará el segundo puesto en las listas de ventas. Allmusic escribe, “Ha estado minusvalurado. La discografía de McCartney en solitario es rica y meritoria, y si tienes que convertirte este álbum es la mejor forma de empezar”

El 11 de septiembre de 2001, el día de los atentados de las Torres Gemelas de Nueva York, Paul y Heather estaban en el aeropuerto de NY. McCartney pudo ver, desde los televisores de la terminal, el derrumbamiento de las Torres del WTC. De vuelta a su hotel “tenía que dejar salir todo los que estaba sintiendo, y lo más fácil para mí era componer una canción”. Paul reaccionó  y organizó junto al productor cinematográfico Harvey Weinstein The Concert for New York City, un macroconcierto que tuvo lugar en el Madison Square Garden el 20 de octubre y que contó con la colaboración de un gran número de artistas: Eric Clapton, Mick Jagger, Keith Richards, Elton John, James Taylor, Billy Joel, Bon Jovi, Sheryl Crow, The Who… y, por supuesto, Paul, quien , ataviado con una camiseta en tributo a los bomberos de Nueva York interpretó “I’m Down“, una conmovedora versión de  “Yesterday” sólo con cuerdas y “Let It Be” con todos los partcipantes del concierto sobre el escenario. No obstante, lo más destacado fue el estreno de esa canción que Paul había compuesto justo el día de los atentados: “Freedom“, una sencilla y emotiva canción que se convirtió en el himno oficioso post-atentados.

Un nuevo brío a causa de su nueva relación, Paul edita el 11 de noviembre de 2001 su nuevo álbum de estudio, el primero tras cuatro años de silencio desde la publicación del fabuloso “Flaming Pie” de 1997. Para “Driving Rain” (enlace a crítica en Guilletek’s), título del álbum, Paul reclutó una nueva banda, en un ejercicio muy similar al que hizo en 1989 con “Flowers In The Dirt”: quería editar un álbum para salir de gira.  Los elegidos fueron Rusty Anderson (guitarras y voces) y Abe Laboriel Jr. (batería y voces). McCartney también quiso dar a su música un aire más contemporáneo contando con los servicios del productor David Khane (The Strokes, Sugar Ray)… Pero el disco no tuvo éxito y no paso del puesto 26 en Estados Unidos y del 46 en Inglaterra.

Y es que, aunque el álbum tiene momentos brillantísimos como el inconmensurable “From A Lover To A Friend” en la que Paul parece pedir permiso a la fallecida Linda para empezar su nueva relación, la potente “About You“, el baladón “I Do” o el maravilloso pseudo instrumental “megabeatelero” “Heather“, dedicado como “Your Loving Flame” a su nuevo amor, el resto del disco es de agradable escucha pero considerablemente anodino

Entre tanto George recibió una pésima noticia, su cáncer se había reproducido. En ese momento George supo que iba a ser el fin y tomó una firme decisión: asegurarse de que su muerte causara el menor dolor posible a sus seres queridos, especialmente a Olivia y Dhani, su mujer y su hijo. Una persona cercana a Harrison afirmaba que planeó su muerte “como un faraón egipcio”.

Poco después del ataque que sufrió en su casa y que vimos en el anterior capítulo, se centró en finalizar un nuevo álbum de estudio en el que quería que Dhani, su hijo, participara. George recuperó algunas canciones que había grabado en la época de “Cloud Nine” y para el resto fue contando, además de con Dhani, con algunos músicos amigos como Jim Keltner y Jeff Lynne (que además se encargaría de la producción). No obstante, el estado de George fue empeorando y decidió trasladarse a Suiza donde se sometió a un un tratamiento a base de rayos de cobalto a cargo del famoso oncólogo Franco Cavalli. Durante su estancia en aquel país, él y Olivia se compraron una villa llamada Collina d’Oro, en la pintoresca Montagnola -al lado del lago Lugano- donde George pudo disfrutar de su enorme afición a la jardinería y desplazarse, a duras penas, a un estudio de grabación sin levantar el revuelo de la prensa. A estas alturas, George ya no podía andar y se desplazaba en silla de ruedas. Su hijo Dhani recuerda “Nunca sintió pena de si mismo ni se deprimió. Tomamos la actitud de “bueno, es lo que hay”. Él solía decir ‘oh, cuando me vaya vas a tener que terminar todas estas canciones’ y yo le decía ‘bueno, no si tú las terminas primero, así que levanta el culo… Discutíamos sobre las canciones tanto que me dejo con una buena idea de qué es lo que quería”

Pero, desgraciadamente, en torno a octubre el profesor Cavalli  reconoce que el tratamiento había fallado y que la situación de George no iba a mejorar. Harrison seguía teniendo esperanzas pero, de forma tranquila, quiso empezar a prepararse para lo peor y comenzó a comentarle a Olivia cómo quería que su vida terminara.

Los Harrison se trasladaron después a Nueva York para que George fuera tratado por otro especialista en cáncer, el  famoso Dr. Gil Lederman, que bombardeó el tumor de Harrison con radiación sin el menor resultado. La suerte estaba echada. Entre tratamientos, Harrison le dijo a Olivia que quería ver a todas las personas clave de su vida con las que le quedaban asuntos por resolver: Paul fue uno de los primeros. La relación con McCartney había mejorado sensiblemente tras los Anthology y la muerte de Linda (a cuyo funeral George asistió), pero durante casi 25 años había sido inexistente. Cuando se encontraron, ambos se fundieron en un abrazo y lloraron amargamente. El resentimiento ocasionado por las eternas batallas legales que tuvieron en los 70 tras la separación de los Beatles, fue enterrado definitivamente…, “Nada de eso importa ya”, dijo George a su viejo amigo.

Después Harrison se preocupó de los detalles finales. Tras lo sucedido con John Lennon, tenía claro que no quería el lugar de su muerte se convirtiera en un lugar de peregrinación para fans. La única manera segura de evitar que esto ocurriera era mantener el máximo secreto sobre su paradero. La relación de Paul y George se hizo muy fuerte en los últimos días de la vida de Harrison, así que Paul, sabedor de los deseos de George, le ofreció su recién comprada mansión de Beverly Hills (Heather Road 9536), como último destino. George, agradecido, aceptó y el jueves 22 de noviembre,  fue transportado en secreto en su jet privado a la casa de se amigo. Paul recuerda el momento y como le impresionó que George le cogiera la mano: “es gracioso, pero incluso cuando éramos muy amigos, siendo jóvenes, jamás nos dimos la mano. Estuve sentado junto a él durante horas mientras le aplicaban el tratamiento para el cáncer, le quedaban pocos días para morir. Hacíamos muchos chistes, cosas simplemente divertidas, locas. Estuvo bien. Era como si soñáramos”. Cuando Paul y Heather salieron de la casa, McCartney rompió a llorar, tenía claro que no volvería a ver a George.

Harrison pasó sus últimos días en cama. Pidió la presencia de dos devotos Krishna que se turnaban para cantar el “Hare Krishna” una y otra vez, un detalle muy importante para Harrison puesto que, según esta religión, cualquiera que oiga el nombre de Krishna en el momento preciso de su muerte irá directo hacia Dios. El día 29 de noviembre de 2001, George Harrison murió, tranquilo y en silencio.

Las reacciones de sus amigos no se hicieron esperar. Paul McCartney afirmó “Le echaremos en falta. Era un tipo grande, repleto de amor por el mundo y que tenía poca paciencia con las estupideces de la gente. Estoy hundido y muy triste… Era como mi hermano pequeño. Sabíamos que estaba enfermo desde hacía mucho tiempo. Era un tipo adorable y un hombre muy valiente, dotado de un fantástico sentido del humor”Yoko Ono, dijo que la vida de Harrison fue “mágica” y dio mucho con su música, su ingenio y su sabiduría. Gracias, George, fue grandioso conocerte”,. Ringo fue escueto, “era mi mejor amigo. Lo echaré en falta por su sentido del amor, de humor y  su sentido de la música”.

Como última broma y por insistencia de George, en el parte de defunción se puso que el lugar de su muerte había sido el 1971 de Coldwater Canyon, una dirección inexistente. Lo que George no midió es que cuando, inevitablemente, el engaño salió a la luz, un juez de Los Ángeles abrió un caso por falsificación de documentos haciendo que Olivia se enfrentara a una pena de hasta seis meses de prisión.  El tema no fue solucionado hasta el 16 de marzo de 2002, fecha en la que fue archivado.

A principios de Diciembre de 2001, la familia Harrison trasladó las cenizas desde Los Ángeles hacia un destino desconocido. Aparentemente iban a ser arrojadas en el jardín de su villa suiza, pero nadie ha podido confirmarlo, a día de hoy, no se sabe si el destino final de los restos de George fue el país alpino o la aguas del río Ganges en la India.

En abril de 2002, Paul completó su banda con el guitarrista/bajista Brian Ray y el teclista Wix Wickens, con el que ya había colaborado en sus giras de los 90. Brian y Wix se unieron a Paul, Rusty Anderson y Abe Laboriel Jr para comenzar “The Drivin USA Tour”, una gira de 27 fechas por Estados Unidos y Cánada que McCartney interrumpe en Junio de 2002 para casarse con Heather Mills.

Paul y Heather se casaron en un castillo emplazado en el condado de Monaghan -en la campiña Irlandesa- dándose el “sí quiero” al compás de “All You Need Is Love”. Entre los 300 invitados estaban Ringo y algunos amigos músicos como Eric Clapton o David Gilmour. Los tres hijos de Paul y Linda, Mary, Stella y James, que se opusieron frontalmente a su padre cuando les anunció su compromiso con Mills, finalmente decidieron asistir al evento, al igual que Heather -hijastra de Paul e hija de Linda.

Paul gastó 3 millones de dólares en la celebración de la boda, convirtiéndola en la segunda más cara de la historia tras la de Liza Minelli y el productor David Guest

Tras la resaca de la boda y cumplido el preceptivo viaje de novios, Paul vuelve a lo suyo y continúa la gira con 32 conciertos por Norte América y Asia, desde septiembre a noviembre de 2002. Fue una gira de gran nivel, con Paul en una excelente forma vocal y la banda sonando de forma muy convincente. McCartney versiona además algunas canciones de los Beatles que aún no había tocado nunca en directo (“Hello Goodbye” (enorme), “Getting Better“, “Mother Nature’s Son“, “You Never Give Me Your Money“. No obstante este “Back In The US Tour” será recordado por los sendos homenajes a sus fallecidos compañeros John y George: con “Here Today” Paul retoma la canción que, en 1982, dos años después de su asesinato, dedicó a John Lennon… y es demoledora oírla veinte años después. Tanto o más emotivo resulta el homenaje a George: Paul toma uno de los instrumentos preferidos de George, el ukelele, para realizar una soberbia versión de una de las mejores canciones que Harrison nunca compusiera, “Something“.

McCartney puso fin a esta exitosa gira, con casi 130.000.000 de dólares recaudados, editando -sólo en Japón y Estados Unidos- el brillante doble CD y DVD en directo “Back In The US“. A pesar de ser el sexto álbum en directo de Paul, consiguió un buen rédito comercial alcanzando el puesto número 8 en listas. Aunque, sobre todo, y a pesar de su indudable calidad musical, este álbum será recordado porque McCartney -como hiciera en 1976 con “Wings Over America”-  alternó el nombre de los apellidos de la dupla “Lennon-McCartney” en la firma de las canciones de los Beatles. Así, las canciones de los Beatles que Paul interpretó en esta gira aparecen firmadas como “McCartney-Lennon”… Pero, ¿por qué hizo esto Paul?. En primer lugar, recordemos que Paul y John llegaron al acuerdo de firmar juntos todas las canciones que cualquiera de los dos compusiera, así Paul aparece en los créditos de “Help!” o “Strawberry Fields Forever” cuando es una canción e John y de igual forma Lennon aparece en los de “Yesterday” o “Hey Jude” cuando no aportó nada a las mismas. Paul y John acordaron que el orden fuera Lennon-McCartney aunque acordaron que los créditos podían invertirse si alguno de ellos quería en cualquier versión futura (de hecho Paul, en vida de John, lo hizo en  en 1976 con “Wings Over America” y Lennon dijo públicamente “no hay problema con eso”). A principios de los 90, Paul llamó a Yoko para solicitarl el cambio de orden en “Yesterday”, pero Ono se negó.

McCartney respetó el orden clásico en en 1976 en sus anteriores trabajos en directo: “Tripping the Live Fantastic” (1990), “Unplugged” (1991) y “Paul is Live” (1993), pero decidió cambiarlo tras comprobar que Yoko había quitado su nombre de “Give Peace a Chance” en la edición del recopilatorio “Lennon Legend: The Very Best of John Lennon” en 1997. Es cierto que Paul no escribió ni una letra ni aportó una nota a “Give Peace a Chance“, y eso es lo que Yoko justificó para quitar su nombre de los créditos, pero John en su momento firmó la canción como “Lennon-McCartney” puesto que la editó siendo un Beatle (1969). Paul, de forma un poco infantil, respondió a la “ofensa” alternando el orden de los nombre en los créditos y provocando declaraciones púbicas altisonantes de Yoko Ono acusándole de no respetar la memoria de su compañero. Paul no volvería a hacerlo.

El 18 de noviembre de 2002, un años después de su muerte, se edita “Brainwashed“, el disco en el que George Harrison estuvo trabajando durante los últimos meses de su vida. En realidad Harrison llevaba trabajando sobre este álbum desde mucho tiempo atrás y algunas canciones -como la fabulosa “Any Road“- datan de 1988, pero fue a partir de 1999 cuando se puso a trabajar en serio sobre el mismo. Lamentablemente, George falleció sin terminarlo y fueron su eterno amigo y productor Jeff Lynne y su hijo Dhani Harrison quienes lo terminaron. No obstante Lynne afirma que, “George había dejado todo bastante claro, sólo hicimos algunos retoques. Él quería un disco muy honesto y no quería grandes producciones, solía decirme “Jeff, no quiero que suene pijo”, así que Dhani y yo no tuvimos que hacer mucho”. El álbum fue extraordinariamente acogido por la crítica y no es para menos. Es un gran disco, de lo mejor de Harrison en solitario, merced a grandes canciones como “P2 Vatican Blues (Last Saturday Night)“, “Pisces Fish“, “Looking For My Life“,  “Stuck Inside a Cloud“, “Rising Sun” o la maravillosa versión del clásico del jazz “Between the Devil and the Deep Blue Sea” en la que George se luce al ukelele. A pesar de las buenas críticas, el disco no tuvo un excesivo éxito, si bien alcanzó un puesto 18 en las listas de éxitos estadounidenses y al el 29 en el Reino Unido.

