THE BEACH BOYS. «15 Big Ones» (1976). ( 4,5 / 10 )

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CARA A
1. Rock’n’Roll Music (C.Berry)
2. It’s Ok (B.Wilson-M.Love-D.Rowell)
3. Had to phone ya (B.Wilson-M.Love-D.Wilson-C.Wilson-A.Jardine)
4. Chapel of Love (J.Barry-E.Greenwich -P.Spector)
5. Everyone’s in love with you (M.Love)
6.Talk to Me (J.Seneca)
7.Tha Same Song (B.Wilson-M.Love)
8.TM Song (B.Wilson)

CARA B
9. Palisades Park (B.Barris)
10.Sussie Cincinatti (A.Jardine)
11. A Casual Look (E. Wells)
12. Blueberry Hill (A.Lewis-L.Stock-V.Rose)
13. Back Home» (B.Wilson-B.Norberg)
14. In the Still of the Night (F.Parris)
15. Just Once in My Life (G.Goffin-C.King-P.Spector)

Producido por Brian Wilson

Editado en USA en junio de 1976

Quince canciones, ocho versiones y siete composiciones propias y ni rastro de la banda que dejó momentos memorables entre 1961 y 1973. Brian vuelve al grupo y vuelve como productor…, pero el resultado dista mucho de ser bueno. Antes de escribir esta reseña, he pensado qué calificativo darle al disco. Si no fuera el álbum de una pedazo de grupo, de uno de los más grandes y más inspirados combos de la historia de la música, diría que es un disco flojillo, pero teniendo todo lo anterior en cuenta no puedo decir menos que se trata de un mal disco. Desde la horripilante portada, pasando por las débiles composiciones propias y acabando con las insípidas (cuando no indignantes) versiones.

Es un disco frío, artificial, dominado por el ánimo de lucro y sin ningún pudor en manchar con tinta indeleble todo el elevado propósito artístico que habían tenido los trabajos del grupo hasta el momento. Especialmente ilustrativa es la deplorable versión del «Rock’n’roll music» (enlace) de Chuck Berry …¿quién canta?, ¿es Mike o ”Cañita Brava”?,¿y esos arreglos?, infumable. Cuesta decir que Brian Wilson estuviera detrás de la mesa de mezclas, pero lo estaba. Lo sorprendente es que fuera editada como single y más sorprendente aún que tuviera éxito (nº5). Una basura.

El disco sigue con un par de composiciones propias, el infructuoso intento de volver a los viejos tiempos «It’s Ok» (enlace), y la muy notable «Had to phone ya» (enlace), que nos recuerda que aún queda algo de Brian en ese enorme señor barbudo. La nueva voz de Brian, rota y de tonalidades mucho más graves a causa del abuso de tabaco, puede escucharse como solista en la solvente versión del  «Chapel of Love« (enlace) de las Dixie Cups del idolatrado Phil Spector que antecede a la azucarada composición de Mike «Everyone’s in love with you» (enlace). En esta oda a la meditación transcendental, Mike muestra su lado más melódico y más blandengue, para qué nos vamos a engañar. Muchos afirman que Mike, con esta canción, demuestra que podía escribir buena música, en mi opinión es prueba de justo todo lo contrario.

Carl, infalible al micrófono, canta el cover del «Talk to me» (enlace) que Joe Seneca cedió a Sunny & The Sunglows y al que los Beach Boys poco aportan. Con «That Same Song» (enlace) Brian toma de nuevo el mando. Compone y canta este adictivo tema que se convierte en uno de los momentos álgidos del álbum. No es una supermelodía, pero es muy disfrutable, especialmente la no editada versión góspel de la misma. No obstante si Brian recupera el buen tono con «That Same Song», lo pierde con la insípida «TM Song» (enlace) que cierra la cara A con otro pestiño dedicado al Maharishi.

La Cara B, comienza con el «Palisades Park» de Freddie Cannon, para llegar a otro de los mejores momentos del álbum, el «Susie Cincinatti» (enlace) de Al Jardine. Buen tema rock, descartado de “Sunflower”, que con sus excelentes arreglos vocales nos hace pensar que podemos empezar a disfrutar…, lástima que la irritante voz nasal de Mike nos devuelva a la realidad con la versión de «A casual Look» (enlace) de los Six Teens. No es mucho mejor el resultado con la versión del «Blueberry Hill» de Fats Domino.

Si habéis llegado hasta aquí sin quitar el disco, cosa que yo he hecho pocas veces, disfrutaréis de la mejor parte del álbum. «Back Home» (enlace), es en realidad una nueva versión de un tema que Brian había compuesto en 1963 y que recuperaron para este disco. Buena canción en la que Brian “exhibe” sus nuevas capacidades vocales. Voz  tan castigada como la que luce Dennis en la versión de «In the Still of the night«, original de los Five Saints…, no obstante la voz del otrora batería suena sincera y conmovedora y los arreglos de Brian en esta canción sí rozan a gran nivel. El disco termina con otra versión de Phil Spector: «Just Once in My Life» (enlace) que fue originalmente cantada por los Righteous Brothers y a la que Brian y Dennis hacen justicia bajo una brillante producción del primero, siendo de largo la mejor versión del disco.

Y así concluye un disco al que, acertadamente, Dennis quiso llamar “Group Therapy” y que finlamente se tiuló “15 Big Ones”  jugando con el quince aniversario de la banda. Aun habiendo sacado al mercado el peor disco de su carrera hasta entonces, parece que es lo que el público quería. El disco vuelve al Top-10 en listas alcanzando un número 8 y vuelven a dar conciertos multitudinarios. El público siempre tiene la razón dicen…ya…

VALORACIÓN GUILLETEK: 4,5 / 10

THE BEACH BOYS. «Holland» (1973). ( 7,5 / 10 )

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CARA A
1. Sail on Sailor (B.Wilson-T.Almer-J.Rieley-V.D.Parks)
2. Steamboat (D.Wilson-J.Rieley)
3. California Saga: Big Sir (M.Love)
4. California Saga: The Beaks of Eagles (R.Jeffers-A.Jardine-L.Jardine)
5. California Saga: California (A.Jardine)

CARA B
6. The Trader (C.Wilson-J.Rieley)
7. Leaving This Town (R.Fataar-B.Chaplin-C.Wilson-M.Love)
8. Only with you (D.Wilson-M.Love)
9. Funky Pretty (B.Wilson-M.Love-J.Rieley)

Producido por The Beach Boys

Editado en USA en enero de 1973

El disco arranca con la poderosa ”Sail on sailor” (enlace), fabulosamante cantada por Blondie Chaplin. Para muchos es la última gran canción que Brian Wilson compuso para los Beach Boys. Sin embargo, ya ni siquiera participaba en las grabaciones: llamó a Blondie por teléfono para decirle cómo quería que cantara la canción y al resto para explicarles las armonías. Tampoco quiso participar en la producción y finalmente Carl fue quien tuvo que encargarse. En cualquier caso el resultado es excelente. Fuerte, potente y pegadiza, todo un single que se tuvo que conformar con un mísero nº49. La cosa pinta bien y mantiene el nivel con «Steamboat» (enlace), la primera aportación al disco de Dennis como compositor. Una joyita producida por Dennis y Carl. Dennis deja a su hermano menor cantar esta fenomenal melodía sobre un manto tejido con sonidos y texturas industriales. Como en Sail On Sailor, Rieley se ocupó de la letra. Otra muy buena canción.

Hasta ahora el disco mantiene un buen nivel. Con «California Saga» (enlace) llega la polémica. La idea era componer una ambiciosa suite de tres movimientos que recorriera la geografía norteamericana. No tiene mala pinta, el problema es que los creadores son Al y Mike…¿nos echamos a temblar?, pues sí y no. Esta “California Saga” fue una de las principales razones por las que la dirección ejecutiva de Warner rechazó en primera instancia el disco, les pareció pretenciosa en lo lírico y mala en lo musical. Sin embargo, si bien es cierto que las partes de Al son bastante malas, Mike compone la mejor canción que ha escrito en su vida. «Big Sur» (enlace) es la excelente aportación de Mike a esta suite. De sosegado aire country rock y alejado de sus habituales histrionismos vocales, Love compone una fantástica canción que ridiculiza la pretenciosa «The Beak of Eagles» y la patética «California» (enlace).

La cara B se abre con la maravillosa «The Trader» (enlace), la mejor canción que Carl Wilson compuso en su vida. Una fantástica canción dividida en dos partes, a cual mejor. La primera de aires soul y la segunda, más melódica, de una belleza arrebatadora. Cantada de forma sublime y producida con una clase al alcance de muy pocos, estamos ante uno de los puntos álgidos de la música de los 70. Imprescindible.

