Paul McCartney (Wings): «Red Rose Speedway» (1973) (7/10)

Big Barn Bed
My Love
Get On The Right Thing
One More Kiss
Little Lamb Dragonfly
Single Pigeon
When The Night
Loup (1st Indian On The Moon)
Medley: Hold Me Tight/Lazy Dynamite/Hands Of Love/Power Cut

Todas las canciones compuestas por Paul McCartney

Producido por Paul McCartney

Espoleado por las críticas hacia su nuevo proyecto musical, el grupo Wings, Paul McCartney no sólo no se achantó sino que decidió sacar al grupo de gira (para lo que añadieron a un nuevo guitarrista solista a la formación, Henry McCullough) y emprender la aventura de grabar un disco doble. Paul y los Wings compatibilizaron los shows con sesiones de grabación  entre marzo y octubre de 1972. McCarney tenía claro que, tras las críticas sufridas por «Wild Life» y los singles del grupo editados durante 1972 (las polémicas «Give Ireland Back to the Irish» y «Hi Hi Hi» y la estúpida «Mary Had A Little Lamb«), tenía que esmerarse en su siguiente trabajo discográfico si quería que Wings fuese tomado en serio.

De esta forma, Paul, Linda, Denny Laine, Henry McCullough y Denny Seiwell, ensayaron y ensamblaron una treintena de canciones que debería componer su futuro doble LP. El 13 de diciembre de 1972, Paul entregó a la discográfica un doble acetato con la que debería ser la configuración final del disco, a saber: CARA A: «Big Barn Bed», «My Love», «When The Night» y «Single Pigeon»; CARA B: «Tragedy», «Mama’s Little Girl», «Loup (1st Indian On The Moon)» y «I Would Only Smile»; CARA C: «Country Dreamer», «Night Out», «One More Kiss» y  «Jazz Street»; CARA B: «I Lie Around», «Little Lamb Dragonfly», «Get On The Right Thing», «1882 (live)» y «The Mess I’m In (Live)». Fuera de esta selección de 17 canciones quedaron otras como: «Seaside Woman«, escrita y cantada por Linda McCartney , la estupenda «Soily«, que acabó viendo la luz en el álbum de 1976 «Wings Over America», «Best Friend» y «Thank You Darling«.

Sin embargo, aunque la banda estaba muy contenta con el álbum doble, EMI -la discográfica de Paul- consideró el álbum poco comercial y solicitó a Paul que hiciera una selección de canciones reduciéndolo a un sólo LP. Así, salieron del tracklist  la balada «Tragedy«, la excelente «Mama’s Little Girl«, la composición de Laine «I Would Only Smile«, las folkies «Country Dreamer» y «I Lie Around» -que acabaron siendo usadas como caras B de futuros singles- y, las rockeras «Night Out«, «1882!» y «The Mess» (editada luego como cara B) y la joya instrumental «Jazz Street«. La supresión de estos temas algunos, como «Mama’s Little Girl» o «Jazz Street» de calidad superior a la mayoría de las incluídas en la selección final, hizo que el disco perdiera varios enteros. Sobre esto Henry McCullough comentó: «Estaba deslumbrado por el disco doble, era genial, escuchabas a otro McCartney, muy distinto y, para mí, mucho mejor. Pensé, ¡Genial!, al fin está haciendo cosas que le van a gustar a mis amigos. Era buen rock. Pero no vio la luz», en un sentido similar se llegó a manifestar Denny Laine: «El doble era muy bueno, como álbum sencillo le falta algo».

Sea como fuere, el disco acabó editándose en abril de 1973 como LP sencillo… y consiguió un rutilante número 1 en Estados Unidos y un número 5 en Inglaterra. Paul y sus Wings lo habían conseguido. Este gran éxito de ventas se debió en gran medida a la edición y enorme éxito del single «My Love» (número 1).

El disco arranca con «Big Barn Bed«, el primero de los tres cortes procedentes de las sesiones de grabación de RAM que se incluyen en el disco.  Se trata de un medio tiempo de lejanos tintes rockeros que sirve de aperitivo para la sublime «My Love«, un azucarado pastelón de canción que es tan sensiblero como absolutamente brillante en lo musical.

«Get On The Right Thing«, otro tema procedente de las sesiones de RAM,  quiebra la peligrosa tendencia hacia el AOR con la que hasta el momento amenazaba el álbum. Buen tema, si bien lejos de la fantástica «One More Kiss«, una excelente canción en tonos country que eleva la puntuación del disco varios enteros. Una joyita rara vez destacada.

La cara A del disco termina con «Little Lamb Dragonfly«, una enorme canción dividida en tres secciones diferenciadas  que también procede de las sesiones de RAM. Original y emocionante

La CARA B no puede empezar mejor con «Single Pigeon«, una fantástica melodía apoyada por uno de esos clásicos fraseos de piano made in McCartney que está a punto de naufragar a causa de un estribillo que no está a la altura de las sobresalientes estrofas. Fantástica en cualquier caso. «When The Night» mantiene el buen nivel general aunque acaba haciéndose ligeramente repetitiva hasta llegar a la parte final, lo mejor de la canción. En «Loup (1st Indian On The Moon)«, los Wings se visten de Pink Floyd es una especie de jam session surrealista en la que lo que más destaca es el sonido del bajo Rickenbaker de Paul. Entretenida.

Aforntamos el final del LP con un medley de cuatro canciones  y más de 11 minutos de duración: «Hold Me Tight/Lazy Dynamite/Hands Of Love/Power Cut«. Dicho medley fue añadido al final, una vez se descartó la posibilidad de que el álbum fuese doble. Arranca con «Hold Me Tight» un fantástico corte con reminescencias de «Abbey Road» que se fusiona con naturalidad con «Lazy Dinamite» que, siendo un buen tema, se hace muy largo antes de llegar a la festiva «Hands Of Love» y terminar con la intensa «Power Cut».

Un buen disco de McCartney, quizás falto de mayor consistencia. Tiene algunas muy buenas canciones («My Love», «One More Kiss», «Single Pigeon», «Little Lamb Dragonfly») pero la mayoría del resto, sin ser ni mucho menos malas canciones, no mantiene el nivel. Sorprende que fueran descartadas canciones como  «Best Friend«, «Mama’s Little Girl«, «Jazz Street«, «Night Out» o «The Mess» en favor de otras como «When The Night» o «Get On The Right Thing». Podría haber sido un gran disco, pero se quedó en el notable. Como el propio McCartney reconoció: «Nos quedamos a medio camino, se nota que aún no teníamos la confianza ni el sonido que necesitábamos».

VALORACIÓN GUILLETEK: 7 / 10

Paul McCartney (Wings). «Wild Life» (1971) ( 5/10 )

Mumbo
Bip Bop
Love Is Strange
Wild Life
Some People Never Know
I Am Your Singer
Bip Bop Link
Tomorrow
Dear Friend
Mumbo Link

Producido por Paul y Linda McCartney

Paul McCartney dio un repentino e inesperado giro a su carrera a finales de 1971. Ansioso de volver a formar parte de una banda reclutó, además de a su esposa Linda, al guitarrista y ex -líder de Moody Blues Denny Laine y al batería Denny Seiwell, con el que ya había colaborado en «RAM. Retomando la idea del malogrado proyecto «Get Back», Paul quería ensayar material nuevo en el estudio y tocarlo en directo. McCartney se inspiró en el trabajo de 1970 de Bob Dylan «New Morning», teóricamente ensayado y grabado en 5 días. «Quería que fuera muy espontáneo, no quería ser muy cuidadoso», declaró el propio Paul. Con un sonido rudo y ausente de cualquier preciosismo McCartney y sus Wings intentaron capturar la vitalidad y la frescura de una grabación en directo, grabando todo en vivo en el estudio y realizando muy pocas tomas de cada canción.

Desde luego, McCartney consiguió su propósito y el disco suena fresco y espontáneo…, no obstante, tiene un gran problema:  es francamente malo. Editado en 1971, la crítica no tuvo piedad con el LP (Rollingstone habló de «un trabajo de segunda categoría») a pesar de obtener un relativo éxito comercial (número 10 en USA y 11 en UK). Es, sin lugar a mucho debate, el peor disco en la carrera del genio de Liverpool. «A la crítica no le gustó nada «Wild Life» cuando salió y, la verda, me hicieron pensar que realmente era una basura de disco…, pero lo escuché un par de años después y me gustó. Ok, no es una joya pero es algo distinto…, y no funcionó tan mal…, parece que a alguna gente le gustó», decía McCartney años después. El caso es que es muy malo.

El LP arranca con «Mumbo«, uno de los mejores cortes del disco. Potente rock de letra horripilante que nos presenta a un grupo con ganas de pisar fuerte. No obstante la buena carta de presentación queda destruida en mil pedazos tras escuchar la infantil «Bip Bop» y la horrible versión del «Love Is Strange» de Mickey & Silvia en formato reggae.

Las cosas mejoran algo, y bastante, con la oscura «Wild Life«, en la que lo que más destaca es la estupenda voz de Paul  y lo que menos su ñoña letra pro-ecologista. Una notable canción para cerrar la cara A.

Tras una cara A absolutamente decepcionante con apenas dos buenos momentos, «Some People Never Know«, la bonita melodía con la que McCartney nos obsequia para abrir la cara B, nos hace albergar esperanzas…, incluso a pesar de la lamentable segunda voz interpretada por Linda, pero la insulsa «I Am Your Singer» nos devuelve a la realidad.

Cuando ya nos disponemos a levantar la aguja del tocadiscos «Tomorrow» nos recuerda vagamente al gran compositor de baladas que siempre fue Paul McCartney y la soberbia «Dear Friend» -intento musical de reconciliación con John Lennon tras las puyas que ambos se lanzaron a través de sus LP’s «Ram» e «Imagine»- nos recuerda que este hombre, a pesar de haber firmado un disco lamentable, aún tenía mucho que ofrecer al mundo.

VALORACIÓN GUILLETEK: 5 / 10


SMITH, Elliott. «Figure 8» (2000). ( 9/10 )

01  Son Of Sam
02  Somebody That I Used To Know
03  Junk Bond Trader
04  Everything Reminds Me Of Her
05  Everything Means Nothing To Me
06  L.A.
07  In The Lost And Found (Honky Bach)/The Roost
08  Stupidity Tries
09  Easy Way Out
10  Wouldn’t Mama Be Proud
11  Color Bars
12  Happiness/The Gondola Man
13  Pretty Mary K
14  I Better Be Quiet Now
15  Can’t Make A Sound
16  Bye
Producido por Rob Schnapf, Tom Rothrock y Elliott Smith

Con un buen puñado de canciones compuestas, Elliott grabó el disco a caballo entre los Sunset Sound Studios de Hollywood, los Sonora Studios en Los Angeles, los Capitol Studios de Hollywood y -cumpliendo un anhelado sueño del músico- en los Abbey Road Studios de Londres, el estudio de sus idolatrados Beatles. «Figure 8« salió  al mercado el 18 de abril del año 2000 mostrando, tanto en su portada como en  las fotos promocionales del álbum, a un Smith aseado y con buen aspecto. Elliott deja atrás su imagen de outsider en busca de una estética mucho más convencional… Y, en cierto modo, es lo mismo que le ocurre al disco, sin duda el más accesible de toda su carrera. Claramente enmarcable en lo mejor del power-pop, «Figure 8» pierde parte de de la melancolía y oscuridad que caracterizaban sus obras anteriores a cambio de ofrecernos  un «caleidoscopio de sonidos e instrumentos deliciosamente inteligente» tal y como dijo NME.

La música de Smith es perfectamente reconocible en este álbum, más luminoso y menos triste, sí, pero igualmente emotivo y extraordinariamente sensible. Es su disco más ambicioso y también el más lujoso, quizás provocando que sea  menos personal, aunque igualmente brillante en lo artístico. Si lo comparamos con sus primeros trabajos, es mucho más ornamentado en lo instrumental y líricamente menos duro, menos directo y con un estilo poético mucho más impresionista

El álbum cosechó, en general, buenas críticas y alcanzó el puesto 99 en la lista de ventas. Elogiado por sus complejos arreglos, se dijo de él que «Es el mejor disco de Elliott Smith hasta el momento y eso es mucho decir» (NME) y «este disco representa la progresión de un gran músico» (Spin). No obstante también fue el primero de sus trabajos en recibir críticas no unánimemente favorables.  AllMusic escribió: «Aunque es un disco bastante impresionante, está lejos de ser la obra maestra que parece pretender ser»; Pitchfork opinó, «no es tan bueno como XO o Either/Or,  aunque este tipo aún merece la pena».

Smith vuleve a hacerse cargo de todos los intrumentos y todas las voces en la mayoría de los temas del álbum, si bien, en esta ocasión cuenta con la colaboración de sus amigos Sam Coomes y Jon Brion, así como el reputado batería de sesión (Elvis Costello, Tom Waits) Pete Thomas.

El disco arranca con la prodigiosa «Son of Sam«, un tema simplemente perfecto que, desde su sobresaliente intro (con el piano que Paul McCartney para “Penny Lanne» en 1967) a su emotivo pasaje instrumental intermedio nos traslada a un mundo en el que la melodía es la reina indiscutible. Una brillante canción que, en contra de lo que se dijo , no está dedicada al asesino en serie David Berkowitz (conocido como «El Hijo de Sam» y que mató a seis personas entre 1976 y 1977).  El tema fue editado como single, acompañado de su correspondiente videoclip, pero no tuvo demasiada repercusión.

«Te vi lidiar con un día agonizante y tirar el pasado vivido lejos. Así que puedes estar segura de que tienes todo controlado, no eres más que alguien a quien yo solía conocer» canta Elliott en «Somebody That I Used To Know«, un tema heredero de los Beatles del White Album y mucho más cercano al tradicional sonido de Smith. Una canción fabulosa de principio a fin. «Junk Bond Trader» es otro fantástico tema que cuenta con el habitual batería de Elvis Costello, Pete Thomas, y con versos como «Tu mundo no es más ancho que el odio que le tienes a él. Investigando una pequeña realidad aburrida, como una droga que tomas con demasiada frecuencia«, que  muestran que el nivel lírico de Smith está a la misma estatura que su estratosférico talento musical.

Con «Everything Reminds Me Of Her» volvemos al bucólico sonido acústico tradicional del de Portland, con una canción impregnada de la melancolía por la pérdida del amor perdido y que sirve de perfecto preparatorio para la sublime «Everything Means Nothing To Me«, uno de los momentos álgidos del disco. Sus primorosos arreglos de cuerdas, su deliciosa construcción musical y su alto grado de emotividad la convierten en uno de esos temas a los que recurrentemente volver cuando se necesita una dosis de belleza. Mención aparte merece su letra de la que me niego a tocar un solo verso: » Alguien encontró al futuro como una estatua en una fuente, firme como un soldado, mirando hacia atrás a un charco de agua que desea que un pájaro cantor azul, melancólico, se mantenga en su hombro cantando sobre todas las cosas. Todo significa nada para mí. Escogí la canción y encontré mi retrato en el papel y su reflejo en el agua mostraba un hombre de hierro aún intentando saludar a la gente de una época en la que él era todo lo que debía ser. Todo significa nada para mí». Inconmensurable canción en la que vuelve a tener mucho protagonismo el piano Beatle de 1967.

«L.A.» nos devuelve al nuevo Elliott eléctrico cantando sobre su nueva ciudad de residencia, mientras en «In The Lost And Found (Honky Bach)/The Roost» vuelve a hacer uso del piano de McCartney para volver a regalarnos otro temazo que supura influencias de los 4-fab por los cuatro costados y acaba fusionándose con la evocadora «The Roost».

Tiempo para otro de los momentazos de disco, «Stupidity Tries«, una enorme canción en la que Elliott se disfraza del Lennon de principios de los 70 para construir un monumento al gusto. Decir que es una buena canción es quedarse muy corto, es una obra de arte sólo al alcance de un auténtico genio…, un genio que también puede escribir preciosidades minimalistas como «Easy Way Out» que definitivamente, y tras nueve canciones, nos deja a las claras que estamos ante un disco estupendo

«Wouldn’t Mama Be Proud» es una versión eléctrica de un tema que Elliott ya tocaba en sus conciertos hacía un año. Otra buena canción, aunque no tanto como «Color Bars«, otra joyita oculta interpretada y arreglada con la exquisitez exhibida a lo largo de todo el disco. «Happiness/The Gondola Man» es otro de los highlights del disco. Un tema pop absolutamente redondo que fue editado como single y que cuenta con Jon Brion a los coros. Otra maravilla…, y van 12.
La recta final arranca con  otros dos temazos: «Pretty Mary K» y la preciosa e impresionante «I Better Be Quiet Now«, y concluye con «Can’t Make A Sound» («Me he convertido en una película muda y el héroe asesinó al payaso sin poder hacer un sólo sonido. Nadie sabe lo que él anda haciendo, sigue desperdiciando el tiempo sin poder hacer un sólo sonido») y el minimalismo instrumental de «Bye«.

Y así concluye el disco más accesible de la carrera de Smith. Independientemente de su potencial comercial, es un disco extraordinariamente bueno y que, tras «Either/Or» y «XO», suponen la absoluta confirmación de Elliott Smith como uno de los mejores creadores de canciones de los últimos tiempos.

VALORACIÓN GUILLETEK: 9/10

McCARTNEY, Paul. «RAM» (1971). (9,5/10)

Too Many People
3 Legs
Ram On
Dear Boy
Uncle Albert/Admiral Halsey
Smile Away
Heart Of The Country
Monkberry Moon Delight
Eat At Home
Long Haired Lady
Ram On
The Back Seat Of My Car

Producido por Paul y Linda McCartney

En mayo de 1971, Paul  McCartney editó su segundo disco en solitario: “RAM”. Tras «McCartney», publicado el año anterior y  merecedor de duras críticas por su austera producción a pesar de su éxito comercial, Paul contó con numerosos músicos de sesión para afrontar este álbum. Así, aunque McCartney se encargó de las voces, bajo, piano, teclados, ukelele y varias guitarras, contó con los guitarristas Dave Spinoza y Hugh McCracken y con el baterista Denny Seiwell, y utilizó los estudios A&R de Nueva York en busca de un sonido mucho más «profesional».

Paul decidió que su esposa, Linda, participara activamente en el álbum al punto que aparece acreditada y hace los coros en varias canciones McCartney, siendo éste uno de los hechos que más polémica causó en su momento entre los críticos del álbum… Porque «Ram» recibió algunas críticas durísimas. Rollingstone llegó a hablar de un disco que «representa la descomposición del rock de los sesenta. Es inconsecuente e irrelevante. Está claro que McCartney necesita un compañero musical al lado, y no puede ser Linda». Curiosamente en 2012 esta misma publicación dijo «es una obra maestra que quizás no entendimos en su momento». Y es que lo que le ocurrió a Rollingstone le ocurrió a gran parte de la crítica, el disco fue tan machacado en los 70 («Insustancial y moñas» según Playboy, «Mediocre» para NME), como elogiado 20 años después («Gran disco con enormes melodías», Allmusic; «brillante y fascinante», Uncut).

Incluso los ex-compañeros de Paul fueron muy duros con el LP. Ringo dijo «me hace sentir triste escuchar los discos de Paul. Sé que es un gran artista, creativo e inteligente, pero escuchas RAM y no hay ni una canción que merezca la pena…, desaprovecha su talento» y John no dudo en decir «¿RAM?, es una mierda. «McCartney» no era gran cosa pero por lo menos había alguna buena canción, como «Junk». «Three Legs» y los principios de «Ram On» y «Uncle Albert» no están mal pero toda esa basura a lo opera-pop…»

¿Por qué tanta animadversión ante un LP que, como veremos, es realmente fantástico? No nos olvidemos de que Paul fue proclamado oficialmente el «culpable de la separación de los Beatles» y que, en este momento, se encontraba en litigios legales contra George, John y Ringo por la disolución de sus negocios comunes. «Ram» no recibió críticas justas, estaban criticando a Paul McCartney, no a su obra. Una vez la imagen pública de Paul mejoró, el disco comenzó a valorarse.

Centrándonos en lo musical, el disco se abre con la polémica «Too Many People«, un excelente medio tiempo que no pasaría a la historia por su indudable valía melódica sino por sus mensajes velados hacia John. Y es que , aunque Paul McCartney y John Lennon fueron como hermanos durante casi 15 años,  a partir de 1970 su relación fue espectacularmente hostil. La tensión llegó al gran público cuando ambos músicos empezaron a lanzarse dardos desde sus canciones. En este aspecto fue Paul el primero en golpear  con su disco “Ram” (en cuya contraportada se pueden ver dos escarabajos –beetles- en actitud de darse por culo-).  La primera de las canciones con mensaje es esta Too Many People”. Paul arranca criticando la pose de John y Yoko (“Demasiada gente haciéndose el “underground, demasiada gente predicando sermones. No les dejes que te digan lo que quieres ser, es una locura, yo no lo hago), para luego recriminar a John no haber aprovechado la suerte de estar en los Beatles y renegar de ellos  (“Ese fue tu primer fallo, cogiste tu golpe de suerte y lo partiste en dos). Lennon contestaría con la mordaz «How Do You Sleep», pero eso es otra historia.

El buen nivel se mantiene con el blues «3 Legs«, un estupendo tema fabulosamente interpretado, y la extraordinaria y campestre «Ram On«, en la que Paul se encarga de todos los instrumentos. Uno de los momentos del disco llega con «Dear Boy«, una joya pop que no desmerece en nada la obra de Paul con los Beatles. Tan hermosa como inteligentemente arreglada, recibe claras influencias de los Beach Boys en cuanto a los arreglos vocales (Paul profesa absoluta admiración por el líder de los Beach Boys, Brian Wilson). Una canción 10.

«Uncle Albert/Admiral Halsey» es el single del álbum y alcanzó el número 1 en las listas, además de suponerle un premio Grammy. Inspirada «opera-pop» de Paul en la que destacan especialmente sus extraordinariamente melódicos primeros dos minutos. Supuso la primera colaboración post-beatle entre Paul y George Martin, que escribió el arreglo para la canción que, en la grabación, interpretó la Filarmónica de Londres. Tras un inicio de álbum muy sosegado y alejado del rock, la cara A se cierra con «Smile Away«,  la primera subida de decibelios del disco. Un tema correcto, nada más, con una estúpida letra. Posiblemente, lo peor del LP.

La cara B se abre con la jazzy e inspirada «Heart Of The Country«, una de mis debilidades y una canción brillante que nos retrotrae a los tiempos del «Álbum Blanco» de los Beatles. El sosegado aire country-jazz de la cancion sirve de perfecto preludio a la bizarra «Monkberry Moon Delight«, una interesante y extraña canción, con una aún más extraña letra, en la que Paul literalmente se desgañita sacando un tremendo provecho a sus versátiles cuerdas vocales y que fue versionada con éxito en 1979 por Screamin’ Jay Hawkins.

«Eat At Home» es el tema más comercial del LP y todo un homenaje musical de Paul a su ídolo Buddy Holly en el que Paul juguetea con metáforas sexuales. Buen tema. «Long Haired Lady» es un nuevo «tema río» de Paul que, si bien queda lejos de «Uncle Albert/Admiral Halsey» y tiene momentos que pueden resultar tediosos, tiene pasajes francamente interesantes.

