GUILLETEK'S

Hay música que siempre merecerá ser recordada…

John Lennon. “Plastic Ono Band” (1970). (9,5/10)

Mother (John Lennon)
Hold On (John Lennon)
I Found Out (John Lennon)
Working Class Hero (John Lennon)
Isolation (John Lennon)

Remember (John Lennon)
Love (John Lennon)
Well Well Well (John Lennon)
Look At Me (John Lennon)
God (John Lennon)
My Mummy’s Dead (John Lennon)

Productor: John Lennon, Yoko Ono y Phil Spector

A mediados de 1969, John Lennon era un adicto a la heroína retirado junto a su inseparable Yoko en su finca de 72 acres en Ascot, Tittenhurst Park. Los Beatles habían comenzado a desintegrarse y tanto John como Yoko comenzaron un proceso de retorno a la vida pública que comenzó por el abandono de la heroína (hola, metadona), su participación en campañas pacifistas y algunas excursiones musicales.

Una de sus más conocidas campañas pacifistas se desarrolló, una vez la pareja contrajo matrimonio, en marzo de 1969. John y Yoko citaron a la prensa en la suite presidencial del Hotel Hilton de Amsterdam y , durante seis días sin salir de su cama, realizaron varias declaraciones en favor de la paz mundial. Una segunda “encamada” tuvo lugar en el Hotel Queen Elizabeth de Montreal y, en la misma, uno de los periodistas preguntó a John acerca de qué intentaba conseguir con toda aquella campaña. John contestó  de forma espontánea: “todo lo que estamos diciendo es : dadle una oportunidad a la paz”. A Lennon debió gustarle la frase puesto que, rápidamente y de forma casi improvisada, compuso un tema -“Give Peace a Chance”- en torno a la proclama. La grabó en una sencilla grabadora de ocho pistas alquilada en una tienda de música sita en las inmediaciones del hotel. El single que contenía “Give Peace A Chance” (enlace) se editó en julio de 1969 por primera vez bajo el nombre de Plastic Ono Band y con los créditos del tema aún a nombre de Lennon y  McCartney, puesto que los Beatles aun no se había separado y el acuerdo entre Paul y John para firmar las canciones aún seguía vigente.

Acto seguido John se enfrascó en la grabación del excelso “Abbey Road” de los Beatles. Desgraciadamente, a pesa del maravilloso nivel artístico del álbum, el grupo estaba absolutamente roto para estas fechas. Paul seguía siendo un Beatle hasta la médula, pero era el único. John seguía haciendo su vida y, de nuevo bajo el nombre de Plastic Ono Band, grabó una canción sobre la dura experiencia del mono que vivió en sus propias carnes. “Cold Turkey” (enlace), que era la canción en cuestión, fue grabada por John con Ringo Starr a la batería y Klaus Voorman (antiguo amigo de Hamburgo) al bajo, y es un sucio y descarnado rock que acabó editando en Octubre de 1969.

La canción no era gran cosa, pero tampoco justifica el descarnado y furibundo ataque de la crítica que recibió, si bien éste fue ocasionado más por la sórdida temática del tema que por su calidad musical. No obstante, ninguna de las críticas hizo que John frenara su particular proceso de independencia respecto al grupo. A principios de septiembre, aún durante la grabación de “Abbey Road”, John había recibido una invitación de los organizadores del festival Rock and Roll en Toronto. Lennon junto a Yoko, Eric Clapton, Klaur Voormann y Alan White (que acabaría siendo el batería de Yes), no sin antes advertir “no hemos tocado ni ensayado nunca juntos, así que tocaremos canciones que todos conocemos”, tocaron “Blue Suede Shoes“, “Money“, “Dizzy Miss Lizzy” (horriblemente mal, por cierto), “Yer Blues“, “Cold Turkey” (con Yoko haciendo el payaso), “Give Peace a Chance” y dos basuras integrales cantadas por Yoko como “Don’t Worry Kyoko” y John, John (Let’s Hope for Peace)“. La verdad es que fue un mal concierto pero sirvió para que John sintiera la emoción del directo y que fuera consciente de lo encerrado que se sentía dentro de los Beatles. Ni corto ni perezoso, Lennon llamó al manager del grupo, Allen Klein y se lo dejó claro: “Me voy de los Beatles, voy a montar un grupo con Eric Clapton y Klaus Voorman. Quiero anunciarlo a la prensa, prepáralo todo”. Klein consiguió disuadirle diciéndole que no anunciara nada hasta que hubiera terminado la negociación que estaba llevando con EMI para renovar su contrato.

John aceptó no decírselo a la prensa, pero nada iba a privarle de decírselo al resto del grupo, y en especial a Paul. El 20 de septiembre de 1969, seis días antes de la edición de “Abbey Road”, John le dijo a Paul en medio de una fuerte discusión: “Ya no soy un Beatle. Quiero el divorcio, cómo lo hice de Cynthia, ¿cabe eso en tu jodida cabeza?”.

Era el final, y aunque Paul pensó que sólo era una de las rabietas de John, decidió darle tiempo mientras él se trasladaba con toda la familia a la granja que había comprado en Escocia decidido a grabar su primer disco en solitario. George y John lo habían hecho, ¿por qué él no? Pero lo de John no era una rabieta, aunque aún quedaba para el final…, porque ningún gran relato acaba sin una gran batalla … Pero eso es otra historia que, podéis seguir en este mismo blog en la sección biografías de grupos.

John y Yoko seguían haciendo de las suyas y, en noviembre de 1969, editan “The Wedding Album, otra basura disfrazada de obra experimental. Incluye únicamente dos temas, uno en cada cara de la edición original de vinilo. “John & Yoko”, en la primera cara, es una grabación de John y Yoko llamándose entre sí con distintos rangos vocales; “Amsterdam”, en la segunda cara, está compuesto de entrevistas, conversaciones y sonidos registrados durante la conocida encamada por la paz de la pareja.

No fue hasta enero de 1970 cuando la producción en solitario de John comenzó a dar muestras de su verdadero e indudable talento. Entonces edita un nuevo single y esta vez, al fin, es un tema propio. John escribió “Instant Karma” (enlace) y ese mismo día la grabó junto a Billy Preston (teclados), Klaus Voormann  (bajo y  piano eléctrico), Alan White (batería), George Harrison (guitarra eléctrica) , y Yoko Ono y Mal Evans (coros). Buena canción de John que alcanzó el número 3 en lista y que fue producida por el archiconocido productor Phil Spector.

Tras la dolorosa separación del grupo en la primavera de 1970, John, animado por Yoko, se trasladó a Los Angeles para conocer al doctor Arthur Janov, un psicoanalista que había escrito “The Primal Scream, Primal Therapy: The Cure for Neurosis”, el libro de cabecera de Lennon por aquel entonces. El libro defendía la premisa basada en que las neurosisse basan en dolores reprimidos causados por traumas infantiles. John y Yoko estuvieron siguiendo una terapia diseñada por Jacov durante cuatro meses hasta que, como le ocurriera con el Maharishi, John acabó desencantándose de su nuevo gurú.

No obstante, John aprovechó su retiro para componer y, en septiembre de 1970 y ya en Inglaterra, John y Yoko llamaron a Ringo, Klaus Voorman, Billy Preston y el productor Phil Spector para trabajar en lo que sería su nuevo LP. La idea de Lennon era huir de artificios de estudio  -de los que acabó hastiado en su época Beatle- e intentar interpretar y producir el tema en su forma más básica, casi en directo. De esta forma,  trabajaba rápido dando instrucciones básicas a los músicos. Ringo recuerda al respecto que “era una especie de jam, se sentaba, nos cantaba la canción y empezábamos a tocar…, era genial. Creo que, además, la simplicidad de la instrumentación le permitió enfocarse en su voz y cantar con mucho más sentimiento”.

Las sesiones duraron aproximadamente un mes, bajo la supervisión y la producción de Phil Spector. No obstante el genial productor norteamericano faltó en muchas ocasiones y, en gran medida, fue el propio Lennon quien produjo la mayoría de las canciones de un disco que acabó publicándose el 11 de diciembre de 1970 y un par de semanas después en Estados Unidos. El público lo recibió de forma tibia en Reino Unido (número 11) y sensiblemente mejor en Estados Unidos (número 6), muy lejos de los resultados de los álbumes de debut McCartney y Harrison, números 1 y 2 respectivamente, e incluso por debajo del número 7 conseguido por Ringo.

No obstante, y a pesar de sus escasos réditos comerciales -que provocaron no pocos quebraderos de cabeza al propio Lennon-, el disco es sencillamente fantástico. De una sinceridad conmovedora, nos muestra a un Lennon desnudo, sin complejos y presentando al público sus traumas, miedos y frustraciones. La carrera de John en solitario alterna luces y sombras y resulta bastante irregular, pero quizás estamos ante la más pura y honesta muestra de música genuinamente lennoniana. “John Lennon/Plastic Ono Band” es un gran disco. Quizás no es muy accesible y puede resultar algo desasosegante para quien busque algo más ligero, pero tanto las melodías como los versos de John rayan a gran altura…, posiblemente en el mejor nivel que llegó a mostrar alejado de los Beatles.

Unas fúnebres campanadas sirven de preludio a la primera canción del disco: “Mother“, una verdadera joya con la que Lennon pone sus cartas sobre la mesa. Con sólo la compañía de un piano y el minimalista acompañamiento de Klaus Voorman al bajo y Ringo a la batería, John convierte en una sobresaliente canción las experiencias vividas bajo la terapia del doctor Janov, destinada a superar los traumas con los que convivía el músico tras la muerte de su madre, Julia. Con versos como “Madre, tu me tuviste, pero yo nunca te tuve”, queda poco que decir… La emocionante voz de Lennon, los dramáticos acordes (con el sustain por las nubes) y la fantástica melodía hacen el resto. Una maravilla. Únicamente al alcance de los grandes genios.

La optimista y esperanzadora letra de “Hold On” es una isla dentro en el océano de melancolía que empapa los versos del álbum. Sin ser un festival es, de lejos, la canción más alegre de un disco con el que Lennon parece querer poner punto y final a su jovial y gloriosa etapa juvenil para empezar una nueva fase vital junto a Yoko. De nuevo, una instrumentación minimalista para una muy disfrutable canción. Mucho más caustica resulta “I Found Out“,un agresivo tema en el que Lennon no deja títere con cabeza, desde Jesucristo hasta Paul McCartney pasando  por toda la colección de gurús que consideraba que le habían engañado años atrás. Todos reciben su ración. Es un rock sucio y muy eficaz merced a la distorsionada y acertada guitarra de John y la potente base rítmica de Ringo y Voorman.

Working Class Hero” nos devuelve al Lennon mas folkie. En esta ocasión, John deja de mirar en su interior para escribir una canción muy influenciada por las corrientes de izquierdas de la época. Buen corte acústico en el que la influencia de Dylan es evidente, a pesar de que John lo negara en su momento, (“no pienso que suene a Dylan… Pero claro,  siempre que toques un tema serio y lo hagas con una guitarra acústica, pueden decirte que suenas como Dylan. Puede haber influencia, supongo, al fin y al cabo nunca me gustaron Judy Collins y Báez y todas esas cosas. Así que la única música folk que conozco es sobre los mineros de Newcastle o la de Dylan… Pero no suena a Dylan”). A pesar de su aparente sencillez estructural, fue una de las canciones que más tiempo le costó grabar, llegando a repetirla docenas de veces. Un clásico. La cara A se cierra con la extraordinaria Isolation“, una fabulosa balada soul plena de sensibilidad en la que John estás especialmente brillante frente al micrófono. Instrumentación ultra sencilla, producción casi inexistente, una melodía gloriosa… Lennon en estado puro.

El vibrante piano de “Remember” abre la cara B. posiblemente el corte más pop del disco  y una canción que John grabó el día de su trigésimo cumpleaños.Es el único tema del disco en el que hay armonías de voces (realizadas por el propio Lennon en pistas diferentes) a las que John había sido tan aficionado pero que en este LP brillan por su ausencia. Otra muy buena canción.

Mejor aún resulta la  esencial “Love“, una de las baladas más delicadas de la historia del rock. Una obra maestra de la melodía que, sin duda, supone el momento más tierno del LP y es completamente ajena al espíritu deliciosamente amargo que rodea al disco. En esta ocasión John se encarga de la guitarra y Phil Spector del piano. Joya entre las joyas.

El John más rockero vuelve con “Well Well Well“,  de estructura y sonido muy similar a “I Found Out” pero mucho menos notable en todos los sentidos, quizás el tema menos brillante del disco. Un pequeño tachón que se ve completamente corregido por “Look At Me“, otra joyita. Se trata de una de las canciones que el Beatle John escribió durante su estancia con el resto del grupo en la India en 1968, pero que no llegó a acabar en su momento . De hecho, su estilo es muy similar al de “Dear Prudence” que acabó incluida en el “Album Blanco” del cuarteto de Liverpool, el LP que grabaron justo después de regresar de la India.

Palabras mayores.”God“.Una de las más enormes canciones que Lennon grabara nunca y por extensión uno de los mejores temas de la historia. Billy Preston aporta su pericia al piano para dar brillo al combo Lennon (piano), Starr (batería), Voorman (bajo). La voz de John es perfecta, la melodía es maravillosa pero la letra es aún más impresionante. John pone fin al sueño, punto final a los mágicos años 60 y a su glorioso pasado musical cuando, tras renegar de la religión (Jesuscristo, La Biblia, Buda, Gita), personajes históricos (Hitler, Kennedy), ídolos musicales (Elvis, Dylan) afirma “…no creo en los Beatles… sólo creo en mí, en Yoko y en mí. Esa es la realidad. ¿Qué Puedo Decir? El Sueño Termino. Ayer. Yo era el tejedor de sueños, pero ahora he vuelto a nacer. Yo era ea morsa, pero ahora soy sólo John. Así es, queridos amigos, tendrés que seguir adelante por vuestra cuenta. El sueño terminó”. Trágico y emocionante. Brutal. Una de las mejores canciones de todos los tiempos. Tras semejante descarga emocional, el disco concluye con “My Mummy’s Dead“, una sencilla grabación casera realizada mientras John sequía la terapia del doctor Janov.

La crítica recibió razonablemte bien el disco en su momento, pero su prestigio y fama incluso han crecido con el tiempo. Junto a “Imagine” es, sin lugar a dudas, el mejor trabajo de John Lennon en solitario. Si bien su ruda producción y su caustica temática pueden resultar duras a orejas acostumbradas a sonidos más radioformuleros, su honesta y brillante propuesta deberían ser suficientes para llegar a oídos sensibles. ARTE con mayúsculas. “Mother”, “Working Class Hero”, “Isolation”,  “Love” o la estratosférica “God” son prueba palpable de algo que -entiendo- nadie discute a estas alturas: John Lennon fue uno de los mejores creadores de canciones de toda la historia del rock.

VALORACIÓN GUILLETEK: 9,5/10

 

Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 10 de agosto de 2014

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Paul McCartney: “Flaming Pie” (9/10)

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The Song We Were Singing (McCartney)
The World Tonight (McCartney)
If You Wanna (McCartney)
Somedays (McCartney)
Young Boy (McCartney)
Calico Skies (McCartney)
Flaming Pie (McCartney)
Heaven On A Sunday (McCartney)
Used To Be Bad (Miller-McCartney)
Souvenir (McCartney)
Little Willow (McCartney)
Really Love You (McCartney-Starkey)
Beautiful Night (McCartney)
Great Day (McCartney)

“Cuando terminé Anthology sentí la necesidad de hacer música nueva (…) viendo Anthology me acordé de lo bien que lo pasábamos los Beatles grabando, y eso asentó las bases de lo que sería Flaming Pie. Anthology me recordó los patrones de The Beatles y los valores que alcanzamos con las canciones. Así que de algún modo me sirvió como curso que ahora se ve reflejado en este álbum”. Y es que Paul pasó unos cuatro años, desde 1992 a 1996, trabajando en el proyecto Anthology de los Beatles, un proyecto largamente madurado (es una idea de 1971) que consitía en los Beatles contaran su historia a través de una serie de documentales. Neil Aspinall -otrora road manager, asistente personal de los Beatles y director de Apple Corps-, pensó que sería una buena idea recopilar toda la información posible de los archivos del grupo (tanto en EMI como en Apple)  para realizar un documental sobre la historia del mismo. Las malas relaciones entre Paul y el resto del grupo a principios de  los 70 y la muerte de John en 1980 truncaron el proyecto, pero desde principios de los 90 Neil lo había recuperado. La idea no era otra que los miembros vivos del grupo, apoyados por horas de entrevistas a John (autorizadas por Yoko), contaran su historia a través de una serie de documentales. Dichas entrevistas se completarían con el vasto material videográfico y sonoro que Aspinall había recopilado a lo largo de todos estos años.

El caso es que Paul, inspirado por los recuerdos, comenzó a componer y en febrero de 1995 decide volver al estudio para grabar parte del material que habíaImagencompuesto mientras trabajaba en Anthology. Tenía claro que quería que las canciones fueran sencillas y directas (“me sorprendió, mientras trabajábamos en Anthology, darme cuenta de los sencillas y a la vez perfectas que eran muchas de aquellas primeras canciones de los Beatles”), pero Paul no quiso afrontar esta vuelta al estudio en solitario y pidió a su amigo Steve Miller (líder de la fabulosa Steve Miller Band) que le acompañara. Ambos músicos, que ya habían colaborado en la canción de Miller “My Dark Hour” en 1969 y en la que Paul toca todos los instrumentos, grabaron hasta siete canciones, algunas como “Country Girl” o “Soul Boy”, aún hoy inéditas.

La idea original de Paul era autoproducir su nuevo disco, pero tras trabajar con el Jeff Lynne (líder de la ELO) en los dos nuevos temas Beatle que se estrenaron con los Anthology -“Free As A Bird” y “Real Love“-, decidió poner su trabajo en manos de Lynne y juntos trabajaron en las canciones que Paul había grabado con Miller y nuevo material de McCartney. Las sesiones transcurrieron a buen ritmo hasta diciembre de 1995, fecha en la que a Linda se le diagnostica un cáncer, provocando un lógico cese en el trabajo de estudio.

El golpe para los McCartney, compañeros inseparables durante casi treinta años, fue durísimo pero ambos convinieron que lo mejor para la recuperación de Linda y para el estado mental de su marido es que éste volviera al trabajo. De esta forma, las sesiones se retomaron en febrero de 1996. Quién sabe si necesitado de la ayuda de sus amigos, Paul pidió a Ringo que participara en las grabaciones y el fiel baterista se incorporó al trabajo en mayo.

Las últimas sesiones de trabajo datan de febrero de 1997 con George Martin dirigiendo un arreglo orquestal. El disco se mezcló en marzo de 1997 y en mayo estaba en las tiendas, recibiendo las mejores críticas de un disco de McCartney desde el fabuloso “Tug Of War” de 1982 y una excelente respuesta del público, que respondió aupando el álbum hasta el puesto número 2 tanto en Estados Unidos como el Reino Unido. Y es que estamos ante un disco fantástico, de principio a fin. “Flaming Pie” es el álbum más beatlemaniaco de Paul McCartney en su etapa en solitario. Se puede decir que Macca rinde aquí tributo a su pasado sin rubores ni pretensiones. Desde el mismo título (John dijo que inventó el nombre de “Beatles” cuando un hombrecillo saliendo de un pastel en llamas -Flaming pie- les dijo: “os llamareis Beetles pero con “a”…), a la sonoridad del álbum, Paul recoge el testigo de su propio pasado y concluye un álbum fabuloso. No creo que sea su mejor disco, como muchos afirman, y estoy convencido de que se benefició de la renovada popularidad Beatle que supuso el estreno de los Anthology, pero sí es un muy buen trabajo que incluso mereció una nominación para el Álbum del Año en los Grammy de 1998, que ganó Bob Dylan por su álbum Time Out of Mind.

El disco arranca con la evocadora “The Song We Were Singing“, una fantástica canción con una gran interpretación vocal en la que Paul toca gran parte de los instrumentos y recuerda sus tiempos mozos. “Estaba una noche recordando los años sesenta, ya sabes, estábamos allí fumando cigarros, bebiendo vino… hablando acerca de la solución cósmica. Eso era lo que todos hacíamos… pero ¡Qué demonios! Es el periodo de tiempo en tu vida en el que tienes la oportunidad de todo eso”. El sonido íntimo y sosegado del tema inicial será la tónica general de un álbum tendente a la introspección y al sonido acústico y en el que hay pocas concesiones al rock. Si acaso la más contundente de dichas concesiones sea la estupenda “The World Tonight“, un sobresaliente rock en el que, como ocurre en la mayoría del disco, Paul (voz principal, coros, batería, bajo, guitarra eléctrica, guitarra acústica,  piano y percusión) y Jeff Lynne (coros, guitarra eléctrica, guitarra acústica y teclados) son los únicos interpretes.

El excelente tono inicial del disco se corta con “If You Wanna“, un corte normalito de esos que a McCartney se le caen de los bolsillos sin apenas esfuerzo y posiblemente uno de los puntos más bajo del álbum…, lo mejor del tema, la guitarra de Steve Miller y la producción tompettyniana de Lynne. No obstante, Paul recupera nuevamente el pulso con  “Somedays“, una soberbia balada “a lo beatle” con un arreglo escrito por el inefable George Martin. “Durante las sesiones de Anthology le pregunté a George Martin si podía escuchar Somedays ya que me gustaría que escribiera un arreglo con orquesta. Estaba nervioso viendo cómo reaccionaba al escucharla. pero cuando acabó me miró y me dijo “Veo que no pierdes tu toque”…, fue genial”. Un tema para el recuerdo. Sobresaliente. A la altura (o muy cerca) de sus mejores canciones con y sin los Beatles.

Con “Young Boy” llegamos al que fuera primer single del álbum. Steve Miller de nuevo está a la guitarra y Paul toca todo lo demás. Es una excelente lección de pop sencillo y directo que  Paul escribió en la cocina mientras Linda cocinaba el almuerzo. No tuvo un éxito rutilante como single (número 16), pero vuelve a dejar claro quien es el maestro absoluto en esto del pop. Fantástica guitarra de Miller, por cierto.

Los Beatles del White Album es su vertiente mccartiana resucitan con la estratosférica “Caliko Skies“, con George Martin tras la mesa de mezclas. Esta genial canción se grabó en 1992 y resulta simplemente perfecta en su composición y ejecución. Otra canción para la historia que muestra al fin a un McCartney liberado de complejos y que no tiene reparos en volver a los sonidos que él mismo creo antaño. Esa es la línea que también sigue “Flaming Pie“, otra beatlelada en forma de boggie basado en una fantástica línea de piano y una genial melodía. Una vez más Paul y Jeff Lyne se bastan y se sobran para tocar y cantar todo. Otro temazo, y ya llevamos unos cuantos en el disco.

…Y Paul sigue manteniendo el nivel con la tierna “Heaven On A Sunday“, una bonita balada en la que Paul comparte el solo de la canción con su hijo James. El hijo de Paul se encarga de la guitarra eléctrica con destreza mientras Macca se dedica a la acústica. Es un tema tranquilo y relajado con una preciosa melodía de aires perezosos… Todo lo contrario que ocurre con “Use To Be Bad“, un sencillo blues compuesto, más Steve Miller que por Paul, siguiendo los cánones de la vieja escuela y que poco o nada aporta al género, la verdad.

Mucho más estimulante resulta “Souvenir“, puro R&B. Una fantástica canción que no tiene desperdicio para la que se inspiró en los sonidos de Wilson Picket y en la que Paul toca y canta absolutamente todo lo que suena en el tema. Enorme. Tras esta maravillosa concesión al soul, McCartney retoma las sonoridades Beatle con “Little Willow“, una sobrecogedora canción  que dedicó a Maureen, la que fuera esposa de Ringo y fallecida en 1995. Sencillamente preciosa. La paz en la que nos sumerge “Little Willow” se ve interrumpida por la línea de bajo de “Really Love You“, un nuevo blues-rock escrito con el bueno de Ringo -el primer “McCartney-Starkey” de la historia- y que sin ser ninguna maravilla, es bastante disfrutable.

Y entonces llegamos a “Beautiful Night“, el tema fundamental del disco. Una maravillosa canción que data de 1987 y que McCartney recuperó poniéndola en manos de George Martin para que escribiera un arreglo orquestal. Genial. La parte final con Ringo haciendo coros y todos esos metales pone los pelos de punta. Absolutamente sobresaliente. El disco concluye con “Great Day“, un bonito tema acústico compuesto por Paul en 1970 que recuerda a las sonoridades de “Ram” y que supone un cierre perfecto para un álbum maravilloso.

