Paul McCartney: “Flaming Pie” (9/10)

Imagen

The Song We Were Singing (McCartney)
The World Tonight (McCartney)
If You Wanna (McCartney)
Somedays (McCartney)
Young Boy (McCartney)
Calico Skies (McCartney)
Flaming Pie (McCartney)
Heaven On A Sunday (McCartney)
Used To Be Bad (Miller-McCartney)
Souvenir (McCartney)
Little Willow (McCartney)
Really Love You (McCartney-Starkey)
Beautiful Night (McCartney)
Great Day (McCartney)

“Cuando terminé Anthology sentí la necesidad de hacer música nueva (…) viendo Anthology me acordé de lo bien que lo pasábamos los Beatles grabando, y eso asentó las bases de lo que sería Flaming Pie. Anthology me recordó los patrones de The Beatles y los valores que alcanzamos con las canciones. Así que de algún modo me sirvió como curso que ahora se ve reflejado en este álbum”. Y es que Paul pasó unos cuatro años, desde 1992 a 1996, trabajando en el proyecto Anthology de los Beatles, un proyecto largamente madurado (es una idea de 1971) que consitía en los Beatles contaran su historia a través de una serie de documentales. Neil Aspinall -otrora road manager, asistente personal de los Beatles y director de Apple Corps-, pensó que sería una buena idea recopilar toda la información posible de los archivos del grupo (tanto en EMI como en Apple)  para realizar un documental sobre la historia del mismo. Las malas relaciones entre Paul y el resto del grupo a principios de  los 70 y la muerte de John en 1980 truncaron el proyecto, pero desde principios de los 90 Neil lo había recuperado. La idea no era otra que los miembros vivos del grupo, apoyados por horas de entrevistas a John (autorizadas por Yoko), contaran su historia a través de una serie de documentales. Dichas entrevistas se completarían con el vasto material videográfico y sonoro que Aspinall había recopilado a lo largo de todos estos años.

El caso es que Paul, inspirado por los recuerdos, comenzó a componer y en febrero de 1995 decide volver al estudio para grabar parte del material que habíaImagencompuesto mientras trabajaba en Anthology. Tenía claro que quería que las canciones fueran sencillas y directas (“me sorprendió, mientras trabajábamos en Anthology, darme cuenta de los sencillas y a la vez perfectas que eran muchas de aquellas primeras canciones de los Beatles”), pero Paul no quiso afrontar esta vuelta al estudio en solitario y pidió a su amigo Steve Miller (líder de la fabulosa Steve Miller Band) que le acompañara. Ambos músicos, que ya habían colaborado en la canción de Miller “My Dark Hour” en 1969 y en la que Paul toca todos los instrumentos, grabaron hasta siete canciones, algunas como “Country Girl” o “Soul Boy”, aún hoy inéditas.

La idea original de Paul era autoproducir su nuevo disco, pero tras trabajar con el Jeff Lynne (líder de la ELO) en los dos nuevos temas Beatle que se estrenaron con los Anthology -“Free As A Bird” y “Real Love“-, decidió poner su trabajo en manos de Lynne y juntos trabajaron en las canciones que Paul había grabado con Miller y nuevo material de McCartney. Las sesiones transcurrieron a buen ritmo hasta diciembre de 1995, fecha en la que a Linda se le diagnostica un cáncer, provocando un lógico cese en el trabajo de estudio.

El golpe para los McCartney, compañeros inseparables durante casi treinta años, fue durísimo pero ambos convinieron que lo mejor para la recuperación de Linda y para el estado mental de su marido es que éste volviera al trabajo. De esta forma, las sesiones se retomaron en febrero de 1996. Quién sabe si necesitado de la ayuda de sus amigos, Paul pidió a Ringo que participara en las grabaciones y el fiel baterista se incorporó al trabajo en mayo.

Las últimas sesiones de trabajo datan de febrero de 1997 con George Martin dirigiendo un arreglo orquestal. El disco se mezcló en marzo de 1997 y en mayo estaba en las tiendas, recibiendo las mejores críticas de un disco de McCartney desde el fabuloso “Tug Of War” de 1982 y una excelente respuesta del público, que respondió aupando el álbum hasta el puesto número 2 tanto en Estados Unidos como el Reino Unido. Y es que estamos ante un disco fantástico, de principio a fin. “Flaming Pie” es el álbum más beatlemaniaco de Paul McCartney en su etapa en solitario. Se puede decir que Macca rinde aquí tributo a su pasado sin rubores ni pretensiones. Desde el mismo título (John dijo que inventó el nombre de “Beatles” cuando un hombrecillo saliendo de un pastel en llamas -Flaming pie- les dijo: “os llamareis Beetles pero con “a”…), a la sonoridad del álbum, Paul recoge el testigo de su propio pasado y concluye un álbum fabuloso. No creo que sea su mejor disco, como muchos afirman, y estoy convencido de que se benefició de la renovada popularidad Beatle que supuso el estreno de los Anthology, pero sí es un muy buen trabajo que incluso mereció una nominación para el Álbum del Año en los Grammy de 1998, que ganó Bob Dylan por su álbum Time Out of Mind.

El disco arranca con la evocadora “The Song We Were Singing“, una fantástica canción con una gran interpretación vocal en la que Paul toca gran parte de los instrumentos y recuerda sus tiempos mozos. “Estaba una noche recordando los años sesenta, ya sabes, estábamos allí fumando cigarros, bebiendo vino… hablando acerca de la solución cósmica. Eso era lo que todos hacíamos… pero ¡Qué demonios! Es el periodo de tiempo en tu vida en el que tienes la oportunidad de todo eso”. El sonido íntimo y sosegado del tema inicial será la tónica general de un álbum tendente a la introspección y al sonido acústico y en el que hay pocas concesiones al rock. Si acaso la más contundente de dichas concesiones sea la estupenda “The World Tonight“, un sobresaliente rock en el que, como ocurre en la mayoría del disco, Paul (voz principal, coros, batería, bajo, guitarra eléctrica, guitarra acústica,  piano y percusión) y Jeff Lynne (coros, guitarra eléctrica, guitarra acústica y teclados) son los únicos interpretes.

El excelente tono inicial del disco se corta con “If You Wanna“, un corte normalito de esos que a McCartney se le caen de los bolsillos sin apenas esfuerzo y posiblemente uno de los puntos más bajo del álbum…, lo mejor del tema, la guitarra de Steve Miller y la producción tompettyniana de Lynne. No obstante, Paul recupera nuevamente el pulso con  “Somedays“, una soberbia balada “a lo beatle” con un arreglo escrito por el inefable George Martin. “Durante las sesiones de Anthology le pregunté a George Martin si podía escuchar Somedays ya que me gustaría que escribiera un arreglo con orquesta. Estaba nervioso viendo cómo reaccionaba al escucharla. pero cuando acabó me miró y me dijo “Veo que no pierdes tu toque”…, fue genial”. Un tema para el recuerdo. Sobresaliente. A la altura (o muy cerca) de sus mejores canciones con y sin los Beatles.

Con “Young Boy” llegamos al que fuera primer single del álbum. Steve Miller de nuevo está a la guitarra y Paul toca todo lo demás. Es una excelente lección de pop sencillo y directo que  Paul escribió en la cocina mientras Linda cocinaba el almuerzo. No tuvo un éxito rutilante como single (número 16), pero vuelve a dejar claro quien es el maestro absoluto en esto del pop. Fantástica guitarra de Miller, por cierto.

Los Beatles del White Album es su vertiente mccartiana resucitan con la estratosférica “Caliko Skies“, con George Martin tras la mesa de mezclas. Esta genial canción se grabó en 1992 y resulta simplemente perfecta en su composición y ejecución. Otra canción para la historia que muestra al fin a un McCartney liberado de complejos y que no tiene reparos en volver a los sonidos que él mismo creo antaño. Esa es la línea que también sigue “Flaming Pie“, otra beatlelada en forma de boggie basado en una fantástica línea de piano y una genial melodía. Una vez más Paul y Jeff Lyne se bastan y se sobran para tocar y cantar todo. Otro temazo, y ya llevamos unos cuantos en el disco.

…Y Paul sigue manteniendo el nivel con la tierna “Heaven On A Sunday“, una bonita balada en la que Paul comparte el solo de la canción con su hijo James. El hijo de Paul se encarga de la guitarra eléctrica con destreza mientras Macca se dedica a la acústica. Es un tema tranquilo y relajado con una preciosa melodía de aires perezosos… Todo lo contrario que ocurre con “Use To Be Bad“, un sencillo blues compuesto, más Steve Miller que por Paul, siguiendo los cánones de la vieja escuela y que poco o nada aporta al género, la verdad.

Mucho más estimulante resulta “Souvenir“, puro R&B. Una fantástica canción que no tiene desperdicio para la que se inspiró en los sonidos de Wilson Picket y en la que Paul toca y canta absolutamente todo lo que suena en el tema. Enorme. Tras esta maravillosa concesión al soul, McCartney retoma las sonoridades Beatle con “Little Willow“, una sobrecogedora canción  que dedicó a Maureen, la que fuera esposa de Ringo y fallecida en 1995. Sencillamente preciosa. La paz en la que nos sumerge “Little Willow” se ve interrumpida por la línea de bajo de “Really Love You“, un nuevo blues-rock escrito con el bueno de Ringo -el primer “McCartney-Starkey” de la historia- y que sin ser ninguna maravilla, es bastante disfrutable.

Y entonces llegamos a “Beautiful Night“, el tema fundamental del disco. Una maravillosa canción que data de 1987 y que McCartney recuperó poniéndola en manos de George Martin para que escribiera un arreglo orquestal. Genial. La parte final con Ringo haciendo coros y todos esos metales pone los pelos de punta. Absolutamente sobresaliente. El disco concluye con “Great Day“, un bonito tema acústico compuesto por Paul en 1970 que recuerda a las sonoridades de “Ram” y que supone un cierre perfecto para un álbum maravilloso.

En definitiva una joya auténtica que se editó en mayo del 97 y que, en mi opinión, no ha sido todo lo elogiado que debiera… Vale fue nº2 en USA e Inglaterra (tapado en ambos países por el debut de las Spice Girls, por cierto), pero es que estamos ante un disco histórico y uno de los mejores del mejor creador de melodías de todos los tiempos. Supongo que sera uno de esos álbums que mitificaremos cuando el bueno de Paul esté criando malvas.

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 9/10

Anuncios

Paul McCartney: “Off The Ground” (1993). (7,5/10)

Off The Ground (McCartney)
Looking For Changes (McCartney)
Hope Of Deliverance (McCartney)
Mistress And Maid (McCartney-MacManus)
I Owe It All To You (McCartney)
Biker Like An Icon (McCartney)
Peace In The Neighbourhood (McCartney)
Golden Earth Girl (McCartney)
The Lovers That Never Were (McCartney-MacManus)
Get Out Of My Way (McCartney)
Winedark Open Sea (McCartney)
C’Mon People (McCartney)

Cosmically Conscious (tema oculto)

Tras editar “Tripping The Life Fantastic”, un prodigioso triple disco en directo que recogía su gira de 1989-1990,  “Unplugged”, un LP acústico para un programa de MTV, y “Liverpool Oratorio”, su soprendente incursión en la música clásica, este “Off The Ground” supone el primer disco de McCartney en la década de los 90 y tiene la difícil misión de suceder al sobresaliente “Flowers in the Dirt”, con el que guarda varias similitudes.

La primera similitud entre ambos LP’s es que Paul repite banda de acompañamiento, a excepción del batería Chris Whitten que se enroló en los nuevos Dire Straits y fue sustituido por Blair Cunningham. De esta forma Robbie McIntosh, Hamish Stuart y Paul “Wix” Wickens, acompañaron a Paul y Linda McCartney en una grabación dirigida por el productor Julian Mendelsohn (Pet Shop Boys, Level 42, Elton John) y cuyas primeras sesiones tuvieron lugar en noviembre de 1991. La segunda coincidencia con “Flowers In The Dirt” es la aparición de Elvis Costello como co-compositor de un par de canciones.

No obstante, la idea de Paul era hacer un disco menos sofisticado y más directo que “Flowers”: “Le dije a Julian, mi productor, que mis más satisfactorias grabaciones fueron con los Beatles. En esa época grabábamos de 10:30 de la mañana a las 13:30, entonces nos íbamos a comer y volvíamos de 14:30 hasta las 17h. Era como una jornada de trabajo. Y quería hacer lo mismo con este disco, y así lo hicimos. Para eso hace falta conocer bien las canciones… Algunas de las canciones que escucháis en el resultado final están grabadas en una toma”. 

Las sesiones transcurrieron a buen ritmo y el grupo terminó 22 canciones, pero apenas una docena de ellas acabaron incluyéndose en el LP final. “Peace In The Neighbourhood” , “Biker Like An Icon”, “Off The Ground”, “Looking For Changes”, “Hope Of Deliverance”, “Mistress And Maid”, “I Owe It All To You”, “Golden Earth Girl”, “The Lovers That Never Were”, “Get Out Of My Way”, “Winedark Open Sea”, “C’mon People”, “Long Leather Coat”, “Big Boys Bickering”, “Kicked Around No More”, “I Can’t Imagine”, “Keep Coming Back To Love”, “Down To The River”, “Style, Style”, “Sweet Sweet Memories”, “Soggy Noodle” y “Cosmically Conscious”… Y este,  la selección de canciones, es uno de los fallos de un LP sólido, pero no sobresaliente: muchas de las canciones descartadas para el LP (que fueron utilizadas como caras B de singles) son mucho mejores que algunas de las editadas como parte del álbum final. Y es que “Long Leather Coat“, la anti-política “Big Boys Bickering“, la encantadora pieza acústica “Down To The River” y sobre todo las excelentes “I Can’t Imagine“, “Style, Style” y “Sweet Sweet Memories” son mucho (pero mucho) mejores que “Looking For Changes”, “Peace In The Neighbourhood” y algún otro tema que acabó en la selección final del disco.

