THE KINKS. «Lola versus Powerman and the Moneygoround. Part One». 1970. (8,5/10)

 

TRACKLIST: 01. The contenders, 02. Strangers (Dave Davies), 03. Denmark street, 04. Get back in line, 05. Lola, 06. Top of the pops, 07. The money goround, 08. This time tomorrow, 09. A long way from home, 10. Rats (Dave Davies), 11. Apeman, 12. Powerman (Ray Davies y Dave Davies),13. Got to be free

 

  • Producido por Ray Davies
  • Editado en Inglaterra el 27 de Noviembre de 1970. Pye. No entra en listas
  • Editado en Estados Unidos el 27 de Noviembre de 1970. Reprise. Número 35.

Producido de nuevo por Ray, este álbum es sin duda el más completo del grupo a nivel estilístico. La banda suena mejor que nunca, Ray y Dave cantan como no la habían hecho y el nuevo sonido del disco -menos british y mucho más americanizado- los acerca a los sonidos de moda en la época. La crítica lo recibió bien y ha pasado a la historia como un clásico del rock de todos los tiempos.

El álbum se abre con «The contenders» (enlace), una canción que comienza con banjo y aires country para evolucionar hacia el rock con un buen riff y una interpretación intachable a todos los niveles. Luego nos encontramos con la bonita y acústica «Strangers» (enlace), escrita por Dave. Una nueva muestra del talento del menor de los Davies.

«Denmark street» (enlace) supone una vuelta a los aires de music-hall si bien en una línea mucho más rockera y menos british. El primer plato fuerte del disco llega con la genial «Get back in a line» (enlace), no concibo que a nadie que le guste la buena música pueda dejar de disfrutar con este tema. Es genial, la melodía es preciosa y está producida con maestría suena muy bien. Una canción 10.

Justo después, nos encontramos con «Lola»…¿qué decir?,…uno de los clásicos de todos los tiempos. La potente y buenísima «Top of the pops» (enlace) sirve para que Ray emita su opinión (recelosa) acerca del showbiz.

«The Moneygoround» (enlace), apacigua los ánimos y es un buen número de «Kinkmusichall», muy en su línea del 67-68. Pronto nos encontramos con otro temazo con aires de clásico…«This time tomorrow» (enlace). Gran canción.

«A long way from home» (enlace) vuelve a los terrenos de balada acústica y sirve de acertado preparativo para el siguiente subidón de adrenalina: la potentísima canción de Dave «Rats” (enlace), en la que el benjamín vuelve a demuestra maneras a la guitarra y a nivel vocal.

«Apeman» (enlace) es otro de los clásico del grupo pero no deja de ser más un ejercicio cómico que una verdadera canción, a pesar de su interesante aire pseudo-tropical. Nunca fue una de mis favoritas, pero el hecho es que tuvo éxito como single. Mucho mejor es «Powerman» (enlace), otro temazo de rock sin desperdicio coescrita por los hermanos Davies.

El disco se cierra con el country-rock de «Got to be free» (enlace), muy en la línea del tema que abre el LP favoreciendo la coherencia sonora del álbum.

En resumen un señor disco que posiblemente no tenga ni la magia de “Something Else”, ni la inmediatez de “Village green”, ni la coherencia argumental de “Arthur”, pero que sin duda es uno de sus mejores trabajos.
¿Los resultados en listas?…pues, como casi siempre, …desapercibido…

 

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 8,5/10.

THE KINKS. Capítulo 7. El hit. «Lola Versus Powerman and the Moneygoround, Part One»

A pesar de toda la ilusión que habían puesto en ella, la gira americana fue un solemne fracaso con salas a medio llenar y un público muy poco receptivo. De vuelta a casa, el grupo se replanteó su futuro y, antes de volver al estudio, decidieron incorporar al grupo al teclista John Gosling con la intención de dotar a sus actuaciones en directo de mayor vigor.

 

 

 

De hecho, el debut de Gosling no pudo ser más afortunado, la primera vez que entró en un estudio con los Kinks fue para grabar una canción histórica, sólo con mencionar su título la melodía inunda tus sentidos: “Lola” (enlace)

Con «Lola» los Kinks consiguen su primer éxito en mucho tiempo (nº2 en Inglaterra y 9 en USA), la canción es un clásico de todos los tiempos con el que Ray encuentra de nuevo la senda del éxito. Tiene todo para ser un megahit, un buen estribillo, una buena melodía y un sonido moderno… Si a eso añadimos su atrevida letra, el resultado es explosivo. Al parecer, los Kinks habían “sufrido” un par de incidentes con la confusión generada por los travestis y la noche y esa fue la inspiración a la que acudió Ray.

«La conocí en un club del viejo Soho,
donde bebes Champagne y te sabe a Coca-cola
see-oh-el-aye cola.

Se acercó a mí y me preguntó si quería bailar,
le pregunté su nombre y con voz grave me dijo Lola
el-oh-el-aye ola la-la-la-la Lola.

Bueno, no soy el tipo más fuerte del mundo,
pero cuando me abrazó casi me rompe la columna.
oh mi Lola, la-la-la-la Lola.

Bueno, no soy imbécil, pero no puedo
entender porqué habla como un hombre
y anda como una mujer
oh mi Lola, la-la-la-la Lola, la-la-la-la Lola.

Bien, bebimos Champagne y bailamos toda la noche bajo la luz artificial
me tomó y me sentó en sus rodillas y dijo:
«¿quieres venir a casa conmigo, cariño?»
Bueno, no soy el tipo más apasionado del mundo,
pero cuando miré a sus ojos,
casi caí por mi Lola la-la-la-la Lola la-la-la-la Lola.

La empujé,
me dirigí hacia la puerta,
caí al suelo,
me puse de rodillas
Luego la miré y ella me miró a mí.

Bueno, esa es la manera de la que quiero estar
y siempre lo he querido de esa forma para mi Lola,
la-la-la-la Lola
Las chicas serán chicos y los chicos chicas,
es una turbia y confusa mezcla en el mundo,
excepto para Lola
la-la-la-la Lola.

Bien, dejé mi casa hace una semana
y nunca antes había besado a una mujer,
pero Lola sonrió y me tomó la mano y me dijo
«¡querido, te voy a hacer un hombre!»

Bueno, no soy el hombre más masculino del mundo
pero sé lo que soy, estoy satisfecho de ser un hombre y también Lola,
la-la-la-la Lola la-la-la-la Lola
Lola la-la-la-la Lola la-la-la-la Lola»

Esta fue una del las canciones que más influyó en la mala relación entre Ray y Dave ya que el primero se atribuye la autoría de música y letra y el segundo afirma que la música es suya…, la canción pasaría a la historia sólo acreditada a Ray aunque hasta hoy en día Dave la sigue reclamando.

