THE KINKS. The Kinks Kontroversy (1965). (7,5/10)

01. Milk cow blues (J.Estes) 02. Ring the bells 03. Gotta get the first plane home 04. When I see that girl of mine 05. I am free 06. Till the end of the day 07. The world keeps going round 08. I’m on an island 09. Where have all the good times gone? 10. I’ts too late 11. What’s in store for me 12. You can’t win

Producido por Shel Talmy

 

Sin poder considerarse una obra maestra , este álbum sí hace justicia al talento de Ray Davies quien compone todas las canciones salvo “Milk cow blues” del bluesman Sleepy John Estes y “I am free“, escrita en una línea muy dylaniana por Dave en su debú como compositor.

Las letras son muy superiores a la de sus anteriores trabajos, y la música comienza a llenarse de matices ajenos al R&B de sus primeros trabajos. Se pueden encontrar toques soul en temas como “The world keeps goin’ round” (enlace), de sugar-pop en “When I see that girl of mine” (enlace), incluso juguetean con ritmos calypso en “I’m on an island” (enlace).

Se muestran más sosegados en general y su música, aunque aún muy juvenil, resulta más madura. Buena prueba de ello es la fantástica balada “Ring the bells” (enlace). Aún con todo, los temas más representativos seguían siendo sus singles y “Till the end of the day” (enlace) y “Where have all the good times gone” (enlace) destacan sobre el resto.

 

VALORACIÓN GUILLETE’S: 7,5 /10

THE KINKS. “Kinda Kinks” (1965). (6/10)

01. Look for me baby 02. Got my feet on the ground 03. Naggin’ woman (Lazy Lester) 04. Nothin’ in this world can stop me worryin’ ‘bout that girl 05. Wonder where my baby is 06. Tired of waiting for you 07. Dancing in the street (Stevenson-Gay) 08. Don’t ever change 09. Come on now 10. So long 11. You shouldn’t be sad 12. Something better beginning
Producido por Shel Talmy

Ray acapara ya casi todo el repertorio del disco, excepto “Naggin’ woman“, donde interpreta un blues de forma genial, y un clásico de la Motown, “Dancing in the street“, en una versión bastante mala (todo hay que decirlo). No obstante, el álbum, resulta decepcionante. No es malo ni mucho menos, pero es un disco de blues y R&B y no continúa la progresión que anunciaba “Tired of waiting for you”. Aún así, consigió un meritorio nº3 en Inglaterra y un desastroso 69 en USA (estaban prohibidos). El talento de Ray se deja sobre todo en “Tired of waiting for you“, pero hay otros temas muy interesante como “Nothin’ in this world can stop me worryin’ ‘bout that girl (enlace), la íntima “So long” o la poppie “Don’t ever change (enlace). 

Se puede esperar mucho más de los Davies y compañía…y no tardarán en demostrarlo, los siguientes singles de los Kinks supondrían el espaladarazo definitivo a la banda y el de Ray como compositor de canciones… Eso sí, la asignatura del álbum seguiría pendiente.

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 6 / 10

THE KINKS. “Percy” (1971). (5/10)

01.God’s children 02. Lola -instrumental- 03. The way love used to be 04. Completely 05. Running round town 06. Moments 07. Animals in the zoo 08. Just friends 09. Whip lady 10. Dreams 11. Helga 12. Willesden green 13. God’s children-end

Producido por Ray Davies. Editado en Marzo de 1971

El director cinematográfico Ralph Thomas tenía pensado llevar a la gran pantalla la novela de Raymond Hitchcock “Percy”. Es la sorprendente historia de cómo un tímido y poco exitoso muchacho sufre un sorprendente accidente: un hombre desnudo le cae encima desde un rascacielos con tan mala suerte que, con el candelabro que llevaba en la mano, le mutila el pene. Los médicos deciden trasplantar el pene del hombre que se precipitó desde el rascacielos en el mutilado joven. La novela versa sobre las aventuras del joven y su nuevo pene con las múltiples amantes que tenía el accidentado. Thomas quería una banda sonora pop para el disco y rápidamente se le vinieron los Kinks a la cabeza. De esta forma, Ray Davies se dispone a escribir las canciones para tan bizarro argumento.

El disco es una correcta (sin más) banda sonora que no tiene un dos o tres momentos sobresalientes, como la fantástica “Moments (enlace), “Dreams” (enlace) o la instrumental de aires españoles “Helga” (enlace). Otras canciones reconocibles del álbum son la correcta “God’s Children” (enlace) y la más interesante “The way love used to be” (enlace)  con Ray, un piano y un cuarteto de cuerda atacando una sencilla melodía que recuerda a alguna de las baladas de los Stones. El resto son mayoritariamente instrumentales de limitada inspiración.