En definitiva una joya auténtica que se editó en mayo del 97 y que, en mi opinión, no ha sido todo lo elogiado que debiera… Vale fue nº2 en USA e Inglaterra (tapado en ambos países por el debut de las Spice Girls, por cierto), pero es que estamos ante un disco histórico y uno de los mejores del mejor creador de melodías de todos los tiempos. Supongo que sera uno de esos álbums que mitificaremos cuando el bueno de Paul esté criando malvas.

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 9/10

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Paul McCartney: “Give My Regards To Broad Street” (1984) (8/10)

No More Lonely Nights (McCartney)
Good Day Sunshine (Lennon-McCartney)
Yesterday (Lennon-McCartney)
Here, There And Everywhere (Lennon-McCartney)
Wanderlust (McCartney)
Ballroom Dancing (McCartney)
Silly Love Songs (McCartney)

Not Such A Bad Boy (McCartney)
No Values (McCartney)
For No One (Lennon-McCartney)
Eleanor Rigby (Lennon-McCartney)
Eleanor’s Dream (McCartney)
The Long And Winding Road (Lennon-McCartney)
No More Lonely Nights (Playout Version) (McCartney)

Las versiones casette y CD incluían además “So Bad” (McCartney) y “Good Night Princess” (McCartney), y las versiones de “Good Day Sunshine”, “Wanderlust”, “Eleanor’s Dream” and “No More Lonely Nights (Playout Version)” son más extensas.

Paul McCartney quería probar suerte de nuevo en el cine. Barajó varias ideas y, en un principio, iba a ser un rockodocumental al modo de “Get Back/Let It Be” en el que Paul y sus músicos de acompañamiento interpretarían nuevos temas y clásicos de los Beatles, de WIngs y de la carrera de Macca en solitario. La idea se arrojó a la papelera y Paul encargó al guionista Willy Russell que escribiera un argumento…, que tampoco fue del gusto de McCartney. Poco después contrató a otro guionista, Tom Stoppard, pero tampoco hubo suerte.

Finalmente, Paul se lió la manta a la cabeza y escribió el guión por su cuenta, creando una ligera historia sobre un músico al que roban las cintas máster de su último disco poco antes de su lanzamiento. La historia giraría en torno a las peripecias del músico -interpretado por el propio McCartney- y sus compañeros (Linda McCartney, Ringo Starr y Barbara Bach) para recuperar las cintas robadas. La película estaría salpicada de escenas musicales que la dotarían de un aire onírico. Esa era la idea…

El caso es que entre noviembre de 1982 y octubre de 1984 dedicaron 20 semanas no consecutivas a rodar las escenas de la película, las primeras siete semanas para las escenas dramáticas y las trece siguientes para los números musicales. Peter Webb sería el encargado del la dirección. La película no es más que un entrelazado de videoclips musicales unidos por un finísimo (y débil) hilo argumental.

El estreno generó mucha expectación, pero, no nos engañemos, la película es muy mala. La crítica la destrozó y fue el fracaso cinematográfico más destacado del año 1984. No obstante, toda película necesita una banda sonora y, en el caso de una película musical, más aún…

En este caso el LP es más un grandes éxitos que un nuevo disco. Macca incluye cuatro canciones nuevas (cinco en la versión CD y cassete), dos canciones de “Tug of war”, una de Wings y…¡¡seis de los Beatles!! Todas las canciones antiguas fueron nuevamente grabadas desde cero. El LP, editado en octubre de 1984, tuvo mucho éxito en Inglaterra (número 1) y pasó bastante desapercibido en Estados Unidos (21).

Aunque las musas cinematográficas parecieron dar la espalda a Paul, las musicales estaban más que controladas, de hecho, el disco arranca con una de las nuevas canciones: “No More Lonely Nights“, una de las mejores baladas de su carrera, y eso, tratándose de McCartney es mucho decir. Grabada en una sesión de poco más de tres horas y con el Pink Floyd David Gilmour a la guitarra, se convirtió en un megahit transatlántico que casi por si sola hace que merezca la pena de un LP que, no nos preocupemos, tiene mucho más que ofrecer. La canción es una obra de arte de la melodía, es emotiva sin resultar empalagosa y todo lo que en ella suena lo hace de forma pluscuamperfecta. Imagen

 La primera de las “revisiones” de temas Beatle en aparecer en el LP es “Good Day Sunshine“, el fabuloso tema que Paul compuso para el LP “Revolver” de 1966. En esta ocasión McCartney toca todo salvo el piano -a cargo de George Martin- y también ejecuta todas las voces. Las diferencias con la versión original de 1966 son mínimas salvo las lógicas en cuanto a calidad de sonido. A continuación, Paul nos ofrece un excelso medley entre tres de las mejores baladas de su carrera “Yesterday”/”Here There & Everywhere”/”Wanderlust“, las dos primeras provenientes de su carrera Beatle (pertenecientes al LP “Help” de 1965 y “Revolver” de 1966) y la última de su su álbum en solitario “Tug Of War” de 1982. A diferencia de lo que ocurría en “Good Day Sunshine”, las nuevas versiones difieren en mucho de las originales merced al nuevo arreglo de viento que George Martin escribió para ambas. En cuanto a “Wanderlust”, con Ringo a los tambores,  también estrena una partitura del siempre acertado Martin.

Pau, con Ringo a la batería y el Led Zeppelin John Paul Jones interpreta “Ballroom Dancing” de su LP “Tug Of War” de 1982, en una versión bastante fiel al original que sólo difiere en la parte instrumental, sensiblemente, más dura. La cara A concluye con una versión de un éxito de Paul y sus  Wings en 1976: la archiconocida “Silly Love Songs“, prácticamente calcada a la original aunque dotada de cierto aire funky.

Y arrancamos la cara B con dos estrenos “Not Such A Bad Boy” y “No Values“, dos notables y animados números que recuerdan en su sonido eléctrico al álbum final de Wings “Back To The Egg”. Dos buenas canciones (en especial la segunda) que demuestran que las musas no habían abandonado al bueno de Macca, si bien dichas musas fueron mucho más generosas en tiempos pretéritos, como demuestra la excelente revisión de “For No One“, muy fiel de nuevo a la original de 1966 incluida en el LP “Revolver”.

También a “Revolver” pertenecía la versión primigenia de “Eleanor Rigby” que, tras desplegar toda su sobresaliente calidad, se extiende en “Eleanor’s Dream“, una brillante pieza clásica compuesta por Paul y arreglada por George Martin. Otro de los puntos álgidos del álbum.

Sorprende especialmente la revisión de “The Long And Winding Road“, puesto que Paul, a pesar de introducir arreglos nuevos (saxofón, coros y teclados varios) respeta muchos de los por él en su momento tan criticados arreglos de Phil Spector aunuqe aquí aparecen, eso sí, de forma mucho más atenuada. También es sorprendente la no comparecencia de Ringo tras la batería que, de hecho, no aparece en ninguna de las revisiones de los temas de los Beatles del disco. En palabras del propio Paul, “Ringo se negó a participar en las canciones de la época de los Beatles, yo quería que lo hiciera, pero se negó. Supongo que quería evitar comparaciones entre versiones. A mí eso me da igual. Son mis canciones y no me vou a avergonzar de nada de lo que he escrito”. De hecho, se rumorea que en el plan original, figuraban versiones de “Hey Jude” y “The Fool On The Hill”.

La verdad es que, hasta aquí, bien sea por la incuestionable calidad de los clásicos o por la sobresaliente aportación de las nuevas canciones, el LP es irreprochable, lástima de la patochada que supone la versión pseudo-dance de “No More Lonely Nights” que bajo el título de “Playout Version“, supone el único punto bajo de un fantástico LP, Mejor hubiera sido incluir en el LP la extraordinaria pieza a lo años 20 “Goodnight Princess” que aparecía en las versiones CD y casette. Imposible no recordar alguna peli de Woody Allen al escucharla.

Entonces, ¿cómo puntuamos este disco?, las canciones nuevas son muy buenas…, pero sólo son tres… El resto son correctas revisiones aunque bien es cierto que no aportan nada nuevo. Si el material fuera nuevo, sería un álbum de sobresaliente alto…, pero no lo es…, aunque no es menos cierto que el menda que lo firma ha sido capaz de componer “Yesterday”, “Here, There And Everywhere”, “For No One”, “Eleanor Rigby”,  “Wanderlust” y “The Long And Winding Road” y encima ahora se destapa con la gloriosa “No More Lonely Nights”… y todas están en el disco. Para mí, es un discazo, una especie de extraño recopilatorio que, si bien demuestra cierta complacencia por parte de Paul, no deja de ser una auténtica gozada para los sentidos

VALORACIÓN GUILLETEK: 8/10
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Paul McCartney: “Pipes Of Peace” (1983) (6,5/10)

Pipes Of Peace (McCartney)
Say Say Say (McCartney-Jackson)
The Other Me (McCartney)
Keep Under Cover (McCartney)
So Bad (McCartney)

The Man (McCartney-Jackson)
Sweetest Little Show (McCartney)
Average Person (McCartney)
Hey Hey (McCartney-Clarke)
Tug Of Peace (McCartney)
Through Our Love (McCartney)

En un principio “Tug Of War”, el fabuloso disco que McCartney editó en 1982, estaba destinado a ser un doble LP. El concepto era enfrentar canciones de tono melancólico a otras más alegres y contraponerlas. Finalmente, se decidió que “Tug Of War” fuera un disco simple con lo que Paul se encontró con mucho material excedente que no quiso desaprovechar, por lo que, más la mitad de de las canciones incluidas en este “Pipes Of  Peace”, provienen de las sesiones del álbum de 1982.

El elenco de músicos que aparecen en el LP es básicamente el mismo que el que grabó “Tug Of War” -Ringo Starr incluido- y George Martin vuelve a estar al mando de la mesa de mezclas, sin embargo el Imagensonido es mucho más contemporáneo y menos exquisito que el del LP anterior. En ello tuvo mucho que ver el guitarrista y líder de 10cc Eric Stewart y sobre, todo, la colaboración de Michael Jackson.

Jackson, por entonces la estrella más rutilante del momento tras la edición de “Thriller” ya había colaborado previamente con McCartney en la ñoña “The Girl Is Mine” (incluida en el citado “Thriller”) y había incluido una versión del “Girlfriend” de Paul en su LP “Off The Wall”. Paul solicitó su colaboración y, juntos, compusieron un par de canciones que se incluirían finalmente en este “Pipes Of Peace”. Ambos músicos tuvieron una excelente relación hasta 1985, cuando su amistad se truncó abruptamente una vez  Jackson compró los derechos de edición las canciones de los Beatles

ATV propietaria de los derechos había decidido vender los derechos de edición de las canciones de Lennon y McCartney, y se pusieron en contacto con McCartney al que le ofrecieron el catálogo por 20 millones de dólares. Paul aceptó la oferta pero dijo que iba a llamar a Yoko Ono para comprarlo a medias, como condescendencia con la viuda del coautor del catálogo, John.  Yoko aceptó pero dijo que intentaría renegociar el precio y McCartney creyó que merecería la pena que lo intentara.

Entre tanto, un día hablando, Paul recomendó a Jackson que debería introducirse en el mundo de la edición musical (Paul era todo un experto y ya había comprado el catálogo de gente como Buddy Holly)… Michael Jackson, millonario absoluto por las ventas de “Thriller”, ofreció sin previo aviso más de 47 millones de dólares por toda la empresa ATV, incluyendo el catálogo de The Beatles…, al día siguiente Michael llamó a McCartney: “He comprado tus canciones” Desgraciadamente, Jackson enseguida empezó a hacer un uso dudoso de los derechos: en 1984 Nike lanzó una campaña de zapatillas con “Revolution” como melodía…Una canción que resumía el sentimiento rebelde de una época, era un vehículo mercantil en los 80… Paul nunca volvió a hablar a Michael Jacson y le criticó en múltiples entrevistas.

Sea como fuere, la colaboración entre ambos músicos generó un fantástico single de adelanto para el LP: la funky “Say, Say, Say“. La canción fue un megahit mundial en  octubre de 1983 (número 2 en Inglaterra y 1 en USA), apoyado por un muy difundido videoclip. Un clásico, que ayudó mucho al posterior lanzamiento del LP

Finalmente el decimosegundio Lp de estudio post-Beatle de Paul McCartney (quinto bajo su nombre en solitario) vio la luz en octubre de 1983. La crítica lo recibió de forma tibia y tuvo un éxito relativo, ya que fue número 4 en Inglaterra pero sólo número 15 en Estados Unidos, marcando el comienzo del declive comercial en Estados Unidos de McCartney. La comparación con el excelso “Tug Of War” no favoreció a un LP que, aunque tiene muy buenos momentos, dista mucho de ser brillante. En absoluto se trata de un mal álbum, pero, a pesar de la excelencia de sus singles, resulta anodino y en pocos aspectos memorable.

Y eso que el arranque es sobresaliente con la fabulosa “Pipes Of Peace“, una extraordinaria canción pop de aires reggae con mensaje pacifista. Esta fantástica canción fue editada con enorme éxito como single en Inglaterra en diciembre de 1983 apoyada por un no menos genial videoclip rememorando la famosa tregua del Día de Navidad de 1914 entre las tropas inglesas y alemanas. Simplemente maravillosa. Un número 1 en toda regla.

El buen tono se mantiene con el hit “Say, Say, Say“, el mejor fruto de la colaboración McCartney-Jackson, y hace imaginar un disco de gran altura pero “The Other Me” empieza a poner las cosas en su sitio. ¿Se trata de una mala canción?, en absoluto, es agradable, melódica, impecablemente interpretada…, pero hablamos de Paul McCartney, si acaso el más importante creador de melodías de la historia del rock. Sabe a poco. Algo parecido ocurre con “Keep Under Cover“, en la que McCartney parece ser abducido por la ELO en un correcto pop que tampoco parece llegar a ningún sitio y al que parece sentarle mejor una producción menos recargada (tal y como puede escucharse en algunas demos de estudio).

La cara A se cierra con la elegante y azucaradísisma balada “So Bad“, ñoña a más no poder pero con una excelente melodía. Fue la canción elegida como segundo single en Estados Unidos, en lugra de “Pipes Of Peace” y fracasó comercialmente apenas alcanzando un Top-30. Una bonita canción con una memorable línea de bajo.

La cara B se abre con “The Man” un nuevo dueto con Michael Jackson que, aunque no es ninguna joya, suena “muy de 1983” y debió ser editada como single para aprovechar su tirón comercial…, ¿como canción?, olvidable.

Sweetest Little Show” es una de esas canciones que a Paul se le caen de los bolsillos. McCartney es frecuentemente indulgente con su producción y este tipo de canciones lo demuestran, el fragmento acústico instrumental a mitad del tema es lo mejor de una canción que tiene tantos aspectos destacables como criticables: ninguno. Igual de ligera resulta “Average Person“, insisto, ninguna canción de este disco es mala, pero tampoco ninguna -exceptuando cuatro canciones- están a la altura de su autor.

Afrontamos la recta final con el disfrutable instrumental “Hey Hey” obra de McCartney y el excelente bajista Stanley Clarke, antes de llegar a la experimental “Tug Of Peace” en un estilo muy afro-funk y en la que Paul juega con fragmentos de “Tug Of War” adelantando técnicas propias del tecno-rap.

El honor de cerra el Lp corresponde a la pomposa pero notable “Through Our Love“, quizás ligeramente sobreproducida pero de indudable calidad. Y este es el punto final a un Lp que te deja sensaciones encontradas: tienes la sensación de haber escuchado grandes canciones (“Pipes Of Peace”, “Say Say Say” y, en menor medida, “So Bad” y “Through Our Love”), pero también tienes cierta sensación de aburrimiento…, no puedes afirmar que tal o cual canción es mala…, pero pasadas unas semanas tampoco vas a recordar la mayoría…

Siempre he pensado que este era un “disco de trabajo”, con el que Paul quiso aprovechar el material sobrante del sobresaliente “Tug Of War” y ganar tiempo mientras preparaba su gran proyecto en esta primera mitad de los 80: su debut cinematográfico con “Give My Regards To Broad Street”

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 6,5/10

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Paul McCartney: “Tug Of War” (1982) (9,5/10)

Tug Of War (McCartney)
Take It Away (McCartney)
Somebody Who Cares (McCartney)
What’s That You’re Doing (McCartney-Wonder)
Here Today (McCartney)
Ballroom Dancing (McCartney)
The Pound Is Sinking (McCartney)
Wanderlust (McCartney)
Get It (McCartney)
Be What You See (Link) (McCartney)
Dress Me Up As A Robber (McCartney)
Ebony And Ivory (McCartney)

Tras el escarceo en solitario que supuso “McCartney II” (1980), la idea de Paul era lanzar un nuevo álbum con sus Wings y volver a contar con el productor de los Beatles, George Martin: “llevaba sin trabajar con George desde que lo hicimos en “Live And Let Die” y, ya sabes, me gusta su trabajo como productor, así que lo llamé y a él también le apetecía…, tan simple como eso. La idea era que produjera el siguiente álbum de Wings”.

En julio de 1980 Paul y Linda estuvieron trabajando en el nuevo álbum de Ringo Starr “Stop And Smell The Roses” y, en Agosto del mismo año, Paul y Denny se encerraron en casa de los McCartney para grabar algunas demos. Muchas de ellas acabaron formando parte de este “Tug Of War” (“Ballroom Dancing”, “Take It Away”, “Dress Me Up As A Robber”, “The Pound Is Sinking”, “Dress Me Up As A Robber”, “Ebony And Ivory”, “Wanderlust”), otras se editaron tiempo después, (“Keep Under Cover“, “Average Person“,  “Sweetest Little Show” y “We All Stand Together“) y otras quedaron inéditas (“The Unbelievable Experience“,  “Give Us A Chord Roy“, “Seems Like Old Times” y  la divertida y notable “Take Her Back Jack“). Pero George aunque elogió parte del material, animó a McCartney a que compusiera más: “Me dijo, mira llevas siendo demasiado tiempo tu propio jefe, si vamos a trabajar juntos tienes que aceptar mis críticas, puede que no te guste pero, así, funcionará”.

Con nuevos temas, las sesiones comenzaron en diciembre de 1980 pero Laurence Juber y Steve Holly no llegaron a incorporarse tras anunciar que abandonaban el grupo. Paul, Denny y Linda estaban decididos a seguir juntos cuando en la mañana del 9 de diciembre de 1980, McCartney se despertó con la terrible noticia: John Lennon, su eterno compañero, había sido asesinado en Nueva York. La relación de Paul y John había pasado de su inquebrantable amistad en los 60 a su encarnizada enemistad de la primera mitad de los 70. Desde 1975 su relación se había normalizado y, aunque no era lo de antes, era cordial y amigable. John había muerto y a Paul no se le ocurrió nada mejor que irse a trabajar. Después de comer, en el estudio, llamó a Yoko para ofrecer sus condolencias, la esposa de Lennon le hizo saber el cariño que su difunto amigo aún sentía por él (John te quería, te quería mucho”…). Cuando dejó el estudio, bien avanzada la tarde, se encontró con decenas de periodistas. Sus primeras declaraciones fueron: “Estoy muy conmovido, ya sabes, es una noticia terrible… He pasado el día en el estudio escuchando nuevo material porque no tenía ganas de quedarme sentado en casa…”. Cuando le preguntaron por cuándo se enteró de la noticia, contestó: “Por la mañana, en algún momento”, y preguntó a los periodistas si todos lo sabían, a lo que contestaron que sí. McCartney dijo entonces: “Es un fastidio, ¿No es así?” (vídeo). Estas declaraciones fueron publicadas, y su  gesto fue muy criticado.  Cuando llegó a casa se sentó a ver las noticias  y lloró amargamante junto a su familia. . Pocos meses después, en una entrevista de televisión, Paul apenas puede contener las lágrimas al escuchar “Beautiful Boy” (vídeo).

Paul no volvió al estudio hasta el 14 de diciembre, pero las sesiones se pararon por las fiestas navideñas y no se retomaron hasta febrero de 1981. Dave Mattacks se incorporó en la batería junto a Linda, Paul y Denny pero, a sugerencia de George Martin, se decidió que era absurdo restringirse a los miembros de un grupo y que debería utilizar al músico que mejor pudiera interpretar la canción en su instrumento. De esta forma, se incorporaron los baterías Adrian Sheppard, Campbell Maloney, Steve Gadd, y el bajista Stanley Clarke. Poco después, Paul decidió que estaría bien invitar a algunos camaradas para que aparecieran como “estrellas invitadas” y, así, Ringo Starr, Stevie Wonder y Carl Perkins se unieron al plantel.

Obviamente este ya no era el disco de un grupo y, en abril de 1981, se anuncia la separación oficial de Wings y Denny abandona el estudio siendo sustituido por el 10cc Eric Stewart. Concluidas las sesiones, Paul tenía material para un disco doble, pero, bajo consejo de George Martin, decidió hacer una selección y editar un LP sencillo. Al final, el proyecto se conviertió en el cuarto trabajo de McCartney en solitario y, bajo el titulo definitivo de “Tug Of War”, se editó en abril de 1982 con un éxito en arrollador en todo el mundo (nº1 en USA e Inglaterra). La crítica aclamó el disco (Rolling Stone le dio 5 estrellas y habló de “la obra maestra quien siempre supimos que Paul McCartney podía grabar”) y las ventas fueron espectaculares. Y es que estamos ante un disco es sencillamente maravilloso, redondo, sin fisuras. Está muy trabajado y,al no tener que estar limitado a una pequeña banda y poder contar con músicos de sesión de gran nivel y,  el LP roza la exquisitez a nivel de arreglos e interpretación. Quizás se puede achacar que es un LP muy tranquilo y falto de algún tema un poco más brioso.

A nivel de composición, Paul está en una forma excelente y construye un buen puñado de melodías sobresalientes que brillan ya desde el principio con la fantástica canción que da título al LP.  “Tug Of War” es una balada con un grandilocuente fondo orquestal que la enriquece y hace destacar su excelsa melodía. Gran forma de arrancar…, pero es que, el genial pop de cadencias reggae que nos oferta “Take It Away” (con Ringo tras los tambores, por cierto), no hace sino confirmar las expectativas: estamos ante algo grande.

Pero, por si era poco, Macca nos chuta una sobredosis de melancolía con “Somebody Who Cares“, otra vez un sobresaliente corte de pop mccartiano arreglado con un gusto pasmoso, para después levantarnos de la silla con un funky escrito tête à tête con el maestro del género, Stevie Wonder, “What’s That You’re Doing?”. La verdad es que suena mucho más Wonder que a McCartney…, pero es una gozada.

Una cara A para el recuerdo concluye de la mejor forma posible con “Here Today“, el sentido homenaje de Paul a su amigo John tras su muerte. La letra es suficientemente explícita: “Y si dijera que yo realmente te conocía bien, ¿cual sería tu respuesta si estuvieras aquí hoy? / Pues, conociéndote, probablemente te reirías y dirías  que nosotros somos polos opuestos …si estuvieras aquí hoy… /  Pero, en lo que a mí respecta, aún recuerdo como era antes  y ya no puedo contener las lágrimas más… te quiero… / ¿Recuerdas cuando nos conocimos?, supongo que se podría decir que nos hacíamos los duros, no entendíamos nada, pero siempre podíamos cantar / ¿Recuerdas aquella noche en que lloramos porque ya no había ninguna razón para guardarlo todo dentro?  Nunca entendimos ni una palabra, pero siempre estabas allí con una sonrisa /  Y si dijera que realmente te quería y que me alegraría de que aparecieras, así, estarías hoy aquí , como estás en mi canción“… Sin palabras… Mucha gente ha querido ver en esta canción un “segundo Yesterday”, el tratamiento musical y el arreglo de Martin es, intencionalmente,  muy parecido.

Una de las pocas concesiones al rock del disco es la efectiva “Ballroom Dancing“, la canción más movida del disco. McCartney juega con su amplio registro vocal en un buen corte rock que refresca el tono hasta aquí maravillosamente melancólico del LP. No obstante el maravilloso aire tristón del disco vuelve con la soberbia “The Pound Is Sinking“, una genial canción-río de Paul que es pop en estado puro. Una buena línea de bajo -a cargo de Stanley Clarke- y una brillante guitarra eléctrica del propio Paul refuerzan este tema en el que McCartney se burla del mercado monetario.

El punto álgido del LP llega con la extraordinaria “Wanderlust“, incomprensiblemente no lanzada como single y una de las mejores canciones que McCartney ha escrito en su carrera… incluido su periodo Beatle. Un clásico nunca suficientemente ponderado. No conozco muchas canciones mejores, una obra maestra.  Con “Get It“,  volvemos a relajar el tono y escuchamos a Paul y a Carl Perkins  cantar un fantástico y desenfadado country-rock. Excelente.

