THE BEACH BOYS. Capítulo 3 (1963). De surferas, coches y Beatles. «Surfer Girl» y «Little Deuce Cup»

Brian no estaba satisfecho por cómo iban las cosas. Capitol le presionaba para que compusiera más y más (llevaba tres singles y dos LPs en un año) pero sentía que no tenía control sobre su obra. Estaba especialmente insatisfecho con la mezcla final del LP “Surfin USA” y odiaba los estudios de Capitol Records…

”Quiero tener control absoluto sobre mi grupo, los Beach Boys no son sólo un vehículo de ventas”

Los directivos de Capitol no salían de su asombro, ni Elvis se había atrevido a poner en duda el funcionamiento de la industria… ¿quién se creía ese muchacho? No obstante. El grupo estaba en la cresta de la ola y prefirieron claudicar si eso suponía que Brian les entregara otro disco cuanto antes. Brian había conseguido el control, ahora demostraría de qué era capaz: él compondría, él produciría y él elegiría el estudio.

SURFER GIRL
Editado en USA en septiembre de 1963

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CARA A

1. Surfer Girl (B.Wilson)
2. Catch a Wave (B.Wilson-M.Love)
3. The Surfer Moon (B.Wilson)
4. South Bay Surfe (B.Wilson-M.Love-A.Jardine)
5. The Rocking Surfer (tradicional)
6. Little Deuce Coupe (B.Wilson-R.Christian)

CARA B

1. In my Room (B.Wilson-G.Usher)
2. Hawaii (B.Wilson-M.Love)
3. Surfer’s rule (B.Wilson-M.Love)
4. Our car club (B.Wilson-M.Love)
5. Your summer dream (B.Wilson-B.Norberg)
6. Boogie Woodie (tradicional)

Salvo dos temas tradicionales, Brian compone todas las canciones del disco (rarísimo en 1963, los Beatles también lo harían con “A hard day’s night” un año después, pero era muy poco habitual), pero, además produce el disco. Con 21 años tiene absoluto control sobre su obra, caso único en la época. ”Brian es los Beach Boys, nosotros somos sus mensajeros”, dijo Dennis tiempo después.

Se trasladaron a los estudios Western. Brian cambió el ambiente en las grabaciones, bajó la luz en búsqueda de una atmósfera relajada que sólo las ocasionales impertinencias de Murry interrumpían. El joven Wilson demostraba un control inusual de la producción y de los arreglos, especialmente sorprendentes en un muchacho de 21 años. Chuck Britz, ingeniero de Brian para la grabación (en esta y en las posteriores) se atrevió a criticar una de las pistas de voz que había grabado.

-“Brian, ¿qué haces?, eso está completamente desafinado. Suena horrible.”

Brian se apartó del micrófono, entró en la sala de control y le dijo al ingeniero que pusiera de nuevo la grabación. Brian cerró los ojos y escuchó la parte que no le gustaba a su ingeniero de sonido. ”Está perfecta”, dijo.

“¡Pero qué dices!, insistió Britz.
“Entiendo lo que dices…, espera a que los demás metan sus voces”, dijo Brian.

Cuando días después, el ingeniero escuchó las voces montadas encima de esa “horrible” pista vocal, no lo podía creer. Era maravilloso. Es la última vez que criticó una decisión de Brian en sus más de veinte años de colaboración. ”Brian es increíble, escucha la música en su cabeza antes de grabarla…, lo tiene todo en su cabeza”.

El disco es fantástico, muy sofisticado para la época y todo un prodigio de genio en la composición y en la producción. No olvidemos que estamos en 1963… Además el grupo había mejorado enormemente tras sus giras de conciertos. Brian se ocupó de cantar, el bajo y el piano, Dennis cantó y tocó (mucho mejor) la batería, Carl cantó y se ocupó de la guitarra solista, Al y David hicieron voces y tocaron la guitarra rítmica (en el disco aún hay grabaciones de Marks) y Mike pasó a cantar sólo unas pocas canciones ya que Brian asume la voz solista en siete de los doce temas…

La cara A se abre con la excelsa ”Surfer Girl” (enlace), canción de una belleza increíble que se eleva aún más por las extraordinarias armonías del grupo y la voz de Brian. Imprescindible. Se editó como single con “Little Deuce Cup” en la cara B y alcanzó un número 7. Según Brian ha declarado, la compuso con 19 años tras ver Pinocho y emocionarse con «When you wish upon a star«. El disco, lleno de joyas, sigue con la estupenda ”Catch a Wave” (enlace) con su gran trabajo de teclados, una excelente producción y Mike a la voz solista. Brian recupera la voz cantante con otro temazo ”The Surfer Moon” (enlace), con unos arreglos que quitan el hipo, curiosamente, en este tema, Brian no cuenta con el resto para hacer las voces y graba todos los coros superponiendo su voz pista tras pista…  El tono solemne del disco se relaja con la intranscendente pero encantadora ”South bay surfer” (enlace) y baja bastantes enteros con la mediocre ”The rockin surfer” (enlace). El buen tono se recupera con el fantástico shuffle ”Little Deuce Cup” (enlace) con unos juegos vocales asombrosos y una melodía que si no existiera habría que inventarla.

La cara B se abre con otro imprescindible de Brian, quizás su canción más autobiográfica hasta la fecha, la enorme ”In my room” (enlace) en la que Brian explica cómo se refugiaba (¿de su padre?) en su habitación. A destacar el arpa tocada por la hermana de Mike. Brian vuelve a lucir falsetto en ”Hawaii” (enlace), junsto antes de que el disco vuelve a decaer con ”Surfer’s rule” (enlace) (con Dennis a la voz principal), para elevarse con «Our car club» (enlace) y tocar el cielo con la preciosa ”Your summer dream” (enlace) en la que Brian canta en solitario. El LP se cierra con “Boogie Woodie” que poco aporta.

Una joya de disco en lo musical (que no en lo lírico) que alcanzó el número 7 en ventas en Estados Unidos y el número 3 en el Reino Unido donde el primer puesto era para The Beatles. Fue el primer disco del grupo que se editó en Inglaterra.

Brian se sentía seguro…, hasta que escuchó, en agosto de 1963, el maravilloso “Be my baby” de las Ronettes (enlace) de su admiradísimo Phil Spector, hizo entrar a Brian en un estado de shock. No paraba de repetir que ya no merecía la pena seguir, jamás podría superarla, nunca podría componer una canción tan buena. ”Es imposible. Es tan hermosa que no puede ser real. Es la mejor canción que he oído en mi vida”. Son las palabras que según Marilyn Rowell -su novia-, Brian no dejaba de repetir. Estaba alucinado con la canción y por la producción de Spector. Entonces se acordaba de Murry diciéndole que era un perdedor, que no valía para nada y se tumbaba en el sofá mientras el disco de la Ronettes sonaba una y otra vez. Según varios biógrafos, el espíritu competitivo de Brian se encontraría a medio camino entre lo pueril y la más peligrosa paranoia…”Me estoy volviendo loco…”. Marilyn no dejó de animarlo diciéndole que él podría hacer canciones tan buenas como “Be my baby” .

