
Band On The Run (McCartney)
Jet (McCartney)
Bluebird (McCartney)
Mrs Vandebilt (McCartney)
Let Me Roll It (McCartney)
Mamunia (McCartney)
No Words (McCartney-Laine)
Picasso’s Last Words (Drink To Me) (McCartney)
Nineteen Hundred And Eighty Five (McCartney)
Producido por Paul McCartney
Antes de acabara 1973, Paul y sus Wings editarían otro LP, el segundo del año tras su exitoso «Red Rose Speedway» y el lanzamiento de su fabuloso single y banda sonora de película Bond, «Live And Let Die«. Paul quería grabar un disco en África y decidió que podrían viajar a Nigeria, pero Henry McCullough, el guitarrista, abandonó el grupo unos meses antes de partir (Paul y él discutían frecuentemente por diferencias artísticas) y a Denny Seiwell -el batería- le daba terror ir a África, así que decidió dejar también la banda. Paul, Linda y Denny Laine viajaron igualmente –“eso sólo significaba que yo tendría que tocar la batería y Denny y yo nos repartiríamos los solos de guitarra, no hay problema”-. El resultado es el mejor disco post-Beatle de McCartney , uno de los mejores trabajos -si no el mejor- que un ex-beatle grabara y uno de los clásicos de todos los tiempos. Hasta Lennon reconoció que era un álbum “muy bueno“. Es variado, inteligente, bien acabado … es su celebérrimo y brillantísimo “Band On The Run».
Cuando llegaron a Lagos, Nigeria, en agosto de 1973, Paul, Linda y Denny se encontraron un modesto estudio en malas condiciones, sin mesa de control y con apenas una grabadora de ocho pistas. No obstante, la banda no se desanimó y comenzó a organizar las audiciones para buscar músicos locales que enriquecieran el sonido del disco. Sorprendentemente, el músico local Ransome-Kuti les acusó públicamente de «intentar robar la música africana» generando un gran revuelo. «La idea era usar músicos locales…, ya sabes, queríamos todas esas fantásticas percusiones y tal, con congas y esas historias… Pero entonces, cuando llevábamos un par de días buscando músicos, apareció Ransome-Kuti, y dijo muy serio: «estáis robando la música negra». Nosotros lo negamos y le dijimos que sólo queríamos colaborar con algunos de sus colega… Al final dijimos, «al carajo, lo haremos nosotros», y así fue». Finalmente, y ante la ausencia de músicos, Paul, Denny y Linda se encargaron de todos los instrumentos. Así, Paul McCartney aportó voces, guitarras, bajo y todas las baterías; Denny se encargó de los coros y de las guitarras y Linda de coros y teclados.
Pero esta no fue la única dificultad con la que se encontraron. Cuando llevaban unas dos semanas en Lagos, Paul y Linda sufrieron un atraco con arma blanca. «Eran cinco
o seis tipos, Linda gritaba «Es músico, no le hagáis daño», yo les dije «¿Qué queréis?, ¿dinero?»… y ellos dijeron que exactamente eso es lo que querían, y se lo di, claro». Poco después, Paul sufrió un colapso respiratorio durante una sesión de grabación y se desplomó inerte. Según el médico, había sufrido un broncoespasmo como consecuencia de fumar demasiado. «Me empecé a encontrar mal y salí a tomar el aire… Pero aún fue peor, era terrible, sentí un dolor brutal en el pecho y me desplomé. Linda creía que estaba muerto…, pero sólo fue un susto. Por lo visto, por fumar demasiado»
A pesar de todas las dificultades, Paul y Wings terminaron el disco en los AIR Studios de George Martin en septiembre y se editó el 30 de noviembre de 1973 en Europa, y el 3 de diciembre en Estados Unidos, convirtiéndose en un número 1 planetario y objetivo de las más elogiosas críticas: «El mejor disco publicado por cualquiera de los cuatro músicos que una vez se llamaron The Beatles, con la posible excepción de John Lennon/Plastic Ono Band», dijo Rollingstone. El título del LP -«Banda a la fuga»- parece inspirado, según palabras del propio McCartney por la etapa final de los Beatles y sus problemas legales: «es sólo un buen juego de palabras, me acordé de cómo en una de nuestras reuniones en Apple, George dijo que, de alguna manera, éramos prisioneros de toda aquella situación».
