THE BEACH BOYS. “Holland” (1973). ( 7,5 / 10 )

Imagen

CARA A
1. Sail on Sailor (B.Wilson-T.Almer-J.Rieley-V.D.Parks)
2. Steamboat (D.Wilson-J.Rieley)
3. California Saga: Big Sir (M.Love)
4. California Saga: The Beaks of Eagles (R.Jeffers-A.Jardine-L.Jardine)
5. California Saga: California (A.Jardine)

CARA B
6. The Trader (C.Wilson-J.Rieley)
7. Leaving This Town (R.Fataar-B.Chaplin-C.Wilson-M.Love)
8. Only with you (D.Wilson-M.Love)
9. Funky Pretty (B.Wilson-M.Love-J.Rieley)

Producido por The Beach Boys

Editado en USA en enero de 1973

El disco arranca con la poderosa ”Sail on sailor” (enlace), fabulosamante cantada por Blondie Chaplin. Para muchos es la última gran canción que Brian Wilson compuso para los Beach Boys. Sin embargo, ya ni siquiera participaba en las grabaciones: llamó a Blondie por teléfono para decirle cómo quería que cantara la canción y al resto para explicarles las armonías. Tampoco quiso participar en la producción y finalmente Carl fue quien tuvo que encargarse. En cualquier caso el resultado es excelente. Fuerte, potente y pegadiza, todo un single que se tuvo que conformar con un mísero nº49. La cosa pinta bien y mantiene el nivel con “Steamboat” (enlace), la primera aportación al disco de Dennis como compositor. Una joyita producida por Dennis y Carl. Dennis deja a su hermano menor cantar esta fenomenal melodía sobre un manto tejido con sonidos y texturas industriales. Como en Sail On Sailor, Rieley se ocupó de la letra. Otra muy buena canción.

Hasta ahora el disco mantiene un buen nivel. Con “California Saga” (enlace) llega la polémica. La idea era componer una ambiciosa suite de tres movimientos que recorriera la geografía norteamericana. No tiene mala pinta, el problema es que los creadores son Al y Mike…¿nos echamos a temblar?, pues sí y no. Esta “California Saga” fue una de las principales razones por las que la dirección ejecutiva de Warner rechazó en primera instancia el disco, les pareció pretenciosa en lo lírico y mala en lo musical. Sin embargo, si bien es cierto que las partes de Al son bastante malas, Mike compone la mejor canción que ha escrito en su vida. “Big Sur” (enlace) es la excelente aportación de Mike a esta suite. De sosegado aire country rock y alejado de sus habituales histrionismos vocales, Love compone una fantástica canción que ridiculiza la pretenciosa “The Beak of Eagles” y la patética “California” (enlace).

La cara B se abre con la maravillosa “The Trader” (enlace), la mejor canción que Carl Wilson compuso en su vida. Una fantástica canción dividida en dos partes, a cual mejor. La primera de aires soul y la segunda, más melódica, de una belleza arrebatadora. Cantada de forma sublime y producida con una clase al alcance de muy pocos, estamos ante uno de los puntos álgidos de la música de los 70. Imprescindible.

El dúo surafricano formado por Rocky y Blondie, toman el relevo con una efectiva balada “Leaving this town” (enlace) que, aunque es una muy buena canción, vuelve a estar (demasiado) alejada del estilo del grupo y más cercana a los sonidos imperantes en el momento. Sería la última canción de la talentosa pareja para los chicos de la playa.Imagen

Dennis vuelve con su segunda y brillante composición “Only with you” (enlace). Una canción enorme que pretende beber del mismo sentimiento romántico que “Forever” y, aunque no llega a su nivel, lo hace con excelente resultado. Baladón cantado una vez más de forma sublime por Carl Wilson, que da paso a la la irregular “Funky Pretty” (enlace) de Brian en la que lo que más destaca es el avanzado uso de los sintetizadores. No es una mala canción ni mucho menos pero tampoco es nada destacable.

Carl al final cedió a los deseos de su hermano mayor a pesar de su negativa inicial,  y permitió que Brian editara su bizarro cuento “Mount Vernon and Fairway”, eso sí fuera del disco, se regalaría junto al LP en un EP de 7”. Carl ayudó a su hermano con la producción y Jack Rieley hace de narrador en esta sorprendente historia que, aún con todo, tiene pasajes musicales realmente brillantes.

El LP no tuvo demasiado éxito (nº 37), pero fue recibido con alborozo por la crítica. Rollingstone, que fue siempre tan dura con el grupo, lo eleva al disco del año en 1973. “Holland” es un buen disco pero elevarlo a esa categoría en un año que se editaron por ejemplo “The Dark side of the Moon” (Pink Floyd), “Berlin” (Lou Reed), “Quadrophenia” (The Who), “Band on the run” (Paul McCartney & Wings), es poco menos que una majadería. Ni tanto ni tan calvo.

Buen disco y con apenas ayuda de Brian quien, definitivamente, estaba fuera de órbita, y aún tendría que recibir otro golpe: el 4 de junio de 1973, Marilyn recibió una llamada de teléfono, era Audree Wilson… “Brian, era tu madre…, es, por tu padre…, Murry ha muerto”. Wilson quedó paralizado e inmediatamente rompió a llorar gritando a garganta viva “¡Papá!”. Ni Dennis, ni Brian acudieron al funeral de Murry Wilson, fallecido por infarto de miocardio. Brian volvió a casa, no saldría de ella en los próximos tres años en los que apenas pasó por la ducha por un patológico miedo a que no saliera agua, ”¿te imaginas que abro el grifo y no sale agua?, ¡sería terrible!, ¡no podría soportarlo!”. Marilyn volvió a insistir en la necesidad de recurrir a ayuda psiquiátrica, pero se encontró con la negativa del grupo que no quería arriesgar su recién recuperada reputación.

VALORACIÓN GUILLETEK: 7,5 / 10

THE BEACH BOYS. “Carl and The Passions: So Tought” (1972). ( 7 / 10)

Imagen

CARA A
1. You Need a Mess of Help to Stand Alone (B.Wilson-J.Rieley)
2. Here She Comes (R.Fataar-B.Chaplin)
3. He Come Down (A.Jardine-B.Wilson-M.Love)
4. Marcella (B.Wilson-T.Almer-J.Rieley)

CARA B
5. Hold On Dear Brother (R.Fataar-B.Chaplin)
6. Make It Good (D.Wilson-D.Dragon)
7. All This Is That (A.Jardine-C.Wilson-M.Love)
8. Cuddle Up (D.Wilson-D.Dragon)

Producido por The Beach Boys

Editado en USA en mayo de 1972

El 72 fue un buen año. Los Stones sacaron uno de sus mejores discos, si no el mejor, de su carrera: el fabuloso “Exile on Main St”, Bowie se saca de la manga el inconmensurable “Ziggy Stardust“, Deep Purple incendian los escenarios desde su “Made in Japan”, Lou Reed se reinventa con “Transformer”, los Big Star se presentan al mundo… Y, ¿qué hacen unos Beach Boys que han recuperado parte del crédito perdido, pero que ya no tienen entre sus filas a su miembro principal?

En un simbólico giro la banda recupera, aunque sólo sea en el título, uno de los nombre que barajaron cuando formaron el grupo a principios de los años sesenta: Carl & The Passions. Bajo sus nuevos “alter ego” el grupo suena completamente distinto. Los Beach Boys apenas son reconocibles. Mucho más sólidos en lo rítmico (contribución de los nuevos fichajes), mas viscerales…, pero menos inspirados.

La discográfica, que rechazó el disco en primera instancia por su mediocridad, tomó la desgraciada decisión de editarlo en un disco doble junto a una reedición de “Pet Sounds” (de cuya adquisición de derechos querían sacar réditos). Obviamente, este “So tought” no soportaba la comparación. Casi ningún disco lo haría, estamos hablando de aguantar el envite de uno de los mejores LP’s de todos los tiempos. Sólo sirvió para que el público echara de menos a los viejos Beach Boys y, sobre todo, a Brian.

El LP no es, ni de lejos, una obra maestra, pero tampoco es tan malo como la historiografía del grupo se ha empeñado en destacar. Nunca he entendido cómo “Holland” (el disco que sigue a este “So Tought”) es tan elogiado y el que nos ocupa tan denostado. En mi opinión es un disco notable que adolece de singles y que sufre de la falta de cohesión del grupo. En la edad dorada del disco conceptual, el grupo se presenta dividido en cuatro grupúsculos: Brian por un lado, Dennis por otro, Carl, Al y Mike en el tercero, y Ricky y Blondie en el cuarto.

El disco se abre con la marchosa “You need a mess of help to stand alone” (enlace), una de las dos composiciones de Brian para el LP. En esta ocasión les dio la música y poco más ya que ni escribió un verso de la letra (a cargo del manager Jack Rieley). Carl y Brian produjeron juntos este tema que acabó siendo editado como single sin ninguna repercusión. La voz de Carl, como siempre, sobresaliente.

La pareja de nuevos miembros debutan con una composición propia, la fabulosa “Here she comes” (enlace), digna del mejor McCartney de los 70. Muy alejada del estilo clásico de los Beach Boys, demuestra que Ricky y Blondie eran mucho más que comparsas. De hecho, demuestran bastante más talento del que se destila de la composición del “nucleo duro” (Mike y Al) unido esta vez a Brian, en la vulgar “He come down” (enlace). Otra canción dedicada al Maharishi, en tono pseudo-gospel… Muy floja.

La cara A de este breve LP (sólo 8 canciones) concluye con el que es el tema más comercial del disco y la segunda y última aportación de Brian: “Marcella” (enlace), la canción más recordada de este disco. Brian la compuso con su amigo Tandy Almer intentando imitar el estilo de los Rolling Stones (en la parte de las estrofas). Posteriormente, Jack Rieley le añadió una atrevida letra sobre una prostituta en un intento de alejar al grupo se su imagen mojigata. Queda lejos de las mejores obras de Brian, pero es infecciosamente pegadiza y es, técnicamente, perfecta. Mención especial merecen las guitarras en este otro fallido single del grupo.

La cara B es inaugurada por el dúo Fataar-Chaplin con otra más que notable composición, la balada “Hold on dear brother” (enlace). Con un aire soul y de marcados arreglos country, vuelve a no tener nada que ver con el estilo beach boy y vuelve a ser una enorme canción. Ricky y Blondie componen bien, tocan fantásicamente y la voz del último es una joya.

Pero a pesar del buen hacer de los nuevos, y aún con los buenos temas de lo que queda del genio Brian Wilson, el beach boy más en forma en términos de creatividad en estos primeros setenta era el díscolo Dennis. Y desde luego que lo demuestra con la simpar “Make it good” (enlace). Orquestada por Daryl Dragon es un homenaje a la sensibilidad. Una barbaridad. La mejor canción del disco con sus apenas dos minutos de duración. Si aguantas sin emocionarte, no eres de los míos. Dennis Wilson era un genio, no se hable más.

Medio atontados por el golpeo emocional que supone el temazo de Dennis, asistimos a una nueva creación del trío Al, Mike y Carl, y una nueva canción dedicada a la meditación… ¿nos echamos a temblar?, pues, a pesar de los precedentes, no. “All this is that” (enlace) es un pedazo de canción, con maravillosos juegos vocales y una melodía muy inspirada. Fantástica canción en definitiva que da paso de nuevo a Dennis quien vuelve con otra buena canción, “Cuddle Up” (enlace), de preciosas estrofas (también muy mccartianas) e intrigante estribillo para poner fin al disco.

“Carl & The Passions: So tought” alcanzó un número 50 en listas y fue recibido de forma tibia por la crítica. Rolling Stone fue clara ”al menos han sido honestos al llamarse Carl & The Passions en lugar de Beach Boys, porque la diferencia es importante, se llama Brian Wilson”.

VALORACIÓN GUILLETEK: 7 / 10

THE BEACH BOYS. Capítulo 16 (1972-1973). Carl toma el poder. “Carl & The Passions: So tought” y “Holland”

Con Nick Grillo sustituido y con Jack Rieley como manager personal y “casi” miembro del grupo, los Beach Boys contratan a Stephen Love (hermano de Mike) como representante. La labor de Steve no era sencilla: Brian (o lo que quedaba de él) estaba prácticamente fuera de combate y Bruce se había ido… los escarceos de Dennis con todo tipo de sustancias y su alborotadísima vida sentimental tampoco ayudaban a fomentar la estabilidad que todo representante desearía. Quedaba el núcleo duro, o lo que es lo mismo, Carl, Mike y Alan. Este núcleo duro, junto a los nuevos miembros (Rickie y Blondie ) y Steve Love tienen la titánica tarea de hacer resurgir al grupo de sus cenizas e intentar mantener la recuperación comercial que había supuesto “Surf’s Up” de cara a su compañía de discos.