El disco no es bueno y, sinceramente, si no fuera porque un grupo mítico está detrás del mismo, no creo que hoy fuera recordado (si lo es). De hecho, la crítica británica vapuleó el LP y Reprise, la filial de Pye que editaba los discos del grupo en USA, se negó a editarlo.

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 5/10

THE KINKS. Capítulo 12. Los Kinks Crepusculares IV: “Word of Mouth”, “Think visual” y “Phobia”. Fin

No era del todo entendible que un tío como Ray Davies, tras media docena de discos conceptuales, se sintiera completamente satisfecho editando discos tan “convencionales” por éxito que éstos tuvieran. Así que, quién sabe si aún escocido por la cancelación del proyecto audiovisual que debió haber sido “Arthur” en 1969, en 1983 se embarca en un nuevo y ambicioso trabajo: Return to Waterloo

La idea esta vez consistía en escribir, musicalizar y dirigir una película musical… , ahí es nada. El film de, de una hora de duración, tiene un curioso argumento en el que un joven londinense cuya principal ambición en la vida es convertirse en un prestigioso asesino en serie. La película no tiene diálogos y el argumento se filtra a través de las canciones de Ray, compuestas para la ocasión. El actor más conocido del reparto es Tim Roth.

El proyecto “Return to Waterloo” es interesante. La película es entretenida y tiene buenos momentos (me quedo con la parte de “Not far away” (enlace) ), pero lo más destacable, como no, es la música. Encontramos posiblemente la mejor canción de Ray desde los 70, me refiero a la magnífica canción titular (enlace), gran tema que no desentonaría en ninguno de los discos de Blur…20 años después…

Este sería un proyecto de Ray aunque, como grupo, los Kinks  estaban grabando a la vez su siguiente disco, que debería editarse antes que la película. La dedicación de Ray a su proyecto en solitario creo no pocas tensiones con el grupo, especialmente con Dave. Tensiones que se vieron aumentadas con el desastroso estado anímico del propio Ray tras su ruptura con Chrisie Hynde (la de Pretenders) con la que, a estas alturas, ya tenía una hija. Aún con todo, la banda consiguiría terminar el álbum.

“Word of mouth”
Noviembre de 1984

01. Do it again
02. Word of mouth
03. Good day
04. Living on a thin line (Dave Davies)
05. Sold me out
06. Massive reductions
07. Guilty (Dave Davies)
08. Too hot
09. Missing persons
10. Summer’s gone
11. Going solo

Aunque cuesta darle una oportunidad a causa de su horripilante portada, el disco es de lo mejor que hicieron en los 80. de hecho es un trabajo más que consistente. Lo hubiera sido mucho más si Mick Avory, el batería fundacional de la banda, no hubiera abandonado la grabación y el grupo tras terminar sólo tres canciones…  Y, aunque buscaron un sustituto, Bob Henrit, decidieron terminar muchas pistas de batería con cajas de ritmos para darle un aire más moderno, pero el resultado no es bueno en cuanto a sonido.

Aún con todo, es un buen disco que, de hecho, comienza muy bien con la fantástica “Do it again” (enlace). Gran tema se mire por donde se mire… que también debió gustar mucho a Green Day que, no contentos con haber fusilado “Picture Book” con su “Warning” dejan que las estrofas de “Do it again” inspiren su “Walking contradiction” (enlace). La canción titular, “Word of mouth” (enlace) también es un tema de calidad destacable. “Good day” (enlace) es una de las canciones en las que usaron (de forma bastante deficiente) caja de ritmos pero, aunque el sonido es flojo, es un buen tema pop que mejoraba mucho en directo (enlace) con una instrumentación más clásica. El siguiente corte, compuesto por Dave Davies es la política y no demasiado brillante “Living on a thin line” (enlace). Mucho más interesante es la dinámica y punky “Sold me out” (enlace), una de las tres canciones que Ray incluiría también, con algunos cambios, en su proyecto “Return to Waterloo”.

Como si Van Halen se hubiera pasado por el estudio, “Massive Reductions” (enlace) es una descarga de energía ochentera que bien podría convertirse, por su letra, en el himno de mucha gente en los últimos tiempos. La segunda aparición de Dave como compositor, “Guilty” (enlace) tampoco está muy inspirada y “Too Hot” (enlace), aunque simpática, tampoco pasará a la historia. “Missing persons” (enlace) es otra de las canciones que Ray usaría en “Return to Waterloo”, muy británica y muy disfrutable.