El dúo surafricano formado por Rocky y Blondie, toman el relevo con una efectiva balada «Leaving this town» (enlace) que, aunque es una muy buena canción, vuelve a estar (demasiado) alejada del estilo del grupo y más cercana a los sonidos imperantes en el momento. Sería la última canción de la talentosa pareja para los chicos de la playa.Imagen

Dennis vuelve con su segunda y brillante composición «Only with you» (enlace). Una canción enorme que pretende beber del mismo sentimiento romántico que «Forever» y, aunque no llega a su nivel, lo hace con excelente resultado. Baladón cantado una vez más de forma sublime por Carl Wilson, que da paso a la la irregular «Funky Pretty» (enlace) de Brian en la que lo que más destaca es el avanzado uso de los sintetizadores. No es una mala canción ni mucho menos pero tampoco es nada destacable.

Carl al final cedió a los deseos de su hermano mayor a pesar de su negativa inicial,  y permitió que Brian editara su bizarro cuento “Mount Vernon and Fairway”, eso sí fuera del disco, se regalaría junto al LP en un EP de 7”. Carl ayudó a su hermano con la producción y Jack Rieley hace de narrador en esta sorprendente historia que, aún con todo, tiene pasajes musicales realmente brillantes.

El LP no tuvo demasiado éxito (nº 37), pero fue recibido con alborozo por la crítica. Rollingstone, que fue siempre tan dura con el grupo, lo eleva al disco del año en 1973. “Holland” es un buen disco pero elevarlo a esa categoría en un año que se editaron por ejemplo “The Dark side of the Moon” (Pink Floyd), “Berlin” (Lou Reed), “Quadrophenia” (The Who), “Band on the run” (Paul McCartney & Wings), es poco menos que una majadería. Ni tanto ni tan calvo.

Buen disco y con apenas ayuda de Brian quien, definitivamente, estaba fuera de órbita, y aún tendría que recibir otro golpe: el 4 de junio de 1973, Marilyn recibió una llamada de teléfono, era Audree Wilson… «Brian, era tu madre…, es, por tu padre…, Murry ha muerto». Wilson quedó paralizado e inmediatamente rompió a llorar gritando a garganta viva «¡Papá!». Ni Dennis, ni Brian acudieron al funeral de Murry Wilson, fallecido por infarto de miocardio. Brian volvió a casa, no saldría de ella en los próximos tres años en los que apenas pasó por la ducha por un patológico miedo a que no saliera agua, ”¿te imaginas que abro el grifo y no sale agua?, ¡sería terrible!, ¡no podría soportarlo!”. Marilyn volvió a insistir en la necesidad de recurrir a ayuda psiquiátrica, pero se encontró con la negativa del grupo que no quería arriesgar su recién recuperada reputación.

VALORACIÓN GUILLETEK: 7,5 / 10

THE BEACH BOYS. «Carl and The Passions: So Tought» (1972). ( 7 / 10)

Imagen

CARA A
1. You Need a Mess of Help to Stand Alone (B.Wilson-J.Rieley)
2. Here She Comes (R.Fataar-B.Chaplin)
3. He Come Down (A.Jardine-B.Wilson-M.Love)
4. Marcella (B.Wilson-T.Almer-J.Rieley)

CARA B
5. Hold On Dear Brother (R.Fataar-B.Chaplin)
6. Make It Good (D.Wilson-D.Dragon)
7. All This Is That (A.Jardine-C.Wilson-M.Love)
8. Cuddle Up (D.Wilson-D.Dragon)

Producido por The Beach Boys

Editado en USA en mayo de 1972

El 72 fue un buen año. Los Stones sacaron uno de sus mejores discos, si no el mejor, de su carrera: el fabuloso «Exile on Main St», Bowie se saca de la manga el inconmensurable «Ziggy Stardust«, Deep Purple incendian los escenarios desde su «Made in Japan», Lou Reed se reinventa con «Transformer», los Big Star se presentan al mundo… Y, ¿qué hacen unos Beach Boys que han recuperado parte del crédito perdido, pero que ya no tienen entre sus filas a su miembro principal?

En un simbólico giro la banda recupera, aunque sólo sea en el título, uno de los nombre que barajaron cuando formaron el grupo a principios de los años sesenta: Carl & The Passions. Bajo sus nuevos «alter ego» el grupo suena completamente distinto. Los Beach Boys apenas son reconocibles. Mucho más sólidos en lo rítmico (contribución de los nuevos fichajes), mas viscerales…, pero menos inspirados.

La discográfica, que rechazó el disco en primera instancia por su mediocridad, tomó la desgraciada decisión de editarlo en un disco doble junto a una reedición de “Pet Sounds” (de cuya adquisición de derechos querían sacar réditos). Obviamente, este “So tought” no soportaba la comparación. Casi ningún disco lo haría, estamos hablando de aguantar el envite de uno de los mejores LP’s de todos los tiempos. Sólo sirvió para que el público echara de menos a los viejos Beach Boys y, sobre todo, a Brian.

El LP no es, ni de lejos, una obra maestra, pero tampoco es tan malo como la historiografía del grupo se ha empeñado en destacar. Nunca he entendido cómo “Holland” (el disco que sigue a este “So Tought”) es tan elogiado y el que nos ocupa tan denostado. En mi opinión es un disco notable que adolece de singles y que sufre de la falta de cohesión del grupo. En la edad dorada del disco conceptual, el grupo se presenta dividido en cuatro grupúsculos: Brian por un lado, Dennis por otro, Carl, Al y Mike en el tercero, y Ricky y Blondie en el cuarto.

El disco se abre con la marchosa «You need a mess of help to stand alone» (enlace), una de las dos composiciones de Brian para el LP. En esta ocasión les dio la música y poco más ya que ni escribió un verso de la letra (a cargo del manager Jack Rieley). Carl y Brian produjeron juntos este tema que acabó siendo editado como single sin ninguna repercusión. La voz de Carl, como siempre, sobresaliente.

La pareja de nuevos miembros debutan con una composición propia, la fabulosa «Here she comes» (enlace), digna del mejor McCartney de los 70. Muy alejada del estilo clásico de los Beach Boys, demuestra que Ricky y Blondie eran mucho más que comparsas. De hecho, demuestran bastante más talento del que se destila de la composición del “nucleo duro” (Mike y Al) unido esta vez a Brian, en la vulgar «He come down» (enlace). Otra canción dedicada al Maharishi, en tono pseudo-gospel… Muy floja.

La cara A de este breve LP (sólo 8 canciones) concluye con el que es el tema más comercial del disco y la segunda y última aportación de Brian: «Marcella» (enlace), la canción más recordada de este disco. Brian la compuso con su amigo Tandy Almer intentando imitar el estilo de los Rolling Stones (en la parte de las estrofas). Posteriormente, Jack Rieley le añadió una atrevida letra sobre una prostituta en un intento de alejar al grupo se su imagen mojigata. Queda lejos de las mejores obras de Brian, pero es infecciosamente pegadiza y es, técnicamente, perfecta. Mención especial merecen las guitarras en este otro fallido single del grupo.

La cara B es inaugurada por el dúo Fataar-Chaplin con otra más que notable composición, la balada «Hold on dear brother» (enlace). Con un aire soul y de marcados arreglos country, vuelve a no tener nada que ver con el estilo beach boy y vuelve a ser una enorme canción. Ricky y Blondie componen bien, tocan fantásicamente y la voz del último es una joya.

Pero a pesar del buen hacer de los nuevos, y aún con los buenos temas de lo que queda del genio Brian Wilson, el beach boy más en forma en términos de creatividad en estos primeros setenta era el díscolo Dennis. Y desde luego que lo demuestra con la simpar «Make it good» (enlace). Orquestada por Daryl Dragon es un homenaje a la sensibilidad. Una barbaridad. La mejor canción del disco con sus apenas dos minutos de duración. Si aguantas sin emocionarte, no eres de los míos. Dennis Wilson era un genio, no se hable más.

Medio atontados por el golpeo emocional que supone el temazo de Dennis, asistimos a una nueva creación del trío Al, Mike y Carl, y una nueva canción dedicada a la meditación… ¿nos echamos a temblar?, pues, a pesar de los precedentes, no. «All this is that» (enlace) es un pedazo de canción, con maravillosos juegos vocales y una melodía muy inspirada. Fantástica canción en definitiva que da paso de nuevo a Dennis quien vuelve con otra buena canción, «Cuddle Up» (enlace), de preciosas estrofas (también muy mccartianas) e intrigante estribillo para poner fin al disco.

