THE BEACH BOYS. Capítulo 18 (1978-1980). La descomposición. «MIU Album», «LA Light Album» y «Keeping the summer alive»

Brian Wilson lideró los Beach Boys con mano férrea desde 1961 hasta 1968, tras pasar por un periodo “democrático” (1969-1970), Carl cogió el mando artístico de 1971 a 1975, por desgracia desde entonces hasta hoy (con la excepción del oasis que supuso “The Beach Boys Love You”), ha sido Mike quien ha dirigido los designios del grupo. Para Mike, el grupo fue y es un medio de vida, una empresa en la que el propósito artístico (aunque no ausente) está subordinado al interés comercial. Mike tomó el poder con su escudero: Alan Jardine. Nadie se lo impidió. Brian, aunque estaba un poco mejor, era una sombra de lo que fue, Dennis había comenzado un proceso de autodestrucción que le llevaba a consumir cantidades ingentes de drogas y el otrora Carl se había aficionado también a los “polvos blancos” y al buen bourbon.

Así, a estas alturas, el grupo está claramente dividido en dos: por un lado el denominado “Eje de los Meditadores Transcendentales”, formado por Al y Mike, y por otro, el de Dennis y Carl, más preocupados por las juergas nocturnas, el alcohol y las drogas. Brian quedó en medio de ambas facciones. En lo que sí estuvieron todos de acuerdo (incluso su hermano Mike) fue en despedir a Steve Love cuando cayeron en la cuenta de las desproporcionadas comisiones que había negociado para sí mismo como fruto del contrato con CBS. Carl propone a un amigo suyo, Henry Lazarus, para el puesto de manager.

Pero Lazarus no era un profesional y no estaba preparado para el puesto. Su incapacidad para completar el papeleo provocó que la banda tuviera que suspender su gira europea de 1978 provocando al grupo una enorme pérdida económica (1.000.0000 de dólares) y de popularidad. Mike y Al, de espaldas al resto, piden a Steve Love que vuelva como manager, pero para entonces las diferencias entre los miembros del grupo son ya casi insalvables.

Dennis y Mike se odiaban de forma furibunda y, en general las relaciones de unos con otros eran muy malas. Si a esto le añadimos que los dos principales creadores están a otra cosa (Brian en su mundo y Dennis trabajando en su disco en solitario), el cóctel resulta explosivo. El 1 de septiembre de 1977, tras un multitudinario concierto en Central Park, el grupo se disuelve tras una acalorada discusión… Apenas quince días después, los cuatro rivales deciden reunirse en casa de Brian, tenían un contrato con CBS y aún debían un disco a Warner. Tenían que tomar una decisión: Carl y Dennis querían disolver la banda y que cada uno siguiera por su lado, Mike y Al preferían seguir adelante. Empate. Pero quedaba un voto por disputar: Brian Wilson… Cuando preguntaron a Brian su opinión, no la consiguieron. Se había quedado profundamente dormido durante la discusión. Marilyn vota por él y lo hace a favor del bloque Mike-Al… ¿pensaba en un posible divorcio?, el caso es que Mike Love se sale con la suya: el espectáculo debe continuar… Pero ya nunca sería lo mismo.

De hecho, al día siguiente, Dennis presenta su fantástico «Pacific Ocean Blue» que consigue elogiosas críticas y un aceptable puesto 96 en listas. El disco de Dennis tiene poco que ver con los Beach Boys. Empezó a grabarlo en 1976 junto a su amigo, productor y letrista Gregg Jakobson, con el que ya había colaborado previamente con resultados tan maravillosos como “Forever”. Es un disco maduro, con un aire de tristeza que, unido a la excelente producción, lo hace muy disfrutable. Se  aleja enormemente de los joviales sonidos de antaño a los que quería retornar Mike. Escuchándolo es fácil entender cuán distintas eran las inquietudes artísticas de Dennis y Mike Love es este momento.

El disco se abre con la maravillosa «River Song» (enlace), coescrita con Carl Wilson y de potentes y sorprendentes aires gospelianos. Una de las primeras sorpresas del LP que alcanza sus más altas cotas apenas dos canciones después «Moonshine» (enlace), preciosa canción tan hermosa como triste, como ocurre con la brutal melancolía de «Thoughts of you» (enlace), o la amargura por un amigo perdido de «Farewell my friend» (enlace). Pero también hay tiempo para el rock, como en «Dreamer» (enlace), con bastantes influencias funky, o «Pacific Ocean Blues» (enlace), coescrita con su “archienemigo” Mike Love, e incluso para los aires más poppies de «Rainbows» (enlace). El broche final lo pone la angustiosa «End of the Show» (enlace), perturbadora canción de un alma dolida sumergida en heroína. Su más alto nivel artístico coincide con su decadencia personal, a los dos días se separa de Karen, el amor de su vida.

Pero, ¿qué hacían el resto? Carl, como pasa en las mejores familias, imita a sus hermanos mayores y comienza a aficionarse en demasía a las drogas y al alcohol, dedicándose durante un tiempo a sus juergas nocturnas. Mientras Al y Mike se llevan a Brian a la Maharishi International University (M.I.U.) en Fairfield. La idea era grabar un disco rápido para terminar el contrato con Warner. Cogieron retales de aquí y de allá, metieron una par de pistas nuevas, remezclaron todo y, bien agitadito, presentaron a Warner el que debería ser su último trabajo para la compañía: «Merry Christmas From The Beach Boys». Warner lo tenía claro, era una basura y no iban a editarlo así que les exigieron que presentaran un trabajo decente.

Atrapados por su contrato con Warner, los miembros del grupo, deciden embarcarse en una nueva gira por el continente oceánico antes de reunirse para grabar un disco con nuevo material. Así se embarcan a Australia en febrero del 78, pero ya no quedaba nada del grupo que una vez fue, Carl y Dennis suben borrachos al escenario y el resultado es bochornoso. Brian pululaba como alma en pena por el escenario y sus dos hermanos no se tenían en pie, al punto que en un concierto en Perth Carl acaba desmayándose ante el público… Pero todo puede empeorar, a la vuelta Brian sufre una recaída en su proceso depresivo. En septiembre de 1978 es ingresado en un hospital de San Diego, tras ser encontrado tirado en la calle como un vagabundo. La noche anterior había gritado en medio de la calle, donde nadie le reconocía a causa de su aspecto, ”iidejadme morir, dejadme morir!!” mientras lloraba amargamente… acababa de escuchar la fantástica «Fool to Cry» de los Stones y le desbordó, poco después llamó a Marilyn: ”creo que ya es suficiente…, tenemos que divorciarnos”

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Ante la situación, el eje de Meditadores (Mike y Al) deciden utilizar las cintas que grabaron en la Maharishi International University para preparar un nuevo disco. De hecho, cuando viajaron allí con Brian estuvieron trabajando en paralelo temas para el que debería haber sido su disco de debut con CBS. Pretendían dar gato por liebre a Warner e intentar colarle el «Merry Christmas From The Beach Boys» y guardar para su nueva compañía el nuevo disco. La jugada fracasó y, ya sin Brian y con esporádicas colaboraciones de Dennis y Carl, Mike y Al terminan el nuevo disco de la banda. Definitivamente Mike ha tomado el poder.

”M.I.U ALBUM”
Editado en USA en octubre de 1978
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CARA A
1. She’s Got Rhythm (B.Wilson-M. Love-R.Albatch)
2. Come go with me (E.Quick)
3. Hey Little Tomboy (B.Wilson)
4. Kona Coast (A.Jardine-M.Love)
5. Peggy Sue (B.Holly)
6. Wontcha Come Out Tonight (B.Wilson-M.Love)

CARA B

7. Sweet Sunday Kinda Love (B.Wilson-M.Love)
8. Belles of Paris (B.Wilson-M. Love-R.Albatch)
9. Pitter Patter (B.Wilson-M.Love-A.Jardine)
10. My Diane (B.Wilson)
11. Match Point of Our Love (B.Wilson-M.Love)
12. Winds of Change (R.Albatck-E.Tudeja)

«MIU Album«, dirigido artísticamente por Mike Love, es la continuación de “15 Big Ones”. Aunque es superior al desastroso disco del 76, su ausencia de ambición lo convierte en un trabajo tedioso y falto de interés. El LP cuenta con Brian como compositor de ocho de las doce canciones pero, como el mismo reconoce, no estaba en su mejor momento y, salvo un par de excepciones, las canciones son bastante mejorables… ”nunca estuve satisfecho con este disco”. Pero si alguien fue crítico con este disco fue Dennis, quien en el mismo año de publicación del disco declaró:  «No creo para nada en este álbum, nunca debió publicarse…, debería de ser destruido, no tiene nada que merezca la pena realmente…qué le jodan a Mike Love y su meditación transcendental por siempre… el mal karma le va a dar bien por culo»

Así que, con este ambientazo, se editó el vigesimosegundo trabajo del grupo . Y eso que el disco empieza bien, con la infecciosa «She’s got rhythm» (enlace), un adictivo tema muy en la línea de los primeros temas de la banda y en el que destaca la recuperada voz de Brian que casi consigue recordar su lustroso falsetto de antaño. Una buena canción que da paso a una correcta versión del «Come on with me» de los Del Vikings. Las cosas mejoran con «Hey Little tomboy» (enlace), uno de los temas que Brian quería editar en su cancelado «Adult Child«, pero es una mejora que no se verá respaldada por el resto de canciones. Insulsos temas se suceden uno tras otro, y así, la infantil «Koana coast» de Al, una aburrida versión del «Peggy Sue» del gran Buddy Holly y un nuevo tema de Brian que poco aporta – «Wontcha Come Out Tonight» (enlace)- cierran la cara A.

En la cara B tampoco tenemos mucho más, Carl realiza su única aparición como cantante (en un disco en el que Mike canta casi todo), con el melódico tema de Brian «Sweet Sunday Kinda Love» (enlace), dando paso a la aburridas «Belles of Paris» (enlace)  y a la notable «Pitter Patter» (enlace). No obstante, amigos, estamos ante un disco de los Beach Boys y, aunque es bastante malo, nos tenía que dejar alguna joya, quizás la única que sea merecedora de varias (muchas) escuchas, estoy hablando de «My Diane» (enlace) cantada por Dennis y compuesta y escrita por Brian para su amante y cuñada Diane Rowell. Una muy buena canción cuyo buen sabor se borra rápidamente al escuchar «Match Point of Our Love» (enlace) y «Winds of Change» (enlace),  ambas un tostón.

Un mal disco, no tan malo como “15 Big Ones”, pero no mucho mejor aunque por lo menos contiene una gran canción como «My Diane». No obstante, al público no le valió y se quedó en el número 151. La era de Mike Love arrancaba con un sonoro fracaso… No obstante, la maquinaria no podía parar, y menos ahora que había que debutar con la nueva compañía. El problema es que Brian está peor que nunca, ya que no sólo está completamente ido, sino que ha vuelto al consumo compulsivo de drogas, ahora acompañado de sus hermanos Carl y Dennis.

Su estado mental había llegado al punto en que podía pasar un día completo dando vueltas a la fuente del patio central de su nuevo apartamento (al que se había mudado tras el divorcio con Marilyn)… ”Hoy voy a dar 785 vueltas”. Un día decidió añadir un gran final a su entretenimiento, ”¿queréis ver como rompo esa ventana?”, dijo a sus cuidadores antes de arrojarse contra una ventana y caer ensangrentado al suelo.

Su consumo de drogas también fue en aumento. De hecho, Dennis se convirtió en el principal proveedor de Brian. Llegaba a casa cuando sabía se quedaba solo y pasaban la noche entera componiendo canciones con una buena ración de cocaína sobre la tapa del piano. Sabedores de esto, Stan y Rocky –los cuidadores de Brian- entraron en el apartamento de Dennis y le pegaron una soberana paliza. Poco después ambos, serían despedidos.

Pero, como he dicho, la maquinaria no podía parar ahora, así que recogieron lo que quedaba de Brian y Dennis y se los llevaron a Miami para grabar su nuevo disco. El grupo viajó por separado, Dennis y Carl por un lado, Mike y Al por otro y un tercer grupo con Brian y sus cuidadores. No podían verse, pero debían ser lo suficientemente profesionales para grabar un nuevo disco que, además, sería de nuevo producido por Brian. Pero enseguida quedó claro que Brian no estaba en sus cabales para afrontar la producción del disco, el problema es que el habitual sustituto en las tareas de producción –Carl- tampoco estaba mucho mejor… Así que, aconsejados por Brian, acudieron a un viejo y fiel amigo: Bruce Johnston. De esta forma, ocho años después de su expulsión, Bruce volvía al grupo.

Durante la grabación Brian daba síntomas cada vez más preocupantes de locura por lo que decidieron llevarlo a un especialista. Tan pronto como entró en la consulta, Brian tuvo una visión: aquel hombre, el doctor Gantz, no era quien decía ser sino su padre que había vuelto de entre los muertos. El músico se abalanzó sobre el psiquiatra intentando agredirlo hasta que fue reducido con sedantes. Acompañado de una dotación policial, Brian Wilson fue ingresado con camisa de fuerza en el ala de enfermedades mentales del Brotman Memorial, manicomio en el que permaneció ingresado tres meses. Fue dado de alta en marzo de 1979 con un régimen impuesto de 24 horas de cuidados Su enfermera de noche sería Carolyn Williams, con la que Brian pronto comienza una relación ya que ”podía pedirle que me masturbara cuando yo quisiera”.

A los pocos días del alta de Brian, los Beach Boys editaban el que sería primer disco para CBS: “L.A. (Light Album)”

”L.A. (LIGHT ALBUM)”
Editado en USA en marzo de 1979

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CARA A
1. Good Timin (B.Wilson-C.Wilson)
2. Lady Linda (A.Jardine- R.Albatck )
3. Full Sail (C.Wilson-G.Cushing)
4. Angel Come Home (D.Wilson-G.Cushing)
5. Love Surrounds Me (D.Wilson-G.Cushing)
6. Sumahama (M.Love)

CARA B

7. Here comes the night –disco version- (B.Wilson-M.Love)
8. Baby Blue (Dennis Wilson-G.Jakobson-K.Lamm)
9. Goin’ South (C.Wilson-G.Cushing)
10. Shortnin’ Bread» (arreglada por Brian Wilson)

Vamos a poner las cosas claras. Como ocurre con «MIU Album», estamos ante un disco normalito, impropio de una banda como los Beach Boys o, mejor, dicho impropio de la banda que los Beach Boys fueron hasta 1973. Y es que –si exceptuamos el bizarro pero genial «Love You»- todos los discos posteriores presentan las mismas características: producción higiénica, exquisitez en las armonías, melodías agradables pero inofensivas, letras adolescentoides, total falta de fuerza y… aburrimiento. Mejora mucho el nivel de «MIU Album», y , aunque no es –ni de lejos- uno de sus mejores trabajos, merece una escucha.