Nos dirigimos hacia el final del disco a través de un pequeño e interesante puente  -“Be What You See“-  de apenas treinta segundos antes de llegar a “Dress Me Up As A Robber“, una extraña y rítmica canción que, sin duda,  es de lo más flojo de un disco sobresaliente…, aunque marca el camino de futuras sonoridades, ¿no, Jamiroquai?

El gran final llega con la archiconocida “Ebony and Ivory“,  un megaéxito planetario que Paul compuso y luego interpretó junto a a Stevie Wonder. Todos la hemos oído mil veces, es uno de los himnos anti racismo más populares que se han compuesto y un número uno mundial. Su exceso de popularidad y su aire radioformulero no pueden ocultar una notable melodía y un mítico dúo entre dos de los más grandes músicos sobre la faz de la Tierra.

Y así concluye un disco sobresaliente, brillante en lo musical y estimulantemente melancólico. Una joya atemporal que, a pesar de su enorme éxito comercial en 1982, el tiempo no ha tratado con la justicia que merece negándole el sitio que merece entre los mejores álbumes de la historia.
VALORACIÓN GUILLETEK: 9,5/10
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THE WHO. Capítulo 7 (1974-1976). Tommy en la gran pantalla y el precio del éxito. “The Who By Numbers”

A finales de 1973, Pete, desfondado tras es el esfuerzo creativo que supuso “Quadrophenia”, centró su actividad en adaptar el argumento de “Tommy” para el cine. Tras algún paso por alguna major de Hollywood, el proyecto de llevar al cine la historia del muchacho sordo, mudo y ciego fue a parar a RSO. El encargado de dirigirla sería el director británico Ken Rusell, siendo éste quien solicitó a Townshend que realizara algunos cambios en el argumento y añadiera un prólogo así como algunas canciones más para la adaptación de la ópera-rock a la gran pantalla

Entretanto, con Pete centrado en el proyecto cinematográfico y con la intención de tener algún lanzamiento discográfico durante el año 1974, el grupo decide editar un recopilatorio de rarezas y temas inéditos. Fue John quien se encargó de seleccionar los temas que compondrían “Odds & Sods“, título final del álbum. El LP tuvo un considerable éxito -especialmente si tenemos en cuanta que era una compilación de rarezas-, alcanzando el número 10 en el Reino Unido y el 8 en Estados Unidos.

El éxito del disco no es de extrañar si nos ceñimos a términos de calidad artística, puesto que, a pesar de ser en su mayoría son descartes, las canciones que lo componen tienen un notable nivel. “Postcard“, compuesta por John en 1970 para un EP de la banda que nunca se llegó a editar, es la canción que abre el disco. Un tema fantástico que vuelve a dejar claro el nivel del bajista como compositor. Al mismo EP  iba a pertenecer “Now I’m a Farmer“, una canción de Pete que recuerda en su teatralidad a la maravillosa “Dogs” de 1968 si bien queda lejos de aquella a todos los niveles.

Put the Money Down” es otro de los rocks de Pete marca de la casa, grabada en 1972 como parte del abortado proyecto “Lifehouse”. “Little Billy” es una fantástica gema pop que Pete compuso para la American Cancer Society y que, a pesar de su indudable calidad, nunca llegó a editarse. Y así llegamos a otro de los temas que hubieran sido parte del proyecto “Lifehouse” si éste hubiera llegado a buen puerto: “Too Much of Anything“, un más que aprovechable tema de Pete cantado con maestría por Roger.

Glow Girl”  es el tema que iba a abrir el cancelado álbum que la banda pensaba editar en 1968 -entre “Who Sell Out” y “Tommy”- y que estuvo a punto de titularse “Who’s For Tennis”. Un estupendo tema -muy en la línea de los Who del 67-, antes de llegar a otro de los hitos del disco, el tema central de lo que debió haber sido “Lihehouse”: la fantástica “Pure and Easy“. Sobresaliente tema que nunca debió ser descartado para su inclusión en “Who’s Next” y, si lo fue, es porque Pete nunca renunció a “Lifehouse” y a este su tema central. Joya.

Faith In Something Bigger” es otro de los temas que deberían haberse incluido en el cancelado disco de 1968 “Who’s For Tennis” y otra muestra del gran momento de forma del Townshend de finales de los 60, mientras “I’m the Face“, compuesta por el otrora manager del grupo Peter Meaden, nos presenta a unos primerísimos Who que, aún con el nombre de The High Numbers, debutaban en la industria discográfica. “Naked Eye” es otro tema del abortado proyecto “Lifehouse” si bien su origen se remonta a las improvisaciones instrumentales del grupo durante la gira de “Tommy” (normalmente acompañando a “My Generation” y/o “Magic Bus”). Buen rock cantado entre Roger y Pete que nos acompaña hasta el último tema del disco, la estupenda “Long Live Rock” que a punto estuvo de ser el centro de la ópera rock que “Quadrophenia” acabó siendo.

En resumen, un disco más que interesante que, aunque no puede considerarse un trabajo de estudio como tal, tiene calidad de sobra para serlo.

Con Pete absorto en el proyecto “Tommy-Película” y Roger enfrascado en el rodaje (desde el principio se tuvo claro que el rubio cantante sería la imagen perfecta para el Tommy cinematográfico), John y Keith lanzaron sendos trabajos en solitario. Así, en febrero de 1975, Entwistle edita “Mad Dog“, su cuarto álbum como solista. El disco sigue  la estela de rock clásico de “Rigor Mortis” y sigue lejos de sus dos estupendos primeros discos en solitario. Con todo tiene temas muy disfrutables como “You Can Be So Mean“, “Drowning” o “I Fall To Pieces“.

Por su parte, Keith publica un mes después, en marzo del 75, su primer y único LP al margen de la banda: el festivo “Two Sides of the Moon“. Keith abandona su faceta de baterista (sólo toca en tres canciones) para “ejercer” de cantante y rodearse de estrellas invitadas del nivel de Ringo Starr, Harry Nilsson, David Bowie, Joe Walsh, Jim Keltner, Klaus Voorman, John Sebastian o Spencer Davis. El Lp se compone de varias versiones como el “Don’t Worry Baby” de los Beach Boys (idolatrados por Moon), el “In My Life” de los Beatles o incluso una revisión de “The Kids Are Alright” de los propios Who y de temas compuestos por colaboradores y amigos, entre los que destacan “Crazy Like A Fox” o “Move Over Ms. L” cedida para la ocasión por John Lennon.

El disco es un divertimento pero la crítica no lo tomó como tal y fue muy dura calificándolo de “el más caro karaoke de la historia” y el “producto de un autoindulgente borracho”. El público tampoco respondió y fue un sonoro fracaso comercial.

Y al fin, en marzo de 1975, se estrenó la versión cinematográfica de “Tommy”. Desde el día de su debut en las salas, la cinta estuvo envuelta en la polémica. Su estética, cercana al actual videoclip, y su lisérgico trabajo artístico (debido al trabajo del pintor pop Paul Dufficey) no sintonizaron del todo con la espiritual imagen de Tommy que tenían los fans del grupo. Además Pete introdujo algunos cambios en el argumento que tampoco gustaron a los seguidores del LP original: en primer lugar, Pete traslada el comienzo de la historia a 1951, en lugar de 1921 y sitúa en la post-guerra de la  Segunda Guerra Mundial -y no en la de la Primera- el trasfondo argumental. El segundo cambio es más importante puesto que cambia el hecho traumático que genera la sordera, enmudecimiento y ceguera de Tommy: en lugar de ser el amante de su madre quien muere a manos de su padre, es el padre de Tommy quien muere en manos de su amante. Según Ken Russell, el director, ese cambio fue porque le pareció que para un niño era mucho más traumático ver morir a su padre. El orden de muchas de las canciones también se vio alterado. Con todo, la película tuvo un enorme éxito comercial, revitalizó la “Tommymanía” e incluso obtuvo varios premios: un Globo de Oro a la mejor actriz para Anne Margret, una mención en el festival de Cannes y un par de nominaciones a los Óscar de 1975 (para Anne Margret y la adaptación musical de Pete)

Los Who regrabaron el disco de 1969 para que ejerciera de Banda Sonora de la película. El sonido cambio radicalmente, mucho más rockero y con un profuso uso de los sintetizadores. Además contaron con la colaboración de músicos adicionales que sustituyeron en algunas canciones a Keith a la batería ( Mike Kelly, Tony Newman, Kenney Jones, Nigel Olsson, Richard Bailey) a Pete a la guitarra (Mick Ralphs, Caleb Quaye, Alan Ross, Eric Clapton, Ron Wood, Davey Johnstone) y a John al bajo (Phil Chen, Dave Wintour, Tony Stevens, Dee Murray)

Tanto el nuevo disco como la película arrancan con “Prologue – 1945“, uno de los temas nuevos compuestos por Pete para la ocasión. En la escena asistimos a la desaparición del Capitán Walker, el padre de Tommy, durante un combate aéreo en la Segunda Guerra Mundial. En “Captain Walker/It’s a Boy” vempos cómo la madre de Tommy (Anne Margret) recibe la noticia de la muerte de su marido y tiene que dar a lus al hijo de ambos, Tommy, sola. La canción tiene varios versos más que la original de 1969.

Otra de las nuevas canciones, “Bernie’s Holiday Camp” nos cuenta como, en 1951, la madre de Tommy conoce a Frank (Oliver Reed) con el que empieza una relación sentimental. La felicidad de la nueva pareja se ve sobresaltada, tal y como se nos cuenta en “1951/What about the Boy?“, por la abrupta reaparición del Capitán Walker, el posterior asesinato de éste a manos de Frank y el consiguiente estado de shock en el que entra el niño, testigo de todo. Impresionante la interpretación vocal de Anne Margret, tanto como lamentable la de Reed.

Un Tommy en estado de shock queda mudo, ciego y sordo, como se relata en “Amazing Journey“, mientras va teniendo sus primeras iluminaciones. El tiempo y las navidades (“Christmas“) pasan hasta que la madre de Tommy y Frank se deciden a probar métodos alternativos: llevan al ya adulto Tommy a un curandero que venera la figura de Marilyn Monroe y administra tripis en lugar de obleas a sus acólitos (interpretado por Eric Clapton en “Eyesight to the Blind“), e incluso prueban con el LSD administrado por una siniestra prostituta interpretada por una fabulosa Tina Turner, la Reina del Ácido (“The Acid Queen“).

Hastiada, la pareja anhela pasar tiempo juntos y dejan al muchacho al cuidado de su primo Kevin, interpretado por Paul Nicholas en “Cousin Kevin“, que resulta ser un sádico y, posteriormente con su tío Ernie -encarnado por Keith Moon- que abusa sexualmente del muchacho (“Fiddle About“)

Curiosamente Tommy sufre una extraña fascinación por los espejos, se queda parado en frente de ellos como examinando su rostro y, en “Sparks“, tiene una alucinación que le indica el camino a seguir: debe jugar al pinball. Conocedores de las nuevas habilidades de Tommy, lo inscriben en los circuitos de Pinball y el muchacho gana certamen tras certamen  haciendo a sus padres millonarios. Pete reconvierte el “Miracle Cure” de 1969 en “Extra Extra Extra” para narrar esta parte de la historia. Finalmente, en la gran final, se enfrenta al vigente campeón, interpretado por Elton John, al que vence convirtiéndose en el nuevo “Pinball Wizard“.

Tommy y su familia son ahora inmensamente ricos, pero los remordimientos atormentan a la madre de Tommy tal y como se narra en otra de las nuevas canciones compuestas por Pete, “Champagne“. No bstante, siguen buscando una cura para Tommy. Frank encuentra a un doctor -interpretado por Jack Nicholson en “Go to the Mirror“- que parece poder ayudar a Tommy. El doctor es claro en su diagnóstico: es algo psicosomático, no físico.

Frustrada, la madre intenta que su hijo reaccione (“Tommy Can You Hear Me“) hasta que, deseperada, acaba arrojando al muchacho contra el espejo en el que Tommy se miraba ensimismado (“Smash The Mirror!”). Entonces suena una tremenda revisión de “I’m Free” (una de las pocas versiones de este Tommy del 75 superiores a las de 1969), en la que Roger canta (y de qué forma) sus primeros versos en la película. Tommy despierta a los sentidos, ahora ya puede ver , oír y cantar. Momentazo. Una vez recuperado, Tommy cuenta a su madre su mesiánica visión, la despoja de sus anteriores ídolos materiales y la bautiza en la que será su nueva religión, de la que él será el profeta (“Mother And Son“, otra de las nuevas canciones)

La noticia del despertar del Rey del Pinball, corre como la espuma, mientras Tommy comienza a predicar su mensaje. En “Sally Simpson” comprobamos como el mensaje cala hasta en las hijas de los reverendos, que abandonan su hogar para asistir a las charlas de Tommy aumentando su ego hasta declararse la nueva sensación del momento, que es lo que escuchamos en “Sensation“, otra de las canciones que mejoran su versión original.

En “Welcome” Tommy comprende que su nueva religión tiene tantos adeptos que se hace necesaria la creación de una sede: “Tommy’s Holiday Camp“, a la que el tío Ernie nos da la bienvenida y en la que la familia de Tommy se aprovecha para vender todo tipo de merchandising y lucrarse sin el más mínimo decoro. Esto, junto a los cada vez más dictatoriales métodos de Tommy (que les obliga a abandonar sus sentidos y dejar todos los placeres terrenales), hace que sus seguidores se levanten contra Tommy (“We’re Not Gonna Take It“) y asesinen a Frank y a la madre del muchacho, además de destrozar al sede. En ese momento, Tommy tiene una nueva iluminación que lo hace avanzar a una nueva esfera de conocimiento (“See Me, Feel Me/Listening To You“). Fin.

Tommy es una película sorprendente. Muy arriesgada en lo visual y nada convencional en cuanto a montaje y estructura. Sin diálogos más allá de las canciones, en muchos sentidos , es un videoclip de dos horas de duración, y esto no es fácil de digerir si no se está preparado. A mí, como a mucha gente (no en vano fue un millonario éxito de taquilla en 1975), me parece una gozada, pero no es menos cierto que cuenta también con un nutrido número de detractores. No podemos olvidar el gran trabajo de Roger como actor, hecho que no pasó desapercibido para Ken Russell, que propuso a Daltrey que encarnara al compositor Franz Liszt en su siguiente y estrambótica película “Lisztomania“. Una libre interpretación de la biografía del compositor húngaro en la que también participó el beatle Ringo Starr.

De hecho, Roger vive un momento dulce y su protagonismo en el showbiz sube muchos enteros. Conocedor de lo efímero de la popularidad, aprovecha para editar su segundo trabajo en solitario en julio 75, “Ride a Rock Horse“. El segundo LP de Daltrey en solitario no es gran cosa y aunque se extrajeron de él singles como las notables “Come and Get Your Love” u “Oceans Away“, ninguno tuvo repercusión. Roger contó con compositores y músicos de estudio que se pusieron al servicio de su gran voz, pero no dieron con la tecla.

Mientras sus compañeros lanzaban sus LP’s en solitario, Pete empezó a mostrar síntomas de agotamiento. Llevaba diez años siendo la principal/única fuerza creativa del grupo…, y estaba cansado. Tocar en directo cada vez le motivaba menos (en especial, tras la terrible gira de Quadrophenia), estaba deprimido por llegar a la treintena y comenzó a cansarse de ser un Who. Empezaba a desencantarse con la banda, hasta el punto que declaró que no iba a “volver a saltar ni hacer el payaso en el escenario”. Townshend ahogó sus penas en litros y litros de alcohol que no hicieron sino empeorar seriamente su salud y le hicieron entrar en un peligroso proceso autodestructivo que le llevó a sufrir un colapso nervioso en el otoño de 1975.

Como ocurre en toda obra creativa, el siguiente disco del grupo se vio afectado por el estado de ánimo de su creador. Así, en octubre 1975, los Who editaron “The Who By Numbers“, si acaso el disco más introspectivo de su carrera.

THE WHO BY NUMBERS

1. Slip Kid (Townshend)
2. However Much I Booze (Townshend)
3. Squeeze Box (Townshend)
4. Dreaming from the Waist (Townshend)
5. Imagine a Man (Townshend)
6. Success Story (Entwistle)
7. They Are All in Love (Townshend)
8. Blue, Red and Grey (Townshend)
9. How Many Friends (Townshend)
10. In a Hand or a Face (Townshend)

Estamos ante el álbum más personal de los Who o, seamos, claros, de Pete Townshend. El bajo estado de ánimo de Pete, hastiado de las giras, el showbiz, deprimido por su trigésimo cumpleaños y rozando el alcoholismo, se filtra entre cada una de las notas que componen las canciones que integran este “By Numbers”. Atrás quedan los proyectos grandilocuentes y las óperas rock, nada o poco queda del uso de sintetizadores y las pomposas producciones de antaño. Es un disco claramente introspectivo en el que Townshend se muestra implacable en su autocrítica, acusándose de lujuria, alcoholismo y tendencias autodestructivas. Pete expresa también sus miedos, especialmente la irrelevancia y la cercanía de la madurez a sus ya cumplidos 30 años.

No obstante, el arranque del disco es alegre y bastante festivo con “Slip Kid“, un disfrutable rock con el que Pete pretende “avisar a los jóvenes de los peligros que tiene la música rock”. Volvemos al sonido clásico: bajo, batería, guitarras, el excelente piano del inefable Nicky Hopkins y la voz de Roger. Ni rastro de las ampulosas producciones de las que hicieron gala en “Quadrophenia” Muy buen tema para empezar que hace prever un trabajo de buen nivel. Sensación que se refuerza con “However Much I Booze, un rítmico tema que esconde una depresiva letra en la que Townshend lidia con sus problemas de alcoholismo y no ve salida del agujero en el que se encuentra. Roger rechazó cantar esta canción en favor de Pete por lo personal que resultaba.

El espiritu jovial y rockero de “Squeeze Box” borra el pesimismo anterior y nos presenta otro de los clásicos de la banda. Su letra, supuestamente sobre un acordeón, está repleta de insinuaciones sexuales y fue escrita por Pete a modo de broma interna. El propio Townshend fue el primer sorprendido cuando se propuso su edición como single. Alcanzó un Top-10 a ambos lados del Atlántico.

Tiempo para otro clásico, “Dreaming from the Waist, la única canción que recuerda al estilo “Quadrophenia”, hecho que no extraña puesto que fue grabada en la misma época. Otro buen tema que cobraba verdadera dimensión en vivo (a pesar de que Pete ha declarado que es una de las canciones que no le gustaba tocar en directo) y en el que destaca el extraordinario bajo de John y la incendiaria batería de Keith.

Imagine a Man” devuelve el tono pausado al álbum y tiene pasajes auténticamente memorables. La voz de Roger es simplemente perfecta y la letra es fantástica. Un gran tema que sosiega los ánimos antes de que  John Entwistle ataque con su única aportación como compositor al disco, la potente “Success Story“, en la que parece compartir el desencanto de su compañero Pete respecto al mundo de la fama rockera.

El baladón “They Are All in Love” muestra el estado de ánimo de Pete con versos como “y digo adios a los chicos, manteneos jóvenes y en buen ánimo / Devolvedme mi chequera y me arrastraré hasta mi tumba” y sirve de precedente a  la sobresaliente “Blue, Red, and Grey“, mi favorita. Pete y su ukelele construyen una canción absolutamente deliciosa que el propio Townshend intentó evitar que formara parte del álbum y sólo -y afortunadamente- se incluyó por la insistencia de Glyn Johns, productor del LP.

En “How Many Friends” Pete reflexiona sobre la autenticidad de las amistades de una estrella de rock (“¿Cuántos amigos he tenido en realidad?”). Gran tema, gran voz de Roger y gran nivel instrumental antes de llegar al último tema: “In a Hand or a Face“, uno de los ya habituales rocks de los Who en torno a un riff (no demasiado inspirado, esta vez) en el que la banda repasa parte de su carrera pretérita.

En resumen, un disco notable…, ¿lo peor que editaron desde el 67 con “The Who Sell Out”?, pues probablemente sí, pero es que estamos hablando de superar “Who Sell Out”, “Tommy”, “Who’s Next” y “Quadrophenia”, cuatro joyas de la historia del rock. Con esto, quiero decir que si bien no mantiene el nivel memorable de sus anteriores obras, no deja de ser un muy buen LP. La épica de sus anteriores trabajos da paso a un estilo más intimista, menos espectacular, pero igualmente disfrutable.

La crítica fue tibia y llegó a hablar del Lp como la “nota de suicidio de Townshend”, pero el público lo recibió bien aupándolo al séptimo puesto en las listas de éxitos británicas y al octavo en las americanas. Gran parte de este éxito se debió a la espectacular gira del grupo en 1975, la que Entwistle calificó como la mejor de su carrera. Un tour de más de 70 fechas por Europa y Norteamérica que comenzó en octubre del 75 y terminó un año después en octubre del 76.  El repertorio apenas incluía un par de temas del nuevo álbum y volvía a incluir muchos temas de Tommy, otra vez en el candelero tras el estreno de la película. El nivel del grupo a nivel instrumental y vocal rozó el cielo durante todos los conciertos, resarciéndose con nota de la fracasada gira de “Quadrophenia”. Espectaculares versiones en directo de “Can’t Explain“, “Amazing Journey/Sparks“, “I’m Free“, “Won’t Get Fooled Again“, “Baba O’Riley“, “Behind Blue Eyes” les valió el calificativo de “Best Live Band In The World”.

Semejante desparrame de decibelios tuvo su consecuencia: Pete fue diagnosticado de tinnitus (un fenómeno perceptivo que consiste en notar golpes o sonidos en el oído, consistentes generalmente en zumbidos, siseos o campanilleos, y que en ocasiones llegan a ser tan fuertes que el paciente es incapaz de oír una conversación normal). Al parecer, el origen de tal dolencia fue el enorme volumen que soportaron los oídos de Pete.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 17 de agosto de 2013

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The Beatles. Capítulo 24 (2010- Actualidad). El final…por ahora…

La nueva década se inaugura en enero de 2010 con el álbum de Ringo “Y Not“. Por primera vez en su carrera Ringo ocupa el puesto de productor en este álbum que cuenta con la colaboración de Joe Walsh, Joss Stone, Van Dyke Parks, Ben Harper y Richard Marx. Paul aparece al bajo y los coros en  la estupenda “Walk With You“, escrita por el propio Ringo y el que fuera colaborador de Brian Wilson Van Dyke Parks, y en “Peace Dream“. El disco tuvo un paso discreto por las listas, aunque debutó en el puesto 58 de la lista estadounidense, lo que supone la posición más alta para un álbum de Ringo desde 1976.

El 2 de junio de 2010, Paul fue condecorado por el presidente estadounidense Barack Obama con el premio Gershwin por su contribución a la música popular.  McCartney confesó sentirse muy alagado por el galardón: “Para un niño británico que creció en Liverpool, la Casa Blanca es algo bastante especial… La verdad es que estoy un poco nervioso por tener que actuar a pocos metros de Obama. Soy un gran fan suyo. Es un gran tipo, así que déjenlo en paz. Está haciendo un gran trabajo”. Como parte del acto, McCartney ofreció un concierto en la Casa Blanca en el que interpretó “Got To Get You Into My Life“, luego el gran Stevie Wonder tocó una estupenda versión de “We Can Work It Out“, Jack White (White Stripes) “Mother Nature’s Son” fusionado con “That Would Be Something”, Faith Hill  destrozó “The Long And Winding Road“,  los Jonas Brothers defendieron con dignidad “Drive My Car“, Herbie Hancock y Corinne Bailey Rae revisaron de forma maravillosa “Blackbird” en formato jazz, Elvis Costello se sale con “Penny Lane“, Emmylou Harris interpretó “For No One” en clave country,  el pianista Lang Lang tocó la pieza clásica de Paul “Celebration“, Dave Grohl clavó “Band On The Run“. Finalmente Paul volvió al escenario con Stevie Wonder y juntos cantaron “Ebony And Ivory“. Una vez solo, Paul dedicó “Michelle” a Michelle Obama y luego se sacó de la manga “Eleanor Rigby“, “Let It Be” y un “Hey Jude” al que se unieron todos los participantes…, incluida la familia Obama que no dudó en subirse al escenario.

En Octubre 2010, se editan dos nuevos recopilatorios de John Lennon. El primero de ellos, “Gimme Some Truth“, es una caja recopilatoria de cuatro CD’s ordenados por temáticas. El primer disco -“Working Class Hero”- contiene canciones de temática socio-política, el segundo -“Woman”-, el tercero -“Borrowed Time”- sobre filosofía vital y experiencias, mientras el cuarto -“Roots”- es puro rock’n’roll. Mucho más comercial y sintético resulta el compilatorio “Power to the People: The Hits“, también editado en octubre de 2010. En realidad se trata de una recopilación de las mejores canciones incluidas en la caja “Gimme Some Truth” y no tuvo mucho predicamento en un mercado saturado de recopilatorios de John Lennon en los que apenas varía la selección de canciones.