“Carl & The Passions: So tought” alcanzó un número 50 en listas y fue recibido de forma tibia por la crítica. Rolling Stone fue clara ”al menos han sido honestos al llamarse Carl & The Passions en lugar de Beach Boys, porque la diferencia es importante, se llama Brian Wilson”.

VALORACIÓN GUILLETEK: 7 / 10

THE BEACH BOYS. «Surf’s Up!» (1971). ( 7 / 10)

CARA A

1.Don’t go near the Water (A.Jardine-M.Love)

2. Long promise road (C.Wilson-J.Rieley)

3. Take a load at your feet (A.Jardine-G.Winfrey)

4. Disney girls (B.Johnston)

5. Student demonstration time (J.Leiber-M.Stoller-M.Love)

CARA B

6. Feel Flows (C.Wilson)

7. Looking at tomorrow (A.Jardine-G.Winfrey)

8. A day in the life of a tree (B.Wilson-J.Rieley)

9. Till I die (B.Wilson)

10. Surf’s Up (B.Wilson-V.D.Parks)

Producido por The Beach Boys y Jack Rieley

Editado en USA en agosto de 1971

Para muchos “Surf’s Up” es el último gran disco de los Beach Boys. No estoy en absoluto de acuerdo. Primero porque “The Beach Boys Love you” (1977) me parece muy superior y, segundo y más importante, porque este “Surf’s Up”, si no es por contadas gemas, no es tan bueno . Siempre he pensado que era un disco con seis canciones muy buenas, pero en el que el resto son bastante mediocres, eso, para mí, no es un gran álbum.

Las razones son varias. La primera es que Brian no está… La segunda razón es que Dennis, más preocupado por su vida nocturna, tampoco participó apenas. En resumen: tres canciones de Al Jardine (dos de ellas terribles), dos de Carl (bastante buenas), una patética versión de Mike, y cuatro joyas maravillosas, las tres canciones de Brian y otra preciosidad pop del poco reconocido Bruce.

Este disco da comienzo a un periodo en el que Carl Wilson toma la batuta artística del grupo.

La cara A se abre con la desafortunada composición de Al, “Don’t go near the water” (enlace), una inofensiva cancioncilla con una letra patética. Mala forma de empezar. Menos mal que llega Carl con su fantástico debut en el mundo de la composición, la genial “Long Promised Road” (enlace)… ¡qué callado te lo tenías Carl!, la canción es buenísima y está arreglada, producida y cantada por el propio Carl con enorme maestría.

El excelente sabor de boca se disipa rápido cuando, atónitos, escuchamos una canción sobre los beneficios de ¡¡llevar chanclas!!, la horripilante “Take a load off your feet” (enlace)… horrible. Cuando estamos a punto de levantar la aguja del tocadiscos, llega Bruce y su incomparable “Disney Girls (1957)” (enlace), preciosa canción llena de melancolía.

Contrastes que vuelven a mostrar su parte más desafortunada con “Student demostration time” (enlace). El problema aquí no es la música (versión más que competente del excelente “Riot in cell number nine” de Leiber y Stoller), sino por la reaccionaria letra de Mike Love en la que recomienda a los estudiantes dejar su actitud reivindicativa y quedarse en casa con sus padres, no fuese a ser que pudieran conseguir cambiar algo en este “maravilloso” mundo.

La cara B vuelve a brillar con Carl de nuevo cogiendo la batuta. “Feel Flows” (enlace) es atmosférica, vaporosa, inteligente y maravillosamente buena. De nuevo el benjamín compone, arregla y produce una joya pop para la historia.  Tras semejante goce, viene otra canción de Al, ¿nos echamos a temblar?, por suerte no. “Lookin’ at Tomorrow (A Welfare Song)” (enlace) es la mejor canción que Al compuso nunca y, aunque no es una maravilla, mejora mucho el nivel de sus anteriores composiciones.

Llevamos ocho canciones y Brian aún no ha aparecido ni tocando, ni cantando…, ni componiendo. Simplemente no estaba. La banda sabía que no podía permitirse tal atrevimiento ni a nivel artístico (aún tullido mentalmente tenía más talento que todos los demás juntos), ni comercial (los pocos fans que tenían lo eran más de Brian que del grupo), ni empresarial (el sello exigía canciones nuevas de Wilson). Así que, sin demasiado convencimiento, Brian les da dos canciones.

A day in the life of a tree” (enlace) es una bonita melodía que queda lejos de sus mejores composiciones. Jack Rieley es el letrista y la voz principal, pretendidamente quebradiza y ligeramente desafinada por petición expresa de Brian. No es una canción maravillosa pero, aún con todo, es de lo mejor del disco.  “Till I die” (enlace) fue compuesta por Brian tras un frustrado intento de suicidio. Tan maravillosamente bella como terroríficamente triste, tan conmovedora como inquietante, es uno de los puntos álgidos de la historia del rock. Absolutamente brillante. Si alguien duda que este hombre es un genio que se lo haga mirar.

Y llegó el momento. El gran final. La canción estrella de “SMiLE”, veía la luz. Originalmente este disco se iba a titular “Landlocked” pero, a sugerencia de Carl, “Surf’s Up” -la vieja joya escondida de “SMiLE”- sería el tema central del disco y la canción que le daría título.  Para ello, decidió regrabar la primera parte de la canción –incompleta en la versión de Brian- y compuso un nuevo arreglo para esta primera parte. La segunda parte permanecería como estaba en la grabación del 66. El resultado es la mítica aunque nunca suficientemente elogiada “Surf’s Up” (enlace). Carl imita -con muy buen resultado- la forma de cantar de Brian (falsetto incluido) en un honesto intento de no ultrajar la original.

Y así termina “Surf’s Up”, un disco que despierta polémica. Para algunos es una obra maestra, para otros, una muestra más de un grupo en caída libre. Me quedo en el punto medio. Creo que el disco gusta más o menos en la medida que el oyente soporte más o menos las canciones de Al Jardine. Yo no las digiero bien, pero para el que lo consiga, el álbum puede subir muchos enteros, “Long promised road”, “Disney Girls (1957)”, “Fell Flows”, “Till I die” y “Surf’s Up” bien lo merecen.

De hecho, es el disco que mejores críticas recibe en Estados Unidos desde “Pet Sounds”, Rollinstone acaba su elogiosa review (en la que de paso reconoce que el disco anterior –“Sunflower”– no había sido justamente tratado como la maravilla que realmente era) con la siguiente sentencia ”Son el más importante de los grupos americanos. Podéis volver a casa chicos, está todo olvidado” dando a entender una reconciliación entre el público y la crítica norteamericanas y la banda californiana tras sus fracasos “post-pet sounds”. El disco alcanzó un número 29, su mejor resultado en años. En Inglaterra, los elogios son continuos y llega al puesto 15.

VALORACIÓN GUILLETEK: 7 / 10

THE BEACH BOYS. «Sunflower» (1970). ( 9/10 )

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CARA A
1. Slip on through (D.Wilson)
2. This whole world (B.Wilson)
3. Add some music to your day (B.Wilson-J.Knott-M.Love)
4. Got to know the woman (D.Wilson)
5. Deirdre (B.Johnston-B.Wilson)
6. It’s about time (D.Wilson-C.Wilson-B.Burchman-A.Jardine)

CARA B
7. Tears in the morning (B.Johnston)
8. All I wanna do (B.Wilson-M.Love)
9. Forever (D.Wilson-G.Jakobson)
10. Our sweet love (B.Wilson-C.Wilson-A.Jardine)
11. At my window (B.Wilson-A.Jardine)
12. Cool cool water (B.Wilson-M.Love)

Producido por The Beach Boys

Editado en agosto de 1970

A finales del verano, el grupo entregó a la discográfica, bajo el título genérico de “Add some music to your day”, unas cintas que Reprise, su nueva compañía de discos, rechazó por no verle suficiente potencia comercial y pidió al grupo que les presentara un trabajo mejorado. Mike montó un escándalo en la reunión pero tuvo que aceptar la decisión. Tuvieron que ponerse el mono de trabajo y empezar de nuevo.  Por el camino se quedaron canciones maravillosas. «Games two can play», «I just got my pay» , «San Miguel«, «Loop de Loop«, «Soulful old man sunshine» o la brutal «Fallin’ in love» de Dennis que se rebautizó como «Lady» (enlace) y se editó como su primer single en solitario. Hay decenas más de canciones que surgieron de estas sesiones que, como siempre, tuvieron lugar en casa de Brian.

