GUILLETEK'S

Hay música que siempre merecerá ser recordada…

Paul McCartney: “Flaming Pie” (9/10)

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The Song We Were Singing (McCartney)
The World Tonight (McCartney)
If You Wanna (McCartney)
Somedays (McCartney)
Young Boy (McCartney)
Calico Skies (McCartney)
Flaming Pie (McCartney)
Heaven On A Sunday (McCartney)
Used To Be Bad (Miller-McCartney)
Souvenir (McCartney)
Little Willow (McCartney)
Really Love You (McCartney-Starkey)
Beautiful Night (McCartney)
Great Day (McCartney)

“Cuando terminé Anthology sentí la necesidad de hacer música nueva (…) viendo Anthology me acordé de lo bien que lo pasábamos los Beatles grabando, y eso asentó las bases de lo que sería Flaming Pie. Anthology me recordó los patrones de The Beatles y los valores que alcanzamos con las canciones. Así que de algún modo me sirvió como curso que ahora se ve reflejado en este álbum”. Y es que Paul pasó unos cuatro años, desde 1992 a 1996, trabajando en el proyecto Anthology de los Beatles, un proyecto largamente madurado (es una idea de 1971) que consitía en los Beatles contaran su historia a través de una serie de documentales. Neil Aspinall -otrora road manager, asistente personal de los Beatles y director de Apple Corps-, pensó que sería una buena idea recopilar toda la información posible de los archivos del grupo (tanto en EMI como en Apple)  para realizar un documental sobre la historia del mismo. Las malas relaciones entre Paul y el resto del grupo a principios de  los 70 y la muerte de John en 1980 truncaron el proyecto, pero desde principios de los 90 Neil lo había recuperado. La idea no era otra que los miembros vivos del grupo, apoyados por horas de entrevistas a John (autorizadas por Yoko), contaran su historia a través de una serie de documentales. Dichas entrevistas se completarían con el vasto material videográfico y sonoro que Aspinall había recopilado a lo largo de todos estos años.

El caso es que Paul, inspirado por los recuerdos, comenzó a componer y en febrero de 1995 decide volver al estudio para grabar parte del material que habíaImagencompuesto mientras trabajaba en Anthology. Tenía claro que quería que las canciones fueran sencillas y directas (“me sorprendió, mientras trabajábamos en Anthology, darme cuenta de los sencillas y a la vez perfectas que eran muchas de aquellas primeras canciones de los Beatles”), pero Paul no quiso afrontar esta vuelta al estudio en solitario y pidió a su amigo Steve Miller (líder de la fabulosa Steve Miller Band) que le acompañara. Ambos músicos, que ya habían colaborado en la canción de Miller “My Dark Hour” en 1969 y en la que Paul toca todos los instrumentos, grabaron hasta siete canciones, algunas como “Country Girl” o “Soul Boy”, aún hoy inéditas.

La idea original de Paul era autoproducir su nuevo disco, pero tras trabajar con el Jeff Lynne (líder de la ELO) en los dos nuevos temas Beatle que se estrenaron con los Anthology -“Free As A Bird” y “Real Love“-, decidió poner su trabajo en manos de Lynne y juntos trabajaron en las canciones que Paul había grabado con Miller y nuevo material de McCartney. Las sesiones transcurrieron a buen ritmo hasta diciembre de 1995, fecha en la que a Linda se le diagnostica un cáncer, provocando un lógico cese en el trabajo de estudio.

El golpe para los McCartney, compañeros inseparables durante casi treinta años, fue durísimo pero ambos convinieron que lo mejor para la recuperación de Linda y para el estado mental de su marido es que éste volviera al trabajo. De esta forma, las sesiones se retomaron en febrero de 1996. Quién sabe si necesitado de la ayuda de sus amigos, Paul pidió a Ringo que participara en las grabaciones y el fiel baterista se incorporó al trabajo en mayo.

Las últimas sesiones de trabajo datan de febrero de 1997 con George Martin dirigiendo un arreglo orquestal. El disco se mezcló en marzo de 1997 y en mayo estaba en las tiendas, recibiendo las mejores críticas de un disco de McCartney desde el fabuloso “Tug Of War” de 1982 y una excelente respuesta del público, que respondió aupando el álbum hasta el puesto número 2 tanto en Estados Unidos como el Reino Unido. Y es que estamos ante un disco fantástico, de principio a fin. “Flaming Pie” es el álbum más beatlemaniaco de Paul McCartney en su etapa en solitario. Se puede decir que Macca rinde aquí tributo a su pasado sin rubores ni pretensiones. Desde el mismo título (John dijo que inventó el nombre de “Beatles” cuando un hombrecillo saliendo de un pastel en llamas -Flaming pie- les dijo: “os llamareis Beetles pero con “a”…), a la sonoridad del álbum, Paul recoge el testigo de su propio pasado y concluye un álbum fabuloso. No creo que sea su mejor disco, como muchos afirman, y estoy convencido de que se benefició de la renovada popularidad Beatle que supuso el estreno de los Anthology, pero sí es un muy buen trabajo que incluso mereció una nominación para el Álbum del Año en los Grammy de 1998, que ganó Bob Dylan por su álbum Time Out of Mind.

El disco arranca con la evocadora “The Song We Were Singing“, una fantástica canción con una gran interpretación vocal en la que Paul toca gran parte de los instrumentos y recuerda sus tiempos mozos. “Estaba una noche recordando los años sesenta, ya sabes, estábamos allí fumando cigarros, bebiendo vino… hablando acerca de la solución cósmica. Eso era lo que todos hacíamos… pero ¡Qué demonios! Es el periodo de tiempo en tu vida en el que tienes la oportunidad de todo eso”. El sonido íntimo y sosegado del tema inicial será la tónica general de un álbum tendente a la introspección y al sonido acústico y en el que hay pocas concesiones al rock. Si acaso la más contundente de dichas concesiones sea la estupenda “The World Tonight“, un sobresaliente rock en el que, como ocurre en la mayoría del disco, Paul (voz principal, coros, batería, bajo, guitarra eléctrica, guitarra acústica,  piano y percusión) y Jeff Lynne (coros, guitarra eléctrica, guitarra acústica y teclados) son los únicos interpretes.

El excelente tono inicial del disco se corta con “If You Wanna“, un corte normalito de esos que a McCartney se le caen de los bolsillos sin apenas esfuerzo y posiblemente uno de los puntos más bajo del álbum…, lo mejor del tema, la guitarra de Steve Miller y la producción tompettyniana de Lynne. No obstante, Paul recupera nuevamente el pulso con  “Somedays“, una soberbia balada “a lo beatle” con un arreglo escrito por el inefable George Martin. “Durante las sesiones de Anthology le pregunté a George Martin si podía escuchar Somedays ya que me gustaría que escribiera un arreglo con orquesta. Estaba nervioso viendo cómo reaccionaba al escucharla. pero cuando acabó me miró y me dijo “Veo que no pierdes tu toque”…, fue genial”. Un tema para el recuerdo. Sobresaliente. A la altura (o muy cerca) de sus mejores canciones con y sin los Beatles.

Con “Young Boy” llegamos al que fuera primer single del álbum. Steve Miller de nuevo está a la guitarra y Paul toca todo lo demás. Es una excelente lección de pop sencillo y directo que  Paul escribió en la cocina mientras Linda cocinaba el almuerzo. No tuvo un éxito rutilante como single (número 16), pero vuelve a dejar claro quien es el maestro absoluto en esto del pop. Fantástica guitarra de Miller, por cierto.

Los Beatles del White Album es su vertiente mccartiana resucitan con la estratosférica “Caliko Skies“, con George Martin tras la mesa de mezclas. Esta genial canción se grabó en 1992 y resulta simplemente perfecta en su composición y ejecución. Otra canción para la historia que muestra al fin a un McCartney liberado de complejos y que no tiene reparos en volver a los sonidos que él mismo creo antaño. Esa es la línea que también sigue “Flaming Pie“, otra beatlelada en forma de boggie basado en una fantástica línea de piano y una genial melodía. Una vez más Paul y Jeff Lyne se bastan y se sobran para tocar y cantar todo. Otro temazo, y ya llevamos unos cuantos en el disco.

…Y Paul sigue manteniendo el nivel con la tierna “Heaven On A Sunday“, una bonita balada en la que Paul comparte el solo de la canción con su hijo James. El hijo de Paul se encarga de la guitarra eléctrica con destreza mientras Macca se dedica a la acústica. Es un tema tranquilo y relajado con una preciosa melodía de aires perezosos… Todo lo contrario que ocurre con “Use To Be Bad“, un sencillo blues compuesto, más Steve Miller que por Paul, siguiendo los cánones de la vieja escuela y que poco o nada aporta al género, la verdad.

Mucho más estimulante resulta “Souvenir“, puro R&B. Una fantástica canción que no tiene desperdicio para la que se inspiró en los sonidos de Wilson Picket y en la que Paul toca y canta absolutamente todo lo que suena en el tema. Enorme. Tras esta maravillosa concesión al soul, McCartney retoma las sonoridades Beatle con “Little Willow“, una sobrecogedora canción  que dedicó a Maureen, la que fuera esposa de Ringo y fallecida en 1995. Sencillamente preciosa. La paz en la que nos sumerge “Little Willow” se ve interrumpida por la línea de bajo de “Really Love You“, un nuevo blues-rock escrito con el bueno de Ringo -el primer “McCartney-Starkey” de la historia- y que sin ser ninguna maravilla, es bastante disfrutable.

Y entonces llegamos a “Beautiful Night“, el tema fundamental del disco. Una maravillosa canción que data de 1987 y que McCartney recuperó poniéndola en manos de George Martin para que escribiera un arreglo orquestal. Genial. La parte final con Ringo haciendo coros y todos esos metales pone los pelos de punta. Absolutamente sobresaliente. El disco concluye con “Great Day“, un bonito tema acústico compuesto por Paul en 1970 que recuerda a las sonoridades de “Ram” y que supone un cierre perfecto para un álbum maravilloso.

En definitiva una joya auténtica que se editó en mayo del 97 y que, en mi opinión, no ha sido todo lo elogiado que debiera… Vale fue nº2 en USA e Inglaterra (tapado en ambos países por el debut de las Spice Girls, por cierto), pero es que estamos ante un disco histórico y uno de los mejores del mejor creador de melodías de todos los tiempos. Supongo que sera uno de esos álbums que mitificaremos cuando el bueno de Paul esté criando malvas.

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 9/10

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Paul McCartney: “Off The Ground” (1993). (7,5/10)

Off The Ground (McCartney)
Looking For Changes (McCartney)
Hope Of Deliverance (McCartney)
Mistress And Maid (McCartney-MacManus)
I Owe It All To You (McCartney)
Biker Like An Icon (McCartney)
Peace In The Neighbourhood (McCartney)
Golden Earth Girl (McCartney)
The Lovers That Never Were (McCartney-MacManus)
Get Out Of My Way (McCartney)
Winedark Open Sea (McCartney)
C’Mon People (McCartney)

Cosmically Conscious (tema oculto)

Tras editar “Tripping The Life Fantastic”, un prodigioso triple disco en directo que recogía su gira de 1989-1990,  “Unplugged”, un LP acústico para un programa de MTV, y “Liverpool Oratorio”, su soprendente incursión en la música clásica, este “Off The Ground” supone el primer disco de McCartney en la década de los 90 y tiene la difícil misión de suceder al sobresaliente “Flowers in the Dirt”, con el que guarda varias similitudes.

La primera similitud entre ambos LP’s es que Paul repite banda de acompañamiento, a excepción del batería Chris Whitten que se enroló en los nuevos Dire Straits y fue sustituido por Blair Cunningham. De esta forma Robbie McIntosh, Hamish Stuart y Paul “Wix” Wickens, acompañaron a Paul y Linda McCartney en una grabación dirigida por el productor Julian Mendelsohn (Pet Shop Boys, Level 42, Elton John) y cuyas primeras sesiones tuvieron lugar en noviembre de 1991. La segunda coincidencia con “Flowers In The Dirt” es la aparición de Elvis Costello como co-compositor de un par de canciones.

No obstante, la idea de Paul era hacer un disco menos sofisticado y más directo que “Flowers”: “Le dije a Julian, mi productor, que mis más satisfactorias grabaciones fueron con los Beatles. En esa época grabábamos de 10:30 de la mañana a las 13:30, entonces nos íbamos a comer y volvíamos de 14:30 hasta las 17h. Era como una jornada de trabajo. Y quería hacer lo mismo con este disco, y así lo hicimos. Para eso hace falta conocer bien las canciones… Algunas de las canciones que escucháis en el resultado final están grabadas en una toma”. 

Las sesiones transcurrieron a buen ritmo y el grupo terminó 22 canciones, pero apenas una docena de ellas acabaron incluyéndose en el LP final. “Peace In The Neighbourhood” , “Biker Like An Icon”, “Off The Ground”, “Looking For Changes”, “Hope Of Deliverance”, “Mistress And Maid”, “I Owe It All To You”, “Golden Earth Girl”, “The Lovers That Never Were”, “Get Out Of My Way”, “Winedark Open Sea”, “C’mon People”, “Long Leather Coat”, “Big Boys Bickering”, “Kicked Around No More”, “I Can’t Imagine”, “Keep Coming Back To Love”, “Down To The River”, “Style, Style”, “Sweet Sweet Memories”, “Soggy Noodle” y “Cosmically Conscious”… Y este,  la selección de canciones, es uno de los fallos de un LP sólido, pero no sobresaliente: muchas de las canciones descartadas para el LP (que fueron utilizadas como caras B de singles) son mucho mejores que algunas de las editadas como parte del álbum final. Y es que “Long Leather Coat“, la anti-política “Big Boys Bickering“, la encantadora pieza acústica “Down To The River” y sobre todo las excelentes “I Can’t Imagine“, “Style, Style” y “Sweet Sweet Memories” son mucho (pero mucho) mejores que “Looking For Changes”, “Peace In The Neighbourhood” y algún otro tema que acabó en la selección final del disco.

El caso es que el LP arranca con la alegre “Off The Ground“. Un correcto tema pop en el Paul juguetea con la electrónica. “Wix me preguntó si quería probar con una grabación computerizada como alternativa a todo ese material en vivo que estábamos produciendo. Le dije a todos que se tomaran un día libre y experimenté con una cancioncilla folk llamada Off The Ground”. Es un tema agradable y pegadizo no exento de calidad al que no termina de favorecer el exceso de azúcar en su estribillo. Buen arranque.

Looking For Changes“, con letra contra el maltrato animal incluida, no es ni mucho menos una mala canción (McCartney hace pocas de esas, la verdad sea dicha) pero es un rock bastante simplón y, a pesar de sus méritos, es uno de los temas que debería haber alternado su puesto con algunos de los descartes anteriormente mencionados. Mucho mejor resulta  “Hope Of Deliverance“, un tema simplemente redondo y el single más recordado del disco a pesar de tener sólo un relativo éxito en Reino Unido (nº18) y fracasar estrepitosamente en Estados Unidos (83). Muy clásica, muy Buddy Holly y muy buena.

Mejor, si cabe, resulta “Mistress & Maid“, otro fruto de la colaboración entre Macca y Costello y uno de los temas más beatle de la carrera en solitario de Paul. Con ecos del glorioso 1967, Paul y Elvis nos regalan una circense e inspirada melodía con una comprometida letra de tintes feministas. Una estupenda canción que eleva y mucho el nivel del LP.

Notable es también la dulce “I Owe It All To You“, merced a un efectivo arpegio y a un pegadizo estribillo que hace que la canción resulte muy agradable y sirva para coger fuerza para una nueva incursión en el rock con “Biker Like An Icon“, un sencillo corte roquero en el que los juegos de palabras destacan más que la melodía en sí pero que en conjunto resulta una buena canción, todo lo contrario que le ocurre a “Peace In The Neighbourhood“, un elegante pero soporífero tema que  la prodigiosa “Golden Earth Girl“, verdaderamente sobresaliente, compensa con creces. Una de las canciones más inspiradas del McCartney crepuscular y que rara vez aparece destacada. Evocadora y con una melodía intachable es otro de los puntos álgidos de un álbum que alcanza su cénit con la espectacular “The Lovers That Never Were“, la última joyita de la factoría McCartney-Costello.

Los clásicos compases rock de la olvidable “Get Out Of My Way“, un muy sencillo rock que no aporta demasiado (aunque tampoco molesta. a decir verdad), nos introducen en la parte final que arranca con la onírica “Winedark Open Sea“, una mágica canción con algunas partes sencillamente memorables. El gran final llega con la pomposa, “C’Mon People“, una ampulosa balada que aunque queda lejos de ser una mala canción (más bien es todo lo contrario), parece un futil intento de construir un nuevo “Hey Jude”…, lo mejor: el arreglo de cuerda de George Martin. No obstante, cuando parece que todo ha acabado, Paul rescata del baúl de canciones que se trajo en 1968 de la India,  “Cosmically Conscious“, un tema de absoluto sabor Beatle que ni siquiera aparece en los créditos y que es un estupendo fin de fiesta.

“Off The Ground” salió al mercado en Febrero de 1993  alcanzando un puesto número 5 en Inglaterra y obteniendo un notable éxito a nivel europeo y, algo menos, en el americano (número 17). La critica en general acogió bien un disco que no mantiene el excelso nivel de “Flowers In The Dirt” pero que tiene canciones estupendas como “Hope Of Deliverance”, “Mistress And Maid”, “I Owe It All To You”, “Golden Earth Girl”, “The Lovers That Never Were” o “Winedark Open Sea” y que podría haber sido mucho mejor de haberse incluido “I Can’t Imagine“, “Style, Style” o “Sweet Sweet Memories” que se utilizaron como caras B cuando tenían nivel de sobras para ser parte de álbum. Merece un notable en cualquier caso.

VALORACIÓN GUILLETEK: 7,5/10
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Paul McCartney: “Give My Regards To Broad Street” (1984) (8/10)

No More Lonely Nights (McCartney)
Good Day Sunshine (Lennon-McCartney)
Yesterday (Lennon-McCartney)
Here, There And Everywhere (Lennon-McCartney)
Wanderlust (McCartney)
Ballroom Dancing (McCartney)
Silly Love Songs (McCartney)

Not Such A Bad Boy (McCartney)
No Values (McCartney)
For No One (Lennon-McCartney)
Eleanor Rigby (Lennon-McCartney)
Eleanor’s Dream (McCartney)
The Long And Winding Road (Lennon-McCartney)
No More Lonely Nights (Playout Version) (McCartney)

Las versiones casette y CD incluían además “So Bad” (McCartney) y “Good Night Princess” (McCartney), y las versiones de “Good Day Sunshine”, “Wanderlust”, “Eleanor’s Dream” and “No More Lonely Nights (Playout Version)” son más extensas.

Paul McCartney quería probar suerte de nuevo en el cine. Barajó varias ideas y, en un principio, iba a ser un rockodocumental al modo de “Get Back/Let It Be” en el que Paul y sus músicos de acompañamiento interpretarían nuevos temas y clásicos de los Beatles, de WIngs y de la carrera de Macca en solitario. La idea se arrojó a la papelera y Paul encargó al guionista Willy Russell que escribiera un argumento…, que tampoco fue del gusto de McCartney. Poco después contrató a otro guionista, Tom Stoppard, pero tampoco hubo suerte.

Finalmente, Paul se lió la manta a la cabeza y escribió el guión por su cuenta, creando una ligera historia sobre un músico al que roban las cintas máster de su último disco poco antes de su lanzamiento. La historia giraría en torno a las peripecias del músico -interpretado por el propio McCartney- y sus compañeros (Linda McCartney, Ringo Starr y Barbara Bach) para recuperar las cintas robadas. La película estaría salpicada de escenas musicales que la dotarían de un aire onírico. Esa era la idea…

El caso es que entre noviembre de 1982 y octubre de 1984 dedicaron 20 semanas no consecutivas a rodar las escenas de la película, las primeras siete semanas para las escenas dramáticas y las trece siguientes para los números musicales. Peter Webb sería el encargado del la dirección. La película no es más que un entrelazado de videoclips musicales unidos por un finísimo (y débil) hilo argumental.

El estreno generó mucha expectación, pero, no nos engañemos, la película es muy mala. La crítica la destrozó y fue el fracaso cinematográfico más destacado del año 1984. No obstante, toda película necesita una banda sonora y, en el caso de una película musical, más aún…

En este caso el LP es más un grandes éxitos que un nuevo disco. Macca incluye cuatro canciones nuevas (cinco en la versión CD y cassete), dos canciones de “Tug of war”, una de Wings y…¡¡seis de los Beatles!! Todas las canciones antiguas fueron nuevamente grabadas desde cero. El LP, editado en octubre de 1984, tuvo mucho éxito en Inglaterra (número 1) y pasó bastante desapercibido en Estados Unidos (21).

Aunque las musas cinematográficas parecieron dar la espalda a Paul, las musicales estaban más que controladas, de hecho, el disco arranca con una de las nuevas canciones: “No More Lonely Nights“, una de las mejores baladas de su carrera, y eso, tratándose de McCartney es mucho decir. Grabada en una sesión de poco más de tres horas y con el Pink Floyd David Gilmour a la guitarra, se convirtió en un megahit transatlántico que casi por si sola hace que merezca la pena de un LP que, no nos preocupemos, tiene mucho más que ofrecer. La canción es una obra de arte de la melodía, es emotiva sin resultar empalagosa y todo lo que en ella suena lo hace de forma pluscuamperfecta. Imagen

 La primera de las “revisiones” de temas Beatle en aparecer en el LP es “Good Day Sunshine“, el fabuloso tema que Paul compuso para el LP “Revolver” de 1966. En esta ocasión McCartney toca todo salvo el piano -a cargo de George Martin- y también ejecuta todas las voces. Las diferencias con la versión original de 1966 son mínimas salvo las lógicas en cuanto a calidad de sonido. A continuación, Paul nos ofrece un excelso medley entre tres de las mejores baladas de su carrera “Yesterday”/”Here There & Everywhere”/”Wanderlust“, las dos primeras provenientes de su carrera Beatle (pertenecientes al LP “Help” de 1965 y “Revolver” de 1966) y la última de su su álbum en solitario “Tug Of War” de 1982. A diferencia de lo que ocurría en “Good Day Sunshine”, las nuevas versiones difieren en mucho de las originales merced al nuevo arreglo de viento que George Martin escribió para ambas. En cuanto a “Wanderlust”, con Ringo a los tambores,  también estrena una partitura del siempre acertado Martin.

Pau, con Ringo a la batería y el Led Zeppelin John Paul Jones interpreta “Ballroom Dancing” de su LP “Tug Of War” de 1982, en una versión bastante fiel al original que sólo difiere en la parte instrumental, sensiblemente, más dura. La cara A concluye con una versión de un éxito de Paul y sus  Wings en 1976: la archiconocida “Silly Love Songs“, prácticamente calcada a la original aunque dotada de cierto aire funky.

Y arrancamos la cara B con dos estrenos “Not Such A Bad Boy” y “No Values“, dos notables y animados números que recuerdan en su sonido eléctrico al álbum final de Wings “Back To The Egg”. Dos buenas canciones (en especial la segunda) que demuestran que las musas no habían abandonado al bueno de Macca, si bien dichas musas fueron mucho más generosas en tiempos pretéritos, como demuestra la excelente revisión de “For No One“, muy fiel de nuevo a la original de 1966 incluida en el LP “Revolver”.

También a “Revolver” pertenecía la versión primigenia de “Eleanor Rigby” que, tras desplegar toda su sobresaliente calidad, se extiende en “Eleanor’s Dream“, una brillante pieza clásica compuesta por Paul y arreglada por George Martin. Otro de los puntos álgidos del álbum.

Sorprende especialmente la revisión de “The Long And Winding Road“, puesto que Paul, a pesar de introducir arreglos nuevos (saxofón, coros y teclados varios) respeta muchos de los por él en su momento tan criticados arreglos de Phil Spector aunuqe aquí aparecen, eso sí, de forma mucho más atenuada. También es sorprendente la no comparecencia de Ringo tras la batería que, de hecho, no aparece en ninguna de las revisiones de los temas de los Beatles del disco. En palabras del propio Paul, “Ringo se negó a participar en las canciones de la época de los Beatles, yo quería que lo hiciera, pero se negó. Supongo que quería evitar comparaciones entre versiones. A mí eso me da igual. Son mis canciones y no me vou a avergonzar de nada de lo que he escrito”. De hecho, se rumorea que en el plan original, figuraban versiones de “Hey Jude” y “The Fool On The Hill”.

La verdad es que, hasta aquí, bien sea por la incuestionable calidad de los clásicos o por la sobresaliente aportación de las nuevas canciones, el LP es irreprochable, lástima de la patochada que supone la versión pseudo-dance de “No More Lonely Nights” que bajo el título de “Playout Version“, supone el único punto bajo de un fantástico LP, Mejor hubiera sido incluir en el LP la extraordinaria pieza a lo años 20 “Goodnight Princess” que aparecía en las versiones CD y casette. Imposible no recordar alguna peli de Woody Allen al escucharla.

Entonces, ¿cómo puntuamos este disco?, las canciones nuevas son muy buenas…, pero sólo son tres… El resto son correctas revisiones aunque bien es cierto que no aportan nada nuevo. Si el material fuera nuevo, sería un álbum de sobresaliente alto…, pero no lo es…, aunque no es menos cierto que el menda que lo firma ha sido capaz de componer “Yesterday”, “Here, There And Everywhere”, “For No One”, “Eleanor Rigby”,  “Wanderlust” y “The Long And Winding Road” y encima ahora se destapa con la gloriosa “No More Lonely Nights”… y todas están en el disco. Para mí, es un discazo, una especie de extraño recopilatorio que, si bien demuestra cierta complacencia por parte de Paul, no deja de ser una auténtica gozada para los sentidos

VALORACIÓN GUILLETEK: 8/10
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Paul McCartney: “Pipes Of Peace” (1983) (6,5/10)

Pipes Of Peace (McCartney)
Say Say Say (McCartney-Jackson)
The Other Me (McCartney)
Keep Under Cover (McCartney)
So Bad (McCartney)

The Man (McCartney-Jackson)
Sweetest Little Show (McCartney)
Average Person (McCartney)
Hey Hey (McCartney-Clarke)
Tug Of Peace (McCartney)
Through Our Love (McCartney)

En un principio “Tug Of War”, el fabuloso disco que McCartney editó en 1982, estaba destinado a ser un doble LP. El concepto era enfrentar canciones de tono melancólico a otras más alegres y contraponerlas. Finalmente, se decidió que “Tug Of War” fuera un disco simple con lo que Paul se encontró con mucho material excedente que no quiso desaprovechar, por lo que, más la mitad de de las canciones incluidas en este “Pipes Of  Peace”, provienen de las sesiones del álbum de 1982.

El elenco de músicos que aparecen en el LP es básicamente el mismo que el que grabó “Tug Of War” -Ringo Starr incluido- y George Martin vuelve a estar al mando de la mesa de mezclas, sin embargo el Imagensonido es mucho más contemporáneo y menos exquisito que el del LP anterior. En ello tuvo mucho que ver el guitarrista y líder de 10cc Eric Stewart y sobre, todo, la colaboración de Michael Jackson.

Jackson, por entonces la estrella más rutilante del momento tras la edición de “Thriller” ya había colaborado previamente con McCartney en la ñoña “The Girl Is Mine” (incluida en el citado “Thriller”) y había incluido una versión del “Girlfriend” de Paul en su LP “Off The Wall”. Paul solicitó su colaboración y, juntos, compusieron un par de canciones que se incluirían finalmente en este “Pipes Of Peace”. Ambos músicos tuvieron una excelente relación hasta 1985, cuando su amistad se truncó abruptamente una vez  Jackson compró los derechos de edición las canciones de los Beatles

ATV propietaria de los derechos había decidido vender los derechos de edición de las canciones de Lennon y McCartney, y se pusieron en contacto con McCartney al que le ofrecieron el catálogo por 20 millones de dólares. Paul aceptó la oferta pero dijo que iba a llamar a Yoko Ono para comprarlo a medias, como condescendencia con la viuda del coautor del catálogo, John.  Yoko aceptó pero dijo que intentaría renegociar el precio y McCartney creyó que merecería la pena que lo intentara.