La recta final del disco arranca con “Summer’s gone” (enlace) y sus simpáticos coros “a lo Beach Boy”. Buena canción, al igual que “Going Solo” (enlace), posiblemente con mensaje a Mick Avory que acababa de abandonar la banda y con el que Ray siempre había tenido una excelente relación… todo lo contrario que ocurría con Dave, el guitarrista y el batería no se podían ver…  En resumen, en mi opinión, su mejor disco de los 80…

En cuanto a los resultados en listas, tuvo éxito, pero mucho menos que los tres anteriores y la popularidad del grupo fue disminuyendo coincidiendo con la finalización de su contrato con Arista Records que no se renovaría. Ray aprovecha el tiempo para terminar la grabación de su “Return to Waterloo” que, además de la excelsa canción que da título al proyecto y de la que ya hemos hablado, incluiría tres nuevas versiones de canciones incluidas en  “Word of Mouth” (“Sold me out” (enlace), “Going solo” (enlace) y “Missing persons“), pero también material nuevo de Ray como la melódica “Lonely Hearts” (enlace), la fantástica “Not far away” (enlace), la folkie “Expectations” (enlace) o “Voices in the Dark” (enlace).

Pero el grupo debía seguir y, regresado Ray de su escarceo en solitario, tenían que conseguir nueva discográfica. Pero, a mediados de los 80, eran una banda muy reconocida y, en enero de 1986, no les costó llegar a un acuerdo con MCA records (hoy Geffen), si bien en Europa les distribuiría London Records (hoy absorbida por Warner).

El debut de los Kinks con MCA no se haría esperar y antes de que acabara este 1986, el disco estaba en la calle.

“Think visual”
Octubre de 1986

01. Working at the factory
02. Lost and found
03. Repetition
04. Welcome to Sleazy town
05. The video shop
06. Rock’n’Roll cities (Dave Davies)
07. How are you
08. Think visual
09. Natural gift
10. Killing time
11. When you were a child (Dave Davies)

“Think Visual” es un disco muy poco inspirado, absolutamente correcto a todos los niveles, pero es una sucesión de temas de rock compuestos y tocados con profesionalidad pero sin asomo del genio que se le supone a los hermanos Davies. Las canciones de Dave son aburridas y el material de Ray está muy lejos de su mejor nivel, incluso del mostrado en los discos inmediatamente anteriores. Se podría destacar, por sacar algo positivo, la aprovechable “How are you” (enlace). La acogida del disco no fue buena, pero tampoco desastrosa y les permitió iniciar una nueva gira que se recogería, en 1987,  en un nuevo disco, “The Road” cuyo principal atractivo es la presencia de la autobiográfica cancion homónima (enlace).

“Sentado en mi hotel, mirando por la ventana dejo ir mi cabeza
después de tanto tiempo, nunca pensé que podríamos seguir en la carretera.

Como un gitano, nací para viajar, como un vagabundo sin hogar,
ahora pienso en todos los amigos que he dejado atrás.

La carretera ha sido rocosa, ha sido un trayecto duro por la autopista, pero basta de lamentaciones…

(En la carretera), las camas, los desayunos, las cucharas grasientas,
(En la carretera), los bares de perdedores y los cuartos ruidosos
(En la carretera), las heridas que crearon tantos versos
(En la carretera) y el tiempo invertido en mujeres y vino

Pienso en todos los amigos que dejé atrás,
en cualquier caso siempre es buen momento para volver a la carretera

Empecé tocando blues en una porquería de bar, bajé Charing Cross Road con mi imitación de guitarra Gretch, mi cabeza llena de canciones y mis ojos llenos de estrellas.

vi a una banda llamada “The Rolling Stones”,
y me dije, “¡eso es!, me voy a una banda, me voy de casa
me voy a la carretera…”

Estuve en sitios como Wigan y Birmingham…

(En la carretera), no teníamos nombre ni fans
(En la carretera), no teníamos dinero y dormíamos en una furgoneta, la verdad es que teníamos suerte si alguna vez nos pagaban

Pete tocaba el bajo y le gustaba mezclarse con los famosos
El hijo de la señora Ivory era un “tocón” pero era un fenomeno sentado a la batería
Mientras Dave, el cuervo, guitarrea rock’n’roll
yo rasgueo mi guitarra

Hay días en que te cansas de todo, pero hay días en que creo que no podría vivir sin ello

(En la carretera) Jimi Hendrix, The Who, Led Zeppelin y The Free tomaron la carretera igual que yo
(En la carretera),algunos sobreviven, otros no
(En la carretera), si tienes una banda este es el camino a seguir
(En la carretera), viviéndolo, comiéndolo, durmiéndolo
(En la carretera)te despiertas y ¿qué ves?…la carretera

La vida es una carretera, una autopista y he perdido un montón de amigos por el camino…
Todas las familias y hogares que he dejado atrás,
a todas mis amantes y amigos os digo:

“Tomad vuestro camino que yo tomaré el mío”
“Tomad vuestro camino que yo tomaré el mío”
“Tomad vuestro camino que yo tomaré el mío”