A principios de agosto de 1970 pasaron una nuevas Cintas. Tenían un nuevo título, habían añadido tres o cuatro nuevas canciones y cambiado la secuencia del disco. Ahora sí, era su mejor trabajo desde “Pet Sounds”, el magnífico “Sunflower”.

«Slip on through» (enlace) ”es realmente dinámica”, recuerda Brian, ”Dennis hizo cosas realmente interesantes con esta canción”. Así es. Extraordinariamente cantada por Dennis, sorprende por su rica base rítmica, sus acertados arreglos de viento y las grandiosas armonías de la banda. Dennis ya es una realidad como compositor y lo demuestra canción a canción… pero para genio tenemos a Brian, y vaya si lo demuestra con la sobresaliente «This whole world» (enlace). Palabras mayores. La primera canción de Brian en el disco vuelve a demostrar que estamos ante uno de los compositores con más talento de la historia de rock. Con Brian y Carl (que colaboró en la composición) cantando a la vez la voz principal y el resto haciendo unas armonías propias de otro mundo, este tema toca el cielo. En tiempo record -1’50”-, aborda hasta doce ambientes musicales, desde el rock al góspel. ”Una de mis canciones preferidas”, afirma Brian Wilson. Una canción imprescindible. Fue editada como single, sin exito.

«Add some music to your day» (enlace) mantiene buen nivel y es una canción bonita pero, en mi opinión, carece de “punch”. Como en toda composición de Brian, las armonías son brillantísimas.  Tras tanto azúcar, Dennis vuelve a tomar el control con «Got to know the woman» (enlace). Buen rock que, sin ser sobresaliente, da buena muestra de su dominio del género.

Blanda, azucarada, empalagosa…,pero, ¡qué demonios!, buenísima. «Deirdre» (enlace) es una preciosa melodía pop compuesta por Bruce con cierta ayuda de Brian. El estribillo de esta canción es poco menos que inolvidable, una joya oculta. Dennis vuelve a compensar el posible (aunque estupendo) exceso de azucar con otro rock , «It’s about time» (enlace). La parte final, con el cambio de tonalidad y el solo de guitarra, es simplemente brutal. Carl y Al ayudaron a Dennis con la composición de esta canción, su tercera en lo que llevamos de disco.

La cara B comienza con Bruce disfrazado de Paul McCartney, y el traje del genio inglés le queda como un guante. «Tears in the morning» (enlace), es una preciosa canción arreglada de forma elegantísima que supone la mejor canción que compuso nunca el bueno de Johnston. Enorme tema, de lo mejor del pop. Fue editada como single con “It’s about time” en la cara B, sin éxito alguno.

Hasta el momento, Brian “sólo” había aportado dos canciones y media («This Whole World», «Add some music to your day» y «Deirdre»), con «All I wanna do» (enlace), iguala las cosas. Sobresaliente e hipnótica canción que Mike canta como no había hecho nunca. Las armonías, con el falsetto de Brian en muy primer plano, son fabulosas. Muy pero que muy buena. Esta cara B comenzaba bien, y lo mejor está por llegar…

…porque lo siguiente es una obra maestra, la obra maestra de Dennis, una de las mejores baladas, no de la carrera de los Beach Boys, sino de toda la historia del rock: «Forever» (enlace). Extraordinariamente emotiva, la canción transmite una calidez al alcance de muy pocos. No conozco muchas canciones más bonitas.  Aunque el nivel queda muy alto con «Forever«, la siguiente canción, obra de Brian, es otra joya. «Our sweet love» (enlace) es una fantástica canción pop cantada -con su habitual maestría- por Carl. El propio Carl y Al ayudaron con la letra de este monumento melódico que, desgraciadamante no se ve acompañado por «At my window» (enlace), la peor canción del disco sin lugar a dudas. Compuesta por Al y Brian, no es mala, pero no mantiene el nivel. La voz principal es Bruce y tampoco está muy brillante.

El disco se cierra con «Cool Cool Water» (enlace)…, unas coros de Mike propios de los 50 mezclados con el ambiente jazz del piano y el falsetto de Brian dan paso a un fragmento espectral que vuelve a dejar a la canción donde la cogió pero con un aire más alegre, menos tristón, las voces de Mike y Brian se cruzan, suben, bajan, se enredan… Cool, cool, cool wateeerrr… Una maravilla de principio a fin.  Al parecer, fue compuesta en la época de SMiLE y se nota en la imaginación que desborda. Fue editada como single, con “Forever”, y fue otro incomprensible fracaso.

Su mejor trabajo sin dudas desde «Pet Sounds» pero, a diferencia de lo que ocurrió en el excelso álbum del 66, el grupo había tocado todos los instrumentos y, no sólo eso, sino que casi todos habían colaborado en la composición: Al con un tema, Bruce con dos, Dennis con cuatro y Brian con cinco. Un disco democrático que fue recibido con alborozo por la crítica británica, huérfana tras las separación de los Beatles, como ”El Sgt. Pepper’s de los Beach Boys”. En Estados Unidos, la crítica fue más dura y, aunque reconocieron que el material musical era muy bueno, los acusaron de estar fuera de onda y de componer música inofensiva, musak (término con el que los americanos se refieren a los temas propios del hilo musical de ascensores y supermercados).

En cualquier caso, es un disco genial. Sin temas de relleno (quizás “At my window”) y maravillosamente arreglado. Su problema es que resulta demasiado sosegado y pomposo si lo comparamos con la música editada con éxito en ese 1970 (“Paranoid” de Black Sabbath, “After the gold Rush” de Neil Young, “Plastic Ono Band” de John Lennon, «Fun House» de los Stooges, “McCartney” de Paul McCartney, «The man who sold the world» de Bowie, ”All Things must pass” de Harrison, «Morrison Hotel» de los Doors, «Lola» de los Kinks). No obstante, otro fantástico disco que también estaba “fuera de onda” si lo comparamos con los anteriormente citados, el fantástico “Bridge over troubled waters” de Simon y Garfunkel, fue un éxito planetario. Era un grupo en desgracia y queda demostrado con el hecho de que este disco, una obra maestra, se quedara en el puesto 151 en las listas americanas.

VALORACIÓN GUILLETEK: 9 / 10

THE BEACH BOYS. «20/20» (1969). ( 8 / 10 )

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CARA A

1. Do it Again (B.Wilson- M.Love)
2. I Can Hear Music (J.Barry-E.Greenwich-P.Spector)
3. Bluebirds over the Mountain (E.Hickey)
4. Be with me (D.Wilson)
5. All I want to do (D.Wilson-S.Kalinich)
6. The Nearest Faraway Place (B.Johnston)

CARA B

1.Cotton Fields (H.Ledbetter)
2. I went to sleep (B.Wilson-C.Wilson)
3. Time to get alone (B.Wilson)
4. Never learn not to love (D.Wilson)
5. Our Prayer (B.Wilson)
6. Cabinessence (B.Wilson-V.D.Parks)

Producido Brian Wilson, Dennis Wilson, Carl Wilson y Bruce Johnston

Editado en febrero de 1969

Con Brian recluido en una cama que sólo abandonaba para ingerir comida basura y consumir drogas, el grupo tuvo que ingeniárselas para completar un álbum. Recopilaron algún single de éxito, grabaron unas versiones, rapiñaron en la Cueva de las Maravillas que una vez se llamó SMiLE, consiguieron que Brian compusiera dos joyas y acudieron al reciente estrenado talento de Dennis…y  Charles Manson.

20/20 sin embargo, y a pesar de su forzada composición, es muy interesante. Carl y Dennis toman el mando artístico del grupo en el que, para gran parte de la crítica, puede ser el primer disco de un grupo llamado “THE BEACH BOYS”. Hasta entonces habían sido unos meros instrumentos en manos de un genio, Brian, pero ahora tenían que aportar su talento individual y colectivo en beneficio del grupo.

Arrancamos con «Do it again» (enlace). Fantástica canción que deja atrás toda pretensión vanguardista para basarse en una infecciosamente adictiva melodía y en una factura técnica sin fisuras Producida por Brian, que estaba particularmente orgulloso del efecto logrado en el sonido de la caja al principio de la canción, fue un éxito planetario. Carl debuta como productor con, «I can hear music» (enlace), versión de un tema que pasó sin pena ni gloria en las voces de las Ronettes de Phil Spector. El pequeño de los Wilson, no sólo canta como los ángeles sino que realiza una gran producción y propone unos arreglos (como el corte a cappella) muy interesantes.