Brian además estaba harto de las giras. Era un reto continuo a su timidez y se sentía mucho más cómodo en el estudio, además su oído bueno le dolía por el ruido de los amplificadores; estaba harto de su padre, que no dejaba de gritarles entre bambalinas ”¡¡sonreíd!!”. Estaba hasta el gorro  de la presión de la discográfica que, por cierto, ya le estaba pidiendo otro disco…¡el tercero en un año!

Los directivos de Capitol no iban a permitir que la gallina de los huevos de oro se relajase. No sabían cuánto iba a durar el éxito de esos cinco chicos californianos, ni si la moda del surf iba a permanecer en una sociedad tan cambiante como la norteamericana. Había que sacar otro disco. No obstante, a pesar de lo prolífico que demostraba ser Brian, en septiembre de 1963, sólo habían pasado dos meses desde que los chicos habían dejado el estudio (Surfer Girl se terminó de grabar en julio aunque se editara en septiembre). Además, Brian no había tenido prácticamente tiempo para componer puesto que la banda pasó todo agosto de gira por Estados Unidos.

Pero ninguna excusa era válida, la compañía quería sacar un disco sobre coches. Una especie de álbum conceptual sobre bujías, pistones y neumáticos. Para ello, sin consultar al grupo, decidió retomar las canciones de discos anteriores que tuvieran el mundo del motor como temática. De esta forma se juntaron con «Little Deuce Coupe» y «Our Car Club» del LP “Surfer Girl”, con “409” de “Surfin Safari” y con  «Shut Down» del disco «Surfin USA”. Sólo tenían cuatro canciones y querían un LP…

El 2 de septiembre de 1963, los Beach Boys grabaron ocho canciones que Brian, además, produjo. Todas sobre coches… La gallina seguía produciendo…

LITTLE DEUCE CUP
Editado en USA en octubre de 1963

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CARA A

1. Little Deuce Cup (editada en “Surfer Girl”, 1963)
2. Ballad of Ole’ Betsy (B.Wilson-R.Christian)
3. Be true to your school (B.Wilson-M.Love)
4. Car Crazy Cutie (B.Wilson-R.Christian)
5. Cherry, Cherry Coupe (B.Wilson-R.Christian)
6. 409 (editada en “Surfin Safari”, 1962)

CARA B

1. Shut Down editada en “Surfin USA”, 1963)
2. Spirit of America (B.Wilson-R.Christian)
3. Our car club (B.Wilson-M.Love)
4. No-Go Showboat (B.Wilson-R.Christian)
5. A Young Man is Gone (Bobby Troup y Mike Love)
6. Custom Machine (B.Wilson-R. Alarian)

El álbum, editado en octubre de 1963 –sólo un mes después de “Surfer Girl”-, podría ser considerado el primer disco conceptual puesto que, su temática, gira únicamente en torno a los coches. Little Deuce Cup es, de hecho, el nombre de un modelo de 1932 utilizado en los 60 para modificaciones deportivas (el tunning de los 60). El disco, a medio camino entre el recopilatorio y la novedad, corta la progresión marcada en el estudio por Brian a niveles de producción e innovación en el estudio (bastante hizo con cumplir los plazos). No obstante, el resultado es sorprendentemente bueno en cuanto a calidad aunque, realmente, de las doce canciones, sólo cinco son absolutamente nuevas ya que cuatro ya habían sido editadas («Little Deuce Cup», «Shut down», «409» y «Our car club») y la fantástica ”A Young man is gone” (enlace) es una versión del ” Their hearts were full of spring” de Bobby Troup (enlace) con una nueva letra que Mike Love escribió como homenaje al recientemente fallecido James Dean.

Dos eran viejos temas de Brian. La infravalorada y fabulosa ”Car crazy cutie” (enlace) es una nueva versión con nueva letra del ”Pamela Jean” (enlace) que Brian compuso y produjo para The Survivors . ”Cherry Cherry Coupe” (enlace) es una canción de los primerísimos tiempos del grupo, entonces se titulaba “Land Ahoy”.

En cuanto a las cinco nuevas canciones, la primera en aparecer es la efectiva balada ” Ballad of Ole’ Betsy” (enlace) con Brian a la voz principal acompañado por unas preciosistas armonías. Los decibelios suben un poco con la clásica ”Be true to your school” (enlace), con las Honeys haciendo de Cheerleaders y el grupo mejorando aún más sus coros; Brian regrabaría la canción para editarla como single con “In my room” en la cara B y alcanzando el número 6 en listas. Seguimos con ”Spirit of America” (enlace), una aproximación al soul con buen resultado y Brian, en plan estelar, a la voz principal. ”No-Go Showboat” (enlace) tiene un aire extraño y unas armonías complejas que se entrelazan con una instrumentación más compleja de lo hasta entonces era habitual en la banda. Las nuevas canciones terminan con ”Custom machine” (enlace), con, de nuevo, unas voces fantásticas.

El disco alcanzó el número 4, mejorando el resultado de “Surfer Girl”. El primer disco de los Beach Boys sin el surf como temática había sido un éxito, lo que suponía una liberación para explorar nuevas temáticas.

Aprovechando el éxito del disco, el grupo se enroló en una nueva gira que, esta vez, les llevaría fuera de los Estados Unidos. Así, en navidad, volaron hacia Australia. Mientras, en Estados Unidos, Capitol, accedía, tras presiones de EMI, su empresa matriz, a editar discos del fenómeno británico del momento: The Beatles.

Hasta entonces, Capitol se había negado por considerarlos muy británicos y lejanos a la moda que en esos momento imperaba en los USA. De hecho, los Beatles editaron un par de álbumes en Vee Jay, un diminuto sello independiente, y no consiguieron repercusión. Esta vez sería distinto. El 26 de diciembre de 1963, The Beatles editan en Estados Unidos ”I want to hold your hand” (enlace) con ”I saw her standing there” (enlace) en la cara B. En un mes, vendieron un millón de copias. Los Beatles eran número 1 en USA.

Los Beach Boys escucharon a los Beatles por primera vez en un hotel en Australia… Mike Love criticó su básica música, Dennis dijo que no le llamaban la atención, a Al le parecieron “ligeros” Carl quedó preso de la beatlemanía, Brian se quedó escuchando en silencio… ”tienen algo…”.

Cuando Brian volvió a Estados Unidos se encontró al país preso de la beatlemanía. Cuando fue a Capitol, se encontró las paredes empapeladas de carteles promocionando a la nueva sensación británica, todo había cambiado, todo salvo una cosa: ”Brian, necesitamos otro disco, queremos sacarlo en marzo”…

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn. 24 de agosto de 2012

THE BEACH BOYS. «Surfin USA» (1963), (6,5/10)

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CARA A

1.Surfin USA (Berry)
2. Farmer’s Daughter (B.Wilson-M.Love)
3.Misirlou (Roubains, Wise, Leeds, Russell)
4.Stoked (B.Wilson)
5.The Lonely Sea (B.Wilson-G.Usher)
6.Shut Down (B.Wilson-R.Christian)

CARA B

1.Noble Surfer (B.Wilson-M.Love)
2.Honky Tonk (Doggett, Butler, Sheper, Glover)
3.Lana (B.Wilson)
4.Surf Jam (C.Wilson)
5.Let’s go trippin’ (D.Dale)
6.Finders Keepers (B.Wilson-M.Love)

Producido por Nick Venet

Editado en marzo de 1963

El disco sigue la senda del anterior. Sigue rebosando ingenuidad (en el buen y en el mal sentido), no obstante comienzan a verse claros destellos de genio. Es bastante mejor que Surfin Safari y empieza a dejar claro que estamos ante una banda fantástica, de hecho, en este disco encontramos la primera gran canción de Brian: la sobrecogedora «The Lonely Sea» (enlace), que escribió con Gary Usher y en la que transmite esa melancolía que años después manejaría con enorme maestría.

