
Mother (John Lennon)
Hold On (John Lennon)
I Found Out (John Lennon)
Working Class Hero (John Lennon)
Isolation (John Lennon)
Remember (John Lennon)
Love (John Lennon)
Well Well Well (John Lennon)
Look At Me (John Lennon)
God (John Lennon)
My Mummy’s Dead (John Lennon)
Productor: John Lennon, Yoko Ono y Phil Spector
A mediados de 1969, John Lennon era un adicto a la heroína retirado junto a su inseparable Yoko en su finca de 72 acres en Ascot, Tittenhurst Park. Los Beatles habían comenzado a desintegrarse y tanto John como Yoko comenzaron un proceso de retorno a la vida pública que comenzó por el abandono de la heroína (hola, metadona), su participación en campañas pacifistas y algunas excursiones musicales.
Una de sus más conocidas campañas pacifistas se desarrolló, una vez la pareja contrajo matrimonio, en marzo de 1969. John y Yoko citaron a la prensa en la suite presidencial del Hotel Hilton de Amsterdam y , durante seis días sin salir de su cama, realizaron varias declaraciones en favor de la paz mundial. Una segunda «encamada» tuvo lugar en el Hotel Queen Elizabeth de Montreal y, en la misma, uno de los periodistas preguntó a John acerca de qué intentaba conseguir con toda aquella campaña. John contestó de forma espontánea: «todo lo que estamos diciendo es : dadle una oportunidad a la paz». A Lennon debió gustarle la frase puesto que, rápidamente y de forma casi improvisada, compuso un tema -«Give Peace a Chance»- en torno a la proclama. La grabó en una sencilla grabadora de ocho pistas alquilada en una tienda de música sita en las inmediaciones del hotel. El single que contenía “Give Peace A Chance” (enlace) se editó en julio de 1969 por primera vez bajo el nombre de Plastic Ono Band y con los créditos del tema aún a nombre de Lennon y McCartney, puesto que los Beatles aun no se había separado y el acuerdo entre Paul y John para firmar las canciones aún seguía vigente.
Acto seguido John se enfrascó en la grabación del excelso «Abbey Road» de los Beatles. Desgraciadamente, a pesa del maravilloso nivel artístico del álbum, el grupo estaba absolutamente roto para estas fechas. Paul seguía
siendo un Beatle hasta la médula, pero era el único. John seguía haciendo su vida y, de nuevo bajo el nombre de Plastic Ono Band, grabó una canción sobre la dura experiencia del mono que vivió en sus propias carnes. “Cold Turkey” (enlace), que era la canción en cuestión, fue grabada por John con Ringo Starr a la batería y Klaus Voorman (antiguo amigo de Hamburgo) al bajo, y es un sucio y descarnado rock que acabó editando en Octubre de 1969.
La canción no era gran cosa, pero tampoco justifica el descarnado y furibundo ataque de la crítica que recibió, si bien éste fue ocasionado más por la sórdida temática del tema que por su calidad musical. No obstante, ninguna de las críticas hizo que John frenara su particular proceso de independencia respecto al grupo. A principios de septiembre, aún durante la grabación de “Abbey Road”, John había recibido una invitación de los organizadores del festival Rock and Roll en Toronto. Lennon junto a Yoko, Eric Clapton, Klaur Voormann y Alan White (que acabaría siendo el batería de Yes), no sin antes advertir “no hemos tocado ni ensayado nunca juntos, así que tocaremos canciones que todos conocemos”, tocaron “Blue Suede Shoes“, “Money“, “Dizzy Miss Lizzy” (horriblemente mal, por cierto), “Yer Blues“, “Cold Turkey” (con Yoko haciendo el payaso), “Give Peace a Chance” y dos basuras integrales cantadas por Yoko como “Don’t Worry Kyoko” y “John, John (Let’s Hope for Peace)“. La verdad es que fue un mal concierto pero sirvió para que John sintiera la emoción del directo y que fuera consciente de lo encerrado que se sentía dentro de los Beatles. Ni corto ni perezoso, Lennon llamó al manager del grupo, Allen Klein y se lo dejó claro: “Me voy de los Beatles, voy a montar un grupo con Eric Clapton y Klaus Voorman. Quiero anunciarlo a la prensa, prepáralo todo”. Klein consiguió disuadirle diciéndole que no anunciara nada hasta que hubiera terminado la negociación que estaba llevando con EMI para renovar su contrato.