«Bluebirds over the mountain» (enlace) es una nueva version, esta vez de un tema del 58 popularizado por Ersel Hickey. Su ligereza da prueba de que el grupo iba justito de material.  Después de tanta ligereza, llega Dennis para poner las cosas en su sitio con «Be with me» (enlace). El batería produce –además- está excelente canción que parece captar el ambiente del momento y es un avance más en su desarrollo como compositor. Gran canción. Dennis también compone y produce «All I want to do» (enlace). Buen rock de raigambre soul que Mike canta de forma excelente en, quizás, la interpretación más rockera de su carrera. Sorprende positivamente en todos los sentidos.

El «nuevo» Beach Boy también se lanza al ruedo en este democrático LP con «The nearest faraway place» (enlace). Bruce Johnston se disfraza de Brian Wilson para componer y producir este sucedáneo de las instrumentales de «Pet Sounds». El resultado es francamente agradable, si bien, quizás con un exceso de azúcar.Menos satisfactoria resulta la prescindible versión que, el Beach Boy folkie, Alan Jardine lidera del «Cotton Fields» (enlace) de Huddie “Leadbelly” Ledbetter. En Inglaterra consiguió un número 2 pero es una de las canciones que hacen que el disco baje enteros. Pero en estas aparece Brian y se saca de la manga una preciosidad como «I went to sleep» (enlace) convirtiendo su patológica inactividad en motivo para una obra de arte. La canción transmite pereza desde cada una de sus notas y, escucharla con auriculares, tumbado en una cama y a oscuras, es una experiencia más que recomendable.

No obstante, si la anterior aportación de Brian es Buena, «Time to get alone» (enlace) lo es más, mucho más… No conozco muchas melodías mejores que ésta. Precioso vals de Brian cantado por Carl con su habitual maestría. Los arreglos, con clavicordios, cuerdas y armonías imaginativas, recuerdan a Pet Sounds más que ninguna otra canción que grabaran.

Y llegamos a la recta final y a «Never learn not to love» (enlace), la canción de la polémica. “Cease to exit” era un original de Charles Manson, con el que Dennis tuvo una corta pero intensa amistad. Con manson ya en la cárcel, Dennis reescribió  algunas partes, introdujo algunas variaciones de acordes  y le dio un aire pop al oscuro estilo folk de la original. No sería justo decir que Dennis no aportó nada, pero tampoco lo sería negarle la autoría a Charles Manson. La canción es buenísima, tan hipnótica y angustiosa como increíblemente melódica.

A partir de aquí entramos en la magia de SMiLE con el rescate de dos de los temas pertenecientes al malogrado proyecto de Brian donde «Our Prayer» (enlace), era la maravillosa introducción. Brian compuso esta miniatura a cappella para que sugestionara al oyente y lo adentrara en el mágico mundo que iba a proponerle…, era el origen del viaje. Joya.

El disco concluye con la otra maravilla proveniente de SMiLE es «Cabinessence» (enlace). Esta canción, que en el disco original trataba sobre la construcción del ferrocarril, fue una de las causas que hicieron que Mike Love se opusiera frontalmente al proyecto SMiLE. No podía entender lo que Brian intentaba y acusó a Van Dyke Parks de escribir letras ininteligibles ocasionadas por las drogas. Parks harto de las críticas, abandonó el proyecto.

“20/20”, es un buen disco si bien no es tan sólido como otros en cuanto a coherencia de sonido (se nota la mano de varios productores –Brian, Carl y Dennis- y la distinta proveniencia de las canciones). En cierto modo, me recuerda al «Magical Mystery Tour» de los Beatles en tanto en cuanto éste también estaba compilado a base de retales. Salvando las distancias, como el caso del excelso «Magical Mystery Tour», el resultado es muy bueno en cuanto a lo artístico. Sería un álbum excelente si no tuviera los enormes bajones que suponen algunas de las versiones.

El disco alcanzó un número 68 en Estados Unidos, mejorando mucho los resultados de “Friends”. En Inglaterra, como venía siendo habitual, funcionó mucho mejor y alcanzó un número 3.

VALORACIÓN GUILLETEK: ( 8/10 )

THE BEACH BOYS. «Friends» (1968). (8/10)

Imagen

CARA A
1. Meant for you (B.Wilson-M.Love)
2. Friends (B.Wilson-D.Wilson-C.Wilson-A.Jardine)
3. Wake the World (B.Wilson-A.Jardine)
4. Be here in the mornin’ (B.Wilson-D.Wilson-C.Wilson-M.Love-A.jardine)
5. When a man needs a woman (B.Wilson-D.Wilson-A.Jardine-S.Kortohf-J.Parks)
6. Passing by (B.Wilson)
CARA B
7. Anna Lee, The Healer (M.Love-B.Wilson)
8. Little bird (D.Wilson-S.Kalinich)
9. Be Still (D.Wilson-S.Kalinich)
10. Busy doin’ nothin’ (B.Wilson)
11. Diamond head (A.Vescozo-L.Ritz-J.Ackley-B.Wilson)
12. Transcendental Meditation (B.Wilson-M.Love-A.Jardine)

Producido por The Beach Boys

Editado en junio de 1968

Friends es un gran disco que gira en torno a composiciones pequeñas. Son canciones cortísimas, minimalistas… pero extraordinariamente buenas. Brian, como se puede ver en los créditos de las canciones, tuvo la ayuda del resto del grupo en la creación de la mayoría de los temas aunque vuelve a ser la principal fuerza creativa del álbum. No obstante, a pesar de las grandes canciones de Brian, este “Friends” pasará a la historia por marcar el nacimiento de un nuevo y sorprendente talento: Dennis Wilson.

«Meant for you» (enlace), ¿Cómo demonios puede haber tanta belleza en 40 segundos? En la mejor interpretación vocal de toda la carrera de Mike, el preciosismo de esta miniatura sobrecoge a cualquiera con un mínimo de sensibilidad musical. Tan bonita como corta, es una muestra más del minimalismo melódico del que Brian Wilson se convirtió en maestro incontestable. Una maravillosa forma de abrir el disco. A continuación, «Friends» (enlace), la canción que da título al álbum, sorprende por su marcado tres por cuatro y su aire de vals. Es un excelente tema con una interesante progresión de acordes y unos juegos vocales brillantes.

Brian y Al, en su segunda colaboración tras Sloop John B, firman «Wake the world» (enlace), otra maravilla musical en miniatura (91 segundos) con un estribillo glorioso engrandecido por una tuba. Brian y Carl alternan la voz líder en esta canción producida de forma tan simple como efectiva, las notas justas, los arreglos necesarios…, la gloria total. Bastante más floja que sus tres predecesoras es «Be here in the morning» (enlace). La cuarta canción del disco resulta más interesante por dar muestra del ingenio de Brian en el estudio, que por la melodía en sí. No es una mala canción y tiene momentos bastante disfrutables, pero tampoco será recordada.

La primera canción cantada por Brian en solitario en el disco, a medio camino entre el country-jazz y el easy listening, es la simpática «When I man needs a woman» (enlace). Una oda a la vida familiar en medio de la explosión hippie, el asesinato de Luther King y el recrudecimiento del conflicto de Vietnam…, desde luego Brian Wilson jamás dirigirá un departamento de marketing… Es una de esas canciones que puedes odiar o adorar, tan ñoña como preciosa. Brian Wilson es un genio y «Passing by» (enlace) es una muestra más de su desbordante imaginación, dominio de la melodía y maestría en la creación de ambientes musicales. Para mí, el mejor instrumental (aunque no lo es del todo merced a esos fantásticos “aaahhhh”) de toda su carrera.  Gran final para una cara A de gran nivel.

La cara B del disco empieza con «Anna Lee, The Healer» (enlace) canción de Mike y Brian a la que Love aportó las convencionales estrofas  y Brian, las maravillosas partes armonizadas. Sorprende la minimalista instrumentación, reducida a la mínima expresión (piano, bajo y percusión) que además contrasta con «Little Bird» (enlace), el primer temazo de Dennis. Canción enorme, adelantada a las sonoridades de su tiempo , de cambios sorprendentes, cantada con un feeling acojonante… La parte del solo de chelo es para caerse de espaldas. Sorprende lo expresiva que resulta, especialmente tratándose de un compositor novel… Pero es que «Be still» (enlace), su segunda aportación vuelve a aportar emoción y expresividad a raudales en apenas 85 segundos. Sólo acompañado de un órgano y varios quintales de talento.