Y llegamos al final, la magnífica «The Back Seat Of My Car«, un tema sencillamente prodigioso que Paul ya ofreció sin éxito a los Beatles en su última época. Los arreglos, la instrumentación, la voz de Paul y su estupendo coro final («Ooooh We believe that we can’t be wrong»)…, todo es magistral. Una canción para la historia, que sirve de colofón a un magnífico álbum injustamente denostado por la crítica (no por el publico que lo aupó al número 1), y al que el tiempo le ha dado la razón. Uno de los mejores álbumes de los 70.

VALORACIÓN GUILLETEK: 9,5 / 10.

PAUL McCARTNEY. «McCartney» (1970) (6,5 / 10)

The Lovely Linda
That Would Be Something
Valentine Day
Every Night
Hot As Sun/Glasses
Junk
Man We Was Lonely
Oo You
Momma Miss America
Teddy Boy
Singalong Junk
Maybe I’m Amazed
Kreen-Akrore

Producido por Paul McCartney

En medio de su conflicto con el resto de los Beatles, McCartney, poco después de la edición de Abbey Road, decidió emprender la aventura de grabar un álbum en solitario siguiendo la tónica inaugurada por John Lennon y George Harrison. Paul había decidido crear un álbum nuevo en el que él tocaría todos los instrumentos y con una producción absolutamente austera. Las grabaciones se desarrollaron en una sencillo cuatro pistas (de marca Studer) entre finales de 1969 y marzo de 1970 en casa de Paul, los Morgan Studios y  los estudios de Abbey Road (para lo que Paul tuvo que utilizar el seudónimo de «Billy Martin» para no levantar sospechas).

La edición del LP llevó consigo una amarga polémica ya que supuso un conflicto de intereses entre McCartney  y la estrategia comercial del nuevo manager de los Beatles, Allen Klein, y que terminó, el 10 de abril de 1970, con Paul McCartney anunciando a la prensa que deja la banda alegando “diferencias personales, comerciales y musicales”. Finalmente “McCartney”, el primer disco en solitario de Paul, se editó el 20 de abril de 1970.

El disco se abre con la inocente «The Lovely Linda«, una sencillísima y encantadora canción campestre de 40 segundos con guitarra, bajo, voz y percusión manual que da paso a la interesante «That Would Be Something«, un buen country rock que recibió los elogios del propio George Harrison y que hace pensar que Paul está calentando motores para ofrecernos algo realmente grande… Sin embargo, lo que recibimos es  «Valentine Day» que, sin ser terrible, es un instrumental bastante mediocre que apenas el buen hacer de McCartney a la guitarra consigue salvar.

El primer momento en el que reconocemos al verdadero Paul McCartney es con «Every Night«, un bonito medio tiempo pop que, aunque alejado de sus mejores obras, sí permite reconocer al gran autor de canciones que llevaba ocho años asombrando al mundo. Ahora sí, nos relajamos seguros de que es un disco de un ex-beatle, seguro que ahora viene lo mejor… Pero nos encontramos con «Hot As Sun/Glasses«, otro instrumental absolutamente anodino, mucho mejor que «Valentine Day» pero demasiado ligero e  impropio del Paul McCartney que apenas 10 días antes era un beatle. Todo lo contrario que le ocurre a la maravillosa «Junk«, un descarte del Álbum Blanco que supone, hasta el momento lo mejor del LP.

De momento, tenemos una cal y una de arena, así que después de la fantástica «Junk» toca bajón, y así es. «Man We Was Lonely» tiene uno de los peores estribillos que McCartney escribiera nunca y apenas las acertadas estrofas consiguen salvarla del desastre total. Mala forma de acabar una Cara «A» ciertamente decepcionante que sólo contiene una gran canción («Junk») acompañada de un par de temas notables («That Would Be Something» y «Every Night«).

Cuando ya estamos a punto de rendirnos, Paul nos sorprende con la vibrante «Oo You«. ¡Esto sí! Excelente rock riffero de Paul que nos devuelve una confianza que el instrumental «Momma Miss America« consigue mantener, merced a una excelente línea de bajo y a una buena guitarra solista. «Teddy Boy» es un nuevo descarte beatle y, tras oírla, no es difícil entender porque su monótona melodía no pasó el estricto filtro de los de Liverpool. Eso sí, la línea de bajo es magistral. «Singalong Junk«, la siguiente canción, es una revisión instrumental de «Junk» si bien mucho más arreglada y con un acabado exquisito.

Hasta aquí el disco tiene más sombras que luces, ninguna canción es mala , todo sea dicho, pero estamos hablando de Paul McCartney, el escritor de «Yesterday», «Hey Jude» o «Eleanor Rigby» y el autor principal de «Sgt. Pepper’s» o «Abbey Road»… ¿se le había acabado el talento? Pero entonces suenan unos acordes de piano cuyo volumen se va elevando lentamente… «Maybe I’m Amazed«. Absolutamente brillante de principio a fin y una de las mejores canciones de la historia de la música. Para mí, sin duda, la balada rock definitiva. Todo en ella es perfecto: Paul canta como nunca, la ejecución instrumental es soberbia (la solista es de estudio), la melodía es sencillamente inmejorable y, por si fuera poco, la letra -a menudo el punto flojo de Paul- raya también a gran altura Sencillamente impresionante. El disco acaba con «Kreen-Akrore«, un extraño y rítmico instrumental con un gran solo de guitarra al final, pero da igual… No puedes quitarte «Maybe I’m Amazed» de la cabeza.

El LP, a pesar de su excesivo sonido casero y su total ausencia de producción llegó al número 1 en Estados Unidos y al 2 en Inglaterra (frenado por el fabuloso “Bridge Over Troubled Waters” de Simon and Garfunkel”). A pesar de su éxito la prensa especializada lo calificó como “muy casero e integrado por canciones a medio escribir”. La reacción del resto de Beatles fue dispar, mientras George afirmaba que “«Maybe I’m Amazed» y «That Would Be Something» son geniales”, John criticaba su falta de calidad sobre todo sabiendo lo perfeccionista que siempre había sido Paul.

Hay varias formas de juzgar este «McCartney». Si no tenemos en cuenta quien es su autor, sería un disco bastante decente, pero sabiéndolo, hay que ser más exigente en la crítica. Sin «Maybe I’m Amazed» tendría un aprobado raspado pero, repito, creo que es una de las mejores canciones de todos los tiempos y eso ha de hacer subir necesariamente su calificación.

VALORACIÓN GUILLETEK: 6,5 / 10

The Beatles. Capítulo 24 (2010- Actualidad). El final…por ahora…

La nueva década se inaugura en enero de 2010 con el álbum de Ringo «Y Not«. Por primera vez en su carrera Ringo ocupa el puesto de productor en este álbum que cuenta con la colaboración de Joe Walsh, Joss Stone, Van Dyke Parks, Ben Harper y Richard Marx. Paul aparece al bajo y los coros en  la estupenda «Walk With You«, escrita por el propio Ringo y el que fuera colaborador de Brian Wilson Van Dyke Parks, y en «Peace Dream«. El disco tuvo un paso discreto por las listas, aunque debutó en el puesto 58 de la lista estadounidense, lo que supone la posición más alta para un álbum de Ringo desde 1976.

El 2 de junio de 2010, Paul fue condecorado por el presidente estadounidense Barack Obama con el premio Gershwin por su contribución a la música popular.  McCartney confesó sentirse muy alagado por el galardón: «Para un niño británico que creció en Liverpool, la Casa Blanca es algo bastante especial… La verdad es que estoy un poco nervioso por tener que actuar a pocos metros de Obama. Soy un gran fan suyo. Es un gran tipo, así que déjenlo en paz. Está haciendo un gran trabajo». Como parte del acto, McCartney ofreció un concierto en la Casa Blanca en el que interpretó «Got To Get You Into My Life«, luego el gran Stevie Wonder tocó una estupenda versión de «We Can Work It Out«, Jack White (White Stripes) «Mother Nature’s Son» fusionado con «That Would Be Something», Faith Hill  destrozó «The Long And Winding Road«,  los Jonas Brothers defendieron con dignidad «Drive My Car«, Herbie Hancock y Corinne Bailey Rae revisaron de forma maravillosa «Blackbird» en formato jazz, Elvis Costello se sale con «Penny Lane«, Emmylou Harris interpretó «For No One» en clave country,  el pianista Lang Lang tocó la pieza clásica de Paul «Celebration«, Dave Grohl clavó «Band On The Run«. Finalmente Paul volvió al escenario con Stevie Wonder y juntos cantaron «Ebony And Ivory«. Una vez solo, Paul dedicó «Michelle» a Michelle Obama y luego se sacó de la manga «Eleanor Rigby«, «Let It Be» y un «Hey Jude» al que se unieron todos los participantes…, incluida la familia Obama que no dudó en subirse al escenario.

En Octubre 2010, se editan dos nuevos recopilatorios de John Lennon. El primero de ellos, «Gimme Some Truth«, es una caja recopilatoria de cuatro CD’s ordenados por temáticas. El primer disco -«Working Class Hero»- contiene canciones de temática socio-política, el segundo -«Woman»-, el tercero -«Borrowed Time»- sobre filosofía vital y experiencias, mientras el cuarto -«Roots»- es puro rock’n’roll. Mucho más comercial y sintético resulta el compilatorio «Power to the People: The Hits«, también editado en octubre de 2010. En realidad se trata de una recopilación de las mejores canciones incluidas en la caja «Gimme Some Truth» y no tuvo mucho predicamento en un mercado saturado de recopilatorios de John Lennon en los que apenas varía la selección de canciones.

A estas alturas Paul ya había formalizado a todos los efectos su relación con Nancy Shevell y comienzan a oírse los primeros rumores acerca de una posible boda. A diferencia de lo que ocurrió con Heather Mills, Nancy cuenta con el beneplácito de los hijos de Paul y de la prensa rosa del país. El 5 de diciembre de 2010, Nancy acompaña a Paul a un nuevo acto de homenaje a su legado musical. El Premio Kennedy (Kennedy Center Honors) es el más alto honor otorgado desde 1978 por el gobierno de Estados Unidos a artistas escénicos de diferentes disciplinas. Este galardón se otorga de forma anual y en 2010, Paul fue uno de los galardonados.

La ceremonia se celebró en  el Kennedy Center de Washington D. C. con la asistencia del presidente de Estados Unidos y contó con las actuaciones de No Doubt («Hello, Goodbye», «All My Loving» y «Penny Lane»), Dave Grohl y Norah Jones, («Maybe I´m Amazed«) y Steven Tyler tocando la gloria con «She Came In Through the Bathroom Window» / «Golden Slumbers» / «Carry That Weight» / «The End». La fiesta, con un McCartney visiblemente emocionado terminó con James Taylor, Mavis Staples todo el personal participante cantando «Let It Be» y «Hey Jude«. Genial homenaje.

Entretanto, Paul prepara su quinta incursión en el terreno de la música clásica. En esta ocasión se trata de música concebida para ballet, lo que supone la primera experiencia de McCartney en el mundo de la danza y para lo que contó con la colaboración del coreógrafo danés Peter Martins. «Ocean’s Kingdom«, se estrenó en Nueva York el 22 de septiembre de 2011 con críticas mixtas y se editó en CD en octubre de 2011.

Finalmente, y tras mucha rumorología, Paul McCartney y Nacy Shevell se casaron el 9 octubre 2011 tras una íntima ceremonia civil  en el registro civil de de Marylebone en el barrio londinense de Westminster, a la que acudieron unos treinta invitados entre los que figuraban Ringo y su esposa así como los cinco hijos de Paul. Posteriormente, los novios celebraron junto a sus invitados una  discreta recepción en los jardines de la casa de Paul. Nada que ver con las estridencias de la anterior boda de McCartney con Heather Mills.

En octubre de 2011, poco después de la boda de Paul, se estrena «George Harrison: Living in the Material World«, un excelente documental dirigido por el gran Martin Scorsese sobre la vida y milagros de George. A lo largo de tres horas y media, se nos muestra el viaje musical y personal de George Harrison y su constante búsqueda de un equilibrio entre lo físico y lo espiritual. Además de las consabidas imágenes de archivo, incluye el testimonio de amigos y familiares sobre la vida del antiguo Beatle, incluidos Paul y Ringo, claro está.

Es una película extraordinaria, con multitud de fotos y música inédita, además de un importante componente emocional (el momento en que Ringo recuerda sus últimos momentos con George es impagable) que consigue arrojar algo de luz sobre una de las figuras más enigmáticas y cautivadoras de la historia del rock

A principios de 2012, concretamente en enero, Ringo vuelve a la carga con «Ringo 2012«. Tal y como hizo con «Y Not», el batería vuelve a ejercer de productor de su propio álbum. El disco contiene seis canciones nuevas (entre las que destaca «Samba» firmada con Van Dyke Parks), un par de versiones y dos revisiones de canciones editadas en «Ringo» y «Ringo The 4Th», «Step Lightly» y «Wings«. Una vez más, el trabajo de Ringo pasó absolutamente desapercibido en términos comerciales aunque recibió críticas bastante positivas si bien no exentas de cierta condescendencia.

Un mes después, en febrero de 2012, Paul sorprende a propios y extraños con el edición de «Kisses on the Bottom«. Tras varios álbumes en los que tocaba todos los intrumentos, McCartney se limita en este CD a ejercer de crooner e interpretar clásicos de jazz bajo la dirección musical de Diana Krall. Es un trabajo deliciosamente ligero que obtuvo un notable éxito (nº3 UK y 5 USA) y que permitió a Paul ganar un nuevo Grammy al «Mejor álbum de pop vocal tradicional». Aunque la mayoría del disco son versiones del cancionero clásico americano («I’m Gonna Sit Right Down and Write Myself a Letter«, «It’s Only a Paper Moon«, «We Three (My Echo, My Shadow and Me)«), contiene dos composiciones nuevas de McCartney: «My Valentine«, dedicada a Nancy y con Eric Clapton a la guitarra, y «Only Our Hearts«. «Quería hacer un álbum muy tierno, muy íntimo, para escuchar en casa tras el trabajo, con una copa de vino o de té»…, y lo hizo.

En mayo de 2012, se edita un curioso recopilatorio de George Harrison: «Early Takes: Volume 1«. En realidad es un álbum de tomas alternativas y demos de canciones de George Harrison, usadas en el documental de Martin Scorsese . A pesar de su apariencia de disco de rarezas, que lo es, es un disco sublime. La recopilación se centra en la primera etapa solista de George (el «Volume 1» del título hace pensar que la colección seguirá) y oír temas como «My Sweet Lord«, «The Light That Has Lighted the World» desprovistas de todo ornamento es sobrecogedor. Un disco maravilloso.

El 27 de julio 2012, Paul McCartney actuó ante una audiencia televisiva de más de un billón de personas, con motivo de la ceremonia de aperutra de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. La Organización quiso rendir un homenaje a la esencia británica. El pebetero se encenció, cientos de fuegos atificiales iluminaron la noche londinense, y allí estaba él: el Beatle Paul. La mayor leyenda viva de la música moderna interpretó, con 70 años y visiblemente nervioso, un «Hey Jude» que levantó el estadio y el bello de los brazos a cualquiera con un mínimo de sensibilidad musical. A pesar de lo emotivo de la actuación, todo el mundo pudo ver como algo raro pasaba al principio y McCartney sonaba fuera de tiempo sobre una pista pre-grabada, luego Paul retomó el control pero fue algo realmente extraño que explicó después de la ceremonia: «Antes de la actuación, grabamos una toma en vivo por si acaso había un fallo general de sonido. Se suponía que debía esperar una señal. Pero esa maldita campana gigante me despistó. Fue ensordecedor. Y se me olvidó que tenía que esperar la señala, así que me lancé a cantar…,  alguien de la organización presionó la reproducción. Así que estaba mi voz de fondo y mi voz en directo sobre ella; dos de nosotros cantando. El baterista no me miraba porque estaba histérico y yo pensaba, ‘¿Qué he hecho?». Al final acabó bien.

El 8 de septiembre de 2012 François Hollande nombra a McCartney Oficial de la Legión de Honor en una ceremonia que tiene lugar en una ceremonia celebrada en el Palacio del Elíseo en París. Los motivos de la concesión de la condecoración fueron «su carrera musical y la inspiración que ha proporcionado a otros artistas franceses. Así como sus compromiso en la defensa del medio ambiente, de los animales, contra las minas antipersona y a favor de la solución del conflicto israelo-palestino»

Continuando con su apretada agenda de finales de este 2012. El 12 de diciembre Paul actúa como invitado -junto The Who, Bruce Springsteen, Alicia Keys, Bon Jovi, Eric Clapton, Billy Joel, The Rolling Stones, Roger Waters, Chris Martin, Michael Stipe, y Eddie Vedder- en el concierto «12-12-12: The Concert for Sandy Relief«, un show benéfico celebrado en el Madison Square Garden de Nueva York en favor de las víctimas del huracán Sandy.

Paul montó un set eminentemente rockero que arrancó con «Helter Skelter«, «Let Me Roll It«, y una electrizante «Nineteen Hundred and Eighty-Five«. A continuación Paul invitó a Diana Krall al escenario y juntos interpretaron la tierna y jazzy «My Valentine» para posteriormente atacar «Blackbird«… y entonces ocurrió…, Paul agarró una extraña guitarra y dijó: “Hace poco, unos chicos me ofrecieron improvisar con ellos. Yo dije que sí. Cuando estábamos ensayando me dijeron que no habían tocado en años y de pronto me di cuenta que estaba en medio de la reunión de Nirvana», y entonces los presentó «¡Mr. Dave Grohl!, ¡Krist Novoselic! y Pat Smear…» A prueba de incrédulos, el septuagenario Paul McCartney estaba haciendo de Kurt Cobain en una reunión de Nirvana. El extraño combo interpretó «Cut Me Some Slack«, un potente rock que surgió durante una jam session a la que Grohl invitó a McCartney durante el rodaje  de su documental «Sound City» y que, en palabras de Dave Grohl, «la escribimos, la ensayamos y la grabamos en tres horas… salió de la nada, como las mejores canciones hacen». Acto seguido, la banda de Paul volvió al escenario para rematar con «I’ve Got a Feeling» y «Live And Let Die«.

Ringo comenzó a mediados de 2013 que comenzaría una nueva gira con una nueva All Star Band formada con ex-miembros de  Toto y Santana entre otros. Mientras, McCartney arranco su «Out There! Tour«, una nueva gira de 11 fechas que comenzó el 4 de mayo de 2013, en la que Paul tocó canciones que no había hecho hasta ahora en directo, como «Eight Days A Week», «Junior’s Farm», «Your Mother Should Know», la lennoniana «Being for the Benefit of Mr. Kite!», «All Together Now» y «Lovely Rita» y algunas que hacía muchos años que no retomaba como «Listen to What the Man Said», «Hope of Deliverance», «Another Day», «And I Love Her», «Mrs Vandebilt» o «Hi, Hi, Hi».

Tras trece álbumes de estudio con los Beatles, siete con Wings y quince en solitario, Paul McCartney afrontó su lanzamiento discográfico de 2013 con el simbólico título de «New» (enlace a review en Guilletek’s). Cincuenta años después de que el primer álbum de los Beatles saliera al mercado, el septuagenario bajista demostró estar en un fenomenal estado de forma. «Perdón por no haber vuelto antes, he estado ocupado», escribía McCartney en las notas interiores del disco tras seis años de silencio en cuanto a material original (cinco si consideramos el «Electric Arguments» de The Fireman parte de su discografía).

Compuestas las canciones que compondrían el disco, llegó la hora de platearse con qué productor trabajar y finalmente se decidió a trabajar con cuatro jóvenes y exitosos productores en busca de modernizar su sonido. Los elegidos fueron Mark Ronson (Amy Winehouse , Rufus Wainwright o Bruno Mars), Ethan Johns (Kings Of Leon, Kaiser Chiefs, Ryan Adams), Paul Epworth (Adele, Primal Scream, Robbie Williams) y Giles Martin, hijo de George Martin y  productor de  Hayley Westenra, Kula Shaker, Jeff Beck, Elvis Costello o Kate Bush. El 14 de octubre de 2013, y de nuevo bajo el sello Hear Music, se editó el disco que fue elogiado por la crítica mundial y obtuvo un notable éxito comercial (número 3 tanto en las listas británicas como norteamericanas), merced a excelentes canciones como «Save Us«, «On My Way To Work«, «Quennie Eye«, la evocadora y sobresaliente «Early Days«, «New«,  «Everybody Out There«, «I Can Bet» o «Looking At Her«. En resumen, un gran disco…, un gran disco creado por una de las dos más afinadas fábricas de crear melodías que ha conocido el mundo: Sir James Paul McCartney.

Apenas un mes después del lanzamiento del disco en solitario de Paul, 2l 11 de noviembre de 2013 se editó On Air – Live at the BBC Vol. 2, segunda parte del álbum «Live At The BBC», editado en 1994. Como aquel, se trata de un doble CD en directo recogiendo las actuaciones de los Beatles en los programas musicales de la radio televisión pública británica y, la verdad sea dicha, poco aporta sobre lo que ya hizo su predecesor. Los Beatles suenan frescos espontáneos, simpáticos y brillantes, pero ya lo hicieron en la edición de 1994. Esta segunda recopilación parece más compuesta de los restos que no se utilizaron en el lanzamiento de 1994 y apenas la excelente versión del «Beautiful Dreamer» de Stephen Foster, pone el disco en valor para los no fanáticos. No obstante, y a pesar de ser un lanzamiento que parece sólo para apto para completistas, todo lo que tocan estos chicos se convierte en oro y el álbum alcanzó el número 3 en las listas de ventas, convirtiéndose en el trigésimo disco del grupo en conseguir al menos un Top-10.

Desde 1962, John, Paul, George y Ringo han escrito y reescrito los renglones más influyentes en la historia de la música moderna. Hoy en día no es raro escuchar a cualquiera de los músicos actuales citando a los Beatles como su principal influencia. Fueron transgresores y comerciales, vanguardistas y tradicionales, polémicos y amables… Batieron todos los récords imaginables como grupo (han vendido más de 1.000 millones de discos, conseguido 27 números uno) y como solistas (es el único grupo cuyos miembros han logrado todos llegar al número 1, Paul McCartney es oficialmente acreditado el compositor más exitoso de la historia). Son, sin mucho lugar para el debate, la banda más trascendente en la historia del rock. Su aparición modificó por completo la significación de la música popular en todas sus vertientes.

Es difícil que se vuelva a juntar dos escritores de canciones del nivel de John Lennon y Paul McCartney, pero lo que ya es imposible es que el tercero en discordia tenga la calidad que atesoró George Harrison. «A los doce años de edad yo estaba convencido de ser un genio, era cuestión de tiempo que el resto del mundo se diera cuenta», dijo John Lennon… Y el mundo se dio cuenta. La influencia de Paul, John, George y Ringo fue, desde grupos contemporáneos (Rolling Stones, The Who, The Byrds, The Kinks, The Beach Boys) a bandas que surgieron  años después ( Queen,  XTC, U2, Elvis Costello, Bruce Springsteen, Aerosmith, Nirvana, Guns’N’Roses, Elliott Smith, Oasis, Blur, Coldplay, Travis… ).

Pero el gran mérito de estos jovencitos melenudos fue trascender los límites de la industria del divertimiento y convertirse en líderes de una revolución cultural, social y hasta política, que influyó decisivamente en la conformación y personalidad de las generaciones posteriores a su creación. Es difícil, para mí imposible, concebir un mundo sin Beatles…y…¿por qué hacerlo si sería definitivamente menos maravilloso?