Como curiosidad, en la versión single, eliminaron -debido a presiones comerciales- la alusión a la Coca-Cola y cantan «Cherry-Cola». Así pues, hay dos versiones una con «Coca-Cola» y otra con «Cherry-Cola».

Al fin habían recuperado el éxito. Habían demostrado al mundo y a la industria que no estaban acabados y, una vez, conseguido esto era momento de airear los trapos sucios. El siguiente disco del grupo, “Lola Versus Powerman and the Moneygoround, Part One” se convertiría en una ácida crítica del negocio musical. No dejan títere con cabeza: editores («Denmark Street»),  sindicatos de artistas(«Get Back in Line»), la prensa y la los medios radioformuleros («Top of the Pops»), directivos («The Moneygoround») etc.

Con las nuevas incorporaciones, la banda había ganado mucho en consistencia. Los nuevos Kinks sonaban más compactos. De igual forma, Ray parecía haber encontrado su estilo vocal y estaba haciendo cada vez mejores interpretaciones. Con estas buenas condiciones, los londinenses entran de nuevo al estudio a grabar un disco que, para algunos, acabó siendo su obra cumbre…

«Lola versus Powerman and the Moneygoround»

Noviembre de 1970

01. The contenders
02. Strangers (Dave Davies)
03. Denmark street
04. Get back in line
05. Lola
06. Top of the pops
07. The money goround
08. This time tomorrow
09. A long way from home
10. Rats (Dave Davies)
11. Apeman
12. Powerman (Ray y Dave Davies)
13. Got to be free

Producido de nuevo por Ray, este álbum es sin duda el más completo del grupo a nivel estilístico. La banda suena mejor que nunca, Ray y Dave cantan como no la habían hecho y el nuevo sonido del disco -menos british y mucho más americanizado- los acerca a los sonidos de moda en la época. La crítica lo recibió bien y ha pasado a la historia como un clásico del rock de todos los tiempos.

El álbum se abre con «The contenders» (enlace), una canción que comienza con banjo y aires country para evolucionar hacia el rock con un buen riff y una interpretación intachable a todos los niveles. Luego nos encontramos con la bonita y acústica «Strangers» (enlace), escrita por Dave. Una nueva muestra del talento del menor de los Davies.

«Denmark street» (enlace) supone una vuelta a los aires de music-hall si bien en una línea mucho más rockera y menos british. El primer plato fuerte del disco llega con la genial «Get back in a line» (enlace), no concibo que a nadie que le guste la buena música pueda dejar de disfrutar con este tema. Es genial, la melodía es preciosa y está producida con maestría suena muy bien. Una canción 10.

Justo después, nos encontramos con «Lola»…¿qué decir?,…uno de los clásicos de todos los tiempos. La potente y buenísima «Top of the pops» (enlace) sirve para que Ray emita su opinión (recelosa) acerca del showbiz…

Sí, es un número uno, está en lo alto de las listas…

Entré en el número veinticinco,
estoy feliz, tan contento de estar vivo.
Todo el mundo dice que va a llegar muy alto.
La vida es fácil cuando tu disco está en las listas.
Voy a decírselo a mamá y a mi hermana también, a plancharme los pantalones y cepillarme los zapatos, debería quedar como un dios del rock and roll,
puede que acabe siendo un trabajo fijo.
Y mi agente me dijo: «hijo mío, ya te lo decía yo».

Ahora mi disco es número once en la BBC,
pero número siete en la N.M.E.,
ahora la revista Melody maker quiere hacerme una entrevista,
y me pregunta mi opinión sobre política y religión.

Ahora mi disco sube al número tres,
y una mujer me reconoció y empezó a chillar.
Todo esto parece un sueño loco.
He sido invitado a una cena
con una prominente reina,
y ahora tengo amigos que nunca había tenido antes.

Es extraño como la gente te quiere
cuando tu disco está alto,
porque cuando baja todo el mundo te da de lado.
Ahora llama mi agente por teléfono y me dice:
«Tu disco ha llegado al número uno.

¿Y sabes lo que eso significa?
significa que puedes ganar dinero de verdad».

«The Moneygoround» (enlace), apacigua los ánimos y es un buen número de «Kinkmusichall», muy en su línea del 67-68. Pronto nos encontramos con otro temazo con aires de clásico…«This time tomorrow» (enlace). Gran canción.

«A long way from home» (enlace) vuelve a los terrenos de balada acústica y sirve de acertado preparativo para el siguiente subidón de adrenalina: la potentísima canción de Dave «Rats” (enlace), en la que el benjamín vuelve a demuestra maneras a la guitarra y a nivel vocal.

«Apeman» (enlace) es otro de los clásico del grupo pero no deja de ser más un ejercicio cómico que una verdadera canción, a pesar de su interesante aire pseudo-tropical. Nunca fue una de mis favoritas, pero el hecho es que tuvo éxito como single. Mucho mejor es «Powerman» (enlace), otro temazo de rock sin desperdicio coescrita por los hermanos Davies.

El disco se cierra con el country-rock de «Got to be free» (enlace), muy en la línea del tema que abre el LP favoreciendo la coherencia sonora del álbum.

En resumen un señor disco que posiblemente no tenga ni la magia de “Something Else”, ni la inmediatez de “Village green”, ni la coherencia argumental de “Arthur”, pero que sin duda es uno de sus mejores trabajos.

¿Los resultados en listas?…pues, como casi siempre, …desapercibido…

Texto: Guillermo Mittebrunn. 13 de agosto de 2012.

THE KINKS. «Arthur or the decline and fall of the Bristish Empire». 1969. (8,5/10)

TRACKLIST: 01.Victoria, 02. Yes sir, no sir, 03. Some mother’s son, 04. Drivin’, 05. Brainwashed, 06. Australia, 07. Shangri-La,  08. Mr. Churchill says, 09. She’s bought a hat like princess Marina, 10. Young and innocent days, 11. Nothing to say, 12. Arthur

  • Producido por Ray Davies.
  • Editado en Inglaterra el 10 de octubre de 1969, Pye. Número 50 en listas
  • Editado en Estados Unidos en Diciembre de 1969, Reprise. Número 105 en listas.

El prestigio de Ray Davies como compositor musical y, especialmente, como narrador de historias cotidianas, provocó que GRANADA TV le ofreciera la posibilidad de musicalizar su nuevo proyecto televisivo. La historia giraría en torno a un “pobre hombre” llamado Arthur que vivía en una casa (llamada “Sangri-La”) en una zona residencial que ve cómo sus hijos emigran a Australia dejándole solo. Davies colaboró con el novelista Julian Mitchell en la escritura de la historia… Una historia cotidiana que encajaba perfectamente en la irónica forma de escribir de Ray. Era un proyecto de gran envergadura que no llegó a buen puerto puesto que la serie acabó cancelándose tras varios retrasos que hicieron retrasar (y mucho) la edición del disco.