Tiempo para otra joya wilsoniana, pero esta vez volvemos al hermano mayor, Brian y su «Busy doin’ nothin’» (enlace) Brutal bossa nova que Brian canta con una seneridad que resulta sorprendente conociendo su inestabilidad emocional. Arreglada con pasmoso gusto y con una letra tontorrona, se erige en una de las mejores –por no decir la mejor- canciones del disco. La instrumentación a cargo de la Wrecking Crew, simplemente brillante… Como en «Diamond head» (enlace), curioso y disfrutable experimento e Brian que recuerda vagamente a los tiempos de SMiLE y nos sumerge en un paseo surrealista por Hawaii.

Una lástima que la peor canción del disco quede para el final. «Transcendental meditation» (enlace) es un tema no demasiado brillante, pero es quizás el que más “en onda” está con lo que se estaba haciendo en la escena musical, en cualquier caso, tiene un par de escuchas.

El disco fue recibido de forma desastrosa. La crítica, aunque no tan dura como con “Smiley Smile” y “Wild Honey”, no respaldó el disco. Por su parte Capitol, en otro movimiento desafortunado edita el volumen 3 de sus grandes éxitos. “Friends” fue el disco que peores resultado consiguió hasta la fecha, hundiéndose en una posición 126 en listas.

VALORACIÓN GUILLETEK: 8 / 10

THE BEACH BOYS. «Wild Honey» (1967). (8,5 / 10)

CARA A
-Wild Honey (B.Wilson-M.Love)
-Aren’t you glad (B.Wilson-M.Love)
-I was made to love her (Cosby-Moy-Hardaway-Wonder)
-Country air (B.Wilson-M.Love)
-A thing or two (B.Wilson-M.Love)

CARA B
-Darlin’ (B.Wilson-M.Love)
-I’d Love Just Once to See You (B.Wilson-M.Love)
-Here comes the night (B.Wilson-M.Love)
-Let the wind blow (B.Wilson-M.Love)
-How She Boogalooed It (M.Love-B.Johnston-A.Jardine-C.Wilson)
-Mama says (B.Wilson-M.Love)

Producido por Brian Wilson

Editado en diciembre de 1967

Tras «Pet Sounds», el malogrado «SMiLE» y  el fracaso de «Smiley Smile», querían volver al antiguo estilo y hacer un disco de canciones, sin ninguna pretensión conceptual. Mike fue quien sugirió que el disco debería tener más potencia rítmica e intentarse acercarse a sonoridades soul…, pero se quedó en un intento. Si hay un grupo “blanco” (en todos los sentidos) en la historia del rock esos son los Beach Boys y el intento de acercarse al soul hace más potente su música pero el resultado queda muy lejos de la salvaje desinhibición de la música negra…»Wild Honey» fue machacado por la crítica. Los Beatles cantaban “All you need is love” y todo estaba lleno de flores…, Jimi Hendrix incendiaba los escenarios con guitarreos orgiásticos… ¿qué ha sido de los Beach Boys?, ¿dónde demonios está «SMiLE»?

Pero «Wild Honey» es lo que es: un disco lleno de buenas canciones, austero y con una producción muy sencilla. Es el disco del grupo con menos armonías vocales y las voces están poco tratadas, casi en crudo. El grupo volvió a hacerse cargo de los instrumentos con Carl y Al a las guitarras, Dennis a la batería y Bruce y Brian alternando piano y bajo. El resultado es cálido, de divertida escucha y mucho más accesible que sus trabajos inmediatamente anteriores. Es un disco que mucha gente pasa por alto. Gran error. Es un LP fantástico que, aunque ha sido reivindicado por el paso del tiempo, sigue sin ser juzgado en su justa medida. Uno de mis preferidos.

 

Nada más poner la aguja en el disco nos encontramos ¿Un theremin?, sí, pero esto no es “Good Vibrations”. Nada queda de la sofisticación de la joya del 66… Esto es «Wild Honey» (enlace). Un piano de Brian (muy boogie), unas voces en armonía casi deslavazada y entonces esa increíble voz de Carl…”¡Mamma!”…nos atrapa. Es tan austera como adictiva, venenosamente adictiva… Esta es de las pocas canciones del disco en las que consiguen ese aire (brisa) soul que buscaban. Gran canción y una excelente forma de abrir un LP.

«Arent’t you glad» (enlace), por su parte, es una obra de arte pop. Después de una maravillosa introducción engrandecida por una trompeta, Mike asume el protagonismo cantando como nunca lo había hecho hasta entonces, sin histrionismos, sereno, fantástico. Brian llega en el puente con sus habituales notas altas y acompañado de un rítmico piano (a modo del antiguo far west), para dejar el protagonismo al omnipresente Carl en el estribillo. De nuevo una instrumentación muy básica (piano, bajo, percusión minimalista y guitarra) en una canción de melodía inspiradísima y grandes capacidades terapéuticas merced al optimismo que transmite su música y letra. Mucho menos brillantes están con «I was made to love her» (enlace)  del enorme Stevie Wonder. Salen dignamente del envite pero juegan en campo contrario. No obstante, a pesar de que la anterior ración de white soul nos hubiera podido despistar, con  «Country air» (enlace), volvemos a caer en la cuenta que estamos escuchando a los Beach Boys. Melodía muy wilsoniana, arreglada una vez más con lo mínimo.

«A thing or two» (enlace) es una curiosa canción con dos partes muy diferenciadas. Unas estrofas cabareteras dan paso a un estribillo mucho más rockero pero la austera producción aquí no favorece el resultado final que parece pedir “más guerra”. Buen tema en cualquier caso para cerrar la cara A.

La cara B se abre con palabras mayores: «Darlin’» (enlace). Fantástica canción que Brian había escrito hace años (1964) y que, bajo el título de «Thinkin’ ‘Bout You Baby«, donó a Sharon Marie. Brian está especialmente brillante al teclado en un tema que se editó como single, con «Here Today» (de «Pet Sounds») en la cara B. La instrumentación es fantástica y la voz de Carl sobrecogedora, al igual que las excelentes armonías vocales. Un clásico inmediato.

No es hasta «I’d love joust once to see you» (enlace) que Brian toma por  la voz principal, y lo hace en esta sorprendente canción, de nuevo minimalista y hogareña…, y de nuevo muy inspirada. Fantástica melodía que siempre me recordó a lo mejor de los Hollies. Paz total que se ve interrumpida al llegar a «Here comes the night» (enlace) con la que volvemos al soul al modo beachboyano. En esta ocasión, Brian vuelve a ser el cantante principal apoyado por unas siniestras e inquietante armonías en el estribillo en el que Mike toma la voz líder. Me parece un pedazo de canción con una melodía absolutamente sobresaliente.

Brian sigue llevando la voz cantante en esa maravilla tutulada «Let the wind blow» (enlace). Con una secuencia de acordes muy imaginativa, Wilson hace una de sus interpretaciones vocales más sentidas. En algunos momentos resulta incluso desasosegante. Un ruego desesperado con una música esperanzadora. Una joya y una de las mejores canciones de su carrera.

Afrontamos la recta final con la sorprendente «How she boogalooed it» (enlace) una composición de todos los Beach Boys…, menos Brian. Augurio de lo que ocurriría poco después. Buen y enérgico tema en el que, a pesar de su coral creación, no se escucha más voz que la de Carl. El disco se cierra con «Mamma says» (enlace), pequeño fragmento a capella que, en su momento, formó parte del «Vegetables» original de «SMiLE» y que deja un gran sabor de boca para terminar el disco.

Un disco fantástico que fue altamente incomprendido sufriendo críticas muy duras.El público no lo trató mucho mejor y sólo alcanzó el número 24. De nuevo, en Inglaterra funcionó mucho mejor y consiguió el número 7. El número 1 en ambos lugares lo ocupaban… los Beatles…

VALORACIÓN GUILLETEK: 8,5 / 10

THE BEACH BOYS. «Smiley Smile» (1967). (7/10)

Imagen

CARA A
-Heroes and Villains (B.Wilson-V.D.Parks)
-Vegetables (B.Wilson-V.D.Parks)
-Fall Breaks and Back to Winter (the Woody Woodpecker Simphony) (B.Wilson)
-She’s goin’ bald (B.Wilson-V.D.Parks-M.Love)
-Little Pad (B.Wilson)

CARA B
-Good Vibrations (B.Wilson-M.Love)
-With me tonight (B.Wilson)
-Wind Chimes (B.Wilson)
-Getting’ Hungry (B.Wilson)
-Wonderful (B.Wilson)
-Whistle in (B.Wilson)

Producido por The Beach Boys

Editado en septiembre de 1967

Con Brian intentando recuperarse del golpe que supuso la anulación de SMiLE (aunque, en cierto modo, también fue una liberación)  y sin material nuevo, el grupo decide rescatar algunos temas del malogrado “disco perfecto”, desnudarlos y grabarlos de nuevo desde una nueva óptica.