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán, publicado 18 de Mayo de 2013. Editado por primera vez el 24 de noviembre de 2013

The Beatles. Capítulo 23 (2004-2009). Del Circo del Sol a la Gran Remasterización.

El 26 junio de 2004, Paul y su banda cerraron el prestigioso festival de Glastonbury, consiguiendo un absoluto éxito de crítica y público. Fue uno e esos momentos que, sin saber por qué, hacen que algo cambie. Las críticas (BBC, NME, Melody Maker etc. ) fueron absolutamente elogiosas: «McCartney da una lección», «Parece que los Gallaguer tienen mucho que aprender de este abuelete de 62 años». Una nueva generación de jóvenes impúberes alucina en colores con el desparrame de energía y calidad musical que llega desde el escenario, sólo hay que echarle un ojo a este «Helter Skelter» para comprobarlo. McCartney gozó de un gran prestigio en los 70, tras la separación de los Beatles, que perdió en los 80 y que empezó a recuperar desde mediados de los 90. En 2004 ya había recuperado definitivamente su sitio, y sabedor de ello, se disponía a grabar un álbum que lo confirmara.

Entretanto, en septiembre de 2004 y a instancias de Yoko, se edita «Acoustic«. El álbum es una colección de grabaciones caseras, de estudio o en directo interpretadas por John sin más ayuda que su guitarra acústica. Como todo lo que ha salido de los archivos del inconmensurable talento de John, no está exento de calidad, pero este disco no mantiene el nivel y la crítica fue durísima tratándolo de «chaladura oportunista«. Como disco pirata hubiera sido válido, como lanzamiento comercial, no. El problema es que, salvo «Working Class Hero» (extraída del «Sometimes in NYC») y las versiones acústicas en directo de «Luck of the irish», «John Sinclair» e «Imagine», lo demás son maquetas de John es su casa, con su grabador y su guitarra. Es música de estar por casa, con una interpretación instrumental y vocal muy floja.  En cualquier caso hay buenos momentos, como la bonita versión alternativa de «Dear Yoko«, pero se ven superados por momentos momentos anodinos o directamente mediocres («Cold Turkey«).  Flaco favor se hace a la memoria de Lennon engordando su discografía con trabajos de este tipo. Alcanzó un puesto 31 en listas

Mientras seguía preparando su nuevo álbum de estudio, Paul colaboró con el DJ Hellraiser (que fue quien preparó la música que amenizaba el espectáculo previo a los conciertos de Macca durante la gira de 2004) en la edición de «Twin Freaks» en junio de 2005. Se trata de un disco de remezclas de canciones de Paul que no deja de ser una mera curiosidad, aunque fue bien acogido por la crítica y «Really Love You» se editó como single de 12″ con cierto predicamento dentro de la escena electrónica.

En el mismo mes de junio, Ringo edita «Choose Love«, un nuevo disco de estudio con el que el batería vuelve a recibir buenas reseñas en medios musicales y que, de nuevo, vuelve a fracasar comercialmente a pesar de tener temas muy valorables como la homónima «Choose Love» (con múltiples referencias a los Beatles), «Oh My Lord» o «Don’t Hung Up» (con la Pretender Chrissie Hynde).

No obstante, lo más reseñable de este 2005, llegaría en septiembre con la edición de «Chaos and Creation in the Backyard» (enlace a crítica en Guilletek’s), el mejor álbum del Paul McCartney post-Wings junto a los fabulosos «Tug Of War» y «Flaming Pie». Para este disco, Paul prescinde de su banda y se propone grabar todos los instrumentos y hacer todas las voces, tal y como hieciera en 1970 con «McCartney I» y en 1980 con «McCartney II». De hecho, en muchos sentidos, este disco podría haber sido un «McCartney III».

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Paul reclutó para este disco al que fuera productor de Beck, Radiohead y Travis, Nigel Godrich y el resultado es excelso en cuanto a atmósfera y ambientes. Godrich tuvo los arrestos de criticar abiertamente el trabajo de Paul, no sin cierta dosis de miedo («mi primera reacción fue de terror, no sólo porque era una persona muy importante a la que le estaba diciendo «oye, esto no me gusta», sino también porque no estaba seguro de si él estaba dispuesto a trabajar con estas sucias manos»).

Las críticas fueron muy elogiosas de forma unánime y hablaron de «el mejor disco de McCartney en solitario», «un renacer creativo del ex-Beatle» y recibió varias nominaciones a los Grammy, entre ellas la de mejor álbum. Es, en definitiva, un fabuloso álbum al que sólo se le puede achacar la falta de algún tema más rockero que corte la tendencia piano-acústica que sigue durante todo el disco. Temas como el single  «Fine Line«, la oscura «At The Mercy«, la excelsa «Jenny Wrenn» («hija de «Blackbird» en palabras del propio Paul), el fabuloso pop de «Friends To Go» (dedicada a George Harrison) y  «Too Much Rain«, las beateleras «English Tea» y «Promise To You Girl«, la delicadeza de «A Certain Softness» o la genialidad romántica de «This Never Happened Before«, dejan a las claras que el McCartney del siglo XXI tiene mucho que decir a pesar de su ya avanzada edad. Un disco imprescindible que devolvió a McCartney a la senda del éxito (número 6 en USA y UK)

El éxito del álbum fue, además, una excelente excusa para que, en  septiembre de 2005 , Paul y su banda comenzaran una nueva gira americana: The US TOUR. Treinta y siete conciertos en dos meses y 60.000.000 de dólares de recaudación. A su repertorio habitual, McCartney añadió temas de su nuevo disco («Fine Line«, «Jenny Wrenn«, «Follow Me» y «English Tea«), temas de su carrera en solitario que jamás había tocado en directo como «Too Many People» y nuevas perlas del repertorio de los Beatles que no había interpretado nunca en directo en solitario («I’ll Get You«, «I Will«, «Till There Was You«, «For No One«, «Fixing a Hole«, «Please Please Me«).

En octubre de este 2005, se edita un nuevo recopilatorio de la carrera en solitario de John Lennon: «Working Class Hero: The Definitive Lennon«, una estupenda compilación de 2 cd’s que fue editada el día en que John hubiera compuesto 65 años y que posiblemente sea la más completa que se haya editado. Muchas de las canciones fueron remezcladas y remasterizadas para la ocasión mejorando sensiblemente su sonido. El disco obtuvo éxito comercial en Inglaterra (número 11) y fue un rotundo fracaso en Estados Unidos (135).

El matrimonio de Paul y Heather, a pesar de tener sólo 4 años de antigüedad y de haber tenido como resultado el nacimiento de la cuarta hija biológica de Paul -Beatrice-, no funcionaba. Mills y McCartney se separaron oficialmente en mayo de 2006, con un comunicado en el que ambos señalaban que la separación transcurriría de forma «amistosa». Al mismo tiempo, se lamentaron de que no haya sido respetada su intimidad. «Cada vez nos resultó más difícil llevar adelante una relación normal cuando constantemente se estaba interfiriendo en nuestra vida privada. Para toda pareja una separación ya es lo suficientemente difícil. Pero para aquella que debe pasar por esto en público, con una hija pequeña, supone un enorme estrés». Sin embargo, al poco tiempo, Heather comenzó a conceder entrevistas a los medios del corazón afirmando ser una víctima de Stela,  «la celosa y malvada hija de Paul que quiso separarnos», que «Paul a menudo se emborrachaba y fuma muchos porros», e incluso acusó a McCartney de maltrato físico y psicológico.

Pero Mills no midió con quien se estaba metiendo. Macca era, es y será una institución casi sagrada en Gran Bretaña, «el beatle-Paul»… Mills comenzó a recibir duras críticas «prostituta», «busca fortunas», «bruja», «ladrona», entre otras lindezas. Se avecinaba un divorcio movido…

Pero volvamos al tema, los Beatles estaban de actualidad en julio de 2006. En esta ocasión se trataba del estreno de un espectáculo del Circo del Sol con la música de los Beatles como tema principal: «Love». El proyecto nace de la amistad de George con el fundador del circo canadiense, Guy Laliberte. Harrison, antes de morir, acordó con el resto de Los Beatles y  Yoko Ono, la posibilidad de montar un show que tuviera como banda sonora la música del grupo y como protagonistas principales a los personajes de las canciones. Apple y El Circo del Sol

Para realizar la banda sonora -fundamental para el espectáculo-, Apple y el Circo del Sol  contrataron a George Martin y su hijo Giles para que hicieran las mezclas del álbum. Y es que la banda sonora debería componerse  de forma que cada tema sería mezclado incorporando partes de otros temas en busca de ambientes o atmósferas especiales. Los Martin trabajaron casi dos años en el proyecto…, pero el resultado mereció la pena.

Paul, Ringo y su esposa Bárbara, y las viudas de George y John -Olivia y Yoko- acudieron a la premiere del espectáculo en Las Vegas. Tampoco la primera esposa de Lennon, Cynthia,  su hijo Julian, y el hijo de George -Dhani-, quisieron perdérselo.

Fue todo un éxito. Al finalizar la obra, McCartney subió al escenario y gritó «¡Esto va por John y George!». Ringo, por su parte, dijo: «fue emotivo porque dos de nosotros no estaban aquí». El show, cargado de acrobacias extremas, complicados trajes y efectos especiales, recibió buenas críticas. El diario británico «Daily Telegraph» calificó «Love» como un espectáculo «casi indecorosamente espectacular y muy emocionante», mientras que el «Toronto Star» afirmó que se trataba de «el hasta ahora mejor show del Cirque du Soleil. Es inolvidable«. Hoy en día sigue representándose

Intentando abstraerse de todo el follón mediático de su separación, Paul se pone a trabajar en su nuevo trabajo de música clásica, «Ecce Cor Meum» que habría de editarse en septiembre de 2006. McCartney vuelve al formato de oratorio en este ya su cuarto álbum clásico y obtiene críticas muy favorables y un segundo puesto en la lista de discos de música clásica, como muestra podéis escuchar su angelical segundo movimiento «Gratia«.

El mismo mes en el que se editó «Ecce Cor Meum», se estrena el documental «The U.S. vs. John Lennon« sobre los problemas de John con la Administración Nixon a causa de su activismo político-pacifista. La película cómo la Casa Blanca usó la amenaza de deportación para tener controlado al incómodo Lennon e ilustra cómo escuchaban sus conversaciones por teléfono y era vigilado noche y día. Muy interesante y extremadamente inquietante, a partes iguales.

El documental se acompaño con la edición de un CD a modo de banda sonora que contenía las canciones de mensaje más polémico de la carrera de John.  A pesar de ser, sin duda, el menos comercial de todos los recopilatorios que se han editado sobre la trayectoria de John, obtuvo un notable puesto 19 en listas.

En noviembre  se edita la banda sonora del espectáculo de los Beatles y el Circo del Sol, «Love«, que se había estrenado en el verano de este mismo 2006. George Martín y su hijo mezclaron las canciones utilizando las cintas máster originales en colaboración con el Cirque du Soleil. «Tomamos todas las cintas originales del catálogo de The Beatles. Las de cuatro pistas, de ocho pistas y de dos pistas y utilizamos esta gama de sonidos y de la música para crear una base sonora. Es una nueva experiencia, un nuevo modo de volver a vivir a Los Beatles».

Realmente nunca se pensó que «Love» acabara siendo un disco. En realidad, los Martin se dedicaron a «jugar» con canciones y fragmentos de éstas intentando (y logrando) crear sugerentes ambientes sonoros-beatle.  El resultado satisfizo tanto a los productores como a McCartney, Ringo y las viudas de George y John. Estaba claro que de ahí tenía que salir un disco, «La música fue originalmente diseñada para el show ‘Love’ en Las Vegas. Pero al hacer esto hemos creado un nuevo álbum de The Beatles«, dijo Martin. «The Beatles siempre buscaron otros modos de expresión de ellos mismos y esto es otro paso adelante», señaló.

El disco arranca con «Because«, versión «a capella» (con el sugerente acompañamiento de unos lejanos trinos de aves) de la que posiblemente sea la mejor interpretación vocal de los de Liverpool cantando a voces. Desnuda y encantadora. De repente el acorde inicial de «A Hard Day’s Night» da paso al solo de batería (y parte del solo de guitarra) de «Carry That Weight» e introduce una mejoradísima versión (a nivel de sonido) de «Get Back / Glass Onion«, fusión de ambas canciones (con toques de «Hello Goodbye») a modo de puente para llegar a una excelsa versión de «Eleanor Rigby» que, básicamente, cambia el orden de estrofas y estribillos y se funde en una limpísima y breve versión de «Julia».

Las versiones de «I Am The Walrus» y  «I Want To Hold Your Hand» son menos sorprendentes sino fuera por el inmejorable sonido, en especial, de la segunda. Las verdaderas sorpresas llegan con «Drive My Car» / «The Word» / «What You’re Doing» que se funde con una naturalidad absoluta -y con el solo de «Taxman» por en medio- con «What You’re Doing» para desembocar en «The Word». Simplemente acojonante.

«Gnik Nus«, es, como su propio nombre indica, «Sun King» al revés apoyada sobre los sitares de «Getting Better» y sirve de entrada a una sobrecogedora «Something» que descansa sobre un discreto fondo orquestal hasta fundirse con un fragmento de «Blue Jay Way» con elementos de «Nowhere Man». Con «Being for the Benefit of Mr. Kite!» / «I Want You (She`s So Heavy)» / «Helter Skelter» llegamos a otro momentazo, el clásico de Sgt Pepper’s se funde con «I Want You» y los gritos de McCartney en «Helter Skelter».

«Help!», suena simplemente perfecta y abre el debate de si sería un crimen o no remezclar de nuevo las cintas originales en lugar de sólo remasterizarlas; yo abogo por lo primero tras escuchar este disco. «Blackbird» / «Yesterday«, fusiona la intro de la canción de 1968 con el clásico de los clásicos beatle a la que Martin retoca brevemente el arreglo de cuerda. Mucho más curiosa resulta «Strawberry Fields Forever» y como describe la evolución de uno de los grandes clásicos de la historia. Pasa del encanto acústico de la «Toma 1» original, se funde con la mítica (para fans) «Toma 7» (la de los coros) para acabar llegando a la versión definitiva que todos conocemos y que suena mejor que nunca. Luego se introducen nada más y nada menos que las trompetas de «Sgt pepper’s», el solo de trompeta de «Penny Lane», el de clavicordio de «Piggies», el de «In my life» y el final de «Hello Goodbye». Casi nada…

«Within You Without You«, nos ofrece el tema hindú de George con la batería e introducción de «Tomorrow Never Knows», mientras en la remezcla de «Lucy In The Sky With Diamonds» vemos como se introduce el misterioso instrumento hindú que aparecía en «Baby You’re a Richman» en el estribillo. Algunos platos al revés y diversos efectos dan fin a la canción. En «Octopus’ Garden» los primeros versos cuajan con el fondo musical de «Goodnight», luego, el clásico de Ringo suena brillantísimo. Acaba con el elegante instrumental introductorio de Sun King.

«Lady Madonna» arranca con la entrada de batería de «Why Don’t We Do It In The Road» da paso al solo de saxo de «Lady Madonna» y de ahí, arranca la canción como la conocemos (pero con qué sonido). Al llegar al solo aparece una siniestra «Hey Bulldog» mezclada con el órgano de Billy Preston en «I Want You (She’s So Heavy)» y el punteo de Clapton en «While My Guitar Gently Weeps». Brillante, como «Here Comes the Sun» / «The Inner Light«, a George le hubiera encantado, «Here Comes The Sun» con la percusión «a la hindú» de «Within You Without You» para que al final  aparezca un fragmento la hipnótica «The Inner Light» con los coros de «Oh Darling» de fondo.

«Come Together» / «Dear Prudence» / «Cry Baby Cry» es otra genialidad. El clásico de Lennon se funde con pasmosa facilidad con el instrumental final de «Dear Prudence» y desemboca en un fragmento de «Cry Baby Cry», previo paso por la misteriosa e inacabada «Can You Take Me Back» de Macca. Menos sorprendentes son las estándares versiones de «Revolution» y «Back In The USSR» aunque su extraordinario sonido deja a las claras que estos muchachos merecen una «remezclaremasterización» de su catálogo.

Dos de los momentos cumbres llegna con «While My Guitar Gently Weeps«, en la que George Martin escribe un nuevo arreglo de cuerdas para la maqueta original que George grabó en su casa, y «A Day In The Life«, que empieza con la toma 1 de la canción, luego se funde con la original pero la voz de Lennon sigue siendo la de esta primera toma.

Llegamos a la traca final arrancando con «Hey Jude«. La mejor canción de todos los tiempos suena brillante. Reduce la duración original y adelanta los clásicos «Na na na na… Hey Jude». Deja una parte con voz, bajo y batería, muy propia para un concierto que nunca tendrá lugar. El final comienza a introducir «Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band (Reprise)«, que suena simplemente brutal, y acabamos con el himno «All You Need Is Love«, el colofón a la fiesta. El final incorpora «Baby You’re A Richman», «Rain», «Sgt.Pepper’s», «Goodnight»…

«Love», el disco, recibió las máximas calificaciones en todos los medio críticos, ganó un Grammy y tuvo un enorme éxito (4 USA, 3 UK y número 1 en una decena de países alrededor del mundo). Lo habían vuelto a hacer.

También en noviembre de 2006, Paul edita su nuevo DVD en directo «The Space Within Us», recogiendo los mejores momentos de su última gira americana. A nivel de factura cinematográfica y de sonido, es el mejor DVD de McCartney. Lástima que la voz del Sir, a sus entonces 64 años, ya no alcance el nivel de sus años mozos. Con todo es una compra muy recomendable, merced a interpretaciones como «Got To Get You Into My Life«, «Too Many People» / «She Came in Through the Bathroom Window» o «Helter Skelter«. No obstante, el momento cumbre del DVD -y la razón de su título-  es la conexión en directo que Paul realizó durante su concierto en Anaheim, California, con la Estación Espacial Internacional y durante la cual interpretó «Good Day Sunshine» y «English Tea» para los astronautas Valeri Tokarev y Bill McArthur.

En medio de el torbellino mediático que seguían suponiendo los pormenores de su separación, Paul rompe con su discográfica de toda la vida EMI «cansado de que pudieran tantas trabas a todo y fueran tan lentos» para fichar por el nuevo sellos discográfico Hear Music -propiedad de la cadena Starbucks- en donde, en junio de 2007, lanza su nuevo disco: «Memory Almost Full» (enlace a review en Guilletek’s).

El propio Paul recuerda sobre este álbum, «Comencé las canciones de este disco antes de «Chaos and Creation in the Backyard». Cuando estaba finalizando todo lo relacionado con Chaos, me di cuenta de que tenía este álbum sobre el que volver. De modo que lo escuché de nuevo, preguntándome si lo disfrutaría, todo lo que hice fue escuchar un par de cosas y luego comencé a pensar: «Bien, me gusta ese tema, ¿qué hay de malo en él?», así que decidí acabarlo». La crítica le otorgó altísimas calificaciones situándolo a la par de «Flaming Pie» (1997) y el reciente «Chaos» (2005). El público también respondió, elevando el disco al número 3 en USA y al 5 en UK.

Es un muy buen álbum que, aunque para mí no llega al nivel de «Chaos» o «Flaming Pie», demuestra que Paul tiene aún cosas que decir. McCartney vuelve a tocar y cantar todo y hay un puñado de canciones de gran nivel como los singles «Dance Tonight» y «Ever Present Past«, «See Your Sunshine«, «Only Mama Knows«, la preciosista «You Tell Me«, «Vintage Clothes«, el excelente rock de «That Was Me«, «House Of Wax«…, además tenemos dos muy buenas canciones con «mensaje» a Heather: la brillante «Mr. Bellamy» y la soulera «Gratitude«. Buen disco de Paul.

Un par de meses después, en  agosto de 2007, Ringo lanza su recopilatorio «Photograph: The Very Best of Ringo«, sin duda, el recopilatorio definitivo de la carrera en solitario de Ringo Starr y un disco muy recomendable que el baterista edita en su vuelta a la discográfica EMI/Capitol. Todas las mejores canciones de Ringo entre 1970 y 2007 están en este disco que alcanzó un meritorio puesto 26, su mejor resultado en años.

En septiembre de 2007 se estrena la película «Across the Universe«, un musical dirigido por Julie Taymor, Algunas estrellas como Bono (Dr. Robert), Eddie Izzard (Sr. Kite), Joe Cocker o  Salma Hayek, participan  en esta historia en la que Jude (Jim Sturgess), un joven trabajador, deja Liverpool para buscar a su padre en Estados Unidos. Allí, Jude conoce a múltiples personajes del movimiento anti-bélico que sirven de prefecto trasfondo a las más de 30 versiones de temas de los Beatles que componen la banda sonora.

En noviembre del mismo año, Paul edita «The McCartney Years» un triple DVD con vídeos musicales, interpretaciones en directo y material inédito de su carrera en solitario de Paul McCartney entre 1970 y 2005. Los primeros dos discos contienen videos promocionales, desde «Maybe I’m Amazed», de 1970, hasta «Fine Line», de 2005.  El tercer y último disco incluye siete canciones del largometraje de 1980 Rockshow, interpretadas durante su etapa con Wings, una nueva edición de la aparición de McCartney en MTV Unplugged y once temas del concierto ofrecido por McCartney en el Festival de Glastonbury en 2004, como parte de su gira ’04 Summer Tour.

La actividad de Ringo continuó con la edición, en enero de 2008, de su nuevo álbum de estudio, «Liverpool 8«. Producido por el habitual productor de Ringo  Mark Hudson y el Eurythmic Dave Stewart, el CD es más de lo mismo: nostalgia inofensiva, producción y ejecución musical impecables y, seamos claros, mucha mediocridad. La primera vez que escuchas el disco resulta agradable y canciones como «Liverpool 8» hacen asomar una sonrisa a tu cara, pero conforme el disco termina, es probable que no recuerdes una sola canción. Ringo lleva varios años repitiendo fórmula y comienza a estar agotada

En marzo de 2008, se resolvió finalmente el divorcio de Paul y Heather. Fue un proceso muy mediático, seguido tanto por la prensa «seria» como por la prensa rosa británcia. En un principio ella pidió 125.000.000 de libras ante los 16.000.000 que ofrecía el abogado de McCartney. En la sentencia el juez Hugh Bennett calificó los testimonios de Mills como «faltos de realidad, inconsistentes, inexactos y poco menos que cándidos». La modelo, que decidió representarse a sí misma durante los seis días que duró el juicio, fue calificada en dicha sentencia como «la peor enemiga de sí misma, con un carácter voluble y explosivo», en oposición, el juez calificó a McCartney como una persona «consistente, exacta y honesta». Finalmente se resolvió con 24.300.000 de libras más una paga de 35.000 libras anuales para los cuidados y educación de la hija de ambos, Beatrice. Paul declaró:  «Se acabó, ya no más caos, ya no más Heather…, tendré paz al fin. Heather fue un error, pero siempre hay un lado positivo, me ha dado una hija maravillosa».