A estas alturas Paul ya había formalizado a todos los efectos su relación con Nancy Shevell y comienzan a oírse los primeros rumores acerca de una posible boda. A diferencia de lo que ocurrió con Heather Mills, Nancy cuenta con el beneplácito de los hijos de Paul y de la prensa rosa del país. El 5 de diciembre de 2010, Nancy acompaña a Paul a un nuevo acto de homenaje a su legado musical. El Premio Kennedy (Kennedy Center Honors) es el más alto honor otorgado desde 1978 por el gobierno de Estados Unidos a artistas escénicos de diferentes disciplinas. Este galardón se otorga de forma anual y en 2010, Paul fue uno de los galardonados.

La ceremonia se celebró en  el Kennedy Center de Washington D. C. con la asistencia del presidente de Estados Unidos y contó con las actuaciones de No Doubt (“Hello, Goodbye”, “All My Loving” y “Penny Lane”), Dave Grohl y Norah Jones, (“Maybe I´m Amazed“) y Steven Tyler tocando la gloria con “She Came In Through the Bathroom Window” / “Golden Slumbers” / “Carry That Weight” / “The End”. La fiesta, con un McCartney visiblemente emocionado terminó con James Taylor, Mavis Staples todo el personal participante cantando “Let It Be” y “Hey Jude“. Genial homenaje.

Entretanto, Paul prepara su quinta incursión en el terreno de la música clásica. En esta ocasión se trata de música concebida para ballet, lo que supone la primera experiencia de McCartney en el mundo de la danza y para lo que contó con la colaboración del coreógrafo danés Peter Martins. “Ocean’s Kingdom, se estrenó en Nueva York el 22 de septiembre de 2011 con críticas mixtas y se editó en CD en octubre de 2011.

Finalmente, y tras mucha rumorología, Paul McCartney y Nacy Shevell se casaron el 9 octubre 2011 tras una íntima ceremonia civil  en el registro civil de de Marylebone en el barrio londinense de Westminster, a la que acudieron unos treinta invitados entre los que figuraban Ringo y su esposa así como los cinco hijos de Paul. Posteriormente, los novios celebraron junto a sus invitados una  discreta recepción en los jardines de la casa de Paul. Nada que ver con las estridencias de la anterior boda de McCartney con Heather Mills.

En octubre de 2011, poco después de la boda de Paul, se estrena “George Harrison: Living in the Material World“, un excelente documental dirigido por el gran Martin Scorsese sobre la vida y milagros de George. A lo largo de tres horas y media, se nos muestra el viaje musical y personal de George Harrison y su constante búsqueda de un equilibrio entre lo físico y lo espiritual. Además de las consabidas imágenes de archivo, incluye el testimonio de amigos y familiares sobre la vida del antiguo Beatle, incluidos Paul y Ringo, claro está.

Es una película extraordinaria, con multitud de fotos y música inédita, además de un importante componente emocional (el momento en que Ringo recuerda sus últimos momentos con George es impagable) que consigue arrojar algo de luz sobre una de las figuras más enigmáticas y cautivadoras de la historia del rock

A principios de 2012, concretamente en enero, Ringo vuelve a la carga con “Ringo 2012“. Tal y como hizo con “Y Not”, el batería vuelve a ejercer de productor de su propio álbum. El disco contiene seis canciones nuevas (entre las que destaca “Samba” firmada con Van Dyke Parks), un par de versiones y dos revisiones de canciones editadas en “Ringo” y “Ringo The 4Th”, “Step Lightly” y “Wings“. Una vez más, el trabajo de Ringo pasó absolutamente desapercibido en términos comerciales aunque recibió críticas bastante positivas si bien no exentas de cierta condescendencia.

Un mes después, en febrero de 2012, Paul sorprende a propios y extraños con el edición de “Kisses on the Bottom“. Tras varios álbumes en los que tocaba todos los intrumentos, McCartney se limita en este CD a ejercer de crooner e interpretar clásicos de jazz bajo la dirección musical de Diana Krall. Es un trabajo deliciosamente ligero que obtuvo un notable éxito (nº3 UK y 5 USA) y que permitió a Paul ganar un nuevo Grammy al “Mejor álbum de pop vocal tradicional”. Aunque la mayoría del disco son versiones del cancionero clásico americano (“I’m Gonna Sit Right Down and Write Myself a Letter“, “It’s Only a Paper Moon“, “We Three (My Echo, My Shadow and Me)“), contiene dos composiciones nuevas de McCartney: “My Valentine“, dedicada a Nancy y con Eric Clapton a la guitarra, y “Only Our Hearts“. “Quería hacer un álbum muy tierno, muy íntimo, para escuchar en casa tras el trabajo, con una copa de vino o de té”…, y lo hizo.

En mayo de 2012, se edita un curioso recopilatorio de George Harrison: “Early Takes: Volume 1“. En realidad es un álbum de tomas alternativas y demos de canciones de George Harrison, usadas en el documental de Martin Scorsese . A pesar de su apariencia de disco de rarezas, que lo es, es un disco sublime. La recopilación se centra en la primera etapa solista de George (el “Volume 1” del título hace pensar que la colección seguirá) y oír temas como “My Sweet Lord“, “The Light That Has Lighted the World” desprovistas de todo ornamento es sobrecogedor. Un disco maravilloso.

El 27 de julio 2012, Paul McCartney actuó ante una audiencia televisiva de más de un billón de personas, con motivo de la ceremonia de aperutra de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. La Organización quiso rendir un homenaje a la esencia británica. El pebetero se encenció, cientos de fuegos atificiales iluminaron la noche londinense, y allí estaba él: el Beatle Paul. La mayor leyenda viva de la música moderna interpretó, con 70 años y visiblemente nervioso, un “Hey Jude” que levantó el estadio y el bello de los brazos a cualquiera con un mínimo de sensibilidad musical. A pesar de lo emotivo de la actuación, todo el mundo pudo ver como algo raro pasaba al principio y McCartney sonaba fuera de tiempo sobre una pista pre-grabada, luego Paul retomó el control pero fue algo realmente extraño que explicó después de la ceremonia: “Antes de la actuación, grabamos una toma en vivo por si acaso había un fallo general de sonido. Se suponía que debía esperar una señal. Pero esa maldita campana gigante me despistó. Fue ensordecedor. Y se me olvidó que tenía que esperar la señala, así que me lancé a cantar…,  alguien de la organización presionó la reproducción. Así que estaba mi voz de fondo y mi voz en directo sobre ella; dos de nosotros cantando. El baterista no me miraba porque estaba histérico y yo pensaba, ‘¿Qué he hecho?”. Al final acabó bien.

El 8 de septiembre de 2012 François Hollande nombra a McCartney Oficial de la Legión de Honor en una ceremonia que tiene lugar en una ceremonia celebrada en el Palacio del Elíseo en París. Los motivos de la concesión de la condecoración fueron “su carrera musical y la inspiración que ha proporcionado a otros artistas franceses. Así como sus compromiso en la defensa del medio ambiente, de los animales, contra las minas antipersona y a favor de la solución del conflicto israelo-palestino”

Continuando con su apretada agenda de finales de este 2012. El 12 de diciembre Paul actúa como invitado -junto The Who, Bruce Springsteen, Alicia Keys, Bon Jovi, Eric Clapton, Billy Joel, The Rolling Stones, Roger Waters, Chris Martin, Michael Stipe, y Eddie Vedder- en el concierto “12-12-12: The Concert for Sandy Relief“, un show benéfico celebrado en el Madison Square Garden de Nueva York en favor de las víctimas del huracán Sandy.

Paul montó un set eminentemente rockero que arrancó con “Helter Skelter“, “Let Me Roll It“, y una electrizante “Nineteen Hundred and Eighty-Five“. A continuación Paul invitó a Diana Krall al escenario y juntos interpretaron la tierna y jazzy “My Valentine” para posteriormente atacar “Blackbird“… y entonces ocurrió…, Paul agarró una extraña guitarra y dijó: “Hace poco, unos chicos me ofrecieron improvisar con ellos. Yo dije que sí. Cuando estábamos ensayando me dijeron que no habían tocado en años y de pronto me di cuenta que estaba en medio de la reunión de Nirvana”, y entonces los presentó “¡Mr. Dave Grohl!, ¡Krist Novoselic! y Pat Smear…” A prueba de incrédulos, el septuagenario Paul McCartney estaba haciendo de Kurt Cobain en una reunión de Nirvana. El extraño combo interpretó “Cut Me Some Slack“, un potente rock que surgió durante una jam session a la que Grohl invitó a McCartney durante el rodaje  de su documental “Sound City” y que, en palabras de Dave Grohl, “la escribimos, la ensayamos y la grabamos en tres horas… salió de la nada, como las mejores canciones hacen”. Acto seguido, la banda de Paul volvió al escenario para rematar con “I’ve Got a Feeling” y “Live And Let Die“.

Ringo comenzó a mediados de 2013 que comenzaría una nueva gira con una nueva All Star Band formada con ex-miembros de  Toto y Santana entre otros. Mientras, McCartney arranco su “Out There! Tour“, una nueva gira de 11 fechas que comenzó el 4 de mayo de 2013, en la que Paul tocó canciones que no había hecho hasta ahora en directo, como “Eight Days A Week”, “Junior’s Farm”, “Your Mother Should Know”, la lennoniana “Being for the Benefit of Mr. Kite!”, “All Together Now” y “Lovely Rita” y algunas que hacía muchos años que no retomaba como “Listen to What the Man Said”, “Hope of Deliverance”, “Another Day”, “And I Love Her”, “Mrs Vandebilt” o “Hi, Hi, Hi”.

Tras trece álbumes de estudio con los Beatles, siete con Wings y quince en solitario, Paul McCartney afrontó su lanzamiento discográfico de 2013 con el simbólico título de “New” (enlace a review en Guilletek’s). Cincuenta años después de que el primer álbum de los Beatles saliera al mercado, el septuagenario bajista demostró estar en un fenomenal estado de forma. “Perdón por no haber vuelto antes, he estado ocupado”, escribía McCartney en las notas interiores del disco tras seis años de silencio en cuanto a material original (cinco si consideramos el “Electric Arguments” de The Fireman parte de su discografía).

Compuestas las canciones que compondrían el disco, llegó la hora de platearse con qué productor trabajar y finalmente se decidió a trabajar con cuatro jóvenes y exitosos productores en busca de modernizar su sonido. Los elegidos fueron Mark Ronson (Amy Winehouse , Rufus Wainwright o Bruno Mars), Ethan Johns (Kings Of Leon, Kaiser Chiefs, Ryan Adams), Paul Epworth (Adele, Primal Scream, Robbie Williams) y Giles Martin, hijo de George Martin y  productor de  Hayley Westenra, Kula Shaker, Jeff Beck, Elvis Costello o Kate Bush. El 14 de octubre de 2013, y de nuevo bajo el sello Hear Music, se editó el disco que fue elogiado por la crítica mundial y obtuvo un notable éxito comercial (número 3 tanto en las listas británicas como norteamericanas), merced a excelentes canciones como “Save Us“, “On My Way To Work“, “Quennie Eye“, la evocadora y sobresaliente “Early Days“, “New“,  “Everybody Out There“, “I Can Bet” o “Looking At Her“. En resumen, un gran disco…, un gran disco creado por una de las dos más afinadas fábricas de crear melodías que ha conocido el mundo: Sir James Paul McCartney.

Apenas un mes después del lanzamiento del disco en solitario de Paul, 2l 11 de noviembre de 2013 se editó On Air – Live at the BBC Vol. 2, segunda parte del álbum “Live At The BBC”, editado en 1994. Como aquel, se trata de un doble CD en directo recogiendo las actuaciones de los Beatles en los programas musicales de la radio televisión pública británica y, la verdad sea dicha, poco aporta sobre lo que ya hizo su predecesor. Los Beatles suenan frescos espontáneos, simpáticos y brillantes, pero ya lo hicieron en la edición de 1994. Esta segunda recopilación parece más compuesta de los restos que no se utilizaron en el lanzamiento de 1994 y apenas la excelente versión del “Beautiful Dreamer” de Stephen Foster, pone el disco en valor para los no fanáticos. No obstante, y a pesar de ser un lanzamiento que parece sólo para apto para completistas, todo lo que tocan estos chicos se convierte en oro y el álbum alcanzó el número 3 en las listas de ventas, convirtiéndose en el trigésimo disco del grupo en conseguir al menos un Top-10.

Desde 1962, John, Paul, George y Ringo han escrito y reescrito los renglones más influyentes en la historia de la música moderna. Hoy en día no es raro escuchar a cualquiera de los músicos actuales citando a los Beatles como su principal influencia. Fueron transgresores y comerciales, vanguardistas y tradicionales, polémicos y amables… Batieron todos los récords imaginables como grupo (han vendido más de 1.000 millones de discos, conseguido 27 números uno) y como solistas (es el único grupo cuyos miembros han logrado todos llegar al número 1, Paul McCartney es oficialmente acreditado el compositor más exitoso de la historia). Son, sin mucho lugar para el debate, la banda más trascendente en la historia del rock. Su aparición modificó por completo la significación de la música popular en todas sus vertientes.

Es difícil que se vuelva a juntar dos escritores de canciones del nivel de John Lennon y Paul McCartney, pero lo que ya es imposible es que el tercero en discordia tenga la calidad que atesoró George Harrison. “A los doce años de edad yo estaba convencido de ser un genio, era cuestión de tiempo que el resto del mundo se diera cuenta”, dijo John Lennon… Y el mundo se dio cuenta. La influencia de Paul, John, George y Ringo fue, desde grupos contemporáneos (Rolling Stones, The Who, The Byrds, The Kinks, The Beach Boys) a bandas que surgieron  años después ( Queen,  XTC, U2, Elvis Costello, Bruce Springsteen, Aerosmith, Nirvana, Guns’N’Roses, Elliott Smith, Oasis, Blur, Coldplay, Travis… ).

Pero el gran mérito de estos jovencitos melenudos fue trascender los límites de la industria del divertimiento y convertirse en líderes de una revolución cultural, social y hasta política, que influyó decisivamente en la conformación y personalidad de las generaciones posteriores a su creación. Es difícil, para mí imposible, concebir un mundo sin Beatles…y…¿por qué hacerlo si sería definitivamente menos maravilloso?

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán, publicado 18 de Mayo de 2013. Editado por primera vez el 24 de noviembre de 2013

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The Beatles. Capítulo 23 (2004-2009). Del Circo del Sol a la Gran Remasterización.

El 26 junio de 2004, Paul y su banda cerraron el prestigioso festival de Glastonbury, consiguiendo un absoluto éxito de crítica y público. Fue uno e esos momentos que, sin saber por qué, hacen que algo cambie. Las críticas (BBC, NME, Melody Maker etc. ) fueron absolutamente elogiosas: “McCartney da una lección”, “Parece que los Gallaguer tienen mucho que aprender de este abuelete de 62 años”. Una nueva generación de jóvenes impúberes alucina en colores con el desparrame de energía y calidad musical que llega desde el escenario, sólo hay que echarle un ojo a este “Helter Skelter” para comprobarlo. McCartney gozó de un gran prestigio en los 70, tras la separación de los Beatles, que perdió en los 80 y que empezó a recuperar desde mediados de los 90. En 2004 ya había recuperado definitivamente su sitio, y sabedor de ello, se disponía a grabar un álbum que lo confirmara.

Entretanto, en septiembre de 2004 y a instancias de Yoko, se edita “Acoustic. El álbum es una colección de grabaciones caseras, de estudio o en directo interpretadas por John sin más ayuda que su guitarra acústica. Como todo lo que ha salido de los archivos del inconmensurable talento de John, no está exento de calidad, pero este disco no mantiene el nivel y la crítica fue durísima tratándolo de “chaladura oportunista“. Como disco pirata hubiera sido válido, como lanzamiento comercial, no. El problema es que, salvo “Working Class Hero” (extraída del “Sometimes in NYC”) y las versiones acústicas en directo de “Luck of the irish”, “John Sinclair” e “Imagine”, lo demás son maquetas de John es su casa, con su grabador y su guitarra. Es música de estar por casa, con una interpretación instrumental y vocal muy floja.  En cualquier caso hay buenos momentos, como la bonita versión alternativa de “Dear Yoko“, pero se ven superados por momentos momentos anodinos o directamente mediocres (“Cold Turkey“).  Flaco favor se hace a la memoria de Lennon engordando su discografía con trabajos de este tipo. Alcanzó un puesto 31 en listas

Mientras seguía preparando su nuevo álbum de estudio, Paul colaboró con el DJ Hellraiser (que fue quien preparó la música que amenizaba el espectáculo previo a los conciertos de Macca durante la gira de 2004) en la edición de “Twin Freaks” en junio de 2005. Se trata de un disco de remezclas de canciones de Paul que no deja de ser una mera curiosidad, aunque fue bien acogido por la crítica y “Really Love You” se editó como single de 12″ con cierto predicamento dentro de la escena electrónica.

En el mismo mes de junio, Ringo edita “Choose Love“, un nuevo disco de estudio con el que el batería vuelve a recibir buenas reseñas en medios musicales y que, de nuevo, vuelve a fracasar comercialmente a pesar de tener temas muy valorables como la homónima “Choose Love” (con múltiples referencias a los Beatles), “Oh My Lord” o “Don’t Hung Up” (con la Pretender Chrissie Hynde).

No obstante, lo más reseñable de este 2005, llegaría en septiembre con la edición de “Chaos and Creation in the Backyard” (enlace a crítica en Guilletek’s), el mejor álbum del Paul McCartney post-Wings junto a los fabulosos “Tug Of War” y “Flaming Pie”. Para este disco, Paul prescinde de su banda y se propone grabar todos los instrumentos y hacer todas las voces, tal y como hieciera en 1970 con “McCartney I” y en 1980 con “McCartney II”. De hecho, en muchos sentidos, este disco podría haber sido un “McCartney III”.

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Paul reclutó para este disco al que fuera productor de Beck, Radiohead y Travis, Nigel Godrich y el resultado es excelso en cuanto a atmósfera y ambientes. Godrich tuvo los arrestos de criticar abiertamente el trabajo de Paul, no sin cierta dosis de miedo (“mi primera reacción fue de terror, no sólo porque era una persona muy importante a la que le estaba diciendo “oye, esto no me gusta”, sino también porque no estaba seguro de si él estaba dispuesto a trabajar con estas sucias manos”).

Las críticas fueron muy elogiosas de forma unánime y hablaron de “el mejor disco de McCartney en solitario”, “un renacer creativo del ex-Beatle” y recibió varias nominaciones a los Grammy, entre ellas la de mejor álbum. Es, en definitiva, un fabuloso álbum al que sólo se le puede achacar la falta de algún tema más rockero que corte la tendencia piano-acústica que sigue durante todo el disco. Temas como el single  “Fine Line“, la oscura “At The Mercy“, la excelsa “Jenny Wrenn” (“hija de “Blackbird” en palabras del propio Paul), el fabuloso pop de “Friends To Go” (dedicada a George Harrison) y  “Too Much Rain“, las beateleras “English Tea” y “Promise To You Girl“, la delicadeza de “A Certain Softness” o la genialidad romántica de “This Never Happened Before“, dejan a las claras que el McCartney del siglo XXI tiene mucho que decir a pesar de su ya avanzada edad. Un disco imprescindible que devolvió a McCartney a la senda del éxito (número 6 en USA y UK)

El éxito del álbum fue, además, una excelente excusa para que, en  septiembre de 2005 , Paul y su banda comenzaran una nueva gira americana: The US TOUR. Treinta y siete conciertos en dos meses y 60.000.000 de dólares de recaudación. A su repertorio habitual, McCartney añadió temas de su nuevo disco (“Fine Line“, “Jenny Wrenn“, “Follow Me” y “English Tea“), temas de su carrera en solitario que jamás había tocado en directo como “Too Many People” y nuevas perlas del repertorio de los Beatles que no había interpretado nunca en directo en solitario (“I’ll Get You“, “I Will“, “Till There Was You“, “For No One“, “Fixing a Hole“, “Please Please Me“).

En octubre de este 2005, se edita un nuevo recopilatorio de la carrera en solitario de John Lennon: “Working Class Hero: The Definitive Lennon“, una estupenda compilación de 2 cd’s que fue editada el día en que John hubiera compuesto 65 años y que posiblemente sea la más completa que se haya editado. Muchas de las canciones fueron remezcladas y remasterizadas para la ocasión mejorando sensiblemente su sonido. El disco obtuvo éxito comercial en Inglaterra (número 11) y fue un rotundo fracaso en Estados Unidos (135).

El matrimonio de Paul y Heather, a pesar de tener sólo 4 años de antigüedad y de haber tenido como resultado el nacimiento de la cuarta hija biológica de Paul -Beatrice-, no funcionaba. Mills y McCartney se separaron oficialmente en mayo de 2006, con un comunicado en el que ambos señalaban que la separación transcurriría de forma “amistosa”. Al mismo tiempo, se lamentaron de que no haya sido respetada su intimidad. “Cada vez nos resultó más difícil llevar adelante una relación normal cuando constantemente se estaba interfiriendo en nuestra vida privada. Para toda pareja una separación ya es lo suficientemente difícil. Pero para aquella que debe pasar por esto en público, con una hija pequeña, supone un enorme estrés”. Sin embargo, al poco tiempo, Heather comenzó a conceder entrevistas a los medios del corazón afirmando ser una víctima de Stela,  “la celosa y malvada hija de Paul que quiso separarnos”, que “Paul a menudo se emborrachaba y fuma muchos porros”, e incluso acusó a McCartney de maltrato físico y psicológico.

Pero Mills no midió con quien se estaba metiendo. Macca era, es y será una institución casi sagrada en Gran Bretaña, “el beatle-Paul”… Mills comenzó a recibir duras críticas “prostituta”, “busca fortunas”, “bruja”, “ladrona”, entre otras lindezas. Se avecinaba un divorcio movido…

Pero volvamos al tema, los Beatles estaban de actualidad en julio de 2006. En esta ocasión se trataba del estreno de un espectáculo del Circo del Sol con la música de los Beatles como tema principal: “Love”. El proyecto nace de la amistad de George con el fundador del circo canadiense, Guy Laliberte. Harrison, antes de morir, acordó con el resto de Los Beatles y  Yoko Ono, la posibilidad de montar un show que tuviera como banda sonora la música del grupo y como protagonistas principales a los personajes de las canciones. Apple y El Circo del Sol

Para realizar la banda sonora -fundamental para el espectáculo-, Apple y el Circo del Sol  contrataron a George Martin y su hijo Giles para que hicieran las mezclas del álbum. Y es que la banda sonora debería componerse  de forma que cada tema sería mezclado incorporando partes de otros temas en busca de ambientes o atmósferas especiales. Los Martin trabajaron casi dos años en el proyecto…, pero el resultado mereció la pena.

Paul, Ringo y su esposa Bárbara, y las viudas de George y John -Olivia y Yoko- acudieron a la premiere del espectáculo en Las Vegas. Tampoco la primera esposa de Lennon, Cynthia,  su hijo Julian, y el hijo de George -Dhani-, quisieron perdérselo.

Fue todo un éxito. Al finalizar la obra, McCartney subió al escenario y gritó “¡Esto va por John y George!”. Ringo, por su parte, dijo: “fue emotivo porque dos de nosotros no estaban aquí”. El show, cargado de acrobacias extremas, complicados trajes y efectos especiales, recibió buenas críticas. El diario británico “Daily Telegraph” calificó “Love” como un espectáculo “casi indecorosamente espectacular y muy emocionante”, mientras que el “Toronto Star” afirmó que se trataba de “el hasta ahora mejor show del Cirque du Soleil. Es inolvidable“. Hoy en día sigue representándose

Intentando abstraerse de todo el follón mediático de su separación, Paul se pone a trabajar en su nuevo trabajo de música clásica, “Ecce Cor Meum” que habría de editarse en septiembre de 2006. McCartney vuelve al formato de oratorio en este ya su cuarto álbum clásico y obtiene críticas muy favorables y un segundo puesto en la lista de discos de música clásica, como muestra podéis escuchar su angelical segundo movimiento “Gratia“.

El mismo mes en el que se editó “Ecce Cor Meum”, se estrena el documental “The U.S. vs. John Lennon sobre los problemas de John con la Administración Nixon a causa de su activismo político-pacifista. La película cómo la Casa Blanca usó la amenaza de deportación para tener controlado al incómodo Lennon e ilustra cómo escuchaban sus conversaciones por teléfono y era vigilado noche y día. Muy interesante y extremadamente inquietante, a partes iguales.

El documental se acompaño con la edición de un CD a modo de banda sonora que contenía las canciones de mensaje más polémico de la carrera de John.  A pesar de ser, sin duda, el menos comercial de todos los recopilatorios que se han editado sobre la trayectoria de John, obtuvo un notable puesto 19 en listas.