Apenas 10 días de editarse el disco, tiene lugar, en el Royal Albert Hall de Londres  “The Concert for George“, un tributo musical organizado por  la viuda de Harrison, Olivia, su hijo Dhani y su inseparable amigo Eric Clapton. El tributo, delicioso de principio a fin, arrancó con una sección de música india encabezada por Anoushka Shankar, hija del maestro de sitar de George, Ravi Shankar. Tras la sección de música india, aparecieron los grandes amigos de George Monty Python  cantando “Sit On My Face” y “The Lumberjack Song” (que cuenta con la colaboración de Tom Hanks).

Posteriormente grandes astros musicales interpretaron canciones de George con y sin los Beatles. Así, Jeff Lynne interpreta “The Inner Light“, “I Want to Tell You” y “Give Me Love (Give Me Peace on Earth)Eric Clapton se arranca con “If I Needed Someone” y “Beware Of Darkness“,  el Procol Harum Gary Brooker canta “Old Brown Shoe“, Joe Brown versiona “Here Comes the Sun” y “That’s The Way It Goes“, mientras Tom Petty y sus Heartbreakers tocan “Taxman“, “I Need You” y “Handle With Care” y Billy Preston junto a Eric Clapton se encargan de “Isn’t It A Pity“… Y entonces llega el plato fuerte de la noche: Ringo sube al escenario en medio de una gran ovación para interpretar “Photograph” y “Honey Don’t“…, para posteriormente decir  “Gracias, gracias, gracias… es un gran placer para mí presentaros a otro amigo de George… ¡¡Paul McCartney!!“, el Royal Albert Hall se viene abajo y Ringo se dirige a la batería mientras Paul sube al estrado, dos Beatles en un escenario, no ocurría desde 1970… Paul canta “For You Blue” y coge el ukelele para tocar “Something” junto a Eric Clapton en una versión espectacular que pone la carne de gallina de principio a fin y levanta al público de sus asientos. McCartney sigue siendo el protagonista  en “All Things Must Pass“, tras la cual se retira al piano para hacer los coros en la versión de “While My Guitar Gently Weeps” que canta Eric Clapton. Para el gran final, todos tocan “My Sweet Lord” y “Wah-Wah” (con la curiosidad de tener a Paul tocando en una canción que George compuso criticándole).

La presencia sobre el escenario de Dhani, calcado físicamente a su padre cuando tenía su edad,  resulta absolutamente evocadora. Dhani al final agradece a todos los amigos de su padre dsu presencia en el acto: “Sois los mejores amigos de mi padre. Él os quería y esto que hemos hecho es lo más bonito que podríamos hacer por él…, muchas gracias por todo Eric…, gracias a todos. Qué Dios os bendiga. Pasad un buen día”. En ese momento, Paul se acerca improvisadamente al micrófono y dice “con Dhani en el escenario parece que George se hubiera mantenido joven y el resto fuéramos viejos”, el úblico rompe en risas mientras Joe Brown pone el final a la gala tocando una de las canciones preferidas de George “See you in my dreams“, cómo no, al ukelele.

En marzo de 2003, Paul vuelve a la carretera con 33 fechas en Europa destacando el concierto que el 24 de mayo ofreció en la plaza roja de Moscú  y del que se editó el DVD “Paul McCartney in Red Squareque tuvo un gran éxito de ventas. Concluida la gira, edita el doble cd “Back in the World“, que se diferencia del anteriormente editado (sólo en USA y Japón) “Back In The US” en el reemplazo de “Vanilla Sky” (banda sonora de la película de Tom Cruise), “C Moon” y “Freedom” por “Calico Skies“, “Michelle”, “Let ‘Em In” y “She’s Leaving Home“, y que obtuvo un notable éxito comercial alcanzando el número 5.

Ese mismo mes, Ringo edita “Ringo Rama” con su nueva compañía discográfica, Koch Records. El álbum es bueno y recibió críticas elogiosas -Allmusic dijo: «Ringo Rama es un disco bueno y agradable. No tanto como “Time Takes Time” o “Vertical Man”, pero es bueno”-, aunque sólo llegó al puesto 113 en listas. No obstante siempre será recordado por la inclusión del tema Never Without You“, que cuenta con Eric Clapton a la guitarra y  que Ringo compuso poco después de la muerte de George dedicándolo a su memoria: “Éramos jóvenes, fue divertido y no podíamos perder / Fuimos noticia de primera plana, días y noches de locura, limusinas y focos, fuimos hermanos a pesar de todo  /  Y tu canción seguirá sonando sin ti, y este mundo no te olvidará. Cada parte de ti está en tu canción, ahora vamos a seguir adelante, nunca sin ti…”.

En cuanto a los Beatles como grupo, lo más destacable de este principio de siglo sería, sin duda, la edición, en noviembre de 2003, de “Let it Be… Naked“. Paul -cuya quinta hija, Beatrice, fruto del matrimonio con Heather Mills, había nacido un mes antes, en septiembre de 2003-, nunca estuvo satisfecho con el trabajo de Phil Spector, a instancias de John, había hecho con el LP de 1970 “Let it Be”, el que fuera último álbum del grupo. McCartney siempre había mostrado su desagrado con la forma en la que el productor americano había producido “Let it Be”, y muy especialmente su canción “The Long and Winding Road” y quería mostrar cómo hubiera sido el álbum original sin la intervención de Spector.

De esta forma, el álbum es una revisión del último LP de los Beatles, eliminando toda las post-producción orquestal a cargo de Phil Spector, resultando un disco grabado en directo en el estudio. No hay trucos. McCartney encargó a los ingenieros de sonido de Abbey Road, Paul Hicks, Guy Massey y Allan Rouse que buscasen en los archivos y ensamblasen las distintas canciones con los 30 rollos de cinta grabados durante las sesiones del proyecto “Get Back” de enero de 1969. Los ingenieros realizaron un profundo trabajo, limpiando digitalmente cada pista de cada canción antes de remezclarla. El sonido se ha limpiado de tal forma que te parece que los cuatro Beatles están tocando a tres metros de ti. Es un resultado espectacular.

El álbum arranza con “Get Back“, tomando como base la versión que se utilizó para el single y con un sonido muy mejorado. Se ha editado la extensión final y resulta corta pero muy intensa. En este caso me quedo con la versión de 1969, no como en el caso de “Dig A Pony” o “For You Blue” que, aunque en poco o nada cambian respecto a la versión original, lucen fantásticas con la remasterización de sonido.

Con “The Long And Winding Road” llegamos al tema de la discordia. Suena muy distinta. No es ni siquiera la versión original sin orquesta, sino que es la toma 19, la que aparece en la película “Let It Be”. A mí me gusta más la versión de Anthology 3 (la del LP original sin orquesta) pero, desde luego, esta es mucho mejor que la de Spector. ¿El sonido? Espectacular. Ringo quedó impresionado con la versión cruda de la canción: “No hay nada malo con los arreglos de Phil Spector, es sólo que uno adopta una actitud diferente al oírla. Han pasado treinta años y he flipado”. Por su parte el propio Phil Spector declaró: “McCartney es un hipócrita. No tuvo ningún problema recibiendo el Óscar por el álbum Let It Be, y lleva tocando la jodida canción durante 25 años… Si Paul quiere entrar a un concurso de meadas sobre esto, se equivoca conmigo. A mme confunde con alguien quien no le importa una mierda”.

El álbum continua con “Two Of Us”  que suena maravillosa, y con una remezcla de “I’ve Got A Feeling” que fusiona las dos versiones en directo que los Beatles tocaron en el celebre concierto de la azotea con un resultado  brillante. Muy dinámica y muy potente, mejor que la original, lo mismo que le ocurre a “One After 909“, la limpieza de sonido se luce mucho en este rock clásico.

Don’t Let Me Down” es la otra gran novedad del álbum. En el LP original no estaba y sólo fue editada como single. Es la fabulosa y acelerada versión del concierto en la azotea …¡Qué buenos eran los Beatles del 69 en directo! Por su parte, “I Me Mine” y “Across the Universe“, aparecen sin la orquestación de Spector y con un sonido muy mejorado. Fabulosas.

Y para el final, “Let It be“, con un sonido enorme, muy mejorado. Escuchad esos coros…, parece que cantan a tu lado… El disco se acompaña de un segundo CD, “Fly On The Wall” con diálogos y fragmentos musicales de los ensayos del álbum. El álbum recibió críticas divididas de la prensa musical, la mayoría lo acogió con regocijo, pero no faltó quien acusó a Paul de no respetar el legado del grupo y actuar a espaldas de sus ex. No obstante, el proyecto contó con el visto bueno de Ringo, Yoko y Olivia.

“Si hubiésemos tenido la tecnología de hoy en ese momento sonaría así de esta forma, porque este es el ruido que nosotros hacíamos en el estudio”, comentó Paul McCartney. “Es exactamente lo que se vivió en el estudio, es como si estuvieras ahí”.

El día de su salida al mercado, el disco vendió cinco millones de copias, alcanzando un puesto número 5 en Estados Unidos y el 7 en Inglaterra.

Un mes después de la edición de “Let It Be… Naked”m en noviembre de 2003, EMI edita un doble CD y DVD recogiendo el maravilloso “Concert For George” en homenaje a la memoria de George Harrison que se había celebrado un año antes. Excelente documento de un evento inolvidable. Imprescindible.

Poco después, en febrero 2004, el fallecido George volvió a la actualidad con la edición de  “The Dark Horse Years 1976-1992“, un box set de George Harrison con todo su catálogo que Harrison publicó bajo su sello propio, Dark Horse Records. De esta forma la caja contiene Thirty Three & 1/3″, “George Harrison”, “Somewhere In England”, “Gone Troppo” , “Cloud Nine” y “Live In Japan”.

Y el que no había dejado de estar de actualidad era Paul McCartney quien, en mayo 2004, se embarca en una nueva gira: The ’04 Summer, una gira europea de dos meses y 14 conciertos que lo trajo por dos veces a España: Gijón y Madrid, y en ese segundo concierto, el de Madrid, estuvo un servidor.

Eran poco más de las dos de la tarde del 30 de mayo de 2004 cuando, aún con la comida en la boca, nos metimos en el coche camino a Madrid (desde Zaragoza). Lo único que sonó durante el viaje fue música de Paul y de los Beatles. En torno a las seis de la tarde nos plantamos en el Estadio de la Peineta y se nos cayó el alma a los piés: teníamos una cantidad ingente de gente delante de nosotros…, pero entonces comenzó la magia: casi pegado a la puerta de entrada vi una melena que me resultaba familiar y cuando se dio la vuelta… ¡¡era mi hermano!!! Yo sabía que iba a ir al concierto y pensaba llamarle una vez dentro del recinto pero no imaginaba que fuera a ir 5 o 6 horas antes a coger sitio. Automáticamente nos colocamos en las primeras filas.

19H, apertura de puertas. Si algún ojeador me hubiera visto driblar a seguratas a la entrada del estadio, hoy sería extremo titular del Barça o el Real Madrid. Pulvericé todas las marcas mundiales de velocidad y me coloqué en una honrosa quinta fila ( a unos 8/10 metros de Macca). Había conseguido lo más difícil, ahora todo sería disfrutar… tres horas de pié…

A las 22H comenzó el espectáculo previo al concierto: bailarinas, hombres zancudos, equilibristas. Todo aderezado con remezclas dance de algunos temas de Macca y , entonces, llegó el momento. Las luces se encendieron y la banda apareció en el escenario al son de los primeros acordes de “Jet”.

Paul comenzó espectante, contenido, pero cuando llegó el estribillo de la canción se dio cuenta (y su banda también) de que iba a ser una noche especial.30.000 gargantas cantaron el estribillo al unísono dando botes y palmas.  Sin mediar palabra, atacaron “Got To Get You Into My Life”, fuerte, potente, revitalizada. La gente seguía gritando (más que cantando) los estribillos, y comenzaron a verse las primeras lágrimas.

La banda asistía a lo que está ocurriendo con cierta incredulidad. La ovación final tras sólo dos canciones sonó atronadora y se comienzó a corear el nombre de Paul. Macca dice, “Creo que lo vamos a pasar bien esta noche” y hace gestos de complicidad con el resto de la banda. “Hola Madrid… Viva España..”, chapurreó Macca.

Acto seguido sonó “Flaming Pie”, la gente bailoteó pero la repuesta fue fría, quizás se estaban reservando para el “All My Loving”, enorme. Paul presentó la canción en castellano diciendo “Intentaré hablar en español, aunque sé pocas palabras“, luego volvió al inglés, “me parece que lo vamos a pasar bien esta noche”. Paul se mostraba incrédulo ante la respuesta del público y comenzó a entrar en calor. La audiencia estaba absolutamente entregada. Enlace a la comentado hasta ahora, primera parte del concierto: aquí.

Paul elevó su Hofner al cielo antes de dejarlo y coger por primera vez la guitarra. “Let Me Roll It”, perfecta, sin fisuras, la gente coreando… y la banda se improvisó un fragmento del “Foxy Lady” de Hendrix.  McCartney volvió a pedir la palabra y mitad inglés. mitad castellano dijo: “A veces compones una canción, la grabas, y te olvidas de ella. Esta canción sólo la toqué cuando la grabamos en los 60. No he vuelto a cantarla hasta esta gira así que, para vosotros, la primera vez que toco esta canción”.  La canción era “You Won’t See Me”. Suena fresca, como recién sacada del horno, nadie diría que llevaba en formol desde 1965.

Paul se quitó la chaqueta y volvió a coger su Hofner y dijo en castellano, “Muchas gracias señores, señoras, señoritas…, esta es otra canción que toco por primera vez“. Turno para “She’s A Woman”, ¿qué decir? Gloria bendita. La gente se volvía loca y, al final, de nuevo el bajo al cielo. El público volvió a corear el nombre de Paul. “Esta siendo una tarde preciosa, ¿verdad?”. Era el momento de empezar las presentaciones, y Paul lo hizo en castellano: “me gustaría presentaros a nuestro fantástico guitarrista: Rusty Anderson”. Rusty toma la palabra -“Hola qué tal, Madrid, solamente sé seis palabras en español y ya se me acabaron todas”- para luego elogiar al público. Enlace a la segunda parte del concierto aquí.