Entre tanto, un día hablando, Paul recomendó a Jackson que debería introducirse en el mundo de la edición musical (Paul era todo un experto y ya había comprado el catálogo de gente como Buddy Holly)… Michael Jackson, millonario absoluto por las ventas de “Thriller”, ofreció sin previo aviso más de 47 millones de dólares por toda la empresa ATV, incluyendo el catálogo de The Beatles…, al día siguiente Michael llamó a McCartney: “He comprado tus canciones” Desgraciadamente, Jackson enseguida empezó a hacer un uso dudoso de los derechos: en 1984 Nike lanzó una campaña de zapatillas con “Revolution” como melodía…Una canción que resumía el sentimiento rebelde de una época, era un vehículo mercantil en los 80… Paul nunca volvió a hablar a Michael Jacson y le criticó en múltiples entrevistas.

Sea como fuere, la colaboración entre ambos músicos generó un fantástico single de adelanto para el LP: la funky “Say, Say, Say“. La canción fue un megahit mundial en  octubre de 1983 (número 2 en Inglaterra y 1 en USA), apoyado por un muy difundido videoclip. Un clásico, que ayudó mucho al posterior lanzamiento del LP

Finalmente el decimosegundio Lp de estudio post-Beatle de Paul McCartney (quinto bajo su nombre en solitario) vio la luz en octubre de 1983. La crítica lo recibió de forma tibia y tuvo un éxito relativo, ya que fue número 4 en Inglaterra pero sólo número 15 en Estados Unidos, marcando el comienzo del declive comercial en Estados Unidos de McCartney. La comparación con el excelso “Tug Of War” no favoreció a un LP que, aunque tiene muy buenos momentos, dista mucho de ser brillante. En absoluto se trata de un mal álbum, pero, a pesar de la excelencia de sus singles, resulta anodino y en pocos aspectos memorable.

Y eso que el arranque es sobresaliente con la fabulosa “Pipes Of Peace“, una extraordinaria canción pop de aires reggae con mensaje pacifista. Esta fantástica canción fue editada con enorme éxito como single en Inglaterra en diciembre de 1983 apoyada por un no menos genial videoclip rememorando la famosa tregua del Día de Navidad de 1914 entre las tropas inglesas y alemanas. Simplemente maravillosa. Un número 1 en toda regla.

El buen tono se mantiene con el hit “Say, Say, Say“, el mejor fruto de la colaboración McCartney-Jackson, y hace imaginar un disco de gran altura pero “The Other Me” empieza a poner las cosas en su sitio. ¿Se trata de una mala canción?, en absoluto, es agradable, melódica, impecablemente interpretada…, pero hablamos de Paul McCartney, si acaso el más importante creador de melodías de la historia del rock. Sabe a poco. Algo parecido ocurre con “Keep Under Cover“, en la que McCartney parece ser abducido por la ELO en un correcto pop que tampoco parece llegar a ningún sitio y al que parece sentarle mejor una producción menos recargada (tal y como puede escucharse en algunas demos de estudio).

La cara A se cierra con la elegante y azucaradísisma balada “So Bad“, ñoña a más no poder pero con una excelente melodía. Fue la canción elegida como segundo single en Estados Unidos, en lugra de “Pipes Of Peace” y fracasó comercialmente apenas alcanzando un Top-30. Una bonita canción con una memorable línea de bajo.

La cara B se abre con “The Man” un nuevo dueto con Michael Jackson que, aunque no es ninguna joya, suena “muy de 1983” y debió ser editada como single para aprovechar su tirón comercial…, ¿como canción?, olvidable.

Sweetest Little Show” es una de esas canciones que a Paul se le caen de los bolsillos. McCartney es frecuentemente indulgente con su producción y este tipo de canciones lo demuestran, el fragmento acústico instrumental a mitad del tema es lo mejor de una canción que tiene tantos aspectos destacables como criticables: ninguno. Igual de ligera resulta “Average Person“, insisto, ninguna canción de este disco es mala, pero tampoco ninguna -exceptuando cuatro canciones- están a la altura de su autor.

Afrontamos la recta final con el disfrutable instrumental “Hey Hey” obra de McCartney y el excelente bajista Stanley Clarke, antes de llegar a la experimental “Tug Of Peace” en un estilo muy afro-funk y en la que Paul juega con fragmentos de “Tug Of War” adelantando técnicas propias del tecno-rap.

El honor de cerra el Lp corresponde a la pomposa pero notable “Through Our Love“, quizás ligeramente sobreproducida pero de indudable calidad. Y este es el punto final a un Lp que te deja sensaciones encontradas: tienes la sensación de haber escuchado grandes canciones (“Pipes Of Peace”, “Say Say Say” y, en menor medida, “So Bad” y “Through Our Love”), pero también tienes cierta sensación de aburrimiento…, no puedes afirmar que tal o cual canción es mala…, pero pasadas unas semanas tampoco vas a recordar la mayoría…

Siempre he pensado que este era un “disco de trabajo”, con el que Paul quiso aprovechar el material sobrante del sobresaliente “Tug Of War” y ganar tiempo mientras preparaba su gran proyecto en esta primera mitad de los 80: su debut cinematográfico con “Give My Regards To Broad Street”

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 6,5/10

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Paul McCartney: “Tug Of War” (1982) (9,5/10)

Tug Of War (McCartney)
Take It Away (McCartney)
Somebody Who Cares (McCartney)
What’s That You’re Doing (McCartney-Wonder)
Here Today (McCartney)
Ballroom Dancing (McCartney)
The Pound Is Sinking (McCartney)
Wanderlust (McCartney)
Get It (McCartney)
Be What You See (Link) (McCartney)
Dress Me Up As A Robber (McCartney)
Ebony And Ivory (McCartney)

Tras el escarceo en solitario que supuso “McCartney II” (1980), la idea de Paul era lanzar un nuevo álbum con sus Wings y volver a contar con el productor de los Beatles, George Martin: “llevaba sin trabajar con George desde que lo hicimos en “Live And Let Die” y, ya sabes, me gusta su trabajo como productor, así que lo llamé y a él también le apetecía…, tan simple como eso. La idea era que produjera el siguiente álbum de Wings”.

En julio de 1980 Paul y Linda estuvieron trabajando en el nuevo álbum de Ringo Starr “Stop And Smell The Roses” y, en Agosto del mismo año, Paul y Denny se encerraron en casa de los McCartney para grabar algunas demos. Muchas de ellas acabaron formando parte de este “Tug Of War” (“Ballroom Dancing”, “Take It Away”, “Dress Me Up As A Robber”, “The Pound Is Sinking”, “Dress Me Up As A Robber”, “Ebony And Ivory”, “Wanderlust”), otras se editaron tiempo después, (“Keep Under Cover“, “Average Person“,  “Sweetest Little Show” y “We All Stand Together“) y otras quedaron inéditas (“The Unbelievable Experience“,  “Give Us A Chord Roy“, “Seems Like Old Times” y  la divertida y notable “Take Her Back Jack“). Pero George aunque elogió parte del material, animó a McCartney a que compusiera más: “Me dijo, mira llevas siendo demasiado tiempo tu propio jefe, si vamos a trabajar juntos tienes que aceptar mis críticas, puede que no te guste pero, así, funcionará”.

Con nuevos temas, las sesiones comenzaron en diciembre de 1980 pero Laurence Juber y Steve Holly no llegaron a incorporarse tras anunciar que abandonaban el grupo. Paul, Denny y Linda estaban decididos a seguir juntos cuando en la mañana del 9 de diciembre de 1980, McCartney se despertó con la terrible noticia: John Lennon, su eterno compañero, había sido asesinado en Nueva York. La relación de Paul y John había pasado de su inquebrantable amistad en los 60 a su encarnizada enemistad de la primera mitad de los 70. Desde 1975 su relación se había normalizado y, aunque no era lo de antes, era cordial y amigable. John había muerto y a Paul no se le ocurrió nada mejor que irse a trabajar. Después de comer, en el estudio, llamó a Yoko para ofrecer sus condolencias, la esposa de Lennon le hizo saber el cariño que su difunto amigo aún sentía por él (John te quería, te quería mucho”…). Cuando dejó el estudio, bien avanzada la tarde, se encontró con decenas de periodistas. Sus primeras declaraciones fueron: “Estoy muy conmovido, ya sabes, es una noticia terrible… He pasado el día en el estudio escuchando nuevo material porque no tenía ganas de quedarme sentado en casa…”. Cuando le preguntaron por cuándo se enteró de la noticia, contestó: “Por la mañana, en algún momento”, y preguntó a los periodistas si todos lo sabían, a lo que contestaron que sí. McCartney dijo entonces: “Es un fastidio, ¿No es así?” (vídeo). Estas declaraciones fueron publicadas, y su  gesto fue muy criticado.  Cuando llegó a casa se sentó a ver las noticias  y lloró amargamante junto a su familia. . Pocos meses después, en una entrevista de televisión, Paul apenas puede contener las lágrimas al escuchar “Beautiful Boy” (vídeo).

Paul no volvió al estudio hasta el 14 de diciembre, pero las sesiones se pararon por las fiestas navideñas y no se retomaron hasta febrero de 1981. Dave Mattacks se incorporó en la batería junto a Linda, Paul y Denny pero, a sugerencia de George Martin, se decidió que era absurdo restringirse a los miembros de un grupo y que debería utilizar al músico que mejor pudiera interpretar la canción en su instrumento. De esta forma, se incorporaron los baterías Adrian Sheppard, Campbell Maloney, Steve Gadd, y el bajista Stanley Clarke. Poco después, Paul decidió que estaría bien invitar a algunos camaradas para que aparecieran como “estrellas invitadas” y, así, Ringo Starr, Stevie Wonder y Carl Perkins se unieron al plantel.

Obviamente este ya no era el disco de un grupo y, en abril de 1981, se anuncia la separación oficial de Wings y Denny abandona el estudio siendo sustituido por el 10cc Eric Stewart. Concluidas las sesiones, Paul tenía material para un disco doble, pero, bajo consejo de George Martin, decidió hacer una selección y editar un LP sencillo. Al final, el proyecto se conviertió en el cuarto trabajo de McCartney en solitario y, bajo el titulo definitivo de “Tug Of War”, se editó en abril de 1982 con un éxito en arrollador en todo el mundo (nº1 en USA e Inglaterra). La crítica aclamó el disco (Rolling Stone le dio 5 estrellas y habló de “la obra maestra quien siempre supimos que Paul McCartney podía grabar”) y las ventas fueron espectaculares. Y es que estamos ante un disco es sencillamente maravilloso, redondo, sin fisuras. Está muy trabajado y,al no tener que estar limitado a una pequeña banda y poder contar con músicos de sesión de gran nivel y,  el LP roza la exquisitez a nivel de arreglos e interpretación. Quizás se puede achacar que es un LP muy tranquilo y falto de algún tema un poco más brioso.

A nivel de composición, Paul está en una forma excelente y construye un buen puñado de melodías sobresalientes que brillan ya desde el principio con la fantástica canción que da título al LP.  “Tug Of War” es una balada con un grandilocuente fondo orquestal que la enriquece y hace destacar su excelsa melodía. Gran forma de arrancar…, pero es que, el genial pop de cadencias reggae que nos oferta “Take It Away” (con Ringo tras los tambores, por cierto), no hace sino confirmar las expectativas: estamos ante algo grande.

Pero, por si era poco, Macca nos chuta una sobredosis de melancolía con “Somebody Who Cares“, otra vez un sobresaliente corte de pop mccartiano arreglado con un gusto pasmoso, para después levantarnos de la silla con un funky escrito tête à tête con el maestro del género, Stevie Wonder, “What’s That You’re Doing?”. La verdad es que suena mucho más Wonder que a McCartney…, pero es una gozada.

Una cara A para el recuerdo concluye de la mejor forma posible con “Here Today“, el sentido homenaje de Paul a su amigo John tras su muerte. La letra es suficientemente explícita: “Y si dijera que yo realmente te conocía bien, ¿cual sería tu respuesta si estuvieras aquí hoy? / Pues, conociéndote, probablemente te reirías y dirías  que nosotros somos polos opuestos …si estuvieras aquí hoy… /  Pero, en lo que a mí respecta, aún recuerdo como era antes  y ya no puedo contener las lágrimas más… te quiero… / ¿Recuerdas cuando nos conocimos?, supongo que se podría decir que nos hacíamos los duros, no entendíamos nada, pero siempre podíamos cantar / ¿Recuerdas aquella noche en que lloramos porque ya no había ninguna razón para guardarlo todo dentro?  Nunca entendimos ni una palabra, pero siempre estabas allí con una sonrisa /  Y si dijera que realmente te quería y que me alegraría de que aparecieras, así, estarías hoy aquí , como estás en mi canción“… Sin palabras… Mucha gente ha querido ver en esta canción un “segundo Yesterday”, el tratamiento musical y el arreglo de Martin es, intencionalmente,  muy parecido.

Una de las pocas concesiones al rock del disco es la efectiva “Ballroom Dancing“, la canción más movida del disco. McCartney juega con su amplio registro vocal en un buen corte rock que refresca el tono hasta aquí maravillosamente melancólico del LP. No obstante el maravilloso aire tristón del disco vuelve con la soberbia “The Pound Is Sinking“, una genial canción-río de Paul que es pop en estado puro. Una buena línea de bajo -a cargo de Stanley Clarke- y una brillante guitarra eléctrica del propio Paul refuerzan este tema en el que McCartney se burla del mercado monetario.

El punto álgido del LP llega con la extraordinaria “Wanderlust“, incomprensiblemente no lanzada como single y una de las mejores canciones que McCartney ha escrito en su carrera… incluido su periodo Beatle. Un clásico nunca suficientemente ponderado. No conozco muchas canciones mejores, una obra maestra.  Con “Get It“,  volvemos a relajar el tono y escuchamos a Paul y a Carl Perkins  cantar un fantástico y desenfadado country-rock. Excelente.

Nos dirigimos hacia el final del disco a través de un pequeño e interesante puente  -“Be What You See“-  de apenas treinta segundos antes de llegar a “Dress Me Up As A Robber“, una extraña y rítmica canción que, sin duda,  es de lo más flojo de un disco sobresaliente…, aunque marca el camino de futuras sonoridades, ¿no, Jamiroquai?

El gran final llega con la archiconocida “Ebony and Ivory“,  un megaéxito planetario que Paul compuso y luego interpretó junto a a Stevie Wonder. Todos la hemos oído mil veces, es uno de los himnos anti racismo más populares que se han compuesto y un número uno mundial. Su exceso de popularidad y su aire radioformulero no pueden ocultar una notable melodía y un mítico dúo entre dos de los más grandes músicos sobre la faz de la Tierra.

Y así concluye un disco sobresaliente, brillante en lo musical y estimulantemente melancólico. Una joya atemporal que, a pesar de su enorme éxito comercial en 1982, el tiempo no ha tratado con la justicia que merece negándole el sitio que merece entre los mejores álbumes de la historia.
VALORACIÓN GUILLETEK: 9,5/10
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The Beatles. Capítulo 23 (2004-2009). Del Circo del Sol a la Gran Remasterización.

El 26 junio de 2004, Paul y su banda cerraron el prestigioso festival de Glastonbury, consiguiendo un absoluto éxito de crítica y público. Fue uno e esos momentos que, sin saber por qué, hacen que algo cambie. Las críticas (BBC, NME, Melody Maker etc. ) fueron absolutamente elogiosas: “McCartney da una lección”, “Parece que los Gallaguer tienen mucho que aprender de este abuelete de 62 años”. Una nueva generación de jóvenes impúberes alucina en colores con el desparrame de energía y calidad musical que llega desde el escenario, sólo hay que echarle un ojo a este “Helter Skelter” para comprobarlo. McCartney gozó de un gran prestigio en los 70, tras la separación de los Beatles, que perdió en los 80 y que empezó a recuperar desde mediados de los 90. En 2004 ya había recuperado definitivamente su sitio, y sabedor de ello, se disponía a grabar un álbum que lo confirmara.

Entretanto, en septiembre de 2004 y a instancias de Yoko, se edita “Acoustic. El álbum es una colección de grabaciones caseras, de estudio o en directo interpretadas por John sin más ayuda que su guitarra acústica. Como todo lo que ha salido de los archivos del inconmensurable talento de John, no está exento de calidad, pero este disco no mantiene el nivel y la crítica fue durísima tratándolo de “chaladura oportunista“. Como disco pirata hubiera sido válido, como lanzamiento comercial, no. El problema es que, salvo “Working Class Hero” (extraída del “Sometimes in NYC”) y las versiones acústicas en directo de “Luck of the irish”, “John Sinclair” e “Imagine”, lo demás son maquetas de John es su casa, con su grabador y su guitarra. Es música de estar por casa, con una interpretación instrumental y vocal muy floja.  En cualquier caso hay buenos momentos, como la bonita versión alternativa de “Dear Yoko“, pero se ven superados por momentos momentos anodinos o directamente mediocres (“Cold Turkey“).  Flaco favor se hace a la memoria de Lennon engordando su discografía con trabajos de este tipo. Alcanzó un puesto 31 en listas

Mientras seguía preparando su nuevo álbum de estudio, Paul colaboró con el DJ Hellraiser (que fue quien preparó la música que amenizaba el espectáculo previo a los conciertos de Macca durante la gira de 2004) en la edición de “Twin Freaks” en junio de 2005. Se trata de un disco de remezclas de canciones de Paul que no deja de ser una mera curiosidad, aunque fue bien acogido por la crítica y “Really Love You” se editó como single de 12″ con cierto predicamento dentro de la escena electrónica.

En el mismo mes de junio, Ringo edita “Choose Love“, un nuevo disco de estudio con el que el batería vuelve a recibir buenas reseñas en medios musicales y que, de nuevo, vuelve a fracasar comercialmente a pesar de tener temas muy valorables como la homónima “Choose Love” (con múltiples referencias a los Beatles), “Oh My Lord” o “Don’t Hung Up” (con la Pretender Chrissie Hynde).

No obstante, lo más reseñable de este 2005, llegaría en septiembre con la edición de “Chaos and Creation in the Backyard” (enlace a crítica en Guilletek’s), el mejor álbum del Paul McCartney post-Wings junto a los fabulosos “Tug Of War” y “Flaming Pie”. Para este disco, Paul prescinde de su banda y se propone grabar todos los instrumentos y hacer todas las voces, tal y como hieciera en 1970 con “McCartney I” y en 1980 con “McCartney II”. De hecho, en muchos sentidos, este disco podría haber sido un “McCartney III”.

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Paul reclutó para este disco al que fuera productor de Beck, Radiohead y Travis, Nigel Godrich y el resultado es excelso en cuanto a atmósfera y ambientes. Godrich tuvo los arrestos de criticar abiertamente el trabajo de Paul, no sin cierta dosis de miedo (“mi primera reacción fue de terror, no sólo porque era una persona muy importante a la que le estaba diciendo “oye, esto no me gusta”, sino también porque no estaba seguro de si él estaba dispuesto a trabajar con estas sucias manos”).

Las críticas fueron muy elogiosas de forma unánime y hablaron de “el mejor disco de McCartney en solitario”, “un renacer creativo del ex-Beatle” y recibió varias nominaciones a los Grammy, entre ellas la de mejor álbum. Es, en definitiva, un fabuloso álbum al que sólo se le puede achacar la falta de algún tema más rockero que corte la tendencia piano-acústica que sigue durante todo el disco. Temas como el single  “Fine Line“, la oscura “At The Mercy“, la excelsa “Jenny Wrenn” (“hija de “Blackbird” en palabras del propio Paul), el fabuloso pop de “Friends To Go” (dedicada a George Harrison) y  “Too Much Rain“, las beateleras “English Tea” y “Promise To You Girl“, la delicadeza de “A Certain Softness” o la genialidad romántica de “This Never Happened Before“, dejan a las claras que el McCartney del siglo XXI tiene mucho que decir a pesar de su ya avanzada edad. Un disco imprescindible que devolvió a McCartney a la senda del éxito (número 6 en USA y UK)

El éxito del álbum fue, además, una excelente excusa para que, en  septiembre de 2005 , Paul y su banda comenzaran una nueva gira americana: The US TOUR. Treinta y siete conciertos en dos meses y 60.000.000 de dólares de recaudación. A su repertorio habitual, McCartney añadió temas de su nuevo disco (“Fine Line“, “Jenny Wrenn“, “Follow Me” y “English Tea“), temas de su carrera en solitario que jamás había tocado en directo como “Too Many People” y nuevas perlas del repertorio de los Beatles que no había interpretado nunca en directo en solitario (“I’ll Get You“, “I Will“, “Till There Was You“, “For No One“, “Fixing a Hole“, “Please Please Me“).

En octubre de este 2005, se edita un nuevo recopilatorio de la carrera en solitario de John Lennon: “Working Class Hero: The Definitive Lennon“, una estupenda compilación de 2 cd’s que fue editada el día en que John hubiera compuesto 65 años y que posiblemente sea la más completa que se haya editado. Muchas de las canciones fueron remezcladas y remasterizadas para la ocasión mejorando sensiblemente su sonido. El disco obtuvo éxito comercial en Inglaterra (número 11) y fue un rotundo fracaso en Estados Unidos (135).

El matrimonio de Paul y Heather, a pesar de tener sólo 4 años de antigüedad y de haber tenido como resultado el nacimiento de la cuarta hija biológica de Paul -Beatrice-, no funcionaba. Mills y McCartney se separaron oficialmente en mayo de 2006, con un comunicado en el que ambos señalaban que la separación transcurriría de forma “amistosa”. Al mismo tiempo, se lamentaron de que no haya sido respetada su intimidad. “Cada vez nos resultó más difícil llevar adelante una relación normal cuando constantemente se estaba interfiriendo en nuestra vida privada. Para toda pareja una separación ya es lo suficientemente difícil. Pero para aquella que debe pasar por esto en público, con una hija pequeña, supone un enorme estrés”. Sin embargo, al poco tiempo, Heather comenzó a conceder entrevistas a los medios del corazón afirmando ser una víctima de Stela,  “la celosa y malvada hija de Paul que quiso separarnos”, que “Paul a menudo se emborrachaba y fuma muchos porros”, e incluso acusó a McCartney de maltrato físico y psicológico.

Pero Mills no midió con quien se estaba metiendo. Macca era, es y será una institución casi sagrada en Gran Bretaña, “el beatle-Paul”… Mills comenzó a recibir duras críticas “prostituta”, “busca fortunas”, “bruja”, “ladrona”, entre otras lindezas. Se avecinaba un divorcio movido…

Pero volvamos al tema, los Beatles estaban de actualidad en julio de 2006. En esta ocasión se trataba del estreno de un espectáculo del Circo del Sol con la música de los Beatles como tema principal: “Love”. El proyecto nace de la amistad de George con el fundador del circo canadiense, Guy Laliberte. Harrison, antes de morir, acordó con el resto de Los Beatles y  Yoko Ono, la posibilidad de montar un show que tuviera como banda sonora la música del grupo y como protagonistas principales a los personajes de las canciones. Apple y El Circo del Sol

Para realizar la banda sonora -fundamental para el espectáculo-, Apple y el Circo del Sol  contrataron a George Martin y su hijo Giles para que hicieran las mezclas del álbum. Y es que la banda sonora debería componerse  de forma que cada tema sería mezclado incorporando partes de otros temas en busca de ambientes o atmósferas especiales. Los Martin trabajaron casi dos años en el proyecto…, pero el resultado mereció la pena.

Paul, Ringo y su esposa Bárbara, y las viudas de George y John -Olivia y Yoko- acudieron a la premiere del espectáculo en Las Vegas. Tampoco la primera esposa de Lennon, Cynthia,  su hijo Julian, y el hijo de George -Dhani-, quisieron perdérselo.

Fue todo un éxito. Al finalizar la obra, McCartney subió al escenario y gritó “¡Esto va por John y George!”. Ringo, por su parte, dijo: “fue emotivo porque dos de nosotros no estaban aquí”. El show, cargado de acrobacias extremas, complicados trajes y efectos especiales, recibió buenas críticas. El diario británico “Daily Telegraph” calificó “Love” como un espectáculo “casi indecorosamente espectacular y muy emocionante”, mientras que el “Toronto Star” afirmó que se trataba de “el hasta ahora mejor show del Cirque du Soleil. Es inolvidable“. Hoy en día sigue representándose

Intentando abstraerse de todo el follón mediático de su separación, Paul se pone a trabajar en su nuevo trabajo de música clásica, “Ecce Cor Meum” que habría de editarse en septiembre de 2006. McCartney vuelve al formato de oratorio en este ya su cuarto álbum clásico y obtiene críticas muy favorables y un segundo puesto en la lista de discos de música clásica, como muestra podéis escuchar su angelical segundo movimiento “Gratia“.

El mismo mes en el que se editó “Ecce Cor Meum”, se estrena el documental “The U.S. vs. John Lennon sobre los problemas de John con la Administración Nixon a causa de su activismo político-pacifista. La película cómo la Casa Blanca usó la amenaza de deportación para tener controlado al incómodo Lennon e ilustra cómo escuchaban sus conversaciones por teléfono y era vigilado noche y día. Muy interesante y extremadamente inquietante, a partes iguales.

El documental se acompaño con la edición de un CD a modo de banda sonora que contenía las canciones de mensaje más polémico de la carrera de John.  A pesar de ser, sin duda, el menos comercial de todos los recopilatorios que se han editado sobre la trayectoria de John, obtuvo un notable puesto 19 en listas.

En noviembre  se edita la banda sonora del espectáculo de los Beatles y el Circo del Sol, “Love“, que se había estrenado en el verano de este mismo 2006. George Martín y su hijo mezclaron las canciones utilizando las cintas máster originales en colaboración con el Cirque du Soleil. “Tomamos todas las cintas originales del catálogo de The Beatles. Las de cuatro pistas, de ocho pistas y de dos pistas y utilizamos esta gama de sonidos y de la música para crear una base sonora. Es una nueva experiencia, un nuevo modo de volver a vivir a Los Beatles”.

Realmente nunca se pensó que “Love” acabara siendo un disco. En realidad, los Martin se dedicaron a “jugar” con canciones y fragmentos de éstas intentando (y logrando) crear sugerentes ambientes sonoros-beatle.  El resultado satisfizo tanto a los productores como a McCartney, Ringo y las viudas de George y John. Estaba claro que de ahí tenía que salir un disco, “La música fue originalmente diseñada para el show ‘Love’ en Las Vegas. Pero al hacer esto hemos creado un nuevo álbum de The Beatles“, dijo Martin. “The Beatles siempre buscaron otros modos de expresión de ellos mismos y esto es otro paso adelante”, señaló.

El disco arranca con “Because“, versión “a capella” (con el sugerente acompañamiento de unos lejanos trinos de aves) de la que posiblemente sea la mejor interpretación vocal de los de Liverpool cantando a voces. Desnuda y encantadora. De repente el acorde inicial de “A Hard Day’s Night” da paso al solo de batería (y parte del solo de guitarra) de “Carry That Weight” e introduce una mejoradísima versión (a nivel de sonido) de “Get Back / Glass Onion“, fusión de ambas canciones (con toques de “Hello Goodbye”) a modo de puente para llegar a una excelsa versión de “Eleanor Rigby” que, básicamente, cambia el orden de estrofas y estribillos y se funde en una limpísima y breve versión de “Julia”.

Las versiones de “I Am The Walrus” y  “I Want To Hold Your Hand” son menos sorprendentes sino fuera por el inmejorable sonido, en especial, de la segunda. Las verdaderas sorpresas llegan con “Drive My Car” / “The Word” / “What You’re Doing” que se funde con una naturalidad absoluta -y con el solo de “Taxman” por en medio- con “What You’re Doing” para desembocar en “The Word”. Simplemente acojonante.

Gnik Nus“, es, como su propio nombre indica, “Sun King” al revés apoyada sobre los sitares de “Getting Better” y sirve de entrada a una sobrecogedora “Something” que descansa sobre un discreto fondo orquestal hasta fundirse con un fragmento de “Blue Jay Way” con elementos de “Nowhere Man”. Con “Being for the Benefit of Mr. Kite!” / “I Want You (She`s So Heavy)” / “Helter Skelter” llegamos a otro momentazo, el clásico de Sgt Pepper’s se funde con “I Want You” y los gritos de McCartney en “Helter Skelter”.