Por otro lado, aunque Nick Venet aparece oficialmente como productor en los créditos, Brian empezó aquí a entrar mucho en la cabina de producción, hasta el punto que varias canciones estaban realmente producidas por él.

El disco se abre con la canción que da título al álbum, todo un hit que desata en los Estados Unidos la moda surf. Tras este arrebatador inicio, Brian estrena en disco su espectacular falsetto con “Farmer’s daughter” (enlace), una de las mejores canciones del disco que da paso a una competente versión del clásico Surf de Dick Dale, “Misirlou” (enlace), en la que Carl da muestras de su progreso con la guitarra. Con “Stoked” (enlace), Brian compone un interesante instrumental surf que prepara el camino a la estupenda “The Lonely Sea”, de la que ya hemos hablado antes. La Cara A se cierra con “Shut Down”, que ya había aparecido como cara B de “Surfin USA” y que supone el debut como letrista colaborador de Brian de Roger Christian al que Murry Wilson había reclutado para librar a su hijo de la, según él, maliciosa influencia de Gary Usher.

La cara B, mucho peor en todos los sentidos, se abre con “Nobel Surfer” (enlace) con el nasal Mike a la voz principal y sigue con un nuevo instrumental, “Honky Tonk” (enlace), en esta ocasión original de Bill Doggett (que alcanzó el nº2 con esta canción en 1956). Brian recupera la batuta y la voz cantante con la inofensiva “Lana” (enlace) que precede al debut de Carl como compositor de la fantástica instrumental “Surf Jam” (enlace). El disco se cierra con otro instrumental de Dick Dale, “Let’s go trippin,” y otra pieza de relleno, “Finders Keepers” (enlace), con Mike de nuevo a la voz principal.

En resumen, el disco tiene cuatro muy buenos temas («Surfin USA», «Farmer’s daughter», «The Lonely Sea» y «Shut down») y bastante relleno, aunque con un notable nivel de calidad. Tengamos en cuenta que, a principios de los 60, el formato LP era secundario respecto al single y era habitual componer canciones de relleno para completar la duración del disco, tal y como decía John Lennon ”canciones de trabajo”. Es nuevamente destacable el trabajo como compositor de Brian, quien, si no contamos “Surfin USA”, compone siete canciones (Lennon y McCartney estaban en números similares es sus dos primeros discos y eran dos para componer). Todo un logro, sobre todo si tenemos que era el segundo disco del grupo en cinco meses.

Definitivamente, supone un avance respecto al anterior y lleva a la banda al éxito, puesto que alcanza el número 2 en las listas.

VALORACIÓN GUILLETEK: 6,5 / 10

THE BEACH BOYS. «Surfin’ Safari» (1962). (5/10)

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CARA A

1.Surfin Safari (B.Wilson, Love)
2.Country fair (B.Wilson, Usher)
3.Ten little indians (B.Wilson, Usher)
4.Chug-A-Lug (B.Wilson, Usher, Love)
5.Little Girl (Catalano, Alpert)
6.409 (B.Wilson, Love, Usher)

CARA B

1.Surfin’ (B.Wilson, Love)
2.Heads you win-Tails you loose (B.Wilson, Usher)
3.Summertime Blues (Eddie Cochran y Jerry Capeheart).
4.Cukoo Clock (B.Wilson)
5.Moon Dawg (Weaver)
6.The Shit (Wilson, Love)

Producido por Nick Venet

Editado en Octubre de 1962

El disco no destaca por nada salvo, como es habitual en toda su discografía, por lo impecablemente cantado que está. Es muy blando y, la verdad, no aporta nada que ya no hubiera hecho su single “Surfin Safari / 409” (que son las mejores canciones del LP).

Es un disco infantiloide (no en vano Carl Wilson tenía 16 años y David Marks 14) que llega incluso a rozar lo sonrojante en temas como la versión del combativo “Summertime Blues” (enlace) de Eddie Cochcran (enlace) reconvertido aquí en una inofensiva cancioncilla. Queda lejos de lo que pudieron ser los álbumes de debut de The Beatles («Please Please Me»), The Who («Sings My Generation»), The Kinks («You really got me») o The Rolling Stones, discos que, aunque tampoco estuvieron entre los mejores de sus creadores, fueron muy superiores a este “Surfin Safari”, eso sí, los Beach Boys lo hicieron antes que nadie (1962).

No es un gran disco, pero es digno de reconocer el mérito de Wilson que, a las primeras de cambio se destaca como un prolífico creador con nueve canciones. Sin embargo, Brian sólo asume la voz solista en una canción, ”Cukoo Clock” (enlace), al parecer, en esta época no se sentía demasiado seguro de la tonalidad aguda de su voz y prefería dejar la voz principal a Mike Love, quien canta todas las canciones salvo ”Little Girl” (enlace) que canta Dennis y la citada versión de “Summertime Blues” que cantan Carl y David Marks.

Entre el resto de canciones habría que destacar ”Ten Little indians” (enlace), que fue su segundo y fallido single (nº49), la timorata aunque con cierto encanto ”County fair” (enlace) (que se editó como cara B de “Ten Little indians”) y la veraniega ”Chug A Lug” (enlace).

A diferencia de los que pasaría en años posteriores, Brian no pidió músicos de estudio, así que es el grupo quien toca en este disco. De hecho, esta es una de las razones de la debilidad del álbum, la pericia instrumental de la banda en estos momentos (en especial de Dennis), brilla por su ausencia. David Marks se encarga de la guitarra rítmica, Carl Wilson de la solista, Dennis de la batería, Brian del bajo y el piano, y Mike de la voz solista…, por supuesto, todos hacen voces. En cuanto a las letras, Brian se apoyó en su amigo Gary Usher.

El disco alcanzó el puesto 32 y permaneció 37 semanas en listas.

VALORACIÓN GUILLETEK: 5 / 10

THE KINKS. The Kinks Kontroversy (1965). (7,5/10)

01. Milk cow blues (J.Estes) 02. Ring the bells 03. Gotta get the first plane home 04. When I see that girl of mine 05. I am free 06. Till the end of the day 07. The world keeps going round 08. I’m on an island 09. Where have all the good times gone? 10. I’ts too late 11. What’s in store for me 12. You can’t win

Producido por Shel Talmy

 

Sin poder considerarse una obra maestra , este álbum sí hace justicia al talento de Ray Davies quien compone todas las canciones salvo «Milk cow blues» del bluesman Sleepy John Estes y «I am free«, escrita en una línea muy dylaniana por Dave en su debú como compositor.