John aceptó no decírselo a la prensa, pero nada iba a privarle de decírselo al resto del grupo, y en especial a Paul. El 20 de septiembre de 1969, seis días antes de la edición de “Abbey Road”, John le dijo a Paul en medio de una fuerte discusión: “Ya no soy un Beatle. Quiero el divorcio, cómo lo hice de Cynthia, ¿cabe eso en tu jodida cabeza?”.
Era el final, y aunque Paul pensó que sólo era una de las rabietas de John, decidió darle tiempo mientras él se trasladaba con toda la familia a la granja que había comprado en Escocia decidido a grabar su primer disco en solitario. George y John lo habían hecho, ¿por qué él no? Pero lo de John no era una rabieta, aunque aún quedaba para el final…, porque ningún gran relato acaba sin una gran batalla … Pero eso es otra historia que, podéis seguir en este mismo blog en la sección biografías de grupos.
John y Yoko seguían haciendo de las suyas y, en noviembre de 1969, editan “The Wedding Album“
, otra basura disfrazada de obra experimental. Incluye únicamente dos temas, uno en cada cara de la edición original de vinilo. “John & Yoko”, en la primera cara, es una grabación de John y Yoko llamándose entre sí con distintos rangos vocales; “Amsterdam”, en la segunda cara, está compuesto de entrevistas, conversaciones y sonidos registrados durante la conocida encamada por la paz de la pareja.
No fue hasta enero de 1970 cuando la producción en solitario de John comenzó a dar muestras de su verdadero e indudable talento. Entonces edita un nuevo single y esta vez, al fin, es un tema propio. John escribió “Instant Karma” (enlace) y ese mismo día la grabó junto a Billy Preston (teclados), Klaus Voormann (bajo y piano eléctrico), Alan White (batería), George Harrison (guitarra eléctrica) , y Yoko Ono y Mal Evans (coros). Buena canción de John que alcanzó el número 3 en lista y que fue producida por el archiconocido productor Phil Spector.
Tras la dolorosa separación del grupo en la primavera de 1970, John, animado por Yoko, se trasladó a Los Angeles para conocer al doctor Arthur Janov, un psicoanalista que había escrito «The Primal Scream, Primal Therapy: The Cure for Neurosis», el libro de cabecera de Lennon por aquel entonces. El libro defendía la premisa basada en que las neurosisse basan en dolores reprimidos causados por traumas infantiles. John y Yoko estuvieron siguiendo una terapia diseñada por Jacov durante cuatro meses hasta que, como le ocurriera con el Maharishi, John acabó desencantándose de su nuevo gurú.
No obstante, John aprovechó su retiro para componer y, en septiembre de 1970 y ya en Inglaterra, John y Yoko llamaron a Ringo, Klaus Voorman, Billy Preston y el productor Phil Spector para trabajar en lo que sería su nuevo LP. La idea de Lennon era huir de artificios de estudio -de los que acabó hastiado en su época Beatle- e intentar interpretar y producir el tema en su forma más básica, casi en directo. De esta forma, trabajaba rápido dando instrucciones básicas a los músicos. Ringo recuerda al respecto que «era una especie de jam, se sentaba, nos cantaba la canción y empezábamos a tocar…, era genial. Creo que, además, la simplicidad de la instrumentación le permitió enfocarse en su voz y cantar con mucho más sentimiento».
Las sesiones duraron aproximadamente un mes, bajo la supervisión y la producción de Phil Spector. No obstante el genial productor norteamericano faltó en muchas ocasiones y, en gran medida, fue el propio Lennon quien produjo la mayoría de las canciones de un disco que acabó publicándose el 11 de diciembre de 1970 y un par de semanas después en Estados Unidos. El público lo recibió de forma tibia en Reino Unido (número 11) y sensiblemente mejor en Estados Unidos (número 6), muy lejos de los resultados de los álbumes de debut McCartney y Harrison, números 1 y 2 respectivamente, e incluso por debajo del número 7 conseguido por Ringo.
No obstante, y a pesar de sus escasos réditos comerciales -que provocaron no pocos quebraderos de cabeza al propio Lennon-, el disco es sencillamente fantástico. De una sinceridad conmovedora, nos muestra a un Lennon desnudo, sin complejos y presentando al público sus traumas, miedos y frustraciones. La carrera de John en solitario alterna luces y sombras y resulta bastante irregular, pero quizás estamos ante la más pura y honesta muestra de música genuinamente lennoniana. «John Lennon/Plastic Ono Band» es un gran disco. Quizás no es muy accesible y puede resultar algo desasosegante para quien busque algo más ligero, pero tanto las melodías como los versos de John rayan a gran altura…, posiblemente en el mejor nivel que llegó a mostrar alejado de los Beatles.
