LP 1

CARA A

“Back In The U.S.S.R.” (Lennon-McCartney)
“Dear Prudence” (Lennon-McCartney)
“Glass Onion” (Lennon-McCartney)
“Ob-La-Di, Ob-La-Da” (Lennon-McCartney)
“Wild Honey Pie” (Lennon-McCartney)
“The Continuing Story Of Bungalow Bill” (Lennon-McCartney)
“While My Guitar Gently Wheeps” (Harrison)
“Happiness Is A Warm Gun” (Lennon-McCartney)

CARA B

“Martha My Dear” (Lennon-McCartney)
“I’m So Tired” (Lennon-McCartney)
“Blackbird” (Lennon-McCartney)
“Piggies” (Harrison)
“Rocky Raccoon” ((Lennon-McCartney)
“Don’t Pass Me By” (Starkey)
“Why Don’t We Do It In The Road” (Lennon-McCartney)
“I Will” (Lennon-McCartney)
“Julia” (Lennon-McCartney)

LP 2

CARA A

“Birthday” (Lennon-McCartney)
“Yer Blues” (Lennon-McCartney)
“Mother Nature’s Son” (Lennon-McCartney)
“Everybody’s Got Something To Hide Except Me And My Monkey” (Lennon-McCartney)
“Sexy Sadie” (Lennon-McCartney)
“Helter Skelter” (Lennon-McCartney)
“Long, Long, Long” (Harrison)

CARA B

“Revolution 1” (Lennon-McCartney)
“Honey Pie” (Lennon-McCartney)
“Savoy Truffle” (Harrison)
“Cry Baby Cry” (Lennon-McCartney)
“Revolution 9” (Lennon-McCartney)
“Good Night” (Lennon-McCartney)

Producido por George Martin

Más conocido como “El Álbum Blanco” (The White Album) por su sorprendente portada completamente blanca (obra del artista pop Richard Hamilton), este disco es, en palabras de John Lennon, “Yo tocando mi canción con los demás como músicos de acompañamiento, Paul con su canción con los demás como músicos de acompañamiento, George con su canción y los demás como músicos de acompañamiento…”. El estudioso de los Beatles William J.Dowlding coincide “son básicamente Lennon, McCartney y Harrison grabando sus propias canciones por turnos y utilizando a los demás como músicos de acompañamiento“. Definitivamente “The Beatles” no es el disco de un grupo, sino de la suma de la obra sus miembros, y tanto Lennon como McCartney fijarían en este álbum el origen de las desavenencias que acabaron con la banda. Marca el instante en que los Beatles dejaron de funcionar como un todo, el punto de partida hacia la separación consumada apenas dos años más tarde.  Es un disco en el que encontramos a un nuevo grupo, que poco o nada tenía que ver con los alegres melenudos de los primeros tiempos…, ni con los psicodélicos  vanguardistas de apenas un año atrás, un disco que acertadamente titularon a modo de rebautismo como “THE BEATLES”

Musicalmente, el álbum abarca un enorme e inusual abanico de estilos, desde el country al heavy metal, pasando por el reggae, el folk, el surf, el swing y por supuesto el pop y el rock. Dicha eclecticidad se debe en gran medida al anteriormente mencionado hecho de que cada uno de los Beatles trabajaba por separado, dando rienda suelta a sus inquietudes individuales y sin contar demasiado con la opinión de los demás. En lo que sí coinciden es en abandonar -en gran medida- la vocación experimental característica de trabajos anteriores y apostar por grabaciones más naturales, más descarnadas, más propias del rock en estado primitivo. Son pocos los trucos de estudio y efectos que aparecen en las canciones. Pero, de cualquier forma, gran parte del trabajo de las canciones fue realizado por cada miembro en solitario mientras los demás trabajaban en otros estudios del edificio de Abbey Road, hecho que fue posible porque este fue el primer álbum que los Beatles grabaron con máquinas de ocho pistas.