“Help!”, suena simplemente perfecta y abre el debate de si sería un crimen o no remezclar de nuevo las cintas originales en lugar de sólo remasterizarlas; yo abogo por lo primero tras escuchar este disco. “Blackbird” / “Yesterday“, fusiona la intro de la canción de 1968 con el clásico de los clásicos beatle a la que Martin retoca brevemente el arreglo de cuerda. Mucho más curiosa resulta “Strawberry Fields Forever” y como describe la evolución de uno de los grandes clásicos de la historia. Pasa del encanto acústico de la “Toma 1” original, se funde con la mítica (para fans) “Toma 7” (la de los coros) para acabar llegando a la versión definitiva que todos conocemos y que suena mejor que nunca. Luego se introducen nada más y nada menos que las trompetas de “Sgt pepper’s”, el solo de trompeta de “Penny Lane”, el de clavicordio de “Piggies”, el de “In my life” y el final de “Hello Goodbye”. Casi nada…

Within You Without You“, nos ofrece el tema hindú de George con la batería e introducción de “Tomorrow Never Knows”, mientras en la remezcla de “Lucy In The Sky With Diamonds” vemos como se introduce el misterioso instrumento hindú que aparecía en “Baby You’re a Richman” en el estribillo. Algunos platos al revés y diversos efectos dan fin a la canción. En “Octopus’ Garden” los primeros versos cuajan con el fondo musical de “Goodnight”, luego, el clásico de Ringo suena brillantísimo. Acaba con el elegante instrumental introductorio de Sun King.

Lady Madonna” arranca con la entrada de batería de “Why Don’t We Do It In The Road” da paso al solo de saxo de “Lady Madonna” y de ahí, arranca la canción como la conocemos (pero con qué sonido). Al llegar al solo aparece una siniestra “Hey Bulldog” mezclada con el órgano de Billy Preston en “I Want You (She’s So Heavy)” y el punteo de Clapton en “While My Guitar Gently Weeps”. Brillante, como “Here Comes the Sun” / “The Inner Light“, a George le hubiera encantado, “Here Comes The Sun” con la percusión “a la hindú” de “Within You Without You” para que al final  aparezca un fragmento la hipnótica “The Inner Light” con los coros de “Oh Darling” de fondo.

Come Together” / “Dear Prudence” / “Cry Baby Cry” es otra genialidad. El clásico de Lennon se funde con pasmosa facilidad con el instrumental final de “Dear Prudence” y desemboca en un fragmento de “Cry Baby Cry”, previo paso por la misteriosa e inacabada “Can You Take Me Back” de Macca. Menos sorprendentes son las estándares versiones de “Revolution” y “Back In The USSR” aunque su extraordinario sonido deja a las claras que estos muchachos merecen una “remezclaremasterización” de su catálogo.

Dos de los momentos cumbres llegna con “While My Guitar Gently Weeps“, en la que George Martin escribe un nuevo arreglo de cuerdas para la maqueta original que George grabó en su casa, y “A Day In The Life“, que empieza con la toma 1 de la canción, luego se funde con la original pero la voz de Lennon sigue siendo la de esta primera toma.

Llegamos a la traca final arrancando con “Hey Jude“. La mejor canción de todos los tiempos suena brillante. Reduce la duración original y adelanta los clásicos “Na na na na… Hey Jude”. Deja una parte con voz, bajo y batería, muy propia para un concierto que nunca tendrá lugar. El final comienza a introducir “Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band (Reprise)“, que suena simplemente brutal, y acabamos con el himno “All You Need Is Love“, el colofón a la fiesta. El final incorpora “Baby You’re A Richman”, “Rain”, “Sgt.Pepper’s”, “Goodnight”…

“Love”, el disco, recibió las máximas calificaciones en todos los medio críticos, ganó un Grammy y tuvo un enorme éxito (4 USA, 3 UK y número 1 en una decena de países alrededor del mundo). Lo habían vuelto a hacer.

También en noviembre de 2006, Paul edita su nuevo DVD en directo “The Space Within Us”, recogiendo los mejores momentos de su última gira americana. A nivel de factura cinematográfica y de sonido, es el mejor DVD de McCartney. Lástima que la voz del Sir, a sus entonces 64 años, ya no alcance el nivel de sus años mozos. Con todo es una compra muy recomendable, merced a interpretaciones como “Got To Get You Into My Life“, “Too Many People” / “She Came in Through the Bathroom Window” o “Helter Skelter“. No obstante, el momento cumbre del DVD -y la razón de su título-  es la conexión en directo que Paul realizó durante su concierto en Anaheim, California, con la Estación Espacial Internacional y durante la cual interpretó “Good Day Sunshine” y “English Tea” para los astronautas Valeri Tokarev y Bill McArthur.

En medio de el torbellino mediático que seguían suponiendo los pormenores de su separación, Paul rompe con su discográfica de toda la vida EMI “cansado de que pudieran tantas trabas a todo y fueran tan lentos” para fichar por el nuevo sellos discográfico Hear Music -propiedad de la cadena Starbucks- en donde, en junio de 2007, lanza su nuevo disco: “Memory Almost Full” (enlace a review en Guilletek’s).

El propio Paul recuerda sobre este álbum, “Comencé las canciones de este disco antes de “Chaos and Creation in the Backyard”. Cuando estaba finalizando todo lo relacionado con Chaos, me di cuenta de que tenía este álbum sobre el que volver. De modo que lo escuché de nuevo, preguntándome si lo disfrutaría, todo lo que hice fue escuchar un par de cosas y luego comencé a pensar: “Bien, me gusta ese tema, ¿qué hay de malo en él?”, así que decidí acabarlo”. La crítica le otorgó altísimas calificaciones situándolo a la par de “Flaming Pie” (1997) y el reciente “Chaos” (2005). El público también respondió, elevando el disco al número 3 en USA y al 5 en UK.

Es un muy buen álbum que, aunque para mí no llega al nivel de “Chaos” o “Flaming Pie”, demuestra que Paul tiene aún cosas que decir. McCartney vuelve a tocar y cantar todo y hay un puñado de canciones de gran nivel como los singles “Dance Tonight” y “Ever Present Past“, “See Your Sunshine“, “Only Mama Knows“, la preciosista “You Tell Me“, “Vintage Clothes“, el excelente rock de “That Was Me“, “House Of Wax“…, además tenemos dos muy buenas canciones con “mensaje” a Heather: la brillante “Mr. Bellamy” y la soulera “Gratitude“. Buen disco de Paul.

Un par de meses después, en  agosto de 2007, Ringo lanza su recopilatorio “Photograph: The Very Best of Ringo“, sin duda, el recopilatorio definitivo de la carrera en solitario de Ringo Starr y un disco muy recomendable que el baterista edita en su vuelta a la discográfica EMI/Capitol. Todas las mejores canciones de Ringo entre 1970 y 2007 están en este disco que alcanzó un meritorio puesto 26, su mejor resultado en años.

En septiembre de 2007 se estrena la película “Across the Universe“, un musical dirigido por Julie Taymor, Algunas estrellas como Bono (Dr. Robert), Eddie Izzard (Sr. Kite), Joe Cocker o  Salma Hayek, participan  en esta historia en la que Jude (Jim Sturgess), un joven trabajador, deja Liverpool para buscar a su padre en Estados Unidos. Allí, Jude conoce a múltiples personajes del movimiento anti-bélico que sirven de prefecto trasfondo a las más de 30 versiones de temas de los Beatles que componen la banda sonora.

En noviembre del mismo año, Paul edita “The McCartney Years” un triple DVD con vídeos musicales, interpretaciones en directo y material inédito de su carrera en solitario de Paul McCartney entre 1970 y 2005. Los primeros dos discos contienen videos promocionales, desde “Maybe I’m Amazed”, de 1970, hasta “Fine Line”, de 2005.  El tercer y último disco incluye siete canciones del largometraje de 1980 Rockshow, interpretadas durante su etapa con Wings, una nueva edición de la aparición de McCartney en MTV Unplugged y once temas del concierto ofrecido por McCartney en el Festival de Glastonbury en 2004, como parte de su gira ’04 Summer Tour.

La actividad de Ringo continuó con la edición, en enero de 2008, de su nuevo álbum de estudio, “Liverpool 8“. Producido por el habitual productor de Ringo  Mark Hudson y el Eurythmic Dave Stewart, el CD es más de lo mismo: nostalgia inofensiva, producción y ejecución musical impecables y, seamos claros, mucha mediocridad. La primera vez que escuchas el disco resulta agradable y canciones como “Liverpool 8” hacen asomar una sonrisa a tu cara, pero conforme el disco termina, es probable que no recuerdes una sola canción. Ringo lleva varios años repitiendo fórmula y comienza a estar agotada

En marzo de 2008, se resolvió finalmente el divorcio de Paul y Heather. Fue un proceso muy mediático, seguido tanto por la prensa “seria” como por la prensa rosa británcia. En un principio ella pidió 125.000.000 de libras ante los 16.000.000 que ofrecía el abogado de McCartney. En la sentencia el juez Hugh Bennett calificó los testimonios de Mills como “faltos de realidad, inconsistentes, inexactos y poco menos que cándidos”. La modelo, que decidió representarse a sí misma durante los seis días que duró el juicio, fue calificada en dicha sentencia como “la peor enemiga de sí misma, con un carácter voluble y explosivo”, en oposición, el juez calificó a McCartney como una persona “consistente, exacta y honesta”. Finalmente se resolvió con 24.300.000 de libras más una paga de 35.000 libras anuales para los cuidados y educación de la hija de ambos, Beatrice. Paul declaró:  “Se acabó, ya no más caos, ya no más Heather…, tendré paz al fin. Heather fue un error, pero siempre hay un lado positivo, me ha dado una hija maravillosa”.

A pesar de la turbulencia del divorcio con Heather, la vida sentimental de McCartney gozaba de buena salud, puesto que, desde hacía aproximadamente un año (principios de 2007) había comenzado una relación con la empresaria norteamericana Nancy Shevell, a la que ya conocía puesto que era una de las mejores amigas de Linda

Cerrado el capítulo Mills, McCartney, llamó a su otra “mitad electrónica” para editar, en noviembre de 2008, el tercer trabajo del proyecto The Fireman, “Electric Arguments” (enlace a review en Guilletek’s). Por primera vez los nombres de McCartney y Youth aparecen en la portada y su trabajo tiene una orientación más comercial que experimental. De hecho, es el primer disco del Bombero en el que encontramos voces (de Paul, claro) en unas canciones que McCartney escribió en su totalidad y Youth arregló de forma contemporánea. La crítica recogió el álbum con alborozo, BBC Radio, calificó el álbum de “brillante”, Uncut lo nombró disco del mes y habló de “una asombrosa colección de aventuras eternas que toca los mejores aspectos del sonido actual”, el Daily Telegraph definió el álbum como “un placer puramente escuchable con un gran sentido de la espontaneidad y de la imaginación musical”. Recibió un mínimo de 4 estrellas sobre cinco en la mayoría de las publicaciones musicales y es que “Electric Arguments” es tan bueno como sorprendente. “Nothing Too Much Just Out of Sight“, la brillante “Two Magpies“, “Travelling Light“, el single “Sing The Changes“, la tremenda “Highway“. Un disco soberbio.

El 4 de abril de 2009, Paul acudió como invitado al festival benéfico “Change Begins Within”, organizado por el cineasta David Lynch (enlace al show) en Nueva York. Paul arrancó su set  tocando “Drive My Car”, a la que sucedieron “Jet”, “Got To Get You Into My Life”, “Let It Be”, dedicó “Here Today” a John Lennon, atacó “Band On The Run” y entonces llegó el momento y Paul dijo “en este momento me gustaría presentaros a alguien que seguro conocéis: ¡¡Billy Shears!!”. Ringo subió al escenario y cantó “With a Little Help from My Friends” en un momento absolutamente histórico. El público respondió con una larga ovación, pero no había terminado, Ringo cogió las baquetas y tocó junto a Paul “Cosmically Conscious” y “I Saw Her Standing There” como fin de fiesta.

Pocos meses después, Ringo y Paul volvieron a coincidir  en un escenario en junio de 2009, durante la celebración del E3, el más importante festival de entretenimiento electrónico del mundo. Starr y McCartney acudieron invitados, junto a Yoko y Olivia Harrison, para promocionar el videojuego The Beatles: Rock Band. El juego en sí es un interesante producto beatle, no sólo por las excelentes cinemáticas con el grupo como protagonista (sobre todo la de apertura y la que aparece al final del juego), ni por las excelentes recreaciones de los músicos, ni siquiera por ser un juego extremadamente divertido…, sino por el excelente trabajo de remezcla y remasterización que realizó Giles Martin. Excelentes remezclas  y gran juego.

También en junio se edita “Let It Roll: Songs by George Harrison“, un estupendo recopilatorio de la carrera de Harrison como solista y aunque, como siempre cuando hablamos de los grandes, se echan de menos algunas canciones, es sin duda el mejor recopilatorio de George. Alcanzó un puesto número 4 en listas.

El inagotable Paul vuelve a la carretera en julio de 2009 con una gira de 10 fechas por Norteamérica.

Pero la gran noticia Beatle de la primera década del siglo XXI llegaría el 9 del 9 del 9, el nueve de septiembre del año 2009: la remasterización de toda la discografía de los Beatles. Desde la grabación de los discos, la única revisión de la discografía del grupo se produjo en ¡¡1987!!

Los Beatles suenan como nunca en esta nueva remasterización en la que cada disco se acompaña de un pequeño documental sobre la grabación del álbum en cuestión. Se reeditan los 13 discos del grupo (usando la versión americana de “Magical Mystery Tour”), más la recopilación de singles que no aparecían en ningún LP “Past Masters”.

Editados en una caja con todo lujo de detalles, los CD’s intentan replicar el formato de los vinilos originales y se publican en dos formatos: estéreo y mono. Especialmente interesante resulta la versión mono de la discografía que es, no lo olvidemos, tal y como los Beatles concebían su música hasta “Abbey Road”, al punto que John Lennon llegó a decir “no has escuchado Sgt. Pepper’s si no lo has hecho en mono”…, y algo -o mucho- hay de cierto en ello. Especialmente en la etapa 1963-1967, el grupo suena mucho más potente y compacto en las versiones mono que en las estéreo.

Pero hay muchas más diferencias que la mera distribución del sonido, la diferencia técnica, a grandes rasgos entre mono y estéreo es que mientras el sistema mono utiliza un solo canal de información el estéreo utiliza dos, el izquierdo y el derecho. Que algo suene por dos altavoces  hace que lo que suene sea estéreo, para serlo cada canal debe tener información-sonidos distintos.

En el caso de los Beatles, tenemos que, a diferencia de lo que pasa hoy en día, en que el estéreo es lo habitual (y se hace compatible con equipos mono -TV, Radio FM etc.), en su época el estándar era el mono y el estéreo era un artículo de lujo que sólo tenía predicamento en Estados Unidos. La mezcla estéreo es hacía por cumplir con Capitol USA sin poner demasiado empeño en el asunto, el mismo George Martin confesaba poco interés por ellas. A este respecto, el ingeniero de sonido Geoff Emerick dijo, “las mezclas mono eran la prioridad número uno, al estéreo le costó establecerse en Inglaterra. La mejor copia de Sgt. Pepper es la versión mono porque nos pasamos tres semanas mezclándola y la versión estéreo fue mezclada en dos días y medio. Nadie se da cuenta de que todo el esfuerzo se ponía en la mezcla mono porque nunca monitoreábamos en estéreo. Todo salía por un altavoz. Así era que lo escuchábamos”. A esto tenemos que sumarle que las sesiones de las versiones mono y estéreo se hacían con lapsos de varios meses entre ambas y la ausencia de informatización… Las diferencias entre mezclas eran lógicas a todos los efectos.

Hay algunas canciones con curiosas diferencias entre ambas versiones, por ejemplo en “Help!”, las voces de la versión mono y  estéreo son distintas y hasta hay una diferencia en la letra: en la versión mono John dice “AND now these days are gone” y en la estéreoBUT now these days are gone”. Tampoco hay pandereta en la versión mono. En “Lucy In The Sky With Diamonds”, vemos que la mezcla mono presenta diferencias de velocidad, pitch (es un poco más lenta) y, consecuentemente, de timbre (un tercio de semitono más bajo) y que las voces tiene efecto flanging (el antecesor del flanger). En la mezcla estéreo no se hizo ninguna de estas dos cosas, por lo que suena un poco más rápida, un tercio de semitono más arriba y sin el flanging.  En “She’s Leaving Home”, la máquina de reproducción corría con el sincro a 53 ciclos por segundo en la versión mono resultando, además de bastante más rápida, un semitono entero más alta que la edición estéreo.

Elegir entre una versión y otra acaba siendo una cuestión de gustos. Estos vídeos son una buena muestra de las diferencias entre ambas versiones: vídeo 1, vídeo 2.

En noviembre de 2009, McCartney edita “Good Evening New York City“, un nuevo álbum y DVD en directo recogiendo su gira veraniega de ese mismo año. Entre el repertorio Beatle, además de sus habituales, añade “I’m Down“, “Day Tripper” un bonito homenaje a John con “A Day in the Life/Give Peace a Chance” y una versión de “I Saw Her Standing There” con la colaboración de Billy Joel. De sus canciones en solitario cabe destacar la  inclusión de los clásicos de Wings “Mrs. Vanderbilt” y “My Love“, así como la interpretación en directo de dos temas de su grupo paralelo The Fireman, “Sing The Changes” y “Highway“.

La primera década del siglo XXI acaba con un Beatle de 67 años, llamado Paul McCartney, volviendo a la carretera con su nueva gira “The Good Evening Europe Tour”

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 11 de mayo de 2013.

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The Beatles. Capítulo 21 (1996-1999). The Threetless Parte III. Cara (Anthology II y III) y Cruz (Linda y George).

Tras el shock del encuentro inicial, la relación entre los “Threetless” había mejorado mucho e incluso, con motivo de la serie de televisión “Anthology” llegaron a ser filmados tocando juntos en directo tanto en el estudio, como en una encantadora sesión campera al ukelele, en los jardines de Friar Park, la mansión de George. Fue entorno a febrero de 1995 que Paul, George y Ringo comezaron a trabajar sobre otra canción de John, también incluida en la cinta con demos de Lennon que Yoko les dio. El tema en cuestión era “Real Love”, una canción de la que John hizo varias demos entre 1977 y 1980 y que, en versión con guitarra acústica, ya había sido editada en la banda sonora del documental “Imagine: John Lennon” de 1988.

No obstante, para trabajar sobre ella, Yoko entregó una versión al piano datada en 1977. A diferencia de “Free As A Bird”, la canción estaba mucho más terminada por lo que la tarea fue mucho menos edificante para Paul, George y Ringo ya que se limitaron a ornamentar la demo de John. No obstante Paul recuerda que “lo mejor de todo era trabajar “con” John otra vez. Oyéndolo en los auriculares, era como si él estuviese al lado – “Rayos, estoy cantando en armonía con John”. Parece a un sueño imposible”.  De esta forma, Paul toca la guitarra acústica, bajo eléctrico. George toca la guitarra acústica y una guitarra Fender Stratocaster al final de la canción. Ringo contribuye con la batería. En cuanto a las voces, Paul graba una voz principal en semi-falsete casi inaudible para dar cuerpo a la de John (grabada, no olvidemos, de forma casera) y luego Paul y George añaden voces de apoyo y armonías. Los tres contribuyen con percusiones.

El resultado, de nuevo, es maravilloso: “Real Love“. La canción es mucho más pop y con una producción probablemente más compensada que la anterior (la batería menos alta y las voces mucho más prominentes) pero, en general, suena menos “beatle” que “Free As A Bird”. “Real Love” se editó como single el 5 de marzo de 1996 y alcanzó el n.º 4 y n.º 11 respectivamente en las listas de sencillos del Reino Unido y EE.UU. Sorprendentemente la BBC Radio decidió no emitirla creando una innecesaria polémica que se debatió en varios medios. Se rumoreaba en el entorno de la prensa, de que la BBC consideraba a Los Beatles, “demasiados viejos” para su estación. La corporación negó tales acusaciones pero eso no impidió que Paul realizara unas declaraciones al Daily Mirror:  “Los Beatles no necesitan que su nuevo single, “Real Love”, sea número uno. Nuestras carreras no dependen de eso. Si Radio One cree que debemos ser vetados ahora, esto no nos va a llevar a la ruina. No puedes poner un límite de edad a la buena música. Es muy alentador saber que, mientras los reyes del kindergarten de Radio One piensan que los Beatles somos demasiados viejos para salir a jugar, una gran cantidad de jóvenes británicos no parecen compartir esa opinión. Siempre estoy leyendo de cómo algunas bandas, como Oasis dan crédito a los Beatles como su inspiración y estoy feliz que pueda oír a los Beatles en la música actual. Cuando Ringo me contó todo esto, pensé, ¿Quién necesita a Radio One cuando se tiene a todas las otras estaciones independientes?”

Al margen de polémicas, “Real Love” fue un éxito que sirvió de empuje al lanzamiento de “Anthology 2“, un nuevo doble CD  editado el 18 de marzo de 1996, cuatro meses después de “Anhology I. El álbum arranca donde lo dejo el anterior y cubre el periodo entre febrero de 1965 y febrero de 1968, quizás la época más vanguardista e innovadora del grupo.  Al igual que su predecesor,  alcanzó un gran éxito comercial: debutó en el puesto nº 1 y en USA y en el Reino Unido.

El disco arranca con la segunda de las “nuevas” canciones del grupo tras “Free As A Bird”, “Real Love“. Una joyita que no hace más que recordarnos lo que hubieran podido hacer juntos estos tipos si el hijo de puta de Mark Chapman se hubiera quedado en casita. Como ocurriera con “Anthology I”, pasada la novedad de la primera canción, entramos de pleno en la parte de arqueología musical.

Arrancamos en febrero de 1965 escuchando una mezcla entre la primeriza toma 2 de “Yes It Is“, con John apenas murmurando la canción , y el arreglo final de la canción (toma 14); un gran ejemplo de cómo los Beatles trabajaban los. También de febrero son las tomas alternativas de “You’ve got to Hide Your Love Away” y las canciones inéditas “If You’ve Got Trouble” (un original “Lennon-McCartney” escrita para Ringo y descartada por no considerarse suficientemente buena) y “That Means a Lot“, un tema de Paul que acabaron dejando de lado y regalando a P.J.Proby.  Avanzando un poco más en el tiempo, llegamos a junio de 1965, con las primeras tomas de la potente “I’m Down“, la indispensable “Yesterday” (sin cuarteto de cuerda) e “It’s Only Love“.

Tiempo para la música en directo con, por un lado,”I Feel Fine“, “Ticket To Ride“, “Yesterday” y “Help!“, interpretadas en directo desde el ABC Theatre de Blackpool, Inglaterra, el 1 de agosto de 1965 para el programa de televisión Blackpool Night Out, y por otro, “Everybody’s Trying To Be My Baby” del famoso concierto en el Shea Stadium.

Ya en otoño de 1965 encontramos tomas preliminares de algunas de las canciones que acabarán en el gran LP “Rubber Soul”. Esos son los casos de la toma 1 de “Norwegian Wood (This Bird Has Flown)“, con mucho más sitar, y “I’m Looking Through You” en una versión sensiblemente diferente, sin estribillo, con una distinta percusión y más guitarra solista. También para “Rubber Soul” estaba pensado el descarte instrumental “12-Bar Original“.

Damos un salto hasta abril del 66 para adentrarnos en las sesiones del expléndido “Revolver”. La toma 1 de “Tomorrow Never Knows“, nos presenta una canción ya muy experimental pero aún muy distante de lo que acabaría siendo. Por otro lado, con la toma 5 de “Got To Get You Into My Life“, vemos lo diferente que era la canción en un principio; con órgano, guitarra, batería, la voz de Paul y unas buenas armonías de John y George, tenemos una canción mucho más pop y sin rastro de los sobresalientes metales y el estilo soul de la versión final.

Con “And Your Bird Can Sing” y su toma 2 vemos a los Beatles más cercanos. Paul y John partiéndose de risa en medio de la grabación de una pista de voces. No es difícil pensar que la marihuana tuvo algo que ver. Uno de los mejores momentos de estos Anthology, quizás el mejor. La versión de la canción es, por cierto, buenísima y bastante diferente a la que acabó figurando en “Revolver”. Mucho más similar a la que todos conocemos es la toma descartada de “Taxman“, con la única diferencia de los brillante coros de Paul y John (“anybody got a bit of money?”) de 1’28” a 1’49”.

En el caso de “Eleanor Rigby (strings only)” tenemos una mezcla del arreglo para cuarteto de cuerda compuesto por George Martin para la canción, mientras la toma alternativa de “I’m Only Sleeping” nos presenta la canción en una fase embrionaria y con la curiosidad de estar cantada a dos voces ocupándose, al contrario de lo que era habitual, Paul de la voz baja y John de la alta.

Turno una vez más para la música en directo. En esta ocasión con “Rock and Roll Music” y “She’s a Woman“, extraídas del concierto que el grupo ofreció en el el Nippon Budokan de Tokio (Japón) el 30 de junio de 1966. Mucho (muchísimo) más interesante resultan la siguiente triada de cortes, dedicados en exclusiva a la sublime “Strawberry Fields Forever”. Comenzamos con la estremecedora demo de la canción con John y una guitarra, sin más… una maravilla. A continuación, tenemos la también excelente Toma 1 de la canción, mucho menos experimental de lo que  acabaría siendo, y, por último, la Toma 7, de la que se tomó el primer minuto para la versión definitiva de la canción (el resto se tomó de otras tomas obligando a George Martin a realizar un complicadísimo trabajo de estudio para ensamblar las partes).  Ya en diciembre e 1966 podemos disfrutar de una toma alternativa de la enorme “Penny Lane” , en la que el solo de trompeta piccolo del puente es sustituido por trompas inglesas y trompetas. Estuvo a punto de ser la versión final.

Y llega el turno de abordar el excelso “Sgt. Pepper’s”. Con “A Day In The Life“, George Martin hace un trabajo muy especial. El diálogo inicial, el sonido del reloj, y el conteo “sugar plum fairy, sugar plum faiy” de John pertenecen a la toma 1 de la canción (enero de 1967), el resto básicamente pertenece a las tomas 2 (también de enero de 1967) y la toma 6 (febrero de 1967). Como curioidad, podemos escuchar a Mal Evans -el eterno roaddie del grupo- contar los 24 compases que separan las dos partes de la canción. Otro tema de “Pepper’s”, “Good Morning Good Morning“, toma aquí un nuevo brío. Esta Toma 8 es, en mi opinión, muy superior a la que acabó editándose (toma 11).

El resto de las canciones de “Sgt. Pepper’s” que se incluyen en Anthology 2 son “Being For The Benefit Of Mr. Kite!” (de la que encontrarnos, por un lado, la originaria toma 1, y la mucho más avanzada toma 7 ), “Lucy In The Sky With Diamonds, (una curiosa mezcla en la que Martin toma el acompañamiento básico de la toma 6, la tamboura de la toma 7 y las voces del estribillo de la toma 8), “Within Without You” (en versión instrumental), y la potente toma 5 de “Sgt. Peppers Lonely Hearts Lonely Hearts Club Band (Reprise)“. También de esta época -abril del 67-  es la toma 11 de  “Only a Northern Song” (en una versión mucho más limpia de efectos), aunque esta canción apareciera en “Sgt. Pepper’s” sino en el posterior “Yellow Submarine”

A junio de 1967 pertenecen las primeras tomas de “You Know My Name (Look Up The Number)“, una canción que los Beatles terminarían en 1969 y editarían como cara B de “Let It Be”. El tema es sí es un jugueteo estilístico y en esta versión se incluyen  varios fragmentos que no se incluirían en la que fue finalmente publicada.

Tiempo para las sesiones de grabación del doble EP “Magical Mystery Tour” en septiembre de 1967 empezando por la primordial “I Am The Walrus“, pudiendo disfruta aquí de la toma 16, que fue la que se tomó como base para después añadir todos los efectos que compusieron la versión final. En el caso de “The Fool On The Hill”, podemos escuchar la primorosa primera demo a cargo de Paul y su piano, así como la Toma 4 de la misma, con arreglos sensiblemente distintos. La toma presentada de “Hello Goodbye” ofrece pocas sorpresas puesto que es sobre la que se basa la versión definitiva, la única diferencia es la guitarra distorsionada que aparece durante toda la canción.

Estamos acabando este Anthology 2, y llegamos a febrero de 1968 con “Lady Madonna“, de nuevo estamos ante una mezcla de diferentes tomas, en este caso es la base de la toma 3 con el añadido de los saxos de la toma 4. El Cd concluye con una íntima versión de “Across The Universe” (toma 2), con apenas John y una guitarra con efecto flanger, que en mi opinión es -de largo- la mejor de las versiones editadas de esta extraordinaria canción.

“Anthology 2” fue un rotundo éxito comercial. Entre tanto, Linda McCartney fue sometida a una masectomía parcial con éxito…, pero el cáncer se había comenzado a expandir por el hígado y convertiría este 1996 en un año de quimioterapia que comenzó a minar el sempiterno espíritu jovial de Paul.