Unas fúnebres campanadas sirven de preludio a la primera canción del disco: «Mother«, una verdadera joya con la que Lennon pone sus cartas sobre la mesa. Con sólo la
compañía de un piano y el minimalista acompañamiento de Klaus Voorman al bajo y Ringo a la batería, John convierte en una sobresaliente canción las experiencias vividas bajo la terapia del doctor Janov, destinada a superar los traumas con los que convivía el músico tras la muerte de su madre, Julia. Con versos como «Madre, tu me tuviste, pero yo nunca te tuve», queda poco que decir… La emocionante voz de Lennon, los dramáticos acordes (con el sustain por las nubes) y la fantástica melodía hacen el resto. Una maravilla. Únicamente al alcance de los grandes genios.
La optimista y esperanzadora letra de «Hold On» es una isla dentro en el océano de melancolía que empapa los versos del álbum. Sin ser un festival es, de lejos, la canción más alegre de un disco con el que Lennon parece querer poner punto y final a su jovial y gloriosa etapa juvenil para empezar una nueva fase vital junto a Yoko. De nuevo, una instrumentación minimalista para una muy disfrutable canción. Mucho más caustica resulta «I Found Out«,un agresivo tema en el que Lennon no deja títere con cabeza, desde Jesucristo hasta Paul McCartney pasando por toda la colección de gurús que consideraba que le habían engañado años atrás. Todos reciben su ración. Es un rock sucio y muy eficaz merced a la distorsionada y acertada guitarra de John y la potente base rítmica de Ringo y Voorman.
«Working Class Hero» nos devuelve al Lennon mas folkie. En esta ocasión, John deja de mirar en su interior para escribir una canción muy influenciada por las corrientes de izquierdas de la época. Buen corte acústico en el que la influencia de Dylan es evidente, a pesar de que John lo negara en su momento, («no pienso que suene a Dylan… Pero claro, siempre que toques un tema serio y lo hagas con una guitarra acústica, pueden decirte que suenas como Dylan. Puede haber influencia, supongo, al fin y al cabo nunca me gustaron Judy Collins y Báez y todas esas cosas. Así que la única música folk que conozco es sobre los mineros de Newcastle o la de Dylan… Pero no suena a Dylan»). A pesar de su aparente sencillez estructural, fue una de las canciones que más tiempo le costó grabar, llegando a repetirla docenas de veces. Un clásico. La cara A se cierra con la extraordinaria «Isolation«, una fabulosa balada soul plena de sensibilidad en la que John estás especialmente brillante frente al micrófono. Instrumentación ultra sencilla, producción casi inexistente, una melodía gloriosa… Lennon en estado puro.
El vibrante piano de «Remember» abre la cara B. posiblemente el corte más pop del disco y una canción que John grabó el día de su trigésimo cumpleaños.Es el único tema del disco en el que hay armonías de voces (realizadas por el propio Lennon en pistas diferentes) a las que John había sido tan aficionado pero que en este LP brillan por su ausencia. Otra muy buena canción.
Mejor aún resulta la esencial «Love«, una de las baladas más delicadas de la historia del rock. Una obra maestra de la melodía que, sin duda, supone el momento más tierno del LP y es completamente ajena al espíritu deliciosamente amargo que rodea al disco. En esta ocasión John se encarga de la guitarra y Phil Spector del piano. Joya entre las joyas.
El John más rockero vuelve con «Well Well Well«, de estructura y sonido muy similar a «I Found Out» pero mucho menos notable en todos los sentidos, quizás el tema menos brillante del disco. Un pequeño tachón que se ve completamente corregido por «Look At Me«, otra joyita. Se trata de una de las canciones que el Beatle John escribió durante su estancia con el resto del grupo en la India en 1968, pero que no llegó a acabar en su momento . De hecho, su estilo es muy similar al de «Dear Prudence» que acabó incluida en el «Album Blanco» del cuarteto de Liverpool, el LP que grabaron justo después de regresar de la India.