“Village green preservation society” ya apuntaba a disco conceptual, pero ésta es la primera grabación de los británicos que merece ese nombre. Aunque de haberse editado cuando estuvo grabado el proyecto de los Kinks hubiera sido absolutamente pionero, la publicación del fastuoso “Tommy” de los Who unos meses antes hizo que el público recibiera “Arthur” como una “copia” del trabajo de los de Pete Townshend.

Es un disco fantástico, muy completo, bien producido y con el grupo rayando a gran altura a niveles interpretativos. La soberbia “Victoria”(enlace) es una gran apertura para el disco. Pop-rock del bueno con un gran trabajo vocal por parte de Ray que por alguna extraña razón imita al impostado McCartney de “Back in the USSR” con gran maestría. Con “Yes sir, no sir” (enlace), en cambio, sus limitaciones vocales quedan patentes y estropean una canción que, por otro lado, presenta una interesante estructura con múltiples cambios y que va creciendo conforme avanza antes de dar paso a “Some mother son” (enlace), preciosa balada que eleva el nivel melódico y supone unos de los puntos álgidos del LP a través de su emotiva letra.

La insulsa “Drivin’”, que ya hemos comentado, precede a la espectacular “Brainwashed” (enlace). Llena de cambios imposibles, suena muy moderna para su época -de nuevo en un estilo vocal muy Macca- y demuestra hasta qué punto grupos como Blur se han basado en el material de los Kinks.

La ambiciosa “Australia” (enlace), -fresca, simpática, vanguardista y melódica a partes iguales- introduce la canción principal del álbum: la magnífica “Sangri-La”(enlace). Una vez más, Ray Davies muestra su talento para crear imaginativas suites pop llenas de distintos ambientes. La canción, temazo en toda regla, es una maravilla en todos los sentidos. Desde el acústico inicio con sus maravillosos arreglos de viento, clavicordio y sus acertadas armonías, a su efectivo estribillo, pasando por su rompedora parte central, la canción es un monumento en toda regla.

“Mr Churchill says” (enlace) sufre el hecho de estar situada detrás de “Sangri-La” pero es una buena canción, al igual que la juguetona “She bought a hat like princess Marina” (enlace). El álbum recupera el gran nivel con la preciosa “Young and inocent days” (enlace), una hermosísima canción con un excelente trabajo de guitarras que pone de manifiesto el enorme talento de Ray para la melodía.

La traca final se inicia con la potente y de nuevo mccartiana “Nothing to say” (enlace), de nuevo una canción que, como le pasa a la mayoría de las composiciones de este disco, mejora conforme avanza. El disco se cierra con “Arthur” (enlace) que tiene toda la pinta de estar concebida como la canción que estaría destinada a convertirse en la cabecera de la serie televisiva por la que, no olvidemos, fue creado este disco.

Gran disco… que, de nuevo, fue un gran fracaso comercial. Dos factores fueron claves, la cancelación de la serie y la edición del “Tommy” de los Who. Ni siquiera la calurosísima acogida del álbum por parte de la crítica consiguió que se vendiera. “Obra maestra”, “Lo mejor de Davies”, “El mejor disco británico del año” fueron sólo algunos de los calificativos recibidos, si bien la mayoría en Estados Unidos

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 8,5/10

Texto: Guillermo Mittelbrunn. 12 de agosto de 2012

THE KINKS. Capítulo 6. Ascenso y caída. “Arthur or the decline and fall of the British Empire»

Siendo conocedores de su recién revitalizado prestigio al otro lado del Atlántico, Ray Davies se desplaza a negociar con el sindicato de músicos con la idea de intentar levantar el veto que les impedía actuar en tierras norteamericana desde 1964. Las negociaciones tienen final feliz y el grupo organiza un tour americano que empezaría en octubre de 1969. Quedaba mucho tiempo para aquello, casi un año, en el que la banda no iba a estar parada.

Lo primero sería reclutar a un nuevo bajista que sustituyera a Peter Quaife. El elegido sería John Dalton quien ya había sustituido a Peter en algún concierto.

Entretanto, el prestigio de Ray como compositor musical y, especialmente, como narrador de historias cotidianas, provocó que GRANADA TV le ofreciera la posibilidad de musicalizar su nuevo proyecto televisivo. La historia giraría en torno a un «pobre hombre» llamado Arthur -en honor al hijo de la Reina Victoria- que vivía en una casa (llamada «Sangri-La») en una zona residencial que ve cómo sus hijos emigran a Australia dejándole solo. Ray colaboró con el novelista Julian Mitchell en la escritura de la historia… Una historia cotidiana que encajaba perfectamente en la irónica forma de escribir de Ray.

Así que Ray, Dave, Mick y el nuevo fichaje, John, entraron en mayo de 1969 al estudio de grabación dispuestos a dar forma a las canciones que Ray estaba componiendo para el proyecto televisivo. El resultado de estas primeras sesiones fue el single “Drivin’” / “Mindless child of motherhood” que, si bien no estaba destinado a serlo, sirvió para mantener al grupo en el candelero y se editó en junio. “Drivin’” (enlace) podría ser calificada de típica canción Kink  y aunque, como será habitual a partir de ahora, está mucho más pulida tanto a nivel vocal como instrumental no tiene pegada en absoluto y es perfectamente olvidable. Mucho más destacable es la excelsa composición de Dave “Mindless child of motherhood” (enlace) incomprensiblemente relegada a cara B cuando es de un nivel infinitamente superior a su cara A. La pasión que transmite Dave al cantarla es tan contagiosa como sus afiladas guitarras. Un chute de rock del bueno. El single fue el mayor fracaso del grupo hasta la fecha y ni siquiera entró en listas.

Mientras, Ray seguía colaborando con el proyecto televisivo, cuyos responsables ya lo habían anunciado a los medios fijando la fecha tanto del lanzamiento del disco como del estreno de la serie. La idea era lanzar el disco (que ya estaba terminado) en julio y que la serie se estrenada en septiembre… Ray estaba entusiasmado con el proyecto pues iba a ser el primer disco que versara sobre una historia única, sobre un argumento cerrado “una especie de ópera”.

Pero llego julio y la serie ni siquiera había comenzado a planificarse, por lo que se retrasó el lanzamiento del disco intentando que hubiera cierto sincronismo entre serie y LP… y llegó septiembre y seguíamos igual. Finalmente el disco se editó en octubre y la serie televisiva se suspendió en diciembre.

«Arthur or the decline and fall of the British Empire»

Octubre de 1969

01. Victoria
02. Yes sir, no sir
03. Some mother’s son
04. Drivin’
05. Brainwashed
06. Australia
07. Shangri-La 08. Mr. Churchill says
09. She’s bought a hat like princess Marina
10. Young and innocent days
11. Nothing to say
12. Arthur

«Village green…» ya apuntaba a disco conceptual, pero este es la primera grabación de los Kinks que merece ese nombre. Aunque de haberse editado cuando estuvo grabado el proyecto de los Kinks hubiera sido absolutamente pionero, la publicación del fastuoso «Tommy» de los Who unos meses antes hizo que el público recibiera “Arthur” como una “copia” del trabajo de los de Pete Townshend.