Las letras son muy superiores a la de sus anteriores trabajos, y la música comienza a llenarse de matices ajenos al R&B de sus primeros trabajos. Se pueden encontrar toques soul en temas como «The world keeps goin’ round» (enlace), de sugar-pop en «When I see that girl of mine» (enlace), incluso juguetean con ritmos calypso en «I’m on an island» (enlace).

Se muestran más sosegados en general y su música, aunque aún muy juvenil, resulta más madura. Buena prueba de ello es la fantástica balada «Ring the bells» (enlace). Aún con todo, los temas más representativos seguían siendo sus singles y «Till the end of the day» (enlace) y «Where have all the good times gone» (enlace) destacan sobre el resto.

 

VALORACIÓN GUILLETE’S: 7,5 /10

THE KINKS. «Kinda Kinks» (1965). (6/10)

01. Look for me baby 02. Got my feet on the ground 03. Naggin’ woman (Lazy Lester) 04. Nothin’ in this world can stop me worryin’ ‘bout that girl 05. Wonder where my baby is 06. Tired of waiting for you 07. Dancing in the street (Stevenson-Gay) 08. Don’t ever change 09. Come on now 10. So long 11. You shouldn’t be sad 12. Something better beginning
Producido por Shel Talmy

Ray acapara ya casi todo el repertorio del disco, excepto dos cancione: «Naggin’ woman«,  un buen blues de Lazy Lester genialmente interpetado, y el clásico de la Motown, «Dancing in the street«. No obstante, el álbum, resulta decepcionante. No es malo ni mucho menos, pero es un disco de blues y R&B y no continúa la progresión que anunciaba el estupendo «Tired of waiting for you» que había sido publicado meses antes. Aún así, consiguió un meritorio nº3 en Inglaterra y un desastroso 69 en USA (donde estaban vetados en los States al parece porque Ray le pegó un puñetazo al director de la federación de músicos americanos).

El talento de Ray se deja sobre todo en «Tired of waiting for you«, pero hay otros temas muy interesante como «Nothin’ in this world can stop me worryin’ ‘bout that girl« (enlace), la íntima «So long» o la poppie «Don’t ever change« (enlace). 

Se puede esperar mucho más de los Davies y compañía, y no tardarán en demostrarlo, los siguientes singles de los Kinks supondrían el espaldarazo definitivo a la banda y el de Ray como compositor de canciones. Eso sí, la asignatura del álbum seguiría pendiente.

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 6 / 10

THE KINKS. «Percy» (1971). (5/10)

01.God’s children 02. Lola -instrumental- 03. The way love used to be 04. Completely 05. Running round town 06. Moments 07. Animals in the zoo 08. Just friends 09. Whip lady 10. Dreams 11. Helga 12. Willesden green 13. God’s children-end

Producido por Ray Davies. Editado en Marzo de 1971

El director cinematográfico Ralph Thomas tenía pensado llevar a la gran pantalla la novela de Raymond Hitchcock “Percy”. Es la sorprendente historia de cómo un tímido y poco exitoso muchacho sufre un sorprendente accidente: un hombre desnudo le cae encima desde un rascacielos con tan mala suerte que, con el candelabro que llevaba en la mano, le mutila el pene. Los médicos deciden trasplantar el pene del hombre que se precipitó desde el rascacielos en el mutilado joven. La novela versa sobre las aventuras del joven y su nuevo pene con las múltiples amantes que tenía el accidentado. Thomas quería una banda sonora pop para el disco y rápidamente se le vinieron los Kinks a la cabeza. De esta forma, Ray Davies se dispone a escribir las canciones para tan bizarro argumento.

El disco es una correcta (sin más) banda sonora que no tiene un dos o tres momentos sobresalientes, como la fantástica “Moments (enlace), “Dreams” (enlace) o la instrumental de aires españoles “Helga” (enlace). Otras canciones reconocibles del álbum son la correcta “God’s Children” (enlace) y la más interesante “The way love used to be” (enlace)  con Ray, un piano y un cuarteto de cuerda atacando una sencilla melodía que recuerda a alguna de las baladas de los Stones. El resto son mayoritariamente instrumentales de limitada inspiración.

El disco no es bueno y, sinceramente, si no fuera porque un grupo mítico está detrás del mismo, no creo que hoy fuera recordado (si lo es). De hecho, la crítica británica vapuleó el LP y Reprise, la filial de Pye que editaba los discos del grupo en USA, se negó a editarlo.

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 5/10

THE KINKS. «Muswell Hillbillies» (1971). (8,5/10)

01. 20th. Century man 02. Acute schizophrenia paranoia blues 03. Holiday 04. Skin and bone 05. Alcohol 06. Complicated life 07. Here come the people in grey 08. Have a cuppa tea 09. Holloway jail 10. Oklahoma, USA 11. Uncle son 12. Muswell hillbilly

Producido por Ray Davies, editado en noviembre de 1971

Quizás a causa de sus recientes visitas a los USA, el grupo aparece aquí muy influenciado por melodías, ritmos y estilos tradicionales profundamente americanos (blues, country), si bien la temática de las canciones sigue siendo básicamente la clase media británica. No en vano, el título del álbum hace honor al barrio del norte de Londres donde los Davies se criaron: Muswell Hill

El LP arranca fuerte con la espléndida 20th century man” (enlace), fantástico blues acústico con un gran trabajo de guitarras y una ácida letra de Ray sobre la sociedad intervenida por las tecnologías. El gran nivel se mantiene (si no aumenta) con la gran Acute Schizophrenia Paranoia Blues” (enlace), otro pedazo de blues.

“Holyday” (enlace), podría ser un clásico de los 40 sin problema. Inspirada melodía y teatral  y acertada interpretación de Ray… Comentarios que se pueden extender a “Alcohol” (enlace). “Complicated Life” (enlace) se adentra,  con un buen trabajo de slide guitar, en los territorios del country para que el grupo vuelva al blues-rock con “Here Come the People in Grey(enlace). El siguiente corte “Have a Cuppa Tea” (enlace) es muy representativa de lo que es el sonido de este disco, parece como si una banda americana de bluegrass estuviera revisitando a los Kinks.

“Holloway Jail” (enlace) nos devuelve a los Kinks roqueros, aunque sea de baja intensidad, antes de llegar al delicado intimismo de la deliciosa “Oklahoma U.S.A” (enlace). El disco afronta su parte final con la tediosa pieza country Uncle Son” (enlace) y la stoniana “Muswell Hillbilly” (enlace).

En resumen, un muy buen disco y un nuevo fracaso. Incomprendido por los fans tradicioneles de los Kinks por alejarse enormemente de su tradicional sonido (mucho más de lo que lo hizo el álbum “Lola”) y acercarse tanto al sonido americano… pero… su temática extremadamente británica hizo que los amantes de las sonoridades yanquis tampoco lo acogieran con pasión… Aún con todo consiguió un puesto 48 en el Billboard americano y recibió buenas críticas a ambos lados del Atlántico.

Sea como fuere, Muswell Hillbilles marca el final de la época dorada de los Kinks (muchos defiende que ese honor recae sobre «Lola»). A partir de ahora, todo será distinto y, por desgracia, menos brillante.