Palabras mayores.»God«.Una de las más enormes canciones que Lennon grabara nunca y por extensión uno de los mejores temas de la historia. Billy Preston aporta su pericia al piano para dar brillo al combo Lennon (piano), Starr (batería), Voorman (bajo). La voz de John es perfecta, la melodía es maravillosa pero la letra es aún más impresionante. John pone fin al sueño, punto final a los mágicos años 60 y a su glorioso pasado musical cuando, tras renegar de la religión (Jesuscristo, La Biblia, Buda, Gita), personajes históricos (Hitler, Kennedy), ídolos musicales (Elvis, Dylan) afirma «…no creo en los Beatles… sólo creo en mí, en Yoko y en mí. Esa es la realidad. ¿Qué Puedo Decir? El Sueño Termino. Ayer. Yo era el tejedor de sueños, pero ahora he vuelto a nacer. Yo era ea morsa, pero ahora soy sólo John. Así es, queridos amigos, tendrés que seguir adelante por vuestra cuenta. El sueño terminó». Trágico y emocionante. Brutal. Una de las mejores canciones de todos los tiempos. Tras semejante descarga emocional, el disco concluye con «My Mummy’s Dead«, una sencilla grabación casera realizada mientras John sequía la terapia del doctor Janov.
La crítica recibió razonablemte bien el disco en su momento, pero su prestigio y fama incluso han crecido con el tiempo. Junto a «Imagine» es, sin lugar a dudas, el mejor trabajo de John Lennon en solitario. Si bien su ruda producción y su caustica temática pueden resultar duras a orejas acostumbradas a sonidos más radioformuleros, su honesta y brillante propuesta deberían ser suficientes para llegar a oídos sensibles. ARTE con mayúsculas. «Mother», «Working Class Hero», «Isolation», «Love» o la estratosférica «God» son prueba palpable de algo que -entiendo- nadie discute a estas alturas: John Lennon fue uno de los mejores creadores de canciones de toda la historia del rock.
VALORACIÓN GUILLETEK: 9,5/10
Texto: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 10 de agosto de 2014
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violín y varios fragmentos de voz extraídos de la obra «
Tiempo para el segundo single, “
de excelente contrapunto a la deprimente línea melódica de la canción. No obstante, llegados a este punto el disco, aunque excelente en cuanto a lo artístico, se empieza a hacer patente su principal y único defecto: puede resultar monótono y hasta tedioso si no se está preparado. Las canciones funcionan fantásticamente de forma aislada, pero escucharlo de un tirón no es tarea sencilla dada su carga emocional y una casi total ausencia de temas alegres que aligeren la intensidad y el ambiente tristón que inunda el álbum.
. De tono sensiblemente más optimista que su predecesoras, este notable ejercicio de gospel blanco es un muy apropiado cierre para un álbum que ha sido muy bien acogido por gran parte de la crítica británica (Uncut 8/10, Clash 8,5/10, The Independent 4,5/5, Q Magazine 4/5). Entre las reviews escritas encontramos frases como “es uno de los mejores trabajos de Albarn, muy sincero y personal, un glorioso lamento musical” (Q), “fantástica producción la de este álbum, íntimo y reflexivo” (Uncut), “muy bueno, una nueva muestra de su remarcable talento” (Clash Magazine’s), “Albarn cada vez recuerda más a Ray Davies, un gran álbum” (The Independent).
femenina que acaricia una melodía de aires medievales antes de dar paso a una breve sección cantada por Damon que precede a la tercera de las secciones, introducida por una guitarra española que te pone los pelos como obeliscos egipcios antes de dejar a Damon una de las melodías más hermosamente tristes que he escuchado en mi vida. Una de las canciones que más me ha emocionado en los últimos veinte años.
ex-Beatle siempre se ha declarado admirador de Gorillaz y Albarn ha declarado que Gorillaz se basan en gran medida en los que «Paul McCartney hizo con «McCartney II»), el proyecto no fructificó y apenas quedó en un par de actuaciones en las que ambos compartieron escenario con la agrupación africana African Express en 2012 (
En la gala de los Brit de 2012, Blur recibió el premio por su contribución a la música y cerraron el programa con una imponente actuación en vivo de cinco de sus grandes éxitos: “
productor de Think Tank, el único disco de Blur en el que el guitarrista no participó y, sin duda, el más alejado de su ideario sonoro. Y es que, si «The Spining Top» era un notable ejercicio de música acústica, este «A+E» es todo lo contrario. Es francamente sorprendente ver a Graham moverse entre sonidos electrónicos y baterías sintetizadas. Es como si, en su reencuentro con Damon, se hubiera adscrito a la afición música electrónica que tanto practica su compañero. No obstante los sonidos punk y nueva-oleros siguen siendo el motivo principal del disco si bien matizados con algo de electrónica y un ambiente mucho más experimental. La crítica recibió muy bien el disco (9/10 en NME, 4,5/5 en Allmusic) y ciertamente tiene momentos muy disfrutables como la arrolladora»
La edición en formato físico tuvo que esperar a agosto. La crítica destacó las influencias de los Beatles («Hey Jude»), David Bowie («Life On Mars?») y Procol Harum («A Whiter Shade Of Pale») y destacó la belleza de la melodía y la melancolía desprendida de sus versos considerándola «una de las más bonitas canciones que nunca han escrito y sin duda una de las más tristes». Es una canción sencillamente preciosa y emotiva a más no poder. Creo que de julio a noviembre de 2012 aproximadamente no escuché otra cosa y, aún hoy en día, me hipnotiza cada vez que la oigo. Una maravilla. Acompañada de la mucho más floja aunque divertida «
coreado por la multitud mientras el principe Harry ocupaba su puesto. Las enormes pantallas sobre las que se leía el nombre del grupo se abrieron dejando ver el escenario, con réplica del Westway incluida… «Are You Ready?» gritó Damon y entonces, «
mormal), el momento de Graham con «Coffee & TV», antes de llegar a un hermosa interpretación de «Out Of Time» para la que Khyam Allami se unió al grupo.