Es un disco fantástico, muy completo, bien producido y con el grupo rayando a gran altura a niveles interpretativos. La soberbia «Victoria»(enlace) es una gran apertura para el disco. Pop-rock del bueno con un gran trabajo vocal por parte de Ray que por alguna extraña razón imita al impostado McCartney de «Back in the USSR» con gran maestría. Con «Yes sir, no sir» (enlace), en cambio, sus limitaciones vocales quedan patentes y estropean una canción que, por otro lado, presenta una interesante estructura con múltiples cambios y que va creciendo conforme avanza antes de dar paso a «Some mother son» (enlace), preciosa balada que eleva el nivel melódico y supone unos de los puntos álgidos del LP a través de su emotiva letra.

“El hijo de alguna madre se encuentra en un campo de batalla
Alguien ha matado al hijo de alguna madre hoy
el arma de algún soldado le ha volado la cabeza
Mientras todas las madres esperan,
verán que su hijo no viene a casa hoy
el hijo de alguna madre no tiene ninguna tumba

Dos soldados luchando en una trinchera
Un soldado mira a ver el sol
Y sueña con los juegos a los que jugaba cuando era joven
Y luego llama a su amigo por su nombre
Se detiene su sueńo y cuando gira la cabeza
Ve que, un segundo después, su amigo está muerto

El hijo de alguna madre se encuentra en un campo de batalla
De vuelta a casa se puso su foto en un marco
Sin embargo, todos los soldados muertos tienen el mismo aspecto
Mientras todos los padres esperan a que sus hijos lleguen del colegio
Para a que hacer frente a sus hijos que volvían a casa desde la escuela
el hijo de alguna madre está muerto

En algún lugar alguien está llorando
Alguien está tratando de ser tan valiente
Pero aún así el mundo sigue girando
A pesar de que todos los niños se han ido

El hijo de alguna madre se encuentra en un campo de batalla
Pero a los ojos de su madre sigue igual
que en el día en que se fue

Ponen su foto en la pared
Ellos pusieron flores en el marco
Perp siguen en las memorias de sus madres

 

La insulsa “Drivin’”, que ya hemos comentado, precede a la espectacular «Brainwashed» (enlace). Llena de cambios imposibles, suena muy moderna para su época -de nuevo en un estilo vocal muy Macca- y demuestra hasta qué punto grupos como Blur se han basado en el material de los Kinks.

La ambiciosa «Australia» (enlace), -fresca, simpática, vanguardista y melódica a partes iguales- introduce la canción principal del álbum: la magnífica «Sangri-La»(enlace). Una vez más, Ray Davies muestra su talento para crear imaginativas suites pop llenas de distintos ambientes. La canción temazo en toda regla, una maravilla en todos los sentidos. Desde el acústico inicio con sus maravillosos arreglos de viento, clavicordio y sus acertadas armonías, a su efectivo estribillo, pasando por su rompedora parte central, la canción es un monumento en toda regla.

«Mr Churchill says» (enlace) sufre el hecho de estar situada detrás de “Sangri-La” pero es una buena canción, al igual que la juguetona «She bought a hat like princess Marina» (enlace). El álbum recupera el gran nivel con la preciosa «Young and inocent days» (enlace), una hermosísima canción con un excelente trabajo de guitarras que pone de manifiesto el enorme talento de Ray para la melodía.

La traca final se inicia con la potente y de nuevo mccartiana «Nothing to say» (enlace), de nuevo una canción que, como le pasa a la mayoría de las composiciones de este disco, mejora conforme avanza. El disco se cierra con «Arthur» (enlace) que tiene toda la pinta de estar concebida como la canción que estaría destinada a convertirse en la cabecera de la serie televisiva por la que, no olvidemos, fue creado este disco.

Gran disco… que, de nuevo, fue un gran fracaso comercial. Dos factores fueron claves, la cancelación de la serie y la edición del “Tommy” de los Who. Ni siquiera la calurosísima acogida del álbum por parte de la crítica consiguió que se vendiera. “Obra maestra”, “Lo mejor de Davies”, “El mejor disco británico del año” fueron sólo algunos de los calificativos recibidos, si bien la mayoría en Estados Unidos… Y es que “Arthur” se convirtió en la balsa que permitió a los Kinks cruzar el Atlántico. Llegó la deseada gira americana.

Texto: Guillermo Mittelbrunn. 12 de agosto de 2012

THE KINKS. «The Kinks are The Village Green Preservation Society». 1968. (8/10)

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TRACKLIST: 01. The village green preservation society, 02. Do you remember Walter?, 03. Picture book, 04. Johnny Thunder, 05. Last of the steam powered trains, 06. Big sky, 07. Sitting by the riverside, 08. Animal farm, 09. Village green, 10. Starstruck, 11. Phenomenal cat, 12. All of my friends were there, 13. Wicked Annabella, 14. Monica, 15. People take pictures of each other

  • Producido por Ray Davies
  • Editado en Inglaterra el 22 de noviembre de 1968. Pye. No entra en listas
  • Editado en Estados Unidos el 20 de enero de 1969. Reprise. No entra en listas

Enteramente compuesto, escrito y producido por Ray Davies, este disco supone una vuelta al lado más pop del grupo. Es un álbum mucho más convencional que «Something else by The Kinks» y resulta uno de sus trabajos más completos desde un punto de vista comercial. Tiene muy buenas canciones y resulta de muy agradable escucha.

Concebido originalmente como disco doble y reducido a 12 canciones por expreso deseo de la discográfica, pretende ser un especie de álbum conceptual sobre las costumbres y tradiciones británicas tan entrañables como pasadas de moda. Una campiña-inglesa-pop pasada por el ojo crítico de ray Davies.

«The village green preservation society» (enlace) es una perfecta canción pop con una melodía que engancha desde la primera escucha y unas acertadas armonías vocales a cargo de los hermanos Davies, en la que se aprecia un claro intento de sonar más “convencionales”. Mucho más innovadora resulta la estupenda «Do you remenber Walter» (enlace), que recuerda a los fantásticos Kinks del 67.

«Picture book» (enlace) es un chute de puro proto-powerpop con un riff extremadamente contagioso y una melodía fantástica. Todo un single en potencia que, por cierto, Green Day plagió de forma extremadamente descarada con su canción «Warning» (enlace). La no demasiado destacable «Johnny Thunder» (enlace) da paso a un blues “a la antigua” en toda regla:«The last of the steam powered trains» (enlace).