Paul se sentó al piano, con la primera nota de “Maybe I’m Amazed” el estadio se cae, surgen los primeros mecheros. Gran versión. Paul sabedor de que tiene al público en el bolsillo, ataca directo a la yugular: “The Long And Winding Road”. Sin palabras, las pantallas de fondo mostraban imágenes carreteras vacías, los pelos como escarpias mientras toda la banda excepto Paul abandonaba el escenario. Gritos de “Oe Oe Oe oeee” entre el público. “Siempre me hacen esto, me dejan solo con vosotros… y me encanta“. Las luces se apagan, un haz de luz ilumina a Macca y a su guitarra. Estaba a punto de producirse uno de los momentos mágicos de la noche. “Antes de que existieran los Beatles, George, John y yo juntamos cinco libras para grabar una maqueta. Esto es lo que hicimos, cantad conmigo” , Macca explicó al público el coro y comenzó a tocar “In Spite Of All The Danger” , una rareza pre-beatle, y el público hizo los coros perfectos, incluso los que Paul no había explicado. Paul estaba flipado, todo el mundo se sabía la canción gracias a “Anthology”…, le entró la risa varias veces durante el tema, era mágico. “Cantáis muy bien, ¿Por qué no grabamos un disco juntos?”. 

Paul explicó como compuso “Blackbird”  y el trasfondo ideológico de la canción (anti racista). Maravillosa interpretación. Luego se arrancó (seguía solo en el escenario) con “We Can Work It Out”, el publico cantó al unísono. Volvieron los gritos de “Pauuuul, Pauuuuul…”, pero nadie esperaba lo que llegaría después. “A veces en la vida no llegas a decir todo lo que te gustaría haberle dicho a una persona, no tienes la oportunidad , quizás porque te da vergüenza o por lo que fuera…, pero es muy triste que esa persona muera y te quedes con la sensación de no haberle dicho lo que te hubiera gustado decirle. Escribí esta canción después de la muerte de mi querido amigo John”, el público rompe a aplaudir, “¡aplaudid a John!”, ovación cerrada y coros “Joooohn, Joooohnnn…“, Paul repitió ahora en español, “escribí esto tras la muerte de mi amigo John” y comenzó a tocar “Here Today”. Cuando llegó a la parte central y repitió “I love you” hasta tres veces  visiblemente emocionado, el público rompió en aplausos a mitad de la canción. Cuando acabó se coreó el nombre de John y Paul señaló al cielo.

Paul estaba encantado, alguien gritó a voz en grito “I LOVE YOU PAUL” y resonó en el estadio…Él, crecido, contestó gritando desgarrado “I LOVE YOU TOO!!”, la gente acogió la broma con risas. Otro momentazo estaba al caer: “Esto lo quiero hacer en memoria de mi amigo George”, Paul comenzó a tocar la única canción que no fue compuesta por él entre todas las del repertorio, el fabuloso “All Things Must Pass” de George. Genial. Otra gran ovación y el nombre de George un nuestras gargantas. La gente, para compensar, comenzó a gritar “RINGO RINGO”, y Paul siguió la broma con unas estrofas de “Yellow Submarine”. Enlace a la cuarta parte del concierto aquí.

Los ánimos se tranquilizaron con “I’ll Follow The Sun”, en la que Macca repitió el final una y otra vez a modo de broma. Más aplausos. “Gracias Madrid, me gustaría presentaros a nuestro gran pianista: Paul “Wix” Wickens“, Wix tomó la palabra y elogió la actitud del público y nuestra buena voz (“estais locos pero cantáis muy bien”). Tras esto McCartney se volvió a sentar al piano y tocó una maravillosa versión de “For No One”. ¿Cómo puede alguien haber compuesto tantas canciones perfectas?. Siguiendo con la broma, volvió a acabar con el final de”I’ll Follow The Sun”. Todos reímos la gracia. Nos tiene en el bolsillo y se recrea haciéndonos corear de nuevo “In Spite Of All The Danger”. El set acústico concluye con unas geniales interpretaciones de  “Caliko Skies”, “I’ve Just Seen A Face” y “Eleanor Rigby”. Enlace a la quinta parte del concierto aquí.

A partir de ahora no hay tregua. Vuelve a  coger el Hofner. Con “Drive My Car” se desató la locura con la gente cantando la canción de cabo a rabo. “Penny Lane” supuso un pequeño descanso después de tanto meneo. Preciosa. Pero nada comparado con lo que pasó con “Get Back”. La gente se volvió loca. Hubo un momento en que la banda también se contagió de esa locura, se miraban entre ellos como diciendo “esto no es normal” y animaban a la gente dando saltos en el escenario. Brutal catarsis colectiva.  “Ahora os presento a un músico extraordinario…¿comprendéis mi español?…, ok, ¡¡Brian Ray!!“, Brian dijo unas palabras y, recuperadas las fuerzas, comenzó “Band On The Run” que se recibió con algarabía. Y, ahora sí, Paul se propone derrumbar el estadio… un ruido de un avión despegando y …”Back In The USSR” … Increible, las agujetas me duraron una semana.

“Y aquí está nuestro fabuloso batería: Abe Laboriel Junior”.  Abe (el batería) tomó la palabra y en castellano dijo: “¡¡Hola Madrid!!, ¿Cómo estáis?, ¿Estáis listos para el rock?, ¿sí?… Pero más importante, ¿Estáis listos para el fuego?… Aquí tenéis a Pablo McCartney”.”Live And Let Die” comenzó a sonar y cuando llegó el estribillo surgieron grandes columnas de llamas del escenario, decenas de fuegos artificiales invadieron el cielo… luces a mil por hora… más saltos,  más gritos,  más palmas… No podíamos con nuestra alma. Más “Oeeee Oeeee Oeeee” y entonces, una brutal “I’ve Got A Feeling” con Rusty y Abe haciendo las veces de John con el “Everybody’s has a wet dream…” Aún no me he recuperado del sock de escuchar esta canción en vivo.

“Muchas gracias… Yo estudié español en la escuela cuando tenía ocho años en Liverpool y sólo me enseñaros esto: “tres conejos en un árbol tocando el tambor, que sí, que no, que sí los he visto yo”… así está la educación en Inglaterra”. Risas. El final se acercaba y nadie quería que esto se acabara y Paul volvió a animar las gargantas con “Lady Madonna”. Enlace a la séptima parte del concierto aquí.

“Ahora amigos, amigas, muchachos, muchachas, señores, señoras…, cantad conmigo”. Era el final… y, ¡cómo no!, fue con “HEY JUDE”. Paul (y el resto de las 30.000 almas presentes) cantaron la mejor canción de la historia y cuando llegó el celebre “Na na na na Hey Jude”, Macca rindió un homenaje a su publico, las cámaras se giraron hacia la audiencia. Las pantallas gigantes (las más grandes de la historia), comenzaron a reflejar primeros planos de los presentes… Chicas jóvenes llorando, cincuentones dando palmas, un loco gritando detrás de una pancarta (yo). Emocionante.

La banda se abraza y saluda agradecida, se van del escenario, pero el público seguía cantando…“Na na na na Hey Jude”. Paul vuelve al escenario, pero no le dejan cantar…“Na na na na Hey Jude”… Paul se ve obligado a acompañar con la guitarra y ruega que paremos, al primer silencio se arranca con “Yesterday”. Aquí contribuí con unas lágrimas al ambiente de emoción general… Enlace a la octava parte del concierto aquí.

La banda vuelve…”Let It Be”…Los mecheros vuelven a escena… Paul coge de nuevo el Hofner, “¿Queréis más?”, “¡¡¡¡¡ Sííííííííí !!!!!”, respondemos , “Vale en ese caso… One, Two, Three, Fourrrrrr….”, “I saw her Standing There”. Acojonante. La banda abrazada, agradece la entrega y se va…

“Na na na na na HEY JUDE”
“Na na na na na HEY JUDE”
“Na na na na na HEY JUDE”

Paul sale corriendo con una enorme bandera española. Enlace a la novena parte del concierto aquí.

“Así que aún queréis más… Ok… vamos a darle al rock”. La banda vuelve, estamos agotados, pero nadie se quiere ir… Saben que nos tienen que dar la estocada final… Y sólo hay una canción que puede ser definitiva. “HELTER SKELTER”. Demoledor, brutal, salvaje…me quedo mudo… “Oh Madrid, sois un gran público, ¡gracias! pero os tenemos que dejar, nos tenemos que ir a casa, mañana tenéis que trabajar… Gracias a todos, sois geniales. Quiero dar las gracias a mi fantástica banda, pero sobre todo a vosotros”. Enlace a la décima parte del concierto aquí.

No podemos más y es la hora de rematarnos… “Sgt. Pepper’s” fusionado con el medley final de “Abbey Road” servirá de puntilla. Paul eleva su guitarra, la banda une sus manos y hace reverencias de agradecimiento. “Muchas gracias Madrid, muchas gracias España, ¡¡hasta pronto!!”. Enlace a la parte final del concierto aquí.  Llegué a casa (Zaragoza) a las cinco de la mañana. A las 7 estaba en pié para ir al curro. No dormí, pero pasé toda la noche soñando. Gracias Paul.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 4 de mayo de 2013

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THE BEATLES. Capítulo 17 (1974-1980). Ex-Beatles, los restos del naufragio. Parte II

Con los rumores de reunión más vivos que nunca y, a diferencia de otras veces, con fundamento real, los miembros del grupo prosiguen con su carrera en solitario. En octubre de 1974, John edita “Walls and Bridges” (enlace a crítica en Guilletek’s). Grabado en Nueva York y autoproducido por el propio John, sigue siendo un disco muy melancólico y con la separación de Yoko muy presente. Es un gran trabajo, y el genio musical de John se deja ver en canciones como la imprescindible “#9 Dream“, “Nobody Loves You (When You’re And Out)“, “What You Got” (por la que Lenny Kravitz debería pagar royalties) y “Whatever Gets You Thru The Night“. Precisamente esta última canción, en la que John es acompañado al piano y en la parte vocal por Elton John , fue el primer número 1 que John conseguiría como solista. Elton estaba convencido que la canción iba a ser un éxito pero Lennon no lo pensaba, el debate llegó a un punto en el que el pianista desafío a John con una apuesta: si la canción era un éxito como single, John debería actuar en directo con él. Como hemos dicho, la canción, al igual que el LP, fue número 1.

John cumplió su parte de la apuesta y, el 28 de noviembre de 1974, apareció para alborozo de los presentes en el escenario junto a Elton John. El Madison Square Garden contempló a ambos artista interpretar “Whatever Gets You Thru The Night” así como un par de temas de los Beatles: “Lucy In The Sky With Diamnons“, y la mccartiana “I Saw Her Standing There” que John presentó con las siguientes palabras: “Me gustaría dar las gracias a Elton y los chicos por invitarme esta noche. Pensamos en una canción para terminar y con la que pueda salir de aquí,… y creímos que sería mejor hacer una canción de un viejo, y alejado novio mío, llamado Paul. Esta es una que nunca canté, es una antigua canción de los Beatles, y creo que casi todos la conocen”. John seguía acercando posturas.

La relación entre Lennon y McCartney gozaba de una excelente salud, de hecho, según palabras de May Pang, en estas fechas, Paul y John estaban haciendo “planes para trabajar juntos en 1975, se iban a trasladar a Nueva Orleans para hacer algo de música”. Sin la influencia de Yoko y espoleado por Pang, John empezó a plantearse seriamente recuperar su vida de rock’n’roll star. Es paradójico que fuera McCartney, para nada afín a Ono, quien propiciara el acercamiento entre John y Yoko. Fue Paul quien le dijo a John al que recientemente había visto a Yoko y le había dicho que le gustaría volver a verle. Tras el concierto en el Madison Square Garden, una pequeña japonesa se acercó al camerino de John…

Pero las relaciones entre los miembros del grupo siguen dándose en el estudio. El nuevo álbum de Ringo, el continuista “Goodnight Viena“, cuenta, de nuevo, con una canción de John: “(It’s All Da-Da Down To) Goodnight Vienna“. El resto del disco pretende repetir, sin demasiado atino, las fórmulas de “Ringo”. El LP, editado en noviembre de 1974, se reitera los clichés del anterior pero ya sin su frescura, suena a más de lo mismo. Con todo, consiguió un meritorio octavo puesto en USA pero sólo un nº30 en Inglaterra.

Antes de que acabara este 1974, George también editaría un disco. Harrison tuvo un año movido, especialmente propiciado por su atribulada vida amorosa. El matrimonio Harrison no era feliz… No habían tenido hijos y George sufría por eso. Fueron a especialistas y Harrison le dijo a todo el mundo que él era estéril. Sólo quería proteger a Pattie (luego George tuvo hijos y Pattie aún no ha sido madre), pero, por otro lado, George continuaba siendo infiel muy frecuentemente…y Pattie comenzaba a coquetear (nada más) con un amigo de George, que siempre había estado enamorado de ella: Eric Clapton .

Un día, en el que el matrimonio Harrison cenaba con Ringo y Maureen (su mujer), de repente, George se levantó y dijo que estaba enamorado de Maureen. Ringo le echó de casa., pero, a los pocos días, Pattie se los encontró en la cama. Esto hartó a Pattie que, sin divociarse de George, comenzó a abrirse a nuevas relaciones. Eric Clapton que había caído en las redes de la heroína a causa de estar enamorado de la mujer de su mejor amigo (para la que compuso cuantro años atrás la monumental “Layla“, si acaso la canción de amor más descarnada que se haya escrito), dejó las drogas ilusionado con la nueva situación… Al poco tiempo comenzaron una relación a espaldas de George.

En lo musical, su disco de 1974, “Dark Horse“, es realmente flojo, tiene algún buen momento (el tema “Dark Horse” es bueno y “So Sad“, “Maya Love” y “Far East Man” estaban en buena línea) pero es aburrido y pretencioso. George sigue empecinado en su historia hindú y aburre al más pintado. La gira fue igualmente desastrosa, George estaba más preocupado por la religión que por la música y convertía sus conciertos en interminables letanías religiosas con fondo de música hindú. Incluso se escucharon pitos en algunas actuaciones. La gira y el disco tuvieron críticas muy desfavorables, alegando que George estaba cantando muy mal, que la banda era amateur y que las canciones eran aburridas. Aún con todo el disco llegó al nº4 (al fin y al cabo era un beatle).