Octubre de 1996 era la fecha señalada para la edición del tercero y último de los “Anthology”. Tras la edición de “Free As a Bird” como inéditos de “Anthology 1” y “Real Love” de “Anthology 2”, era lógico pensar que con “Anthology 3” ocurriría algo similar, es decir, que Paul, George y Ringo trabajarían sobre algún tema inédito de John. Y, de hecho, así fue. El propio McCartney dijo: “Trabajamos dos canciones de John, “Free As A Bird” y “Real Love”, era muy emocionante. Y surgió la idea tener una tercera canción, otra canción que la teníamos delante de nuestros ojos, “Now And Then”, no obstante no la terminaron.  La maqueta de John es una preciosidad. “Now And Then” pudo haber sido una gran canción, pero estaba muy inacabada, con falta de estribillo y algunos defectos que terminaron por aburrir a George que se acabó cansando de la “operación nostalgia” en la que se había convertido el proyecto “Anthology”. Paul afirma: “Había una que no terminamos, era más conmovedora. Necesitaba un poco más de trabajo, pero tenía un verso hermoso y tenía a John cantándola. Pero George no quiso hacerla”. Desde entonces es un rumor recurrrente la posibilidad de que Paul y Ringo pudieran acabar el trabajo comenzado en 1996 y editar un nuevo single de The Beatles. Parece a un sueño imposible, por lo que tendremos que conformarnos con las versiones de fans, que, emulando el estilo de los Beatles de los 90, circulan por internet.

Finalmente se decidió que “Anthology 3” se editaría sin “nuevo” single, y así se hizo el 28 de octubre de 1996. En esta ocasión el doble CD cubre la etapa comprendida entre  Mayo de 1968 y la última sesión de los Beatles, el 3 de enero de 1970. Para la mayoría de fans, resulta el más interesante por la enorme cantidad de inéditos y tomas realmente alternativas que se presentan. A falta de nuevo single, se editó el inédito “A Beginning” un tema del productor George Martin que, en origen, debía servir de introducción al tema de Ringo “Don’t Pass Me By”. Bella composición orquestal que da muestra del enorme talento musical de su autor.

El material Beatle comienza con las sesiones acústicas de mayo de 1968 en la casa de George Harrison en Esher. Regresados de la India, Paul, John y George se apresuraron a grabar tomas caseras de la gran cantidad de canciones que habían compuesto en aquel país . La primera canción correspondiente a esas sesiones es una versión primigenia de “Happiness is a Warm Gun“, con un fragmento sobre Yoko que no fue incluido en la versión final, y a falta de los cambios que caracterizan la monumental canción incluida en el “Álbum Blanco”. John y su guitarra nos deleitan con versiones demo acústicas de  “Mean Mr. Mustard“, “Polythene Pam” y “Glass Onion” . Las tres canciones fueron grabadas con John doblando su voz y su guitarra acústica (una voz-guitarra por canal). Por su parte Paul grabó en esta sesión su canción “Junk” -no editada como canción Beatle pero que McCartney recuperó para su primer disco en solitario- y una estupenda primera versión de “Honey Pie“. Por último, George incluye “Piggies“, a la que el sonido acústico le sienta como un guante.

Adentrándonos ya en las sesiones del “Álbum Blanco”, entramos en julio de 1968, con la toma 2 de “Helter Skelter“, acortada a menos de cinco minutos de sus más de doce minutos originales. Muchos fans llevaron a cabo una campaña para que se publicara la mítica versión de 27 minutos de esta canción que los Beatles grabaron, pero sus plegarias no fueron escuchadas. Una versión mucho más bluesy y menos heavy que la definitiva, pero igualmente fabulosa.

La versión editada de “Don’t Pass Me By“, dista poco de la original siendo la principal diferencia la ausencia de violín. Mucho más intersante es la toma alternativa de  “Ob-La-Di, Ob-La-Da, no es una toma falsa, sino una versión distinta de la canción que acabó siendo descartada en favor de la que hoy todos conocemos en una una decisión, por lo menos, discutible.

Un ensayo de Ringo se funde con la versión final (toma 34) en la versión de “Good Night” que George Martin preparó para este “Anthology 3”. Siguiendo con el “White Album”, encontramos la fantástica toma 1 de “Cry Baby Cry, la toma 4 de “Blackbird“, y la perezosa pero fantástica toma 6  de “Sexy Sadie“.

While My Guitar Gently Weeps” es simplemente acojonante. Demo de estudio de George, acompañado por Paul al órgano, que alcanza un nivel absolutamente estratosférico, una joya grabada el 25 de julio de 1968 en los EMI Studios de Londres, así como la despojada toma 2 de “Hey Jude“, mucho más sencilla pero sin dejar de ser el monumento melódico que siempre fue.

Not Guilty” es una gran canción de Harrison con cuya grabación el grupo nunca llegó a estar satisfecho, razón por la que fue desechada (aunque recuperada por George en solitario en 1979). No obstante, lo intentaron, de hecho, esta es la toma ¡¡102!! de la canción. Y siguiendo con las provechosas sesiones del “White Album” llegamos a la toma 2 de “Mother Nature’s Son” (sólo Paul y una guitarra), una versión sin cuerdas de “Glass Onion” (toma 33), y la encantadora la toma 8 de “Rocky Raccoon“.

What’s the New Mary Jane?” es sin duda la canción más veces pirateada del grupo. Inicialmente considerada para el Álbum Blanco (incluso candidata a ser editada en single), finalmente quedaría inédita hasta este “Anthology 3”. Desde luego no es una gran canción, pero no deja de ser curiosa. Otra de las curiosidades es “Step Inside Love / Los Paranoias“, la primera es un muy buen tema que Paul compuso para Cilla Black (con la que ella consiguió un número 8 en listas), el aire latino del tema hace que John comience a bromear y nombre a un ficticio grupo de acompañamiento llamado “Los Paranoias”, Paul se arranca a improvisar y rápidamente es seguido por el resto.

Y volvemos a las tomas “falsas” del “Album Blanco” con un mix de tomas de “I’m So Tired” (concretamente de la la 3, la 6 y la 9), la evocadora toma 1 de  “I Will” y una soberbia versión acústica de “Why Don’t We Do It In The Road?“. A continuación oímos a John grabar la sobresaliente pista de guitarra acústica de “Julia” pero llega un momento en el que se equivoca, es curioso oír a Paul desde la sala de mezclas animando a John a a volver a intentarlo ya que “la canción es realmente preciosa”.

El CD2, deja atrás el álbum blanco (al que “Anthology 3 dedica todo su primer CD) y se adentra en las sesiones para el malogrado proyecto “Get Back” (recordad que los Beatles desecharon las sesiones para grabar “Abbey Road” y posteriormente las cintas fueron entregadas a Phil Spector para que produjera lo que acabó siendo el álbum “Let It Be”, para enfado de Paul). La primera de las canciones pertenecientes a estas sesiones es “I’ve got a feeling“, una toma fallida grabada el 23 de enero de 1969 en los Apple Studios de Londres y ya con Billy Preston al piano eléctrico.

Especialmente curioso resulta escuchar la relentizada versión de “She Came In Through the Bathroom Window” sacada fuera del Medley de “Abbey Road” donde acabó incluyéndose meses después de esta toma primeriza de enero de 1969. “Dig A Pony” en cambio es muy similar a la canción que acabó apareciendo en “Let It Be”, eso sí, mucho mejor producida. No me cansaré de decirlo, Phil Spector -al que admiro-, no hizo un buen trabajo con “Let It Be” y esta versión es una prueba de que el que dominaba el sonido Beatle no era otro que George Martin. Algo parecido a lo que ocurre con “Two of Us“, si bien esta toma se acaba estropeando por algunos fallos de ejecución.

Siguiendo con las sesiones del proyecto “Get Back” encontramos tomas de “For You Blue“, “Teddy Boy” (inedita por los Beatles pero editada en el primer álbum en solitario de McCartney), el medley de clásicos del rock “Rip It Up” / “Shake, Rattle and Roll” / “Blue Suede Shoes” y una emocionante versión de “The Long And Winding Road“. Paul siempre repudió la versión que Spector remezcló para “Let It Be” y aquí, al fin, tenemos la canción tal y como la concibió McCartney, de hecho, es la misma toma que se usó para el disco pero sin el pomposo arreglo del productor americano. Las notas de “Anthology 3” referidas a esta canción lo dejan claro:  “La versión de la Antología es tal y como se concibió mientras que la versión de Let It Be fue adornada […] en ausencia del compositor Paul McCartney”

Aún en las sesiones de “Get Back”  encontramos una improvisada y festiva versión a dos voces de “Oh! Darling” que, como ocurría  con “She Came In Through the Bathroom Window”, acabó siendo incluida en “Abbey Road” en una versión muy distinta de la que aquí aparece, así como una toma primeriza de “All things Must Pass“, una gran canción de George que fue descartada por el resto y Harrison convirtió en tema central de su triple álbum en solitario. Siguiendo con las sorpresas llegamos a “Mailman, Bring Me no More Blues“, otra de las habituales en los piratas de la banda, buena versión del clásico de Buddy Holly.

La última canción del proyecto “Get Back” que aparece el “Anthology 3” no podía ser otra que la homónima. En esta ocasión se nos presenta la versión en directo de “Get Back” que los Beatles interpretaron en el tejado del edificio de Saville Row. Se convertiría en su última canción de su último concierto. La policía irrumpió en la azotea con la intención de parar el concierto y hay un determinado momento (primer estribillo) en el que alguien les dice que paren…, las guitarras dejan de oírse…, pero Paul y Ringo siguen…, George enseguida se suma al desafío… y luego John… La canción vuelve con mucha más intensidad…, Paul grita “Loretta has vuelto a jugar en las azoteas, la policía va a arrestarte”

Avanzamos a febrero de 1969 para escuchar la demo de “Old Brown Shoe“, en la que George toca todo, y la toma 2 de “Octopus’s Garden” con la que entramos en las sesiones de “Abbey Road” de las que se extraen la toma 5 de “Maxwell’s Silver Hammer“, la estupenda demo de “Something” y la toma 1 de “Come Together“.

Otro de los “inéditos” es “Come and Get It“, una fabulosa canción de Paul en la que tocó todos los instrumentos y voces y que acabó cediendo a la banda de Apple Badfinger. La ligera versión de “Ain’t She Sweet” que aparece a continuación tampoco había salido a la luz hasta ahora, la voz de John aparece aquí un poco castigada y contrasta con la exuberancia vocal que el propio Lennon, junto a McCartney y Harrison, exhiben en el siguiente corte: la alucinante versión a capella de “Because“. Brutal, 9 voces (3 tomas de 3 voces) .

Con la versión de “Let It Be” que aparece en este “Anthology 3” volvemos a retomar la polémica Spector Vs Martin. En mi opinión no hay comparación posible. Menos mal que, como veremos en el siguiente capítulo “Let It Be… Naked” acabaría haciendo justicia. Algo parecido ocurre con “I Me Mine“, mucho más auténtica y rockera sin todas esas impostadas orquestaciones, muy superior a la oficial.

Y llegamos al final: “The End“, remezclada de nuevo por George Martin y resaltando mucho más las guitarras (tocadas por turnos entre Paul, George y John). Y con esto termina el proyecto Anthology, un sueño hecho realidad para los fans del grupo: dos canciones nuevas, seis cd’s de rarezas, tomas falsas y canciones inéditas, un extensísimo documental que se editó en forma de 5 dvd’s y la edición de un libro espectacular. No obstante siendo todo esto fantástico, nada es comparable a ver a los que entonces eran los tres beatles vivos en una sala charlando sobre los viejos tiempos.

No obstante, una vez terminada la grabación de las nuevas canciones y concluida la selección de tomas para los Anthology, la relación entre Paul y George se enfría. Paul se vuelca en la enfermedad de Linda, pero intenta mantener el contacto con Harrison. No obstante, llega un punto en el que George deja de devolver las llamadas de McCartney.

Entretanto, Paul recibe una sorprendente noticia: su nombramiento como Caballero del Imperio Británico por la Reina Isabel II por “su contribución a la música”. Como Beatle, Paul, al igual que el resto del grupo, ya había sido nombrado “Miembro del Imperio Británico” (MBE), pero la distinción de Caballero es muy superior a aquella y le dotaba del título de “Sir”.

George, por su lado, había recibido una dura noticia. Fumador empedernido, George fue diagnosticado de cáncer de garganta en 1997. Ese mismo año se sometió a un intervención quirúrgica en la laringe en el hospital Princess Margaret, de Windsor  y el tumor fue extirpado. Desgraciadamente,  dos meses después, el cáncer se expandió al pulmón y George fue nuevamente intervenido en la  Clínica Mayo de Rochester (Estados Unidos). La operación fue exitosa y Harrison comenzó a recibir tratamiento de quimioterapia. El pronóstico era positivo.

No ocurría lo mismo con el pronóstico de Linda, cada vez más debilitada. A pesar de la dura situación que Paul estaba viviendo con la enfermedad de su mujer, no conocía mejor terapia para ambos que volver a la música. Impulsado por el revisionismo de “Anthology”, Paul se decide a retomar su pasado o, al menos, a no esconderlo. Paul reclutó a Jeff Lynne, productor de “Free As A bird” y “Real Love” y se dispuso a grabar su nuevo álbum, uno de los mejores de su carrera, “Flaming Pie” (enlace a review en Guilletek’s), editado en mayo de 1997.

“Anthology me recordó como hacíamos las cosas en The Beatles y los valores que alcanzamos con las canciones. Así que de algún modo me sirvió de guía para este álbum”. Paul quería hacer algo sencillo, pero de gran calidad. McCartney, además de Jeff Lynne, contó con la colaboración de  Steve Miller, George Martin y Ringo Starr. El resultado cumple con las expectativas y las críticas musicales fueron muy favorables, las mejores desde “Tug of War”, de 1982. Además fue también un gran éxito comercial, debutando en el puesto #2 tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos. Y no es para menos, es un disco fabuloso con canciones como “Flaming Pie“, “Great Day“, “Young Boy“, “Somedays” (producida por George Martin), “Heaven On A Sunday” (con su hijo James a la guitarra eléctrica), la inconmensurable “Caliko Skies“, “The World Tonight“, “Souvenir” o “Little Willow“, dedicada a los hijos de Ringo y Maureen tras la muerte de la que fuera primera esposa del batería. Pero posiblemente la canción más recordada sea la fantástica “Beautiful Night” con Ringo a los tambores y George Martin tras los controles y un final glorioso con Paul y Ringo cantando juntos. Extraordinario final para un álbum 10.

Ringo vuelve a la carga meses después, en agosto de este mismo 1997 con “Ringo Starr and His third All-Starr Band: Volume 1“. En esta ocasión es una edición limitada muy modesta que se vendía a precio reducido en los videoclubs de la compañía Blockbuster y que recogía el concierto de la tercera formación de la All-Starr Band ofrecido en el Nippon Budōkan de Tokio, Japón. La banda estaba compuesta por Ringo Starr (batería, percusión y voz), su hijo Zak Starkey (batería y percusión), Billy Preston (teclados, armonio y voz), el Who John Entwistle (bajo y voz), Felix Cavaliere (teclados y voz), Randy Bachman (guitarra y voz), Mark Farner (guitarra y voz) y Mark Rivera (saxofón y coros). Nada que reseñar.

Paul sigue con su actividad frenética, y en septiembre -apenas cuatro meses después de “Flaming Pie”, edita un nuevo álbum. En esta ocasión se trata de su segunda incursión en la música clásica: “Standing Stone“. La obra, una pieza instrumental, fue estrenada en el Royal Albert Hall de Londres el 14 de octubre de 1997. A diferencia de lo que ocurrió con “Liverpool Oratorio” que dividió a la crítica, “Standing Stone” recibió críticas muy favorables y alcanzó el primer puesto en los álbumes de música clásica. Me quedo con la pieza final: “Celebration“.

Paul vivía un momento dulce a nivel profesional, pero a nivel personal todo se torcía cada vez más…, hasta que no hubo remedio… En febrero de 1998 Paul, Linda y todos sus hijos excepto Heather viajan a Arizona, a un rancho que compraron años atrás. Era un lugar que Linda adoraba, caballos, colinas, espectaculares atardeceres. La mañana del 17 de abril de 1998 los ojos de Linda amanecieron sin luz, Paul lo tenía claro, llamó a sus hijos y rodearon la cama de su esposa, McCartney se acercó a su oído y dijo: “Estás montada sobre un hermoso caballo, es un precioso día de primavera y estamos cabalgando por el bosque…, los jacintos crecen y el cielo está completamente azul…”, Linda cerró los ojos y murió. El funeral se celebró en St. Martin-in-the-Fields, en Londres, con la asietencia de George Harrison, George Martin y Ringo Starr.

Paul y Linda McCartney se casaron en 1969, y en estos casi 30 años, sólo pasaron 10 noches separados, las que Paul pasó en una celda en Tokio en 1980 tras ser detenido por posesión de drogas, ni una más. No es de extrañar que McCartney quedará completamente destrozado tras la muerte de su inseparable compañera. Estaba absolutamente perdido, al punto que sus hijos decidieron hacer turnos para acompañarle en su día a día temerosos de que entrara en una depresión.

Paul abandonó la música y se encerró en su casa, levantándose de la cama sólo para dar unas pinceladas a sus cuadros. No podía pensar en música, muchas de sus obras estaban dedicadas a Linda y el sólo recuerdo de las mismas le hacían hundirse más aún en un pozo del que veía difícil salir. Se limitó a pintar y a escribir tristes versos como “La tristeza no es tristeza sino felicidad vestida de negro. La muerte no es muerte sino la vida lanzándose al precipicio. Las lágrimas no son lágrimas sino carcajadas saladas”.

Con John fallecido, George convaleciente y Paul sumido en la tristeza, Ringo queda como único Beatle activo. En junio de 1998 edita “Vertical Man“, su mayor éxito de desde 1975. Es un buen disco en el que Ringo con celebridades como  Tom Petty, Brian Wilson, Ozzy Osbourne, Alanis Morissette, Joe Walsh, Steven Tyler y Timothy B. Schmit, entre otros. Grabado en la época de “Anthology”, George toca la guitarra y hace coros en “King Of Broken Hearts” y  “I’ll Be Fine Anywhere“, mientras Paul toca el bajo y hace coros en “What in the… World“, armoniza junto a Alanis Morissette y  Steven Tyler  en “I Was Walking“. Paul también participa en la jovial y muy valorable “La De Da“, el single del disco.

En septiembre de 1998, The Fireman, el grupo electrónico anónimo compuesto por Paul y el DJ Youth edita su segundo trabajo. Paul seguía retirado y sus contribuciones al disco fueron recogidas antes de la muerte de Linda. Fuera como fuere el CD recibe críticas elogiosas por su sonido ambiental cercano al trance. No es mi terreno, así que no me mojo. Me gusta mucho más que el anterior trabajo de The Fireman, eso seguro. Si tuviera que destacar una “canción”, sería  probablemente”Watercolour Guitars“.

Ringo, muy activo, participa en el programa de televisión Storytellers de la cadena VH1. El programa consistía en un concierto en un entorno íntimo, con intermedios en los que el arista explicaba el origen de las canciones que va a interpretar. En el caso de Ringo el concierto se llevó a cabo en el Bottom Line Club de Nueva York el 13 de mayo de 1998, un mes después de la publicación del álbum Vertical Man. Un muy buen álbum en directo con fantásticas interpretaciones de sus clásicos como “Photograph.

Mientras Paul sigue hundido…, hasta que un buen día, a principios de 1999,  decidió volver a coger la guitarra. Lo primero que vino a su cabeza fue el rock de sus raíces y entonces lo vio claro. Tras contactar con el productor Chris Tomas, que trabajó en el álbum de Wings “Back to the Egg”, McCartney reservó tiempo en los estudios Abbey Road a comienzos de marzo para grabar su nuevo álbum del que poco o nada se sabía salvo que sería un disco de covers de rock de los 50 y que era probable que McCartney incluyera alguna  nueva composición propia.

Mientras Paul prepara su nuevo disco en abril de 1999, primer aniversario de la muerte de Linda, organiza The Concert For Linda, un concierto en el Royal Albert Hall en el que participaron The Pretenders, Elvis Costello, Tom Jones, George Michael , Sinead O’Connor, Johnny Marr (Smiths), Neil Finn (Crowded House), Marianne Faithfull y como gran final, Paul, en lo que significaba su vuelta a los escenarios. Un emocionado Paul interpretó la que era una de las canciones preferidas de Linda, el “Lonesome Town” de Ricky Nelson, así como una emotiva versión de “All My Loving

En septiembre de 1999, United Artist y Apple Films lanzan en DVD la película de animación de los Beatles “Yellow Submarine” y acompañando al mismo se edita Yellow Submarine Songtrack“, un CD que recoge todas las canciones de los Beatles que aparecen en la película. De esta forma desaparece el score de George Martin y se incluyen los temas que, aunque no aparecieron en la banda sonora original de 1969, sí que lo hicieron en la película, es decir, añade “Eleanor Rigby”, “Love You To”, “Lucy in the Sky with Diamonds”, “Think for Yourself”, “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”, “With a Little Help from My Friends”, “Baby You’re a Rich Man”, “When I’m Sixty-Four” y “Nowhere Man”  a los “Yellow Submarine”,”Hey Bulldog”, “All Together Now”, “Only a Northern Song”, “All You Need Is Love” y “It’s All Too Much”. El disco en sí, no aporta nuevo salvo que es la primera ocasión en el que las canciones de los Beatles se remezclan, con buen resultado, por cierto. Los resultados comerciales fueron decentes, pero no extraordinarios (número 8).

En octubre se edita el nuevo disco de Paul McCartney. Como hemos dicho antes, Paul tenía la necesidad de regresar a sus raíces musicales e interpretar temas que solía escuchar cuando era joven y quería grabarlo en tomas, sin trucos, a la antigua usanza…, así que llamó al guitarrista de Pink Floyd  -David Gilmour-,  al batería de Deep Purple -Ian Paice- y al Housemartin Pete Wingfield para los teclados. Paul se encargaría del bajo y la voz… Y eso es “Run Devil Run“, un fantástico disco de versiones de rock’n’roll editado en octubre de 1999 con un sonido sencillamente arrollador. McCartney y su banda realizan trepidantes versiones de “All Shock Up“, “She Said Yeah“, “Shake A Hand” o “Party” e incluyó tres nuevas composiciones propias ciertamente buenas como “Run Devil Run“, “Try Not To Cry” o la fantástica “What It Is“, una de las composiciones que Paul tocaba a Linda en su enfermedad para animarla. Un gran disco que además, el 14 de diciembre de 1999, sirvió de excusa a McCartney para retornar al Cavern Club -donde los Beatles empezaron- para presentar el disco en directo y permitirse una versión inolvidable de “I Saw Her Standing There“. Un concierto imprescindible. Run Devil Run” recibió críticas entusiastas por parte de la prensa especializada. Paul había vuelto.

El mismo mes, octubre de 1999, Ringo edita un disco de villancicos de cara la campaña de navidad: “I Wanna Be Santa Claus“. Fue un fiasco comercial que hizo que su compañía discográfica rescindiera su contrato.

Un mes después, en noviembre, Paul edita un nuevo CD, el tercero de su línea “clásica”: “Working Classical“. Publicado apenas un mes después del álbum “Run Devil Run” se trata realmente de uan recopliación de canciones de McCartney arregladas al estilo sinfónico por Richard Rodney Bennett y Jonathan Tunick. Así, encontramos bonitos arreglos para canciones como “My Love“, “Junk“, “Golden Earth Girl” o “Maybe I’m Amazed“, aunque McCartney también compuso algunas piezas instrumentales para el disco: “A Leaf“, “Haymakers“, “Midwife“, “Spiral” y “Tuesday“. La crítica lo recibió bien, pero tuvo mucho menos repercusión que sus anteriores obras clásicas. Para mí, su mejor obra clásica, de largo.

1999 ya llegaba a su fin, pero junto antes de acabar el año, apenas un día antes, el 30 de diciembre de 1999, el universo Beatle sufriría una gran conmoción. Alrededor de las 3:30 de la madrugada del 30 de diciembre de 1999, Michael Abram, un enfermo mental nacido en 1966 en Liverpool que estaba convencido de que los Beatles eran una influencia satánica, entró en la mansión de George a través de una de las ventanas. Los ruidos despertaron a Olivia y George bajó al piso de abajo para ver qué ocurría. George se encontró con el intruso, armado con un cuchillo, al que intentó tranquilizar sin éxito. Abram se abalanzó sobre George asestándole varias puñaladas en el pecho. Afortunadamente, Olivia logro reducir al atacante golpeándolo en la cabeza con el pie de una lámpara. La policía llegó alertada por la alarma de la mansión y terminó de reducir al intruso de quien posteriormente se supo que estaba obsesionado con Los Beatles y solía deambular por locales nocturnos afirmando que eran brujos. La policía confirmó a su vez que el agresor había sido detenido el año pasado tras haber destruido un póster del grupo en un local comercial.

Harrison  fue internado en el Royal Berkshire Hospital de Reading. Según los médicos, Harrison sufrió un colapso del lóbulo derecho del pulmón. De haber sido más profundo, el pinchazo podría haber sido mortal. El entorno Beatle reaccionó con miedo, Ringo declaró: “Tanto Barbara como yo estamos profundamente shockeados de que haya ocurrido esto. Le enviamos a George y a Olivia todo nuestro amor y el deseo de que George se recupere rápidamente“, mientras Paul afirmó: ““Gracias a Dios tanto George como Olivia están bien. Les envío todo mi amor“. Tras el suceso, Harrison quedó traumatizado y limitó aún más sus ya de por sí escasas apariciones públicas.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 28 de abril de 2013

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The Beatles. Capítulo 20 (1990-1995). The Threetless. Parte II: el “Retorno” de los Beatles. “Free As A Bird”. Anthology I.

En 1990, Ringo emprende una serie de conciertos acompañado de alguno de sus músicos amigos: Billy Preston, Dr. John, Joe Walsh, Jim Keltner, los miembros de la E Street Band Clarence Clemons y Nils Lofgren, y los miembros de The Band Levon Helm y Rick Danko. La gira, exitosa, se acabó materializando en un disco -“Ringo Starr and His All Starr Band”– que pasó sin pena ni gloria por las listas de éxitos tras editarse en octubre de 1990.

Entre tanto Paul concluye en Julio de 1990 su muy exitosa gira mundial. McCartney queda entusiasmado con el éxito de “Flowers In The Dirt” y su posterior gira mundial, por lo que decide hacer “fijos” a los miembros de su banda. Sólo el batería Chris Whitten se baja del barco para enrolarse en la nueva formación de Dire Straits. El ex-Pretender Blair Cunningham será su sustituto.

Paul y su banda fueron requeridos por la MTV para aparecer en un nuevo programa basado en la idea de sugerir a grandes estrellas de la música la posibilidad de dar pequeños conciertos acústicos que formaran parte de un programa especial de TV.  Paul McCartney fue uno de los primeros en ser consultado y aceptó. Paul se sentía fuerte con su nueva banda, quizás tenía la formación más consistente desde los Wings de 1976 y el “desenchufado” salió bien (enlace). El “Unplugged” de Paul fue uno de los primeros  en aparecer, pero, a diferencia de los que ocurriría luego, el fenómeno “unplugged” aún no había explotado, de hecho, se editó en edición limitada y se añadió el epígrafe de “Official bootleg” (pirata oficial). Al poco tiempo se editó de forma masiva. En cuanto a las canciones, contiene clásicos del rock’n’roll como “Be-bop-a-lu-la” o “Good Rockin’ Tonight” y, por supuesto, de los Beatles (“Here, There And Everywhere“, “We Can Work It Out“, “I’ve Just Seen A Face“, “She’s A Woman“, “And I Love Her” y “Blackbird“. En resumen, una álbum estupendo, en el que destaca por sorprendente la selección de canciones de la carrera de Paul en solitario, compuesta de  tres canciones de su primer álbum de 1970 -“Every night“, “That Would Be Something” y “Junk“- y la primerísima composición de McCartney, una canción pre-beatle, que compuso a los 14 años muy influenciado por su ídolo Buddy Holly: “I Lost My Little Girl“. El LP se editó en mayo de 1991 y, a pesar de ser una edición limitada, fue nº7 en Inglaterra y nº14 en USA.