«Big Sky» (enlace) recuerda a la versión de Hendrix sobre el «All along the watchtower» de Dylan y, como aquel, es un gran tema al que desgraciadamente la voz de Ray perjudica más que beneficia. Después de tantos “nuevos sonidos”, la cabaretera «Sitting by the riverside» (enlace) nos recuerda que estamos oyendo un disco de los Kinks mientras la fenomenal «Animal farm» (enlace) da paso a la triste y bellísima «Village Green» (enlace) de ambiente bucólico y quasi-medieval. Un temazo.

El ambiente festivo vuelve con la poppie «Starstruck» (enlace), editada y fracasada como single, que precede a la carroliana «Phenomenal cat» (enlace). La siguiente canción, «All of my friends were there» (enlace), tiene una curiosa estructura que combina unas estrofas circenses con un estupendo estribillo al que la voz de Ray no termina de hacer justicia. «Wicked Anabella» (enlace), se adentra en terrenos más oscuros y adelanta algunos de los sonidos que escucharemos en trabajos venideros del grupo. «Monica» (enlace), vuelve a ser resultado de la incursión de Ray en ritmos más cálidos y «People takes pictures of each other» (enlace) cierra el disco con su aire festivo.

En resumen, el disco, si bien es destacable, es peor que el anterior aunque tiene algunas canciones geniales. El gran problema de este álbum es que no tiene hits. A este respecto, resulta difícil de entender la razón que les llevó a no incluir el fantástico single “Days” (enlace)  en el disco cuando originalmente así estaba planificado. La falta de hits se paga en las listas y, para más inri, el álbum se lanzó al mercado el 22 de noviembre de 1968, el mismo día que los Beatles eligieron para editar su prodigioso Álbum Blanco. El disco fracasó estrepitosamente en ventas.

La crítica acogió, sin embargo, el disco con buenos comentarios. En general se habló de un LP “pasado de moda y fuera de onda, pero con muy buenas canciones”. Las malas ventas no impidieron que el grupo comenzara a recibir cada vez más el tratamiento de “grupo de culto”, especialmente en los Estados Unidos donde se les consideraba la quintaesencia de lo british y la prensa underground los ponía por las nubes.

VALORACIÓN GUILLETEK’S: 8/10

Texto: Guillermo Mittelbrunn. 11 de agosto de 2012

THE KINKS. «Something Else». 1967. (9/10)

 

TRACKLIST: 01. David Watts, 02. Death of a clown (R.Davies & D.Davies), 03. Two sisters, 04. No return, 05. Harry Rag, 06. Tin soldier man, 07. Situation vacant, 08. Love me till the sun shines (Dave Davies), 09. Lazy old sun, 10. Afternoon tea, 11. Funny face (Dave Davies), 12. End of the season, 13. Waterloo sunset

  • Productor: Shel Talmy y Ray Davies. Editado en el Reino Unido en septiembre de 1967 por Pye. Número 35 en listas.
  • Editado en Estados Unidos en noviembre de 1967 por Reprise. Sin repercusión.

Siguiendo con el buen sabor de boca que dejó «Face to face», los muchachos de Ray Davies siguen cuidando sus lanzamientos en disco de larga duración.  Ya desde la portada, de estética victoriana, el grupo parece otro, más serio, más maduro. El disco vuelve a estar producido (por última vez) por Shel Talmy, excepto la excelsa “Waterloo sunset”, producida por el propio Ray.

El LP es fabuloso, todo amante de la música en cualquiera de sus expresiones, debería tenerlo en su discoteca. Un imprescindible en toda regla en el que los Kinks despliegan todo su abanico estilístico. “Bienvenido a Davieslandia”, reza la introducción de la contraportada, ¡y qué acertado comentario!, entramos en el mágico universo de los Kinks…

“David Watts” (enlace), es un muy buen tema pop, el más animado y comercial del disco, y una excelente introducción al fantástico LP que tenemos por delante. Se trata de una de las primeras canciones del mainstream en tratar el tema de la homosexualidad con total naturalidad y es que David Watts era una persona real que había demostrado interés romántico por Dave Davies. Siguiendo con el disco,  “Death of a clown” (enlace) es la primera colaboración de los dos hermanos Davies en la composición y el resultado es fabuloso tanto a nivel lírico como musical. La canción fue editada como un single en solitario de Dave Davies y consiguió un meritorio número 3 en listas, suponiendo una gran satisfacción para el menor de los Davies si bien aumentó el malestar de éste respecto al caciquismo musical de su hermano mayor que, a estas alturas de la historia de la banda, estaba causando no pocas tensiones en el seno de la banda. El nivel sigue altísimo con “Two sisters” (enlace) y su irónica historia sobre las, a menudo complicadas, relaciones entre herman@s

Ray entra en terrenos latinos con la interesante “No return” (enlace), a la que sucede la tabernera e infecciosa “Harry rag” (enlace), “Tin soldier man”, y la más convencional “Situation vacant” (enlace). Aunque, hasta aquí, mantiene un excelente nivel, el disco se eleva a las alturas con otra composición de Dave, “Love me till the sun shines” (enlace) y la extrañísima y fabulosa canción de Ray “Lazy old sun” (enlace). “Afternoon tea” (enlace) es una joya del pop en la línea de “waterloo sunset” y “sunny afternoon” que da paso a animada  “Funny face” (enlace) cerrando, así, la excelente aportación de Dave al LP. “End of a season” (enlace) sirve de bucólico y melodioso preámbulo perfecto a la excelsa “Waterloo sunset” (enlace) que cierra el disco.

El LP fue un fracaso sin paliativos en ventas a ambos lados del Atlántico. Una maravilla que no se vendió bien. No pasó del 35 en Inglaterra y no entró siquiera en listas USA. Aún siendo difícil de entender, su mejor disco fue su mayor fracaso hasta el momento.

CALIFICACIÓN DE GUILLETEK’S: 9/10

 

Texto: Guillermo Mittelbrunn. 10 de agosto de 2012

THE KINKS. «Face to face», 1966. (8/10)

 

TRACKLIST:01. Party line, 02. Rosy, won’t you please come home, 03. Dandy, 04. Too much on my mind, 05. Session man, 06. Rainy day in june, 07. House in the country, 08. Holiday in Waikiki, 09. Most exclusive residence for sale, 10. Fancy, 11. Little miss queen of darkness, 12. You’re looking fine, 13. Sunny afternoon, 14. I’ll remember

  • Productor: Shel Talmy. Editado en el Reino Unido en octubre de 1966 por Pye. Número 4 en listas.
  • Editado en Estados Unidos en noviembre de 1966 por Reprise. bajo el título de “You really got me and fewer tracks” . Sin repercusión.
Tras tres discos que no explotaban el enorme potencial de talento que ya por entonces se le intuía a Ray Davies, el grupo editó tres estupendos singles consecutivos («Dedicated follower of fashion»/»Sittin’ on my sofa» -febrero de 1966, número 4-, «Sunny afternoon»/»I’m not like everybody else» -junio de 1966, número 1- y «Dead end street»/»Big black smoke» -noviembre de 1966, número 8) y sólo tenían ante sí el reto de editar un larga duración a la altura.