En noviembre  se edita la banda sonora del espectáculo de los Beatles y el Circo del Sol, “Love“, que se había estrenado en el verano de este mismo 2006. George Martín y su hijo mezclaron las canciones utilizando las cintas máster originales en colaboración con el Cirque du Soleil. “Tomamos todas las cintas originales del catálogo de The Beatles. Las de cuatro pistas, de ocho pistas y de dos pistas y utilizamos esta gama de sonidos y de la música para crear una base sonora. Es una nueva experiencia, un nuevo modo de volver a vivir a Los Beatles”.

Realmente nunca se pensó que “Love” acabara siendo un disco. En realidad, los Martin se dedicaron a “jugar” con canciones y fragmentos de éstas intentando (y logrando) crear sugerentes ambientes sonoros-beatle.  El resultado satisfizo tanto a los productores como a McCartney, Ringo y las viudas de George y John. Estaba claro que de ahí tenía que salir un disco, “La música fue originalmente diseñada para el show ‘Love’ en Las Vegas. Pero al hacer esto hemos creado un nuevo álbum de The Beatles“, dijo Martin. “The Beatles siempre buscaron otros modos de expresión de ellos mismos y esto es otro paso adelante”, señaló.

El disco arranca con “Because“, versión “a capella” (con el sugerente acompañamiento de unos lejanos trinos de aves) de la que posiblemente sea la mejor interpretación vocal de los de Liverpool cantando a voces. Desnuda y encantadora. De repente el acorde inicial de “A Hard Day’s Night” da paso al solo de batería (y parte del solo de guitarra) de “Carry That Weight” e introduce una mejoradísima versión (a nivel de sonido) de “Get Back / Glass Onion“, fusión de ambas canciones (con toques de “Hello Goodbye”) a modo de puente para llegar a una excelsa versión de “Eleanor Rigby” que, básicamente, cambia el orden de estrofas y estribillos y se funde en una limpísima y breve versión de “Julia”.

Las versiones de “I Am The Walrus” y  “I Want To Hold Your Hand” son menos sorprendentes sino fuera por el inmejorable sonido, en especial, de la segunda. Las verdaderas sorpresas llegan con “Drive My Car” / “The Word” / “What You’re Doing” que se funde con una naturalidad absoluta -y con el solo de “Taxman” por en medio- con “What You’re Doing” para desembocar en “The Word”. Simplemente acojonante.

Gnik Nus“, es, como su propio nombre indica, “Sun King” al revés apoyada sobre los sitares de “Getting Better” y sirve de entrada a una sobrecogedora “Something” que descansa sobre un discreto fondo orquestal hasta fundirse con un fragmento de “Blue Jay Way” con elementos de “Nowhere Man”. Con “Being for the Benefit of Mr. Kite!” / “I Want You (She`s So Heavy)” / “Helter Skelter” llegamos a otro momentazo, el clásico de Sgt Pepper’s se funde con “I Want You” y los gritos de McCartney en “Helter Skelter”.

“Help!”, suena simplemente perfecta y abre el debate de si sería un crimen o no remezclar de nuevo las cintas originales en lugar de sólo remasterizarlas; yo abogo por lo primero tras escuchar este disco. “Blackbird” / “Yesterday“, fusiona la intro de la canción de 1968 con el clásico de los clásicos beatle a la que Martin retoca brevemente el arreglo de cuerda. Mucho más curiosa resulta “Strawberry Fields Forever” y como describe la evolución de uno de los grandes clásicos de la historia. Pasa del encanto acústico de la “Toma 1” original, se funde con la mítica (para fans) “Toma 7” (la de los coros) para acabar llegando a la versión definitiva que todos conocemos y que suena mejor que nunca. Luego se introducen nada más y nada menos que las trompetas de “Sgt pepper’s”, el solo de trompeta de “Penny Lane”, el de clavicordio de “Piggies”, el de “In my life” y el final de “Hello Goodbye”. Casi nada…

Within You Without You“, nos ofrece el tema hindú de George con la batería e introducción de “Tomorrow Never Knows”, mientras en la remezcla de “Lucy In The Sky With Diamonds” vemos como se introduce el misterioso instrumento hindú que aparecía en “Baby You’re a Richman” en el estribillo. Algunos platos al revés y diversos efectos dan fin a la canción. En “Octopus’ Garden” los primeros versos cuajan con el fondo musical de “Goodnight”, luego, el clásico de Ringo suena brillantísimo. Acaba con el elegante instrumental introductorio de Sun King.

Lady Madonna” arranca con la entrada de batería de “Why Don’t We Do It In The Road” da paso al solo de saxo de “Lady Madonna” y de ahí, arranca la canción como la conocemos (pero con qué sonido). Al llegar al solo aparece una siniestra “Hey Bulldog” mezclada con el órgano de Billy Preston en “I Want You (She’s So Heavy)” y el punteo de Clapton en “While My Guitar Gently Weeps”. Brillante, como “Here Comes the Sun” / “The Inner Light“, a George le hubiera encantado, “Here Comes The Sun” con la percusión “a la hindú” de “Within You Without You” para que al final  aparezca un fragmento la hipnótica “The Inner Light” con los coros de “Oh Darling” de fondo.

Come Together” / “Dear Prudence” / “Cry Baby Cry” es otra genialidad. El clásico de Lennon se funde con pasmosa facilidad con el instrumental final de “Dear Prudence” y desemboca en un fragmento de “Cry Baby Cry”, previo paso por la misteriosa e inacabada “Can You Take Me Back” de Macca. Menos sorprendentes son las estándares versiones de “Revolution” y “Back In The USSR” aunque su extraordinario sonido deja a las claras que estos muchachos merecen una “remezclaremasterización” de su catálogo.

Dos de los momentos cumbres llegna con “While My Guitar Gently Weeps“, en la que George Martin escribe un nuevo arreglo de cuerdas para la maqueta original que George grabó en su casa, y “A Day In The Life“, que empieza con la toma 1 de la canción, luego se funde con la original pero la voz de Lennon sigue siendo la de esta primera toma.

Llegamos a la traca final arrancando con “Hey Jude“. La mejor canción de todos los tiempos suena brillante. Reduce la duración original y adelanta los clásicos “Na na na na… Hey Jude”. Deja una parte con voz, bajo y batería, muy propia para un concierto que nunca tendrá lugar. El final comienza a introducir “Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band (Reprise)“, que suena simplemente brutal, y acabamos con el himno “All You Need Is Love“, el colofón a la fiesta. El final incorpora “Baby You’re A Richman”, “Rain”, “Sgt.Pepper’s”, “Goodnight”…

“Love”, el disco, recibió las máximas calificaciones en todos los medio críticos, ganó un Grammy y tuvo un enorme éxito (4 USA, 3 UK y número 1 en una decena de países alrededor del mundo). Lo habían vuelto a hacer.

También en noviembre de 2006, Paul edita su nuevo DVD en directo “The Space Within Us”, recogiendo los mejores momentos de su última gira americana. A nivel de factura cinematográfica y de sonido, es el mejor DVD de McCartney. Lástima que la voz del Sir, a sus entonces 64 años, ya no alcance el nivel de sus años mozos. Con todo es una compra muy recomendable, merced a interpretaciones como “Got To Get You Into My Life“, “Too Many People” / “She Came in Through the Bathroom Window” o “Helter Skelter“. No obstante, el momento cumbre del DVD -y la razón de su título-  es la conexión en directo que Paul realizó durante su concierto en Anaheim, California, con la Estación Espacial Internacional y durante la cual interpretó “Good Day Sunshine” y “English Tea” para los astronautas Valeri Tokarev y Bill McArthur.

En medio de el torbellino mediático que seguían suponiendo los pormenores de su separación, Paul rompe con su discográfica de toda la vida EMI “cansado de que pudieran tantas trabas a todo y fueran tan lentos” para fichar por el nuevo sellos discográfico Hear Music -propiedad de la cadena Starbucks- en donde, en junio de 2007, lanza su nuevo disco: “Memory Almost Full” (enlace a review en Guilletek’s).

El propio Paul recuerda sobre este álbum, “Comencé las canciones de este disco antes de “Chaos and Creation in the Backyard”. Cuando estaba finalizando todo lo relacionado con Chaos, me di cuenta de que tenía este álbum sobre el que volver. De modo que lo escuché de nuevo, preguntándome si lo disfrutaría, todo lo que hice fue escuchar un par de cosas y luego comencé a pensar: “Bien, me gusta ese tema, ¿qué hay de malo en él?”, así que decidí acabarlo”. La crítica le otorgó altísimas calificaciones situándolo a la par de “Flaming Pie” (1997) y el reciente “Chaos” (2005). El público también respondió, elevando el disco al número 3 en USA y al 5 en UK.

Es un muy buen álbum que, aunque para mí no llega al nivel de “Chaos” o “Flaming Pie”, demuestra que Paul tiene aún cosas que decir. McCartney vuelve a tocar y cantar todo y hay un puñado de canciones de gran nivel como los singles “Dance Tonight” y “Ever Present Past“, “See Your Sunshine“, “Only Mama Knows“, la preciosista “You Tell Me“, “Vintage Clothes“, el excelente rock de “That Was Me“, “House Of Wax“…, además tenemos dos muy buenas canciones con “mensaje” a Heather: la brillante “Mr. Bellamy” y la soulera “Gratitude“. Buen disco de Paul.

Un par de meses después, en  agosto de 2007, Ringo lanza su recopilatorio “Photograph: The Very Best of Ringo“, sin duda, el recopilatorio definitivo de la carrera en solitario de Ringo Starr y un disco muy recomendable que el baterista edita en su vuelta a la discográfica EMI/Capitol. Todas las mejores canciones de Ringo entre 1970 y 2007 están en este disco que alcanzó un meritorio puesto 26, su mejor resultado en años.

En septiembre de 2007 se estrena la película “Across the Universe“, un musical dirigido por Julie Taymor, Algunas estrellas como Bono (Dr. Robert), Eddie Izzard (Sr. Kite), Joe Cocker o  Salma Hayek, participan  en esta historia en la que Jude (Jim Sturgess), un joven trabajador, deja Liverpool para buscar a su padre en Estados Unidos. Allí, Jude conoce a múltiples personajes del movimiento anti-bélico que sirven de prefecto trasfondo a las más de 30 versiones de temas de los Beatles que componen la banda sonora.

En noviembre del mismo año, Paul edita “The McCartney Years” un triple DVD con vídeos musicales, interpretaciones en directo y material inédito de su carrera en solitario de Paul McCartney entre 1970 y 2005. Los primeros dos discos contienen videos promocionales, desde “Maybe I’m Amazed”, de 1970, hasta “Fine Line”, de 2005.  El tercer y último disco incluye siete canciones del largometraje de 1980 Rockshow, interpretadas durante su etapa con Wings, una nueva edición de la aparición de McCartney en MTV Unplugged y once temas del concierto ofrecido por McCartney en el Festival de Glastonbury en 2004, como parte de su gira ’04 Summer Tour.

La actividad de Ringo continuó con la edición, en enero de 2008, de su nuevo álbum de estudio, “Liverpool 8“. Producido por el habitual productor de Ringo  Mark Hudson y el Eurythmic Dave Stewart, el CD es más de lo mismo: nostalgia inofensiva, producción y ejecución musical impecables y, seamos claros, mucha mediocridad. La primera vez que escuchas el disco resulta agradable y canciones como “Liverpool 8” hacen asomar una sonrisa a tu cara, pero conforme el disco termina, es probable que no recuerdes una sola canción. Ringo lleva varios años repitiendo fórmula y comienza a estar agotada

En marzo de 2008, se resolvió finalmente el divorcio de Paul y Heather. Fue un proceso muy mediático, seguido tanto por la prensa “seria” como por la prensa rosa británcia. En un principio ella pidió 125.000.000 de libras ante los 16.000.000 que ofrecía el abogado de McCartney. En la sentencia el juez Hugh Bennett calificó los testimonios de Mills como “faltos de realidad, inconsistentes, inexactos y poco menos que cándidos”. La modelo, que decidió representarse a sí misma durante los seis días que duró el juicio, fue calificada en dicha sentencia como “la peor enemiga de sí misma, con un carácter voluble y explosivo”, en oposición, el juez calificó a McCartney como una persona “consistente, exacta y honesta”. Finalmente se resolvió con 24.300.000 de libras más una paga de 35.000 libras anuales para los cuidados y educación de la hija de ambos, Beatrice. Paul declaró:  “Se acabó, ya no más caos, ya no más Heather…, tendré paz al fin. Heather fue un error, pero siempre hay un lado positivo, me ha dado una hija maravillosa”.

A pesar de la turbulencia del divorcio con Heather, la vida sentimental de McCartney gozaba de buena salud, puesto que, desde hacía aproximadamente un año (principios de 2007) había comenzado una relación con la empresaria norteamericana Nancy Shevell, a la que ya conocía puesto que era una de las mejores amigas de Linda

Cerrado el capítulo Mills, McCartney, llamó a su otra “mitad electrónica” para editar, en noviembre de 2008, el tercer trabajo del proyecto The Fireman, “Electric Arguments” (enlace a review en Guilletek’s). Por primera vez los nombres de McCartney y Youth aparecen en la portada y su trabajo tiene una orientación más comercial que experimental. De hecho, es el primer disco del Bombero en el que encontramos voces (de Paul, claro) en unas canciones que McCartney escribió en su totalidad y Youth arregló de forma contemporánea. La crítica recogió el álbum con alborozo, BBC Radio, calificó el álbum de “brillante”, Uncut lo nombró disco del mes y habló de “una asombrosa colección de aventuras eternas que toca los mejores aspectos del sonido actual”, el Daily Telegraph definió el álbum como “un placer puramente escuchable con un gran sentido de la espontaneidad y de la imaginación musical”. Recibió un mínimo de 4 estrellas sobre cinco en la mayoría de las publicaciones musicales y es que “Electric Arguments” es tan bueno como sorprendente. “Nothing Too Much Just Out of Sight“, la brillante “Two Magpies“, “Travelling Light“, el single “Sing The Changes“, la tremenda “Highway“. Un disco soberbio.

El 4 de abril de 2009, Paul acudió como invitado al festival benéfico “Change Begins Within”, organizado por el cineasta David Lynch (enlace al show) en Nueva York. Paul arrancó su set  tocando “Drive My Car”, a la que sucedieron “Jet”, “Got To Get You Into My Life”, “Let It Be”, dedicó “Here Today” a John Lennon, atacó “Band On The Run” y entonces llegó el momento y Paul dijo “en este momento me gustaría presentaros a alguien que seguro conocéis: ¡¡Billy Shears!!”. Ringo subió al escenario y cantó “With a Little Help from My Friends” en un momento absolutamente histórico. El público respondió con una larga ovación, pero no había terminado, Ringo cogió las baquetas y tocó junto a Paul “Cosmically Conscious” y “I Saw Her Standing There” como fin de fiesta.

Pocos meses después, Ringo y Paul volvieron a coincidir  en un escenario en junio de 2009, durante la celebración del E3, el más importante festival de entretenimiento electrónico del mundo. Starr y McCartney acudieron invitados, junto a Yoko y Olivia Harrison, para promocionar el videojuego The Beatles: Rock Band. El juego en sí es un interesante producto beatle, no sólo por las excelentes cinemáticas con el grupo como protagonista (sobre todo la de apertura y la que aparece al final del juego), ni por las excelentes recreaciones de los músicos, ni siquiera por ser un juego extremadamente divertido…, sino por el excelente trabajo de remezcla y remasterización que realizó Giles Martin. Excelentes remezclas  y gran juego.

También en junio se edita “Let It Roll: Songs by George Harrison“, un estupendo recopilatorio de la carrera de Harrison como solista y aunque, como siempre cuando hablamos de los grandes, se echan de menos algunas canciones, es sin duda el mejor recopilatorio de George. Alcanzó un puesto número 4 en listas.

El inagotable Paul vuelve a la carretera en julio de 2009 con una gira de 10 fechas por Norteamérica.

Pero la gran noticia Beatle de la primera década del siglo XXI llegaría el 9 del 9 del 9, el nueve de septiembre del año 2009: la remasterización de toda la discografía de los Beatles. Desde la grabación de los discos, la única revisión de la discografía del grupo se produjo en ¡¡1987!!

Los Beatles suenan como nunca en esta nueva remasterización en la que cada disco se acompaña de un pequeño documental sobre la grabación del álbum en cuestión. Se reeditan los 13 discos del grupo (usando la versión americana de “Magical Mystery Tour”), más la recopilación de singles que no aparecían en ningún LP “Past Masters”.

Editados en una caja con todo lujo de detalles, los CD’s intentan replicar el formato de los vinilos originales y se publican en dos formatos: estéreo y mono. Especialmente interesante resulta la versión mono de la discografía que es, no lo olvidemos, tal y como los Beatles concebían su música hasta “Abbey Road”, al punto que John Lennon llegó a decir “no has escuchado Sgt. Pepper’s si no lo has hecho en mono”…, y algo -o mucho- hay de cierto en ello. Especialmente en la etapa 1963-1967, el grupo suena mucho más potente y compacto en las versiones mono que en las estéreo.

Pero hay muchas más diferencias que la mera distribución del sonido, la diferencia técnica, a grandes rasgos entre mono y estéreo es que mientras el sistema mono utiliza un solo canal de información el estéreo utiliza dos, el izquierdo y el derecho. Que algo suene por dos altavoces  hace que lo que suene sea estéreo, para serlo cada canal debe tener información-sonidos distintos.

En el caso de los Beatles, tenemos que, a diferencia de lo que pasa hoy en día, en que el estéreo es lo habitual (y se hace compatible con equipos mono -TV, Radio FM etc.), en su época el estándar era el mono y el estéreo era un artículo de lujo que sólo tenía predicamento en Estados Unidos. La mezcla estéreo es hacía por cumplir con Capitol USA sin poner demasiado empeño en el asunto, el mismo George Martin confesaba poco interés por ellas. A este respecto, el ingeniero de sonido Geoff Emerick dijo, “las mezclas mono eran la prioridad número uno, al estéreo le costó establecerse en Inglaterra. La mejor copia de Sgt. Pepper es la versión mono porque nos pasamos tres semanas mezclándola y la versión estéreo fue mezclada en dos días y medio. Nadie se da cuenta de que todo el esfuerzo se ponía en la mezcla mono porque nunca monitoreábamos en estéreo. Todo salía por un altavoz. Así era que lo escuchábamos”. A esto tenemos que sumarle que las sesiones de las versiones mono y estéreo se hacían con lapsos de varios meses entre ambas y la ausencia de informatización… Las diferencias entre mezclas eran lógicas a todos los efectos.

Hay algunas canciones con curiosas diferencias entre ambas versiones, por ejemplo en “Help!”, las voces de la versión mono y  estéreo son distintas y hasta hay una diferencia en la letra: en la versión mono John dice “AND now these days are gone” y en la estéreoBUT now these days are gone”. Tampoco hay pandereta en la versión mono. En “Lucy In The Sky With Diamonds”, vemos que la mezcla mono presenta diferencias de velocidad, pitch (es un poco más lenta) y, consecuentemente, de timbre (un tercio de semitono más bajo) y que las voces tiene efecto flanging (el antecesor del flanger). En la mezcla estéreo no se hizo ninguna de estas dos cosas, por lo que suena un poco más rápida, un tercio de semitono más arriba y sin el flanging.  En “She’s Leaving Home”, la máquina de reproducción corría con el sincro a 53 ciclos por segundo en la versión mono resultando, además de bastante más rápida, un semitono entero más alta que la edición estéreo.

Elegir entre una versión y otra acaba siendo una cuestión de gustos. Estos vídeos son una buena muestra de las diferencias entre ambas versiones: vídeo 1, vídeo 2.

En noviembre de 2009, McCartney edita “Good Evening New York City“, un nuevo álbum y DVD en directo recogiendo su gira veraniega de ese mismo año. Entre el repertorio Beatle, además de sus habituales, añade “I’m Down“, “Day Tripper” un bonito homenaje a John con “A Day in the Life/Give Peace a Chance” y una versión de “I Saw Her Standing There” con la colaboración de Billy Joel. De sus canciones en solitario cabe destacar la  inclusión de los clásicos de Wings “Mrs. Vanderbilt” y “My Love“, así como la interpretación en directo de dos temas de su grupo paralelo The Fireman, “Sing The Changes” y “Highway“.

La primera década del siglo XXI acaba con un Beatle de 67 años, llamado Paul McCartney, volviendo a la carretera con su nueva gira “The Good Evening Europe Tour”

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 11 de mayo de 2013.

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The Beatles. Capítulo 22 (2000-2004). La muerte de George, “Let It Be…Naked” y el último concierto de Paul en España.

El primer lanzamiento de los Beatles en el siglo XXI no pudo ser mejor, 13 de noviembre de 2000, Se edita “The Beatles 1“, un recopilatorio de las 27 canciones del grupo que alcanzaron el número 1 de las listas en Inglaterra y/o Estados Unidos. De esta forma, el CD, contenía “Love Me Do”, “From Me To You”, “She Loves You”, “I Want to Hold Your Hand”, “Can’t Buy Me Love”, “A Hard Day’s Night”, “I Feel Fine”, “Eight Days A Week”, “Ticket to ride”, “Help!”, “Yesterday”, “Day Tripper”, “We Can Work It Out”, “Paperback Writer”, “Yellow Submarine”, “Eleanor Rigby”, “Penny Lane”, “All You Need is Love”, “Hello, Goodbye”, “Lady Madonna”, “Hey Jude”, “Get Back”, “The Ballad of John and Yoko”, “Something”, “Come Together”, “Let It Be” y “The Long and Winding Road“. Las ventas del disco superan las mejores previsiones: debutó en el número uno en la lista de ventas de 35 países, batiendo todos los récords y conviertiéndose en el álbum con mejor debut de la historia, vendiendo 10 millones de ejemplares en un mes. En 2009 fue declarado el disco más exitoso de la década con más de 30 millones de copias vendidas.

Es un muy buen recopilatorio pero, al centrarse sólo en los singles megahits del grupo, quedan fuera grandes joyas. No hay temas de “Rubber Soul”, “Sgt. Pepper’s” ni del “Álbum Blanco” (no extrajeron singles) y quedan fuera joyas que aunque no fueron número 1, sí fueron muy populares: “All My Loving”, “And I Love Her”,  “Michelle”, “Drive My Car”, “Girl”, “Norwegian Wood”, “Here There And Everywhere”, “For No One”, “Taxman”, “Sgt Pepper´s”, “With A Little Help From My Friends”, “Lucy In The Sky With Diamonds”, “A Day In The Life”, “Magical Mystery Tour”, “I Am The Walrus”, “The Fool On The Hill”, “Strawberry Fields Forever”, “Penny Lane”, “Back In The USSR”, “Blackbird”,  “Here Comes The Sun”… En fin, que el “Rojo” y el “Azul” son recopilatorios mucho más completos, si bien este “One” es un excelente repaso por la faceta más comercial del grupo. Una delicia con un éxito grandioso.

A estas alturas Paul empezaba a dejarse ver con la modelo Heather Mills, conocida por su activismo tras perder una pierna tras ser atropellada por un motorista. Mills y Paul se conocieron durante un evento benéfico organizado por ella para conseguir fondos con la finalidad de ofrecer tratamientos de prótesis a personas necesitadas. McCartney quedó prendado de ella y a los pocos meses estaban saliendo juntos, para regocijo de la prensa del corazón británica. Los hijos de Paul no aceptaron bien a Heather y, especialmente, Stella -ya en esta época una famosa diseñadora de moda- veía en ella una cazafortunas que intentaba ocupar el puesto de su madre. No obstante, Paul persistió en su relación y empezó a dejarse ver acaramelado con Heather en varios “saraos” londinenses.

El 7 de mayo se edita el que probablemente sea el mejor recopilatorio de Paul: “Wingspan: Hits and History“. Si bien el doble CD sólo recoge el periodo 1970-1984, la selección es fabulosa y sirvió para que el disco, al que acompañó un documental para TV, alcanzará el segundo puesto en las listas de ventas. Allmusic escribe, “Ha estado minusvalurado. La discografía de McCartney en solitario es rica y meritoria, y si tienes que convertirte este álbum es la mejor forma de empezar”

El 11 de septiembre de 2001, el día de los atentados de las Torres Gemelas de Nueva York, Paul y Heather estaban en el aeropuerto de NY. McCartney pudo ver, desde los televisores de la terminal, el derrumbamiento de las Torres del WTC. De vuelta a su hotel “tenía que dejar salir todo los que estaba sintiendo, y lo más fácil para mí era componer una canción”. Paul reaccionó  y organizó junto al productor cinematográfico Harvey Weinstein The Concert for New York City, un macroconcierto que tuvo lugar en el Madison Square Garden el 20 de octubre y que contó con la colaboración de un gran número de artistas: Eric Clapton, Mick Jagger, Keith Richards, Elton John, James Taylor, Billy Joel, Bon Jovi, Sheryl Crow, The Who… y, por supuesto, Paul, quien , ataviado con una camiseta en tributo a los bomberos de Nueva York interpretó “I’m Down“, una conmovedora versión de  “Yesterday” sólo con cuerdas y “Let It Be” con todos los partcipantes del concierto sobre el escenario. No obstante, lo más destacado fue el estreno de esa canción que Paul había compuesto justo el día de los atentados: “Freedom“, una sencilla y emotiva canción que se convirtió en el himno oficioso post-atentados.