El caso es que el LP arranca con la alegre “Off The Ground“. Un correcto tema pop en el Paul juguetea con la electrónica. “Wix me preguntó si quería probar con una grabación computerizada como alternativa a todo ese material en vivo que estábamos produciendo. Le dije a todos que se tomaran un día libre y experimenté con una cancioncilla folk llamada Off The Ground”. Es un tema agradable y pegadizo no exento de calidad al que no termina de favorecer el exceso de azúcar en su estribillo. Buen arranque.

Looking For Changes“, con letra contra el maltrato animal incluida, no es ni mucho menos una mala canción (McCartney hace pocas de esas, la verdad sea dicha) pero es un rock bastante simplón y, a pesar de sus méritos, es uno de los temas que debería haber alternado su puesto con algunos de los descartes anteriormente mencionados. Mucho mejor resulta  “Hope Of Deliverance“, un tema simplemente redondo y el single más recordado del disco a pesar de tener sólo un relativo éxito en Reino Unido (nº18) y fracasar estrepitosamente en Estados Unidos (83). Muy clásica, muy Buddy Holly y muy buena.

Mejor, si cabe, resulta “Mistress & Maid“, otro fruto de la colaboración entre Macca y Costello y uno de los temas más beatle de la carrera en solitario de Paul. Con ecos del glorioso 1967, Paul y Elvis nos regalan una circense e inspirada melodía con una comprometida letra de tintes feministas. Una estupenda canción que eleva y mucho el nivel del LP.

Notable es también la dulce “I Owe It All To You“, merced a un efectivo arpegio y a un pegadizo estribillo que hace que la canción resulte muy agradable y sirva para coger fuerza para una nueva incursión en el rock con “Biker Like An Icon“, un sencillo corte roquero en el que los juegos de palabras destacan más que la melodía en sí pero que en conjunto resulta una buena canción, todo lo contrario que le ocurre a “Peace In The Neighbourhood“, un elegante pero soporífero tema que  la prodigiosa “Golden Earth Girl“, verdaderamente sobresaliente, compensa con creces. Una de las canciones más inspiradas del McCartney crepuscular y que rara vez aparece destacada. Evocadora y con una melodía intachable es otro de los puntos álgidos de un álbum que alcanza su cénit con la espectacular “The Lovers That Never Were“, la última joyita de la factoría McCartney-Costello.

Los clásicos compases rock de la olvidable “Get Out Of My Way“, un muy sencillo rock que no aporta demasiado (aunque tampoco molesta. a decir verdad), nos introducen en la parte final que arranca con la onírica “Winedark Open Sea“, una mágica canción con algunas partes sencillamente memorables. El gran final llega con la pomposa, “C’Mon People“, una ampulosa balada que aunque queda lejos de ser una mala canción (más bien es todo lo contrario), parece un futil intento de construir un nuevo “Hey Jude”…, lo mejor: el arreglo de cuerda de George Martin. No obstante, cuando parece que todo ha acabado, Paul rescata del baúl de canciones que se trajo en 1968 de la India,  “Cosmically Conscious“, un tema de absoluto sabor Beatle que ni siquiera aparece en los créditos y que es un estupendo fin de fiesta.

“Off The Ground” salió al mercado en Febrero de 1993  alcanzando un puesto número 5 en Inglaterra y obteniendo un notable éxito a nivel europeo y, algo menos, en el americano (número 17). La critica en general acogió bien un disco que no mantiene el excelso nivel de “Flowers In The Dirt” pero que tiene canciones estupendas como “Hope Of Deliverance”, “Mistress And Maid”, “I Owe It All To You”, “Golden Earth Girl”, “The Lovers That Never Were” o “Winedark Open Sea” y que podría haber sido mucho mejor de haberse incluido “I Can’t Imagine“, “Style, Style” o “Sweet Sweet Memories” que se utilizaron como caras B cuando tenían nivel de sobras para ser parte de álbum. Merece un notable en cualquier caso.

VALORACIÓN GUILLETEK: 7,5/10

Paul McCartney: “Give My Regards To Broad Street” (1984) (8/10)

No More Lonely Nights (McCartney)
Good Day Sunshine (Lennon-McCartney)
Yesterday (Lennon-McCartney)
Here, There And Everywhere (Lennon-McCartney)
Wanderlust (McCartney)
Ballroom Dancing (McCartney)
Silly Love Songs (McCartney)

Not Such A Bad Boy (McCartney)
No Values (McCartney)
For No One (Lennon-McCartney)
Eleanor Rigby (Lennon-McCartney)
Eleanor’s Dream (McCartney)
The Long And Winding Road (Lennon-McCartney)
No More Lonely Nights (Playout Version) (McCartney)

Las versiones casette y CD incluían además “So Bad” (McCartney) y “Good Night Princess” (McCartney), y las versiones de “Good Day Sunshine”, “Wanderlust”, “Eleanor’s Dream” and “No More Lonely Nights (Playout Version)” son más extensas.

Paul McCartney quería probar suerte de nuevo en el cine. Barajó varias ideas y, en un principio, iba a ser un rockodocumental al modo de “Get Back/Let It Be” en el que Paul y sus músicos de acompañamiento interpretarían nuevos temas y clásicos de los Beatles, de WIngs y de la carrera de Macca en solitario. La idea se arrojó a la papelera y Paul encargó al guionista Willy Russell que escribiera un argumento…, que tampoco fue del gusto de McCartney. Poco después contrató a otro guionista, Tom Stoppard, pero tampoco hubo suerte.

Finalmente, Paul se lió la manta a la cabeza y escribió el guión por su cuenta, creando una ligera historia sobre un músico al que roban las cintas máster de su último disco poco antes de su lanzamiento. La historia giraría en torno a las peripecias del músico -interpretado por el propio McCartney- y sus compañeros (Linda McCartney, Ringo Starr y Barbara Bach) para recuperar las cintas robadas. La película estaría salpicada de escenas musicales que la dotarían de un aire onírico. Esa era la idea…

El caso es que entre noviembre de 1982 y octubre de 1984 dedicaron 20 semanas no consecutivas a rodar las escenas de la película, las primeras siete semanas para las escenas dramáticas y las trece siguientes para los números musicales. Peter Webb sería el encargado del la dirección. La película no es más que un entrelazado de videoclips musicales unidos por un finísimo (y débil) hilo argumental.

El estreno generó mucha expectación, pero, no nos engañemos, la película es muy mala. La crítica la destrozó y fue el fracaso cinematográfico más destacado del año 1984. No obstante, toda película necesita una banda sonora y, en el caso de una película musical, más aún…

En este caso el LP es más un grandes éxitos que un nuevo disco. Macca incluye cuatro canciones nuevas (cinco en la versión CD y cassete), dos canciones de “Tug of war”, una de Wings y…¡¡seis de los Beatles!! Todas las canciones antiguas fueron nuevamente grabadas desde cero. El LP, editado en octubre de 1984, tuvo mucho éxito en Inglaterra (número 1) y pasó bastante desapercibido en Estados Unidos (21).

Aunque las musas cinematográficas parecieron dar la espalda a Paul, las musicales estaban más que controladas, de hecho, el disco arranca con una de las nuevas canciones: “No More Lonely Nights“, una de las mejores baladas de su carrera, y eso, tratándose de McCartney es mucho decir. Grabada en una sesión de poco más de tres horas y con el Pink Floyd David Gilmour a la guitarra, se convirtió en un megahit transatlántico que casi por si sola hace que merezca la pena de un LP que, no nos preocupemos, tiene mucho más que ofrecer. La canción es una obra de arte de la melodía, es emotiva sin resultar empalagosa y todo lo que en ella suena lo hace de forma pluscuamperfecta. Imagen

 La primera de las “revisiones” de temas Beatle en aparecer en el LP es “Good Day Sunshine“, el fabuloso tema que Paul compuso para el LP “Revolver” de 1966. En esta ocasión McCartney toca todo salvo el piano -a cargo de George Martin- y también ejecuta todas las voces. Las diferencias con la versión original de 1966 son mínimas salvo las lógicas en cuanto a calidad de sonido. A continuación, Paul nos ofrece un excelso medley entre tres de las mejores baladas de su carrera “Yesterday”/”Here There & Everywhere”/”Wanderlust“, las dos primeras provenientes de su carrera Beatle (pertenecientes al LP “Help” de 1965 y “Revolver” de 1966) y la última de su su álbum en solitario “Tug Of War” de 1982. A diferencia de lo que ocurría en “Good Day Sunshine”, las nuevas versiones difieren en mucho de las originales merced al nuevo arreglo de viento que George Martin escribió para ambas. En cuanto a “Wanderlust”, con Ringo a los tambores,  también estrena una partitura del siempre acertado Martin.

Pau, con Ringo a la batería y el Led Zeppelin John Paul Jones interpreta “Ballroom Dancing” de su LP “Tug Of War” de 1982, en una versión bastante fiel al original que sólo difiere en la parte instrumental, sensiblemente, más dura. La cara A concluye con una versión de un éxito de Paul y sus  Wings en 1976: la archiconocida “Silly Love Songs“, prácticamente calcada a la original aunque dotada de cierto aire funky.

Y arrancamos la cara B con dos estrenos “Not Such A Bad Boy” y “No Values“, dos notables y animados números que recuerdan en su sonido eléctrico al álbum final de Wings “Back To The Egg”. Dos buenas canciones (en especial la segunda) que demuestran que las musas no habían abandonado al bueno de Macca, si bien dichas musas fueron mucho más generosas en tiempos pretéritos, como demuestra la excelente revisión de “For No One“, muy fiel de nuevo a la original de 1966 incluida en el LP “Revolver”.

También a “Revolver” pertenecía la versión primigenia de “Eleanor Rigby” que, tras desplegar toda su sobresaliente calidad, se extiende en “Eleanor’s Dream“, una brillante pieza clásica compuesta por Paul y arreglada por George Martin. Otro de los puntos álgidos del álbum.

Sorprende especialmente la revisión de “The Long And Winding Road“, puesto que Paul, a pesar de introducir arreglos nuevos (saxofón, coros y teclados varios) respeta muchos de los por él en su momento tan criticados arreglos de Phil Spector aunuqe aquí aparecen, eso sí, de forma mucho más atenuada. También es sorprendente la no comparecencia de Ringo tras la batería que, de hecho, no aparece en ninguna de las revisiones de los temas de los Beatles del disco. En palabras del propio Paul, “Ringo se negó a participar en las canciones de la época de los Beatles, yo quería que lo hiciera, pero se negó. Supongo que quería evitar comparaciones entre versiones. A mí eso me da igual. Son mis canciones y no me vou a avergonzar de nada de lo que he escrito”. De hecho, se rumorea que en el plan original, figuraban versiones de “Hey Jude” y “The Fool On The Hill”.

La verdad es que, hasta aquí, bien sea por la incuestionable calidad de los clásicos o por la sobresaliente aportación de las nuevas canciones, el LP es irreprochable, lástima de la patochada que supone la versión pseudo-dance de “No More Lonely Nights” que bajo el título de “Playout Version“, supone el único punto bajo de un fantástico LP, Mejor hubiera sido incluir en el LP la extraordinaria pieza a lo años 20 “Goodnight Princess” que aparecía en las versiones CD y casette. Imposible no recordar alguna peli de Woody Allen al escucharla.

Entonces, ¿cómo puntuamos este disco?, las canciones nuevas son muy buenas…, pero sólo son tres… El resto son correctas revisiones aunque bien es cierto que no aportan nada nuevo. Si el material fuera nuevo, sería un álbum de sobresaliente alto…, pero no lo es…, aunque no es menos cierto que el menda que lo firma ha sido capaz de componer “Yesterday”, “Here, There And Everywhere”, “For No One”, “Eleanor Rigby”,  “Wanderlust” y “The Long And Winding Road” y encima ahora se destapa con la gloriosa “No More Lonely Nights”… y todas están en el disco. Para mí, es un discazo, una especie de extraño recopilatorio que, si bien demuestra cierta complacencia por parte de Paul, no deja de ser una auténtica gozada para los sentidos

VALORACIÓN GUILLETEK: 8/10

Paul McCartney: “Pipes Of Peace” (1983) (6,5/10)

Pipes Of Peace (McCartney)
Say Say Say (McCartney-Jackson)
The Other Me (McCartney)
Keep Under Cover (McCartney)
So Bad (McCartney)

The Man (McCartney-Jackson)
Sweetest Little Show (McCartney)
Average Person (McCartney)
Hey Hey (McCartney-Clarke)
Tug Of Peace (McCartney)
Through Our Love (McCartney)

En un principio “Tug Of War”, el fabuloso disco que McCartney editó en 1982, estaba destinado a ser un doble LP. El concepto era enfrentar canciones de tono melancólico a otras más alegres y contraponerlas. Finalmente, se decidió que “Tug Of War” fuera un disco simple con lo que Paul se encontró con mucho material excedente que no quiso desaprovechar, por lo que, más la mitad de de las canciones incluidas en este “Pipes Of  Peace”, provienen de las sesiones del álbum de 1982.

El elenco de músicos que aparecen en el LP es básicamente el mismo que el que grabó “Tug Of War” -Ringo Starr incluido- y George Martin vuelve a estar al mando de la mesa de mezclas, sin embargo el Imagensonido es mucho más contemporáneo y menos exquisito que el del LP anterior. En ello tuvo mucho que ver el guitarrista y líder de 10cc Eric Stewart y sobre, todo, la colaboración de Michael Jackson.

Jackson, por entonces la estrella más rutilante del momento tras la edición de “Thriller” ya había colaborado previamente con McCartney en la ñoña “The Girl Is Mine” (incluida en el citado “Thriller”) y había incluido una versión del “Girlfriend” de Paul en su LP “Off The Wall”. Paul solicitó su colaboración y, juntos, compusieron un par de canciones que se incluirían finalmente en este “Pipes Of Peace”. Ambos músicos tuvieron una excelente relación hasta 1985, cuando su amistad se truncó abruptamente una vez  Jackson compró los derechos de edición las canciones de los Beatles

ATV propietaria de los derechos había decidido vender los derechos de edición de las canciones de Lennon y McCartney, y se pusieron en contacto con McCartney al que le ofrecieron el catálogo por 20 millones de dólares. Paul aceptó la oferta pero dijo que iba a llamar a Yoko Ono para comprarlo a medias, como condescendencia con la viuda del coautor del catálogo, John.  Yoko aceptó pero dijo que intentaría renegociar el precio y McCartney creyó que merecería la pena que lo intentara.