(En la carretera) Observando todas las fases desde el “Flower power”, “Heavy metal” y “acid rock”
(En la carretera),y los críticos dicen “¿esta gente (los Kinks) aún siguen tocando?, ¿Por qué no lo dejan son sólo seguidores de la moda (por “Dedicated follower of fashion”) a los que le gusta criticar a los hombres respetables (Por “Well respected man”)…y aún siguen en la carretera”
(En la carretera) Es de locos
(En la carretera),ahora todo el mundo es un rival
(En la carretera), coches diferentes, hoteles distintos
(En la carretera), empresas, todo es negocio…la verdad es que da asco, prefiero pensar en le pasado, cuando yo decidí lanzarme a la carretera

Aún tengo gasolina suficiente…un nuevo hotel…y aquí pienso en todos los amigos que dejé en la carretera”

Terminada la gira , en diciembre de 1988 vuelven al estudio.

“UK Jive”
Septiembre de 1989

01. Aggravation
02. How do I get close
03. UK Jive
04. Now and then
05. What are we doing
06. Entertainment
07. War is over
08. Down all the days (To 1992)
09. Loony balloon
10. Dear Margaret (Dave Davies)

Por desgracia, el disco tampoco eleva mucho el nivel del anterior. Mucho rock “riffero” soso y sin genio. Como siempre en un disco del grupo, encontramos excepciones como la bonita “Now and Then” (enlace), “War is over” (enlace) o el excelente heavy metal de Dave y su “Dear Margaret” (enlace). El LP fue uno de sus mayores fracasos comerciales y, para humillación del grupo, la discográfica les rescinde el contrato.

La banda volvió al estudio en septiembre de 1990, pero no fue hasta 1991 que consiguieron un contrato con Columbia que les permitió editar el que, hasta la fecha, es el último disco de estudio del grupo.

“Phobia”
Marzo de 1993

01. Wall of fire
02. Drift away
03. Still searching
04. Phobia
05. Only a dream
06. Don’t
07. Babies
08. Over the edge
09. Surviving
10. It’s alright (don’t think about it)
11. The informer
12. Hatred (a duet)
13. Somebody stole my car
14. Close to the wire
15. Scattered

Lo primero que destaca de Phobia es que es muuuuy largo. Quince canciones y, muchas de ellas, de más de cuatro minutos. Pero el problema del álbum no es su duración…, el problema son sus canciones… Es un disco malo, el peor de su carrera sin duda alguna. El sonido intenta acercarse de forma bastante patética al heavy metal, y es verdaderamente difícil destacar algo. Sólo una canción merece realmemente el indulto y es “Hatred” (enlace) y en este caso no es sólo por su música -que está bien- sino por el excelente sentido del humor de la letra en la que Ray y Dave ironizan al más puro estilo Pimpinela sobre el “odio pero te quiero” que siempre le ha unido a su hermano Dave.

El disco fue un fracaso absoluto y Columbia rescindió su contrato con el grupo. La banda, cansada, no iba  a pelear más con la industria y decide montar su  propio sello discográfico, Konk, antes de iniciar una última gira. El resultado de esa gira (y de algunas tomas grabadas en directo en el estudio) es el último disco de la banda: el directo “To the Bone” de 1994. Tras la edición del disco el grupo no se separa oficialmente pero sus miembros comienzan a hacer vida por su cuenta.

Curiosamente el periodo de menos actividad de la banda en 30 años coincide con un repunte en su popularidad motivado por la explosión de las nuevas bandas británicas de lo que se denominaría “britpop”. Y es que muchos de las bandas que se encuadraron en esta escena musical admitieron la influencia de los Kinks de los 60 en su música y los elevaron como una de las formaciones quintaesenciales de lo que se entiende como pop genuinamente británico. El grupo Blur fue especialmente efusivo en sus elogios hablando de ellos como “la mejor banda de todos los tiempos”, no obstante fueron muchos los que reconocieron  la influencia de los Kinks sobre su música: Blur, Oasis, Supergrass, clásicos como The Beatles, The Who, Paul Weller, Madness o bandas más actuales como  los Queens of the stone age o Franz Ferdinand…

Aprovechando la nueva popularidad el grupo reedito “To the bone” en 1996 pero con el añadido de dos canciones originales. Las últimas canciones que los Kinks han grabado hasta día de hoy: “Animal” (enlace) y “To the Bone” (enlace). Tras esto… Se acabó…

En 2003, a menos de un año para que se produjera el 40 aniversario del grupo, comenzaron a oirse insistentes rumores de una reunión de los miembros originales: Ray, Dave, Pete y Mick. En sendas entrevistas, los hermanos Davies, admitieron como ciertos los rumores y afirmaron su interés en trabajar juntos de nuevo… Pero en junio de 2004 Dave Davies sufrió un derrame cerebral que le paralizó medio cuerpo… Si bien es cierto que en poco más de un año, el pequeño de los Davies, estaba casi recuperado, esto provocó que las intenciones de reunión se enfriaran. Es mismo año, se pudo ver a la banda original reunida en la ceremonia e ingreso del grupo en el hall of Fame.