Un nuevo brío a causa de su nueva relación, Paul edita el 11 de noviembre de 2001 su nuevo álbum de estudio, el primero tras cuatro años de silencio desde la publicación del fabuloso “Flaming Pie” de 1997. Para “Driving Rain” (enlace a crítica en Guilletek’s), título del álbum, Paul reclutó una nueva banda, en un ejercicio muy similar al que hizo en 1989 con “Flowers In The Dirt”: quería editar un álbum para salir de gira.  Los elegidos fueron Rusty Anderson (guitarras y voces) y Abe Laboriel Jr. (batería y voces). McCartney también quiso dar a su música un aire más contemporáneo contando con los servicios del productor David Khane (The Strokes, Sugar Ray)… Pero el disco no tuvo éxito y no paso del puesto 26 en Estados Unidos y del 46 en Inglaterra.

Y es que, aunque el álbum tiene momentos brillantísimos como el inconmensurable “From A Lover To A Friend” en la que Paul parece pedir permiso a la fallecida Linda para empezar su nueva relación, la potente “About You“, el baladón “I Do” o el maravilloso pseudo instrumental “megabeatelero” “Heather“, dedicado como “Your Loving Flame” a su nuevo amor, el resto del disco es de agradable escucha pero considerablemente anodino

Entre tanto George recibió una pésima noticia, su cáncer se había reproducido. En ese momento George supo que iba a ser el fin y tomó una firme decisión: asegurarse de que su muerte causara el menor dolor posible a sus seres queridos, especialmente a Olivia y Dhani, su mujer y su hijo. Una persona cercana a Harrison afirmaba que planeó su muerte “como un faraón egipcio”.

Poco después del ataque que sufrió en su casa y que vimos en el anterior capítulo, se centró en finalizar un nuevo álbum de estudio en el que quería que Dhani, su hijo, participara. George recuperó algunas canciones que había grabado en la época de “Cloud Nine” y para el resto fue contando, además de con Dhani, con algunos músicos amigos como Jim Keltner y Jeff Lynne (que además se encargaría de la producción). No obstante, el estado de George fue empeorando y decidió trasladarse a Suiza donde se sometió a un un tratamiento a base de rayos de cobalto a cargo del famoso oncólogo Franco Cavalli. Durante su estancia en aquel país, él y Olivia se compraron una villa llamada Collina d’Oro, en la pintoresca Montagnola -al lado del lago Lugano- donde George pudo disfrutar de su enorme afición a la jardinería y desplazarse, a duras penas, a un estudio de grabación sin levantar el revuelo de la prensa. A estas alturas, George ya no podía andar y se desplazaba en silla de ruedas. Su hijo Dhani recuerda “Nunca sintió pena de si mismo ni se deprimió. Tomamos la actitud de “bueno, es lo que hay”. Él solía decir ‘oh, cuando me vaya vas a tener que terminar todas estas canciones’ y yo le decía ‘bueno, no si tú las terminas primero, así que levanta el culo… Discutíamos sobre las canciones tanto que me dejo con una buena idea de qué es lo que quería”

Pero, desgraciadamente, en torno a octubre el profesor Cavalli  reconoce que el tratamiento había fallado y que la situación de George no iba a mejorar. Harrison seguía teniendo esperanzas pero, de forma tranquila, quiso empezar a prepararse para lo peor y comenzó a comentarle a Olivia cómo quería que su vida terminara.

Los Harrison se trasladaron después a Nueva York para que George fuera tratado por otro especialista en cáncer, el  famoso Dr. Gil Lederman, que bombardeó el tumor de Harrison con radiación sin el menor resultado. La suerte estaba echada. Entre tratamientos, Harrison le dijo a Olivia que quería ver a todas las personas clave de su vida con las que le quedaban asuntos por resolver: Paul fue uno de los primeros. La relación con McCartney había mejorado sensiblemente tras los Anthology y la muerte de Linda (a cuyo funeral George asistió), pero durante casi 25 años había sido inexistente. Cuando se encontraron, ambos se fundieron en un abrazo y lloraron amargamente. El resentimiento ocasionado por las eternas batallas legales que tuvieron en los 70 tras la separación de los Beatles, fue enterrado definitivamente…, “Nada de eso importa ya”, dijo George a su viejo amigo.

Después Harrison se preocupó de los detalles finales. Tras lo sucedido con John Lennon, tenía claro que no quería el lugar de su muerte se convirtiera en un lugar de peregrinación para fans. La única manera segura de evitar que esto ocurriera era mantener el máximo secreto sobre su paradero. La relación de Paul y George se hizo muy fuerte en los últimos días de la vida de Harrison, así que Paul, sabedor de los deseos de George, le ofreció su recién comprada mansión de Beverly Hills (Heather Road 9536), como último destino. George, agradecido, aceptó y el jueves 22 de noviembre,  fue transportado en secreto en su jet privado a la casa de se amigo. Paul recuerda el momento y como le impresionó que George le cogiera la mano: “es gracioso, pero incluso cuando éramos muy amigos, siendo jóvenes, jamás nos dimos la mano. Estuve sentado junto a él durante horas mientras le aplicaban el tratamiento para el cáncer, le quedaban pocos días para morir. Hacíamos muchos chistes, cosas simplemente divertidas, locas. Estuvo bien. Era como si soñáramos”. Cuando Paul y Heather salieron de la casa, McCartney rompió a llorar, tenía claro que no volvería a ver a George.

Harrison pasó sus últimos días en cama. Pidió la presencia de dos devotos Krishna que se turnaban para cantar el “Hare Krishna” una y otra vez, un detalle muy importante para Harrison puesto que, según esta religión, cualquiera que oiga el nombre de Krishna en el momento preciso de su muerte irá directo hacia Dios. El día 29 de noviembre de 2001, George Harrison murió, tranquilo y en silencio.

Las reacciones de sus amigos no se hicieron esperar. Paul McCartney afirmó “Le echaremos en falta. Era un tipo grande, repleto de amor por el mundo y que tenía poca paciencia con las estupideces de la gente. Estoy hundido y muy triste… Era como mi hermano pequeño. Sabíamos que estaba enfermo desde hacía mucho tiempo. Era un tipo adorable y un hombre muy valiente, dotado de un fantástico sentido del humor”Yoko Ono, dijo que la vida de Harrison fue “mágica” y dio mucho con su música, su ingenio y su sabiduría. Gracias, George, fue grandioso conocerte”,. Ringo fue escueto, “era mi mejor amigo. Lo echaré en falta por su sentido del amor, de humor y  su sentido de la música”.

Como última broma y por insistencia de George, en el parte de defunción se puso que el lugar de su muerte había sido el 1971 de Coldwater Canyon, una dirección inexistente. Lo que George no midió es que cuando, inevitablemente, el engaño salió a la luz, un juez de Los Ángeles abrió un caso por falsificación de documentos haciendo que Olivia se enfrentara a una pena de hasta seis meses de prisión.  El tema no fue solucionado hasta el 16 de marzo de 2002, fecha en la que fue archivado.

A principios de Diciembre de 2001, la familia Harrison trasladó las cenizas desde Los Ángeles hacia un destino desconocido. Aparentemente iban a ser arrojadas en el jardín de su villa suiza, pero nadie ha podido confirmarlo, a día de hoy, no se sabe si el destino final de los restos de George fue el país alpino o la aguas del río Ganges en la India.

En abril de 2002, Paul completó su banda con el guitarrista/bajista Brian Ray y el teclista Wix Wickens, con el que ya había colaborado en sus giras de los 90. Brian y Wix se unieron a Paul, Rusty Anderson y Abe Laboriel Jr para comenzar “The Drivin USA Tour”, una gira de 27 fechas por Estados Unidos y Cánada que McCartney interrumpe en Junio de 2002 para casarse con Heather Mills.

Paul y Heather se casaron en un castillo emplazado en el condado de Monaghan -en la campiña Irlandesa- dándose el “sí quiero” al compás de “All You Need Is Love”. Entre los 300 invitados estaban Ringo y algunos amigos músicos como Eric Clapton o David Gilmour. Los tres hijos de Paul y Linda, Mary, Stella y James, que se opusieron frontalmente a su padre cuando les anunció su compromiso con Mills, finalmente decidieron asistir al evento, al igual que Heather -hijastra de Paul e hija de Linda.

Paul gastó 3 millones de dólares en la celebración de la boda, convirtiéndola en la segunda más cara de la historia tras la de Liza Minelli y el productor David Guest

Tras la resaca de la boda y cumplido el preceptivo viaje de novios, Paul vuelve a lo suyo y continúa la gira con 32 conciertos por Norte América y Asia, desde septiembre a noviembre de 2002. Fue una gira de gran nivel, con Paul en una excelente forma vocal y la banda sonando de forma muy convincente. McCartney versiona además algunas canciones de los Beatles que aún no había tocado nunca en directo (“Hello Goodbye” (enorme), “Getting Better“, “Mother Nature’s Son“, “You Never Give Me Your Money“. No obstante este “Back In The US Tour” será recordado por los sendos homenajes a sus fallecidos compañeros John y George: con “Here Today” Paul retoma la canción que, en 1982, dos años después de su asesinato, dedicó a John Lennon… y es demoledora oírla veinte años después. Tanto o más emotivo resulta el homenaje a George: Paul toma uno de los instrumentos preferidos de George, el ukelele, para realizar una soberbia versión de una de las mejores canciones que Harrison nunca compusiera, “Something“.

McCartney puso fin a esta exitosa gira, con casi 130.000.000 de dólares recaudados, editando -sólo en Japón y Estados Unidos- el brillante doble CD y DVD en directo “Back In The US“. A pesar de ser el sexto álbum en directo de Paul, consiguió un buen rédito comercial alcanzando el puesto número 8 en listas. Aunque, sobre todo, y a pesar de su indudable calidad musical, este álbum será recordado porque McCartney -como hiciera en 1976 con “Wings Over America”-  alternó el nombre de los apellidos de la dupla “Lennon-McCartney” en la firma de las canciones de los Beatles. Así, las canciones de los Beatles que Paul interpretó en esta gira aparecen firmadas como “McCartney-Lennon”… Pero, ¿por qué hizo esto Paul?. En primer lugar, recordemos que Paul y John llegaron al acuerdo de firmar juntos todas las canciones que cualquiera de los dos compusiera, así Paul aparece en los créditos de “Help!” o “Strawberry Fields Forever” cuando es una canción e John y de igual forma Lennon aparece en los de “Yesterday” o “Hey Jude” cuando no aportó nada a las mismas. Paul y John acordaron que el orden fuera Lennon-McCartney aunque acordaron que los créditos podían invertirse si alguno de ellos quería en cualquier versión futura (de hecho Paul, en vida de John, lo hizo en  en 1976 con “Wings Over America” y Lennon dijo públicamente “no hay problema con eso”). A principios de los 90, Paul llamó a Yoko para solicitarl el cambio de orden en “Yesterday”, pero Ono se negó.

McCartney respetó el orden clásico en en 1976 en sus anteriores trabajos en directo: “Tripping the Live Fantastic” (1990), “Unplugged” (1991) y “Paul is Live” (1993), pero decidió cambiarlo tras comprobar que Yoko había quitado su nombre de “Give Peace a Chance” en la edición del recopilatorio “Lennon Legend: The Very Best of John Lennon” en 1997. Es cierto que Paul no escribió ni una letra ni aportó una nota a “Give Peace a Chance“, y eso es lo que Yoko justificó para quitar su nombre de los créditos, pero John en su momento firmó la canción como “Lennon-McCartney” puesto que la editó siendo un Beatle (1969). Paul, de forma un poco infantil, respondió a la “ofensa” alternando el orden de los nombre en los créditos y provocando declaraciones púbicas altisonantes de Yoko Ono acusándole de no respetar la memoria de su compañero. Paul no volvería a hacerlo.

El 18 de noviembre de 2002, un años después de su muerte, se edita “Brainwashed“, el disco en el que George Harrison estuvo trabajando durante los últimos meses de su vida. En realidad Harrison llevaba trabajando sobre este álbum desde mucho tiempo atrás y algunas canciones -como la fabulosa “Any Road“- datan de 1988, pero fue a partir de 1999 cuando se puso a trabajar en serio sobre el mismo. Lamentablemente, George falleció sin terminarlo y fueron su eterno amigo y productor Jeff Lynne y su hijo Dhani Harrison quienes lo terminaron. No obstante Lynne afirma que, “George había dejado todo bastante claro, sólo hicimos algunos retoques. Él quería un disco muy honesto y no quería grandes producciones, solía decirme “Jeff, no quiero que suene pijo”, así que Dhani y yo no tuvimos que hacer mucho”. El álbum fue extraordinariamente acogido por la crítica y no es para menos. Es un gran disco, de lo mejor de Harrison en solitario, merced a grandes canciones como “P2 Vatican Blues (Last Saturday Night)“, “Pisces Fish“, “Looking For My Life“,  “Stuck Inside a Cloud“, “Rising Sun” o la maravillosa versión del clásico del jazz “Between the Devil and the Deep Blue Sea” en la que George se luce al ukelele. A pesar de las buenas críticas, el disco no tuvo un excesivo éxito, si bien alcanzó un puesto 18 en las listas de éxitos estadounidenses y al el 29 en el Reino Unido.

Apenas 10 días de editarse el disco, tiene lugar, en el Royal Albert Hall de Londres  “The Concert for George“, un tributo musical organizado por  la viuda de Harrison, Olivia, su hijo Dhani y su inseparable amigo Eric Clapton. El tributo, delicioso de principio a fin, arrancó con una sección de música india encabezada por Anoushka Shankar, hija del maestro de sitar de George, Ravi Shankar. Tras la sección de música india, aparecieron los grandes amigos de George Monty Python  cantando “Sit On My Face” y “The Lumberjack Song” (que cuenta con la colaboración de Tom Hanks).

Posteriormente grandes astros musicales interpretaron canciones de George con y sin los Beatles. Así, Jeff Lynne interpreta “The Inner Light“, “I Want to Tell You” y “Give Me Love (Give Me Peace on Earth)Eric Clapton se arranca con “If I Needed Someone” y “Beware Of Darkness“,  el Procol Harum Gary Brooker canta “Old Brown Shoe“, Joe Brown versiona “Here Comes the Sun” y “That’s The Way It Goes“, mientras Tom Petty y sus Heartbreakers tocan “Taxman“, “I Need You” y “Handle With Care” y Billy Preston junto a Eric Clapton se encargan de “Isn’t It A Pity“… Y entonces llega el plato fuerte de la noche: Ringo sube al escenario en medio de una gran ovación para interpretar “Photograph” y “Honey Don’t“…, para posteriormente decir  “Gracias, gracias, gracias… es un gran placer para mí presentaros a otro amigo de George… ¡¡Paul McCartney!!“, el Royal Albert Hall se viene abajo y Ringo se dirige a la batería mientras Paul sube al estrado, dos Beatles en un escenario, no ocurría desde 1970… Paul canta “For You Blue” y coge el ukelele para tocar “Something” junto a Eric Clapton en una versión espectacular que pone la carne de gallina de principio a fin y levanta al público de sus asientos. McCartney sigue siendo el protagonista  en “All Things Must Pass“, tras la cual se retira al piano para hacer los coros en la versión de “While My Guitar Gently Weeps” que canta Eric Clapton. Para el gran final, todos tocan “My Sweet Lord” y “Wah-Wah” (con la curiosidad de tener a Paul tocando en una canción que George compuso criticándole).

La presencia sobre el escenario de Dhani, calcado físicamente a su padre cuando tenía su edad,  resulta absolutamente evocadora. Dhani al final agradece a todos los amigos de su padre dsu presencia en el acto: “Sois los mejores amigos de mi padre. Él os quería y esto que hemos hecho es lo más bonito que podríamos hacer por él…, muchas gracias por todo Eric…, gracias a todos. Qué Dios os bendiga. Pasad un buen día”. En ese momento, Paul se acerca improvisadamente al micrófono y dice “con Dhani en el escenario parece que George se hubiera mantenido joven y el resto fuéramos viejos”, el úblico rompe en risas mientras Joe Brown pone el final a la gala tocando una de las canciones preferidas de George “See you in my dreams“, cómo no, al ukelele.

En marzo de 2003, Paul vuelve a la carretera con 33 fechas en Europa destacando el concierto que el 24 de mayo ofreció en la plaza roja de Moscú  y del que se editó el DVD “Paul McCartney in Red Squareque tuvo un gran éxito de ventas. Concluida la gira, edita el doble cd “Back in the World“, que se diferencia del anteriormente editado (sólo en USA y Japón) “Back In The US” en el reemplazo de “Vanilla Sky” (banda sonora de la película de Tom Cruise), “C Moon” y “Freedom” por “Calico Skies“, “Michelle”, “Let ‘Em In” y “She’s Leaving Home“, y que obtuvo un notable éxito comercial alcanzando el número 5.

Ese mismo mes, Ringo edita “Ringo Rama” con su nueva compañía discográfica, Koch Records. El álbum es bueno y recibió críticas elogiosas -Allmusic dijo: «Ringo Rama es un disco bueno y agradable. No tanto como “Time Takes Time” o “Vertical Man”, pero es bueno”-, aunque sólo llegó al puesto 113 en listas. No obstante siempre será recordado por la inclusión del tema Never Without You“, que cuenta con Eric Clapton a la guitarra y  que Ringo compuso poco después de la muerte de George dedicándolo a su memoria: “Éramos jóvenes, fue divertido y no podíamos perder / Fuimos noticia de primera plana, días y noches de locura, limusinas y focos, fuimos hermanos a pesar de todo  /  Y tu canción seguirá sonando sin ti, y este mundo no te olvidará. Cada parte de ti está en tu canción, ahora vamos a seguir adelante, nunca sin ti…”.

En cuanto a los Beatles como grupo, lo más destacable de este principio de siglo sería, sin duda, la edición, en noviembre de 2003, de “Let it Be… Naked“. Paul -cuya quinta hija, Beatrice, fruto del matrimonio con Heather Mills, había nacido un mes antes, en septiembre de 2003-, nunca estuvo satisfecho con el trabajo de Phil Spector, a instancias de John, había hecho con el LP de 1970 “Let it Be”, el que fuera último álbum del grupo. McCartney siempre había mostrado su desagrado con la forma en la que el productor americano había producido “Let it Be”, y muy especialmente su canción “The Long and Winding Road” y quería mostrar cómo hubiera sido el álbum original sin la intervención de Spector.

De esta forma, el álbum es una revisión del último LP de los Beatles, eliminando toda las post-producción orquestal a cargo de Phil Spector, resultando un disco grabado en directo en el estudio. No hay trucos. McCartney encargó a los ingenieros de sonido de Abbey Road, Paul Hicks, Guy Massey y Allan Rouse que buscasen en los archivos y ensamblasen las distintas canciones con los 30 rollos de cinta grabados durante las sesiones del proyecto “Get Back” de enero de 1969. Los ingenieros realizaron un profundo trabajo, limpiando digitalmente cada pista de cada canción antes de remezclarla. El sonido se ha limpiado de tal forma que te parece que los cuatro Beatles están tocando a tres metros de ti. Es un resultado espectacular.

El álbum arranza con “Get Back“, tomando como base la versión que se utilizó para el single y con un sonido muy mejorado. Se ha editado la extensión final y resulta corta pero muy intensa. En este caso me quedo con la versión de 1969, no como en el caso de “Dig A Pony” o “For You Blue” que, aunque en poco o nada cambian respecto a la versión original, lucen fantásticas con la remasterización de sonido.

Con “The Long And Winding Road” llegamos al tema de la discordia. Suena muy distinta. No es ni siquiera la versión original sin orquesta, sino que es la toma 19, la que aparece en la película “Let It Be”. A mí me gusta más la versión de Anthology 3 (la del LP original sin orquesta) pero, desde luego, esta es mucho mejor que la de Spector. ¿El sonido? Espectacular. Ringo quedó impresionado con la versión cruda de la canción: “No hay nada malo con los arreglos de Phil Spector, es sólo que uno adopta una actitud diferente al oírla. Han pasado treinta años y he flipado”. Por su parte el propio Phil Spector declaró: “McCartney es un hipócrita. No tuvo ningún problema recibiendo el Óscar por el álbum Let It Be, y lleva tocando la jodida canción durante 25 años… Si Paul quiere entrar a un concurso de meadas sobre esto, se equivoca conmigo. A mme confunde con alguien quien no le importa una mierda”.

El álbum continua con “Two Of Us”  que suena maravillosa, y con una remezcla de “I’ve Got A Feeling” que fusiona las dos versiones en directo que los Beatles tocaron en el celebre concierto de la azotea con un resultado  brillante. Muy dinámica y muy potente, mejor que la original, lo mismo que le ocurre a “One After 909“, la limpieza de sonido se luce mucho en este rock clásico.

Don’t Let Me Down” es la otra gran novedad del álbum. En el LP original no estaba y sólo fue editada como single. Es la fabulosa y acelerada versión del concierto en la azotea …¡Qué buenos eran los Beatles del 69 en directo! Por su parte, “I Me Mine” y “Across the Universe“, aparecen sin la orquestación de Spector y con un sonido muy mejorado. Fabulosas.

Y para el final, “Let It be“, con un sonido enorme, muy mejorado. Escuchad esos coros…, parece que cantan a tu lado… El disco se acompaña de un segundo CD, “Fly On The Wall” con diálogos y fragmentos musicales de los ensayos del álbum. El álbum recibió críticas divididas de la prensa musical, la mayoría lo acogió con regocijo, pero no faltó quien acusó a Paul de no respetar el legado del grupo y actuar a espaldas de sus ex. No obstante, el proyecto contó con el visto bueno de Ringo, Yoko y Olivia.

“Si hubiésemos tenido la tecnología de hoy en ese momento sonaría así de esta forma, porque este es el ruido que nosotros hacíamos en el estudio”, comentó Paul McCartney. “Es exactamente lo que se vivió en el estudio, es como si estuvieras ahí”.

El día de su salida al mercado, el disco vendió cinco millones de copias, alcanzando un puesto número 5 en Estados Unidos y el 7 en Inglaterra.

Un mes después de la edición de “Let It Be… Naked”m en noviembre de 2003, EMI edita un doble CD y DVD recogiendo el maravilloso “Concert For George” en homenaje a la memoria de George Harrison que se había celebrado un año antes. Excelente documento de un evento inolvidable. Imprescindible.

Poco después, en febrero 2004, el fallecido George volvió a la actualidad con la edición de  “The Dark Horse Years 1976-1992“, un box set de George Harrison con todo su catálogo que Harrison publicó bajo su sello propio, Dark Horse Records. De esta forma la caja contiene Thirty Three & 1/3″, “George Harrison”, “Somewhere In England”, “Gone Troppo” , “Cloud Nine” y “Live In Japan”.

Y el que no había dejado de estar de actualidad era Paul McCartney quien, en mayo 2004, se embarca en una nueva gira: The ’04 Summer, una gira europea de dos meses y 14 conciertos que lo trajo por dos veces a España: Gijón y Madrid, y en ese segundo concierto, el de Madrid, estuvo un servidor.

Eran poco más de las dos de la tarde del 30 de mayo de 2004 cuando, aún con la comida en la boca, nos metimos en el coche camino a Madrid (desde Zaragoza). Lo único que sonó durante el viaje fue música de Paul y de los Beatles. En torno a las seis de la tarde nos plantamos en el Estadio de la Peineta y se nos cayó el alma a los piés: teníamos una cantidad ingente de gente delante de nosotros…, pero entonces comenzó la magia: casi pegado a la puerta de entrada vi una melena que me resultaba familiar y cuando se dio la vuelta… ¡¡era mi hermano!!! Yo sabía que iba a ir al concierto y pensaba llamarle una vez dentro del recinto pero no imaginaba que fuera a ir 5 o 6 horas antes a coger sitio. Automáticamente nos colocamos en las primeras filas.