Entre tanto, un día hablando, Paul recomendó a Jackson que debería introducirse en el mundo de la edición musical (Paul era todo un experto y ya había comprado el catálogo de gente como Buddy Holly)… Michael Jackson, millonario absoluto por las ventas de “Thriller”, ofreció sin previo aviso más de 47 millones de dólares por toda la empresa ATV, incluyendo el catálogo de The Beatles…, al día siguiente Michael llamó a McCartney: “He comprado tus canciones” Desgraciadamente, Jackson enseguida empezó a hacer un uso dudoso de los derechos: en 1984 Nike lanzó una campaña de zapatillas con “Revolution” como melodía…Una canción que resumía el sentimiento rebelde de una época, era un vehículo mercantil en los 80… Paul nunca volvió a hablar a Michael Jacson y le criticó en múltiples entrevistas.

Sea como fuere, la colaboración entre ambos músicos generó un fantástico single de adelanto para el LP: la funky “Say, Say, Say“. La canción fue un megahit mundial en  octubre de 1983 (número 2 en Inglaterra y 1 en USA), apoyado por un muy difundido videoclip. Un clásico, que ayudó mucho al posterior lanzamiento del LP

Finalmente el decimosegundio Lp de estudio post-Beatle de Paul McCartney (quinto bajo su nombre en solitario) vio la luz en octubre de 1983. La crítica lo recibió de forma tibia y tuvo un éxito relativo, ya que fue número 4 en Inglaterra pero sólo número 15 en Estados Unidos, marcando el comienzo del declive comercial en Estados Unidos de McCartney. La comparación con el excelso “Tug Of War” no favoreció a un LP que, aunque tiene muy buenos momentos, dista mucho de ser brillante. En absoluto se trata de un mal álbum, pero, a pesar de la excelencia de sus singles, resulta anodino y en pocos aspectos memorable.

Y eso que el arranque es sobresaliente con la fabulosa “Pipes Of Peace“, una extraordinaria canción pop de aires reggae con mensaje pacifista. Esta fantástica canción fue editada con enorme éxito como single en Inglaterra en diciembre de 1983 apoyada por un no menos genial videoclip rememorando la famosa tregua del Día de Navidad de 1914 entre las tropas inglesas y alemanas. Simplemente maravillosa. Un número 1 en toda regla.

El buen tono se mantiene con el hit “Say, Say, Say“, el mejor fruto de la colaboración McCartney-Jackson, y hace imaginar un disco de gran altura pero “The Other Me” empieza a poner las cosas en su sitio. ¿Se trata de una mala canción?, en absoluto, es agradable, melódica, impecablemente interpretada…, pero hablamos de Paul McCartney, si acaso el más importante creador de melodías de la historia del rock. Sabe a poco. Algo parecido ocurre con “Keep Under Cover“, en la que McCartney parece ser abducido por la ELO en un correcto pop que tampoco parece llegar a ningún sitio y al que parece sentarle mejor una producción menos recargada (tal y como puede escucharse en algunas demos de estudio).

La cara A se cierra con la elegante y azucaradísisma balada “So Bad“, ñoña a más no poder pero con una excelente melodía. Fue la canción elegida como segundo single en Estados Unidos, en lugra de “Pipes Of Peace” y fracasó comercialmente apenas alcanzando un Top-30. Una bonita canción con una memorable línea de bajo.

La cara B se abre con “The Man” un nuevo dueto con Michael Jackson que, aunque no es ninguna joya, suena “muy de 1983” y debió ser editada como single para aprovechar su tirón comercial…, ¿como canción?, olvidable.

Sweetest Little Show” es una de esas canciones que a Paul se le caen de los bolsillos. McCartney es frecuentemente indulgente con su producción y este tipo de canciones lo demuestran, el fragmento acústico instrumental a mitad del tema es lo mejor de una canción que tiene tantos aspectos destacables como criticables: ninguno. Igual de ligera resulta “Average Person“, insisto, ninguna canción de este disco es mala, pero tampoco ninguna -exceptuando cuatro canciones- están a la altura de su autor.

Afrontamos la recta final con el disfrutable instrumental “Hey Hey” obra de McCartney y el excelente bajista Stanley Clarke, antes de llegar a la experimental “Tug Of Peace” en un estilo muy afro-funk y en la que Paul juega con fragmentos de “Tug Of War” adelantando técnicas propias del tecno-rap.

El honor de cerra el Lp corresponde a la pomposa pero notable “Through Our Love“, quizás ligeramente sobreproducida pero de indudable calidad. Y este es el punto final a un Lp que te deja sensaciones encontradas: tienes la sensación de haber escuchado grandes canciones (“Pipes Of Peace”, “Say Say Say” y, en menor medida, “So Bad” y “Through Our Love”), pero también tienes cierta sensación de aburrimiento…, no puedes afirmar que tal o cual canción es mala…, pero pasadas unas semanas tampoco vas a recordar la mayoría…

Siempre he pensado que este era un “disco de trabajo”, con el que Paul quiso aprovechar el material sobrante del sobresaliente “Tug Of War” y ganar tiempo mientras preparaba su gran proyecto en esta primera mitad de los 80: su debut cinematográfico con “Give My Regards To Broad Street”

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 6,5/10

Paul McCartney: “Tug Of War” (1982) (9,5/10)

Tug Of War (McCartney)
Take It Away (McCartney)
Somebody Who Cares (McCartney)
What’s That You’re Doing (McCartney-Wonder)
Here Today (McCartney)
Ballroom Dancing (McCartney)
The Pound Is Sinking (McCartney)
Wanderlust (McCartney)
Get It (McCartney)
Be What You See (Link) (McCartney)
Dress Me Up As A Robber (McCartney)
Ebony And Ivory (McCartney)

Tras el escarceo en solitario que supuso “McCartney II” (1980), la idea de Paul era lanzar un nuevo álbum con sus Wings y volver a contar con el productor de los Beatles, George Martin: “llevaba sin trabajar con George desde que lo hicimos en “Live And Let Die” y, ya sabes, me gusta su trabajo como productor, así que lo llamé y a él también le apetecía…, tan simple como eso. La idea era que produjera el siguiente álbum de Wings”.

En julio de 1980 Paul y Linda estuvieron trabajando en el nuevo álbum de Ringo Starr “Stop And Smell The Roses” y, en Agosto del mismo año, Paul y Denny se encerraron en casa de los McCartney para grabar algunas demos. Muchas de ellas acabaron formando parte de este “Tug Of War” (“Ballroom Dancing”, “Take It Away”, “Dress Me Up As A Robber”, “The Pound Is Sinking”, “Dress Me Up As A Robber”, “Ebony And Ivory”, “Wanderlust”), otras se editaron tiempo después, (“Keep Under Cover“, “Average Person“,  “Sweetest Little Show” y “We All Stand Together“) y otras quedaron inéditas (“The Unbelievable Experience“,  “Give Us A Chord Roy“, “Seems Like Old Times” y  la divertida y notable “Take Her Back Jack“). Pero George aunque elogió parte del material, animó a McCartney a que compusiera más: “Me dijo, mira llevas siendo demasiado tiempo tu propio jefe, si vamos a trabajar juntos tienes que aceptar mis críticas, puede que no te guste pero, así, funcionará”.

Con nuevos temas, las sesiones comenzaron en diciembre de 1980 pero Laurence Juber y Steve Holly no llegaron a incorporarse tras anunciar que abandonaban el grupo. Paul, Denny y Linda estaban decididos a seguir juntos cuando en la mañana del 9 de diciembre de 1980, McCartney se despertó con la terrible noticia: John Lennon, su eterno compañero, había sido asesinado en Nueva York. La relación de Paul y John había pasado de su inquebrantable amistad en los 60 a su encarnizada enemistad de la primera mitad de los 70. Desde 1975 su relación se había normalizado y, aunque no era lo de antes, era cordial y amigable. John había muerto y a Paul no se le ocurrió nada mejor que irse a trabajar. Después de comer, en el estudio, llamó a Yoko para ofrecer sus condolencias, la esposa de Lennon le hizo saber el cariño que su difunto amigo aún sentía por él (John te quería, te quería mucho”…). Cuando dejó el estudio, bien avanzada la tarde, se encontró con decenas de periodistas. Sus primeras declaraciones fueron: “Estoy muy conmovido, ya sabes, es una noticia terrible… He pasado el día en el estudio escuchando nuevo material porque no tenía ganas de quedarme sentado en casa…”. Cuando le preguntaron por cuándo se enteró de la noticia, contestó: “Por la mañana, en algún momento”, y preguntó a los periodistas si todos lo sabían, a lo que contestaron que sí. McCartney dijo entonces: “Es un fastidio, ¿No es así?” (vídeo). Estas declaraciones fueron publicadas, y su  gesto fue muy criticado.  Cuando llegó a casa se sentó a ver las noticias  y lloró amargamante junto a su familia. . Pocos meses después, en una entrevista de televisión, Paul apenas puede contener las lágrimas al escuchar “Beautiful Boy” (vídeo).

Paul no volvió al estudio hasta el 14 de diciembre, pero las sesiones se pararon por las fiestas navideñas y no se retomaron hasta febrero de 1981. Dave Mattacks se incorporó en la batería junto a Linda, Paul y Denny pero, a sugerencia de George Martin, se decidió que era absurdo restringirse a los miembros de un grupo y que debería utilizar al músico que mejor pudiera interpretar la canción en su instrumento. De esta forma, se incorporaron los baterías Adrian Sheppard, Campbell Maloney, Steve Gadd, y el bajista Stanley Clarke. Poco después, Paul decidió que estaría bien invitar a algunos camaradas para que aparecieran como “estrellas invitadas” y, así, Ringo Starr, Stevie Wonder y Carl Perkins se unieron al plantel.

Obviamente este ya no era el disco de un grupo y, en abril de 1981, se anuncia la separación oficial de Wings y Denny abandona el estudio siendo sustituido por el 10cc Eric Stewart. Concluidas las sesiones, Paul tenía material para un disco doble, pero, bajo consejo de George Martin, decidió hacer una selección y editar un LP sencillo. Al final, el proyecto se conviertió en el cuarto trabajo de McCartney en solitario y, bajo el titulo definitivo de “Tug Of War”, se editó en abril de 1982 con un éxito en arrollador en todo el mundo (nº1 en USA e Inglaterra). La crítica aclamó el disco (Rolling Stone le dio 5 estrellas y habló de “la obra maestra quien siempre supimos que Paul McCartney podía grabar”) y las ventas fueron espectaculares. Y es que estamos ante un disco es sencillamente maravilloso, redondo, sin fisuras. Está muy trabajado y,al no tener que estar limitado a una pequeña banda y poder contar con músicos de sesión de gran nivel y,  el LP roza la exquisitez a nivel de arreglos e interpretación. Quizás se puede achacar que es un LP muy tranquilo y falto de algún tema un poco más brioso.

A nivel de composición, Paul está en una forma excelente y construye un buen puñado de melodías sobresalientes que brillan ya desde el principio con la fantástica canción que da título al LP.  “Tug Of War” es una balada con un grandilocuente fondo orquestal que la enriquece y hace destacar su excelsa melodía. Gran forma de arrancar…, pero es que, el genial pop de cadencias reggae que nos oferta “Take It Away” (con Ringo tras los tambores, por cierto), no hace sino confirmar las expectativas: estamos ante algo grande.

Pero, por si era poco, Macca nos chuta una sobredosis de melancolía con “Somebody Who Cares“, otra vez un sobresaliente corte de pop mccartiano arreglado con un gusto pasmoso, para después levantarnos de la silla con un funky escrito tête à tête con el maestro del género, Stevie Wonder, “What’s That You’re Doing?”. La verdad es que suena mucho más Wonder que a McCartney…, pero es una gozada.

Una cara A para el recuerdo concluye de la mejor forma posible con “Here Today“, el sentido homenaje de Paul a su amigo John tras su muerte. La letra es suficientemente explícita: “Y si dijera que yo realmente te conocía bien, ¿cual sería tu respuesta si estuvieras aquí hoy? / Pues, conociéndote, probablemente te reirías y dirías  que nosotros somos polos opuestos …si estuvieras aquí hoy… /  Pero, en lo que a mí respecta, aún recuerdo como era antes  y ya no puedo contener las lágrimas más… te quiero… / ¿Recuerdas cuando nos conocimos?, supongo que se podría decir que nos hacíamos los duros, no entendíamos nada, pero siempre podíamos cantar / ¿Recuerdas aquella noche en que lloramos porque ya no había ninguna razón para guardarlo todo dentro?  Nunca entendimos ni una palabra, pero siempre estabas allí con una sonrisa /  Y si dijera que realmente te quería y que me alegraría de que aparecieras, así, estarías hoy aquí , como estás en mi canción“… Sin palabras… Mucha gente ha querido ver en esta canción un “segundo Yesterday”, el tratamiento musical y el arreglo de Martin es, intencionalmente,  muy parecido.

Una de las pocas concesiones al rock del disco es la efectiva “Ballroom Dancing“, la canción más movida del disco. McCartney juega con su amplio registro vocal en un buen corte rock que refresca el tono hasta aquí maravillosamente melancólico del LP. No obstante el maravilloso aire tristón del disco vuelve con la soberbia “The Pound Is Sinking“, una genial canción-río de Paul que es pop en estado puro. Una buena línea de bajo -a cargo de Stanley Clarke- y una brillante guitarra eléctrica del propio Paul refuerzan este tema en el que McCartney se burla del mercado monetario.

El punto álgido del LP llega con la extraordinaria “Wanderlust“, incomprensiblemente no lanzada como single y una de las mejores canciones que McCartney ha escrito en su carrera… incluido su periodo Beatle. Un clásico nunca suficientemente ponderado. No conozco muchas canciones mejores, una obra maestra.  Con “Get It“,  volvemos a relajar el tono y escuchamos a Paul y a Carl Perkins  cantar un fantástico y desenfadado country-rock. Excelente.