Este LP es un esfuerzo de Bruce, Mike y Al de mantener el barco a flote Aunque la música la siguen aportando los Wilson. Brian no está, aunque suya –con ayuda de Carl- es la mejor canción del disco, la notable «Good Timin’» (enlace). Las buenas sensaciones se vienen abajo al escuchar el «Lady Linda» (enlace) de Al Jardine, resumen de lo peor del AOR comercial. Carl entra en escena con «Full Sail» (enlace), una muy buena canción que demuestra que, entre botellas y botellas de alcohol, el pequeño Wilson aún tiene mucho que aportar…, tal y como ocurre con Dennis y su excelente «Angel come home» (enlace) y su «Love surrounds me» (enlace). Mike Love cierra la cara A con una inofensiva composición de aires japoneses, «Sumahama» (enlace).

Hasta aquí, lo dicho, un disco audible, sin nada que reprochar pero tampoco nada que destacar en exceso…, pero…, en uno de esos giros que han convertido a los Beach Boys post 1973 en la suerte de orquesta de feria que son hoy en día, se desmarcan con una versión disco de «Here comes the night» (enlace), editado originalmente en el «Wild Honey» de 1967, producida y arreglada por Bruce. El susto es enorme, menos mal que Dennis lo compensa con la conmovedora «Baby Blue» (enlace), y Carl colabora al ascenso de nivel con la dulce «Goin’ South«.

CBS echó el resto con la promoción del álbum que, aún con todo, no pasa del número 100 en listas recibiendo críticas muy desfavorables especialmente motivadas por la nunca suficientemente insultada incursión en la música disco del grupo. Rollingstone dice, no con poca crueldad pero con bastante razón, ”sería fácil decir que es un disco horrible, pero es peor que eso, es irrelevante”. A pesar de las críticas la banda, sin embargo, logra su primer Top.40 en los últimos tres años con la edición de un single extraído de este disco: “Good Timin’”.

La banda vuelve a la única rutina que ya conocen, lo único que los mantiene juntos: las actuaciones en vivo. De hecho, cada vez es más patente que los discos se convierten en meras excusas para acometer una nueva gira que les proporcionara considerables resultados económicos. Sabedores de que el público quería a Brian, no tienen reparos en sentarlo detrás de un piano desenchufado, con la mirada perdida y completamente ausente para que ejerciera como parte del decorado.

No obstante, el ambiente era irrespirable. Brian demente, Dennis pasado de vueltas, Carl alcoholizado…, si a eso le añadimos que el frente de meditadores (Al y Mike) no se hablaba con Dennis y Carl… La tensión llega a tal punto que, tras protagonizar una bronca en el escenario del Universal Amphitheater de Los Angeles, Dennis es expulsado de la banda hasta que controle su abuso de drogas.

Tras las actuaciones locales, la banda comienza una gira mundial y visto su estado permiten que Brian se quede en casa. Con Brian de nuevo retirado y Dennis expulsado, sólo queda un Wilson en pie, Carl…que tampoco está ni muy sano (alcoholizado), ni muy feliz (recién divorciado), ni muy motivado (estaba pensando en preparar su debut en solitario).

De vuelta de la gira el grupo se encuentra con que Carolyn Williams –la enfermera- ha comenzado una relación con Brian y que se ha mudado a casa del músico con sus tres hijos. La parte más reaccionaria de la banda, no aprueba la relación de Brian asegurando que Carolyn sólo buscaba su dinero…, la realidad es que la razón de su rechazo es que Carolyn era de raza negra.

Pero, en cualquier caso, la vida sentimental de Brian, no era el principal problema. CBS estaba muy descontenta con los resultados del LP anterior y exigió un nuevo trabajo que, esta vez sí, cumpliera sus expectativas. La respuesta de la banda ilusionó a los directivos de la discográfica: el grupo volvería a los estudios Western, a los que no habían vuelto desde 1966, y Brian produciría el nuevo disco.

Pero, a pesar de lo bien que sonaba todo a priori, la realidad fue muy distinta. De momento, Dennis pasó completamente del disco y apenas contribuyó tocando un par de cositas y cantando una canción. Brian, aunque compuso apresuradamente algunas canciones, no tenía interés en trabajar en ellas. Sólo quería producir versiones de clásicos del rock…, al final exasperados, deciden concederle el “capricho” de grabar una versión de “School days” y dejan el peso de la producción en Bruce. Tampoco duraron mucho en los estudios Western, a los que habían vuelto en un intento de que Brian recuperara el método de trabajo de antaño, y se mudaron al nuevo estudio que Al se había montado en su casa.

”KEEPING THE SUMMER ALIVE”
Editado en USA en marzo de 1980

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CARA A
1. Keepin’ the Summer Alive (C. Wilson-R.Bachman)
2. Oh Darlin’ (B.Wilson-M.Love)
3. Some of Your Love (B.Wilson-M.Love)
4. Livin’ with a Heartache (C.Wilson)
5. School Day (Ring! Ring! Goes The Bell) (C.Berry)

CARA B

6. Goin’ On (B.Wilson-M.Love)
7. Sunshine (B.Wilson-M.Love)
8. When Girls Get Together (B.Wilson-M.Love)
9. Endless Harmony (B.Johnston)

Podría copiar lo dicho con “LA Light Album”, pero no sería justo, este es aún peor. Brian parece haber perdido toda su punzante creatividad y ofrece canciones insulsas, aburridas y sin ningún tipo de interés. Como en (casi) todos los discos de la banda, hay un par de temas rescatables, de hecho es este trabajo, las canciones que abren cada cara son bastante buenas, pero el resto es tan olvidable que no merece reseña. Disfrutemos de los dos buenos temas que ofrecen los californianos, el vibrante «Keepin’ the summer alive» (enlace) de Carl y la preciosista «Goin’ on» (enlace) de Brian, y olvidemos lo demás.

El disco alcanza un número 75 en listas y supone un punto y aparte en la banda que se disgrega, como no había hecho hasta la fecha, no volviendo al estudio hasta 1985 –cinco años después-. No obstante, como no podía ser de otra forma, aprovechan el disco para realizar otra exitosa gira que, en su recorrido europeo, tiene uno de sus momentos álgidos en Knebworth el día del cumpleaños de Brian. Ya con Dennis de nuevo en la banda (aunque vigilado por un par de guardaespaldas para que no se extralimitara), el grupo repasó gran parte de sus éxitos, desde «I Get Around« a «Good Vibrations», pasando por «God Only Knows» o «Sloop John B», cantada por Brian.

Poco después de la gira, y tras que el grupo ofreciera una fantástica y multitudinaria actuación celebrando en Washington el 4 de julio, Carl deja la banda en desacuerdo con la dirección artística que estaba llevando, y comienza su carrera en solitario. Si éramos pocos, parió la abuela.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn. 13 de septiembre de 2012

THE BEACH BOYS. «The Beach Boys Love You» (1977). (8,5 / 10)

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CARA A
1.Let Us Go on This Way (B.Wilson-M. Love)
2. Roller Skating Child (B.Wilson)
3. Mona (B.Wilson)
4. Johnny Carson (B.Wilson)
5. Good Time (B.Wilson-A.Jardine)
6. Honkin’ Down the Highway (B.Wilson)
7. Ding Dang (B.Wilson-R. McGuinn)

CARA B

8. Solar System (B.Wilson)
9.The Night Was So Young (B.Wilson)
10. I’ll Bet He’s Nice (B.Wilson)
11. Let’s Put Our Hearts Together (B.Wilson)
12. I Wanna Pick You Up (B.Wilson)
13. Airplane (B.Wilson)
14. Love Is a Woman (B.Wilson)

Producido por Brian Wilson

Editado en USA en abril de 1977

Aunque estuvo a punto de ser un disco en solitario, titulado “Brian loves you”, este “The Beach Boys Love you” es el último gran disco de la banda californiana. Todo lo que vendría después es regular, malo o muy malo, pero este trabajo –a pesar de su controvertida producción y sus horribles letras- tiene melodías fantásticas y supone el canto del cisne de Brian con su grupo de toda la vida.

Peter Buck, guitarrista de R.E.M. es claro ”…es mi disco preferido de los Beach Boys, sé que es una posición indefendible con discos como “Pet Sounds” o “Sunflower”, pero adoro su falta de pretensiones, su calidez, su espontaneidad … su brillantez”. El propio Brian Wilson sigue diciendo hoy día que “Love You” es su disco preferido de los Beach Boys y el prestigioso crítico Lester Bangs afirma que es el mejor trabajo del grupo.

Es un disco controvertido, de una belleza estraña. El crudo sonido de los primitivos sintetizadores impacta, ¿dónde está aquí el orfebre de la producción?, ¿qué ha sido del obsesivo arreglista? La castigada voz de Brian llama poderosamente la atención, así como la instrumentación, prácticamente toda a cargo del mayor de los Wilson. Pero sobre todo son las infantiles letras las que generan mayor polémica. Por primera vez, Brian escribe prácticamente todas las letras y su candidez sorprende en un hombre de treinta y cinco años, pero es su disco más personal…, es un genio, pero un genio enfermo…, un genio que se refugia en sus recuerdos de infancia para recrear su particular universo.

Personalmente me parece un disco muy bueno. Si intento ser objetivo, he de decir que “Pet Sounds”, Sunflower” “Today”, “Summer days”, “All summer long” o “Wild Honey” me parecen superiores, pero también tengo que decir que, tras “Pet Sounds” y “Sunflower”, es el disco del grupo que más escucho. Tiene algo…, algo que mejora exponencialmente con las sucesivas escuchas. Es raro y cercano a la vez, experimental y casero, infantil y trágico… Dadle una oportunidad.

El disco se abre con «Let us go on this way» (enlace) con Carl (estrofas) y Mike (middle eight) a las voces principal y el resto haciendo coros es una de las pocas canciones que recuerdan al “viejo estilo” de la banda, buena canción y buen comienzo. Mejor y más bizarra aún resulta «Roller skating child» (enlace), fantástica canción con Mike y Carl repartiéndose las voces hasta que Brian aparece casi al final con su “Roooooler skaaating chiiiiild…”, pop de alto nivel.

«Mona» (enlace) es una de mis canciones preferidas de siempre, poco más tengo que decir. Sencilla a más no poder, esta minimalista canción circular recuerda a los clásicos de los cincuenta. Preciosa, tan cándida como bonita… hay que ser muy insensible para que no te mueva algo dentro…, inocencia en bruto. Es curioso que en las notas del disco ponga que Brian es la voz principal cuando es obvio que se trata de Dennis. Una joyita.

«Johnny Carson» (enlace) es tan ridícula en lo lírico (dedicada a un popular presentador de televisión) como brillantísima en lo musical. Esta canción hubiera cabido en varios discos de Blur de los 90… y estamos en 1977… Una canción fantástica, de cambios imposibles que hubiera sido casi una obra de arte si no fuera por los horribles últimos 30 segundos (“Who’s that man that we admire…”). El siguiente tema, «Good time» (enlace), supone el primer bajón del disco y suena un poco fuera de sitio, no en vano esta composición de Brian y Al es uno de los múltiples descartes de “Sunflower” (de siete años atrás), pero es de escucha agradable.

El nivel se recupera rápidamente con la fantástica «Honky down the highway» (enlace), brillantemente cantada por Al. Una gran canción de carretera que fue editada como single y ni siquiera entró en listas. En «Ding Dang» (enlace), Brian colabora con el Byrd, Roger McGuinn. De vibrantes juegos vocales (a cargo de Mike y Carl), es curiosa pero cabría esperar más de la conjunción de ambos talentos californianos. Parece más un entretenimiento tras una noche de juerga que una canción seria, pero no deja de ser interesante por los citados juegos vocales y por lo histórico de la unión de semejante pareja de compositores. Un juguete que da final a la cara A.

La cara B, mucho más reflexiva y con mucho más protagonismo de Brian como cantante, se abre con la tranquila «Solar System» (enlace) en la que Brian se estrena en el disco como voz solista. Irreprochable en lo melódico, me hubiera gustado escucharla con un arreglo en el estilo “made in Wilson” de apenas unos años atrás. Los sintetizadores enfrían la cálida melodía, en cualquier caso el resultado es notable.

Sobresaliente, sin embargo, es el siguiente tema: la enorme «The night was so Young» (enlace), una canción a la altura de sus mejores trabajos. Una maravilla melódica que Brian escribió para su amante Debbie Keil y en la que, a pesar de lo personal del tema, volvemos a tener al simpar Carl como voz principal. Un temazo, la última canción enorme de Brian con los Beach Boys.

El altísimo nivel se mantiene con «I’ll bet his nice» (enlace), una hermosísima canción cantada por los tres hermanos Wilson. Brian se encarga de las estrofas Dennis del estribillo y Carl del puente central. Existe una demo de Brian enseñándole la canción a sus hermanos Dennis y Carl que, desprovista de toda la parafernalia electrónica, muestra la enorme belleza de la canción. Resulta enternecedor escuchar las exclamaciones de admiración de Carl cuando Brian ataca la melódica parte intermedia de la canción (” Baby Don’t you ever tell me that you’re leaving…”)… Carl y Dennis idolatraban a su hermano y esto es una muestra de ello…curiosamente, Carl, acabó cantando esta parte. Genial canción.

Si Brian, en este mismo disco, dedica una canción a su amante, con «Let’s put our hearts together» (enlace) hace justicia a su esposa, su compañera desde la adolescencia, Marilyn. Con una relación de todo menos convencional, con amantes a ambos lados de la pareja, el cariño entre Brian y Marilyn queda patente en esta canción que, como dice Peter Buck, ”es tan personal que da hasta produce sonrojo oírla”. Bonita melodía que sirve, además, para disfrutar de la estupenda voz de Marilyn cuya dulzura destaca al lado de la áspera voz que luce Brian.

De todas forma, si me tengo que quedar con una canción de este disco, sería con «I wanna pick you up» (enlace), con los crápulas Wilson, Dennis y Brian compartiendo las voces (sorprende lo delicada que suena la voz de Brian comparada con la castigada tesitura de Dennis). Es una canción agridulce con un estribillo para el que conviene imaginarse a los dos hermanos agarrados por los hombros mientras vuelven a casa tras una noche de juerga. Muy, pero que muy buena.

«Airplane» (enlace), no termina de cuajar. La meganasalizada voz de Mike no ayuda demasiado y la melodía tiene momentos demasiado azucarados que la letra convierte en empalago total. Quizás el momento más bajo del disco junto a «Good Time». No obstante y para acabar, Brian se reserva para sí el protagonismo en «Love is a woman» (enlace), una buena canción a la que la nueva voz de Brian le va como al pelo y con la que no puedo evitar pensar en el último Jim Morrison.