Brian, ajeno a todo esto, centró su interés musical en producir un disco para Spring, el grupo de Marilyn -su mujer- y Diane, hermana de ésta y… amante de Brian… Marilyn lo sabía y soportó la situación, ”prefería que estuviera con mi hermana que con otra…, ella no me iba a robar a mi marido”. En lo musical, el disco de Spring es una maravilla. Sin duda, la última gran labor como productor de Brian Wilson. Integrado por versiones, destacan los arreglos del ”Superstar” de Leon Russell o las delicadas versiones de los propios Beach Boys como ”Forever” o la esencial ”This whole world”. Un paréntesis para el arte entre hamburguesas, heroína, alcohol, cocaína y una veintena de cajetillas de tabaco diaria… Pero nada, ni la música, podía parar esas malditas voces: ”Vas a morir pronto…, y sufrirás Brian, será una muerte horrible”.

Marilyn, que hasta ahora había interpretado las excentricidades de su marido como “rarezas de genio”, empezaba a estar preocupada por los cada vez más frecuentes episodios de abierta locura de Brian. Fue por esta época cuando ella se comenzó a plantear seriamente solicitar ayuda psiquiátrica para su marido, pero el grupo –aparentemente convencido de que no eran más que las citadas “rarezas de genio”– se negó en redondo por la mala publicidad que supondría para la banda. Poco, o nada, quedaba ya del genio, del muchacho brillante, físicamente desmejorado y mentalmente destrozado…

ImagenBrian en 1972
     1962                                                                                                                                           1972

Pero, como diría aquel, “el show debía continuar” y, siguiendo con frases hechas, “a rey muerto, rey puesto”. Para enfado de Mike, que se había erigido en líder del grupo en las actuaciones en directo tras el retiro de Brian, Carl asume la batuta del grupo con mano férrea.

En un hábil movimiento para mantener el interés del público sobre el grupo, Carl sorprende al mundo anunciando en marzo de este 1972 que las cintas de “SMiLE” estás siendo revisadas para, tras retocar algunas partes, ser editadas a finales del otoño de ese mismo año. Por desgracia, eso nunca ocurrió y destinaron sus esfuerzos a un nuevo trabajo. Apasionado por el soul, y empujado por el nuevo empaque que la recién incorporada base rítmica había dado al grupo, el benjamín de los Wilson lidera un nuevo giro de tuerca de la banda.

”CARL AND THE PASSIONS: SO TOUGHT”
Editado en USA en mayo de 1972

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CARA A
1. You Need a Mess of Help to Stand Alone (B.Wilson-J.Rieley)
2. Here She Comes (R.Fataar-B.Chaplin)
3. He Come Down (A.Jardine-C.Wilson-M.Love)
4. Marcella (B.Wilson-T.Almer-J.Rieley)

CARA B
5. Hold On Dear Brother (R.Fataar-B.Chaplin)
6. Make It Good (D.Wilson-D.Dragon)
7. All This Is That (A.Jardine-C.Wilson-M.Love)
8. Cuddle Up (D.Wilson-D.Dragon)

El 72 fue un buen año. Los Stones sacaron uno de sus mejores discos, si no el mejor, de su carrera: el fabuloso “Exile on Main St”, Bowie se saca de la manga el inconmensurable “Ziggy Stardust“, Deep Purple incendian los escenarios desde su “Made in Japan”, Lou Reed se reinventa con “Transformer”, los Big Star se presentan al mundo… Y, ¿qué hacen unos Beach Boys que han recuperado parte del crédito perdido, pero que ya no tienen entre sus filas a su miembro principal?

En un simbólico giro la banda recupera, aunque sólo sea en el título, uno de los nombre que barajaron cuando formaron el grupo a principios de los años sesenta: Carl & The Passions. Bajo sus nuevos “alter ego” el grupo suena completamente distinto. Los Beach Boys apenas son reconocibles. Mucho más sólidos en lo rítmico (contribución de los nuevos fichajes), mas viscerales…, pero menos inspirados.

Los nuevos Beach Boys. Carl, Al, Ricky, Dennis, Blondie y Mike
Los nuevos Beach Boys. Carl, Al, Ricky, Dennis, Blondie y Mike

La discográfica, que rechazó el disco en primera instancia por su mediocridad, tomó la desgraciada decisión de editarlo en un disco doble junto a una reedición de “Pet Sounds” (de cuya adquisición de derechos querían sacar réditos). Obviamente, este “So tought” no soportaba la comparación. Casi ningún disco lo haría, estamos hablando de aguantar el envite de uno de los mejores LP’s de todos los tiempos. Sólo sirvió para que el público echara de menos a los viejos Beach Boys y, sobre todo, a Brian.

El LP no es, ni de lejos, una obra maestra, pero tampoco es tan malo como la historiografía del grupo se ha empeñado en destacar. Nunca he entendido cómo “Holland” (el disco que sigue a este “So Tought”) es tan elogiado y el que nos ocupa tan denostado. En mi opinión es un disco notable que adolece de singles y que sufre de la falta de cohesión del grupo. En la edad dorada del disco conceptual, el grupo se presenta dividido en cuatro grupúsculos: Brian por un lado, Dennis por otro, Carl, Al y Mike en el tercero, y Ricky y Blondie en el cuarto.

El disco se abre con la marchosa “You need a mess of help to stand alone” (enlace), una de las dos composiciones de Brian para el LP. En esta ocasión les dio la música y poco más ya que ni escribió un verso de la letra (a cargo del manager Jack Rieley). Carl y Brian produjeron juntos este tema que acabó siendo editado como single sin ninguna repercusión. La voz de Carl, como siempre, sobresaliente.

La pareja de nuevos miembros debutan con una composición propia, la fabulosa “Here she comes” (enlace), digna del mejor McCartney de los 70. Muy alejada del estilo clásico de los Beach Boys, demuestra que Ricky y Blondie eran mucho más que comparsas. De hecho, demuestran bastante más talento del que se destila de la composición del “nucleo duro” (Mike, Al y Carl) en la vulgar “He come down” (enlace). Otra canción dedicada al Maharishi, esta vez en tono pseudo-gospel… Muy floja.

La cara A de este breve LP (sólo 8 canciones) concluye con el que es el tema más comercial del disco y la segunda y última aportación de Brian: “Marcella” (enlace), la canción más recordada de este disco. Brian la compuso con su amigo Tandy Almer intentando imitar el estilo de los Rolling Stones (en la parte de las estrofas). Posteriormente, Jack Rieley le añadió una atrevida letra sobre una prostituta en un intento de alejar al grupo se su imagen mojigata. Queda lejos de las mejores obras de Brian, pero es infecciosamente pegadiza y es, técnicamente, perfecta. Mención especial merecen las guitarras en este otro fallido single del grupo.

Imagen

La cara B es inaugurada por el dúo Fataar-Chaplin con otra más que notable composición, la balada “Hold on dear brother” (enlace). Con un aire soul y de marcados arreglos country, vuelve a no tener nada que ver con el estilo beach boy y vuelve a ser una enorme canción. Ricky y Blondie componen bien, tocan fantásicamente y la voz del último es una joya.

Pero a pesar del buen hacer de los nuevos, y aún con los buenos temas de lo que queda del genio Brian Wilson, el beach boy más en forma en términos de creatividad en estos primeros setenta era el díscolo Dennis. Y desde luego que lo demuestra con la simpar “Make it good” (enlace). Orquestada por Daryl Dragon es un homenaje a la sensibilidad. Una barbaridad. La mejor canción del disco con sus apenas dos minutos de duración. Si aguantas sin emocionarte, no eres de los míos. Dennis Wilson era un genio, no se hable más.

Medio atontados por el golpeo emocional que supone el temazo de Dennis, asistimos a una nueva creación del trío Al, Mike y Carl, y una nueva canción dedicada a la meditación… ¿nos echamos a temblar?, pues, a pesar de los precedentes, no. “All this is that” (enlace) es un pedazo de canción, con maravillosos juegos vocales y una melodía muy inspirada. Fantástica canción en definitiva que da paso de nuevo a Dennis quien vuelve con otra buena canción, “Cuddle Up” (enlace), de preciosas estrofas (también muy mccartianas) e intrigante estribillo para poner fin al disco.

“Carl & The Passions: So tought” alcanzó un número 50 en listas y fue recibido de forma tibia por la crítica. Rolling Stone fue clara ”al menos han sido honestos al llamarse Carl & The Passions en lugar de Beach Boys, porque la diferencia es importante, se llama Brian Wilson”.

Mientras, en su lujosa casa californiana, Brian, por primera vez desde que tenía uso de razón, había dejado de escuchar música en su cabeza…, ni una nota, sólo esas voces. Era un hecho, estaba loco…

Jack Rieley, líder comercial de la banda en aquel 1972, tenía una idea: ”¡¡Vamos a Holanda a grabar una obra maestra!!”. Su ocurrencia consistía en intentar recuperar a Brian sacándolo de la enfermiza cueva en la que se había convertido su mansión californiana. Además, si el destino era un lugar tan favorable a la banda como Holanda, mejor que mejor. Desde “Pet Sounds”, los Beach Boys fueron mucho mejor recibidos en Europa que en su país natal.

Salir de su entorno habitual podría ser, en la estrategia trazada por Rieley, una especie de terapia de grupo. La banda está disgregada en cuatro partes (Brian por un lado, Dennis por otro, los surafricanos en un tercero y el núcleo duro en el último) y “llevarlos de excursión” podía servir para estrechar viejos lazos. El grupo recibió bien la idea. Conocían el destino, les gustaba, y veían con buenos ojos la idea de cambiar de aires durante un tiempo…, todos, menos Brian. El mayor de los Wilson se negó en redondo y el resto tuvo que utilizar todas sus capacidades de persuasión para convencerlo.

Brian seguía cayendo y, además, era consciente de ello. Su consumo de drogas obsesivo y la continua presencia de aquellas amenazadoras voces lo tenían al borde del precipicio. Con la banda preocupada esencialmente por su carrera musical y Marilyn ocupándose de las hijas del matrimonio, apenas unos pocos amigos se ocupaban de Brian. Uno de ellos era Van Dyke Parks, sí, el letrista del frustrado “SMiLE”. Parks amaba la música de Wilson y no perdía oportunidad de intentar sentar a su amigo al piano convencido de que, la música, era la única medicina que podía salvarlo. Así que cuando un día Brian, sabedor de que Parks practicaba sesiones de hipnosis, le pidió desesperadamente que lo hipnotizase para convencerlo de que no estaba loco, lo tuvo claro: ”Vale Brian, lo haré, pero quiero que compongas una buena canción para mí…, una buena”…

Entre tanto, el resto seguía preparando el desembarco holandés. En la primavera de 1972, los siete Beach Boys , otras treinta personas (equipo técnico y mujeres, novias e hijos de los miembros del grupo) y dos perros estaban citados en el aeropuerto de Los Ángeles para partir rumbo a Amsterdam. Trasladar a Brian no fue fácil, desapareció del aeropuerto un par de veces alegando que ”había olvidado cosas muy importantes”. Al final lograron subirlo en el avión a la fuerza, pero, en algún momento consiguió bajarse sin ser visto. Cuando llegaron a Amsterdam y no encontraron a Brian por ningún sitio, Marilyn llamó alarmada al aeropuerto de Los Ángeles… ”tranquila señora…, su marido está bien…, lo encontramos dormido en la sala de equipajes…” Finalmente Brian fue, otra vez a la fuerza.

El grupo no reparó en gastos, hasta 500.000 dólares en ocho meses de estancia. Alquilaron once casas y diez coches de lujo y además compraron una furgoneta y tres utilitarios. Lo pasaron bien pero llegado el momento de trabajar se encontraron con un problema: los estudios locales no eran lo que técnicamente necesitaba la banda. Nadie escuchó la sensata sugerencia de Brian de grabar en los estudios de los Beatles en la cercana Londres, y decidieron trasladar, pieza a pieza, el estudio de Brian hasta Amsterdam .

Mientras, el grupo se había dedicado a sus juergas…, y a componer. Lo hicieron por separado: Al y Mike por un lado, Ricky y Blondie por otro, Dennis y Carl cada uno por su cuenta… ¿y Brian? Quería hacer una obra maestra. Rememorando su época de “SMiLE” comenzó a esbozar fragmentos sueltos –sus famosos feels-, apenas pequeños esbozos sobre los que quería narrar (no cantar) un cuento infantil sobre un transistor mágico…”Yo creía haber compuesto una obra maestra”, recuerda Brian, ”pero cuando se la toque a los chicos…, recuerdo la cara de Carl, parecía decir “¿qué mierda es ésta?”… yo quería que estuviera en el disco”. Por primera vez, en diez años, el grupo rechazaba una composición de Brian, la única que creó para este disco, “Mount Vernon and Fairway

Finalmente el grupo no grabó demasiado material en Holanda. Grabaron el cuerpo del disco pero coincidieron en que lo mejor sería terminarlo en casa. Y así lo hicieron. Pero no todos volvieron de Holanda, Rieley se quedó. La banda lo despidió oficialmente por no fomentar la unidad del grupo desde la distancia, la razón real en que Mike y Al no iban a admitir lo que habían descubierto de su otrora adorado y –como ellos- ultraconservador manager: era homosexual y se había instalado con su novio en una casa en Amsterdam.