Nos dirigimos hacia el final del disco a través de un pequeño e interesante puente  -“Be What You See“-  de apenas treinta segundos antes de llegar a “Dress Me Up As A Robber“, una extraña y rítmica canción que, sin duda,  es de lo más flojo de un disco sobresaliente…, aunque marca el camino de futuras sonoridades, ¿no, Jamiroquai?

El gran final llega con la archiconocida “Ebony and Ivory“,  un megaéxito planetario que Paul compuso y luego interpretó junto a a Stevie Wonder. Todos la hemos oído mil veces, es uno de los himnos anti racismo más populares que se han compuesto y un número uno mundial. Su exceso de popularidad y su aire radioformulero no pueden ocultar una notable melodía y un mítico dúo entre dos de los más grandes músicos sobre la faz de la Tierra.

Y así concluye un disco sobresaliente, brillante en lo musical y estimulantemente melancólico. Una joya atemporal que, a pesar de su enorme éxito comercial en 1982, el tiempo no ha tratado con la justicia que merece negándole el sitio que merece entre los mejores álbumes de la historia.
VALORACIÓN GUILLETEK: 9,5/10

The Beatles. Capítulo 23 (2004-2009). Del Circo del Sol a la Gran Remasterización.

El 26 junio de 2004, Paul y su banda cerraron el prestigioso festival de Glastonbury, consiguiendo un absoluto éxito de crítica y público. Fue uno e esos momentos que, sin saber por qué, hacen que algo cambie. Las críticas (BBC, NME, Melody Maker etc. ) fueron absolutamente elogiosas: “McCartney da una lección”, “Parece que los Gallaguer tienen mucho que aprender de este abuelete de 62 años”. Una nueva generación de jóvenes impúberes alucina en colores con el desparrame de energía y calidad musical que llega desde el escenario, sólo hay que echarle un ojo a este “Helter Skelter” para comprobarlo. McCartney gozó de un gran prestigio en los 70, tras la separación de los Beatles, que perdió en los 80 y que empezó a recuperar desde mediados de los 90. En 2004 ya había recuperado definitivamente su sitio, y sabedor de ello, se disponía a grabar un álbum que lo confirmara.

Entretanto, en septiembre de 2004 y a instancias de Yoko, se edita “Acoustic. El álbum es una colección de grabaciones caseras, de estudio o en directo interpretadas por John sin más ayuda que su guitarra acústica. Como todo lo que ha salido de los archivos del inconmensurable talento de John, no está exento de calidad, pero este disco no mantiene el nivel y la crítica fue durísima tratándolo de “chaladura oportunista“. Como disco pirata hubiera sido válido, como lanzamiento comercial, no. El problema es que, salvo “Working Class Hero” (extraída del “Sometimes in NYC”) y las versiones acústicas en directo de “Luck of the irish”, “John Sinclair” e “Imagine”, lo demás son maquetas de John es su casa, con su grabador y su guitarra. Es música de estar por casa, con una interpretación instrumental y vocal muy floja.  En cualquier caso hay buenos momentos, como la bonita versión alternativa de “Dear Yoko“, pero se ven superados por momentos momentos anodinos o directamente mediocres (“Cold Turkey“).  Flaco favor se hace a la memoria de Lennon engordando su discografía con trabajos de este tipo. Alcanzó un puesto 31 en listas

Mientras seguía preparando su nuevo álbum de estudio, Paul colaboró con el DJ Hellraiser (que fue quien preparó la música que amenizaba el espectáculo previo a los conciertos de Macca durante la gira de 2004) en la edición de “Twin Freaks” en junio de 2005. Se trata de un disco de remezclas de canciones de Paul que no deja de ser una mera curiosidad, aunque fue bien acogido por la crítica y “Really Love You” se editó como single de 12″ con cierto predicamento dentro de la escena electrónica.

En el mismo mes de junio, Ringo edita “Choose Love“, un nuevo disco de estudio con el que el batería vuelve a recibir buenas reseñas en medios musicales y que, de nuevo, vuelve a fracasar comercialmente a pesar de tener temas muy valorables como la homónima “Choose Love” (con múltiples referencias a los Beatles), “Oh My Lord” o “Don’t Hung Up” (con la Pretender Chrissie Hynde).

No obstante, lo más reseñable de este 2005, llegaría en septiembre con la edición de “Chaos and Creation in the Backyard” (enlace a crítica en Guilletek’s), el mejor álbum del Paul McCartney post-Wings junto a los fabulosos “Tug Of War” y “Flaming Pie”. Para este disco, Paul prescinde de su banda y se propone grabar todos los instrumentos y hacer todas las voces, tal y como hieciera en 1970 con “McCartney I” y en 1980 con “McCartney II”. De hecho, en muchos sentidos, este disco podría haber sido un “McCartney III”.

Imagen

Paul reclutó para este disco al que fuera productor de Beck, Radiohead y Travis, Nigel Godrich y el resultado es excelso en cuanto a atmósfera y ambientes. Godrich tuvo los arrestos de criticar abiertamente el trabajo de Paul, no sin cierta dosis de miedo (“mi primera reacción fue de terror, no sólo porque era una persona muy importante a la que le estaba diciendo “oye, esto no me gusta”, sino también porque no estaba seguro de si él estaba dispuesto a trabajar con estas sucias manos”).

Las críticas fueron muy elogiosas de forma unánime y hablaron de “el mejor disco de McCartney en solitario”, “un renacer creativo del ex-Beatle” y recibió varias nominaciones a los Grammy, entre ellas la de mejor álbum. Es, en definitiva, un fabuloso álbum al que sólo se le puede achacar la falta de algún tema más rockero que corte la tendencia piano-acústica que sigue durante todo el disco. Temas como el single  “Fine Line“, la oscura “At The Mercy“, la excelsa “Jenny Wrenn” (“hija de “Blackbird” en palabras del propio Paul), el fabuloso pop de “Friends To Go” (dedicada a George Harrison) y  “Too Much Rain“, las beateleras “English Tea” y “Promise To You Girl“, la delicadeza de “A Certain Softness” o la genialidad romántica de “This Never Happened Before“, dejan a las claras que el McCartney del siglo XXI tiene mucho que decir a pesar de su ya avanzada edad. Un disco imprescindible que devolvió a McCartney a la senda del éxito (número 6 en USA y UK)

El éxito del álbum fue, además, una excelente excusa para que, en  septiembre de 2005 , Paul y su banda comenzaran una nueva gira americana: The US TOUR. Treinta y siete conciertos en dos meses y 60.000.000 de dólares de recaudación. A su repertorio habitual, McCartney añadió temas de su nuevo disco (“Fine Line“, “Jenny Wrenn“, “Follow Me” y “English Tea“), temas de su carrera en solitario que jamás había tocado en directo como “Too Many People” y nuevas perlas del repertorio de los Beatles que no había interpretado nunca en directo en solitario (“I’ll Get You“, “I Will“, “Till There Was You“, “For No One“, “Fixing a Hole“, “Please Please Me“).

En octubre de este 2005, se edita un nuevo recopilatorio de la carrera en solitario de John Lennon: “Working Class Hero: The Definitive Lennon“, una estupenda compilación de 2 cd’s que fue editada el día en que John hubiera compuesto 65 años y que posiblemente sea la más completa que se haya editado. Muchas de las canciones fueron remezcladas y remasterizadas para la ocasión mejorando sensiblemente su sonido. El disco obtuvo éxito comercial en Inglaterra (número 11) y fue un rotundo fracaso en Estados Unidos (135).

El matrimonio de Paul y Heather, a pesar de tener sólo 4 años de antigüedad y de haber tenido como resultado el nacimiento de la cuarta hija biológica de Paul -Beatrice-, no funcionaba. Mills y McCartney se separaron oficialmente en mayo de 2006, con un comunicado en el que ambos señalaban que la separación transcurriría de forma “amistosa”. Al mismo tiempo, se lamentaron de que no haya sido respetada su intimidad. “Cada vez nos resultó más difícil llevar adelante una relación normal cuando constantemente se estaba interfiriendo en nuestra vida privada. Para toda pareja una separación ya es lo suficientemente difícil. Pero para aquella que debe pasar por esto en público, con una hija pequeña, supone un enorme estrés”. Sin embargo, al poco tiempo, Heather comenzó a conceder entrevistas a los medios del corazón afirmando ser una víctima de Stela,  “la celosa y malvada hija de Paul que quiso separarnos”, que “Paul a menudo se emborrachaba y fuma muchos porros”, e incluso acusó a McCartney de maltrato físico y psicológico.

Pero Mills no midió con quien se estaba metiendo. Macca era, es y será una institución casi sagrada en Gran Bretaña, “el beatle-Paul”… Mills comenzó a recibir duras críticas “prostituta”, “busca fortunas”, “bruja”, “ladrona”, entre otras lindezas. Se avecinaba un divorcio movido…

Pero volvamos al tema, los Beatles estaban de actualidad en julio de 2006. En esta ocasión se trataba del estreno de un espectáculo del Circo del Sol con la música de los Beatles como tema principal: “Love”. El proyecto nace de la amistad de George con el fundador del circo canadiense, Guy Laliberte. Harrison, antes de morir, acordó con el resto de Los Beatles y  Yoko Ono, la posibilidad de montar un show que tuviera como banda sonora la música del grupo y como protagonistas principales a los personajes de las canciones. Apple y El Circo del Sol

Para realizar la banda sonora -fundamental para el espectáculo-, Apple y el Circo del Sol  contrataron a George Martin y su hijo Giles para que hicieran las mezclas del álbum. Y es que la banda sonora debería componerse  de forma que cada tema sería mezclado incorporando partes de otros temas en busca de ambientes o atmósferas especiales. Los Martin trabajaron casi dos años en el proyecto…, pero el resultado mereció la pena.

Paul, Ringo y su esposa Bárbara, y las viudas de George y John -Olivia y Yoko- acudieron a la premiere del espectáculo en Las Vegas. Tampoco la primera esposa de Lennon, Cynthia,  su hijo Julian, y el hijo de George -Dhani-, quisieron perdérselo.

Fue todo un éxito. Al finalizar la obra, McCartney subió al escenario y gritó “¡Esto va por John y George!”. Ringo, por su parte, dijo: “fue emotivo porque dos de nosotros no estaban aquí”. El show, cargado de acrobacias extremas, complicados trajes y efectos especiales, recibió buenas críticas. El diario británico “Daily Telegraph” calificó “Love” como un espectáculo “casi indecorosamente espectacular y muy emocionante”, mientras que el “Toronto Star” afirmó que se trataba de “el hasta ahora mejor show del Cirque du Soleil. Es inolvidable“. Hoy en día sigue representándose

Intentando abstraerse de todo el follón mediático de su separación, Paul se pone a trabajar en su nuevo trabajo de música clásica, “Ecce Cor Meum” que habría de editarse en septiembre de 2006. McCartney vuelve al formato de oratorio en este ya su cuarto álbum clásico y obtiene críticas muy favorables y un segundo puesto en la lista de discos de música clásica, como muestra podéis escuchar su angelical segundo movimiento “Gratia“.

El mismo mes en el que se editó “Ecce Cor Meum”, se estrena el documental “The U.S. vs. John Lennon sobre los problemas de John con la Administración Nixon a causa de su activismo político-pacifista. La película cómo la Casa Blanca usó la amenaza de deportación para tener controlado al incómodo Lennon e ilustra cómo escuchaban sus conversaciones por teléfono y era vigilado noche y día. Muy interesante y extremadamente inquietante, a partes iguales.

El documental se acompaño con la edición de un CD a modo de banda sonora que contenía las canciones de mensaje más polémico de la carrera de John.  A pesar de ser, sin duda, el menos comercial de todos los recopilatorios que se han editado sobre la trayectoria de John, obtuvo un notable puesto 19 en listas.

En noviembre  se edita la banda sonora del espectáculo de los Beatles y el Circo del Sol, “Love“, que se había estrenado en el verano de este mismo 2006. George Martín y su hijo mezclaron las canciones utilizando las cintas máster originales en colaboración con el Cirque du Soleil. “Tomamos todas las cintas originales del catálogo de The Beatles. Las de cuatro pistas, de ocho pistas y de dos pistas y utilizamos esta gama de sonidos y de la música para crear una base sonora. Es una nueva experiencia, un nuevo modo de volver a vivir a Los Beatles”.

Realmente nunca se pensó que “Love” acabara siendo un disco. En realidad, los Martin se dedicaron a “jugar” con canciones y fragmentos de éstas intentando (y logrando) crear sugerentes ambientes sonoros-beatle.  El resultado satisfizo tanto a los productores como a McCartney, Ringo y las viudas de George y John. Estaba claro que de ahí tenía que salir un disco, “La música fue originalmente diseñada para el show ‘Love’ en Las Vegas. Pero al hacer esto hemos creado un nuevo álbum de The Beatles“, dijo Martin. “The Beatles siempre buscaron otros modos de expresión de ellos mismos y esto es otro paso adelante”, señaló.

El disco arranca con “Because“, versión “a capella” (con el sugerente acompañamiento de unos lejanos trinos de aves) de la que posiblemente sea la mejor interpretación vocal de los de Liverpool cantando a voces. Desnuda y encantadora. De repente el acorde inicial de “A Hard Day’s Night” da paso al solo de batería (y parte del solo de guitarra) de “Carry That Weight” e introduce una mejoradísima versión (a nivel de sonido) de “Get Back / Glass Onion“, fusión de ambas canciones (con toques de “Hello Goodbye”) a modo de puente para llegar a una excelsa versión de “Eleanor Rigby” que, básicamente, cambia el orden de estrofas y estribillos y se funde en una limpísima y breve versión de “Julia”.