Muy buen álbum, probablemente no es para todos los públicos…, pero es un gran disco

VALORACIÓN GUILLETEK: 8,5 / 10

THE BEACH BOYS. «15 Big Ones» (1976). ( 4,5 / 10 )

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CARA A
1. Rock’n’Roll Music (C.Berry)
2. It’s Ok (B.Wilson-M.Love-D.Rowell)
3. Had to phone ya (B.Wilson-M.Love-D.Wilson-C.Wilson-A.Jardine)
4. Chapel of Love (J.Barry-E.Greenwich -P.Spector)
5. Everyone’s in love with you (M.Love)
6.Talk to Me (J.Seneca)
7.Tha Same Song (B.Wilson-M.Love)
8.TM Song (B.Wilson)

CARA B
9. Palisades Park (B.Barris)
10.Sussie Cincinatti (A.Jardine)
11. A Casual Look (E. Wells)
12. Blueberry Hill (A.Lewis-L.Stock-V.Rose)
13. Back Home» (B.Wilson-B.Norberg)
14. In the Still of the Night (F.Parris)
15. Just Once in My Life (G.Goffin-C.King-P.Spector)

Producido por Brian Wilson

Editado en USA en junio de 1976

Quince canciones, ocho versiones y siete composiciones propias y ni rastro de la banda que dejó momentos memorables entre 1961 y 1973. Brian vuelve al grupo y vuelve como productor…, pero el resultado dista mucho de ser bueno. Antes de escribir esta reseña, he pensado qué calificativo darle al disco. Si no fuera el álbum de una pedazo de grupo, de uno de los más grandes y más inspirados combos de la historia de la música, diría que es un disco flojillo, pero teniendo todo lo anterior en cuenta no puedo decir menos que se trata de un mal disco. Desde la horripilante portada, pasando por las débiles composiciones propias y acabando con las insípidas (cuando no indignantes) versiones.

Es un disco frío, artificial, dominado por el ánimo de lucro y sin ningún pudor en manchar con tinta indeleble todo el elevado propósito artístico que habían tenido los trabajos del grupo hasta el momento. Especialmente ilustrativa es la deplorable versión del «Rock’n’roll music» (enlace) de Chuck Berry …¿quién canta?, ¿es Mike o ”Cañita Brava”?,¿y esos arreglos?, infumable. Cuesta decir que Brian Wilson estuviera detrás de la mesa de mezclas, pero lo estaba. Lo sorprendente es que fuera editada como single y más sorprendente aún que tuviera éxito (nº5). Una basura.

El disco sigue con un par de composiciones propias, el infructuoso intento de volver a los viejos tiempos «It’s Ok» (enlace), y la muy notable «Had to phone ya» (enlace), que nos recuerda que aún queda algo de Brian en ese enorme señor barbudo. La nueva voz de Brian, rota y de tonalidades mucho más graves a causa del abuso de tabaco, puede escucharse como solista en la solvente versión del  «Chapel of Love« (enlace) de las Dixie Cups del idolatrado Phil Spector que antecede a la azucarada composición de Mike «Everyone’s in love with you» (enlace). En esta oda a la meditación transcendental, Mike muestra su lado más melódico y más blandengue, para qué nos vamos a engañar. Muchos afirman que Mike, con esta canción, demuestra que podía escribir buena música, en mi opinión es prueba de justo todo lo contrario.

Carl, infalible al micrófono, canta el cover del «Talk to me» (enlace) que Joe Seneca cedió a Sunny & The Sunglows y al que los Beach Boys poco aportan. Con «That Same Song» (enlace) Brian toma de nuevo el mando. Compone y canta este adictivo tema que se convierte en uno de los momentos álgidos del álbum. No es una supermelodía, pero es muy disfrutable, especialmente la no editada versión góspel de la misma. No obstante si Brian recupera el buen tono con «That Same Song», lo pierde con la insípida «TM Song» (enlace) que cierra la cara A con otro pestiño dedicado al Maharishi.

La Cara B, comienza con el «Palisades Park» de Freddie Cannon, para llegar a otro de los mejores momentos del álbum, el «Susie Cincinatti» (enlace) de Al Jardine. Buen tema rock, descartado de “Sunflower”, que con sus excelentes arreglos vocales nos hace pensar que podemos empezar a disfrutar…, lástima que la irritante voz nasal de Mike nos devuelva a la realidad con la versión de «A casual Look» (enlace) de los Six Teens. No es mucho mejor el resultado con la versión del «Blueberry Hill» de Fats Domino.

Si habéis llegado hasta aquí sin quitar el disco, cosa que yo he hecho pocas veces, disfrutaréis de la mejor parte del álbum. «Back Home» (enlace), es en realidad una nueva versión de un tema que Brian había compuesto en 1963 y que recuperaron para este disco. Buena canción en la que Brian “exhibe” sus nuevas capacidades vocales. Voz  tan castigada como la que luce Dennis en la versión de «In the Still of the night«, original de los Five Saints…, no obstante la voz del otrora batería suena sincera y conmovedora y los arreglos de Brian en esta canción sí rozan a gran nivel. El disco termina con otra versión de Phil Spector: «Just Once in My Life» (enlace) que fue originalmente cantada por los Righteous Brothers y a la que Brian y Dennis hacen justicia bajo una brillante producción del primero, siendo de largo la mejor versión del disco.

Y así concluye un disco al que, acertadamente, Dennis quiso llamar “Group Therapy” y que finlamente se tiuló “15 Big Ones”  jugando con el quince aniversario de la banda. Aun habiendo sacado al mercado el peor disco de su carrera hasta entonces, parece que es lo que el público quería. El disco vuelve al Top-10 en listas alcanzando un número 8 y vuelven a dar conciertos multitudinarios. El público siempre tiene la razón dicen…ya…

VALORACIÓN GUILLETEK: 4,5 / 10

THE BEACH BOYS. Capítulo 17 (1974-1977). Una de arena y una de cal, «15 Big Ones» y «The Beach Boys Loves you»

Con «Holland«,  el grupo había recuperado su merecido status entre las bandas importantes a nivel mundial y querían aprovechar el momento. Secos de inspiración tras el último disco, sin poder acudir a Brian y con Dennis cada vez más distanciado, deciden aprovechar su reforzado y macizo sonido en directo para editar un disco en vivo, “The Beach Boys in Concert” que alcanza el número 25 en listas.

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Warner se frotaba las manos, esto empezaba a funcionar. Reeditaron “Smiley Smile”,”Wild Honey”, “Friends” y “20/20” que, hasta el momento, no podían encontrarse en las tiendas y volvieron a intentar convencer a Brian para editar «SMiLE»… sin resultado. No obstante fue Capitol, la antigua compañía, la que estuvo más lista aprovechando la popularidad de la banda para, asesorados por Mike editar el recopilatorio “Endless Summer
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En 1975 el “Verano sin fin” de los Beach Boys, alcanzaba el número 1.  El público daba la razón a Mike, la vieja fórmula de los Beach Boys arrasa en listas. Eran un grupo de nostalgia, comienza el reinado de Mike Love. Échense a temblar…

Y es que, tras la repercusión de “Endless Summer”, el binomio Jardine-Love inició una campaña interna que tenía como propósito volver al estilo más comercial de la banda y explotar la su recienmente estrenada popularidad entre los (muchos) amantes de la nostalgia: ”Tenemos que volver a usar la vieja fórmula, coches, chicas, surf… ¡es lo que quiere la gente!”. Obviamente, Ricky y Blondie no tenían cabida en esta operación nostalgia y, además, cada vez estaban más descontentos por su limitado peso en la creación artística. No tenían ni voz ni voto y decidieron marcharse, nadie hizo nada por evitarlo… Pero, los Beach Boys no eran Beach Boys sin Brian. Todas las canciones del exitoso recopilatorio era suyas, no había entrevista con el grupo en la que no se preguntara por la vuelta del ideólogo de la banda, la gente lo quería…, pero Brian ya no existía. Sólo quedaban sus restos.  Marilyn volvió a insistir en la necesidad de buscar ayuda psiquiátrica a lo que, el grupo, se negó de nuevo. En lugar de esto, Mike propuso a su hermano Stan  para que ejerciera de “asistente personal” de Brian. Mike no sólo evitaba con este movimiento una mala publicidad para la banda sino que igualaba las “fuerzas familiares”: tres Wilson (Brian, Dennis y Carl) y tres Love (Mike, Steve y Stan). Stan era un prometedor jugador de baloncesto que idolatraba a su primo Brian y ejerció su labor con dedicación hasta que fue seleccionado en el draft por los Atlanta Hawks y abandonó la casa de Brian.

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Brian estaba desquiciado, solía referirse a sí mismo como ”un vegetal” y no dejaba de dormir, comer, fumar y meterse en el cuerpo toda la droga que quedaba a su alcance. Apenas se levantaba de la cama y, cuando lo hacía, se limitaba a pulular por la casa luciendo su enorme tripa asomando entre una bata desabrochada y con unos calzones manchados de orín como único atuendo. Llevaba meses sin siquiera sentarse al piano. Sabían que Brian necesitaba la música para salvarse y, no nos engañemos, ellos necesitaban a Brian para seguir en la música…En este escenario, los Beach Boys acuden al Doctor Eugene Landy.
A medio camino entre la medicina psiquiátrica y la charlatanería, Eugene E. Landy (Pittsburg, 26-11-1934) propuso un tratamiento de choque conductista basado en el “control total” sobre la vida de Brian. La idea era crear una dependencia absoluta y poder, desde esta situación de poder, corregir sus hábitos. Empezó por alejarle de sus amistades, proponer un duro programa de entrenamiento físico, dieta y una serie de fármacos para paliar lo que diagnosticó como “esquizofrenia histérica”…
El caso es que, a pesar de las reticencias iniciales de Brian, el tratamiento pareció dar resultado en el corto plazo y Brian comenzó a sentarse al piano…  Así, la banda vuelve al estudio aunque sin las ideas demasiado claras: Brian quería grabar un disco de oldies con la infalible Wrecking Crew y rendir homenaje a sus ídolos de juventud, Carl y Dennis querían recuperar la senda del excelso “Sunflower” y crear material nuevo, Mike y Al querían sacar lo que fuera pero cuanto antes para “aprovechar el tirón”. En un primer momento acordaron editar un disco doble, un LP con material propio y otro con versiones, pero finalmente se quedó en un LP de quince canciones en el que temas propios y prestados se entremezclaban.
”15 BIG ONES”
Editado en USA en junio de 1976
ImagenLISTA DE CANCIONESCARA A
1. Rock’n’Roll Music (C.Berry)
2. It’s Ok (B.Wilson-M.Love-D.Rowell)
3. Had to phone ya (B.Wilson-M.Love-D.Wilson-C.Wilson-A.Jardine)
4. Chapel of Love (J.Barry-E.Greenwich -P.Spector)
5. Everyone’s in love with you (M.Love)
6.Talk to Me (J.Seneca)
7.Tha Same Song (B.Wilson-M.Love)
8.TM Song (B.Wilson)

CARA B
9. Palisades Park (B.Barris)
10.Sussie Cincinatti (A.Jardine)
11. A Casual Look (E. Wells)
12. Blueberry Hill (A.Lewis-L.Stock-V.Rose)
13. Back Home» (B.Wilson-B.Norberg)
14. In the Still of the Night (F.Parris)
15. Just Once in My Life (G.Goffin-C.King-P.Spector)

Quince canciones, ocho versiones y siete composiciones propias y ni rastro de la banda que dejó momentos memorables entre 1961 y 1973. Brian vuelve al grupo y vuelve como productor…, pero el resultado dista mucho de ser bueno. Antes de escribir esta reseña, he pensado qué calificativo darle al disco. Si no fuera el álbum de una pedazo de grupo, de uno de los más grandes y más inspirados combos de la historia de la música, diría que es un disco flojillo, pero teniendo todo lo anterior en cuenta no puedo decir menos que se trata de un mal disco. Desde la horripilante portada, pasando por las débiles composiciones propias y acabando con las insípidas (cuando no indignantes) versiones.

Es un disco frío, artificial, dominado por el ánimo de lucro y sin ningún pudor en manchar con tinta indeleble todo el elevado propósito artístico que habían tenido los trabajos del grupo hasta el momento. Especialmente ilustrativa es la deplorable versión del «Rock’n’roll music» (enlace) de Chuck Berry …¿quién canta?, ¿es Mike o ”Cañita Brava”?,¿y esos arreglos?, infumable. Cuesta decir que Brian Wilson estuviera detrás de la mesa de mezclas, pero lo estaba. Lo sorprendente es que fuera editada como single y más sorprendente aún que tuviera éxito (nº5). Una basura.

El disco sigue con un par de composiciones propias, el infructuoso intento de volver a los viejos tiempos «It’s Ok» (enlace), y la muy notable «Had to phone ya» (enlace), que nos recuerda que aún queda algo de Brian en ese enorme señor barbudo.

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La nueva voz de Brian, rota y de tonalidades mucho más graves a causa del abuso de tabaco, puede escucharse como solista en la solvente versión del  «Chapel of Love« (enlace) de las Dixie Cups del idolatrado Phil Spector que antecede a la azucarada composición de Mike «Everyone’s in love with you» (enlace). En esta oda a la meditación transcendental, Mike muestra su lado más melódico y más blandengue, para qué nos vamos a engañar. Muchos afirman que Mike, con esta canción, demuestra que podía escribir buena música, en mi opinión es prueba de justo todo lo contrario.

Carl, infalible al micrófono, canta el cover del «Talk to me» (enlace) que Joe Seneca cedió a Sunny & The Sunglows y al que los Beach Boys poco aportan. Con «That Same Song» (enlace) Brian toma de nuevo el mando. Compone y canta este adictivo tema que se convierte en uno de los momentos álgidos del álbum. No es una supermelodía, pero es muy disfrutable, especialmente la no editada versión góspel de la misma. No obstante si Brian recupera el buen tono con «That Same Song», lo pierde con la insípida «TM Song» (enlace) que cierra la cara A con otro pestiño dedicado al Maharishi.

La Cara B, comienza con el «Palisades Park» de Freddie Cannon, para llegar a otro de los mejores momentos del álbum, el «Susie Cincinatti» (enlace) de Al Jardine. Buen tema rock, descartado de “Sunflower”, que con sus excelentes arreglos vocales nos hace pensar que podemos empezar a disfrutar…, lástima que la irritante voz nasal de Mike nos devuelva a la realidad con la versión de «A casual Look» (enlace) de los Six Teens. No es mucho mejor el resultado con la versión del «Blueberry Hill» de Fats Domino

Si habéis llegado hasta aquí sin quitar el disco, cosa que yo he hecho pocas veces, disfrutaréis de la mejor parte del álbum. «Back Home» (enlace), es en realidad una nueva versión de un tema que Brian había compuesto en 1963 y que recuperaron para este disco. Buena canción en la que Brian “exhibe” sus nuevas capacidades vocales. Voz  tan castigada como la que luce Dennis en la versión de «In the Still of the night«, original de los Five Saints…, no obstante la voz del otrora batería suena sincera y conmovedora y los arreglos de Brian en esta canción sí rozan a gran nivel. El disco termina con otra versión de Phil Spector: «Just Once in My Life» (enlace) que fue originalmente cantada por los Righteous Brothers y a la que Brian y Dennis hacen justicia bajo una brillante producción del primero, siendo de largo la mejor versión del disco.