El disco es perfecto, sin fisuras, sin un sólo bajón a lo largo de sus diez cortes. Las melodías -todas- son soberbias y está arreglado y producido por el propio McCartney con un gusto pasmoso. Un clásico de todos los tiempo sólo al alcance de un verdadero genio.
El LP arranca con «Band On The Run«, el magnífico «tema río» que da título al disco. Ya desde la época de los Beatles, Paul y John usaron distintos fragmentos inacabados de canciones para conseguir grandiosos temas como «A Day In The Life» y «I’ve Got A Feeling», o el celebrado medley de «Abbey Road». El delicado comienzo –«stuck inside these four walls»-, da paso a una rockera parte central –«If we ever get out of here»-, para acabar en un genial estribillo en la mejor tradición pop. Una maravilla que fue editada como single alcanzando el número 1 en Estados Unidos y el 3 en Inglaterra
«Jet», otro clásico de McCartney. Buen rock que fue nº1 como single en USA e Inglaterra gracias a su
indudable punch comercial. Todo un imprescindible del rock de los 70. Poco después los ánimos se sosiegan con la preciosista «Bluebird«, delicada balada acústica con un espectacular trabajo de voces y un solo de saxo (a cargo de Howie Casey) para el recuerdo . Magnífica.
Los ritmos africanos se cuelan en la rítmica «Mrs. Vandelvilt«, en la que Paul además de obsequiarnos son una fantástica línea de bajo nos regala un estribillo para recordar. McCartney se muestra especialmente solvente con la batería (recordemos que está tras este instrumento en todas las canciones del álbum)
Con»Let Me Roll It«, McCartney calca el estilo de John Lennon en solitario. ¿Quiso hacer un homenaje?, ¿quiso demostrar que el estilo de John era imitable?, en cualquier caso es un temazo. Paul siempre negó la influencia de su ex-compañero en este tema: «A mí no me suena a John, yo no uso el «echo» tan habitualmente como John …, pero no es un efecto exclusivo de John. Tened en cuenta que, a pesar de lo que se diga, John y yo tenemos gustos muy parecidos. Es sólo una canción de riff a la que pensé que le quedaba bien todo ese efecto «echo» en la voz…, nada más». Una joya para cerrar una cara A simplemente perfecta.
La cara B arranca con la bucólica»Mamunia«, tranquilo y fabuloso tema acústico con ciertas reminiscencias africanas. Otra enorme línea de bajo adorna este tema cuyo estilo recuerda lucho al McCartney del «Álbum Blanco» («Rocky Racoon», «Mother Nature’s Son»). El ritmo sosegado se mantiene con la primera aparición de Denny Laine como co-autor en un disco de Wings. «No Words«, de hecho es más de Laine que de McCartney y es, sin duda, una notable canción.
Afrontamos la recta final con la onírica «Picasso’s Last Words«, gran acústico en la mejor línea mccartiana. Durante su creación, Paul se exhibió ante Dustin Hoffman componiendo esta canción en un cuarto de hora a petición del actor. «Estábamos de vacacione en Jamaica y nos enteramos de que Dustin Hoffman y Steve McQueen estaban por allí rodando «Papillon». Nos llevaron al rodaje y luego Dustin nos invitó a cenar a su casa. Después, Dustin me preguntó acerca de cómo componía mis canciones y si podía componer una canción sobre cualquier cosa, yo le expliqué que simplemente las hacía, sin pensar demasiado… Entonces sacó un ejemplar de la revista «Time» y me enseñó un artículo en el que explicaba que Picasso, en su última noche de vida, le dijo a sus amigos «Bebed conmigo, bebed a mi salud, sabéis que yo ya no beberé más», luego se fue a la cama y murió… El caso es que cogí una guitarra, usé una de esas combinaciones de acordes infalibles y me puse a cantar ‘Drink to me, drink to my health…’ Fue muy gracioso. Dustin se puso a saltar y a gritar nervioso, como los personajes de sus películas…, gritaba «Hey!, ¡lo está haciendo!. ¡está componiendo!»…, bueno, y esa canción acabó siendo «Picasso’s Last Words».