Las versiones de “I Am The Walrus” y  “I Want To Hold Your Hand” son menos sorprendentes sino fuera por el inmejorable sonido, en especial, de la segunda. Las verdaderas sorpresas llegan con “Drive My Car” / “The Word” / “What You’re Doing” que se funde con una naturalidad absoluta -y con el solo de “Taxman” por en medio- con “What You’re Doing” para desembocar en “The Word”. Simplemente acojonante.

Gnik Nus“, es, como su propio nombre indica, “Sun King” al revés apoyada sobre los sitares de “Getting Better” y sirve de entrada a una sobrecogedora “Something” que descansa sobre un discreto fondo orquestal hasta fundirse con un fragmento de “Blue Jay Way” con elementos de “Nowhere Man”. Con “Being for the Benefit of Mr. Kite!” / “I Want You (She`s So Heavy)” / “Helter Skelter” llegamos a otro momentazo, el clásico de Sgt Pepper’s se funde con “I Want You” y los gritos de McCartney en “Helter Skelter”.

“Help!”, suena simplemente perfecta y abre el debate de si sería un crimen o no remezclar de nuevo las cintas originales en lugar de sólo remasterizarlas; yo abogo por lo primero tras escuchar este disco. “Blackbird” / “Yesterday“, fusiona la intro de la canción de 1968 con el clásico de los clásicos beatle a la que Martin retoca brevemente el arreglo de cuerda. Mucho más curiosa resulta “Strawberry Fields Forever” y como describe la evolución de uno de los grandes clásicos de la historia. Pasa del encanto acústico de la “Toma 1” original, se funde con la mítica (para fans) “Toma 7” (la de los coros) para acabar llegando a la versión definitiva que todos conocemos y que suena mejor que nunca. Luego se introducen nada más y nada menos que las trompetas de “Sgt pepper’s”, el solo de trompeta de “Penny Lane”, el de clavicordio de “Piggies”, el de “In my life” y el final de “Hello Goodbye”. Casi nada…

Within You Without You“, nos ofrece el tema hindú de George con la batería e introducción de “Tomorrow Never Knows”, mientras en la remezcla de “Lucy In The Sky With Diamonds” vemos como se introduce el misterioso instrumento hindú que aparecía en “Baby You’re a Richman” en el estribillo. Algunos platos al revés y diversos efectos dan fin a la canción. En “Octopus’ Garden” los primeros versos cuajan con el fondo musical de “Goodnight”, luego, el clásico de Ringo suena brillantísimo. Acaba con el elegante instrumental introductorio de Sun King.

Lady Madonna” arranca con la entrada de batería de “Why Don’t We Do It In The Road” da paso al solo de saxo de “Lady Madonna” y de ahí, arranca la canción como la conocemos (pero con qué sonido). Al llegar al solo aparece una siniestra “Hey Bulldog” mezclada con el órgano de Billy Preston en “I Want You (She’s So Heavy)” y el punteo de Clapton en “While My Guitar Gently Weeps”. Brillante, como “Here Comes the Sun” / “The Inner Light“, a George le hubiera encantado, “Here Comes The Sun” con la percusión “a la hindú” de “Within You Without You” para que al final  aparezca un fragmento la hipnótica “The Inner Light” con los coros de “Oh Darling” de fondo.

Come Together” / “Dear Prudence” / “Cry Baby Cry” es otra genialidad. El clásico de Lennon se funde con pasmosa facilidad con el instrumental final de “Dear Prudence” y desemboca en un fragmento de “Cry Baby Cry”, previo paso por la misteriosa e inacabada “Can You Take Me Back” de Macca. Menos sorprendentes son las estándares versiones de “Revolution” y “Back In The USSR” aunque su extraordinario sonido deja a las claras que estos muchachos merecen una “remezclaremasterización” de su catálogo.

Dos de los momentos cumbres llegna con “While My Guitar Gently Weeps“, en la que George Martin escribe un nuevo arreglo de cuerdas para la maqueta original que George grabó en su casa, y “A Day In The Life“, que empieza con la toma 1 de la canción, luego se funde con la original pero la voz de Lennon sigue siendo la de esta primera toma.

Llegamos a la traca final arrancando con “Hey Jude“. La mejor canción de todos los tiempos suena brillante. Reduce la duración original y adelanta los clásicos “Na na na na… Hey Jude”. Deja una parte con voz, bajo y batería, muy propia para un concierto que nunca tendrá lugar. El final comienza a introducir “Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band (Reprise)“, que suena simplemente brutal, y acabamos con el himno “All You Need Is Love“, el colofón a la fiesta. El final incorpora “Baby You’re A Richman”, “Rain”, “Sgt.Pepper’s”, “Goodnight”…

“Love”, el disco, recibió las máximas calificaciones en todos los medio críticos, ganó un Grammy y tuvo un enorme éxito (4 USA, 3 UK y número 1 en una decena de países alrededor del mundo). Lo habían vuelto a hacer.

También en noviembre de 2006, Paul edita su nuevo DVD en directo “The Space Within Us”, recogiendo los mejores momentos de su última gira americana. A nivel de factura cinematográfica y de sonido, es el mejor DVD de McCartney. Lástima que la voz del Sir, a sus entonces 64 años, ya no alcance el nivel de sus años mozos. Con todo es una compra muy recomendable, merced a interpretaciones como “Got To Get You Into My Life“, “Too Many People” / “She Came in Through the Bathroom Window” o “Helter Skelter“. No obstante, el momento cumbre del DVD -y la razón de su título-  es la conexión en directo que Paul realizó durante su concierto en Anaheim, California, con la Estación Espacial Internacional y durante la cual interpretó “Good Day Sunshine” y “English Tea” para los astronautas Valeri Tokarev y Bill McArthur.

En medio de el torbellino mediático que seguían suponiendo los pormenores de su separación, Paul rompe con su discográfica de toda la vida EMI “cansado de que pudieran tantas trabas a todo y fueran tan lentos” para fichar por el nuevo sellos discográfico Hear Music -propiedad de la cadena Starbucks- en donde, en junio de 2007, lanza su nuevo disco: “Memory Almost Full” (enlace a review en Guilletek’s).

El propio Paul recuerda sobre este álbum, “Comencé las canciones de este disco antes de “Chaos and Creation in the Backyard”. Cuando estaba finalizando todo lo relacionado con Chaos, me di cuenta de que tenía este álbum sobre el que volver. De modo que lo escuché de nuevo, preguntándome si lo disfrutaría, todo lo que hice fue escuchar un par de cosas y luego comencé a pensar: “Bien, me gusta ese tema, ¿qué hay de malo en él?”, así que decidí acabarlo”. La crítica le otorgó altísimas calificaciones situándolo a la par de “Flaming Pie” (1997) y el reciente “Chaos” (2005). El público también respondió, elevando el disco al número 3 en USA y al 5 en UK.

Es un muy buen álbum que, aunque para mí no llega al nivel de “Chaos” o “Flaming Pie”, demuestra que Paul tiene aún cosas que decir. McCartney vuelve a tocar y cantar todo y hay un puñado de canciones de gran nivel como los singles “Dance Tonight” y “Ever Present Past“, “See Your Sunshine“, “Only Mama Knows“, la preciosista “You Tell Me“, “Vintage Clothes“, el excelente rock de “That Was Me“, “House Of Wax“…, además tenemos dos muy buenas canciones con “mensaje” a Heather: la brillante “Mr. Bellamy” y la soulera “Gratitude“. Buen disco de Paul.

Un par de meses después, en  agosto de 2007, Ringo lanza su recopilatorio “Photograph: The Very Best of Ringo“, sin duda, el recopilatorio definitivo de la carrera en solitario de Ringo Starr y un disco muy recomendable que el baterista edita en su vuelta a la discográfica EMI/Capitol. Todas las mejores canciones de Ringo entre 1970 y 2007 están en este disco que alcanzó un meritorio puesto 26, su mejor resultado en años.

En septiembre de 2007 se estrena la película “Across the Universe“, un musical dirigido por Julie Taymor, Algunas estrellas como Bono (Dr. Robert), Eddie Izzard (Sr. Kite), Joe Cocker o  Salma Hayek, participan  en esta historia en la que Jude (Jim Sturgess), un joven trabajador, deja Liverpool para buscar a su padre en Estados Unidos. Allí, Jude conoce a múltiples personajes del movimiento anti-bélico que sirven de prefecto trasfondo a las más de 30 versiones de temas de los Beatles que componen la banda sonora.

En noviembre del mismo año, Paul edita “The McCartney Years” un triple DVD con vídeos musicales, interpretaciones en directo y material inédito de su carrera en solitario de Paul McCartney entre 1970 y 2005. Los primeros dos discos contienen videos promocionales, desde “Maybe I’m Amazed”, de 1970, hasta “Fine Line”, de 2005.  El tercer y último disco incluye siete canciones del largometraje de 1980 Rockshow, interpretadas durante su etapa con Wings, una nueva edición de la aparición de McCartney en MTV Unplugged y once temas del concierto ofrecido por McCartney en el Festival de Glastonbury en 2004, como parte de su gira ’04 Summer Tour.

La actividad de Ringo continuó con la edición, en enero de 2008, de su nuevo álbum de estudio, “Liverpool 8“. Producido por el habitual productor de Ringo  Mark Hudson y el Eurythmic Dave Stewart, el CD es más de lo mismo: nostalgia inofensiva, producción y ejecución musical impecables y, seamos claros, mucha mediocridad. La primera vez que escuchas el disco resulta agradable y canciones como “Liverpool 8” hacen asomar una sonrisa a tu cara, pero conforme el disco termina, es probable que no recuerdes una sola canción. Ringo lleva varios años repitiendo fórmula y comienza a estar agotada

En marzo de 2008, se resolvió finalmente el divorcio de Paul y Heather. Fue un proceso muy mediático, seguido tanto por la prensa “seria” como por la prensa rosa británcia. En un principio ella pidió 125.000.000 de libras ante los 16.000.000 que ofrecía el abogado de McCartney. En la sentencia el juez Hugh Bennett calificó los testimonios de Mills como “faltos de realidad, inconsistentes, inexactos y poco menos que cándidos”. La modelo, que decidió representarse a sí misma durante los seis días que duró el juicio, fue calificada en dicha sentencia como “la peor enemiga de sí misma, con un carácter voluble y explosivo”, en oposición, el juez calificó a McCartney como una persona “consistente, exacta y honesta”. Finalmente se resolvió con 24.300.000 de libras más una paga de 35.000 libras anuales para los cuidados y educación de la hija de ambos, Beatrice. Paul declaró:  “Se acabó, ya no más caos, ya no más Heather…, tendré paz al fin. Heather fue un error, pero siempre hay un lado positivo, me ha dado una hija maravillosa”.

A pesar de la turbulencia del divorcio con Heather, la vida sentimental de McCartney gozaba de buena salud, puesto que, desde hacía aproximadamente un año (principios de 2007) había comenzado una relación con la empresaria norteamericana Nancy Shevell, a la que ya conocía puesto que era una de las mejores amigas de Linda

Cerrado el capítulo Mills, McCartney, llamó a su otra “mitad electrónica” para editar, en noviembre de 2008, el tercer trabajo del proyecto The Fireman, “Electric Arguments” (enlace a review en Guilletek’s). Por primera vez los nombres de McCartney y Youth aparecen en la portada y su trabajo tiene una orientación más comercial que experimental. De hecho, es el primer disco del Bombero en el que encontramos voces (de Paul, claro) en unas canciones que McCartney escribió en su totalidad y Youth arregló de forma contemporánea. La crítica recogió el álbum con alborozo, BBC Radio, calificó el álbum de “brillante”, Uncut lo nombró disco del mes y habló de “una asombrosa colección de aventuras eternas que toca los mejores aspectos del sonido actual”, el Daily Telegraph definió el álbum como “un placer puramente escuchable con un gran sentido de la espontaneidad y de la imaginación musical”. Recibió un mínimo de 4 estrellas sobre cinco en la mayoría de las publicaciones musicales y es que “Electric Arguments” es tan bueno como sorprendente. “Nothing Too Much Just Out of Sight“, la brillante “Two Magpies“, “Travelling Light“, el single “Sing The Changes“, la tremenda “Highway“. Un disco soberbio.

El 4 de abril de 2009, Paul acudió como invitado al festival benéfico “Change Begins Within”, organizado por el cineasta David Lynch (enlace al show) en Nueva York. Paul arrancó su set  tocando “Drive My Car”, a la que sucedieron “Jet”, “Got To Get You Into My Life”, “Let It Be”, dedicó “Here Today” a John Lennon, atacó “Band On The Run” y entonces llegó el momento y Paul dijo “en este momento me gustaría presentaros a alguien que seguro conocéis: ¡¡Billy Shears!!”. Ringo subió al escenario y cantó “With a Little Help from My Friends” en un momento absolutamente histórico. El público respondió con una larga ovación, pero no había terminado, Ringo cogió las baquetas y tocó junto a Paul “Cosmically Conscious” y “I Saw Her Standing There” como fin de fiesta.

Pocos meses después, Ringo y Paul volvieron a coincidir  en un escenario en junio de 2009, durante la celebración del E3, el más importante festival de entretenimiento electrónico del mundo. Starr y McCartney acudieron invitados, junto a Yoko y Olivia Harrison, para promocionar el videojuego The Beatles: Rock Band. El juego en sí es un interesante producto beatle, no sólo por las excelentes cinemáticas con el grupo como protagonista (sobre todo la de apertura y la que aparece al final del juego), ni por las excelentes recreaciones de los músicos, ni siquiera por ser un juego extremadamente divertido…, sino por el excelente trabajo de remezcla y remasterización que realizó Giles Martin. Excelentes remezclas  y gran juego.

También en junio se edita “Let It Roll: Songs by George Harrison“, un estupendo recopilatorio de la carrera de Harrison como solista y aunque, como siempre cuando hablamos de los grandes, se echan de menos algunas canciones, es sin duda el mejor recopilatorio de George. Alcanzó un puesto número 4 en listas.

El inagotable Paul vuelve a la carretera en julio de 2009 con una gira de 10 fechas por Norteamérica.