19H, apertura de puertas. Si algún ojeador me hubiera visto driblar a seguratas a la entrada del estadio, hoy sería extremo titular del Barça o el Real Madrid. Pulvericé todas las marcas mundiales de velocidad y me coloqué en una honrosa quinta fila ( a unos 8/10 metros de Macca). Había conseguido lo más difícil, ahora todo sería disfrutar… tres horas de pié…

A las 22H comenzó el espectáculo previo al concierto: bailarinas, hombres zancudos, equilibristas. Todo aderezado con remezclas dance de algunos temas de Macca y , entonces, llegó el momento. Las luces se encendieron y la banda apareció en el escenario al son de los primeros acordes de “Jet”.

Paul comenzó espectante, contenido, pero cuando llegó el estribillo de la canción se dio cuenta (y su banda también) de que iba a ser una noche especial.30.000 gargantas cantaron el estribillo al unísono dando botes y palmas.  Sin mediar palabra, atacaron “Got To Get You Into My Life”, fuerte, potente, revitalizada. La gente seguía gritando (más que cantando) los estribillos, y comenzaron a verse las primeras lágrimas.

La banda asistía a lo que está ocurriendo con cierta incredulidad. La ovación final tras sólo dos canciones sonó atronadora y se comienzó a corear el nombre de Paul. Macca dice, “Creo que lo vamos a pasar bien esta noche” y hace gestos de complicidad con el resto de la banda. “Hola Madrid… Viva España..”, chapurreó Macca.

Acto seguido sonó “Flaming Pie”, la gente bailoteó pero la repuesta fue fría, quizás se estaban reservando para el “All My Loving”, enorme. Paul presentó la canción en castellano diciendo “Intentaré hablar en español, aunque sé pocas palabras“, luego volvió al inglés, “me parece que lo vamos a pasar bien esta noche”. Paul se mostraba incrédulo ante la respuesta del público y comenzó a entrar en calor. La audiencia estaba absolutamente entregada. Enlace a la comentado hasta ahora, primera parte del concierto: aquí.

Paul elevó su Hofner al cielo antes de dejarlo y coger por primera vez la guitarra. “Let Me Roll It”, perfecta, sin fisuras, la gente coreando… y la banda se improvisó un fragmento del “Foxy Lady” de Hendrix.  McCartney volvió a pedir la palabra y mitad inglés. mitad castellano dijo: “A veces compones una canción, la grabas, y te olvidas de ella. Esta canción sólo la toqué cuando la grabamos en los 60. No he vuelto a cantarla hasta esta gira así que, para vosotros, la primera vez que toco esta canción”.  La canción era “You Won’t See Me”. Suena fresca, como recién sacada del horno, nadie diría que llevaba en formol desde 1965.

Paul se quitó la chaqueta y volvió a coger su Hofner y dijo en castellano, “Muchas gracias señores, señoras, señoritas…, esta es otra canción que toco por primera vez“. Turno para “She’s A Woman”, ¿qué decir? Gloria bendita. La gente se volvía loca y, al final, de nuevo el bajo al cielo. El público volvió a corear el nombre de Paul. “Esta siendo una tarde preciosa, ¿verdad?”. Era el momento de empezar las presentaciones, y Paul lo hizo en castellano: “me gustaría presentaros a nuestro fantástico guitarrista: Rusty Anderson”. Rusty toma la palabra -“Hola qué tal, Madrid, solamente sé seis palabras en español y ya se me acabaron todas”- para luego elogiar al público. Enlace a la segunda parte del concierto aquí.

Paul se sentó al piano, con la primera nota de “Maybe I’m Amazed” el estadio se cae, surgen los primeros mecheros. Gran versión. Paul sabedor de que tiene al público en el bolsillo, ataca directo a la yugular: “The Long And Winding Road”. Sin palabras, las pantallas de fondo mostraban imágenes carreteras vacías, los pelos como escarpias mientras toda la banda excepto Paul abandonaba el escenario. Gritos de “Oe Oe Oe oeee” entre el público. “Siempre me hacen esto, me dejan solo con vosotros… y me encanta“. Las luces se apagan, un haz de luz ilumina a Macca y a su guitarra. Estaba a punto de producirse uno de los momentos mágicos de la noche. “Antes de que existieran los Beatles, George, John y yo juntamos cinco libras para grabar una maqueta. Esto es lo que hicimos, cantad conmigo” , Macca explicó al público el coro y comenzó a tocar “In Spite Of All The Danger” , una rareza pre-beatle, y el público hizo los coros perfectos, incluso los que Paul no había explicado. Paul estaba flipado, todo el mundo se sabía la canción gracias a “Anthology”…, le entró la risa varias veces durante el tema, era mágico. “Cantáis muy bien, ¿Por qué no grabamos un disco juntos?”. 

Paul explicó como compuso “Blackbird”  y el trasfondo ideológico de la canción (anti racista). Maravillosa interpretación. Luego se arrancó (seguía solo en el escenario) con “We Can Work It Out”, el publico cantó al unísono. Volvieron los gritos de “Pauuuul, Pauuuuul…”, pero nadie esperaba lo que llegaría después. “A veces en la vida no llegas a decir todo lo que te gustaría haberle dicho a una persona, no tienes la oportunidad , quizás porque te da vergüenza o por lo que fuera…, pero es muy triste que esa persona muera y te quedes con la sensación de no haberle dicho lo que te hubiera gustado decirle. Escribí esta canción después de la muerte de mi querido amigo John”, el público rompe a aplaudir, “¡aplaudid a John!”, ovación cerrada y coros “Joooohn, Joooohnnn…“, Paul repitió ahora en español, “escribí esto tras la muerte de mi amigo John” y comenzó a tocar “Here Today”. Cuando llegó a la parte central y repitió “I love you” hasta tres veces  visiblemente emocionado, el público rompió en aplausos a mitad de la canción. Cuando acabó se coreó el nombre de John y Paul señaló al cielo.

Paul estaba encantado, alguien gritó a voz en grito “I LOVE YOU PAUL” y resonó en el estadio…Él, crecido, contestó gritando desgarrado “I LOVE YOU TOO!!”, la gente acogió la broma con risas. Otro momentazo estaba al caer: “Esto lo quiero hacer en memoria de mi amigo George”, Paul comenzó a tocar la única canción que no fue compuesta por él entre todas las del repertorio, el fabuloso “All Things Must Pass” de George. Genial. Otra gran ovación y el nombre de George un nuestras gargantas. La gente, para compensar, comenzó a gritar “RINGO RINGO”, y Paul siguió la broma con unas estrofas de “Yellow Submarine”. Enlace a la cuarta parte del concierto aquí.

Los ánimos se tranquilizaron con “I’ll Follow The Sun”, en la que Macca repitió el final una y otra vez a modo de broma. Más aplausos. “Gracias Madrid, me gustaría presentaros a nuestro gran pianista: Paul “Wix” Wickens“, Wix tomó la palabra y elogió la actitud del público y nuestra buena voz (“estais locos pero cantáis muy bien”). Tras esto McCartney se volvió a sentar al piano y tocó una maravillosa versión de “For No One”. ¿Cómo puede alguien haber compuesto tantas canciones perfectas?. Siguiendo con la broma, volvió a acabar con el final de”I’ll Follow The Sun”. Todos reímos la gracia. Nos tiene en el bolsillo y se recrea haciéndonos corear de nuevo “In Spite Of All The Danger”. El set acústico concluye con unas geniales interpretaciones de  “Caliko Skies”, “I’ve Just Seen A Face” y “Eleanor Rigby”. Enlace a la quinta parte del concierto aquí.

A partir de ahora no hay tregua. Vuelve a  coger el Hofner. Con “Drive My Car” se desató la locura con la gente cantando la canción de cabo a rabo. “Penny Lane” supuso un pequeño descanso después de tanto meneo. Preciosa. Pero nada comparado con lo que pasó con “Get Back”. La gente se volvió loca. Hubo un momento en que la banda también se contagió de esa locura, se miraban entre ellos como diciendo “esto no es normal” y animaban a la gente dando saltos en el escenario. Brutal catarsis colectiva.  “Ahora os presento a un músico extraordinario…¿comprendéis mi español?…, ok, ¡¡Brian Ray!!“, Brian dijo unas palabras y, recuperadas las fuerzas, comenzó “Band On The Run” que se recibió con algarabía. Y, ahora sí, Paul se propone derrumbar el estadio… un ruido de un avión despegando y …”Back In The USSR” … Increible, las agujetas me duraron una semana.

“Y aquí está nuestro fabuloso batería: Abe Laboriel Junior”.  Abe (el batería) tomó la palabra y en castellano dijo: “¡¡Hola Madrid!!, ¿Cómo estáis?, ¿Estáis listos para el rock?, ¿sí?… Pero más importante, ¿Estáis listos para el fuego?… Aquí tenéis a Pablo McCartney”.”Live And Let Die” comenzó a sonar y cuando llegó el estribillo surgieron grandes columnas de llamas del escenario, decenas de fuegos artificiales invadieron el cielo… luces a mil por hora… más saltos,  más gritos,  más palmas… No podíamos con nuestra alma. Más “Oeeee Oeeee Oeeee” y entonces, una brutal “I’ve Got A Feeling” con Rusty y Abe haciendo las veces de John con el “Everybody’s has a wet dream…” Aún no me he recuperado del sock de escuchar esta canción en vivo.

“Muchas gracias… Yo estudié español en la escuela cuando tenía ocho años en Liverpool y sólo me enseñaros esto: “tres conejos en un árbol tocando el tambor, que sí, que no, que sí los he visto yo”… así está la educación en Inglaterra”. Risas. El final se acercaba y nadie quería que esto se acabara y Paul volvió a animar las gargantas con “Lady Madonna”. Enlace a la séptima parte del concierto aquí.

“Ahora amigos, amigas, muchachos, muchachas, señores, señoras…, cantad conmigo”. Era el final… y, ¡cómo no!, fue con “HEY JUDE”. Paul (y el resto de las 30.000 almas presentes) cantaron la mejor canción de la historia y cuando llegó el celebre “Na na na na Hey Jude”, Macca rindió un homenaje a su publico, las cámaras se giraron hacia la audiencia. Las pantallas gigantes (las más grandes de la historia), comenzaron a reflejar primeros planos de los presentes… Chicas jóvenes llorando, cincuentones dando palmas, un loco gritando detrás de una pancarta (yo). Emocionante.

La banda se abraza y saluda agradecida, se van del escenario, pero el público seguía cantando…“Na na na na Hey Jude”. Paul vuelve al escenario, pero no le dejan cantar…“Na na na na Hey Jude”… Paul se ve obligado a acompañar con la guitarra y ruega que paremos, al primer silencio se arranca con “Yesterday”. Aquí contribuí con unas lágrimas al ambiente de emoción general… Enlace a la octava parte del concierto aquí.

La banda vuelve…”Let It Be”…Los mecheros vuelven a escena… Paul coge de nuevo el Hofner, “¿Queréis más?”, “¡¡¡¡¡ Sííííííííí !!!!!”, respondemos , “Vale en ese caso… One, Two, Three, Fourrrrrr….”, “I saw her Standing There”. Acojonante. La banda abrazada, agradece la entrega y se va…

“Na na na na na HEY JUDE”
“Na na na na na HEY JUDE”
“Na na na na na HEY JUDE”

Paul sale corriendo con una enorme bandera española. Enlace a la novena parte del concierto aquí.

“Así que aún queréis más… Ok… vamos a darle al rock”. La banda vuelve, estamos agotados, pero nadie se quiere ir… Saben que nos tienen que dar la estocada final… Y sólo hay una canción que puede ser definitiva. “HELTER SKELTER”. Demoledor, brutal, salvaje…me quedo mudo… “Oh Madrid, sois un gran público, ¡gracias! pero os tenemos que dejar, nos tenemos que ir a casa, mañana tenéis que trabajar… Gracias a todos, sois geniales. Quiero dar las gracias a mi fantástica banda, pero sobre todo a vosotros”. Enlace a la décima parte del concierto aquí.

No podemos más y es la hora de rematarnos… “Sgt. Pepper’s” fusionado con el medley final de “Abbey Road” servirá de puntilla. Paul eleva su guitarra, la banda une sus manos y hace reverencias de agradecimiento. “Muchas gracias Madrid, muchas gracias España, ¡¡hasta pronto!!”. Enlace a la parte final del concierto aquí.  Llegué a casa (Zaragoza) a las cinco de la mañana. A las 7 estaba en pié para ir al curro. No dormí, pero pasé toda la noche soñando. Gracias Paul.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 4 de mayo de 2013

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The Beatles. Capítulo 21 (1996-1999). The Threetless Parte III. Cara (Anthology II y III) y Cruz (Linda y George).

Tras el shock del encuentro inicial, la relación entre los “Threetless” había mejorado mucho e incluso, con motivo de la serie de televisión “Anthology” llegaron a ser filmados tocando juntos en directo tanto en el estudio, como en una encantadora sesión campera al ukelele, en los jardines de Friar Park, la mansión de George. Fue entorno a febrero de 1995 que Paul, George y Ringo comezaron a trabajar sobre otra canción de John, también incluida en la cinta con demos de Lennon que Yoko les dio. El tema en cuestión era “Real Love”, una canción de la que John hizo varias demos entre 1977 y 1980 y que, en versión con guitarra acústica, ya había sido editada en la banda sonora del documental “Imagine: John Lennon” de 1988.

No obstante, para trabajar sobre ella, Yoko entregó una versión al piano datada en 1977. A diferencia de “Free As A Bird”, la canción estaba mucho más terminada por lo que la tarea fue mucho menos edificante para Paul, George y Ringo ya que se limitaron a ornamentar la demo de John. No obstante Paul recuerda que “lo mejor de todo era trabajar “con” John otra vez. Oyéndolo en los auriculares, era como si él estuviese al lado – “Rayos, estoy cantando en armonía con John”. Parece a un sueño imposible”.  De esta forma, Paul toca la guitarra acústica, bajo eléctrico. George toca la guitarra acústica y una guitarra Fender Stratocaster al final de la canción. Ringo contribuye con la batería. En cuanto a las voces, Paul graba una voz principal en semi-falsete casi inaudible para dar cuerpo a la de John (grabada, no olvidemos, de forma casera) y luego Paul y George añaden voces de apoyo y armonías. Los tres contribuyen con percusiones.

El resultado, de nuevo, es maravilloso: “Real Love“. La canción es mucho más pop y con una producción probablemente más compensada que la anterior (la batería menos alta y las voces mucho más prominentes) pero, en general, suena menos “beatle” que “Free As A Bird”. “Real Love” se editó como single el 5 de marzo de 1996 y alcanzó el n.º 4 y n.º 11 respectivamente en las listas de sencillos del Reino Unido y EE.UU. Sorprendentemente la BBC Radio decidió no emitirla creando una innecesaria polémica que se debatió en varios medios. Se rumoreaba en el entorno de la prensa, de que la BBC consideraba a Los Beatles, “demasiados viejos” para su estación. La corporación negó tales acusaciones pero eso no impidió que Paul realizara unas declaraciones al Daily Mirror:  “Los Beatles no necesitan que su nuevo single, “Real Love”, sea número uno. Nuestras carreras no dependen de eso. Si Radio One cree que debemos ser vetados ahora, esto no nos va a llevar a la ruina. No puedes poner un límite de edad a la buena música. Es muy alentador saber que, mientras los reyes del kindergarten de Radio One piensan que los Beatles somos demasiados viejos para salir a jugar, una gran cantidad de jóvenes británicos no parecen compartir esa opinión. Siempre estoy leyendo de cómo algunas bandas, como Oasis dan crédito a los Beatles como su inspiración y estoy feliz que pueda oír a los Beatles en la música actual. Cuando Ringo me contó todo esto, pensé, ¿Quién necesita a Radio One cuando se tiene a todas las otras estaciones independientes?”

Al margen de polémicas, “Real Love” fue un éxito que sirvió de empuje al lanzamiento de “Anthology 2“, un nuevo doble CD  editado el 18 de marzo de 1996, cuatro meses después de “Anhology I. El álbum arranca donde lo dejo el anterior y cubre el periodo entre febrero de 1965 y febrero de 1968, quizás la época más vanguardista e innovadora del grupo.  Al igual que su predecesor,  alcanzó un gran éxito comercial: debutó en el puesto nº 1 y en USA y en el Reino Unido.

El disco arranca con la segunda de las “nuevas” canciones del grupo tras “Free As A Bird”, “Real Love“. Una joyita que no hace más que recordarnos lo que hubieran podido hacer juntos estos tipos si el hijo de puta de Mark Chapman se hubiera quedado en casita. Como ocurriera con “Anthology I”, pasada la novedad de la primera canción, entramos de pleno en la parte de arqueología musical.

Arrancamos en febrero de 1965 escuchando una mezcla entre la primeriza toma 2 de “Yes It Is“, con John apenas murmurando la canción , y el arreglo final de la canción (toma 14); un gran ejemplo de cómo los Beatles trabajaban los. También de febrero son las tomas alternativas de “You’ve got to Hide Your Love Away” y las canciones inéditas “If You’ve Got Trouble” (un original “Lennon-McCartney” escrita para Ringo y descartada por no considerarse suficientemente buena) y “That Means a Lot“, un tema de Paul que acabaron dejando de lado y regalando a P.J.Proby.  Avanzando un poco más en el tiempo, llegamos a junio de 1965, con las primeras tomas de la potente “I’m Down“, la indispensable “Yesterday” (sin cuarteto de cuerda) e “It’s Only Love“.

Tiempo para la música en directo con, por un lado,”I Feel Fine“, “Ticket To Ride“, “Yesterday” y “Help!“, interpretadas en directo desde el ABC Theatre de Blackpool, Inglaterra, el 1 de agosto de 1965 para el programa de televisión Blackpool Night Out, y por otro, “Everybody’s Trying To Be My Baby” del famoso concierto en el Shea Stadium.

Ya en otoño de 1965 encontramos tomas preliminares de algunas de las canciones que acabarán en el gran LP “Rubber Soul”. Esos son los casos de la toma 1 de “Norwegian Wood (This Bird Has Flown)“, con mucho más sitar, y “I’m Looking Through You” en una versión sensiblemente diferente, sin estribillo, con una distinta percusión y más guitarra solista. También para “Rubber Soul” estaba pensado el descarte instrumental “12-Bar Original“.

Damos un salto hasta abril del 66 para adentrarnos en las sesiones del expléndido “Revolver”. La toma 1 de “Tomorrow Never Knows“, nos presenta una canción ya muy experimental pero aún muy distante de lo que acabaría siendo. Por otro lado, con la toma 5 de “Got To Get You Into My Life“, vemos lo diferente que era la canción en un principio; con órgano, guitarra, batería, la voz de Paul y unas buenas armonías de John y George, tenemos una canción mucho más pop y sin rastro de los sobresalientes metales y el estilo soul de la versión final.

Con “And Your Bird Can Sing” y su toma 2 vemos a los Beatles más cercanos. Paul y John partiéndose de risa en medio de la grabación de una pista de voces. No es difícil pensar que la marihuana tuvo algo que ver. Uno de los mejores momentos de estos Anthology, quizás el mejor. La versión de la canción es, por cierto, buenísima y bastante diferente a la que acabó figurando en “Revolver”. Mucho más similar a la que todos conocemos es la toma descartada de “Taxman“, con la única diferencia de los brillante coros de Paul y John (“anybody got a bit of money?”) de 1’28” a 1’49”.

En el caso de “Eleanor Rigby (strings only)” tenemos una mezcla del arreglo para cuarteto de cuerda compuesto por George Martin para la canción, mientras la toma alternativa de “I’m Only Sleeping” nos presenta la canción en una fase embrionaria y con la curiosidad de estar cantada a dos voces ocupándose, al contrario de lo que era habitual, Paul de la voz baja y John de la alta.

Turno una vez más para la música en directo. En esta ocasión con “Rock and Roll Music” y “She’s a Woman“, extraídas del concierto que el grupo ofreció en el el Nippon Budokan de Tokio (Japón) el 30 de junio de 1966. Mucho (muchísimo) más interesante resultan la siguiente triada de cortes, dedicados en exclusiva a la sublime “Strawberry Fields Forever”. Comenzamos con la estremecedora demo de la canción con John y una guitarra, sin más… una maravilla. A continuación, tenemos la también excelente Toma 1 de la canción, mucho menos experimental de lo que  acabaría siendo, y, por último, la Toma 7, de la que se tomó el primer minuto para la versión definitiva de la canción (el resto se tomó de otras tomas obligando a George Martin a realizar un complicadísimo trabajo de estudio para ensamblar las partes).  Ya en diciembre e 1966 podemos disfrutar de una toma alternativa de la enorme “Penny Lane” , en la que el solo de trompeta piccolo del puente es sustituido por trompas inglesas y trompetas. Estuvo a punto de ser la versión final.

Y llega el turno de abordar el excelso “Sgt. Pepper’s”. Con “A Day In The Life“, George Martin hace un trabajo muy especial. El diálogo inicial, el sonido del reloj, y el conteo “sugar plum fairy, sugar plum faiy” de John pertenecen a la toma 1 de la canción (enero de 1967), el resto básicamente pertenece a las tomas 2 (también de enero de 1967) y la toma 6 (febrero de 1967). Como curioidad, podemos escuchar a Mal Evans -el eterno roaddie del grupo- contar los 24 compases que separan las dos partes de la canción. Otro tema de “Pepper’s”, “Good Morning Good Morning“, toma aquí un nuevo brío. Esta Toma 8 es, en mi opinión, muy superior a la que acabó editándose (toma 11).

El resto de las canciones de “Sgt. Pepper’s” que se incluyen en Anthology 2 son “Being For The Benefit Of Mr. Kite!” (de la que encontrarnos, por un lado, la originaria toma 1, y la mucho más avanzada toma 7 ), “Lucy In The Sky With Diamonds, (una curiosa mezcla en la que Martin toma el acompañamiento básico de la toma 6, la tamboura de la toma 7 y las voces del estribillo de la toma 8), “Within Without You” (en versión instrumental), y la potente toma 5 de “Sgt. Peppers Lonely Hearts Lonely Hearts Club Band (Reprise)“. También de esta época -abril del 67-  es la toma 11 de  “Only a Northern Song” (en una versión mucho más limpia de efectos), aunque esta canción apareciera en “Sgt. Pepper’s” sino en el posterior “Yellow Submarine”

A junio de 1967 pertenecen las primeras tomas de “You Know My Name (Look Up The Number)“, una canción que los Beatles terminarían en 1969 y editarían como cara B de “Let It Be”. El tema es sí es un jugueteo estilístico y en esta versión se incluyen  varios fragmentos que no se incluirían en la que fue finalmente publicada.

Tiempo para las sesiones de grabación del doble EP “Magical Mystery Tour” en septiembre de 1967 empezando por la primordial “I Am The Walrus“, pudiendo disfruta aquí de la toma 16, que fue la que se tomó como base para después añadir todos los efectos que compusieron la versión final. En el caso de “The Fool On The Hill”, podemos escuchar la primorosa primera demo a cargo de Paul y su piano, así como la Toma 4 de la misma, con arreglos sensiblemente distintos. La toma presentada de “Hello Goodbye” ofrece pocas sorpresas puesto que es sobre la que se basa la versión definitiva, la única diferencia es la guitarra distorsionada que aparece durante toda la canción.

Estamos acabando este Anthology 2, y llegamos a febrero de 1968 con “Lady Madonna“, de nuevo estamos ante una mezcla de diferentes tomas, en este caso es la base de la toma 3 con el añadido de los saxos de la toma 4. El Cd concluye con una íntima versión de “Across The Universe” (toma 2), con apenas John y una guitarra con efecto flanger, que en mi opinión es -de largo- la mejor de las versiones editadas de esta extraordinaria canción.

“Anthology 2” fue un rotundo éxito comercial. Entre tanto, Linda McCartney fue sometida a una masectomía parcial con éxito…, pero el cáncer se había comenzado a expandir por el hígado y convertiría este 1996 en un año de quimioterapia que comenzó a minar el sempiterno espíritu jovial de Paul.

Octubre de 1996 era la fecha señalada para la edición del tercero y último de los “Anthology”. Tras la edición de “Free As a Bird” como inéditos de “Anthology 1” y “Real Love” de “Anthology 2”, era lógico pensar que con “Anthology 3” ocurriría algo similar, es decir, que Paul, George y Ringo trabajarían sobre algún tema inédito de John. Y, de hecho, así fue. El propio McCartney dijo: “Trabajamos dos canciones de John, “Free As A Bird” y “Real Love”, era muy emocionante. Y surgió la idea tener una tercera canción, otra canción que la teníamos delante de nuestros ojos, “Now And Then”, no obstante no la terminaron.  La maqueta de John es una preciosidad. “Now And Then” pudo haber sido una gran canción, pero estaba muy inacabada, con falta de estribillo y algunos defectos que terminaron por aburrir a George que se acabó cansando de la “operación nostalgia” en la que se había convertido el proyecto “Anthology”. Paul afirma: “Había una que no terminamos, era más conmovedora. Necesitaba un poco más de trabajo, pero tenía un verso hermoso y tenía a John cantándola. Pero George no quiso hacerla”. Desde entonces es un rumor recurrrente la posibilidad de que Paul y Ringo pudieran acabar el trabajo comenzado en 1996 y editar un nuevo single de The Beatles. Parece a un sueño imposible, por lo que tendremos que conformarnos con las versiones de fans, que, emulando el estilo de los Beatles de los 90, circulan por internet.