Grabado en dos semanas en el estudio casero de Brian, “Smiley Smile” nació condenado. Era inevitable que la gente lo comparara con la idea que se habían hecho de lo que sería SMiLE, era inevitable que la gente lo comparara con “Pet Sounds”, era inevitable que la gente lo comparara con “Sgt.Pepper’s” de los Beatles, el “Are you experienced” de Hendrix o el debut de los angelinos Doors… Las críticas fueron demoledoras y el disco fue calificado de ”desastre”, “ridiculez”, “broma pesada”…Pero…¿tan malo es?, en absoluto. “Smiley Smile” es campechano, subproducido, sencillísimo…, pero ¿cómo puede ser malo un disco con “Heroes and Villains”, “Vegetables”, “With me tonight”, “Wonderful” o… “Good Vibrations”?

El problema de «Smiley Smile», además de la enorme sombra de SMiLE, es que tanto el grupo como el disco, iban en absoluta contracorriente. Los Beach Boys del aclamado compositor, productor y arreglista Brian Wilson que apenas un año antes habían asombrado al mundo con la sofisticación de «Pet Sounds» y «Good Vibrations», se desmarcan de todo y todos y editan un disco casero, sin arreglos y apenas instrumentación en el que sólo dos canciones superan los dos minutos. Carl Wilson lo explicó muy bien: ”la gente esperaba un golpetazo y apenas dimos un pequeño roce”

Después de diez LP’s entre 1963 y 1966, este es el primero en no ser producido por Brian Wilson y es el grupo el que aparece en los créditos. . Podemos decir que este disco es el LP en el que el resto del grupo tiene más influencia desde los primeros tiempo de la banda…, no obstante y por primera vez, todas las canciones son de Brian. No hay versiones ni canciones compuestas por el resto del grupo, todo es material wilsoniano.

El disco se abre con la fantástica «Heroes and Villains» (enlace) que es una forma extraordinaria de abrir el disco aunque resulta muy engañosa. De la misma forma que ocurre con «Good Vibrations», la sofisticación de este tema contrasta en exceso con la austeridad del resto del disco. En cualquier caso, es una obra de arte, un clásico de los 60 que fue concebida como una suite musical localizada en el antiguo Oeste, con cantinas, héroes, villanos, indios y toda la imaginería propia del género. Es una continua montaña rusa musical, con subidas, bajadas, momentos eufóricos, melancólicos, siniestros, tiernos… Las voces son, más que nunca, espectaculares destacando la voz principal de Brian mucho más “liberada”, menos académica, que en otras. No obstante, obligatorio escuchar la versión original (la larga), en la que todo lo comentado anteriormente, se eleva a la enésima potencia y nos muestra lo que podría haber sido «SMiLE».

La siguiente canción, «Vegetables» (enlace), es otro tema procedente de «SMiLE» que fue regrabada para «Smiley Smile» y tiene un marcado punto humorístico a nivel lírico. Independientemente de la temática, es una preciosa melodía y está cantada de forma magistral por Alan, Brian y Mike. También de restos de «SMiLE», concretamente de «The Elements: Fire (Mrs. O’Leary’s Cow)» y «Workshop», deriva la experimental  «Fall breaks and back to winter (Woody Woodpecker Simphony)» (enlace), un jugueteo experimental de Brian de escaso interés salvo por las siniestras armonías de fondo a cargo de todo el grupo. Es un tipo de canción que se aleja quizás demasiado radicalmente de lo que el público esperaba de Brian Wilson, no obstante está mucho más cerca del ambiente psicodélico imperante en 1967. Olvidable.

En «She’s going bald» (enlace), tenemos a Brian jugando con el pitch de la mesa de mezclas. La canción no es mala y tiene una muy buena melodía, pero el efecto de voces de helio le da un toque más estúpido que otra cosa. En esta ocasión la sesión de porritos se les fue de las manos. Aún con todo, tiene buenos momentos pasado el primer minuto y medio.  Parece que parte de la marihuana que quedó de la sesión de “She’s goin’ bald” la utilizaron para “Little pad” (enlace)…, pero esto ya es otra cosa. Empieza con un simpática introducción que da paso a unas armonías murmuradas de una belleza pasmosa e interpretadas como sólo ellos sabían. Canción muy sencilla pero encantadora.

 

La cara B, empieza con «Good Vibrations» (enlace), 215 segundos de perfección, una sinfonía de tres minutos y medio y una de las mejores canciones de la historia. «With me tonight» (enlace), casi a capella con Carl cantando de forma absolutamente estelar, es posiblemente la mejor de las canciones no procedentes de «SMiLE». Muy bonita.

Otra de las canciones rescatadas de SMiLE es «Wind Chimes» (enlace). Con todo el grupo cantando por turnos la preciosa melodía principal, esta atmosférica versión , parca en instrumentación y con un marcado toque siniestro, difiere bastante de la original concebida para «SMiLE» (enlace),  mucho más luminosa y trabajada. «Getting hungry» (enlace) es otra canción sin demasiado peso. A través de unos curiosos arreglos, combina unas siniestras estrofas con un sencillo y atractivo estribillo. Es un tema agradable pero tampoco hay demasiado que comentar aunque fue editada como single. Ni siquiera entró en listas.

La fantástica «Wonderful» (enlace) iba a ser uno de los temas importantes de «SMiLE». Fantástica canción. Al igual que ocurre con “Wind chimes”, toman una canción que estaba proyectada para SMiLE y realizan una versión “oscura” de la misma. Casi susurrada por Carl y con una austera instrumentación, transmite un inquietante aire de misterio que la aleja de la brillantísima versión original de la canción (enlace). A estas alturas, se entiende la desazón que produjo entre los que escucharon lo que pudo ser «SMiLE», la cancelación del proyecto. «Smiley Smile» no es un mal disco, pero siempre será el sustituto de lo que podría haber sido un trabajo grandioso.

El disco termina con otra canción que podríamos calificar de “menor” pero, de nuevo, con una melodía muy atractiva tratada de forma minimalista, «Whistle in» (enlace)

“Smiley Smile” son los restos del naufragio de «SMiLE»…, ni más, ni menos. Obviamente no resiste la comparación con la que iba a ser la obra magna de Brian…, ni con «Pet Sounds», «Summer days» o «Today», pero es un disco muy disfrutable si evitamos las comparaciones. De hecho, de alguna forma, los Beach Boys se adelantan al estilo back to basics que, un año después (1968), practicarían Beatles («White Album»), Dylan y gran parte de la aristocracia del rock hastiada de los efectos de la psicodelia.

Es un disco honesto, sencillísimo y pretendidamente terapeútico para un Brian en horas muy bajas. No obstante, a pesar de las buenas intenciones, fue un rotundo fracaso en Estados Unidos y se quedó en un número 41, el peor resultado del grupo. El consuelo vino desde Inglaterra, donde el público aún estaba alucinando con “Good Vibrations” y aupó el disco hasta el número 9.

VALORACIÓN GUILLETEK: 7 / 10

THE BEACH BOYS. «Pet Sounds» (1966). (10/10)

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CARA A

1. Wouldn’t it be nice (B.Wilson-T.Asher- M.Love)
2. You still believe in me (B.Wilson- T.Asher)
3. That’s not me (B.Wilson- T.Asher)
4. Don’t talk (put your head on my shoulder) (B.Wilson- T.Asher)
5. I’m waiting for the day (B.Wilson)
6. Let’s go away for awhile (B.Wilson)
7. Sloop John B (tradidional)

CARA B

1. God only knows (B.Wilson-T.Asher)
2. I know there’s an answer (B.Wilson-Sachen-M.Love)
3. Here Today (B.Wilson-T.Asher)
4. I just wasn’t made for these times (B.Wilson-T.Asher)
5. Pet Sounds (B.Wilson)
6. Caroline No (B.Wilson-T.Asher)

Producido por Brian Wilson

Estamos ante un disco histórico, basado en una concepción sinfónica del pop y construido a base de sonidos hasta entonces nunca oídos en un disco de rock. Contamos hasta treinta instrumentos tocados por más de cuarenta músicos distintos.