Los rumores de reunión se animaron en 2007…, y en 2008…y en 2009…pero en 2010 las dudas se disiparon…la banda original no volvería a reunirse: Peter Quaife, murió el 23 de junio de ese año…

Una banda fundamental. Un genio, Ray. Un puñado de canciones para la historia de la música. The Kinks.

Texto: Guillermo Mittelbrunn, 22 de agosto de 2012

THE KINKS. “Arthur or the decline and fall of the Bristish Empire”. 1969. (8,5/10)

TRACKLIST: 01.Victoria, 02. Yes sir, no sir, 03. Some mother’s son, 04. Drivin’, 05. Brainwashed, 06. Australia, 07. Shangri-La,  08. Mr. Churchill says, 09. She’s bought a hat like princess Marina, 10. Young and innocent days, 11. Nothing to say, 12. Arthur

  • Producido por Ray Davies.
  • Editado en Inglaterra el 10 de octubre de 1969, Pye. Número 50 en listas
  • Editado en Estados Unidos en Diciembre de 1969, Reprise. Número 105 en listas.

El prestigio de Ray Davies como compositor musical y, especialmente, como narrador de historias cotidianas, provocó que GRANADA TV le ofreciera la posibilidad de musicalizar su nuevo proyecto televisivo. La historia giraría en torno a un “pobre hombre” llamado Arthur que vivía en una casa (llamada “Sangri-La”) en una zona residencial que ve cómo sus hijos emigran a Australia dejándole solo. Davies colaboró con el novelista Julian Mitchell en la escritura de la historia… Una historia cotidiana que encajaba perfectamente en la irónica forma de escribir de Ray. Era un proyecto de gran envergadura que no llegó a buen puerto puesto que la serie acabó cancelándose tras varios retrasos que hicieron retrasar (y mucho) la edición del disco.

“Village green preservation society” ya apuntaba a disco conceptual, pero ésta es la primera grabación de los británicos que merece ese nombre. Aunque de haberse editado cuando estuvo grabado el proyecto de los Kinks hubiera sido absolutamente pionero, la publicación del fastuoso “Tommy” de los Who unos meses antes hizo que el público recibiera “Arthur” como una “copia” del trabajo de los de Pete Townshend.

Es un disco fantástico, muy completo, bien producido y con el grupo rayando a gran altura a niveles interpretativos. La soberbia “Victoria”(enlace) es una gran apertura para el disco. Pop-rock del bueno con un gran trabajo vocal por parte de Ray que por alguna extraña razón imita al impostado McCartney de “Back in the USSR” con gran maestría. Con “Yes sir, no sir” (enlace), en cambio, sus limitaciones vocales quedan patentes y estropean una canción que, por otro lado, presenta una interesante estructura con múltiples cambios y que va creciendo conforme avanza antes de dar paso a “Some mother son” (enlace), preciosa balada que eleva el nivel melódico y supone unos de los puntos álgidos del LP a través de su emotiva letra.

La insulsa “Drivin’”, que ya hemos comentado, precede a la espectacular “Brainwashed” (enlace). Llena de cambios imposibles, suena muy moderna para su época -de nuevo en un estilo vocal muy Macca- y demuestra hasta qué punto grupos como Blur se han basado en el material de los Kinks.

La ambiciosa “Australia” (enlace), -fresca, simpática, vanguardista y melódica a partes iguales- introduce la canción principal del álbum: la magnífica “Sangri-La”(enlace). Una vez más, Ray Davies muestra su talento para crear imaginativas suites pop llenas de distintos ambientes. La canción, temazo en toda regla, es una maravilla en todos los sentidos. Desde el acústico inicio con sus maravillosos arreglos de viento, clavicordio y sus acertadas armonías, a su efectivo estribillo, pasando por su rompedora parte central, la canción es un monumento en toda regla.

“Mr Churchill says” (enlace) sufre el hecho de estar situada detrás de “Sangri-La” pero es una buena canción, al igual que la juguetona “She bought a hat like princess Marina” (enlace). El álbum recupera el gran nivel con la preciosa “Young and inocent days” (enlace), una hermosísima canción con un excelente trabajo de guitarras que pone de manifiesto el enorme talento de Ray para la melodía.

La traca final se inicia con la potente y de nuevo mccartiana “Nothing to say” (enlace), de nuevo una canción que, como le pasa a la mayoría de las composiciones de este disco, mejora conforme avanza. El disco se cierra con “Arthur” (enlace) que tiene toda la pinta de estar concebida como la canción que estaría destinada a convertirse en la cabecera de la serie televisiva por la que, no olvidemos, fue creado este disco.