El grupo tenía una enorme cantidad de canciones, la mayoría compuesta en su retiro espiritual en la India. George Martin sugirió hacer una selección de 14 canciones y editar un LP de gran nivel y su idea no era descabellada, el disco resultante hubiera tenido un nivel extraordinario: “Intenté razonar con ellos para que fueran selectivos e hicieran un álbum sencillo realmente bueno, pero no me hicieron caso”. George Harrison compartía la idea del productor e incluso años después declaraba, “Creo que fue un error hacer cuatro caras, porque es demasiado largo para que la gente conecte realmente… Escucho sobre todo la cara uno, que me gusta mucho”. Pero la lucha de egos estaba en su punto más alto y ninguno estaba dispuesto a permitir que ninguna de sus canciones quedaran fuera. Con esto decidido, la única solución era editar un álbum doble al que iban a titular originalmente “A Doll’s House” hasta que supieron que la banda  de rock progresivo Family ya había publicado un disco titulado Music in a Doll’s House a principios de 1968.  El álbum acabó titulándose “The Beatles” y es, una vez más, una maravilla. Es probable que, de haber seguido el consejo de Martin y haber seleccionado los mejores temas, hubiera sido un LP simple de altísimo nivel, pero no tendríamos la variedad estilística, lírica y musical que destila el disco. Probablemente este “The Beatles” no tenga el nivel de canciones de “Revolver” o “Sgt.Pepper’s”, pero es sin duda el disco más cautivador que grabaron los de Liverpool, lo que hace que para muchos sea su mejor obra. Pasen y vean.

El lejano sonido de un reactor comienza a colarse en el ambiente…, “Back In The U.S.S.R” (enlace), ¡¡qué forma de arrancar!! Extraordinario rock’n’roll de Paul inspirado por el de “Back In The USA” de Chuk Berry e influenciado por la música de los Beach Boys. Esta canción se grabó en ausencia de Ringo, que había abandonado el grupo y Paul se ocupó, además de la voz principal, de toda la instrumentación:  batería, piano, bajo (que pasó a ser un Fender en lugar de los clásicos Hofner y Rickenbaker), guitarra rítmica y solista. Posteriormente, George y John añadieron, además de los excelentes coros a lo Beach Boy de los estribillos, pistas adicionales de guitarra, bajo y batería para completarla.

Lennon hace su primera aparición con la excelsa “Dear Prudence” (enlace), un maravilloso tema que John dedicó a Prudence Farrow, hermana de la actriz Mia Farrow, con las que coincidieron en su viaje a la India, y en el que John hace gala de la técnica de fingerpicking aprendida del cantante Donovan con el que también convivieron en Rishikesh.  De nuevo Ringo no está detrás de los tambores y de nuevo Paul ocupa su puesto. John es también el autor de la siguiente canción, “Glass Onion” (enlace). John estaba harto de que los fans interpretaran las letras de las canciones y con ésta intentó aumentar la confusión citando hasta cinco canciones anteriores del grupo. Especialmente irónico es el verso “the walrus was Paul (la morsa era Paul)”, con el que John, según sus propias palabras intentaba “premiar” a McCartney. No es de las mejores canciones del disco, pero mantiene un buen nivel.

Paul retoma la batuta con “Ob-La-Di Ob-La-Da” (enlace), una de las canciones más comerciales del disco que se puede considerar el primer reggae blanco de la historia, tal y como reconoce el batería de The Police Stewart Copelan, compositor y batería de Police, hablando de cómo los baterías tienen que tocar en consonancia con el cantante: “La articulación de las palabras es la que debería determinar el toque global del tema… ‘Ob-la-di’ va acentuado, ‘ob-la-da’ va acentuado, ‘life goes on…’, todo esto te mete en el feeling del ska. En esta letra hay una clara escansión, lo cual probablemente les llevó a tocarla con ritmo ska. De hecho, es uno de los primeros ejemplos de reggae blanco”. Es una canción infecciosamente pegadiza y Paul quería editarla como single, pero George y John la vetaron por parecerles excesivamente trivial. De hecho Lennon la odiaba profundamente calificándola de “mierda para viejas”. Wild Honey Pie” (enlace) es un breve divertimento experimental de McCartney en el que toca todos los instrumentos. No estaba pensada para ser incluida en el álbum, pero acabaron editándola por lo mucho que le gustaba a Pattie, la mujer de George. El primer bajón del disco llega con “The Continuing Story Of Bungalow Bill” (enlace) que , a pesar de contar con unas buenas estrofas, tiene un estribillo muy flojo y pierde aún más puntos con la nefasta intervención vocal de Yoko. Olvidable.