Terminado el disco en California, estaban convencidos de que el LP era una joya, lo mejor que habían hecho… Lástima que los directivos de Warner no pensaran lo mismo y lo tacharan de ”blando, pretencioso y carente de singles”. El descontento de los ejecutivos llegó a tal grado (no olvidemos el pastizal que la discográfica había tenido que desembolsar por el capricho de la banda de grabar en Holanda) que se plantearon despedir al grupo. Conocedor de esto, Van Dyke Parks acudió al rescate y se reunió con Mo Ostin, el presidente de la compañía… ”Brian aún es capaz de componer cosas fantásticas…, escucha esto”. Ostin quedó impresionado al escuchar aquella canción que Brian había regalado a Parks a cambio de una sesión de hipnosis, la enorme ”Sail on sailor” (enlace). Tenemos single, tenemos disco. “Sail On Sailor“, sustituyó en el tracklist al “We got love” (enlace) de Blondie Chaplin, para enfado de éste.

”HOLLAND”
Editado en USA en enero de 1973

Imagen

CARA A
1. Sail on Sailor (B.Wilson-T.Almer-J.Rieley-V.D.Parks)
2. Steamboat (D.Wilson-J.Rieley)
3. California Saga: Big Sir (M.Love)
4. California Saga: The Beaks of Eagles (R.Jeffers-A.Jardine-L.Jardine)
5. California Saga: California (A.Jardine)

CARA B
6. The Trader (C.Wilson-J.Rieley)
7. Leaving This Town (R.Fataar-B.Chaplin-C.Wilson-M.Love)
8. Only with you (D.Wilson-M.Love)
9. Funky Pretty (B.Wilson-M.Love-J.Rieley)

El disco arranca con la poderosa ”Sail on sailor” (enlace), fabulosamante cantada por Blondie Chaplin. Para muchos es la última gran canción que Brian Wilson compuso para los Beach Boys. Sin embargo, ya ni siquiera participaba en las grabaciones: llamó a Blondie por teléfono para decirle cómo quería que cantara la canción y al resto para explicarles las armonías. Tampoco quiso participar en la producción y finalmente Carl fue quien tuvo que encargarse. En cualquier caso el resultado es excelente. Fuerte, potente y pegadiza, todo un single que se tuvo que conformar con un mísero nº49. La cosa pinta bien.

Steamboat” (enlace), es la primera aportación al disco de Dennis como compositor. Una joyita producida por Dennis y Carl. Dennis deja a su hermano menor cantar esta fenomenal melodía sobre un manto tejido con sonidos y texturas industriales. Como en Sail On Sailor, Rieley se ocupó de la letra. Otra muy buena canción.

Hasta ahora el disco mantiene un buen nivel. Con “California Saga” (enlace) llega la polémica. La idea era componerImagen una ambiciosa suite de tres movimientos que recorriera la geografía norteamericana. No tiene mala pinta, el problema es que los creadores son Al y Mike…¿nos echamos a temblar?, pues sí y no. Esta “California Saga” fue una de las principales razones por las que la dirección ejecutiva de Warner rechazó en primera instancia el disco, les pareció pretenciosa en lo lírico y mala en lo musical. Sin embargo, si bien es cierto que las partes de Al son bastante malas, Mike compone la mejor canción que ha escrito en su vida. “Big Sur” (enlace) es la excelente aportación de Mike a esta suite. De sosegado aire country rock y alejado de sus habituales histrionismos vocales, Love compone una fantástica canción que ridiculiza la pretenciosa “The Beak of Eagles” y la patética “California” (enlace).

La cara B se abre con la maravillosa “The Trader” (enlace), la mejor canción que Carl Wilson compuso en su vida. Una fantástica canción dividida en dos partes, a cual mejor. La primera de aires soul y la segunda, más melódica, de una belleza arrebatadora. Cantada de forma sublime y producida con una clase al alcance de muy pocos, estamos ante uno de los puntos álgidos de la música de los 70. Imprescindible.

Imagen

El dúo surafricano formado por Rocky y Blondie, toman el relevo con una efectiva balada “Leaving this town” (enlace) que, aunque es una muy buena canción, vuelve a estar (demasiado) alejada del estilo del grupo y más cercana a los sonidos imperantes en el momento. Sería la última canción de la talentosa pareja para los chicos de la playa.Imagen

Dennis vuelve con su segunda y brillante composición “Only with you” (enlace). Lo sorprendente es que lo hace con Mike como letrista, con quien nunca se llevó bien y con quien, por aquel entonces, apenas se hablaba. Mike fue el principal impedimento para que Dennis introdujera más canciones en los discos de la banda, le parecían muy rockeras unas veces, muy tristes otras… Además Love jamás aprobó el alocado estilo de vida de Dennis quien, sabedor de esto, hacía las locuras más inverosímiles en presencia de su primo en un infantil intento de provocar su ira. Sea como fuere, es una canción enorme que pretende beber del mismo sentimiento romántico que “Forever” y, aunque no llega a su nivel, lo hace con excelente resultado. Baladón cantado una vez más de forma sublime por Carl Wilson, que da paso a la la irregular “Funky Pretty” (enlace) de Brian en la que lo que más destaca es el avanzado uso de los sintetizadores. No es una mala canción ni mucho menos pero tampoco es nada destacable.

Carl al final cedió a los deseos de su hermano mayor y permitió que Brian editara su bizarro cuento “Mount Vernon and Fairway”, eso sí fuera del disco, se regalaría junto al LP en un EP de 7”. Carl ayudó a su hermano con la producción y Jack Rieley hace de narrador en esta sorprendente historia que, aún con todo, tiene pasajes musicales realmente brillantes.

El LP no tuvo demasiado éxito (nº 37), pero fue recibido con alborozo por la crítica. Rollingstone, que fue siempre tan dura con el grupo, lo eleva al disco del año en 1973. “Holland” es un buen disco pero elevarlo a esa categoría en un año que se editaron por ejemplo “The Dark side of the Moon” (Pink Floyd), “Berlin” (Lou Reed), “Quadrophenia” (The Who), “Band on the run” (Paul McCartney & Wings), es poco menos que una majadería. Ni tanto ni tan calvo.

Buen disco y con apenas ayuda de Brian quien, definitivamente, estaba fuera de órbita, y aún tendría que recibir otro golpe: el 4 de junio de 1973, Marilyn recibió una llamada de teléfono, era Audree Wilson… “Brian, era tu madre…, es, por tu padre…, Murry ha muerto”. Wilson quedó paralizado e inmediatamente rompió a llorar gritando a garganta viva “¡Papá!”. Ni Dennis, ni Brian acudieron al funeral de Murry Wilson, fallecido por infarto de miocardio. Brian volvió a casa, no saldría de ella en los próximos tres años en los que apenas pasó por la ducha por un patológico miedo a que no saliera agua, ”¿te imaginas que abro el grifo y no sale agua?, ¡sería terrible!, ¡no podría soportarlo!”. Marilyn volvió a insistir en la necesidad de recurrir a ayuda psiquiátrica, pero se encontró con la negativa del grupo que no quería arriesgar su recién recuperada reputación.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn. 11 de septiembre de 2012

THE BEACH BOYS. “Surf’s Up!” (1971). ( 7 / 10)

CARA A

1.Don’t go near the Water (A.Jardine-M.Love)

2. Long promise road (C.Wilson-J.Rieley)

3. Take a load at your feet (A.Jardine-G.Winfrey)

4. Disney girls (B.Johnston)

5. Student demonstration time (J.Leiber-M.Stoller-M.Love)

CARA B

6. Feel Flows (C.Wilson)

7. Looking at tomorrow (A.Jardine-G.Winfrey)

8. A day in the life of a tree (B.Wilson-J.Rieley)

9. Till I die (B.Wilson)

10. Surf’s Up (B.Wilson-V.D.Parks)

Producido por The Beach Boys y Jack Rieley

Editado en USA en agosto de 1971

Para muchos “Surf’s Up” es el último gran disco de los Beach Boys. No estoy en absoluto de acuerdo. Primero porque “The Beach Boys Love you” (1977) me parece muy superior y, segundo y más importante, porque este “Surf’s Up”, si no es por contadas gemas, no es tan bueno . Siempre he pensado que era un disco con seis canciones muy buenas, pero en el que el resto son bastante mediocres, eso, para mí, no es un gran álbum.

Las razones son varias. La primera es que Brian no está… La segunda razón es que Dennis, más preocupado por su vida nocturna, tampoco participó apenas. En resumen: tres canciones de Al Jardine (dos de ellas terribles), dos de Carl (bastante buenas), una patética versión de Mike, y cuatro joyas maravillosas, las tres canciones de Brian y otra preciosidad pop del poco reconocido Bruce.

Este disco da comienzo a un periodo en el que Carl Wilson toma la batuta artística del grupo.

La cara A se abre con la desafortunada composición de Al, “Don’t go near the water” (enlace), una inofensiva cancioncilla con una letra patética. Mala forma de empezar. Menos mal que llega Carl con su fantástico debut en el mundo de la composición, la genial “Long Promised Road” (enlace)… ¡qué callado te lo tenías Carl!, la canción es buenísima y está arreglada, producida y cantada por el propio Carl con enorme maestría.

El excelente sabor de boca se disipa rápido cuando, atónitos, escuchamos una canción sobre los beneficios de ¡¡llevar chanclas!!, la horripilante “Take a load off your feet” (enlace)… horrible. Cuando estamos a punto de levantar la aguja del tocadiscos, llega Bruce y su incomparable “Disney Girls (1957)” (enlace), preciosa canción llena de melancolía.

Contrastes que vuelven a mostrar su parte más desafortunada con “Student demostration time” (enlace). El problema aquí no es la música (versión más que competente del excelente “Riot in cell number nine” de Leiber y Stoller), sino por la reaccionaria letra de Mike Love en la que recomienda a los estudiantes dejar su actitud reivindicativa y quedarse en casa con sus padres, no fuese a ser que pudieran conseguir cambiar algo en este “maravilloso” mundo.

La cara B vuelve a brillar con Carl de nuevo cogiendo la batuta. “Feel Flows” (enlace) es atmosférica, vaporosa, inteligente y maravillosamente buena. De nuevo el benjamín compone, arregla y produce una joya pop para la historia.  Tras semejante goce, viene otra canción de Al, ¿nos echamos a temblar?, por suerte no. “Lookin’ at Tomorrow (A Welfare Song)” (enlace) es la mejor canción que Al compuso nunca y, aunque no es una maravilla, mejora mucho el nivel de sus anteriores composiciones.

Llevamos ocho canciones y Brian aún no ha aparecido ni tocando, ni cantando…, ni componiendo. Simplemente no estaba. La banda sabía que no podía permitirse tal atrevimiento ni a nivel artístico (aún tullido mentalmente tenía más talento que todos los demás juntos), ni comercial (los pocos fans que tenían lo eran más de Brian que del grupo), ni empresarial (el sello exigía canciones nuevas de Wilson). Así que, sin demasiado convencimiento, Brian les da dos canciones.

A day in the life of a tree” (enlace) es una bonita melodía que queda lejos de sus mejores composiciones. Jack Rieley es el letrista y la voz principal, pretendidamente quebradiza y ligeramente desafinada por petición expresa de Brian. No es una canción maravillosa pero, aún con todo, es de lo mejor del disco.  “Till I die” (enlace) fue compuesta por Brian tras un frustrado intento de suicidio. Tan maravillosamente bella como terroríficamente triste, tan conmovedora como inquietante, es uno de los puntos álgidos de la historia del rock. Absolutamente brillante. Si alguien duda que este hombre es un genio que se lo haga mirar.

Y llegó el momento. El gran final. La canción estrella de “SMiLE”, veía la luz. Originalmente este disco se iba a titular “Landlocked” pero, a sugerencia de Carl, “Surf’s Up” -la vieja joya escondida de “SMiLE”- sería el tema central del disco y la canción que le daría título.  Para ello, decidió regrabar la primera parte de la canción –incompleta en la versión de Brian- y compuso un nuevo arreglo para esta primera parte. La segunda parte permanecería como estaba en la grabación del 66. El resultado es la mítica aunque nunca suficientemente elogiada “Surf’s Up” (enlace). Carl imita -con muy buen resultado- la forma de cantar de Brian (falsetto incluido) en un honesto intento de no ultrajar la original.

Y así termina “Surf’s Up”, un disco que despierta polémica. Para algunos es una obra maestra, para otros, una muestra más de un grupo en caída libre. Me quedo en el punto medio. Creo que el disco gusta más o menos en la medida que el oyente soporte más o menos las canciones de Al Jardine. Yo no las digiero bien, pero para el que lo consiga, el álbum puede subir muchos enteros, “Long promised road”, “Disney Girls (1957)”, “Fell Flows”, “Till I die” y “Surf’s Up” bien lo merecen.

De hecho, es el disco que mejores críticas recibe en Estados Unidos desde “Pet Sounds”, Rollinstone acaba su elogiosa review (en la que de paso reconoce que el disco anterior –“Sunflower”– no había sido justamente tratado como la maravilla que realmente era) con la siguiente sentencia ”Son el más importante de los grupos americanos. Podéis volver a casa chicos, está todo olvidado” dando a entender una reconciliación entre el público y la crítica norteamericanas y la banda californiana tras sus fracasos “post-pet sounds”. El disco alcanzó un número 29, su mejor resultado en años. En Inglaterra, los elogios son continuos y llega al puesto 15.