Gran disco… que, de nuevo, fue un gran fracaso comercial. Dos factores fueron claves, la cancelación de la serie y la edición del “Tommy” de los Who. Ni siquiera la calurosísima acogida del álbum por parte de la crítica consiguió que se vendiera. “Obra maestra”, “Lo mejor de Davies”, “El mejor disco británico del año” fueron sólo algunos de los calificativos recibidos, si bien la mayoría en Estados Unidos

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 8,5/10

Texto: Guillermo Mittelbrunn. 12 de agosto de 2012

THE KINKS. Capítulo 4. “Something Else”, un disco para la historia

Los Kinks habían encontrado su sitio en el complicado mundo del pop-rock de la época y sólo quedaba desarrollarlo y llevar su estilo a las últimas consecuencias. No obstante, no todo era color de rosa en el grupo. El control artístico de Ray sobre la banda era absoluto, tanto, que comenzó a tener problemas con el resto del grupo. El mayor de los Davies era tremendamente dominante en las grabaciones y no permitía que el resto de Kinks aportaran demasiado puesto que podían “desviarle del sonido que había concebido para la canción”. Esto generó tensiones especialmente con su hermano Dave, de talento destacable, que se veía “castrado” en su intento de desarrollarse como compositor y cantante.

Las peleas en el seno del grupo por este motivo fueron cada vez más frecuentes. El propio Peter Quaife (bajista) declaró “…tanto los Rolling Stones como los Kinks, éramos conscientes de que no habría forma de superar a los Beatles ya que estaban a otro nivel, pero nosotros podíamos haber sido más famosos que los Stones si hubiésemos colaborado más, en lugar de pelearnos constantemente”.

Pero Ray estaba lanzado y, a pesar de los contratiempos internos, seguía componiendo canciones cada vez mejores… Y con la publicación de “Waterloo sunset”/”Act nice and gentle” en Mayo de 1967, el mayor de los Davies alcanza uno de sus cimas artísticas. Con “Waterloo Sunset” (enlace) estamos ante una de las cumbres del pop de los 60 y uno de los grandes clásicos de todos los tiempos. La canción tiene una melodía sencilla y encantadora a partes iguales. Esta arreglada con gran delicadeza y tiene un lirismo que, de bucólico, resulta arrebatador. Es una preciosidad de canción que, además, está producida (por primera vez) por el propio Ray. La excelente letra versa, según el propio Davies, una fantasía sobre mi hermana yéndose con su novio a un nuevo mundo, iban a emigrar a otro país”

“Viejo y sucio río, que debes seguir discurriendo, fluyendo en la noche.
La gente tan ocupada me aturde, las luces de los taxis lucen tan brillantes.

Pero no necesito amigos,
mientras contemplo la puesta de sol en Waterloo,
estoy en el paraíso.

Cada día miro al mundo desde mi ventana,
el frío más gélido del atardecer,
el ocaso en Waterloo es hermoso.

Terry se encuentra con Julie, estación de Waterloo, cada viernes por la noche,
pero yo estoy perezoso, no quiero vagar, me quedo en casa de noche.
Pero no me siento preocupado, mientras contemplo la puesta de sol en Waterloo, estoy en el paraíso.

Cada día miro al mundo desde mi ventana, el frío más gélido del atardecer,
el ocaso en Waterloo es hermoso.

Montones de gente, como enjambres
alrededor del metro de Waterloo.
Terry y Julie cruzan el río, donde se sienten seguros y sanos.

pero no necesitan amigos,
mientras contemplan la puesta de sol en Waterloo,
están en el paraíso.

Cada día miro al mundo desde mi ventana,
el frío más gélido del atardecer,
el ocaso en Waterloo es hermoso”.

Portada británica del single

La canción consiguió un nº2 en Inglaterra y pasó desapercibida en USA. La crítica británica la puso por las nubes llegando incluso a mencionarla como “la mejor canción escrita en lengua inglesa” o “la más bella melodía de la era rock”.

Otro single perfecto que la banda aprovecha para tomarse un descanso discográfico editando el entretenido “Live at the Kelvin hall”, disco en directo que no tuvo repercusión alguna… Seguían sin triunfar en formato lp.

A estas alturas de 1967, los Beatles ya habían editado “Sgt. Pepper’s lonely hearts club band“, el álbum que cambió para siempre la música moderna y la forma de entender la misma. La edición de este disco supuso un terremoto en la industria musical, no sólo por sus ventas, sino porque supuso una revolución en la concepción del rock. La música popular pasaba de “entretenimiento” a “arte”. El rock se hizo adulto en 1967.