Y así concluye un disco al que, acertadamente, Dennis quiso llamar “Group Therapy” y que finlamente se tiuló “15 Big Ones”  jugando con el quince aniversario de la banda. Para apoyar el lanzamiento del disco, Steve Love,  manager del grupo , tenía claro cómo devolver al grupo al estrellato. El púbico quería circo, ¡pues démosle circo! De esta forma comienza la campaña “Brian is back”, la vuelta de Brian, un patético ejercicio de hype mitómano-musical que tenía como hipotético trasfondo la vuelta del genio al estudio de grabación.Imagen

El Doctor Landy estuvo de acuerdo con la campaña y, aunque bajo su supervisión, apoyó la presencia de Brian en actos públicos y programas de televisión. De esta forma, Brian hizo una atrevida y embarazosa versión al piano de «Good Vibrations» (enlace) en un especial sobre su vuelta en el Saturday Night Live en la que cometió numerosos errores al piano y en la que dio clara muestras de que su voz no era lo que fue. Su ronda por los platós continuó con el Mike Douglas Show en el que interpretó versiones de «Sloop John B» (enlace) y «Back Home» (enlace), a cual más patética. Para ver que Brian no estaba bien sólo hace falta ver los videos que os he enlazado pero, aún con todo, la banda decidió que era momento de que Brian volviera a los escenarios, llegándose a momentos tan dolorosos como éste, en Largo.

Con todo, a pesar de lo patético de la campaña, aun habiendo sacado al mercado el peor disco de su carrera hasta entonces, las tesis de Mike y Al funcionan. Es lo que el público quería. El disco vuelve al Top-10 en listas alcanzando un número 8 y vuelven a dar conciertos multitudinarios. El público siempre tiene la razón dicen…, …ya…

Un oasis entre la basura

Landy controlaba a Brian, al punto que el Beach Boy no se atrevía a tomar una decisión sin el beneplácito de su doctor. El ambicioso psicólogo vio en esta dependencia una oportunidad de lucro que no quiso desaprovechar… ”debo cobrar derechos de autoría, Brian es activo artísticamente gracias a mí”. Comenzó cobrando la nada despreciable cifra de 10.000 dólares al mes, pero, con el paso del tiempo y con la excusa de que Brian necesitaba estar acompañado las 24h para que el tratamiento tuviera efecto, acabó duplicando sus ingresos . Cuando Brian, bastante recuperado, fue conocedor del sablazo que el buen doctor le estaba dando, lo despidió fulminantemente no sin antes, y por primera y última vez en su vida, propinarle un potente puñetazo.

Brian acudió para continuar su terapia al Doctor Schwartz con el que experimentó importantes avances… ”al fin alguien parecía escucharme de verdad”, pero desgraciadamente el psiquiatra sufrió un accidente mortal mientras realizada montañismo. La banda, con el propósito de evitar una recaída, propuso a Stan Love para que volviera a ocuparse de su primo. Stan no pasaba por su mejor momento como baloncestista y aceptó. Un primo materno de Brian, Steve Korhof, y un modelo y ex jugador profesional de fútbol americano, Rocky Pamplin, le acompañarían en la tarea.

El trío de guardianes acompañaron día y noche a Brian…, Rocky se dedicó especialmente a la mujer del enfermo, Marilyn, con la que empezó a acostarse a las pocas semanas. Brian no tardó demasiado en ser consciente, pero llevaba años engañando a su mujer con su propia hermana y además se veía cada vez más a menudo con su otra amante, Debbie Keil…, no tenía nada que reprocharle.

Brian se sintió lo suficientemente recuperado para pensar en componer nuevas canciones. Compuso canciones suficientes para dos LP’s, un trabajo con sintetizadores y otro cercano al “easylistening”. Quería debutar en solitario con un disco de ”música de ascensor” y recrear los sonidos de sus admirados Sinatra o Tony Venett. De estas sesiones surgieron canciones maravillosas que no llegaron a ver la luz como la excelsa «Still I dream of it» (enlace) -lo mejor que había compuesto desde principios de los 70- o la también prodigiosa «It’s over now» (enlace), en las que Brian muestra su madurez como compositor, cantante y arreglista. Verdaderas joyas que no vieron la luz.

Estas canciones iban a ser recogidas en un disco titulado “Adult Child” que nunca fue editado. Aunque hay numerosas versiones “piratas” del disco, es una verdadera lástima que canciones como las anteriores (Carl llegó a grabar «It’s over now«) o las enormes «Life is for the living» (enlace) (cantada por Carl) y «Games that two can play» (recuperada de Sunflower), no salieran al mercado.

Por razones que nunca han quedado demasiado claras, Brian abandonó este proyecto y se centró más en su ”disco de sintetizadores”, especialmente cuando la presión de Warner para que les entregaran un nuevo disco comenzó a hacerse más intensa. Brian estaba trabajando solo. Al estaba reformando su rancho, Dennis había comenzado a preparar un disco en solitario, Mike estaba en Suiza “aprendiendo” a levitar con el Maharishi, y Carl estaba produciendo un disco para Ricci Martin. No obstante, retomó su hiperactividad de años atrás y se aplicó en la composición de lo que sería su última gran obra para los Beach Boys.

”THE BEACH BOYS LOVE YOU”
Editado en USA en abril de 1977

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LISTA DE CANCIONES

CARA A
1.Let Us Go on This Way (B.Wilson-M. Love)
2. Roller Skating Child (B.Wilson)
3. Mona (B.Wilson)
4. Johnny Carson (B.Wilson)
5. Good Time (B.Wilson-A.Jardine)
6. Honkin’ Down the Highway (B.Wilson)
7. Ding Dang (B.Wilson-R. McGuinn)

CARA B

8. Solar System (B.Wilson)
9.The Night Was So Young (B.Wilson)
10. I’ll Bet He’s Nice (B.Wilson)
11. Let’s Put Our Hearts Together (B.Wilson)
12. I Wanna Pick You Up (B.Wilson)
13. Airplane (B.Wilson)
14. Love Is a Woman (B.Wilson)

Aunque estuvo a punto de ser un disco en solitario, titulado “Brian loves you”, este “The Beach Boys Love you” es el último gran disco de la banda californiana. Todo lo que vendría después es regular, malo o muy malo, pero este trabajo –a pesar de su controvertida producción y sus horribles letras- tiene melodías fantásticas y supone el canto del cisne de Brian con su grupo de toda la vida.

Peter Buck, guitarrista de R.E.M. es claro ”…es mi disco preferido de los Beach Boys, sé que es una posición indefendible con discos como “Pet Sounds” o “Sunflower”, pero adoro su falta de pretensiones, su calidez, su espontaneidad … su brillantez”. El propio Brian Wilson sigue diciendo hoy día que “Love You” es su disco preferido de los Beach Boys y el prestigioso crítico Lester Bangs afirma que es el mejor trabajo del grupo.

Es un disco controvertido, de una belleza estraña. El crudo sonido de los primitivos sintetizadores impacta, ¿dónde está aquí el orfebre de la producción?, ¿qué ha sido del obsesivo arreglista? La castigada voz de Brian llama poderosamente la atención, así como la instrumentación, prácticamente toda a cargo del mayor de los Wilson. Pero sobre todo son las infantiles letras las que generan mayor polémica. Por primera vez, Brian escribe prácticamente todas las letras y su candidez sorprende en un hombre de treinta y cinco años, pero es su disco más personal…, es un genio, pero un genio enfermo…, un genio que se refugia en sus recuerdos de infancia para recrear su particular universo.

Personalmente me parece un disco muy bueno. Si intento ser objetivo, he de decir que “Pet Sounds”, Sunflower” “Today”, “Summer days”, “All summer long” o “Wild Honey” me parecen superiores, pero también tengo que decir que, tras “Pet Sounds” y “Sunflower”, es el disco del grupo que más escucho. Tiene algo…, algo que mejora exponencialmente con las sucesivas escuchas. Es raro y cercano a la vez, experimental y casero, infantil y trágico… Dadle una oportunidad.

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El disco se abre con «Let us go on this way» (enlace) con Carl (estrofas) y Mike (middle eight) a las voces principal y el resto haciendo coros es una de las pocas canciones que recuerdan al “viejo estilo” de la banda, buena canción y buen comienzo. Mejor y más bizarra aún resulta «Roller skating child» (enlace), fantástica canción con Mike y Carl repartiéndose las voces hasta que Brian aparece casi al final con su “Roooooler skaaating chiiiiild…”, pop de alto nivel y una de las canciones preferidas de Brian, sólo hay que ver como la “disfrutaba” en directo.

«Mona» (enlace) es una de mis canciones preferidas de siempre, poco más tengo que decir. Sencilla a más no poder, esta minimalista canción circular recuerda a los clásicos de los cincuenta. Preciosa, tan cándida como bonita… hay que ser muy insensible para que no te mueva algo dentro…, inocencia en bruto. Es curioso que en las notas del disco ponga que Brian es la voz principal cuando es obvio que se trata de Dennis. Una joyita.

«Johnny Carson» (enlace) es tan ridícula en lo lírico (dedicada a un popular presentador de televisión) como brillantísima en lo musical. Esta canción hubiera cabido en varios discos de Blur de los 90… y estamos en 1977… Una canción fantástica, de cambios imposibles que hubiera sido casi una obra de arte si no fuera por los horribles últimos 30 segundos (“Who’s that man that we admire…”). El siguiente tema, «Good time» (enlace), supone el primer bajón del disco y suena un poco fuera de sitio, no en vano esta composición de Brian y Al es uno de los múltiples descartes de “Sunflower” (de siete años atrás), pero es de escucha agradable.

El nivel se recupera rápidamente con la fantástica «Honky down the highway» (enlace), brillantemente cantada por Al. Una gran canción de carretera que fue editada como single y ni siquiera entró en listas.

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En «Ding Dang» (enlace), Brian colabora con el Byrd, Roger McGuinn. De vibrantes juegos vocales (a cargo de Mike y Carl), es curiosa pero cabría esperar más de la conjunción de ambos talentos californianos. Parece más un entretenimiento tras una noche de juerga que una canción seria, pero no deja de ser interesante por los citados juegos vocales y por lo histórico de la unión de semejante pareja de compositores. Un juguete que da final a la cara A.

La cara B, mucho más reflexiva y con mucho más protagonismo de Brian como cantante, se abre con la tranquila «Solar System» (enlace) en la que Brian se estrena en el disco como voz solista. Irreprochable en lo melódico, me hubiera gustado escucharla con un arreglo en el estilo “made in Wilson” de apenas unos años atrás. Los sintetizadores enfrían la cálida melodía, en cualquier caso el resultado es notable.

Sobresaliente, sin embargo, es el siguiente tema: la enorme «The night was so Young» (enlace), una canción a la altura de sus mejores trabajos. Una maravilla melódica que Brian escribió para su amante Debbie Keil y en la que, a pesar de lo personal del tema, volvemos a tener al simpar Carl como voz principal. Un temazo, la última canción enorme de Brian con los Beach Boys.

El altísimo nivel se mantiene con «I’ll bet his nice» (enlace), una hermosísima canción cantada por los tres hermanos Wilson. Brian se encarga de las estrofas Dennis del estribillo y Carl del puente central. Existe una demo de Brian enseñándole la canción a sus hermanos Dennis y Carl que, desprovista de toda la parafernalia electrónica, muestra la enorme belleza de la canción. Resulta enternecedor escuchar las exclamaciones de admiración de Carl cuando Brian ataca la melódica parte intermedia de la canción (” Baby Don’t you ever tell me that you’re leaving…”)… Carl y Dennis idolatraban a su hermano y esto es una muestra de ello…curiosamente, Carl, acabó cantando esta parte. Genial canción.

Si Brian, en este mismo disco, dedica una canción a su amante, con «Let’s put our hearts together» (enlace) hace justicia a su esposa, su compañera desde la adolescencia, Marilyn. Con una relación de todo menos convencional, con amantes a ambos lados de la pareja, el cariño entre Brian y Marilyn queda patente en esta canción que, como dice Peter Buck, ”es tan personal que da hasta produce sonrojo oírla”. Bonita melodía que sirve, además, para disfrutar de la estupenda voz de Marilyn cuya dulzura destaca al lado de la áspera voz que luce Brian.

De todas forma, si me tengo que quedar con una canción de este disco, sería con «I wanna pick you up» (enlace), con los crápulas Wilson, Dennis y Brian compartiendo las voces (sorprende lo delicada que suena la voz de Brian comparada con la castigada tesitura de Dennis). Es una canción agridulce con un estribillo para el que conviene imaginarse a los dos hermanos agarrados por los hombros mientras vuelven a casa tras una noche de juerga. Muy, pero que muy buena.

«Airplane» (enlace), no termina de cuajar. La meganasalizada voz de Mike no ayuda demasiado y la melodía tiene momentos demasiado azucarados que la letra convierte en empalago total. Quizás el momento más bajo del disco junto a «Good Time». No obstante y para acabar, Brian se reserva para sí el protagonismo en «Love is a woman» (enlace), una buena canción a la que la nueva voz de Brian le va como al pelo y con la que no puedo evitar pensar en el último Jim Morrison.

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El disco es entregado a Warner que, mientras prepara el lanzamiento del nuevo álbum se encuentra con una desagradable sorpresa: la banda ha firmado un contrato con CBS. El disgusto de los ejecutivos de Warner fue monumental, especialmente si tenemos en cuenta que pensaban renovar el contrato de la banda, al que quedaban dos LP’s (uno fue este “Love You”) para finalizar a pesar de no haber cumplido gran parte de las expectativas.

Pero Steve Love había negociado bien: un millón de dólares por disco y dos millones para el grupo como adelanto…, el contrato ascendía a ocho millones de dólares… Pero CBS no era tonta y exigió por contrato que el 70% del material debía ser de Brian, quien firmó el contrato llorando obligado por Steve Love…”no podré cumplir estas condiciones Steve…, ya no…”

Warner también reaccionó, por un lado, descatalogó la discografía del grupo, y, por otro, redujo la inversión que tenía prevista para promocionar “Love You” reduciendo así sus posibilidades comerciales (llegó al 53 en listas).

Negras sombras se ciernen sobre el grupo.