Pero el giro más sorprendente en la carrera de Paul estaba por llegar. A estas alturas, McCartney ya es la máxima autoridad en ventas y éxitos en la historia del rock (acreditado por el Guiness y otras entidades estadísticas) y parece que estaba dispuesto a afrontar nuevos retos. De esta forma, acepta un encargo de la Real Orquesta Filarmónica de Liverpool  para conmemorar sus 150 años historia: Paul McCartney, junto a Carl Davis deberían componer un Oratorio (ópera sin escenografía) que se debería representar en la Catedral de Liverpool. Sin conocimientos de solfeo, Paul cantaba melodías que Davis traducía a lenguaje clásico consiguiendo así el resultado final que se estrenó el 28 de junio de 1991 ante 2.500 personas en la Catedral de Liverpool. A su conclusión el público se levantó en una sonora ovación de cinco minutos. Yo no entiendo demasiado de música clásica y la ópera en particular me empalaga, pero disfruto mucho algunos momentos (el pasaje instrumental de “Crypt“, me parece brutal) aunque, sinceramente, prefiero cuando la música clásica va a Paul “(Yesterday” o “Eleanor Rigby”) que cuando Paul va a la música clásica. . La crítica se dividió entre la  que afirmaba que la obra tiene “pasajes memorables” y la que la consideraba “tediosa”. En cualquier caso, nº1 en listas de música clásica.

En diciembre de 1991, Eric Clapton persuadió a George Harrison para que fuera de gira con él a Japón. Clapton, el eterno amigo, quería que George volviera a los escenarios (no lo había hecho desde la desastrosa gira “Dark Horse” del 74) y le sugirió, aprovechando a gira que él mismo estaba haciendo por Asia, George podía unirse a ellos en Japón y hacer una par de conciertos…Y así fue…, George, acompañado de la banda de Clapton (incluyendo al propio Eric) tocó dos veces en Japón en diciembre de 1991 (Osaka y Tokio). Dos buenos y exitosos conciertos en los que Harrison no eludió su pasado con los Beatles e hizo versiones de “I want to tell you“, “Old brown shoe“, “Taxman“, “If I needed someone“, “Something”, “Piggies“, “Here comes the sun” y una soberbia “While my guitar gently weeps“. George también rindió cuentas de éxitos en solitario como  “Give Me Love” o las más recientes “Cloud Nine” y “Devil’s Radio“. Siete mese después, en julio del 92, se editó un doble LP de los conciertos -“Live in Japan“- que pasó sin pena ni gloria . Fue nº126.

También en 1991, Ringo comienza a trabajar en lo que sería su primer álbum de estudio en 10 años. Superados definitivamente sus problemas con el alcohol, Ringo decidió pedir canciones a compositores externos, colaborando sólo en la composición de tres temas. “Time Takes Time” supone un esfuerzo de Ringo de volver a la industria pero, a pesar de recibir buenas reseñas por parte de la prensa especializada (Rollingstone habló  de “el disco más consistente y despierto del batería desde “Ringo” de 1973“), obtuvo un escaso éxito comercial. Sea como fuere, es uno de los mejores trabajos de Ringo y contiene algunas excelentes canciones como “Weight Of The World“, “Don’t Go Where The Road Don’t Go“, “I Don’t Believe You“, “In a Heartbeat” (con Brian Wilson en los coros) o el cover de The PosiesGolden Blunders“. Un álbum injustamente olvidado, editado en mayo de 1992, y que supone un nuevo fracaso para Ringo.

El que no fracasaba era Paul. En febrero de 1993  publica “Off The Ground“(review en Guilletek’s), un disco grabado “en directo” en el estudio. En lugar de registrar cada instrumento por separado, el grupo ensayó las canciones conjuntamente y las repitió hasta conseguir la toma correcta. Esto permite un sonido más fresco, aunque también menos elaborado que en “Flowers In The Dirt”. El álbum obtuvo un importante éxito (nº5 UK, 17 USA), aunque lejano al del LP anterior. Es un buen disco -aunque no memorable-, merced a canciones como “Mistress And Maid“, “The Lovers That Never Were” (ambas co-escritas con Elvis Costello), “Hope Of Deliverance“, “I Owe It All To You“, “Biker Like An Icon“, “Off The Ground“, la exquisita “Golden Earth Girl“, o el baladón “C’Mon People“. McCartney sigue en la línea correcta y lo celebra anunciando una nueva gira -“The New World Tour“- que se celebrará a lo largo de los cinco continentes. Una gira de 79 escenarios desde el 18 de febrero de 1993 en (Italia), hasta el 16 de diciembre de 1993 (Chile) que, en Octubre pasó por España…

…Y ahí estaba yo, con 19 años, en la puerta del Sant Jordi de Barcelona a las 12 de la mañana (abrían puertas a las 19horas). Cuando abrieron puertas, a correr y, tras conseguir una honrosa tercera, me dispuse a disfrutar…y vaya si lo hice. De nuevo Paul preparó un setlist que fusionaba temas de su carrera en solitario (13) con algunas de sus canciones con los Beatles (17) (ver concierto). Respecto a la anterior gira, y del repertorio de los Beatles, añadió canciones como “Drive My Car“, “All My Loving“, “We Can Work It Out“, “Michelle“, “Here, There and Everywhere“, “Lady Madonna“, “Penny Lane” “Magical Mystery Tour” y “Paperback Writer“, que completan a los conocidos “Back In The USSR“, “Sgt. Pepper’s“, “Can’t Buy Me Love”, “Yesterday“, “Let It Be” y, sobre todo ese “Hey Jude” con el que casi se cae el pabellón…  A la salida me gasté todo mi dinero en camisetas y demás zarandajas y de vuelta a casa… Nunca lo olvidaré.

Era obvio, visto los precedentes, que la gira se acompañaría de la correspondiente película y disco. En este caso Paul edita “Paul Is Live“, un doble LP (no triple como sus anteriores publicaciones en directo) y, siendo muy bueno, es quizás el más flojo que sus álbumes en directo.  De nuevo encontramos temas de Paul en solitario (“Looking for changes”, “Peace in the neighbourhood”, “Hope of deliverance”, “Biker like an icon”, “C’mon peolple”, “Hotel in Benidorm”, “Fine day”), de los Wings (“Let me roll it”, “My love”, “Live and let die”) y de los Beatles (“Drive my car”, “All my loving”, “We can work it out”, “Here there and everywhere”, “Lady Madonna”, “Paperback writer”, “Magical Mistery tour”, “Penny Lane” y “I wanna be your man”). Pero lo más curioso es la portada del álbum, ya que se puede considerar el fin del mito de “Paul is Dead”: ya el título del disco es una clara antétesis, pero la portada -parodia de “Abbey Road”- está llena de símbolos.  Si recordáis, “Abbey Road” fue considerado por los defensores de la demencial teoría, como la confirmación definitiva de la muerte del bajista basándose en los supuestos simbolismos de la portada:

– En la portada de 1969, Paul sale descalzo y eso parece ser símbolo de muerte en algunas culturas… En “Paul Is Live”, McCartney calza unas enormes botas.
– En “Abbey Road”, lleva el cigarro en la derecha y Paul es zurdo, señal “inequívoca” de que el que aparece en la portada es un actor y no el verdadero Paul. En “Paul Is Live” agarra a un perro con la zurda (el perro es igual que “Martha” el perro que tenía Paul en la época Beatle).
– En el Wolksvagen Beetle del fondo de la portada de “Abbey Road”, la matrícula es 28 IF (los años que Paul tendría “if” estuviera vivo en 1969). En “Paul is live” la matrícula es “51 IS” …sin palabras…

El LP se editó en noviembre de 1993 fue nº37 en Inglaterra y 78 en USA. Pero, por si fuera poco, McCartney edita otro disco en noviembre de 1993 (el segundo del mes y el tercero del año), si bien esta vez lo hizo bajo seudónimo. “Strawberries Oceans Ships Forest” es el primer álbum del grupo The Fireman, un dúo formado por Paul McCartney y el productor dance Youth, publicado por Parlophone en 1993. El álbum consiste en samples de “Off the Ground”, y de las canciones “Reception” y “The Broadcast” del álbum de Wings “Back to the Egg”, remezcladas por Youth y fue muy bien recibido por la crítica (Melody Maker, publicó: “Paul McCartney ha descubierto el dance, y los resultados son asombrosamente brillantes”) aunque no tuvo repercusión comercial. Mi desconocimiento de la música dance me hace obviar el comentario de este álbum. Lo he oído con amigos que “entienden” de esta música y hay opiniones diversas, si bien la mayoría son bastante positivas.

Un mes antes, en octubre de 1993, Ringo editó su segundo álbum con su “All Starr Band”. Ringo salió de gira con una segunda edición de su banda de estrellas, integrada por músicos diferentes a los de la gira de 1989: Burton Cummings, Timothy B. Schmit (Eagles), Dave Edmunds (Rockpile), Todd Rundgren, Tim Cappello y el hijo de Ringo, Zak Starkey, además de Nils Lofgren y Joe Walsh, presentes en la gira anterior. Ringo toca en esta gira la canción que John le regaló para su álbum de 1973: “I’m The Greatest“, aparte de canciones que el batería cantó en su época Beatle como “Yellow Submarine“. El álbum, de título “Ringo Starr and His All Starr Band Volume 2: Live From Montreux” presenta a un Ringo frecuentemente desafinado y es bastante mediocre.

Pero el universo Beatle tendría grandes noticias un año después. En Noviembre de 1994 se edita el primer álbum de los Beatles con material inédito desde su separación en 1970, 24 años después. “Live At The BBC” es un álbum doble que recoge las actuaciones en riguroso directo de los Beatles en programas de radio de la cadena de radio británica a lo largo de 1963 y 1964, en plena beatlemanía británica. El disco es una delicia de principio a fin e incluye conversaciones y entrevistas de la banda , versiones de sus artistas preferidos (“I Got A Woman” de Ray Charles, “Too Much Monkey Business“, “Carol” , “Johnny B Goode“, “Roll Over Beethoven“, “Sweet Little Sixteen“, “Rock And Roll Music“, “I Got To Find My Baby” y “Memphis Tennessee“de Chuck Berry, “Keep Your Hands Off My Baby” de Little Eva, “Young Blood” de Doc Pomus, “A Shot Of Rhythm And Blues“, “Soldier Of Love” de Arthur Alexander, “Sure To Fall“, “Matchbox“, “Honey Don’t” y “Everybody’s Trying To Be My Baby” de Carl Perkins, “Some Other Guy” de Richard Barrett, “Baby It’s You” de The Shirelles, “That’s All Right (Mamma)” y “I’m Gonna Sit Right Down And Cry (Over You)“, “I Forgot To Remember To Forget” de Elvis, “Clarabella” de The Jodimars, “Crying, Waiting, Hoping” de Buddy Holly, “You Really Got A Hold On Me” de Smokey Robinson, “To Know Her Is To Love Her” de The Teddy Bears, “A Taste Of Honey” de Lenny Welch, “Long Tall Sally“, “Ooh! My Soul” y “Lucille” de Little Richard, “The Honeymoon Song” de Marino Marini and his Quartet, “Till There Was You” del musical The Music Man, “Lonesome Tears In My Eyes” de Johnny Burnette, “Nothin’ Shakin’” de Eddie Fontaine, “The Hippy Hippy Shake” de Chan Romero, “Glad All Over” de The Dave Clark Five, “I Just Don’t Understand” de Ann Margret, “So How Come (No One Loves Me)” de los Everly Brothers, “Dizzy Miss Lizzy” y “Slow Down” de Larry Williams, “Kansas City” de Wilbert Harrison y la deliciosa “Don’t Ever Change” del dúo compositor Goffin-King y popularizada por The Crickets) y varios de sus hits (“Thank You Girl“, “I Saw Her Standing There“, “Can’t Buy Me Love“, “A Hard Day’s Night“, “I Wanna Be Your Man“, “All My Loving“, “Things We Said Today“, “She’s A Woman“, “I Feel Fine“, “I’m A Loser“,”Ticket To Ride” y “Love Me Do“). Especialmente curiosas las cortinillas preparadas por el grupo en absoluto directo para amenizar los programas (“From Us To You“) y la canción de Paul “I’ll Be On My Way“, inédita  hasta el momento. Lo dicho, un disco delicioso que alcanzó el número 3 en ventas.

Meses antes de la edición de “Live At The BBC”, Paul, George y Ringo se reúnen con Neil Aspinall -otrora road manager, asistente personal de los Beatles y director de Apple Corps-, para trabajar sobre un proyecto sobre los Beatles. En 1971, Aspinall pensó que sería una buena idea recopilar toda la información posible de los archivos del grupo (tanto en EMI como en Apple)  para realizar un documental sobre la historia del mismo. El documental se llamaría “The Long And Winding Road” y debería contar con los testimonios de los miembros de la banda para convertirse en el testimonio definitivo de los Beatles. Las malas relaciones entre Paul y el resto del grupo a principios de  los 70 y la muerte de John en 1980 truncaron el proyecto, pero desde principios de los 90 Neil lo había recuperado. La idea no era otra que los miembros vivos del grupo, apoyados por horas de entrevistas a John (autorizadas por Yoko), contaran su historia a través de una serie de documentales. Dichas entrevistas se completarían con el vasto material videográfico y sonoro que Aspinall había recopilado a lo largo de todos estos años.

El ambiente -sobre todo entre George y Paul- fue un poco tenso al principio. George se negó a que el proyecto se llamara como una canción de McCartney (“The Long And Winding Road“), empeñado en que la figura de ningún Beatle destacara sobre el resto. No obstante, la situación se relajó enseguida, el proyecto cambio de nombre (“Anthology” sería el nombre definitivo) y Paul, George y Ringo comenzaron a sentirse cómodos trabajando juntos. Como no podía ser de otra forma, enseguida surgió la idea de hacer algo de música para el proyecto. Desgraciadamente, muerto John, sólo quedaban tres. Es decir, los Threetles  (los tres restantes), se encontraban en la necesidad de afrontar en reto sin John por lo que, en un principio, pensaron en hacer simplemente algo de música incidental que sirviera de fondo a las imágenes. Pero querían hacer algo nuevo y lo que tenían más que claro es que los Beatles no podían existir sin John, la su única posibilidad de grabar algo como The Beatles era que Lennon pudiera estar en la grabación.

Con esta idea, Paul solicitó a Yoko grabaciones inéditas de John. Paul recuerda cómo le dijo a Yoko “Nos gustaría que nos dieses alguna grabación de John, pero, por favor, no trates de ponernos muchas condiciones, es realmente difícil hacer esto, espiritualmente hablando. No sabemos, tal vez nos peleemos en el estudio y a las dos horas salgamos de allí, así que no nos pongas condiciones. Si no funciona, puede ser descartado”. Ono aceptó y entregó a McCartney una cinta de casette con cuatro canciones (“le entregúe  la grabación a Paul. Yo nunca quise separar a The Beatles, simplemente ocurrió, pero ahora estoy en una posición digna de unirlos otra vez y voy a aprovecharla. Es como si el destino hubiera actuado“). La cinta incluía cuatro grabaciones caseras de John: “Free As a Bird“, “Grow Old With Me“, “Real Love” y “Now and Then“. Ringo no pudo evitar llorar al oirlas.

El trío decidió que “Free As A Bird” (original de 1977) era la mejor canción de las cuatro y se dispuso a trabajar sobre ella, como dijo Ringo : “sólo teníamos que imaginar que John se había ido de vacaciones dejando a medio terminar algo, como de hecho hacia, y nosotros teníamos que acabarlo”. En un principio, como parecía obvio, pensaron en George Martin -que estaba trabajando en el proyecto de documentación sonora para el documental de “Anthology-” para producir la nueva canción. Pero Martin, ya de avanzada edad, tenía problemas de audición y, según recuerda McCartney, “George Martin no tomó parte en “Free as a bird”. No quiere producir debido a que su oído no es tan bueno como solía ser. Es un tipo muy sensato, me ha dicho: ‘Mira, Paul, quisiera hacer un trabajo decente’. Si él no se siente apto para realizarlo no lo hará. Es muy honesto de su parte, en realidad otra gente hubiera tomado el dinero y huido”.   A sugerencia de George, y con muchas reservas por parte de Paul, decidieron que Jeff Lynne, que había trabajado previamente con Harrison, sería el productor.

En la cinta original, John cantaba y tocaba el piano y era imposible técnicamente separarlos, por lo que Lynne los unió en una sola pista, “pasé una semana en mi estudio mejorando la pista en mi ordenador. Llevó mucho trabajo tenerlo a tiempo para que los muchachos pudieran empezar”. La canción tenía trozos sin letra y algunos huecos musicales para los que Paul y George escribieron nuevos acordes y añadieron nuevos versos que, obviamente ellos se tendrían que encargar de cantar. Finalmente, entre febrero y marzo de 1994, los “Threetles” se reunieron en el estudio de Paul McCartney para completar “Free As A Bird”. John Lennon, se encargaría de la voz principal y el piano; Paul McCartney doblaría el deficiente y descompasado piano de la grabación original, tocaría la guitarra acústica y el bajo, además de los coros y la voz principal en uno de los puentes; Ringo Starr se ocuparía de la batería. George Harrison haría coros, la voz principal en otro de los puentes, y tocaría la guitarra acústica, el ukulele y la guitarra solista slide. La decisión de Harrison de utilizar la técnica slide, así como la producción de Lynne, hicieron temer a Paul que el resultado fuera a sonar como los discos de George o como los Travelling Wilburys, pero Jeff Lynne lo dejó claro: “Quiero que suene como los Beatles”.

Las dudas se disiparon cuando empezaron a grabar. Cuando Ringo escuchó a McCartney y Harrison armonizando sus voces para grabar el acompañamiento de coros, exclamo: “¡Suena como los jodidos Beatles!”. Como George dijo “¿qué si suena “Beatle”?¿cómo queréis que suene?…si la compone uno de nosotros, cantamos nosotros, tocamos nosotros…¡tiene que sonar “Beatle”!”. Algo mágico ocurrió al final: el tema finaliza con segmento de ukelele, tocado por Harrison con una frase de Lennon, “Turned out nice again” (“Salió bien otra vez”), grabada al revés. Para sorpresa de todos , cuando escucharon la mezcla final parece sonar “Made by John Lennon” (“Hecho por John Lennon”).

La canción se emite por la radio por primera vez entre los días 19 y 20 de noviembre de 1995 (dependiendo del huso horario). Así, en Estados Unidos se estrena a las 22:55 del día 19 y en Inglaterra a las 3:59h del día 20: “Free As A Bird“, la primera canción de los Beatles en 25 años. El single vendió 120.000 copias en su primera semana, entrando al segundo puesto de las listas.

“Free as a Bird” recibió críticas mixtas. The Guardian, habló de “un asunto meramente publicitario sobre The Beatles que sonaba más a Lynne que a Beatles”. The Independent dijo que la canción era “decepcionantemente apagada y de efecto fúnebre”. Por otras parte Chris Carter, locutor de la BBC, comentó: “Valoro cualquier canción, especialmente si es genial,  interpretada por John, Paul, George y Ringo”. En mi opinión, es una buena canción -muy lejos de lo mejor del grupo- que sube muchos enteros por la emotividad que supone la reunión del grupo. Las armonías vocales y la guitarra de George suenan geniales pero creo que la producción no es adecuada (la batería está muy alta). Con todo, un éxito más y un premio Grammy a la mejor interpretación vocal.

Ese mismo día se estrenó el primer episodio de la serie de televisión “Anthology”, que narraba los hechos acaecidos en el Universo Beatle entre Julio de 1940 y marzo de 1963, así como el extraordinario videoclip de “Free As A Bird”, lleno de referencias a anécdotas y mitos de la historia Beatle y ganador del Grammy al mejor video musical. El resto de episodios de la serie, hasta 8 (Episodio 2. Marzo de 1963 – febrero de 1964, Episodio 3. Febrero de 1964 – julio de 1964, Episodio 4. Agosto de 1964 – agosto de 1965, Episodio 5. Agosto de 1965 – julio de 1966, Episodio 6. Julio de 1966 – junio de 1967, Episodio 7. Junio de 1967 – julio de 1968 y Episodio 8. Julio de 1968 – marzo de 1970) , se estrenarían agrupados en tres espacios de dos horas, los días 19, 22 y 23 de noviembre de 1995 . llegando a una audeniencia superior a los 400 millones de personas.

El día 21 de noviembre sale al mercado “Anthology I”, el primero de los CD dobles que sirven de banda sonora a la serie. “Anthology” no es un recopilatorio de éxitos, sino un conjunto de tomas alternativas, canciones inéditas, demos, canciones que regalaron a otros artistas etc., y, como tal, es una colección imprescindible para quienes tienen toda la discografía oficial del grupo, pero que de ninguna forma debe abordarse como primera aproximación al grupo.

El disco, cubre un periodo de seis años que va desde primavera de 1958 (primeras maquetas caseras del grupo) hasta octubre de 1964 (grabación de su cuarto LP, “Beatles For Sale”). La única canción que sale de este periodo es precisamnete el tema con el que arranca, “Free As A Bird“. “Pusimos Free As A Bird en el primer disco porque entendimos que era la canción que más esperaba la genta, así que lo mejor es que la oigan al principio y ya se reljaen para escuchar el resto”, recordaba Paul McCartney. La canción de John, original de 1977 y sobre la que los Beatles vivos trabajaron en 1994, no está entre lo mejor del grupo pero es un emotivo regreso no exento de un alto nivel de calidad.

Entrando ya en la fase arqueológica del disco, encontramos una versión del  “That’ll be the day” de Buddy Holly, grabada en un magnetofóno en 1958, rodeado por John y Paul (a las guitarras y las voces), George a la guitarra, John Lowe al piano y Colin Hanton la batería. La misma tecnología es la utilizada para la primera sorpresa del álbum: “In spite of all danger“, una balada lenta de estilo country escrita por Paul y George, cantada por los tres en armonía.

La sección de maquetas caseras  grabadas en magnetofóno continua con una grabación de verano de 1960 en casa de Paul con Paul (guitarra y voz), John (guitarra y voces), George (guitarra) y Stuart Sutcliffe (bajo). El grupo interpreta el  “Hallelujah I love her so de  Ray Charles con Paul a la voz principal. A continuación podemos escuchar dos canciones originales de Paul McCartney: la paródicaYou’ll Be Mine” y el instrumental “Cayenne.

Damos un salto de un año hasta verano de 1961 para encontrar la priemera grabación profesional de los Beatles, en Hamburgo y como grupo de acompañamiento de Toni Sheridan. Paul tocó el bajo, John y George las guitarras y Pete Best la batería. Las canciones incluidas de estas sesiones son el tema tradicional “My Bonnie” (cantado por Sheridan y con los Beatles de banda de apoyo), una versión de “Ain’t She sweetcantada por John y “Cry for a Shadow“: , una composición Harrison-Lennon instrumental muy en la línea de The Shadows.

A continuación nos encontramos una selección de canciones extraídas de lo que fue la primera audición de los Beatles (aún con Pete Best a la batería) para DECCA Records en enero de 1962 y tras la que la compañía de discos decidió rechazarlos: “Searchin’“, “Three Cool Cats” y “The Sheik of Araby” son versiones, mientras que “Like Dreamers Do” es una canción de Paul que tiempo después -siendo ya populares- los Beatles cedieron a e The Applejacks y “Hello Little Girl” es una canción de John que también acabo siendo cedida, en esta ocasión a The Fourmost. También corresponden a una audición, en esta ocasión para Parlophone y en junio de 1962, las dos siguientes canciones: una versión de “Besame Mucho” y la primera versión de “Love Me Do“, tras esta sesión los Beatles serían contratados y Pete Best -que está muy flojo en la grabación-, despedido y sustituío por el baterista de sesión Andy White.

Saltamos a septiembre de 1962 para escuchar la canción que el productor George Martin había encargado a un compositor profesional para que sirviera como primer single del grupo y que finalmente fue desestimada, “How Do you Do it?También con Andy White a la batería podemos escuchar una versión primeriza de “Please Please Me“. A una sesión de estudio de marzo de 1963, corresponden las tomas de “One After 909“, una canción que acabaron grabando años después, 1970, en el último disco del grupo, “Let It Be”.

Turno para la música en directo: “Lend Me your Comb” está extraído de una actuación en directo para la BBC, “I’ll Get You” fue  grabada en el London Palladium en octubre 1963 y “I Saw Her Standing There“, “From Me To You“, “Money“, “You’ve Really Got a Hold On Me“, y “Roll Over Beethoven” fueron grabadas en directo para para el programa de radio sueco The Beatles, popgrupp från Liverpool på besök i Stockholm“.

Ya en el CD 2, seguimos con la música en directo. “She loves You“,”Till There Was You” y “Twist and Shout” pertenecen a la famosa actuación del grupo ante la Reina de Inglaterra durante el “Royal Variety Show” en la que John hace su famosa petición a la gente que se sienta en los asientos caros (incluida la reina) para que “hagan sonar las joyas”, noviembre de 1963. Por su parte “This Boy“, “I want to Hold Your Hand” y “Moonlight Bay” fueron grabadas -también en directo- durante el programa de TV “The Morecambe and Wise Show” el  2 de diciembre de 1963.

Avanzamos unos meses para escuchar una toma alternativa de “Can’t Buy Me Love“, con unas extraordinarias armonías de John y George y grabada en febrero de 1964 en los estudios de EMI en París, pocas semanas antes de que los Beatles aterrizaran por primera vez en los Estados Unidos. Precisamente al celebérrimo Show de Ed Sullivan del 9 de febrero de 1964, que catapultó a los Beatles en EEUU, pertenece la excelente versión en directo de “All My Loving“. También del mes de febrero son las tomas alternativas de “You Can’t Do That” (muy similar a la definitiva) y un “And I Love Her” con un arreglo mucho menos latino y más pop que el que acabó apareciendo en  la versión definitiva.

De abril de 1964 son la primera toma de “A Hard Day’s Night y las versiones en directo en los IBC Studios, Londres, para el especial de televisión Around The Beatles, de “I Wanna Be Your Man“, “Long Tall Sally“, “Boys” y “Shout!” Un par de meses después, junio de 1964, grabaron las primeras tomas de “I’ll be back“, que, como podremos escuchar en origen era un vals en 3/4 y que John cambió de compás cuando comprobó lo difícil de cantar que resultaba con ese ritmo.

You Know What To Do” es otro de los temas absolutamente inéditos que aparecen en “Anthology”. Se trata de la segunda composición de Harrison tras “Don’t Bother Me” y, al parecer, no pasó el filtro de calidad. Una grabación muy sencilla (voz,guitarra, bajo y pandereta) para una canción simple y muy disfrutable  que se llevó a cabo en junio de 1964. Del mismo mes son las tomas alternativas de “No Reply“, en una versión más agresiva que la que quedó como definitiva y con un importante componente cómico provocado por las equivocaciones de John con la letra.  En agosto trabajaron, entre otras canciones, sobre “Mr. Moonlight“, que aparece con un solo diferente, y la inédita y tremenda versión del  “Leave My Kitten Alone”  de Little Willie John.

Este primer volumen de “Anthology” concluye con una versión diferente de “Eight Days a Week“, en la que, sobre todo, varía la introducción (con unas voces a capella) y con una versión ligeramente distinta de “Kansas City/Hey-Hey-Hey-Hey!“, toma 2 del famoso medley de Beatles For Sale.

Una joya de disco para los fans del grupo, al punto de ser imprescindible para un aficionado al grupo…, pero absolutamente innecesario si no se conoce la discografía “estándar” del grupo. En cualquier caso, el álbum obtuvo un gran éxito comercial a nivel global. Entró directamente al nº 1 en Estados Unidos en el que se mantuvo tres semanas. En el Reino Unido, la reacción comercial tras la publicación de Anthology 1 fue similar, si bien el álbum sólo alcanzaría el nº 2.

Los Beatles había vuelto a hacerlo. El éxito les sonreía…, pero Paul iba a recibir una pésima noticia: Linda, su compañera durante los últimos 26 años, tenía cáncer.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 21 de abril de 2013

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THE BEATLES. Capítulo 18 (1980). The Dream Is Over. El asesinato de John Lennon

“Básicamente lo hemos decidido, sin ningún gran drama, para estar con nuestro bebé tanto como nos sea posible…, hasta que sintamos que podemos tomarnos el tiempo libre para disfrutar de nosotros mismos trabajando en cosas fuera de la familia”, así explicaba John en una entrevista concedida en Tokio en 1977, cuando ya llevaba dos años retirado. “Rock & Roll” , de 1975, fue el último disco editado por Lennon pero era un disco de versiones por lo que, en 1980, el mundo llevaba 6 largos años -“Walls & Bridges” es de 1974- sin ninguna nueva canción del genial artista.