1975 era un año señalado en el calendario beatle, puesto que era el año en el que expiraba su contrato con EMI. Los miembros de la banda serían libres para renegociar sus contratos discográficos a partir de 1976. En enero de 1975, poco después de co-escribir con David Bowie el número 1 “Fame“, John y Yoko se reconciliaron formalmente. John anuló sus planes de trabajo con Paul y editó un álbum de versiones de clásicos de los 50, “Rock’n’Roll“. Lennon intentó dar su enfoque a algunos clásicos del rock pero no consiguió un disco redondo y apenas la excelente versión de “Stand By Me” merece reseña. El disco obtuvo, sin embargo, un notable éxito alcanzando un número 6 en febrero de 1975. Sería la última edición discográfica de John Lennon en cinco años, poco después Yoko anunciaría que estaba embarazada y John decidió retirarse para cuidar a su mujer y a su futuro hijo, Sean. El niño ganó un padre y el mundo perdió un genio. El 18 de abril el público asistió a su última actuación en directo durante el especial de la ATV “A Salute to Lew Grade”. El programa fue grabado en abril y televisado en junio. Lennon interpretó dos canciones de “Rock ‘n’ Roll “, “Slippin ‘and Slidin’” y “Stand By Me” (esta última fue excluida de la transmisión televisiva), seguidas de “Imagine“.

Aunque John decidiera no acompañarle, Paul continuó con su plan de viajar a Nueva Orleans para grabar un nuevo disco. Paul quería volver a la carretera, pero quería hacerlo con un disco debajo del brazo…, pero, antes de nada necesitaba una banda. “Band On The Run” había sido obra de Paul, Linda y Denny Laine, repartiéndose el trabajo en el estudio. Paul inició un casting y tras un breve paso de Geoff Britton por la batería, los elegidos fueron Joe English (batería) y Jimmy McCulloch (guitarra). Habemus nuevos Wings.

El nuevo disco de Wings se titularía “Venus And Mars” (enlace a crítica en Guilletek’s). Aunque las grabaciones comenzaron en Londres (Abbey Road), acabaron el disco en Nueva Orleans durante la época de carnaval. El LP es tan brillante como “Band on the run”, pero es muy sólido. Realmente parece concebido como “excusa” para lanzar una gira, con temas muy “de directo”, potentes y alejados de trucos de estudio. Canciones brillantes como “Venus And Mars / Rockshow“, “Letting Go“, “Call Me Back Again“, “You Gave Me The Answer” dan buena muestra de la calidad de un álbum que además tenía un megahit planetario como “Listen To What The Man Said” (número 1 absoluto). El nuevo disco de Wings obtuvo buena críticas y alcanzó el número 1 en Estados Unidos e Inglaterra. Espoleado por el éxito, Paul lanza una gira, Wings Over the World Tour, en Reino Unido, con paradas en Australia (enlace al concierto), Estados Unidos y Canadá durante los siguientes meses y con una gran parte del álbum Venus and Mars en el setlist. McCartney, como ya habían hecho antes John y George, se atreve a tocar algunas canciones de los Beatles durante esta gira, así “I’ve Just Seen A Face“, “Blackbird“, “Lady Madonna“, “The Long And Winding Road” y “Yesterday” hicieron las delicias de los asistentes.

El gran éxito de Wings y la reconciliación de John y Yoko anularon las posibilidades de reunión que se habían abierto durante 1974. Con todo, la relación entre John y Paul había mejorado mucho y eso ya no habría de cambiar.

En una entrevista de mayo de 1975 para la revista Rolling Stone, John Lennon habla sobre su reconciliación con Yoko (“hemos vuelto porque nos queremos, nada más”) y se refiere al tiempo que han pasado separados como su “fin de semana perdido”. También hay tiempo para los Beatles, “todo está bien ahora con los chicos, hablamos habitualmente” y para Paul, “Band On the Run es un álbum fantástico…, creo que los Wings son un grupo conceptual, como lo fue la Plastic Ono Band, no es un grupo real, es Paul, es la música de Paul, y es buena”

George intenta redimirse del fiasco que supuso su anterior trabajo con “Extra Texture (Read All About It)“. Editado en octubre de 1975, este L.P tenía mejor calidad y una marcada influencia de soul, probablemente generada por la gran afición que George sentía por Smokie Robinson. La crítica lo trató un poco mejor, y de él se destaca el single “You“, que, aunque tuvo un moderado éxito en listas, es un tema arrebatador. No es un gran disco -George lo considera el peor de su carrera- pero mejora al LP anterior y tiene temas muy disfrutables como la citada “You” o la sentida “Ooh Baby (You Know That I Love You)” que le ayudaron a conseguir un nº8 en listas americanas y un 16 en las británicas. Tras la edición de este disco, y expirado el contrato con EMI, George comienza a negociar con la compañía discográfica “A&M”, con la que acabará firmando .

1975 no acabaría sin el disco del Beatle que faltaba. Ringo publica en diciembre de 1975 “Blast from Your Past”, un recopilatorio de la carrera en solitario del batería sin demasiado que comentar. Ringo no estaba muy centrado en la música ya que acababa de divorciarse de Maureen (recordad su infidelidad con George) y la edición de este Lp tiene más que ver con la necesidad de mantener el ritmo de edición que solcitaba la compañía que por un criterio artístico. Ringo decide trasladar su residencia a Montecarlo para evitar impuestos. También vencido su contrato con EMI, firma con Polydor Records.

1976 arranca con Paul y sus Wings girando por medio mundo. La banda había comenzado en septiembre de 1975 actuando en Europa y Oceanía y en marzo había llegado la hora de “atacar” el estratégico mercado americano. La gira había tenido un tuvo un éxito arrollador, pero Paul se sentía un poco corto de repertorio para afrontar la gira americana (más exigente y comercialmente más interesante), así que fue aprovechando los descansos entre ciudades para grabar los temas que había ido componiendo en sus viajes…El álbum resultante se llamaría “Wings At The Speed Of Sound” –enlace a crítica en Guilletek’s– (Wings a la velocidad del sonido). Grabado en poco más de un mes y editado en marzo de 1976 es un disco concebido para tocar en directo y supone un futil intento de democratizar Wings y demostrar a la crítica que no eran “sólo” la banda de Paul McCartney (McCulloch compone y canta un tema, Laine compone uno y canta tres, English canta otro e incluso Linda canta un tema en solitario). Es un álbum notablemente inferior a sus dos trabajos anteriores a pesar de contener dos hits planetarios como la comercial “Silly Love Songs” o la destacable “Let’Em In“, pero no está exento de buenos momentos como “She’s My Baby“, la excelente “The Note You Never Wrote” (escrita por Paul aunque cantada por Denny Laine), “San Ferry Anne” o la canción de Laine “Time To Hide“. El disco fue de nuevo un enorme éxito comercial (nº1 en Usa y 2 en UK) y, aunque la crítica no lo recibió con el alborozo de los discos anteriores, fue la excusa perfecta para arrancar con fuerza la gira americana.

Durante su gira americana, Paul aprovechó su paso por Nueva York para visitar a John. McCartney, acompañado de Linda, apareció en los apartamentos Dakota con la guitarra al hombro y pilló desprevenido a John que no dudó en decirle: “Paul, esto no es Liverpool, no puedes aparecer cuando quieras y sin avisar… tengo una familia, no hagas esto”. Paul y Linda se marcharon pero volvieron al día siguiente y cenaron con John y Yoko. Después de cenar, Paul y John se quedaron viendo la tele y presenciaron como en el “Saturday Night Live”, el presentador ofreció un cheque de 3,000 dólares a los Beatles si se reunían y tocaban 3 canciones durante el programa…, por un momento pensaron en tomar un taxi para recorrer las pocas calles entre el apartamento de los Ono-Lennon y el estudio. John, en una entrevista publicada en 1980, recordaba la escena: “un día Paul apareció por aquí con la guitarra al hombro, como solía hacer en los viejos tiempos. Yo le eché y le dije “Paul, esto no es Liverpool”…Pero, por la noche, Linda y él se acercaron y estuvimos aquí comiendo algo, viendo la tele y recordando viejos tiempos. Un tipo ofrecía un montón de pasta por tocar en su programa y Paul y yo estuvimos viéndolo… , estuvimos a punto de ir al estudio. Más como una broma que como otra cosa…”

Pero no ocurrió…, no hubo reunión beatle. Lo que sí tuvimos fue un nuevo disco. En Junio 1976 se publica “Rock ‘n’ Roll Music” un nuevo disco doble con los temas (propios y versiones) más rockeros de la discografía del grupo. George Martin hizo una remezcla de las canciones que aparecen en el disco para la ocasión. Disco 1: Twist And Shout, I Saw Her Standing There, You Can’t Do That, I Wanna Be Your Man, I Call Your Name, Boys, Long Tall Sally, Rock And Roll Music, Slow Down, Medley (Kansas City – Hey, Hey, Hey, Hey), Money (That’s What I Want), Bad Boy, Matchbox, Roll Over Beethoven. Disco 2: Dizzy Miss Lizzy, Any Time At All, Drive My Car, Everybody’s Trying To Be My Baby, The Night Before, I’m Down, Revolution, Back In The U.S.S.R., Helter Skelter, Taxman, Got To Get You Into My Life, Hey Bulldog, Birthday, Get Back (With Billy Preston). Alcanzó un número 2 en Estados Unidos y un número 11 en Inglaterra.

En septiembre de 1976, Ringo debuta con su nueva discográfica con el LP “Ringo’s Rotogravure“. Intentando repetir el éxito de su disco de 1973, “Ringo”, el batería vuelve a echar mano de sus ex-compañeros. De esta forma, Paul le cede “Pure gold“, John “Cooking in the kitchen of love” y George “I’ll still love you“…, todas canciones más que dignas…, pero el disco naufraga. Ni la crítica, ni el público respaldaron el nuevo trabajo de Starr, quedándose en un nº28…Ringo se desinflaba peligrosamente.

La carrera de Ringo empezaba a demostrar síntomas de desgaste y algo parecido le estaba ocurriendo a la de George. Decidido a recuperar el prestigio perdido e ilusionado con su nuevo contrato discográfico con A&M, Harrison se pone a trabajar en su nuevo disco. Desgraciadamente, contrae una hepatitis que le impide terminar el LP para la fecha pactada (el 25 de junio) y, en un gesto sorprendente, A&M le rescinde su contrato. Una vez terminada la grabación, George le ofrece el disco a Warner Records y llegan a un acuerdo. “Thirty Three & 1/3” se edita en noviembre de 1976 y cosecha las mejores críticas desde “All Things Must Pass”. El álbum es definitivamente superior a todos sus trabajos post-All Things Must Pass gracias a canciones como “Beautiful Girl“, “True Love“, el single “Crackerbox Palace” o el excelente soul de “This Song” en la que George ironiza sobre sus problemas legales con “My sweet lord”. Harrison promocionó el disco con la grabación de videoclips (los podéis ver en los enlaces de las canciones, merecen mucho la pena) y con una aparición en TV junto a Paul Simon en la que interpretaron “Here Comes The Sun” y la canción de Simon “Homeward Bound“. Las cosas comenzaban a marchar mejor para George quien, a pesar de no conseguir un enorme éxito (nº11) recuperó gran parte de su prestigio.

En lo personal, el matrimonio Harrison estaba ya finiquitado y deciden divorciarse. George había comenzado una relación con Olivia, una empleada de la Warner (su casa de discos), a la que además había dejado embarazada, y Pattie estaba liada con Eric Clapton. Cuando la pareja decidió informar a George de su relación su respuesta fue: “Bueno, espero que me inviteis a la boda”… Harrison y Clapton nunca dejaron de ser amigos.

En noviembre de 1976, se edita en Inglaterra la versión americana de “Magical Mystery Tour”. La banda sonora de Magical Mystery Tour se editó en Inglaterra el 8 de diciembre de 1967 en forma de EP doble, es decir, dos vinilos “tipo single” cada uno con dos canciones en la cara A y otra en la B, haciendo un total de seis, pero en Estados Unidos, donde el EP ya no funcionaba, se había editado unas semana antes como álbum, añadiendo una serie de singles que se habían editado durante el reto de año de 1967. Con el tiempo, el formato americano acabó imponíendose y es como ha llegado a nuestros días, EMI editó la versión norteamericana en el Reino Unido el 19 de noviembre de 1976.

A finales de 1976, Paul edita un triple disco resumiendo la gira mundial de Wings. Originalmente iba a ser un disco doble pero la exitosa edición de algunos discos piratas que incluían el show completo hizo que Paul decidiera editar un triple disco y, así, poder incluir el setlist completo. “Wings Over America“, editado en diciembre de 1976, es un trabajo brutal en el que la banda suena de forma extraordinaria y que resulta un excelente resumen de la breve carrera de Wings. Hay momentos realmente espectaculares como la intro con “Venus And Mars”/”Rockshow” /”Jet” enlazadas, “Let Me Roll It“, un “Maybe I’m Amazed” de otro planeta, “Letting Go“, “Beware My Love“, el “Go Now” de Denny… Todo el (triple) disco está a una altura soberbia y no tiene ni un momento bajo. Como no podía ser de otra forma, los momentos álgidos de los conciertos llegaba cuando la banda interpretaba alguno de los cinco temas de los Beatles que Paul seleccionó para la gira: “Lady Madonna“, “The Long And Winding Road“, “I’ve Just Seen A Face“, “Blackbird” y “Yesterday“. En los créditos de las canciones de los Beatles, Paul decidió alternar el orden de los apellidos y el “Lennon-McCartney” se convirtió en “McCartney-Lennon”, provocando las públicas y airadas protestas públicas de Yoko…, John no dijo nada. El triple LP alcanzó el número 1 en Estados Unidos y el 8 en Inglaterra. Uno de los mejores trabajos de Wings.

Ya en 1977, en abril concretamente, se edita un nuevo disco de los Beatles, el polémico Live! at the Star-Club in Hamburg, Germany“. El grupo fue grabado con un aparato casero en la última de sus vistas a a Hamburgo en 1962 (ya con Ringo), antes de que estallara la beatlemanía. El propietario de las cintas ya intentó vendérselas a Brian Epstein en la década de los 60, oferta que el manager rechazó sin dudarlo por la pésima calidad de la grabación. Paul Murphy, director de Buk Records, compró las cintas en 1977 y formó una nueva compañía, Lingasong Records, específicamente para editar el disco. Las cintas fueron sometidas a un tratamiento de ampliación de audio para mejorar el sonido y fueron remezcladas. John, Paul, George y Ringo intentaron frenar su lanzamiento, pero ya era tarde: se editó el 8 de abril de 1977…, y fracasó. La calidad de la grabación en horrible pero no deja de ser un buen testimonio del sonido del grupo en sus salvajes inicios (“Long Tall Sally“, “The Hippy Hippy Shake“, “Twist & Shout“).