Finalmente se decidió que “Anthology 3” se editaría sin “nuevo” single, y así se hizo el 28 de octubre de 1996. En esta ocasión el doble CD cubre la etapa comprendida entre  Mayo de 1968 y la última sesión de los Beatles, el 3 de enero de 1970. Para la mayoría de fans, resulta el más interesante por la enorme cantidad de inéditos y tomas realmente alternativas que se presentan. A falta de nuevo single, se editó el inédito “A Beginning” un tema del productor George Martin que, en origen, debía servir de introducción al tema de Ringo “Don’t Pass Me By”. Bella composición orquestal que da muestra del enorme talento musical de su autor.

El material Beatle comienza con las sesiones acústicas de mayo de 1968 en la casa de George Harrison en Esher. Regresados de la India, Paul, John y George se apresuraron a grabar tomas caseras de la gran cantidad de canciones que habían compuesto en aquel país . La primera canción correspondiente a esas sesiones es una versión primigenia de “Happiness is a Warm Gun“, con un fragmento sobre Yoko que no fue incluido en la versión final, y a falta de los cambios que caracterizan la monumental canción incluida en el “Álbum Blanco”. John y su guitarra nos deleitan con versiones demo acústicas de  “Mean Mr. Mustard“, “Polythene Pam” y “Glass Onion” . Las tres canciones fueron grabadas con John doblando su voz y su guitarra acústica (una voz-guitarra por canal). Por su parte Paul grabó en esta sesión su canción “Junk” -no editada como canción Beatle pero que McCartney recuperó para su primer disco en solitario- y una estupenda primera versión de “Honey Pie“. Por último, George incluye “Piggies“, a la que el sonido acústico le sienta como un guante.

Adentrándonos ya en las sesiones del “Álbum Blanco”, entramos en julio de 1968, con la toma 2 de “Helter Skelter“, acortada a menos de cinco minutos de sus más de doce minutos originales. Muchos fans llevaron a cabo una campaña para que se publicara la mítica versión de 27 minutos de esta canción que los Beatles grabaron, pero sus plegarias no fueron escuchadas. Una versión mucho más bluesy y menos heavy que la definitiva, pero igualmente fabulosa.

La versión editada de “Don’t Pass Me By“, dista poco de la original siendo la principal diferencia la ausencia de violín. Mucho más intersante es la toma alternativa de  “Ob-La-Di, Ob-La-Da, no es una toma falsa, sino una versión distinta de la canción que acabó siendo descartada en favor de la que hoy todos conocemos en una una decisión, por lo menos, discutible.

Un ensayo de Ringo se funde con la versión final (toma 34) en la versión de “Good Night” que George Martin preparó para este “Anthology 3”. Siguiendo con el “White Album”, encontramos la fantástica toma 1 de “Cry Baby Cry, la toma 4 de “Blackbird“, y la perezosa pero fantástica toma 6  de “Sexy Sadie“.

While My Guitar Gently Weeps” es simplemente acojonante. Demo de estudio de George, acompañado por Paul al órgano, que alcanza un nivel absolutamente estratosférico, una joya grabada el 25 de julio de 1968 en los EMI Studios de Londres, así como la despojada toma 2 de “Hey Jude“, mucho más sencilla pero sin dejar de ser el monumento melódico que siempre fue.

Not Guilty” es una gran canción de Harrison con cuya grabación el grupo nunca llegó a estar satisfecho, razón por la que fue desechada (aunque recuperada por George en solitario en 1979). No obstante, lo intentaron, de hecho, esta es la toma ¡¡102!! de la canción. Y siguiendo con las provechosas sesiones del “White Album” llegamos a la toma 2 de “Mother Nature’s Son” (sólo Paul y una guitarra), una versión sin cuerdas de “Glass Onion” (toma 33), y la encantadora la toma 8 de “Rocky Raccoon“.

What’s the New Mary Jane?” es sin duda la canción más veces pirateada del grupo. Inicialmente considerada para el Álbum Blanco (incluso candidata a ser editada en single), finalmente quedaría inédita hasta este “Anthology 3”. Desde luego no es una gran canción, pero no deja de ser curiosa. Otra de las curiosidades es “Step Inside Love / Los Paranoias“, la primera es un muy buen tema que Paul compuso para Cilla Black (con la que ella consiguió un número 8 en listas), el aire latino del tema hace que John comience a bromear y nombre a un ficticio grupo de acompañamiento llamado “Los Paranoias”, Paul se arranca a improvisar y rápidamente es seguido por el resto.

Y volvemos a las tomas “falsas” del “Album Blanco” con un mix de tomas de “I’m So Tired” (concretamente de la la 3, la 6 y la 9), la evocadora toma 1 de  “I Will” y una soberbia versión acústica de “Why Don’t We Do It In The Road?“. A continuación oímos a John grabar la sobresaliente pista de guitarra acústica de “Julia” pero llega un momento en el que se equivoca, es curioso oír a Paul desde la sala de mezclas animando a John a a volver a intentarlo ya que “la canción es realmente preciosa”.

El CD2, deja atrás el álbum blanco (al que “Anthology 3 dedica todo su primer CD) y se adentra en las sesiones para el malogrado proyecto “Get Back” (recordad que los Beatles desecharon las sesiones para grabar “Abbey Road” y posteriormente las cintas fueron entregadas a Phil Spector para que produjera lo que acabó siendo el álbum “Let It Be”, para enfado de Paul). La primera de las canciones pertenecientes a estas sesiones es “I’ve got a feeling“, una toma fallida grabada el 23 de enero de 1969 en los Apple Studios de Londres y ya con Billy Preston al piano eléctrico.

Especialmente curioso resulta escuchar la relentizada versión de “She Came In Through the Bathroom Window” sacada fuera del Medley de “Abbey Road” donde acabó incluyéndose meses después de esta toma primeriza de enero de 1969. “Dig A Pony” en cambio es muy similar a la canción que acabó apareciendo en “Let It Be”, eso sí, mucho mejor producida. No me cansaré de decirlo, Phil Spector -al que admiro-, no hizo un buen trabajo con “Let It Be” y esta versión es una prueba de que el que dominaba el sonido Beatle no era otro que George Martin. Algo parecido a lo que ocurre con “Two of Us“, si bien esta toma se acaba estropeando por algunos fallos de ejecución.

Siguiendo con las sesiones del proyecto “Get Back” encontramos tomas de “For You Blue“, “Teddy Boy” (inedita por los Beatles pero editada en el primer álbum en solitario de McCartney), el medley de clásicos del rock “Rip It Up” / “Shake, Rattle and Roll” / “Blue Suede Shoes” y una emocionante versión de “The Long And Winding Road“. Paul siempre repudió la versión que Spector remezcló para “Let It Be” y aquí, al fin, tenemos la canción tal y como la concibió McCartney, de hecho, es la misma toma que se usó para el disco pero sin el pomposo arreglo del productor americano. Las notas de “Anthology 3” referidas a esta canción lo dejan claro:  “La versión de la Antología es tal y como se concibió mientras que la versión de Let It Be fue adornada […] en ausencia del compositor Paul McCartney”

Aún en las sesiones de “Get Back”  encontramos una improvisada y festiva versión a dos voces de “Oh! Darling” que, como ocurría  con “She Came In Through the Bathroom Window”, acabó siendo incluida en “Abbey Road” en una versión muy distinta de la que aquí aparece, así como una toma primeriza de “All things Must Pass“, una gran canción de George que fue descartada por el resto y Harrison convirtió en tema central de su triple álbum en solitario. Siguiendo con las sorpresas llegamos a “Mailman, Bring Me no More Blues“, otra de las habituales en los piratas de la banda, buena versión del clásico de Buddy Holly.

La última canción del proyecto “Get Back” que aparece el “Anthology 3” no podía ser otra que la homónima. En esta ocasión se nos presenta la versión en directo de “Get Back” que los Beatles interpretaron en el tejado del edificio de Saville Row. Se convertiría en su última canción de su último concierto. La policía irrumpió en la azotea con la intención de parar el concierto y hay un determinado momento (primer estribillo) en el que alguien les dice que paren…, las guitarras dejan de oírse…, pero Paul y Ringo siguen…, George enseguida se suma al desafío… y luego John… La canción vuelve con mucha más intensidad…, Paul grita “Loretta has vuelto a jugar en las azoteas, la policía va a arrestarte”

Avanzamos a febrero de 1969 para escuchar la demo de “Old Brown Shoe“, en la que George toca todo, y la toma 2 de “Octopus’s Garden” con la que entramos en las sesiones de “Abbey Road” de las que se extraen la toma 5 de “Maxwell’s Silver Hammer“, la estupenda demo de “Something” y la toma 1 de “Come Together“.

Otro de los “inéditos” es “Come and Get It“, una fabulosa canción de Paul en la que tocó todos los instrumentos y voces y que acabó cediendo a la banda de Apple Badfinger. La ligera versión de “Ain’t She Sweet” que aparece a continuación tampoco había salido a la luz hasta ahora, la voz de John aparece aquí un poco castigada y contrasta con la exuberancia vocal que el propio Lennon, junto a McCartney y Harrison, exhiben en el siguiente corte: la alucinante versión a capella de “Because“. Brutal, 9 voces (3 tomas de 3 voces) .

Con la versión de “Let It Be” que aparece en este “Anthology 3” volvemos a retomar la polémica Spector Vs Martin. En mi opinión no hay comparación posible. Menos mal que, como veremos en el siguiente capítulo “Let It Be… Naked” acabaría haciendo justicia. Algo parecido ocurre con “I Me Mine“, mucho más auténtica y rockera sin todas esas impostadas orquestaciones, muy superior a la oficial.

Y llegamos al final: “The End“, remezclada de nuevo por George Martin y resaltando mucho más las guitarras (tocadas por turnos entre Paul, George y John). Y con esto termina el proyecto Anthology, un sueño hecho realidad para los fans del grupo: dos canciones nuevas, seis cd’s de rarezas, tomas falsas y canciones inéditas, un extensísimo documental que se editó en forma de 5 dvd’s y la edición de un libro espectacular. No obstante siendo todo esto fantástico, nada es comparable a ver a los que entonces eran los tres beatles vivos en una sala charlando sobre los viejos tiempos.

No obstante, una vez terminada la grabación de las nuevas canciones y concluida la selección de tomas para los Anthology, la relación entre Paul y George se enfría. Paul se vuelca en la enfermedad de Linda, pero intenta mantener el contacto con Harrison. No obstante, llega un punto en el que George deja de devolver las llamadas de McCartney.

Entretanto, Paul recibe una sorprendente noticia: su nombramiento como Caballero del Imperio Británico por la Reina Isabel II por “su contribución a la música”. Como Beatle, Paul, al igual que el resto del grupo, ya había sido nombrado “Miembro del Imperio Británico” (MBE), pero la distinción de Caballero es muy superior a aquella y le dotaba del título de “Sir”.

George, por su lado, había recibido una dura noticia. Fumador empedernido, George fue diagnosticado de cáncer de garganta en 1997. Ese mismo año se sometió a un intervención quirúrgica en la laringe en el hospital Princess Margaret, de Windsor  y el tumor fue extirpado. Desgraciadamente,  dos meses después, el cáncer se expandió al pulmón y George fue nuevamente intervenido en la  Clínica Mayo de Rochester (Estados Unidos). La operación fue exitosa y Harrison comenzó a recibir tratamiento de quimioterapia. El pronóstico era positivo.

No ocurría lo mismo con el pronóstico de Linda, cada vez más debilitada. A pesar de la dura situación que Paul estaba viviendo con la enfermedad de su mujer, no conocía mejor terapia para ambos que volver a la música. Impulsado por el revisionismo de “Anthology”, Paul se decide a retomar su pasado o, al menos, a no esconderlo. Paul reclutó a Jeff Lynne, productor de “Free As A bird” y “Real Love” y se dispuso a grabar su nuevo álbum, uno de los mejores de su carrera, “Flaming Pie” (enlace a review en Guilletek’s), editado en mayo de 1997.

“Anthology me recordó como hacíamos las cosas en The Beatles y los valores que alcanzamos con las canciones. Así que de algún modo me sirvió de guía para este álbum”. Paul quería hacer algo sencillo, pero de gran calidad. McCartney, además de Jeff Lynne, contó con la colaboración de  Steve Miller, George Martin y Ringo Starr. El resultado cumple con las expectativas y las críticas musicales fueron muy favorables, las mejores desde “Tug of War”, de 1982. Además fue también un gran éxito comercial, debutando en el puesto #2 tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos. Y no es para menos, es un disco fabuloso con canciones como “Flaming Pie“, “Great Day“, “Young Boy“, “Somedays” (producida por George Martin), “Heaven On A Sunday” (con su hijo James a la guitarra eléctrica), la inconmensurable “Caliko Skies“, “The World Tonight“, “Souvenir” o “Little Willow“, dedicada a los hijos de Ringo y Maureen tras la muerte de la que fuera primera esposa del batería. Pero posiblemente la canción más recordada sea la fantástica “Beautiful Night” con Ringo a los tambores y George Martin tras los controles y un final glorioso con Paul y Ringo cantando juntos. Extraordinario final para un álbum 10.

Ringo vuelve a la carga meses después, en agosto de este mismo 1997 con “Ringo Starr and His third All-Starr Band: Volume 1“. En esta ocasión es una edición limitada muy modesta que se vendía a precio reducido en los videoclubs de la compañía Blockbuster y que recogía el concierto de la tercera formación de la All-Starr Band ofrecido en el Nippon Budōkan de Tokio, Japón. La banda estaba compuesta por Ringo Starr (batería, percusión y voz), su hijo Zak Starkey (batería y percusión), Billy Preston (teclados, armonio y voz), el Who John Entwistle (bajo y voz), Felix Cavaliere (teclados y voz), Randy Bachman (guitarra y voz), Mark Farner (guitarra y voz) y Mark Rivera (saxofón y coros). Nada que reseñar.

Paul sigue con su actividad frenética, y en septiembre -apenas cuatro meses después de “Flaming Pie”, edita un nuevo álbum. En esta ocasión se trata de su segunda incursión en la música clásica: “Standing Stone“. La obra, una pieza instrumental, fue estrenada en el Royal Albert Hall de Londres el 14 de octubre de 1997. A diferencia de lo que ocurrió con “Liverpool Oratorio” que dividió a la crítica, “Standing Stone” recibió críticas muy favorables y alcanzó el primer puesto en los álbumes de música clásica. Me quedo con la pieza final: “Celebration“.

Paul vivía un momento dulce a nivel profesional, pero a nivel personal todo se torcía cada vez más…, hasta que no hubo remedio… En febrero de 1998 Paul, Linda y todos sus hijos excepto Heather viajan a Arizona, a un rancho que compraron años atrás. Era un lugar que Linda adoraba, caballos, colinas, espectaculares atardeceres. La mañana del 17 de abril de 1998 los ojos de Linda amanecieron sin luz, Paul lo tenía claro, llamó a sus hijos y rodearon la cama de su esposa, McCartney se acercó a su oído y dijo: “Estás montada sobre un hermoso caballo, es un precioso día de primavera y estamos cabalgando por el bosque…, los jacintos crecen y el cielo está completamente azul…”, Linda cerró los ojos y murió. El funeral se celebró en St. Martin-in-the-Fields, en Londres, con la asietencia de George Harrison, George Martin y Ringo Starr.

Paul y Linda McCartney se casaron en 1969, y en estos casi 30 años, sólo pasaron 10 noches separados, las que Paul pasó en una celda en Tokio en 1980 tras ser detenido por posesión de drogas, ni una más. No es de extrañar que McCartney quedará completamente destrozado tras la muerte de su inseparable compañera. Estaba absolutamente perdido, al punto que sus hijos decidieron hacer turnos para acompañarle en su día a día temerosos de que entrara en una depresión.

Paul abandonó la música y se encerró en su casa, levantándose de la cama sólo para dar unas pinceladas a sus cuadros. No podía pensar en música, muchas de sus obras estaban dedicadas a Linda y el sólo recuerdo de las mismas le hacían hundirse más aún en un pozo del que veía difícil salir. Se limitó a pintar y a escribir tristes versos como “La tristeza no es tristeza sino felicidad vestida de negro. La muerte no es muerte sino la vida lanzándose al precipicio. Las lágrimas no son lágrimas sino carcajadas saladas”.

Con John fallecido, George convaleciente y Paul sumido en la tristeza, Ringo queda como único Beatle activo. En junio de 1998 edita “Vertical Man“, su mayor éxito de desde 1975. Es un buen disco en el que Ringo con celebridades como  Tom Petty, Brian Wilson, Ozzy Osbourne, Alanis Morissette, Joe Walsh, Steven Tyler y Timothy B. Schmit, entre otros. Grabado en la época de “Anthology”, George toca la guitarra y hace coros en “King Of Broken Hearts” y  “I’ll Be Fine Anywhere“, mientras Paul toca el bajo y hace coros en “What in the… World“, armoniza junto a Alanis Morissette y  Steven Tyler  en “I Was Walking“. Paul también participa en la jovial y muy valorable “La De Da“, el single del disco.

En septiembre de 1998, The Fireman, el grupo electrónico anónimo compuesto por Paul y el DJ Youth edita su segundo trabajo. Paul seguía retirado y sus contribuciones al disco fueron recogidas antes de la muerte de Linda. Fuera como fuere el CD recibe críticas elogiosas por su sonido ambiental cercano al trance. No es mi terreno, así que no me mojo. Me gusta mucho más que el anterior trabajo de The Fireman, eso seguro. Si tuviera que destacar una “canción”, sería  probablemente”Watercolour Guitars“.

Ringo, muy activo, participa en el programa de televisión Storytellers de la cadena VH1. El programa consistía en un concierto en un entorno íntimo, con intermedios en los que el arista explicaba el origen de las canciones que va a interpretar. En el caso de Ringo el concierto se llevó a cabo en el Bottom Line Club de Nueva York el 13 de mayo de 1998, un mes después de la publicación del álbum Vertical Man. Un muy buen álbum en directo con fantásticas interpretaciones de sus clásicos como “Photograph.

Mientras Paul sigue hundido…, hasta que un buen día, a principios de 1999,  decidió volver a coger la guitarra. Lo primero que vino a su cabeza fue el rock de sus raíces y entonces lo vio claro. Tras contactar con el productor Chris Tomas, que trabajó en el álbum de Wings “Back to the Egg”, McCartney reservó tiempo en los estudios Abbey Road a comienzos de marzo para grabar su nuevo álbum del que poco o nada se sabía salvo que sería un disco de covers de rock de los 50 y que era probable que McCartney incluyera alguna  nueva composición propia.

Mientras Paul prepara su nuevo disco en abril de 1999, primer aniversario de la muerte de Linda, organiza The Concert For Linda, un concierto en el Royal Albert Hall en el que participaron The Pretenders, Elvis Costello, Tom Jones, George Michael , Sinead O’Connor, Johnny Marr (Smiths), Neil Finn (Crowded House), Marianne Faithfull y como gran final, Paul, en lo que significaba su vuelta a los escenarios. Un emocionado Paul interpretó la que era una de las canciones preferidas de Linda, el “Lonesome Town” de Ricky Nelson, así como una emotiva versión de “All My Loving

En septiembre de 1999, United Artist y Apple Films lanzan en DVD la película de animación de los Beatles “Yellow Submarine” y acompañando al mismo se edita Yellow Submarine Songtrack“, un CD que recoge todas las canciones de los Beatles que aparecen en la película. De esta forma desaparece el score de George Martin y se incluyen los temas que, aunque no aparecieron en la banda sonora original de 1969, sí que lo hicieron en la película, es decir, añade “Eleanor Rigby”, “Love You To”, “Lucy in the Sky with Diamonds”, “Think for Yourself”, “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”, “With a Little Help from My Friends”, “Baby You’re a Rich Man”, “When I’m Sixty-Four” y “Nowhere Man”  a los “Yellow Submarine”,”Hey Bulldog”, “All Together Now”, “Only a Northern Song”, “All You Need Is Love” y “It’s All Too Much”. El disco en sí, no aporta nuevo salvo que es la primera ocasión en el que las canciones de los Beatles se remezclan, con buen resultado, por cierto. Los resultados comerciales fueron decentes, pero no extraordinarios (número 8).

En octubre se edita el nuevo disco de Paul McCartney. Como hemos dicho antes, Paul tenía la necesidad de regresar a sus raíces musicales e interpretar temas que solía escuchar cuando era joven y quería grabarlo en tomas, sin trucos, a la antigua usanza…, así que llamó al guitarrista de Pink Floyd  -David Gilmour-,  al batería de Deep Purple -Ian Paice- y al Housemartin Pete Wingfield para los teclados. Paul se encargaría del bajo y la voz… Y eso es “Run Devil Run“, un fantástico disco de versiones de rock’n’roll editado en octubre de 1999 con un sonido sencillamente arrollador. McCartney y su banda realizan trepidantes versiones de “All Shock Up“, “She Said Yeah“, “Shake A Hand” o “Party” e incluyó tres nuevas composiciones propias ciertamente buenas como “Run Devil Run“, “Try Not To Cry” o la fantástica “What It Is“, una de las composiciones que Paul tocaba a Linda en su enfermedad para animarla. Un gran disco que además, el 14 de diciembre de 1999, sirvió de excusa a McCartney para retornar al Cavern Club -donde los Beatles empezaron- para presentar el disco en directo y permitirse una versión inolvidable de “I Saw Her Standing There“. Un concierto imprescindible. Run Devil Run” recibió críticas entusiastas por parte de la prensa especializada. Paul había vuelto.

El mismo mes, octubre de 1999, Ringo edita un disco de villancicos de cara la campaña de navidad: “I Wanna Be Santa Claus“. Fue un fiasco comercial que hizo que su compañía discográfica rescindiera su contrato.

Un mes después, en noviembre, Paul edita un nuevo CD, el tercero de su línea “clásica”: “Working Classical“. Publicado apenas un mes después del álbum “Run Devil Run” se trata realmente de uan recopliación de canciones de McCartney arregladas al estilo sinfónico por Richard Rodney Bennett y Jonathan Tunick. Así, encontramos bonitos arreglos para canciones como “My Love“, “Junk“, “Golden Earth Girl” o “Maybe I’m Amazed“, aunque McCartney también compuso algunas piezas instrumentales para el disco: “A Leaf“, “Haymakers“, “Midwife“, “Spiral” y “Tuesday“. La crítica lo recibió bien, pero tuvo mucho menos repercusión que sus anteriores obras clásicas. Para mí, su mejor obra clásica, de largo.

1999 ya llegaba a su fin, pero junto antes de acabar el año, apenas un día antes, el 30 de diciembre de 1999, el universo Beatle sufriría una gran conmoción. Alrededor de las 3:30 de la madrugada del 30 de diciembre de 1999, Michael Abram, un enfermo mental nacido en 1966 en Liverpool que estaba convencido de que los Beatles eran una influencia satánica, entró en la mansión de George a través de una de las ventanas. Los ruidos despertaron a Olivia y George bajó al piso de abajo para ver qué ocurría. George se encontró con el intruso, armado con un cuchillo, al que intentó tranquilizar sin éxito. Abram se abalanzó sobre George asestándole varias puñaladas en el pecho. Afortunadamente, Olivia logro reducir al atacante golpeándolo en la cabeza con el pie de una lámpara. La policía llegó alertada por la alarma de la mansión y terminó de reducir al intruso de quien posteriormente se supo que estaba obsesionado con Los Beatles y solía deambular por locales nocturnos afirmando que eran brujos. La policía confirmó a su vez que el agresor había sido detenido el año pasado tras haber destruido un póster del grupo en un local comercial.

Harrison  fue internado en el Royal Berkshire Hospital de Reading. Según los médicos, Harrison sufrió un colapso del lóbulo derecho del pulmón. De haber sido más profundo, el pinchazo podría haber sido mortal. El entorno Beatle reaccionó con miedo, Ringo declaró: “Tanto Barbara como yo estamos profundamente shockeados de que haya ocurrido esto. Le enviamos a George y a Olivia todo nuestro amor y el deseo de que George se recupere rápidamente“, mientras Paul afirmó: ““Gracias a Dios tanto George como Olivia están bien. Les envío todo mi amor“. Tras el suceso, Harrison quedó traumatizado y limitó aún más sus ya de por sí escasas apariciones públicas.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 28 de abril de 2013

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