De nuevo producido por Shel Talmy, este disco es el primer «must have» de los Kinks, la evolución de Ray como creador de melodías y escritor de letras queda perfectamente plasmada en este trabajo. Poco o casi nada queda aquí del R&B de los primeros trabajos del grupo. Es una banda nueva, innovadora, pero a la vez arraigada en la tradición musical británica como ningún otro músico del momento.

La animada «Party Line» (enlace), da paso a la excelsa «Rosy won’t you please come home» (enlace), primer temazo del disco, que se ve  engrandecido por un genial clavicordio  que da buena muestra del nuevo estilo de los Kinks.
«Dandy» (enlace), otro de los clásicos del grupo, es otra de las muestras de Davies y su mordaz ojo crítico que, de nuevo, vuelve a «atacar» al mundillo de la moda. «Too much on my mind» (enlace) es una muy bonita canción de pop británico que da paso a la sardónica «Session man» (enlace) dedicada a Nicky Hopkins, pianista que colaboró en el disco así como en la mayoría de trabajos de los Stones y de los posteriores trabajos de Lennon en solitario.
La más oscura y ambiental «Rainy day in june» (enlace) precede a «House in the country» (enlace), otro retrato irónico de la sociedad británica y que está estrechamente relacionado a nivel lírico con el exitoso «Country house» de BLUR del año 1995. La simpática «Holiday in Waikiki» (enlace) no lleva a ningún sitio…, todo lo contrario que «Most exclusive residence for sale» (enlace) fabulosa e irónica a partes iguales. «Fancy» (enlace)  introduce de forma muy acertada a Davies en los sonidos hindúes -popularizados en occidente por George Harrison- y la fantástica pieza de bodeville «Little miss queen of darkness» (enlace) y «el You’re looking fine» (enlace) de Dave sirven de preludio a la maravillosa y antes comentada «Sunny afternoon» que, a su vez, antecede al cierre del álbum, la poppie «I’ll remember» (enlace).
«Face to face», si somos objetivos, posiblemente no tenga el nivel del «Revolver» de los Beatles o el «Pet Sounds» de los chicos de Brian Wilson…, ni quizás el del «Aftermath» de los Stones, pero coloca a los Kinks en su sitio. No podrían competir con los Beatles ni en calidad ni en éxito, no podían convertirse en la alternativa «dura» a los de Liverpool porque ese sitio estaba ocupado por Jagger y sus muchachos…Pero podían ser una alternativa a todo, irían al margen de modas (aunque influídos por ellas), con un estilo propio, escribiendo historias fantásticas y creando una legión de aficionados fieles. El LP ocupa un nº8 en Inglaterra y se hunde en las lista yanquis.

CALIFICACIÓN DE GUILLETEK’S: 8/10

Texto: Guillermo Mittelbrunn. 9 de agosto de 2012

THE KINKS. «The Kinks», 1964. (7/10)

TRACKLIST: 1. Beautiful Delilah (Chuck Berry) 2. So Mystifying (Covay-Abramson) 3. Just Can’t Go To Sleep 4. Long Tall Shorty 5. I Took My Baby Home 6. I’m A Lover Not A Fighter  (Miller) 7. You Really Got Me 8. Cadillac (Bo Didley) 9. Bald Headed Woman (Shel Talmy) 10. Revenge 11. Too Much Monkey Business (Chuck Berry) 12. I’ve Been Driving On Bald Mountain (Shel Talmy) 13. Stop Your Sobbing 14. Got Love If You Want It (Moore)

  • Productor: Shel Talmy. Editado en el Reino Unido en octubre de 1964 por Pye (Pye NPL 18096). Número 4 en listas.
  • Editado en Estados Unidos en noviembre de 1964 por Reprise (Reprise R-6143), bajo el título de “You really got me and fewer tracks” . Sin repercusión.

El primer disco de los chicos de Ray Davies supuso un debut más que aceptable. Contenía cinco versiones, dos canciones compuestas por el productor del álbum (Shel Talmy) y seis temas de Ray. Inglaterra estaba absolutamente absorta con el “A hard day’s night” de los Beatles, en el que Lennon y McCartney compusieron todos sus temas, pero media docena de canciones propias en un primer álbum, era un buen número para una época en la que el LP era un formato secundario en favor de los singles de 45 rpm.

El grupo, a través de este primer disco, rinde tributo a sus ídolos, que van desde Chuck Berry hasta Bo Didley. No obstante, el mayor de los hermanos Davies deja marcados destellos de su buena mano con las melodías en canciones como “Just can’t go to sleep”, un pedazo de tema cuyo principal «pecado» es que resulta extremadamente beatle,  muy bueno pero totalmente falto de originalidad… Emular a un grupo contemporáneo nunca fue bien visto y menos cuando es el nº1, pero, aún con todo, es un pedazo de canción.

No obstante, el tema principal, sobre el que gira todo el álbum es la inconmensurable “You really got me”, para muchos el verdadero origen del Heavy metal. Un clásico cuyo revolucionario sonido distorsionado fue, como tantas otras históricas genialidades, fruto de la casualidad: Ray tenía compuesta «You really got me» y, cuando iban a ensayarla, Dave, que estaba manipulando el amplificador con una aguja, rompió involuntariamente algo… Y surgió ese sonido… Acabó siendo la primera canción de la historia en grabarse con un amplificador distorsionado… Estamos en 1964. La canción es genial, potente, fresca y se convirtió en un éxito planetario (nº1 en Inglaterra y nº7 en Estados Unidos). Un clásico del rock de todos los tiempos, el solo de Dave está considerado como uno de los mejores de la historia. Es increíble que aún hoy, suena tan «cañera».

La otra canción de Ray destacable es “Stop you sobbing”. Otra vez los Kinks disfrazados de Beatles… Perp, ¡lo hacían tan bien!, otra muy buena canción.

En resumen, Ray comienza a demostrar lo que lleva dentro, “You really got me”, “Just can’t go to sleep” y “Stop you sobbing” dan buena muestra de ello.

Que no se me olvide la anécdota del disco… un joven guitarrista de sesión ayudo al inexperto grupo con las guitarras. Su nombre quizás os suene: Jimmy Page. No obstante, aunque se ha dicho en ocasiones lo contrario, Page no toca en “You really got me”.

CALIFICACIÓN DE GUILLETEK’S: 7/10

Texto: Guillermo Mittelbrunn. 22 de enero de 2012

THE BEATLES. Capítulo 1. 1940-1961. Los Comienzos.