A pesar de la turbulencia del divorcio con Heather, la vida sentimental de McCartney gozaba de buena salud, puesto que, desde hacía aproximadamente un año (principios de 2007) había comenzado una relación con la empresaria norteamericana Nancy Shevell, a la que ya conocía puesto que era una de las mejores amigas de Linda

Cerrado el capítulo Mills, McCartney, llamó a su otra «mitad electrónica» para editar, en noviembre de 2008, el tercer trabajo del proyecto The Fireman, «Electric Arguments» (enlace a review en Guilletek’s). Por primera vez los nombres de McCartney y Youth aparecen en la portada y su trabajo tiene una orientación más comercial que experimental. De hecho, es el primer disco del Bombero en el que encontramos voces (de Paul, claro) en unas canciones que McCartney escribió en su totalidad y Youth arregló de forma contemporánea. La crítica recogió el álbum con alborozo, BBC Radio, calificó el álbum de «brillante», Uncut lo nombró disco del mes y habló de «una asombrosa colección de aventuras eternas que toca los mejores aspectos del sonido actual», el Daily Telegraph definió el álbum como «un placer puramente escuchable con un gran sentido de la espontaneidad y de la imaginación musical». Recibió un mínimo de 4 estrellas sobre cinco en la mayoría de las publicaciones musicales y es que «Electric Arguments» es tan bueno como sorprendente. «Nothing Too Much Just Out of Sight«, la brillante «Two Magpies«, «Travelling Light«, el single «Sing The Changes«, la tremenda «Highway«. Un disco soberbio.

El 4 de abril de 2009, Paul acudió como invitado al festival benéfico «Change Begins Within», organizado por el cineasta David Lynch (enlace al show) en Nueva York. Paul arrancó su set  tocando «Drive My Car», a la que sucedieron «Jet», «Got To Get You Into My Life», «Let It Be», dedicó «Here Today» a John Lennon, atacó «Band On The Run» y entonces llegó el momento y Paul dijo «en este momento me gustaría presentaros a alguien que seguro conocéis: ¡¡Billy Shears!!». Ringo subió al escenario y cantó «With a Little Help from My Friends» en un momento absolutamente histórico. El público respondió con una larga ovación, pero no había terminado, Ringo cogió las baquetas y tocó junto a Paul «Cosmically Conscious» y «I Saw Her Standing There» como fin de fiesta.

Pocos meses después, Ringo y Paul volvieron a coincidir  en un escenario en junio de 2009, durante la celebración del E3, el más importante festival de entretenimiento electrónico del mundo. Starr y McCartney acudieron invitados, junto a Yoko y Olivia Harrison, para promocionar el videojuego The Beatles: Rock Band. El juego en sí es un interesante producto beatle, no sólo por las excelentes cinemáticas con el grupo como protagonista (sobre todo la de apertura y la que aparece al final del juego), ni por las excelentes recreaciones de los músicos, ni siquiera por ser un juego extremadamente divertido…, sino por el excelente trabajo de remezcla y remasterización que realizó Giles Martin. Excelentes remezclas  y gran juego.

También en junio se edita «Let It Roll: Songs by George Harrison«, un estupendo recopilatorio de la carrera de Harrison como solista y aunque, como siempre cuando hablamos de los grandes, se echan de menos algunas canciones, es sin duda el mejor recopilatorio de George. Alcanzó un puesto número 4 en listas.

El inagotable Paul vuelve a la carretera en julio de 2009 con una gira de 10 fechas por Norteamérica.

Pero la gran noticia Beatle de la primera década del siglo XXI llegaría el 9 del 9 del 9, el nueve de septiembre del año 2009: la remasterización de toda la discografía de los Beatles. Desde la grabación de los discos, la única revisión de la discografía del grupo se produjo en ¡¡1987!!

Los Beatles suenan como nunca en esta nueva remasterización en la que cada disco se acompaña de un pequeño documental sobre la grabación del álbum en cuestión. Se reeditan los 13 discos del grupo (usando la versión americana de «Magical Mystery Tour»), más la recopilación de singles que no aparecían en ningún LP «Past Masters».

Editados en una caja con todo lujo de detalles, los CD’s intentan replicar el formato de los vinilos originales y se publican en dos formatos: estéreo y mono. Especialmente interesante resulta la versión mono de la discografía que es, no lo olvidemos, tal y como los Beatles concebían su música hasta «Abbey Road», al punto que John Lennon llegó a decir «no has escuchado Sgt. Pepper’s si no lo has hecho en mono»…, y algo -o mucho- hay de cierto en ello. Especialmente en la etapa 1963-1967, el grupo suena mucho más potente y compacto en las versiones mono que en las estéreo.

Pero hay muchas más diferencias que la mera distribución del sonido, la diferencia técnica, a grandes rasgos entre mono y estéreo es que mientras el sistema mono utiliza un solo canal de información el estéreo utiliza dos, el izquierdo y el derecho. Que algo suene por dos altavoces  hace que lo que suene sea estéreo, para serlo cada canal debe tener información-sonidos distintos.

En el caso de los Beatles, tenemos que, a diferencia de lo que pasa hoy en día, en que el estéreo es lo habitual (y se hace compatible con equipos mono -TV, Radio FM etc.), en su época el estándar era el mono y el estéreo era un artículo de lujo que sólo tenía predicamento en Estados Unidos. La mezcla estéreo es hacía por cumplir con Capitol USA sin poner demasiado empeño en el asunto, el mismo George Martin confesaba poco interés por ellas. A este respecto, el ingeniero de sonido Geoff Emerick dijo, «las mezclas mono eran la prioridad número uno, al estéreo le costó establecerse en Inglaterra. La mejor copia de Sgt. Pepper es la versión mono porque nos pasamos tres semanas mezclándola y la versión estéreo fue mezclada en dos días y medio. Nadie se da cuenta de que todo el esfuerzo se ponía en la mezcla mono porque nunca monitoreábamos en estéreo. Todo salía por un altavoz. Así era que lo escuchábamos». A esto tenemos que sumarle que las sesiones de las versiones mono y estéreo se hacían con lapsos de varios meses entre ambas y la ausencia de informatización… Las diferencias entre mezclas eran lógicas a todos los efectos.

Hay algunas canciones con curiosas diferencias entre ambas versiones, por ejemplo en «Help!», las voces de la versión mono y  estéreo son distintas y hasta hay una diferencia en la letra: en la versión mono John dice «AND now these days are gone» y en la estéreo «BUT now these days are gone». Tampoco hay pandereta en la versión mono. En «Lucy In The Sky With Diamonds», vemos que la mezcla mono presenta diferencias de velocidad, pitch (es un poco más lenta) y, consecuentemente, de timbre (un tercio de semitono más bajo) y que las voces tiene efecto flanging (el antecesor del flanger). En la mezcla estéreo no se hizo ninguna de estas dos cosas, por lo que suena un poco más rápida, un tercio de semitono más arriba y sin el flanging.  En «She’s Leaving Home», la máquina de reproducción corría con el sincro a 53 ciclos por segundo en la versión mono resultando, además de bastante más rápida, un semitono entero más alta que la edición estéreo.

Elegir entre una versión y otra acaba siendo una cuestión de gustos. Estos vídeos son una buena muestra de las diferencias entre ambas versiones: vídeo 1, vídeo 2.

En noviembre de 2009, McCartney edita «Good Evening New York City«, un nuevo álbum y DVD en directo recogiendo su gira veraniega de ese mismo año. Entre el repertorio Beatle, además de sus habituales, añade «I’m Down«, «Day Tripper» un bonito homenaje a John con «A Day in the Life/Give Peace a Chance» y una versión de «I Saw Her Standing There» con la colaboración de Billy Joel. De sus canciones en solitario cabe destacar la  inclusión de los clásicos de Wings «Mrs. Vanderbilt» y «My Love«, así como la interpretación en directo de dos temas de su grupo paralelo The Fireman, «Sing The Changes» y «Highway«.

La primera década del siglo XXI acaba con un Beatle de 67 años, llamado Paul McCartney, volviendo a la carretera con su nueva gira «The Good Evening Europe Tour»

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 11 de mayo de 2013.

The Beatles. Capítulo 22 (2000-2004). La muerte de George, «Let It Be…Naked» y el último concierto de Paul en España.

El primer lanzamiento de los Beatles en el siglo XXI no pudo ser mejor, 13 de noviembre de 2000, Se edita «The Beatles 1«, un recopilatorio de las 27 canciones del grupo que alcanzaron el número 1 de las listas en Inglaterra y/o Estados Unidos. De esta forma, el CD, contenía «Love Me Do», «From Me To You», «She Loves You», «I Want to Hold Your Hand», «Can’t Buy Me Love», «A Hard Day’s Night», «I Feel Fine», «Eight Days A Week», «Ticket to ride», «Help!», «Yesterday», «Day Tripper», «We Can Work It Out», «Paperback Writer», «Yellow Submarine», «Eleanor Rigby», «Penny Lane», «All You Need is Love», «Hello, Goodbye», «Lady Madonna», «Hey Jude», «Get Back», «The Ballad of John and Yoko», «Something», «Come Together», «Let It Be» y «The Long and Winding Road«. Las ventas del disco superan las mejores previsiones: debutó en el número uno en la lista de ventas de 35 países, batiendo todos los récords y conviertiéndose en el álbum con mejor debut de la historia, vendiendo 10 millones de ejemplares en un mes. En 2009 fue declarado el disco más exitoso de la década con más de 30 millones de copias vendidas.

Es un muy buen recopilatorio pero, al centrarse sólo en los singles megahits del grupo, quedan fuera grandes joyas. No hay temas de «Rubber Soul», «Sgt. Pepper’s» ni del «Álbum Blanco» (no extrajeron singles) y quedan fuera joyas que aunque no fueron número 1, sí fueron muy populares: «All My Loving», «And I Love Her»,  «Michelle», «Drive My Car», «Girl», «Norwegian Wood», «Here There And Everywhere», «For No One», «Taxman», «Sgt Pepper´s», «With A Little Help From My Friends», «Lucy In The Sky With Diamonds», «A Day In The Life», «Magical Mystery Tour», «I Am The Walrus», «The Fool On The Hill», «Strawberry Fields Forever», «Penny Lane», «Back In The USSR», «Blackbird»,  «Here Comes The Sun»… En fin, que el «Rojo» y el «Azul» son recopilatorios mucho más completos, si bien este «One» es un excelente repaso por la faceta más comercial del grupo. Una delicia con un éxito grandioso.

A estas alturas Paul empezaba a dejarse ver con la modelo Heather Mills, conocida por su activismo tras perder una pierna tras ser atropellada por un motorista. Mills y Paul se conocieron durante un evento benéfico organizado por ella para conseguir fondos con la finalidad de ofrecer tratamientos de prótesis a personas necesitadas. McCartney quedó prendado de ella y a los pocos meses estaban saliendo juntos, para regocijo de la prensa del corazón británica. Los hijos de Paul no aceptaron bien a Heather y, especialmente, Stella -ya en esta época una famosa diseñadora de moda- veía en ella una cazafortunas que intentaba ocupar el puesto de su madre. No obstante, Paul persistió en su relación y empezó a dejarse ver acaramelado con Heather en varios «saraos» londinenses.

El 7 de mayo se edita el que probablemente sea el mejor recopilatorio de Paul: «Wingspan: Hits and History«. Si bien el doble CD sólo recoge el periodo 1970-1984, la selección es fabulosa y sirvió para que el disco, al que acompañó un documental para TV, alcanzará el segundo puesto en las listas de ventas. Allmusic escribe, «Ha estado minusvalurado. La discografía de McCartney en solitario es rica y meritoria, y si tienes que convertirte este álbum es la mejor forma de empezar»

El 11 de septiembre de 2001, el día de los atentados de las Torres Gemelas de Nueva York, Paul y Heather estaban en el aeropuerto de NY. McCartney pudo ver, desde los televisores de la terminal, el derrumbamiento de las Torres del WTC. De vuelta a su hotel «tenía que dejar salir todo los que estaba sintiendo, y lo más fácil para mí era componer una canción». Paul reaccionó  y organizó junto al productor cinematográfico Harvey Weinstein The Concert for New York City, un macroconcierto que tuvo lugar en el Madison Square Garden el 20 de octubre y que contó con la colaboración de un gran número de artistas: Eric Clapton, Mick Jagger, Keith Richards, Elton John, James Taylor, Billy Joel, Bon Jovi, Sheryl Crow, The Who… y, por supuesto, Paul, quien , ataviado con una camiseta en tributo a los bomberos de Nueva York interpretó «I’m Down«, una conmovedora versión de  «Yesterday» sólo con cuerdas y «Let It Be» con todos los partcipantes del concierto sobre el escenario. No obstante, lo más destacado fue el estreno de esa canción que Paul había compuesto justo el día de los atentados: «Freedom«, una sencilla y emotiva canción que se convirtió en el himno oficioso post-atentados.

Un nuevo brío a causa de su nueva relación, Paul edita el 11 de noviembre de 2001 su nuevo álbum de estudio, el primero tras cuatro años de silencio desde la publicación del fabuloso «Flaming Pie» de 1997. Para «Driving Rain» (enlace a crítica en Guilletek’s), título del álbum, Paul reclutó una nueva banda, en un ejercicio muy similar al que hizo en 1989 con «Flowers In The Dirt»: quería editar un álbum para salir de gira.  Los elegidos fueron Rusty Anderson (guitarras y voces) y Abe Laboriel Jr. (batería y voces). McCartney también quiso dar a su música un aire más contemporáneo contando con los servicios del productor David Khane (The Strokes, Sugar Ray)… Pero el disco no tuvo éxito y no paso del puesto 26 en Estados Unidos y del 46 en Inglaterra.

Y es que, aunque el álbum tiene momentos brillantísimos como el inconmensurable «From A Lover To A Friend» en la que Paul parece pedir permiso a la fallecida Linda para empezar su nueva relación, la potente «About You«, el baladón «I Do» o el maravilloso pseudo instrumental «megabeatelero» «Heather«, dedicado como «Your Loving Flame» a su nuevo amor, el resto del disco es de agradable escucha pero considerablemente anodino

Entre tanto George recibió una pésima noticia, su cáncer se había reproducido. En ese momento George supo que iba a ser el fin y tomó una firme decisión: asegurarse de que su muerte causara el menor dolor posible a sus seres queridos, especialmente a Olivia y Dhani, su mujer y su hijo. Una persona cercana a Harrison afirmaba que planeó su muerte «como un faraón egipcio».

Poco después del ataque que sufrió en su casa y que vimos en el anterior capítulo, se centró en finalizar un nuevo álbum de estudio en el que quería que Dhani, su hijo, participara. George recuperó algunas canciones que había grabado en la época de «Cloud Nine» y para el resto fue contando, además de con Dhani, con algunos músicos amigos como Jim Keltner y Jeff Lynne (que además se encargaría de la producción). No obstante, el estado de George fue empeorando y decidió trasladarse a Suiza donde se sometió a un un tratamiento a base de rayos de cobalto a cargo del famoso oncólogo Franco Cavalli. Durante su estancia en aquel país, él y Olivia se compraron una villa llamada Collina d’Oro, en la pintoresca Montagnola -al lado del lago Lugano- donde George pudo disfrutar de su enorme afición a la jardinería y desplazarse, a duras penas, a un estudio de grabación sin levantar el revuelo de la prensa. A estas alturas, George ya no podía andar y se desplazaba en silla de ruedas. Su hijo Dhani recuerda «Nunca sintió pena de si mismo ni se deprimió. Tomamos la actitud de «bueno, es lo que hay». Él solía decir ‘oh, cuando me vaya vas a tener que terminar todas estas canciones’ y yo le decía ‘bueno, no si tú las terminas primero, así que levanta el culo… Discutíamos sobre las canciones tanto que me dejo con una buena idea de qué es lo que quería»

Pero, desgraciadamente, en torno a octubre el profesor Cavalli  reconoce que el tratamiento había fallado y que la situación de George no iba a mejorar. Harrison seguía teniendo esperanzas pero, de forma tranquila, quiso empezar a prepararse para lo peor y comenzó a comentarle a Olivia cómo quería que su vida terminara.

Los Harrison se trasladaron después a Nueva York para que George fuera tratado por otro especialista en cáncer, el  famoso Dr. Gil Lederman, que bombardeó el tumor de Harrison con radiación sin el menor resultado. La suerte estaba echada. Entre tratamientos, Harrison le dijo a Olivia que quería ver a todas las personas clave de su vida con las que le quedaban asuntos por resolver: Paul fue uno de los primeros. La relación con McCartney había mejorado sensiblemente tras los Anthology y la muerte de Linda (a cuyo funeral George asistió), pero durante casi 25 años había sido inexistente. Cuando se encontraron, ambos se fundieron en un abrazo y lloraron amargamente. El resentimiento ocasionado por las eternas batallas legales que tuvieron en los 70 tras la separación de los Beatles, fue enterrado definitivamente…, «Nada de eso importa ya», dijo George a su viejo amigo.

Después Harrison se preocupó de los detalles finales. Tras lo sucedido con John Lennon, tenía claro que no quería el lugar de su muerte se convirtiera en un lugar de peregrinación para fans. La única manera segura de evitar que esto ocurriera era mantener el máximo secreto sobre su paradero. La relación de Paul y George se hizo muy fuerte en los últimos días de la vida de Harrison, así que Paul, sabedor de los deseos de George, le ofreció su recién comprada mansión de Beverly Hills (Heather Road 9536), como último destino. George, agradecido, aceptó y el jueves 22 de noviembre,  fue transportado en secreto en su jet privado a la casa de se amigo. Paul recuerda el momento y como le impresionó que George le cogiera la mano: «es gracioso, pero incluso cuando éramos muy amigos, siendo jóvenes, jamás nos dimos la mano. Estuve sentado junto a él durante horas mientras le aplicaban el tratamiento para el cáncer, le quedaban pocos días para morir. Hacíamos muchos chistes, cosas simplemente divertidas, locas. Estuvo bien. Era como si soñáramos». Cuando Paul y Heather salieron de la casa, McCartney rompió a llorar, tenía claro que no volvería a ver a George.

Harrison pasó sus últimos días en cama. Pidió la presencia de dos devotos Krishna que se turnaban para cantar el «Hare Krishna» una y otra vez, un detalle muy importante para Harrison puesto que, según esta religión, cualquiera que oiga el nombre de Krishna en el momento preciso de su muerte irá directo hacia Dios. El día 29 de noviembre de 2001, George Harrison murió, tranquilo y en silencio.

Las reacciones de sus amigos no se hicieron esperar. Paul McCartney afirmó «Le echaremos en falta. Era un tipo grande, repleto de amor por el mundo y que tenía poca paciencia con las estupideces de la gente. Estoy hundido y muy triste… Era como mi hermano pequeño. Sabíamos que estaba enfermo desde hacía mucho tiempo. Era un tipo adorable y un hombre muy valiente, dotado de un fantástico sentido del humor”Yoko Ono, dijo que la vida de Harrison fue «mágica» y dio mucho con su música, su ingenio y su sabiduría. Gracias, George, fue grandioso conocerte»,. Ringo fue escueto, «era mi mejor amigo. Lo echaré en falta por su sentido del amor, de humor y  su sentido de la música».

Como última broma y por insistencia de George, en el parte de defunción se puso que el lugar de su muerte había sido el 1971 de Coldwater Canyon, una dirección inexistente. Lo que George no midió es que cuando, inevitablemente, el engaño salió a la luz, un juez de Los Ángeles abrió un caso por falsificación de documentos haciendo que Olivia se enfrentara a una pena de hasta seis meses de prisión.  El tema no fue solucionado hasta el 16 de marzo de 2002, fecha en la que fue archivado.

A principios de Diciembre de 2001, la familia Harrison trasladó las cenizas desde Los Ángeles hacia un destino desconocido. Aparentemente iban a ser arrojadas en el jardín de su villa suiza, pero nadie ha podido confirmarlo, a día de hoy, no se sabe si el destino final de los restos de George fue el país alpino o la aguas del río Ganges en la India.

En abril de 2002, Paul completó su banda con el guitarrista/bajista Brian Ray y el teclista Wix Wickens, con el que ya había colaborado en sus giras de los 90. Brian y Wix se unieron a Paul, Rusty Anderson y Abe Laboriel Jr para comenzar «The Drivin USA Tour», una gira de 27 fechas por Estados Unidos y Cánada que McCartney interrumpe en Junio de 2002 para casarse con Heather Mills.

Paul y Heather se casaron en un castillo emplazado en el condado de Monaghan -en la campiña Irlandesa- dándose el «sí quiero» al compás de «All You Need Is Love». Entre los 300 invitados estaban Ringo y algunos amigos músicos como Eric Clapton o David Gilmour. Los tres hijos de Paul y Linda, Mary, Stella y James, que se opusieron frontalmente a su padre cuando les anunció su compromiso con Mills, finalmente decidieron asistir al evento, al igual que Heather -hijastra de Paul e hija de Linda.

Paul gastó 3 millones de dólares en la celebración de la boda, convirtiéndola en la segunda más cara de la historia tras la de Liza Minelli y el productor David Guest

Tras la resaca de la boda y cumplido el preceptivo viaje de novios, Paul vuelve a lo suyo y continúa la gira con 32 conciertos por Norte América y Asia, desde septiembre a noviembre de 2002. Fue una gira de gran nivel, con Paul en una excelente forma vocal y la banda sonando de forma muy convincente. McCartney versiona además algunas canciones de los Beatles que aún no había tocado nunca en directo («Hello Goodbye» (enorme), «Getting Better«, «Mother Nature’s Son«, «You Never Give Me Your Money«. No obstante este «Back In The US Tour» será recordado por los sendos homenajes a sus fallecidos compañeros John y George: con «Here Today» Paul retoma la canción que, en 1982, dos años después de su asesinato, dedicó a John Lennon… y es demoledora oírla veinte años después. Tanto o más emotivo resulta el homenaje a George: Paul toma uno de los instrumentos preferidos de George, el ukelele, para realizar una soberbia versión de una de las mejores canciones que Harrison nunca compusiera, «Something«.

McCartney puso fin a esta exitosa gira, con casi 130.000.000 de dólares recaudados, editando -sólo en Japón y Estados Unidos- el brillante doble CD y DVD en directo «Back In The US«. A pesar de ser el sexto álbum en directo de Paul, consiguió un buen rédito comercial alcanzando el puesto número 8 en listas. Aunque, sobre todo, y a pesar de su indudable calidad musical, este álbum será recordado porque McCartney -como hiciera en 1976 con «Wings Over America»-  alternó el nombre de los apellidos de la dupla «Lennon-McCartney» en la firma de las canciones de los Beatles. Así, las canciones de los Beatles que Paul interpretó en esta gira aparecen firmadas como «McCartney-Lennon»… Pero, ¿por qué hizo esto Paul?. En primer lugar, recordemos que Paul y John llegaron al acuerdo de firmar juntos todas las canciones que cualquiera de los dos compusiera, así Paul aparece en los créditos de «Help!» o «Strawberry Fields Forever» cuando es una canción e John y de igual forma Lennon aparece en los de «Yesterday» o «Hey Jude» cuando no aportó nada a las mismas. Paul y John acordaron que el orden fuera Lennon-McCartney aunque acordaron que los créditos podían invertirse si alguno de ellos quería en cualquier versión futura (de hecho Paul, en vida de John, lo hizo en  en 1976 con «Wings Over America» y Lennon dijo públicamente «no hay problema con eso»). A principios de los 90, Paul llamó a Yoko para solicitarl el cambio de orden en «Yesterday», pero Ono se negó.