Texto: Guillermo Mittelbrunn. 12 de septiembre de 2012

THE BEACH BOYS. «Holland» (1973). ( 7,5 / 10 )

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CARA A
1. Sail on Sailor (B.Wilson-T.Almer-J.Rieley-V.D.Parks)
2. Steamboat (D.Wilson-J.Rieley)
3. California Saga: Big Sir (M.Love)
4. California Saga: The Beaks of Eagles (R.Jeffers-A.Jardine-L.Jardine)
5. California Saga: California (A.Jardine)

CARA B
6. The Trader (C.Wilson-J.Rieley)
7. Leaving This Town (R.Fataar-B.Chaplin-C.Wilson-M.Love)
8. Only with you (D.Wilson-M.Love)
9. Funky Pretty (B.Wilson-M.Love-J.Rieley)

Producido por The Beach Boys

Editado en USA en enero de 1973

El disco arranca con la poderosa ”Sail on sailor” (enlace), fabulosamante cantada por Blondie Chaplin. Para muchos es la última gran canción que Brian Wilson compuso para los Beach Boys. Sin embargo, ya ni siquiera participaba en las grabaciones: llamó a Blondie por teléfono para decirle cómo quería que cantara la canción y al resto para explicarles las armonías. Tampoco quiso participar en la producción y finalmente Carl fue quien tuvo que encargarse. En cualquier caso el resultado es excelente. Fuerte, potente y pegadiza, todo un single que se tuvo que conformar con un mísero nº49. La cosa pinta bien y mantiene el nivel con «Steamboat» (enlace), la primera aportación al disco de Dennis como compositor. Una joyita producida por Dennis y Carl. Dennis deja a su hermano menor cantar esta fenomenal melodía sobre un manto tejido con sonidos y texturas industriales. Como en Sail On Sailor, Rieley se ocupó de la letra. Otra muy buena canción.

Hasta ahora el disco mantiene un buen nivel. Con «California Saga» (enlace) llega la polémica. La idea era componer una ambiciosa suite de tres movimientos que recorriera la geografía norteamericana. No tiene mala pinta, el problema es que los creadores son Al y Mike…¿nos echamos a temblar?, pues sí y no. Esta “California Saga” fue una de las principales razones por las que la dirección ejecutiva de Warner rechazó en primera instancia el disco, les pareció pretenciosa en lo lírico y mala en lo musical. Sin embargo, si bien es cierto que las partes de Al son bastante malas, Mike compone la mejor canción que ha escrito en su vida. «Big Sur» (enlace) es la excelente aportación de Mike a esta suite. De sosegado aire country rock y alejado de sus habituales histrionismos vocales, Love compone una fantástica canción que ridiculiza la pretenciosa «The Beak of Eagles» y la patética «California» (enlace).

La cara B se abre con la maravillosa «The Trader» (enlace), la mejor canción que Carl Wilson compuso en su vida. Una fantástica canción dividida en dos partes, a cual mejor. La primera de aires soul y la segunda, más melódica, de una belleza arrebatadora. Cantada de forma sublime y producida con una clase al alcance de muy pocos, estamos ante uno de los puntos álgidos de la música de los 70. Imprescindible.

El dúo surafricano formado por Rocky y Blondie, toman el relevo con una efectiva balada «Leaving this town» (enlace) que, aunque es una muy buena canción, vuelve a estar (demasiado) alejada del estilo del grupo y más cercana a los sonidos imperantes en el momento. Sería la última canción de la talentosa pareja para los chicos de la playa.Imagen

Dennis vuelve con su segunda y brillante composición «Only with you» (enlace). Una canción enorme que pretende beber del mismo sentimiento romántico que «Forever» y, aunque no llega a su nivel, lo hace con excelente resultado. Baladón cantado una vez más de forma sublime por Carl Wilson, que da paso a la la irregular «Funky Pretty» (enlace) de Brian en la que lo que más destaca es el avanzado uso de los sintetizadores. No es una mala canción ni mucho menos pero tampoco es nada destacable.

Carl al final cedió a los deseos de su hermano mayor a pesar de su negativa inicial,  y permitió que Brian editara su bizarro cuento “Mount Vernon and Fairway”, eso sí fuera del disco, se regalaría junto al LP en un EP de 7”. Carl ayudó a su hermano con la producción y Jack Rieley hace de narrador en esta sorprendente historia que, aún con todo, tiene pasajes musicales realmente brillantes.

El LP no tuvo demasiado éxito (nº 37), pero fue recibido con alborozo por la crítica. Rollingstone, que fue siempre tan dura con el grupo, lo eleva al disco del año en 1973. “Holland” es un buen disco pero elevarlo a esa categoría en un año que se editaron por ejemplo “The Dark side of the Moon” (Pink Floyd), “Berlin” (Lou Reed), “Quadrophenia” (The Who), “Band on the run” (Paul McCartney & Wings), es poco menos que una majadería. Ni tanto ni tan calvo.

Buen disco y con apenas ayuda de Brian quien, definitivamente, estaba fuera de órbita, y aún tendría que recibir otro golpe: el 4 de junio de 1973, Marilyn recibió una llamada de teléfono, era Audree Wilson… «Brian, era tu madre…, es, por tu padre…, Murry ha muerto». Wilson quedó paralizado e inmediatamente rompió a llorar gritando a garganta viva «¡Papá!». Ni Dennis, ni Brian acudieron al funeral de Murry Wilson, fallecido por infarto de miocardio. Brian volvió a casa, no saldría de ella en los próximos tres años en los que apenas pasó por la ducha por un patológico miedo a que no saliera agua, ”¿te imaginas que abro el grifo y no sale agua?, ¡sería terrible!, ¡no podría soportarlo!”. Marilyn volvió a insistir en la necesidad de recurrir a ayuda psiquiátrica, pero se encontró con la negativa del grupo que no quería arriesgar su recién recuperada reputación.

VALORACIÓN GUILLETEK: 7,5 / 10

THE BEACH BOYS. «Carl and The Passions: So Tought» (1972). ( 7 / 10)

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CARA A
1. You Need a Mess of Help to Stand Alone (B.Wilson-J.Rieley)
2. Here She Comes (R.Fataar-B.Chaplin)
3. He Come Down (A.Jardine-B.Wilson-M.Love)
4. Marcella (B.Wilson-T.Almer-J.Rieley)

CARA B
5. Hold On Dear Brother (R.Fataar-B.Chaplin)
6. Make It Good (D.Wilson-D.Dragon)
7. All This Is That (A.Jardine-C.Wilson-M.Love)
8. Cuddle Up (D.Wilson-D.Dragon)

Producido por The Beach Boys

Editado en USA en mayo de 1972

El 72 fue un buen año. Los Stones sacaron uno de sus mejores discos, si no el mejor, de su carrera: el fabuloso «Exile on Main St», Bowie se saca de la manga el inconmensurable «Ziggy Stardust«, Deep Purple incendian los escenarios desde su «Made in Japan», Lou Reed se reinventa con «Transformer», los Big Star se presentan al mundo… Y, ¿qué hacen unos Beach Boys que han recuperado parte del crédito perdido, pero que ya no tienen entre sus filas a su miembro principal?

En un simbólico giro la banda recupera, aunque sólo sea en el título, uno de los nombre que barajaron cuando formaron el grupo a principios de los años sesenta: Carl & The Passions. Bajo sus nuevos «alter ego» el grupo suena completamente distinto. Los Beach Boys apenas son reconocibles. Mucho más sólidos en lo rítmico (contribución de los nuevos fichajes), mas viscerales…, pero menos inspirados.

La discográfica, que rechazó el disco en primera instancia por su mediocridad, tomó la desgraciada decisión de editarlo en un disco doble junto a una reedición de “Pet Sounds” (de cuya adquisición de derechos querían sacar réditos). Obviamente, este “So tought” no soportaba la comparación. Casi ningún disco lo haría, estamos hablando de aguantar el envite de uno de los mejores LP’s de todos los tiempos. Sólo sirvió para que el público echara de menos a los viejos Beach Boys y, sobre todo, a Brian.

El LP no es, ni de lejos, una obra maestra, pero tampoco es tan malo como la historiografía del grupo se ha empeñado en destacar. Nunca he entendido cómo “Holland” (el disco que sigue a este “So Tought”) es tan elogiado y el que nos ocupa tan denostado. En mi opinión es un disco notable que adolece de singles y que sufre de la falta de cohesión del grupo. En la edad dorada del disco conceptual, el grupo se presenta dividido en cuatro grupúsculos: Brian por un lado, Dennis por otro, Carl, Al y Mike en el tercero, y Ricky y Blondie en el cuarto.

El disco se abre con la marchosa «You need a mess of help to stand alone» (enlace), una de las dos composiciones de Brian para el LP. En esta ocasión les dio la música y poco más ya que ni escribió un verso de la letra (a cargo del manager Jack Rieley). Carl y Brian produjeron juntos este tema que acabó siendo editado como single sin ninguna repercusión. La voz de Carl, como siempre, sobresaliente.

La pareja de nuevos miembros debutan con una composición propia, la fabulosa «Here she comes» (enlace), digna del mejor McCartney de los 70. Muy alejada del estilo clásico de los Beach Boys, demuestra que Ricky y Blondie eran mucho más que comparsas. De hecho, demuestran bastante más talento del que se destila de la composición del “nucleo duro” (Mike y Al) unido esta vez a Brian, en la vulgar «He come down» (enlace). Otra canción dedicada al Maharishi, en tono pseudo-gospel… Muy floja.

La cara A de este breve LP (sólo 8 canciones) concluye con el que es el tema más comercial del disco y la segunda y última aportación de Brian: «Marcella» (enlace), la canción más recordada de este disco. Brian la compuso con su amigo Tandy Almer intentando imitar el estilo de los Rolling Stones (en la parte de las estrofas). Posteriormente, Jack Rieley le añadió una atrevida letra sobre una prostituta en un intento de alejar al grupo se su imagen mojigata. Queda lejos de las mejores obras de Brian, pero es infecciosamente pegadiza y es, técnicamente, perfecta. Mención especial merecen las guitarras en este otro fallido single del grupo.

La cara B es inaugurada por el dúo Fataar-Chaplin con otra más que notable composición, la balada «Hold on dear brother» (enlace). Con un aire soul y de marcados arreglos country, vuelve a no tener nada que ver con el estilo beach boy y vuelve a ser una enorme canción. Ricky y Blondie componen bien, tocan fantásicamente y la voz del último es una joya.

Pero a pesar del buen hacer de los nuevos, y aún con los buenos temas de lo que queda del genio Brian Wilson, el beach boy más en forma en términos de creatividad en estos primeros setenta era el díscolo Dennis. Y desde luego que lo demuestra con la simpar «Make it good» (enlace). Orquestada por Daryl Dragon es un homenaje a la sensibilidad. Una barbaridad. La mejor canción del disco con sus apenas dos minutos de duración. Si aguantas sin emocionarte, no eres de los míos. Dennis Wilson era un genio, no se hable más.

Medio atontados por el golpeo emocional que supone el temazo de Dennis, asistimos a una nueva creación del trío Al, Mike y Carl, y una nueva canción dedicada a la meditación… ¿nos echamos a temblar?, pues, a pesar de los precedentes, no. «All this is that» (enlace) es un pedazo de canción, con maravillosos juegos vocales y una melodía muy inspirada. Fantástica canción en definitiva que da paso de nuevo a Dennis quien vuelve con otra buena canción, «Cuddle Up» (enlace), de preciosas estrofas (también muy mccartianas) e intrigante estribillo para poner fin al disco.

“Carl & The Passions: So tought” alcanzó un número 50 en listas y fue recibido de forma tibia por la crítica. Rolling Stone fue clara ”al menos han sido honestos al llamarse Carl & The Passions en lugar de Beach Boys, porque la diferencia es importante, se llama Brian Wilson”.

VALORACIÓN GUILLETEK: 7 / 10

THE BEACH BOYS. Capítulo 16 (1972-1973). Carl toma el poder. “Carl & The Passions: So tought” y «Holland»

Con Nick Grillo sustituido y con Jack Rieley como manager personal y “casi” miembro del grupo, los Beach Boys contratan a Stephen Love (hermano de Mike) como representante. La labor de Steve no era sencilla: Brian (o lo que quedaba de él) estaba prácticamente fuera de combate y Bruce se había ido… los escarceos de Dennis con todo tipo de sustancias y su alborotadísima vida sentimental tampoco ayudaban a fomentar la estabilidad que todo representante desearía. Quedaba el núcleo duro, o lo que es lo mismo, Carl, Mike y Alan. Este núcleo duro, junto a los nuevos miembros (Rickie y Blondie ) y Steve Love tienen la titánica tarea de hacer resurgir al grupo de sus cenizas e intentar mantener la recuperación comercial que había supuesto “Surf’s Up” de cara a su compañía de discos.

Brian, ajeno a todo esto, centró su interés musical en producir un disco para Spring, el grupo de Marilyn -su mujer- y Diane, hermana de ésta y… amante de Brian… Marilyn lo sabía y soportó la situación, ”prefería que estuviera con mi hermana que con otra…, ella no me iba a robar a mi marido”. En lo musical, el disco de Spring es una maravilla. Sin duda, la última gran labor como productor de Brian Wilson. Integrado por versiones, destacan los arreglos del ”Superstar” de Leon Russell o las delicadas versiones de los propios Beach Boys como ”Forever” o la esencial ”This whole world”. Un paréntesis para el arte entre hamburguesas, heroína, alcohol, cocaína y una veintena de cajetillas de tabaco diaria… Pero nada, ni la música, podía parar esas malditas voces: ”Vas a morir pronto…, y sufrirás Brian, será una muerte horrible”.

Marilyn, que hasta ahora había interpretado las excentricidades de su marido como “rarezas de genio”, empezaba a estar preocupada por los cada vez más frecuentes episodios de abierta locura de Brian. Fue por esta época cuando ella se comenzó a plantear seriamente solicitar ayuda psiquiátrica para su marido, pero el grupo –aparentemente convencido de que no eran más que las citadas “rarezas de genio”– se negó en redondo por la mala publicidad que supondría para la banda. Poco, o nada, quedaba ya del genio, del muchacho brillante, físicamente desmejorado y mentalmente destrozado…

ImagenBrian en 1972
     1962                                                                                                                                           1972

Pero, como diría aquel, “el show debía continuar” y, siguiendo con frases hechas, “a rey muerto, rey puesto”. Para enfado de Mike, que se había erigido en líder del grupo en las actuaciones en directo tras el retiro de Brian, Carl asume la batuta del grupo con mano férrea.

En un hábil movimiento para mantener el interés del público sobre el grupo, Carl sorprende al mundo anunciando en marzo de este 1972 que las cintas de «SMiLE» estás siendo revisadas para, tras retocar algunas partes, ser editadas a finales del otoño de ese mismo año. Por desgracia, eso nunca ocurrió y destinaron sus esfuerzos a un nuevo trabajo. Apasionado por el soul, y empujado por el nuevo empaque que la recién incorporada base rítmica había dado al grupo, el benjamín de los Wilson lidera un nuevo giro de tuerca de la banda.