Pero la gran noticia Beatle de la primera década del siglo XXI llegaría el 9 del 9 del 9, el nueve de septiembre del año 2009: la remasterización de toda la discografía de los Beatles. Desde la grabación de los discos, la única revisión de la discografía del grupo se produjo en ¡¡1987!!

Los Beatles suenan como nunca en esta nueva remasterización en la que cada disco se acompaña de un pequeño documental sobre la grabación del álbum en cuestión. Se reeditan los 13 discos del grupo (usando la versión americana de “Magical Mystery Tour”), más la recopilación de singles que no aparecían en ningún LP “Past Masters”.

Editados en una caja con todo lujo de detalles, los CD’s intentan replicar el formato de los vinilos originales y se publican en dos formatos: estéreo y mono. Especialmente interesante resulta la versión mono de la discografía que es, no lo olvidemos, tal y como los Beatles concebían su música hasta “Abbey Road”, al punto que John Lennon llegó a decir “no has escuchado Sgt. Pepper’s si no lo has hecho en mono”…, y algo -o mucho- hay de cierto en ello. Especialmente en la etapa 1963-1967, el grupo suena mucho más potente y compacto en las versiones mono que en las estéreo.

Pero hay muchas más diferencias que la mera distribución del sonido, la diferencia técnica, a grandes rasgos entre mono y estéreo es que mientras el sistema mono utiliza un solo canal de información el estéreo utiliza dos, el izquierdo y el derecho. Que algo suene por dos altavoces  hace que lo que suene sea estéreo, para serlo cada canal debe tener información-sonidos distintos.

En el caso de los Beatles, tenemos que, a diferencia de lo que pasa hoy en día, en que el estéreo es lo habitual (y se hace compatible con equipos mono -TV, Radio FM etc.), en su época el estándar era el mono y el estéreo era un artículo de lujo que sólo tenía predicamento en Estados Unidos. La mezcla estéreo es hacía por cumplir con Capitol USA sin poner demasiado empeño en el asunto, el mismo George Martin confesaba poco interés por ellas. A este respecto, el ingeniero de sonido Geoff Emerick dijo, “las mezclas mono eran la prioridad número uno, al estéreo le costó establecerse en Inglaterra. La mejor copia de Sgt. Pepper es la versión mono porque nos pasamos tres semanas mezclándola y la versión estéreo fue mezclada en dos días y medio. Nadie se da cuenta de que todo el esfuerzo se ponía en la mezcla mono porque nunca monitoreábamos en estéreo. Todo salía por un altavoz. Así era que lo escuchábamos”. A esto tenemos que sumarle que las sesiones de las versiones mono y estéreo se hacían con lapsos de varios meses entre ambas y la ausencia de informatización… Las diferencias entre mezclas eran lógicas a todos los efectos.

Hay algunas canciones con curiosas diferencias entre ambas versiones, por ejemplo en “Help!”, las voces de la versión mono y  estéreo son distintas y hasta hay una diferencia en la letra: en la versión mono John dice “AND now these days are gone” y en la estéreoBUT now these days are gone”. Tampoco hay pandereta en la versión mono. En “Lucy In The Sky With Diamonds”, vemos que la mezcla mono presenta diferencias de velocidad, pitch (es un poco más lenta) y, consecuentemente, de timbre (un tercio de semitono más bajo) y que las voces tiene efecto flanging (el antecesor del flanger). En la mezcla estéreo no se hizo ninguna de estas dos cosas, por lo que suena un poco más rápida, un tercio de semitono más arriba y sin el flanging.  En “She’s Leaving Home”, la máquina de reproducción corría con el sincro a 53 ciclos por segundo en la versión mono resultando, además de bastante más rápida, un semitono entero más alta que la edición estéreo.

Elegir entre una versión y otra acaba siendo una cuestión de gustos. Estos vídeos son una buena muestra de las diferencias entre ambas versiones: vídeo 1, vídeo 2.

En noviembre de 2009, McCartney edita “Good Evening New York City“, un nuevo álbum y DVD en directo recogiendo su gira veraniega de ese mismo año. Entre el repertorio Beatle, además de sus habituales, añade “I’m Down“, “Day Tripper” un bonito homenaje a John con “A Day in the Life/Give Peace a Chance” y una versión de “I Saw Her Standing There” con la colaboración de Billy Joel. De sus canciones en solitario cabe destacar la  inclusión de los clásicos de Wings “Mrs. Vanderbilt” y “My Love“, así como la interpretación en directo de dos temas de su grupo paralelo The Fireman, “Sing The Changes” y “Highway“.

La primera década del siglo XXI acaba con un Beatle de 67 años, llamado Paul McCartney, volviendo a la carretera con su nueva gira “The Good Evening Europe Tour”

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 11 de mayo de 2013.

The Beatles. Capítulo 21 (1996-1999). The Threetless Parte III. Cara (Anthology II y III) y Cruz (Linda y George).

Tras el shock del encuentro inicial, la relación entre los “Threetless” había mejorado mucho e incluso, con motivo de la serie de televisión “Anthology” llegaron a ser filmados tocando juntos en directo tanto en el estudio, como en una encantadora sesión campera al ukelele, en los jardines de Friar Park, la mansión de George. Fue entorno a febrero de 1995 que Paul, George y Ringo comezaron a trabajar sobre otra canción de John, también incluida en la cinta con demos de Lennon que Yoko les dio. El tema en cuestión era “Real Love”, una canción de la que John hizo varias demos entre 1977 y 1980 y que, en versión con guitarra acústica, ya había sido editada en la banda sonora del documental “Imagine: John Lennon” de 1988.

No obstante, para trabajar sobre ella, Yoko entregó una versión al piano datada en 1977. A diferencia de “Free As A Bird”, la canción estaba mucho más terminada por lo que la tarea fue mucho menos edificante para Paul, George y Ringo ya que se limitaron a ornamentar la demo de John. No obstante Paul recuerda que “lo mejor de todo era trabajar “con” John otra vez. Oyéndolo en los auriculares, era como si él estuviese al lado – “Rayos, estoy cantando en armonía con John”. Parece a un sueño imposible”.  De esta forma, Paul toca la guitarra acústica, bajo eléctrico. George toca la guitarra acústica y una guitarra Fender Stratocaster al final de la canción. Ringo contribuye con la batería. En cuanto a las voces, Paul graba una voz principal en semi-falsete casi inaudible para dar cuerpo a la de John (grabada, no olvidemos, de forma casera) y luego Paul y George añaden voces de apoyo y armonías. Los tres contribuyen con percusiones.

El resultado, de nuevo, es maravilloso: “Real Love“. La canción es mucho más pop y con una producción probablemente más compensada que la anterior (la batería menos alta y las voces mucho más prominentes) pero, en general, suena menos “beatle” que “Free As A Bird”. “Real Love” se editó como single el 5 de marzo de 1996 y alcanzó el n.º 4 y n.º 11 respectivamente en las listas de sencillos del Reino Unido y EE.UU. Sorprendentemente la BBC Radio decidió no emitirla creando una innecesaria polémica que se debatió en varios medios. Se rumoreaba en el entorno de la prensa, de que la BBC consideraba a Los Beatles, “demasiados viejos” para su estación. La corporación negó tales acusaciones pero eso no impidió que Paul realizara unas declaraciones al Daily Mirror:  “Los Beatles no necesitan que su nuevo single, “Real Love”, sea número uno. Nuestras carreras no dependen de eso. Si Radio One cree que debemos ser vetados ahora, esto no nos va a llevar a la ruina. No puedes poner un límite de edad a la buena música. Es muy alentador saber que, mientras los reyes del kindergarten de Radio One piensan que los Beatles somos demasiados viejos para salir a jugar, una gran cantidad de jóvenes británicos no parecen compartir esa opinión. Siempre estoy leyendo de cómo algunas bandas, como Oasis dan crédito a los Beatles como su inspiración y estoy feliz que pueda oír a los Beatles en la música actual. Cuando Ringo me contó todo esto, pensé, ¿Quién necesita a Radio One cuando se tiene a todas las otras estaciones independientes?”

Al margen de polémicas, “Real Love” fue un éxito que sirvió de empuje al lanzamiento de “Anthology 2“, un nuevo doble CD  editado el 18 de marzo de 1996, cuatro meses después de “Anhology I. El álbum arranca donde lo dejo el anterior y cubre el periodo entre febrero de 1965 y febrero de 1968, quizás la época más vanguardista e innovadora del grupo.  Al igual que su predecesor,  alcanzó un gran éxito comercial: debutó en el puesto nº 1 y en USA y en el Reino Unido.

El disco arranca con la segunda de las “nuevas” canciones del grupo tras “Free As A Bird”, “Real Love“. Una joyita que no hace más que recordarnos lo que hubieran podido hacer juntos estos tipos si el hijo de puta de Mark Chapman se hubiera quedado en casita. Como ocurriera con “Anthology I”, pasada la novedad de la primera canción, entramos de pleno en la parte de arqueología musical.

Arrancamos en febrero de 1965 escuchando una mezcla entre la primeriza toma 2 de “Yes It Is“, con John apenas murmurando la canción , y el arreglo final de la canción (toma 14); un gran ejemplo de cómo los Beatles trabajaban los. También de febrero son las tomas alternativas de “You’ve got to Hide Your Love Away” y las canciones inéditas “If You’ve Got Trouble” (un original “Lennon-McCartney” escrita para Ringo y descartada por no considerarse suficientemente buena) y “That Means a Lot“, un tema de Paul que acabaron dejando de lado y regalando a P.J.Proby.  Avanzando un poco más en el tiempo, llegamos a junio de 1965, con las primeras tomas de la potente “I’m Down“, la indispensable “Yesterday” (sin cuarteto de cuerda) e “It’s Only Love“.

Tiempo para la música en directo con, por un lado,”I Feel Fine“, “Ticket To Ride“, “Yesterday” y “Help!“, interpretadas en directo desde el ABC Theatre de Blackpool, Inglaterra, el 1 de agosto de 1965 para el programa de televisión Blackpool Night Out, y por otro, “Everybody’s Trying To Be My Baby” del famoso concierto en el Shea Stadium.

Ya en otoño de 1965 encontramos tomas preliminares de algunas de las canciones que acabarán en el gran LP “Rubber Soul”. Esos son los casos de la toma 1 de “Norwegian Wood (This Bird Has Flown)“, con mucho más sitar, y “I’m Looking Through You” en una versión sensiblemente diferente, sin estribillo, con una distinta percusión y más guitarra solista. También para “Rubber Soul” estaba pensado el descarte instrumental “12-Bar Original“.

Damos un salto hasta abril del 66 para adentrarnos en las sesiones del expléndido “Revolver”. La toma 1 de “Tomorrow Never Knows“, nos presenta una canción ya muy experimental pero aún muy distante de lo que acabaría siendo. Por otro lado, con la toma 5 de “Got To Get You Into My Life“, vemos lo diferente que era la canción en un principio; con órgano, guitarra, batería, la voz de Paul y unas buenas armonías de John y George, tenemos una canción mucho más pop y sin rastro de los sobresalientes metales y el estilo soul de la versión final.

Con “And Your Bird Can Sing” y su toma 2 vemos a los Beatles más cercanos. Paul y John partiéndose de risa en medio de la grabación de una pista de voces. No es difícil pensar que la marihuana tuvo algo que ver. Uno de los mejores momentos de estos Anthology, quizás el mejor. La versión de la canción es, por cierto, buenísima y bastante diferente a la que acabó figurando en “Revolver”. Mucho más similar a la que todos conocemos es la toma descartada de “Taxman“, con la única diferencia de los brillante coros de Paul y John (“anybody got a bit of money?”) de 1’28” a 1’49”.

En el caso de “Eleanor Rigby (strings only)” tenemos una mezcla del arreglo para cuarteto de cuerda compuesto por George Martin para la canción, mientras la toma alternativa de “I’m Only Sleeping” nos presenta la canción en una fase embrionaria y con la curiosidad de estar cantada a dos voces ocupándose, al contrario de lo que era habitual, Paul de la voz baja y John de la alta.

Turno una vez más para la música en directo. En esta ocasión con “Rock and Roll Music” y “She’s a Woman“, extraídas del concierto que el grupo ofreció en el el Nippon Budokan de Tokio (Japón) el 30 de junio de 1966. Mucho (muchísimo) más interesante resultan la siguiente triada de cortes, dedicados en exclusiva a la sublime “Strawberry Fields Forever”. Comenzamos con la estremecedora demo de la canción con John y una guitarra, sin más… una maravilla. A continuación, tenemos la también excelente Toma 1 de la canción, mucho menos experimental de lo que  acabaría siendo, y, por último, la Toma 7, de la que se tomó el primer minuto para la versión definitiva de la canción (el resto se tomó de otras tomas obligando a George Martin a realizar un complicadísimo trabajo de estudio para ensamblar las partes).  Ya en diciembre e 1966 podemos disfrutar de una toma alternativa de la enorme “Penny Lane” , en la que el solo de trompeta piccolo del puente es sustituido por trompas inglesas y trompetas. Estuvo a punto de ser la versión final.

Y llega el turno de abordar el excelso “Sgt. Pepper’s”. Con “A Day In The Life“, George Martin hace un trabajo muy especial. El diálogo inicial, el sonido del reloj, y el conteo “sugar plum fairy, sugar plum faiy” de John pertenecen a la toma 1 de la canción (enero de 1967), el resto básicamente pertenece a las tomas 2 (también de enero de 1967) y la toma 6 (febrero de 1967). Como curioidad, podemos escuchar a Mal Evans -el eterno roaddie del grupo- contar los 24 compases que separan las dos partes de la canción. Otro tema de “Pepper’s”, “Good Morning Good Morning“, toma aquí un nuevo brío. Esta Toma 8 es, en mi opinión, muy superior a la que acabó editándose (toma 11).