Hora de subir las revoluciones, la poco conocida «Colin Zeal» del «Modern Life Is Rubbish» abrió las hostilidades, y «Popscene», «Advert» y una incendiaria «
mejores testimonios de la banda en directo. Sin filtros técnicos, ni efectos de posproducción. Imprescindibles.
sorpresa llegó cuando ¡¡¡Noel Gallaguer!!! y presentó a «Damon Albarn, y Graham Coxon, a los que se unirá el gran Paul Weller, así que sentaros, abrid vuestra mente, dejad la mierdas y escuchad la música».
de «

título sería «The Magic Whip». «Hemos hecho un nuevo álbum», dijo Albarn en la rueda de prensa en la que el grupo presentó su nuevo trabajo, «es un álbum muy urbano. Es muy, muy bonito tener algo en nuestras manos de lo que podemos estar orgullosos».
canción, la melancólica y sobresaliente «
Graham enseguida dota de calor orgánico. Una canción estupenda en el que tanto el sonido pop tradicional del grupo como las cadencias más melancólicas de algunos de los proyectos paralelos de Albarn están perfectamente representados. Sin duda una de mis preferidas del álbum. Fantástica. Los arreglos de guitarra de Coxon, como siempre, merecen mención aparte.
lidera y con una bonita melodía. Graham, como es habitual, se sale del mapa con una guitarra que engrandece un tema que da paso a otros de los más brillantes (y van varios) momentos del disco: la fabulosa «
El anunciado reencuentro de la banda fue recibido con alborozo por público y prensa especializada. Los ensayos entre los cuatro miembros del grupo se sucedieron a buen ritmo y, aunque en un principio a todos se les hizo un poco extraño, enseguida reinó la camaradería. «Ya no éramos un grupo, sino cuatro individuos que deciden estar juntos», dijo Alex James. Todos habían madurado, habían cruzado la cuarentena, tenían familia y estaban juntos «porque nos apetecía, no por el dinero», como dijo Damon. La situación más especial era la de Graham, el hijo pródigo, «la tensión desapareció tan pronto como empezamos a tocar…, sonó fantástico desde el principio. Incluso me dijeron que subiera más el volumen de mi ampli… ¡¡me pasé 13 años oyendo «baja eso»!!, fue genial».
Top«. Un estupendo y relajante álbum de folk en el que Graham recupera algunos de los sonidos de su álbum de debut. Los ambientes acústicos dominan por completo un disco en el que Graham pretende narrar la «vida de un hombre desde su nacimiento a su muerte». Está lleno de delicados y deliciosos momentos como «
los grandes éxitos del grupo recopilatorio sino en los temas cruciales en la historia del grupo. Así, de su primer álbum incluyen unicamente «She’s So High» y la estupenda «Sing», del frecuentemente olvidado y notabilísimo Modern Life Is Rubbish incluyen hasta cuatro canciones, «For Tomorrow», «Blue Jeans», «Chemical World», «Advert», además del single del 1993 «Popscene». El exitoso Parklife está representado por «Girls & Boys», «Parklife», «Badhead» y «This Is A Low» y The Great Escape por «He Thought Of Cars», «The Universal» y «Stereotypes». La época «madura» del grupo es la más representada con cuatro canciones del álbum Blur «Beetlebum», «Song 2», «Death Of A Party» y «Strange News From Another Star», otras cuatro de 13, «Coffee & TV», «Bugman», «Tender» y «Trimm Trabb» e incluso tres del polémico «Think Tank», «Out Of Time», «Good Song» y «Battery In Your Leg». La verdad es que se echa de menos algún clásico del grupo como «Sunday Sunday», «Star Shaped», «Tracy Jacks», «End Of A Century», «To The End», «London Loves», «Charmless Man» o «No Distance Left to Run», pero es un muy buen disco.