VALORACIÓN GUILLETEK: 7 / 10

THE BEACH BOYS. Capítulo 15 (1971). Un corcho en el océano. “Surf’s Up”

Tras el fiasco que supuso “Sunflower” y de igual forma que ocurrió tras “20/20”, el grupo se disgregó temporalmente. Dennis aprovechó la ocasión para casarse con Barbara Charren (con la que tuvo un hijo –Mike- nueve meses después), y empezar el rodaje de “Carretera asfaltada en dos direcciones” del director Monte Hellman, película para la que había conseguido un papel junto a Laurie Bird, Warren Oates y James Taylor.

Entre tanta actividad, Dennis tenía tiempo para sacar a Brian de casa alguna noche. Eran las únicas ocasiones en las que salía de su casa de Beverly Hills y siempre con las mismas compañías, Dennis y la cocaína. Brian seguía en su cuesta abajo sin frenos. Nada valía ya la pena. Una noche condujo su coche sin rumbo definido hasta el desierto de Mojave, de ahí viajó hasta Santa Mónica y se dispuso a arrojarse al océano…, esa tarde había ordenado al jardinero que cavase una agujero en su jardín, donde quería ser enterrado. Finalmente no tuvo valor y, al regresar a casa, escribió los siguientes versos:

”Soy un corcho en el océano,
flotando sobre el mar embravecido,
¿Cuán profundo es el océano?
He perdido mi caminoSoy una roca en un alud,
Rodando por la ladera de la montaña
¿Cuán profundo es el valle?
Esto destroza mi almaSoy una hoja en un día ventoso
Muy pronto volaré
¿Cuánto tiempo soplará el viento?
Hasta que me muera Estas cosas seré hasta que muera “Imagen

Entre tanto, Carl siguió practicando sus habilidades como productor, en esta ocasión con The Flame, aquel grupo sudafricano que conoció con Mike y que, bajo la tutela del pequeño de los Wilson, edita su álbum homónimo a principios de 1971. Por su parte Mike y Al siguieron profundizando en la Meditación Transcendental, ”el Maharishi nos ha dicho que nos enseñará a levitar”.

De vuelta al trabajo tras sus “escarceos extragrupales”, la banda ficha a Jack Rieley como relaciones públicas después de que, éste, disc-jockey, les presentara un informe de cinco folios sobre cómo volver a la primera plana. ”Debéis sonar más potentes, más funky”. La idea apasionó a Carl y Mike que se apresuraron en contratar músicos de apoyo para dotar a sus actuaciones de más aplomo.

Con la nueva formación, de hasta trece músicos –entre ellos los Flame de Carl-, la banda ofrece ocho conciertos en el mítico Whiskey a Go Go de Los Ángeles, la sorpresa es que, en los tres primeros recitales, está Brian. Poco después y con energías renovadas, aceptan la invitación para tocar en el Big Sur Festival con gran éxito y, casi sin descanso, participan en un concierto junto a los Grateful Dead dejándolos a la altura del betún. Durante estas exitosas actuaciones, Mike demostró su disconformidad a la hora de tocar con “rojos comunistas” y “para pandas de drogadictos” empezando a demostrar un derechismo que se iría acrecentando hasta el extremo con los años.

El caso es que la banda estaba funcionando. Eran un espectáculo divertidísimo. Decenas de hits, una banda potentísima de acompañamiento y las cristalinas voces de las que siempre hicieron gala. En 1971 dieron hasta 75 conciertos e ingresaron algo más de 300.000 dólares sólo en este concepto. Habían vuelto al candelero y ni la banda ni la compañía quería dejar pasar la oportunidad de largo. Deciden incorporar como miembros fijos de la banda para los directos a dos integrantes de The Flame (el batería Rickie Fatarr y el bajista Blondie Chaplin) y grabar un nuevo disco

”SURF’S UP”
Editado en USA en agosto de 1971

Imagen

CARA A
1.Don’t go near the Water (A.Jardine-M.Love)
2. Long promise road (C.Wilson-J.Rieley)
3. Take a load at your feet (A.Jardine-G.Winfrey)
4. Disney girls (B.Johnston)
5. Student demonstration time (J.Leiber-M.Stoller-M.Love)

CARA B
6. Feel Flows (C.Wilson)
7. Looking at tomorrow (A.Jardine-G.Winfrey)
8. A day in the life of a tree (B.Wilson-J.Rieley)
9. Till I die (B.Wilson)
10. Surf’s Up (B.Wilson-V.D.Parks)

Para muchos “Surf’s Up” es el último gran disco de los Beach Boys. No estoy en absoluto de acuerdo. Primero porque “The Beach Boys Love you” (1977) me parece muy superior y, segundo y más importante, porque este “Surf’s Up”, si no es por contadas gemas, no es tan bueno . Siempre he pensado que era un disco con seis canciones muy buenas, pero en el que el resto son bastante mediocres, eso, para mí, no es un gran álbum.

Las razones son varias. La primera es que Brian no está. De hecho, se opuso a que el disco contuviera “Surf’s up” -la canción titular- porque le provocaba recuerdos terribles de su época “SMiLE”. El grupo no cedió y Brian pasó de la grabación aportando sólo dos canciones (además de Surf’s Up). La segunda razón es que Dennis, más preocupado por su vida nocturna, tampoco participó apenas. En resumen: tres canciones de Al Jardine (dos de ellas terribles), dos de Carl (bastante buenas), una patética versión de Mike, y cuatro joyas maravillosas, las tres canciones de Brian y otra preciosidad pop del poco reconocido Bruce.

Jack Rieley no era sólo un relaciones públicas. Se involucró en la creación del disco, tocando instrumentos, escribiendo letras e incluso cantando. El giro hacia la temática ecologista del disco es también aportación de Rieley, así como la sugerencia de que Carl fuera el director del grupo a nivel artístico en ausencia de Brian. Y es que esto es el punto más destacado de este disco: el relevo en el liderazgo del grupo, Brian cede el testigo a su hermano Carl.

La cara A se abre con la desafortunada composición de Al, “Don’t go near the water” (enlace), una inofensiva cancioncilla con una letra patética. Mala forma de empezar. Menos mal que llega Carl con su fantástico debut en el mundo de la composición, la genial “Long Promised Road” (enlace)… ¡qué callado te lo tenías Carl!, la canción es buenísima y está arreglada, producida y cantada por el propio Carl con enorme maestría. El hermano pequeño que, en un simbólico gesto de madurez se había dejado barba, se había hecho mayor.

El excelente sabor de boca se disipa rápido cuando, atónitos, escuchamos una canción sobre los beneficios de ¡¡levar chanclas!!, la horripilante “Take a load off your feet” (enlace)… horrible. Cuando estamos a punto de levantar la aguja del tocadiscos, llega Bruce y su incomparable “Disney Girls (1957)” (enlace), preciosa canción llena de melancolía que provocó los más elogiosos comentarios en el propio Brian, ”es perfecta”, dijo. Belleza frente a estupidez en dos canciones, disco de contrastes este “Surf’s Up”. Las armonías merecen especial atención.

Contrastes que vuelven a mostrar su parte más desafortunada con “Student demostration time” (enlace). El problema aquí no es la música (versión más que competente del excelente “Riot in cell number nine” de Leiber y Stoller), sino por la reaccionaria letra de Mike Love en la que recomienda a los estudiantes dejar su actitud reivindicativa y quedarse en casa con sus padres, no fuese a ser que pudieran conseguir cambiar algo en este “maravilloso” mundo. Siendo justos, aunque la letra es de Mike el concepto es de Rieley, de ideas tan o más retrógradas que las de Love. Vamos mal.

La cara B vuelve a brillar con Carl de nuevo cogiendo la batuta. “Feel Flows” (enlace) es atmosférica, vaporosa, inteligente y maravillosamente buena. De nuevo el benjamín compone, arregla y produce una joya pop para la historia. ”Esa canción de Carl es sublime”, dice Brian al recordar el tema. Buena, buena de verdad. Tras semejante goce, viene otra canción de Al, ¿nos echamos a temblar?, por suerte no. “Lookin’ at Tomorrow (A Welfare Song)” (enlace) es la mejor canción que Al compuso nunca y, aunque no es una maravilla, mejora mucho el nivel de sus anteriores composiciones.

Llevamos ocho canciones y Brian aún no ha aparecido ni tocando, ni cantando…, ni componiendo. Simplemente no estaba. La banda sabía que no podía permitirse tal atrevimiento ni a nivel artístico (aún tullido mentalmente tenía más talento que todos los demás juntos), ni comercial (los pocos fans que tenían lo eran más de Brian que del grupo), ni empresarial (el sello exigía canciones nuevas de Wilson). Así que, sin demasiado convencimiento, Brian les da dos canciones.

A day in the life of a tree” (enlace) es una bonita melodía que queda lejos de sus mejores composiciones. Jack Rieley es el letrista y la voz principal, pretendidamente quebradiza y ligeramente desafinada por petición expresa de Brian. No es una canción maravillosa pero, aún con todo, es de lo mejor del disco.  “Till I die” (enlace) es la canción a la que corresponde aquella letra que Brian escribió poco después de su frustrado intento de suicidio. Tan maravillosamente bella como terroríficamente triste, tan conmovedora como inquietante, es uno de los puntos álgidos de la historia del rock. Absolutamente brillante. Si alguien duda que este hombre es un genio que se lo haga mirar.

Y llegó el momento. El gran final. La canción estrella de “SMiLE”, veía la luz. Originalmente este disco se iba a titular “Landlocked” pero, a sugerencia de Carl, “Surf’s Up” -la vieja joya escondida de “SMiLE”- sería el tema central del disco y la canción que le daría título. Brian rechazó trabajar siquiera en el arreglo, así que Carl cogió la maravillosa versión desnuda que su hermano había grabado para “SMiLE” y se dispuso a rehacerla. Para ello, decidió regrabar la primera parte de la canción –incompleta en la versión de Brian- y compuso un nuevo arreglo para esta primera parte. La segunda parte permanecería como estaba en la grabación del 66. La sorpresa para todos fue que Brian, a punto de terminar la grabación, se presentó con un arreglo para la parte final (“Child is father of the man”). El resultado es la mítica aunque nunca suficientemente elogiada “Surf’s Up” (enlace). Carl imita -con muy buen resultado- la forma de cantar de Brian (falsetto incluido) en un honesto intento de no ultrajar la original. Resulta irónico que la canción que más críticas recibió por parte del grupo en la época de SMiLE por los extraños versos de Parks, aparezca aquí como tema estrella y sin que se toque una sola coma de la letra. Paradójico.

Y así termina “Surf’s Up”, un disco que despierta polémica. Para algunos es una obra maestra, para otros, una muestra más de un grupo en caída libre. Me quedo en el punto medio. Creo que el disco gusta más o menos en la medida que el oyente soporte más o menos las canciones de Al Jardine. Yo no las digiero bien, pero para el que lo consiga, el álbum puede subir muchos enteros, “Long promised road”, “Disney Girls (1957)”, “Fell Flows”, “Till I die” y “Surf’s Up” bien lo merecen.

De hecho, es el disco que mejores críticas recibe en Estados Unidos desde “Pet Sounds”, Rollinstone acaba su elogiosa review (en la que de paso reconoce que el disco anterior –“Sunflower”– no había sido justamente tratado como la maravilla que realmente era) con la siguiente sentencia ”Son el más importante de los grupos americanos. Podéis volver a casa chicos, está todo olvidado” dando a entender una reconciliación entre el público y la crítica norteamericanas y la banda californiana tras sus fracasos “post-pet sounds”. El disco alcanzó un número 29, su mejor resultado en años. En Inglaterra, los elogios son continuos y llega al puesto 15.

Pero la alegría es breve en casa del pobre. Sin apenas tiempo de disfrutar el éxito del disco, estalla una guerra intestina entre los dos managers del grupo: Nick Grillo y el recientemente incorporado Jack Rieley. Con Brian fuera de combate y Dennis pasando del tema, Mike, Carl y Al se ponen de parte de Rieley y Bruce defiende a Grillo. Como resultado Bruce es expulsado del grupo, oficialmente por ”discrepancias musicales”.

Mientras, el grupo siguió su camino. Estamos ante unos nuevos Beach Boys dirigidos por Jack Rieley, sin Brian, sin Bruce, dirigidos por Carl y con Rickie y Blondie en sus filas. Nuevos tiempos, pero ¿buenos?