Y llegamos al gran final, la incomensurable «Nineteen Hundred And Eighty Five«, arrollador rock con referencias al «1984» de George Orwell. La frase de piano que rodea al tema es sencillamente genial. Un tema sencillamente perfecto que va creciendo en intensidad hasta desembocar en un auténtico éxtasis orquestal que se remata con un pequeño fragmento de «Band On The Run, dando al disco una meritoria sensación de coherencia interna.
«Band On The Run» es un LP imprescindible. Un disco absolutamente perfecto que no debería faltar en ninguna discoteca mínimamente seria. Paul McCartney es un genio, lo demostró con los Beatles y, por si quedaban dudas, lo confirmó con esta joya musical.
PUNTUACIÓN GUILLETEK: 10 / 10



expulsión. Roger se adentró más en el mundo de la música por su interés en el ligue y la diversión, que por la música en sí. Roger era, por aquel entonces, mejor guitarrista que Pete, así que hacía las veces de guitarra solista. Pete tocaba la rítmica, John el bajo y completaban la banda Doug Sanden (batería) y Colin Dawson (voz). ¿El nombre?, THE DETOURS.

abril de 1965 e insistía en la fórmula inagurada con «I can’t explain», «Anyway, Anyhow Anywhere» es de nuevo una canción muy «Kinks» en la que ya comienza a destacar la singular e incenciaria forma de Keith al tocar la batería. La canción fue compuesta por Pete y Roger, en su primera y última colaboración, Pete recuerda: «Escribí el primer verso y Roger me ayudó con el resto. Fui inspirado escuchando a Charlie Parker, sintiendo que realmente era un espíritu libre, y todo lo que había hecho con las drogas, el alcohol y todo lo demás, su forma de tocar liberó su espíritu, y yo quería ser así, quería escribir una canción sobre eso, una canción espiritual». La canción alcanzó un número 10 en listas aumentando el peso del grupo en el mundillo musical.
El single «
El disco se abre con la potente obra de Pete Townshend «
como al pianista de sesión Nicky Hopkins en la que, como no podría ser de otra manera, Keith Moon destaca sobre el resto.
De esta forma, Paul, Linda, Denny Laine, Henry McCullough y Denny Seiwell, ensayaron y ensamblaron una treintena de canciones que debería componer su futuro doble LP. El 13 de diciembre de 1972, Paul entregó a la discográfica un doble acetato con la que debería ser la configuración final del disco, a saber: CARA A: «Big Barn Bed», «My Love», «When The Night» y «Single Pigeon»; CARA B: «Tragedy», «Mama’s Little Girl», «Loup (1st Indian On The Moon)» y «I Would Only Smile»; CARA C: «Country Dreamer», «Night Out», «One More Kiss» y «Jazz Street»; CARA B: «I Lie Around», «Little Lamb Dragonfly», «Get On The Right Thing», «1882 (live)» y «The Mess I’m In (Live)». Fuera de esta selección de 17 canciones quedaron otras como: «
deslumbrado por el disco doble, era genial, escuchabas a otro McCartney, muy distinto y, para mí, mucho mejor. Pensé, ¡Genial!, al fin está haciendo cosas que le van a gustar a mis amigos. Era buen rock. Pero no vio la luz», en un sentido similar se llegó a manifestar Denny Laine: «El doble era muy bueno, como álbum sencillo le falta algo».
tengo nada que esconder. Si soy sospechosa de algo, me habrían detenido. Yo, su hermana y sus padres sabemos lo que ocurrió. Estoy tranquila». Sin embargo, cinco días después, Conrad Rippy, el abogado de la familia Smith negó las palabras de Chiba: «tras conocer el informe policial, ni la familia de Elliott ni nadie más puede decir que sabe la verdad». El caso ha quedado en suspenso desde entonces.