McCartney respetó el orden clásico en en 1976 en sus anteriores trabajos en directo: «Tripping the Live Fantastic» (1990), «Unplugged» (1991) y «Paul is Live» (1993), pero decidió cambiarlo tras comprobar que Yoko había quitado su nombre de «Give Peace a Chance» en la edición del recopilatorio «Lennon Legend: The Very Best of John Lennon» en 1997. Es cierto que Paul no escribió ni una letra ni aportó una nota a «Give Peace a Chance«, y eso es lo que Yoko justificó para quitar su nombre de los créditos, pero John en su momento firmó la canción como «Lennon-McCartney» puesto que la editó siendo un Beatle (1969). Paul, de forma un poco infantil, respondió a la «ofensa» alternando el orden de los nombre en los créditos y provocando declaraciones púbicas altisonantes de Yoko Ono acusándole de no respetar la memoria de su compañero. Paul no volvería a hacerlo.

El 18 de noviembre de 2002, un años después de su muerte, se edita «Brainwashed«, el disco en el que George Harrison estuvo trabajando durante los últimos meses de su vida. En realidad Harrison llevaba trabajando sobre este álbum desde mucho tiempo atrás y algunas canciones -como la fabulosa «Any Road«- datan de 1988, pero fue a partir de 1999 cuando se puso a trabajar en serio sobre el mismo. Lamentablemente, George falleció sin terminarlo y fueron su eterno amigo y productor Jeff Lynne y su hijo Dhani Harrison quienes lo terminaron. No obstante Lynne afirma que, «George había dejado todo bastante claro, sólo hicimos algunos retoques. Él quería un disco muy honesto y no quería grandes producciones, solía decirme «Jeff, no quiero que suene pijo», así que Dhani y yo no tuvimos que hacer mucho». El álbum fue extraordinariamente acogido por la crítica y no es para menos. Es un gran disco, de lo mejor de Harrison en solitario, merced a grandes canciones como «P2 Vatican Blues (Last Saturday Night)«, «Pisces Fish«, «Looking For My Life«,  «Stuck Inside a Cloud«, «Rising Sun» o la maravillosa versión del clásico del jazz «Between the Devil and the Deep Blue Sea» en la que George se luce al ukelele. A pesar de las buenas críticas, el disco no tuvo un excesivo éxito, si bien alcanzó un puesto 18 en las listas de éxitos estadounidenses y al el 29 en el Reino Unido.

Apenas 10 días de editarse el disco, tiene lugar, en el Royal Albert Hall de Londres  «The Concert for George«, un tributo musical organizado por  la viuda de Harrison, Olivia, su hijo Dhani y su inseparable amigo Eric Clapton. El tributo, delicioso de principio a fin, arrancó con una sección de música india encabezada por Anoushka Shankar, hija del maestro de sitar de George, Ravi Shankar. Tras la sección de música india, aparecieron los grandes amigos de George Monty Python  cantando «Sit On My Face» y «The Lumberjack Song» (que cuenta con la colaboración de Tom Hanks).

Posteriormente grandes astros musicales interpretaron canciones de George con y sin los Beatles. Así, Jeff Lynne interpreta «The Inner Light«, «I Want to Tell You» y «Give Me Love (Give Me Peace on Earth)» Eric Clapton se arranca con «If I Needed Someone» y «Beware Of Darkness«,  el Procol Harum Gary Brooker canta «Old Brown Shoe«, Joe Brown versiona «Here Comes the Sun» y «That’s The Way It Goes«, mientras Tom Petty y sus Heartbreakers tocan «Taxman«, «I Need You» y «Handle With Care» y Billy Preston junto a Eric Clapton se encargan de «Isn’t It A Pity«… Y entonces llega el plato fuerte de la noche: Ringo sube al escenario en medio de una gran ovación para interpretar «Photograph» y «Honey Don’t«…, para posteriormente decir  «Gracias, gracias, gracias… es un gran placer para mí presentaros a otro amigo de George… ¡¡Paul McCartney!!«, el Royal Albert Hall se viene abajo y Ringo se dirige a la batería mientras Paul sube al estrado, dos Beatles en un escenario, no ocurría desde 1970… Paul canta «For You Blue» y coge el ukelele para tocar «Something» junto a Eric Clapton en una versión espectacular que pone la carne de gallina de principio a fin y levanta al público de sus asientos. McCartney sigue siendo el protagonista  en «All Things Must Pass«, tras la cual se retira al piano para hacer los coros en la versión de «While My Guitar Gently Weeps» que canta Eric Clapton. Para el gran final, todos tocan «My Sweet Lord» y «Wah-Wah» (con la curiosidad de tener a Paul tocando en una canción que George compuso criticándole).

La presencia sobre el escenario de Dhani, calcado físicamente a su padre cuando tenía su edad,  resulta absolutamente evocadora. Dhani al final agradece a todos los amigos de su padre dsu presencia en el acto: «Sois los mejores amigos de mi padre. Él os quería y esto que hemos hecho es lo más bonito que podríamos hacer por él…, muchas gracias por todo Eric…, gracias a todos. Qué Dios os bendiga. Pasad un buen día». En ese momento, Paul se acerca improvisadamente al micrófono y dice «con Dhani en el escenario parece que George se hubiera mantenido joven y el resto fuéramos viejos», el úblico rompe en risas mientras Joe Brown pone el final a la gala tocando una de las canciones preferidas de George «See you in my dreams«, cómo no, al ukelele.

En marzo de 2003, Paul vuelve a la carretera con 33 fechas en Europa destacando el concierto que el 24 de mayo ofreció en la plaza roja de Moscú  y del que se editó el DVD «Paul McCartney in Red Square» que tuvo un gran éxito de ventas. Concluida la gira, edita el doble cd «Back in the World«, que se diferencia del anteriormente editado (sólo en USA y Japón) «Back In The US» en el reemplazo de «Vanilla Sky» (banda sonora de la película de Tom Cruise), «C Moon» y «Freedom» por «Calico Skies«, «Michelle», «Let ‘Em In» y «She’s Leaving Home«, y que obtuvo un notable éxito comercial alcanzando el número 5.

Ese mismo mes, Ringo edita «Ringo Rama» con su nueva compañía discográfica, Koch Records. El álbum es bueno y recibió críticas elogiosas -Allmusic dijo: «Ringo Rama es un disco bueno y agradable. No tanto como «Time Takes Time» o «Vertical Man», pero es bueno»-, aunque sólo llegó al puesto 113 en listas. No obstante siempre será recordado por la inclusión del tema «Never Without You«, que cuenta con Eric Clapton a la guitarra y  que Ringo compuso poco después de la muerte de George dedicándolo a su memoria: «Éramos jóvenes, fue divertido y no podíamos perder / Fuimos noticia de primera plana, días y noches de locura, limusinas y focos, fuimos hermanos a pesar de todo  /  Y tu canción seguirá sonando sin ti, y este mundo no te olvidará. Cada parte de ti está en tu canción, ahora vamos a seguir adelante, nunca sin ti…».

En cuanto a los Beatles como grupo, lo más destacable de este principio de siglo sería, sin duda, la edición, en noviembre de 2003, de «Let it Be… Naked«. Paul -cuya quinta hija, Beatrice, fruto del matrimonio con Heather Mills, había nacido un mes antes, en septiembre de 2003-, nunca estuvo satisfecho con el trabajo de Phil Spector, a instancias de John, había hecho con el LP de 1970 «Let it Be», el que fuera último álbum del grupo. McCartney siempre había mostrado su desagrado con la forma en la que el productor americano había producido «Let it Be», y muy especialmente su canción «The Long and Winding Road» y quería mostrar cómo hubiera sido el álbum original sin la intervención de Spector.

De esta forma, el álbum es una revisión del último LP de los Beatles, eliminando toda las post-producción orquestal a cargo de Phil Spector, resultando un disco grabado en directo en el estudio. No hay trucos. McCartney encargó a los ingenieros de sonido de Abbey Road, Paul Hicks, Guy Massey y Allan Rouse que buscasen en los archivos y ensamblasen las distintas canciones con los 30 rollos de cinta grabados durante las sesiones del proyecto «Get Back» de enero de 1969. Los ingenieros realizaron un profundo trabajo, limpiando digitalmente cada pista de cada canción antes de remezclarla. El sonido se ha limpiado de tal forma que te parece que los cuatro Beatles están tocando a tres metros de ti. Es un resultado espectacular.

El álbum arranza con «Get Back«, tomando como base la versión que se utilizó para el single y con un sonido muy mejorado. Se ha editado la extensión final y resulta corta pero muy intensa. En este caso me quedo con la versión de 1969, no como en el caso de «Dig A Pony» o «For You Blue» que, aunque en poco o nada cambian respecto a la versión original, lucen fantásticas con la remasterización de sonido.

Con «The Long And Winding Road» llegamos al tema de la discordia. Suena muy distinta. No es ni siquiera la versión original sin orquesta, sino que es la toma 19, la que aparece en la película «Let It Be». A mí me gusta más la versión de Anthology 3 (la del LP original sin orquesta) pero, desde luego, esta es mucho mejor que la de Spector. ¿El sonido? Espectacular. Ringo quedó impresionado con la versión cruda de la canción: «No hay nada malo con los arreglos de Phil Spector, es sólo que uno adopta una actitud diferente al oírla. Han pasado treinta años y he flipado». Por su parte el propio Phil Spector declaró: «McCartney es un hipócrita. No tuvo ningún problema recibiendo el Óscar por el álbum Let It Be, y lleva tocando la jodida canción durante 25 años… Si Paul quiere entrar a un concurso de meadas sobre esto, se equivoca conmigo. A mme confunde con alguien quien no le importa una mierda».

El álbum continua con «Two Of Us»  que suena maravillosa, y con una remezcla de «I’ve Got A Feeling» que fusiona las dos versiones en directo que los Beatles tocaron en el celebre concierto de la azotea con un resultado  brillante. Muy dinámica y muy potente, mejor que la original, lo mismo que le ocurre a «One After 909«, la limpieza de sonido se luce mucho en este rock clásico.

«Don’t Let Me Down» es la otra gran novedad del álbum. En el LP original no estaba y sólo fue editada como single. Es la fabulosa y acelerada versión del concierto en la azotea …¡Qué buenos eran los Beatles del 69 en directo! Por su parte, «I Me Mine» y «Across the Universe«, aparecen sin la orquestación de Spector y con un sonido muy mejorado. Fabulosas.

Y para el final, «Let It be«, con un sonido enorme, muy mejorado. Escuchad esos coros…, parece que cantan a tu lado… El disco se acompaña de un segundo CD, «Fly On The Wall» con diálogos y fragmentos musicales de los ensayos del álbum. El álbum recibió críticas divididas de la prensa musical, la mayoría lo acogió con regocijo, pero no faltó quien acusó a Paul de no respetar el legado del grupo y actuar a espaldas de sus ex. No obstante, el proyecto contó con el visto bueno de Ringo, Yoko y Olivia.

“Si hubiésemos tenido la tecnología de hoy en ese momento sonaría así de esta forma, porque este es el ruido que nosotros hacíamos en el estudio”, comentó Paul McCartney. “Es exactamente lo que se vivió en el estudio, es como si estuvieras ahí”.

El día de su salida al mercado, el disco vendió cinco millones de copias, alcanzando un puesto número 5 en Estados Unidos y el 7 en Inglaterra.

Un mes después de la edición de «Let It Be… Naked»m en noviembre de 2003, EMI edita un doble CD y DVD recogiendo el maravilloso «Concert For George» en homenaje a la memoria de George Harrison que se había celebrado un año antes. Excelente documento de un evento inolvidable. Imprescindible.

Poco después, en febrero 2004, el fallecido George volvió a la actualidad con la edición de  «The Dark Horse Years 1976-1992«, un box set de George Harrison con todo su catálogo que Harrison publicó bajo su sello propio, Dark Horse Records. De esta forma la caja contiene «Thirty Three & 1/3″, «George Harrison», «Somewhere In England», «Gone Troppo» , «Cloud Nine» y «Live In Japan».

Y el que no había dejado de estar de actualidad era Paul McCartney quien, en mayo 2004, se embarca en una nueva gira: The ’04 Summer, una gira europea de dos meses y 14 conciertos que lo trajo por dos veces a España: Gijón y Madrid, y en ese segundo concierto, el de Madrid, estuvo un servidor.

Eran poco más de las dos de la tarde del 30 de mayo de 2004 cuando, aún con la comida en la boca, nos metimos en el coche camino a Madrid (desde Zaragoza). Lo único que sonó durante el viaje fue música de Paul y de los Beatles. En torno a las seis de la tarde nos plantamos en el Estadio de la Peineta y se nos cayó el alma a los piés: teníamos una cantidad ingente de gente delante de nosotros…, pero entonces comenzó la magia: casi pegado a la puerta de entrada vi una melena que me resultaba familiar y cuando se dio la vuelta… ¡¡era mi hermano!!! Yo sabía que iba a ir al concierto y pensaba llamarle una vez dentro del recinto pero no imaginaba que fuera a ir 5 o 6 horas antes a coger sitio. Automáticamente nos colocamos en las primeras filas.

19H, apertura de puertas. Si algún ojeador me hubiera visto driblar a seguratas a la entrada del estadio, hoy sería extremo titular del Barça o el Real Madrid. Pulvericé todas las marcas mundiales de velocidad y me coloqué en una honrosa quinta fila ( a unos 8/10 metros de Macca). Había conseguido lo más difícil, ahora todo sería disfrutar… tres horas de pié…

A las 22H comenzó el espectáculo previo al concierto: bailarinas, hombres zancudos, equilibristas. Todo aderezado con remezclas dance de algunos temas de Macca y , entonces, llegó el momento. Las luces se encendieron y la banda apareció en el escenario al son de los primeros acordes de «Jet».

Paul comenzó espectante, contenido, pero cuando llegó el estribillo de la canción se dio cuenta (y su banda también) de que iba a ser una noche especial.30.000 gargantas cantaron el estribillo al unísono dando botes y palmas.  Sin mediar palabra, atacaron «Got To Get You Into My Life», fuerte, potente, revitalizada. La gente seguía gritando (más que cantando) los estribillos, y comenzaron a verse las primeras lágrimas.

La banda asistía a lo que está ocurriendo con cierta incredulidad. La ovación final tras sólo dos canciones sonó atronadora y se comienzó a corear el nombre de Paul. Macca dice, «Creo que lo vamos a pasar bien esta noche» y hace gestos de complicidad con el resto de la banda. «Hola Madrid… Viva España..», chapurreó Macca.

Acto seguido sonó «Flaming Pie», la gente bailoteó pero la repuesta fue fría, quizás se estaban reservando para el «All My Loving», enorme. Paul presentó la canción en castellano diciendo «Intentaré hablar en español, aunque sé pocas palabras«, luego volvió al inglés, «me parece que lo vamos a pasar bien esta noche». Paul se mostraba incrédulo ante la respuesta del público y comenzó a entrar en calor. La audiencia estaba absolutamente entregada. Enlace a la comentado hasta ahora, primera parte del concierto: aquí.

Paul elevó su Hofner al cielo antes de dejarlo y coger por primera vez la guitarra. «Let Me Roll It», perfecta, sin fisuras, la gente coreando… y la banda se improvisó un fragmento del «Foxy Lady» de Hendrix.  McCartney volvió a pedir la palabra y mitad inglés. mitad castellano dijo: «A veces compones una canción, la grabas, y te olvidas de ella. Esta canción sólo la toqué cuando la grabamos en los 60. No he vuelto a cantarla hasta esta gira así que, para vosotros, la primera vez que toco esta canción».  La canción era «You Won’t See Me». Suena fresca, como recién sacada del horno, nadie diría que llevaba en formol desde 1965.

Paul se quitó la chaqueta y volvió a coger su Hofner y dijo en castellano, «Muchas gracias señores, señoras, señoritas…, esta es otra canción que toco por primera vez«. Turno para «She’s A Woman», ¿qué decir? Gloria bendita. La gente se volvía loca y, al final, de nuevo el bajo al cielo. El público volvió a corear el nombre de Paul. «Esta siendo una tarde preciosa, ¿verdad?». Era el momento de empezar las presentaciones, y Paul lo hizo en castellano: «me gustaría presentaros a nuestro fantástico guitarrista: Rusty Anderson». Rusty toma la palabra -«Hola qué tal, Madrid, solamente sé seis palabras en español y ya se me acabaron todas»- para luego elogiar al público. Enlace a la segunda parte del concierto aquí.

Paul se sentó al piano, con la primera nota de «Maybe I’m Amazed» el estadio se cae, surgen los primeros mecheros. Gran versión. Paul sabedor de que tiene al público en el bolsillo, ataca directo a la yugular: «The Long And Winding Road». Sin palabras, las pantallas de fondo mostraban imágenes carreteras vacías, los pelos como escarpias mientras toda la banda excepto Paul abandonaba el escenario. Gritos de «Oe Oe Oe oeee» entre el público. «Siempre me hacen esto, me dejan solo con vosotros… y me encanta«. Las luces se apagan, un haz de luz ilumina a Macca y a su guitarra. Estaba a punto de producirse uno de los momentos mágicos de la noche. «Antes de que existieran los Beatles, George, John y yo juntamos cinco libras para grabar una maqueta. Esto es lo que hicimos, cantad conmigo» , Macca explicó al público el coro y comenzó a tocar «In Spite Of All The Danger» , una rareza pre-beatle, y el público hizo los coros perfectos, incluso los que Paul no había explicado. Paul estaba flipado, todo el mundo se sabía la canción gracias a «Anthology»…, le entró la risa varias veces durante el tema, era mágico. «Cantáis muy bien, ¿Por qué no grabamos un disco juntos?». 

Paul explicó como compuso «Blackbird»  y el trasfondo ideológico de la canción (anti racista). Maravillosa interpretación. Luego se arrancó (seguía solo en el escenario) con «We Can Work It Out», el publico cantó al unísono. Volvieron los gritos de «Pauuuul, Pauuuuul…», pero nadie esperaba lo que llegaría después. «A veces en la vida no llegas a decir todo lo que te gustaría haberle dicho a una persona, no tienes la oportunidad , quizás porque te da vergüenza o por lo que fuera…, pero es muy triste que esa persona muera y te quedes con la sensación de no haberle dicho lo que te hubiera gustado decirle. Escribí esta canción después de la muerte de mi querido amigo John», el público rompe a aplaudir, «¡aplaudid a John!», ovación cerrada y coros «Joooohn, Joooohnnn…«, Paul repitió ahora en español, «escribí esto tras la muerte de mi amigo John» y comenzó a tocar «Here Today». Cuando llegó a la parte central y repitió «I love you» hasta tres veces  visiblemente emocionado, el público rompió en aplausos a mitad de la canción. Cuando acabó se coreó el nombre de John y Paul señaló al cielo.

Paul estaba encantado, alguien gritó a voz en grito «I LOVE YOU PAUL» y resonó en el estadio…Él, crecido, contestó gritando desgarrado «I LOVE YOU TOO!!», la gente acogió la broma con risas. Otro momentazo estaba al caer: «Esto lo quiero hacer en memoria de mi amigo George», Paul comenzó a tocar la única canción que no fue compuesta por él entre todas las del repertorio, el fabuloso «All Things Must Pass» de George. Genial. Otra gran ovación y el nombre de George un nuestras gargantas. La gente, para compensar, comenzó a gritar «RINGO RINGO», y Paul siguió la broma con unas estrofas de «Yellow Submarine». Enlace a la cuarta parte del concierto aquí.

Los ánimos se tranquilizaron con «I’ll Follow The Sun», en la que Macca repitió el final una y otra vez a modo de broma. Más aplausos. «Gracias Madrid, me gustaría presentaros a nuestro gran pianista: Paul «Wix» Wickens«, Wix tomó la palabra y elogió la actitud del público y nuestra buena voz («estais locos pero cantáis muy bien»). Tras esto McCartney se volvió a sentar al piano y tocó una maravillosa versión de «For No One». ¿Cómo puede alguien haber compuesto tantas canciones perfectas?. Siguiendo con la broma, volvió a acabar con el final de»I’ll Follow The Sun». Todos reímos la gracia. Nos tiene en el bolsillo y se recrea haciéndonos corear de nuevo «In Spite Of All The Danger». El set acústico concluye con unas geniales interpretaciones de  «Caliko Skies», «I’ve Just Seen A Face» y «Eleanor Rigby». Enlace a la quinta parte del concierto aquí.

A partir de ahora no hay tregua. Vuelve a  coger el Hofner. Con «Drive My Car» se desató la locura con la gente cantando la canción de cabo a rabo. «Penny Lane» supuso un pequeño descanso después de tanto meneo. Preciosa. Pero nada comparado con lo que pasó con «Get Back». La gente se volvió loca. Hubo un momento en que la banda también se contagió de esa locura, se miraban entre ellos como diciendo «esto no es normal» y animaban a la gente dando saltos en el escenario. Brutal catarsis colectiva.  «Ahora os presento a un músico extraordinario…¿comprendéis mi español?…, ok, ¡¡Brian Ray!!«, Brian dijo unas palabras y, recuperadas las fuerzas, comenzó «Band On The Run» que se recibió con algarabía. Y, ahora sí, Paul se propone derrumbar el estadio… un ruido de un avión despegando y …»Back In The USSR» … Increible, las agujetas me duraron una semana.

«Y aquí está nuestro fabuloso batería: Abe Laboriel Junior».  Abe (el batería) tomó la palabra y en castellano dijo: «¡¡Hola Madrid!!, ¿Cómo estáis?, ¿Estáis listos para el rock?, ¿sí?… Pero más importante, ¿Estáis listos para el fuego?… Aquí tenéis a Pablo McCartney».»Live And Let Die» comenzó a sonar y cuando llegó el estribillo surgieron grandes columnas de llamas del escenario, decenas de fuegos artificiales invadieron el cielo… luces a mil por hora… más saltos,  más gritos,  más palmas… No podíamos con nuestra alma. Más «Oeeee Oeeee Oeeee» y entonces, una brutal «I’ve Got A Feeling» con Rusty y Abe haciendo las veces de John con el «Everybody’s has a wet dream…» Aún no me he recuperado del sock de escuchar esta canción en vivo.

«Muchas gracias… Yo estudié español en la escuela cuando tenía ocho años en Liverpool y sólo me enseñaros esto: «tres conejos en un árbol tocando el tambor, que sí, que no, que sí los he visto yo»… así está la educación en Inglaterra». Risas. El final se acercaba y nadie quería que esto se acabara y Paul volvió a animar las gargantas con «Lady Madonna». Enlace a la séptima parte del concierto aquí.

«Ahora amigos, amigas, muchachos, muchachas, señores, señoras…, cantad conmigo». Era el final… y, ¡cómo no!, fue con «HEY JUDE». Paul (y el resto de las 30.000 almas presentes) cantaron la mejor canción de la historia y cuando llegó el celebre «Na na na na Hey Jude», Macca rindió un homenaje a su publico, las cámaras se giraron hacia la audiencia. Las pantallas gigantes (las más grandes de la historia), comenzaron a reflejar primeros planos de los presentes… Chicas jóvenes llorando, cincuentones dando palmas, un loco gritando detrás de una pancarta (yo). Emocionante.