Ya que se había editado este directo no-oficial (que no pirata), EMI decidió editar un directo oficial del grupo. “The Beatles at the Hollywood Bowl“, se editó en mayo de 1977, y contiene una selección grabada en directo en los conciertos ofrecidos por los Beatles en el Hollywood Bowl de Los Ángeles el 23 de agosto de 1964 y el 29 de agosto de 1965. George Martin y el ingeniero de sonido Geoff Emerick tuvieron que trabajar duro para aislar la música del griterío de las fans…, pero el resultado mereció la pena. A pesar de la deficiencia del sonido, el disco consigue hacerse eco de la energía que transmitían los Beatles en directo. El propio Martin recuerda como tuvo que pedir permiso a los miembros del grupo para su edición: “Tuve que pedir el permiso de todos los ex- Beatles. Llamé a John y le conté lo del disco. Le dije que un principio estaba un poco escéptico con cómo pudiera salir, pero que luego quedé entusiasmado porque consideraba que el álbum iba a ser una pieza histórica. Le dije a John “Quiero que lo oigas y si no te gusta dame un grito”. Hable con él al día siguiente y estaba encantado con el álbum”. Paul dio su aprobación, al igual que George y Ringo, aunque estos últimos no estaban demasiado entusiasmados con el proyecto.

La verdad es que, a pesar de su sonido no demasiado claro, es el mejor testimonio grabado que tenemos de los Beatles en directo en plena beatlemanía y, como tal, es una maravilla llena de energía y vitalidad. Los Beatles eran una gran banda en directo y este álbum lo atestigua. Arranca, como era habitual en esta época, con una potente y recortada versión de “Twist And Shout” coreada por histéricos gritos de las fans. “She’s A Woman“, nos presenta a un McCartney en plenitud vocal en 1964, rockeando de forma fantástica, al igual que Lennon en el siguiente corte del disco “Dizzy Miss Lizzy“. La versión en directo de “Ticket To Ride” es simplemente fantástica, como la de “Can’t Buy Me Love“. “Things We Said Today” echa de menos sus características guitarras acústicas y apenas sobrevive al intento. Mucho mejor es la versión de “Roll Over Beethoven“, incluso superior a la de estudio con George cantando de forma mucho más agresiva.

La cara B del disco se abre con Ringo cantando “Boys” en una, de nuevo, gran versión que queda por encima de la versión de estudio. “A Hard Day’s Night” suena fantástica, como le pasa a “Help!“, ambas mucho más rítmicas que sus versiones pulidas en estudio. Un “All My Loving” acelerado y con Paul ligeramente desafinado da paso al gran final, con un “She Loves You” fantástico y sobre todo un enorme “Long Tall Sally” en el que Paul se deja la garganta.

En resumen, un disco muy interesante para los fans del grupo. No es un imprescindible, pero es un buen disco en directo (teniendo en cuenta los medios que se tenían en 1964/1965), y un excelente testimonio de la Beatlemanía. El sábado 4 de junio de 1977 el álbum The Beatles At The Hollywood Bowl llegó al número 1 en Inglaterra, en Estados Unidos se quedó en el 2.

Con los Beatles de nuevo en el candelero, el incansable Ringo vuelve a la carga con “Ringo The 4th” En esta ocasión, ni Paul, ni George, ni John participan…El disco es completamente prescindible e introduce a Ringo en la música disco con desastroso resultado… Se edita en septiembre del 77 y se queda en el nº162 en listas. Era un disco muy malo.

EMI/Capitol vuelve a intentar exprimir la gallina de los huevos de oro con la edición, en octubre, de un nuevo recopilatorio. Si un año antes habían recopliado las canciones más rockeras del grupo con “Rock’n’Roll Music“, esta vez compilan en un doble LP una selección de las canciones de amor del grupo bajo el título de “Love Songs“. Así, el disco 1 contiene “Yesterday”, “I’ll Follow the Sun”, “I Need You”, “Girl”, “In My Life”, “Words of Love”, “Here, There and Everywhere”, “Something”, “And I Love Her”, “If I Fell”, “I’ll Be Back”, “Tell Me What You See” y “Yes It Is“. El disco 2 contiene: “Michelle”, “It´’s Only Love”, “You’re Gonna Lose That Girl”, “Every Little Thing”, “For No One”, “She’s Leaving Home”, “The Long and Winding Road”, “This Boy”, “Norwegian Wood”, “You’ve Got to Hide Your Love Away”, “I Will” y “P.S. I Love You”. El doble LP tuvo un éxito moderado (no hacía ni tres meses que habían editado The Beatles At The Hollywood Bowl) y se quedó en un número 24.

Mientras  Paul y sus Wings, hinchados de éxito, vuelven al estudio con la idea de grabar un nuevo álbum y alargar el momento de popularidad del grupo. Con su cuarto hijo recién nacido (septiembre de 1977) Paul tuvo la idea de meter un estudio de grabación en un barco y grabar durante unas vacaciones. Tenían muy buen material y grabaron varios temas pero al poco tiempo comenzaron a surgir las desavenencias. Jimmy McCulloch era un tipo problemático, estaba colgado de drogas hasta las cejas y era muy joven comparado con el resto del grupo (tenía 21 años y Paul 34)…Necesitaba más marcha de la que los Wings le daban y dejó el grupo …Desgraciadamente, murió a los pocos años de sobredosis… Joe English, el batería, tampoco estaba cómodo…el dijo, “tocar en un grupo en el que unos son millonarios (Paul) y otro no (él mismo) es un problema…una vez nos propusieron tocar con Stevie Wonder y Paul no quiso…¡¡nos pagaban una fortuna!!” . Por lo que Paul se había quedado sin banda, otra vez. Sólo le quedaban sus inseparables Linda y Denny Laine. Aparcaron el proyecto del nuevo LP y prepararon un nuevo single. “Mull of Kintyre“, como se título el nuevo sencillo de Wings, fue el single más vendido de la historia en Inglaterra (el record se mantuvo hasta finales de los 90). La canción es un genial vals escocés que Paul, con la ayuda de Laine, compuso a la península escocesa donde compró una casa en 1966. Se editó en noviembre de 1977 y fue nº1 en Inglaterra durante varios meses.

No obstante, Paul, junto a Linda y Denny siguió con el proyecto del nuevo disco que acabó titulándose “London Town(enlace a crítica en Guilletek’s). El disco es en general mucho más tranquilo que los últimos LP’s de Wings. Está muy bien acabado y su exquisitez choca de pleno con el incipiente sonido punk que comenzaba a tomar las radiofórmulas de medio mundo, estamos en marzo de 1978. Con todo, el disco tiene grandes canciones como la homónima “London Town“, la impresionante “I’m Carrying” (que recibió los elogios de George Harrison), “Don’t Let It Bring You Down” o el buen rock de “I’ve Had Enough“; además el single del disco, la azucarada “With A Little Luck“, fue un rutilante número 1. El disco fue generalmente bien recibido por la prensa especializada y obtuvo un notable éxito comercial, puesto 4 en las listas británicas y la segunda posición en la lista yanqui. Como curiosidad, el álbum incluye la canción “Girlfriend“, versionada en 1979 por Michael Jackson en su exitoso LP “Off the Wall”

Siete meses después del fracaso de “Ringo The 4th”, Ringo vuelve a intentarlos con “Bad Boy“, editado en abril del 78. Sin embargo obtuvo aún peores resultados comerciales y de crítica que su predecesor. A pesar de la promoción del álbum con la retransmisión de un especial de televisión titulado Ringo: With a Litle Help From My Friends, Bad Boy alcanzó el puesto 129. No obstante, el disco es mucho mejor que el anterior y, a pesar de sonar completamente fuera de onda (recuerdo que estamos en plena era punk), canciones como “Lipstick Traces (On A Cigarette)” o “Heart Of My Sleeve” bien merecen una escucha.

1978, el año de menos actividad beatle de los años 70, concluye con la edición de “The Beatles Collection“, una caja recopilatoria de discos de vinilo conteniendo el catálogo oficial de The Beatles en estéreo. Es una colección bastante incompleta puesto que no incluye una serie de grabaciones del grupo como las correspondientes al EP “Magical Mystery Tour” (que, como hemos dicho, se había editado como LP en Inglaterra apenas dos años antes, en 1976) , ni los sencillos que habían sido previamente publicado en los recopilatorios Rojo y Azul (editados en 1973). La caja se completaba con un nuevo álbum recopilatorio llamado “Rarities con una selección de canciones editadas por el grupo que no aparecieron en los LP’s. Éste recopilatorio fue luego lanzado por separado (al mes siguiente) con las siguientes canciones: “Across The Universe (la versión original)”, “Yes It Is”, “This Boy”, “The Inner Light”, “I’ll Get You”, “Thank You Girl”, “Komm, Gib Mir Deine Hand”, “You Know My Name (Look Up The Number)”, “Sie Liebt Dich”, “Rain”, “She’s A Woman”, “Matchbox”, “I Call Your Name”, “Bad Boy”, “Slow Down”, “I’m Down” y “Long Tall Sally”. En resumen, si es 1978 querías tener todo el material beatle debías comprar esta caja, el “Rojo”, el “Azul” y la edición de 1976 del LP “magical Mystery Tour”.

Mientras Harrison, que había permanecido inactivo musicalmente durante los últimos tres años, última la edición de su siguiente disco. George había quedado tocado con el tema del juicio por plagio y por las críticas que estaban recibiendo sus trabajos y decidió alejarse un poco de la música para dedicarse a otras dos de sus pasiones: la Fórmula 1 (siempre había sido muy aficionado a los coches y, poco a poco, estrechó lazos con algunos de los pilotos más destacados del Circuito) y el cine. En cuanto a lo cinematográfico, George fundó HandMade Films, una productora cinematográfica. El año anterior, 1978, había llegado a empeñar su mansión para financiar a un prometedor grupo de cómicos británicos con los que había entablado amistad, ¿su nombre?, Monty Phyton. George leyó el guión de una disparatada parodia de la vida de Jesucristo y lo tuvo claro, “quiero ver esta película”, y decidió producirla. Como dijo Terry Gillian, miembro de Monty Phyton, “fue la entrada de cine más cara de la historia”. De esta forma en 1979 se estrena la maravillosa “La Vida de Brian“, producida por George Harrison y en la que incluso hace un pequeño cameo (es el del turbante rojo en este vídeo).

En lo personal, George se había casado con Olivia tras divorciarse de Pattie y Dhani, el primer hijo de la pareja, ya había nacido. Con nuevas fuerzas y nueva familia, George entra de nuevo al estudio y graba un nuevo disco. “George Harrison“, que se editaría en febrero de 1979. Posiblemente sea su mejor trabajo desde 1970. Lleno de suaves y cálidas melodías, contenía la mejor pieza escrita por George en casi nueve años, “Blow Away” (¡qué guitarras!). También destacan “Love Comes To Everyone” (con una traviesa introducción de guitarra a cargo de Eric Clapton), “Here Comes The Moon“, “Dark Sweet Lady”, y sobre todo “Not Guilty“, un tema escrito para el álbum blanco de Los Beatles, que había sido rechazado por el grupo. El disco fue bien acogido alcanzando un nº14.

En mayo de 1979, la ex mujer de George, Pattie, se casó con Eric Clapton. Entre los invitados había celebridades musicales como David Bowie, Elton John, Mick Jagger, Bill Wyman, Jack Bruce, Ginger Baker, Ringo, Paul McCartney y el propio George Harrison. John Lennon declinó la invitación debido a que vivía en Nueva York y la boda se celebró en Inglaterra. La negativa de John fue una lástima puesto que Paul, George y Ringo acabaron improvisando junto a Eric Clapton varias canciones, entre ellas “Sgt. Pepper’s”. Pattie recuerda en su autobiografía que John la llamó para felicitarla por su matrimonio pasados unos días y, cuando le contó lo que había pasado, John dijo: “¿En serio?, ¡joder!, de haberlo sabido hubiera estado allí”. Una nueva oportunidad perdida de ver a los cuatro juntos.

Por su parte Paul estaba ocupado intentando refundar Wings tras la marcha de McCulloch y English. El primero en ingresar en los nuevos Wings es el guitarrista Laurence Juber y luego entró el batería Steve Holly. ya tenía grupo y la idea era grabar un nuevo LP y comenzar una nueva gira mundial. En 1979 el punk es la onda musical imperante, sin embargo, la nueva formación de Wings sale al mercado con un single muy apartado de este nuevo estilo, “Goodnight Tonight“, una canción escandalosamente comercial que fue un éxito pero, en mi opinión, es insoportable. Mal empezamos.

Sin embargo el disco, titulado “Back To The Egg” (enlace a crítica en Guilletek’s) y editado en junio de 1979, es un claro intento de los Wings por acercarse a sonidos más guitarreros. La nueva banda es buena, la producción del álbum es excelente (a cargo de Paul y Chris Thomas) y, aunque no gustó demasiado a la crítica, a mí me parece un gran trabajo. Tiene buenos temas, “Getting Closer“, la anfetamínica “Spit It On“, “Old Siam Sir“, “Arrow Thorugh Me” o la excelente canción de Laine “Again and Again And Again“, pero lo más espectacular del álbum es el instrumental “Rockestra Theme” en el que Paul juega a gigante del rock…y lo consigue… La idea era formar una gran orquesta sinfónica pero con instrumentos de rock, para ello, echó mano de músicos amigos. La banda resultante fue la siguiente: Baterías (Steve Holly de los Wings, John Bonham de Led Zeppelin y Kenney Jones de los Who), Guitarras (Denny Laine de los Wings, Laurence Juber de los Wings, Dave Gilmour de Pink Floyd, Hank Marvin de los Shadows, Pete Townshend de los Who), Bajos (Paul McCartney, John Paul Jones de Led Zeppelin, Ronnie Lane de los Small Faces, Bruce Thomas de la banda de Elvis Costello), Teclados (Paul McCartney, Linda McCartney de los Wings, Gary Brooker de Procul Harum). “So Glad To See You Here” también está grabada con esta súper-formación. Las críticas al disco no fueron tan favorables como en trabajos anteriores y se acusó a Paul de estar “falto de inspiración”. Con todo, en plena era punk, fue nº8 en USA y 10 en Inglaterra.