”CARL AND THE PASSIONS: SO TOUGHT”
Editado en USA en mayo de 1972

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CARA A
1. You Need a Mess of Help to Stand Alone (B.Wilson-J.Rieley)
2. Here She Comes (R.Fataar-B.Chaplin)
3. He Come Down (A.Jardine-C.Wilson-M.Love)
4. Marcella (B.Wilson-T.Almer-J.Rieley)

CARA B
5. Hold On Dear Brother (R.Fataar-B.Chaplin)
6. Make It Good (D.Wilson-D.Dragon)
7. All This Is That (A.Jardine-C.Wilson-M.Love)
8. Cuddle Up (D.Wilson-D.Dragon)

El 72 fue un buen año. Los Stones sacaron uno de sus mejores discos, si no el mejor, de su carrera: el fabuloso «Exile on Main St», Bowie se saca de la manga el inconmensurable «Ziggy Stardust«, Deep Purple incendian los escenarios desde su «Made in Japan», Lou Reed se reinventa con «Transformer», los Big Star se presentan al mundo… Y, ¿qué hacen unos Beach Boys que han recuperado parte del crédito perdido, pero que ya no tienen entre sus filas a su miembro principal?

En un simbólico giro la banda recupera, aunque sólo sea en el título, uno de los nombre que barajaron cuando formaron el grupo a principios de los años sesenta: Carl & The Passions. Bajo sus nuevos «alter ego» el grupo suena completamente distinto. Los Beach Boys apenas son reconocibles. Mucho más sólidos en lo rítmico (contribución de los nuevos fichajes), mas viscerales…, pero menos inspirados.

Los nuevos Beach Boys. Carl, Al, Ricky, Dennis, Blondie y Mike
Los nuevos Beach Boys. Carl, Al, Ricky, Dennis, Blondie y Mike

La discográfica, que rechazó el disco en primera instancia por su mediocridad, tomó la desgraciada decisión de editarlo en un disco doble junto a una reedición de “Pet Sounds” (de cuya adquisición de derechos querían sacar réditos). Obviamente, este “So tought” no soportaba la comparación. Casi ningún disco lo haría, estamos hablando de aguantar el envite de uno de los mejores LP’s de todos los tiempos. Sólo sirvió para que el público echara de menos a los viejos Beach Boys y, sobre todo, a Brian.

El LP no es, ni de lejos, una obra maestra, pero tampoco es tan malo como la historiografía del grupo se ha empeñado en destacar. Nunca he entendido cómo “Holland” (el disco que sigue a este “So Tought”) es tan elogiado y el que nos ocupa tan denostado. En mi opinión es un disco notable que adolece de singles y que sufre de la falta de cohesión del grupo. En la edad dorada del disco conceptual, el grupo se presenta dividido en cuatro grupúsculos: Brian por un lado, Dennis por otro, Carl, Al y Mike en el tercero, y Ricky y Blondie en el cuarto.

El disco se abre con la marchosa «You need a mess of help to stand alone» (enlace), una de las dos composiciones de Brian para el LP. En esta ocasión les dio la música y poco más ya que ni escribió un verso de la letra (a cargo del manager Jack Rieley). Carl y Brian produjeron juntos este tema que acabó siendo editado como single sin ninguna repercusión. La voz de Carl, como siempre, sobresaliente.

La pareja de nuevos miembros debutan con una composición propia, la fabulosa «Here she comes» (enlace), digna del mejor McCartney de los 70. Muy alejada del estilo clásico de los Beach Boys, demuestra que Ricky y Blondie eran mucho más que comparsas. De hecho, demuestran bastante más talento del que se destila de la composición del “nucleo duro” (Mike, Al y Carl) en la vulgar «He come down» (enlace). Otra canción dedicada al Maharishi, esta vez en tono pseudo-gospel… Muy floja.

La cara A de este breve LP (sólo 8 canciones) concluye con el que es el tema más comercial del disco y la segunda y última aportación de Brian: «Marcella» (enlace), la canción más recordada de este disco. Brian la compuso con su amigo Tandy Almer intentando imitar el estilo de los Rolling Stones (en la parte de las estrofas). Posteriormente, Jack Rieley le añadió una atrevida letra sobre una prostituta en un intento de alejar al grupo se su imagen mojigata. Queda lejos de las mejores obras de Brian, pero es infecciosamente pegadiza y es, técnicamente, perfecta. Mención especial merecen las guitarras en este otro fallido single del grupo.

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La cara B es inaugurada por el dúo Fataar-Chaplin con otra más que notable composición, la balada «Hold on dear brother» (enlace). Con un aire soul y de marcados arreglos country, vuelve a no tener nada que ver con el estilo beach boy y vuelve a ser una enorme canción. Ricky y Blondie componen bien, tocan fantásicamente y la voz del último es una joya.

Pero a pesar del buen hacer de los nuevos, y aún con los buenos temas de lo que queda del genio Brian Wilson, el beach boy más en forma en términos de creatividad en estos primeros setenta era el díscolo Dennis. Y desde luego que lo demuestra con la simpar «Make it good» (enlace). Orquestada por Daryl Dragon es un homenaje a la sensibilidad. Una barbaridad. La mejor canción del disco con sus apenas dos minutos de duración. Si aguantas sin emocionarte, no eres de los míos. Dennis Wilson era un genio, no se hable más.

Medio atontados por el golpeo emocional que supone el temazo de Dennis, asistimos a una nueva creación del trío Al, Mike y Carl, y una nueva canción dedicada a la meditación… ¿nos echamos a temblar?, pues, a pesar de los precedentes, no. «All this is that» (enlace) es un pedazo de canción, con maravillosos juegos vocales y una melodía muy inspirada. Fantástica canción en definitiva que da paso de nuevo a Dennis quien vuelve con otra buena canción, «Cuddle Up» (enlace), de preciosas estrofas (también muy mccartianas) e intrigante estribillo para poner fin al disco.

“Carl & The Passions: So tought” alcanzó un número 50 en listas y fue recibido de forma tibia por la crítica. Rolling Stone fue clara ”al menos han sido honestos al llamarse Carl & The Passions en lugar de Beach Boys, porque la diferencia es importante, se llama Brian Wilson”.

Mientras, en su lujosa casa californiana, Brian, por primera vez desde que tenía uso de razón, había dejado de escuchar música en su cabeza…, ni una nota, sólo esas voces. Era un hecho, estaba loco…

Jack Rieley, líder comercial de la banda en aquel 1972, tenía una idea: ”¡¡Vamos a Holanda a grabar una obra maestra!!”. Su ocurrencia consistía en intentar recuperar a Brian sacándolo de la enfermiza cueva en la que se había convertido su mansión californiana. Además, si el destino era un lugar tan favorable a la banda como Holanda, mejor que mejor. Desde “Pet Sounds”, los Beach Boys fueron mucho mejor recibidos en Europa que en su país natal.

Salir de su entorno habitual podría ser, en la estrategia trazada por Rieley, una especie de terapia de grupo. La banda está disgregada en cuatro partes (Brian por un lado, Dennis por otro, los surafricanos en un tercero y el núcleo duro en el último) y “llevarlos de excursión” podía servir para estrechar viejos lazos. El grupo recibió bien la idea. Conocían el destino, les gustaba, y veían con buenos ojos la idea de cambiar de aires durante un tiempo…, todos, menos Brian. El mayor de los Wilson se negó en redondo y el resto tuvo que utilizar todas sus capacidades de persuasión para convencerlo.

Brian seguía cayendo y, además, era consciente de ello. Su consumo de drogas obsesivo y la continua presencia de aquellas amenazadoras voces lo tenían al borde del precipicio. Con la banda preocupada esencialmente por su carrera musical y Marilyn ocupándose de las hijas del matrimonio, apenas unos pocos amigos se ocupaban de Brian. Uno de ellos era Van Dyke Parks, sí, el letrista del frustrado «SMiLE». Parks amaba la música de Wilson y no perdía oportunidad de intentar sentar a su amigo al piano convencido de que, la música, era la única medicina que podía salvarlo. Así que cuando un día Brian, sabedor de que Parks practicaba sesiones de hipnosis, le pidió desesperadamente que lo hipnotizase para convencerlo de que no estaba loco, lo tuvo claro: ”Vale Brian, lo haré, pero quiero que compongas una buena canción para mí…, una buena”…

Entre tanto, el resto seguía preparando el desembarco holandés. En la primavera de 1972, los siete Beach Boys , otras treinta personas (equipo técnico y mujeres, novias e hijos de los miembros del grupo) y dos perros estaban citados en el aeropuerto de Los Ángeles para partir rumbo a Amsterdam. Trasladar a Brian no fue fácil, desapareció del aeropuerto un par de veces alegando que ”había olvidado cosas muy importantes”. Al final lograron subirlo en el avión a la fuerza, pero, en algún momento consiguió bajarse sin ser visto. Cuando llegaron a Amsterdam y no encontraron a Brian por ningún sitio, Marilyn llamó alarmada al aeropuerto de Los Ángeles… ”tranquila señora…, su marido está bien…, lo encontramos dormido en la sala de equipajes…” Finalmente Brian fue, otra vez a la fuerza.

El grupo no reparó en gastos, hasta 500.000 dólares en ocho meses de estancia. Alquilaron once casas y diez coches de lujo y además compraron una furgoneta y tres utilitarios. Lo pasaron bien pero llegado el momento de trabajar se encontraron con un problema: los estudios locales no eran lo que técnicamente necesitaba la banda. Nadie escuchó la sensata sugerencia de Brian de grabar en los estudios de los Beatles en la cercana Londres, y decidieron trasladar, pieza a pieza, el estudio de Brian hasta Amsterdam .

Mientras, el grupo se había dedicado a sus juergas…, y a componer. Lo hicieron por separado: Al y Mike por un lado, Ricky y Blondie por otro, Dennis y Carl cada uno por su cuenta… ¿y Brian? Quería hacer una obra maestra. Rememorando su época de «SMiLE» comenzó a esbozar fragmentos sueltos –sus famosos feels-, apenas pequeños esbozos sobre los que quería narrar (no cantar) un cuento infantil sobre un transistor mágico…”Yo creía haber compuesto una obra maestra”, recuerda Brian, ”pero cuando se la toque a los chicos…, recuerdo la cara de Carl, parecía decir “¿qué mierda es ésta?”… yo quería que estuviera en el disco”. Por primera vez, en diez años, el grupo rechazaba una composición de Brian, la única que creó para este disco, “Mount Vernon and Fairway

Finalmente el grupo no grabó demasiado material en Holanda. Grabaron el cuerpo del disco pero coincidieron en que lo mejor sería terminarlo en casa. Y así lo hicieron. Pero no todos volvieron de Holanda, Rieley se quedó. La banda lo despidió oficialmente por no fomentar la unidad del grupo desde la distancia, la razón real en que Mike y Al no iban a admitir lo que habían descubierto de su otrora adorado y –como ellos- ultraconservador manager: era homosexual y se había instalado con su novio en una casa en Amsterdam.

Terminado el disco en California, estaban convencidos de que el LP era una joya, lo mejor que habían hecho… Lástima que los directivos de Warner no pensaran lo mismo y lo tacharan de ”blando, pretencioso y carente de singles”. El descontento de los ejecutivos llegó a tal grado (no olvidemos el pastizal que la discográfica había tenido que desembolsar por el capricho de la banda de grabar en Holanda) que se plantearon despedir al grupo. Conocedor de esto, Van Dyke Parks acudió al rescate y se reunió con Mo Ostin, el presidente de la compañía… ”Brian aún es capaz de componer cosas fantásticas…, escucha esto”. Ostin quedó impresionado al escuchar aquella canción que Brian había regalado a Parks a cambio de una sesión de hipnosis, la enorme ”Sail on sailor” (enlace). Tenemos single, tenemos disco. «Sail On Sailor«, sustituyó en el tracklist al «We got love» (enlace) de Blondie Chaplin, para enfado de éste.

”HOLLAND”
Editado en USA en enero de 1973

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CARA A
1. Sail on Sailor (B.Wilson-T.Almer-J.Rieley-V.D.Parks)
2. Steamboat (D.Wilson-J.Rieley)
3. California Saga: Big Sir (M.Love)
4. California Saga: The Beaks of Eagles (R.Jeffers-A.Jardine-L.Jardine)
5. California Saga: California (A.Jardine)

CARA B
6. The Trader (C.Wilson-J.Rieley)
7. Leaving This Town (R.Fataar-B.Chaplin-C.Wilson-M.Love)
8. Only with you (D.Wilson-M.Love)
9. Funky Pretty (B.Wilson-M.Love-J.Rieley)

El disco arranca con la poderosa ”Sail on sailor” (enlace), fabulosamante cantada por Blondie Chaplin. Para muchos es la última gran canción que Brian Wilson compuso para los Beach Boys. Sin embargo, ya ni siquiera participaba en las grabaciones: llamó a Blondie por teléfono para decirle cómo quería que cantara la canción y al resto para explicarles las armonías. Tampoco quiso participar en la producción y finalmente Carl fue quien tuvo que encargarse. En cualquier caso el resultado es excelente. Fuerte, potente y pegadiza, todo un single que se tuvo que conformar con un mísero nº49. La cosa pinta bien.

«Steamboat» (enlace), es la primera aportación al disco de Dennis como compositor. Una joyita producida por Dennis y Carl. Dennis deja a su hermano menor cantar esta fenomenal melodía sobre un manto tejido con sonidos y texturas industriales. Como en Sail On Sailor, Rieley se ocupó de la letra. Otra muy buena canción.

Hasta ahora el disco mantiene un buen nivel. Con «California Saga» (enlace) llega la polémica. La idea era componerImagen una ambiciosa suite de tres movimientos que recorriera la geografía norteamericana. No tiene mala pinta, el problema es que los creadores son Al y Mike…¿nos echamos a temblar?, pues sí y no. Esta “California Saga” fue una de las principales razones por las que la dirección ejecutiva de Warner rechazó en primera instancia el disco, les pareció pretenciosa en lo lírico y mala en lo musical. Sin embargo, si bien es cierto que las partes de Al son bastante malas, Mike compone la mejor canción que ha escrito en su vida. «Big Sur» (enlace) es la excelente aportación de Mike a esta suite. De sosegado aire country rock y alejado de sus habituales histrionismos vocales, Love compone una fantástica canción que ridiculiza la pretenciosa «The Beak of Eagles» y la patética «California» (enlace).

La cara B se abre con la maravillosa «The Trader» (enlace), la mejor canción que Carl Wilson compuso en su vida. Una fantástica canción dividida en dos partes, a cual mejor. La primera de aires soul y la segunda, más melódica, de una belleza arrebatadora. Cantada de forma sublime y producida con una clase al alcance de muy pocos, estamos ante uno de los puntos álgidos de la música de los 70. Imprescindible.