Railway Museum en Chapel, en el Rough Trade, el O2 Academy, el Goldsmith College de Londres, el Cliffs Pavilion de Southend, el Civic Hall de Wolverhampton, el O2 Academy de Newcastle y el Manchester Evening News de Manchester. El 28 de junio de 2009 cerraron, aclamados por la multitud, el festival de Glastonbury con un show simplemente sobresaliente que, aún hoy en día es considerado el mejor concierto de la historia del celebre festival. Inolvidable concierto de poco más de una hora (
Y, entonces, llegó el gran día: el 2 de julio de 2009. Las 60.000 entradas a la venta se agotaron en dos minutos, por lo que Blur decidió hacer un segundo concierto el día siguiente…, los tickets volvieron a durar un visto y no visto. A las 20:30 horas, son el sol despidiéndose de Londres tras un calurosísimo día, la banda apareció en el escenario con «The Debt Collector» sonando de fondo y Graham atacando sin piedad los riffs arpegiados de «
guitarreo (parece que los conciertos en solitario le hicieron ganar aplomo sobre el escenario). El caso es que la música de Blur, como comentó el NME, apoyada por coristas, sección de viento y teclados parecía haber ganado aplomo con el paso del tiempo, y nada como escuchar el tema que les llevó, junto a su ilustre «Parklife» que ya cumplía quince años por aquel entonces, a la fama definitiva: «
frecuentemente olvidada «
fue. El público definitivamente en el bolsillo. Graham vuelve a salirse, por cierto.
documental «No Distance Left To Run», un fabuloso documental de 104 minutos que recoge la historia del grupo así como numerosas entrevistas con los miembros del grupo. Sin duda el mejor documento gráfico sobre la banda que se ha editado hasta el momento. La versión doméstica, en DVD, se publicó en febrero de 2010 incluyendo un segundo DVD con la actuación en Hyde Park completa. Imprescindible para los fans del grupo.
que «Plastic Beach«, el tercer disco de Gorillaz, fue editado el 8 de marzo de 2010, contando con importantes colaboraciones. El gran Lou Reed aparece en la notable «
Mientras, y antes de que concluyera 2010, el hiperactivo Damon decidió editar bajo el nombre de Gorillaz las canciones que había grabado en su iPad durante la gira que realizaron por América para promocionar «Plastic Beach». El disco, al que tituló «The Fall«, se editó en formato digital el día de navidad y obtuvo muy buenas críticas a pesar de ser un disco mucho menos comercial y obviamente menos pulido que los anteriores. Muchas de las canciones son experimentos bastante oscuros como «
En los meses posteriores a la salida de Graham de Blur y a la edición de «Think Tank», tanto Albarn como Coxon hicieron numerosas declaraciones públicas al respecto. Damon declaró estar muy satisfecho con el último disco del grupo y que a pesar «echar de menos a Graham, no pienso que sea ningún drama. Hoy por hoy la comunicación es más fluida entre tres que entre cuatro. Lo que pasó entre nosotros es que cuando nos citamos en el estudio para grabar Think Tank, Dave, Alex y yo estábamos allí y Graham no… Luego supimos que Graham iba a estar fuera un par de meses…» (recordemos que Coxon había ingresado en una clínica de desintoxicación) «fue una decisión difícil, ¿qué hacíamos, nos íbamos a casa i intentábamos hacer algo en el estudio?, así que decidimos empezar a trabajar y sonaba muy bien… Cuando Graham volvió ya no éramos un grupo de cuatro, así de simple. No hubo grandes peleas ni nada así. Simplemente Blur está por encima de los individuos, nada más».
bajo el título de «Democrazy«. Albarn grabó la mayoría de estos temas en un sencillo cuatro pistas en hoteles durante los descansos de la gira de «Think Tank». El formato elegido para su edición fue un doble EP de vinilo en edición limitada, por lo que no se puede considerar un debut en solitario propiamente dicho, sino más bien una rareza. En él encontramos temas muy en la línea de Gorillaz, como «
que se convierte en el mayor éxito comercial del guitarrista alcanzando un meritorio puesto 19 en listas. La crítica, además, recibió muy bien el álbum hablando de un disco de «onda new wave con locos y geniales solos de guitarra y que, por momentos, suena más Blur que Blur». Es sin duda el disco más accesible de Graham Coxon, en una dirección que ya apuntó en «The Kiss Of Morning», pero con la ayuda de la excelente producción de Street.