Paul y los Wings, con el disco bajo el brazo, iniciaron una gira mundial que empezó con 20 conciertos en el Reino Unido. La parte británica de la gira concluye el 29 de Diciembre con la celebración en el Hammersmith Odeon de Londres del “Concierto para la gente de Kampuchea“. A fines de los 70’s, el terror del régimen de Pol Pot, en Camboya (Kampuchea), atrajo la preocupación de las Naciones Unidas y de la Unicef. McCartney se puso en contacto con la ONU con la idea de hacer una serie de conciertos benéficos y conseguido el beneplácito de Naciones Unidas, se pone en contacto con varios músicos amigos para organizar el mejor cartel posible. Así habla con Pete Townshend, y consigue a The Who, habla con Freddie Mercury, y consigue a Queen, y así susesivamente se invita a The Clash, Elvis Costello y los Atraccions, The Pretenders, Robert Plant, Billy Conolly… Serían 4 noches sería de conciertos (del 26 al 29 de Diciembre). La actuación de Wings incluyó algunos temas de los Beatles como una excelente interpretación de “Got To Get You Into My Life” “Yesterday” o “The Fool On The Hill” pero lo más impresionante fue la aparición de la banda de Rockestra (a los que se unió el líder de Led Zepelin, Robert Plant) al completo interpretando “Rockestra Theme“, “Lucille” de Little Richard y un emocionante “Let It Be“.

A las dos semanas de los coniertos de Kampuchea, los Wings viajan a Japón como primera escala de su gira mundial. A su llegada al aeropuerto internacional de Narita, los agentes de la aduana descubrieron 219 gramos de marihuana, escondidos en la maleta de Paul que fue arrestado, esposado e interrogado durante una hora por los agentes de control de narcóticos. Paul pasó encarcelado 10 días en una celda de 2 por 2’5 metros en la prisión de Tokio, atado a la pared con una cuerda atada al cuello.Las únicas noches que había pasado separado de Linda desde 1969. Paul describe estos días como los peores de su vida: “estaba aterrado. Creía que me iban a violar y dormía todas las noches con el culo pegado a la pared… Era como en “Puente sobre el río Kwai”, gritaban ¡¡22!! -que era mi número- y yo contestaba “¡¡PRESENTE!!” .A pesar de que la pena para este tipo de delitos era de siete años de trabajos forzados, Paul sale de la cárcel y es deportado a Gran Bretaña. La gira es anulada y Paul decide dar un giro a su carrera: Los Wings habían llegado a su fin.

Cuando Paul dejó los Beatles, se encerró en su casa con un cuatro pistas y grabó “McCartney”, el tocaba todo… Cuando Paul dejó los Wings, se encerró en su casa con un dieciseis pistas y grabó “McCartney II” (enlace a crítica en Guilletek’s), él tocó todo… Paul se volvió a encargarse de todos los instrumentos, las voces, la composición de los temas y la producción del álbum. Es el disco más experimetal de Paul hasta la fecha, haciendo un uso intensivo de sintetizadores (bastante primitivos en 1980). El disco presentaba a un nuevo Paul, más tranquilo, menos rockero, más “artesano”. El LP se publicó en mayo de 1980 y fue un gran éxito (nº1 en Inglaterra y 3 en USA) a pesar de un recibimiento dispar por parte de la crítica. En su momento fue un disco avanzado (canciones como “Check My Machine” son parecido a lo que hoy en día hacen grupos como Gorillaz, sólo que 20 años antes), pero hoy puede sonar desfasado. No obstante contiene algunas grandes canciones como la evocadora “Waterfalls“, “One Of These Days“o “Summer’s Day Song“. La canción más recordada del disco es el single “Coming Up” (elogiada por John Lennon, “es buena, me ha gustado mucho”) y su excelente videoclip.

No obstante, lo más importante de este principio de 1980 aún estaba por llegar: en agosto John Lennon, tras cinco años de retiro, volvía al estudio

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 30 de marzo de 2013

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THE BEATLES. Capítulo 16 (1970-1974). Ex-Beatles, los restos del naufragio. Parte I

Tras el razonable éxito de Paul con su primer disco en solitario (nº2), George fue el primero en dar un golpe encima de la mesa tras la separación del grupo. La edición de el triple álbum “All Things Must Pass” el 27 de noviembre de 1970, demostraba que Harrison tenía muchas canciones que “vomitar” tras haber estado años bajo la sombra de Lennon y McCartney. El disco tiene canciones fabulosas como la homónima “All Things Must Pass“, “What Is Life“, “Beware of Darkness“, “Isn’t It A Pity“, “Wah-Wah” (dedicada a los dolores de cabeza que le daba Paul durante las grabaciones), pero sobre todo será recordado por la mítica “My Sweet Lord“. Una canción fabulosa por la que George tuvo que acudir a los juzgados por una reclamación de plagio por parte The Chifons y su “He’s so fine“. George fue multado “plagio inconsciente”, potencialmente provocado por un caso de criptomnesia. Sea como fuere el disco de George -su tercero en solitario- alcanzó el número 1 en listas.

Apenas un mes después, en diciembre de 1970 y ya afincado definitivamente en Nueva York, Lennon edita su fabuloso “Plastic Ono Band” (review en Guilletek’s), el mejor disco que grabaría durante su carrera en solitario. Recibió muy buenas críticas pero, a diferencia de lo que había ocurrido con los discos de Paul y George, tuvo que conformarse con un número 8. No obstante el LP tenía canciones sublimes como “Mother“, “Isolation“, “Love” o la intimista “God“, en la que el verso “I don’t in Beatles, I just believe in me, in Yoko and me” pone en claro la situación. Y más cuando ese mismo mes, como hemos visto en el capítulo anterior, McCartney demandó a sus compañeros de grupo, disolviéndose su sociedad en abril de 1971.

Poco después de la edición de “Plastic Ono Band”, en marzo de 1971, John editó su famosa “Power To The People” (enlace) como single

En mayo de 1971, Paul editó el exitoso single “Another Day” (enlace)  -numero 2 en listas- y su segundo disco en solitario: el exquisito y estupendo “RAM” que, aunque no recibió muy buenas críticas en su momento hoy en día está considerado uno de los mejores álbumes de un ex-beatle. Con todo, el LP alcanzó el número 1 a ambos lados del Atlántico y contenía grandes canciones como “3 legs“, “Heart Of The Country“, “Uncle Albert/Admiral Halsey” -el single del disco y rutilante número 1-, o la enorme “The Back Seat Of My Car“. Pero la atención fue acaparada por dos canciones Too Many People (enlace) y “Dear Boy” (enlace), que, aunque brillantes en lo musical, no es por su melodía por lo que obtuvieron relevancia sino por contener posibles mensajes velados de Paul hacia John.

Y es que , aunque Paul McCartney y John Lennon fueron como hermanos durante casi 15 años,  a partir de 1970 su relación fue espectacularmente hostil. Aunque ya desde la segunda mitad de 1969 la relación se había enfriado, en 1970 la situación se hizo casi insostenible. La tensión llegó al gran público cuando ambos músicos empezaron a lanzarse dardos desde sus canciones. En este aspecto fue Paul el primero en golpear  con su disco “RAM” (enlace a crítica en Guilletek’s), en cuya contraportada se pueden ver dos escarabajos –beetles- en actitud de darse por culo.  La primera de las canciones con mensaje es Too Many People. Paul arranca criticando la pose de John y Yoko (“Demasiada gente haciéndose el “underground” / Demasiada gente peleando por un trozo del pastel / Demasiada gente en un tira y afloja / Demasiada gente esperando un golpe de suerte”), luego recrimina a John no haber aprovechado la suerte de estar en los Beatles y renegar de ellos en los últimos dos años (“Ese fue tu primer fallo / cogiste tu golpe de suerte y lo partiste en dos / ¿qué puedo hacer por ti? / lo partiste en dos”). McCartney critica también la moralina de las canciones de John (“Demasiada gente predicando sermones / No les dejes que te digan lo que quieres ser / Demasiada gente haciéndolo /  es una locura, yo no lo hago”), para terminar dejando claro que ha cambiado de compañero, John por Linda (“Ese fue tu último fallo / yo encontré a mi amor / y ahora ¿Qué va a ser de ti / mi amor me espera”).

Paul reconoció que “Too Many People” estaba dedicada a John pero, además, Lennon entendió que en  “Dear Boy” también había referencias hacia él y Yoko. Según John, Paul le recriminaba que le hubiera  dejado para irse con Yoko (“Espero que nunca te des cuenta, querido chico, de lo que has encontrado / Espero que nunca te des cuenta de que es la cosa más dañina / Espero que nunca te des cuenta, querido chico / Espero que no tengas que darte cuenta de que el amor estaba aquí / y quizás con lo fastidiado que estás no recuperes el sentido común / espero que no lo recuperes, querido chico”), para luego dejarle claro que él sí había encontrado en Linda a la sustituta perfecta tras la separación del grupo (“Cuando salté estaba destrozado / pero ella y su amor aparecieron y me levantaron”). Paul siempre afirmó que esa canción iba dedicada al ex-marido de Linda.

El caso es que John era un hueso de roer… y vaya si contestó… En su siguiente disco, el extraordinario “Imagine” (review en Guilletek’s), de septiembre de 1971, incluyó una foto de regalo que hacía referencia a la portada de “RAM” en la que sostenía a un cerdo por las orejas en posición similar a la de Paul en la cubierta de su LP. Pero con lo que se despachó a gusto fue con la brutal “How Do You Sleep?” (enlace). John empieza atacando a la obra cumbre de Paul (“Incluso el Sargento Pepper te pilló por sorpresa, te veías bien a los ojos de esa mamaíta”) e incluso ironiza con la “histeria Paul is Dead (“Esos locos tenían razón cuando decían que estabas muerto,  tu gran problema es tu cerebro / ¿Cómo puedes dormir por las noches?”). En la siguiente estrofa (“Lo único que hiciste fue “Yesterday” y ahora eres “Another day”), John hace un buen juego de palabras diciéndole a Paul que lo único que hizo fue “Yesterday” (su mejor canción) y que ahora es “Another day” (que era el single de Paul que estaba en el mercado), por otro lado “Yesterday” es “ayer” y “another day” tiene la acepción de “día cualquiera”, con lo que viene a decir que Paul hizo su mejor trabajo en el pasado y ahora es un vulgar autor… Al final, John es especialmente duro (” Una bonita cara dura un año o dos, veremos que puedes hacer después / La música que hace es como música de ascensores (musak), ¿no has aprendido nada en estos años?, ¿Cómo duermes?).

Además, por si fuera poco, George participó también en la canción…Eso le dolió aún más a Paul.  Años después, el propio Harrison, habló de este tema: “Supongo que después de la ruptura, -aunque en el fondo todos la deseábamos- lo más fácil era encontrar un culpable dentro de nuestro pequeño circulo y por lo menos para John y para mí la culpa recayó directamente en Paul. Por eso y porque su canción también me gustaba y además porque tampoco me había agradado en absoluto la actitud de Paul conmigo durante las sesiones de Let it be, fue que acepté la invitación de John para grabar la guitarra slide en “How do you sleep?” Recuerdo que cuando escuchamos el tema terminado, sonreímos un poco, pero era una sonrisa un poco amarga o forzada, como la que se ofrece por compromiso cuando alguien cuenta un chiste de pésimo gusto. Con el tiempo he pensado que John se pasó un poco, sobre todo en líneas como “the sound you make is musak to my ears”. Parece que Ringo también estuvo invitado a la grabación pero se retiró al conocer la letra. El propio Lennon se arrepintió públicamente, años después, de haber editado esta canción

Esto no puede hacernos olvidar que “Imagine” es un disco magnífico con canciones enormes como la propia “Imagine“, “Jealous Guy“, “It’s So Hard“, “Gimme Some Truth” o “How?” que hicieron que tuviera un gran éxito de crítica y ventas, alcanzando -esta vez, sí- el número 1 a ambos lados del Atlántico.

El conflicto entre ambos se llevó también a la prensa escrita, John Lennon hizo declaraciones a Rollingstone en las que decía que “El primer disco como solista de Paul es basura. Esperaba más. Paul es capaz de grandes trabajos” para luego hablar sobre la separación del grupo, “Nos aburrimos de ser actores secundarios de Paul. Después de que muriera Brian creyó que podría sustituirle. George y yo no queríamos seguir adelante con “Let it Be”, pero Paul lo arregló todo. A mi no me importaba, yo ya estaba con Yoko. Fue una sensación muy desagradable en el estudio, siendo filmados todo el tiempo. Yo sólo quería que se fueran. Así que la grabación terminó y no queríamos saber nada más de ella, por primera vez desde el primer álbum. Las cintas eran malas así que fuimos y produjimos Abbey Road a la carrera para hacer algo presentable y perpetuar el mito. Poco después, un día le dije a Paul: “Me voy a ir”. No había decidido como hacerlo, si iba a armar otro grupo permanente, o lo que fuera. Al final decidí que no quería quedarme atascado con otro grupo de personas. Y entonces un día estábamos discutiendo algo con Paul en una oficina y le estaba diciendo que no a todo, hasta que finalmente dije: “Ya está. El grupo ha terminado. Me voy”. Paul me pidió que lo pensara. Sin embargo, fue Paul quien lo anunció seis meses después para promocionar su disco solista. Fui un tonto por no hacer lo que hizo Paul.  Yo no estaba molesto con Paul por haberlo anunciado a su manera. Sólo estaba sorprendido. Es un buen relaciones públicas. Tal vez el mejor en el mundo. Nos dolió que no nos hubiera avisado de lo que iba a hacer. Me llamó una tarde, y me dijo “voy a hacer lo que tú y Yoko hicieron el año pasado, voy a sacar un álbum solo y me voy del grupo también”. Fue raro oírlo de su boca, pues el era el que más quería a Los Beatles. Y entonces los periódicos de medianoche salieron con la noticia. Yo estaba maldiciendo por no haberlo hecho yo mismo. Lo que tengo claro es que no hay posibilidad de que volvamos a grabar juntos. No volvería a grabar nunca con nadie, sólo con Yoko, pero no con otro ego maníaco. Hoy en día solo hay sitio para uno en un álbum”