 

VALORACIÓN GUILLETEK´S: 8.5/10

THE KINKS. Capítulo 12. Los Kinks Crepusculares IV: «Word of Mouth», «Think visual» y «Phobia». Fin

No era del todo entendible que un tío como Ray Davies, tras media docena de discos conceptuales, se sintiera completamente satisfecho editando discos tan «convencionales» por éxito que éstos tuvieran. Así que, quién sabe si aún escocido por la cancelación del proyecto audiovisual que debió haber sido «Arthur» en 1969, en 1983 se embarca en un nuevo y ambicioso trabajo: Return to Waterloo

La idea esta vez consistía en escribir, musicalizar y dirigir una película musical… , ahí es nada. El film de, de una hora de duración, tiene un curioso argumento en el que un joven londinense cuya principal ambición en la vida es convertirse en un prestigioso asesino en serie. La película no tiene diálogos y el argumento se filtra a través de las canciones de Ray, compuestas para la ocasión. El actor más conocido del reparto es Tim Roth.

El proyecto «Return to Waterloo» es interesante. La película es entretenida y tiene buenos momentos (me quedo con la parte de «Not far away» (enlace) ), pero lo más destacable, como no, es la música. Encontramos posiblemente la mejor canción de Ray desde los 70, me refiero a la magnífica canción titular (enlace), gran tema que no desentonaría en ninguno de los discos de Blur…20 años después…

Este sería un proyecto de Ray aunque, como grupo, los Kinks  estaban grabando a la vez su siguiente disco, que debería editarse antes que la película. La dedicación de Ray a su proyecto en solitario creo no pocas tensiones con el grupo, especialmente con Dave. Tensiones que se vieron aumentadas con el desastroso estado anímico del propio Ray tras su ruptura con Chrisie Hynde (la de Pretenders) con la que, a estas alturas, ya tenía una hija. Aún con todo, la banda consiguiría terminar el álbum.

«Word of mouth»
Noviembre de 1984

01. Do it again
02. Word of mouth
03. Good day
04. Living on a thin line (Dave Davies)
05. Sold me out
06. Massive reductions
07. Guilty (Dave Davies)
08. Too hot
09. Missing persons
10. Summer’s gone
11. Going solo

Aunque cuesta darle una oportunidad a causa de su horripilante portada, el disco es de lo mejor que hicieron en los 80. de hecho es un trabajo más que consistente. Lo hubiera sido mucho más si Mick Avory, el batería fundacional de la banda, no hubiera abandonado la grabación y el grupo tras terminar sólo tres canciones…  Y, aunque buscaron un sustituto, Bob Henrit, decidieron terminar muchas pistas de batería con cajas de ritmos para darle un aire más moderno, pero el resultado no es bueno en cuanto a sonido.

Aún con todo, es un buen disco que, de hecho, comienza muy bien con la fantástica «Do it again» (enlace). Gran tema se mire por donde se mire… que también debió gustar mucho a Green Day que, no contentos con haber fusilado «Picture Book» con su «Warning» dejan que las estrofas de «Do it again» inspiren su «Walking contradiction» (enlace). La canción titular, «Word of mouth» (enlace) también es un tema de calidad destacable. «Good day» (enlace) es una de las canciones en las que usaron (de forma bastante deficiente) caja de ritmos pero, aunque el sonido es flojo, es un buen tema pop que mejoraba mucho en directo (enlace) con una instrumentación más clásica. El siguiente corte, compuesto por Dave Davies es la política y no demasiado brillante «Living on a thin line» (enlace). Mucho más interesante es la dinámica y punky «Sold me out» (enlace), una de las tres canciones que Ray incluiría también, con algunos cambios, en su proyecto «Return to Waterloo».

Como si Van Halen se hubiera pasado por el estudio, «Massive Reductions» (enlace) es una descarga de energía ochentera que bien podría convertirse, por su letra, en el himno de mucha gente en los últimos tiempos. La segunda aparición de Dave como compositor, «Guilty» (enlace) tampoco está muy inspirada y «Too Hot» (enlace), aunque simpática, tampoco pasará a la historia. «Missing persons» (enlace) es otra de las canciones que Ray usaría en «Return to Waterloo», muy británica y muy disfrutable.

La recta final del disco arranca con «Summer’s gone» (enlace) y sus simpáticos coros «a lo Beach Boy». Buena canción, al igual que «Going Solo» (enlace), posiblemente con mensaje a Mick Avory que acababa de abandonar la banda y con el que Ray siempre había tenido una excelente relación… todo lo contrario que ocurría con Dave, el guitarrista y el batería no se podían ver…  En resumen, en mi opinión, su mejor disco de los 80…

En cuanto a los resultados en listas, tuvo éxito, pero mucho menos que los tres anteriores y la popularidad del grupo fue disminuyendo coincidiendo con la finalización de su contrato con Arista Records que no se renovaría. Ray aprovecha el tiempo para terminar la grabación de su «Return to Waterloo» que, además de la excelsa canción que da título al proyecto y de la que ya hemos hablado, incluiría tres nuevas versiones de canciones incluidas en  «Word of Mouth» («Sold me out» (enlace), «Going solo» (enlace) y «Missing persons«), pero también material nuevo de Ray como la melódica «Lonely Hearts» (enlace), la fantástica «Not far away» (enlace), la folkie «Expectations» (enlace) o «Voices in the Dark» (enlace).

Pero el grupo debía seguir y, regresado Ray de su escarceo en solitario, tenían que conseguir nueva discográfica. Pero, a mediados de los 80, eran una banda muy reconocida y, en enero de 1986, no les costó llegar a un acuerdo con MCA records (hoy Geffen), si bien en Europa les distribuiría London Records (hoy absorbida por Warner).

El debut de los Kinks con MCA no se haría esperar y antes de que acabara este 1986, el disco estaba en la calle.

«Think visual»
Octubre de 1986

01. Working at the factory
02. Lost and found
03. Repetition
04. Welcome to Sleazy town
05. The video shop
06. Rock’n’Roll cities (Dave Davies)
07. How are you
08. Think visual
09. Natural gift
10. Killing time
11. When you were a child (Dave Davies)

«Think Visual» es un disco muy poco inspirado, absolutamente correcto a todos los niveles, pero es una sucesión de temas de rock compuestos y tocados con profesionalidad pero sin asomo del genio que se le supone a los hermanos Davies. Las canciones de Dave son aburridas y el material de Ray está muy lejos de su mejor nivel, incluso del mostrado en los discos inmediatamente anteriores. Se podría destacar, por sacar algo positivo, la aprovechable «How are you» (enlace). La acogida del disco no fue buena, pero tampoco desastrosa y les permitió iniciar una nueva gira que se recogería, en 1987,  en un nuevo disco, «The Road» cuyo principal atractivo es la presencia de la autobiográfica cancion homónima (enlace).

«Sentado en mi hotel, mirando por la ventana dejo ir mi cabeza
después de tanto tiempo, nunca pensé que podríamos seguir en la carretera.

Como un gitano, nací para viajar, como un vagabundo sin hogar,
ahora pienso en todos los amigos que he dejado atrás.