No obstante, volvemos al nivel estratosférico con la excelente “While My Guitar Gently Weeps” (enlace), una de las obras maestras de su autor, George Harrison. Emocionalmente intensísima, la canción se beneficia del excelente trabajo con la guitarra solista de Eric Clapton -gran amigo de George- que realmente consigue que la guitarra “llore”.  Con la sensacional “Happiness Is A Warm Gun” (enlace), John recupera todo el crédito que hubiera podido perder con “Bungallow Bill”. Una canción enorme dividida en tres partes muy diferenciadas basadas en diferentes estilos de rock. Nunca incluida en recopilatorios del grupo, este tema es uno de los mejores (y eso es mucho decir) de John Lennon. Su riqueza rítmica (empieza en 4/4  cambia a 3/4 en tiempo triple para el solo de guitarra y la sección de I need a fix…., luego va  a compases alternos en 9/8 y 10/8 en Mother Superior…, para regresar por último al 4/4 para la sección final en estilo doo wop), su variedad estilística, su enrevesada letra y su maravillosa interpretación tanto vocal como instrumental hacen de esta canción uno de los pilares del álbum tal y como siempre han reconocido Paul (“Creo que es mi canción favorita del álbum”) y George.

La Cara B del primer disco de los dos que componen “The Beatles” se abre con “Martha My Dear” (enlace). Compuesta por Paul, único Beatle que interviene en la grabación ocupándose de voz, bajo, guitarra solista, piano y batería, se suele decir que está dedicada a la perra pastora de McCartney aunque parece que sólo tomó el nombre de su mascota. De marcado aire jazzy-music hall, es una bonita canción  que muestra una vez más la facilidad de Paul para la melodía cristalina. John vuelve con otro temazo titulado “I’m So Tired” (enlace), una excelente canción sobre el insomnio en la que John, siempre e incomprensiblemente crítico con su voz, estaba especialmente contento con su interpretación vocal. El siguiente turno es para McCartney que nos obsequia con otro de los platos fuertes del disco, la inconmensurable “Blackbird” (enlace). Extraordinaria en su minimalismo (guitarra, voz, sonidos de pájaros y un metrónomo sonando de fondo), McCartney se inspiró en una noticia de prensa sobre tumultos raciales en Estados Unidos, a mediados de 1968, y compuso la canción como una metáfora de la lucha de los negros por sus derechos civiles. Una maravillosa canción que eleva la música acústica a lo más alto. “Piggies” (enlace) es la segunda canción de las cuatro que George incluiría en el LP. No es una gran canción y lo que más destaca es su ácida letra sobre los políticos y la clase media británica y el conseguido efecto de “gruñido de cerdo” del bajo de Paul.

Tras un rock, un reggae, un número de music hall y una balada acústica, Paul sigue dando muestra de su versatilidad estilística con un country western como “Rocky Racoon” (enlace), de maravillosa melodía y arrebatadora sencillez. Paul recuerda haberla compuesto en la India “sentado en el tejado del Maharishi” y haber recibido ayuda de Donovan a la hora de escribir la letra.

Don’t Pass Me By” (enlace) supone el debut de Ringo como compositor. Por primera vez, aunque ya había realizado algunos intentos, Ringo cuela una canción de su cosecha en la selección final de un álbum. Realmente esta canción proviene de 1963 pero ya entonces el resto la descartó. No es una maravilla pero tiene una buena melodía que demuestra que Ringo (como quedaría claro al año siguiente) es capaz de escribir buena música. De marcados arreglos country sólo Ringo y Paul participaron en la grabación.

Paul continúa empeñado en tocar todos los estilos posibles y, tras mecernos con la suavidad de “Blackbird” nos espabila a base de bien con la potentísima “Why Don’t We Do It In The Road” (enlace). Gran rock de McCartney que siempre encantó a John . Y continuando con el carrusel estilístico McCartiano llegamos a “I Will” (enlace), una joya melódica muy en la línea de otro tema de Paul como “I’ll Follow The Sun”. Preciosista balada acústica en la que destaca el fantástico bajo vocal del propio McCartney y la acertada percusión a cargo de John. La primera canción que Paul dedicó a su nueva musa, Linda Eastman. La cara B y el disco 1, se despiden con “Julia” (enlace), una insipiradísima canción que John dedica a su madre, fallecida en 1958. Lennon vuelve a sacar provecho de la técnica del fingerpicking para construir una hermosa y evocadora melodía.. Sólo John participó en la grabación.