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn. 10 de septiembre de 2012

THE BEACH BOYS. “Sunflower” (1970). ( 9/10 )

Imagen

CARA A
1. Slip on through (D.Wilson)
2. This whole world (B.Wilson)
3. Add some music to your day (B.Wilson-J.Knott-M.Love)
4. Got to know the woman (D.Wilson)
5. Deirdre (B.Johnston-B.Wilson)
6. It’s about time (D.Wilson-C.Wilson-B.Burchman-A.Jardine)

CARA B
7. Tears in the morning (B.Johnston)
8. All I wanna do (B.Wilson-M.Love)
9. Forever (D.Wilson-G.Jakobson)
10. Our sweet love (B.Wilson-C.Wilson-A.Jardine)
11. At my window (B.Wilson-A.Jardine)
12. Cool cool water (B.Wilson-M.Love)

Producido por The Beach Boys

Editado en agosto de 1970

A finales del verano, el grupo entregó a la discográfica, bajo el título genérico de “Add some music to your day”, unas cintas que Reprise, su nueva compañía de discos, rechazó por no verle suficiente potencia comercial y pidió al grupo que les presentara un trabajo mejorado. Mike montó un escándalo en la reunión pero tuvo que aceptar la decisión. Tuvieron que ponerse el mono de trabajo y empezar de nuevo.  Por el camino se quedaron canciones maravillosas. “Games two can play”,I just got my pay” , “San Miguel“, “Loop de Loop“, “Soulful old man sunshine” o la brutal Fallin’ in lovede Dennis que se rebautizó como “Lady” (enlace) y se editó como su primer single en solitario. Hay decenas más de canciones que surgieron de estas sesiones que, como siempre, tuvieron lugar en casa de Brian.

A principios de agosto de 1970 pasaron una nuevas Cintas. Tenían un nuevo título, habían añadido tres o cuatro nuevas canciones y cambiado la secuencia del disco. Ahora sí, era su mejor trabajo desde “Pet Sounds”, el magnífico “Sunflower”.

Slip on through” (enlace) ”es realmente dinámica”, recuerda Brian, ”Dennis hizo cosas realmente interesantes con esta canción”. Así es. Extraordinariamente cantada por Dennis, sorprende por su rica base rítmica, sus acertados arreglos de viento y las grandiosas armonías de la banda. Dennis ya es una realidad como compositor y lo demuestra canción a canción… pero para genio tenemos a Brian, y vaya si lo demuestra con la sobresaliente “This whole world” (enlace). Palabras mayores. La primera canción de Brian en el disco vuelve a demostrar que estamos ante uno de los compositores con más talento de la historia de rock. Con Brian y Carl (que colaboró en la composición) cantando a la vez la voz principal y el resto haciendo unas armonías propias de otro mundo, este tema toca el cielo. En tiempo record -1’50”-, aborda hasta doce ambientes musicales, desde el rock al góspel. ”Una de mis canciones preferidas”, afirma Brian Wilson. Una canción imprescindible. Fue editada como single, sin exito.

Add some music to your day” (enlace) mantiene buen nivel y es una canción bonita pero, en mi opinión, carece de “punch”. Como en toda composición de Brian, las armonías son brillantísimas.  Tras tanto azúcar, Dennis vuelve a tomar el control con “Got to know the woman” (enlace). Buen rock que, sin ser sobresaliente, da buena muestra de su dominio del género.

Blanda, azucarada, empalagosa…,pero, ¡qué demonios!, buenísima. “Deirdre” (enlace) es una preciosa melodía pop compuesta por Bruce con cierta ayuda de Brian. El estribillo de esta canción es poco menos que inolvidable, una joya oculta. Dennis vuelve a compensar el posible (aunque estupendo) exceso de azucar con otro rock , “It’s about time” (enlace). La parte final, con el cambio de tonalidad y el solo de guitarra, es simplemente brutal. Carl y Al ayudaron a Dennis con la composición de esta canción, su tercera en lo que llevamos de disco.

La cara B comienza con Bruce disfrazado de Paul McCartney, y el traje del genio inglés le queda como un guante. “Tears in the morning” (enlace), es una preciosa canción arreglada de forma elegantísima que supone la mejor canción que compuso nunca el bueno de Johnston. Enorme tema, de lo mejor del pop. Fue editada como single con “It’s about time” en la cara B, sin éxito alguno.

Hasta el momento, Brian “sólo” había aportado dos canciones y media (“This Whole World”, “Add some music to your day” y “Deirdre”), con “All I wanna do” (enlace), iguala las cosas. Sobresaliente e hipnótica canción que Mike canta como no había hecho nunca. Las armonías, con el falsetto de Brian en muy primer plano, son fabulosas. Muy pero que muy buena. Esta cara B comenzaba bien, y lo mejor está por llegar…

…porque lo siguiente es una obra maestra, la obra maestra de Dennis, una de las mejores baladas, no de la carrera de los Beach Boys, sino de toda la historia del rock: “Forever” (enlace). Extraordinariamente emotiva, la canción transmite una calidez al alcance de muy pocos. No conozco muchas canciones más bonitas.  Aunque el nivel queda muy alto con “Forever“, la siguiente canción, obra de Brian, es otra joya. “Our sweet love” (enlace) es una fantástica canción pop cantada -con su habitual maestría- por Carl. El propio Carl y Al ayudaron con la letra de este monumento melódico que, desgraciadamante no se ve acompañado por “At my window” (enlace), la peor canción del disco sin lugar a dudas. Compuesta por Al y Brian, no es mala, pero no mantiene el nivel. La voz principal es Bruce y tampoco está muy brillante.

El disco se cierra con “Cool Cool Water” (enlace)…, unas coros de Mike propios de los 50 mezclados con el ambiente jazz del piano y el falsetto de Brian dan paso a un fragmento espectral que vuelve a dejar a la canción donde la cogió pero con un aire más alegre, menos tristón, las voces de Mike y Brian se cruzan, suben, bajan, se enredan… Cool, cool, cool wateeerrr… Una maravilla de principio a fin.  Al parecer, fue compuesta en la época de SMiLE y se nota en la imaginación que desborda. Fue editada como single, con “Forever”, y fue otro incomprensible fracaso.

Su mejor trabajo sin dudas desde “Pet Sounds” pero, a diferencia de lo que ocurrió en el excelso álbum del 66, el grupo había tocado todos los instrumentos y, no sólo eso, sino que casi todos habían colaborado en la composición: Al con un tema, Bruce con dos, Dennis con cuatro y Brian con cinco. Un disco democrático que fue recibido con alborozo por la crítica británica, huérfana tras las separación de los Beatles, como ”El Sgt. Pepper’s de los Beach Boys”. En Estados Unidos, la crítica fue más dura y, aunque reconocieron que el material musical era muy bueno, los acusaron de estar fuera de onda y de componer música inofensiva, musak (término con el que los americanos se refieren a los temas propios del hilo musical de ascensores y supermercados).

En cualquier caso, es un disco genial. Sin temas de relleno (quizás “At my window”) y maravillosamente arreglado. Su problema es que resulta demasiado sosegado y pomposo si lo comparamos con la música editada con éxito en ese 1970 (“Paranoid” de Black Sabbath, “After the gold Rush” de Neil Young, “Plastic Ono Band” de John Lennon, “Fun House” de los Stooges, “McCartney” de Paul McCartney, “The man who sold the world” de Bowie, ”All Things must pass” de Harrison, “Morrison Hotel” de los Doors, “Lola” de los Kinks). No obstante, otro fantástico disco que también estaba “fuera de onda” si lo comparamos con los anteriormente citados, el fantástico “Bridge over troubled waters” de Simon y Garfunkel, fue un éxito planetario. Era un grupo en desgracia y queda demostrado con el hecho de que este disco, una obra maestra, se quedara en el puesto 151 en las listas americanas.

VALORACIÓN GUILLETEK: 9 / 10

THE BEACH BOYS. Capítulo 14 (1970). Lágrimas y Girasoles. “Sunflower”

A pesar de la relativa mejoría en ventas que supuso “20/20”, Nick Grillo era incapaz de encontrar una discográfica que quisiera al grupo…, o al menos no por lo que el grupo quería cobrar. El ritmo de vida de la banda era absolutamente descontrolado. Especialmente errático era el comportamiento, durante esta época, de Mike Love quien ocasiona varios escándalos públicos (desnudos en TV y carreras kamikazes por la ciudad incluidos) que le llevan a ingresar por tiempo limitado en un centro especializado donde se le diagnosticó una crisis por agotamiento nervioso…”la sangre de los Wilson me contaminó”, dijo.

La vida de Dennis no estaba mucho más ordenada. Una (o varias) chicas al día, juerga tras otra, alcohol a raudales y… cocaína… Dennis no solo compartía talento con su hermano mayor, las rayas de polvo blanco sobre el piano también unían a los mayores de los Wilson

Mientras, en casa de Brian teníamos nueva inquilina. Wendy Wilson nació el 16 de noviembre de 1969. Como en el caso de su hija mayor, Carnie, Brian no se sentía capaz de cuidarla. Esta sus miedos era mucho más acusados…”hay muchas cosas raras dentro de mí…, no puedo hacerlo Marilyn”. Wendy no trajo la paz a Brian, pero todo podía empeorar. Un día después, el 17 de noviembre, conoció la noticia: Murry –su padre- había vendido todas sus canciones (tenía los derechos de publicación a través de Sea of Tunes) a A&M records por una cifra ridícula, 700.000 dólares. ”Los Beach Boys están acabados, tus canciones ya no valen nada, es mejor venderlas ahora que aún podemos sacar algo”… El valor actual de catálogo de los Beach Boys es superior a los 30.000.000 de dólares…

Fue la gota que colmó el vaso. Brian se rompió. La música era lo único que lo mantenía en pié, y ahora ni siquiera sus canciones eran suyas. Esa noche llamó a algunos de los músicos de la Wrecking Crew, sus colaboradores de confianza durante la época dorada, y les regalos todos sus discos de oro. ”¡¡No son mis canciones, ya no son mías!!” Sin música, sólo le quedaban las drogas: marihuana, speed, cocaína, heroína…, cualquier cosa valía para dejar de escuchar esas voces que, desde hacía algún tiempo, sólo tenían un mensaje: ”vas a morir… y vas a tener unan muerte horrible”.

Con el grupo tocando suelo, Nick Grillo consigue finalmente un acuerdo con Reprise, del grupo Warner Brothers, tras ser rechazados por la mayoría de la industria. El fichaje fue una apuesta personal de Mo Ostin, presidente de la compañía y gran admirador de Brian quien, en contra de la opinión del resto de directivos, aceptó pagar al grupo un adelanto de 250.000 dólares. La compañía tenía la esperanza y el interés oculto de poder editar el gran tesoro: SMiLE. El día en el que firmaron el nuevo contrato que les devolvía a la Industria, Brian no estaba allí, prefirió quedarse a ejercer de dependiente es su tienda de comida sana.

En febrero de 1969, los Beach Boys entregan a Reprise su primer trabajo: un single con “Add some music to your day” como canción titular y “Sussie Cincinatti” en la cara B.

Add some music to your day” (enlace), compuesta por Brian y con letra de Mike, del propio Brian y su amigo Joe Knott, es un lánguido medio tiempo que, aunque valioso musicalmente, resulta demasiado azucarado tanto a nivel lírico como melódico. Con todo, tiene pasajes muy disfrutables.  La cara B, “Sussie Cincinatti” (enlace) con Al en la voz principal, es un muy buen rock que nos devuelve a las sonoridades de mediados de los 60. El single fracasa en listas americanas (nº63) y triunfa en Inglaterra (nº6), para variar…

Nada había cambiado, para pesar de la nueva compañía, sus discos seguían sin captar al público americano… Todo sigue igual, incluso sus extravagancias: Mike es ingresado en el Hospital por desnutrición tras ingerir durante semanas yogur y zumo de frutas siguiendo una dieta purificadora impuesta por el Maharishi… Lo único positivo de este episodio es que Brian tuviera que sustituir a Mike en un concierto en Seatle, permitiendo que sus fans volvieran a verlo.

Tenían que grabar un buen disco. Brian estaba tocado, pero seguía siendo un genio. El resto tendría que colaborar. Podían hacerlo y tenían que conseguirlo. Tenían algunas canciones en las que llevaban trabajando desde finales del 69. Era hora de entrar en el estudio.

”SUNFLOWER”
Editado en USA en agosto de 1970

Imagen

CARA A
1. Slip on through (D.Wilson)
2. This whole world (B.Wilson)
3. Add some music to your day (B.Wilson-J.Knott-M.Love)
4. Got to know the woman (D.Wilson)
5. Deirdre (B.Johnston-B.Wilson)
6. It’s about time (D.Wilson-C.Wilson-B.Burchman-A.Jardine)

CARA B
7. Tears in the morning (B.Johnston)
8. All I wanna do (B.Wilson-M.Love)
9. Forever (D.Wilson-G.Jakobson)
10. Our sweet love (B.Wilson-C.Wilson-A.Jardine)
11. At my window (B.Wilson-A.Jardine)
12. Cool cool water (B.Wilson-M.Love)

A finales del verano, el grupo entregó a la discográfica, bajo el título genérico de “Add some music to your day”, unas cintas con las ya editadas “Add some music to your head” y “Sussie Cincinatti” y diez canciones más: “Tears in the morning”, “Fallin’ in love”, “Carnival”, “Games two can play”, “I just got my pay”, “Take a load at your feet”, “San Miguel”, “Loop de Loop”, “Soulful Old Man Sunshine” y ¡una versión del ”You never give me your money” de los Beatles.