La carretera ha sido rocosa, ha sido un trayecto duro por la autopista, pero basta de lamentaciones…

(En la carretera), las camas, los desayunos, las cucharas grasientas,
(En la carretera), los bares de perdedores y los cuartos ruidosos
(En la carretera), las heridas que crearon tantos versos
(En la carretera) y el tiempo invertido en mujeres y vino

Pienso en todos los amigos que dejé atrás,
en cualquier caso siempre es buen momento para volver a la carretera

Empecé tocando blues en una porquería de bar, bajé Charing Cross Road con mi imitación de guitarra Gretch, mi cabeza llena de canciones y mis ojos llenos de estrellas.

vi a una banda llamada «The Rolling Stones»,
y me dije, «¡eso es!, me voy a una banda, me voy de casa
me voy a la carretera…»

Estuve en sitios como Wigan y Birmingham…

(En la carretera), no teníamos nombre ni fans
(En la carretera), no teníamos dinero y dormíamos en una furgoneta, la verdad es que teníamos suerte si alguna vez nos pagaban

Pete tocaba el bajo y le gustaba mezclarse con los famosos
El hijo de la señora Ivory era un «tocón» pero era un fenomeno sentado a la batería
Mientras Dave, el cuervo, guitarrea rock’n’roll
yo rasgueo mi guitarra

Hay días en que te cansas de todo, pero hay días en que creo que no podría vivir sin ello

(En la carretera) Jimi Hendrix, The Who, Led Zeppelin y The Free tomaron la carretera igual que yo
(En la carretera),algunos sobreviven, otros no
(En la carretera), si tienes una banda este es el camino a seguir
(En la carretera), viviéndolo, comiéndolo, durmiéndolo
(En la carretera)te despiertas y ¿qué ves?…la carretera

La vida es una carretera, una autopista y he perdido un montón de amigos por el camino…
Todas las familias y hogares que he dejado atrás,
a todas mis amantes y amigos os digo:

«Tomad vuestro camino que yo tomaré el mío»
«Tomad vuestro camino que yo tomaré el mío»
«Tomad vuestro camino que yo tomaré el mío»

(En la carretera) Observando todas las fases desde el «Flower power», «Heavy metal» y «acid rock»
(En la carretera),y los críticos dicen «¿esta gente (los Kinks) aún siguen tocando?, ¿Por qué no lo dejan son sólo seguidores de la moda (por «Dedicated follower of fashion») a los que le gusta criticar a los hombres respetables (Por «Well respected man»)…y aún siguen en la carretera»
(En la carretera) Es de locos
(En la carretera),ahora todo el mundo es un rival
(En la carretera), coches diferentes, hoteles distintos
(En la carretera), empresas, todo es negocio…la verdad es que da asco, prefiero pensar en le pasado, cuando yo decidí lanzarme a la carretera

Aún tengo gasolina suficiente…un nuevo hotel…y aquí pienso en todos los amigos que dejé en la carretera»

Terminada la gira , en diciembre de 1988 vuelven al estudio.

«UK Jive»
Septiembre de 1989

01. Aggravation
02. How do I get close
03. UK Jive
04. Now and then
05. What are we doing
06. Entertainment
07. War is over
08. Down all the days (To 1992)
09. Loony balloon
10. Dear Margaret (Dave Davies)

Por desgracia, el disco tampoco eleva mucho el nivel del anterior. Mucho rock «riffero» soso y sin genio. Como siempre en un disco del grupo, encontramos excepciones como la bonita «Now and Then» (enlace), «War is over» (enlace) o el excelente heavy metal de Dave y su «Dear Margaret» (enlace). El LP fue uno de sus mayores fracasos comerciales y, para humillación del grupo, la discográfica les rescinde el contrato.

La banda volvió al estudio en septiembre de 1990, pero no fue hasta 1991 que consiguieron un contrato con Columbia que les permitió editar el que, hasta la fecha, es el último disco de estudio del grupo.

«Phobia»
Marzo de 1993

01. Wall of fire
02. Drift away
03. Still searching
04. Phobia
05. Only a dream
06. Don’t
07. Babies
08. Over the edge
09. Surviving
10. It’s alright (don’t think about it)
11. The informer
12. Hatred (a duet)
13. Somebody stole my car
14. Close to the wire
15. Scattered

Lo primero que destaca de Phobia es que es muuuuy largo. Quince canciones y, muchas de ellas, de más de cuatro minutos. Pero el problema del álbum no es su duración…, el problema son sus canciones… Es un disco malo, el peor de su carrera sin duda alguna. El sonido intenta acercarse de forma bastante patética al heavy metal, y es verdaderamente difícil destacar algo. Sólo una canción merece realmemente el indulto y es «Hatred» (enlace) y en este caso no es sólo por su música -que está bien- sino por el excelente sentido del humor de la letra en la que Ray y Dave ironizan al más puro estilo Pimpinela sobre el «odio pero te quiero» que siempre le ha unido a su hermano Dave.

El disco fue un fracaso absoluto y Columbia rescindió su contrato con el grupo. La banda, cansada, no iba  a pelear más con la industria y decide montar su  propio sello discográfico, Konk, antes de iniciar una última gira. El resultado de esa gira (y de algunas tomas grabadas en directo en el estudio) es el último disco de la banda: el directo «To the Bone» de 1994. Tras la edición del disco el grupo no se separa oficialmente pero sus miembros comienzan a hacer vida por su cuenta.

Curiosamente el periodo de menos actividad de la banda en 30 años coincide con un repunte en su popularidad motivado por la explosión de las nuevas bandas británicas de lo que se denominaría «britpop». Y es que muchos de las bandas que se encuadraron en esta escena musical admitieron la influencia de los Kinks de los 60 en su música y los elevaron como una de las formaciones quintaesenciales de lo que se entiende como pop genuinamente británico. El grupo Blur fue especialmente efusivo en sus elogios hablando de ellos como «la mejor banda de todos los tiempos», no obstante fueron muchos los que reconocieron  la influencia de los Kinks sobre su música: Blur, Oasis, Supergrass, clásicos como The Beatles, The Who, Paul Weller, Madness o bandas más actuales como  los Queens of the stone age o Franz Ferdinand…

Aprovechando la nueva popularidad el grupo reedito «To the bone» en 1996 pero con el añadido de dos canciones originales. Las últimas canciones que los Kinks han grabado hasta día de hoy: «Animal» (enlace) y «To the Bone» (enlace). Tras esto… Se acabó…

En 2003, a menos de un año para que se produjera el 40 aniversario del grupo, comenzaron a oirse insistentes rumores de una reunión de los miembros originales: Ray, Dave, Pete y Mick. En sendas entrevistas, los hermanos Davies, admitieron como ciertos los rumores y afirmaron su interés en trabajar juntos de nuevo… Pero en junio de 2004 Dave Davies sufrió un derrame cerebral que le paralizó medio cuerpo… Si bien es cierto que en poco más de un año, el pequeño de los Davies, estaba casi recuperado, esto provocó que las intenciones de reunión se enfriaran. Es mismo año, se pudo ver a la banda original reunida en la ceremonia e ingreso del grupo en el hall of Fame.