Pero esto no fue cosa de un día, los Beatles lo anunciaron con “Revolver”, los Beach Boys con “Pet sounds” y los Who con “The who sell out”…pero…¿y los Kinks? Quién sabe si espoleado por sus coetáneos, Ray y compañía entran al estudio decididos a hacer algo grande, algo enorme.

“Something else”
Octubre de 1967

01. David Watts
02. Death of a clown (R.Davies & D.Davies)
03. Two sisters
04. No return
05. Harry Rag
06. Tin soldier man
07. Situation vacant
08. Love me till the sun shines (Dave Davies)
09. Lazy old sun
10. Afternoon tea
11. Funny face (Dave Davies)
12. End of the season
13. Waterloo sunset

Ya desde la portada, de estética victoriana, el grupo parece otro, más serio, más maduro. El disco vuelve a estar producido (por última vez) por Shel Talmy, excepto la antes comentada “Waterloo sunset”, producida por el propio Ray.

El LP es fabuloso, todo amante de la música en cualquiera de sus expresiones, debería tenerlo en su discoteca. Un imprescindible en toda regla en el que los Kinks despliegan todo su abanico estilístico. “Bienvenido a Davieslandia”, reza la introducción de la contraportada, ¡ y qué acertado comentario!, entramos en el mágico universo de los Kinks…

“David Watts” (enlace), es un muy buen tema pop, el más animado y comercial del disco, y una excelente introducción al fantástico LP que tenemos por delante. Se trata de una de las primeras canciones del mainstream en tratar el tema de la homosexualidad con total naturalidad y es que David Watts era una persona real que había demostrado interés romántico por Dave Davies. Siguiendo con el disco,  “Death of a clown” (enlace) es la primera colaboración de los dos hermanos Davies en la composición y el resultado es fabuloso tanto a nivel lírico como musical

“Mi maquillaje se ha secado y se resquebraja en mi mejilla,
ahogo mis penas en whisky y ginebra.
El látigo del domador de leones no se agita ya más,
los leones no lucharán y los tigres no rugirán.

Así que bebamos por la muerte del payaso.
Me ayudará alguien a disolver esta multitud,
bebamos todos por la muerte del payaso.

La vieja pitonisa yace muerta en el suelo,
ya nadie necesita que le adivinen el futuro.
El amaestrador de insectos está postrado de rodillas,
buscando en vano pulgas fugadas.

Así que bebamos por la muerte del payaso.
Me ayudará alguien a disolver esta multitud,
bebamos todos por la muerte del payaso.”

La canción fue editada como un single en solitario de Dave Davies y consiguió un meritorio número 3 en listas, suponiendo una gran satisfacción para el menor de los Davies si bien aumentó el malestar de éste respecto al caciquismo musical de su hermano mayor. El nivel sigue altísimo con “Two sisters” (enlace) y su irónica historia sobre las, a menudo complicadas, relaciones entre herman@s

“Sylvilla se miraba en el espejo,
Percilla miraba en la lavadora y en las duras tareas que comporta el matrimonio.
Estaba muy celosa de su hermana
y de su libertad, y de sus jóvenes amigos.

Estaba muy celosa de su hermana.

Sylvilla miraba en el armario,
Percilla miraba a la sartén
y a los huevos con bacon
y al desayuno preparado.
Estaba muy celosa de su hermana
y de su modo de vida,
y de su lujoso apartamento.
Estaba muy celosa de su hermana.

Lanzó lejos los platos sucios para ser libre de nuevo,
sus revistas del corazón para ser libre de nuevo,
y llevó a los niños a la guardería para ser libre de nuevo.
Percilla vió a sus pequeños y decidió
entonces que estaba mucho mejor
que la chica inconformista y rebelde que su hermana había sido.

No más celos de su hermana.

Así que corrió alrededor de la casa
con los rulos puestos.
No más celos de su hermana.”

Ray entra en terrenos latinos con la interesante “No return” (enlace), a la que sucede la tabernera e infecciosa “Harry rag” (enlace), “Tin soldier man”, y la más convencional “Situation vacant” (enlace). Aunque, hasta aquí, mantiene un excelente nivel, el disco se eleva a las alturas con otra composición de Dave, “Love me till the sun shines” (enlace) y la extrañísima y fabulosa canción de Ray “Lazy old sun” (enlace). “Afternoon tea” (enlace) es una joya del pop en la línea de “waterloo sunset” y “sunny afternoon” que da paso a animada  “Funny face” (enlace) cerrando, así, la excelente aportación de Dave al LP. “End of a season” (enlace) sirve de bucólico y melodioso preámbulo perfecto a la excelsa “Waterloo sunset” que cierra el disco.
El LP fue un fracaso sin paliativos en ventas a ambos lados del Atlántico. Una maravilla que no se vendió bien. No pasó del 35 en Inglaterra y no entró siquiera en listas USA.
Aún siendo difícil de entender, su mejor disco fue su mayor fracaso hasta el momento. Esto sirvió para que Ray se radicalizara en su estilo. Los Davies ya no mirarán a las listas. La batalla con los Beatles y los Stones es inútil. Serían ellos pesara a quien pesara.