A la compañía no le gustó el resultado por no verle suficinte potencia comercial y pidió al grupo que les presentara un trabajo mejorado. Mike montó un escándalo en la reunión pero tuvo que aceptar la decisión. Tuvieron que ponerse el mono de trabajo y empezar de nuevo. Por el camino se quedaron canciones maravillosas. “Games two can play” y “I just got my pay” de Brian, o la fantástica “San Miguel” (enlace) de Dennis se acabaron editando en 1993 en recopilatorios de rarezas, “Loop de Loop” (enlace) y “Soulful old man sunshine” (enlace), también del mayor de los Wilson, permanecieron inéditas hasta 1998. Otras fueron editadas un año después, es el caso del “Take a load at your feet” de Al (editada en “Surf’s Up”) y la brutal “Fallin’ in love” de Dennis se rebautizó como “Lady” (enlace) que editó como su primer single en solitario. Hay decenas más de canciones que surgieron de estas sesiones que, como siempre, tuvieron lugar en casa de Brian.

Pero no había tiempo para lamentaciones. Brian experimentó una leve mejoría y parecía estar un poco más centrado. No participaba tan activamente como antaño, pero sí compuso un buen puñado de canciones y permanecía activo en el estudio. El grupo pasó un segundo “tracklisting” que añadía al anterior canciones como “Good Time”(que usarían para “Love you” ocho años después), “At my window“, “Our Sweet Love“, “Slip on through” y “This whole world

…pero tampoco convenció. Especialmente cuando directivos de la compañía escucharon a Brian trabajar en una canción basada en retazos de “SMiLE”. ¡¡Eso es lo que querían para el disco de debut de los Beach Boys en su sello!!, era la sublime “Cool Cool Water“. ”Eso es lo tenéis que darnos”. De esta última lista, “Susie Cincinatti”, “Good time” y “I just got my pay” no pasaron el corte.

A principios de agosto de 1970 pasaron una nuevas Cintas. Tenían un nuevo título, habían añadido tres o cuatro nuevas canciones y cambiado la secuencia del disco. Ahora sí, era su mejor trabajo desde “Pet Sounds”, el magnífico “Sunflower”.

Los seis miembros del grupo, con Brian de nuevo entre ellos, están en la portada fotografiados en el rancho de Ricci Martin, amigo de la banda. Aparecen también Carnie Wilson, hija de Brian, Mateo Jardine, el hijo mayor de Al, Hayleigh y Christian Wilson, hijos de Mike y Jonah Wilson, hijo de Carl.

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Slip on through” (enlace) ”es realmente dinámica”, recuerda Brian, ”Dennis hizo cosas realmente interesantes con esta canción”. Así es. Extraordinariamente cantada por Dennis, sorprende por su rica base rítmica, sus acertados arreglos de viento y las grandiosas armonías de la banda. Dennis ya es una realidad como compositor y lo demuestra canción a canción… pero para genio tenemos a Brian, y vaya si lo demuestra con la sobresaliente “This whole world” (enlace). Palabras mayores. La primera canción de Brian en el disco vuelve a demostrar que estamos ante uno de los compositores con más talento de la historia de rock. Con Brian y Carl (que colaboró en la composición) cantando a la vez la voz principal y el resto haciendo unas armonías propias de otro mundo, este tema toca el cielo. En tiempo record -1’50”-, aborda hasta doce ambientes musicales, desde el rock al góspel. ”Una de mis canciones preferidas”, afirma Brian Wilson. Una canción imprescindible. Fue editada omo single, sin exito.

Add some music to your day” (enlace) mantiene buen nivel y es una canción bonita pero, en mi opinión, carece de “punch”. Como en toda composición de Brian, las armonías son brillantísimas, dicho sea todo. Mike canta, salvo en las partes donde Carl toma la voz principal de forma magistral. Tras tanto azúcar Dennis vuelve a tomar el control con “Got to know the woman” (enlace). Buen rock que, sin ser sobresaliente, da buena muestra de su dominio del género. Destaca el buen trabajo de piano de Brian y las, una vez más, excelentes armonías.

Blanda, azucarada, empalagosa…,pero, ¡qué demonios!, buenísima. “Deirdre” (enlace) es una preciosa melodía pop compuesta por Bruce con cierta ayuda de Brian. ”Me encanta esta canción”, recuerda Brian, ”una de mis favoritas, Bruce es un genio de la armonía”. Los elogios de Brian son merecidos, el estribillo de esta canción es poco menos que inolvidable. Una joya oculta. Dennis vuelve a compensar el posible (aunque estupendo) exceso de azucar con otro rock , “It’s about time” (enlace). La parte final con el cambio de tonalidad y el solo de guitarra es simplemente brutal. Carl y Al ayudaron a Dennis con la composición de esta canción, su tercera en lo que llevamos de disco.

La cara B comienza con Bruce disfrazado de Paul McCartney y el traje del genio inglés le queda como un guante. “Tears in the morning” (enlace) es una preciosa canción arreglada de forma elegantísima que supone la mejor canción que, el Beach Boy que sustituyó a Brian en los escenarios, compuso nunca. Enorme tema, de lo mejor del pop de todos los tiempos. Fue editada como single con “It’s about time” en la cara B, sin éxito alguno.

Hasta el momento, Brian “solo” había aportado dos canciones y media (“This Whole World”, “Add some music to your day” y “Deirdre”), con “All I wanna do” (enlace), iguala las cosas. Sobresaliente e hipnótica canción que Mike canta como no había hecho nunca. Las armonías, con el falsetto de Brian en muy primer plano, son fabulosas. Muy pero que muy buena. Esta cara B comenzaba bien, y lo mejor está por llegar…

…porque lo siguiente es una obra maestra, la obra maestra de Dennis, una de las mejores baladas, no de la carrera de los Beach Boys, sino de toda la historia del rock: “Forever” (enlace). ”Es la cosa más maravillosamente armónica que he oído en mi vida, es preciosa, una oración hecha rock”, dice Brian sobre la canción de su hermano mediano. Extraordinariamente emotiva, la canción transmite una calidez al alcance de muy pocos que se despliega en toda su extensión cuando Dennis la cantaba en directo. No conozco muchas canciones más bonitas.  Algunos, los más talluditos, recordaréis las versiones que John Stamos, interpretando al tío Jesse, realizó de esta canción en la serie “Padres forzosos” llegando incluso a editarla como single con Mike, Carl y Bruce a los coros.

Aunque el nivel queda muy alto con “Forever“, la siguiente canción, obra de Brian, es otra joya. “Our sweet love” (enlace) es una fantástica canción pop cantada -con su habitual maestría- por Carl. El propio Carl y Al ayudaron con la letra de este monumento melódico que, desgraciadamante no se ve acompañado por “At my window” (enlace), la peor canción del disco sin lugar a dudas. Compuesta por Al y Brian, sorprende que fuese elegida por encima de grandes canciones como “Games two can play” o “San Miguel“. No es mala, pero no mantiene el nivel. La voz principal es Bruce y tampoco está muy brillante.

 

El disco se cierra con “Cool Cool Water” (enlace)…, unas coros de Mike propios de los 50 mezclados con el ambiente jazz del piano y el falsetto de Brian dan paso a un fragmento espectral que vuelve a dejar a la canción donde la cogió pero con un aire más alegre, menos tristón, las voces de Mike y Brian se cruzan, suben, bajan, se enredan… Cool, cool, cool wateeerrr… Una maravilla de principio a fin. “Bueno, estoy orgulloso de ‘Cool, Cool Water’. Yo me había mudado a una nueva casa en Bellagio Road en Bel Air, primer día que me mudé, había un piano de allí, y me fui al piano y escribí ‘Cool, Cool Water’. Me senté y escribí la canción de base. Se terminó mucho más tarde, por supuesto…”. Al parecer, fue compuesta en la época de SMiLE y se nota en la imaginación que desborda. Fue editada como single, con “Forever”, y fue otro incomprensible fracaso.

Lo habían hecho. Habían grabado un disco fantástico. Su mejor trabajo sin dudas desde “Pet Sounds” y lo habían logrado entre todos. A diferencia de lo que ocurrió en el excelso álbum del 66, el grupo había tocado todos los instrumentos y, no sólo eso, sino que casi todos habían colaborado en la composición (Mike y Carl poco, la verdad), Al con un tema, Bruce con dos, Dennis con cuatro y Brian con cinco. Un disco democrático que fue recibido con alborozo por la crítica británica, huérfana tras las separación de los Beatles, como ”El Sgt. Pepper’s de los Beach Boys”. En Estados Unidos, la crítica fue más dura y, aunque reconocieron que el material musical era muy bueno, los acusaron de estar fuera de onda y de componer música inofensiva, musak (término con el que los americanos se refieren a los temas propios del hilo musical de ascensores y supermercados).

En cualquier caso, es un disco genial. Sin temas de relleno (quizás “At my window”) y maravillosamente arreglado. Su problema es que resulta demasiado sosegado y pomposo si lo comparamos con la música editada con éxito en ese 1970 (“Paranoid” de Black Sabbath, “After the gold Rush” de Neil Young, “Plastic Ono Band” de John Lennon, “Fun House” de los Stooges, “McCartney” de Paul McCartney, “The man who sold the world” de Bowie, ”All Things must pass” de Harrison, “Morrison Hotel” de los Doors, “Lola” de los Kinks). No obstante, otro fantástico disco que también estaba “fuera de onda” si lo comparamos con los anteriormente citados, el fantástico “Bridge over troubled waters” de Simon y Garfunkel, fue un éxito planetario. Era un grupo en desgracia y queda demostrado con el hecho de que este disco, una obra maestra, se quedara en el puesto 151 en las listas americanas.

Nunca habían caído tan bajo y nunca tan injustamente. Pero esta vez, la batalla perdida tendría víctimas. Brian se refugió en su tienda de comida sana. Al mes siguiente cerró por quiebra…, el niño dorado del pop se puso hasta arriba y se metió en la cama.

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Seamos claros, Los Beach Boys nunca llegarían a igualar el nivel exhibido en “Sunflower” a partir de 1970. La historia del grupo es, a partir de ahora, más propia de una sección de sucesos que de un análisis musical. ¿Significa eso que los Beach Boys no grabaron nada bueno en los 70? No, definitivamente no, pero el nivel es muy inferior a sus grabaciones entre 1962 y 1970. Sólo con “The Beach Boys Love You” reverdecerán laureles. No obstante, la historia del grupo a partir de este punto es apasionante, con traiciones, infidelidades, muertes, drogas, abusos, violencia… casi de todo menos música. A partir de este capítulo, me basaré mucho en la excepcional obra de José Ángel González Balsa, “Bendita Locura”, excelente y documentadísima biografía de los Beach Boys en general y de Brian Wilson en particular. Su estudio exhaustivo sobre la locura de Brian es brillante, aunque difiero bastante de sus análisis musicales.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn. 9 de septiembre de 2012

THE BEACH BOYS. “20/20” (1969). ( 8 / 10 )

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CARA A

1. Do it Again (B.Wilson- M.Love)
2. I Can Hear Music (J.Barry-E.Greenwich-P.Spector)
3. Bluebirds over the Mountain (E.Hickey)
4. Be with me (D.Wilson)
5. All I want to do (D.Wilson-S.Kalinich)
6. The Nearest Faraway Place (B.Johnston)

CARA B

1.Cotton Fields (H.Ledbetter)
2. I went to sleep (B.Wilson-C.Wilson)
3. Time to get alone (B.Wilson)
4. Never learn not to love (D.Wilson)
5. Our Prayer (B.Wilson)
6. Cabinessence (B.Wilson-V.D.Parks)

Producido Brian Wilson, Dennis Wilson, Carl Wilson y Bruce Johnston

Editado en febrero de 1969

Con Brian recluido en una cama que sólo abandonaba para ingerir comida basura y consumir drogas, el grupo tuvo que ingeniárselas para completar un álbum. Recopilaron algún single de éxito, grabaron unas versiones, rapiñaron en la Cueva de las Maravillas que una vez se llamó SMiLE, consiguieron que Brian compusiera dos joyas y acudieron al reciente estrenado talento de Dennis…y  Charles Manson.

20/20 sin embargo, y a pesar de su forzada composición, es muy interesante. Carl y Dennis toman el mando artístico del grupo en el que, para gran parte de la crítica, puede ser el primer disco de un grupo llamado “THE BEACH BOYS”. Hasta entonces habían sido unos meros instrumentos en manos de un genio, Brian, pero ahora tenían que aportar su talento individual y colectivo en beneficio del grupo.

Arrancamos con “Do it again” (enlace). Fantástica canción que deja atrás toda pretensión vanguardista para basarse en una infecciosamente adictiva melodía y en una factura técnica sin fisuras Producida por Brian, que estaba particularmente orgulloso del efecto logrado en el sonido de la caja al principio de la canción, fue un éxito planetario. Carl debuta como productor con, “I can hear music” (enlace), versión de un tema que pasó sin pena ni gloria en las voces de las Ronettes de Phil Spector. El pequeño de los Wilson, no sólo canta como los ángeles sino que realiza una gran producción y propone unos arreglos (como el corte a cappella) muy interesantes.