La banda se abraza y saluda agradecida, se van del escenario, pero el público seguía cantando…«Na na na na Hey Jude». Paul vuelve al escenario, pero no le dejan cantar…«Na na na na Hey Jude»… Paul se ve obligado a acompañar con la guitarra y ruega que paremos, al primer silencio se arranca con «Yesterday». Aquí contribuí con unas lágrimas al ambiente de emoción general… Enlace a la octava parte del concierto aquí.

La banda vuelve…»Let It Be»…Los mecheros vuelven a escena… Paul coge de nuevo el Hofner, «¿Queréis más?», «¡¡¡¡¡ Sííííííííí !!!!!», respondemos , «Vale en ese caso… One, Two, Three, Fourrrrrr….», «I saw her Standing There». Acojonante. La banda abrazada, agradece la entrega y se va…

«Na na na na na HEY JUDE»
«Na na na na na HEY JUDE»
«Na na na na na HEY JUDE»

Paul sale corriendo con una enorme bandera española. Enlace a la novena parte del concierto aquí.

«Así que aún queréis más… Ok… vamos a darle al rock». La banda vuelve, estamos agotados, pero nadie se quiere ir… Saben que nos tienen que dar la estocada final… Y sólo hay una canción que puede ser definitiva. «HELTER SKELTER». Demoledor, brutal, salvaje…me quedo mudo… «Oh Madrid, sois un gran público, ¡gracias! pero os tenemos que dejar, nos tenemos que ir a casa, mañana tenéis que trabajar… Gracias a todos, sois geniales. Quiero dar las gracias a mi fantástica banda, pero sobre todo a vosotros». Enlace a la décima parte del concierto aquí.

No podemos más y es la hora de rematarnos… «Sgt. Pepper’s» fusionado con el medley final de «Abbey Road» servirá de puntilla. Paul eleva su guitarra, la banda une sus manos y hace reverencias de agradecimiento. «Muchas gracias Madrid, muchas gracias España, ¡¡hasta pronto!!». Enlace a la parte final del concierto aquí.  Llegué a casa (Zaragoza) a las cinco de la mañana. A las 7 estaba en pié para ir al curro. No dormí, pero pasé toda la noche soñando. Gracias Paul.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 4 de mayo de 2013

The Beatles. Capítulo 21 (1996-1999). The Threetless Parte III. Cara (Anthology II y III) y Cruz (Linda y George).

Tras el shock del encuentro inicial, la relación entre los «Threetless» había mejorado mucho e incluso, con motivo de la serie de televisión «Anthology» llegaron a ser filmados tocando juntos en directo tanto en el estudio, como en una encantadora sesión campera al ukelele, en los jardines de Friar Park, la mansión de George. Fue entorno a febrero de 1995 que Paul, George y Ringo comezaron a trabajar sobre otra canción de John, también incluida en la cinta con demos de Lennon que Yoko les dio. El tema en cuestión era «Real Love», una canción de la que John hizo varias demos entre 1977 y 1980 y que, en versión con guitarra acústica, ya había sido editada en la banda sonora del documental «Imagine: John Lennon» de 1988.

No obstante, para trabajar sobre ella, Yoko entregó una versión al piano datada en 1977. A diferencia de «Free As A Bird», la canción estaba mucho más terminada por lo que la tarea fue mucho menos edificante para Paul, George y Ringo ya que se limitaron a ornamentar la demo de John. No obstante Paul recuerda que «lo mejor de todo era trabajar «con» John otra vez. Oyéndolo en los auriculares, era como si él estuviese al lado – «Rayos, estoy cantando en armonía con John». Parece a un sueño imposible».  De esta forma, Paul toca la guitarra acústica, bajo eléctrico. George toca la guitarra acústica y una guitarra Fender Stratocaster al final de la canción. Ringo contribuye con la batería. En cuanto a las voces, Paul graba una voz principal en semi-falsete casi inaudible para dar cuerpo a la de John (grabada, no olvidemos, de forma casera) y luego Paul y George añaden voces de apoyo y armonías. Los tres contribuyen con percusiones.

El resultado, de nuevo, es maravilloso: «Real Love«. La canción es mucho más pop y con una producción probablemente más compensada que la anterior (la batería menos alta y las voces mucho más prominentes) pero, en general, suena menos «beatle» que «Free As A Bird». «Real Love» se editó como single el 5 de marzo de 1996 y alcanzó el n.º 4 y n.º 11 respectivamente en las listas de sencillos del Reino Unido y EE.UU. Sorprendentemente la BBC Radio decidió no emitirla creando una innecesaria polémica que se debatió en varios medios. Se rumoreaba en el entorno de la prensa, de que la BBC consideraba a Los Beatles, «demasiados viejos» para su estación. La corporación negó tales acusaciones pero eso no impidió que Paul realizara unas declaraciones al Daily Mirror:  «Los Beatles no necesitan que su nuevo single, «Real Love», sea número uno. Nuestras carreras no dependen de eso. Si Radio One cree que debemos ser vetados ahora, esto no nos va a llevar a la ruina. No puedes poner un límite de edad a la buena música. Es muy alentador saber que, mientras los reyes del kindergarten de Radio One piensan que los Beatles somos demasiados viejos para salir a jugar, una gran cantidad de jóvenes británicos no parecen compartir esa opinión. Siempre estoy leyendo de cómo algunas bandas, como Oasis dan crédito a los Beatles como su inspiración y estoy feliz que pueda oír a los Beatles en la música actual. Cuando Ringo me contó todo esto, pensé, ¿Quién necesita a Radio One cuando se tiene a todas las otras estaciones independientes?»

Al margen de polémicas, «Real Love» fue un éxito que sirvió de empuje al lanzamiento de «Anthology 2«, un nuevo doble CD  editado el 18 de marzo de 1996, cuatro meses después de «Anhology I. El álbum arranca donde lo dejo el anterior y cubre el periodo entre febrero de 1965 y febrero de 1968, quizás la época más vanguardista e innovadora del grupo.  Al igual que su predecesor,  alcanzó un gran éxito comercial: debutó en el puesto nº 1 y en USA y en el Reino Unido.

El disco arranca con la segunda de las «nuevas» canciones del grupo tras «Free As A Bird», «Real Love«. Una joyita que no hace más que recordarnos lo que hubieran podido hacer juntos estos tipos si el hijo de puta de Mark Chapman se hubiera quedado en casita. Como ocurriera con «Anthology I», pasada la novedad de la primera canción, entramos de pleno en la parte de arqueología musical.

Arrancamos en febrero de 1965 escuchando una mezcla entre la primeriza toma 2 de «Yes It Is«, con John apenas murmurando la canción , y el arreglo final de la canción (toma 14); un gran ejemplo de cómo los Beatles trabajaban los. También de febrero son las tomas alternativas de «You’ve got to Hide Your Love Away» y las canciones inéditas «If You’ve Got Trouble» (un original «Lennon-McCartney» escrita para Ringo y descartada por no considerarse suficientemente buena) y «That Means a Lot«, un tema de Paul que acabaron dejando de lado y regalando a P.J.Proby.  Avanzando un poco más en el tiempo, llegamos a junio de 1965, con las primeras tomas de la potente «I’m Down«, la indispensable «Yesterday» (sin cuarteto de cuerda) e «It’s Only Love«.

Tiempo para la música en directo con, por un lado,»I Feel Fine«, «Ticket To Ride«, «Yesterday» y «Help!«, interpretadas en directo desde el ABC Theatre de Blackpool, Inglaterra, el 1 de agosto de 1965 para el programa de televisión Blackpool Night Out, y por otro, «Everybody’s Trying To Be My Baby» del famoso concierto en el Shea Stadium.

Ya en otoño de 1965 encontramos tomas preliminares de algunas de las canciones que acabarán en el gran LP «Rubber Soul». Esos son los casos de la toma 1 de «Norwegian Wood (This Bird Has Flown)«, con mucho más sitar, y «I’m Looking Through You» en una versión sensiblemente diferente, sin estribillo, con una distinta percusión y más guitarra solista. También para «Rubber Soul» estaba pensado el descarte instrumental «12-Bar Original«.

Damos un salto hasta abril del 66 para adentrarnos en las sesiones del expléndido «Revolver». La toma 1 de «Tomorrow Never Knows«, nos presenta una canción ya muy experimental pero aún muy distante de lo que acabaría siendo. Por otro lado, con la toma 5 de «Got To Get You Into My Life«, vemos lo diferente que era la canción en un principio; con órgano, guitarra, batería, la voz de Paul y unas buenas armonías de John y George, tenemos una canción mucho más pop y sin rastro de los sobresalientes metales y el estilo soul de la versión final.

Con «And Your Bird Can Sing» y su toma 2 vemos a los Beatles más cercanos. Paul y John partiéndose de risa en medio de la grabación de una pista de voces. No es difícil pensar que la marihuana tuvo algo que ver. Uno de los mejores momentos de estos Anthology, quizás el mejor. La versión de la canción es, por cierto, buenísima y bastante diferente a la que acabó figurando en «Revolver». Mucho más similar a la que todos conocemos es la toma descartada de «Taxman«, con la única diferencia de los brillante coros de Paul y John («anybody got a bit of money?») de 1’28» a 1’49».

En el caso de «Eleanor Rigby (strings only)» tenemos una mezcla del arreglo para cuarteto de cuerda compuesto por George Martin para la canción, mientras la toma alternativa de «I’m Only Sleeping» nos presenta la canción en una fase embrionaria y con la curiosidad de estar cantada a dos voces ocupándose, al contrario de lo que era habitual, Paul de la voz baja y John de la alta.

Turno una vez más para la música en directo. En esta ocasión con «Rock and Roll Music» y «She’s a Woman«, extraídas del concierto que el grupo ofreció en el el Nippon Budokan de Tokio (Japón) el 30 de junio de 1966. Mucho (muchísimo) más interesante resultan la siguiente triada de cortes, dedicados en exclusiva a la sublime «Strawberry Fields Forever». Comenzamos con la estremecedora demo de la canción con John y una guitarra, sin más… una maravilla. A continuación, tenemos la también excelente Toma 1 de la canción, mucho menos experimental de lo que  acabaría siendo, y, por último, la Toma 7, de la que se tomó el primer minuto para la versión definitiva de la canción (el resto se tomó de otras tomas obligando a George Martin a realizar un complicadísimo trabajo de estudio para ensamblar las partes).  Ya en diciembre e 1966 podemos disfrutar de una toma alternativa de la enorme «Penny Lane» , en la que el solo de trompeta piccolo del puente es sustituido por trompas inglesas y trompetas. Estuvo a punto de ser la versión final.

Y llega el turno de abordar el excelso «Sgt. Pepper’s». Con «A Day In The Life«, George Martin hace un trabajo muy especial. El diálogo inicial, el sonido del reloj, y el conteo «sugar plum fairy, sugar plum faiy» de John pertenecen a la toma 1 de la canción (enero de 1967), el resto básicamente pertenece a las tomas 2 (también de enero de 1967) y la toma 6 (febrero de 1967). Como curioidad, podemos escuchar a Mal Evans -el eterno roaddie del grupo- contar los 24 compases que separan las dos partes de la canción. Otro tema de «Pepper’s», «Good Morning Good Morning«, toma aquí un nuevo brío. Esta Toma 8 es, en mi opinión, muy superior a la que acabó editándose (toma 11).

El resto de las canciones de «Sgt. Pepper’s» que se incluyen en Anthology 2 son «Being For The Benefit Of Mr. Kite!» (de la que encontrarnos, por un lado, la originaria toma 1, y la mucho más avanzada toma 7 ), «Lucy In The Sky With Diamonds«, (una curiosa mezcla en la que Martin toma el acompañamiento básico de la toma 6, la tamboura de la toma 7 y las voces del estribillo de la toma 8), «Within Without You» (en versión instrumental), y la potente toma 5 de «Sgt. Peppers Lonely Hearts Lonely Hearts Club Band (Reprise)«. También de esta época -abril del 67-  es la toma 11 de  «Only a Northern Song» (en una versión mucho más limpia de efectos), aunque esta canción apareciera en «Sgt. Pepper’s» sino en el posterior «Yellow Submarine»

A junio de 1967 pertenecen las primeras tomas de «You Know My Name (Look Up The Number)«, una canción que los Beatles terminarían en 1969 y editarían como cara B de «Let It Be». El tema es sí es un jugueteo estilístico y en esta versión se incluyen  varios fragmentos que no se incluirían en la que fue finalmente publicada.

Tiempo para las sesiones de grabación del doble EP «Magical Mystery Tour» en septiembre de 1967 empezando por la primordial «I Am The Walrus«, pudiendo disfruta aquí de la toma 16, que fue la que se tomó como base para después añadir todos los efectos que compusieron la versión final. En el caso de «The Fool On The Hill», podemos escuchar la primorosa primera demo a cargo de Paul y su piano, así como la Toma 4 de la misma, con arreglos sensiblemente distintos. La toma presentada de «Hello Goodbye» ofrece pocas sorpresas puesto que es sobre la que se basa la versión definitiva, la única diferencia es la guitarra distorsionada que aparece durante toda la canción.

Estamos acabando este Anthology 2, y llegamos a febrero de 1968 con «Lady Madonna«, de nuevo estamos ante una mezcla de diferentes tomas, en este caso es la base de la toma 3 con el añadido de los saxos de la toma 4. El Cd concluye con una íntima versión de «Across The Universe» (toma 2), con apenas John y una guitarra con efecto flanger, que en mi opinión es -de largo- la mejor de las versiones editadas de esta extraordinaria canción.

«Anthology 2» fue un rotundo éxito comercial. Entre tanto, Linda McCartney fue sometida a una masectomía parcial con éxito…, pero el cáncer se había comenzado a expandir por el hígado y convertiría este 1996 en un año de quimioterapia que comenzó a minar el sempiterno espíritu jovial de Paul.

Octubre de 1996 era la fecha señalada para la edición del tercero y último de los «Anthology». Tras la edición de «Free As a Bird» como inéditos de «Anthology 1» y «Real Love» de «Anthology 2», era lógico pensar que con «Anthology 3» ocurriría algo similar, es decir, que Paul, George y Ringo trabajarían sobre algún tema inédito de John. Y, de hecho, así fue. El propio McCartney dijo: «Trabajamos dos canciones de John, «Free As A Bird» y «Real Love», era muy emocionante. Y surgió la idea tener una tercera canción, otra canción que la teníamos delante de nuestros ojos, «Now And Then», no obstante no la terminaron.  La maqueta de John es una preciosidad. «Now And Then» pudo haber sido una gran canción, pero estaba muy inacabada, con falta de estribillo y algunos defectos que terminaron por aburrir a George que se acabó cansando de la «operación nostalgia» en la que se había convertido el proyecto «Anthology». Paul afirma: «Había una que no terminamos, era más conmovedora. Necesitaba un poco más de trabajo, pero tenía un verso hermoso y tenía a John cantándola. Pero George no quiso hacerla». Desde entonces es un rumor recurrrente la posibilidad de que Paul y Ringo pudieran acabar el trabajo comenzado en 1996 y editar un nuevo single de The Beatles. Parece a un sueño imposible, por lo que tendremos que conformarnos con las versiones de fans, que, emulando el estilo de los Beatles de los 90, circulan por internet.

Finalmente se decidió que «Anthology 3» se editaría sin «nuevo» single, y así se hizo el 28 de octubre de 1996. En esta ocasión el doble CD cubre la etapa comprendida entre  Mayo de 1968 y la última sesión de los Beatles, el 3 de enero de 1970. Para la mayoría de fans, resulta el más interesante por la enorme cantidad de inéditos y tomas realmente alternativas que se presentan. A falta de nuevo single, se editó el inédito «A Beginning» un tema del productor George Martin que, en origen, debía servir de introducción al tema de Ringo «Don’t Pass Me By». Bella composición orquestal que da muestra del enorme talento musical de su autor.

El material Beatle comienza con las sesiones acústicas de mayo de 1968 en la casa de George Harrison en Esher. Regresados de la India, Paul, John y George se apresuraron a grabar tomas caseras de la gran cantidad de canciones que habían compuesto en aquel país . La primera canción correspondiente a esas sesiones es una versión primigenia de «Happiness is a Warm Gun«, con un fragmento sobre Yoko que no fue incluido en la versión final, y a falta de los cambios que caracterizan la monumental canción incluida en el «Álbum Blanco». John y su guitarra nos deleitan con versiones demo acústicas de  «Mean Mr. Mustard«, «Polythene Pam» y «Glass Onion» . Las tres canciones fueron grabadas con John doblando su voz y su guitarra acústica (una voz-guitarra por canal). Por su parte Paul grabó en esta sesión su canción «Junk» -no editada como canción Beatle pero que McCartney recuperó para su primer disco en solitario- y una estupenda primera versión de «Honey Pie«. Por último, George incluye «Piggies«, a la que el sonido acústico le sienta como un guante.

Adentrándonos ya en las sesiones del «Álbum Blanco», entramos en julio de 1968, con la toma 2 de «Helter Skelter«, acortada a menos de cinco minutos de sus más de doce minutos originales. Muchos fans llevaron a cabo una campaña para que se publicara la mítica versión de 27 minutos de esta canción que los Beatles grabaron, pero sus plegarias no fueron escuchadas. Una versión mucho más bluesy y menos heavy que la definitiva, pero igualmente fabulosa.

La versión editada de «Don’t Pass Me By«, dista poco de la original siendo la principal diferencia la ausencia de violín. Mucho más intersante es la toma alternativa de  «Ob-La-Di, Ob-La-Da«, no es una toma falsa, sino una versión distinta de la canción que acabó siendo descartada en favor de la que hoy todos conocemos en una una decisión, por lo menos, discutible.

Un ensayo de Ringo se funde con la versión final (toma 34) en la versión de «Good Night» que George Martin preparó para este «Anthology 3». Siguiendo con el «White Album», encontramos la fantástica toma 1 de «Cry Baby Cry«, la toma 4 de «Blackbird«, y la perezosa pero fantástica toma 6  de «Sexy Sadie«.

«While My Guitar Gently Weeps» es simplemente acojonante. Demo de estudio de George, acompañado por Paul al órgano, que alcanza un nivel absolutamente estratosférico, una joya grabada el 25 de julio de 1968 en los EMI Studios de Londres, así como la despojada toma 2 de «Hey Jude«, mucho más sencilla pero sin dejar de ser el monumento melódico que siempre fue.

«Not Guilty» es una gran canción de Harrison con cuya grabación el grupo nunca llegó a estar satisfecho, razón por la que fue desechada (aunque recuperada por George en solitario en 1979). No obstante, lo intentaron, de hecho, esta es la toma ¡¡102!! de la canción. Y siguiendo con las provechosas sesiones del «White Album» llegamos a la toma 2 de «Mother Nature’s Son» (sólo Paul y una guitarra), una versión sin cuerdas de «Glass Onion» (toma 33), y la encantadora la toma 8 de «Rocky Raccoon«.

«What’s the New Mary Jane?» es sin duda la canción más veces pirateada del grupo. Inicialmente considerada para el Álbum Blanco (incluso candidata a ser editada en single), finalmente quedaría inédita hasta este «Anthology 3». Desde luego no es una gran canción, pero no deja de ser curiosa. Otra de las curiosidades es «Step Inside Love / Los Paranoias«, la primera es un muy buen tema que Paul compuso para Cilla Black (con la que ella consiguió un número 8 en listas), el aire latino del tema hace que John comience a bromear y nombre a un ficticio grupo de acompañamiento llamado «Los Paranoias», Paul se arranca a improvisar y rápidamente es seguido por el resto.

Y volvemos a las tomas «falsas» del «Album Blanco» con un mix de tomas de «I’m So Tired» (concretamente de la la 3, la 6 y la 9), la evocadora toma 1 de  «I Will» y una soberbia versión acústica de «Why Don’t We Do It In The Road?«. A continuación oímos a John grabar la sobresaliente pista de guitarra acústica de «Julia» pero llega un momento en el que se equivoca, es curioso oír a Paul desde la sala de mezclas animando a John a a volver a intentarlo ya que «la canción es realmente preciosa».

El CD2, deja atrás el álbum blanco (al que «Anthology 3 dedica todo su primer CD) y se adentra en las sesiones para el malogrado proyecto «Get Back» (recordad que los Beatles desecharon las sesiones para grabar «Abbey Road» y posteriormente las cintas fueron entregadas a Phil Spector para que produjera lo que acabó siendo el álbum «Let It Be», para enfado de Paul). La primera de las canciones pertenecientes a estas sesiones es «I’ve got a feeling«, una toma fallida grabada el 23 de enero de 1969 en los Apple Studios de Londres y ya con Billy Preston al piano eléctrico.

Especialmente curioso resulta escuchar la relentizada versión de «She Came In Through the Bathroom Window» sacada fuera del Medley de «Abbey Road» donde acabó incluyéndose meses después de esta toma primeriza de enero de 1969. «Dig A Pony» en cambio es muy similar a la canción que acabó apareciendo en «Let It Be», eso sí, mucho mejor producida. No me cansaré de decirlo, Phil Spector -al que admiro-, no hizo un buen trabajo con «Let It Be» y esta versión es una prueba de que el que dominaba el sonido Beatle no era otro que George Martin. Algo parecido a lo que ocurre con «Two of Us«, si bien esta toma se acaba estropeando por algunos fallos de ejecución.

Siguiendo con las sesiones del proyecto «Get Back» encontramos tomas de «For You Blue«, «Teddy Boy» (inedita por los Beatles pero editada en el primer álbum en solitario de McCartney), el medley de clásicos del rock «Rip It Up» / «Shake, Rattle and Roll» / «Blue Suede Shoes» y una emocionante versión de «The Long And Winding Road«. Paul siempre repudió la versión que Spector remezcló para «Let It Be» y aquí, al fin, tenemos la canción tal y como la concibió McCartney, de hecho, es la misma toma que se usó para el disco pero sin el pomposo arreglo del productor americano. Las notas de «Anthology 3» referidas a esta canción lo dejan claro:  «La versión de la Antología es tal y como se concibió mientras que la versión de Let It Be fue adornada […] en ausencia del compositor Paul McCartney»

Aún en las sesiones de «Get Back»  encontramos una improvisada y festiva versión a dos voces de «Oh! Darling» que, como ocurría  con «She Came In Through the Bathroom Window», acabó siendo incluida en «Abbey Road» en una versión muy distinta de la que aquí aparece, así como una toma primeriza de «All things Must Pass«, una gran canción de George que fue descartada por el resto y Harrison convirtió en tema central de su triple álbum en solitario. Siguiendo con las sorpresas llegamos a «Mailman, Bring Me no More Blues«, otra de las habituales en los piratas de la banda, buena versión del clásico de Buddy Holly.

La última canción del proyecto «Get Back» que aparece el «Anthology 3» no podía ser otra que la homónima. En esta ocasión se nos presenta la versión en directo de «Get Back» que los Beatles interpretaron en el tejado del edificio de Saville Row. Se convertiría en su última canción de su último concierto. La policía irrumpió en la azotea con la intención de parar el concierto y hay un determinado momento (primer estribillo) en el que alguien les dice que paren…, las guitarras dejan de oírse…, pero Paul y Ringo siguen…, George enseguida se suma al desafío… y luego John… La canción vuelve con mucha más intensidad…, Paul grita «Loretta has vuelto a jugar en las azoteas, la policía va a arrestarte»

Avanzamos a febrero de 1969 para escuchar la demo de «Old Brown Shoe«, en la que George toca todo, y la toma 2 de «Octopus’s Garden» con la que entramos en las sesiones de «Abbey Road» de las que se extraen la toma 5 de «Maxwell’s Silver Hammer«, la estupenda demo de «Something» y la toma 1 de «Come Together«.