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El dúo surafricano formado por Rocky y Blondie, toman el relevo con una efectiva balada «Leaving this town» (enlace) que, aunque es una muy buena canción, vuelve a estar (demasiado) alejada del estilo del grupo y más cercana a los sonidos imperantes en el momento. Sería la última canción de la talentosa pareja para los chicos de la playa.Imagen

Dennis vuelve con su segunda y brillante composición «Only with you» (enlace). Lo sorprendente es que lo hace con Mike como letrista, con quien nunca se llevó bien y con quien, por aquel entonces, apenas se hablaba. Mike fue el principal impedimento para que Dennis introdujera más canciones en los discos de la banda, le parecían muy rockeras unas veces, muy tristes otras… Además Love jamás aprobó el alocado estilo de vida de Dennis quien, sabedor de esto, hacía las locuras más inverosímiles en presencia de su primo en un infantil intento de provocar su ira. Sea como fuere, es una canción enorme que pretende beber del mismo sentimiento romántico que «Forever» y, aunque no llega a su nivel, lo hace con excelente resultado. Baladón cantado una vez más de forma sublime por Carl Wilson, que da paso a la la irregular «Funky Pretty» (enlace) de Brian en la que lo que más destaca es el avanzado uso de los sintetizadores. No es una mala canción ni mucho menos pero tampoco es nada destacable.

Carl al final cedió a los deseos de su hermano mayor y permitió que Brian editara su bizarro cuento “Mount Vernon and Fairway”, eso sí fuera del disco, se regalaría junto al LP en un EP de 7”. Carl ayudó a su hermano con la producción y Jack Rieley hace de narrador en esta sorprendente historia que, aún con todo, tiene pasajes musicales realmente brillantes.

El LP no tuvo demasiado éxito (nº 37), pero fue recibido con alborozo por la crítica. Rollingstone, que fue siempre tan dura con el grupo, lo eleva al disco del año en 1973. “Holland” es un buen disco pero elevarlo a esa categoría en un año que se editaron por ejemplo “The Dark side of the Moon” (Pink Floyd), “Berlin” (Lou Reed), “Quadrophenia” (The Who), “Band on the run” (Paul McCartney & Wings), es poco menos que una majadería. Ni tanto ni tan calvo.

Buen disco y con apenas ayuda de Brian quien, definitivamente, estaba fuera de órbita, y aún tendría que recibir otro golpe: el 4 de junio de 1973, Marilyn recibió una llamada de teléfono, era Audree Wilson… «Brian, era tu madre…, es, por tu padre…, Murry ha muerto». Wilson quedó paralizado e inmediatamente rompió a llorar gritando a garganta viva «¡Papá!». Ni Dennis, ni Brian acudieron al funeral de Murry Wilson, fallecido por infarto de miocardio. Brian volvió a casa, no saldría de ella en los próximos tres años en los que apenas pasó por la ducha por un patológico miedo a que no saliera agua, ”¿te imaginas que abro el grifo y no sale agua?, ¡sería terrible!, ¡no podría soportarlo!”. Marilyn volvió a insistir en la necesidad de recurrir a ayuda psiquiátrica, pero se encontró con la negativa del grupo que no quería arriesgar su recién recuperada reputación.

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn. 11 de septiembre de 2012

THE BEACH BOYS. «Surf’s Up!» (1971). ( 7 / 10)

CARA A

1.Don’t go near the Water (A.Jardine-M.Love)

2. Long promise road (C.Wilson-J.Rieley)

3. Take a load at your feet (A.Jardine-G.Winfrey)

4. Disney girls (B.Johnston)

5. Student demonstration time (J.Leiber-M.Stoller-M.Love)

CARA B

6. Feel Flows (C.Wilson)

7. Looking at tomorrow (A.Jardine-G.Winfrey)

8. A day in the life of a tree (B.Wilson-J.Rieley)

9. Till I die (B.Wilson)

10. Surf’s Up (B.Wilson-V.D.Parks)

Producido por The Beach Boys y Jack Rieley

Editado en USA en agosto de 1971

Para muchos “Surf’s Up” es el último gran disco de los Beach Boys. No estoy en absoluto de acuerdo. Primero porque “The Beach Boys Love you” (1977) me parece muy superior y, segundo y más importante, porque este “Surf’s Up”, si no es por contadas gemas, no es tan bueno . Siempre he pensado que era un disco con seis canciones muy buenas, pero en el que el resto son bastante mediocres, eso, para mí, no es un gran álbum.

Las razones son varias. La primera es que Brian no está… La segunda razón es que Dennis, más preocupado por su vida nocturna, tampoco participó apenas. En resumen: tres canciones de Al Jardine (dos de ellas terribles), dos de Carl (bastante buenas), una patética versión de Mike, y cuatro joyas maravillosas, las tres canciones de Brian y otra preciosidad pop del poco reconocido Bruce.

Este disco da comienzo a un periodo en el que Carl Wilson toma la batuta artística del grupo.

La cara A se abre con la desafortunada composición de Al, “Don’t go near the water” (enlace), una inofensiva cancioncilla con una letra patética. Mala forma de empezar. Menos mal que llega Carl con su fantástico debut en el mundo de la composición, la genial “Long Promised Road” (enlace)… ¡qué callado te lo tenías Carl!, la canción es buenísima y está arreglada, producida y cantada por el propio Carl con enorme maestría.

El excelente sabor de boca se disipa rápido cuando, atónitos, escuchamos una canción sobre los beneficios de ¡¡llevar chanclas!!, la horripilante “Take a load off your feet” (enlace)… horrible. Cuando estamos a punto de levantar la aguja del tocadiscos, llega Bruce y su incomparable “Disney Girls (1957)” (enlace), preciosa canción llena de melancolía.

Contrastes que vuelven a mostrar su parte más desafortunada con “Student demostration time” (enlace). El problema aquí no es la música (versión más que competente del excelente “Riot in cell number nine” de Leiber y Stoller), sino por la reaccionaria letra de Mike Love en la que recomienda a los estudiantes dejar su actitud reivindicativa y quedarse en casa con sus padres, no fuese a ser que pudieran conseguir cambiar algo en este “maravilloso” mundo.

La cara B vuelve a brillar con Carl de nuevo cogiendo la batuta. “Feel Flows” (enlace) es atmosférica, vaporosa, inteligente y maravillosamente buena. De nuevo el benjamín compone, arregla y produce una joya pop para la historia.  Tras semejante goce, viene otra canción de Al, ¿nos echamos a temblar?, por suerte no. “Lookin’ at Tomorrow (A Welfare Song)” (enlace) es la mejor canción que Al compuso nunca y, aunque no es una maravilla, mejora mucho el nivel de sus anteriores composiciones.

Llevamos ocho canciones y Brian aún no ha aparecido ni tocando, ni cantando…, ni componiendo. Simplemente no estaba. La banda sabía que no podía permitirse tal atrevimiento ni a nivel artístico (aún tullido mentalmente tenía más talento que todos los demás juntos), ni comercial (los pocos fans que tenían lo eran más de Brian que del grupo), ni empresarial (el sello exigía canciones nuevas de Wilson). Así que, sin demasiado convencimiento, Brian les da dos canciones.

A day in the life of a tree” (enlace) es una bonita melodía que queda lejos de sus mejores composiciones. Jack Rieley es el letrista y la voz principal, pretendidamente quebradiza y ligeramente desafinada por petición expresa de Brian. No es una canción maravillosa pero, aún con todo, es de lo mejor del disco.  “Till I die” (enlace) fue compuesta por Brian tras un frustrado intento de suicidio. Tan maravillosamente bella como terroríficamente triste, tan conmovedora como inquietante, es uno de los puntos álgidos de la historia del rock. Absolutamente brillante. Si alguien duda que este hombre es un genio que se lo haga mirar.

Y llegó el momento. El gran final. La canción estrella de “SMiLE”, veía la luz. Originalmente este disco se iba a titular “Landlocked” pero, a sugerencia de Carl, “Surf’s Up” -la vieja joya escondida de “SMiLE”- sería el tema central del disco y la canción que le daría título.  Para ello, decidió regrabar la primera parte de la canción –incompleta en la versión de Brian- y compuso un nuevo arreglo para esta primera parte. La segunda parte permanecería como estaba en la grabación del 66. El resultado es la mítica aunque nunca suficientemente elogiada “Surf’s Up” (enlace). Carl imita -con muy buen resultado- la forma de cantar de Brian (falsetto incluido) en un honesto intento de no ultrajar la original.

Y así termina “Surf’s Up”, un disco que despierta polémica. Para algunos es una obra maestra, para otros, una muestra más de un grupo en caída libre. Me quedo en el punto medio. Creo que el disco gusta más o menos en la medida que el oyente soporte más o menos las canciones de Al Jardine. Yo no las digiero bien, pero para el que lo consiga, el álbum puede subir muchos enteros, “Long promised road”, “Disney Girls (1957)”, “Fell Flows”, “Till I die” y “Surf’s Up” bien lo merecen.

De hecho, es el disco que mejores críticas recibe en Estados Unidos desde “Pet Sounds”, Rollinstone acaba su elogiosa review (en la que de paso reconoce que el disco anterior –“Sunflower”– no había sido justamente tratado como la maravilla que realmente era) con la siguiente sentencia ”Son el más importante de los grupos americanos. Podéis volver a casa chicos, está todo olvidado” dando a entender una reconciliación entre el público y la crítica norteamericanas y la banda californiana tras sus fracasos “post-pet sounds”. El disco alcanzó un número 29, su mejor resultado en años. En Inglaterra, los elogios son continuos y llega al puesto 15.

VALORACIÓN GUILLETEK: 7 / 10

THE BEACH BOYS. Capítulo 15 (1971). Un corcho en el océano. «Surf’s Up»

Tras el fiasco que supuso “Sunflower” y de igual forma que ocurrió tras “20/20”, el grupo se disgregó temporalmente. Dennis aprovechó la ocasión para casarse con Barbara Charren (con la que tuvo un hijo –Mike- nueve meses después), y empezar el rodaje de “Carretera asfaltada en dos direcciones” del director Monte Hellman, película para la que había conseguido un papel junto a Laurie Bird, Warren Oates y James Taylor.

Entre tanta actividad, Dennis tenía tiempo para sacar a Brian de casa alguna noche. Eran las únicas ocasiones en las que salía de su casa de Beverly Hills y siempre con las mismas compañías, Dennis y la cocaína. Brian seguía en su cuesta abajo sin frenos. Nada valía ya la pena. Una noche condujo su coche sin rumbo definido hasta el desierto de Mojave, de ahí viajó hasta Santa Mónica y se dispuso a arrojarse al océano…, esa tarde había ordenado al jardinero que cavase una agujero en su jardín, donde quería ser enterrado. Finalmente no tuvo valor y, al regresar a casa, escribió los siguientes versos:

”Soy un corcho en el océano,
flotando sobre el mar embravecido,
¿Cuán profundo es el océano?
He perdido mi caminoSoy una roca en un alud,
Rodando por la ladera de la montaña
¿Cuán profundo es el valle?
Esto destroza mi almaSoy una hoja en un día ventoso
Muy pronto volaré
¿Cuánto tiempo soplará el viento?
Hasta que me muera Estas cosas seré hasta que muera “Imagen

Entre tanto, Carl siguió practicando sus habilidades como productor, en esta ocasión con The Flame, aquel grupo sudafricano que conoció con Mike y que, bajo la tutela del pequeño de los Wilson, edita su álbum homónimo a principios de 1971. Por su parte Mike y Al siguieron profundizando en la Meditación Transcendental, ”el Maharishi nos ha dicho que nos enseñará a levitar”.

De vuelta al trabajo tras sus “escarceos extragrupales”, la banda ficha a Jack Rieley como relaciones públicas después de que, éste, disc-jockey, les presentara un informe de cinco folios sobre cómo volver a la primera plana. ”Debéis sonar más potentes, más funky”. La idea apasionó a Carl y Mike que se apresuraron en contratar músicos de apoyo para dotar a sus actuaciones de más aplomo.

Con la nueva formación, de hasta trece músicos –entre ellos los Flame de Carl-, la banda ofrece ocho conciertos en el mítico Whiskey a Go Go de Los Ángeles, la sorpresa es que, en los tres primeros recitales, está Brian. Poco después y con energías renovadas, aceptan la invitación para tocar en el Big Sur Festival con gran éxito y, casi sin descanso, participan en un concierto junto a los Grateful Dead dejándolos a la altura del betún. Durante estas exitosas actuaciones, Mike demostró su disconformidad a la hora de tocar con “rojos comunistas” y “para pandas de drogadictos” empezando a demostrar un derechismo que se iría acrecentando hasta el extremo con los años.

El caso es que la banda estaba funcionando. Eran un espectáculo divertidísimo. Decenas de hits, una banda potentísima de acompañamiento y las cristalinas voces de las que siempre hicieron gala. En 1971 dieron hasta 75 conciertos e ingresaron algo más de 300.000 dólares sólo en este concepto. Habían vuelto al candelero y ni la banda ni la compañía quería dejar pasar la oportunidad de largo. Deciden incorporar como miembros fijos de la banda para los directos a dos integrantes de The Flame (el batería Rickie Fatarr y el bajista Blondie Chaplin) y grabar un nuevo disco

”SURF’S UP”
Editado en USA en agosto de 1971

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CARA A
1.Don’t go near the Water (A.Jardine-M.Love)
2. Long promise road (C.Wilson-J.Rieley)
3. Take a load at your feet (A.Jardine-G.Winfrey)
4. Disney girls (B.Johnston)
5. Student demonstration time (J.Leiber-M.Stoller-M.Love)

CARA B
6. Feel Flows (C.Wilson)
7. Looking at tomorrow (A.Jardine-G.Winfrey)
8. A day in the life of a tree (B.Wilson-J.Rieley)
9. Till I die (B.Wilson)
10. Surf’s Up (B.Wilson-V.D.Parks)

Para muchos «Surf’s Up» es el último gran disco de los Beach Boys. No estoy en absoluto de acuerdo. Primero porque “The Beach Boys Love you” (1977) me parece muy superior y, segundo y más importante, porque este «Surf’s Up», si no es por contadas gemas, no es tan bueno . Siempre he pensado que era un disco con seis canciones muy buenas, pero en el que el resto son bastante mediocres, eso, para mí, no es un gran álbum.

Las razones son varias. La primera es que Brian no está. De hecho, se opuso a que el disco contuviera “Surf’s up” -la canción titular- porque le provocaba recuerdos terribles de su época «SMiLE». El grupo no cedió y Brian pasó de la grabación aportando sólo dos canciones (además de Surf’s Up). La segunda razón es que Dennis, más preocupado por su vida nocturna, tampoco participó apenas. En resumen: tres canciones de Al Jardine (dos de ellas terribles), dos de Carl (bastante buenas), una patética versión de Mike, y cuatro joyas maravillosas, las tres canciones de Brian y otra preciosidad pop del poco reconocido Bruce.