Bluebirds over the mountain” (enlace) es una nueva version, esta vez de un tema del 58 popularizado por Ersel Hickey. Su ligereza da prueba de que el grupo iba justito de material.  Después de tanta ligereza, llega Dennis para poner las cosas en su sitio con “Be with me” (enlace). El batería produce –además- está excelente canción que parece captar el ambiente del momento y es un avance más en su desarrollo como compositor. Gran canción. Dennis también compone y produce “All I want to do” (enlace). Buen rock de raigambre soul que Mike canta de forma excelente en, quizás, la interpretación más rockera de su carrera. Sorprende positivamente en todos los sentidos.

El “nuevo” Beach Boy también se lanza al ruedo en este democrático LP con “The nearest faraway place” (enlace). Bruce Johnston se disfraza de Brian Wilson para componer y producir este sucedáneo de las instrumentales de “Pet Sounds”. El resultado es francamente agradable, si bien, quizás con un exceso de azúcar.Menos satisfactoria resulta la prescindible versión que, el Beach Boy folkie, Alan Jardine lidera del “Cotton Fields” (enlace) de Huddie “Leadbelly” Ledbetter. En Inglaterra consiguió un número 2 pero es una de las canciones que hacen que el disco baje enteros. Pero en estas aparece Brian y se saca de la manga una preciosidad como “I went to sleep” (enlace) convirtiendo su patológica inactividad en motivo para una obra de arte. La canción transmite pereza desde cada una de sus notas y, escucharla con auriculares, tumbado en una cama y a oscuras, es una experiencia más que recomendable.

No obstante, si la anterior aportación de Brian es Buena, “Time to get alone” (enlace) lo es más, mucho más… No conozco muchas melodías mejores que ésta. Precioso vals de Brian cantado por Carl con su habitual maestría. Los arreglos, con clavicordios, cuerdas y armonías imaginativas, recuerdan a Pet Sounds más que ninguna otra canción que grabaran.

Y llegamos a la recta final y a “Never learn not to love” (enlace), la canción de la polémica. “Cease to exit” era un original de Charles Manson, con el que Dennis tuvo una corta pero intensa amistad. Con manson ya en la cárcel, Dennis reescribió  algunas partes, introdujo algunas variaciones de acordes  y le dio un aire pop al oscuro estilo folk de la original. No sería justo decir que Dennis no aportó nada, pero tampoco lo sería negarle la autoría a Charles Manson. La canción es buenísima, tan hipnótica y angustiosa como increíblemente melódica.

A partir de aquí entramos en la magia de SMiLE con el rescate de dos de los temas pertenecientes al malogrado proyecto de Brian donde “Our Prayer” (enlace), era la maravillosa introducción. Brian compuso esta miniatura a cappella para que sugestionara al oyente y lo adentrara en el mágico mundo que iba a proponerle…, era el origen del viaje. Joya.

El disco concluye con la otra maravilla proveniente de SMiLE es “Cabinessence” (enlace). Esta canción, que en el disco original trataba sobre la construcción del ferrocarril, fue una de las causas que hicieron que Mike Love se opusiera frontalmente al proyecto SMiLE. No podía entender lo que Brian intentaba y acusó a Van Dyke Parks de escribir letras ininteligibles ocasionadas por las drogas. Parks harto de las críticas, abandonó el proyecto.

“20/20”, es un buen disco si bien no es tan sólido como otros en cuanto a coherencia de sonido (se nota la mano de varios productores –Brian, Carl y Dennis- y la distinta proveniencia de las canciones). En cierto modo, me recuerda al “Magical Mystery Tour” de los Beatles en tanto en cuanto éste también estaba compilado a base de retales. Salvando las distancias, como el caso del excelso “Magical Mystery Tour”, el resultado es muy bueno en cuanto a lo artístico. Sería un álbum excelente si no tuviera los enormes bajones que suponen algunas de las versiones.

El disco alcanzó un número 68 en Estados Unidos, mejorando mucho los resultados de “Friends”. En Inglaterra, como venía siendo habitual, funcionó mucho mejor y alcanzó un número 3.

VALORACIÓN GUILLETEK: ( 8/10 )

THE BEACH BOYS. Capítulo 13 (1969). Malos tiempos para la lírica. “20/20”

Dennis, amante de las emociones fuertes, quedó enganchado a la verborrea de Manson. ”Ese tío es cósmico, colega… Se pasa el día escuchando a los Beatles y encuentra mensajes ocultos en las canciones”, decía a sus allegados. Además Manson, que tenía cierto talento musical, impresionó al batería con sus oscuras composiciones y  enrevesados versos.

Dennis intentaba convencer a Nick Grillo, manager del grupo, para que ficharan a Charles Manson para su sello Brother Records. De hecho, parece que Manson estuvo al menos dos veces grabando en el estudio de Brian. No se conoce el contenido de las grabaciones aunque Dennis estaba especialmente impresionado por una canción titulada “Cease to exist” y, según declara el propio Manson, ”se la regalé a cambio de su Rolls Royce…, ¡pero nunca me dio los papeles”.

Pero la música no era la principal preocupación de Charles Manson. Era el Profeta. El único capaz de interpretar los mensajes que los Cuatro Evangelistas, Paul , John, George y Ringo, lanzaron al mundo con su White Album: ” la raza negra va a levantarse en armas contra nosotros, los blancos, iniciando el Apocalipsis tal como los Beatles “afirman” en Blackbird (”has esperado el momento de alzar el vuelo, vuela pájaro negro hacia la luz de la oscura noche”). ¡¡Los negros nos acuchillarán como a Cerdos!!, lo dicen los Beatles en “Piggies”. Ellos (los Beatles) son los cuatro Ángeles de las Revelaciones, yo soy el quinto…quieren que vaya con ellos, en “Honey Pie” me están llamando (“ven a enseñarme la magia de tu espectáculo de Hollywood, cruza el Atlántico para estar en el lugar al que perteneces”). El Helter Skelter es el Apocalipsis…”

Manson y su troupé, autodenominados, “la Familia” vivieron en casa de Dennis durante unos meses y fueron mantenidos por éste que, según sus propias declaraciones, gastó hasta 100.000 dólares y mantener a los acólitos del siniestro Charlie. Una vez desapareció la fascinación inicial las relaciones de Dennis con Manson se enfriaron, especialmente después de que la Familia fuera desahuciada de la mansión de Sunset Boulevard en otoño de 1968. Parece que Dennis y Manson mantuvieron contactos ocasionales durante un tiempo que se fueron espaciando cada vez más por consejo de los allegados de Dennis, quienes siempre vieron algo turbio en el enjuto Manson.

El 9 de agosto de 1969, la empleada de la limpieza del director de cine Roman Polansky encontró en su mansión de Cielo Drive cinco cadáveres acuchillados y molidos a golpes, entre ellos el de la mujer del cineasta, Sharon Tate, embarazada de ocho meses que apareció colgada del techo con claros síntomas de tortura. En la puerta de entrada, los miembros de la Familia asesinos escribieron con sangre “Pig”… El 10 de agosto, un día después, el matrimonio LaBianca (propietarios de una boutique), aparecieron muertos en su casa tras recibir varias incisiones con tenedores. En la nevera sólo ponía “Helter Skelter”…

Durante la investigación por los asesinatos, Manson, temeroso de que le “echaran el guante”, decidió que era momento de cambiar de ciudad. Acudió a Dennis en busca de dinero quien, desconocedor de lo que había pasado, le prestó 1.500 dólares. Manson sabía que era cuestión de tiempo que dieran con él y quiso asegurarse de que nadie le involucrara con los crímenes. Uno de los posibles testigos en un futurible juicio sería Dennis… y quería asegurarse un testimonio favorable. Para ello, le hizo llegar al batería una bala de pistola, ”esto es para ti…, tengo otra para tu hijo”

El 19 de noviembre la familia fue detenida. Dennis se negó a declarar en el juicio. Manson no había estado presente en los asesinatos, pero fue sentenciado a pena de muerte por conspiración e inducción. Esta sentencia fue más tarde conmutada por cadena perpetua después de que la Corte Suprema de California aboliera la pena de muerte en ese estado.

Pero volvamos a la música, ¿qué hacían los Beach Boys entretanto? Brian estaba prácticamente fuera de combate y tenían que hacer frente al último disco, por contrato, para Capitol Records. Fue Mike quien, meses antes de todo el incidente Manson e inmediatamente después de la edición de “Friends”, acudió a Brian con una idea muy sencilla: ”Brian, volvamos a hacerlo como antes…tú y yo…, la playa, las chicas… ¡hagámoslo de nuevo!”. Love tenía ya escrita la letra y Brian trató de volver a su estilo del 64, componiendo la fantástica “Do it again” (enlace).

Según Carl ”la grabamos en cinco minutos…, supongo que sí era un poco nuestro viejo estilo, harmonías, una melodía directa y todo eso…”, y es que esta canción deja atrás toda pretensión vanguardista para basarse en una infecciosamente adictiva melodía y en una factura técnica sin fisuras. Fue editada como single a finales del verano del 68, con “Wake the World” en la cara B, y logró el número 1 en Inglaterra y un meritorio (visto lo pasado con anteriores trabajos), número 20 en los USA. La crítica recibió la canción con numerosos elogios destacando especialmente su enorme frescura.

A pesar del reciente éxito, Brian seguía desconectado de la realidad y del grupo. Al resto del grupo le tocaba ponerse las pilas, tenían un contrato que cumplir…

“20/20”
Editado en USA en febrero de 1969

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CARA A

1. Do it Again (B.Wilson- M.Love)
2. I Can Hear Music (J.Barry-E.Greenwich-P.Spector)
3. Bluebirds over the Mountain (E.Hickey)
4. Be with me (D.Wilson)
5. All I want to do (D.Wilson-S.Kalinich)
6. The Nearest Faraway Place (B.Johnston)

CARA B

1.Cotton Fields (H.Ledbetter)
2. I went to sleep (B.Wilson-C.Wilson)
3. Time to get alone (B.Wilson)
4. Never learn not to love (D.Wilson)
5. Our Prayer (B.Wilson)
6. Cabinessence (B.Wilson-V.D.Parks)

Con Brian recluido en una cama que sólo abandonaba para ingerir comida basura y consumir drogas, el grupo tuvo que ingeniárselas para completar un álbum. ¿La solución?, fácil… Recopilaron algún single de éxito (“Do it again“), grabaron unas versiones (“I Can Hear Music”, “Bluebirds over the Mountain” y “Cotton Fields“) y rapiñaron en la Cueva de las Maravillas que una vez se llamó SMiLE (“Our Prayer” y “Cabinessence“)… Así, ya tenemos seis de las doce canciones. Para el resto consiguieron que Brian compusiera dos joyas (“I went to sleep” y “Time to get alone“) y acudieron al reciente estrenado talento de Dennis…y de Charles Manson.

20/20 sin embargo, y a pesar de su forzada composición, es muy interesante. Carl y Dennis toman el mando artístico del grupo y debutan como productores en un par de canciones. Para gran parte de la crítica estamos ante el primer disco de un grupo llamado “THE BEACH BOYS”. Hasta entonces habían sido unos meros instrumentos en manos de un genio, Brian, pero ahora tenían que aportar su talento individual y colectivo en beneficio del grupo. La mejor prueba de ello: por primera vez, Brian no está en la foto de portada.

Arrancamos con “Do it again” (enlace), ya hemos hablado de ella. Fantástica canción. Mike vuelve aquí a su quizás excesiva nasalidad dando paso a la angelical voz de Carl en los puentes. La voz de Brian está presente en los “Hey now” de la parte coral y recuperando su falsetto con esos gloriosos “pa pa pa” del final. Todo muy Beach Boy. Producida por Brian, estaba particularmente orgulloso del efecto logrado en el sonido de la caja al principio de la canción que logró sobrealimentando el sonido de ésta con efectos de eco. Carl debuta como productor con, “I can hear music” (enlace), versión de un éxito de las Ronettes de Phil Spector. El pequeño de los Wilson, no sólo canta como los ángeles sino que realiza una gran producción y propone unos arreglos (como el corte a cappella) muy interesantes. Resulta curioso como introduce muchos de los sonidos que solía usar su hermano mayor, como el citado corte a capella y los insistentes y rítmicos cascabeles. La canción se editó como single con “All I want to do” en la cara B, y consiguió un número 24. Carl comenzaba su asalto al poder.