Otro de los «inéditos» es «Come and Get It«, una fabulosa canción de Paul en la que tocó todos los instrumentos y voces y que acabó cediendo a la banda de Apple Badfinger. La ligera versión de «Ain’t She Sweet» que aparece a continuación tampoco había salido a la luz hasta ahora, la voz de John aparece aquí un poco castigada y contrasta con la exuberancia vocal que el propio Lennon, junto a McCartney y Harrison, exhiben en el siguiente corte: la alucinante versión a capella de «Because«. Brutal, 9 voces (3 tomas de 3 voces) .

Con la versión de «Let It Be» que aparece en este «Anthology 3» volvemos a retomar la polémica Spector Vs Martin. En mi opinión no hay comparación posible. Menos mal que, como veremos en el siguiente capítulo «Let It Be… Naked» acabaría haciendo justicia. Algo parecido ocurre con «I Me Mine«, mucho más auténtica y rockera sin todas esas impostadas orquestaciones, muy superior a la oficial.

Y llegamos al final: «The End«, remezclada de nuevo por George Martin y resaltando mucho más las guitarras (tocadas por turnos entre Paul, George y John). Y con esto termina el proyecto Anthology, un sueño hecho realidad para los fans del grupo: dos canciones nuevas, seis cd’s de rarezas, tomas falsas y canciones inéditas, un extensísimo documental que se editó en forma de 5 dvd’s y la edición de un libro espectacular. No obstante siendo todo esto fantástico, nada es comparable a ver a los que entonces eran los tres beatles vivos en una sala charlando sobre los viejos tiempos.

No obstante, una vez terminada la grabación de las nuevas canciones y concluida la selección de tomas para los Anthology, la relación entre Paul y George se enfría. Paul se vuelca en la enfermedad de Linda, pero intenta mantener el contacto con Harrison. No obstante, llega un punto en el que George deja de devolver las llamadas de McCartney.

Entretanto, Paul recibe una sorprendente noticia: su nombramiento como Caballero del Imperio Británico por la Reina Isabel II por «su contribución a la música». Como Beatle, Paul, al igual que el resto del grupo, ya había sido nombrado «Miembro del Imperio Británico» (MBE), pero la distinción de Caballero es muy superior a aquella y le dotaba del título de «Sir».

George, por su lado, había recibido una dura noticia. Fumador empedernido, George fue diagnosticado de cáncer de garganta en 1997. Ese mismo año se sometió a un intervención quirúrgica en la laringe en el hospital Princess Margaret, de Windsor  y el tumor fue extirpado. Desgraciadamente,  dos meses después, el cáncer se expandió al pulmón y George fue nuevamente intervenido en la  Clínica Mayo de Rochester (Estados Unidos). La operación fue exitosa y Harrison comenzó a recibir tratamiento de quimioterapia. El pronóstico era positivo.

No ocurría lo mismo con el pronóstico de Linda, cada vez más debilitada. A pesar de la dura situación que Paul estaba viviendo con la enfermedad de su mujer, no conocía mejor terapia para ambos que volver a la música. Impulsado por el revisionismo de «Anthology», Paul se decide a retomar su pasado o, al menos, a no esconderlo. Paul reclutó a Jeff Lynne, productor de «Free As A bird» y «Real Love» y se dispuso a grabar su nuevo álbum, uno de los mejores de su carrera, «Flaming Pie» (enlace a review en Guilletek’s), editado en mayo de 1997.

«Anthology me recordó como hacíamos las cosas en The Beatles y los valores que alcanzamos con las canciones. Así que de algún modo me sirvió de guía para este álbum». Paul quería hacer algo sencillo, pero de gran calidad. McCartney, además de Jeff Lynne, contó con la colaboración de  Steve Miller, George Martin y Ringo Starr. El resultado cumple con las expectativas y las críticas musicales fueron muy favorables, las mejores desde «Tug of War», de 1982. Además fue también un gran éxito comercial, debutando en el puesto #2 tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos. Y no es para menos, es un disco fabuloso con canciones como «Flaming Pie«, «Great Day«, «Young Boy«, «Somedays» (producida por George Martin), «Heaven On A Sunday» (con su hijo James a la guitarra eléctrica), la inconmensurable «Caliko Skies«, «The World Tonight«, «Souvenir» o «Little Willow«, dedicada a los hijos de Ringo y Maureen tras la muerte de la que fuera primera esposa del batería. Pero posiblemente la canción más recordada sea la fantástica «Beautiful Night» con Ringo a los tambores y George Martin tras los controles y un final glorioso con Paul y Ringo cantando juntos. Extraordinario final para un álbum 10.

Ringo vuelve a la carga meses después, en agosto de este mismo 1997 con «Ringo Starr and His third All-Starr Band: Volume 1«. En esta ocasión es una edición limitada muy modesta que se vendía a precio reducido en los videoclubs de la compañía Blockbuster y que recogía el concierto de la tercera formación de la All-Starr Band ofrecido en el Nippon Budōkan de Tokio, Japón. La banda estaba compuesta por Ringo Starr (batería, percusión y voz), su hijo Zak Starkey (batería y percusión), Billy Preston (teclados, armonio y voz), el Who John Entwistle (bajo y voz), Felix Cavaliere (teclados y voz), Randy Bachman (guitarra y voz), Mark Farner (guitarra y voz) y Mark Rivera (saxofón y coros). Nada que reseñar.

Paul sigue con su actividad frenética, y en septiembre -apenas cuatro meses después de «Flaming Pie», edita un nuevo álbum. En esta ocasión se trata de su segunda incursión en la música clásica: «Standing Stone«. La obra, una pieza instrumental, fue estrenada en el Royal Albert Hall de Londres el 14 de octubre de 1997. A diferencia de lo que ocurrió con «Liverpool Oratorio» que dividió a la crítica, «Standing Stone» recibió críticas muy favorables y alcanzó el primer puesto en los álbumes de música clásica. Me quedo con la pieza final: «Celebration«.

Paul vivía un momento dulce a nivel profesional, pero a nivel personal todo se torcía cada vez más…, hasta que no hubo remedio… En febrero de 1998 Paul, Linda y todos sus hijos excepto Heather viajan a Arizona, a un rancho que compraron años atrás. Era un lugar que Linda adoraba, caballos, colinas, espectaculares atardeceres. La mañana del 17 de abril de 1998 los ojos de Linda amanecieron sin luz, Paul lo tenía claro, llamó a sus hijos y rodearon la cama de su esposa, McCartney se acercó a su oído y dijo: «Estás montada sobre un hermoso caballo, es un precioso día de primavera y estamos cabalgando por el bosque…, los jacintos crecen y el cielo está completamente azul…», Linda cerró los ojos y murió. El funeral se celebró en St. Martin-in-the-Fields, en Londres, con la asietencia de George Harrison, George Martin y Ringo Starr.

Paul y Linda McCartney se casaron en 1969, y en estos casi 30 años, sólo pasaron 10 noches separados, las que Paul pasó en una celda en Tokio en 1980 tras ser detenido por posesión de drogas, ni una más. No es de extrañar que McCartney quedará completamente destrozado tras la muerte de su inseparable compañera. Estaba absolutamente perdido, al punto que sus hijos decidieron hacer turnos para acompañarle en su día a día temerosos de que entrara en una depresión.

Paul abandonó la música y se encerró en su casa, levantándose de la cama sólo para dar unas pinceladas a sus cuadros. No podía pensar en música, muchas de sus obras estaban dedicadas a Linda y el sólo recuerdo de las mismas le hacían hundirse más aún en un pozo del que veía difícil salir. Se limitó a pintar y a escribir tristes versos como «La tristeza no es tristeza sino felicidad vestida de negro. La muerte no es muerte sino la vida lanzándose al precipicio. Las lágrimas no son lágrimas sino carcajadas saladas».

Con John fallecido, George convaleciente y Paul sumido en la tristeza, Ringo queda como único Beatle activo. En junio de 1998 edita «Vertical Man«, su mayor éxito de desde 1975. Es un buen disco en el que Ringo con celebridades como  Tom Petty, Brian Wilson, Ozzy Osbourne, Alanis Morissette, Joe Walsh, Steven Tyler y Timothy B. Schmit, entre otros. Grabado en la época de «Anthology», George toca la guitarra y hace coros en «King Of Broken Hearts» y  «I’ll Be Fine Anywhere«, mientras Paul toca el bajo y hace coros en «What in the… World«, armoniza junto a Alanis Morissette y  Steven Tyler  en «I Was Walking«. Paul también participa en la jovial y muy valorable «La De Da«, el single del disco.

En septiembre de 1998, The Fireman, el grupo electrónico anónimo compuesto por Paul y el DJ Youth edita su segundo trabajo. Paul seguía retirado y sus contribuciones al disco fueron recogidas antes de la muerte de Linda. Fuera como fuere el CD recibe críticas elogiosas por su sonido ambiental cercano al trance. No es mi terreno, así que no me mojo. Me gusta mucho más que el anterior trabajo de The Fireman, eso seguro. Si tuviera que destacar una «canción», sería  probablemente»Watercolour Guitars«.

Ringo, muy activo, participa en el programa de televisión Storytellers de la cadena VH1. El programa consistía en un concierto en un entorno íntimo, con intermedios en los que el arista explicaba el origen de las canciones que va a interpretar. En el caso de Ringo el concierto se llevó a cabo en el Bottom Line Club de Nueva York el 13 de mayo de 1998, un mes después de la publicación del álbum Vertical Man. Un muy buen álbum en directo con fantásticas interpretaciones de sus clásicos como «Photograph«.

Mientras Paul sigue hundido…, hasta que un buen día, a principios de 1999,  decidió volver a coger la guitarra. Lo primero que vino a su cabeza fue el rock de sus raíces y entonces lo vio claro. Tras contactar con el productor Chris Tomas, que trabajó en el álbum de Wings «Back to the Egg», McCartney reservó tiempo en los estudios Abbey Road a comienzos de marzo para grabar su nuevo álbum del que poco o nada se sabía salvo que sería un disco de covers de rock de los 50 y que era probable que McCartney incluyera alguna  nueva composición propia.

Mientras Paul prepara su nuevo disco en abril de 1999, primer aniversario de la muerte de Linda, organiza The Concert For Linda, un concierto en el Royal Albert Hall en el que participaron The Pretenders, Elvis Costello, Tom Jones, George Michael , Sinead O’Connor, Johnny Marr (Smiths), Neil Finn (Crowded House), Marianne Faithfull y como gran final, Paul, en lo que significaba su vuelta a los escenarios. Un emocionado Paul interpretó la que era una de las canciones preferidas de Linda, el «Lonesome Town» de Ricky Nelson, así como una emotiva versión de «All My Loving«

En septiembre de 1999, United Artist y Apple Films lanzan en DVD la película de animación de los Beatles «Yellow Submarine» y acompañando al mismo se edita «Yellow Submarine Songtrack«, un CD que recoge todas las canciones de los Beatles que aparecen en la película. De esta forma desaparece el score de George Martin y se incluyen los temas que, aunque no aparecieron en la banda sonora original de 1969, sí que lo hicieron en la película, es decir, añade «Eleanor Rigby», «Love You To», «Lucy in the Sky with Diamonds», «Think for Yourself», «Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band», «With a Little Help from My Friends», «Baby You’re a Rich Man», «When I’m Sixty-Four» y «Nowhere Man»  a los «Yellow Submarine»,»Hey Bulldog», «All Together Now», «Only a Northern Song», «All You Need Is Love» y «It’s All Too Much». El disco en sí, no aporta nuevo salvo que es la primera ocasión en el que las canciones de los Beatles se remezclan, con buen resultado, por cierto. Los resultados comerciales fueron decentes, pero no extraordinarios (número 8).

En octubre se edita el nuevo disco de Paul McCartney. Como hemos dicho antes, Paul tenía la necesidad de regresar a sus raíces musicales e interpretar temas que solía escuchar cuando era joven y quería grabarlo en tomas, sin trucos, a la antigua usanza…, así que llamó al guitarrista de Pink Floyd  -David Gilmour-,  al batería de Deep Purple -Ian Paice- y al Housemartin Pete Wingfield para los teclados. Paul se encargaría del bajo y la voz… Y eso es «Run Devil Run«, un fantástico disco de versiones de rock’n’roll editado en octubre de 1999 con un sonido sencillamente arrollador. McCartney y su banda realizan trepidantes versiones de «All Shock Up«, «She Said Yeah«, «Shake A Hand» o «Party» e incluyó tres nuevas composiciones propias ciertamente buenas como «Run Devil Run«, «Try Not To Cry» o la fantástica «What It Is«, una de las composiciones que Paul tocaba a Linda en su enfermedad para animarla. Un gran disco que además, el 14 de diciembre de 1999, sirvió de excusa a McCartney para retornar al Cavern Club -donde los Beatles empezaron- para presentar el disco en directo y permitirse una versión inolvidable de «I Saw Her Standing There«. Un concierto imprescindible. «Run Devil Run» recibió críticas entusiastas por parte de la prensa especializada. Paul había vuelto.

El mismo mes, octubre de 1999, Ringo edita un disco de villancicos de cara la campaña de navidad: «I Wanna Be Santa Claus«. Fue un fiasco comercial que hizo que su compañía discográfica rescindiera su contrato.

Un mes después, en noviembre, Paul edita un nuevo CD, el tercero de su línea «clásica»: «Working Classical«. Publicado apenas un mes después del álbum «Run Devil Run» se trata realmente de uan recopliación de canciones de McCartney arregladas al estilo sinfónico por Richard Rodney Bennett y Jonathan Tunick. Así, encontramos bonitos arreglos para canciones como «My Love«, «Junk«, «Golden Earth Girl» o «Maybe I’m Amazed«, aunque McCartney también compuso algunas piezas instrumentales para el disco: «A Leaf«, «Haymakers«, «Midwife«, «Spiral» y «Tuesday«. La crítica lo recibió bien, pero tuvo mucho menos repercusión que sus anteriores obras clásicas. Para mí, su mejor obra clásica, de largo.

1999 ya llegaba a su fin, pero junto antes de acabar el año, apenas un día antes, el 30 de diciembre de 1999, el universo Beatle sufriría una gran conmoción. Alrededor de las 3:30 de la madrugada del 30 de diciembre de 1999, Michael Abram, un enfermo mental nacido en 1966 en Liverpool que estaba convencido de que los Beatles eran una influencia satánica, entró en la mansión de George a través de una de las ventanas. Los ruidos despertaron a Olivia y George bajó al piso de abajo para ver qué ocurría. George se encontró con el intruso, armado con un cuchillo, al que intentó tranquilizar sin éxito. Abram se abalanzó sobre George asestándole varias puñaladas en el pecho. Afortunadamente, Olivia logro reducir al atacante golpeándolo en la cabeza con el pie de una lámpara. La policía llegó alertada por la alarma de la mansión y terminó de reducir al intruso de quien posteriormente se supo que estaba obsesionado con Los Beatles y solía deambular por locales nocturnos afirmando que eran brujos. La policía confirmó a su vez que el agresor había sido detenido el año pasado tras haber destruido un póster del grupo en un local comercial.

Harrison  fue internado en el Royal Berkshire Hospital de Reading. Según los médicos, Harrison sufrió un colapso del lóbulo derecho del pulmón. De haber sido más profundo, el pinchazo podría haber sido mortal. El entorno Beatle reaccionó con miedo, Ringo declaró: “Tanto Barbara como yo estamos profundamente shockeados de que haya ocurrido esto. Le enviamos a George y a Olivia todo nuestro amor y el deseo de que George se recupere rápidamente“, mientras Paul afirmó: «“Gracias a Dios tanto George como Olivia están bien. Les envío todo mi amor«. Tras el suceso, Harrison quedó traumatizado y limitó aún más sus ya de por sí escasas apariciones públicas.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 28 de abril de 2013

The Beatles. Capítulo 20 (1990-1995). The Threetless. Parte II: el «Retorno» de los Beatles. «Free As A Bird». Anthology I.

En 1990, Ringo emprende una serie de conciertos acompañado de alguno de sus músicos amigos: Billy Preston, Dr. John, Joe Walsh, Jim Keltner, los miembros de la E Street Band Clarence Clemons y Nils Lofgren, y los miembros de The Band Levon Helm y Rick Danko. La gira, exitosa, se acabó materializando en un disco -«Ringo Starr and His All Starr Band»– que pasó sin pena ni gloria por las listas de éxitos tras editarse en octubre de 1990.

Entre tanto Paul concluye en Julio de 1990 su muy exitosa gira mundial. McCartney queda entusiasmado con el éxito de «Flowers In The Dirt» y su posterior gira mundial, por lo que decide hacer «fijos» a los miembros de su banda. Sólo el batería Chris Whitten se baja del barco para enrolarse en la nueva formación de Dire Straits. El ex-Pretender Blair Cunningham será su sustituto.

Paul y su banda fueron requeridos por la MTV para aparecer en un nuevo programa basado en la idea de sugerir a grandes estrellas de la música la posibilidad de dar pequeños conciertos acústicos que formaran parte de un programa especial de TV.  Paul McCartney fue uno de los primeros en ser consultado y aceptó. Paul se sentía fuerte con su nueva banda, quizás tenía la formación más consistente desde los Wings de 1976 y el «desenchufado» salió bien (enlace). El «Unplugged» de Paul fue uno de los primeros  en aparecer, pero, a diferencia de los que ocurriría luego, el fenómeno «unplugged» aún no había explotado, de hecho, se editó en edición limitada y se añadió el epígrafe de «Official bootleg» (pirata oficial). Al poco tiempo se editó de forma masiva. En cuanto a las canciones, contiene clásicos del rock’n’roll como «Be-bop-a-lu-la» o «Good Rockin’ Tonight» y, por supuesto, de los Beatles («Here, There And Everywhere«, «We Can Work It Out«, «I’ve Just Seen A Face«, «She’s A Woman«, «And I Love Her» y «Blackbird«. En resumen, una álbum estupendo, en el que destaca por sorprendente la selección de canciones de la carrera de Paul en solitario, compuesta de  tres canciones de su primer álbum de 1970 -«Every night«, «That Would Be Something» y «Junk«- y la primerísima composición de McCartney, una canción pre-beatle, que compuso a los 14 años muy influenciado por su ídolo Buddy Holly: «I Lost My Little Girl«. El LP se editó en mayo de 1991 y, a pesar de ser una edición limitada, fue nº7 en Inglaterra y nº14 en USA.

Pero el giro más sorprendente en la carrera de Paul estaba por llegar. A estas alturas, McCartney ya es la máxima autoridad en ventas y éxitos en la historia del rock (acreditado por el Guiness y otras entidades estadísticas) y parece que estaba dispuesto a afrontar nuevos retos. De esta forma, acepta un encargo de la Real Orquesta Filarmónica de Liverpool  para conmemorar sus 150 años historia: Paul McCartney, junto a Carl Davis deberían componer un Oratorio (ópera sin escenografía) que se debería representar en la Catedral de Liverpool. Sin conocimientos de solfeo, Paul cantaba melodías que Davis traducía a lenguaje clásico consiguiendo así el resultado final que se estrenó el 28 de junio de 1991 ante 2.500 personas en la Catedral de Liverpool. A su conclusión el público se levantó en una sonora ovación de cinco minutos. Yo no entiendo demasiado de música clásica y la ópera en particular me empalaga, pero disfruto mucho algunos momentos (el pasaje instrumental de «Crypt«, me parece brutal) aunque, sinceramente, prefiero cuando la música clásica va a Paul «(Yesterday» o «Eleanor Rigby») que cuando Paul va a la música clásica. . La crítica se dividió entre la  que afirmaba que la obra tiene «pasajes memorables» y la que la consideraba «tediosa». En cualquier caso, nº1 en listas de música clásica.

En diciembre de 1991, Eric Clapton persuadió a George Harrison para que fuera de gira con él a Japón. Clapton, el eterno amigo, quería que George volviera a los escenarios (no lo había hecho desde la desastrosa gira «Dark Horse» del 74) y le sugirió, aprovechando a gira que él mismo estaba haciendo por Asia, George podía unirse a ellos en Japón y hacer una par de conciertos…Y así fue…, George, acompañado de la banda de Clapton (incluyendo al propio Eric) tocó dos veces en Japón en diciembre de 1991 (Osaka y Tokio). Dos buenos y exitosos conciertos en los que Harrison no eludió su pasado con los Beatles e hizo versiones de «I want to tell you«, «Old brown shoe«, «Taxman«, «If I needed someone«, «Something», «Piggies«, «Here comes the sun» y una soberbia «While my guitar gently weeps«. George también rindió cuentas de éxitos en solitario como  «Give Me Love» o las más recientes «Cloud Nine» y «Devil’s Radio«. Siete mese después, en julio del 92, se editó un doble LP de los conciertos -«Live in Japan«- que pasó sin pena ni gloria . Fue nº126.

También en 1991, Ringo comienza a trabajar en lo que sería su primer álbum de estudio en 10 años. Superados definitivamente sus problemas con el alcohol, Ringo decidió pedir canciones a compositores externos, colaborando sólo en la composición de tres temas. «Time Takes Time» supone un esfuerzo de Ringo de volver a la industria pero, a pesar de recibir buenas reseñas por parte de la prensa especializada (Rollingstone habló  de «el disco más consistente y despierto del batería desde «Ringo» de 1973«), obtuvo un escaso éxito comercial. Sea como fuere, es uno de los mejores trabajos de Ringo y contiene algunas excelentes canciones como «Weight Of The World«, «Don’t Go Where The Road Don’t Go«, «I Don’t Believe You«, «In a Heartbeat» (con Brian Wilson en los coros) o el cover de The Posies «Golden Blunders«. Un álbum injustamente olvidado, editado en mayo de 1992, y que supone un nuevo fracaso para Ringo.

El que no fracasaba era Paul. En febrero de 1993  publica «Off The Ground«(review en Guilletek’s), un disco grabado «en directo» en el estudio. En lugar de registrar cada instrumento por separado, el grupo ensayó las canciones conjuntamente y las repitió hasta conseguir la toma correcta. Esto permite un sonido más fresco, aunque también menos elaborado que en «Flowers In The Dirt». El álbum obtuvo un importante éxito (nº5 UK, 17 USA), aunque lejano al del LP anterior. Es un buen disco -aunque no memorable-, merced a canciones como «Mistress And Maid«, «The Lovers That Never Were» (ambas co-escritas con Elvis Costello), «Hope Of Deliverance«, «I Owe It All To You«, «Biker Like An Icon«, «Off The Ground«, la exquisita «Golden Earth Girl«, o el baladón «C’Mon People«. McCartney sigue en la línea correcta y lo celebra anunciando una nueva gira -«The New World Tour«- que se celebrará a lo largo de los cinco continentes. Una gira de 79 escenarios desde el 18 de febrero de 1993 en (Italia), hasta el 16 de diciembre de 1993 (Chile) que, en Octubre pasó por España…

…Y ahí estaba yo, con 19 años, en la puerta del Sant Jordi de Barcelona a las 12 de la mañana (abrían puertas a las 19horas). Cuando abrieron puertas, a correr y, tras conseguir una honrosa tercera, me dispuse a disfrutar…y vaya si lo hice. De nuevo Paul preparó un setlist que fusionaba temas de su carrera en solitario (13) con algunas de sus canciones con los Beatles (17) (ver concierto). Respecto a la anterior gira, y del repertorio de los Beatles, añadió canciones como «Drive My Car«, «All My Loving«, «We Can Work It Out«, «Michelle«, «Here, There and Everywhere«, «Lady Madonna«, «Penny Lane» «Magical Mystery Tour» y «Paperback Writer«, que completan a los conocidos «Back In The USSR«, «Sgt. Pepper’s«, «Can’t Buy Me Love», «Yesterday«, «Let It Be» y, sobre todo ese «Hey Jude» con el que casi se cae el pabellón…  A la salida me gasté todo mi dinero en camisetas y demás zarandajas y de vuelta a casa… Nunca lo olvidaré.