Texto: Guillermo Mittelbrunn, 10 de agosto de 2012

THE KINKS. “The Kinks are The Village Green Preservation Society”. 1968. (8/10)

TRACKLIST: 01. The village green preservation society, 02. Do you remember Walter?, 03. Picture book, 04. Johnny Thunder, 05. Last of the steam powered trains, 06. Big sky, 07. Sitting by the riverside, 08. Animal farm, 09. Village green, 10. Starstruck, 11. Phenomenal cat, 12. All of my friends were there, 13. Wicked Annabella, 14. Monica, 15. People take pictures of each other

  • Producido por Ray Davies
  • Editado en Inglaterra el 22 de noviembre de 1968. Pye. No entra en listas
  • Editado en Estados Unidos el 20 de enero de 1969. Reprise. No entra en listas

Enteramente compuesto, escrito y producido por Ray Davies, este disco supone una vuelta al lado más pop del grupo. Es un álbum mucho más convencional que “Something else by The Kinks” y resulta uno de sus trabajos más completos desde un punto de vista comercial. Tiene muy buenas canciones y resulta de muy agradable escucha.

Concebido originalmente como disco doble y reducido a 12 canciones por expreso deseo de la discográfica, pretende ser un especie de álbum conceptual sobre las costumbres y tradiciones británicas tan entrañables como pasadas de moda. Una campiña-inglesa-pop pasada por el ojo crítico de ray Davies.

“The village green preservation society” (enlace) es una perfecta canción pop con una melodía que engancha desde la primera escucha y unas acertadas armonías vocales a cargo de los hermanos Davies, en la que se aprecia un claro intento de sonar más “convencionales”. Mucho más innovadora resulta la estupenda “Do you remenber Walter” (enlace), que recuerda a los fantásticos Kinks del 67.

“Picture book” (enlace) es un chute de puro proto-powerpop con un riff extremadamente contagioso y una melodía fantástica. Todo un single en potencia que, por cierto, Green Day plagió de forma extremadamente descarada con su canción “Warning” (enlace). La no demasiado destacable “Johnny Thunder” (enlace) da paso a un blues “a la antigua” en toda regla:“The last of the steam powered trains” (enlace).

“Big Sky” (enlace) recuerda a la versión de Hendrix sobre el “All along the watchtower” de Dylan y, como aquel, es un gran tema al que desgraciadamente la voz de Ray perjudica más que beneficia. Después de tantos “nuevos sonidos”, la cabaretera “Sitting by the riverside” (enlace) nos recuerda que estamos oyendo un disco de los Kinks mientras la fenomenal “Animal farm” (enlace) da paso a la triste y bellísima “Village Green” (enlace) de ambiente bucólico y quasi-medieval. Un temazo.

El ambiente festivo vuelve con la poppie “Starstruck” (enlace), editada y fracasada como single, que precede a la carroliana “Phenomenal cat” (enlace). La siguiente canción, “All of my friends were there” (enlace), tiene una curiosa estructura que combina unas estrofas circenses con un estupendo estribillo al que la voz de Ray no termina de hacer justicia. “Wicked Anabella” (enlace), se adentra en terrenos más oscuros y adelanta algunos de los sonidos que escucharemos en trabajos venideros del grupo. “Monica” (enlace), vuelve a ser resultado de la incursión de Ray en ritmos más cálidos y “People takes pictures of each other” (enlace) cierra el disco con su aire festivo.

En resumen, el disco, si bien es destacable, es peor que el anterior aunque tiene algunas canciones geniales. El gran problema de este álbum es que no tiene hits. A este respecto, resulta difícil de entender la razón que les llevó a no incluir el fantástico single “Days” (enlace)  en el disco cuando originalmente así estaba planificado. La falta de hits se paga en las listas y, para más inri, el álbum se lanzó al mercado el 22 de noviembre de 1968, el mismo día que los Beatles eligieron para editar su prodigioso Álbum Blanco. El disco fracasó estrepitosamente en ventas.

La crítica acogió, sin embargo, el disco con buenos comentarios. En general se habló de un LP “pasado de moda y fuera de onda, pero con muy buenas canciones”. Las malas ventas no impidieron que el grupo comenzara a recibir cada vez más el tratamiento de “grupo de culto”, especialmente en los Estados Unidos donde se les consideraba la quintaesencia de lo british y la prensa underground los ponía por las nubes.

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 8/10

Texto: Guillermo Mittelbrunn. 11 de agosto de 2012