Los rumores de reunión se animaron en 2007…, y en 2008…y en 2009…pero en 2010 las dudas se disiparon…la banda original no volvería a reunirse: Peter Quaife, murió el 23 de junio de ese año…

Una banda fundamental. Un genio, Ray. Un puñado de canciones para la historia de la música. The Kinks.

Texto: Guillermo Mittelbrunn, 22 de agosto de 2012

THE KINKS. Capítulo 11. Los Kinks crepusculares III: «Low budget», «Give the people what they want» y «State of confusion»

Estos Kinks ya no tienen nada que ver con los del periodo 1964-1971, imaginativos, arriesgados, vanguardistas…, ni tampoco con los de la etapa 1972-1976, marcados por el disco concepto y la teatralidad… Estos Kinks son una buena banda, Ray sigue escribiendo buenas melodías de tanto en cuanto y, casi siempre, sus versos son afilados y  muy

Jum Rodford

interesantes…, pero ya es otra cosa. Tengo claro que si los Kinks hubieran sido lo que fueron del 77 en adelante, hoy pocos los recordarían. Pero no es menos cierto que su popularidad aumentó mucho en este periodo y, aún más, cuando bandas como The Jam , The Knack o The Pretenders se dedicaron a versionearlos

A estas alturas el grupo está muy establecido en tierras americanas. Todo lo contrario que en su país de origen, donde están relegados casi al olvido y muy distanciados de los gustos del público británico. De hecho,varios de sus miembros, entre ellos Ray, ya viven en 1979 en Nueva York. Sin quere bajarse de ola del éxito, y tras fichar a l Jim Rodford  para el bajo,  vuelven de nuevo a los Konk.

«Low budget»
Septiembre de 1979

01. Attitude
02. Catch me now, I’m falling
03. Pressure
04. National health
05. (Wish I could fly like) Superman
06. Low budget
07. In a space
08. Little bit of emotion
09. A gallon of gas
10. Misery
11. Moving pictures

A mí me parece un disco muy flojo, pero parece que no coincido con gran parte de la crítica ni con el público de la época. Ninguna canción, si acaso una, me parece demasiado interesante. La crítica aprecia la contundencia de temas como «Attitude» (enlace) o «Pressure» (enlace) pero cosas como «(Wish I could fly like) Superman» (enlace) o «In a Space» (enlace) me hacen pensar que lo que mejor puedo hacer es olvidarme de este disco. Si tengo que rescatar algo me quedo con el estupendo blues «A gallon of gas» (enlace). No obstante el disco tuvo mucho éxito y llegó al puesto 11, su mejor resultado en Estados Unidos.

Poco después del grupo se completa con el teclista Ian Gibbons. Ray se había encargado de las partes de teclado en la grabación de «Low Budget», pero necesitaban alguien para los directs… porque es, básicamente a lo que se dedicó la banda durante los dos siguientes años, tal y como se recoge en su buen álbum en directo «One for the road«, de 1980.

En este tiempo a Dave le dio tiempo a editar un par de discos en solitario y Ray comenzó una turbulenta relación extramatrimonial (recordad que estaba casado, desde 1974 con Yvonne Gunner) con la líder de los Pretenders, Chrisie Hynde.

Ray y Chrisie

No obstante, la banda no dejaba de visitar el estudio, entre concierto y concierto, y desde mayo de 1979 fueron grabando -sin prisa- temas destinados al que sería su próximo trabajo que. Dos años después, en junio de 1981 el nuevo LP estaba terminado.

El álbum se acabaría editando en Estados Unidos dos meses después (agoto de 1981), pero, sorprendentemente, en Reino Unido no se editó hasta enero de 1982… ¿Un guiño a sus fans americanos que tan bien habían acogido sus últimos trabajos?, ¿un castigo al público británico que les había dado la espalda?

«Give the people what they want»
Enero de 1982

01. Around the dial
02. Give the people what they want
03. Killer’s eyes
04. Predictable
05. Add it up
06. Destroyer
07. Yo-Yo
08. Back to front
09. Art lover
10. A little bit of abuse
11. Better things

El título no podía ser más acertado. Ray le da a su público lo que su público le ha pedido. Su público no había acogido sus maravillosas locuras victorianas, ni sus álbumes conceptuales… pero acogían con alborozo su nuevo estilo «hard-rock-radioformulero»… así que eso es lo que recibirían… «Give the people what they want» es más de lo mismo…, pero peor… Tenemos bastante de ese «nuevo estilo kink» que comentamos («Around the dial«, «Give the people what they want«, «Back to the front«, «A little bit of abuse«), pero las mejores canciones del disco son aquellas que se alejan del mismo, como la new wave «Add it up» (enlace), el medio tiempo «Yo.yo» (enlace) o la azucarada pero bonita balada «Art lover» (enlace).

Con todo, los mejores momentos del disco son «Destroyer«(enlace), una revisión de «All day and all of the night» en clave quasi new wave, y el excelente tema pop «Better Things» (enlace). El disco fue un nuevo éxito de la banda y alcanzó un número 15 en listas.

Los Kinks repitieron la misma dinámica que siguienron tras la edición y el éxito de «Low Budget», es decir, comenzaron de nuevo una extensa gira mientras aprovechaban las fechas libres para ir grabando canciones de su siguiente trabajo. La gira fue todo un éxito y más repercusión tuvo aún la edición, en abril de 1983, del single de adelanto de su nuevo disco: «Come Dancing» (enlace), infecciosa canción que abandona el terreno del rock para volver a un registro mucho más pop. Es tan hortera como entrañable y no podemos negar sus valores melódicos. Buena canción que fue el mayor éxito de la banda en Estados Unidos desde el «Tired of waiting for you» de 1965 (todo un número 6) y el primer Top-20 en Inglaterra desde 1972 (número 12).

«State of confusion»
Junio de 1983

01. State of confusion
02. Definite maybe
03. Labour of love
04. Come dancing
05. Property
06. Don’t forget to dance
07. Young conservatives
08. Heart of gold
09. Cliches of the world (B Movie)
10. Bernadette

Lanzar un LP con un single de éxito, como fue «Come dancing«, facilita mucho las cosas. Pero, a pesar de la similitud de la portada del disco con el anterior (grafitti y carreras incluidas), parece buscar nuevos horizontes y es bastante más variado. La canción titular, «State of confusion» (enlace), se mueve en la conocida línea hardrockera pero está mucho más matizada, como ocurre con «Definite maybe» (enlace), o la estupenda «Cliches of the world (B Movie)» (enlace)… Pero también tenemos rock clásico con «Bernadette» (enlace), con ¿homenaje? a «Lucille» incluido, e incluso muy buen pop como «Heart of Gold» (enlace)

Temas como la enteresante «Property» (enlace) o la balada «Don’t forget to dance» (enlace) muestran hasta qué punto los Kinks se adaptaron a las sonoridades de la época. Esta última, además, fue otro single de éxito.