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Bluebirds over the mountain” (enlace) es una nueva version, esta vez de un tema del 58 popularizado por Ersel Hickey. Su ligereza da prueba de que el grupo iba justito de material.  La canción, producida por Bruce (que también debuta) y cantada por Mike –estrofas-, Bruce y Carl –estribillos-, fue editada como single y sólo alcanzó un número 61. La verdad es que no merece mucho más. Lo más destacable el simpático video promocional que grabaron y la guitarra solista…, a cargo de Ed Carter, uno de los músicos de apoyo que usaban en las giras…

Después de tanta ligereza, llega Dennis para poner las cosas en su sitio con “Be with me” (enlace). El batería produce –además- está excelente canción que parece captar el ambiente del momento y el despertar del sueño que supuso el “verano del amor”. Cantada de forma extraordinaria por Dennis, es un avance más en su desarrollo como compositor. Gran canción. Dennis también compone y produce “All I want to do” (enlace). Buen rock de raigambre soul que Mike canta de forma excelente en, quizás, la interpretación más rockera de su carrera. Brian dijo que “nunca había a Mike cantar así, parece un loco”. Sorprende positivamente en todos los sentidos. Dennis es ya a estas alturas, sin duda, el miembro con más talento del grupo en ausencia de Brian. Es una realidad.

El “nuevo” Beach Boy también se lanza al ruedo en esre democrático LP con “The nearest faraway place” (enlace). Bruce Johnston se disfraza de Brian Wilson para componer y producir este sucedáneo de las instrumentales de “Pet Sounds”. El resultado es francamente agradable, si bien, quizás con un exceso de azúcar. A Brian le gustó el “homenaje” y dijo que ”Bruce hizo una cosa realmente bonita”.

Menos satisfactoria resulta la prescindible versión que, el Beach Boy folkie, Alan Jardine lidera del “Cotton Fields” (enlace) de Huddie “Leadbelly” Ledbetter“. En Inglaterra consiguió un número 2 y se convirtió en un clásico de sus visitas a las Islas. No suelo aguantarla más de veinte segundos. Una de las canciones que hacen que el disco baje muchos enteros. Pero en estas aparece Brian y se saca de la manga una preciosidad como “I went to sleep” (enlace) convirtiendo su patológica inactividad en motivo para una obra de arte. La canción transmite pereza desde cada una de sus notas y, escucharla con auriculares, tumbado en una cama y a oscuras, es una experiencia más que recomendable.

Brian y Carl comparten la creación y la voz solista en esta miniatura de minuto y medio, arreglada en la mejor tradición wilsoniana. Bonita hasta más no poder.

No obstante, si la anterior aportación de Brian es Buena, “Time to get alone” (enlace) lo es más, mucho más… No conozco muchas melodías mejores que ésta. Precioso vals de Brian cantado por Carl con su habitual maestría. Los arreglos, con clavicordios, cuerdas y armonías imaginativas, recuerdan a Pet Sounds más que ninguna otra canción que grabaran. Originalmente, la idea de Brian era dársela a su íntimo amigo Danni Hutton quien de hecho llegó a grabarla con su grupo Redwood. Pero el resto no iban a permitir que regalara semejante joya. El propio Hutton recuerda la escena: ”fue patético…, estábamos grabándola y Brian estaba en la sala de control cuando vimos entrar a Mike, Carl y Al… Mike fue claro, “no les vamos a dar una mierda, esa canción es para nosotros”… Brian acabó llorando como un niño…, cuando se fueron salió y nos dijo que lo teníamos que entender, ellos eran su familia…”. Brian, que otrora “manejó” al grupo como meros instrumentos, era ahora una marioneta en manos de sus compinches. La gallina de los huevos de Oro tenía que seguir produciendo. En cualquier caso, un clásico. He cometido el error de oírla para escribir estas líneas, no las sacaré de mi cabeza en una semana.

Y llegamos a la recta final y a “Never learn not to love” (enlace), la canción de la polémica. “Cease to exit” era un original de Charles Manson. Dennis reescribió  algunas partes, introdujo algunas variaciones de acordes  y le dio un aire pop al oscuro estilo folk de la original. No sería justo decir que Dennis no aportó nada, pero tampoco lo sería negarle la autoría a Charles Manson. Catorce años después, cuando Dennis murió ahogado mientras buceaba, Manson declaró a un periodista desde la cárcel: “fue mi sombra quien lo asesinó… me robó…”. La canción es buenísima, tan hipnótica y angustiosa como increíblemente melódica.

A partir de aquí entramos en la magia de SMiLE con el rescate de dos de los temas pertenecientes al malogrado proyecto de Brian donde “Our Prayer” (enlace), era la maravillosa introducción. Brian compuso esta miniatura a cappella para que sugestionara al oyente y lo adentrara en el mágico mundo que iba a proponerle…, era el origen del viaje. ”Estaba en el piano”-recuerda Brian– ”pensando sobre música sacra…, junté unos acordes emotivos y compuse las líneas de voz una a una…, luego se las enseñé a los muchachos…, es una especie de rock para iglesia”. Joya.

El disco concluye con la otra maravilla proveniente de SMiLE es “Cabinessence” (enlace). Esta canción, que en el disco original trataba sobre la construcción del ferrocarril, fue una de las causas que hicieron que Mike Love se opusiera frontalmente al proyecto SMiLE. No podía entender lo que Brian intentaba y acusó a Van Dyke Parks de escribir letras ininteligibles ocasionadas por las drogas. Parks harto de las críticas, abandonó el proyecto.

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“20/20”, es un buen disco si bien no es tan sólido como otros en cuanto a coherencia de sonido (se nota la mano de varios productores –Brian, Carl y Dennis- y la distinta proveniencia de las canciones). En cierto modo, me recuerda al “Magical Mystery Tour” de los Beatles en tanto en cuanto éste también estaba compilado a base de retales. Salvando las distancias, como el caso del excelso “Magical Mystery Tour”, el resultado es muy bueno en cuanto a lo artístico. Sería un álbum excelente si no tuviera los enormes bajones que suponen algunas de las versiones.

El disco alcanzó un número 68 en Estados Unidos, mejorando mucho los resultados de “Friends”. En Inglaterra, como venía siendo habitual, funcionó mucho mejor y alcanzó un número 3. Buen regalo para el hijo de Carl, que nacería poco después.

En Abril del 69, habiendo cumplido ya con su contrato con Capitol, el grupo demanda a la discográfica reclamando un impago de derechos de producción. Como compensación la banda se adjudica la propiedad de todos los albumes posteriores a “Party” (“Pet Sounds”, “Smiley Smile”, “Wild Honey”, “Friends” y este “20/20”).

Tras siete años en Capitol, los Beach Boys se encontraban sin compañía discográfica. Lo peor es que, a causa de sus recientes fracasos comerciales y de la “mala” reputación de Brian, ninguna otra compañía parecía interesada. No obstante, antes de dejar Capitol, editaron un nuevo single: la fantástica “Breakway” (enlace). Se trata de una fantástica canción pop de Brian con una melodía memorable -sobre todo en las estrofas- y unos fantásticos arreglos vocales. Para no variar fue un fracaso comercial en USA (nº63) y un éxito en Inglaterra (nº6). Como co-compositor aparece un tal R.Dumbar, que no es otro que Murry Wilson, padre e hijo despidiendo una etapa. La cara B es ocupada por la fenomenal “Celebrate the news” (enlace), una nueva muestra del cada vez más destacable talento de Dennis Wilson.

El fracaso de “Breakaway” tampoco ayudó mucho para que el mundo discográfico se animara a fichar a los Beach Boys. Nick Grillo, el manager, no paraba de tocar puertas, entre tanto los miembros del grupo se dedicaron a otras cosas: Dennis se dedicó a la noche, Mike y Dennis tomaron bajo se tutela a The Flame, una banda surafricana que les había encadilado, y ¿Brian? En una más de sus excentricidades, con 120 kilos de peso provocados por la ingesta de comida basura, decide abrir una tienda de comida sana y productos naturales: Radiant Radish.

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TEXTO: Guillermo Mittelbrunn. 7 de septiembre de 2012.

THE BEACH BOYS. “Friends” (1968). (8/10)

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CARA A
1. Meant for you (B.Wilson-M.Love)
2. Friends (B.Wilson-D.Wilson-C.Wilson-A.Jardine)
3. Wake the World (B.Wilson-A.Jardine)
4. Be here in the mornin’ (B.Wilson-D.Wilson-C.Wilson-M.Love-A.jardine)
5. When a man needs a woman (B.Wilson-D.Wilson-A.Jardine-S.Kortohf-J.Parks)
6. Passing by (B.Wilson)
CARA B
7. Anna Lee, The Healer (M.Love-B.Wilson)
8. Little bird (D.Wilson-S.Kalinich)
9. Be Still (D.Wilson-S.Kalinich)
10. Busy doin’ nothin’ (B.Wilson)
11. Diamond head (A.Vescozo-L.Ritz-J.Ackley-B.Wilson)
12. Transcendental Meditation (B.Wilson-M.Love-A.Jardine)

Producido por The Beach Boys

Editado en junio de 1968

Friends es un gran disco que gira en torno a composiciones pequeñas. Son canciones cortísimas, minimalistas… pero extraordinariamente buenas. Brian, como se puede ver en los créditos de las canciones, tuvo la ayuda del resto del grupo en la creación de la mayoría de los temas aunque vuelve a ser la principal fuerza creativa del álbum. No obstante, a pesar de las grandes canciones de Brian, este “Friends” pasará a la historia por marcar el nacimiento de un nuevo y sorprendente talento: Dennis Wilson.

Meant for you” (enlace), ¿Cómo demonios puede haber tanta belleza en 40 segundos? En la mejor interpretación vocal de toda la carrera de Mike, el preciosismo de esta miniatura sobrecoge a cualquiera con un mínimo de sensibilidad musical. Tan bonita como corta, es una muestra más del minimalismo melódico del que Brian Wilson se convirtió en maestro incontestable. Una maravillosa forma de abrir el disco. A continuación, “Friends” (enlace), la canción que da título al álbum, sorprende por su marcado tres por cuatro y su aire de vals. Es un excelente tema con una interesante progresión de acordes y unos juegos vocales brillantes.

Brian y Al, en su segunda colaboración tras Sloop John B, firman “Wake the world” (enlace), otra maravilla musical en miniatura (91 segundos) con un estribillo glorioso engrandecido por una tuba. Brian y Carl alternan la voz líder en esta canción producida de forma tan simple como efectiva, las notas justas, los arreglos necesarios…, la gloria total. Bastante más floja que sus tres predecesoras es “Be here in the morning” (enlace). La cuarta canción del disco resulta más interesante por dar muestra del ingenio de Brian en el estudio, que por la melodía en sí. No es una mala canción y tiene momentos bastante disfrutables, pero tampoco será recordada.

La primera canción cantada por Brian en solitario en el disco, a medio camino entre el country-jazz y el easy listening, es la simpática “When I man needs a woman” (enlace). Una oda a la vida familiar en medio de la explosión hippie, el asesinato de Luther King y el recrudecimiento del conflicto de Vietnam…, desde luego Brian Wilson jamás dirigirá un departamento de marketing… Es una de esas canciones que puedes odiar o adorar, tan ñoña como preciosa. Brian Wilson es un genio y “Passing by” (enlace) es una muestra más de su desbordante imaginación, dominio de la melodía y maestría en la creación de ambientes musicales. Para mí, el mejor instrumental (aunque no lo es del todo merced a esos fantásticos “aaahhhh”) de toda su carrera.  Gran final para una cara A de gran nivel.

La cara B del disco empieza con “Anna Lee, The Healer” (enlace) canción de Mike y Brian a la que Love aportó las convencionales estrofas  y Brian, las maravillosas partes armonizadas. Sorprende la minimalista instrumentación, reducida a la mínima expresión (piano, bajo y percusión) que además contrasta con “Little Bird” (enlace), el primer temazo de Dennis. Canción enorme, adelantada a las sonoridades de su tiempo , de cambios sorprendentes, cantada con un feeling acojonante… La parte del solo de chelo es para caerse de espaldas. Sorprende lo expresiva que resulta, especialmente tratándose de un compositor novel… Pero es que “Be still” (enlace), su segunda aportación vuelve a aportar emoción y expresividad a raudales en apenas 85 segundos. Sólo acompañado de un órgano y varios quintales de talento.

Tiempo para otra joya wilsoniana, pero esta vez volvemos al hermano mayor, Brian y su “Busy doin’ nothin’” (enlace) Brutal bossa nova que Brian canta con una seneridad que resulta sorprendente conociendo su inestabilidad emocional. Arreglada con pasmoso gusto y con una letra tontorrona, se erige en una de las mejores –por no decir la mejor- canciones del disco. La instrumentación a cargo de la Wrecking Crew, simplemente brillante… Como en “Diamond head” (enlace), curioso y disfrutable experimento e Brian que recuerda vagamente a los tiempos de SMiLE y nos sumerge en un paseo surrealista por Hawaii.

Una lástima que la peor canción del disco quede para el final. “Transcendental meditation” (enlace) es un tema no demasiado brillante, pero es quizás el que más “en onda” está con lo que se estaba haciendo en la escena musical, en cualquier caso, tiene un par de escuchas.

El disco fue recibido de forma desastrosa. La crítica, aunque no tan dura como con “Smiley Smile” y “Wild Honey”, no respaldó el disco. Por su parte Capitol, en otro movimiento desafortunado edita el volumen 3 de sus grandes éxitos. “Friends” fue el disco que peores resultado consiguió hasta la fecha, hundiéndose en una posición 126 en listas.

VALORACIÓN GUILLETEK: 8 / 10