Pero en el showbiz, un músico no está oficialmente muerto hasta que se edita el consabido recopilatorio, y eso es lo que ocurrió en noviembre de 2010, siete años después de la muerte de Elliott. «An Introduction to… Elliott Smith« que, así se tituló, es una buena colección de canciones que lo sería mucho más de no haber sido tan escueta en la inclusión de temas correspondientes a la etapa Dreamworks de Smith. Desgraciadamente esto no se debió a motivos de celección artísticos sino a tema de derechos de edición. Así, la recopilación sólo incluye «


Brion como productor. Jon y Elliott eran ya muy amigos y compartían gustos musicales, por lo que todo hacía presagiar un trabajo artísticamente provechoso. Smith estaba decidido a grabar su obra maestra: quería hacer su «White Album», compondría un disco doble exento de artificios y basado en la espontaneidad y la emotividad de la melodía. Sin embargo, Elliott estaba cada vez más enganchado a las drogas y el alcohol y Brion se vio en la obligación de recriminarle lo que estaba haciendo con su vida generando importantes discusiones entre ambos. Dichas discusiones fueron en aumento hasta que un día y de repente, su amistad se rompió en mil pedazos.
crack al día», así como que era frecuente oírle hablar de lo fácil que sería suicidarse provocándose una sobredosis. Poco después, el batería de los Flaming Lips, Steven Drozd y Sam Coomes se sumaron al staff de músicos para contribuir en algunas canciones. El disco avanzaba, pero Elliott estaba cada vez peor,
s Cuomo) y enseguida se fueron a vivir juntos. Pero Smith seguía en caída libre hasta que en noviembre de 2002 Elliott y Jennifer fueron arrestados y supuestamente golpeados por la policía de Los Ángeles. Al parecer el cantante recriminó a un grupo de policías que estuvieran molestando a un grupo de personas que, como él, salían de un concierto de Beck. Los policías confundieron a Smith con un sintecho y lo llevaron al calabozo. Elliott pasó la noche en la cárcel y algo cambió en su cerebro.
Mientras terminaba su disco para Dreamworks, Smith decidió editar, a través del sello independiente Suicide Sqeeze Records, una edición limitada en single de vinilo de 7″ de una canción que llevaba tocando en directo desde tiempo atrás. Esa canción es la nunca suficientemente ponderada «
«From a Basement on the Hill«, fue editado en octubre de 2004, un año después de la muerte de Elliott. Rob Schnapf, productor de sus anteriores trabajos y la música y ex-novia de Smith, Joanna Bolme fueron solicitados por la familia de Elliott para que terminaran el álbum sobre el que estaba trabajando desde mediados de 2001 hasta en el momento de su muerte en otoño de 2003.
Over
Por si fuera poco con las dos primeras joyas, y aunque Elliott nunca la compuso para estar incluida en este disco, «
visto que decidiste abandonarme y ahora, ahí estas, frío y cómodo…, es más fácil que intentar ser un ser humano, o estar siempre drogado, o suicidarte, que es lo único que has intentado. Eta no es mi vida, es una cariñosa despedida a un amigo que no consigue hacer las cosas bien». Sin aliento.
vientos, porque me dijiste que ibas en serio y llegaste hasta el final, y me hiciste llorar… Estrella Fugaz. Eres fría y distante pero eres digna de ver, todos suspiran por ti pero nadie puede tenerte porque no te arrepientes de seguir engañando. Ahora vuelvo a un lugar en donde lidiar con toda la mierda que me hiciste tragar, no será fácil, tu amor es triste, Estrella Fugaz»). Otra canción monumental.
busca de una estética mucho más convencional… Y, en cierto modo, es lo mismo que le ocurre al disco, sin duda el más accesible de toda su carrera. Claramente enmarcable en lo mejor del power-pop, «Figure 8» pierde parte de de la melancolía y oscuridad que caracterizaban sus obras anteriores a cambio de ofrecernos un «caleidoscopio de sonidos e instrumentos deliciosamente inteligente» tal y como dijo NME.
El disco arranca con la prodigiosa «
Trader
«
que fue editado como single y que cuenta con Jon Brion a los coros. Otra maravilla…, y van 12.
versiones de «
referencias de drogas en sus canciones, fueron casi siempre metafóricas. No se volvieron literales hasta mucho tiempo después”, el uso de las drogas por parte de Smith era esporádico pero todo cambio a finales de 2000. Empezó a mostrar un comportamiento errático y claramente paranoico. Solía decir a sus allegados que su compañía discográfica, Dreamworks, trataba de robarle su arte y quería destruirle (¿no os recuerda a Brian Wilson?). Apenas comía y subsistía a base de helados. Pasaba días enteros sin dormir que recuperaba durmiendo durante una jornada completa…