Paul McCartney y John Lennon

James Paul McCartney (18-6-42) y John Winston Lennon (9-10-40) se conocieron durante un concierto que The Quarrymen -banda que John lideraba en su adolescencia- ofrecieron durante la feria de Woolton. Paul tenía 15 años, John 17. Terminado el concierto, Paul acudió al escenario a saludar a John y felicitarle por la actuación. Allí había una guitarra y el joven McCartney se atrevió a tocar  Twenty Flight Rock, tema que apenas un año antes Eddie Cochran había llevado a lo más alto de las listas. John Lennon quedó impresionado y le ofreció ingresar en el grupo. ¿Las razones?, según declaró años después «sabía tocar la guitarra y se parecía a Elvis».

De esta forma, junto a John Lennon (guitarra y voz), Rod Davis (banjo), Bill Smith (bajo), Eric Griffits (guitarra) y Pete Shotton  (tabla de lavar), Paul ingresó en The Quarrymen como guitarrista y cantante. The Quarrymen era básicamente un grupo de  música skiffle,  género que  mezclaba folk, jazz y blues y que estaba muy de moda en los últimos 50 en Inglaterra, especialmente gracias a Lonnie Donegan.  Era un estilo muy accesible puesto que era habitual la utilización de instrumentos caseros como peines, tablas de lavar, papeles, etc

George Harrison

George Harrison (28-2-43) iba al mismo colegio que Paul McCartney. Subía al autobús dos paradas más tarde que George y frecuentemente se sentaba a su lado. A pesar de que el joven Harrison (de 14 años) le parecía un crío al «adulto» McCartney (15 años), su común afición por la música les hizo entablar una buena amistad.

Paul quería a George en el grupo (era mucho mejor que él como guitarra solista), e intentó convencer a sus compañeros. Lennon se negó, había aceptado a McCartney que tenía dos años menos, pero no quería a un chavalín de 14 años.  Paul se puso pesado e insistió en que John oyera a George. El descarado Harrison llegó ante el chavalón de 17 años, sacó la guitarra y tocó «Raunchy« (ni McCartney, ni Lennon hubieran sabido tocar por aquel entonces ni tres notas de esa canción). Paul miró sonriente a George y luego a John. El líder Lennon, con el ceño fruncido, se dio la vuelta y dijo: «vale chaval, estás dentro».

En julio de 1958, en el Percy Phillips’ Studio de Liverpool, The Quarrymen con Paul, John y George a las guitarras y los nuevos miembros Colin Hanton (batería) y  John «Duff» Lowe (piano) grabaron su primera maqueta. Esta primera grabación incluía el clásico de Buddy Holly That’ll be the day -con John a la voz principal y Paul a los coros- y una primera composición de Paul, In spite of all the danger”.

Gracias a esta histórica grabación, la banda comenzó a tocar habitualmente en garitos de Liverpool. Desgraciadamente, John no pudo disfrutar demasiado de este “éxito” ya que, días después, su madre –Julia– fue atropellada por un policía borracho, hecho que le atormentaría toda la vida.

Stuart Sutcliffe
John empezó a estudiar Arte. En el Art College no sólo conoció a su primer gran amor, Cynthia Powell, sino que se encontró con un personaje que habría de ser muy importante en el futuro de la banda: Stuart Sutcliffe (23-6-40). Stu era un joven escocés que también estudiaba en la escuela de arte de Liverpool. John quedó impresionado por su «buena pinta» y, aunque no sabía tocar ningún instrumento, Lennon le invitó a formar parte del grupo… «Necesitábamos un bajista», les dijo a Paul y George. John convenció a Stuart de que vendiera alguno de sus cuadros (era un muy prometedor pintor) y comprara un bajo. Gastó todos sus ahorros en comprar uno

En busca de un nombre

A Paul y a John les gustaban Buddy Holly and The Crickets, les gustaba su música, y su nombre. Stuart y John, pensando y pensando en un nuevo nombre (The Quarrymen les parecía una porquería) sugirieron «The Beetles» (los escarabajos) y así empezaron a ser «Long John and the Silver Beetles«. La moda de los nombres largos fue pasajera y, un mes o dos después, pasaron a ser The Beetles.. Un buen día, John y Stuart volvieron a darle vueltas al tema y se les ocurrió hacer un juego de palabras entre «BEAT» (ritmo) y «BEETLES» (escarabajos) y así surgió BEATLES, que suena como beetles y, a la vez, hace referencia a la música beat. No obstante, les acabó pareciendo demasiado corto y pasaron a ser The Silver Beatles.

Con nuevo nombre y otra vez sin batería, The Silver Beatles –John, Paul, George y Stuart- se reunieron en casa de McCartney en el número 20 de Forthlin Road y, en una vieja Grundig, grabaron una maqueta amateur que contenía el tema instrumental de Paul Cayenne”, la paródica composición Lennon-McCartney «You’ll be mine« y clásicos como «Hallelujah, I love her so«, todas con Macca a la voz principal y con un lamentable Stuart al bajo. Ya lo dijo George, ”es mejor tener un bajista que no sabe tocar, que no tener bajista…”

Los muchachos tenían claro que había que dar un paso adelante y comenzaron a acudir a castings destinados a reclutar bandas de acompañamiento para algunas estrellas teen de la época. Los Silver Beatles se presentaron al casting. Para la ocasión contrataron al batería Tommy Moore y cambiaron sus nombres ( John sería Long John Silver, Paul pasó a ser Paul Ramone -sí, Los Ramones tomaron el nombre de esta anécdota-, George se puso Carl Harrison , y  Sutcliffe  Stuart de Stael), pero no consiguieron pasar la prueba… No obstante, al organizador del casting -Larry Parnes- le gustaron y les propuso para una gira por Escocia con Johnny Gentle que, por supuesto, aceptaron.

Los Silver Beatles durante el casting

Una vez probaron lo que es vivir de la música, ya no contemplaron la posibilidad de volver atrás. En esa época, muchos grupos ingleses iban a tocar a Alemania donde seguía habiendo mucha colonia yanqui después de la 2ª GM a los que les gustaban los grupos de rock. Larry Parnes habló a Alan Williams (un promotor musical de Liverpool) de los Silver Beatles, necesitaba un grupo y, aunque aún eran unos aficionados, les propuso lo siguiente: «encontrar un batería y os vais a Hamburgo».

Pete Best

Pete Best (1941) era hijo de Mona Best, dueña de THE CASBAH CLUB (un club de rock de Liverpool). Paul, John, George y Stuart habían tocado alguna vez THE CASBAH y sabían que el hijo de la dueña tenía una batería. No era amigo suyo, no tocaba muy bien…, pero tenía una batería. Le propusieron unirse al grupo y Pete aceptó. El 13 de agosto de 1960, y tras cambiar el nombre del grupo por The Beatles´, Paul, John, George, Stuart y Pete zarpaban hacia Hamburgo.