El resto de las canciones de “Sgt. Pepper’s” que se incluyen en Anthology 2 son “Being For The Benefit Of Mr. Kite!” (de la que encontrarnos, por un lado, la originaria toma 1, y la mucho más avanzada toma 7 ), “Lucy In The Sky With Diamonds, (una curiosa mezcla en la que Martin toma el acompañamiento básico de la toma 6, la tamboura de la toma 7 y las voces del estribillo de la toma 8), “Within Without You” (en versión instrumental), y la potente toma 5 de “Sgt. Peppers Lonely Hearts Lonely Hearts Club Band (Reprise)“. También de esta época -abril del 67-  es la toma 11 de  “Only a Northern Song” (en una versión mucho más limpia de efectos), aunque esta canción apareciera en “Sgt. Pepper’s” sino en el posterior “Yellow Submarine”

A junio de 1967 pertenecen las primeras tomas de “You Know My Name (Look Up The Number)“, una canción que los Beatles terminarían en 1969 y editarían como cara B de “Let It Be”. El tema es sí es un jugueteo estilístico y en esta versión se incluyen  varios fragmentos que no se incluirían en la que fue finalmente publicada.

Tiempo para las sesiones de grabación del doble EP “Magical Mystery Tour” en septiembre de 1967 empezando por la primordial “I Am The Walrus“, pudiendo disfruta aquí de la toma 16, que fue la que se tomó como base para después añadir todos los efectos que compusieron la versión final. En el caso de “The Fool On The Hill”, podemos escuchar la primorosa primera demo a cargo de Paul y su piano, así como la Toma 4 de la misma, con arreglos sensiblemente distintos. La toma presentada de “Hello Goodbye” ofrece pocas sorpresas puesto que es sobre la que se basa la versión definitiva, la única diferencia es la guitarra distorsionada que aparece durante toda la canción.

Estamos acabando este Anthology 2, y llegamos a febrero de 1968 con “Lady Madonna“, de nuevo estamos ante una mezcla de diferentes tomas, en este caso es la base de la toma 3 con el añadido de los saxos de la toma 4. El Cd concluye con una íntima versión de “Across The Universe” (toma 2), con apenas John y una guitarra con efecto flanger, que en mi opinión es -de largo- la mejor de las versiones editadas de esta extraordinaria canción.

“Anthology 2” fue un rotundo éxito comercial. Entre tanto, Linda McCartney fue sometida a una masectomía parcial con éxito…, pero el cáncer se había comenzado a expandir por el hígado y convertiría este 1996 en un año de quimioterapia que comenzó a minar el sempiterno espíritu jovial de Paul.

Octubre de 1996 era la fecha señalada para la edición del tercero y último de los “Anthology”. Tras la edición de “Free As a Bird” como inéditos de “Anthology 1” y “Real Love” de “Anthology 2”, era lógico pensar que con “Anthology 3” ocurriría algo similar, es decir, que Paul, George y Ringo trabajarían sobre algún tema inédito de John. Y, de hecho, así fue. El propio McCartney dijo: “Trabajamos dos canciones de John, “Free As A Bird” y “Real Love”, era muy emocionante. Y surgió la idea tener una tercera canción, otra canción que la teníamos delante de nuestros ojos, “Now And Then”, no obstante no la terminaron.  La maqueta de John es una preciosidad. “Now And Then” pudo haber sido una gran canción, pero estaba muy inacabada, con falta de estribillo y algunos defectos que terminaron por aburrir a George que se acabó cansando de la “operación nostalgia” en la que se había convertido el proyecto “Anthology”. Paul afirma: “Había una que no terminamos, era más conmovedora. Necesitaba un poco más de trabajo, pero tenía un verso hermoso y tenía a John cantándola. Pero George no quiso hacerla”. Desde entonces es un rumor recurrrente la posibilidad de que Paul y Ringo pudieran acabar el trabajo comenzado en 1996 y editar un nuevo single de The Beatles. Parece a un sueño imposible, por lo que tendremos que conformarnos con las versiones de fans, que, emulando el estilo de los Beatles de los 90, circulan por internet.

Finalmente se decidió que “Anthology 3” se editaría sin “nuevo” single, y así se hizo el 28 de octubre de 1996. En esta ocasión el doble CD cubre la etapa comprendida entre  Mayo de 1968 y la última sesión de los Beatles, el 3 de enero de 1970. Para la mayoría de fans, resulta el más interesante por la enorme cantidad de inéditos y tomas realmente alternativas que se presentan. A falta de nuevo single, se editó el inédito “A Beginning” un tema del productor George Martin que, en origen, debía servir de introducción al tema de Ringo “Don’t Pass Me By”. Bella composición orquestal que da muestra del enorme talento musical de su autor.

El material Beatle comienza con las sesiones acústicas de mayo de 1968 en la casa de George Harrison en Esher. Regresados de la India, Paul, John y George se apresuraron a grabar tomas caseras de la gran cantidad de canciones que habían compuesto en aquel país . La primera canción correspondiente a esas sesiones es una versión primigenia de “Happiness is a Warm Gun“, con un fragmento sobre Yoko que no fue incluido en la versión final, y a falta de los cambios que caracterizan la monumental canción incluida en el “Álbum Blanco”. John y su guitarra nos deleitan con versiones demo acústicas de  “Mean Mr. Mustard“, “Polythene Pam” y “Glass Onion” . Las tres canciones fueron grabadas con John doblando su voz y su guitarra acústica (una voz-guitarra por canal). Por su parte Paul grabó en esta sesión su canción “Junk” -no editada como canción Beatle pero que McCartney recuperó para su primer disco en solitario- y una estupenda primera versión de “Honey Pie“. Por último, George incluye “Piggies“, a la que el sonido acústico le sienta como un guante.

Adentrándonos ya en las sesiones del “Álbum Blanco”, entramos en julio de 1968, con la toma 2 de “Helter Skelter“, acortada a menos de cinco minutos de sus más de doce minutos originales. Muchos fans llevaron a cabo una campaña para que se publicara la mítica versión de 27 minutos de esta canción que los Beatles grabaron, pero sus plegarias no fueron escuchadas. Una versión mucho más bluesy y menos heavy que la definitiva, pero igualmente fabulosa.

La versión editada de “Don’t Pass Me By“, dista poco de la original siendo la principal diferencia la ausencia de violín. Mucho más intersante es la toma alternativa de  “Ob-La-Di, Ob-La-Da, no es una toma falsa, sino una versión distinta de la canción que acabó siendo descartada en favor de la que hoy todos conocemos en una una decisión, por lo menos, discutible.

Un ensayo de Ringo se funde con la versión final (toma 34) en la versión de “Good Night” que George Martin preparó para este “Anthology 3”. Siguiendo con el “White Album”, encontramos la fantástica toma 1 de “Cry Baby Cry, la toma 4 de “Blackbird“, y la perezosa pero fantástica toma 6  de “Sexy Sadie“.

While My Guitar Gently Weeps” es simplemente acojonante. Demo de estudio de George, acompañado por Paul al órgano, que alcanza un nivel absolutamente estratosférico, una joya grabada el 25 de julio de 1968 en los EMI Studios de Londres, así como la despojada toma 2 de “Hey Jude“, mucho más sencilla pero sin dejar de ser el monumento melódico que siempre fue.

Not Guilty” es una gran canción de Harrison con cuya grabación el grupo nunca llegó a estar satisfecho, razón por la que fue desechada (aunque recuperada por George en solitario en 1979). No obstante, lo intentaron, de hecho, esta es la toma ¡¡102!! de la canción. Y siguiendo con las provechosas sesiones del “White Album” llegamos a la toma 2 de “Mother Nature’s Son” (sólo Paul y una guitarra), una versión sin cuerdas de “Glass Onion” (toma 33), y la encantadora la toma 8 de “Rocky Raccoon“.

What’s the New Mary Jane?” es sin duda la canción más veces pirateada del grupo. Inicialmente considerada para el Álbum Blanco (incluso candidata a ser editada en single), finalmente quedaría inédita hasta este “Anthology 3”. Desde luego no es una gran canción, pero no deja de ser curiosa. Otra de las curiosidades es “Step Inside Love / Los Paranoias“, la primera es un muy buen tema que Paul compuso para Cilla Black (con la que ella consiguió un número 8 en listas), el aire latino del tema hace que John comience a bromear y nombre a un ficticio grupo de acompañamiento llamado “Los Paranoias”, Paul se arranca a improvisar y rápidamente es seguido por el resto.

Y volvemos a las tomas “falsas” del “Album Blanco” con un mix de tomas de “I’m So Tired” (concretamente de la la 3, la 6 y la 9), la evocadora toma 1 de  “I Will” y una soberbia versión acústica de “Why Don’t We Do It In The Road?“. A continuación oímos a John grabar la sobresaliente pista de guitarra acústica de “Julia” pero llega un momento en el que se equivoca, es curioso oír a Paul desde la sala de mezclas animando a John a a volver a intentarlo ya que “la canción es realmente preciosa”.

El CD2, deja atrás el álbum blanco (al que “Anthology 3 dedica todo su primer CD) y se adentra en las sesiones para el malogrado proyecto “Get Back” (recordad que los Beatles desecharon las sesiones para grabar “Abbey Road” y posteriormente las cintas fueron entregadas a Phil Spector para que produjera lo que acabó siendo el álbum “Let It Be”, para enfado de Paul). La primera de las canciones pertenecientes a estas sesiones es “I’ve got a feeling“, una toma fallida grabada el 23 de enero de 1969 en los Apple Studios de Londres y ya con Billy Preston al piano eléctrico.

Especialmente curioso resulta escuchar la relentizada versión de “She Came In Through the Bathroom Window” sacada fuera del Medley de “Abbey Road” donde acabó incluyéndose meses después de esta toma primeriza de enero de 1969. “Dig A Pony” en cambio es muy similar a la canción que acabó apareciendo en “Let It Be”, eso sí, mucho mejor producida. No me cansaré de decirlo, Phil Spector -al que admiro-, no hizo un buen trabajo con “Let It Be” y esta versión es una prueba de que el que dominaba el sonido Beatle no era otro que George Martin. Algo parecido a lo que ocurre con “Two of Us“, si bien esta toma se acaba estropeando por algunos fallos de ejecución.

Siguiendo con las sesiones del proyecto “Get Back” encontramos tomas de “For You Blue“, “Teddy Boy” (inedita por los Beatles pero editada en el primer álbum en solitario de McCartney), el medley de clásicos del rock “Rip It Up” / “Shake, Rattle and Roll” / “Blue Suede Shoes” y una emocionante versión de “The Long And Winding Road“. Paul siempre repudió la versión que Spector remezcló para “Let It Be” y aquí, al fin, tenemos la canción tal y como la concibió McCartney, de hecho, es la misma toma que se usó para el disco pero sin el pomposo arreglo del productor americano. Las notas de “Anthology 3” referidas a esta canción lo dejan claro:  “La versión de la Antología es tal y como se concibió mientras que la versión de Let It Be fue adornada […] en ausencia del compositor Paul McCartney”

Aún en las sesiones de “Get Back”  encontramos una improvisada y festiva versión a dos voces de “Oh! Darling” que, como ocurría  con “She Came In Through the Bathroom Window”, acabó siendo incluida en “Abbey Road” en una versión muy distinta de la que aquí aparece, así como una toma primeriza de “All things Must Pass“, una gran canción de George que fue descartada por el resto y Harrison convirtió en tema central de su triple álbum en solitario. Siguiendo con las sorpresas llegamos a “Mailman, Bring Me no More Blues“, otra de las habituales en los piratas de la banda, buena versión del clásico de Buddy Holly.

La última canción del proyecto “Get Back” que aparece el “Anthology 3” no podía ser otra que la homónima. En esta ocasión se nos presenta la versión en directo de “Get Back” que los Beatles interpretaron en el tejado del edificio de Saville Row. Se convertiría en su última canción de su último concierto. La policía irrumpió en la azotea con la intención de parar el concierto y hay un determinado momento (primer estribillo) en el que alguien les dice que paren…, las guitarras dejan de oírse…, pero Paul y Ringo siguen…, George enseguida se suma al desafío… y luego John… La canción vuelve con mucha más intensidad…, Paul grita “Loretta has vuelto a jugar en las azoteas, la policía va a arrestarte”

Avanzamos a febrero de 1969 para escuchar la demo de “Old Brown Shoe“, en la que George toca todo, y la toma 2 de “Octopus’s Garden” con la que entramos en las sesiones de “Abbey Road” de las que se extraen la toma 5 de “Maxwell’s Silver Hammer“, la estupenda demo de “Something” y la toma 1 de “Come Together“.

Otro de los “inéditos” es “Come and Get It“, una fabulosa canción de Paul en la que tocó todos los instrumentos y voces y que acabó cediendo a la banda de Apple Badfinger. La ligera versión de “Ain’t She Sweet” que aparece a continuación tampoco había salido a la luz hasta ahora, la voz de John aparece aquí un poco castigada y contrasta con la exuberancia vocal que el propio Lennon, junto a McCartney y Harrison, exhiben en el siguiente corte: la alucinante versión a capella de “Because“. Brutal, 9 voces (3 tomas de 3 voces) .

Con la versión de “Let It Be” que aparece en este “Anthology 3” volvemos a retomar la polémica Spector Vs Martin. En mi opinión no hay comparación posible. Menos mal que, como veremos en el siguiente capítulo “Let It Be… Naked” acabaría haciendo justicia. Algo parecido ocurre con “I Me Mine“, mucho más auténtica y rockera sin todas esas impostadas orquestaciones, muy superior a la oficial.

Y llegamos al final: “The End“, remezclada de nuevo por George Martin y resaltando mucho más las guitarras (tocadas por turnos entre Paul, George y John). Y con esto termina el proyecto Anthology, un sueño hecho realidad para los fans del grupo: dos canciones nuevas, seis cd’s de rarezas, tomas falsas y canciones inéditas, un extensísimo documental que se editó en forma de 5 dvd’s y la edición de un libro espectacular. No obstante siendo todo esto fantástico, nada es comparable a ver a los que entonces eran los tres beatles vivos en una sala charlando sobre los viejos tiempos.

No obstante, una vez terminada la grabación de las nuevas canciones y concluida la selección de tomas para los Anthology, la relación entre Paul y George se enfría. Paul se vuelca en la enfermedad de Linda, pero intenta mantener el contacto con Harrison. No obstante, llega un punto en el que George deja de devolver las llamadas de McCartney.