El segundo disco arranca con un vibrante redoble de Ringo y el infeccioso riff de “Birthday” (enlace), un nuevo rock de Paul McCartney en el que Paul toca el piano, Ringo la batería, John la solista, George el bajo y Yoko y Pattie Harrison ayudaron en los coros. Los decibelios siguen a buena altura con la excelente “Yer Blues” (enlace) de Lennon. Compuesta en parte como parodia a la moda de blueseros británicos que florecieron en Inglaterra a finales de los 60, muestra el alto grado de competencia instrumental al que había llegado el grupo. Mucho más bucólica resulta la preciosista “Mother Nature’s Son” (enlace), una nueva melodía perfecta de Paul que, según John, compuso tras “una conferencia del Maharishi en la que habló de la naturaleza”. McCartney vuelve a asumir el control y toca todos los instrumentos excepto los arreglos de viento.

Yoko Ono fue objetivo de los ataques de la prensa británica desde que se conoció su relación con John. Al parecer, la frenética “Everybody’s Got Something To Hide Except Me And My Monkey” (enlace) de John, nació como respuesta a una caricatura que había aparecido publicada en la que Yoko aparecía como un mono sentada en el hombro de John. En cualquier caso, se trata de una fantástica canción cuyo anfetamínico ritmo, al que colabora enormemente la campana tocada por George, se logró grabándola un poco más lenta y luego acelerándola.

Lennon se desquita con el Maharishi con la extraordinaria “Sexy Sadie” (enlace).  La letra original era muy explícita pero John acabó suavizándola para evitar problemas legales y cambio el nombre de Maharishi por “Sexy Sadie” por insistencia del aún creyente George. La canción es una absoluta joya. Maravillosa. Y entonces llegó la locura, el primer tema heavy de la historia (un año anterior a Led Zeppelin), la nunca suficientemente ponderada “Helter Skelter” (enlace). Su autor Paul McCartney ha pasado a la historia como el baladista del grupo, “Yesterday”, “Michelle, “Hey Jude”, “Let it be” y otras han hecho mucho por crear esta sensación, pero no es menos cierto que la mayoría de los temas más duros del grupo salieron también de la cabeza de Paul (“I’m Down”, “She’s a Woman”, “Sgt. Pepper’s”, “Back in The USSR”, “Why Don’t We Do It In The Road”, “Birthday”…).  Es un tema potentísimo que está inspirado en  un tipo de tobogán en espiral -llamado precisamente helter skelter– que se puede encontrar en los parques británicos, pero el psicópata Chrales Manson interpretó esta canción y otras del álbum blanco de forma muy distinta  y el título de esta canción apareció escrito con sangre en algunos de los escenarios de sus crímenes.l

Mucho más sosegada resulta la tercera composición de George, la mística “Long, Long, Long” (enlace), que servirá como final de la cara A de este segundo disco. El místico Harrison dedica esta canción a Dios a través de una secuencia de acordes basada en el ‘Sad Eyed Lady Of The Lowlands’ de Bob Dylan. Uno de los temas más infravalorados de la carrera del grupo, es fantástica. “Revolution 1” (enlace), la siguiente canción, es la versión acústica del tema que habían editado ya como single (cara B de “Hey Jude). Realmente esta es la versión original  primigenia tal y como la concibio John Lennon, fue acelerada y distorsionada a sugerencia de Paul y George para hacerla más propia de un single. Los Beatles hacen por primera vez una declaración política en una de sus canciones, hecho que tenía contrariado a McCartney, apolístico hasta la médula.

Toca canción de Paul y, cómo no, cambio de estilo. En esta ocasión con “Honey Pie” (enlace) nos traslada con maestría a los años 20 gracias, entre otras cosas, a un maravilloso arreglo orquestal de George Martin. Es deliciosa de principio a fin, pero no era del gusto de Lennon, que siempre despreció el estillo boudevillero de Paul aunque, en esta ocasión, colaboró con un brillante solo de guitarra de aires jazzy. George ataca con el último de sus cuatro temas, el british-soul “Savoy Truffle” (enlace). Es una muy buena canción en la que destaca, por novedoso, el sonido de los vientos distorsionados. Años después Harrison utilizaría profusamente esta técnica es sus grabaciones en solitario.

Nos acercamos al final y lo hacemos con tres temas de Lennon. El primero de ellos “Cry Baby Cry” (enlace), ha sido calificado por su autor, John, como “una porquería“. No es para tanto y, de hecho, es una buena canción, aunque da la sensación de estar inacabada y no termina de llegar a ningún sitio. Al final se escucha a Paul cantar un fragmento de la inacabada “Can’t You Take Me Back”. Hasta aquí el disco es fantástico pero “Revolution 9” (enlace), una mierda integral firmada por Lennon y McCartney pero realmente “creada” por John y Yoko, pone en riesgo el LP. Los demás Beatles y George Martin intentaron excluirla del álbum pero John fue inflexible, “esta es la música del futuro“, proclamó. Es una soberana basura sin ningún tipo de mérito artístico. Desechable.