En enero de 1980, John anuncia su vuelta al estudio. Al mes siguiente John y Yoko conceden una jugosa entrevista a Playboy en la que John explica las razones de su retiro: “He estado horneando pan y cuidando al bebé. Había estado bajo obligación o contrato desde que tenía 22 años y hasta después de cumplir 30. Después de esos años, eso era todo lo que conocía. No era libre. Estaba enjaulado. Mi contrato era la manifestación física de estar en prisión. Fue más importante encararme a mí mismo y encarar la realidad que continuar una vida de rock ‘n’ roll y seguir bajo los caprichos de tus actuaciones o de lo que el público opina de ti. El rock ‘n’ roll dejó de ser divertido. Decidí no tomar las opciones estándar de este negocio… ir a Las Vegas y cantar tus éxitos, si tienes suerte, o ir al infierno, que es a donde Elvis se fue. No necesito sacar 20 discos ni ganar 100 discos de oro…, no lo necesito. Dejemos eso a Wings. Que se olviden de mí, que vayan tras Paul o Mick Jagger. Yo no estoy aquí para eso. Lo estoy diciendo en negro sobre blaco junto con todos los senos y los culos de la página 196. No me molesten. Vayan a jugar con los Rolling Wings.

John afronta la preceptiva pregunta, ¿volverán los Beatles?: ¿Quieres que regresemos a mis días de colegio? ¿Por qué debemos regresar 10 años atras para ofrecerte una ilusión que yo sé que ya no existe? No puede existir. ¿Por qué deberían dar más los Beatles? ¿No lo dieron todo en 10 años? ¿No se dieron a sí mismos? ¡No puede volver a ser! Todos hablan de algo bueno que terminó como si se acabara el mundo. Pero cumpliré cuarenta cuando esta entrevista salga. Paul tiene 38. Elton John, Bob Dylan…, todos somos relativamente jóvenes. El juego no ha terminado. Todos hablan en términos del último disco o del último concierto de The Beatles, pero habrán otros cuarenta años de productividad. No estoy juzgando si “I Am The Walrus” es mejor o peor que “Imagine”. Eso lo deben juzgar otros. Yo lo estoy creando. Yo lo creo. No me paro atrás y juzgo… Aunque creo que “Imagine”, “Love” y esas canciones de la Plastic Ono Band se equiparan a cualquier canción que escribí cuando era un Beatle. Ahora, tal vez se tardará 20 ó 30 años en apreciarlas, pero el hecho es que te darás cuenta que son tan buenas como cualquier cosa que fue hecha en mi época Beatle… De hecho, no estoy satisfecho con ningún jodido disco de The Beatles. Cuando yo era un Beatle pensaba que éramos el mejor grupo pop o algo así. Pero me pones esas canciones hoy y quiero rehacer cada una de ellas. No existe una sola… Escuché “Lucy In The Sky With Diamonds” en el radio anoche. Es abismal, ¿sabes? La canción es simplemente terrible. Quiero decir, es buena, pero no fue hecha de la manera apropiada, ¿me entiendes? Pero ese es el viaje artístico, ¿no? Eso es por lo que continúas adelante. Creo que hicimos algunas cosas buenas y otras malas.

“¡Joder! los cuatro dormíamos en el mismo cuarto, prácticamente en la misma cama, en el mismo camión, vivíamos juntos noche y día, ¡comíamos, cagábamos y orinábamos juntos! ¿Me entiendes? ¡Hacíamos todo juntos!  Ya sabes, están felicitando a los Stones por estar juntos 112 años y preguntándose al mismo tiempo por qué siguen juntos. ¿Qué no pueden estar solos? ¿Tienen que estar rodeados de un grupo? Está bien a los 16, 17 ó 18 años tener compañeros hombres e ídolos, ¿OK? Es tribal y es parte de las pandillas y está bien. Pero cuando continúas haciéndolo a los cuarenta, significa que todavía tienes 16 años en la mente.”

“En resumen, The Beatles no existen y nunca más podrán existir. John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Richard Starkey podrían montar un concierto, pero nunca serían The Beatles cantando “Strawberry Fields” o “I Am The Walrus” de nuevo porque ya no tenemos 20 años. No podemos ser ellos de nuevo ni lo puede ser la gente que nos escucharía… Pero no me malinterpretes. Aún amo a esos tipos. The Beatles terminaron pero John, Paul, George y Ringo seguirán”.

El entrevistador pregunta, cómo no, a John sobre su relación con el resto de los miembros de los Beatles: “No somos ni los mejores amigos del mundo ni nos llevamos mal. Ni lo uno ni otro. No he visto a ninguno de los Beatles por no sé cuánto tiempo.

Lennon habla en particular de su relación con cada Beatle, así, sobre Ringo dice: “Ringo era una estrella por derecho propio en Liverpool antes de que lo conociéramos. El era un baterista profesional que cantaba e interpretaba y además estaba en uno de los grupos más importantes de la Gran Bretaña. Así que el talento de Ringo hubiera salido de alguna u otra manera. No sé en qué hubiera terminado, no lo sé, pero hay algo en él que implica proyección y  hubiera destacado con o sin The Beatles. Ringo es un muy buen baterista. No es técnicamente bueno, pero creo que la forma de tocar de Ringo está infravalorada,  como la de Paul con el bajo. Paul fue uno de los bajistas mas innovadores. Y la mitad de las cosas que se hacen ahora son copias de lo que él hizo con The Beatles. Es un egomaniaco sobre todo lo que se relaciona con él, pero siempre fue modesto en relación a su forma de tocar el bajo. Creo que Paul y Ringo están al nivel de cualquier músico de rock. Ninguno de nosotros podía leer su música. Ninguno podía escribirla. Pero como músicos puros, como seres humanos inspirados para hacer ruido, son tan buenos como cualquier otro”.

Con George, sin embargo, no tiene tan buenas palabras:” Creo que “All Things Must Pass” fue un buen disco, aunque creo que era muy largo... De todas formas estoy bastante dolido con George, su autobiografía, “I, Me, Mine”, me hizo daño. El sacó un libro de su vida en donde, por omisión, señala que mi influencia en su vida es absolutamente nula. En su libro, que claramente está diseñado para mostrar sus influencias en cada canción que escribió, recuerda cada músico o guitarrista de poco valor que conoció en los años subsecuentes, pero yo no estoy en el libro… La relación entre George y yo fue aquella de un seguidor joven con alguien mayor. Él tiene tres o cuatro años menos que yo. Es una relación amor-odio y creo que George todavía resiente que yo haya sido el papá que dejó el hogar…. El caso es que me dejó a un lado, como si yo no existiera. No quiero ser tan egocéntrico, pero el fue un discípulo mío cuando empezamos. Recuerdo el día en que llamó para pedir ayuda para “Taxman”, una de sus mejores canciones. Le di algunas líneas para ayudarlo con la canción porque eso fue lo que pidió. No me apetcía hacerlo. Pensé: “oh, no, no me digas que ahora tengo que hacer el trabajo de George”, pero, porque lo quería, le dije que sí. Lo de componer era cosa mía y de Paul. Él se quedaba fuera porque no tenía nuestro nivel. Si escuchas los primeros álbumes de The Beatles, las versiones inglesas, él sólo tenía una canción. Las canciones que él y Ringo cantaban al principio eran las canciones que eran parte de mi repertorio en los salones de baile. Yo solía escoger las canciones para ellos de mi repertorio, las más fáciles de cantar. Así que estoy ligeramente resentido por el libro de George”.

Y, por supuesto, Paul es el que más tiempo se lleva en la entrevista: “Alguien me preguntó sobre qué pensaba del último álbum de Paul y yo comenté que parecía que Paul estaba deprimido y triste. Escuché una canción, “Coming Up”, que pienso que es muy buena. Después oí alguna otra que sonaba como si él estuviera deprimido. Pero no sigo su trabajo. No sigo a Wings. No me importa lo que Wings esté haciendo o qué está haciendo el nuevo álbum de George o lo que está haciendo Ringo. No me interesa, no más de lo que estoy interesado en lo que están haciendo Elton John o Bob Dylan. No es insensibilidad, es sólo que estoy muy ocupado viviendo mi propia vida para estar siguiendo lo que la otra gente hace, sea The Beatles o la gente con la cual fui a la escuela o la gente con la que tuve relaciones intensas antes de conocer a The Beatles. Pero, para ser franco, siento cierta admiración por cómo Paul empezó de cero, formando una nueva banda y tocando en salones de baile pequeños porque eso es lo que quería hacer con The Beatles. Quería que regresáramos a los salones de baile y que experimentáramos eso de nuevo. Pero yo no lo hice. Admiro que se haya bajado de su pedestal, hizo lo que quería hacer. Eso está bien. Aunque, musicalmente, creo que “The Long And Winding Road” fue su última bocanada de aire. Aunque en realidad no he escuchado nada suyo… No pienso lo que dije en “How Do You Sleep”, eso de que “todo lo que hiciste fue “Yesterday”/Ayer y ahora eres sólo “Another Day”/Uno más”…, no  lo pensaba. Pero usaba mi resentimiento en contra de Paul para crear una canción, pero sí pienso que, de alguna manera, a Paul se le murió la creatividad.

“Pero no hay problema con Paul, simplemente hace tiempo que no nos vemos y hablar con él es difícil. No he hablado realmente con él en 10 años. Debido básicamente a que no he estado con él. He estado haciendo otras cosas y él también. Tú sabes, el tiene como 25 hijos y como 20 millones de discos en el mercado, ¿cómo podría gastar su tiempo en hablar? Siempre está trabajando… Hubo una época en el que Paul venía constantemente con una guitarra. Lo dejaba entrar pero finalmente le dije: “Por favor, llámame antes de venir. Ya no estamos en 1856 y no puedes presentarte así. Sólo llámame antes”. Se molestó por mi comentario pero no se lo dije en mal plan. Lo que le quise decir es que me estaba encargando del bebé todo el día y tenía que lidiar con un tipo que aparecía en la puerta. Bueno, de todas formas, esa noche, él y Linda volvieron y yo estaba sentado viendo el “Saturday Night Live” y un tipo apareció ofreciendo $3,200 si íbamos y cantábamos tres canciones. Yo le dije a Paul que el estudio estaba cerca y Paul dijo: “Ja! ¿No sería divertido ir?”. Casi vamos al estudio, sólo como broma. Casi nos vamos en taxi para allá pero estábamos muy cansados y no fuimos… Pensándolo ahora, fue la última vez que vi a Paul”.

No echo de menos a Paul a la hora de hacer música. Nunca he sentido la pérdida. No quiero sonar negativo, como si no necesitara a Paul, porque cuando él estaba ahí obviamente funcionaba. Pero no puedo… Es más fácil decir lo que yo le di que lo que el me dio a mí. Y el diría lo mismo. Pero lo cierto es que funcionábamos bien, hicimos muchas canciones cara a cara en el cuarto de hotel o en una camioneta. En general, pordríamos decir que podrías decir que él aportó optimismo, mientras yo siempre me iba por la tristeza, la discordia, un cierto dejo de tristeza. Hubo un periodo en el cual yo no escribí canciones con melodía. Paul hizo todas esas buenas melodías y yo sólo aporté puros gritos de rock ‘n’ roll.  Paul estaba muy capacitado, tocaba muchos instrumentos. Decía: “¿Por qué no cambias eso? Has incluido esta nota 50 veces en la canción”. Ya sabes, yo enganchaba una nota y la repetía todo el tiempo. Por otra parte, yo era el que sabía hacia dónde ir con una canción, una historia que Paul había empezado. Yo siempre lo tuve más fácil con las letras, aunque Paul es un letrista muy capaz que no piensa que lo es. Así que no lo trabaja. Más que enfrentar el problema, lo evita. “Hey Jude” es un buen conjunto de versos. Yo no contribuí a la letra ahí. Y hay un par de líneas que  indican que es un buen letrista. En esos días, no nos preocupaba la letra siempre y cuando la canción tuviera un tema vago, “ella te ama, él lo ama, todos se aman”. Era el gancho, la línea y el sonido lo que buscábamos. Esa es aún mi actitud pero no puedo dejar las letras solas. Todavía tengo que hacer que tengan sentido al ser aisladas de las canciones”.

La entrevista finaliza con el entrevistador proponiéndole a John que le hable sobre algunas canciones:

PLAYBOY: Se dijo que “It won’t be long” presenta “cadencias eólicas de reminiscencias clásicas”…
“A día de hoy, no tengo la más mínima idea de que quiere decir…a mí me suena a pájaros exóticos…”

PLAYBOY: ¿Qué me dices de “In my life”?
“Es la primera canción que escribí conscientemente sobre mi vida…Paul me ayudó con la parte central de la canción”

PLAYBOY: “Yesterday”…
“¿Qué te voy a decir de Yesterday?… He recibido muchas felicitaciones por Yesterday, pero yo no la escribí…Es únicamente de Paul, es la canción de Paul, es su bebé…Es preciosa, pero yo nunca deseé haberla escrito “

PLAYBOY: “With a little help from my friends”…
“También es de Paul… Yo le ayudé con algunos versos”

PLAYBOY: “I am the walrus”…
“La primera línea la escribí en un viaje de ácido. La siguiente línea la escribí en el siguiente viaje de ácido. En realidad es un poco una crítica del Hare Krishna…Son referencias un poco oscuras.”

PLAYBOY: ¿Qué me cuentas de “She came in through the bathroom window”?
“Es de Paul, la escribió en Nueva York…Creo que fue cuando conoció a Linda…Quizás fue ella quien entró por la ventana…No lo sé”

PLAYBOY:”I feel fine”
“Ese soy yo…Es la primera vez que se grabó un efecto “feedback”…Desafío a cualquiera a que me muestre una grabación anterior

PLAYBOY: “When I’m 64”
“Completamente de Paul. Yo nunca podría haber escrito algo así.”

PLAYBOY: “A day in the life”
“Estaba leyendo un día el periódico y leí dos noticias. Una era sobre el heredero de Guiness que se había matado en coche…En la siguienta página estaba la noticia de los agujeros en Blackburm…Incluí todo eso en la letra. La contribución de Paul es la fantástica parte central. Creo que la canción es jodidamente buena”.

PLAYBOY:”I wanna be your man”
“Paul y yo la escribimos para los Stones. Necesitaban una canción y la compusimos delante de ellos…Creo que fliparon…A partir de entonces Mick y Keith empezaron a escribir y componer juntos”

PLAYBOY: “Strawberry fields”
“Es un lugar real, estaba cerca de mi casa…Le di un toque surreal…Lewis Carroll influyó mucho en mí, yo veo el mundo así, soy surrealista…Quizás pueda parecer loco, pero no lo estoy… “

PLAYBOY: “Help!”…
“Estaba pidiendo auxilio de verdad…Estaba gordo e inseguro y me encontraba perdido…De todas maneras estando en los Beatles no se notaba que yo estuviera hecho polvo…Desayunábamos con Marihuana y vivíamos en una burbuja “

PLAYBOY: ¿Qué nos cuentas de la canción de Paul “Hey Jude”?
“Es genial. Paul dice que es sobre Julian, se le dan muy bien los críos y, para Jules, era como un tío… Pero yo siempre he creído que hablaba de mí…¡Joder!, ¡parezco uno de esos fans que busca cosas raras en las canciones!, pero de verdad lo creo… Yoko acababa de entrar en escena y, subsoncientemente, estaba diciendo “Hey John”, “vete con ella”, su ángel interior decía “Dios os bendiga”, su demonio sin embargo no quería perder a su compañero…”

PLAYBOY: “Because”
“Estaba escuchando a Yoko tocar el piano…Era la “Sonata del Claro de Luna”…Le dije “¿puedes tocarla al revés?”…Lo hizó y compuse la melodía sobre aquello”

PLAYBOY: ¿Por qué firmabais como Lennon-McCartney si muchas de vuestras canciones eran trabajos en solitario?
“Paul y yo hicimos un trato cuando teníamos 15 años, nunca hubo nada escrito, ningún contrato…Decidimos que así fuera y nunca hubo ningún problema”

PLAYBOY: “Do you want to know a secret”…
“Está basada en una canción infántil que mi madre me cantaba… Escribí la canción y se la di a George para que la cantara…Él no cantaba muy bien entonces (1964) pero esta era fácil de cantar, ahora ha mejorado muchísimo”

PLAYBOY: “Across the Universe”…
“Los Beatles no la grabaron bien, creo que -a veces- Paul subconscientemente trataba de destruir mis grandes canciones. Siempre experimentábamos con ellas…mira “Strawberry fields”…Funcionaban pero no quedaban todo lo bien que deberían…Podíamos pasar horas y días perfeccionando una canción de Paul, sin embargo cuando llegábamos a las mías, entrábamos en un clima de experimentación y dejadez…”

PLAYBOY: ¿sabotaje?
“Inconscientemente sí. Quizás estoy paranoico… “

PLAYBOY: ¿Qué esperas de los 80?
“Podemos hacer realidad nuestros sueños. Todo es posible…Pero no espereis que ni Ronald Reagan, ni Bob Dylan, ni John Lennon, ni Yoko, ni Jesucristo vayan a hacerlo por vosotros…Tenéis que hacerlo vosotros mismos, son vuestros sueños”.

John hizo un repaso de todo y de todos en esta entrevista. Lennon mantiene su habitual irónica arrogancia en sus respuestas, especialemente al hablar de George y de Paul. John seguía la carrera de George y, sobre todo, la de Paul. La propia Yoko reconoció que John escuchaba los discos de McCartney en solitario y, frecuentemente, acababa llorando. Pero John tenía que mantener su imagen de chico duro de Liverpool, tal y como comenta Paul: “es típico de John, por fuera parece un cabrón, pero cuando estás con él te das cuenta de que tiene un corazón enorme” .

Poco a poco se fue haciendo público que John y Yoko volvían al showbiz. En agosto de 1980 y tras unas vacaciones en las Bermudas, John, Yoko y el productor de Aerosmith, Jack Douglas, entran al estudio donde grabaron docenas de canciones. John había empezado a componer en serio desde principios de 1980 (demos casera de “Dear Yoko“, “Real Love” y “I’m Loosing You“). “Había material de John para un par de discos”, recuerda el productor pero la idea de John y Yoko era editar un álbum conjunto en el que cada uno interpretaría sus canciones (tal y como hicieron en el desastroso “Some Time in New York City”. La idea de Lennon era editar un primer Lp a finales de 1980 y otro en la primavera de 1981 cunado planeaba volver a los escenarios y realizar una gira mundial. Douglas recuerda : “John imaginaba una gran producción para su gira en la cual incluiria canciones de The Beatles con nuevos arreglos para algunas canciones que él decía que no habían sido bien grabadas como  ‘She Loves You’ y  ‘I Want To Hold Your Hand’.”

Durante la grabación del disco, el miércoles 13 de agosto y siempre según versión de Jack Douglas, Paul  llamó  al estudio para hablar con John y sugerirle una colaboración, pero Yoko decidió que no se informara a John. “Es una lástima y resulta irónico”, afirma el productor, “porque por lo que yo escuche de John, él estaba con la idea de llamar a Paul para escribir algo juntos…”

El 9 de octubre, , coincidiendo con su cuarenta cumpleaños, John edita el single de adelanto “(Just Like) Starting Over“, una fantástica canción con aire de rock añejo, que alcanzó un número 5 en listas y preparaba el camino para la edición el 17 de noviembre de 1980 del álbum de regreso de John Lennon (y Yoko Ono): “Double Fantasy” (enlace a crítica en Guilletek’s). El álbum en sí fue recibido con mucho interés, pero las ventas no respondieron. El álbum, editado por Geffen Records, debutó en el puesto 27 en las listas británicas, alcanzando la siguiente semana el puesto 14. En Estados Unidos no pasó del 11. Y es que aunque el material de John era maravilloso, las siete canciones de Yoko son una basura integral…, y un disco en el que la mitad de las canciones son malísimas no puede considerarse un buen LP. Eso sí, si aislamos el material de John, estamos ante un trabajo sublime, desde la ya mencionada “(Just Like) Starting Over“, pasando por la intrigante “I’m loosing you” (¡qué middle-8!),  la íntima “Beautiful Boy” (dedicada a su hijo Sean y merecedora de los elogios de Paul), la prodigiosa “Watching The Wheels“, la romántica “Woman” o la juguetona “Dear Yoko“, estamos ante el trabajo más inspirado de John en solitario desde “Imagine” de 1971. John había vuelto y lo había hecho a  gran nivel.

John, a pesar de que lo negara públicamente, quería consseguir el éxito musical de nuevo y siguió promocionando el disco. De esta forma, concertó una entrevista con la revista Rollingstone el 5 de diciembre. El redactor jefe de la revista, Jonathan Cott, charló con John en su apartamento durante 9 horas

Double fantasy es la primera grabación que has hecho en cinco años y, para citar tu canción The ballad of John and Yoko, “qué bien teneros de vuelta a los dos”.
Pero esa ilusión de que yo me aislé de la sociedad fue un chiste. Yo era una persona igual al resto; trabajaba de nueve a cinco – haciendo pan y cambiando pañales y cuidando al bebé. La gente no paraba de preguntar: “¿Por qué desapareciste, por qué te escondiste?”. Pero yo no me escondía. Me fui a Singapur, a Suráfrica, Hong Kong y las Bermudas. He estado en todos los sitios del maldito universo. E hice cosas bastante normales, como ir al cine”.

Pero no has escrito muchas canciones en estos años.
“No escribí ni una nota… ¿Sabes? Tener un niño fue algo muy importante para nosotros. La gente podría haber olvidado cuántas veces intentamos conseguirlo y cuántos abortos hemos tenido, y las ocasiones en las que Yoko ha estado cerca de la muerte… De hecho, tuvimos un bebé que nació muerto. Tuvimos también problemas con las drogas, y un montón de problemas públicos y privados que alimentamos nosotros y nuestros amigos. Pero es lo que hay. Nos pusimos en situaciones muy estresantes, pero al final conseguimos tener el bebé que llevábamos diez años intentando tener, y no íbamos a echarlo a perder. Estuvimos un año sin movernos: hasta practiqué yoga con la señora de pelo gris Hoy se cumplen 31 años de la muerte de John Lennon. Esta es su última entrevistade la tele [risas]”

Pero es como que tú nunca puedes ganar. La gente te critica por no componer ni grabar, pero también se olvidan de que tus últimos trabajos (Some time in New York City, Walls and bridges y Rock’n’ roll) no fueron muy bien recibidos… especialmente el agitador Some time in New York City, con temas como Attica state, Sunday bloody sunday y Woman is the nigger of the world.
“Sí, ese es el que hizo que mucha gente se enfadara. Yoko lo llama Bertolt Brecht, pero yo no sabía quién era hasta que ella me llevó a ver la producción de Richard Foreman, La ópera de los tres centavos, hace cuatro años. Fue entonces cuando lo entendí. Siempre me irritó la urgencia del sonido en ese disco, pero lo hacía conscientemente, como un periódico en el que hay errores de imprenta, los tiempos y los hechos no concuerdan, y hay esa actitud de “hay que tenerlo listo para el viernes”.

“He sido atacado muchas, muchas veces… y desde el principio: From me to you estaba “por debajo de la media de los Beatles”, no lo olvides. Eso fue lo que dijeron en NME [New Musical Express]. Jesús, lo siento. A lo mejor no era tan buena como Please please me, pero, “¿por debajo de la media?”. Nunca lo olvidaré. ¿Y sabes lo malas que fueron las críticas de los discos de Plastic Ono Band? ¡Nos destrozaron! “Un gemido simplista, autoindulgente”… esa fue la tónica de las críticas. Porque esos discos trataban sobre nosotros mismos, no sobre Ziggy Stardust o Tommy… Y Mind games, lo odiaban”.

“No sólo me pasaba a mí. Mira a Mick, por ejemplo. Mick lleva 20 años sacando unos discos bastante buenos, ¿y crees que le dan un respiro? ¿Dirán de él alguna vez, “mírale, es el número uno, tiene 37 años y ha publicado una preciosa canción, Emotional rescue, sigue en la cumbre?”. A mí me encantó. Y a mucha otra gente. Y que dios ayude a Bruce Springsteen cuando decidan que ya no es dios. No le he visto nunca, pero he oído muy buenas cosas de él. Ahora mismo sus fans son felices. Les ha hablado de emborracharse y perseguir chicas y coches y demás. Pero cuando tenga que afrontar el éxito y la necesidad de madurar y tener que repetirlo una y otra vez, le atacarán, y espero que sobreviva a ello. Todo lo que tiene que hacer es mirarnos a Mick o a mí.”

“Así que esto va así: unas veces arriba y otras abajo, arriba y abajo… Pero, ¿qué somos nosotros, máquinas? ¿Qué es lo que esperan? ¿Quieren que me suicide en el escenario? ¿Quieren que Yoko y yo follemos, o que nos matemos el uno al otro en el escenario? Cuando criticaron From me to you como un peldaño por debajo de los Beatles, en ese momento me di cuenta de que tienes que resistir, hay una especie de mecanismo por el que entras en la rueda y tienes que continuar girando.

Como lo que dices en Watching the wheels. ¿Qué son las ruedas?
El universo es una rueda, ¿no? Ruedas que giran y giran. Son mis propias ruedas, sobre todo, pero, ya sabes, verme a mí mismo es ver a losjohlennon_y_yoko_651 demás. Y también me veo a mí mismo a través de mi hijo. Lo que pasa con el niño es que… Aún es difícil. No soy el mejor padre del mundo, lo hago lo mejor que puedo. Pero soy un tipo muy irritable, suelo estar deprimido. Estoy unas veces arriba, otras abajo, siempre así, y él ha tenido que aguantarlo también, alejándome de él y luego volviendo, alejándome de él y luego volviendo. No sé cómo le afectará eso cuando crezca, pero al menos he estado ahí físicamente”.

“Todos somos egoístas, pero creo que los denominados artistas lo son por completo: hacer que Yoko, Sean, el gato o cualquier otra persona estén pendientes de mi constantemente crea bastante tensión. Por supuesto, hay alegría y tiene su recompensa, pero aún así…”

Así que luchas contra tus instintos naturales egoístas.
“Sí, de la misma forma que con las drogas, la mala alimentación o la falta de ejercicio. Es muy difícil tener que enseñarle eso a un niño, es antinatural. Tal vez sea la forma en la que fuimos criados, pero es muy difícil pensar en alguien más que uno mismo, incluso en tu propio hijo, pensar de verdad en él.”

Pero hablas de él en temas como Beautiful boy.
“Sí, pero eso es fácil… es pintar. Gauguin estuvo atrapado en el puto Tahití pintando un gran cuadro para su hija, si es que la película cuenta la verdad. Así que él está en Tahití pintando un cuadro para ella, que muere en Dinamarca, y que no le había visto en 20 años; él padece una enfermedad venérea y se está volviendo loco allí. Él muere y el cuadro acaba quemándose, así que nadie vio nunca la obra de arte que le llevó toda su puta vida. Y yo siempre estoy pensando en cosas como esa. Así que escribo una canción sobre mi hijo, pero habría sido mejor pasar el tiempo que me llevó componer la puta canción jugando con él a la pelota. Lo más difícil de todo para mí es jugar… puedo hacer todo lo demás.”

¿No puedes jugar?
“Soy incapaz de jugar. Trato de inventar cosas. Puedo dibujar, puedo ver la tele con él. Soy muy bueno haciendo eso, puedo ver cualquier basura, mientras no tenga que moverme, puedo hablar, leerle algo o llevarle de paseo, a por café o cosas así.”

Es raro, porque tus dibujos y muchas de las canciones que has escrito son bastante juguetonas.
Eso seguro que tenía más que ver con Paul que conmigo.”

¿Qué me dices de Good morning good morning? Es una gran canción: un tipo mayor que vaga sin rumbo por la ciudad después de trabajar, que no quiere ir a casa porque no tiene nada que decir.
“Oh, eso fue sólo un ejercicio. Solamente tuve una semana para componer temas para Sgt. pepper’s. Good Morning good Morning era por la época el eslogan de un anuncio de Corn Flakes, así de desesperado estaba por escribir un tema.”

“Me di cuenta cuando leí la entrevista de Playboy  fue de que siempre estoy quejándome de lo difícil que es componer o de lo que sufro cuando lo estoy haciendo, que cada canción que he escrito ha sido casi una auténtica tortura. Siempre pienso que no hay nada en lo que estoy haciendo, que es una mierda, que no va a ningún sitio, que no es buena, que es basura… y aunque salga algo, me pregunto, ¿qué coño es esto?”

Suena doloroso.
“Es ridículo. Sólo pienso, “Eso fue difícil. Estaba en mala forma en aquel momento” [risas]… Excepto por las diez canciones que los dioses te conceden y que salen de la nada.”