Paul, cuya segunda hija -Stella- acababa de nacer en septiembre,  también concedió entrevistas explicando su versión: “Se hizo un contrato de sociedad —años atrás— para mantenernos juntos durante diez años. A causa de lo que éramos entonces, ninguno de nosotros lo miró dos veces al firmarlo. Lo firmamos en 1967 y lo descubrimos el año pasado; un contrato que nos ligaba por siete años más. Está claro que había que romperlo si no íbamos a seguir juntos, el problema reside en que a los otros tres les aconsejaron no anularlo, les dijeron que en caso de romperlo las consecuencias impositivas serían desastrosas para ellos. No es un problema con los otros tres. Creo que los cuatro todavía nos queremos mucho y no creo que haya resentimientos, no de mi parte por lo menos. Hace poco hablé con los otros y tampoco me lo demostraron… Es Allen Klein… Traté de pensar en la manera de llevar a Allen Klein ante la justicia. Pero la acción tendría que llevarse a cabo también contra los otros tres. En un principio me negué. “Viviremos con eso a cuestas”. Durante todo el verano que pasé en Escocia luché contra mí mismo pensando si debía hacer algo parecido. Fue espantoso; tenía permanentemente un nudo en el estómago… Pero tuve que hacerlo…, ¿sabes? John tiene una canción llamada “Power to the People”. En ella hay un verso —una especie de grito al gobierno— que dice: “Dennos lo que nos pertenece”. Y para mí Apple representa al gobierno. Denme lo que me pertenece… La gente dijo: “Es una lástima que algo tan lindo tenga que terminar de esta manera”. Yo también lo creo, es una lástima. Me gustan los cuentos de hadas. Me encantaría ver a Los Beatles envueltos en una nube de humo, con ropas mágicas. Pero es la vida real. El asunto Beatle era algo fantástico. Me encantó cada minuto vivido, era hermoso. Pero era una vida muy protegida y ahora tenemos que empezar a vivir. Musicalmente somo todos válido, individualmente somos todos buenos…, sólo hay que ver el disco de George”

A pesar de todo el conflicto, el primer conato de reunión se produjo poco después, cuando George pidió a Paul y John que se unieran a Ringo y a él mismo durante el concierto benéfico que Harrison había organizado en favor del pueblo de Bangla Desh. Parece que John, en un primer momento y a pesar de la oposición de Yoko, acabó aceptando… aunque al final no acudió; Paul directamente declinó la invitación porque “todo estaba demasiado caliente”. No obstante el concierto de Bangla Desh, que pasará a la historia por haber sido el primer recital de rock benéfico de la historia, fue un éxito y contó con luminarias como Billy Preston, Bob Dylan, Leon Russell, Eric Clapton y los propios George y Ringo. El concierto fue un éxito (se donaron 243.418 dólares a UNICEF) y George se “atrevió” a interpretar dos de sus temas con los Beatles, siendo el primer miembro del grupo en tocar canciones del grupo en solitario. Las canciones elegidas fueron: “Something” y “While My Guitar Gently Weeps

Mientras, Paul dio un giro a su carrera a finales de 1971 formando su propio grupo: Wings. Para ello reclutó, además de a su esposa Linda, al guitarrista ex-Moody Blues Denny Laine y al batería Denny Seiwell. Su disco de debut, “Wild Life” (enlace a crítica en Guilletek’s) editado en diciembre de 1971, es francamente malo, pero contiene en su interior la canción “Dear Friend” que, además de ser un muy buen tema, es una invitación a John para sellar la paz que aparentemente tuvo éxito, puesto que las hostilidades públicas cesaron. La crítica fue muy dura con el LP a pesar de que tuvo un relativo éxito comercial (número 10). Mal debut para el nuevo proyecto de Paul quien, ni corto ni perezoso, se subió en una furgoneta con sus compañeros de grupo e inicio una gira por Universidades británicas y pequeños escenarios.

Mientras, John y Yoko continúan con su activismo político y lo refrendaron con su siguiente lanzamiento discográfico, el flojísimo “Sometimes In New York City” (review en Guilletek’s) en junio de 1972. Es un LP realmente malo del que apenas puede rescatarse “Woman Is The Nigger of The World“. Como le ocurriera al disco de Paul y Wings, la crítica fue muy dura  pero, a diferencia de lo que le ocurriera a McCartney, el público también le dio la espalda y fue un absoluto fracaso comercial, especialmente en Estados Unidos donde John se había convertido en un personaje incómodo. La administración Nixon lo clasificó como persona non grata y consideró su deportación como “estratégica” y utilizaron la detención por posesión de drogas que había sufrido en Inglaterra en 1968 como excusa. John tuvo que pelear su estancia en los Estados Unidos,  la batalla legal le hizo pasar varias veces por los tribunales y, mientras, atendió a reuniones e hizo apariciones en televisión. Finalmente, el 23 de marzo de 1973, recibió una carta del Gobierno Federal que le ordenaba salir de los Estados Unidos en los próximos días. En respuesta, Lennon y Ono, realizaron una conferencia de prensa el 1 de abril de 1973 en Nueva York, donde anunciaron la formación del estado de Nutopia: “Anunciamos el nacimiento de un país conceptual, Nutopia. La ciudadanía del país se puede obtener mediante una declaración de su conciencia de Nutopia. Nutopia no tiene tierra, ni fronteras, ni pasaportes, gente solamente. Nutopia no tiene leyes que no sean cósmicas. Todas las personas de Nutopia son embajadores del país. Como dos embajadores de Nutopia, pedimos inmunidad diplomática y reconocimiento en las Naciones Unidas, de nuestro país y su gente”. Agitando la bandera blanca de Nutopia (dos pañuelos), pidieron asilo político en los Estados Unidos. El escándalo del Watergate, que supuso la dimisión de Nixon, hizo que la presión sobre John se aliviara. El sucesor de Nixon, Gerald Ford, no prestó demasiada atención al caso y cayó en el olvido. No obstante John no consiguió su permiso de residencia hasta 1977.

Lo más destacado de este 1972 para John fue su actuación en directo en el Madison Square Garden de Nueva York en agosto, su primera actuación en directo (obvio esa “cosa” de Toronto) en solitario. Lennon atacó su “Come Together” y realiza estupendas versiones de temas como “Instant Karma“, “Mother” o “Imagine“, en lo que fue un concierto más que notable.

Entre tanto los Wings de Paul McCartney, que habían incorporado al guitarrista irlandés Henry McCulloug, comienzan su primera gira europea (“Wings Over Europe”). Tras su mini gira por universidades, Paul consideró que el grupo estaba preparado para su primera gira internacional. Durante dicha gira Paul cantó una nueva canción dedicada a John “Best Friend” (enlace) que nunca llegó a editar a nivel discográfico, pero que demostraba a las claras la voluntad de Macca de enterrar definitivamente el hacha de guerra (“Dime por qué me tratas tan mal, cuando eres el mejor amigo que pude tener…”). La banda comienza a sonar conjuntada y a conseguir cierto crédito entre el nuevo público. Temas como “Hi hi hi” , definitivamente más rockero y con una letra con claras alusiones sexuales que hizo que fuera censurada por la BBC, y sobre todo la extraordinaria “Live And Let Die“, compuesta para la película de James Bond “Vive y deja morir” y producida pro George Martin, hicieron que el público y la crítica comenzaran a respetar a los Wings

En su intento de promover su nueva carrera, Paul y los Wings protagonizan, ya en abril de 1973, un especial de televisión de una hora titulado James Paul McCartney (enlace) en el que Paul hace una interpretación soberbia de “Yesterday“, además de tocar otras canciones de los Beatles (“Blackbird”, “Michelle”) y otros temas que sirven de adelanto de lo que será su próximo disco: “Red Rose Speedway” (enlace a crítica en Guilletek’s). Con este LP, Paul se reconcilia con la crítica y los Wings alcanzan su primer número 1 en ventas. Es un disco sólido y notable aunque algo falto de temas inolvidables. No obstante, canciones como “Big Barn Bend“, “One More Kiss“, “Little Lamb Dragonfly“, “Single Pigeon” y sobre todo el baladón “My Love“, número 1 en Estados Unidos, demuestran que McCartney comienza a recuperar la forma.

En el mismo abril de 1973, EMI decide editar dos discos dobles recopilatorios de The Beatles, “The Beatles/1962-1966” y “The Beatles/1967-1970”, popularmente conocidos como los discos Rojo y Azul. Probablemente las compilaciones de éxitos más completas del grupo mostrando la evolución de la banda desde “Love Me Do” hasta “The Long And Winding Road”. Fueron editados simultáneamente en formato de dos discos dobles. El “Rojo”, contenía las siguientes canciones:  Disco 1: Love Me Do, Please Please Me, From Me To You, She Loves You, I Want To Hold Your Hand, All My Loving, Can’t Buy Me Love, A Hard Day’s Night, And I Love Her, Eight Days A Week, I Feel Fine, Ticket To Ride , Yesterday. Disco 2: Help, You’ve Got To Hide Your Love, We Can Work It Out, DayTripper, Drive My Car, Norwegian Wood (This Bird Has Flown), Nowhere Man, Michelle,  In My Life,  Paperback, Eleanor Rigby,Yellow Submarine. Fue número 3 tanto en listas británicas como americana. En cuanto a su hermano, “The Beatles/1967-1970”, el “Azul” contenía: Disco 1: Strawberry Fields Forever, Penny Lane, Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band/With A Little Help From My Friends, Lucy In the Sky With Diamonds, A Day In The Life, All You Need Is Love, I Am The Walrus, Hello Goodbye, The Fool On The Hill, Magical Mystery Tour, Lady Madonna, Hey Jude, Revolution. Disco 2: Back In The USSR, While My Guitar Gently Weeps, Ob-La-Di, Ob-La-Da, Get Back, Don’t Let Me Down, The Ballad Of John And Yoko, Old Brown Shoe, Here Comes The Sun, Come Together, Something, Octopus’s Garden, Let It Be, Across The Universe, The Long And Winding Road. Tuvo mayor éxito que su hermano y consiguió un número 2 en Inglaterra y un número 1 en Estados Unidos.

El 73 fue un año de auténtica sobredosis Beatle. El siguiente en editar disco fue George. “Living in the Material World “, junio de 1973, está muy lejos del nivel exhibido en “All Things Must Pass”, pero contiene algunas canciones memorables como el mega éxito “Give Me Love (Give Me Peace On Earth)” (número 1), “The Light That Has Lighted the World” y “Don’t Let Me Wait Too Long“. El disco fue un nuevo éxito de ventas y alcanzó el número 2.

John y Ringo también se unieron a la fiesta con sendos LP’s en noviembre de 1973. El LP de Ringo,  homónimo, a punto estuvo de suponer una reunión de The Beatles. De hecho, en el disco coinciden Paul, George, John y Ringo…, pero por separado… Ringo pidió ayuda a sus amigos para que le cedieran canciones para hacer un buen disco. George tocó la guitarra y le dió  sus canciones “Sunshine Life For Me (Sail Away Raymond)“, “You And Me (Babe)” y co-escribió con él “Photograph” (número 1 en Estados Unidos), Paul le regaló “Six O’Clock“, en la que también hace coros y toca el bajo. Pero la canción que desató los rumores fue la que aportó John, la genial “I’m The Greatest“. Durante la grabación Ringo (batería y voz), George (guitarra) y John (piano y voces) y Billy Preston (teclados) hicieron que la formación de la época de “Let It Be” estuviera completa al 80%. La rumorología hablaba de una re-formación de los Beatles con Klaus Voorman -que es quien toca el bajo en la canción- sustituyendo a Paul. Sea como fuere, el disco fue el mayor éxito de Ringo en su carrera (número 2)

John editó “Mind Games” (review en Guilletek’s) también en noviembre de 1973. Durante la grabación del LP (verano del mismo año) Yoko y John decidieron romper su relación, de ahí que este disco esté lleno de canciones sobre su ruptura. Es un disco definitivamente mucho más comercial que sus anteriores trabajos y con el que Lennon quiso conseguir el éxito en solitario que ya habían conseguido George y Paul…, pero no lo consiguió. El disco fue un fracaso y fue vapuleado -injustamente- por la crítica. Se le acusó de ser muy comercial (cuando con “Sometimes in New York City” le acusaban de serlo demasiado poco). Es obvio que John deja de lado la política para volver a temas universales, concretamente al desamor, puesto que la mayoría del disco es una petición de disculpas a Yoko por su reciente ruptura. Es un disco muy melódico y canciones como “Mind Games“, “Aisumasen“, “Out The Blue” y “I know I know” son sencillamente fantásticas.

Antes de acabara este muy activo 1973, Paul y sus Wings editarían otro LP -el segundo del año-, su celebérrimo y brillantísimo “Band On The Run” (enlace a crítica en Guilletek’s). Paul quería grabar un disco en África y decidió que podrían viajar a Nigeria, pero Henry McCullough, el guitarrista, abandonó el grupo unos meses antes de partir (Paul y él discutían frecuentemente y tenían diferencias artísticas) y a Denny Seiwell -el batería- le daba terror ir a África, así que decidió dejar también la banda. Paul, Linda y Denny Laine viajaron igualmente, “eso sólo significaba que yo tendría que tocar la batería y Denny  y yo nos repartiríamos los solos de guitarra, no hay problema”. El resultado es el mejor disco en solitario de McCartney , uno de los mejores trabajos -si no el mejor- que un ex-beatle grabara y uno de los clásicos de todos los tiempos. Hasta Lennon reconoció que era  un álbum “muy bueno“. Es variado, inteligente, bien acabado …y, sobre todo, tiene unas melodías que quitan el hipo.  Canciones como la gigantesca “Band On The Run“, la comercial “Jet“, la sofisticada “Bluebird“, “Let Me Roll It” o la brutal “Nineteen hundred and eighty five” son muestra del nivelazo del disco. Número 1 planetario y la confirmación de Wings como banda.

1973 no acabó sin que los Beatles se reunieran…pero en los tribunales. John acaba demandando al Allen Klein  por mala administración…Paul,George y Ringo se unieron a la demanda… Pero,quien sabe si por la demanda conjunta, si por la desaparición de Yoko del panorama Beatle o simplemente por el paso del tiempo, la relación entre John y Paul comienza a destensarse en este punto de la historia 1974.

 Tras su separación de Yoko, John se refugia en los brazos  de May Pang, que había estado trabajando como secretaria de la pareja. Lo más sorprendente en que fue la propia Yoko la que propició la relación, prefiriendo que John estuviera con Pang, conocida, que con otras mujeres.

John y May Pang, dejaron Nueva York a finales de 1973 para trasladarse a Los Ángeles. Una vez allí, John recibió por parte de su amigo Harry Nilsson, el encargo de producir el que iba a ser su nuevo disco (“Pussy Cats”). A John y May les pareció buena idea que los músicos vivieran bajo el mismo techo y tener el estudio instalado allí mismo. Así que Pang alquiló una casa de playa en Santa Mónica en marzo de 1974, instalaron un estudio de grabación, y  Ringo Starr, Harry Nilsson y Keith Moon se trasladaron allí.