(22), el disco -editado en mayo de 2004- huye de cualquier efecto electrónico y muestra una clara vocación revisionista situándose en el extremo contrario a lo que habían hecho sus ex-compañeros de banda en «Think Tank». Mucho de punk melódico y más luces que sombras en un disco que demuestra que Coxon nunca fue sólo un comparsa. «
mediados de 2006 que estaba trabajando con una nueva formación. Se levantaron todo tipo de especulaciones hasta que se supo que Albarn había formado una banda con el ex bajista de The Clash, Paul Simonon, el guitarrista de The Verve, Simon Tong (que sustituyó a Graham en Blur durante la gira de Think Tank), y el veterano batería Tony Allen, creador del afrobeat y descrito por Brian Eno como «el más grande baterista que haya vivido». Al parecer, lo que estaba concebido como un disco en solitario de Damon acabó convirtiéndose en un grupo que editó su primer single, la sobresaliente «
En esta ocasión Albarn sorprende al más pintado, con una ópera moderna en idioma chino. Sí, no me he vuelto loco. Damon formó equipo con el director chino Chen Shi-Zheng y su compañero de Gorillaz Jamie Hewlett (que se ocupó del diseño artístico), para narrar un cuento tradicional chino del siglo XV basado en el viaje espiritual de un mono. Como no podía ser de otra forma dada la naturaleza del proyecto, es un disco muy complejo, de melodías enrevesadas. No se pueden aislar temas sueltos y debe ser escuchado en su totalidad. Sirvan este 

personales Damon estaba absorbido por su nueva aventura con Gorillaz y dedicado a su novia Suzi y la hija de ambos, por su parte, Coxon lanzó varios discos en solitario y había tenido con su pareja Anna Norlander a su primera hija, Pepper, en marzo de 2001.
desintoxicación cuando apenas habían empezado las sesiones de grabación. El grupo simplemente decidió seguir adelante con Damon liderando la grabación y hacíendose prácticamente con el control del sonido de la banda.
indie americano… Ambientes densos y tupidas atmósferas parecen sobreponerse a una melodía que, aunque interesante, queda demasiado relegada como un instrumento más al servicio de la ambientación general. Susto. No obstante, las casi siempre excelentes melodías de Albarn vuelven a cobrar el protagonismo en la fantástica «
digna, no sobrevive a la ausencia de Graham ni resiste la comparación con otros temas similares del grupo editados en el pasado. Un buen tema en cualquier caso que también fue editado como single con escaso éxito en Inglaterra pero alcanzando un meritorio puesto 22 en la, siempre hostil para el grupo, norteamérica.
la canutera «
primer single del nuevo grupo, «
Sit on Blood Tree» su tercer álbum en solitario. Tras el relativo traspiés que supuso el caústico «The Golden D», Graham retoma los sonidos de su primer trabajo en solitario, el notable «The Sky Is To Hight», si bien este disco es mucho más oscuro y siniestro que su bucólico debut. El folk lo-fi vuelve a dominar, y a buen nivel, en temas como «
compilado de lados B y remixes de Gorillaz titulado «G-sides«, sorprende a propios y extraños publicando «Mali Music«en abril 2002. Albarn viajó a Mali en julio de 2000 con novia, hija y poco más equipaje que una guitarra y una melódica. Damon intentó y consiguió alternar con los más prestigiosos músicos contemporáneos de la ciudad. Damon tocó en varios bares y clubs de la
ciudad en actuaciones improvisadas junto a los músicos locales y, entre todos, decidieron que lo que sonaba era suficientemente bueno para convertirse en un disco. El Lp, editado bajo el nombre de «Afel Bocum, Damon Albarn & Friends : Mali Music» tuvo una finalidad benéfica, pues todo lo recaudado con sus ventas fue donado a programas de Oxfram Mali. Los sonidos africanos dominan en el álbum (sirva este «
probablemente su trabajo más accesible hasta esa fecha. Un muy buen disco en el que se filtran influencias de Nick Drake, Elliott Smith, Pavement, Sonic Youth y Nirvana unidas a sonidos mucho más retro en lo que algunos han definido como una «reacción anti-Gorilllaz». Ya desde el comienzo del disco, la excelente «

Era un modesto y pequeño estudio rotulado con el número «13» en el que la banda trabajó durante tres semanas en sesiones de siete horas antes de trasladarse a los Mayfair Studios de Londres donde pasaron otros 15 días.
referencia al estudio en el que se concibió la mayoría del álbum.