¿Fueron más fáciles de componer las canciones de Double fantasy?
“La verdad es que no, escribirlas me llevó cinco años ¡Estreñido durante cinco años, y luego diarrea durante tres semanas! [risas] La composición como tal me llevó tres semanas.”

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Es interesante que no sea capaz de recordar a ningún artista de rock and roll que haya hecho un disco con su mujer o con quien sea y le haya dado el 50% del disco.
“Es la primera vez que lo hemos hecho así. Sé que juntos hemos hecho discos antes, como Live peace in Toronto 1969, en el que yo aparecía en una cara y Yoko en la otra. Pero Double fantasy es un diálogo, y hemos resurgido, de algún modo, como John y Yoko, no como John ex Beatle y Yoko and the Plastic Ono Band. Somos sólo los dos, y nuestra postura era la de que si el disco no vendía, era porque la gente no quería saber nada de John y Yoko: o ya estaban hartos de John o no querían a John con Yoko o tal vez sólo querían a Yoko, o cualquier otra cosa. Pero si la gente no quería saber nada de los dos juntos, nosotros no continuaríamos. A lo largo de mi carrera, he elegido trabajar con sólo dos personas, sólo dos compañeros, aparte de los rollos de una noche como los de David Bowie o Elton John: Paul McCartney y Yoko Ono. Yo introduje a Paul en mi grupo, los Quarrymen, él se trajo a George y George trajo a Ringo. Y la otra persona que me interesó como artista y con quien tuve la sensación de que podría colaborar fue Yoko Ono. No creo que fueran malas elecciones.”

“Ahora mismo, el público es nuestro único criterio: puedes aspirar a tener un público pequeño o mediano, pero a mí me gustan las grandes audiencias. Y tomé esa decisión en la escuela de arte, si voy a ser un artista, en cualquier disciplina, quiero tener la máxima exposición, no sólo eso de pintar tus cuadros en tu casa y no mostrárselos a nadie”.

Siempre has tenido, como dibujante, un estilo único. Estoy pensando en el libro In his own write o la portada y el libreto de Walls and bridges o tus identificables viñetas ‘lennonescas’.
“Hice los dibujos de la portada de Walls and bridges cuando tenía diez u once años. Pero en la escuela de arte descubrí que pretendían acabar con mi estilo. Intentaron que dejara de dibujar de la forma natural que lo hacía, cosa que no les permití. Pero nunca llegué a desarrollarlo más allá de las viñetas. Alguien dijo una vez que los dibujantes de tebeos son gente con un don creativo que tienen miedo de fracasar como pintores, así que se dedican a los cómics. Mis viñetas, para mí, son como esos cuadros japoneses: si no eres capaz de mostrar lo que quieres en una línea, destrúyelo. Yoko me introdujo en esa noción cuando nos conocimos, y cuando vio mis dibujos dijo: “Así es como se hace en Japón, no tienes que cambiar nada… ¡Ya lo tienes!”.”

“Los críticos crean unas ilusiones sobre los artistas que recuerdan a la adoración de los ídolos. Igual que esos chicos de Liverpool a quienes sólo gustábamos cuando estábamos allí… a muchos de ellos dejamos de gustarles porque nos hicimos famosos en Manchester. ¿No fue así? Pensaron que nos habíamos vendido. Después los ingleses se enfadaron cuando nos hicimos grandes en… ¿De qué va esto? Sólo les gusta la gente que está ascendiendo, y cuando llegan ahí arriba, no tienen otra cosa que hacer que arrojarles mierda. No podría volver a intentar subir a la cima. Lo que la gente quiere son héroes muertos, como Sid Vicious o James Dean. No me interesa ser un puto héroe… Así que olvídate de ellos, olvídate de ellos.”

Siempre, a lo largo de tu obra, hay esta increíble y fuerte noción de inspirar a la gente a que sean ellos mismos y a que se unan para intentar cambiar las cosas. Estoy pensando, obviamente, en canciones como Give peace a chance, Power to the people y ‘Happy xmas (War is over).
“Y ahí sigue. Si echas un vistazo al vinilo, alrededor del logo del nuevo disco [en el single de 12” (Just like) Starting over], hay algo que han hecho ya todos los niños del mundo desde Brasil hasta Australia o Polonia: UN MUNDO, UNA GENTE. Así que seguimos. “Dale una oportunidad a la paz”, no “Dispara a la gente por la paz”. “Todo lo que necesitas es amor”: Es dificilísimo, pero creo absolutamente en ello.”

“No somos los primeros en decir “Imagina que no hay países” o “Dale una oportunidad a la paz”, pero portamos esa antorcha, como la antorcha olímpica, que va pasando de mano en mano, de uno a otro, de generación en generación… y ese es nuestro trabajo. No vivir como los demás creen que tendríamos que hacerlo, ricos, pobres, felices, no felices, sonrientes, no sonrientes, llevando los vaqueros adecuados, no llevándolos.”

“No estoy afirmando mi divinidad. Nunca he afirmado que tuviera un alma pura. Nunca he afirmado que tuviera las respuestas para la vida. Sólo compongo canciones y contesto a las preguntas tan honestamente como puedo, ni más, ni menos. No puedo vivir según lo que los demás esperan de mí porque sus expectativas son ilusorias. No puedo ser una pieza en Hamburgo y Liverpool, porque ahora soy mayor. Ahora veo el mundo con otros ojos. Pero aún creo en la paz, el amor y el entendimiento. Como dijo Elvis Costello, “¿Qué coño tienen de gracioso la paz, el amor y el entendimiento?” [título de la canción (What’s so funny about) Peace, love and understanding]. Ahora está de moda ser un tipo duro y marcar a tu vecino con una cruz, pero nosotros somos de los que seguimos la moda.”

Como en tu canción ‘The word’…
“Sí, la palabra era “amor”.

Hay otro aspecto de tu obra que tiene que ver con la forma en la que cuestionas continuamente lo que es real y lo que es ilusión, como en Look at me, la nueva Watching the wheels y, por supuesto, Strawberry fields forever, en la que cantas: “Nada es real”.
“De alguna forma, nada es real, si desglosas la palabra. Como los hindúes y los budistas dicen, es una ilusión. Es Rashomon [película de Akira Kurosawa]. Todos lo vemos, pero esa ilusión comúnmente acordada es lo que vivimos. Y lo más difícil de todo es enfrentarte a ti mismo.

Solía pensar que el mundo me lo estaba haciendo a mí y que me debía algo, y que los conservadores o los socialistas o los fascistas o los comunistas o los cristianos o los judíos estaban haciéndome algo. Y cuando eres un crío, es lo que piensas. Pero ahora tengo 40 años, y ya no pienso así, ¡porque he descubierto que no funciona! La vida continúa de todas formas, y lo único que haces es masturbarte, gritar por lo que tus padres hicieron… Pero hay que pasar por eso. La gente que incluso se molestó en pasar por ello, la mayoría de esos gilipollas lo aceptan tal como es y continúan con su vida, ¿no?, pero los pocos que cuestionamos lo que estaba pasando… Bueno, he descubierto personalmente, no puedo hablar por el resto del mundo, que yo soy responsable de mí mismo, y también de ellos. Soy una parte de ellos. No existe separación: Todos somos uno, así que respecto a eso, lo observo todo y pienso: “Ah, tengo que seguir trabajando en ese aspecto. ¿Qué es real?¿Cuál es la ilusión que estoy o no estoy viviendo?”. Y tengo que lidiar con ello todos los días. Las capas de la cebolla.”

Como en Looking through a glass onion.
De eso se trata, ¿no?”

En este disco usas un eco profundo en tus grabaciones.
“Bueno, el eco de cinta es de los cincuenta. Casi todas mis grabaciones tienen el mismo eco… Desde Rock and roll music. Me encanta. Y mi voz siempre ha sonado igual. Voy directo a las raíces de mi pasado. Como cuando Dylan hizo Nashville skyline. Pero yo no tengo ningún Nashville siendo de Liverpool, así que regresé a los discos que conocía, los de Elvis, Roy Orbison, Gene Vincent y Jerry Lee Lewis. De vez en cuando me desato con cosas como Revolution 9, pero mi lado más marciano ha sido absorbido por Yoko.”

“¿Sabes?, la primera canción que compusimos juntos fue en la universidad de Cambridge en 1969. Ella había sido contratada para dar un concierto con algunos músicos de jazz. Esa fue la primera vez que aparecí sin ser un Beatle. Tenía un amplificador de guitarra y tocaba acoples, y la gente se enfadó mucho al reconocerme: “¿Qué hace él contigo?”. “Quédate con tu grupo”. Así que, cuando ella intentó tocar rock, le dijeron: “¿Qué hace esta aquí?”. Y cuando fui con ella e intenté ser su instrumento, ser su grupo, una especie de Ike Turner para su Tina, sólo que esta Tina era un poco diferente, era una Tina vanguardista, bueno, hasta los músicos de jazz se enfadaron.”

“Todo el mundo tiene una imagen de ti que esperan que cumplas. Pero es lo mismo que vivir según lo que tus padres esperan de ti, o la sociedad, o los llamados críticos que son sólo tipos con un boli o máquina de escribir en su pequeña habitación, que beben y fuman y tienen sueños y pesadillas también, pero que de alguna forma creen que viven en un mundo diferente. No pasa nada. Pero hay gente que rompe sus bolsas.”

Recuerdo hace unos años, cuando Yoko y tú aparecisteis dentro de unas bolsas en una rueda de prensa en Viena.
“Sí. Cantamos una canción folk japonesa dentro de las bolsas. “¿Eres tú realmente, John?”. “¿John Lennon en una bolsa?”. Sí, soy yo. “¿Pero cómo sabemos que eres tú?”. Porque te lo estoy diciendo. “¿Y por qué no sales de esa bolsa?”. Porque no quiero. “¿No te das cuenta de que esto es el palacio de los Habsburgo?”. Creí que era un hotel. “Bueno, ahora es un hotel”. Tenían una fantástica tarta de chocolate en ese hotel de Viena, de eso me acuerdo. De todas formas, ¿quién quiere estar encerrado en una bolsa? Tienes que salir de tu bolsa para mantenerte vivo.”

¿Tenéis Yoko y tú planes en breve para hacer una gira?
“No lo sé. A lo mejor. Podría ser. ¿Te imaginas a los dos tocando estas nuevas canciones?… Y a lo mejor tocaríamos algunos de sus primeros temas, como Don’t worry, Kyoko, Open your box o Why, del disco Plastic ono. Sólo su voz, mi guitarra, un bajo y una batería. Puede que lo hagamos. Pero no habrá bombas de humo, ni pintalabios, ni luces brillantes. Tiene que ser acogedor. Pero podría ser divertido. Somos rockeros renacidos, y estamos empezando de nuevo.”

“Algunas veces piensas, me refiero a que de verdad piensas. Sé que creamos nuestra propia realidad, y que siempre tenemos una opción, ¿pero cuánto está predestinado? ¿Hay siempre una bifurcación en el camino, y hay dos caminos predestinados que están igualmente predestinados? Podría haber cientos de caminos en los que uno pudiera ir en una u otra dirección: hay una opción, y a veces es una muy rara”.

“Y este es un buen final para nuestra entrevista. Adiós, hasta la próxima”.

John firmando un autógrafo a su futuro asesino

Tres días después, John quedó con la fotógrafa Anne Lebovitz para realizar las fotos que habían de ilustrar la entrevista que os acabo de transcribir. Posteriormente recibió a unos periodistas a los que declaró: “Tenemos hecho un disco; ya hay suficiente material para el segundo y canciones para un tercero. Queremos editar al menos un trabajo por año”. La idea de los Lennon era intensificar su producción discográfica y, con ese plan, salieron a las 17h de su casa camino a los estudios Record Plant. Cuando se encaminaba a su coche Lennon fue abordado por unos fans. Uno de ellos, llegado de Texas aunque oriundo de Hawaii, llamado Mark Daid Chapman le acercó un LP para que John lo firmara, y Lennon firmó.

Lennon, Ono y Douglas trabajaron sobre una canción de Yoko, “Walking On Ice”. John estaba entusiasmado con la grabación y le dijo a su mujer, “Acabas de terminar tu primer número uno”, parafraseando lo que George Martin le comentó a los Beatles nada más terminar la grabación de “Please Please Me”. Eran en torno a las 22h y, al salir del estudio, John y Yoko debaten sobre ir a casa o cenar en algún restaurante. Es John quien defiende ir a casa y así poder acostar a Sean.

De esta forma, a las 22:49h del 8 de dicembre de 1980, el coche de los Lennon aparcó frente a los apartamentos Dakota.Cuando estaban encaminándose al portal del edificio, John se giró cuando alguién dijo en mitad de la noche, “Mister Lennon“…

…fueron cinco disparos…

…dos entraron por la espalda y salieron por el pecho…

…dos le atravesaron su hombro izquierdo…

…uno apenas le tocó el cuello…

John cayó desplomado intentando alcanzar el portal del edificio gritando “Me han disparado“. Yoko entró en un estado de histeria mientras los vigilantes del edificio llamaban a la policía. Mientras su asesino, permanecía impasible, con el revólver humeante aún en la mano. Soltó la pistola y comenzó a leer tranquilamente “El Guardián entre el Centeno” de Salinger. El portero de los Dakota le increpó: “¡Maldita sea!, ¿sabes lo que acabas de hacer?”, a lo que Chapman contestó con total tranquilidad, “Sí, acabo de matar a John Lennon”.

LLegaron las patrullas de policía. Chapman fue detenido. John aún estaba vivo y fue trasladado, sangrando abundantemente por la boca, al hospital Roosvelt…, pero llegó sin pulso. Intentaron reanimarl0 durante 20 minutos pero fue inútil. Eran las 23:15h del 8 de diciembre de 1980, John Lennon había muerto.

En cuestión de horas, el edificio Dakota se convertía en un hormiguero de gente que fue convirtiéndose en  un santuario improvisado. Para cuando la noticia de su muerte se hace oficial a las 23:50, más de seiscientas personas se congregan frente al edificio Dakota y encienden velas. Los fans comienzan a cantar tímidamente “Give Peace  A Chance”…,pasaron toda la noche temas de los Beatles y del propio John…

Los periódicos y los noticiarios del día siguiente amanecen con la noticia. Yoko realiza un comunicado oficial afirmando que no habrá funeral. A petición de su esposa, el cuerpo de John se incinerará y no se revelará el lugar donde reposarán sus restos .

En París miles de jóvenes se reúnen en la Torre Eiffel para cantar temas de Lennon; y en las dos Alemanias cientos de personasse congregan en ambos lados del Muro de Berlín e interpretan los temas de los Beatles y de John Lennon.

El martes 9 de diciembre, Ringo Starr y la que entonces era su novia, Barbara Bach, llegan a Nueva York. Ringo llamó a Yoko para ofrecerse a cuidar a Sean.

George quedó completamente conmocionado -en gran medidad porque todo hubiera ocurrido justo cuando estaba “peleado” con John por la no mención de este en su autobiografía- y paranoico se refugió en su mansión doblando todos los sistemas de seguridad.

Pero sin duda, la reacción más polémica fue la de Paul. Los periódicos aparecieron son el titular, “Paul dice sobre el asesinato de Lennon: “Es un fastidio”, como única reacción de Paul ante la muerte de su compañero. Obviamente se acusó a McCartney de frío e insensible. No obstante no fue esto lo que ocurrió, en este vídeo se puede ver a Paul conmocionado por la noticia. Sus palabras fueron “Estoy muy conmovido, ya sabes, es una noticia terrible… He pasado el día en el estudio escuchando nuevo material porque no tenía ganas de quedarme sentado en casa…”. Cuando le preguntaron por cuándo se enteró de la noticia, contestó: “Por la mañana, en algún momento”, y preguntó a los periodistas si todos lo sabían, a lo que contestaron que sí. McCartney dijo entonces: “Es un fastidio, ¿No es así?”. Estas declaraciones fueron publicadas, y su  gesto fue muy criticado. No obstante, con el tiempo se ha sabido, por declaraciones del propio Paul y de Yoko, que Paul llamó a Yoko y ésta le dijo, “John te quería, te quería mucho”… Paul se enteró mientras Linda dejaba a los niños en el colegio. Cuando ella volvió a casa lo encontró casi paralizado. Conmocionado fue al estudio para pensar en otra cosa y al salir del mismo, aún en estado de shock, atendió a los periodistas de forma torpe, intentando mantener el tipo (de nuevo la imagen de tipo duro de Liverpool. John y Paul no eran tan distintos). Cuando llegó a casa se sentó a ver las noticias  y lloró amargamante junto a su familia. . Pocos meses después, en una entrevista de televisión, Paul apenas puede contener las lágrimas al escuchar “Beautiful Boy” (vídeo).

No obstante, los Beatles eran músicos y nunca tuvieron mejor forma de expresarse que a través de la música. Tanto George como Paul dedicaron sendas canciones al compañero caído en 1981 y 1982 respectivamente, pero no puedo concluir este artículo sin transcribirlas. Harrison, editó en 1981 “All Those Years Ago” (“A lo largo de todos estos años”), con Ringo a la batería y Paul a los coros.

“Estoy hablando a todo el mundo sobre el amor
y sin embargo a ti te trataron como un perro,
cuando tú fuiste el único que habló claro de todo esto, A lo largo de todos estos años

Hablo de cómo compartir
aunque ellos no actúan con honestidad,
pero tú fuiste quien puso los puntos sobre las íes cuando dijiste “Todo lo que necesitas es amor”

En los buenos y en los malos momentos,
siempre te admiré,
ahora nos quedamos fríos y tristes
pero sé que ahora el demonio tiene un mejor amigo,
alguien que consiguió ofender a todos

Estamos viviendo un mal sueño,
la gente ha dejado de lado la humanidad
y tú fuiste al que pusieron en el paredón
a lo largo de todos estos años,
tú fuiste el que imaginaste todo
a lo largo de todos estos años

A lo largo de todos estos años

Hundido en la noche oscura
rezo por ti
Ahora en el mundo de la luz
el espíritu está libre de mentiras
y de todo lo que nosotros despreciábamos

Han olvidado todo acerca de dios
aunque es la única razón de que existamos
incluso tú, dijiste que era extraño…
hace todos estos años,
Tú dijiste todo pero pocos te escucharon
a lo largo de todos estos años
Tú tenías control sobre nuestra risa y nuestro llanto
a lo largo de todos estos años

Por su parte, Paul, editó en 1982 una bellísima canción escrita, desde las mismas entrañas, a la memoria de su amigo. Here Today, (“Aquí, hoy”):

“Si te dijera que te conozco bien,

¿Cuál sería tu respuesta si estuvieras, aquí hoy?

Aquí hoy

Bueno, conociéndote, probablemente te reirías y dirías que tú y vivimos en mundos diferentes

Si estuvieras aquí hoy, aquí hoy

Pero yo todavía recuerdo cómo era antes y ya no voy a seguir conteniendo las lágrimas,

Te quiero

 

¿Recuerdas el día que nos conocimos?

Bueno, supongo que podríamos decir que estábamos jugando a hacernos los duros

No entendíamos nada, pero siempre podíamos cantar.

¿Recuerdas la noche que lloramos porque no había ninguna razón para seguir guardándolo todo dentro?

Nunca entendimos una palabra, pero siempre estabas ahí con una sonrisa

Y si te digo que realmente te quería y que estoy feliz de haberte conocido

Entonces tú estarás aquí, hoy,

Porque estarás  en mi canción

Aquí, hoy”

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 6 de Abril de 2013.

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THE BEATLES. Capítulo 17 (1974-1980). Ex-Beatles, los restos del naufragio. Parte II

Con los rumores de reunión más vivos que nunca y, a diferencia de otras veces, con fundamento real, los miembros del grupo prosiguen con su carrera en solitario. En octubre de 1974, John edita “Walls and Bridges” (enlace a crítica en Guilletek’s). Grabado en Nueva York y autoproducido por el propio John, sigue siendo un disco muy melancólico y con la separación de Yoko muy presente. Es un gran trabajo, y el genio musical de John se deja ver en canciones como la imprescindible “#9 Dream“, “Nobody Loves You (When You’re And Out)“, “What You Got” (por la que Lenny Kravitz debería pagar royalties) y “Whatever Gets You Thru The Night“. Precisamente esta última canción, en la que John es acompañado al piano y en la parte vocal por Elton John , fue el primer número 1 que John conseguiría como solista. Elton estaba convencido que la canción iba a ser un éxito pero Lennon no lo pensaba, el debate llegó a un punto en el que el pianista desafío a John con una apuesta: si la canción era un éxito como single, John debería actuar en directo con él. Como hemos dicho, la canción, al igual que el LP, fue número 1.

John cumplió su parte de la apuesta y, el 28 de noviembre de 1974, apareció para alborozo de los presentes en el escenario junto a Elton John. El Madison Square Garden contempló a ambos artista interpretar “Whatever Gets You Thru The Night” así como un par de temas de los Beatles: “Lucy In The Sky With Diamnons“, y la mccartiana “I Saw Her Standing There” que John presentó con las siguientes palabras: “Me gustaría dar las gracias a Elton y los chicos por invitarme esta noche. Pensamos en una canción para terminar y con la que pueda salir de aquí,… y creímos que sería mejor hacer una canción de un viejo, y alejado novio mío, llamado Paul. Esta es una que nunca canté, es una antigua canción de los Beatles, y creo que casi todos la conocen”. John seguía acercando posturas.

La relación entre Lennon y McCartney gozaba de una excelente salud, de hecho, según palabras de May Pang, en estas fechas, Paul y John estaban haciendo “planes para trabajar juntos en 1975, se iban a trasladar a Nueva Orleans para hacer algo de música”. Sin la influencia de Yoko y espoleado por Pang, John empezó a plantearse seriamente recuperar su vida de rock’n’roll star. Es paradójico que fuera McCartney, para nada afín a Ono, quien propiciara el acercamiento entre John y Yoko. Fue Paul quien le dijo a John al que recientemente había visto a Yoko y le había dicho que le gustaría volver a verle. Tras el concierto en el Madison Square Garden, una pequeña japonesa se acercó al camerino de John…

Pero las relaciones entre los miembros del grupo siguen dándose en el estudio. El nuevo álbum de Ringo, el continuista “Goodnight Viena“, cuenta, de nuevo, con una canción de John: “(It’s All Da-Da Down To) Goodnight Vienna“. El resto del disco pretende repetir, sin demasiado atino, las fórmulas de “Ringo”. El LP, editado en noviembre de 1974, se reitera los clichés del anterior pero ya sin su frescura, suena a más de lo mismo. Con todo, consiguió un meritorio octavo puesto en USA pero sólo un nº30 en Inglaterra.

Antes de que acabara este 1974, George también editaría un disco. Harrison tuvo un año movido, especialmente propiciado por su atribulada vida amorosa. El matrimonio Harrison no era feliz… No habían tenido hijos y George sufría por eso. Fueron a especialistas y Harrison le dijo a todo el mundo que él era estéril. Sólo quería proteger a Pattie (luego George tuvo hijos y Pattie aún no ha sido madre), pero, por otro lado, George continuaba siendo infiel muy frecuentemente…y Pattie comenzaba a coquetear (nada más) con un amigo de George, que siempre había estado enamorado de ella: Eric Clapton .

Un día, en el que el matrimonio Harrison cenaba con Ringo y Maureen (su mujer), de repente, George se levantó y dijo que estaba enamorado de Maureen. Ringo le echó de casa., pero, a los pocos días, Pattie se los encontró en la cama. Esto hartó a Pattie que, sin divociarse de George, comenzó a abrirse a nuevas relaciones. Eric Clapton que había caído en las redes de la heroína a causa de estar enamorado de la mujer de su mejor amigo (para la que compuso cuantro años atrás la monumental “Layla“, si acaso la canción de amor más descarnada que se haya escrito), dejó las drogas ilusionado con la nueva situación… Al poco tiempo comenzaron una relación a espaldas de George.

En lo musical, su disco de 1974, “Dark Horse“, es realmente flojo, tiene algún buen momento (el tema “Dark Horse” es bueno y “So Sad“, “Maya Love” y “Far East Man” estaban en buena línea) pero es aburrido y pretencioso. George sigue empecinado en su historia hindú y aburre al más pintado. La gira fue igualmente desastrosa, George estaba más preocupado por la religión que por la música y convertía sus conciertos en interminables letanías religiosas con fondo de música hindú. Incluso se escucharon pitos en algunas actuaciones. La gira y el disco tuvieron críticas muy desfavorables, alegando que George estaba cantando muy mal, que la banda era amateur y que las canciones eran aburridas. Aún con todo el disco llegó al nº4 (al fin y al cabo era un beatle).

1975 era un año señalado en el calendario beatle, puesto que era el año en el que expiraba su contrato con EMI. Los miembros de la banda serían libres para renegociar sus contratos discográficos a partir de 1976. En enero de 1975, poco después de co-escribir con David Bowie el número 1 “Fame“, John y Yoko se reconciliaron formalmente. John anuló sus planes de trabajo con Paul y editó un álbum de versiones de clásicos de los 50, “Rock’n’Roll“. Lennon intentó dar su enfoque a algunos clásicos del rock pero no consiguió un disco redondo y apenas la excelente versión de “Stand By Me” merece reseña. El disco obtuvo, sin embargo, un notable éxito alcanzando un número 6 en febrero de 1975. Sería la última edición discográfica de John Lennon en cinco años, poco después Yoko anunciaría que estaba embarazada y John decidió retirarse para cuidar a su mujer y a su futuro hijo, Sean. El niño ganó un padre y el mundo perdió un genio. El 18 de abril el público asistió a su última actuación en directo durante el especial de la ATV “A Salute to Lew Grade”. El programa fue grabado en abril y televisado en junio. Lennon interpretó dos canciones de “Rock ‘n’ Roll “, “Slippin ‘and Slidin’” y “Stand By Me” (esta última fue excluida de la transmisión televisiva), seguidas de “Imagine“.

Aunque John decidiera no acompañarle, Paul continuó con su plan de viajar a Nueva Orleans para grabar un nuevo disco. Paul quería volver a la carretera, pero quería hacerlo con un disco debajo del brazo…, pero, antes de nada necesitaba una banda. “Band On The Run” había sido obra de Paul, Linda y Denny Laine, repartiéndose el trabajo en el estudio. Paul inició un casting y tras un breve paso de Geoff Britton por la batería, los elegidos fueron Joe English (batería) y Jimmy McCulloch (guitarra). Habemus nuevos Wings.

El nuevo disco de Wings se titularía “Venus And Mars” (enlace a crítica en Guilletek’s). Aunque las grabaciones comenzaron en Londres (Abbey Road), acabaron el disco en Nueva Orleans durante la época de carnaval. El LP es tan brillante como “Band on the run”, pero es muy sólido. Realmente parece concebido como “excusa” para lanzar una gira, con temas muy “de directo”, potentes y alejados de trucos de estudio. Canciones brillantes como “Venus And Mars / Rockshow“, “Letting Go“, “Call Me Back Again“, “You Gave Me The Answer” dan buena muestra de la calidad de un álbum que además tenía un megahit planetario como “Listen To What The Man Said” (número 1 absoluto). El nuevo disco de Wings obtuvo buena críticas y alcanzó el número 1 en Estados Unidos e Inglaterra. Espoleado por el éxito, Paul lanza una gira, Wings Over the World Tour, en Reino Unido, con paradas en Australia (enlace al concierto), Estados Unidos y Canadá durante los siguientes meses y con una gran parte del álbum Venus and Mars en el setlist. McCartney, como ya habían hecho antes John y George, se atreve a tocar algunas canciones de los Beatles durante esta gira, así “I’ve Just Seen A Face“, “Blackbird“, “Lady Madonna“, “The Long And Winding Road” y “Yesterday” hicieron las delicias de los asistentes.

El gran éxito de Wings y la reconciliación de John y Yoko anularon las posibilidades de reunión que se habían abierto durante 1974. Con todo, la relación entre John y Paul había mejorado mucho y eso ya no habría de cambiar.