Fue una época muy convulsa para Lennon. que se refugió en las drogas y en el alcohol para superar la depresión que le había ocasionado la separación de Yoko. May Pang, que fue fundamental para John durante este periodo, intentó que John afrontara sus problemas y se enfrentara a sus fantasmas, especialmente su familia y sus amigos. En primer lugar, hizo que John retomara su relación con Julian, su hijo, al que no veía desde hacía cuatro años, “Papá y yo conseguimos un mejor trato entonces, tuvimos un poco de diversión, nos reíamos un rato y en general tuvimos un gran momento cuando él estuvo con May Pang. Mis recuerdos de ese tiempo con papá y May son muy claros – fueron los momentos más felices que puedo recordar con ellos”, recuerda Julian.

Pero quedaba un cabo suelto: Paul.

Los McCartney decidieron visitar a John, sabedores de que éste estaba en Los Ángeles donde ellos se encontraban aquel 28 de marzo de 1974. Christopher Sandford, presente, describió la escena del reencuentro Lennon-McCartney de la siguiente manera: “La habitación se congeló cuando McCartney entró, y se quedó en absoluto silencio hasta que Lennon dijo: ‘Valiant Paul, supongo?’ McCartney respondió: ‘Señor Jasper Lennon, supongo? (Valiant Paul y Sir Jasper eran personajes interpretados por los dos, en un juego televisado de Navidad a inicios de la carrera de The Beatles). Extendió una mano McCartney, Lennon se la estrechó, y el ambiente era agradable, pero moderado, cordial, pero no especialmente cálido, por lo menos inicialmente”. Paul y John, prácticamente no se hablaban desde hacía cuatro años y el reencuentro fue no demasiado afectuoso en un principio. Poco a poco el ambiente se relajó y comenzaron a hablar sobre los viejos tiempos, especialmente sobre la época de Hamburgo. Los litros de alcohol y las drogas probablemente contribuyeron a rebajar la tensión, hasta el punto que Lennon y McCartney empezaron a mostrarse a gusto con la situación y empezó a respirarse una auténtico ambiente de camaradería.

Última foto de John y Paul juntos, marzo de 1974

Paul y Linda se quedaron en casa de John y May unos días. El 31 de marzo de 1974, Stevie Wonder y Harry Nilsson, en mitad de una juerga, convencieron a John y Paul de que estaría bien grabar algo de música… y ocurrió…

Paul, en ausencia de Ringo, se sentó a la batería e hizo voces y John cantó y tocó la guitarra. Les acompañaron Stevie Wonder (voz y piano eléctrico, Harry Nilsson (voz), Jesse Ed Davis (guitarra), Bobby Keyes (saxofón), Ed Freeman (bajo), Linda McCartney (órgano) y May Pang (pandereta).

La sesión no tuvo mucha calidad a causa de la borrachera que llevaban todos. La marihuana y la cocaína también contribuyeron. Las cintas, recogidas en los Burbank Studios de Los Ángeles, nunca fueron editadas oficialmente (repito que su calidad es muy baja), pero sí en forma de álbum pirata bajo el título de “A Toot and a Snore in ’74”.

El disco arranca con John ofreciéndole una raya a Stevie Wonder (“¿Quieres esnifar, Steve? ¿Un golpe? Lo están pasando“), para atacar “Bluesy Jam” (enlace), una alocada improvisación sobre una base de blues con John a la voz principal. La siguiente canción es el clásico de Little Richard “Lucille” (enlace), en una versión mucho menos acelerada que la original y en la que podemos escuchar por primera vez a Paul y John cantando juntos (Lennon el tono alto y McCartney el bajo). El siguiente tema, “Nightmares” (enlace) es una versión del “Sleep Walk” de Santo & Johnny. Una floja versión del “Stand By Me” (enlace) de Ben E. King, llena de problemas técnicos y con John y Paul cantando juntos de nuevo, es la siguiente canción. La sesión terminó con un medley compuesto del “Cupid” y el “Chain Gang” de Sam Cooke más “Take This Hammer” de  Leadbelly.

Tras esta sesión Paul y John se vieron en muchas ocasiones durante 1974. May Pang recuerda esos encuentros: “Un día, los McCartney nos hicieron una visita sorpresa, después de la primera noche de grabación del disco Pussy Cats de Harry Nilsson. De hecho, después de ese encuentro, nos vimos harto con los McCartney. Cuando John y yo estuvimos juntos, él realmente estaba mucho más tranquilo y más abierto a sus viejos amigos y a su familia. Además de ver con frecuencia a Paul en Los Angeles y Nueva York, Ringo estuvo con nosotros varios meses, así que todos los sentimientos estaban mucho más cálidos… También estuvimos con George en Nueva York, , Paul y Linda también estaban con nosotros“.

Podríamos decir que nunca existió una posibilidad tan real de que los miembros de los Beatles volvieran a trabajar juntos como a lo largo de este periodo de 1974. La guerra Lennon vs McCartney llegó a su fin. Harry Nilsson contó años después, cuando recordaba este periodo, que un día paseando con John y May por la calle, un periodista los paró y se fijó en que Lennon llevaba una chapa que rezaba “I Love Paul” (“Quiero a Paul”), habituales entre las fans de los Beatles años atrás. Cuando el periodista preguntó a John por qué la llevaba, la contestación fue obvia: “…porque quiero a Paul” 

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 23 de marzo de 2013

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THE BEATLES. “Let It Be” (1970) ( 9 / 10 )

“Two Of Us” (Lennon-McCartney)
“Dig A Pony” (Lennon-McCartney)
“Across The Universe” (Lennon-McCartney)
“I Me Mine” (Harrison)
“Dig It” (Lennon-McCartney-Starkey-Harrison)
“Let It Be” (Lennon-McCartney)
“Maggie Mae” (trad. arr. Lennon-McCartney-Starkey-Harrison )

“I’ve Got A Feeling” (Lennon-McCartney)
“One After 909” (Lennon-McCartney)
“The Long And Winding Road” (Lennon-McCartney)
“For You Blue” (Harrison)
“Get Back” (Lennon-McCartney)

Producido por Phil Spector.

Desde la misma portada, de aspecto fúnebre y con los Beatles en fotografías separadas, el álbum transmite tristeza y melancolía. Obra de John Kosh con fotos de Ethan A. Russell, el austero diseño en negro de la cubierta contrasta con la alegre y evocadora portada (basada en el primer disco del grupo: “Please Please Me”) que estaba pensada para el malogrado proyecto “Get Back”. “Let It Be” son los restos del proyecto “Get Back”, en palabras de George Martin “era una idea brillante, creo que de Paul. La idea original era grabar un álbum con nuevo material, ensayarlo y tocarlo por primera vez en directo y ante el público, en disco y en película. En otras palabras, grabar un álbum en directo con material nuevo, algo que nadie había hecho nunca… “.

Hagamos un poco de memoria. Como comentamos en el capítulo 13 de este blog, la banda trabajó sobre este proyecto desde el 2 al 30 enero de 1969. No querían artificios ni trucos de estudio, el plan era recuperar la frescura y la espontaneidad de los primeros años alternando canciones nuevas y viejas e incluso versionando algunos clásicos del rock’ n’ roll… Volverían a ser un grupo de dos guitarra, bajo y batería…Volverían al principio… El proyecto llevaría por título Get Back (vuelve), una  vuelta a los orígenes, y el gran final sería una actuación en directo que acabó produciéndose sobre la azotea de las oficinas de Apple. George Martin, su productor de siempre, acabo hastiado del mal ambiente reinante entre los miembros del grupo y abandonó el proyecto, quedando el mismo en manos del ingeniero Glynn Johns. El trabajo de producción, premeditadamente austero, no terminó de convencer al grupo y Lennon decidió darle las cintas al afamado productor Phil Spector para que re-produjera el álbum.

Por delante quede dicho que soy fan de Phil Spector, su trabajo durante la primera mitad de los 60 me parece sobresaliente, pero soy de los que prefieren la austera idea original del proyecto “Get Back” a lo que acabó siendo el por momentos grandilocuente “Let It Be”.  Spector hizo un buen trabajo con algunas canciones pero con otras decidió añadir su mítico muro de sonido a temas como “Across The Universe”, “Let It Be”, “I Me Mine” y “The Long And Winding Road”, y esto implicaba dotar a las canciones de un estilo muy alejado al sonido de la banda. George Martin criticó la decisión aunque el más crítico con el trabajo de Spector, como veremos,  fue McCartney

Entre el 23 de marzo y el 2 de abril de 1970 (tan sólo siete días de trabajo), Spector redujo Let It Be a 12 canciones, introduciendo coros femeninos y arreglos orquestales en algunas de ellas y prescindiendo de la idea original de hacer un disco en el que se escuchase a Los Beatles tocar en directo con la mayor sencillez posible.

El caso es que el disco se abre con una frase de John:” ‘I Dig A Pigmy’, by Charles Hawtrey and the Deaf Aids. Phase one, in wich Doris gets her oats” (“‘Pasión por un pigmeo’, de Charles Dawtrey y Los Sonotones. Fase uno, en la que Doris folla”), e inmediatamente suena “Two Of Us” (enlace), una fabulosa canción acústica de Paul en la que McCartney y Lennon cantan empastando sus voces a la perfección. El disco continúa con “Dig A Pony” (enlace), fruto de la fusión de dos canciones de John (“Dig A Pony” y “All I Want Is You”). John nunca estuvo satisfecho con esta canción que si bien no es brillantísima, puede resultar muy disfrutable. La versión que aparece en el disco pertenece al mítico concierto de la azotea, prueba evidente que los Beatles se habían convertido en una banda más que competente en directo.

La mejor contribución de John al álbum llega con la fenomenal “Across The Universe” (enlace), una fantástica y cósmica canción que Lennon compuso en la India y que originalmente estaba destinada al “Álbum Blanco”. La canción fue editada en una versión muy diferente en el álbum benéfico “No One’s Gonna Change My World” editado por la World Wildlife Fun (WWF). Phil Spector redujo el tempo, añadió una gran masa de cuerdas y prescindió de los efectos. El efecto satisfizo mucho a John que, hasta entonces, no había conseguido conseguir una grabación que le terminara de gustar, siendo ésta además una de sus canciones propias favoritas. Una canción monumental.

Tiempo para George Harrison y su “I Me Mine” (enlace), un tema que gira en torno al problema del ego. La melodía, inspirada en el vals, es fabulosa y George realiza una de sus mejores interpretaciones vocales. “Dig It” (enlace), es el resultado de una jam session de más de doce minutos entre los Beatles y Billy Preston, de la que Phil Spector rescató apenas 50 segundos. Relleno. Al final de la canción se oye a John diciendo, “That was ‘Can You Dig It’ by George Wood, and now we’d like to play ‘Hark The Angels Come’ (“Esto era ‘Can You Dig It’, de George Wood, y ahora nos gustaría interpretar ‘Hark The Angels Come'”), que sirve de introducción a la enorme “Let It Be” (enlace). Paul, pensando en su madre fallecida, compone una de las más perfectas canciones que jamás se hayan escrito. A diferencia de la versión editada en single dos meses antes, Billy Preston no participa. La parte de la guitarra solista de George también cambia. Spector añadió una pista de acompañamiento orquestal, esta vez mucho más respetuoso con el sonido habitual del grupo. El resultado, como es el caso de la versión del single, es magnífico. No tengo claro cuál de las dos versiones prefiero, sólo sé que es una de las mejores canciones que jamas he escuchado.

Tras el subidón quasi-místico que nos proporciona el baladón de Paúl, los Beatles atacan animosamente una canción tradicional de Liverpool, “Maggie Mae” (enlace). Era una de las canciones que utilizaban, desde los inicios de su carrera, para calentar la voz antes de los conciertos o de las sesiones de grabación. La versión aquí recogida corresponde a una grabación espontánea entre algunas tomas de “Two Of Us”.  Los cuatro Beatles figuran en los créditos como arreglistas.

Nada más abrir la cara B, John y Paul reúnen sus inconmensurables talentos fusionando dos de sus canciones en una. Por un lado, John había compuesto “Everybody had a hard year” y Paul “I’ve Got A Feeling”. La unión de ambas canciones funciona perfectamente en uno de los momentos álgidos del LP, “I’ve Got A Feeling” (enlace). La grabación de “I’ve Got A Feeling” incluida en el álbum corresponde al concierto en la azotea de Apple, siendo una grabación absolutamente en directo y absolutamente brillante como tal. Fantástica de principio a fin. Otra de las canciones tomadas directamente del concierto de la azotea es el rock de John, “One After 909” (enlace). Una nuevamente brillante interpretación en directo de los de Liverpool de una canción que, aunque nunca llegaron a editar hasta este LP, ya grabaron en 1963.

Y llegó la canción de la polémica, “The Long And Winding Road” (enlace), una íntima y extraordinariamente bonita balada de Paul a la que Phil Spector añadió cargadas secciones orquestales y engoladas voces femeninas. Paul entró en cólera en cuanto la escuchó y vio cuánto se alejaba el arreglo de Spector del sonido intimista deseaba – tal y como aparece en la película (enlace) -. Al parecer Paul intentó recuperar la versión original del tema pero su solicitud fue rechazada por Allen Klein. Muchos consideran que este incidente fue la gota que colmó el vaso y decidió a McCartney a abandonar Los Beatles.

Harrison, como era habitual, incluyó dos canciones en el disco. La segunda de ellas es “For You Blue” (enlace), un notable ejercicio de blues en el que destaca la pericia de John con la slide guitary que sirve para calentar motores antes del gran final: la última canción del último disco que editaron los Beatles: “Get Back” (enlace). La fantástica canción de Paul ya se había editado en 1969 como single, pero esta versión, con la voz más “seca”, resulta más recomendable. Vuelve a ser estupendo el solo de teclado de Billy Preston y destacable la labor a la solista de John. Es una canción fabulosa.

A los 15 días de editarse, el 23 de mayo de 1070, el disco llega al número 1 y permaneció 59 semanas en listas. Es un disco raro por su mezcla de sonidos y producciones, pero con momentos brillantísimos. Puede resultar un poco tristón, pero musicalmente raya a gran altura…, ¿cómo podría no hacerlo un disco con “Two Of Us”, “Across The Universe”, “Let It Be”, “The Long And Winding Road” y “Get Back”, hasta cabreados estos chicos eran la hostia.

VALORACIÓN GUILLETEK: 9 /10

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