Era obvio, visto los precedentes, que la gira se acompañaría de la correspondiente película y disco. En este caso Paul edita «Paul Is Live«, un doble LP (no triple como sus anteriores publicaciones en directo) y, siendo muy bueno, es quizás el más flojo que sus álbumes en directo.  De nuevo encontramos temas de Paul en solitario («Looking for changes», «Peace in the neighbourhood», «Hope of deliverance», «Biker like an icon», «C’mon peolple», «Hotel in Benidorm», «Fine day»), de los Wings («Let me roll it», «My love», «Live and let die») y de los Beatles («Drive my car», «All my loving», «We can work it out», «Here there and everywhere», «Lady Madonna», «Paperback writer», «Magical Mistery tour», «Penny Lane» y «I wanna be your man»). Pero lo más curioso es la portada del álbum, ya que se puede considerar el fin del mito de «Paul is Dead»: ya el título del disco es una clara antétesis, pero la portada -parodia de «Abbey Road»- está llena de símbolos.  Si recordáis, «Abbey Road» fue considerado por los defensores de la demencial teoría, como la confirmación definitiva de la muerte del bajista basándose en los supuestos simbolismos de la portada:

– En la portada de 1969, Paul sale descalzo y eso parece ser símbolo de muerte en algunas culturas… En «Paul Is Live», McCartney calza unas enormes botas.
– En «Abbey Road», lleva el cigarro en la derecha y Paul es zurdo, señal «inequívoca» de que el que aparece en la portada es un actor y no el verdadero Paul. En «Paul Is Live» agarra a un perro con la zurda (el perro es igual que «Martha» el perro que tenía Paul en la época Beatle).
– En el Wolksvagen Beetle del fondo de la portada de «Abbey Road», la matrícula es 28 IF (los años que Paul tendría «if» estuviera vivo en 1969). En «Paul is live» la matrícula es «51 IS» …sin palabras…

El LP se editó en noviembre de 1993 fue nº37 en Inglaterra y 78 en USA. Pero, por si fuera poco, McCartney edita otro disco en noviembre de 1993 (el segundo del mes y el tercero del año), si bien esta vez lo hizo bajo seudónimo. «Strawberries Oceans Ships Forest» es el primer álbum del grupo The Fireman, un dúo formado por Paul McCartney y el productor dance Youth, publicado por Parlophone en 1993. El álbum consiste en samples de «Off the Ground», y de las canciones «Reception» y «The Broadcast» del álbum de Wings «Back to the Egg», remezcladas por Youth y fue muy bien recibido por la crítica (Melody Maker, publicó: «Paul McCartney ha descubierto el dance, y los resultados son asombrosamente brillantes») aunque no tuvo repercusión comercial. Mi desconocimiento de la música dance me hace obviar el comentario de este álbum. Lo he oído con amigos que «entienden» de esta música y hay opiniones diversas, si bien la mayoría son bastante positivas.

Un mes antes, en octubre de 1993, Ringo editó su segundo álbum con su «All Starr Band». Ringo salió de gira con una segunda edición de su banda de estrellas, integrada por músicos diferentes a los de la gira de 1989: Burton Cummings, Timothy B. Schmit (Eagles), Dave Edmunds (Rockpile), Todd Rundgren, Tim Cappello y el hijo de Ringo, Zak Starkey, además de Nils Lofgren y Joe Walsh, presentes en la gira anterior. Ringo toca en esta gira la canción que John le regaló para su álbum de 1973: «I’m The Greatest«, aparte de canciones que el batería cantó en su época Beatle como «Yellow Submarine«. El álbum, de título «Ringo Starr and His All Starr Band Volume 2: Live From Montreux» presenta a un Ringo frecuentemente desafinado y es bastante mediocre.

Pero el universo Beatle tendría grandes noticias un año después. En Noviembre de 1994 se edita el primer álbum de los Beatles con material inédito desde su separación en 1970, 24 años después. «Live At The BBC» es un álbum doble que recoge las actuaciones en riguroso directo de los Beatles en programas de radio de la cadena de radio británica a lo largo de 1963 y 1964, en plena beatlemanía británica. El disco es una delicia de principio a fin e incluye conversaciones y entrevistas de la banda , versiones de sus artistas preferidos («I Got A Woman» de Ray Charles, «Too Much Monkey Business«, «Carol» , «Johnny B Goode«, «Roll Over Beethoven«, «Sweet Little Sixteen«, «Rock And Roll Music«, «I Got To Find My Baby» y «Memphis Tennessee«de Chuck Berry, «Keep Your Hands Off My Baby» de Little Eva, «Young Blood» de Doc Pomus, «A Shot Of Rhythm And Blues«, «Soldier Of Love» de Arthur Alexander, «Sure To Fall«, «Matchbox«, «Honey Don’t» y «Everybody’s Trying To Be My Baby» de Carl Perkins, «Some Other Guy» de Richard Barrett, «Baby It’s You» de The Shirelles, «That’s All Right (Mamma)» y «I’m Gonna Sit Right Down And Cry (Over You)«, «I Forgot To Remember To Forget» de Elvis, «Clarabella» de The Jodimars, «Crying, Waiting, Hoping» de Buddy Holly, «You Really Got A Hold On Me» de Smokey Robinson, «To Know Her Is To Love Her» de The Teddy Bears, «A Taste Of Honey» de Lenny Welch, «Long Tall Sally«, «Ooh! My Soul» y «Lucille» de Little Richard, «The Honeymoon Song» de Marino Marini and his Quartet, «Till There Was You» del musical The Music Man, «Lonesome Tears In My Eyes» de Johnny Burnette, «Nothin’ Shakin’» de Eddie Fontaine, «The Hippy Hippy Shake» de Chan Romero, «Glad All Over» de The Dave Clark Five, «I Just Don’t Understand» de Ann Margret, «So How Come (No One Loves Me)» de los Everly Brothers, «Dizzy Miss Lizzy» y «Slow Down» de Larry Williams, «Kansas City» de Wilbert Harrison y la deliciosa «Don’t Ever Change» del dúo compositor Goffin-King y popularizada por The Crickets) y varios de sus hits («Thank You Girl«, «I Saw Her Standing There«, «Can’t Buy Me Love«, «A Hard Day’s Night«, «I Wanna Be Your Man«, «All My Loving«, «Things We Said Today«, «She’s A Woman«, «I Feel Fine«, «I’m A Loser«,»Ticket To Ride» y «Love Me Do«). Especialmente curiosas las cortinillas preparadas por el grupo en absoluto directo para amenizar los programas («From Us To You«) y la canción de Paul «I’ll Be On My Way«, inédita  hasta el momento. Lo dicho, un disco delicioso que alcanzó el número 3 en ventas.

Meses antes de la edición de «Live At The BBC», Paul, George y Ringo se reúnen con Neil Aspinall -otrora road manager, asistente personal de los Beatles y director de Apple Corps-, para trabajar sobre un proyecto sobre los Beatles. En 1971, Aspinall pensó que sería una buena idea recopilar toda la información posible de los archivos del grupo (tanto en EMI como en Apple)  para realizar un documental sobre la historia del mismo. El documental se llamaría «The Long And Winding Road» y debería contar con los testimonios de los miembros de la banda para convertirse en el testimonio definitivo de los Beatles. Las malas relaciones entre Paul y el resto del grupo a principios de  los 70 y la muerte de John en 1980 truncaron el proyecto, pero desde principios de los 90 Neil lo había recuperado. La idea no era otra que los miembros vivos del grupo, apoyados por horas de entrevistas a John (autorizadas por Yoko), contaran su historia a través de una serie de documentales. Dichas entrevistas se completarían con el vasto material videográfico y sonoro que Aspinall había recopilado a lo largo de todos estos años.

El ambiente -sobre todo entre George y Paul- fue un poco tenso al principio. George se negó a que el proyecto se llamara como una canción de McCartney («The Long And Winding Road«), empeñado en que la figura de ningún Beatle destacara sobre el resto. No obstante, la situación se relajó enseguida, el proyecto cambio de nombre («Anthology» sería el nombre definitivo) y Paul, George y Ringo comenzaron a sentirse cómodos trabajando juntos. Como no podía ser de otra forma, enseguida surgió la idea de hacer algo de música para el proyecto. Desgraciadamente, muerto John, sólo quedaban tres. Es decir, los Threetles  (los tres restantes), se encontraban en la necesidad de afrontar en reto sin John por lo que, en un principio, pensaron en hacer simplemente algo de música incidental que sirviera de fondo a las imágenes. Pero querían hacer algo nuevo y lo que tenían más que claro es que los Beatles no podían existir sin John, la su única posibilidad de grabar algo como The Beatles era que Lennon pudiera estar en la grabación.

Con esta idea, Paul solicitó a Yoko grabaciones inéditas de John. Paul recuerda cómo le dijo a Yoko «Nos gustaría que nos dieses alguna grabación de John, pero, por favor, no trates de ponernos muchas condiciones, es realmente difícil hacer esto, espiritualmente hablando. No sabemos, tal vez nos peleemos en el estudio y a las dos horas salgamos de allí, así que no nos pongas condiciones. Si no funciona, puede ser descartado». Ono aceptó y entregó a McCartney una cinta de casette con cuatro canciones («le entregúe  la grabación a Paul. Yo nunca quise separar a The Beatles, simplemente ocurrió, pero ahora estoy en una posición digna de unirlos otra vez y voy a aprovecharla. Es como si el destino hubiera actuado«). La cinta incluía cuatro grabaciones caseras de John: «Free As a Bird«, «Grow Old With Me«, «Real Love» y «Now and Then«. Ringo no pudo evitar llorar al oirlas.

El trío decidió que «Free As A Bird» (original de 1977) era la mejor canción de las cuatro y se dispuso a trabajar sobre ella, como dijo Ringo : «sólo teníamos que imaginar que John se había ido de vacaciones dejando a medio terminar algo, como de hecho hacia, y nosotros teníamos que acabarlo». En un principio, como parecía obvio, pensaron en George Martin -que estaba trabajando en el proyecto de documentación sonora para el documental de «Anthology-» para producir la nueva canción. Pero Martin, ya de avanzada edad, tenía problemas de audición y, según recuerda McCartney, «George Martin no tomó parte en «Free as a bird». No quiere producir debido a que su oído no es tan bueno como solía ser. Es un tipo muy sensato, me ha dicho: ‘Mira, Paul, quisiera hacer un trabajo decente’. Si él no se siente apto para realizarlo no lo hará. Es muy honesto de su parte, en realidad otra gente hubiera tomado el dinero y huido».   A sugerencia de George, y con muchas reservas por parte de Paul, decidieron que Jeff Lynne, que había trabajado previamente con Harrison, sería el productor.

En la cinta original, John cantaba y tocaba el piano y era imposible técnicamente separarlos, por lo que Lynne los unió en una sola pista, «pasé una semana en mi estudio mejorando la pista en mi ordenador. Llevó mucho trabajo tenerlo a tiempo para que los muchachos pudieran empezar». La canción tenía trozos sin letra y algunos huecos musicales para los que Paul y George escribieron nuevos acordes y añadieron nuevos versos que, obviamente ellos se tendrían que encargar de cantar. Finalmente, entre febrero y marzo de 1994, los «Threetles» se reunieron en el estudio de Paul McCartney para completar «Free As A Bird». John Lennon, se encargaría de la voz principal y el piano; Paul McCartney doblaría el deficiente y descompasado piano de la grabación original, tocaría la guitarra acústica y el bajo, además de los coros y la voz principal en uno de los puentes; Ringo Starr se ocuparía de la batería. George Harrison haría coros, la voz principal en otro de los puentes, y tocaría la guitarra acústica, el ukulele y la guitarra solista slide. La decisión de Harrison de utilizar la técnica slide, así como la producción de Lynne, hicieron temer a Paul que el resultado fuera a sonar como los discos de George o como los Travelling Wilburys, pero Jeff Lynne lo dejó claro: «Quiero que suene como los Beatles».

Las dudas se disiparon cuando empezaron a grabar. Cuando Ringo escuchó a McCartney y Harrison armonizando sus voces para grabar el acompañamiento de coros, exclamo: «¡Suena como los jodidos Beatles!». Como George dijo «¿qué si suena «Beatle»?¿cómo queréis que suene?…si la compone uno de nosotros, cantamos nosotros, tocamos nosotros…¡tiene que sonar «Beatle»!». Algo mágico ocurrió al final: el tema finaliza con segmento de ukelele, tocado por Harrison con una frase de Lennon, «Turned out nice again» («Salió bien otra vez»), grabada al revés. Para sorpresa de todos , cuando escucharon la mezcla final parece sonar «Made by John Lennon» («Hecho por John Lennon»).

La canción se emite por la radio por primera vez entre los días 19 y 20 de noviembre de 1995 (dependiendo del huso horario). Así, en Estados Unidos se estrena a las 22:55 del día 19 y en Inglaterra a las 3:59h del día 20: «Free As A Bird«, la primera canción de los Beatles en 25 años. El single vendió 120.000 copias en su primera semana, entrando al segundo puesto de las listas.

«Free as a Bird» recibió críticas mixtas. The Guardian, habló de «un asunto meramente publicitario sobre The Beatles que sonaba más a Lynne que a Beatles». The Independent dijo que la canción era «decepcionantemente apagada y de efecto fúnebre». Por otras parte Chris Carter, locutor de la BBC, comentó: «Valoro cualquier canción, especialmente si es genial,  interpretada por John, Paul, George y Ringo». En mi opinión, es una buena canción -muy lejos de lo mejor del grupo- que sube muchos enteros por la emotividad que supone la reunión del grupo. Las armonías vocales y la guitarra de George suenan geniales pero creo que la producción no es adecuada (la batería está muy alta). Con todo, un éxito más y un premio Grammy a la mejor interpretación vocal.

Ese mismo día se estrenó el primer episodio de la serie de televisión «Anthology», que narraba los hechos acaecidos en el Universo Beatle entre Julio de 1940 y marzo de 1963, así como el extraordinario videoclip de «Free As A Bird», lleno de referencias a anécdotas y mitos de la historia Beatle y ganador del Grammy al mejor video musical. El resto de episodios de la serie, hasta 8 (Episodio 2. Marzo de 1963 – febrero de 1964, Episodio 3. Febrero de 1964 – julio de 1964, Episodio 4. Agosto de 1964 – agosto de 1965, Episodio 5. Agosto de 1965 – julio de 1966, Episodio 6. Julio de 1966 – junio de 1967, Episodio 7. Junio de 1967 – julio de 1968 y Episodio 8. Julio de 1968 – marzo de 1970) , se estrenarían agrupados en tres espacios de dos horas, los días 19, 22 y 23 de noviembre de 1995 . llegando a una audeniencia superior a los 400 millones de personas.

El día 21 de noviembre sale al mercado «Anthology I», el primero de los CD dobles que sirven de banda sonora a la serie. «Anthology» no es un recopilatorio de éxitos, sino un conjunto de tomas alternativas, canciones inéditas, demos, canciones que regalaron a otros artistas etc., y, como tal, es una colección imprescindible para quienes tienen toda la discografía oficial del grupo, pero que de ninguna forma debe abordarse como primera aproximación al grupo.

El disco, cubre un periodo de seis años que va desde primavera de 1958 (primeras maquetas caseras del grupo) hasta octubre de 1964 (grabación de su cuarto LP, «Beatles For Sale»). La única canción que sale de este periodo es precisamnete el tema con el que arranca, «Free As A Bird«. «Pusimos Free As A Bird en el primer disco porque entendimos que era la canción que más esperaba la genta, así que lo mejor es que la oigan al principio y ya se reljaen para escuchar el resto», recordaba Paul McCartney. La canción de John, original de 1977 y sobre la que los Beatles vivos trabajaron en 1994, no está entre lo mejor del grupo pero es un emotivo regreso no exento de un alto nivel de calidad.

Entrando ya en la fase arqueológica del disco, encontramos una versión del  «That’ll be the day» de Buddy Holly, grabada en un magnetofóno en 1958, rodeado por John y Paul (a las guitarras y las voces), George a la guitarra, John Lowe al piano y Colin Hanton la batería. La misma tecnología es la utilizada para la primera sorpresa del álbum: «In spite of all danger«, una balada lenta de estilo country escrita por Paul y George, cantada por los tres en armonía.

La sección de maquetas caseras  grabadas en magnetofóno continua con una grabación de verano de 1960 en casa de Paul con Paul (guitarra y voz), John (guitarra y voces), George (guitarra) y Stuart Sutcliffe (bajo). El grupo interpreta el  «Hallelujah I love her so« de  Ray Charles con Paul a la voz principal. A continuación podemos escuchar dos canciones originales de Paul McCartney: la paródica «You’ll Be Mine» y el instrumental «Cayenne«.

Damos un salto de un año hasta verano de 1961 para encontrar la priemera grabación profesional de los Beatles, en Hamburgo y como grupo de acompañamiento de Toni Sheridan. Paul tocó el bajo, John y George las guitarras y Pete Best la batería. Las canciones incluidas de estas sesiones son el tema tradicional «My Bonnie» (cantado por Sheridan y con los Beatles de banda de apoyo), una versión de «Ain’t She sweet» cantada por John y «Cry for a Shadow«: , una composición Harrison-Lennon instrumental muy en la línea de The Shadows.

A continuación nos encontramos una selección de canciones extraídas de lo que fue la primera audición de los Beatles (aún con Pete Best a la batería) para DECCA Records en enero de 1962 y tras la que la compañía de discos decidió rechazarlos: «Searchin’«, «Three Cool Cats» y «The Sheik of Araby» son versiones, mientras que «Like Dreamers Do» es una canción de Paul que tiempo después -siendo ya populares- los Beatles cedieron a e The Applejacks y «Hello Little Girl» es una canción de John que también acabo siendo cedida, en esta ocasión a The Fourmost. También corresponden a una audición, en esta ocasión para Parlophone y en junio de 1962, las dos siguientes canciones: una versión de «Besame Mucho» y la primera versión de «Love Me Do«, tras esta sesión los Beatles serían contratados y Pete Best -que está muy flojo en la grabación-, despedido y sustituío por el baterista de sesión Andy White.

Saltamos a septiembre de 1962 para escuchar la canción que el productor George Martin había encargado a un compositor profesional para que sirviera como primer single del grupo y que finalmente fue desestimada, «How Do you Do it?«También con Andy White a la batería podemos escuchar una versión primeriza de «Please Please Me«. A una sesión de estudio de marzo de 1963, corresponden las tomas de «One After 909«, una canción que acabaron grabando años después, 1970, en el último disco del grupo, «Let It Be».

Turno para la música en directo: «Lend Me your Comb» está extraído de una actuación en directo para la BBC, «I’ll Get You» fue  grabada en el London Palladium en octubre 1963 y «I Saw Her Standing There«, «From Me To You«, «Money«, «You’ve Really Got a Hold On Me«, y «Roll Over Beethoven» fueron grabadas en directo para para el programa de radio sueco The Beatles, popgrupp från Liverpool på besök i Stockholm«.

Ya en el CD 2, seguimos con la música en directo. «She loves You«,»Till There Was You» y «Twist and Shout» pertenecen a la famosa actuación del grupo ante la Reina de Inglaterra durante el «Royal Variety Show» en la que John hace su famosa petición a la gente que se sienta en los asientos caros (incluida la reina) para que «hagan sonar las joyas», noviembre de 1963. Por su parte «This Boy«, «I want to Hold Your Hand» y «Moonlight Bay» fueron grabadas -también en directo- durante el programa de TV «The Morecambe and Wise Show» el  2 de diciembre de 1963.

Avanzamos unos meses para escuchar una toma alternativa de «Can’t Buy Me Love«, con unas extraordinarias armonías de John y George y grabada en febrero de 1964 en los estudios de EMI en París, pocas semanas antes de que los Beatles aterrizaran por primera vez en los Estados Unidos. Precisamente al celebérrimo Show de Ed Sullivan del 9 de febrero de 1964, que catapultó a los Beatles en EEUU, pertenece la excelente versión en directo de «All My Loving«. También del mes de febrero son las tomas alternativas de «You Can’t Do That» (muy similar a la definitiva) y un «And I Love Her» con un arreglo mucho menos latino y más pop que el que acabó apareciendo en  la versión definitiva.

De abril de 1964 son la primera toma de «A Hard Day’s Night« y las versiones en directo en los IBC Studios, Londres, para el especial de televisión Around The Beatles, de «I Wanna Be Your Man«, «Long Tall Sally«, «Boys» y «Shout!» Un par de meses después, junio de 1964, grabaron las primeras tomas de «I’ll be back«, que, como podremos escuchar en origen era un vals en 3/4 y que John cambió de compás cuando comprobó lo difícil de cantar que resultaba con ese ritmo.

«You Know What To Do» es otro de los temas absolutamente inéditos que aparecen en «Anthology». Se trata de la segunda composición de Harrison tras «Don’t Bother Me» y, al parecer, no pasó el filtro de calidad. Una grabación muy sencilla (voz,guitarra, bajo y pandereta) para una canción simple y muy disfrutable  que se llevó a cabo en junio de 1964. Del mismo mes son las tomas alternativas de «No Reply«, en una versión más agresiva que la que quedó como definitiva y con un importante componente cómico provocado por las equivocaciones de John con la letra.  En agosto trabajaron, entre otras canciones, sobre «Mr. Moonlight«, que aparece con un solo diferente, y la inédita y tremenda versión del  «Leave My Kitten Alone»  de Little Willie John.

Este primer volumen de «Anthology» concluye con una versión diferente de «Eight Days a Week«, en la que, sobre todo, varía la introducción (con unas voces a capella) y con una versión ligeramente distinta de «Kansas City/Hey-Hey-Hey-Hey!«, toma 2 del famoso medley de Beatles For Sale.

Una joya de disco para los fans del grupo, al punto de ser imprescindible para un aficionado al grupo…, pero absolutamente innecesario si no se conoce la discografía «estándar» del grupo. En cualquier caso, el álbum obtuvo un gran éxito comercial a nivel global. Entró directamente al nº 1 en Estados Unidos en el que se mantuvo tres semanas. En el Reino Unido, la reacción comercial tras la publicación de Anthology 1 fue similar, si bien el álbum sólo alcanzaría el nº 2.

Los Beatles había vuelto a hacerlo. El éxito les sonreía…, pero Paul iba a recibir una pésima noticia: Linda, su compañera durante los últimos 26 años, tenía cáncer.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn Beltrán. 21 de abril de 2013