En una entrevista de mayo de 1975 para la revista Rolling Stone, John Lennon habla sobre su reconciliación con Yoko (“hemos vuelto porque nos queremos, nada más”) y se refiere al tiempo que han pasado separados como su “fin de semana perdido”. También hay tiempo para los Beatles, “todo está bien ahora con los chicos, hablamos habitualmente” y para Paul, “Band On the Run es un álbum fantástico…, creo que los Wings son un grupo conceptual, como lo fue la Plastic Ono Band, no es un grupo real, es Paul, es la música de Paul, y es buena”

George intenta redimirse del fiasco que supuso su anterior trabajo con “Extra Texture (Read All About It)“. Editado en octubre de 1975, este L.P tenía mejor calidad y una marcada influencia de soul, probablemente generada por la gran afición que George sentía por Smokie Robinson. La crítica lo trató un poco mejor, y de él se destaca el single “You“, que, aunque tuvo un moderado éxito en listas, es un tema arrebatador. No es un gran disco -George lo considera el peor de su carrera- pero mejora al LP anterior y tiene temas muy disfrutables como la citada “You” o la sentida “Ooh Baby (You Know That I Love You)” que le ayudaron a conseguir un nº8 en listas americanas y un 16 en las británicas. Tras la edición de este disco, y expirado el contrato con EMI, George comienza a negociar con la compañía discográfica “A&M”, con la que acabará firmando .

1975 no acabaría sin el disco del Beatle que faltaba. Ringo publica en diciembre de 1975 “Blast from Your Past”, un recopilatorio de la carrera en solitario del batería sin demasiado que comentar. Ringo no estaba muy centrado en la música ya que acababa de divorciarse de Maureen (recordad su infidelidad con George) y la edición de este Lp tiene más que ver con la necesidad de mantener el ritmo de edición que solcitaba la compañía que por un criterio artístico. Ringo decide trasladar su residencia a Montecarlo para evitar impuestos. También vencido su contrato con EMI, firma con Polydor Records.

1976 arranca con Paul y sus Wings girando por medio mundo. La banda había comenzado en septiembre de 1975 actuando en Europa y Oceanía y en marzo había llegado la hora de “atacar” el estratégico mercado americano. La gira había tenido un tuvo un éxito arrollador, pero Paul se sentía un poco corto de repertorio para afrontar la gira americana (más exigente y comercialmente más interesante), así que fue aprovechando los descansos entre ciudades para grabar los temas que había ido componiendo en sus viajes…El álbum resultante se llamaría “Wings At The Speed Of Sound” –enlace a crítica en Guilletek’s– (Wings a la velocidad del sonido). Grabado en poco más de un mes y editado en marzo de 1976 es un disco concebido para tocar en directo y supone un futil intento de democratizar Wings y demostrar a la crítica que no eran “sólo” la banda de Paul McCartney (McCulloch compone y canta un tema, Laine compone uno y canta tres, English canta otro e incluso Linda canta un tema en solitario). Es un álbum notablemente inferior a sus dos trabajos anteriores a pesar de contener dos hits planetarios como la comercial “Silly Love Songs” o la destacable “Let’Em In“, pero no está exento de buenos momentos como “She’s My Baby“, la excelente “The Note You Never Wrote” (escrita por Paul aunque cantada por Denny Laine), “San Ferry Anne” o la canción de Laine “Time To Hide“. El disco fue de nuevo un enorme éxito comercial (nº1 en Usa y 2 en UK) y, aunque la crítica no lo recibió con el alborozo de los discos anteriores, fue la excusa perfecta para arrancar con fuerza la gira americana.

Durante su gira americana, Paul aprovechó su paso por Nueva York para visitar a John. McCartney, acompañado de Linda, apareció en los apartamentos Dakota con la guitarra al hombro y pilló desprevenido a John que no dudó en decirle: “Paul, esto no es Liverpool, no puedes aparecer cuando quieras y sin avisar… tengo una familia, no hagas esto”. Paul y Linda se marcharon pero volvieron al día siguiente y cenaron con John y Yoko. Después de cenar, Paul y John se quedaron viendo la tele y presenciaron como en el “Saturday Night Live”, el presentador ofreció un cheque de 3,000 dólares a los Beatles si se reunían y tocaban 3 canciones durante el programa…, por un momento pensaron en tomar un taxi para recorrer las pocas calles entre el apartamento de los Ono-Lennon y el estudio. John, en una entrevista publicada en 1980, recordaba la escena: “un día Paul apareció por aquí con la guitarra al hombro, como solía hacer en los viejos tiempos. Yo le eché y le dije “Paul, esto no es Liverpool”…Pero, por la noche, Linda y él se acercaron y estuvimos aquí comiendo algo, viendo la tele y recordando viejos tiempos. Un tipo ofrecía un montón de pasta por tocar en su programa y Paul y yo estuvimos viéndolo… , estuvimos a punto de ir al estudio. Más como una broma que como otra cosa…”

Pero no ocurrió…, no hubo reunión beatle. Lo que sí tuvimos fue un nuevo disco. En Junio 1976 se publica “Rock ‘n’ Roll Music” un nuevo disco doble con los temas (propios y versiones) más rockeros de la discografía del grupo. George Martin hizo una remezcla de las canciones que aparecen en el disco para la ocasión. Disco 1: Twist And Shout, I Saw Her Standing There, You Can’t Do That, I Wanna Be Your Man, I Call Your Name, Boys, Long Tall Sally, Rock And Roll Music, Slow Down, Medley (Kansas City – Hey, Hey, Hey, Hey), Money (That’s What I Want), Bad Boy, Matchbox, Roll Over Beethoven. Disco 2: Dizzy Miss Lizzy, Any Time At All, Drive My Car, Everybody’s Trying To Be My Baby, The Night Before, I’m Down, Revolution, Back In The U.S.S.R., Helter Skelter, Taxman, Got To Get You Into My Life, Hey Bulldog, Birthday, Get Back (With Billy Preston). Alcanzó un número 2 en Estados Unidos y un número 11 en Inglaterra.

En septiembre de 1976, Ringo debuta con su nueva discográfica con el LP “Ringo’s Rotogravure“. Intentando repetir el éxito de su disco de 1973, “Ringo”, el batería vuelve a echar mano de sus ex-compañeros. De esta forma, Paul le cede “Pure gold“, John “Cooking in the kitchen of love” y George “I’ll still love you“…, todas canciones más que dignas…, pero el disco naufraga. Ni la crítica, ni el público respaldaron el nuevo trabajo de Starr, quedándose en un nº28…Ringo se desinflaba peligrosamente.

La carrera de Ringo empezaba a demostrar síntomas de desgaste y algo parecido le estaba ocurriendo a la de George. Decidido a recuperar el prestigio perdido e ilusionado con su nuevo contrato discográfico con A&M, Harrison se pone a trabajar en su nuevo disco. Desgraciadamente, contrae una hepatitis que le impide terminar el LP para la fecha pactada (el 25 de junio) y, en un gesto sorprendente, A&M le rescinde su contrato. Una vez terminada la grabación, George le ofrece el disco a Warner Records y llegan a un acuerdo. “Thirty Three & 1/3” se edita en noviembre de 1976 y cosecha las mejores críticas desde “All Things Must Pass”. El álbum es definitivamente superior a todos sus trabajos post-All Things Must Pass gracias a canciones como “Beautiful Girl“, “True Love“, el single “Crackerbox Palace” o el excelente soul de “This Song” en la que George ironiza sobre sus problemas legales con “My sweet lord”. Harrison promocionó el disco con la grabación de videoclips (los podéis ver en los enlaces de las canciones, merecen mucho la pena) y con una aparición en TV junto a Paul Simon en la que interpretaron “Here Comes The Sun” y la canción de Simon “Homeward Bound“. Las cosas comenzaban a marchar mejor para George quien, a pesar de no conseguir un enorme éxito (nº11) recuperó gran parte de su prestigio.

En lo personal, el matrimonio Harrison estaba ya finiquitado y deciden divorciarse. George había comenzado una relación con Olivia, una empleada de la Warner (su casa de discos), a la que además había dejado embarazada, y Pattie estaba liada con Eric Clapton. Cuando la pareja decidió informar a George de su relación su respuesta fue: “Bueno, espero que me inviteis a la boda”… Harrison y Clapton nunca dejaron de ser amigos.

En noviembre de 1976, se edita en Inglaterra la versión americana de “Magical Mystery Tour”. La banda sonora de Magical Mystery Tour se editó en Inglaterra el 8 de diciembre de 1967 en forma de EP doble, es decir, dos vinilos “tipo single” cada uno con dos canciones en la cara A y otra en la B, haciendo un total de seis, pero en Estados Unidos, donde el EP ya no funcionaba, se había editado unas semana antes como álbum, añadiendo una serie de singles que se habían editado durante el reto de año de 1967. Con el tiempo, el formato americano acabó imponíendose y es como ha llegado a nuestros días, EMI editó la versión norteamericana en el Reino Unido el 19 de noviembre de 1976.

A finales de 1976, Paul edita un triple disco resumiendo la gira mundial de Wings. Originalmente iba a ser un disco doble pero la exitosa edición de algunos discos piratas que incluían el show completo hizo que Paul decidiera editar un triple disco y, así, poder incluir el setlist completo. “Wings Over America“, editado en diciembre de 1976, es un trabajo brutal en el que la banda suena de forma extraordinaria y que resulta un excelente resumen de la breve carrera de Wings. Hay momentos realmente espectaculares como la intro con “Venus And Mars”/”Rockshow” /”Jet” enlazadas, “Let Me Roll It“, un “Maybe I’m Amazed” de otro planeta, “Letting Go“, “Beware My Love“, el “Go Now” de Denny… Todo el (triple) disco está a una altura soberbia y no tiene ni un momento bajo. Como no podía ser de otra forma, los momentos álgidos de los conciertos llegaba cuando la banda interpretaba alguno de los cinco temas de los Beatles que Paul seleccionó para la gira: “Lady Madonna“, “The Long And Winding Road“, “I’ve Just Seen A Face“, “Blackbird” y “Yesterday“. En los créditos de las canciones de los Beatles, Paul decidió alternar el orden de los apellidos y el “Lennon-McCartney” se convirtió en “McCartney-Lennon”, provocando las públicas y airadas protestas públicas de Yoko…, John no dijo nada. El triple LP alcanzó el número 1 en Estados Unidos y el 8 en Inglaterra. Uno de los mejores trabajos de Wings.

Ya en 1977, en abril concretamente, se edita un nuevo disco de los Beatles, el polémico Live! at the Star-Club in Hamburg, Germany“. El grupo fue grabado con un aparato casero en la última de sus vistas a a Hamburgo en 1962 (ya con Ringo), antes de que estallara la beatlemanía. El propietario de las cintas ya intentó vendérselas a Brian Epstein en la década de los 60, oferta que el manager rechazó sin dudarlo por la pésima calidad de la grabación. Paul Murphy, director de Buk Records, compró las cintas en 1977 y formó una nueva compañía, Lingasong Records, específicamente para editar el disco. Las cintas fueron sometidas a un tratamiento de ampliación de audio para mejorar el sonido y fueron remezcladas. John, Paul, George y Ringo intentaron frenar su lanzamiento, pero ya era tarde: se editó el 8 de abril de 1977…, y fracasó. La calidad de la grabación en horrible pero no deja de ser un buen testimonio del sonido del grupo en sus salvajes inicios (“Long Tall Sally“, “The Hippy Hippy Shake“, “Twist & Shout“).

Ya que se había editado este directo no-oficial (que no pirata), EMI decidió editar un directo oficial del grupo. “The Beatles at the Hollywood Bowl“, se editó en mayo de 1977, y contiene una selección grabada en directo en los conciertos ofrecidos por los Beatles en el Hollywood Bowl de Los Ángeles el 23 de agosto de 1964 y el 29 de agosto de 1965. George Martin y el ingeniero de sonido Geoff Emerick tuvieron que trabajar duro para aislar la música del griterío de las fans…, pero el resultado mereció la pena. A pesar de la deficiencia del sonido, el disco consigue hacerse eco de la energía que transmitían los Beatles en directo. El propio Martin recuerda como tuvo que pedir permiso a los miembros del grupo para su edición: “Tuve que pedir el permiso de todos los ex- Beatles. Llamé a John y le conté lo del disco. Le dije que un principio estaba un poco escéptico con cómo pudiera salir, pero que luego quedé entusiasmado porque consideraba que el álbum iba a ser una pieza histórica. Le dije a John “Quiero que lo oigas y si no te gusta dame un grito”. Hable con él al día siguiente y estaba encantado con el álbum”. Paul dio su aprobación, al igual que George y Ringo, aunque estos últimos no estaban demasiado entusiasmados con el proyecto.

La verdad es que, a pesar de su sonido no demasiado claro, es el mejor testimonio grabado que tenemos de los Beatles en directo en plena beatlemanía y, como tal, es una maravilla llena de energía y vitalidad. Los Beatles eran una gran banda en directo y este álbum lo atestigua. Arranca, como era habitual en esta época, con una potente y recortada versión de “Twist And Shout” coreada por histéricos gritos de las fans. “She’s A Woman“, nos presenta a un McCartney en plenitud vocal en 1964, rockeando de forma fantástica, al igual que Lennon en el siguiente corte del disco “Dizzy Miss Lizzy“. La versión en directo de “Ticket To Ride” es simplemente fantástica, como la de “Can’t Buy Me Love“. “Things We Said Today” echa de menos sus características guitarras acústicas y apenas sobrevive al intento. Mucho mejor es la versión de “Roll Over Beethoven“, incluso superior a la de estudio con George cantando de forma mucho más agresiva.

La cara B del disco se abre con Ringo cantando “Boys” en una, de nuevo, gran versión que queda por encima de la versión de estudio. “A Hard Day’s Night” suena fantástica, como le pasa a “Help!“, ambas mucho más rítmicas que sus versiones pulidas en estudio. Un “All My Loving” acelerado y con Paul ligeramente desafinado da paso al gran final, con un “She Loves You” fantástico y sobre todo un enorme “Long Tall Sally” en el que Paul se deja la garganta.

En resumen, un disco muy interesante para los fans del grupo. No es un imprescindible, pero es un buen disco en directo (teniendo en cuenta los medios que se tenían en 1964/1965), y un excelente testimonio de la Beatlemanía. El sábado 4 de junio de 1977 el álbum The Beatles At The Hollywood Bowl llegó al número 1 en Inglaterra, en Estados Unidos se quedó en el 2.

Con los Beatles de nuevo en el candelero, el incansable Ringo vuelve a la carga con “Ringo The 4th” En esta ocasión, ni Paul, ni George, ni John participan…El disco es completamente prescindible e introduce a Ringo en la música disco con desastroso resultado… Se edita en septiembre del 77 y se queda en el nº162 en listas. Era un disco muy malo.

EMI/Capitol vuelve a intentar exprimir la gallina de los huevos de oro con la edición, en octubre, de un nuevo recopilatorio. Si un año antes habían recopliado las canciones más rockeras del grupo con “Rock’n’Roll Music“, esta vez compilan en un doble LP una selección de las canciones de amor del grupo bajo el título de “Love Songs“. Así, el disco 1 contiene “Yesterday”, “I’ll Follow the Sun”, “I Need You”, “Girl”, “In My Life”, “Words of Love”, “Here, There and Everywhere”, “Something”, “And I Love Her”, “If I Fell”, “I’ll Be Back”, “Tell Me What You See” y “Yes It Is“. El disco 2 contiene: “Michelle”, “It´’s Only Love”, “You’re Gonna Lose That Girl”, “Every Little Thing”, “For No One”, “She’s Leaving Home”, “The Long and Winding Road”, “This Boy”, “Norwegian Wood”, “You’ve Got to Hide Your Love Away”, “I Will” y “P.S. I Love You”. El doble LP tuvo un éxito moderado (no hacía ni tres meses que habían editado The Beatles At The Hollywood Bowl) y se quedó en un número 24.

Mientras  Paul y sus Wings, hinchados de éxito, vuelven al estudio con la idea de grabar un nuevo álbum y alargar el momento de popularidad del grupo. Con su cuarto hijo recién nacido (septiembre de 1977) Paul tuvo la idea de meter un estudio de grabación en un barco y grabar durante unas vacaciones. Tenían muy buen material y grabaron varios temas pero al poco tiempo comenzaron a surgir las desavenencias. Jimmy McCulloch era un tipo problemático, estaba colgado de drogas hasta las cejas y era muy joven comparado con el resto del grupo (tenía 21 años y Paul 34)…Necesitaba más marcha de la que los Wings le daban y dejó el grupo …Desgraciadamente, murió a los pocos años de sobredosis… Joe English, el batería, tampoco estaba cómodo…el dijo, “tocar en un grupo en el que unos son millonarios (Paul) y otro no (él mismo) es un problema…una vez nos propusieron tocar con Stevie Wonder y Paul no quiso…¡¡nos pagaban una fortuna!!” . Por lo que Paul se había quedado sin banda, otra vez. Sólo le quedaban sus inseparables Linda y Denny Laine. Aparcaron el proyecto del nuevo LP y prepararon un nuevo single. “Mull of Kintyre“, como se título el nuevo sencillo de Wings, fue el single más vendido de la historia en Inglaterra (el record se mantuvo hasta finales de los 90). La canción es un genial vals escocés que Paul, con la ayuda de Laine, compuso a la península escocesa donde compró una casa en 1966. Se editó en noviembre de 1977 y fue nº1 en Inglaterra durante varios meses.

No obstante, Paul, junto a Linda y Denny siguió con el proyecto del nuevo disco que acabó titulándose “London Town(enlace a crítica en Guilletek’s). El disco es en general mucho más tranquilo que los últimos LP’s de Wings. Está muy bien acabado y su exquisitez choca de pleno con el incipiente sonido punk que comenzaba a tomar las radiofórmulas de medio mundo, estamos en marzo de 1978. Con todo, el disco tiene grandes canciones como la homónima “London Town“, la impresionante “I’m Carrying” (que recibió los elogios de George Harrison), “Don’t Let It Bring You Down” o el buen rock de “I’ve Had Enough“; además el single del disco, la azucarada “With A Little Luck“, fue un rutilante número 1. El disco fue generalmente bien recibido por la prensa especializada y obtuvo un notable éxito comercial, puesto 4 en las listas británicas y la segunda posición en la lista yanqui. Como curiosidad, el álbum incluye la canción “Girlfriend“, versionada en 1979 por Michael Jackson en su exitoso LP “Off the Wall”

Siete meses después del fracaso de “Ringo The 4th”, Ringo vuelve a intentarlos con “Bad Boy“, editado en abril del 78. Sin embargo obtuvo aún peores resultados comerciales y de crítica que su predecesor. A pesar de la promoción del álbum con la retransmisión de un especial de televisión titulado Ringo: With a Litle Help From My Friends, Bad Boy alcanzó el puesto 129. No obstante, el disco es mucho mejor que el anterior y, a pesar de sonar completamente fuera de onda (recuerdo que estamos en plena era punk), canciones como “Lipstick Traces (On A Cigarette)” o “Heart Of My Sleeve” bien merecen una escucha.

1978, el año de menos actividad beatle de los años 70, concluye con la edición de “The Beatles Collection“, una caja recopilatoria de discos de vinilo conteniendo el catálogo oficial de The Beatles en estéreo. Es una colección bastante incompleta puesto que no incluye una serie de grabaciones del grupo como las correspondientes al EP “Magical Mystery Tour” (que, como hemos dicho, se había editado como LP en Inglaterra apenas dos años antes, en 1976) , ni los sencillos que habían sido previamente publicado en los recopilatorios Rojo y Azul (editados en 1973). La caja se completaba con un nuevo álbum recopilatorio llamado “Rarities con una selección de canciones editadas por el grupo que no aparecieron en los LP’s. Éste recopilatorio fue luego lanzado por separado (al mes siguiente) con las siguientes canciones: “Across The Universe (la versión original)”, “Yes It Is”, “This Boy”, “The Inner Light”, “I’ll Get You”, “Thank You Girl”, “Komm, Gib Mir Deine Hand”, “You Know My Name (Look Up The Number)”, “Sie Liebt Dich”, “Rain”, “She’s A Woman”, “Matchbox”, “I Call Your Name”, “Bad Boy”, “Slow Down”, “I’m Down” y “Long Tall Sally”. En resumen, si es 1978 querías tener todo el material beatle debías comprar esta caja, el “Rojo”, el “Azul” y la edición de 1976 del LP “magical Mystery Tour”.

Mientras Harrison, que había permanecido inactivo musicalmente durante los últimos tres años, última la edición de su siguiente disco. George había quedado tocado con el tema del juicio por plagio y por las críticas que estaban recibiendo sus trabajos y decidió alejarse un poco de la música para dedicarse a otras dos de sus pasiones: la Fórmula 1 (siempre había sido muy aficionado a los coches y, poco a poco, estrechó lazos con algunos de los pilotos más destacados del Circuito) y el cine. En cuanto a lo cinematográfico, George fundó HandMade Films, una productora cinematográfica. El año anterior, 1978, había llegado a empeñar su mansión para financiar a un prometedor grupo de cómicos británicos con los que había entablado amistad, ¿su nombre?, Monty Phyton. George leyó el guión de una disparatada parodia de la vida de Jesucristo y lo tuvo claro, “quiero ver esta película”, y decidió producirla. Como dijo Terry Gillian, miembro de Monty Phyton, “fue la entrada de cine más cara de la historia”. De esta forma en 1979 se estrena la maravillosa “La Vida de Brian“, producida por George Harrison y en la que incluso hace un pequeño cameo (es el del turbante rojo en este vídeo).

En lo personal, George se había casado con Olivia tras divorciarse de Pattie y Dhani, el primer hijo de la pareja, ya había nacido. Con nuevas fuerzas y nueva familia, George entra de nuevo al estudio y graba un nuevo disco. “George Harrison“, que se editaría en febrero de 1979. Posiblemente sea su mejor trabajo desde 1970. Lleno de suaves y cálidas melodías, contenía la mejor pieza escrita por George en casi nueve años, “Blow Away” (¡qué guitarras!). También destacan “Love Comes To Everyone” (con una traviesa introducción de guitarra a cargo de Eric Clapton), “Here Comes The Moon“, “Dark Sweet Lady”, y sobre todo “Not Guilty“, un tema escrito para el álbum blanco de Los Beatles, que había sido rechazado por el grupo. El disco fue bien acogido alcanzando un nº14.

En mayo de 1979, la ex mujer de George, Pattie, se casó con Eric Clapton. Entre los invitados había celebridades musicales como David Bowie, Elton John, Mick Jagger, Bill Wyman, Jack Bruce, Ginger Baker, Ringo, Paul McCartney y el propio George Harrison. John Lennon declinó la invitación debido a que vivía en Nueva York y la boda se celebró en Inglaterra. La negativa de John fue una lástima puesto que Paul, George y Ringo acabaron improvisando junto a Eric Clapton varias canciones, entre ellas “Sgt. Pepper’s”. Pattie recuerda en su autobiografía que John la llamó para felicitarla por su matrimonio pasados unos días y, cuando le contó lo que había pasado, John dijo: “¿En serio?, ¡joder!, de haberlo sabido hubiera estado allí”. Una nueva oportunidad perdida de ver a los cuatro juntos.

Por su parte Paul estaba ocupado intentando refundar Wings tras la marcha de McCulloch y English. El primero en ingresar en los nuevos Wings es el guitarrista Laurence Juber y luego entró el batería Steve Holly. ya tenía grupo y la idea era grabar un nuevo LP y comenzar una nueva gira mundial. En 1979 el punk es la onda musical imperante, sin embargo, la nueva formación de Wings sale al mercado con un single muy apartado de este nuevo estilo, “Goodnight Tonight“, una canción escandalosamente comercial que fue un éxito pero, en mi opinión, es insoportable. Mal empezamos.

Sin embargo el disco, titulado “Back To The Egg” (enlace a crítica en Guilletek’s) y editado en junio de 1979, es un claro intento de los Wings por acercarse a sonidos más guitarreros. La nueva banda es buena, la producción del álbum es excelente (a cargo de Paul y Chris Thomas) y, aunque no gustó demasiado a la crítica, a mí me parece un gran trabajo. Tiene buenos temas, “Getting Closer“, la anfetamínica “Spit It On“, “Old Siam Sir“, “Arrow Thorugh Me” o la excelente canción de Laine “Again and Again And Again“, pero lo más espectacular del álbum es el instrumental “Rockestra Theme” en el que Paul juega a gigante del rock…y lo consigue… La idea era formar una gran orquesta sinfónica pero con instrumentos de rock, para ello, echó mano de músicos amigos. La banda resultante fue la siguiente: Baterías (Steve Holly de los Wings, John Bonham de Led Zeppelin y Kenney Jones de los Who), Guitarras (Denny Laine de los Wings, Laurence Juber de los Wings, Dave Gilmour de Pink Floyd, Hank Marvin de los Shadows, Pete Townshend de los Who), Bajos (Paul McCartney, John Paul Jones de Led Zeppelin, Ronnie Lane de los Small Faces, Bruce Thomas de la banda de Elvis Costello), Teclados (Paul McCartney, Linda McCartney de los Wings, Gary Brooker de Procul Harum). “So Glad To See You Here” también está grabada con esta súper-formación. Las críticas al disco no fueron tan favorables como en trabajos anteriores y se acusó a Paul de estar “falto de inspiración”. Con todo, en plena era punk, fue nº8 en USA y 10 en Inglaterra.

Paul y los Wings, con el disco bajo el brazo, iniciaron una gira mundial que empezó con 20 conciertos en el Reino Unido. La parte británica de la gira concluye el 29 de Diciembre con la celebración en el Hammersmith Odeon de Londres del “Concierto para la gente de Kampuchea“. A fines de los 70’s, el terror del régimen de Pol Pot, en Camboya (Kampuchea), atrajo la preocupación de las Naciones Unidas y de la Unicef. McCartney se puso en contacto con la ONU con la idea de hacer una serie de conciertos benéficos y conseguido el beneplácito de Naciones Unidas, se pone en contacto con varios músicos amigos para organizar el mejor cartel posible. Así habla con Pete Townshend, y consigue a The Who, habla con Freddie Mercury, y consigue a Queen, y así susesivamente se invita a The Clash, Elvis Costello y los Atraccions, The Pretenders, Robert Plant, Billy Conolly… Serían 4 noches sería de conciertos (del 26 al 29 de Diciembre). La actuación de Wings incluyó algunos temas de los Beatles como una excelente interpretación de “Got To Get You Into My Life” “Yesterday” o “The Fool On The Hill” pero lo más impresionante fue la aparición de la banda de Rockestra (a los que se unió el líder de Led Zepelin, Robert Plant) al completo interpretando “Rockestra Theme“, “Lucille” de Little Richard y un emocionante “Let It Be“.

A las dos semanas de los coniertos de Kampuchea, los Wings viajan a Japón como primera escala de su gira mundial. A su llegada al aeropuerto internacional de Narita, los agentes de la aduana descubrieron 219 gramos de marihuana, escondidos en la maleta de Paul que fue arrestado, esposado e interrogado durante una hora por los agentes de control de narcóticos. Paul pasó encarcelado 10 días en una celda de 2 por 2’5 metros en la prisión de Tokio, atado a la pared con una cuerda atada al cuello.Las únicas noches que había pasado separado de Linda desde 1969. Paul describe estos días como los peores de su vida: “estaba aterrado. Creía que me iban a violar y dormía todas las noches con el culo pegado a la pared… Era como en “Puente sobre el río Kwai”, gritaban ¡¡22!! -que era mi número- y yo contestaba “¡¡PRESENTE!!” .A pesar de que la pena para este tipo de delitos era de siete años de trabajos forzados, Paul sale de la cárcel y es deportado a Gran Bretaña. La gira es anulada y Paul decide dar un giro a su carrera: Los Wings habían llegado a su fin.

Cuando Paul dejó los Beatles, se encerró en su casa con un cuatro pistas y grabó “McCartney”, el tocaba todo… Cuando Paul dejó los Wings, se encerró en su casa con un dieciseis pistas y grabó “McCartney II” (enlace a crítica en Guilletek’s), él tocó todo… Paul se volvió a encargarse de todos los instrumentos, las voces, la composición de los temas y la producción del álbum. Es el disco más experimetal de Paul hasta la fecha, haciendo un uso intensivo de sintetizadores (bastante primitivos en 1980). El disco presentaba a un nuevo Paul, más tranquilo, menos rockero, más “artesano”. El LP se publicó en mayo de 1980 y fue un gran éxito (nº1 en Inglaterra y 3 en USA) a pesar de un recibimiento dispar por parte de la crítica. En su momento fue un disco avanzado (canciones como “Check My Machine” son parecido a lo que hoy en día hacen grupos como Gorillaz, sólo que 20 años antes), pero hoy puede sonar desfasado. No obstante contiene algunas grandes canciones como la evocadora “Waterfalls“, “One Of These Days“o “Summer’s Day Song“. La canción más recordada del disco es el single “Coming Up” (elogiada por John Lennon, “es buena, me ha gustado mucho”) y su excelente videoclip.

No obstante, lo más importante de este principio de 1980 aún estaba por llegar: en agosto John Lennon, tras cinco años de retiro, volvía al estudio

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 30 de marzo de 2013

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