Hamburgo

Los Beatles llegaron a Hamburgo y no tenían alojamiento. Bruno Koschmider los alojó en el altillo de un pequeño cine –el bambi Kino-, junto a los lavabos. Sin ventanas, ni calefacción. Bruno les propuso tocar en el INDRA (local situado en el Reeperbahn, barrio de putas de Hamburgo). Cogieron la sífilis varias veces y las inyecciones de penicilina eran rutina casi diaria, pero seis horas diarias de actuación les permitieron comenzar a bregarse como banda en directo.

Estuvieron tocando en el Indra hasta Octubre de 1960. Durante este tiempo alternaron habitualmente con otra banda de Liverpool, Rory Storm and the Hurricanes, e hicieron muy buenas migas con su batería, un tal Ringo Starr. Rory y su banda tocaban en el Kaiserlkeller que, para los Beatles de 1960, era como el Madison Square Garden, de ahí, que, cuando consiguieron un contrato con dicho local,  lo considerasen un gran avance

Imagen

Un día después de su enésimo concierto, una pareja se acercó al grupo. Eran Klaus Voorman y Astrid Kirchherr, dos jovenes alemanes con jerseys de cuello alto y el flequillo para delante. Aunque Astrid era pareja de Klaus, los Beatles quedaron fascinados por la joven alemana, pero ella se encaprichó de Stuart y, a las pocas semanas, estaban liados.

Astrid y Klaus pertenecían a una especie de tribu urbana-cultural muy de moda en la Alemania de principios de los 60. Los Exis (de existencialistas), eran jóvenes vanguardistas con amplias inquietudes intelectuales y artísticas. Estéticamente vestían de oscuro, llevaban jerseys de cuello alto y el pelo largo y con flequillo. Era cuestión de tiempo que el enamoradísimo Stuart cayera en manos (y tijeras) de la influyente Astrid.

Los siete estaban siempre juntos (Paul, John, George, Pete, Stu. Astrid y Klaus) hasta que Stuart empezó a desinteresarse por la música y faltó a varias actuaciones. Esto provocaba que Paul tuviera que encargarse del bajo habitualmente. Paul y Stuart nunca se llevaron bien, McCartney se veía desplazado por Stu en su relación con John (ellos dos eran mayores) y -además- el perfeccionista Paul no soportaba lo mal que tocaba Stuart.

De esta forma  Astrid y Stu iban por su lado, Paul, John, George y Pete por otro, pero, ,¿y Klaus?, el joven estaba fascinado por el rock de los de Liverpool  “Era diferente. Ya había escuchado algunos discos de rock and roll de Chuck Berry y Elvis Presley pero no había escuchado nada parecido antes. Su sonido era muy crudo” . Con el tiempo, Klaus, además de acabar convirtiéndose en uno de los bajistas más solicitados de los 60-70 (tocó con Manfred Mann, Carly Simon, BB King, Harry Nilsson, Dr John, Randy Newman, Lou Reed, The Band, Peter Frampton, Leon Russell, Ry Cooder, George Harrison, John Lennon…),  destacaría por su faceta como diseñador de portadas.

¡Deportados!

Paul y Pete, como el resto, pasaban muchas horas muertas entre actuaciones. Un día, tuvieron la maravillosa idea de pegar condones con chicle en la pared y ver como ardían… Los Beatles fueron detenidos por intentar incendiar el Bambi Kino. El problema fue que, al solicitar la Policia los permisos de trabajo, pudieron comprobar que George era menor de edad (17) y fueron inmediatamente deportados.

De vuelta en Liverpool y sin Stu, que había decidido quedarse en Hamburgo con Astrid, los Beatles tuvieron que esperar a que George cumpliera la mayoría de edad para volver a Alemania. Cuando volvieron, Stu ya vivía definitivamente con Astrid y quería dejar el grupo pero, ante el fastidio de Paul, John no se lo permitió. Los Beatles eran por entonces muy populares en Hamburgo y tocaban en el mejor local de la ciudad, el TOP TEN. Un día después de un concierto, los Beatles se metieron en una pelea callejera, Stuart llevó la peor parte. Desde entonces tuvo continuos dolores de cabeza.

Tony Sheridan, un cantante solista del momento que también estaba por Hamburgo, había oído hablar de ellos y les propuso ser sus músicos en la grabación de su nuevo disco. Los Beatles grababan su primer single «My Bonnie is over the ocean« como acompañantes de Sheridan y bajo el nombre de The Beat Brothers. Stu no tocó, Paul estaba al bajo. Stuart nunca quiso estar en Los Beatles, era un gran pintor y pensaba dedicarse a ello, pero John le acabó convenciendo. Habló seriamente con su amigo y se lo dejó claro «John, dejo el grupo, me voy a vivir con Astrid«

The Cavern

Los Beatles (ahora John, Paul, George y Pete) volvieron a Liverpool a principios de 1961. El grupo, para entonces y con Paul al bajo, eran ya una realidad. La gente creía que eran alemanes (llevaban dos años en Hamburgo) y se sorprendían de lo bien que hablaban inglés. Tocaban en THE CAVERN y el local siempre estaba lleno. Un día, BRIAN EPSTEIN, un importante empresario local, fue al Cavern a verlos porque mucha gente entraba a su tienda pidiendo el disco que habían grabado en Alemania con Tony Sheridan. Quedó alucinado. Eran cuatro locos vestidos de cuero hasta las cejas, bebían y fumaban en el escenario, contaban chistes verdes… pero eran muy buenos. Se convirtió en su manager.

Brian consiguió que grabaran una maqueta para DECCA records que contenía los temas «Like Dreamers Do», «Till There was you»,  «The Sheik of Araby», «To Know Her Is to Love Her», «Take Good Care of My Baby», «Memphis», «Sure to Fall (In Love With You)», «Hello Little Girl», «Three Cool Cats», «Crying, Waiting, Hoping», «Love of the Loved», «September in the Rain», «Bésame Mucho«, «Searchin’» , «I Saw Her Standing There», «One After 909» y «Catswalk».

La audición fue de gran calidad y, pasado el tiempo, tiene el mérito de contener algunas de las primerísimas composiciones del grupo como las mccartianas «Like dreamers do», «Love of the loved» o «I saw her standing there» y las lennonianas «Hello little girl» o «One after 909». No obstante, el dueño de la compañía los rechazó porque creía que «los grupos de guitarras eléctricas habían pasado de moda». Años más tarde, este tío sí hizo caso a los Beatles y admitió a un grupo que éstos (más concretamente George) le había recomendado; se llamaban The Rolling Stones.

Los Beatles decepcionados con el rechazo de DECCA, volvieron a Hamburgo para hacer una mini gira por Alemania. Cuando llegaron no se lo podían creer: Stuart había muerto, Se dice que aquella pelea que os comenté antes tuvo mucho que ver.

Texto: Guillermo Mittelbrunn, 5 de noviembre de 2011