Jack Rieley no era sólo un relaciones públicas. Se involucró en la creación del disco, tocando instrumentos, escribiendo letras e incluso cantando. El giro hacia la temática ecologista del disco es también aportación de Rieley, así como la sugerencia de que Carl fuera el director del grupo a nivel artístico en ausencia de Brian. Y es que esto es el punto más destacado de este disco: el relevo en el liderazgo del grupo, Brian cede el testigo a su hermano Carl.

La cara A se abre con la desafortunada composición de Al, «Don’t go near the water» (enlace), una inofensiva cancioncilla con una letra patética. Mala forma de empezar. Menos mal que llega Carl con su fantástico debut en el mundo de la composición, la genial «Long Promised Road» (enlace)… ¡qué callado te lo tenías Carl!, la canción es buenísima y está arreglada, producida y cantada por el propio Carl con enorme maestría. El hermano pequeño que, en un simbólico gesto de madurez se había dejado barba, se había hecho mayor.

El excelente sabor de boca se disipa rápido cuando, atónitos, escuchamos una canción sobre los beneficios de ¡¡levar chanclas!!, la horripilante «Take a load off your feet» (enlace)… horrible. Cuando estamos a punto de levantar la aguja del tocadiscos, llega Bruce y su incomparable «Disney Girls (1957)» (enlace), preciosa canción llena de melancolía que provocó los más elogiosos comentarios en el propio Brian, ”es perfecta”, dijo. Belleza frente a estupidez en dos canciones, disco de contrastes este «Surf’s Up». Las armonías merecen especial atención.

Contrastes que vuelven a mostrar su parte más desafortunada con «Student demostration time» (enlace). El problema aquí no es la música (versión más que competente del excelente «Riot in cell number nine» de Leiber y Stoller), sino por la reaccionaria letra de Mike Love en la que recomienda a los estudiantes dejar su actitud reivindicativa y quedarse en casa con sus padres, no fuese a ser que pudieran conseguir cambiar algo en este “maravilloso” mundo. Siendo justos, aunque la letra es de Mike el concepto es de Rieley, de ideas tan o más retrógradas que las de Love. Vamos mal.

La cara B vuelve a brillar con Carl de nuevo cogiendo la batuta. «Feel Flows» (enlace) es atmosférica, vaporosa, inteligente y maravillosamente buena. De nuevo el benjamín compone, arregla y produce una joya pop para la historia. ”Esa canción de Carl es sublime”, dice Brian al recordar el tema. Buena, buena de verdad. Tras semejante goce, viene otra canción de Al, ¿nos echamos a temblar?, por suerte no. «Lookin’ at Tomorrow (A Welfare Song)» (enlace) es la mejor canción que Al compuso nunca y, aunque no es una maravilla, mejora mucho el nivel de sus anteriores composiciones.

Llevamos ocho canciones y Brian aún no ha aparecido ni tocando, ni cantando…, ni componiendo. Simplemente no estaba. La banda sabía que no podía permitirse tal atrevimiento ni a nivel artístico (aún tullido mentalmente tenía más talento que todos los demás juntos), ni comercial (los pocos fans que tenían lo eran más de Brian que del grupo), ni empresarial (el sello exigía canciones nuevas de Wilson). Así que, sin demasiado convencimiento, Brian les da dos canciones.

«A day in the life of a tree» (enlace) es una bonita melodía que queda lejos de sus mejores composiciones. Jack Rieley es el letrista y la voz principal, pretendidamente quebradiza y ligeramente desafinada por petición expresa de Brian. No es una canción maravillosa pero, aún con todo, es de lo mejor del disco.  «Till I die» (enlace) es la canción a la que corresponde aquella letra que Brian escribió poco después de su frustrado intento de suicidio. Tan maravillosamente bella como terroríficamente triste, tan conmovedora como inquietante, es uno de los puntos álgidos de la historia del rock. Absolutamente brillante. Si alguien duda que este hombre es un genio que se lo haga mirar.

Y llegó el momento. El gran final. La canción estrella de «SMiLE», veía la luz. Originalmente este disco se iba a titular “Landlocked” pero, a sugerencia de Carl, «Surf’s Up» -la vieja joya escondida de «SMiLE»- sería el tema central del disco y la canción que le daría título. Brian rechazó trabajar siquiera en el arreglo, así que Carl cogió la maravillosa versión desnuda que su hermano había grabado para «SMiLE» y se dispuso a rehacerla. Para ello, decidió regrabar la primera parte de la canción –incompleta en la versión de Brian- y compuso un nuevo arreglo para esta primera parte. La segunda parte permanecería como estaba en la grabación del 66. La sorpresa para todos fue que Brian, a punto de terminar la grabación, se presentó con un arreglo para la parte final (“Child is father of the man”). El resultado es la mítica aunque nunca suficientemente elogiada «Surf’s Up» (enlace). Carl imita -con muy buen resultado- la forma de cantar de Brian (falsetto incluido) en un honesto intento de no ultrajar la original. Resulta irónico que la canción que más críticas recibió por parte del grupo en la época de SMiLE por los extraños versos de Parks, aparezca aquí como tema estrella y sin que se toque una sola coma de la letra. Paradójico.

Y así termina “Surf’s Up”, un disco que despierta polémica. Para algunos es una obra maestra, para otros, una muestra más de un grupo en caída libre. Me quedo en el punto medio. Creo que el disco gusta más o menos en la medida que el oyente soporte más o menos las canciones de Al Jardine. Yo no las digiero bien, pero para el que lo consiga, el álbum puede subir muchos enteros, “Long promised road”, “Disney Girls (1957)”, “Fell Flows”, “Till I die” y “Surf’s Up” bien lo merecen.

De hecho, es el disco que mejores críticas recibe en Estados Unidos desde “Pet Sounds”, Rollinstone acaba su elogiosa review (en la que de paso reconoce que el disco anterior –«Sunflower»– no había sido justamente tratado como la maravilla que realmente era) con la siguiente sentencia ”Son el más importante de los grupos americanos. Podéis volver a casa chicos, está todo olvidado” dando a entender una reconciliación entre el público y la crítica norteamericanas y la banda californiana tras sus fracasos “post-pet sounds”. El disco alcanzó un número 29, su mejor resultado en años. En Inglaterra, los elogios son continuos y llega al puesto 15.

Pero la alegría es breve en casa del pobre. Sin apenas tiempo de disfrutar el éxito del disco, estalla una guerra intestina entre los dos managers del grupo: Nick Grillo y el recientemente incorporado Jack Rieley. Con Brian fuera de combate y Dennis pasando del tema, Mike, Carl y Al se ponen de parte de Rieley y Bruce defiende a Grillo. Como resultado Bruce es expulsado del grupo, oficialmente por ”discrepancias musicales”.

Mientras, el grupo siguió su camino. Estamos ante unos nuevos Beach Boys dirigidos por Jack Rieley, sin Brian, sin Bruce, dirigidos por Carl y con Rickie y Blondie en sus filas. Nuevos tiempos, pero ¿buenos?

TEXTO: Guillermo Mittelbrunn. 10 de septiembre de 2012

THE BEACH BOYS. «Sunflower» (1970). ( 9/10 )

Imagen

CARA A
1. Slip on through (D.Wilson)
2. This whole world (B.Wilson)
3. Add some music to your day (B.Wilson-J.Knott-M.Love)
4. Got to know the woman (D.Wilson)
5. Deirdre (B.Johnston-B.Wilson)
6. It’s about time (D.Wilson-C.Wilson-B.Burchman-A.Jardine)

CARA B
7. Tears in the morning (B.Johnston)
8. All I wanna do (B.Wilson-M.Love)
9. Forever (D.Wilson-G.Jakobson)
10. Our sweet love (B.Wilson-C.Wilson-A.Jardine)
11. At my window (B.Wilson-A.Jardine)
12. Cool cool water (B.Wilson-M.Love)

Producido por The Beach Boys

Editado en agosto de 1970

A finales del verano, el grupo entregó a la discográfica, bajo el título genérico de “Add some music to your day”, unas cintas que Reprise, su nueva compañía de discos, rechazó por no verle suficiente potencia comercial y pidió al grupo que les presentara un trabajo mejorado. Mike montó un escándalo en la reunión pero tuvo que aceptar la decisión. Tuvieron que ponerse el mono de trabajo y empezar de nuevo.  Por el camino se quedaron canciones maravillosas. «Games two can play», «I just got my pay» , «San Miguel«, «Loop de Loop«, «Soulful old man sunshine» o la brutal «Fallin’ in love» de Dennis que se rebautizó como «Lady» (enlace) y se editó como su primer single en solitario. Hay decenas más de canciones que surgieron de estas sesiones que, como siempre, tuvieron lugar en casa de Brian.

A principios de agosto de 1970 pasaron una nuevas Cintas. Tenían un nuevo título, habían añadido tres o cuatro nuevas canciones y cambiado la secuencia del disco. Ahora sí, era su mejor trabajo desde “Pet Sounds”, el magnífico “Sunflower”.

«Slip on through» (enlace) ”es realmente dinámica”, recuerda Brian, ”Dennis hizo cosas realmente interesantes con esta canción”. Así es. Extraordinariamente cantada por Dennis, sorprende por su rica base rítmica, sus acertados arreglos de viento y las grandiosas armonías de la banda. Dennis ya es una realidad como compositor y lo demuestra canción a canción… pero para genio tenemos a Brian, y vaya si lo demuestra con la sobresaliente «This whole world» (enlace). Palabras mayores. La primera canción de Brian en el disco vuelve a demostrar que estamos ante uno de los compositores con más talento de la historia de rock. Con Brian y Carl (que colaboró en la composición) cantando a la vez la voz principal y el resto haciendo unas armonías propias de otro mundo, este tema toca el cielo. En tiempo record -1’50”-, aborda hasta doce ambientes musicales, desde el rock al góspel. ”Una de mis canciones preferidas”, afirma Brian Wilson. Una canción imprescindible. Fue editada como single, sin exito.

«Add some music to your day» (enlace) mantiene buen nivel y es una canción bonita pero, en mi opinión, carece de “punch”. Como en toda composición de Brian, las armonías son brillantísimas.  Tras tanto azúcar, Dennis vuelve a tomar el control con «Got to know the woman» (enlace). Buen rock que, sin ser sobresaliente, da buena muestra de su dominio del género.

Blanda, azucarada, empalagosa…,pero, ¡qué demonios!, buenísima. «Deirdre» (enlace) es una preciosa melodía pop compuesta por Bruce con cierta ayuda de Brian. El estribillo de esta canción es poco menos que inolvidable, una joya oculta. Dennis vuelve a compensar el posible (aunque estupendo) exceso de azucar con otro rock , «It’s about time» (enlace). La parte final, con el cambio de tonalidad y el solo de guitarra, es simplemente brutal. Carl y Al ayudaron a Dennis con la composición de esta canción, su tercera en lo que llevamos de disco.

La cara B comienza con Bruce disfrazado de Paul McCartney, y el traje del genio inglés le queda como un guante. «Tears in the morning» (enlace), es una preciosa canción arreglada de forma elegantísima que supone la mejor canción que compuso nunca el bueno de Johnston. Enorme tema, de lo mejor del pop. Fue editada como single con “It’s about time” en la cara B, sin éxito alguno.

Hasta el momento, Brian “sólo” había aportado dos canciones y media («This Whole World», «Add some music to your day» y «Deirdre»), con «All I wanna do» (enlace), iguala las cosas. Sobresaliente e hipnótica canción que Mike canta como no había hecho nunca. Las armonías, con el falsetto de Brian en muy primer plano, son fabulosas. Muy pero que muy buena. Esta cara B comenzaba bien, y lo mejor está por llegar…

…porque lo siguiente es una obra maestra, la obra maestra de Dennis, una de las mejores baladas, no de la carrera de los Beach Boys, sino de toda la historia del rock: «Forever» (enlace). Extraordinariamente emotiva, la canción transmite una calidez al alcance de muy pocos. No conozco muchas canciones más bonitas.  Aunque el nivel queda muy alto con «Forever«, la siguiente canción, obra de Brian, es otra joya. «Our sweet love» (enlace) es una fantástica canción pop cantada -con su habitual maestría- por Carl. El propio Carl y Al ayudaron con la letra de este monumento melódico que, desgraciadamante no se ve acompañado por «At my window» (enlace), la peor canción del disco sin lugar a dudas. Compuesta por Al y Brian, no es mala, pero no mantiene el nivel. La voz principal es Bruce y tampoco está muy brillante.

El disco se cierra con «Cool Cool Water» (enlace)…, unas coros de Mike propios de los 50 mezclados con el ambiente jazz del piano y el falsetto de Brian dan paso a un fragmento espectral que vuelve a dejar a la canción donde la cogió pero con un aire más alegre, menos tristón, las voces de Mike y Brian se cruzan, suben, bajan, se enredan… Cool, cool, cool wateeerrr… Una maravilla de principio a fin.  Al parecer, fue compuesta en la época de SMiLE y se nota en la imaginación que desborda. Fue editada como single, con “Forever”, y fue otro incomprensible fracaso.

Su mejor trabajo sin dudas desde «Pet Sounds» pero, a diferencia de lo que ocurrió en el excelso álbum del 66, el grupo había tocado todos los instrumentos y, no sólo eso, sino que casi todos habían colaborado en la composición: Al con un tema, Bruce con dos, Dennis con cuatro y Brian con cinco. Un disco democrático que fue recibido con alborozo por la crítica británica, huérfana tras las separación de los Beatles, como ”El Sgt. Pepper’s de los Beach Boys”. En Estados Unidos, la crítica fue más dura y, aunque reconocieron que el material musical era muy bueno, los acusaron de estar fuera de onda y de componer música inofensiva, musak (término con el que los americanos se refieren a los temas propios del hilo musical de ascensores y supermercados).

En cualquier caso, es un disco genial. Sin temas de relleno (quizás “At my window”) y maravillosamente arreglado. Su problema es que resulta demasiado sosegado y pomposo si lo comparamos con la música editada con éxito en ese 1970 (“Paranoid” de Black Sabbath, “After the gold Rush” de Neil Young, “Plastic Ono Band” de John Lennon, «Fun House» de los Stooges, “McCartney” de Paul McCartney, «The man who sold the world» de Bowie, ”All Things must pass” de Harrison, «Morrison Hotel» de los Doors, «Lola» de los Kinks). No obstante, otro fantástico disco que también estaba “fuera de onda” si lo comparamos con los anteriormente citados, el fantástico “Bridge over troubled waters” de Simon y Garfunkel, fue un éxito planetario. Era un grupo en desgracia y queda demostrado con el hecho de que este disco, una obra maestra, se quedara en el puesto 151 en las listas americanas.

VALORACIÓN GUILLETEK: 9 / 10