Entretanto, Paul recibe una sorprendente noticia: su nombramiento como Caballero del Imperio Británico por la Reina Isabel II por “su contribución a la música”. Como Beatle, Paul, al igual que el resto del grupo, ya había sido nombrado “Miembro del Imperio Británico” (MBE), pero la distinción de Caballero es muy superior a aquella y le dotaba del título de “Sir”.

George, por su lado, había recibido una dura noticia. Fumador empedernido, George fue diagnosticado de cáncer de garganta en 1997. Ese mismo año se sometió a un intervención quirúrgica en la laringe en el hospital Princess Margaret, de Windsor  y el tumor fue extirpado. Desgraciadamente,  dos meses después, el cáncer se expandió al pulmón y George fue nuevamente intervenido en la  Clínica Mayo de Rochester (Estados Unidos). La operación fue exitosa y Harrison comenzó a recibir tratamiento de quimioterapia. El pronóstico era positivo.

No ocurría lo mismo con el pronóstico de Linda, cada vez más debilitada. A pesar de la dura situación que Paul estaba viviendo con la enfermedad de su mujer, no conocía mejor terapia para ambos que volver a la música. Impulsado por el revisionismo de “Anthology”, Paul se decide a retomar su pasado o, al menos, a no esconderlo. Paul reclutó a Jeff Lynne, productor de “Free As A bird” y “Real Love” y se dispuso a grabar su nuevo álbum, uno de los mejores de su carrera, “Flaming Pie” (enlace a review en Guilletek’s), editado en mayo de 1997.

“Anthology me recordó como hacíamos las cosas en The Beatles y los valores que alcanzamos con las canciones. Así que de algún modo me sirvió de guía para este álbum”. Paul quería hacer algo sencillo, pero de gran calidad. McCartney, además de Jeff Lynne, contó con la colaboración de  Steve Miller, George Martin y Ringo Starr. El resultado cumple con las expectativas y las críticas musicales fueron muy favorables, las mejores desde “Tug of War”, de 1982. Además fue también un gran éxito comercial, debutando en el puesto #2 tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos. Y no es para menos, es un disco fabuloso con canciones como “Flaming Pie“, “Great Day“, “Young Boy“, “Somedays” (producida por George Martin), “Heaven On A Sunday” (con su hijo James a la guitarra eléctrica), la inconmensurable “Caliko Skies“, “The World Tonight“, “Souvenir” o “Little Willow“, dedicada a los hijos de Ringo y Maureen tras la muerte de la que fuera primera esposa del batería. Pero posiblemente la canción más recordada sea la fantástica “Beautiful Night” con Ringo a los tambores y George Martin tras los controles y un final glorioso con Paul y Ringo cantando juntos. Extraordinario final para un álbum 10.

Ringo vuelve a la carga meses después, en agosto de este mismo 1997 con “Ringo Starr and His third All-Starr Band: Volume 1“. En esta ocasión es una edición limitada muy modesta que se vendía a precio reducido en los videoclubs de la compañía Blockbuster y que recogía el concierto de la tercera formación de la All-Starr Band ofrecido en el Nippon Budōkan de Tokio, Japón. La banda estaba compuesta por Ringo Starr (batería, percusión y voz), su hijo Zak Starkey (batería y percusión), Billy Preston (teclados, armonio y voz), el Who John Entwistle (bajo y voz), Felix Cavaliere (teclados y voz), Randy Bachman (guitarra y voz), Mark Farner (guitarra y voz) y Mark Rivera (saxofón y coros). Nada que reseñar.

Paul sigue con su actividad frenética, y en septiembre -apenas cuatro meses después de “Flaming Pie”, edita un nuevo álbum. En esta ocasión se trata de su segunda incursión en la música clásica: “Standing Stone“. La obra, una pieza instrumental, fue estrenada en el Royal Albert Hall de Londres el 14 de octubre de 1997. A diferencia de lo que ocurrió con “Liverpool Oratorio” que dividió a la crítica, “Standing Stone” recibió críticas muy favorables y alcanzó el primer puesto en los álbumes de música clásica. Me quedo con la pieza final: “Celebration“.

Paul vivía un momento dulce a nivel profesional, pero a nivel personal todo se torcía cada vez más…, hasta que no hubo remedio… En febrero de 1998 Paul, Linda y todos sus hijos excepto Heather viajan a Arizona, a un rancho que compraron años atrás. Era un lugar que Linda adoraba, caballos, colinas, espectaculares atardeceres. La mañana del 17 de abril de 1998 los ojos de Linda amanecieron sin luz, Paul lo tenía claro, llamó a sus hijos y rodearon la cama de su esposa, McCartney se acercó a su oído y dijo: “Estás montada sobre un hermoso caballo, es un precioso día de primavera y estamos cabalgando por el bosque…, los jacintos crecen y el cielo está completamente azul…”, Linda cerró los ojos y murió. El funeral se celebró en St. Martin-in-the-Fields, en Londres, con la asietencia de George Harrison, George Martin y Ringo Starr.

Paul y Linda McCartney se casaron en 1969, y en estos casi 30 años, sólo pasaron 10 noches separados, las que Paul pasó en una celda en Tokio en 1980 tras ser detenido por posesión de drogas, ni una más. No es de extrañar que McCartney quedará completamente destrozado tras la muerte de su inseparable compañera. Estaba absolutamente perdido, al punto que sus hijos decidieron hacer turnos para acompañarle en su día a día temerosos de que entrara en una depresión.

Paul abandonó la música y se encerró en su casa, levantándose de la cama sólo para dar unas pinceladas a sus cuadros. No podía pensar en música, muchas de sus obras estaban dedicadas a Linda y el sólo recuerdo de las mismas le hacían hundirse más aún en un pozo del que veía difícil salir. Se limitó a pintar y a escribir tristes versos como “La tristeza no es tristeza sino felicidad vestida de negro. La muerte no es muerte sino la vida lanzándose al precipicio. Las lágrimas no son lágrimas sino carcajadas saladas”.

Con John fallecido, George convaleciente y Paul sumido en la tristeza, Ringo queda como único Beatle activo. En junio de 1998 edita “Vertical Man“, su mayor éxito de desde 1975. Es un buen disco en el que Ringo con celebridades como  Tom Petty, Brian Wilson, Ozzy Osbourne, Alanis Morissette, Joe Walsh, Steven Tyler y Timothy B. Schmit, entre otros. Grabado en la época de “Anthology”, George toca la guitarra y hace coros en “King Of Broken Hearts” y  “I’ll Be Fine Anywhere“, mientras Paul toca el bajo y hace coros en “What in the… World“, armoniza junto a Alanis Morissette y  Steven Tyler  en “I Was Walking“. Paul también participa en la jovial y muy valorable “La De Da“, el single del disco.

En septiembre de 1998, The Fireman, el grupo electrónico anónimo compuesto por Paul y el DJ Youth edita su segundo trabajo. Paul seguía retirado y sus contribuciones al disco fueron recogidas antes de la muerte de Linda. Fuera como fuere el CD recibe críticas elogiosas por su sonido ambiental cercano al trance. No es mi terreno, así que no me mojo. Me gusta mucho más que el anterior trabajo de The Fireman, eso seguro. Si tuviera que destacar una “canción”, sería  probablemente”Watercolour Guitars“.

Ringo, muy activo, participa en el programa de televisión Storytellers de la cadena VH1. El programa consistía en un concierto en un entorno íntimo, con intermedios en los que el arista explicaba el origen de las canciones que va a interpretar. En el caso de Ringo el concierto se llevó a cabo en el Bottom Line Club de Nueva York el 13 de mayo de 1998, un mes después de la publicación del álbum Vertical Man. Un muy buen álbum en directo con fantásticas interpretaciones de sus clásicos como “Photograph.

Mientras Paul sigue hundido…, hasta que un buen día, a principios de 1999,  decidió volver a coger la guitarra. Lo primero que vino a su cabeza fue el rock de sus raíces y entonces lo vio claro. Tras contactar con el productor Chris Tomas, que trabajó en el álbum de Wings “Back to the Egg”, McCartney reservó tiempo en los estudios Abbey Road a comienzos de marzo para grabar su nuevo álbum del que poco o nada se sabía salvo que sería un disco de covers de rock de los 50 y que era probable que McCartney incluyera alguna  nueva composición propia.

Mientras Paul prepara su nuevo disco en abril de 1999, primer aniversario de la muerte de Linda, organiza The Concert For Linda, un concierto en el Royal Albert Hall en el que participaron The Pretenders, Elvis Costello, Tom Jones, George Michael , Sinead O’Connor, Johnny Marr (Smiths), Neil Finn (Crowded House), Marianne Faithfull y como gran final, Paul, en lo que significaba su vuelta a los escenarios. Un emocionado Paul interpretó la que era una de las canciones preferidas de Linda, el “Lonesome Town” de Ricky Nelson, así como una emotiva versión de “All My Loving

En septiembre de 1999, United Artist y Apple Films lanzan en DVD la película de animación de los Beatles “Yellow Submarine” y acompañando al mismo se edita Yellow Submarine Songtrack“, un CD que recoge todas las canciones de los Beatles que aparecen en la película. De esta forma desaparece el score de George Martin y se incluyen los temas que, aunque no aparecieron en la banda sonora original de 1969, sí que lo hicieron en la película, es decir, añade “Eleanor Rigby”, “Love You To”, “Lucy in the Sky with Diamonds”, “Think for Yourself”, “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”, “With a Little Help from My Friends”, “Baby You’re a Rich Man”, “When I’m Sixty-Four” y “Nowhere Man”  a los “Yellow Submarine”,”Hey Bulldog”, “All Together Now”, “Only a Northern Song”, “All You Need Is Love” y “It’s All Too Much”. El disco en sí, no aporta nuevo salvo que es la primera ocasión en el que las canciones de los Beatles se remezclan, con buen resultado, por cierto. Los resultados comerciales fueron decentes, pero no extraordinarios (número 8).

En octubre se edita el nuevo disco de Paul McCartney. Como hemos dicho antes, Paul tenía la necesidad de regresar a sus raíces musicales e interpretar temas que solía escuchar cuando era joven y quería grabarlo en tomas, sin trucos, a la antigua usanza…, así que llamó al guitarrista de Pink Floyd  -David Gilmour-,  al batería de Deep Purple -Ian Paice- y al Housemartin Pete Wingfield para los teclados. Paul se encargaría del bajo y la voz… Y eso es “Run Devil Run“, un fantástico disco de versiones de rock’n’roll editado en octubre de 1999 con un sonido sencillamente arrollador. McCartney y su banda realizan trepidantes versiones de “All Shock Up“, “She Said Yeah“, “Shake A Hand” o “Party” e incluyó tres nuevas composiciones propias ciertamente buenas como “Run Devil Run“, “Try Not To Cry” o la fantástica “What It Is“, una de las composiciones que Paul tocaba a Linda en su enfermedad para animarla. Un gran disco que además, el 14 de diciembre de 1999, sirvió de excusa a McCartney para retornar al Cavern Club -donde los Beatles empezaron- para presentar el disco en directo y permitirse una versión inolvidable de “I Saw Her Standing There“. Un concierto imprescindible. Run Devil Run” recibió críticas entusiastas por parte de la prensa especializada. Paul había vuelto.

El mismo mes, octubre de 1999, Ringo edita un disco de villancicos de cara la campaña de navidad: “I Wanna Be Santa Claus“. Fue un fiasco comercial que hizo que su compañía discográfica rescindiera su contrato.

Un mes después, en noviembre, Paul edita un nuevo CD, el tercero de su línea “clásica”: “Working Classical“. Publicado apenas un mes después del álbum “Run Devil Run” se trata realmente de uan recopliación de canciones de McCartney arregladas al estilo sinfónico por Richard Rodney Bennett y Jonathan Tunick. Así, encontramos bonitos arreglos para canciones como “My Love“, “Junk“, “Golden Earth Girl” o “Maybe I’m Amazed“, aunque McCartney también compuso algunas piezas instrumentales para el disco: “A Leaf“, “Haymakers“, “Midwife“, “Spiral” y “Tuesday“. La crítica lo recibió bien, pero tuvo mucho menos repercusión que sus anteriores obras clásicas. Para mí, su mejor obra clásica, de largo.

1999 ya llegaba a su fin, pero junto antes de acabar el año, apenas un día antes, el 30 de diciembre de 1999, el universo Beatle sufriría una gran conmoción. Alrededor de las 3:30 de la madrugada del 30 de diciembre de 1999, Michael Abram, un enfermo mental nacido en 1966 en Liverpool que estaba convencido de que los Beatles eran una influencia satánica, entró en la mansión de George a través de una de las ventanas. Los ruidos despertaron a Olivia y George bajó al piso de abajo para ver qué ocurría. George se encontró con el intruso, armado con un cuchillo, al que intentó tranquilizar sin éxito. Abram se abalanzó sobre George asestándole varias puñaladas en el pecho. Afortunadamente, Olivia logro reducir al atacante golpeándolo en la cabeza con el pie de una lámpara. La policía llegó alertada por la alarma de la mansión y terminó de reducir al intruso de quien posteriormente se supo que estaba obsesionado con Los Beatles y solía deambular por locales nocturnos afirmando que eran brujos. La policía confirmó a su vez que el agresor había sido detenido el año pasado tras haber destruido un póster del grupo en un local comercial.

Harrison  fue internado en el Royal Berkshire Hospital de Reading. Según los médicos, Harrison sufrió un colapso del lóbulo derecho del pulmón. De haber sido más profundo, el pinchazo podría haber sido mortal. El entorno Beatle reaccionó con miedo, Ringo declaró: “Tanto Barbara como yo estamos profundamente shockeados de que haya ocurrido esto. Le enviamos a George y a Olivia todo nuestro amor y el deseo de que George se recupere rápidamente“, mientras Paul afirmó: ““Gracias a Dios tanto George como Olivia están bien. Les envío todo mi amor“. Tras el suceso, Harrison quedó traumatizado y limitó aún más sus ya de por sí escasas apariciones públicas.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 28 de abril de 2013