Para mí, uno de los mejores trabajos ochenteros de los Kinks y, cómo no, un nuevo éxito en las listas americanas

Texto: Guillermo Mittelbrunn. 20 de agosto de 2012

THE KINKS. Capítulo 10. Los Kinks crepusculares II: “Schooldays in disgrace”, «Sleepwalker» y «Misfits»

En  agosto de 1975, y tras la gira de “Soap Opera”, los Kinks vuelven a los Konk studios dispuestos a grabar el que tendría que ser su quinto  disco con RCA, el último que tenían firmado por contrato. Para ello, retomarían el personaje de Mr.Flash (el “malo” de “Preservation”) en lo que sería una nueva obra conceptual sobre la infancia y el cómo se fraguó la maléfica personalidad de aquél en sus días escolares.

No obstante, y a pesar de su intención conceptual, el disco se alejaría del estilo Broadway de sus anteriores producciones y pretende volver al estilo «riffero» que les catapultó a la fama en los 60.

«Schooldays in disgrace»
Noviembre de 1975

01. Schooldays
02. Jack, the idiot dunce
03. Education
04. The first time we fall in love
05. I’m in disgrace
06. Headmaster
07. The hard way
08. The last assembly
09. No more looking back
10. Finale

El disco se editó a finales de 1975 y, desde luego es -y de largo- su LP más rockero desde “Lola”. Argumentalmente el disco gira en torno la historia del malvado Señor Flash de los Preservation en su época de colegial.

Schooldays” es una muy buena introducción que, además, fija estilísticamente el disco: Es hora de recuperar la nostalgia. Y es que el disco está lleno de sonoridades de los 50 desde el duduá hasta el surf rock, empezando por la competente “Jack, the idiot dunce”. “Education”  se sale de esta coherencia estilística y es mucho mas «setentas» aunque sigue moviéndose con maestría en terrenos rockeros para que la impostada y balada “The first time we fall in love” nos devuelva a los inocentes 50.

Pero es en la cara B cuando el disco coge verdadero “peso”. “I’m in disgrace” y sus vitaminadas guitarras nos pone de nuevo ante el gran combo de rock que fueron siempre los Kinks… no puede escucharse a bajo volumen ni con vecinos cerca… o ¡qué demonios!, ¡qué protesten! “Headmaster”, a pesar de su pausado inicio, va subiendo de intensidad con un buen trabajo de guitarras de Dave hasta convertirse en otra descarga de adrenalina que nos prepara para la fantástica “The Hard way” , que mucho críticos colocan como antesala del punk y una de mis debilidades. Gozada.

The last assembly” retoma los sonidos baladísticos con un aire muy “singalong”, mientras “No more looking back”  recupera un rollo más mid-seventies  antes de llegar a “Finale” ,  la canción que cierra el álbum.

Un nuevo trabajo que, alejado del nivel mostrado antaño, es más que digno y consiguió un número 45 en listas no le que les permitió no tener que sufrir mucho antes de firmar su nuevo contrato, esta vez con Arista Records.

Desde “Lola”, y ya hacía seis años, el grupo no había conseguido un éxito y habrían de ser los norteamericanos Van Halen los que en su álbum de debut auparan una versión de “You Really Got Me” (enlace) a puestos de prestigio en las listas. Esto supuso un resurgir en el interés por el grupo que permitió a la banda (reconvertida de nuevo en quinteto) hacer una nueva gira esta vez mucho más exitosa y dedicarse al que sería su álbum de debut con la nueva compañía, esta vez sin ninguna pretensión ni conceptos argumentales. Volverían a hacer un disco de canciones. Un disco tradicional de rock.

«Sleepwalker»
Febrero de 1977

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01. Life on the road
02. Mr. Big man
03. Sleepwalker
04. Brother
05. Jukebox music
06. Sleepless night
07. Stormy sky
08. Full moon
09. Life goes on

«Sleepwalker» es el primer intento de los Kinks , si exceptuamos su disco de debut,  de subirse a una moda comercial. Es un disco correcto, muy pegado a su tiempo, mucho más comercial de lo habitual… pero quizás algo falto del genio de antaño. El LP está dominado por ritmos básicos asentados en los cánones del rock, y funciona muy bien en este sentido. Pero estamos acostumbrados a que los Kinks suenen a ellos, distintos al resto y, en este disco, tenemos ecos de Rolling Stones, T-Rex , Steve Miller Band… Tiene, sin duda, algunas canciones consistentes, otras brillantes, pero es uno de esos discos que, es improbable que vuelvas muchas veces a buscarlo en la estantería; eso sí, cuando lo recuperas, es raro que te arrepientas.

Y eso que arranca de forma extraordinaria con el trío «Life on the road«-«Mr. Big man«- «Sleepwalker» a cual mejor, y aunque «Brother» y «Jukebox music» -la primera, uno de esos baladones setenteros, y la segunda un competente rock-, son más olvidables, mantienen el buen tono.

«Sleepless night«, con Dave a la voz principal, penetra en ambientes cercanos al rock sinfónico y sale más que airosa, pero es con la fantástica «Stormy sky» donde alcanzan el mejor nivel de un disco que decae con la pomposa «Full moon» y la folkie «Life goes on«.

Este acercamiento a las tesis comerciales, funcionó y el grupo consiguió un número 21 en listas. Muy por encima de sus últimos trabajos y, aunque seguimos lejos del mejor nivel de sus discos de los 60…, demonios, los Kinks de los 70, molan.

La gira de promoción también funcionó bien aunque para realizarla tuvieran que hacer algunos cambios en la formación. Durante la grabación de este LP, John Dalton, el bajista que había sustituido al original Peter Quaife, decide abandonar el grupo a pesar de que Ray intentó convencerlo hasta el final. Realmente Dalton llegó a grabar -y de forma brillante, por cierto- todas sus partes salvo la línea de bajo de «Mr.Big» que ya es obra del nuevo fichaje: Andy Pyle.

Poco después de la edición del disco, el nuevo bajista -Andy Pyle-, también se va y además se lleva consigo al excelente teclista del grupo, John Gosling, para empezar un nuevo proyecto juntos. Ray consigue convencer a Dalton de que vuelva y fichan al ex-Pretty Thing Gordon John Edwards

Sin tiempo que perder y con la intención de mantener el buen nivel comercial del grupo, Ray aprovecha los momentos muertos en la gira para componer y, cinco meses después de la edición de «Sleepwalker» se meten al estudio a trabajar sobre las canciones de su nuevo disco.

«Misfits»
Mayo de 1978

01. Misfits
02. Hay fever
03. Live life
04. A rock’n’roll fantasy
05. In a foreign land
06. Permanent waves
07. Black messiah
08. Out of the wardrobe
09. Trust your heart
10. Get up

«Misfits» pretende alargar el éxito de «Sleepwalker» y repite fórmula: rock setentero americanizado, comercial y muy pegado a su tiempo. El resultado es similar al del disco anterior, aunque en general está menos inspirado. Podrían destacarse el baladón «A rock’n’roll fantasy» (enlace), el reggae blanco «Black Messiah» (enlace) y la pasional «Trust your heart» (enlace) de Dave. El disco y el single derivado del mismo -«A rock’n’roll fantasy»- tuvieron muy buena acogida. Parece que habían encontrado la fórmula de mantenerse en el éxito.

Como se había convertido en tradición, después de la grabación del disco, el bajista (Dalton) y el teclista (Edwards) se marchan y son sustituidos por Jin Rodford y Ian Gibbons, ex-componentes de Argent y Life.