Tras el desastre total, John se redime con la melódica nana “Good Night” (enlace). Ringo canta esta bonita nana infantil que John compuso para su hijo Julian. Es una melodía muy sencilla -aunque muy efectiva- que se ve elevada por un fastuoso arreglo propio del mejor Walt Disney a cargo de George Martin. Y con esta dosis de azúcar concluye el celebérrimo “Álbum Blanco”.

El paso del tiempo ha hecho que el disco crezca, que su leyenda aumente. Es el disco en el que los Beatles dejaron de ser Beatles para ser John, Paul, George y Ringo… Es fascinante en su eclecticidad aunque también puede ser caótico…, tiene temas brillantes pero también hay “relleno” y una basura como “Revolution 9″…, es rockero y blandengue… Es incalificable, y eso lo hace tan especial. Para mucha gente es el mejor disco del grupo. Yo no lo creo pero, como ya he dicho antes, sin duda es el más fascinante.

VALORACIÓN GUILLETEK: 9,5 / 10

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3 comentarios sobre “THE BEATLES. “The Beatles” (1968). ( 9,5/10 )

  1. Fascinante tu crítica Guilletek! Al igual que el resto de los álbumes beatle. Aprendí muchos detalles que desconocía de este disco que cada dia me sorprende más con cada escucha.
    Tienes pensado realizar revisiones de la discografía Stone? Sería fantástico. Felicitaciones.

  2. Debo de ser uno de los más raros fans de los Beatles, porque este disco me resulta, siempre dentro del contexto de la buenísima obra del grupo, uno de los menos finos, teniendo en cuenta que algo poco fino de estos chicos ya me gusta más que la mayoría de lo que hacen otros artistas. Perovidentemente, para mí el álbum sufre notoriamente por el formato doble, y lo hace para mí más que otros famosos ejemplos como The Wall, the PInk Floyd o Out of the Blue, de ELO.
    Cuando Ringo dijo medio en broma en Anthology que deberían haberlo sacado como dos álbumes sencillos, “The White” and “The Whiter”, lamenté que esa idea no se le hubiese ocurrido en su día, porque habría sido revolucionaria, y habría permitido sacar un disco excelente, del nivel de Revolver, Pepper y Rubber Soul, y luego una especie de spin-off para curiosos y fans acérrimos, con las canciones de segundo nivel.
    ¿Qué canciones habría enviado yo a “The Whiter”? No lo sé al 100%, pero sí en varias de ellas:
    – Bungalow Bill: de acuerdo en todo con la reseña. Ni una palabra más.
    – Wild Honey Pie: Por favor……vamos a ver……¿¿¿¿la metemos en Revolver, a ver qué tal cuerpo se nos queda…..????
    – Glass Onion: por mucho aprecio que le tengo a Lennon…..me resulta estridente y poco simpática de oir.
    – Helter Skelter: nunca he estado de acuerdo en las alabanzas a este tema. Los Beatles intentando hacer rock duro me evocan una pandilla de músicos amateurs haciendo el gamberro, o metafóricamente hablando, a los Pitufos haciendo de gladiadores.
    – Revolution 9: aunque debo manifestar mi total desaprobación por la lamentable falta de estilo de tachar esto de “mierda integral” o “basura” en la reseña, sí, al Whiter de cabeza.
    – Revolution 1: a la cara B de Hey Jude, y la Revolution cañera, al White. Hubiera sido genial para terminar el disco.
    – Blackbird: ahora es cuando el personal me llama hereje. Pues lo siento. Me aburre y la veo tirando a floja. Y si no, escúchese después de And I love her, Yesterday o Here There and Everywhere. Eso sí, no diré ni que es una mierda ni una basura, simplemente, que la enviaría al “Whiter”
    – Honey PIe: me mola, me agrada, me divierte…..pero, lo dicho, insertémosla en Revolver a ver qué pasa…..a ver……¡¡¡ Al Whiter !!
    – Everybody’s got……….: ni me apetece escribir todo el nombre. Ah, por cierto, la campana la toca Paul, según Geoff Emerick en su genial libro, Here, There and Everywhere.
    En fin, aquí lo dejo. Algún día que tenga tiempo me decidirá a montar los dos discos, White y Whiter, y quién sabe, igual descubro que es mejor dejar las cosas como están!!

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