El disco arranca «Wouldn’t it be nice«. Canción inconmensurable ¡Qué forma de empezar! Todo un clásico. El arpegio inicial te transporta a un mundo mejor, más inocente, en el que las canciones plasman los sentimientos. Es un trabajo impresionante de producción, con una amalgama de sonidos que necesitó hasta 21 tomas (ver video) para conseguir el resultado final. Brian solía decir que estaba especialmente orgulloso de «los rocosos acordeones y etéreas guitarras” de la introducción. La primera joya del álbum. En seguida encontramos una nueva maravilla, «You Still Believe in me», con un inicio espectral, tiene una de esas progresiones tan wilsonianas que elevan la canción a un nivel casi espiritual que la acerca a la música sacra. Estupenda interpretación vocal de Brian y otro monumental trabajo de producción. Tony Asher recuerda que ”para conseguir el adecuado sonido de piano para la intro, uno de nosotros se tuvo que meter dentro del piano para agarrar las cuerdas mientras otro pulsaba las teclas…, así lo conseguimos”.

«That’s not me» es posiblemente la canción más sencilla en cuanto a producción de todo el álbum, aunque es avanzadísima en cuanto a la progresión de acordes. Es igualmente fantástica, con Mike en una de sus mejores interpretaciones vocales, y con todos los hermanos Wilson tocando. En «Don’t talk (put your head on my shoulder)» , Brian graba varias pistas de voz para hacerse a sí mismo las armonías sobre una sobrecogedora línea de voz principal que se acurruca en un colchón de instrumentos de cuerda… Nunca melodía, texto y emoción estuvieron tan ligados (impresionante el bajo simulando el efecto del latido de corazón).

«I’m waiting for the day»  fue grabada en distintas secciones  que luego Brian uniría en la mezcla final. Es quizás la canción que más fusiona el rock con los arreglos clásicos. El maravilloso cuerno inglés que acompaña a la melodía principal, el arreglo de las flautas, la imponente y casi militar base rítmica, el spectoriano manto de cuerdas… El uso de las dinámicas, en esta canción, quita el hipo y nos da momentos de gran intensidad que, en gran medida, apacigua «Let’s go away for awhile» , el primer corte instrumental del álbum. De marcado carácter sinfónico y muy influenciada por Burt Bacharach, es  según Brian, ”la pieza musical más satisfactoria sobre la que he trabajado”. Le apasionaba la idea de hacer una canción que nadie pudiera tararear.

La cara A se cierra con la canción más comercial del disco «Sloop John B» , tema tradicional con origen en las Bahamas que artistas como Johnny Cash ya habían interpretado, pero que fue popularizado por el grupo folk The Kingston Trio. Fue Al Jardine, muy aficionado al folk, el que le propuso a Brian hacer una versión de la canción y le hizo ver  que no tenía porqué limitarse a los tres acordes de la canción original sino que podía hacer un arreglo mucho más complejo…, y tanto que lo hizo. Brian lleva a cabo aquí un auténtico trabajo de orfebrería convirtiendo una cancioncilla en un monumento pop

Giramos el disco y ahí está… «God Only Knows»  ¿Qué decir?, para mí es la canción más bella que nunca se ha escrito. Se comenzó a grabar en marzo de 1966 y es el mejor ejemplo de la sensibilidad de Brian Wilson no sólo como compositor y creador, sino como productor. El arreglo, mucho más sencillo (no confundir con simple) que los aparecidos en el resto del disco, es simplemente sublime con su inconmensurable intro y esa fantástica línea de bajo ascendiendo de forma inversa a la progresión de los acordes. En un principio Brian era la voz principal pero acabó siendo Carl quien la cantó y la interpretación de Carl es tan angelical que cuesta pensar en otra persona para cantarla. Como curiosidad, es la primera canción de la historia en usar el nombre de Dios… ¿en vano?, ¡desde luego que no!  «I Know there’s a answer» es una de las canciones más experimentales del disco en cuanto al uso y combinación de instrumentos. Otra gran canción que siempre he pensado que queda escondida tras la grandeza del tema que la precede en el tracklist.

«Here Today» …, reconozco mi absoluta debilidad por esta canción. Estoy absolutamente embobado por la instrumentación; con un bajo (doblado) que marca la melodía principal, sus estupendos arreglos de viento, ese “solo” de piano en notas bajas… Una pasada y otra joya para el saco. Con «I just wasn’t made for these times» , Tony Asher escribe una letra que debería haber escrito el propio Brian ya que lo define completamente. ”Era un retrato de mi mente atormentada…, es sobre un chico cuya mente está demasiado avanzada… todo el mundo pensaba que yo estaba loco haciendo Pet Sounds…”, recuerda Wilson en la actualidad. Destaca la soberbia melodía y la fantástica voz de Brian

El tema que da título al disco, «Pet Sounds» es un instrumental que incluye como coristas a Banana y Louie, las mascotas («pets» en inglés) de Brian, y precede al gran final que supone «Caroline No» , muy influencia por sonidos jazz y supone una exposición del leitmotiv del disco: la inocencia perdida, el pasar de la adolescencia a la edad adulta. Todo el LP está escrito como pinceladas sobre esta idea principal.

Y así concluye uno de los discos más hermosos de la historia. Sin duda, uno de los más influyentes y, seguramente, uno de los mejores.

«Pet Sounds fue el disco que más me impactó. No sabes cuánto me gusta. He comprado una copia a cada uno de mis hijos para su educación en la vida… creo que nadie está del todo educado, musicalmente hablando, hasta que no ha escuchado este disco… Me encanta la orquesta, los arreglos… puede parecer pretencioso decir que es el clásico del siglo… pero en mi opinión, es sin duda un clásico inalcanzable por muchos motivos… He llorado muchas veces escuchando el Pet Sounds. Se lo hice escuchar a John tantas veces que fue difícil para él escapar de su influencia… era el disco del momento. El detalle que realmente me hizo sentarme y tomar nota fue el bajo… y también, el hecho de introducir melodías en las líneas de bajo. Esa fue la gran influencia mientras grabábamos el Sargeant Pepper. Me empujó hacía un periodo de unos dos años en los que casi todo lo que compuse contenía melodías en las líneas de bajo. «God Only Knows» es mi favorita… muy emotiva, se me hace un nudo en la garganta cada vez que la escucho. En «You Still Believe In Me», adoro esa melodía – me mata… esa es mi favorita, es increíblemente hermosa al final… surge como una oleada de esas armonías multicolor… provoca escalofríos en mi espalda». Paul McCartney

«Ese tío (Brian) es un jodido genio, usa las voces como si fueran instrumentos. Pasamos días enteros escuchando «Pet Sounds» eran como flores de celofán amarillas y verdes conquistando tu cabeza (refiriéndose a la música de los Beach Boys y parafraseando una línea de Lucy In The Sky With Diamonds)«. John Lennon

«Si tuviese que elegir a una persona como genio viviente de la música pop, elegiría a Brian Wilson. Sin el Pet Sounds, el Sgt. Pepper jamás habría existido… el Sgt. Pepper fue un intento de igualar al Pet Sounds.» George Martin, productor de los Beatles.

«Todos nosotros, Ginger (baker), Jack (Bruce), y yo consideramos que el «Pet Sounds» es uno de los más grandes LPs de pop que jamás han visto la luz. Abarca todo lo que alguna vez me ha dejado k.o. y lo enrolla en una sola pieza. Brian Wilson es, sin ninguna duda, un genio del pop.» Eric Clapton en su etapa en Cream.

«Pet Sounds es un disco de referencia. Me quedaría corto si dijese que me cautivó. Nunca había escuchado unos sonidos tan mágicos, tan increíblemente grabados. Sin duda cambió mi forma, y la de innumerables otros, de abordar un disco. Es una increíble grabación, por la que no pasa el tiempo y que rebosa genialidad y belleza.» Elton John

«El Pet Sounds es brillante. Brian Wilson es uno de los más grandiosos innovadores de mi década, y de cualquier década.» Burt Bacharach

«Lo pondría a la altura de los mejores compositores, especialmente por el Pet Sounds. No creo que exista nada mejor que ese disco. No creo que exagere nadie que lo compare con Beethoven o cualquier otro gran compositor. La palabra genio se usa muy a menudo con Brian. Yo no se si es un genio o no, pero se que su música es probablemente tan buena como cualquier música que puedas hacer.» Tom Petty.

VALORACIÓN GUILLETEK: 10 / 10