Tras un tema de «gospel espacial» y otro de punk futurista, la soberbia «
no podía terminar la letra y se la pasé a Graham. Empezamos a tocarla y nadie entraba en ella. Graham lo intentó más rápido y consiguió el ritmo, él estaba oyendo mucho a Sonic Youth y lo intentamos un poco a su estilo . Entonces cogimos prestado el ritmo y funcionó. Después Graham la cantó y no lo hizo muy bien. Yo le dije: ‘Eso no es suficientemente bueno’. Días más tarde él la cantó de nuevo y yo canté para completar las armonías. Ahí estaba el tema final». La canción es maravillosa en sí, pero acabó de redondearse merced al fabuloso videoclip que dirigieron Hammer & Tongs, sí el de los tetrabricks de leche… Maravilloso single que sólo alcanzó un puesto 11 en listas.
mejor guitarrista que he oído, ese tío es capaz de hacerte llorar con su guitarra», sin embargo en esta canción no le saca el partido que la sobresaliente interpretación de Graham merece…, sólo hace falta oirla
A estas alturas el disco ya se hace largo y llegamos justos de fuerzas, pero es el momento de no desfallecer porque parte de lo mejor que nos ofrece este «13» está al final. La cadenciosa y más que notable «
todo si la relación es tan pública como era la nuestra. Fue poco realista e ingenuo pensar que podíamos atravesar aquella fama y no quedarnos en el centro. Estaba en una mala relación. Mi vida no estaba bien. No estaba en armonía. Fue una gran experiencia pero la verdad es que la cosa se jodió», declaraba el propio Albarn . Como ya hiciera en otros tiempos, se refugió en la bebida («El único momento en el cual yo me sentía seguro era encima de un escenario o cuando estaba realmente borracho. Beber se convirtió en un estilo de vida. Era una forma más llevadera para estar. Suena ridículo pero no sentía que fuese a vivir mucho tiempo, sentía que podía morir en cualquier instante«). Si bien, también encontró una gran fuente de inspiración en su desazón y empezó a escribir canciones de forma compulsiva («Pasé por una fase en la cual pensaba que tenía que justificar mis sentimientos, con todo lo que yo había invertido en esa relación. Como músico, la salida habitual es la música»). La actividad de Damon fue frenética, componiendo música para el que debería ser el próximo disco del grupo y , sobre todo, colaborando con terceros: empezó a trabajar con Michael Nyman en la banda sonora de la película «Ravenous» de Antonia Bird (que se acabaría editando en septiembre de 1999), e incluso
Graham bebía de forma desatada e iba mucho a su bola por aquel entonces. En agosto de 1998 editó su disco The Sky Is Too High, en el que había estado trabajando desde meses atrás. Curiosamente, se trata de un sencillo y disfrutable álbum en el que predominan los sonidos acústicos folk en lugar de los sonidos del lo-fi indie americano tan defendidos por el guitarrista, hasta el punto que recuerda más a los primeros trabajos de Elliott Smith que a los de Pavement. Hay momentos para el noise («
Suzi Winstanley con la que ,unos meses después, en octubre de 1999, acabaría teniendo una hija, Missy Albarn. Un
mes antes del nacimento de su hija, Damon vería como se editaba «Ravenous», banda sonoro de la película del mismo título y que el líder de Blur firmó junto al minimalista músico clásico Michael Nyman.
Golden D» resulta francamente decepcionante. Absolutamente arrojado en brazos del rock independiente americano, suena potente y descarnado pero va justito de inspiración. Lo mejor del álbum es la versión del «
grupo, intenta seguir exprimiendo el grupo lanzando el primer recopilatorio del grupo, «Blur: The Best Of» incluyendo 17 de los 23 singles que el grupo había editado hasta el momento -«There’s No Other Way» y «She’s So High» (de Leisure); «For Tomorrow» (de Modern Life Is Rubbish) «Parklife», «End of a Century», «Girls & Boys», «This Is a Low» y «To the End» (de Parklife); «The Universal», «Charmless Man» y «Country House» (de The Great Escape); «Beetlebum», «Song 2» y «On Your Own» (de Blur); «Coffee & TV», «No Distance Left to Run» y «Tender» (de 13)- más un nuevo tema compuesto para la ocasión. «